miércoles, 2 de noviembre de 2011

El Evaristo

por Martha Silva

Cuando apareció el Evaristo, a aquel pueblo se lo denominaba Fuerte, seguido del nombre de un General –que siempre los hay-, porque desde allí se erguía una construcción para vigilar y tener a raya a los llamados indios. Después, los bienpensantes le sacaron lo de Fuerte, nos cuenta una señora de edad que por entonces era una niña de apenas cuatro años.

Ella se acuerda de todo, aunque dice que de este asunto prefiere no hablar, porque todavía los ojos se le nublan. Hay que preguntarle a fondo: insistir un poco.

Ella ya estaba cuando vino el Evaristo y la encaró a la señora de la casa, que por entonces no tendría más de veinticinco años.

“El Evaristo” –el se llamaba a sí mismo de ese modo- le ofreció su hija para que se la criara. Solo tenía unos quince años y en el rancho no había para tantas bocas.

La señora le contestó que ella sola se bastaba con el trabajo de la casa y el escritorio de su marido. Encima hacia dulces y conservas, y si había que hachar leña, no tenía mayor problema. “No necesito a nadie”- dijo rotundamente.

Era un poco arisca, además.

Así que el Evaristo tuvo que volverse, pero les dejó unas puntitas de flechas que fascinaron a la pequeña y que el juntaba en los médanos, en el escenario de aquel exterminio.

Cuando volvió, ya lo hizo con la Juana.

Ante el hecho consumado, la señora se decidió a tomar a la chica bajo su cargo y empezó a enseñarle el trabajo. La Juana era dócil y pronto se apegó a la señora, que le compró ropa que no se vendía en el pueblo. Venía por encomienda, después de elegirla en un catálogo de una gran tienda de la Capital.

Eso sí, hubo que hablarle mucho para convencerla de que usara una prenda llamada “corpiño”, que ella nunca había visto antes y a la que no le encontraba utilidad alguna.

Pasó el tiempo, y el día que ocurrieron estos hechos Juana estaba en la cocina con la niña. Se prendía la cocina llamada “económica”, pero como llevaba tiempo prenderla para el té se usaba un calentador a kerosén o bien nafta, La llama indicaba que le faltaba combustible y la Juana pensó que debía echárselo. Pero se olvidó de apagar previamente el calentador.

La explosión fue instantánea La chica corrió encendiéndose más a medida que tomaba velocidad. Lo hacía gritando en forma de eco: “ señooora”, como un prolongado lamento que después quedó resonando en la galería mucho tiempo, o así les pareció a todos.

La señora trabajaba en el escritorio y, cuando la escuchó, atinó rapidamente a apagarla con una frazada, después de tirarla al patio de tierra. Pero ya se había quemado más del cincuenta por ciento del cuerpo.

Un corrillo de viejas del vecindario pronosticó, ante la indignación de la señora: “quemado que se mira las manos, se muere”, cosa que efectivamente ocurrió a los pocos días, en el Hospital que tenían en una localidad cercana.

El médico llegó muy demorado y al ver a la paciente dijo: “ yo vine porque me informaron que era la chica del doctor... creí que era la hija...”.

En cuanto a la pequeña, estaba en un rincón de la cocina ilesa y con los rulos chamuscados. Es la única testigo de estos acontecimientos, que aun sobrevive.

El Evaristo siguió trayendo las puntas de flecha, tomó los acontecimientos que hemos narrado, con la mayor naturalidad.

No era el primer hijo que perdía.

6 comentarios:

Liliana dijo...

Lo volví a leer: el tono es seco, como el paisaje. Muy bueno.

Y ese final, Martha, es conmovedor...

Martha dijo...

eS QUE EL PAISAJE ENTONCES ERA SECO Y EL CLIMA MUY VENTOSO. Cambió después cuando se trajeron Ingenieros que hicieron las grandes obras de riego y ordenaron plantas álamos , muchos álamos para atajar el viento. Se pudo plantar y se llenó de chacras fértiles.Se lo llamó el valle de río Negro. Cada localidad hoy tiene el nombre de un ingeniero. Era duro, pero la gente que pobló allí solo tenía la tonada de su provincia.natal,no hay tradiciones.gracias.

Martha dijo...

AVISO que darán por cANAL 35 DE TELECENTRO, en cuatro oportunidades, ls película " Haroldo Conti, Homo Viator", un documental que contiene fragmentos del documental de Andrés Cuervo: 2eL RETRATO POSTERGADO" Producido por CaRAS Y cARETAS, JUNTO AL INCAA. Mezcla documental y ficción. Premios en Valladolid, Mar del Plata y La Habana. Del 18 al 30: después paso horarios. Martha

Martha dijo...

Horarios : Haroldo Conti, Homo Viator, documental con Darío Grandinetti y Ana Yovino:

Viernes 18 de noviembre 14,20 hs

Sábado 19 a las 18 hs

Miércoles 23, a las 23,40

Miércoles 30 a las 18 hs.

Martha dijo...

Acabo de ver completa : RICARDO BECHER , RECTA FINAL. Dura una hora y 15 más o menos y es una belleza por canal 35 INCAA en Telecentro. No es posible que esté filmada parcialmente en un geriátrico donde pasó los últimos años y creo que tambien filmó Gauchito Gil. Rodeado de los amigos y su compañero, que le ayudan a hacer este trabajo, no sepuede creer, qué tipazo. Digo que no es psosible porque no te da tristeza sino alegría, entusiasmo. Qué genial. Qué creatividad! Martha

Martha dijo...

¿lloré por tí cuando caias?
no respiraba con los párpados quemados
no sonreía en las fotos
no construia los altos peces del cielo
pero de la agitación de esos días en el vacío, recito sus estremecimientos
la belleza nos retuvo en su vientre como un niño no nacido
Como algo no acabado estuvimos en el mundo
Como alguien que no tiene párpados estuvimos insomnes en pasillos que nadan en círculos
Y como alguien que no tiene cuerpo estuvimos insomnes en pasillos que nadan en círculos
y como alguien que no tiene cuerpo estuvimos en Hoteles donde nadie nos besaba pero fuimos los mejores
porque la belleza ocupó totalmente nuestro corazón.
LEONOR GARCIA HERNANDO
(Dél espectáculo : Los poetas de Mascaró. CCC)