Cadete





jueves, 22 de marzo de 2012

14° Bafici: Tabú, Méliès, Herzog, Alfredson, Raya, Hong, Coutinho, Lombardi y un cielo amarillo PRO



En el ambiente retrofuturista del Planetario de Buenos Aires, bajo un cúpula iluminada en amarillo PRO, se presentó la 14° edición del BAFICI (que se llevará a cabo entre el 11 y el 22 de abril en Buenos Aires). El Ministro de Cultura macrista Hernán Lombardi y el director artístico del festival Sergio Wolf rotaron algo desorientados por el dispositivo escénico ubicado en el centro de la sala, anunciando las novedades más importantes del nuevo BAFICI. Antes se había proyectado sobre la semiesfera del Planetario que hace las veces de cielo una serie de fragmentos de películas especialmente realizadas para ser exhibidas en el sistema Fulldome, que posibilita un campo visual de 360º grados y aprovecha la forma cóncava del planetario para producir un efecto tridimensional (distinto al cine 3D). Entre los fragmentos proyectados se incluyeron uno que adapta The Wall de Pink Floyd a una estética de animación digital cercana al videogame. Esta es la manera que eligieron para presentar la incorporación del Planetario al circuito de salas de BAFICI, en el que se presentará una programación especial de ¿películas? realizadas en ese formato. En el momento de explicar, Wolf admitió que los grandes cineastas aún no descubrieron esta modalidad (si acaso alguna vez la descubren). El efecto es vistoso en dosis breves, pero habría que ver si es soportable durante dos horas. La advertencia de Wolf no hace esperar ninguna buena película en este ámbito, aunque sí quizá se podría probar qué tal se ve el video de U2 realizado en 2008 por Andreas Doubek y Joe Stohel.


Pero si hablamos del cine del BAFICI hay que buscarlo por otro lado: El Viaje a la Luna de Georges Méliès (con la música que en 2010 le puso el dúo francés Air), la presentación de la versión recuperada de India, un clásico de Armando Bo e Isabel Sarli, o el cortometraje La maleta del cineasta chileno recientemente fallecido Raoul Ruiz (de quien el año pasado el BAFICI exhibió la excepcional Misterios de Lisboa). El corto, cosa  notable, es lo primero que Ruiz realizó en 1963 y lo reencontró y restauró poco antes de morir: la primera obra de más de un centenar que el chileno hizo en su prolífica y creativa carrera.

Entre las retrospectivas, se destaca la dedicada al sueco Thomas Alfredson, de quien en los últimos años conocimos Let the Right One In (Suecia, 2010) y El Topo (Reino Unido, Francia, 2011). Además de estas dos, se verán Bert: The Last Virgin (1995) y Four Shades of Brown (2004).  Alfredson estará presente en el festival. También habrá retrospectiva de Narcisa Hirsch, una célebre cineasta experimental argentina.

Four Shades of Brown

En distintas secciones se presentarán películas de Christian Petzold (Barbara), Raya Martín (Buenas noches, España), Eduardo Coutinho (As canções), Isaki Lacuesta (dos películas: El cuaderno de barro y Los pasos dobles), Hong Sang-soo (The Day He Arrives), Werner Herzog (Death Row), Rithy Panh (Duch, le maître des forges de l’enfer), Bruno Dumont (Hors Satan), Guy Maddin (Keyhole), Rosa von Praunheim (King of Comics), Alain Cavalier (Pater), Ross McElwee (Photographic Memory), Raúl Perrone (Las pibas), Heinz Emigholz (Parabeton - Pier Luigi Nervi and Roman Concrete), Lisandro Alonso (Carta para Serra), Jonathan Demme (Neil Young Journey), Edgardo Cozarinsky (dos películas: ... Puntos suspensivos y Nocturnos), João Pedro Rodrigues (el director de Morir como un hombre presenta su mediometraje Alvorada vermelha, co-dirigido por João Rui Guerra da Mata), Mauro Andrizzi (Accidentes gloriosos, co-dirigida con Marcus Lindeen) y Gastón Solnicki (realizador de la notable süden, que ahora presenta su film familiar, Papirosen). Y por supuesto mucho más: 449 películas entre cortos y largos.



Las estrellas de esta edición seguramente serán la portuguesa Tabú de Miguel Gomes (el director de Aquel querido mes de agosto), y la iraní This Is Not a Film (de Jafar Panahi) que vienen precedidas de una hola de admiración unánime.


En la Función de Apertura se verá la película argentina El último Elvis, opera prima de Armando Bo (nieto homónimo del viejo Armando). La película cuenta la historia de un imitador de Elvis. La película de la Función de Clausura será L'Enfant d'en haut, tercer largo de la franco-suiza Ursula Meier, ganadora del Oso de Plata Especial en la edición 2012 de Berlín.

Los que no estarán: Aleksandr Sokurov (Faust), Johnnie To (Life Without Principle), Aki Kaurismaki (Le Havre) o Steve McQueen (Shame), películas que habrá que agenciarse de otro modo.

El festival ha perdido este año las salas Atlas Santa Fe 1 y 2, que eran de lejos las más grandes con que contaba, lo que permitía programar las películas del festival con convocatoria masiva. En compensación, se suman tres salas nuevas y recientemente equipadas para exhibir films en diversos formatos: dos que pertenecen al Centro Cultural General San Martín y la del Planetario. Pero las tres nuevas salas tienen una capacidad bastante reducida, por lo que faltarán butacas para compensar las perdidas.



El BAFICI volverá a contar con un sistema de venta de entradas unificado, que permite comprar entradas para todas las salas o funciones por Internet o en los puntos de venta del Festival. Desde el 3 de abril se podrán comprar de manera anticipada a través de la página web www.festivales.gob.ar, o personalmente de 10 a 20 h. en la Casa de la Cultura (Av. De Mayo 575 PB) y en el Hoyts Abasto. Desde el 12 de abril, se podrá adquirir el remanente por Internet, o personalmente en las boleterías de todas las sedes afectadas al BAFICI. El valor de las entradas será de $15.- y $13:- para estudiantes y jubilados que acrediten su condición.

La programación completa (aunque aún no la grilla de horarios) YA puede consultarse en www.bafici.gob.ar.

2 comentarios:

Daniel Cholakian dijo...

Oscar, excelente tu minucioso trabajo sobre la programación, pero solo tengo que hacer una advertencia. La pelícual de Panahi no viene precedida de una ola de admiración unánime. A mi no me gustó nada, me pareció sobrevalorada, autocomplaciente y de algún modo, en el contexto de la historia iraní, ciertamente reaccionaria (valga la aclaración que no comparto bajo ningún aspecto la condena injusta e injustificada a la que fue sometido).
Al menos a uno, no le pareció siquiera interesante.
Abrazo y gracias por el trabajo que me ahorraste...

Oscar Cuervo dijo...

Bueno, Daniel, entonces la de Panahi tuvo casi unanimidad, salvo honrosas excepciones. Será interesante verla y discutirla.
Abrazo