Foto: Nadia Albarracin


viernes, 4 de noviembre de 2011

Soy Vicente

(Sobre La piel que habito de Pédro Almodóvar)


por Oscar Cuervo

En la era en la que el cine narrativo parece exhausto, sea porque ya no se tiene nada que contar o porque no se sabe cómo contarlo, la estrategia de Almodóvar parece ir por la difícil, la que usa el salmón. Para ello, apuesta a una especie de furor narrativo desbordado y descabellado. En La piel que habito, su última película, abre tramas y subtramas que se bifurcan, se intersectan, retroceden, se adelantan, proliferan... O como diría Oliverio Girondo citado por Gonzalo Aloras, estas tramas y subtramas...

Se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan.

Se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden y se entregan.

Así es, nomás. Este furor en ningún momento se le escapa de las manos. ¿El cine debe relatar? ¿Así que quieren historias? Pues bien: aquí tienen, parece pensar Almodóvar. Y opta por poner a funcionar una máquina demente (sin perder jamás la elegancia, en lo que el film replica el carácter atildado del psicópata que encarna Antonio Banderas).

Estamos ahora, a 24 horas de haberse estrenado La piel que habito en Buenos Aires, en lo que podríamos llamar el "período ventana", para darle tiempo a los lectores de este blog a que vayan a ver la película. No conviene decir nada de su trama, porque la escalada narrativa requiere cierta inocencia inicial, de la que el espectador va a ir despojándose a medida que la máquina avanza. 

Luciano Monteagudo dice en Página 12 de ayer que extraña un poco al primer Almodóvar, que hacía "un cine más abierto, más libre, menos asfixiante y menos pendiente de ese solitario experimento de laboratorio que es siempre un guión de hierro". Ahora bien, Monteagudo tiene todo el derecho de extrañar lo que quiera (aunque siempre están las películas viejas, a las que se puede acudir cuando se quiera, sin extrañarlas). Pero lo cierto es que es su necesidad artística la que llevó al director español a este estado maníaco y esta es la película que nos entrega, la que hemos de pensar. Llena de un lirismo oscuro, de colores brillantes, de artificio extremo, de disparate gozoso, de figuras hiperbólicas del deseo, el amor y el odio.

Antonio Banderas por primera vez bien después de muchos años, la iluminación que resalta las diversas texturas de la piel de cada personaje, la exquisita partitura de Alberto Iglesias (que ya se ha vuelto inescindible del cine almodovariano), la genial Marisa Paredes, el acierto de casting que constituyen Elena Anaya y Jan Cornet, la suntuosidad visual, todo, todo, puesto en función de un narrador cinematográfico desatado. Se trata de una de las grandes películas del año (si no de la película del año). Y no voy a decir más nada hasta darles tiempo a verla. Dentro de unos días quizá retome este comentario, ya deschavando detalles de la narración que por ahora me guardo.

Valga como advertencia: vayan a verla.

22 comentarios:

Martha dijo...

Menos mal, me venía dssilusionando y- despues de haber estudiado su obra con un profe- ya no lo veía. Iré y le mando tu comentario a una amiga de Mar del Plata que lo ama.
martha

Liliana dijo...

Wow! Si es como el poema de Girondo...

hector dijo...

almodovar, tal vez su peor pelicula pero esta bien que siga, aca en espana la vieron todos y no le gusto a nadie; me gusta esa manera de invertir en los fracasos nacionales, hay tanta gente hablando mal de la pelicula que la proxima vez la pega por rebote con otro oscar; por lo pronto he terminado de ver la pelicula de wenders sobre pina bauch en un cine club de Barcelona, habia mas ruido adentro del cine que afuera, hermosa esta patria llena de mujeres que beven como hombres y te la dan como primas, vine porque queria levantarme una colega de curso de cocina de 45 que parece de 52 pero esta rebuena, me he dado cuenta despues de 27 anos, que wenders es mi director preferido, es como cuando elegis tu carnicero preferido,

hector dijo...

no es tanto que vende la mejor carne sino que casi nunca te va cagar, es mi naturaleza le diria la rana al escorpion; pina bauch y argentina, si, me pregunto que nos diria, yo nos veo cada vez mas originales y peor, hay algo en que nos demoramos mucho y creo que es en ser, en estar callados, en trabajar una vida, en querer ser una sola cosa en vez de todas,argentina,






somos como esas chicas lindas que como tienen casi todo, menos juicio, se tiran a putas, creo que europa tiene una cosa infinita para susarle en el oido a argentina, es su disciplina...es facil reirse de europa ahora pero como lucidamente propuso Lula, europa es un patrimonio cultural de la humanidad, aun con sus saqueos y sangre y contradicciones, europa es cierta idea romantica de la vida, cierta idea, humana, de la vida, no es berlusconi, zapatero triste y sarckozy metiendose petroleo libico en los bolsillos, europa es pina bauch, casi que hasta borges que fue el primero que nos quiso decir que es mas colorido escribir cuentos inolvidables y ser un ignorante en todo el resto, ignorante y divertido, y hasta lucido, sabato tambien casi que nos lo grito, y nunca vivio en buenos aires sino frente a un club de barrio, y luego manuel puig que con sus putos y putitas nos llevo a Yale

hector dijo...

somos unos de los grandes, y de los pocos, privilegio compartido con EEUU, constructores de mitos, sin argentina jung no seria entendido, que nos cuesta creer en esos suenos hasta el final, hasta cuando llega el sol y nos despierta de la ebriedad y salimos a la calle silbando bajito a trabajar en silencio el mito, con trabajo, con silencio, con ingenuidad, como los alemanes, hasta en el mal fueron precisos y callados cargando con las mejores y peores paginas de la historia
europa es como esas viejas de pueblo que cada uno del pueblo tiene una anecdota con la mina, o por hijodeputa, o por puta o hasta por buena, y esta vieja, y jodida y no me pareceria mal che una chica bonita ingeniosa y vaga escuchase que tiene para decir una vieja antes de que se muera de una sola vez para siempre.

Liliana dijo...

La vi hace un rato. Excelente.

Creativa, visualmente suntuosa, Almodóvar nos pone frente a la ambigüedad de los cuerpos, de las pasiones, en un melodrama sin red.

meridiana dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lilián dijo...

Pensaba si otra vez iba a estar solitariamente defendiendo una película como me ha pasado en otras ocasiones, pero no fue así. Por lo que veo les ha impactado esta piel que exhala un universo barroco, pleno y ambiguo. Almodovar no teme arriesgarse y la historia de Tarántula, de Thierry Jonquet le calza como anillo al dedo. Las críticas en general no han sido benévolas pero yo creo que volvió el mejor Almodovar, aquel de El matador o Carne Trémula, con el plus de una elegancia extrema.

Oscar Cuervo dijo...

Lilián: ¿leíste la novela? Porque tengo entendido que Almodóvar la alteró mucho. Sería bueno que escribieras sobre eso, en tal caso (respondeme por línea privada) Vamos a un corte y volvemos!

Lukas dijo...

Hace rato que esperaba esta genial película. Trato de no leer nada antes de ir al cine asi no discuto con otros más que conmigo... Almodovar despertó en mi el amor por el cine en los años ochenta con Matador y acá como bien dice Lilian entrecruza elegantemente con Carne Trémula (una de sus mejores) y con La ley del deseo. Pone en evidencia que se puede seguir haciendo cine narrativo de calidad y de interpelación! Da vuelta el fenómeno de lo que la ciencia puede hacer con los cuerpos,Plantea el lugar del "amor" en eso dialoga con Fassbinder..Dominado y dominante..a gusto o a disgusto..Otra vez me hizo llorar con su melodrama oscuro..casi negro. ES un cuentero genial. Aguante el cine narrativo de este tipo.
Creo hoy volveré a verla...quiero disfrutar esta vez de una mirada más formal de lo que nos propone. Una verdadera obra de arte. No se la pierdan..

Lukas dijo...

Algo más.. creo que es el único que sabe dirigir a Banderas..En todas sus películas le hace sacar algo que nadie logra. No es solo un tipo guapo, aparece aquí su fibra de actor. Ni que hablar de La Marisa Paredes...Se viene un ciclo Almodovar para el verano?? Más llantos y más risas para esta vida..

Martha dijo...

Lukas:
Si yo mal no recuerdo los primeros trabajos de Almodóvar, antes de los 90, incluían a Banderas por lo menos en " Mujeres al borde..." ( con anteojos) y la famosa : Atame.
aLLÍ ERA BUENO, si se dejó estropear por Hollywood...cosa de él.Profesor no le faltó.
Y amí tampoco porque me hicieron estudiar desde Pepi,Luci, Bom y otras chicas del montón. Cosa de la cual me alegro.
Martha

Verbobravio dijo...

Bien! Que bueno que te gustó. A mí me dejó la grata sensación de un Almodóvar (es notable ya no es Pedro, sólo Almodóvar, personaje en sí mismo) maduro y refinado que conversa gratamente con aquel de Matador y Sangre Trémula (dos de mis favoritas dentro de su producción).
Y, nobleza obliga, chapeau por no develar el argumento (aunque casi) cosa que con espanto he leído en muchas críticas, una falta de consideración, parecen el gato de la propaganda.
Y lo último, me maravilló la forma en la que dialoga con Ojos sin rostro, de Franju, la casa, el sótano, el uso de los ambientes, realmente barroca y bellísima.
No lo duden, vealán!!!!!

Verbobravio dijo...

carne trémula... vaya, vaya, que lindo furcio el mío

Lukas dijo...

Es cierto que no le faltó prof..
En la ley del deseo su actuación es fantástica. Pepi, Lucy y Boom la vi en video un verano y no lo podia creer.. sobre todo cuando se la recomendé a una amiga y la vio junto a su Ma..me quiso matar..por lo guarra que es.
Creo que en esta última el despierta algo de las pulsiones profundas..como en La ley...te envuelve, te atrapa, te revoluciona, te exita, te estremece, te angustia y te libera de algun modo. Aunque hay situaciones de las cuales NO HAY RETORNO..

Lukas dijo...

Déjame llorar
Prefiero el golpe de tu soledad
que el beso con el que me das
tu veneno..
Yo hoy dibujo en mi cuerpo
un traje de lunares
hecho de hiel y fuego...
Buika

D.V. Tosco dijo...

Estoy lejos de ser un entusiasta de Almodóvar, probablemente porque todavía no llegué a ver un tercio de sus películas. Pero esta película me pareció IMPECABLE en todo sentido: visual, sonoro, narrativo.

nostromo dijo...

La Barcelona libertaria,
entre los años 1976 y 1978. Sexo. Mesquida consiente y
consintió. Habitaciones. Puertas. Aquí te cojo y aquí te mato,
exactamente. Hay que echar algunos nombres a la cazuela.
Ocaña, Nazario, Rosa Novell, Mario Gas, Copi, Joan de Sagarra,
Almodóvar. Almodóvar era entonces un empleado manchego de la
Compañía Telefónica Nacional de España que hacía películas en
superocho. Algunas noches pasó por el Salón Diana a
proyectarlas. Eran mudas y lo más gracioso era cómo las
explicaba Almodóvar. Una trataba de unas locas que se iban de
excursión a la montaña y entonces venía un bandolero,
¡bandolerroooooooo!, las perseguía, y pasaba un caballo
galopando, y las locas, ¡uyyyyyyyyyy...!, y salía la palabra
fin, en un cuadrito blanco sobre el que caían chuzos de punta
negros.
Parece como si esa Barcelona del Salón Diana que acabaría
hecha pedazos en la explosión (y seguramente en la
explotación) de las jornadas anarquistas del parque de la
Ciutadella, hubiese supuesto, antes que cualquier otra cosa,
la emergencia de la homosexualidad. Su celebración. Una
homosexualidad. Efímera. Dioses muertos y sin Cristo todavía.
Es decir, después de la ley de peligrosidad social y antes de
que la homosexualidad fraguara en lobby de acérrimos.
Mesquida: vuelta y vuelta sobre el homo. Durante muchas
décadas la homosexualidad había representado la más negativa
de las energías sociales. Cuando el viejo murió saltó el gran
géiser de Haukavalurr. La homosexualidad exhibida se convirtió
de pronto en una fuerza creadora. Es raro y veraz que cuando
uno pierda la cabeza la gane. A pesar de las efusiones, y de
las amenazas de convertir la intimidad en una pancarta, parece
que supo resistirse y decir alto, entre la batahola: "Mi
sexualidad es única, como son únicas mis huellas digitales".
Quería decir que su única identidad sexual era la
correspondiente al sujeto Biel Mesquida Amengual. Quería decir
que el sexo y sus conmovedoras prácticas se reclamaban menos
del ser que del estar.

julieta dijo...

vengo de verla. tremenda película... una demencia genial. muy impactante...

julieta dijo...

oscar: si yo no me equivoco, nunca escribiste el comentario que decís que vas a escribir en la nota.

ayer me olvidé de decir que Banderas está bárbaro, lástima lo chiflado nada más... jaja

fuera de joda, muy impresionante la trama de la película.

Oscar Cuervo dijo...

Julieta:
lo que pasa es que después la analizamos en la radio y también va a haber nota en la próxima revista, como una de las películas del año.

julieta dijo...

ah, perfecto entonces :)