viernes, 1 de noviembre de 2013

El Amor es el cumplimiento de la Ley


Curso sobre Kierkegaard dictado por Oscar Cuervo

COMIENZA MIERCOLES 6 DE NOVIEMBRE | 18:30
DURACIÓN: 4 REUNIONES - FRECUENCIA SEMANAL
SE OTORGARÁN CERTIFICADOS DE ASISTENCIA. HORARIO DE ATENCIÓN DE 9:00 A 22:00
INFORMES EN LOS TELÉFONOS: 4822-4690 | 4823-4941 | 4821-2366. E-mail: fcpa@fcpa.org.ar
INSCRIPCIÓN EN: Pte J. E. URIBURU 1345 Piso 1° (y JUNCAL). CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES.

“No debáis a nadie nada, sino el amarse unos a otros; porque el que ama a su prójimo ha cumplido la ley”. 

La célebre frase que Pablo de Tarso escribió en su Espístola a los Romanos (13:8) constituye un intento excepcional por repensar el concepto judaico de Ley a la luz del Amor según es entendido en la fe cristiana de los Evangelios.

Nunca debe olvidarse que estos textos, decisivos para la consolidación del cristianismo, eran cartas que Pablo dirigía a sus compañeros, con una finalidad eminentemente práctica y organizativa, al calor de disputas que hoy llamaríamos políticas entre las primeras comunidades cristianas. 

Pablo usaba la palabra como instrumento de acción en el mundo y produjo una enorme revolución en el pensamiento antiguo, tanto entre los judíos como entre los griegos.

Pablo había sido fariseo, un celoso guardián de la Ley mosaica. Para los fariseos el respeto cotidiano, escrupuloso y microscópico del sistema de leyes religiosas/comunitarias constituía el eje de la existencia. Pablo, que se llamaba antes de su conversión Saulo, lo fue hasta tal punto que su celo lo llevó a perseguir cristianos. Mientras cabalgaba rumbo a Damasco en su misión de perseguidor, un resplandor del cielo que sólo él vio lo volteó del caballo y lo encegueció. Escuchó una voz que le decía Saulo, Saulo, por qué me persiguesInterpretó que era el propio Cristo el que le hablaba así. Después de su conversión describió esa voz como un abortivo. La radicalidad de esa experiencia convirtió a Saulo en Pablo, de defensor de la Ley en predicador del amor hacia el prójimo: de todo prójimo, hasta del enemigo. El sentido de la Ley se había alterado para él de forma extrema e irreversible. Ya no podría ser la persecución de los otros sino el amor hacia ellos la misión de su vida.

Su acción política y sus epístolas con directivas de acción concreta fueron, según él mismo escribe, escándalo para los judíos y necedad para los griegos. Intentaban resolver la muy fuerte tensión que se produce entre la obediencia a la Ley en términos judeo-farisaicos y el mandato del Amor predicado por Cristo. 

Pablo no pudo prever que esas palabras, de una vitalidad tan urgente, se volverían históricamente perdurables, menos aún que su pensamiento se cristalizara en una institución dogmática. 

Soren Kierkegaard en su libro fundamental, Las obras del Amor, hace un esfuerzo inédito en el pensamiento contemporáneo por comprender el sentido de estas palabras, engañosamente sencillas. Y esto le sirve para ajustar cuentas contra los olvidos fundamentales tanto de la filosofía sistemática como del cristianismo oficial.

Clickeando acá pueden leer, a modo de adelanto del curso, un fragmento de mi libro Soren Kierkegaard, Una introducción. Escuchar una voz (Editorial Quadrata, Buenos Aires, 2010).

3 comentarios:

ruben dijo...

Compañero, como decia un frances famoso: "Amar es dar lo que no se tiene a quien no lo es"

jfc dijo...

miércoles 6 de setiembre o debería decir 6 de noviembre?

Oscar Cuervo dijo...

jfc: noviembre... pasa que se me piantaron algunos meses... gracias por preguntar, ya lo corregí

ruben: Lacan le saca ideas a K, aunque como no conozco a Lacan, nunca estoy muy seguro de lo que dice...