domingo, 27 de diciembre de 2015

Baja de salarios, desempleo, suba de tarifas y de alimentos de la canasta básica, menor consumo y mayores ganancias para los ricos: las claves de la economía macrista

Un análisis económico del plan de Macri y Prat Gay, hoy a medianoche en La otra.-radio, FM 88,7, online acá o acá


por Federico Kucher *

Retenciones, ganancias y subsidios

La devolución de retenciones para el campo y las modificaciones en el Impuesto a las Ganancias implica un aumento del ingreso disponible de los sectores con mayores recursos de la población: exportadores y asalariados con sueldos elevados. Economistas del mercado estimaron que estos sectores de la sociedad recibirían de 70 a 90 mil millones de pesos a partir de las reformas en materia de derechos de exportación y Ganancias. La quita de subsidios de los servicios públicos, en contraste, disminuirá el ingreso disponible de los individuos que destinan la mayor parte de recursos al consumo. Los trabajadores, en particular del área metropolitana en la que se concentra la tercera parte de habitantes del país, deberán recortar sus gastos familiares para hacer frente a los fuertes aumentos de las tarifas de luz y gas.

La política comercial: apertura y acuerdos de libre comercio

Los funcionarios de Mauricio Macri aseguraron que la Argentina avanzará en la firma de tratados de libre comercio con la Unión Europea y la Alianza del Pacífico, en tanto que se insistió en que el ALCA no debe ser “mirado con malos ojos”. Estos acuerdos comerciales implican la desregulación de las importaciones, con lo cual la producción del mundo entra al mercado interno con un menor costo, al liberarse del pago de impuestos o de controles arancelarios, que protegen al fabricante local de la competencia externa. Distintos estudios sectoriales indican que la apertura de las importaciones afectaría a más de medio millón de puestos de trabajo, en donde los talleres textiles, la automotriz, la autopartista, el caucho, la metalmecánica, los textiles, los muebles, el calzado y los juguetes computarían la mayor pérdida de empleo. La crisis internacional, con un bajísimo nivel de comercio global, ha llevado a que productores internacionales vendan mercaderías a precios de remate, lo cual hace imposible para un fabricante local poder competir si no existen administraciones del sector público para el ingreso de los productos importados.



Tipo de cambio,puja distributiva e inflación


El equipo económico de Prat-Gay comenzó su primera semana de gestión celebrando el anuncio de un aumento del tipo de cambio del 40 por ciento, en donde se decidió desarmar los controles a la compra de dólares vigentes desde fines de 2011. Esta desproporcionada alteración de la paridad cambiaria era uno de los requisitos centrales para empezar a avanzar en un nuevo estadio de la distribución del ingreso, regresivo a partir de ahora rompiendo con la tendencia de los últimos años. La devaluación de Macri apunta a recomponer las tasas de ganancias de los grupos exportadores a través de la depreciación real del tipo de cambio, en la que se reducen los costos en dólares de las empresas, en particular los costos laborales. La política monetaria contractiva, a partir de una fuerte suba de tasa de interés que impacta en los niveles de actividad y, por tanto, de empleo, es la herramienta elegida para frenar la puja distributiva (carrera de precios y salarios) y moderar el impacto inflacionario de la devaluación. La desocupación, al igual que ocurrió en los noventas, será clave para contener los pedidos de recomposición salarial en las paritarias, mientras que la menor capacidad de compra de la población y la apertura del comercio también tendrán un efecto de contención sobre los precios.

El espejo Brasil

Las ideas de política económica del macrismo basadas en propuestas convencionales del mercado para enfrentar tensiones económicas no son una novedad y se aplicaron en mayor o menor medida en distintos países de la región en los últimos años. El caso de Brasil es el más concreto por las consecuencias nocivas para la población de las recetas de austeridad. A principio de 2015, las autoridades brasileñas decidieron avanzar en un plan de recorte del gasto público, acompañado por una suba de la tasa de interés interna y una devaluación fuerte de la moneda con la intención de recuperar la competitividad cambiaria. Joaquim Levy, el ministro de Economía de Brasil, prometió que los recortes iban a traer prosperidad en el corto plazo. “El ajuste es necesario porque hicimos frente con éxito a la crisis mundial desde el 2008 pero usamos muchos recursos que hoy no ya tenemos. Por eso hay que hacer el ajuste rápido para volver a crecer rápido”, aseguró al momento del lanzamiento de las medidas ortodoxas. El resultado, tras un año de su implementación, fue mayor inflación, una recesión con caída del Producto Bruto Interno de 4,5 por ciento y un aumento mes a mes en la tasa de desocupación que termina el año en niveles cercanos a los dos dígitos. La performance económica de Brasil fue la peor de los últimos 80 años. Y las perspectivas para 2016 no mejoran. La consultora Latin Focus estimó que el próximo año la inversión en el mercado brasileño se contraerá 7 por ciento, mientras que el consumo privado bajará 3 por ciento y la producción industrial retrocederá 2 por ciento. [Completo acá]

* Hoy viene Federico Kucher a La otra.-radio. Las nuevas autoridades del INDEC dispusieron no dar a conocer los índices de inflación de noviembre, diciembre, enero y febrero, justamente el período durante el que más se sentirán los efectos de la devaluación en le bolsillo popular. Esto deja a los trabajadores sin una pauta precisa para reclamar sus aumentos de salario. ¿Hay manera de saber cuál es el índice aproximado de inflación, más allá del ocultamiento deliberado del gobierno? Se lo preguntáremos esta noche a Federico Kucher en La otra.-radio.