sábado, 20 de octubre de 2018

Luján: Marcha por Pan, Paz y Trabajo. Lástima el feo día





Bajo la histórica consigna Paz, Pan y Trabajo, el Frente Sindical para el Modelo Nacional, la Confederación General del Trabajo, las dos CTA y las organizaciones sociales, entre tantas vertientes, se congregaron en la Basílica de Luján.

Junto a ellos confluyó un amplio arco de referentes, intendentes, organizaciones políticas. Todos repudiaron el modelo económico vigente y exigieron no aprobar el presupuesto 2019, dejar de lado las exigencias del FMI y poner un freno a las políticas de ajuste.

Pasado el mediodía se inició la misa ecuménica, encabezada por el arzobispo de Mercedes-Luján, Agustín Radrizzani, quién remarcó que “en el pueblo está la capacidad de organizarse y lograr un autentico cambio“. Además manifestó que “la Iglesia no quiere estar ajena a estos procesos” y destacó que muchos pastores de otras religiones “acompañan a los pobres“. Cuando Radrinazzi citó al Papa Francisco y su Evangelio de la Alegría se produjo un aplauso cerrado entre los concurrentes.

En los sectores más próximos al escenario se pudo ver un amplio arco sindical: Hugo y Pablo Moyano, Hugo Yasky, Sergio Palazzo, Héctor Amichetti, Walter Correa, Vanesa Siley, Carlos Minucci, Ricardo Pignanelli y Néstor Segovia. También a Esteban Gringo Castro, referente de la CETP. Junto a ellos, el ex embajador en el Vaticano Eduardo Valdés, los ex gobernadores bonaerenses Felipe Solá y Daniel Scioli. También los intendentes Verónica Magario (La Matanza), Gustavo Menéndez (Merlo), Alberto Descalzo (Ituzaingó), Ariel Sujarchuk (Escobar), Walter Festa (Moreno), Gabriel Katopodis (San Martín) y Santiago Maggiotti (Navarro). Entre tantos.

VOCES

El amplio espectro convocado en la marcha fue entrevistado por los enviados de Radio Gráfica.

El diputado provincial Miguel Funes se mostró feliz por la unidad que mostró el encuentro: “Estoy orgulloso de ser parte del movimiento obrero organizado. Retomamos una consigna que nos devuelve a tiempos de lucha, con una CGT movilizada en la calle. Por eso quiero ratificar la importancia de realizar un paro nacional el 24 de octubre, porque decirle no al Presupuesto 2019 será un parteaguas en la sociedad argentina“; Agregó: “Como militante peronista soy profundamente cristiano. Tengo fe en el creador y en los militantes que están día a día en la calle“.

Para Eduardo Valdés, ex embajador argentino en el Vaticano, la marcha fue “un signo de los tiempos de la Iglesia junto al pueblo. Acá vez curitas de la opción con los pobres y los trabajadores. Es el ecumenismo que Francisco llevó al mundo: católicos, judíos, musulmanes, evangélicos unidos para sacar la patria adelante en este momento tan triste que estamos viviendo”.

Néstor Míguez, presidente de Federación Argentina de Iglesias Evangélicas y pastor de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina, expresó emocionado: “Acá hay un millón de personas. Se mostró el sustrato de la Patria. La gente que trabaja y no está en la especulación del precio del dólar. Un encuentro de trabajadores, y como cristiano y pastor, siento que ésto está marcando la unidad de quienes pensamos en la construcción de la Patria desde la diversidad de las distintas expresiones de fe y la comprensión de la realidad, pero que siempre subyace que el ser humano es el centro de toda nuestra actividad”. Cabe indicar que pese a la propaganda maliciosa, numerosos evangelistas participaron del Encuentro.

El empresario Alberto Samid estaba exultante: “Esto es extraordinario. Es la necesidad de cambiar este modelo económico. Estamos muy mal los argentinos porque estos pibes están entregando el país. No vemos la hora que se vayan. La iglesia y el pueblo de la mano, como debe ser”.

Uno de los motores de la Opción por los Pobres, el Padre Ricardo Carrizo realzó que “Si no fuera porque el contexto que nos une es el dolor de la gente, esto sería una fiesta. Vinimos todos juntos a que la Virgen y Dios nos den fortaleza para recuperar los derechos que han sido robados. Tener pan, paz, trabajo, y también justicia. Estamos todos trabajando en pos de un nuevo país”.

Mario Aurelio Poli, actual arzobispo de la Arquidiócesis de Buenos Aires y Primado de Iglesia Católica indicó que “Hemos unido las fuerzas espirituales de quienes luchan por una patria justa, libre y soberana. Lo hemos hecho con amplitud de corazón todas las organaziones sindicales superando diferencias; unidos a movimiento sociales pidiendo paz, pan, trabajo, y también tierra y techo. Todos los que acabamos la celebración estamos felices y contentos. Un hito de transformación” .

Jorge Taiana dijo lo suyo a nuestro requerimiento: “Extraordinario. Salimos todos muy fortalecidos. Una muestra de fraternidad y solidaridad y esperanza para cambiar el futuro. Tener un pais que responda a las necesidades de todos y que contenga a los más humildes. En la Argentina tenemos una historia, la justicia social se impondrá”.

Quien jamás pasa desapercibido y habitualmente recibe muestras de afecto, el ex secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, señaló: “Es el inicio de un camino de unidad, amor y paz del puelbo argentino. Vamos a construir el legado del general Peron: una Patria grande con un pueblo feliz. Esto fue la unidad de la causa: trabajadores, empresarios y base espiritual”.

Las organizaciones sociales tuvieron un protagonismo singular. El Gringo Esteban Castro, de la CTEP destacó que “Es un momento muy dificil para nuestro país. hay una necesidad de construir espacios de unidad. Veo una presión social que puede derrotar a una política de destrucción. Observo que entre las centrales sindicales y las organizaciones hay un diálogo que amerita el esfuerzo. Es lo que tenemos que hacer los dirigentes politicos, sociales y gremiales”.

Castro fue más lejos: “La idea de este gobierno es rendir pleitesía a los que vienen desde afuera y no escuchar a los que estamos acá. Nosotros tenemos cinco leyes fundamentales integradas para los trabajadores de la economía popular y si se aprueba este presupuesto no vamos a tener posibilidad de financiar las leyes”.

Muchos legisladores se aproximaron. El diputado Mario Oporto enfatizó que “Acompañamos al movimiento obrero que una vez más frente a la crisis se pone a la vanguardia de reorganizar el movimiento nacional. En contra de un modelo que lo puso de cara a la incertidumbre del desempleo. Nosotros creemos en la democracia y el año que viene hay que darle una alternativa plural, amplia e invocando a todos los sectores”.

“Esto me retrotrae a la lucha que llevamos junto a Saul Ubaldini en un momento donde la Argentina caminaba hacia un modelo neoliberal que ponia en jaque la justa distribución de la riqueza, la soberanía nacional -añadió-. El pueblo argentino quiere vivir en paz, alimentar a sus hijos y trabajar. Los ceos del capital financiero son tan egoístas que le quitan al pueblo esa humilde demanda”.

Otro diputado, Felipe Solá, dijo acá estoy. Y su presencia permitió inferir que el sendero de la amalgama avanza al ritmo de la inflación: “Estoy muy contento. Venimos a esta misa a pedir por Argentina y los argentinos. Muchos de nuestros hombres y mujeres, están desesperados”.

La demanda contra las prisiones arbitrarias y la vindicación de las construcciones colectivas resultó importante. Entre tantos, Coco Garfagnini, de la Tupac Amaru, dijo estar “Contento porque es un acto masivo. El movimiento obrero se va consolidando más. Venimos a acompañar la consigna que fundó Saúl Ubaldini peleando contra la dictadura”.

Aunque cauto en su apreciación, definió el rumbo: “No voy a decir que esto es una dictadura, pero están llevando adelante el mismo plan económico de José Alfredo Martinez de Hoz. La consigna Paz, Pan y Trabajo sigue estando muy vigente”.

Es indudable que entre los miles y miles de asistentes la figura del Papa resultó omnipresente. Este sábado 20 de octubre, tras evocar un 17 que sigue marcando rumbos y delinear un acto ante el Congreso de la Nación que marcará el devenir, una zona vasta y consciente del pueblo argentino se manifestó de modo inequívoco. La Gráfica, como sucede cuando nuestra gente se expresa, dijo presente.

LFE / MS / GF / RG



La Contranoche de los teatros



Durante este fin de semana se está llevando a cabo la noche de los teatros y al término de cada función, la organización ESCENA (Espacios Escénicos Autónomos) propone que se lea este texto:

Bienvenidos a la contranoche de los teatros

Les pedimos, por favor, que enciendan sus celulares y registren y compartan lo que vamos a leer a continuación.

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Los videos que se registren durante estas intervenciones se pueden enviar a Andy Vertone: +54 9 11 6207-5623 o a organizacionescena@gmail.com

Algo grave está pasando y la salida es colectiva.

#EmergenciaCultural
#ESCENAenLucha

Este domingo a las 12 de la noche contamos lo que pasó en la contranoche de los teatros. FM 89,3, Radio Gráfica, online acá o acá.

viernes, 19 de octubre de 2018

Las muertes impunes y la mentira incesante

Desde los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA hasta el suicidio de Nisman: Juan José Salinas en La otra.-radio, un programa para escuchar clickeando acá 


El periodista Juan José Salinas estuvo el domingo pasado en La otra.-radio para presentarnos su nuevo libro, La infAMIA. Los servicios de Inteligencia en el atentado y su encubrimiento. El Memorándun con Irán, Stiuso y la muerte de Nisman (Colihue, Encrucijadas). Salinas viene investigando el tema de los atentados a la Embajada de Israel (1992) y AMIA (1994) desde hace años, con conclusiones que contradicen a las que circulan oficialmente. Según él, estas versiones fueron instaladas desde el principio por sectores de los servicios secretos israelíes y norteamericanos, con la complicidad de políticos locales, el poder judicial, las fuerzas de seguridad y el periodismo. 

- Es el único hecho de Argentina que yo conozco -dice Salinas- en el que todos los diarios aceptaron una versión falsa, sin discrepancias. Todos compraron la versión de que la responsabilidad del atentado contra la AMIA era de Irán.

- ¿Ni siquiera Página 12?

-Página 12 dependía de Clarín en esa época. O por lo menos dependía de Magnetto, que ponía la plata para que Página no molestara a Clarín. Los periodistas de Página que empezaron a cubrir el tema AMIA fueron básicamente Roman Lejtman y Raúl Kollmann. Ellos aceptaron en un momento firmar un libro que se suponía que iba a ser la famosa confesión de Telleldín. Esa confesión servía para desviar la investigación sobre los policías federales, que eran quienes estaban verdaderamente involucrados en la conexión local, y atribuirle falsamente participación a los policías bonaerenses. O sea, era una operación de Menem contra Duhalde. Ese libro fue un encargo de Carlos Corach a Lejtman y Kollmann.

- Lanata sacó en aquel momento un libro impugnando también la tesis oficial sobre la camioneta encontrada entre los escombros.

- Claro, con Gabriel Levinas, pero ahora están en las antípodas. Hoy no dicen nada, porque supongo que su patrón, Héctor, no los deja. Kollmann ya se bajó de eso. Y Lejtman hoy es abiertamente un agente de inteligencia israelí. Ahora saca una nota en Infobae congratulándose del triunfo de Bolsonaro. A veces, cuando uno agarra un camino, ya no hay tope. Como algunos periodistas de Clarín, no encuentran límites.

Salinas empezó  a investigar el atentado a la AMIA hace más de dos décadas, curiosamente por encargo de la propia mutual. Esa investigación lo condujo hasta el previo atentado a la Embajada y ahí también se encontró con que la versión oficial era falsa. Como su investigación se encaminó por un rumbo que no satisfizo a quienes se la encargaron, rápidamente fue desestimada por pedido expreso del Estado de Israel a Rubén Beraja, entonces presidente de la DAIA. Por su propia cuenta en 1997 publicó Amia, el atentado. Pero su disfuncionalidad con los intereses que sostenían el encubrimiento de la verdadera trama de los atentados le costó un largo aislamiento.

En el nuevo libro dice: "No haber sucumbido a los cantos de sirena de los encubridores tuvo un alto precio: el de quedar afuera de todo. Pero aunque los periodistas asalariados no siempre estamos en condiciones de decir o de escribir toda la verdad sobre asuntos que colisionan con los intereses de nuestros empleadores, nada nos obliga a mentir".

En 2005 esbozó nuevas hipótesis sobre el contexto internacional en el que se programaron y ejecutaron los atentados, en el libro Narcos, banqueros y criminales. Armas, drogas y política a partir de Irangate

Sin embargo, incluso el gobierno de Néstor Kirchner adoptó como válida la versión de consenso y repitió en reiterados discursos en las Naciones Unidas sus reclamos a Irán para que colabore en la investigación del atentado a la AMIA, sin lograr que se produzca ningún avance. Tampoco nunca se registraron avances en el caso de la Embajada, cuya (no) investigación quedó a cargo de la Corte Suprema, como quedó en evidencia por el papelón sufrido por Lorenzetti ante el discurso de Cristina en la apertura de la Asamblea legislativa del 1 de marzo de 2015.



La parálisis empezó a removerse cuando en 2013, a instancias de Cristina, se firma con Irán el conocido "Memorándun de entendimiento", para hacer posible que Alberto Nisman, titular de una fiscalía especial sostenida durante años por el kirchnerismo, y el juez Canicoba Corral viajaran a Teherán para interrogar a los funcionarios iraníes acusados de haber instigado el ataque. Los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel consideraron la firma de ese Memorándum una ofensa intolerable y emprendieron una persecución contra Cristina y su canciller Timerman que todavía no ha cesado. De igual manera reaccionó la entonces Secretaría de Inteligencia (SI) local, colonizada por los servicios extranjeros: Stiusso, el jefe de la SI, era quien dirigía el rumbo de la (no) investigación de Nisman. En ese momento Salinas vislumbró que Nisman no podría ir nunca a Teherán a enfrentar a los acusados, porque no tenía ni una sola prueba contra ellos: al llegar a ese punto se hundiría en el ridículo y se incineraría a lo bonzo. Lo dijo un año antes del suicidio de Nisman. Y lo repitió en el programa de Víctor Hugo Morales en el verano de 2015, cuando Nisman volvió abruptamente de sus vacaciones europeas en plena feria judicial para arrojar su bomba mediática mal ensamblada, que la prensa corporativa consideró una grave denuncia contra la entonces presidenta. La entrevista de Víctor Hugo a Salinas se hizo en ese breve lapso entre el regreso y la denuncia de Nisman y la aparición de su cuerpo muerto.

"El disparo que mató a Nisman inició el desvelamiento de la farsa que constituyó su pretendido rol de fiscal de la República y también corrió el velo que desde hace más de dos décadas oculta a quienes encargaron las voladuras (de la AMIA y, antes, de la Embajada de Israel), quiénes ejecutaron materialmente y quiénes, mimetizándose con las víctimas, fueron en realidad victimarios"- dice Salinas en Caso Nisman: Secretos inconfesables. "Suicidios" en serie, tráficos ilícitos y masacres de la Emabajada de Israel y la AMIA, el libro escrito en 2015. 

Con posterioridad a la publicación de ese libro, Salinas pudo obtener abundantes pruebas documentales, "datos duros" que corroboran muchas de las hipótesis sostenidas por años. Con ese material publica ahora La infAMIA, que le permite unir la cadena que va desde la voladura de la Embajada en 1993 hasta la muerte de Nisman y el inicio de un nuevo ciclo de encubrimientos que llegan hasta hoy, un encubrimiento al cuadrado, con el gobierno macrista y su ministro de Justicia Garavano -denunciado hasta por la propia Elisa Carrió- tratando de tapar a los auténticos encubridores de los atentados y desviando la atención con una fábula que pretende incriminar a Cristina en la muerte de Nisman y dejar a salvo a quienes durante años medraron con tantas muertes.

- El título La infAMIA -dice Juan Salinas- remite al título de una nota de Verbitsky, que escribió cuando se cumplieron 10 años del atentado a la AMIA. Verbitsky casi nunca escribe sobre el atentado, pero esa vez hizo una nota con informaciones que había desclasificado Néstor Kirchner. Allí se encontró que [cuando el atentado se produjo en 1994] Israel había mandado un emisario urgente a hablar con Menem para arreglar una versión común de los hechos. Esta fue una versión absolutamente mentirosa sobre la participación de una presunta camioneta bomba con chofer suicida de Hezbolá, teledirigida desde Teherán... Todo esto es un invento impuesto por los servicios secretos de Israel y EEUU, con el acuerdo del Primer Ministro Rabin. Para Rabin se trataba de un acuerdo forzado, él no tenía nada que ver con el atentado porque estaba tratando de lograr un acuerdo de paz con los Palestinos, boicoteado por la derecha israelí. Así como Menem tampoco tuvo que ver con el atentado, aunque sí su entorno. El entorno de Menem se lo encargó a fuerzas mercenarias locales, que fueron los autores materiales. Tanto en el atentado a la Embajada de Israel de 1992 como en el de la AMIA de 1994 participaron servicios secretos israelíes. Decir esto me trae todo tipo de problemas. Me tergiversan, como si yo hablara de un autoatentado. En el caso de la AMIA no se puede hablar de autoaentado, es una ridiculez, porque la AMIA es una institución argentina y hablar de autoatentado implicaría decir que el presidente de la AMIA de entonces tenía algo que ver, cosa que nunca sostuve.

Durante nuestra conversación radial, le preguntamos a Juan por qué, si se trata de una versión inventada pos servicios norteamericanos e israelíes, fue sostenida oficialmente por el gobierno de Néstor durante tantos años en sus reclamos en Naciones Unidas, apoyando a la infructuosa fiscalía especial de Nisman. Y también le preguntamos si, a pesar de las intenciones de Cristina de impulsar un avance en la investigación, la firma del Memorándum con Irán no fue un error político cuyas consecuencias todavía está pagando.

Las respuestas a estos interrogantes las pueden escuchar en el programa, clickeando acá. Por supuesto, también hablamos de la coyuntura política actual, con el progresivo derrumbe del macrismo.

jueves, 18 de octubre de 2018

Empieza el Doc 18

Machine Gun or Typewriter?, Travis Wilkerson

 Córdoba, sinfonía urbana, realización colectiva

 Dead souls, Wang Bing

 Drift, Helena Wittmann

Playing Man, Matjaz Ivanisin

Es mañana del jueves y está lloviendo. Me gustan las mañanas de lluvia y no podría explicar por qué me gustan los jueves. Estaba revisando el catálogo de la 18a. edición del DocBsAs y tratando de armar el rompecabezas para transitar un festival tan apreciado como este en medio de los compromisos usuales en una ciudad hostil. Y de pronto aparece en la radio Roger Koza hablando  del festival que empieza.

El Doc es un momento muy grato en el calendario porteño desde hace tiempo. ¿Cómo se fue transformando la ciudad, qué horrores y maravillas pasaron en estos 18 años del Doc? Mi propia experiencia cambió de manera irreversible gracias al Doc, desde que ahí tuve la oportunidad de conocer personalmente y conversar con Eduardo Coutinho, Avi Mograbi, Eyal Sivan o Jean Louis Comolli. En este festival, que hasta la edición anterior tuvo como director artístico a Luciano Monteagudo, vi algunas de las Elegías sokurovianas y también una retrospectiva completa de Raya Martin. Eso es lo que aparece ahora en mi memoria y seguro me estoy olvidando de cosas que aparecerían si mi memoria no fuera tan caprichosa.

Resulta que desde esta edición el DocBsAs tendrá a Roger Koza como director artístico. Al amigo Roger lo voy encontrando en diversos contextos: entre las proyecciones del BAFICI, como anfitrión del FICIC, como invitado de algunas madrugadas de La otra o por teléfono desde Cannes... Me doy cuenta de que por primera vez va a estar como programador de un festival en la ciudad en la que vivo. Esta combinación, DocBsAs + RK, tiene entonces un plus afectivo.

No conozco prácticamente a ninguno de los directores cuyas obras se programan en esta edición, con la excepción de Wang Bing, Wiseman y Comolli. De manera que en estos días, cuando me cuadren los horarios, tengo casi todo por descubrir. Así como casi siempre en el Doc.

Pero tengo la certeza de que será una oportunidad para volver a extrañarme ante esa cosa llamada cine. Con Koza comparto un interés que conjuga la apreciación artística con la reflexión filosófica. Sé bien que un festival programado por él tiene un eje insistente: ¿qué es el cine? ¿qué aporta el cine en nuestras vidas? ¿cómo enriquece el cine al mundo? ¿cómo el cine se deja herir por el mundo? ¿qué pasa con el cine en la época de la imagen del mundo? 

Ahora que la vida humana en la Tierra se vio invadida por imágenes, ahora que la forma en que las imágenes se imprimen en nuestras mentes es como nunca antes una batalla y cada uno de nosotros es a la vez el combatiente y el territorio a conquistar, el cine abre, mejor dicho puede abrir, una hendidura por la cual se filtra una brisa de verdad entre la indiferencia de la posverdad. A mí ya no me interesa la cinefilia como culto esotérico, me preocupa y me gusta la vida, y en la vida la verdad, y por la verdad la mirada y la escucha, y de ahí el cine.

Cito unos párrafos del texto que Roger escribió como introducción para el catálogo, que es la manera más directa de echar un vistazo previo a una programación que desconozco. Dice:

"Llevar adelante una muestra de cine como ésta, en el contexto social y económico en que vivimos, es una proeza. ¿Cómo prever los efectos de una inestable economía analizada por los artífices de las reglas del juego como si fuesen tormentas?

"Desde que asumí pasaron dos huracanes, siguiendo esa infantil modalidad explicativa que insiste en la naturalización de la vida pública. En efecto, en menos de dos meses, de abril a junio, el presupuesto era casi la mitad. No soy yo el que se ocupa de financiar el festival, pero, ¿cómo desestimar estas situaciones que tienen efectos deletéreos sobre la vida de hombres y mujeres que muy probablemente no pueden siquiera desear venir a esta muestra de cine? El capital no es una variable que un festival o una muestra de cine se pueda dar el permiso de excluir como tema de interrogación. El dinero es la eterna falta de la cinefilia.

"Desde el primer llamado para invitarme a sustituir al querido y admirado Luciano Monteagudo, pensé que la retrospectiva de Travis Wilkerson era definitivamente necesaria. La presencia de cineastas verdaderamente radicales en el universo simbólico de nuestros festivales viene atenuándose a medida que pasan los años. Una cinefilia sin rabia se ha instituido. Se ve cine para olvidar o simplemente mirar para otro lado y así sentirse en un microscópico refugio frente a los males de la vida cotidiana.

"A mi juicio, el cine de Wilkerson tiene lo mejor de la cinefilia: un deseo de conocer y, con él, otro deseo, ya no del todo propio del cine: el de transformar. Personalmente, quisiera que tuviéramos más cineastas como él entre nosotros, jóvenes (o veteranos) dispuestos a filmar las contradicciones de nuestra sociedad y las historias periféricas en las que se observan con mayor clarividencia los núcleos traumáticos que detienen a una nación en su progreso. La retrospectiva del director estadounidense cobija un deseo personal: que la inteligencia y la indignación de su cine contagien a sus coetáneos vernáculos. 

"Una muestra ceñida al documental, sin embargo, no significa que su misión esté subordinada exclusivamente a un cine de naturaleza política. No quiero vindicar la cantinela de que “todo cine es político”. Entiendo muy bien qué se quiere señalar bajo esa descripción; un film contemplativo, si permite despegar la percepción de la constante incitación del lenguaje publicitario, puede ser político. ¿Quién podría objetar que una película de Gustavo Fontán no lo es? Dicho esto, la elección de este año ha sido concebida dialécticamente. Es por eso que se buscó mantener un equilibrio preciso entre lo explícitamente político y otro orden de la experiencia humana que, sin dejar de ser político, se desvía a otras zonas de experiencia. En otras palabras, en esta edición se podrá saber algo más del capitalismo estadounidense, del Mayo francés y de la situación política del Congo y, al mismo tiempo, no faltarán las películas que celebran la amistad, indagan sobre la soledad y elogian el conocimiento.

"Si he de considerar las poéticas presentes en la programación, diré que todas las concepciones del documental están presentes, incluso hay algún que otro título que es inabordable para las ya canónicas categorías de Bill Nichols. ¿Qué diablos es Segunda vez, de Dora García? Que haya sido el film ganador de FidMarseille, el festival más radical dedicado a los documentales, constituye un signo epocal del cine.

"A ese tiempo presente lo hemos intentado descifrar y glosar en cada título que tenemos en la programación. De esto se desprende una forma de composición de la programación que siempre es un símil del montaje de un film. En vez de planos, el programador asocia películas; el resultado es una suerte de conjetura general sobre qué es el cine a partir de esas películas elegidas.

"Esto último explica en parte la ausencia de una competencia. Al no tener una competencia, no hay una zona más o menos privilegiada. La idea es que cada film pueda ser centro y periferia de la muestra; eso permite conjurar una cierta tendencia en los festivales: programar películas que simplemente ocupen un espacio ausente. Nosotros no tenemos películas de relleno, una categoría aviesa que viene consolidándose año tras año. Tenemos las que hemos querido porque en ellas creemos".


Y listo por ahora. Es hora de dormir.

miércoles, 17 de octubre de 2018

La Orquesta Sinfónica Nacional y otros artistas mañana en Plaza Congreso en defensa de la cultura y en rechazo al proyecto de presupuesto 2019


En defensa de nuestra cultura, este jueves 18 de octubre a partir de las 12:00 hs. la Orquesta Sinfónica Nacional y otras agrupaciones musicales y artísticas se presentarán en la puerta del Congreso de la Nación en rechazo del Presupuesto 2019 que prevé una fuerte caída para el área de Cultura.

Se convoca a todos los sectores afectados a sumarse a la protesta afuera del Congreso (Avenida Rivadavia 1864), en la víspera del debate del Presupuesto 2019 en la Cámara de Diputados.

Mauricio Macri está llevando a cabo un proyecto de ajuste y vaciamiento a la actividad cultural. Como símbolo de esta política y bajo el eufemismo de “compactar” al Estado, ha degradado el Ministerio de Cultura, transformándolo en una simple Secretaría.

La cultura nos une y nos identifica. Representa nuestra pluralidad. Promueve el desarrollo nacional y sostiene a miles de familias que producen y difunden nuestros bienes culturales.

Jueves 18 de octubre en Plaza del Congreso, avenida Rivadavia 1700, Buenos Aires. Organizado por Radar de los Trabajadores, ATE Capital Área Culturas, Paco Urondo Centro Cultural, CTA Capital, Daniel Filmus y Centro Cultural de la Cooperación.

Un juez de provincia dejó en bolas a los más fuertes


El día de ayer puede tomarse como una condensación del acelerado deterioro político del gobierno macrista. El comienzo de la debacle puede fecharse en su mala lectura del más que auspicioso resultado que el régimen obtuvo en las elecciones de medio término. Pensaban que, como aprobaron el test de la mitad del mandato, habían logrado superar las dudas que siempre despierta la gobernabilidad de una gestión no peronista. Supusieron que endureciéndose y abriendo decenas de conflictos simultáneos, multiplicando los adversarios -ya no solo Cristina o los "ultraK", sino el sindicalismo, los empleados públicos, los docentes, los artistas, los científicos-, iban a salir fortalecidos, lo que no está verificándose.

Hace un año el macrismo se entusiasmaba con un tránsito sencillo hacia su reelección. Hoy ese objetivo parece lejano y esta grave crisis política que hoy padece no se debe a una dura oposición partidaria (que no la tuvo) sino a una asombrosa sucesión de errores políticos. Su principal error es subestimar la resistencia social: no la política, ni la sindical, ni la periodística, más fácilmente apretables, sino la base social, incluso su propia base social.

¿Cuándo comenzó a joderse el macrismo? 

Quiero aclarar que no estoy evaluando sus resultados por el bienestar que sería capaz de llevar a la población, ni por la prosperidad de la economía nacional o por las perspectivas auspiciosas de cara al futuro; ni siquiera por el cumplimiento de sus promesas de campaña. En cualquiera de estos rubros podría saberse antes de que asumiera que el macrismo sería nefasto. Propongo acá hacer una evaluación más técnica, en sus propios términos: su capacidad para asegurar la gobernabilidad, para mantener o acrecentar el capital político que ganaron con su triunfo electoral e, incluso, como objetivo de máxima: para fundar un partido de derecha con perdurabilidad electoral, con el mínimo de represión posible. Es en este plano donde el macrismo resulta más fracasado.

Había un par de motivos para pensar que macri gobernaría con cierta comodidad: el férreo alineamiento de las clases dominantes locales y el auspicio del poder financiero internacional que aborrece del kirchnerismo, por un lado; y la crisis política en que quedó sumido el peronismo/kirchnerismo después de varias derrotas electorales consecutivas. Pero por más poder de facto que un proyecto político aglutine y por más debilitado que se muestre ocasionalmente su adversario, hay otras condiciones que se requieren para el éxito de ese proyecto. Una es la inteligencia para alcanzar sus objetivos y otra las condiciones externas propicias.  La virtud y la fortuna. 

Sin embargo, hay que decir que la adversidad puede convertirse en una prueba que la inteligencia debe sortear. El kirchnerismo gobernó el país 12 años en condiciones de vulnerabilidad permanente y Cristina terminó el último día de su mandato sin defraudar a su base social -la clave de su tan mentado "núcleo duro"-, sin crisis de gobernabilidad, sin represión de las protestas y ejerciendo el poder político -que es solo una parte del poder- en su plenitud. La famosa plaza llena del 9 de diciembre de 2015. Esa plaza cifraba el secreto de las dificultades futuras del macrismo, porque el kirchnerismo tuvo un logro principal en sus tres mandatos: dejó al pueblo con un alto grado de organización y una memoria persistente del bienestar, dos factores con los que el macrismo tiene que medirse continuamente. El nuevo régimen trató de contrarrestar estas desventajas con la ayuda aplastante de los medios corporativos y el establishment judicial, que usaron todo su poder de fuego no tanto al servicio del macrismo sino para lograr la ruina del kirchnerismo y la desarticulación del peronismo. El macrismo osciló entre destruir al kirchnerismo y aniquilar al peronismo. A medida que su gestión se complicaba, optó por lo segundo, dándole de esta manera un aire extra al krichnerismo, el único peronismo posible a esta altura del siglo xxi.

Lo que más desconcierta del macrismo es su falta de inteligencia para aprovechar sus ventajas concedidas y la rapidez con la que está licuando su capital político. En sus mejores momentos, el régimen se mostró astuto para sacar ventajas ocasionales, sobre todo para que sus funcionarios favorezcan sus intereses privados. Y un terrible poder de daño para comprometer el futuro nacional. Este poder dañino es el único rubro en el que el macrismo podrá considerarse exitoso. Los futuros gobiernos, incluso si fueran de su mismo signo, encontrarán una situación socioeconómica desastrosa y un deterioro institucional muy difícil de reparar.

Si juzgamos su gestión en términos de éxito/fracaso político, lo que puede confundir es que en su primer período lograron esa gobernabilidad que siempre se duda que un gobierno no peronista pueda obtener. El macrismo gobernó los primeros dos años sin sobresaltos y eso se expresó en las elecciones de medio término. Pero macri evaluó erróneamente que esa victoria electoral lo habilitaba para mostrar desembozadamente su auténtica naturaleza. 

El primer acto de ese desvelamiento fue la reforma previsional de diciembre pasado, un duro golpe para una parte decisiva de su electorado: los jubilados. En un solo día los síntomas del desbarajuste se manifestaron con una velocidad sorprendente para todos. Una manifestación de los sectores organizados de la oposición a la tarde, duramente reprimida y muy operada desde los medios, fue seguida por una manifestación espontánea nocturna, protagonizada por sectores espontaneístas. Lo reprimido volvió. Esa articulación de la movilización organizada y la espontánea en un solo día desnudó los límites del esquema oficial. ¿Fue el más grave error político del macrismo no saber leer las señales de esa sociedad que repentinamente manifestaba un hartazgo inesperado? A partir de esa jornada, macri y sus principales funcionarios ya no pudieron mostrarse en la calle sin recibir sonoros repudios. Ahí empezó a cantarse el hit del verano. El gobierno creyó sin lucidez que, acentuando el endurecimiento, la intransigencia política, la brutalidad represiva y el blindaje mediático, podría torcer la adversidad que empezaba a manifestársele. Sobreactuó una autoridad que no tenía.

Ese endurecimiento podría denominarse el "esquema Marcos Peña" de gobierno: antiperonismo, operaciones mediáticas, acosos judiciales, apriete a jueces y periodistas indóciles, manipulación de las redes sociales y represión acotada contra la oposición organizada. Esta fórmula es la que en estos días está caducando. Parece tarde para que macri cambie, aunque todo el establishment nacional e internacional -Clarín, La Nación, la Rural, la AEA, el FMI, Trump- haga ingentes esfuerzos para sostenerlo.

Lo que se está rompiendo ahora es la cohesión interna del oficialismo. La Carrió volvió a hablar de la naturaleza mafiosa de la fortuna macrista, como lo hacía antes de unirse a ellos para derrotar al peronismo. Sigue apoyando a macri incluso cuando en sus declaraciones lo demuele. Los radicales están inquietándose porque recuerdan sus propias debacles y empiezan a oler un fin de ciclo. El sector colaboracionista de los peronismos provinciales y de la burocracia sindical -¡el ex-Triunvigato!- ya evalúan la desventaja de situarse cerca de un poder declinante. La ancha avenida del medio se le angosta rápido al massismo y a los periodistas coreanos del centro. 

Las encuestas miden la creciente impopularidad de macri y el bajón alcanza a su figurita preferida, Mariu. El poder financiero internacional tiene cada vez más dudas sobre la capacidad del régimen  cumplir con los acuerdos en negociación. Las discrepancias internas entre macri/peña y el llamado "sector político" del PRO puro -Vidal, Larreta, Frigerio, Monzó- son ya inocultables. Vidal se distancia para no quedar salpicada por la caída de macri y Clarín ensaya si conviene más inflar su figura o la de Massa.  Los medios ultraoficialistas calculan la mejor manera de que el deterioro de macri no afecte su credibilidad y sus negocios.

En este clima político, un juez de garantías bonaerense esperó el horario de los noticieros de la noche para apuntar contra todos los muñecos juntos: denunció aprietes oficiales, mencionó explícitamente al Procurador Conte Grand (familiar de Majul y funcionario de Vidal), puso en evidencia a Clarín, La Nación, Lanata, Majul, Feinman y Ventura como chantajistas, en vivo y en directo y por sus propias pantallas. El juez Carzoglio se la está jugando, su futuro se ve amenazado por seguros escraches mediáticos, carpetazos, intentos de remoción: tocó intereses muy fuertes. 

Pero el síntoma más impresionante de su gesto político es haber hablado en nombre de tantos  otros funcionarios judiciales apretados en estos tres años. Su palabra cortante transmitida en cadena nacional, cuando la máquina de la posverdad esperaba en vano algún desliz que pudiera ser tergiversado para hacer una cortina de humo, es un signo de que al macrismo ahora se le empiezan a animar funcionarios de segunda línea. Clarín, La Nación, Lanata, Majul podrán empeñarse desde hoy en demoler su buen nombre y honor. 

La pelea es tan desigual que se convierte en una demostración de debilidad de los más fuertes.