martes, 30 de junio de 2015

Las pistas

¿Est√° surgiendo una nueva cr√≠tica? Una conversaci√≥n sobre cine y cr√≠ticas con los integrantes de Las Pistas y el director de La Salada, para escuchar clickeando ac√°

P'tit Quinquin

Las pel√≠culas no nacen iguales y libres, por m√°s bello que suene el epigrama de Bazin. El responde en ello a la tradici√≥n de la modernidad francesa que abstrae las condiciones y las determinaciones espec√≠ficas de la producci√≥n cinematogr√°fica. Las pel√≠culas pueden conquistar su libertad cuando son capaces de trascender sus condicionamientos iniciales y tambi√©n dirimir el problema que como obras cinematogr√°ficas m√°s les ata√Īe: la variaci√≥n de los puntos de vista. Pero sucede que el bello y falso epigrama de Bazin ha sido adoptado como base infundada por la cr√≠tica cinematogr√°fica post-cahierista, que hace esfuerzos por esquivar la consideraci√≥n de estas determinaciones y condicionamientos y finge que los objetos de su cr√≠tica nacen iguales y libres. Y eso a los cr√≠ticos (a una mayor√≠a de ellos, hay excepciones, por supuesto) les permite simular su propia libertad e igualdad, cuando en realidad est√°n lejos de ser libres, porque responden a una asignaci√≥n disciplinaria atada a una serie de l√≠mites. Los l√≠mites que gran parte de ellos esquiva pensar en su praxis son, por un lado, su dependencia del dispositivo de producci√≥n cinematogr√°fico (desde d√≥nde escribo sobre cine, qui√©n me lo demanda, qu√© enfoques tengo que evitar para ser aceptado como parte del campo cr√≠tico, qu√© debo callar al hablar sobre las pel√≠culas, qu√© normas debo satisfacer para ser le√≠do como cr√≠tico); y por el otro la rutinaria simulaci√≥n de una abstracta igualdad entre, para poner algunos ejemplos cercanos, pel√≠culas como El estudiante, La patota, La Salada, Cuerpo de letra, Hors Satan o P'tit Quinquin, presunci√≥n de igualdad que evita el arduo problema de la variabilidad de los puntos de vista.

Definitivamente ni las películas ni los críticos nacen iguales y libres.

Alrededor de este asunto gir√≥, sin haber sido del todo explicitado, la conversaci√≥n sobre cine que tuvimos el √ļltimo domingo en La otra.--radio, en la que participaron los cineastas Juan Mart√≠n Hsu y Mart√≠n Farina, los cr√≠ticos Luc√≠a Salas y Lautaro Garc√≠a Candela, y quien esto escribe. La conversaci√≥n se puede escuchar ac√°.

La Salada

Uno de los mayores condicionamientos de la cr√≠tica hegem√≥nica, al que est√°n atados tanto los que escriben en los grandes medios como muchos de los que lo hacen vocacionalmente en un peque√Īo blog replicando el mismo modelo, es dar por sentado que existe una autonom√≠a de lo cinematogr√°fico que les permitir√≠a hablar est√©ticamente o gen√©ricamente del virtuosismo de un plano secuencia, de la extraordinaria composici√≥n del personaje que realiza una actriz, de los estilos o los temas recurrentes de un autor o de la visibilidad de que goza una pel√≠cula cuando se lanza al mercado respaldada por un dispositivo medi√°tico-industrial, desligando estos asuntos del punto de vista de clase, generacional, nacional o las condiciones de  producci√≥n que toda pel√≠cula pone en juego. Los cr√≠ticos no suelen hablar de estas cosas, porque dicen hablar de cine.

Si comentan Dark Zero Thirty, El Francotirador, La Patota o La Salada, esquivan tomarse en serio la pol√≠tica que aflora en esos films, y prefieren ce√Īir su discurso al montaje trepidante, a las constantes tem√°ticas, a la calidad de fotograf√≠a, al g√©nero de las pel√≠culas o a codificar las huellas estil√≠sticas m√°s obvias que un director suele plantar en la superficie de sus pel√≠culas; incluso, en un pa√≠s culturalmente colonizado como el nuestro, el cr√≠tico no muchas veces puede asumir su propia dependencia de la recepci√≥n que toda pel√≠cula trae desde el mercado internacional, ya sea desde el mainstream como desde el circuito de los festivales. Las pel√≠culas no se estrenan iguales y libres cuando una aparece con 70 copias y viene con el espaldarazo de Francia que cuando se estrena con una copia en el Espacio INCAA en horarios inaccesibles y sin publicidad. Estos condicionamientos no suelen ser tenidos en cuenta por la cr√≠tica establecida a pesar de que siempre dejan huellas sobre la pel√≠cula misma, sobre su forma y sobre el tratamiento de su asunto. Y la determinan casi siempre con m√°s potencia que una postulada voluntad autoral. Entonces, la cr√≠tica hegem√≥nica puede hablar del estilo "de" Bigelow o "de" Eastwood o "de" Mitre desconociendo totalmente el problema de la variaci√≥n de las perspectivas que hace posible estas pel√≠culas. O directamente no hablar nada de Cuerpo de letra o de La Salada porque quedan afuera del radar de sus rutinas profesionales.  No es que todos est√©n obligados a hablar de todo con esta perspectiva que se√Īalo, sino que resulta notable que la mayor√≠a hable de lo mismo, de lo que impera en la agenda que nadie se pregunta qui√©n establece, y esa mayor√≠a naturaliza esta falta, bajo el paraguas protector de la suposici√≥n de la autonom√≠a cinematogr√°fica. "Yo habl√≥ de pelis, no me vengas con tanta ideolog√≠a".

Hay una confusi√≥n crucial entre dos conceptos que la cr√≠tica hegem√≥nica toma como sin√≥nimos y no lo son: los de autonom√≠a y de especificidad cinematogr√°fica. La experiencia cinematogr√°fica es espec√≠fica, esto significa, abre la experiencia del mundo de modos que ning√ļn otro hacer humano puede lograr; pero no es aut√≥noma, es decir, como a cualquier otra producci√≥n cultural no le resulta posible darse sus propias normas como si estuvieran desligadas del mundo. "Hablo de cine" desconoce esta diferencia crucial. Por eso puede comentar pel√≠culas con una posici√≥n pol√≠tica o de clase totalmente expl√≠cita y ni siquiera preguntarse por la perspectiva de su autor, por las huellas que esta perspectiva deja inexorablemente sobre la obra.

Todo esto no fue desarrollado en la charla del domingo,  pero es el problema que sobrevolaba nuestra charla y que yo s√≥lo pude detectar despu√©s de terminado el programa, cuando lo volv√≠ a escuchar y segu√≠ pensando alrededor de qu√© c√≠rculo nos mov√≠amos.


Limitarse a determinar si el plano secuencia inicial de La Patota es virtuoso, si Mitre es buen dialoguista, engancharse en disquisiciones sobre el "enigma" de las decisiones de Paulina o sobre la operaci√≥n de filmar dos veces el acto de la violaci√≥n, interpretar el travelling final de la protagonista alej√°ndose de vaya a saber qu√© como un signo de libertad (!) o de emancipaci√≥n de g√©nero (!!!), como si todos estos detalles pudieran evaluarse sin referencia al punto de vista impl√≠cito de la obra, estas escaramuzas son el resultado de la incapacidad de la cr√≠tica para cuestionar el postulado baziniano de la egalit√© y la libert√© de pel√≠culas y cr√≠ticas.

De todos modos, quiero repetir algo que dije en un momento de la charla del domingo: tengo la sensaci√≥n de que en los √ļltimos a√Īos algo se movi√≥ en la cr√≠tica cinematogr√°fica argentina en lo que va desde la canonizaci√≥n casi instant√°nea y un√°nime de la que hace pocos a√Īos goz√≥ El estudiante hasta el debate lleno de matices y tensiones que gener√≥ La Patota, a pesar de los pergaminos de Cannes. Algunos de los objetores de ambas pel√≠culas son los mismos, pero la capacidad de escuchar estas objeciones y de problematizar su recepci√≥n ha sido muy distinta ahora en el campo de la cr√≠tica. ¿Es que sin darnos cuenta est√° surgiendo una nueva cr√≠tica?

La charla completa la pueden escuchar clickeando ac√°.

lunes, 29 de junio de 2015

Luces y sombras de la economía argentina: tensiones del dolar, fortaleza de las reservas, aumento del consumo, caída del saldo de la balanza comercial, mayor equidad....

Una conversación con el economista Federico Kucher, que se puede escuchar clickeando acá



- Hubo en estas √ļltimas semanas alg√ļn intento de provocar una corrida cambiaria, pero la respuesta del equipo econ√≥mico, con medidas coordinadas entre el Ministerio de Econom√≠a y el Banco Central, fue bastante r√°pida y el d√≥lar paralelo en los √ļltimos d√≠as empez√≥ a bajar. Dos medidas centrales lograron desalentar las expectativas de un aumento brusco del d√≥lar. Una fue tratar de bajar el d√≥lar contado con liquidaci√≥n, el d√≥lar "Bolsa" a trav√©s del cual el sector privado intenta fugar de manera legal. El valor del "contado con liqui" tiene un impacto directo sobre el paralelo. La otra medida fue liberar d√≥lares para la importaci√≥n, lo que demuestra que el Banco Central tiene las divisas necesarias para contener cualquier intento de corrida cambiaria. Hoy las reservas se ubican en un nivel cercano a los 34 millones de d√≥lares, mientras el a√Īo pasado a esta altura del a√Īo, cuando se hac√≠a sentir la presi√≥n del conflicto con los fondos buitres, las reservas estaban en 29 mil. 

Pero las reservas hoy no suben por causas estructurales, no suben porque Argentina tenga un super√°vit del comercio, ni porque exporte m√°s de lo que importa, sino que lo hacen por una estrategia financiera del gobierno: la de ingresar divisas a la econom√≠a, como el Swap acordado con China; o suben por la colocaci√≥n de nueva deuda en moneda extranjera, o porque YPF sale a tomar cr√©dito; movimientos que fortalecen la posici√≥n de reservas internacionales que tiene el BCRA. Esto tambi√©n muestra la debilidad estructural que tiene la econom√≠a argentina para recibir d√≥lares a trav√©s del comercio. El actual saldo de la balanza comercial (entre lo que el pa√≠s exporta y lo que importa) es de aproximadamente 150 millones de d√≥lares por mes, que es casi un tercio de lo que ingresaba el a√Īo pasado. Argentina tiene un nivel de consumo alto mientras que el saldo de la balanza comercial cada vez se achica m√°s, dado que no logra incrementar el nivel de exportaciones. El contexto mundial presenta una brutal desaceleraci√≥n del comercio y Argentina encuentra dificultades para poder vender su producci√≥n a otros pa√≠ses. El ejemplo m√°s evidente es la industria automotriz, que vende el 80 % de los autos a Brasil, pa√≠s cuya econom√≠a tiene perspectivas de ca√≠da del producto bruto del 1,5 % y por lo tanto le demanda menos autos a Argentina. En el caso de las econom√≠as regionales del pa√≠s, tambi√©n se produjo una dificultad para la exportaci√≥n de productos frutihort√≠colas como las peras y las manzanas, ya que Rusia, uno de nuestros competidores m√°s fuertes en esta producci√≥n, llev√≥ a cabo una devaluaci√≥n del 70 % que les dio una ventaja competitiva en t√©rminos cambiarios y complic√≥ la venta de nuestros productos. La propuesta t√≠pica de los economistas ortodoxos es que, para atacar un conflicto de las econom√≠as regionales como estos, hay que devaluar. Pero no tiene sentido tomar una medida general como es la devaluaci√≥n para resolver problemas particulares. Lo que s√≠ se pueden dar son incentivos fiscales para los productores de este ramo, que de hecho se est√°n dando. Tambi√©n se encaran negociaciones bilaterales con Brasil para mantener y reforzar la cantidad de autos que se venden.

- El coeficiente de Gini, indicador que se acerca a cero en la medida que la equidad de los ingresos de la poblaci√≥n mejora, se ubic√≥ en 0,364 puntos en el primer trimestre de este a√Īo, cuando era de 0,367 en el mismo per√≠odo de 2014 y de 0,372 en 2013. El 10 % de los individuos de mayores ingresos declararon una remuneraci√≥n mensual promedio de 13.000 pesos, mientras que el 10 % de los que menos ganaron declararon entradas en promedio de 2000 pesos. La diferencia de ingresos entre pobres y ricos fue de 6,5 veces, cuando en el primer trimestre del a√Īo pasado era de 6,7 veces y de 8 veces en 2013. La cifra de 0,364 puntos marc√≥ el nivel m√°s bajo de la serie (es decir: de un aumento de la equidad en los ingresos de la poblaci√≥n), serie que empieza a medirse en el primer trimestre de 2003. (Ver completo ac√°).

- Estas son las luces y sombras de una econom√≠a reactivada, ya lejos de las recetas de ajuste perpetuo que durante varias d√©cadas aplicaron los ministros de econom√≠a ortodoxos, que desembocaron en la fenomenal crisis de 2001. Por una situaci√≥n parecida a la nuestra hacia comienzos de siglo est√°n atravesando ahora algunas econom√≠as como las de Espa√Īa, Portugal o Grecia. En estas horas es Grecia la que est√° en la mira del mundo. La perspectiva de lograr un acuerdo con las pretensiones ajustadoras de la Eurozona y del FMI lleg√≥ a un punto muerto: Grecia convoc√≥ a un referendum para dentro de pocos d√≠as, donde se le pide al pueblo que manifieste su aceptaci√≥n o rechazo a nuevos planes de ajuste; tambi√©n decret√≥ un feriado cambiario, un corralito similar al aplicado en Argentina a fines del gobierno de De La R√ļa, aunque la direcci√≥n pol√≠tica del gobierno griego apunta a lo contrario que lo que propon√≠a la Alianza en Argentina: no ajustar m√°s, sino lograr reactivar la econom√≠a saliendo del c√≠rculo vicioso de la "austeridad". Estos son problemas muy distintos a los que hoy afronta la econom√≠a argentina.

La doctora en econom√≠a Bibiana Medialdea Garc√≠a, investigadora de la Universidad Complutense de Madrid, que hace pocos d√≠as expuso en uno de los paneles centrales del seminario sobre crisis mundial organizado por el Cefidar, declar√≥: "En los √ļltimos a√Īos los espa√Īoles nos convertimos en alumnos ejemplares de los mandatos de ajuste de la troika. Pero ahora se abre la puerta para un cambio pol√≠tico que permita un manejo alternativo de la crisis. Las experiencias de pa√≠ses de Latinoam√©rica se observan con fuerte entusiasmo para encarar este desaf√≠o. El estallido de la crisis financiera global produjo un impacto brutal para la econom√≠a espa√Īola. La primera variable macroecon√≥mica en reducirse fue la inversi√≥n, luego el empleo y finalmente el consumo. Esto gener√≥ una verdadera espiral perversa resintiendo en nuevas rondas la inversi√≥n, la ocupaci√≥n y el nivel de demanda interna. El nivel de desempleo asciende al 24 por ciento y la desocupaci√≥n juvenil se encuentra en cifras del 55 por ciento. Existe un enorme hartazgo de la sociedad espa√Īola. La poblaci√≥n alcanz√≥ la conciencia necesaria para criticar las pol√≠ticas de austeridad”. (Ver completo ac√°)

Qué noche kirchnerista de mierda




En la capital de Tierra del Fuego, el ex concejal Walter Vuoto recuper√≥ a manos del peronismo el gobierno. Luego de 30 a√Īos, el PJ se adue√Ī√≥ de las 3 ciudades y de la provincia. Con el total de las mesas escrutadas Walter Vuotodel Frente Para la Victoria 22.51 por ciento super√≥ a H√©ctor Stefani del PRO que lo sigui√≥ con el 18.43 por ciento. (Completo ac√°)

domingo, 28 de junio de 2015

La campa√Īa de Lousteau est√° financiada por la mafia de Ciencias Econ√≥micas que vaci√≥ el Hospital de Cl√≠nicas: Graciela Oca√Īa no lo denuncia


Vale la pena difundir el video de esta investigaci√≥n realizada por el periodista Alejandro Bercovich. Porque la informaci√≥n que proporciona acerca de las fuentes del financiamiento de la campa√Īa de Mart√≠n Lousteau no encontr√≥ eco en los grandes diarios de la derecha. La campa√Īa de Lousteau cuesta millones de pesos que salen del vaciamiento del Hospital de Cl√≠nicas. "La UBA -dice Bercovich- es el bot√≠n. Un grupo de dirigentes se lo viene repartiendo desde hace 20 a√Īos con testaferros, empresas fantasmas, remedios e insumos que no llegan. De esta forma fue vaciado el Hospital de Cl√≠nicas. El grupo ahora tiene un candidato a Jefe de Gobierno de la ciudad que gasta millones en su campa√Īa". Si esta grave denuncia rozara a alg√ļn dirigente del kirchnerismo, ser√≠a tapa de La Naci√≥n y Clar√≠n durante varios d√≠as. Las c√°maras de Lanata y Telenoche recorrer√≠an interminablemente los pasillos decadentes del Cl√≠nicas. Pero el beneficiario del vaciamiento, Mart√≠n Lousteau, es parte de la alianza opositora; entonces estas graves denuncias son directamente silenciadas en estos medios. Muchos porte√Īos simplemente no saben qu√© personajes ominosos apoyan a Lousteau, as√≠ como desconocen las consecuencias que sus desfalcos tienen sobre un hospital p√ļblico. Graciela Oca√Īa, denunciadora serial que comparte el espacio pol√≠tico de Lousteau apoyado por la mafia nosiglista de la Facultad de Ciencias Econ√≥micas, guarda en este caso un pesado silencio. A la "Hormiguita" le va a costar, con esta omisi√≥n c√≥mplice, seguir sosteniendo su imagen de luchadora contra la corrupci√≥n, porque est√° asociada a grandes corruptos.



"Estamos hablando -dice Alejandro Bercovich-de un entramado contable digno de un orfebre de la contabilidad creativa. Todo para derivar fondos p√ļblicos de la Universidad de Buenos Aires hacia negocios privados que terminan insertos en la pol√≠tica nacional y en este caso en la elecci√≥n porte√Īa. (...) ¿C√≥mo se conectan la corrupci√≥n en la UBA y el vaciamiento del Hospital de Cl√≠nicas con el diputado que quiere gobernar la ciudad con el apoyo de las fracciones menos transparentes del radicalismo, como las que orientan el hist√≥rico operador radical Enrique "Coti" Nosiglia, el presidente de la UCR porte√Īa y actual Secretario de Hacienda de la UBA Emiliano Yacobitti, (...) y Jos√© Luis Giusti, que fue hasta hace dos meses decano de la Facultad de Ciencias Econ√≥micas de la UBA y tuvo que renunciar a su cargo envuelto en un esc√°ndalo, luego de que su mujer lo denunciara por violencia de g√©nero, lesiones y presunto enriquecimiento il√≠cito. Antes de llegar a decano, Giusti fue Secretario de Hacienda de la UBA; tambi√©n fue candidato a legislador por el PRO, pero cuando no entr√≥ a la legislatura se refugi√≥ de nuevo en la UBA con su amigo Yacobitti. (...) Giusti es un engranaje clave de esta maquinaria montada por funcionarios de la UBA para hacer negocios con la propia UBA. Es socio de Yacobitti y del ex-director de Asistencia T√©cnica y Pasant√≠as de Ciencias Econ√≥micas, Gast√≥n Ricardo, en media docena de empresas. Esas empresas son a su vez accionistas de otras, como se suele hacer cuando se quiere ocultar a los verdaderos due√Īos. El epicentro de los negocios es el Hospital de Cl√≠nicas [dependiente de la UBA]. (...) Yacobitti es uno de los principales impulsores de la candidatura de Mart√≠n Lousteau. Su nivel de vida no es compatible con el de un docente universitario".

Gabriel Beati, Enfermero Jefe del Hospital de Cl√≠nicas, dice: "El Hospital est√° en un estado calamitoso, que se viene acentuando tras muchos a√Īos de abandono de las distintas gestiones que gobernaron la UBA y en estos √ļltimos dos a√Īos se ha profundizado. Encontramos un hospital arrasado, con asensores que no funcionan, con falta de insumos, con la cocina en un lugar que no deber√≠a estar, con falta de higiene. Esta semana nos faltaron guantes, camisolines, jeringas, antis√©pticos, toallas. El laboratorio Medipack es uno de los proveedores del Cl√≠nicas, junto con un abanico de otros laboratorios y droguer√≠as. Yo estimo que el Hospital tiene tantos proveedores porque ,al ser un deudor moroso, llega un momento en que el proveedor no te quiere entregar".


Y Alejandro Bercovich agrega: "Medipack es una sociedad vinculada a directivos de la UBA: a Emiliano Yacobitti, José Luis Giusti y Gastón Ricardo, entre otros".

Beati responde: "S√≠, nos enteramos que el [ex] decano de Econ√≥micas ten√≠a una vinculaci√≥n con una de las droguer√≠as que proveen al Cl√≠nicas, que se caracterizan por los sobreprecios que le facturan al Hospital. Entre los trabajadores de Farmacia es muy com√ļn escuchar que un insumo se paga en el Cl√≠nicas diez veces m√°s caro de lo que sale en el mercado".

Dice Bercovich: "La droguer√≠a Medipack, uno de los proveedores que le facturan montos millonarios al Cl√≠nicas, es propiedad de Gast√≥n Ricardo, de otros directivos de la UBA y de testaferros de ellos. Los fondos que destinan estos directivos a comprarse medicamentos en sus propias droguer√≠as son los que le faltan al Cl√≠nicas para funcionar en niveles elementales de dignidad. Lo mismo pasa en el Instituto Oncol√≥gico √Āngel Roffo, tambi√©n dependiente de la UBA".

Para cualquiera que haya visto, le√≠do o escuchado las notas de Alejandro Bercovich queda claro que no se trata de un simpatizante del kirchnerismo. En su labor period√≠stica es muy incisivo cuando le toca entrevistar a funcionarios kirchneristas. Su investigaci√≥n est√° exenta de toda sospecha de ser una operaci√≥n tendiente a favorecer al oficialismo. Si Bercovich conoce en detalle la trama de negociados que desde la Facultad de Econ√≥micas vaci√≥ al Hospital de Cl√≠nicas es porque √©l mismo es docente de esta facultad. Al d√≠a siguiente de realizar su denuncia period√≠stica, Bercovich fue amenazado por Juan Manuel Oro, ex-presidente del Centro de Estudiantes de Econ√≥micas y dirigente de la agrupaci√≥n Nuevo Espacio, que responde a Yacobitti: "Como acostumbran a hacer los seguidores de Emiliano Yacobitti en Econ√≥micas, donde se manejan como amos y se√Īores de una facultad a la que se deber√≠a ir a estudiar -dice Bercovich-, han amenazado a dos docentes allegadas a m√≠ y les dijeron que me iban a hacer reventar como una rata por la investigaci√≥n y las pruebas que presentamos ayer".

Yacobitti fue, junto a Juan Nosiglia (hijo de Coti) dirigente de Franja Morada. Fue tambi√©n presidente del Centro de Estudiantes de Ciencias Econ√≥micas de la UBA y presidente de la Federaci√≥n Universitaria Argentina. Durante aquellos a√Īos Yacobitti y Nosiglia Jr. acumularon denuncias pol√≠ticas, penales y period√≠sticas. Se los acusa de apretar a opositores a su gesti√≥n con m√©todos patoteriles y de montar negocios alrededor de la venta de apuntes, el bar y el centro de estudiantes de la facultad (ver m√°s ac√°).

Este informe del programa Punto Doc fue emitido en el a√Īo 2002. All√≠ ya se ve a Yacobitti, todav√≠a estudiante, sospechado de corrupci√≥n.


Yacobitti junto a Terragno y Lousteau


Soy paciente del Hospital de Cl√≠nicas. Puedo atestiguar sobre la extraordinaria calidad de los m√©dicos y enfermeros que hacen su trabajo con amabilidad y profesionalismo, pero tambi√©n  acerca de la decadencia edilicia, la falta de higiene, los ba√Īos desprovistos de papel higi√©nico y jab√≥n, las bolsas de residuos patol√≥gicos amontonados en los pasillos, cerca de las camas de los enfermos y de la cocina, los ascensores descompuestos, los techos y paredes descascarados por las filtraciones de humedad... El contraste entre la calidad del personal y el estado deplorable del Hospital deja un sabor agridulce. Esta nota de Bercovich me permiti√≥ enterarme de los responsables de ese deterioro y de sus v√≠nculos con el dinero que financia la campa√Īa de Mart√≠n Lousteau.

Yacobitti asesoró a Lousteau en el reciente debate en TN

Por estos días pude escuchar a unos cuantos simpatizantes kirchneristas que están especulando con el resultado de las elecciones para Jefe de Gobierno de la UBA. Ante la posibilidad de que Rodríguez Larreta no llegue a ganar en primera vuelta, estos amigos kirchneristas se entusiasmaban con votar a Lousteau, como un voto táctico para que el PRO pierda su principal enclave territorial. "Nos tenemos que librar de la mafia macrista", me dicen. Sería bueno que sepan que, si lo hacen, van a ayudar a que la ciudad quede en manos de esta otra mafia nosglista, aliada del macrismo y responsable del vaciamiento del Hospital de Clínicas.

viernes, 26 de junio de 2015

La Salada: una película frágil y bonita a la que el establishment de la crítica no le da bola

por Oscar Cuervo

Entre las pel√≠culas argentinas que no pude llegar a ver en el BAFICI 2014 estaba La Salada, del Juan Mart√≠n Hsu, argentino de origen taiwan√©s. La pel√≠cula es una de las tres que participaron en la Competencia Internacional y la sobreoferta de esos d√≠as de locura me impidieron verla. Unos meses m√°s tarde pude reparar esa falta en la muestra organizada por los cineastas de Dise√Īo de Imagen y Sonido de la UBA. Finalmente La salada ahora se ha estrenado. Se puede ver en dos funciones en el Espacio INCAA de Congreso (ver ac√°). Es una de las m√°s delicadas y gratas sorpresas del reciente cine argentino, pero no est√° bancada por Telef√≥nica, ni por Axel Kuschevatzky, ni por el nieto de Mirtha ni por el Clan Llin√°s ni por la FUC. Entonces a esta pel√≠cula fr√°gil y bonita le cuesta ganar visibilidad, los cr√≠ticos del mainstream no le dan bola ni notas especiales en la secci√≥n Espect√°culos. Como no cuenta con un dispositivo de imposici√≥n tampoco genera debates. Y apenas algunas miradas atentas. Ac√° Lautaro Garc√≠a Candela y ac√° Roger Koza. De estas cuestiones de la visibilidad, la independencia, el cine y los compromisos de la cr√≠tica vamos a hablar el domingo en La otra.-radio (medianoche, FM La Tribu, 88,7).

Alguna vez hace varias décadas La Salada fue un balneario para pobres, ubicado al borde del Riachuelo. Desde los 90, neoliberalismo mediante, fue transformándose en un centro comercial regenteado por inmigrantes provenientes de muy diversos lugares del mundo, un efecto de las migraciones globales, la economía informal y el trabajo en negro. Hsu se aproxima a ese espacio de cruces culturales y de marginación con delicadeza, melancolía y gracia, sin sordidez ni paternalismo. Su virtud es ponerse a la altura de sus personajes, no sobrevuela una idea genérica de los inmigrantes ni tiene una tesis que ilustrar. Aprovecha el cine para algo mucho mejor que eso: para acercarnos a la experiencia de otros.



Las historias de inmigrantes que se cruzan (la joven hija de un comerciante coreano viudo y conservador, un adolescente boliviano que llega a la Argentina acompa√Īando a su t√≠o buscando trabajo, un muchacho taiwan√©s que vive solo, habla por tel√©fono con su madre en Taiwan y quiere conseguir una novia, y todos los personajes que los rodean) fueron recogidas por Hsu en sus incursiones en La Salada o reflejan en parte su propia experiencia. El director las ficcionaliza sin forzarlas. Los personajes se cruzan sin amoldarse a un cepo narrativo; el director privilegia la contingencia de esos cruces antes que una forma a priori que los abarque. 



La especialidad de este director parece ser la delicadeza: la realidad impone preocupaciones econ√≥micas, laborales, soledad y opresi√≥n, pero Hsu busca en sus personajes gestos de amor, de desahogo e incluso de goce. Filma con delicadeza la intimidad amorosa, la amistad entre personas de distintas generaciones, procedencias y posiciones sociales; e incluso encuadra con justeza los momentos de encuentros sexuales (algo que suele deschavar las imposturas de muchos cineastas), como parte de la experiencia de los personajes y no para premiarlos o juzgarlos. Las canciones que atraviesan el espacio en el que los protagonistas se mueven (entre Virus, el pop oriental, los karaokes, las cumbias y Genesis) est√°n usadas con gracia y emoci√≥n. En personajes que no encuentran muchas oportunidades para ser escuchados, las canciones funcionan como veh√≠culos de usos m√ļltiples.



Hsu es m√°s preciso en los espacios √≠ntimos y un poco m√°s difuso al mostrar el espacio general de la feria comercial al borde del Riachuelo. Uno de sus mayores aciertos es el recurso del humor y la calidez que extrae de un elenco muy d√ļctil (que incluye con eficacia una cara del nuevo cine argentino, Nicol√°s Mateo, entre muchas caras y acentos extranjeros). La Salada podr√≠a haberse desarrollado como un drama miserabilista o como un exponente del g√©nero negro. La dureza del contexto habilitar√≠a todo tipo de crueldades con la excusa de la denuncia, hasta un regodeo c√≠nico en salidas degradantes. Pero el director opt√≥ por un tono sutil de comedia rom√°ntica con ternura y melancol√≠a, sin dejar de mostrar a estos personajes vulnerables en un mundo dif√≠cil.

jueves, 25 de junio de 2015

Bobby Flores + La Patota x Oscar Cuervo + Ignacio Montoya Carlotto = Patologías Culturales


por Maxi Diomedi

Programa N° 405 de Patolog√≠as Culturales (s√°bados a las 17:00 en FM La Tribu). Completo. Adem√°s de una entrevista a Ignacio Montoya Carlotto, hablamos de una de las noticias de la semana: el procesamiento del escritor Pablo Katchadjian a pedido de Mar√≠a Kodama.

En la segunda parte, entrevista a Bobby Flores. Hablamos de radio y de c√≥mo piensa su hacer radial. Bobby nos dice que hay una manera de hacer ingresar a Zappa sin que el oyente huya despavorido. Y no solo eso: hay una manera de que aparezca una m√ļsica m√°s dificil y que a quien escucha le parezca totalmente natural.

Hacia el final se acercó Oscar Cuervo para hablar de La patota, la película de Santiago Mitre que tiene a Dolores Fonzi como protagonista y que es, a su vez, una remake de la película dirigida en los 60s por Daniel Tynere con Mirta Legrand como figura principal.

Antes de dar paso a la grabación sólo queremos destacar el momento más alto del análisis (allí donde aparece la mirada Cuervo en todo su esplendor). Es cuando dice :

"La pel√≠cula se puede ver como una continuaci√≥n de las preocupaciones que Mitre ten√≠a en El estudiante. Hay al comienzo un plano secuencia que es una exhibici√≥n de virtuosismo cinematogr√°fico, con una discusi√≥n presuntamente pol√≠tica entre el personaje que hace Dolores Fonzi (la hija) y el personaje que hace Oscar Martinez (el padre). Por los datos que aparecen en ese primer di√°logo √©l es un juez y fue un militante idealista de los 70s que, con el correr de los a√Īos, se va haciendo pragm√°tico y piensa que para incidir sobre la realidad hay que transar con ella, hay que insertarse en el sistema. La hija representar√≠a una noci√≥n extrema opuesta: sostiene los ideales por sobre todas las cosas, el ideal de la no contaminaci√≥n".

"Hay un equívoco respecto de lo que Mitre dice que le interesa como político y gran parte de la crítica replica, alineándose con la interpretación que el propio director dicta desde las declaraciones periodísticas. Por supuesto que toda película es política. Pero no me parece que la política esté puesta en ese elemento obvio que está colocado en el ingreso del film, que es la discusión entre el padre y la hija. Esto lo digo porque me parece que la manera de discutir política de ellos (los personajes del padre y la hija) es completamente abstracta. Si vamos a discutir sobre si hay que entrar al sistema o si tenés que acercarte a la realidad acercándote a los pobres, yo no creo que eso sea una discusión política. En todo caso me parece que es una discusión de tipo ético o moral. Porque la política nunca es tan simple como elegir entre los ideales y el pragmatismo. Eso es un falso dilema que vos podés sostener en la medida en que simplifiques a los personajes hasta transformarlos en una especie de fórmula vacía, donde uno representa la joven idealista y el otro al padre progresista ex militante (...) El es un chanta y ella es la integridad que no cede ante nada, ni siquiera ante el hecho de cuando llegue ahí (a Misiones) va a ser violada por la patota. Entoces se pueden hacer muchas lecturas políticas de la película, que no son esas que [la discusión inicial de] la película indica".

Para escuchar el programa, vayan al blog de Patologías, clickeando acá.

miércoles, 24 de junio de 2015

La patota

Una conversación radial para escuchar clickeando acá


por Oscar Cuervo

Hay algo que se juega en el primer, extenso, plano secuencia de La patota, en el que Paulina (Dolores Fonzi) y su padre Fernando (Oscar Mart√≠nez) se constituyen en los aut√©nticos antagonistas del conflicto. Y se juega de manera definitiva. Quiero decir, en el nivel dramat√ļrgico, en la tesis que sus autores (director Santiago Mitre, guionistas Mitre y Mariano Llin√°s, respondiendo a un encargo de remake de una vieja pel√≠cula de la dupla Tinayre/Legrand) instalan y de la que la pel√≠cula no va a moverse. Por un lado, ese plano secuencia es una exhibici√≥n t√©cnica de destreza de actuaci√≥n y de eso que la cr√≠tica rutinaria llama "puesta en escena", destinada a ser destacado por los comentaristas precisamente como una exhibici√≥n de destreza. Por el otro, la pel√≠cula presenta con toda explicitud y √©nfasis el conflicto que a sus autores les preocupa plantar, en el mismo punto que finalizaba El estudiante, la pel√≠cula anterior de esta dupla autoral. El enfrentamiento entre la joven militante idealista y el veterano ex militante setentista que con el correr de las d√©cadas se fue desplazando hacia la zona del cinismo m√°s despreciable. La discusi√≥n entre ellos, si queremos llamarla pol√≠tica, es de una suprema abstracci√≥n, como en El estudiante pero mucho peor. El gran equ√≠voco que promueven estas pel√≠culas es su presunta intenci√≥n pol√≠tica, cuyo sentido el director anuncia en notas period√≠sticas y la cr√≠tica en su gran mayor√≠a repite. Fernando es el juez, ex-militante setentista, que sostiene que solo se puede operar sobre la realidad desde los resortes del poder estatal, mientras Paulina, su hija, intenta retomar el sentido inicial del setentismo "acerc√°ndose al pueblo". Ella es una abogada con gran talento (solo por lo que dice el padre en el di√°logo inicial podemos adjudicarle ese talento; la pel√≠cula se encargar√° de desmentir un menor atisbo de inteligencia en ella) recibida hace poco. El padre le ofrece acomodarla en el sistema, donde ella ir√≠a a descollar. Ella por supuesto dice "no", en nombre de una integridad revolucionaria, cuasi religiosa, o simplemente en nombre de una moral de una voluntad √≠ntegra e indoblegable (que los autores confunden con alg√ļn tipo de concepci√≥n pol√≠tica). Es evidente que una discusi√≥n entre un pragmatismo que se adivina desde el primer momento espurio, metiroso, hip√≥crita, encarnado por el juez, y un idealismo que repele toda posibilidad de transacci√≥n, personificado por Paulina, no llega a rozar el asunto propio de la politica y solo puede poner en su lugar el suced√°neo de un moralismo tosco. Es sorprendente que gran parte de la cr√≠tica crea que eso es un planteo pol√≠tico.

Lo cierto es que en ese plano secuencia inicial se agota todo lo que los autores quieren decir. Esto ya no es un problema ideol√≥gico: es, ante todo, un problema dramat√ļrgico. ¿Qu√© puede esperarse de una pel√≠cula cuando todo ya se expuso en su plano inicial? Ah√≠ ya sabemos que el juez es un chanta, que detr√°s de su discurso pseudoprogresista se esconde malamente un burgu√©s despiadado y ego√≠sta y que eso que la hija le reprocha terminar√° por confirmarse. Ah√≠ sabemos que Paulina no se deja "tentar" por el "poder" y que representa una versi√≥n descafeinada de la subjetividad militante. Padre e hija discuten sobre militancia y parecen agotar todas sus posibilidades entre un pragmatismo fraudulento y un idealismo necio e inefable. Si se me permite decirlo con una frase breve: este dilema es una pelotudez. Los aut√©nticos problemas de la pol√≠tica pasan a kil√≥metros de ah√≠. Habr√° varias discusiones entre el padre y la hija a lo largo de la pel√≠cula y, por supuesto, habr√° una discusi√≥n final que intenta cerrar lo que ya estaba cerrado desde hace rato, como para darle una estructura sim√©trica al gui√≥n.

Es raro que una pel√≠cula que se llama La patota tenga como antagonistas excluyentes al padre y a la hija. Esto se evidencia en el afiche con que se la promociona en las calles de Buenos Aires: los rostros de Fonzi y Mart√≠nez. ¿Y la patota? Tambi√©n es sintom√°tico que el t√≠tulo de la pel√≠cula en el exterior sea Paulina, cambio que se explica mucho mejor por lo que la propia pel√≠cula es que por el alegado problema de que la palabra "patota" sea intraducible a otros idiomas, una excusa inveros√≠mil. La explicaci√≥n m√°s econ√≥mica del t√≠tulo local es, precisamente, econ√≥mica. La pel√≠cula es fruto de un encargo que involucra a Axel Kuschevatzky, Telef√© Cine, Nacho Viale, el nieto de Mirtha Legrand. Un argumento crucial de la venta local de la pel√≠cula es que se trata de un remake donde Dolores Fonzi juega el rol de docente violada por un grupo de muchachos pobres de la provincia de Misiones, algunos de los cuales ser√°n sus alumnos. Este dato, difundido profusamente, estimula la fantas√≠a de una escena oscuramente deseada, la de la estrella bonita ultrajada por una pandilla de b√°rbaros. La pel√≠cula podr√≠a llamarse Civilizaci√≥n y barbarie y el t√≠tulo ser√≠a un poco m√°s fiel a su contenido, aunque no tan marketinero. En todo caso, eso puede quedar para la vertiente "independiente" en la que Mitre y Llin√°s suelen incursionar.

De todos modos, para que el producto sea posible, y tambi√©n para que la discusi√≥n inicial tome carnadura, es inevitable que la pel√≠cula se dirija hacia el objeto de disputa argumental de padre e hija, es decir, el pueblo. O sea: la patota. M√°s claramente: los violadores. En definitiva, los b√°rbaros. ¿Esta serie de desplazamientos es realmente inevitable? Desde luego que no en el plano de la pretensi√≥n pol√≠tica declarada. Indudablemente s√≠ desde la obligaci√≥n contractual que liga a Telef√© y Viale con Mitre y Llin√°s. Si la pel√≠cula se propusiera plantear en serio un dilema pol√≠tico, la salida narrativa del duelo argumentativo en que est√°n enfrascados padre e hija tiene que conducir al pueblo. Pol√≠tica sin pueblo es cualunquismo (y ah√≠ se paralizaba El estudiante). Desde el punto de vista dramat√ļrgico, lo mismo: lo √ļnico que puede romper el encierro dial√©ctico de los antagonistas es la aparici√≥n de un tercero. El "objeto" de los desvelos de Paulina, eso de lo que su padre quiere alejarse. El pueblo. Es ah√≠ y no en la oposici√≥n moralista entre pragmatismo e idealismo donde se juega la pol√≠tica de la pel√≠cula.

¿C√≥mo filmar al pueblo? Si no antecediera el contrato que exige que Paulina tiene que ser violada, la pel√≠cula jugar√≠a ah√≠ la posibilidad de complejizar la discusi√≥n inicial, de someterla al principio de realidad. Pero Fonzi tiene que ser violada, tal como lo fue Legrand hace m√°s de 50 a√Īos. Parece casi imposible que una relectura de semejantes premisas conduzca hacia buen puerto. Quiz√°s, con mucha imaginaci√≥n y una visi√≥n pol√≠tica osada, la violaci√≥n podr√≠a abrirnos una perspectiva inesperada. No suceder√° eso en manos de Mitre y Llin√°s. La patota violadora no es siquiera una patota (como bien argumenta Mex Faliero en Fancinema) sino m√°s bien una horda. La visi√≥n que la pel√≠cula propone del universo popular es todo lo horrible que se pueda imaginar: un amasijo de violencia primordial en el que prevalecen las pulsiones animales. Alguien va a alegar: hay hombres as√≠ de brutales y de cobardes en los sectores populares. Ese nunca es un argumento v√°lido para sostener una opci√≥n narrativa. Quiz√° nunca el pueblo haya sido tan mal tratado en una pel√≠cula del cine argentino de los √ļltimos 25 a√Īos. Probablemente se trate de un escollo insalvable para Llin√°s y Mitre: ten√≠an que hacer que su protagonista fuera violada por los pobres y los autores no pueden escapar, por su propia condici√≥n, a objetualizar a estos sujetos pol√≠ticos con las peores connotaciones. 


La idea que la pel√≠cula propone de la militancia "proletarizada" de Paulina es de trazo grueso. Como es abogada, lo que ella va a ense√Īarles a "los pobres misioneros" es Instrucci√≥n c√≠vica. Nom√°s llegar y ser presentada ante el curso, Paulina descerraja una bajada de l√≠nea de una puerilidad asombrosa para una abogada brillante, como se la hab√≠a presentado minutos antes. Si Paulina anhelara el encuentro con el pueblo y fuera capaz de negarse a la tentaci√≥n sistem√°tica del padre y a su ventajosa condici√≥n de clase, es que la arrastrarr√≠a hacia ese encuentro un deseo poderoso. Nada de esta pasi√≥n aparece aqu√≠, sino una ins√≥lita torpeza pedag√≥gica. Sin tener en cuenta ni darse el tiempo de averiguar que sus interlocutores son una comunidad biling√ľe (los pobres de la pel√≠cula hablan guaran√≠, previsiblemente para cualquiera menos para la protagonista), ella les baja l√≠nea sobre sus derechos. La respuesta es que ellos van a humillarla mediante el simple recurso de burlarse de ella en su idioma natal. El personaje carece de sensibilidad o tacto m√≠nimos para superar este escollo. Se ha enterado de la peor manera y ya no podr√° salir de esa trampa. No habr√° entre los chicos misioneros uno solo que sea capaz de romper el primer impulso del resentimiento del oprimido. Nadie, ni ella ni ellos puede tirar un puente hacia el otro, con lo que la pol√≠tica queda esencialmente negada. En su lugar, lo que Paulina intenta es Instrucci√≥n C√≠vica, es decir, adoctrinamiento o evangelizaci√≥n del Buen Salvaje (pero el salvaje... ¡es malo!). No se le ocurre que pueda aprender nada de ellos sino solo ense√Īarles. La respuesta a semejante ceguera pol√≠tica va a ser, como ya podemos inferir, brutal. Otro elemento, notoriamente ausente, es una interacci√≥n pol√≠tica de Paulina con sus pares docentes: no hay experiencia de acercamiento popular que pueda ser discurrida entre ella y sus compa√Īeros. De hecho, no hay compa√Īerismo, lo cual nos conduce una vez m√°s a la negaci√≥n de la pol√≠tica. Hay, s√≠, una colega docente con la que Paulina tendr√° su √ļnico momento de esparcimiento: una noche de distensi√≥n y leve borrachera que "involuntariamente" (por decisi√≥n autoral) va a conducir a la escena de la violaci√≥n. La colega le advierte acerca de la inconveniencia de sentir l√°stima por el objeto de su praxis instructora, pero esa advertencia, que dice algo sobre la incapacidad que los autores le atribuyen a Paulina de pensar pol√≠ticamente, solo va a funcionar como admonici√≥n del desastre. 

Uno de los elementos llamativos en el dise√Īo formal de La patota es que la escena de la violaci√≥n transcurre dos veces, uno desde el punto de vista de Paulina, y por segunda vez desde la perspectiva de la horda. Esto no debe llevar a pensar que ah√≠ la pel√≠cula se abra hacia una comprensi√≥n del punto de vista del "otro", lo que una vez m√°s nos conducir√≠a a la pol√≠tica. No hay comprensi√≥n del mundo popular en esta variaci√≥n: de hecho, solo hay una acentuaci√≥n de los rasgos barb√°ricos del pueblo. Que los autores hayan dispuesto de este recurso tan llamativo, que a√ļn as√≠ la mirada del otro no aparezca, y que, en cambio, se refuerce la imagen forjada de antemano por el uno, no hace sino agotar la imposibilidad de apertura de los autores hacia el mundo otro. En ese sentido, el relato est√° completamente tapiado por la disputa interburguesa. Si digo "horda" para referirme al grupo de los violadores es porque, curiosamente para una pel√≠cula que los menta desde su t√≠tulo, no es capaz de forjarlo como un grupo de personajes dram√°ticamente diferenciados. No hay conflicto subjetivo entre los miembros de la horda, sino la prevalencia de la brutalidad del jefe de la manada, al que los otros se entregan por miedo o por mera inercia.


Otra omisi√≥n sorprendente del relato es que, despu√©s de producida la violaci√≥n narrada doblemente, despu√©s de la primera intervenci√≥n de la polic√≠a misionera (que est√° dram√°ticamente del lado de los b√°rbaros), la vuelta de Paulina a la escuela rural no merece ning√ļn desarrollo especial. La pel√≠cula no encuentra tiempo tampoco para mostrar la interacci√≥n entre Paulina y los objetos de su praxis ni siquiera en ese momento crucial, potencialmente el coraz√≥n del conflicto: ¿c√≥mo se reencontrar√° ella con esa comunidad que alberga a sus violadores? No importa o no hay coraje de filmarlo. No habr√° entonces ocasi√≥n de aprender nada por parte de ninguno de los involucrados. Paulina no tiene palabras para ellos y ellos no la tienen para ella. O la pel√≠cula no la muestra. 

Llin√°s y Mitre, en cambio, dedicar√°n lo que resta de la pel√≠cula a redundar sobre lo que se supone es la resolucion, la tenacidad, la integridad de la "militante idealista", que m√°s bien parece masoquismo. Paulina volver√° a decir no y no y no a su padre, a su novio, a la polic√≠a en la ronda de reconocimiento. Paulina se negar√° a dejar el lugar, a delatar a sus violadores, a abortar. Este "no" sostenido como eco del final de El estudiante, es inefable, es decir: impol√≠tico. Un atisbo de explicaci√≥n asoma en la entrevista de Paulina con la asistente social que atraviesa la pel√≠cula, lo que reenv√≠a el dilema moral hacia la zona privada de la psicolog√≠a, desmintiendo el halo misterioso con que se quiere revestir sus opciones. A lo sumo ella dir√° "no s√©" cuando se le pregunte por sus razones. En un reportaje, Dolores Fonzi remite esta respuesta a una similar que da el personaje del padre en la pel√≠cula El hijo. Pero m√°s vale no entrar en comparaciones. En realidad, en la imposibilidad de dar cuenta de su experiencia, Paulina se acerca  al mundo beato de la Mirtha Legrand de la versi√≥n original, de la que Mitre y Llin√°s pretend√≠an alejarse. Esta Paulina es mucho m√°s una monja sufrida que una militante.


Esta proximidad esencial de la segunda versi√≥n con la primera ¿despolitiza la pel√≠cula? Imposible. Claro que La patota de Mitre y Llin√°s es un film pol√≠tico como pocos. Solo que su pol√≠tica no se halla donde ellos esperaban haberla puesto. En cambio, se trata de un documental acerca de sus propias imposibilidades de filmar al pueblo.

lunes, 22 de junio de 2015

Es la autoridad de Cristina lo que la derecha abomina, no sus fueros

La otra.-radio de anoche, para escuchar ac√°


Cristina hace un gesto pol√≠tico significativo al no postularse a ning√ļn cargo electivo para el per√≠odo que empieza el 10 de diciembre. En estos d√≠as, los dirigentes y militantes del FPV han recuperado una palabra pol√≠tica que no se us√≥ en estos a√Īos: Cristina es jefa del Movimiento. La palabra tiene un peso sem√°ntico m√°s denso que el t√©rmino "Modelo", que se us√≥ m√°s en estos a√Īos. 

Este desplazamiento verbal responde al nuevo período que se apresta a iniciar el peronismo/ kirchnerismo bajo la conducción de Cristina. El "Modelo" implica ciertos instrumentos económicos adoptados tácticamente al inicio del mandato de Néstor en respuesta a una coyuntura precisa: superávits gemelos, dólar recontra-alto, desendeudamiento. El Movimiento tiene una dimensión no coyuntural ni meramente técnica sino histórica, indica una procedencia y una proyección hacia el futuro. No depende de la instalación en un cargo estatal, ni de estrategias de marketing sino de la producción, mucho más compleja y no sujeta a manipulación técnica de la autoridad

Hay que volver a pensar esa palabra, autoridad, que se vincula con otra: autor. Y reclama una correspondencia con otros dos términos inescindibles de ella: Movimiento y pueblo.

La derecha no soporta la autoridad como lazo entre un l√≠der democr√°tico y su pueblo. La autoridad no tiene precio y no se puede comprar. Desde la visi√≥n neoliberal solo puede traducirse como autoritarismo, lo que no es sino una de las figuras degradas de la autoridad. La derecha, la semana pasada, asisti√≥ con furia al gesto de autoridad de Cristina, para ordenar, en una negociaci√≥n pol√≠tica con el candidato a presidente con serias chances para ganar en agosto y octubre, los t√©rminos de una sucesi√≥n institucional. Cristina lo hizo desde un lugar distinto al que caracteriza esta derecha furiosa: no desde la imposici√≥n autoritaria, sino desde la autoridad que le confiere ser la l√≠der pol√≠tica de la minor√≠a m√°s s√≥lida y articulada del pa√≠s. Y ella culmin√≥ ese acuerdo con una renuncia a sus fueros a partir de diciembre, dando por tierra con todas las min√ļsculas especulaciones que la supon√≠an aspirando a un cargo electivo para ponerse a salvo de persecuciones judiciales. 

En diciembre ella quedará sin esa protección: si quieren acosarla judicialmente, ahí la tienen, parece desafiarlos ella. Porque quizás ese acoso no haga sino acrecentar su autoridad como líder del movimiento. Las cuatro mil tapas de Clarín fortalecieron su autoridad: cuatro mil citaciones a Comodoro Py pueden continuar ese efecto paradójico. Los líderes se caracterizan por emerger de esos acosos.

Por eso el apilamiento de denuncias period√≠sticas con fiscales dispuestos a darle curso solo mostr√≥ en estos a√Īos su ineficacia pol√≠tica. Porque no es de manera tan simplota como se puede atentar contra una autoridad. Por eso la derecha est√° furiosa: el fin de ciclo no se aplica para un concepto transinstitucional como el de la autoridad pol√≠tica. De eso hablamos en el programa de anoche, que se puede escuchar ac√°.

Sin anillos



Alguien está divirtiéndose
no olvidemos
las cosas que hace la gente
cuando est√°n libres

Como visitantes del espacio
es difícil encontrar un lugar
para pasar desapercibidos.

Estoy esperando una se√Īal
estoy de pie en el camino
mi mente te busca.

Estoy cazando algo
pero algo se me escapa
como un perro estoy trayéndotelo
para vos.

Im√°genes en mi mente
campos de filas de amapolas
armonía enredada
cajas de cambios que rechinan
im√°genes en mi mente.

Im√°genes en mi cerebro
energía eléctrica
drogas que luchan contra el dolor
una guerra en el interior
im√°genes en mi cerebro.

Estoy buscando un trabajo
no sé lo que estoy haciendo
mi software no compatible con vos.

Pero esto no lo puedo negar:
sé que podés volar
porque estoy ac√° abajo
en la tierra sin vos.

√Āngel sin alas
propietario sin nada
tirador experto
sin anillos a tu alrededor.

El camino que solíamos transitar
uno al lado del otro
tiene flores que pujan
por la línea de puntos.

NEIL YOUNG

domingo, 21 de junio de 2015

La política de La patota


por Oscar Cuervo

Dice Santiago Mitre que su pel√≠cula La patota es pol√≠tica y yo estoy de acuerdo. La remake del cl√°sico de Daniel Tinayre que Mitre co-escribi√≥ junto a Mariano Llin√°s por encargo de Telef√©, co-producida por Nacho Viale, Lita Stantic, La uni√≥n de los R√≠os, la FUC y una serie de productoras europeas es claramente pol√≠tica, solo que yo encuentro su pol√≠tica en otro lugar, no donde sus autores dicen que la pusieron. Lo debatimos hoy a medianoche en La otra.-radio, FM La Tribu, 88,7, http://fmlatribu.com/radio/hd/ o http://fmlatribu.com/radio/sd/.

Además, con semejante semana que atrravesamos y las que se vienen, vamos a hablar de la política de la política.

La reivindicación de las yeguas



Nota del editor: Pas√≥ la hora 0 del 21 de junio y ahora ya sabemos que Cristina Fern√°ndez de Kirchner no se postul√≥ para ning√ļn cargo electivo para el per√≠odo que comienza el 10 de diciembre. Despu√©s de dos per√≠odos consecutivos y con un alto grado de popularidad y capacidad de movilizaci√≥n, la Presidenta ha decidido hacer pol√≠tica desde el llano dentro de menos de seis meses. Terminan 8 a√Īos inolvidables y empieza un per√≠odo in√©dito en la historia contempor√°nea de nuestro pa√≠s. Ella estar√° ah√≠, pero no en ninguno de los tres poderes del estado. En el breve per√≠odo que le resta como Presidenta trabajar√°, como ha dado sobradas muestras, por el triunfo del Frente para la Victoria, cuya f√≥rmula presidencias qued√≥ oficializada anoche: Daniel Scioli y Carlos Zanini. Apuesto a que los a√Īos venideros ser√°n muy interesantes para nosotros. Tambi√©n ser√°n algo muy distinto a todo lo vivido hasta ahora. Cristina ha dejado una huella fuerte en nuestras vidas, no solo las de los que la bancamos y la queremos, tambi√©n en los muchos que la odian queda una marca fuerte de ella, seguro. Justo me llega este texto de Lidia Ferrari que creo que viene bien para un d√≠a como hoy:


por Lidia Ferrari

Una amiga se encuentra en Ezeiza con una conocida que est√° por abordar el mismo avi√≥n que ella. Se ponen a conversar y esta persona, de profesi√≥n m√©dica, le dice que sus pacientes est√°n aprovechando a comprar pasajes en 12 cuotas porque “despu√©s que se vaya la yegua” no saben lo que va a suceder. Mi amiga, un poco sorprendida de la declaraci√≥n ideol√≥gica largada as√≠ de zopet√≥n, le dice que le parece un poco contradictorio lo que afirma. Un caso entre miles que conozco y que no me sorprenden, aunque me indignen.

Pero lo que qued√≥ resonando en mis o√≠dos es ese apodo para denominar a una Presidenta mujer con un t√©rmino que, como todas las palabras, cargan un sentido decantado en el tiempo, en el uso y costumbre que una cultura se da sin premeditaci√≥n ni discernimiento. Ese modo de denominar a ‘esa’ mujer, la Presidenta de la Rep√ļblica Argentina Cristina F. de Kirchner, carga consigo lo despectivo de un apodo y el peso del desprecio por ser precisamente una mujer. Pero, si ese es el sentido que se decanta cuando alguien dice de una mujer que ‘es una yegua’ no debemos naturalizarlo. No sabemos de d√≥nde proviene esa carga negativa para la yegua, ya que no suele tener la misma connotaci√≥n cuando alguien dice de un hombre ‘es un caballo’. Es cierto que frecuentemente se intenta transmitir que es medio bruto pero no porta la hostilidad desembozada que tiene el ‘es una yegua’. Ahora, me pregunto, ¿por qu√© las yeguas de la familia equina deben soportar el peso de tanta negatividad y rechazo? ¿Hay alguna historia rural, gauchesca que permita entender el peso de ese sentido sobre la esposa del caballo, que s√≥lo porta su diferencia con los que en el mundo equino nacen con el sexo macho? No s√© si existe un comportamiento maligno de las yeguas que las hace m√°s dif√≠cil de domar o montar y que sea eso que ha decantado en el sentido del uso de ‘es una yegua’ o simplemente se trata de poner √©nfasis en el g√©nero de la yegua. Es una ‘hembra’ la que debe soportar ese peso a√Īadido de maltrato, de violencia en el lenguaje.

Imagino que la se√Īora m√©dica que as√≠ denomin√≥ a su presidenta mujer quiz√° haya asistido a la marcha ‘ni una menos’, porque nadie podr√≠a estar en contra de marchar contra la violencia de las mujeres, tan declamada. Pero se desliza en el peso de sus palabras esa violencia y ese odio, resentimiento, desprecio, digamos ese afecto y pensamiento negativos sobre una mujer que ha arribado a un lugar al que casi ninguna mujer puede arribar. Sobre ella, ya no importa si sus acciones pol√≠ticas son buenas o no, si estamos de acuerdo o no con ella. A ella s√≠ est√° permitido basurearla con las palabras y, sobre todo, con un apodo. Ya no tiene nombre y apellido, sino que es simplemente un apodo. Similar a la manera en la que se recuerdan a las bailarinas de tango de los or√≠genes. Cuando se las menciona lo √ļnico que ha quedado de ellas es simplemente un apodo: La Payaso, la Tero, Mar√≠a la Meona, la Parda Refucilo, Pepa la Chata, Lola la Petiza, la Mondonguito, la Parda Flora, la Barquinazo. Ellas componen un escaso e indocumentado recuerdo. A nuestros o√≠dos actuales esos apodos nos suenan irrespetuosos, despectivos, hostiles. Pero es lo √ļnico que nos ha quedado de ellas.

Insistamos entonces con la idea de que si el uso es el que le da el sentido a las palabras, podr√≠amos ya proponernos reivindicar a las yeguas, pues ellas no han cometido otro pecado que nacer ‘conchudas’, que tambi√©n, lo sabemos, es una forma del insulto practicado contra las mujeres y contra la Presidenta Cristina por quienes las quieren maltratar y despreciar.

‘Es una yegua’, ‘es una conchuda’ es una forma de decir –sin ser conscientes de ello- que lo que desprecian de la Presidenta de la Argentina no es su pol√≠tica –de ella se aprovechan comprando pasajes en 12 cuotas- si no que sea mujer.

Reivindiquemos a las yeguas y a las conchudas, si es que realmente queremos las mujeres tener los mismos derechos que los hombres, también en el terreno del lenguaje.

viernes, 19 de junio de 2015

El randazzismo bannerista renunciante y House of Cards



Es notable ver c√≥mo los kirchneristas de facebook y alg√ļn blogger se despiden de la militancia cuando la interna no se resuelve como ellos quieren y se embanderan en el cualunquismo cool de House of cards. En estos a√Īos K hubo una vuelta de la pol√≠tica y tambi√©n una moda. Y en esa moda muchos entendieron que formar parte de un colectivo es poner un banner contra Magnetto, o la fotito de Cristina y N√©stor abrazados. Y ante el primer disgusto renuncian a la militancia y se van a ver House of cards.

Los sucesos de las √ļltimas horas yo me los vi venir hace unos meses, cuando advert√≠ el car√°cter que asum√≠a la pr√©dica antisciolista de Randazzo. El hombre no le habl√≥ nunca al argentino convenci√©ndolo de que pod√≠a ser un buen presidente. Le habl√≥ al kirchnerismo bannerista tratando de calentarle la cabeza para que no voten a Scioli. Ergo, no se propon√≠a ganar las elecciones generales, sino que priorizaba mellar a Scioli y ganar en agosto. Para el d√≠a despu√©s de las PASO Randazzo no ten√≠a propuesta, s√≥lo confiaba con que ser  "el candidato de Cristina" le bastaba para sumar y que, en definitiva, ganarle a Macri no era imprescindible, ya que habr√≠a cumplido con su sue√Īo de ganarle a Scioli. Cuando cay√≥ en la cuenta de que Cristina no iba a atar su liderazgo a la ambici√≥n personal de un tipo e iba a trabajar para que el movimiento nacional ganara, se port√≥ como un novio despechado.

La prédica divisionista de los que preferían perder con Randazzo caló hondo en el bannerismo. Y hemos perdido dos días preciosos prestándole atención a un caprichoso que creyó que Cristina iba a poner su fortaleza política en la cuenta de un tipo sin otro proyecto que él mismo.

¿Cristina se vali√≥ de √©l para kirchnerizar a Scioli? ¿Se dio cuenta demasiado tarde de que Randazzo no da la talla para conducir un movimiento complejo y heterog√©neo y gobernar un pa√≠s tanto m√°s complicado? Puede ser. Al menos se dio cuenta antes  de que fuera demasiado tarde. Pero Randazzo se cay√≥ s√≥lo como una hoja seca la √ļltima semana de oto√Īo, por su propio vac√≠o pol√≠tico. No hay agrupaci√≥n, sindicato, intendencia, gobernaci√≥n ni militancia que salga a respaldarlo, porque √©l nunca pens√≥ en formar parte de un colectivo.

Gener√≥ un ruido en el kirchnerismo m√°s nocivo para la cohesi√≥n del movimiento que el da√Īo que a esta altura puede hacer la propia derecha, que est√° boqueando. Ins√≥litamente la derecha quiso operar a Scioli, el kirchnerismo lo blind√≥ con Zanini y Clar√≠n y La Naci√≥n terminaron encontrando a una figurita funcional en Randazzo.

Ahora veo mu dif√≠cil, dado los desplantes cometidos y el da√Īo propio, que Randazzo llegue como ministro a diciembre. Incluso no lo veo deseable. Que se vaya.

Con √©l, se va el kirchnerismo de banners y facebook y alg√ļn bloguero renuncia a su blog (?). El movimiento cambia el pelo para seguir adelante. 

Quiero terminar con algo que escribí hace un tiempo, cuando todavía abrigaba alguna esperanza en la sensatez de Randazzo y en el compromiso de los banners:

Consejo a los randazzistas: no hagan una campa√Īa antisciolista, porque as√≠ pondr√≠an a Scioli en el centro y renunciar√≠an a una identidad propositiva. Hagan campa√Īa mostrando lo bueno de Randazzo, para que gane el randazzismo y no el antisciolismo. Que el mensaje no sea "v√≥tenme a m√≠ para que no gane Scioli", porque eso ser√≠a rebajar su propia estatura pol√≠tica.

Un consejo ahora para todos los kirchneristas: no hagan campa√Īa diciendo que el voto K es de Randazzo y que el voto a Scioli es voto opositor, o de la derecha, o de Clar√≠n. Porque cuando se conozcan los resultados de las PASO le van a dar un argumento a la derecha, que va a tratar de contabilizar solo a los votantes de Randazzo como kirchneristas. Ojo, porque muchos kirchneristas van a votar a Scioli: no nos compremos una derrota al pedo. Si Randazzo hace unas muy buenas PASO y saca, pongamosl√©, un 25%, no le demos argumentos a Clar√≠n para que el lunes siguiente titule "Apenas el 25% es kirchnerista". Lo m√°s inteligente que los kirchneristas podemos hacer es asumir que todos los votos del Frente para la Victoria son nuestros votos.

jueves, 18 de junio de 2015

Animos caldeados en la interna K

Debate político sobre la interna peronista/kirchnerista en La otra.-radio del domingo pasado, antes de saber cómo iba a terminar esto. Para escuchar clickeando acá.



Bueno, todos saben lo que pas√≥ con la f√≥rmula presidencial del FPV. Esto despert√≥ una √°spera pol√©mica en el interior del kirchnerismo, tal vez como no se hab√≠a dado en toda su historia. Lo gracioso es que los randazzistas atizaron unilateralmente el clima de la interna y, cuando lleg√≥ la noticia de la f√≥rmula de unidad, una decisi√≥n absolutamente atinada desde el punto de vista t√°ctico seg√ļn mi parecer, estallaron desde el oc√©ano. Exasperados contra la decisi√≥n de la l√≠der del movimiento, ca√≠an en una risible paradoja: hab√≠an estado exaltando durante semanas a Randazzo por ser un soldado de Cristina y cuando Cristina decidi√≥ que ten√≠a que haber una lista de unidad se pusieron locos. No s√© si todos ellos son capaces de percibir esta flagrante contradicci√≥n. Entonces, ¿no les importaba el liderazgo de Cristina? ¿No era su alineamiento inc√≥lumne con ella lo que valoraban en Randazzo? Entonces, ¿ahora creen que Cristina no acata a Cristina?

M√°s sensato es pensar que el alineamiento f√©rreo de Randazzo (a√ļn si fuera cierto) no es un atributo suficiente para postularse como candidato a presidente; pero su capricho por aferrarse a una candidatura para la que hab√≠a perdido su principal apoyo mostraba que ese alineamiento tan f√©rreo no era...  Para solicitar ser elegido presidente alguien debe mostrar algunos atributos m√°s que el alineamiento f√©rreo. Hace falta, por ejemplo, capacidad para producir poder y no solo para consumirlo. Este es un atributo que yo encuentro en la f√≥rmula de unidad que se decidi√≥ el martes: Scioli Zanini son productores de poder y Argentina necesita eso para afianzar su democracia.

Ahora veremos si Randazzo baja un poco los humos y muestra que realmente privilegia el futuro del movimiento por sobre sus caprichos personales y acepta un cargo tan importante como la candidatura al gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Un inmenso poder territorial en el que Randazzo podr√≠a demostrar que puede ser mejor gobernador de lo que fue Scioli, si su narcisismo se lo permite. De todos modos, hubiera sido preferible que se llegara a una salida as√≠ sin tanta histeria de su parte, histeria que le contagi√≥ a un pu√Īado de simpatizantes K que creyeron que era m√°s importante ganar la interna que ganar en octubre las elecciones generales.

Los melones se acomodan en el camino.

En nuestro propio programa, La otra.-radio, el domingo pasado, antes de saber cómo se iba a dar esto, estuvimos discutiendo sobre la interna FPV, por momentos también ásperamente, aunque el transcurso del debate mostró que coincidíamos en más puntos de los que discrepábamos. Pueden escuchar el programa acá.

Ayer Willy Villalobos, compa√Īero de La otra, escribi√≥ esto:

"La jugada [de Cristina] es brillante y representa a la totalidad y al ejercicio del poder. Es cierto que la construcci√≥n pol√≠tica hizo agua algunas veces, pero en estos a√Īos el modelo ha logrado mucho. En CABA hay un microclima que se piensa inteligente, pero nunca tiene en cuenta la opini√≥n de los que llenan las urnas de votos masivamente. La f√≥rmula Scioli Zanini es una buena s√≠ntesis del modelo y veremos c√≥mo se avanza. A m√≠ me gusta y nos saca del pozo de una discusi√≥n infantil donde Randazzo era la revoluta y Scioli la contra. Randazzo no aprovech√≥ la oportunidad, no digo para ganar, porque estaba claro que no llegaba, sino para introducir un debate serio que se basara en cr√≠ticas a la gesti√≥n y a propuestas. Scioli est√° en esto desde el principio y decir que es igual a Macri es una boludez que s√≥lo perjudica a Cristina. El motorman no estuvo a la altura y defenderlo por izquierda, porque no hay otra, tambi√©n es infantil, porque en lo que dur√≥ su campa√Īa no dijo nada interesante que brillara. La jugada es brillante y nos permite seguir en el poder, repito, seguir gobernando, con una coalici√≥n que representa a la mayor√≠a de nosotros, donde el kirchnerismo tiene mucho m√°s peso del que pens√°bamos la semana pasada. Es brillante porque garantiza continuidad. Es brillante porque los enemigos est√°n aceptando la derrota antes del partido. Es brillante porque nos invita a reflexionar sobre el ejercicio del poder y nos saca de la discusi√≥n chiquita, para invitarnos a entender las grandes jugadas. A veces no tenemos en cuenta al enemigo, la magnitud de lo que estamos enfrentando."

miércoles, 17 de junio de 2015

Zanini seg√ļn Wikileaks

[Fragmento del libro de Santiago O'Donnell Argenleaks. Los cables de Wikileaks sobre la Argentina, de la A a la Z (Sudaméricana, Buenos Aires, 2011), referido a Carlos Zanini, recientemente nominado precandidato a vicepresidente por el FPV en la fórmula que encabeza Daniel Scioli]



Aunque para el gran p√ļblico es pr√°cticamente un desconocido, el secretario Legal y T√©cnico de la Presidencia, Carlos Zanini es uno de los hombres m√°s influyentes del gobierno argentino. Zanini no tiene peso territorial ni poder propio pero es uno de los asesores m√°s cercanos a la presidenta Cristina Kirchner. En ocho cables filtrados por Wikileaks, Zanini aparece representando a los gobiernos de N√©stor y Cristina Kirchner en temas delicados como el caso de la valija de Antonini Wilson, la multimillonaria venta de la empresa de trasmisi√≥n el√©ctrica Transenes y la Ley de Medios Audios Audiovisuales.

Zanini es un abogado cordob√©s de 56 a√Īos [N. del E.: en 2011]. En su juventud milit√≥ en la agrupaci√≥n mao√≠sta Vanguardia Comunista y cay√≥ preso. En 1979 sali√≥ libre y en 1984 se mud√≥ a Santa Cruz, donde conoci√≥ a N√©stor y a Cristina, a quienes acompa√Ī√≥ en todas sus gestiones pol√≠ticas. Ha sido, durante a√Īos, el abogado consejero del matrimonio Kirchner (y despu√©s del fallecimiento de N√©stor Kirchner, de la Presidenta). "Quienes est√°n cerca de Zanini muchas veces se refieren a √©l por su sobrenombre, 'el chino', una referencia a los a√Īos de activismo mao√≠sta de su juventud", dice un cable de enero de 2005 que resume su curr√≠culum.

Zanini pr√°cticamente no habla en p√ļblico y cuando lo hace en privado suele ser en nombre de la Presidenta, como antes lo hac√≠a en nombre del matrimonio presidencial. Por eso no es mucho lo que se conoce del Zanini √≠ntimo. "Pocos le conocen la voz y la mayor√≠a no podr√≠a identificar su rostro en la foto de un acto oficial", escribi√≥ el periodista Julio Blank en Clar√≠n.

Sin embargo, seg√ļn un cable de agosto de 2008, Zanini habl√≥ de su familia, de su juventud, sus ideas pol√≠ticas y los sucesos que las moldearon, en una conversaci√≥n con el entonces embajador estadounidense Earl Anthony Wayne y con el funcionario del Congreso estadounidense Carl Meacham.

El cable agrega que tras la partida del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, del gobierno en julio de 2008, Zanini pasó a ser el nexo entre la embajada y el círculo íntimo de la Presidenta.

En el extenso despacho que da cuenta de su reuni√≥n con los funcionarios estadounidenses, Zanini trasmiti√≥ la postura del gobierno con respecto a una variedad de temas de actualidad. Defendi√≥ las pol√≠ticas econ√≥micas del gobierno y la posici√≥n argentina en la ronda de Doha, acus√≥ a los sectores enfrentados con la Casa Rosada por las retenciones agr√≠colas de haber apoyado dictaduras, critic√≥ al vicepresidente Julio Cobos y explic√≥ por qu√© el gobierno hab√≠a enviado al Congreso un proyecto de ley para reestatizar Aerol√≠neas Argentinas. (La ley se aprob√≥ al mes siguiente, en septiembre de 2008). Seg√ļn el cable, antes de meterse de lleno en los temas de la actualidad nacional, Zanini cont√≥ su viaje al estado de Minnesota, en la zona de los Grandes Lagos del midwest de los Estados Unidos.

[Cable de la Embajada] El 7 de agosto, el embajador Wayne, acompa√Īado por el alto funcionario del comit√© de Relaciones Exteriores del Senado, Carl Meacham, se reunieron con el secretario Legal y T√©cnico de la Presidencia, Carlos Zanini, miembro del c√≠rculo √≠ntimo de la presidenta Cristina Fern√°ndez de Kirchner (CFK). La reuni√≥n se hab√≠a coordinado originariamente para hablar del reciente viaje de Zanini a Minnesota, donde su hijo ha completado un programa de un a√Īo de intercambio en una escuela secundaria.


[...] Zanini dijo que disfrut√≥ su visita a Minnesota y de haber conocido a la familia anfitriona de su hijo. Estaba impresionado por el "esp√≠ritu independiente" y por la historia abolicionista de Minnesota al se√Īalar que se sum√≥ a la Uni√≥n como estado independiente en 1858. Adem√°s dijo que lo hab√≠a impresionado el esp√≠ritu y que lo hab√≠a sorprendido el n√ļmero de f√°brica de cereales (copos de avena y ma√≠z) que hab√≠a en Minnesota. Dijo que estaba contento porque su hijo hab√≠a madurado con la experiencia [...] Dijo que su hijo hab√≠a desarrollado un respeto por las normas legales y sociales, por el trabajo duro en el aula, y que ahora valora cosas a las que en la Argentina no les prestaba atenci√≥n.


A continuación, el embajador y el funcionario del Capitolio contestaron que los intercambios son muy buenos para mejorar el entendimiento mutuo y las relaciones bilaterales. Zanini estuvo de acuerdo y opinó que había que terminar con las miradas estereotipadas en los dos países.

[Cable de la Embajada] Zanini estuvo de acuerdo en que son necesarios más intercambios para mejorar el entendimiento mutuo al decir "debemos abandonar las nociones preconcebidas que tenemos del otro". Se refirió a un reciente episodio del programa de televisión Los Simpsons en que uno de los personajes vinculó al ex presidente Juan Perón con Hitler [...] Zanini indicó que muchos argentinos se ofendieron profundamente con esta estereotipación pero para él era ilustrativo de cómo un típico estadounidense ve a la Argentina. Dijo que no hay que preocuparse ya que "en la Argentina hacemos lo mismo con EE. UU.".

Sobre el final del cable, firmado por Wayne, el autor habla de la importancia del lugar que Zanini ocupa en el gobierno, de sus ideas políticas y de cómo esas ideas se habrían moldeado durante su juventud.

[Cable de la Embajada]  En la actualidad, Zanini es el asesor m√°s cercano a los Kirchner. Sus palabras reflejan de cerca las actitudes de CFK. Repiti√≥ el discurso oficial sobre la econom√≠a al indicar que la administraci√≥n de CFK no va a encarar el desequilibrio estructural y de crecimiento econ√≥mico en el futuro cercano. Sin embargo, nos dej√≥ la impresi√≥n de ser un creyente ferviente en la justicia social (y en la agenda pol√≠tica de los Kirchner como forma de alcanzarla) m√°s que un ide√≥logo de l√≠nea dura. Con la ida de Alberto Fern√°ndez, Zanini se ha convertido en el miembro m√°s accesible de la min√ļscula "mesa chica", donde se toman las decisiones clave del gobierno de la Argentina. Su inter√©s en las oportunidades sociales -originado en su historia por haber crecido en una familia de clase baja y haber recibido asistencia gubernamental para ir a la escuela- tambi√©n es una parte clave de la mirada de CFK. 

martes, 16 de junio de 2015

Bomba: Scioli después de reunirse con Cristina, anuncia que su vice será Carlos Zanini, integrante de la mesa chica K desde el comienzo.


Scioli acaba de salir de una reuni√≥n con Cristina y anuncia el nombre del vice que √©l propuso para integrar la f√≥rmula. No es un rumor, lo dijo el propio Scioli, y menciona expl√≠citamente que lo convers√≥ con Cristina. Si yo no entiendo mal, se trata de un acuerdo entre la presidenta y quien tiene amplias posibilidades de ser el pr√≥ximo presidente. Y la figura elegida como candidato a vice es Carlos Zanini, el m√°s estrecho colaborador de Cristina y N√©stor desde el comienzo del gobierno K, hace 12 a√Īos. El √ļnico que form√≥ parte de la mesa chica K en todo este tiempo. Al principio, junto con Cristina, N√©stor y Alberto Fern√°ndez. Ahora, esa mesa chica est√° formada por M√°ximo, Wado de Pedro... y sigue Zanini. El nombre de Zanini no figuraba en las especulaciones previas de los analistas y todos los bolazos que corrieron parecen haber caducado a partir del anuncio de Scioli. Si los dichos de Scioli son producto de un acuerdo con Cristina, como parece, estamos en un punto de inflexi√≥n en la carrera electoral. No podr√≠a haber otro hombre m√°s kirchnerista que Zanini en la f√≥rmula.


El Papa Francisco y Cristina, un encuentro inexorable‏


por Lidia Ferrari

Hay coincidencias entre Cristina y el Papa. Inesperadas, si pensamos en 3 o 4 a√Īos atr√°s, pero cada vez m√°s s√≥lidas. En ese sentido, ambos sufren el ataque de los que no aceptan que se mueva el tablero del statu quo que quiere ver siempre las cosas en el mismo lugar. Por ejemplo, los grupos conservadores estadounidenses est√°n preocupados por muchas cosas del Papa Francisco, una de ellas es la pr√≥xima enc√≠clica dedicada al medio ambiente. Parece que el temor de esta gente es que la enc√≠clica avale cierta tesis del cambio clim√°tico que pueda afectar sus negocios.

Dicen que hay una guerra secreta en el Vaticano. La popularidad planetaria del Papa Francisco est√° fuera de duda, pero al interior de la Iglesia sus ideas y sus m√©todos suscitan cierta resistencia. Es m√°s, la revista pol√≠tica alemana Cicero del 29 de abril pasado pone al Papa en tapa con el t√≠tulo “La batalla por Roma”, donde se habla de “c√≥mo el Papa Francisco lucha con sus enemigos del Vaticano”. Tambi√©n la BBC titula una nota: “Los conservadores de EE.UU. en guerra contra el Papa marxista”[Ver ac√°].

Sus m√©todos siempre se salen del protocolo. Me recuerda a N√©stor Kirchner con esa manera espont√°nea de acercarse al pueblo. Es inevitable hacer la comparaci√≥n. Que la Iglesia tenga un rol pol√≠tico en la sociedad s√≥lo puede negarse desde los que pregonan un apoliticismo que no existe, pero que tiene una funci√≥n pol√≠tica. Si se trata o no de una guerra, lo cierto es que el Papa adopta posiciones que van en contra del conservadurismo en el seno de una de las m√°s antiguas y poderosas instituciones del mundo. Por eso son inevitables los enfrentamientos. Quienes se enfrentan a Francisco lo acusan de desacralizar el Papado, quienes lo siguen celebran que lo est√° cristianizando. El Papa Francisco procedi√≥ a redistribuir funciones en el Vaticano. Algunos de los l√≠deres conservadores al interior del Vaticano han sido removidos. Uno de ellos, el estadounidese Burke, resistente a una apertura a los homosexuales, en campa√Īa contra Francisco denuncia que la Iglesia promueve una “agenda gay”[Ver ac√°].

Despu√©s de haber visitado al Papa el domingo, Cristina recibi√≥ un premio en reconocimiento a la lucha contra el hambre en la Argentina. Dijo que para terminar con el hambre hacen falta, adem√°s de alimentos, trabajo, educaci√≥n y pol√≠ticas sociales. Esta distinci√≥n que, como Cristina dijo, es una distinci√≥n al pa√≠s, est√° en absoluta consonancia con la ‘Campa√Īa contra el hambre en el mundo’ en la que el Papa lanz√≥ un slogan: “Una sola familia humana y alimento para todos”.

Para el papa que mil millones de personas todav√≠a sufran de hambre hoy es un esc√°ndalo. Los alimentos que hay a disposici√≥n en el mundo bastar√≠an para quitar el hambre a todos. Francisco finaliz√≥ su mensaje exhortando “a dar voz a todas las personas que sufren silenciosamente el hambre, para que esta voz se convierta en un rugido capaz de sacudir al mundo”. Menciona prop√≥sitos que asume y difunde, y hasta encuentra maneras de accionar tratando de influir en dirigentes del mundo. Pero no puede emprender acciones concretas que transformen las pol√≠ticas internas de cada pa√≠s o regi√≥n. Hace proclamas, como que “los poderosos quieren guerras porque lucran con ello”, por ejemplo. La coherencia de su voz en su pr√©dica planetaria es que se junta con aquellos que pueden cambiar las cosas en cierta direcci√≥n. As√≠ de simple. As√≠ de simple entonces que se re√ļna en poco tiempo con Ra√ļl Castro, Mujica, Lula y con Cristina. Porque ellos tambi√©n han sido o son dirigentes que tienen una clara vocaci√≥n pol√≠tica no s√≥lo de terminar el hambre en sus pa√≠ses; adem√°s sus pol√≠ticas se dirigen a ayudar a los m√°s humildes, a los excluidos. En ese sentido el encuentro entre Cristina y el Papa Francisco estaba cantado.

Cristina, en el discurso por el reconocimiento de la FAO hizo un pormenorizado recorrido de las razones y las maneras en las que se pueden enfrentar el hambre y la pobreza en el mundo. Y no lo hizo desde la teor√≠a sino mostrando con ejemplos muy concretos, lo llevado a cabo en 12 a√Īos en Argentina. Ahora no se trata de declamaciones ni de deseos, se trata de pol√≠ticas efectivamente transitadas, efectivamente realizadas y los resultados que de ellas emergen. Contra eso no hay mucho para rebatir. As√≠ como Menem y Cavallo preconizaron una pol√≠tica econ√≥mica, no podr√≠an hoy d√≠a, ante un p√ļblico de m√°s de 10 personas informadas, defender la base de sus ideas, porque los resultados de sus pol√≠ticas hablan por s√≠ solas. En ese sentido, a Cristina no hay con qu√© darle, no s√≥lo porque sea una brillante estadista o una extraordinaria oradora, sino que ella tiene n√ļmeros y resultados para ofrecer, algo as√≠ como un 2 + 2 = 4 irrebatible. Entonces, en el discurso ante la FAO se vio llevada a mostrar esos resultados. Aprovech√≥ a decirlo en el centro de Europa, donde est√°n pensando salir del desastre con pol√≠ticas que ya se transitaron en los ’90 por estos lados y ya sabemos con qu√© resultado. La historia es ir√≥nica, a veces. En este caso hasta goza de una pat√©tica iron√≠a. Los que vienen del culo del mundo (Cristina y el Papa Francisco provienen de all√≠) les vienen a contar a los europeos eso que, no seamos ingenuos, ya saben, s√≥lo que no lo escuchan o miran para otro lado, porque sus planes son otros. Ellos, los que propugnan la austeridad en Europa, no pueden confesar que no est√°n interesados en pol√≠ticas inclusivas, en pol√≠ticas m√°s equitativas y redistributivas. Y no lo van a decir, obviamente. Dijo Cristina que no fue s√≥lo por sensibilidad social e inclusi√≥n que se llev√≥ adelante una pol√≠tica de reindustrializaci√≥n del pa√≠s, sino tambi√©n por una cuesti√≥n de inteligencia econ√≥mica. Lo que la condujo a decir: “No entiendo a muchos capitalistas”. Parece que est√° claro que no la van a escuchar a ella y otros l√≠deres sudamericos, no porque sean sudacas, sino porque no comparten sus proyectos.

Cuando Cristina mencion√≥ el problema del pago de la deuda y el caso Argentina, toc√≥ los puntos d√©biles de tantas econom√≠as fuertes del mundo, se√Īalando el punto d√©bil del conflicto de la Uni√≥n Europea, con sus pa√≠ses de segunda, como Grecia, Espa√Īa y Portugal, pero tambi√©n el problema de muchos pa√≠ses ricos y desarrollados con una gran deuda p√ļblica. Cristina se plant√≥ con un tema candente para los europeos. Lo que plantea Cristina es la campana que suena en los partidos Podemos de Espa√Īa, o Syriza en Grecia. Tambi√©n el M5S en Italia plantea como estrategia principal para salir de la crisis econ√≥mica en Italia la implementaci√≥n del “Redito di Cittadinanza”, que ser√≠a un r√©dito para todos los desocupados, subocupados, pensionados o pobres de 700 Euros al mes, porque, dicen, eso har√° reactivar la econom√≠a. Cristina tambi√©n le dijo al FMI que deber√≠a cuidar que los pa√≠ses no se endeuden. Tambi√©n denunci√≥ que las barreras arancelarias y los subsidios son formas de restringir el acceso a los alimentos, como en los EE.UU. Ellos, los representantes por antonomasia de la libre competencia, la practican cuando quieren y la exigen practicar a los dem√°s, tambi√©n cuando quieren. Quiz√° la denuncia m√°s importante que hizo Cristina en la FAO fue el problema de la especulaci√≥n financiera con los alimentos, lo que por elevaci√≥n estuvo dirigido a los exportadores de la soja argentina. All√≠ se manifest√≥ por una regulaci√≥n frente a la especulaci√≥n con los alimentos, que significa que la gente pueda o no pueda comer.

Concluy√≥, despu√©s de enumerar lo efectivamente realizado y los resultados obtenidos: “No hemos tenido s√≥lo un plan alimentario, hemos tenido un proyecto de pa√≠s, un modelo de sociedad m√°s equitativa, justa e igualitaria que es el mejor ant√≠doto contra el hambre y la pobreza”.

Es en un contexto más amplio que el de la política argentina que puede leerse que Francisco haya invitado a la presidenta antes de las elecciones. Debe ser incluido dentro de un proyecto papal que calcula muy bien dónde pone los pies el Papa y a quién le abre las puertas. En este contexto de sus luchas al interior y exterior de una Iglesia poderosa, se enmarca la invitación a Cristina, una luchadora incansable contra ciertas estructuras de poder y una defensora de los desposeídos, y que es, como él, argentina. Algunos dicen que Francisco es peronista. Hasta en eso coincidirían. No podían no encontrarse por quinta vez. El de ellos es un encuentro inexorable.