Santiago Maldonado

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Con vida te queremos

lunes, 28 de diciembre de 2015

Las películas del año (2015)

Este año no quise hacer una gran encuesta entre colegas, críticos o cinéfilos, como las que hice en años anteriores (2013 y 2014), porque pensé que la proliferación de encuestas en blogs termina por verse relativizada por el criterio con que se forma el universo de los encuestados y por el hecho de que muchas veces los mismos consultados aparecen en varias encuestas, lo que le da a todo un aire de redundancia y de esfuerzo un poco inútil. No pasa eso en la Internacional Cinéfila que hace Roger Koza, porque su red de consultados, gracias a su intenso y extenso trabajo anual como programador de festivales le permite abarcar un universo global y actualizado. Mi voto para la Internacional Cinéfila:

Samuray-S, Raúl Perrone, Argentina, 2015


Infatigable, insumiso, a esta altura de la historia y por medio del digital, el Perro no deja de preguntarse qué es el cine y lo hace filmando. Podría figurar en esta lista Hierba, una obra ligera y juguetona, la prueba de que “The Man from Ituzaingó” ya está muy lejos, incluso de P3ND3J0S y de gran parte de la crítica argentina.


Rabo de Peixe, Joaquim Pinto y Nuno Leonel (Portugal, 2015)


Después de la maravilla de E agora? Lembrame, la pareja portuguesa recupera un registro filmado hace 15 años y la convierten en meditación presente. Hacen la pregunta más inquietante sobre el rumbo de la modernidad y el sombrío futuro del Euro bajo la apariencia del retrato de una amable comunidad de pescadores.


Cuerpo de letraJulián D’Angiolillo (Argentina, 2015)


Los signos entre nosotros. Pintores de paredones en campaña electoral. La avenida que separa la ciudad capital del conurbano. D’Angiolillo explora las posibilidades del cine para mirar y escuchar esos espacios públicos desapercibidos sin caer en la rutina de la tele o las redes sociales.


Nie yin niang / The Assassin, Hou Hsiao-hsien, (Taiwán-China-Hong Kong-Francia, 2015)


Es improbable que HHH haga una película de género. Más bien se apropia de ciertos rasgos del Wuxia, para hacer vibrar otra historia de amor en el fuera de campo, ese ámbito en que se mueve como nadie. Como cuarto capítulo de Three Times. Nadie como él abre el espacio cinematográfico con tal delicadeza.


327 cuadernos, Andrés Di Tella (Argentina, 2015)


El diario fílmico de Di Tella sobre el diario personal de Piglia. Empieza siendo una reflexión acerca de la posibilidad de editar tus propios recuerdos, de ficcionalizarlos, de mentir. De golpe el diagnóstico que recibe Piglia de su enfermedad es un hachazo que parte la película al medio. Hay algo imposible de ficcionalizar, es el tener que morir.

Un film argentino a destacar: 




La hora del lobo (Natalia Ferreyra): este mediometraje cordobés es la película que más miedo me dio desde El exorcista. Quizás más aún que la película de Friendklin. Porque con recursos documentales muy sencillos muestra el aterrador surgimiento del fascismo en la actual clase media argentina joven e ilustrada.

Los resultados generales de la Internacional Cinéfila pueden consultarse acá.

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En la encuesta hecha por Roger, la consigna era elegir 5 títulos de producción reciente, con la posibilidad de mencionar otra película del país de origen de cada encuestado (y hubo de los países más diversos). Como este año no salí de la ciudad de Buenos Aires, mi rango de posibilidades estuvo acotado a lo que se estrenó acá; no pude ir a Mar del Plata, por lo que me quedan pendientes ciertas películas que estoy seguro podrían llegar a tener bastante importancia para mí, como las de Apichatpong, Tsai, Jia, Hong o Homeland (Irak year zero) de Abbas Fahdel. La excepción a aquellas que quedaron más allá de mi radar es The Assassin, de Hou, que pude ver gracias a un buen proveedor.

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La encuesta del crítico rosarino Fernando Varea, para su blog Espacio Cine, tiene un perfil más clásico: la mayoría de los encuestados son argentinos y se les pide una lista de diez películas favoritas, estrenadas en salas comerciales o programadas en festivales o ciclos locales durante el año en curso. Este matiz me permitió incluir algunas películas más, elegidas con un corte cronológico distinto. La diferencia más notable con mi lista anterior es la inclusión acá de Cavalo Dinheiro y P'tit Quinquin, dos grandes películas de 2014 que terminaron su recorrido internacional en abril pasado en el BAFICI, cuya inclusión en la encuesta de Espacio Cine se justifica plenamente. Por los mismos motivos, para la encuesta de Varea elegí Ragazzi de Perrone, que se estrenó oficialmente en noviembre de este año en Argentina y que yo había votado en la Internacional Cinéfila el año pasado. Varea nos proponía también una mención especial para algún cortometraje o serie de tv y esa fue mi oportunidad para destacar Historia de un clan, cuya reseña crítica publicaré muy pronto en el blog. Mi lista para Espacio Cine:






P’tit Quinquin (Bruno Dumont)
Ragazzi (Raúl Perrone)
Cavalo Dinheiro (Pedro Costa)
Rabo de peixe (J.Pinto/N.Leonel)
Samuray-S (Raúl Perrone)
Cuerpo de letra (Julián D’Angiolillo)
The great flood (Bill Morrison)
The assassin (Hou Hsiao Hsien)
Mi amiga del parque (Ana Katz)
La hora del lobo (Natalia Ferreyra)
327 cuadernos (Andrés Di Tella)


Mención especial: para la miniserie televisiva Historia de un Clan (Luis Ortega).

Los resultados totales de la encuesta de Espacio Cine se pueden consultar acá.

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También fui consultado por Lautaro García Candela del blog Las Pistas, consulta que tiene un carácter distinto a las dos anteriores, como se verá. Las Pistas dará a conocer sus resultados recién el 30, así que espero hasta ese momento para publicar mis respuestas.

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Martín Farina, mi amigo cineasta e integrante del staff de La otra, se hizo una escapada al último Festival de Mar del Plata, de manera que pudo ver algunas películas que yo todavía no vi. Así que su lista se complementa perfectamente con la mía:

1- Cemetery of splendour (Apichatpong Weerasethakul)


2- As Mil e Uma Noites (Miguel Gomes)


3- Afternoon (Tsai Ming-liang)


4- Samuray-s (Raúl Perrone)


5- Lulu (Luis Ortega)


6- Los pibes (Jorge Colás)

6 comentarios:

julieta eme dijo...

qué imagen esa de la sirena y la ballena... muy bueno...

Fernando dijo...

Qué hermosa la imagen de la ciudad inundada, bajo la lluvia, en blanco y negro ¿De qué película es?

Oscar Cuervo dijo...

The great flood, de Bill Morrison. Maravillosa. Y la música de Bill Frisell, ¡no sabés!

Fernando dijo...

Uh, a buscarla... Gracias!

julieta eme dijo...

hoy fui a ver Cuerpo de letra y Llamas de nitrato al Gaumont. las dos películas me gustaron. pero para ser sincera, disfruté más de la segunda. de todos modos, voy a leer lo que escribiste sobre la primera en el blog para poder apreciarla mejor...

julieta eme dijo...

y ya que estoy, cuento algo que pasó en la función de Llamas de nitrato. a los 10 min de empezada la película, una chica jovencita se para al frente de todo y empieza a increparnos. aclaro que éramos 10 gatos locos en la sala 1 de abajo y que la película duraba apenas 1 hora... la mina nos decía: "qué hacen acá en el cine! salgan afuera! la vida está afuera! salgan a vivir la vida!" obvio, todos empezaron a gritarle y a decirle que se callara. A los 5 min vino gente de seguridad para sacarla. yo la quería matar realmente. con qué derecho venía a decirnos eso? qué sabía ella de lo que habíamos estado haciendo antes de entrar al cine o de lo que íbamos a hacer luego de salir... una locura total... y en todo caso, si se te dio por querer despertar la conciencia de las masas adormecidas, tal vez el público del Gaumont no es precisamente el lugar por el que deberías empezar. pero claro, para decir esas boludeces al público del village o del hoyts, tenés que gatillar 100 mangos la entrada. en cambio, decirlas al público del Gaumont le salió gratis (bueno, 8 pesos). banco mucho la entrada a 8 pesos, pero no banco nada a los y las boludos/as que se aprovechan de eso. yo sólo quería disfrutar de una buena película tranquila. nada más. hubiera estrangulado a la piba con mis propias manos, pero ni siquiera la insulté. en fin. siempre pasan cosas raras en el Gaumont... besos.