Mostrando entradas con la etiqueta Magnetic Fields. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Magnetic Fields. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de abril de 2017

Esperando el derrame: Hoy 0:00 La otra

FM 89,7 - Radio Gráfica - Online acá







Hey, hey, hey, hey
Hey, no hay novedades
El hombre pobre sigue todavía con el blues
Caminando con zapatos gastados
Sin nada que perder
Oí, está en la calle
Empujando su pesada carga
Sin rumbo fijo
Arrastrándose lentamente
Hey
Las corporaciones tienen su respiro
Siguen casi todo lo que hacen
Díganos cuánto tiempo les va a tomar
Para que se derrame a los de abajo
¿Cuándo va a caer?
Oye, está en la calle
Acostado entre la nieve y la escarcha
Pidiendo algo para comer
Se ve cansado
Hey,  transeúntes
Ellos no ...

lunes, 13 de marzo de 2017

Tenía un gato pero él me odiaba: ya fue


Teníamos un gato que se llamaba Dionisos
cada día una nueva crisis
solía guardarlo en la caja
donde ponía mis juguetes y cuadernos.

El me odiaba
pero yo lo quería
Siempre que Dionisos me miraba
se estiraba y me rasguñaba
y en cuanto podía se escapaba
por los tejados de Siracusa
lejos de mí, aunque yo lo quería.

Miau.

Yo lo agarraba del cogotito
Y dónde habrá quedado todo lo demás.
Él me odiaba.

Magnetic Fields  (Stephin Merrit) 50 song memoir, 2017


jueves, 19 de enero de 2017

El mundo podría estar yéndose al carajo pero hay una razón por la que aún vale la pena

50 song memoir, el nuevo disco de The Magnetic Fields, a punto de salir


Tengo algo suficientemente grande para dos
palpita con amor suficiente para dos
apuesto a que las estaciones sigan cambiando
tal como yo sigo amándote.

Quizás aprendas a gozar de que te amen
o incluso aprendas a amarme en cierta forma
este corazón es lo suficientemente grande para los dos
pero estás a tres mil millas de distancia.

Tres mil millas de distancia
Tres mil millas de distancia.

Hay algo bastante grande para ambos
es parte de mi anatomía
sabes que me encantaría dártelo todo
y puedes quedártelo sin pagar.

Cuando te vi sentí agitarse
esa parte especial de mi cuerpo
ojalá lo tomes en tu mano
porque es mi corazón.

Tres mil millas de distancia
Tres mil millas de distancia
Tres mil millas de distancia

Tengo algo suficientemente grande para dos
palpita con amor suficiente para dos
apuesto a que las estaciones sigan cambiando
tal como yo sigo amándote.



Últimamente leer las noticias da un poco de miedo. ¿Creés que podría ponerse todo aún peor? El mundo podría estar yéndose al carajo, pero hay una razón por la que todavía vale la pena: The Magnetic Fields anuncia para marzo la salida de un disco con 50 nuevas canciones, una por cada año vivido por su factótum, Stephin Merritt: 50 song memoir. El hombre que en obras geniales como 69 love songs o I se mostró dotado de una inventiva inagotable para encontrarle otra vuelta a las canciones de amor -tiernas, irónicas, graciosas, desoladas, despechadas o románticas- vuelve por su cetro mundial indisputado. Hace pocas semanas Merrit dio a conocer un anticipo de 5 de esas nuevas canciones (¡apenas el 10% de las que habrá en el álbum!). Y están buenísimas. Parece que en el disco Merritt, además de cantar, toca más de 100 instrumentos: ukelele, piano, máquinas de ritmo, sintetizadores vintage, instrumentos recién inventados y 96 más. Para presentar el disco en vivo Merritt amplió la formación de The Magnetic Fields a 7 integrantes. Este domingo en La otra.-radio vamos a escuchar un anticipo de algo que, más adelante, dará para, al menos, ... ¿6 programas?
A las 0:00 en 89,3.

sábado, 18 de febrero de 2012

Andrew en drag

Anticipo del nuevo disco de The Magnetic Fields



Qué pena que ella no exista, qué lástima que él no sea puto
la única chica que yo amé fue Andrew en drag
no hay esperanza de amor para mí
de aquí en adelante voy a quedarme solo
la única chica que yo amé fue Andrew en drag.
Andrew en drag
Andrew en drag
Andrew en drag
yeah.

Ni siquiera sé por qué me pasó, no es lo mío
el momento en que él salió a escena mi rabo se empezó a menear
se meneaba como un perro salchicha por Andrew en drag.
Andrew en drag
Andrew en drag
Andrew en drag
yeah.

Yo siempre fui un mujeriego y no tengo que fanfarronear
pero me volví un chico de mamá por Andrew en drag
firmaría mi fondo fiduciario, hasta vendería el Jaguar
si pudiera pasar mi juventud perdida con Andrew en drag
Andrew en drag
Andrew en drag
Andrew en drag
yeah.

Ponele un vestido y es el único chico al que cojería
el único con el que haría cualquier cosa es Andrew en drag.
Nunca volveré a ver a esa chica, él lo hizo como un gag
voy a languidecer por siempre por Andrew en drag.


Se acaba de conocer el primer corte del nuevo disco de The Magnetic Fields. El disco, que sale el 6 de marzo, se llama  Love at the bottom of the sea y el primer simple es "Andrew in drag". Como de costumbre, se trata de otra historia de amor tragicómica, cuya comicidad viene muy apoyada en una serie de rimas intraducibles: fag, drag, stag, bag, wag, Jag, brag y... shag! Aún sin ese plus, el tema es superdisfutable.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Cristina, Moyano y los campos magnéticos

Un programa para descargar (29/11/2011)




En la medianoche del domingo pasado estuvimos analizando el carácter que asume el liderazgo de Cristina Kirchner a partir de su triunfo con el 54 % de los votos, los desafíos que se le presentan en esta etapa, sin líderes opositores de peso, pero con algunos interrogantes en su propio frente interno, deteniéndonos especialmente en el caso de Hugo Moyano. Lo charlamos con Pablo Ariel Cabás y Willy Villalobos.

También escuchamos el nuevo disco de Stephin Merritt, Obscurities.



Pero empezamos el programa hablando de unas declaraciones que hizo Charly García al diario La Nación:

"Componer es un proceso parecido a la locura, es un delirio creativo y si uno está como yo estoy ahora, un poco más calmado, un poco más humilde entre comillas... porque ahora yo escucho y antes no escuchaba a nadie. Eso tiene sus beneficios y sus contras. Cuando uno vive en una burbuja crea constantemente. Tu vida es un instrumenrto para la creación. Recién ahora estoy volviendo a escuchar música que está en mi cabeza y en ningún lugar más. Soy muy optimista. Quiero hacer un disco nuevo. ¡Y que sea nuevo!"


Clickeando en el enlace de acá abajo se puede descargar el programa y escucharlo completo:

viernes, 25 de noviembre de 2011

Obscuridades de Stephin Merrit


Sé que la lluvia no es profunda
y el otoño no es simbólico
y el viento no es el sonido de la soledad

Sí, sé que no tiene sentido
sí, sé que no tiene sentido
pero vayamos a pasear.

Porque el sol, el cielo y el mar
nunca te harán llorar
puedes amarlos y no van a morirse
es que no se van a morir.

Puedes esperar toda tu vida a Jesús
él va a venir cualquier día de estos
cualquier día de estos de acá a dos mil años.

Sí, ya sé, es trivial
sí, sé que soy superficial
pero vayamos a pasear.


Porque el sol, el cielo y el mar
nunca te harán llorar
puedes amarlos y no van a morirse
es que no se van a morir.




Stephin Merritt, el hombre debajo de la gorra, el hombre detrás de la palabra precisa, de la canción perfecta. El factótum de Magnetic Fields.

El final del milenio pasado fue marcado a fuego por su obra maestra, 69 Love Songs, un disco triple que tiene lo que su título indica. Poco después nos asestó el casi perfecto I, 14 canciones de amor cuyos títulos comienzan invariablemente con I (entre ellas, quizá la canción más linda del mundo, "It's only love").

En 2012 volverá al sello Merge con un disco de canciones nuevas. Y mientras tanto, para aliviar la espera, acaba de salir Obscurities, un disco de rarezas de las distintas formaciones de Stephin (además de Magnetic: The 6ths., Buffalo Rome, The Gothic Archies y lo que graba como solista), registrados durante los 90 y mayormente inéditos. De Obscurities extrajimos esta pequeña joya titulada "The sun, the sea and the sky". El domingo a la medianoche nos magnetizamos con Merritt en Laotra.-radio, FM La Tribu, 88.7, online.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Quién quiere estar con un pollo degollado

Los campos magnéticos




Los que siguen La otra (en sus diversas variantes: revista, radio, blog) saben del fanatismo que tenemos por The Magnetic Fields, la banda comnadada por Stephin Merritt, uno de más los grandes compositores de canciones de todos los tiempos. Debe haber muy pocos casos de alguien consagrado tan tercamente a llegar a la perfección en lo suyo como Merritt en la búsqueda de la canción perfecta. El desvelo amoroso es el tema excluyente de su obra y su creatividad para encontrar siempre nuevos matices a un tema tan transitado resulta asombrosa. Merritt ha compuesto no una ni dos, sino varias decenas de canciones perfectas. Quien lo probó lo sabe. Básicamente se trata siempre de alguien enamorado y por lo general no correspondido, y donde muchos otros compositores se permiten caer en lugares comunes Merritt siempre logra sorprender. Sus canciones de amor son pequeñas acuarelas resueltas en pocos trazos, pero la conjunción entre melodía, métrica, rima, romanticismo, tristeza, autoironía y muchas veces abierta comicidad, revelan a un artista de energía creativa furibunda e indeclinable.

Lo mejor es siempre seguir con mucha atención el desarrollo letrístico de esas miniaturas perfectas en su idioma original. Pero aquí en Buenos Aires hay un trío de cantantes-autores cuya admiración por el arte de Merritt los llevó a proponerse una tarea dificilísima: traducir la gracia del original al castellano porteño. Ellos asumen la dificultad, pero la recompensa que encuentran parece residir en que rehacer estas canciones les permite aprender los más preciados secretos del arte de la canción popular. Los Campos Magnéticos son Alvy Singer, Nacho Rodríguez y Rubin tienen sus respectivas carreras solistas, pero se juntan para recrear el arte de Merritt en un contexto porteño. Acaban de sacar su primer disco y hay que reconocer que hicieron su tarea con un evidente amor por las canciones. Digamos que no se trata de comparar el original con la versión, sino de disfrutar cada una por separado. Escuchar a Los Campos Magnéticos puede ser una muy buena iniciación para acercarse luego a The Magnetic Fields (para aquellos que no los conozcan); y a la inversa, los que empiezan por conocer a la banda de Merritt pueden disfrutar de la recreación argentina. Sea como fuera, el disco que sacaron Alvy, Nacho y Rubin es muy bonito y sus doce canciones son enteramente disfrutables.

lunes, 5 de julio de 2010

Picatelás (Get lost)

Magnetic Fields y la trilogía lunar



por Erica Vainscheinker

Get Lost es uno de mis discos preferidos de los Magnetic Fields (y a esta altura uno de mis discos preferidos y punto), porque tiene la “trilogía de la luna”, tres lunares obras maestras.

La primera es You and me and the moon:

Cuando te miro me suavizo por dentro
y el sonido de tu voz
hace que me recorra un escalofrío por la espalda
ante el mínimo contacto estamos enamorados
vos y yo y la luna.





El ritmo contagioso y la melodía inmediatamente entradora se lleva a las mil maravillas con la idea de un tipo que vive dentro de una disco gay, donde parece que nunca es de día (Stephin declaró que uno de sus lugares preferidos para escribir canciones son los bares gay). El estribillo deja entrever que los protagonistas no están enamorados simplemente el uno del otro, sino que también se enamoran de la luna. (En contraste, tenemos al sol de I don´t believe in the sun del primer volumen del fabuloso 69 Love Songs. Parece que Merritt confía más en el misterio que en la claridad solar).  

Ilustración tomada del blog How Fucking Romantic 

  The only stars there really are were shining in your eyes There is no sun except the one that never shone on other guys The moon to whom the poets croon has given up and died Astronomy will have to be revised La segunda canción lunar es Save a secret to the moon, marcadamente bolichera, con un efecto de sonido ascendente que puede llevarnos en un cohete a la luna: Cuando querés a alguien no siempre podés decirle al sol que pronto será el crepúsculo guardate una luna secreta en una habitación oscura. Y la tercera es The dreaming moon, el tema que cierra el disco. Por la temática del amor y la juventud perdidos me recuerda un poco a The Cure: Eramos jóvenes y estábamos enamorados en una ciudad en llamas pero el fuego se fue y ahora estoy solo de nuevo.



El amor pasado es vivido como una ensoñación, en contraste con la fría realidad del presente... 

viernes, 18 de junio de 2010

El amor es un campo magnético

La otra 23

You are a splendid butterfly
It is your wings that make you beautiful
And I could make you fly away
But I could never make you stay
You said you were in love with me
Both of us know that that's impossible
And I could make you rue the day
But I could never make you stay

Not for all the tea in China
Not if I could sing like a bird
Not for all North Carolina
Not for all my little words
Not if I could write for you
The sweetest song you ever heard
It doesn't matter what I'll do
Not for all my little words

Now that you've made me want to die
You tell me that you're unboyfriendable
And I could make you pay and pay
But I could never make you stay.




69 love songs es definitivamente el mejor disco de los Magnetic Fields. La fuente inagotable de la que se nutre para componer semejantes obras es el amor romántico y Merrit hace gala de una inspiración que parece inagotable. En un momento pensó en hacer un disco de 100 tmas, pero parece que la grabadora le dijo que no era posible, entonces optó por que fueran 69, ya que le gusta ese número. El estilo Merritt ya estaba conformado, pero en este álbum se consolida de manera contundente, un estilo que no se ata a ningún género, sino que sutilmente se nutre de muchos. Las 69 canciones son de una belleza difícil de encontrar en el pop actual. Podría escribirse extensamente sobre todas y cada una, pero me voy a centrar en dos canciones por volumen.

Del primero, me gustaría rescatar All my little words: esta canción es la perfección. Desde la hermosa melodía que construye con la guitarra hasta el juego entre la voz masculina, los coros femeninos y el banjo, todo se une de un modo que parece dictado desde el cielo. Una vez más, son las rimas en inglés las que permiten apreciar la musicalidad de sus composiciones. En este caso, es ireemplazable el “China/ North Carolina” (pronúncese “chaina/ north carolaina), que en castellano pierde su gracia. (Fragmento de la nota de Erica vainscheinker sobre Magnetic Fields en La otra 23, ahora en los kioscos).

Las canciones de amor

Dice Dark Lady que el que dio en el clavo acerca de lo que es el amor es el cantante Ian Curtis, con su canción Love will tear us apart. Bueno, yo creo que Curtis fue un tipo de indudable talento, pero su obra se vio póstumamente beneficiada por el marketing del suicidio... ¿para qué? ¿para que nosotros bailemos? ¿para que nos pongamos ropa oscura? Definitivamente el suicida no da en el clavo de lo que es el amor, da en el clavo con el que clava su corazón y se fuga.

Yo prefiero a los cantantes vivos. Y las canciones de amor, no las de suicidio. El día que quiera suicidarme no voy a escuchar ninguna canción. Si ese día llega, y espero que no, solamente me daré a la fuga porque la vida habrá sido demasiado para mí y no querría que con mi triste cara se haga ninguna remera, sepanló. (Fragmento de la nota de O. A. C. en La otra 23).

sábado, 3 de abril de 2010

Time is all around



Pisás todas mis cosas
y luego te marchás
y yo sé que tu amor
ya nunca volverá.

El tiempo está en todos lados
excepto en mi reloj
cada cual espera a su amante
para abrirle la puerta.

Las hojas se vuelven más hermosas
cuando están a punto de morir
cuando están a punto de caer
cuando están a punto de secarse.




El tiempo está en todos lados
El tiempo está en todos lados

Yo alucino con un gato entre mis pies
me muevo con cuidado para no lastimarlo
Todos quieren decir que vos cambiaste
por supuesto que cambiaste
cambiaste, cambiaste
tu mente se acomodó
.

Pero las hojas se vuelven más hermosas
cuando están a punto de morir
cuando están a punto de caer
cuando están a punto de secarse.


Las hojas se vuelven más hermosas
cuando están a punto de morir
cuando están a punto de caer
cuando están a punto de secarse
.


  Por qué se supone que yo ame si ya no quiero amar? por qué se supone, si estoy harta Por qué se supone que yo ame si ya no quiero amar? Ya no quiero Ya no quiero Ya no quiero. Pero las hojas se vuelven más hermosas cuando están a punto de morir cuando están a punto de caer cuando están a punto de secarse. Pero las hojas se vuelven más hermosas cuando están a punto de morir cuando están a punto de secarse

miércoles, 24 de febrero de 2010

Desde un bote que naufraga



En mitad de la noche
con un sonido enfermante
este pequeño bote
ha encallado
el mástil está torcido
el casco está quebrado
una marea alta y quedará varado.

Si pudiera caminar, me iría lejos
pero no he dormido desde ayer
la tinta se está hundiendo
la página está borrosa
y no puedo leer ni una sola palabra
pero sé que te amo
sé lo que escribí
mis últimas palabras para ti
desde un bote que naufraga.


(Stephin Merrit, Magnetic Fields, disco: Realism)
Traducción: Dark Lady

domingo, 21 de febrero de 2010

Uno después de la otra




Por primera vez en la historia de la radiofonía mundial, hoy a la medianoche, uno después de la otra:

A las 0:00 hs La otra.-radio.

Y a la 1:00 Antojo (edición extra).

A la medianoche en La otra.-radio: el cantante cubano José Luis Barba, de visita en Buenos Aires, nos presenta su nuevo cd, Cubanos. en el que canta acompañado por los grandes de la música de la isla: Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Santiago Feliú, Pancho Céspedes y Carlos Varela, entre otros. Barba pertenece a una generación de artistas que comienzan sus carreras en los 80 en La Habana. Radicado ahora en Chile, en su último disco logró reunir a los más expresivos representantes de la Trova, más allá de diferencias ideológicas, y ofreció una canción suya a cada uno de sus compañeros.

En La otra.-radio también haremos un anticipo de las películas de Fassbinder que en los próximos días se proyectan en la sala Lugones. Y daremos nuestro punto de vista sobre Carne sobre carne, la película de Diego Curubeto sobre la Coca Sarli.

Y a la 1:00 Antojo (un antojo más qué le hace al tigre, porque el verano nos quedó chico para el programa que termina el viernes próximo).

El antojo de hoy está más que justificado, porque el artífice de la canción más linda del mundo, Stephin Merrit, de Magnetic Fields, acaba de sacar un nuevo disco: Realism. Así que vamos a estar escuchando algunos de los nuevos temas, junto con algunas gemas de los discos anteriores. No creo que hoy haya en el planeta Tierra un tipo que la tenga más clara a la hora de cosntruir una canción perfecta. Y los que no estén de acuerdo, que la sigan mamando.



You think I'll run, not walk, to you
Why would I want to talk to you?
I want you crawling back to me
Down on your knees, yeah
Like an appendectomy
Sans anesthesia.

If you think you can leave the past behind
You must be out of your mind
If you think you can simply press rewind
You must be out of your mind, son
You must be out of your mind.

You want what you've turned off turned on
You call it sunset, now it's dawn
You can't go 'round just saying stuff
Because it's pretty
And I no longer drink enough
To think you're witty.

You want to kindle that old flame
I don't remember your real name
It must be something scandalous
Lurks in your shadows
If you need a Santa Claus
To buy your gallows.

domingo, 14 de febrero de 2010

No todos están de novios el día de San Valentín





True I'd give my right arm
to keep you safe from harm
and, true, for you I'd move to Ecuador

And I'd keep a little farm
chop wood to keep you warm
but I don't really love you anymore

I don't have to love you now
if I don't wish to
I won't see you anyhow
if that's an issue

Because I am a gentleman
think of me as just your fan
who remembers every dress you wore-
just the bad comedian
your new boyfriend's better than-
'cause I don't really love you anymore

There'll be some day when your eyes
do not enthrall me
I'll be numb, I realize you'll never call me

'Cause I've read your horoscope
and now I've given up all hope
so I don't really love you anymore

'Cause I've read your horoscope
and now I've given up all hope
so I don't really love you anymore.



Esta noche en La otra.-radio habrá canciones para todos, no solo para los que están de novios. Y sí, escucharemos a los Favoritos de La otra: Elliott, Ana, Robert, Robert, Chan, Lorenzo, Connor, Regina, Albert, Paolo, David... Volveremos nuestros pasos sobre las huellas de Néstor (Perlongher), vamos a hacer un racconto de esa otra historia de la filosofía que en Antojo está llegando a los momentos culminantes de la primera temporada (¿cómo terminará?). Y por supuesto que en un programa así no pueden faltar ellos, ni la canción más linda del mundo.

Medianoche: La Tribu: 88.7.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

It's only time


por oac

Anoche lloré en sueños por alguien que ya no está. En el sueño estaba, con su dulzura de siempre, pero yo sabía que se había muerto, no lo puedo explicar. Me pasa siempre en esta época.

2009 se va apagando dulce y despacito. Estoy con una fiaca tranquila, no sé si un poco cansado por las muchas cosas que hice o por la baja presión atmosférica y la humedad. Pero bien. El año me trató con guante de seda, conocí gente, lindas películas, lindas canciones. No hay que alardear mucho de eso, ya lo sé, la vida en cualquier momento te quita algo. Tengo ante mí el número 22 de La otra (22, el loco, dedicado a Leopoldo María Panero) y creo que la revista está saliendo bien. Y como si lo hecho fuera poco, ya tenemos listo el nuevo programa que vamos a hacer en el verano, todas las noches (¡todas las noches!) en La Tribu.

Antojo.

Un antojo diferente cada noche.

Salgo de la casa de Sofi y Maxi, esta noche le dimos forma, ya está: Antojo. Será distinto a Patologías Culturales y a La otra.-radio, aunque el estilo lo llevaremos siempre con nosotros. Son las tres de la mañana, la ciudad está cubierta por una fina película de agua, hace calor, pero tampoco tanto. Mientras camino por Canning empieza a sonar en mis auriculares la canción más linda del mundo, la tenía ahí, pero hasta ahora no la había escuchado: hoy, 22 de diciembre de 2009 a las tres de la mañana, por fin estoy escuchando la canción más linda del mundo:

Why would I stop loving you
a hundred years from now?


Llueve un poco. No puede decirse que vaya caminando por el asfalto húmedo, más bien me voy deslizando: fsssss... Avenida Santa Fe... Corrientes y Paraná... Parque Patricios... Saenz y Roca... La ciudad luce tranquila este final de año, nada parecido al infierno que pega alaridos desde la tapa de Clarín cada mañana: las rubias empastilladas ahora duermen y se olvidan de la ola de inseguridad por unas horas, no hay caos de tránsito, la libra esterlina no se disparó. No aumentó tanto la conflictividad social como decían, unos días de conflicto en Terrabusi sirvieron para que Vilma Ripoll saliera por TN y para que el enviado de Obama dijera que en el 96 había mejor clima de negocios. La desocupación no subió tanto como en España o Estados Unidos, la mesa de enlace pospuso una nueva pueblada para después de las vacaciones. Los saqueos organizados por Duhalde aún no llegaron, ¿llegarán? Nos estaban matando a todos, pero al final algunos quedamos vivos. Ahora que terminó El musical de tus sueños Marcelo está más tranquilo y dice que Cristina es una persona inteligente, sensible y trabajadora. La Justicia -eso dijo Clarín- suspendió los efectos de la Ley de Medios K. Pero Kirchner no se enriqueció por medios ilícitos, dice un juez -dijo Clarín. Las carreras de periodismo acumulan ejemplos de abyección informativa que serán analizados en el futuro. La gente está aburrida de los K, pronto tendremos un nuevo gobierno, celebrado por los cualunquistas que visitan el blog. Durante los primeros meses harán todo lo que Clarín, la mesa de enlace y Valenzuela quieran: ahí nadie va a aburrirse, la cosa va a ponerse divertida. ¿Quién será la persona que nos saque de esta crispación? ¿Cobos? ¿Lole? ¿Lilita? ¿Duhalde? ¿De Narváez? ¿Todos juntos? Qué lindo que se va a poner.

No sé que pasa, si creerle a la tele o a mis ojos, pero la noche está buena, a pesar de la lluvia. Estoy escuchando la canción más linda del mundo.

If rain won't change your mind,
let it fall.


Aparte, en estos días vi a la persona más linda del mundo, pero eso es para problemas. Mejor sigo escuchando a Magnetic Fields.



Why would I stop loving you
a hundred years from now?
It's only time.
It's only time.

What could stop this beating heart
once it's made a vow?
It's only time.
It's only time.

If rain won't change your mind,
let it fall.
The rain won't change my heart
at all.

Lock this chain
around my hand,
throw away the key.
It's only time.
It's only time.

Years falling
like grains of sand
mean nothing to me.
It's only time.
It's only time.

If snow won't change your mind
let it fall.
The snow won't change my heart,
not at all.

(I'll walk your lands)
I'll walk your lands
(And swim your sea)
And swim your sea

Marry me.
Marry me.

(Then in your hands)
Then in your hands
(I will be free)
I will be free.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Absolutamente chiflado




Encontré un lindísimo blog, llamado How fucking romantic, enteramente consagrado a ilustrar las 69 love songs de Magnetic Fields. Cada canción es ilustrada por un artista diferente y aquí elijo Absolutely cuckoo, nada menos que la canción de amor n° 1 de este increíble disco triple. Ilustrada por Tom Humberstone. (Clickeen las imágenes para verlas más grandes).



No te enamores de mí todavía, que recién nos estamos conociendo. En realidad, yo estoy enamorado de vos, pero quizá termines dándote cuenta de que estoy loco, dame una semana o dos y voy a volverme absolutamente chiflado. Y cuando veas tu error vas a correr despavorida, como hicieron todas las otras. Yo te aviso nada más, ya que ahora es fácil deshacerse de mí, pero no si te enamorás. Te lo digo ahora que estoy estoy tratando de levantarte y, si cometés el error, vas a romperme el corazón. Voy a tirarme a un lago y todos mis amigos te van a culpar. Es justo que te lo avise: estoy absolutamente chiflado.

sábado, 29 de agosto de 2009

Con quién bailar?



Las lunas de junio: dice el muchacho que ya se dio por vencido con todo ese asunto, y que los abrazos tienen su encanto pero él ya no tiene esperanzas de enamorarse. Y el resto de la vida palidece insignificante. Dice que está buscando alguien con quien bailar. Con quién bailar? se pregunta una y otra vez, dice estar buscando alguien con quien bailar. Anillos, cuerdas, qué uso podría darle a cosas así? Campanas y carrouseles, siente que está boludeando. Y el resto de la vida palidece insignificante, ya que él sólo quiere alguien con quien bailar. Y tú, le dice el pibe a alguien a quien está mirando a los ojos, pareces el cielo, un ángel salido de un sueño, setecientos setenta y siete veces más adorable que cualquier cosa que este joven haya visto. Y el resto de la vida palidece insignificante.



Con quién bailar? Con quién bailar?, insiste. Porque dice estar buscando alguien con quien bailar.

De la cantera inagotable de canciones de amor de Stephin Merrit y sus Magnetic Fields habrá más el domingo a la medianoche en La otra.-radio (FM La Tribu, 88.7, www.fmlatribu.com).

Contaremos además con la distinguida presencia de Willy Villalobos y el especialista en medios Santiago Marino, para hablar del fin de los monopolios mediáticos.

domingo, 23 de agosto de 2009

Di Tella, Bernini, Mekas, Magnetic Fields, el documental en primera persona, la Historia, las historias y las canciones de amor: la radio, tonight


Jonas Mekas

Este domingo a la medianoche en La otra.-radio estaremos conversando con Emilio Bernini y Andrés Di Tella.

Ambos son viejos amigos de La otra. Emilio es crítico de cine, editor de la excelente revista Kilómetro 111. Hace poco tuvo a su cargo prologar la edición del libro Ningún lugar adonde ir (Caja Negra Editora, Buenos Aires, 2008), del cineasta Jonas Mekas. Ningún lugar adonde ir es el diario personal del largo exilio que Mekas inició en 1994, después de huir por razones políticas de su tierra natal, en Lituania. Mekas pasó por campos de trabajo forzado y campos de refugiados de guerra para terminar recalando en New York en 1949. En esa ciudad, Mekas llegaría a ser uno de los principales exponentes del New American Cinema y muy activo participante del movimiento contracultural en el que participaron cineastas como John Cassavetes, artistas plásticos como Andy Warhol, poetas como Allen Ginsberg y músicos como John Lennon, Yoko Ono y The Velvet Undreground. La obra de Mekas es insoslayable para aquel que se interese por el cine independiente y, más específicamente, por toda una línea del cine contemporáneo que se conoce como "diario fílmico" o también "documental en primera persona". Mekas es autor de varios films fundamentales de este género, como Lost, lost, lost, Reminiscences of a journey to Lituania y As I was moving ahead, ocassionally I saw brief glimpses of beauty, uno de los títulos más largos y bonitos que una película haya tenido. Emilio Bernini en su prólogo al libro de Mekas sostiene que en el diario personal que el cineasta escribió entre 1944 y 1955 está prefigurada la poética que iba a continuar en sus películas. Bernini viene reflexionando desde hace tiempo sobre el género del documental en primera persona. En la presentación de este libro que se hizo hace poco en el MOCA dijo:

"Si hay una característica contemporánea del documental actual es precisamente ese pasaje al polo de la primera persona cuando en la historia del documental siempre se trató de la narración o la representación del otro, cultural, social, político, étnico, trabajador. En la historia del documental la representación del yo estaba ante todo prohibida, porque en esa inter-dicción –esto es, que el cineasta no dijera su yo- se aseguraba la condición objetiva del documental y se fundamentaba pues el documental. El documental contemporáneo, en su forma más innovadora, termina con esa interdicción porque hace de su objeto a los cineastas mismos, que hablan de sí y crean sus propias imágenes. Hablar de sí, escribir sobre sí, filmar sobre sí, es una modalidad cada vez más extendida, que no implica solo al documental, sino a la cultura contemporánea misma". (La versión completa de esta disertación va a ser publicada en el número 22 de revista La otra)".

Esta tendencia de la cultura contemporánea abarca, según sostiene Bernini, obras literarias como La vida descalzo en Villa Gesell y otras playas de Alan Pauls, o Un año sin amor de Pablo Pérez; pero también se puede reconocer en obras de teatro como Crudo de José María Muscari y La noche que Larry Kramer me besó de David Drake, o en películas como Tarnation.

Otro al que el tema del documental en primera persona le interesa es Andrés Di Tella, porque él los hace (La televisión y yo, Fotografías, filmes sumamente valiosos e interesantes);
pero también los ve, los piensa y escribe sobre ellos, lo que se puede constatar en su blog Fotografías. Este tema ya le interesaba a Andrés en 1999, cuando era director del BAFICI y a mi pedido escribió un artículo titulado "Primera Persona Documental" para la revista Parte de Guerra, que yo co-dirigía por ese entonces. En esa nota Di Tella también vinculaba este género contemporáneo del documental autobiográfico con una tendencia de la literatura actual, las llamadas memoirs.

"... la tendencia en la literatura norteamericana y británica es que las «memorias» ya no son el patrimonio exclusivo de escritores mayores, de personajes notables o, digamos, de los ricos y famosos. Cualquiera, de cualquier edad, puede escribir sus memorias. En una vuelta de tuerca nueva, muchos escritores jóvenes comienzan su carrera publicando un libro de memoirs. Uno de los libros más originales que leí en los últimos años, por ejemplo, fue el primer libro del inglés Nick Hornby, Fever Pitch, las alucinadas memorias de un hincha de fútbol, la cultura popular, la sociedad inglesa, en fin, lo público y lo privado. (...) En la ensayística, creo que no hay actualmente forma que tenga mayor credibilidad. Si nos atrevemos a decirlo con un poco de grandilocuencia: ante el fin de los Grandes Relatos, el pequeño relato de la experiencia privada es de lo más cerca que podemos llegar a alguna verdad".

Di Tella escribía eso en 1999, cuando venía de hacer Montoneros, una historia (que vamos a pasar el sábado próximo en el ciclo de las 10 películas de amor en el auditorio La Tribu), film que, si bien no es un ensayo autobiográfico, se toma la libertad de enfocar un período de la historia argentina habitualmente referido a la Historia con mayúscula, pero centrándose en una experiencia personal e intransferible, una historia (¿de amor?). Con Di Tella hoy vamos a hablar de la tensión, la colaboración y el conflicto que se establece entre la Historia general y las historias perticulares, tal como él las practica en su cine y las piensa como espectador y lector.

Di Tella y Bernini en La otra.-radio, hablando de Historia y de historias. Y las canciones de amor, esas que nunca pasan de moda, esta noche las va a traer Magentic Fields. A la medianoche en FM La Tribu, 88.7, www.fmlatribu.com.



I should have forgotten you long ago
But you're in every song I know
Whining and pining is wrong and so
On and so forth, of course of course,
But no, you can't have a divorce

I haven't seen you in ages
But it's not as bleak as it seems
We still dance on whirling stages
In my Busby Berkeley dreams
The tears have stained all the pages
Of my True Romance magazines
We still dance in my outrageously beautiful
Busby Berkeley dreams

And now you want to leave me for good
I refuse to believe you could
You forget we're not made of wood
Well darling you may do your worst
Because you'll have to kill me first

Do you think it's dangerous
To have Busby Berkeley dreams?

sábado, 22 de agosto de 2009

Underwear



Una chica linda en ropa interior
una chica linda en ropa interior
si hay algo mejor en este mundo
a quién le puede importar

La muerte es la muerte
pero el amor es el amor
la muerte es sólo la muerte
pero el amor es el amor



Un chico lindo en ropa interior
un chico lindo en ropa interior
si hay algo mejor
que tirársele encima
a quién le puede importar

La muerte es la muerte
pero el amor es el amor
la muerte es sólo la muerte
pero el amor es el amor.



Este domingo en La otra.-radio (FM La Tribu, 88.7, www.fmlatribu.com), la música de The Magnetic Fields.

Y estaremos charlando sobre cine con Andrés Di Tella (realizador de
Montoneros, una historia, que proyectaremos en el ciclo 10 películas de amor el próximo sábado 29 de agosto en el Auditorio La Tribu) y Emilio Bernini (crítico de cine, editor de la revista Kilómetro 111 y autor del prólogo del libro Ningún lugar adonde ir, de Jonas Mekas).

miércoles, 19 de agosto de 2009

Los suicidas no saben amar


por oac

Dice Dark Lady que el que dio en el clavo acerca de lo que es el amor es el cantante Ian Curtis, con su canción Love will tear us apart. Bueno, yo creo que Curtis fue un tipo de indudable talento, pero su obra se vio póstumamente beneficiada por el marketing del suicidio... para qué? para que nosotros bailemos? para que nos pongamos ropa oscura? Definitivamente el suicida no da en el clavo de lo que es el amor, da en el clavo con el que clava su corazón y se fuga.

Yo prefiero a los cantantes vivos. Y las canciones de amor, no las de suicidio. El día que quiera suicidarme no voy a escuchar ninguna canción. Si ese día llega, y espero que no, solamente me daré a la fuga porque la vida habrá sido demasiado para mí y no querría que con mi triste cara se haga ninguna remera, sepanló.

Hace pocas semanas tuve la suerte de dar con un señor que hace rato que anda por el planeta de la canción, que se llama Stephin Merrit y es el factótum de The magnetic fields. La primera que escuché de él es esta . Merrit tiene también varios proyectos paralelos (The 6ths, The Gothic Archies, Future Bible Heroes) y algunos discos como solista. Con todo esto, parece entregado a la misión de escribir la canción de amor perfecta y yo diría que está a punto de lograrlo. Canciones agridulces, irónicas, ligeramente alegres, bailables, ensoñadas, ingeniosas, doloridas, pícaras y a veces geniales. A él se le ocurró hacer un disco con 69 canciones de amor, 69 Love Songs, porque tenía muchas canciones y el 69 "es un lindo número". Y cinco años después grabó otro disco llamado simplemente i, que contiene 14 canciones cuyos títulos empiezan todas con i (I Die, I Don't Believe You, I Don't Really Love You Anymore, I Looked All Over Town, I Thought You Were My Boyfriend, I Was Born, I Wish I Had An Evil Twin, If There's Such A Thing As Love, I'm Tongue-Tied, In An Operetta, Infinitely Late At Night, Irma, Is This What They Used To Call Love, It's Only Time). Estas podrían ser bromas de un excéntrico si no fuera que sus canciones son casi todas tan bonitas que en cada una de ellas dan ganas de quedarse a vivir para siempre.

Lo que Merrit parece comprender es que ese sentimiento resbaloso y molusco al que suelen llamar el amor es materia inagotable con la que llenar nuestros malos días tanto como nuestros días buenos. Por ende con él pueden hacerse una cantidad innumerable de canciones, muchas más que las que podrían hacerse con cualquier otro tema de la vida del hombre. Sufrir con canciones de amor es cosa muy linda.



Musicalmente, Stephin puede moverse con comodidad entre el synth pop y un folk despojado, con mandolinas, banjos, acordeones, cellos y xilofones, a veces puede sonar un alocado euro-disco y otras una música de cabaret grabada en baja fidelidad. Tiene Merrit un problema de audición que lo hace padecer de los volúmenes muy altos, por lo cual ciertas canciones que en sus discos reciben un tratamiento "wall of sound" u otras que evocan a las guitarras distorsionadas de Jesus & Mary Chain, cuando las toca en vivo las reduce a su esquema acústico. Como el estruendo lo daña, si el público lo aplaude mucho se lleva inmediatamente las manos a los oídos. Y las canciones son tan buenas que conservan su encanto en esta forma o en la otra.

La extraña eficacia para hablar del amor que tiene Merrit se realza en su idioma original, por la cadencia precisa con que mete las palabras justas, arte en el que guarda cierto parentezco con Leonard Cohen.

Hizo tantas canciones bonitas, me gustan tanto, que podría estar posteando y/o pasando en la radio a razón de seis por semana sin repetirlas, hasta el día que yo cumpla 64, que es cuando pienso dar por terminada La otra. Así que los lectores del blog y los oyentes de radio sepan que van a toparse seguido con The Magnetic Fields si siguen viniendo.

Ahora les dejo una de las mejores canciones que hizo Merrit, publicada en el primero de los tres discos que componen 69 Love Songs. La canción se llama El libro del amor.



The book of love is long and boring
No one can lift the damn thing
It's full of charts and facts and figures
And instructions for dancing but

I...
I love it when you read to me and
You...
You can read me anything

The book of love has music in it
In fact that's where music comes from
Some of it is just transcendental
Some of it is just really dumb but

I...
I love it when you sing to me and
You...
You can sing me anything

The book of love is long and boring
And written very long ago
It's full of flowers and heart-shaped boxes
And things we're all too young to know but

I...
I love it when you give me things and
You...
You ought to give me wedding rings
I...
I love it when you give me things and
You...
You ought to give me wedding rings

La versión de The Magnetic Fields parece difícil de superar, pero nada menos que Peter Gabriel grabó otra, de muy distinto carácter que la original, pero también muy bella. Además este youtube tiene la ventaja de intentar una traducción al español, lo que me exime de una tarea de la que es difícil salir bien parado:



A Dark lady, a pesar de estar tan equivocada en los asuntos musicales, debo agradecerle que me haya bajado unos cuantos discos de Magnetic Fields. Lástima que, aparte de tomarse el trabajo de hacerlo, no abra un poco las orejas. Buenos días.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Los campos magnéticos



I don't want to get over you. I guess I could take
a sleeping pill and sleep at will and not have to
go through what I go through. I guess I should take
Prozac, right, and just smile all night at somebody new,
Somebody not too bright but sweet and kind who would
try to get you off my mind. I could leave this agony behind
which is just what I'd do if I wanted to, but I don't
want to get over you cause I don't want to get over love.
I could listen to my therapist, pretend you don't exist
and not have to dream of what I dream of; I could listen
to all my friends and go out again and pretend it's enough,
or I could make a career of being blue--I could dress
in black and read Camus, smoke clove cigarettes and drink
vermouth like I was 17 that would be a scream but I
don't want to get over you.



Si ponemos directamente la versión traducida de esta bonita canción de The magnetic fields pierde la gracia implacable con que suena en su idioma original. No obstante ello, como suponemos que miles de lectores de este blog puede que no lean inglés, vaya para ellos este intento. No podemos mantener las deliciosas rimas y optamos por una traducción prosaica y que Dios se apiade de mi almita buena. Dice el pibe que no se quiere recuperar de vos, que supone que podría tomarse una píldora para dormir y dormirse a la fuerza y no tener que atravesar por todo lo que está atravesando. Supone que podría tomar Prozac y pasarse la noche sonriendo a alguien nuevo, alguien no tan brillante pero dulce y bueno que pudiera tratar de quitarte de su cabeza. Dice que podría tratar de dejar atrás esta agonía, que es todo lo que haría si quisiera hacerlo, pero que no quiere recuperarse de vos porque no quiere recuperarse del amor. Dice que podría escuchar a su terapeuta, simular que vos no existís y no tener que soñar con lo que sueña. Dice que podría escuchar a todos sus amigos y volver a salir y simular que es suficiente, o que podría hacer una carrera haciéndose el triste -que podría vestirse de negro y leer a Camús (acentuado en la ú para que rime con blues)- fumar cigarrillos de clavo de olor y tomar vermouth como cuando tenía 17 y hacerse el vivo. Pero no quiere recuperarse de vos.

No se puede negar que la canción está bien.