miércoles, 21 de septiembre de 2011

El hombre de la casa hundida

Cabo Polonio IV


por Carmen Cuervo

Que se sepa de una vez, el suelo de Cabo Polonio es mutante. El cabo es un peñón de rocas y arena, pero el viento forma dunas que se trasladan y cambian de ubicación: montañas que alcanzan los treinta metros en la cima y que, desde ahí, se caen a lo profundo. Las casitas aparecen desordenadamente en este paisaje. Hay numerosas historias de casas sepultadas ahí y, cada tanto, cuando íbamos caminando, alguien nos decía "ahí hay una casa hundida". 

Pero un día un hombre nos contó su propia historia: Yo estaba adentro de la casa cuando empezó a soplar el viento, dijo, acá estoy acostumbrado al ruido del viento, pero éste tenía un sonido particular, como si pequeñas rocas fueran arrojadas constantemente contra mis oídos. Y entonces encendí una vela y vi. Flotaban por la habitación granos de arena de un color azulado que entraban por todas partes, bailaban eloquecidos y caían para quedarse en el piso. La cantidad de arena crecía y crecía. Me di vuelta y miré por la ventana: la mitad ya estaba cubierta de arena. Salí por el último espacio libre. Afuera, la arena siguió cubriendo la casa hasta que no quedó nada. Esto nos dijo el hombre y se fue.

Después pasaron unos días tranquilos desde aquella vez que habíamos visto al hombre de la casa hundida, pero una noche empezó a soplar un viento de forma extraña. Esa noche casi no dormimos, el viento era fuerte y hacía mucho ruido. Cuando nos levantamos muy temprano, alguien nos exhortaba, a mis compañeros y a mí, a sacar la arena que había entrado durante toda la noche en la posada donde estábamos.

No prestamos atención y comenzamos a preparar las cosas para volver a Buenos Aires.

4 comentarios:

Liliana dijo...

"Que se sepa de una vez, el suelo de Cabo Polonio es mutante."

Buenísimo, Carmen! Hay que escribir esas mutaciones, ponerlas a la luz...

bernabó dijo...

Ya se... estás tratando de ahuyentar a los curiosos para que el Cabo pare su turistificación (si es q existe esa palabra), porque lo que más miedo puede dar del Polonio son los camiones del primero de enero, je

julieta eme dijo...

"Y entonces encendí una vela y vi. Flotaban por la habitación granos de arena de un color azulado que entraban por todas partes..."

buenísimo carmen! me encantó!

por un momento, me vino a la mente la película El castillo vagabundo.

besos!

Martha dijo...

Cármen es una exquisita que te hace imaginar TODO.

Martha