Foto: Nadia Albarracin


miércoles, 8 de febrero de 2012

Darle gracias

No hay dos seres en la tierra capaces de hacer Barro tal vez, Para ir, Credulidad o Basta de pensar. No hay en esos temas el menor despliegue virtuoso, pero esa música suena como algo inaudito, inexplicable, anómalo, desconcertante. No es blues, no es tango, no es folklore, no es beatle, es alguien que se nutrió de todo eso y entregó un producto azaroso, contingente e irrepetible. Hubo algún alineamiento astral, alguna conjunción neuronal imprevista, un accidente de la naturaleza y entonces salió Spinetta. Es improbable que el universo repita algo así. Y tenemos la dicha de encontrarnos en su época y en su ciudad.

4 comentarios:

carmen dijo...

Andamos como buscando en las fotos, en las canciones, como mirándonos las caras, creo que no sabemos qué hacer

ElOtroCampo dijo...

Hace 1 anio y medio que murio mi viejo, 1 mes y medio antes que Nestor. Y todo ese tiempo la cancion que escuchaba todo el tiempo en repeat era "Para ir". Desolación, creo que es la palabra.

Lilián dijo...

así estamos en esta noche, dándole las gracias, escuchando sus canciones, leyendo sus letras, sintiéndonos huérfanos. me vienen a la cabeza esos versos de Edgar Bayley "no esperas nada/ sino la ruta del sol y de la pena/ nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada"

La herida de Paris dijo...

Oscar, la frase final es lo primero que pensé, cuando el dolor dejó un poco de espacio. Un dolor que con el tiempo seguro va a ser ganado por la gratitud de haberme encontrado yo también (como tantos otros) "en su época y en su ciudad".
Saludos.