jueves, 29 de noviembre de 2012

"No me extraña que Clarín intente hacer cosas que aún nos van a sorprender, porque para ellos lo que está en juego no es la libertad de prensa ni la seguridad jurídica, sino plata y poder. Y no lo van a resignar"

El Chino Navarro habló en La otra sobre el 7D, la película de Néstor, Adrián Caetano y Máximo Kirchner


- ¿A quién se le ocurrió la idea de hacer la película?

- A Emilio Pérsico. En Ríos Gallegos nos encontramos con un grupo de mineros de Río Turbio con sus cascos, estaban esperando a Néstor, llorando. Luego de superar ese momento de dolor, Emilio dijo que había que documentarlo, que no podía quedar en nuestras memorias o en cámaras de noticieros que seguramente se iban a perder. Pérsico me sugirió que me reuna con el Topo Devoto, que tenía alguna experiencia en esos temas. El documental me sirvió en lo personal para sanar el dolor que tenía y siento por la ausencia de Néstor, además de poder hacer una película que a muchos compañeros les ha gustado, que les parece que es un instrumento importante para recordar, para reflexionar y para la política.

- ¿Cómo conociste a Néstor?

- Nosotros nos sumamos a trabajar en la corriente que conducía Kirchner en el año 2000, lo conocí a través de Cristina, a quien conocíamos de antes. Pero la relación más estrecha, más amistosa, la más frecuente e intensa políticamente hablando fue en 2008, 2009, 2010.

- En la película hay escenas muy dramáticas de la primera etapa del gobierno de Néstor, como el acto en que ordena descolgar los cuadros de los genocidas en el Colegio Militar, o el discurso en el que frente a cientos de uniformados les dice: “yo no les tengo miedo”, un dramatismo que en su momento, antes del conflicto con el campo, no llegamos a captar en toda su dimensión y que la película rescata.

- Sí, es cierto, muchas de las medidas que se tomaron en aquel momento las empezamos a valorar después, porque en ese momento era tanta la urgencia que no medíamos lo importante. El mero hecho de haber roto la lógica que estaba vigente hasta ese momento, donde la política estaba subordinada a los grupos económicos, recién lo empezamos a valorar a partir de la 125, pero Néstor la empezó a construir el 25 de mayo de 2003. Si bien sabíamos que era importante, no alcanzamos a medir su alcance estratégico.

- Hay una decisión estética de no identificar las voces de quienes relatan o de no situar explícitamente ciertos episodios, como la derrota de las elecciones de 2009 o la vinculación de los últimos días de Kirchner con el asesinato de Mariano Ferreyra. Alguien que no está bien informado, un extranjero o alguien que la vea dentro de 10 años puede llegar a no entender de qué se trata. ¿No se podrían desarrollar un poco más esos pasajes, pensando en un espectador no avisado? ¿No se podría hacer una versión que explicitara esto para otro tipo de espectador?

- Sí, no está mal pensarlo. Hay algunos testimonios que no hace falta explicar quiénes son, porque por lo que dicen se comprende cuál es el vínculo que tienen. Hay algunos hechos que no todos los argentinos tenemos por qué conocer, y mucho menos los que no son argentinos, y en ese sentido es comprensible tu observación y la vamos a evaluar. A partir del momento en que se estrena, muchas personas empiezan a aportar elementos que uno no había visto y que se pueden tener en cuenta, en una película que por sus características puede ser criticable, aun desde el punto de vista de el que le gusta mucho. El mayor acierto de Paula fue articular la historia política, la coyuntura y ese amor hermoso de Néstor y Cristina. Eso le da más humanidad y mayor comprensión sobre quién es Néstor. Uno toma conciencia de que forma parte de un colectivo y a veces circunstancialmente toma un rol preponderante, que el conductor es un emergente de ese colectivo y también la esperanza de que se puede hacia delante y lo mejor está por venir.

- Uno de los puntos de mayor interés de la película es el testimonio de Máximo. ¿De quién fue la idea y cómo hicieron para convencerlo?

- En la etapa en que trabajamos con Adrían (Caetano) había una idea de no tener ni testimonios ni relatos. Con Paula incorporamos la idea de tener testimonios y sobre la marcha fuimos determinando quiénes iban a aparecer. El caso de Máximo surgió de conversaciones con él, del Topo y mías, particularmente, se lo planteamos y él tomó la decisión de aceptar. No estaba inicialmente previsto.

- Vos hablaste de la etapa con Adrián Caetano, que aparece en los títulos finales como director de la primera etapa. ¿El llegó a tener una versión terminada de la película?

- Así es, si, una versión que a nosotros no nos parecía que cumpliera las expectativas que nosotros teníamos de la película. En aquel momento yo creí que la culpa mayor era del Topo y mía porque no habíamos sabido explicar qué buscábamos. Y un año después le agrego que influyó mucho el hecho de estar muy encima del momento de la ida de Néstor. Paula la tomó un año después y esa distancia nos permitió trabajar con más tranquilidad, mientras que en el caso de Adrián nosotros estábamos muy encima y eso atentó con lo que nosotros esperábamos de la película. Adrián hizo un buen trabajo, es un hombre talentoso y terminamos la relación en muy buenos términos, incluso queríamos que él siguiera, pero él tenía compromisos contraídos con anterioridad.

- Y si hay dos películas terminadas, ¿no podrían verse las dos?

- No, no me parece oportuno, quizás más adelante podremos presentarla en público,pero ahora hay que concentrar el esfuerzo en el gran trabajo que hizo Paula.

- ¿Tienen pensado, una vez que la película recorra el circuito comercial, proyectarla en lugares públicos como plazas, centros culturales…?

- La idea es, a fines de enero a más tardar, recorrer todas las plazas, todos los clubes, donde haya una persona que quiera verla, vamos a estar mostrándola, el año que viene la tienen que ver millones de personas.

- En estos días hubo un intento de Clarín de criminalizar la opinión, tanto de periodistas como de militantes y funcionarios, en el contexto de su lucha para postergar la vigencia de la Ley de medios. ¿Qué pensás que va a pasar a partir del 7D?

- La sociedad argentina tiene un desafío y es que se cumpla la ley. La ley fue votada por el parlamento, promulgada por el ejecutivo, fue ratificada por el poder judicial. Y lo que hay que hacer es que se cumpla la ley. No me extraña que Clarín intente esto que conocemos y cosas que aún nos van a sorprender, porque para ellos lo que está en juego no es la libertad de prensa ni la seguridad jurídica sino plata y poder y no lo van a resignar. Pero la historia va en una dirección y Clarín va en otra, y tarde o temprano va a tener que allanarse a la ley. Y tendrá que ser un medio de comunicación, importante pero no va a poder condicionar nunca más a la democracia y como cualquier persona física o jurídica va a tener que cumplir la ley. 

1 comentario:

julieta dijo...

es raro... las imágenes me emocionan... y eso que yo no me llamaría kirchnerista...