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domingo, 30 de abril de 2023

El pañuelo de Hebe en el piano de Charly

30 de Abril 1977 - 2033
 

(Del Twitter de Matías Capeluto)

A 46 años de la primera ronda de las Madres quiero contarles algo.

Hace unos días visité a Charly en su casa y me encontré con esto en su living. Me emocionó muchísimo y tiene una historia detrás muy hermosa. Es el pañuelo de Hebe. 

Les cuento:

Empezó el show, se vieron, se tiraron besos. Hasta ahí ya sentía que había cumplido mi misión, pero cuando el show terminó, Hebe comenzó a sacarse el pañuelo y me lo dió para Charly pero fui a preguntarle a Tato si se lo podía dar ella, Charly obvio accedió y se reencontraron.

Se abrazaron y hablaron al oído. Solo ellos saben lo que se dijeron. Y al terminar Hebe le regaló su pañuelo. Todos emocionados. Y así fue su último encuentro y ahí están: en su living, en su piano, en su máquina de ser feliz. Juntos.

Viva Hebe! Viva las Madres! Y aguante Charly.




* Matías Capeluto es Director Casa Patria Grande - Pte. Néstor C. Kirchner | Presidente Partido Red por Bs As.

 

30 de Abril de 1977: primera ronda de las Madres en Plaza de Mayo

lunes, 21 de noviembre de 2022

Tanto



por Irma Rueduch

¡Cuánto tiempo! Ochenta y nueve años para quererte y admirarte y un día dije "¿por qué no?", me abracé a tu causa y aprendí tanto a defender y a defenderme. 

Admiro a todas las mujeres fuertes que dejaste sembradas. 

No necesitamos crespón, te llevamos en nuestras venas.

Gracias, mi amor.

sábado, 30 de noviembre de 2019

El amor pudo más que el odio

                                                                      Foto: laotra21
                                                                       Foto: laotra21

La Asociación Madres de Plaza de Mayo y un conjunto de organizaciones políticas, sindicales, sociales, estudiantiles y culturales convocaron a la trigésimo primera y última Marcha de la Resistencia, que empezó en Plaza de Mayo ayer viernes 29/12 a las 18 hs. y termina hoy sábado 30 a las 18 hs., con la consigna: “El amor pudo más que el odio”.

La Asociación Madres de Plaza de Mayo hizo 25 marchas de la resistencia entre 1981 y 2006, cuando la suspendieron por considerar que “el enemigo no estaba más en la Casa Rosada”, en reconocimiento al gobierno de Néstor Kirchner.

El jueves 10 de diciembre de 2015 a la hora 0, cuando la multitud que despidió a Cristina ya se había retirado, las Madres retomaron la Marcha, tal como publicamos en este blog esa misma noche (clickeen acá: Las Madres de la Plaza ya empezaron la Marcha de la Resistencia), durante el primer día de gobierno de macri: el enemigo había vuelto a la Rosada.

Lo bueno de hacer un blog en tiempo real, un día tras otro: las huellas del tiempo van quedando. Ahí estábamos. 

La Marcha volvió a hacerse en 2016 –dos veces-, en 2017 y 2018. 

Ahora, después de la victoria en las urnas de Fernández – Fernández, las Madres consideran que el enemigo ya no estará en Casa Rosada. Es por eso que están haciendo su última Marcha durante estas 24 horas. 

La Marcha de la Resistencia es una herramienta de lucha creada por las Madres en 1981 en plena dictadura militar. En esta oportunidad, marchan durante 24 horas para decirle chau a macri y celebrar que, a pesar de todo el daño que le han hecho a la Patria, nunca pudieron robarnos la alegría: las plazas, las calles; la solidaridad, el amor por lxs otrxs y la fuerza para seguir luchando. 

A la hora 0 de este sábado, cuando la Marcha ya llevaba 6 horas, llegó a la Plaza Máximo Kirchner y se acercó a conversar con Hebe. Fuimos testigos privilegiados de ese encuentro histórico. Algunas cosas pasan, otras siguen.

Todos los que quieran pueden acercarse hoy hasta las 18, cuando se produzca el acto de cierre. El amor pudo más que el odio.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Hebe y el brazo judicial del régimen

Botes y barcos



por Willy Villalobos

Hoy a la mañana el juez Di Giorgi se trasladó hasta la sede de la Asociación Madres de Plaza de Mayo para indagar a Hebe. Ella se negó a declarar y firmó el acta correspondiente. “Yo tengo derecho a no declarar. Recibirlo sí, como corresponde, pero no declarar".

Después Hebe en una conferencia de prensa respondió a los que desde diversas posiciones de libralismo abstracto (sean de derecha o desde una supuesta izquierda) le reprochan no "someterse a la justicia": “Los jueces no son la Justicia, ellos responden al poder de turno y más con el de macri que tiene mucho dinero”.

Hebe relató el breve diálogo que mantuvo con el representante del ala judicial del régimen:

Martinez di Giorgi: Yo no mandé ese operativo gigantesco, sólo envié 5 mujeres [policías].

Hebe: Entonces tiene que mandar a hacer una investigación, porque en el operativo había civiles armados. Si mataban a un pibe, usted terminaba siendo el responsable.

Juez: Estamos en el mismo barco.

Hebe; No, usted tiene un último modelo y nosotros un bote.

Cuando el juez se fue, Hebe le regaló una botellita de Grapa con ruda macho para que le alegre el espíritu.


Mañana, todos con las Madres en su ronda 2000.

jueves, 18 de febrero de 2016

"Nadie nos va a sacar de la Plaza. Macri invitó a Obama el 24 de marzo para impedir que hagamos la marcha, pero tenemos que venir, sea como sea": La respuesta de Hebe, después de que la policía macrista intentó impedir la ronda de las Madres








Las palabras de Hebe:

Cada jueves pasa algo. Ningún jueves es ni parecido al otro. Hoy estaba preparado de una manera, para hablar de la represión en Bariloche, para hablar de la represión en La Pampa, gente herida, internada, tenían que desviar el río y usaron a la policía. Y en Bariloche usaron a los encapuchados, solo porque eran pobres. Así que el odio de clase que inunda a esta casa de gobierno desgraciadamente ahora es el odio que siempre tuvieron contra el peronismo, lo repito todos los jueves, el odio de clase que les sale por todos lados.

"Y yo les pido a los compañeros que se comprometan con los compañeros a los que les falta el trabajo. ¿Y saben por qué? Porque los que no se comprometen están jugando algo que no tienen, por mejor que les paguen, por más que les digan. Compañeros, juéguense, no sean sirvientes del sistema capitalista. Porque si no sos ustedes, les va a ocurrir a su papá, a su mamá, a sus primos, sus tíos o próximamente a sus hijos.

"La desgracia es que llegó la dictadura por medio de los votos. Y vinieron por más, pensaron que las madres somos fáciles de domar. Y nosotras somos duras de domar. Ya en la época de De La Rúa una vez nos cerraron la Plaza y compramos dos escaleras: una para subir de la reja y otra para bajar. Y subimos todas, gordas, pesadas... Mucho más jovencitas que ahora, ¿no? Pero igual ahora somos capaces de hacerlo. Por los hijos somos capaces de cualquier cosa. Nadie nos va a sacar de la Plaza. Porque los hijos son todos ustedes, compañeros Nuestros hijos están en ustedes. Y no vamos a permitir más golpes, más torturas, más balas, más desaparición. Y no vamos a permitir esta prepotencia de la policía que hoy trató tan mal a los pibes. Y después tienen el coraje de venir a pedir perdón.

"¡Pero qué coraje que tienen! ¿Qué se creen que somos las madres? No hay que dejarlos, no hay que darles el documento, no hay que tenerles miedo, hay que peleárselo, compañeros. Porque, claro, lo único que tienen son órdenes. Tipo gallina: el de arriba caga al de abajo. Así pasa con la cana. El que dio la orden fue el comisario, después mandó al milico este que es subcomisario, a pedir disculpas. Vayan a la iglesia a pedir perdón. Acá no hay perdón. No hay, no existe el perdón en la Plaza: ni olvido ni perdón.

"Y las gracias para todos, los compañeros que se comprometieron, que vinieron, que vienen siempre, los que llamaron por teléfono. La gente se asusta, se preocupa, porque, claro, no podemos correr ahora si nos corren. Si nos pegan, nos tenemos que quedar que nos peguen. Pero no nos importa, si nos quieren poner presas, que nos pongan. Si nos quieren pegar, que nos peguen. Pero la Plaza, no se la dejamos a macri el 10 de diciembre, no se la vamos a dejar ahora. Que se olvide, la Plaza es del pueblo.

"Lo invitó a Obama para el 24 de marzo, para no dejar hacer la marcha, compañeros. Pongámonos alerta, no lo invitó cualquier día. Lo invitó el 24 de marzo. Y ese otro viene a ver cómo es todo lo que le prometió. Este de acá es un sirviente de ellos. Y nosotors tenemos que venir a la Plaza, sea como sea, cueste lo que cueste, aunque nos peguen.

"Y yo, para terminar, quiero con un grito muy fuerte, de corazón, desearle a Cristina, Nuestra Presidenta, feliz cumpleaños, Cristina, te queremos mucho, feliz cumpleaños.

"Así que, compañeros, cada jueves, como siempre, vamos a estar acá. Nuestros compañeros ya van a venir acompañados por algunos diputados, para que no vengan los pibes solos, como vinieron hoy, que los increparon, los trataron mal, con mucha prepotencia. Esta Plaza es de nuestros hijos, es de ustedes, es del pueblo, es del peronismo, de los que siempre hemos estado, y de las Madres, por supuesto.

"Hasta el jueves que viene".

viernes, 30 de octubre de 2015

Hebe de Bonafini

En cada acto le prometimos a Cristina: “¡acá tenés los pibes para la liberación!" Llegó la hora de eso. (Entrevista a Hebe en el programa La Coca es Pal Fernet, en Radio Nacional, AM 870


“Ciento de pibes y compañeros de lucha vienen a verme todos los días con una tristeza absoluta, tras las elecciones del domingo. Están muy caídos, pero les digo que cada segundo que se pierde lamentándose el enemigo avanza sin piedad. Basta de bronca o lágrimas, la vida es una constante lucha y hay que darla con total valentía. Me preguntan cómo hacemos, sí ellos tienen los medios que bombardean todo el día. Y le contesto que eso es fácil, porque estos hijos de puta hace años que vienen tratándola a Cristina y su familia como no lo hicieron nunca con tantos ladrones y asesinos que nos gobernaron por 30 años, y sin embargo les ganó las elecciones con un 54 %, y hoy la mayoría de la gente la sigue queriendo como antes.

Nosotras no fuimos a la televisión a pelear por nuestros hijos, porque no nos daban bola, por eso vivimos en las calles, en las plazas, pintando paredes, repartiendo panfletos en las estaciones de trenes y micros, pegándolos en las puertas de cada casa, hablando con la gente que nos atendía. Esa fue la manera en la que hicimos saber por qué luchábamos, quiénes eran los milicos, Menem y después De La Rúa. Ustedes cantan en cada acto: "Cristina, corazón, acá tenés los pibes para la liberación” y se les suman todos, porque lo que hizo el kirchnerismo por el pueblo, no lo hizo nadie, desde la época de Evita y Perón. Bueno, ahora es tiempo de demostrar que el cantito no era al pedo, hay que salir a la calle, inundar la paredes con consignas donde la gente sepa quién es Macri, que sepa que, si lo vota, se va a quedar sin laburo, sin asignación, sin jubilaciones, sin escuelas, sin hospitales, sin casa, sin nada, que vamos a volver a cagarnos de hambre. Y lo que es peor, porque este hijo de puta de Macri tiene el objetivo de hacer desaparecer al kirchnerismo, no va a dudar en atacar a los jóvenes, cagarlos a palos, hacerlos mierda si es necesario, tomar los colegios y las universidades con sus grupos de inteligencia. Tienen todo organizado y no debemos darle un segundo más de ventaja. Tenemos que hacer todo lo posible y más para que no tomen el poder, pero si sucediera, no debemos inmovilizarnos, tenemos que ganar las calles y en cada cagada que se mande, o cualquier intento de imponer los métodos de los milicos, hay que enfrentarlo con todas nuestras fuerzas.

Ahora más que nunca hay que estar unidos y preparados para lo que venga, pero primero tenemos que pensar que falta una batalla y es que la que debemos dar con todas las energías. Le tengo mucha fe a los pibes y a la militancia, ellos son los que pueden ganar esta elección. La mayoría de los políticos y sindicalistas no tienen las necesidades del pueblo, y por eso hay que ir con los dirigentes a la cabeza o con las cabezas de los dirigentes, pero jamás dejar de luchar. Néstor dio la vida por nosotros y Cristina nos demostró que es la mejor de la historia. Lo menos que podemos hacer por ellos y nosotros es invadir las calles y mostrarles a esos hijos de puta de Clarín y Macri que van a tener que pasar por encima de nuestros cadáveres. Este no es momento para débiles, porque, si no, va a tener que aguantarse cosas peores, y cuando digo peores, ustedes saben de qué hablo. Las madres los vamos a apoyar en todo lo que podamos y mientras nos podamos mover, ahora es el momento de que ustedes pongan los huevos y los ovarios…

viernes, 8 de agosto de 2014

¿Por qué Hebe va a ver a Charly?

Parte de Guerra n° 2, Buenos Aires, noviembre de 1997


La foto de Charly es de Andy Cherniavsky.
Para poder leer el texto, clickear sobre la imagen con el  botón derecho del mouse
y abrir imagen en una pestaña nueva.

viernes, 2 de mayo de 2014

Avísenle a Sarlo, Fernández Meijide y Héctor Leis

Díganle a Fernández Meijide y Héctor Leis (por si no se enteraron) que no se trataba de dos "bandos" y que no se trata de venganza, sino de justicia, paciente e inexorable. Explíquenle a Sarlo, que dice que lo que hacen Abuelas y Madres es muy poco importante


El Equipo Argentino de Antropología Forense logró identificar en los últimos años a tres mujeres embarazadas que permanecían desaparecidas desde la última dictadura. Se trata de Mónica Edith De Olaso, Alicia Beatriz Tierra y Laura Gladys Romero, quienes fueron asesinadas antes de dar a luz. Abuelas de Plaza de Mayo manifestó su dolor por la noticia pero destacó poder "conocer la verdad sobre lo ocurrido".

"Hoy sabemos cuál fue el destino final de Mónica, Alicia y Laura, y con dolor cerramos la búsqueda de tres nietos, no porque hayamos restituido su identidad, sino porque sus madres fueron asesinadas embarazadas. Con esta información el número de casos resueltos por la institución asciende a 113", señalaron las Abuelas en un comunicado difundido el miércoles.

"La noticia confirma, una vez más, la virulencia con que los represores se ensañaron con nuestros hijos. Los secuestraron, torturaron, a algunas mujeres las dejaron con vida hasta el momento de dar a luz, para luego robarles sus bebés; a otras las acribillaron aún con su hijo en el vientre", sostuvieron las Abuelas. 

El EAAF logró identificar a las tres mujeres que fueron asesinadas mientras estaban embarazadas. Si bien son casos resueltos en 2012 y 2013, los resultados recién se hicieron públicos esta semana.

Los restos de Mónica Edith De Olaso fueron encontrados juntos a los de su pareja, Alejandro Ford, en el cementerio de Ezpeleta, en Quilmes, y se pudo confirmar que la joven fue asesinada el 24 de junio de 1977, a poco de cumplir 19 años y con su embarazo en el tercer mes. Mónica y Alejandro militaban en el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) en La Plata. El 11 de mayo de 1977 ambos fueron secuestrados y llevados a La Cacha. Mónica fue también vista en la Comisaría 5° de La Plata y en el Penal de Olmos, donde fue vista por última vez.

Alicia Tierra era santafecina y era conocida como "Lali". Estudiaba Humanidades y militaba en la Juventud Universitaria Peronista (JUP) y en Montoneros. Con 23 años y seis meses de embarazo, el 31 de diciembre de 1976 fue secuestrada en su casa en Rosario y fue luego llevada al Servicio de Información de la Jefatura de Policía de Rosario junto a su pareja. En 2012, el EAAF logró identificarla en el Cementerio de la Piedad de esa ciudad y determinó que fue asesinada el 28 de enero de 1977.

Laura Romero era de Jujuy, y militaba en el PRT-ERP junto a su compañero Luis Guillermo Vega Ceballos. La pareja fue secuestrada el 9 de abril de 1976 en el barrio de La Boca, Capital Federal, cuando Laura cursaba su cuarto mes de embarazo. Ambos fueron víctimas de los vuelos de la muerte: sus cuerpos aparecieron en la costa uruguaya, en la Laguna de Rocha, y fueron enterrados como NN. Recién lograron ser identificados 36 años después, a fines de 2012. 

martes, 11 de diciembre de 2012

Fiesta, revolución y arte

El camino para los que todavía no están despiertos



Un acto político como el del domingo envía signos en diversas direcciones. El más obvio se refiere a la cantidad de gente, que efectivamente era mucha. La cualidad de esa concurrencia merece consideraciones más atentas. Creo que vale la pena hablar del encuentro físico de multitudes populares. Hay ahí una dimensión de la experiencia corporal de la política que nunca puede desestimarse. Los cientos de miles que asisten a una fiesta popular como la del domingo se llevan marcados sus cuerpos por una experiencia: el viaje hacia el punto de encuentro, el descubrimiento de que muchos otros van para el mismo lado, el reconocerse con esos otros, el mirarse, el canto colectivo de consignas, los bailes, el roce de los cuerpos, el deseo, las conversaciones breves con gente a la que uno no conoce pero con la que sabe compartir un proyecto en común, los abrazos, el encontrar a los amigos entre la multitud o el perderlos, el bullicio de los bombos, el silencio atento y concentrado ante la palabra de la presidenta, la aparición de los artistas queridos y admirados: son componentes de la política en un sentido que no se deja reducir a las palabras. Y claro que las palabras son imprescindibles en la política, pero en actos como el del domingo uno descubre que las palabras no son toda la política. Nico Villaobos, amigo y fotógrafo de La otra me decía en la madrugada del lunes, cuando la cosa apenas había terminado: "qué fiesta, uuuf, tremenda, no me quería ir, zarpada!!! dan ganas de tener una cada domingo". Y mi amiga Ana Fioravanti me escribía en el muro de facebook: "Es tanta la alegría que no me puedo ir a dormir. Personas a las que nunca vi me apretaban la mano al pasar, me ofrecían agua, se desvivían por ayudar, nos mirábamos y sonreíamos por nada o por todo. La primera plaza donde no tuve que temer ni llorar,¡la plaza del amor!".

Este año el partido cualunquista hizo su experiencia movilizadora, el 13 de septiembre y sobre todo el 11 de noviembre. Y habrá descubierto el encanto de ganar la calle y ver que se forma parte de una colectividad: su problema político actual es encontrar la forma de hacer subsistir esa colectividad. Al partido cualunquista le faltan varias cosas: líderes visibles, palabras articuladoras, un proyecto común. Algo para esta a favor, alegría, un poco de amor a alguien.

El kirchnerismo el domingo mostró que mantiene y aún perfecciona estos dones. Las columnas periodísticas dominicales de la reacción vienen diciendo desde hace tiempo que el kirchnerismo es una impostura, que solo tiene un relato, relato que sostiene mediante la corrupción generalizada y que, aún con eso, su fuerza se esfumó y ha perdido la calle. Uno de tanto leer esa letanía monocorde -que atraviesa un arco muy amplio, que va desde Asís hasta Caparrós, pasando por Majul, Levinas y Biondini-, termina por dejarse sugestionar por el tan gastado diagnóstico del fin de ciclo kirchnerista. Los cientos de miles que fuimos este domingo a la fiesta pudimos percibir otra cosa.


Quiero resaltar que se trató de un acto político clásico, con una oradora central que a través de su discurso trazó un eje que abre el proyecto hacia un futuro inmediato y persiste en el rumbo histórico que lo identifica. La escucha atenta de la palabra de Cristina, el silencio expectante que concitó, las explosiones de aplausos ante algunos pasajes decisivos, la emoción que acompañaba a cada una de las definiciones políticas son elementos que caracterizan a la forma más clásica de hacer política. El peronismo tiene mucha memoria emotiva e histórica de esta forma de comunicación. Y el ser peronista no necesariamente tiene que ver con comulgar con una cierta liturgia: Cristina ayer nombró al "presidente" Perón (no al "General") y lo puso a la par del presidente Irigoyen, como dos grandes líderes populares de nuestra historia que fueron derrocados por golpes cívicos militares. Y en el acto flotó una presencia constante, que el kirchnerismo, como versión superadora del peronismo, se ha decidido a adoptar como propia: la de Raúl Alfonsín. Su aparición en el video conmemorativo fue tan aplaudida como la de Evita y las Madres y Abuelas. He aquí la constitución de los precursores que Cristina asume como propios.

Es notorio que en una celebración por los 29 años de nuestra democracia su discurso no haya cargado las tintas sobre las cúpulas militares exclusivamente y que Cristina haya remarcado la necesaria raíz civil de esos golpes y, especialmente, la complicidad que en cada uno de ellos tuvo el Poder Judicial. No recuerdo otros mensajes conmemorativos de los golpes dictatoriales que hayan destacado tan expresamente como este que el Poder Judicial de las distintas épocas convalidó los derrocamientos de los gobiernos legítimos. Este señalamiento añade una pincelada de un color hasta ahora omitido en el cuadro con que se pinta nuestra historia. Y por supuesto tiene implicaciones presentes y futuras. Que no necesariamente se deben traducir mediante la simpleza de que toda Corte Suprema sea golpista. Es un poco más complejo: ¿por qué el Poder Judicial ha cumplido y sigue cumpliendo un rol conservador y reaccionario en nuestra sociedad? ¿por qué siendo tan poco transparente pretende hacerse pasar por una instancia de legitimidad inobjetable? ¿por qué no se politiza el análisis del desempeño de los jueces? Estas preguntas son las que instaló el discurso de Cristina.

Es típico del kirchnerismo su capacidad para renacer ante los intentos de matarlo ("como la cigarra de María Elena Walsh, dice Cristina) y en las circunstancias adversas. La militancia kirchnerista no se hizo masiva hasta el difícil y finalmente fracasado conflicto con las patronales agrarias; por eso no es raro que se tonifique cuando se le propone enfrentarse a enemigos poderosos, y hasta ahora invictos. "Se decía que ningún gobierno resiste cuatro tapas en contra de cierto diario. Ahora también se nos quiere hacer creer que ningún gobierno aguanta cuatro fallos de la Corte en contra". ¿Es prudente librar esta batalla por el desencubrimiento de la política judicial? ¿hay un cálculo errado en Cristina al convocarnos a eso? No me parece. Lo que enamora a miles de jóvenes y no tanto a comprometerse con la política es ese vértigo que el kirchnerismo busca, esa vocación por meterse en asuntos espinosos y de resolución incierta. Si no hay algo por lo que pelear, uno no se siente convocado. El 54% del año pasado fue una caricia primero y después fue aburrido. No se trata solo de ganar elecciones. Hay que ganarlas cuando hace falta, pero también se las puede perder y aprender de eso, como pasó en 2009.

Quizá la derecha se haya equivocado al tratar de desbaratar el sentido del 7D mediante una serie de fallos tramposos y amañados de los impresentables jueces turistas de Miami (fallos que habrían sido ideados por el mismo Lorenzetti). Quizá la derecha se equivocó porque a los kirchneristas nos convoca más pelear por una conquista en peligro que celebrar una conquista segura. La desmonopolización de los medios es bastante más que una pelea de Cristina con Clarín: es la resistencia que se opone y nos permite sentir la inercia de la Argentina retrógrada, hostil a la justicia social, racista, sometida a la dependencia de los poderes trasnacionales. Lorenzetti es el hombre de gris, una x incógnita "con aspiraciones políticas", pero además sobre sus hombros descansa hoy el mandato de frenar el proyecto de reforma social que lleva a cabo el kirchnerismo. Cristina, al recoger ese guante y trasladárnoslo no hace más que caminar para seguir de pie. "Si ustedes no aflojan, yo no aflojo". Esas palabras tienen una tremenda función vocativa. Esto los antikirchneristas no lo pueden entender, no hay simplemente un "Relato": las palabras efectúan una circulación del poder para que la historia siga haciéndose, no "contándose". El acto del domingo fue clásico en el sentido en que posibilita esta transferencia, este tomar y dar entre líder y pueblo. Por eso la atención con que se escuchó a Cristina es altamente significativa: no eran 200.000 o 300.000 concurrentes ocasionales los que ayer estaban ahí: eran cientos de miles de militantes que reconfiguraron un pacto con su lider. Eso que le falta al partido cacerolo, que cada vez que se junta se desconcentra masticando hiel.


Esta relación entre un pueblo y su líder, por obra de las palabras que abren un proyecto, es decir, un curso de acción, y por ende organizan un futuro inminente, es la gran diferencia del kirchnerismo con cualquier otra fuerza que aspire a tallar en la política argentina actual. No sucede algo igual en ningún otro espacio hoy. Esto no existe en esas entidades fantasmales llamadas FAP, UCR, PRO, Peronismo Disidente. No hay allí liderazgos ni convocatoria ni tarea a compartir como no sea oponerse a la fuerza arrolladora del kirchnerismo.


Tampoco sucede algo parecido en el anquilosado sindicalismo ortodoxo: ni en el que ahora se opone al gobierno, ese bizarro combo de moyanismo, barrionuevismo, trosquismo de choque, eslcavismo rural y lumpensocialdemocratismo michelista, que no tiene destino, porque solo está unido por el miedo de las estructuras obsoletas que temen ser sacudidas por una brisa fresca; ni tampoco en el sector de la burocracia que hoy aparece alineado al gobierno. Por esa razón el aparato sindical que siempre fue un elemento clave de la movilizaciones peronistas el domingo no estaba. Es una paradoja que un sector que se vio favorecido por las políticas de la década kirchnerista, el de los trabajadores sindicalizados, un sector que además se vería rápidamente perjudicado ante la vuelta de la reacción conservadora, no termine de articularse con el proyecto kirchnerista. Puede que haya ahí fallas en la conducción política del gobierno por no poder conquistar a algunos de los que más se benefician con este modelo, pero también es cierto que estas conducciones, los Moyano, Venegas, Micheli, Barrionuevo, Lezcano, Cavalieri, Martínez, Lozano, etc., son residuos de una burocracia que explota a sus representados mucho más que lo que los defiende. Una paradoja similar se produce en el desencuentro de los sectores medios con el kirchnerismo, sectores a veces identificados con una tradición antiperonista que contradice sus propios intereses objetivos. Aquí se mezcla la política con la cultura y ciertos gestos de Cristina parecen evidenciar que ella lo intuye.

Junto a estas observaciones políticas es interesante notar otro aspecto de la fiesta popular del domingo: precisamente su caracter festivo. Hay una evidente ingeniería visual en la organización del acto y un cruce con la tradición movilizadora del peronismo, que se hace ver en las miles de imágenes que los diarios y canales de la derecha escamotean. Algunas fotografías que reprodujimos en el post anterior y en este, los clips de youtube con las actuaciones de los músicos, las imágenes de Cristina bailando al terminar su discurso, la diversidad social que el kirchnerismo concita, trasmiten una sensación de alegría, de fraternidad, incluso de erotismo, que contrasta notablemente con las agrias manifestaciones caceroleras, que, tampoco es casual, la derecha tuvo que ocultar de manera vergonzante. Esa dimensión festiva que reúne a algunos grandes artistas (Charly, Fito, Teresa Parodi, el Choque Urbano, Illya Kuryaki & The Valderramas, Griselda Gambaro, Juan Gelman, Daniel Baremboim) con el más clásico clima de fiesta plebeya expresa artísticamente esa extraña síntesis social que el kirchnerismo supo configurar en estos años. Los pibes bañándose en la fuente otra vez, la belleza arcaica de ese gesto -que remite no solo al 17 de octubre del 45 y al odio fundacional de los gorilas, sino a un pasado mucho más remoto, a las antiguas celebraciones dionisíacas- puede ser captado por la mirada enamorada de los fotógrafos de M.A.F.I.A. para convertirla en una pieza de arte exquisito, o puede ser tomada por un grupo fascista para dar rienda suelta a su más bajo resentimiento criminal.

"Revolución y arte", dijo Charly. García tuvo la sapiencia de transformar un acto político clásico en un recital de Say No More, con The Twilight Zone y Marilyn Manson incluidos, y la fachada de la Casa Rosada se convirtió en el escenario natural de su performance. Charly es el más grande artista argentino vivo (este año perdimos a los irremplazables Luis Alberto Spinetta y Leonardo Favio) y su presencia muestra -en el mismo escenario que había estado Cristina, y un rato después- otra faceta de la autoridad que la Argentina es capaz de asumir: la del autor cuya obra interpela a varias generaciones. Entre el público extasiado que asistía a una de las mejores actuaciones de Charly en los últimos años flameaban banderas con las caras de Evita, de Néstor y del Che. Difícil lograr una síntesis más densa del ser nacional. Cuando cantó "Los dinosaurios", Charly dijo: "esta metáfora quiero dedicarselá a Hebe, a todas las Madres, porque hicieron revolución y arte al mismo tiempo, y mostraron el camino para los que todavía no estaban despiertos". Se celebraban 29 años de democracia y no se podría haber dicho nada mejor.

jueves, 29 de marzo de 2012

Si esto fracasa, la culpa no va a ser de Cristina sino de todos nosotros, dijo Hebe


por Oscar Cuervo

Quería volver a ver a Hebe de cerca, a escucharla, saber cómo estaba después de la tremenda campaña que se desató contra ella el año pasado. Porque en los peores momentos del invierno temí que esos golpes tan fieros que recibió pudieran quebrarla, no moralmente, pero sí tal vez físicamente. Bueno, no. Ayer a la tarde, en una charla organizada por Vatayón Militante en el local de la Oester en Palermo, pude verla absolutamente brava, despierta, potente como siempre, bien Hebe. Yo siento un vértigo de Historia cuando la veo de cerca, me pasa con muy pocas personas, no necesariamente líderes políticos, a veces con algunos artistas, el verlos me hace entrar en contacto con el tiempo, en el sentido más materialista de la palabra, el más tangible, ese que pasa y queda, que se va y queda. Cuerpos que pasan por la tierra dejando huellas. Cuánto ha marcado Hebe nuestras vidas ("poner el cuerpo, lo mejor que tenemos, lo único que tenemos, dice), cuánto hizo cimbrear el piso, en este país de curas y milicos, con su fuerza de madre, una fuerza poderosa, indoblegable, espiritual, madraza. Ella, que siempre recalca el valor de la causa colectiva, es una singularidad, es única, todos sabemos que cuando entra ella sopla el viento del espíritu, ese que sopla donde quiere.

Y ayer la vi así, de esa manera, muy Hebe, sola ella. Perfectamente consciente de ese papel que juega en nuestras vidas, de la que le tocó, segura de su fragilidad de vieja brava, invencible. Repasa los momentos del trayecto, los tiempos duros de la dictadura y el tiempo maravilloso (así lo dice ella, si justo no les gusta jodansé, busquensé a otra Hebe, o vivan guachos para toda la vida) de Néstor y Cristina. Esto que estamos viviendo es maravilloso, una revolución sin sangre y sin armas. Yo una vez dije que uno de nuestros hijos iba a cruzar la Plaza y a entrar en la Casa de Gobierno, pero nunca pensé que lo vería (lo dijo Hebe, ¿eh?), y sé muy bien todo lo que falta, pero es increíble lo que conseguimos (dijo), no nos vamos a poner en contra por lo que falta, como hacen los troscos, pobre Trotsky, qué culpa tendrá (dijo).

Y hace especial hincapié en el tiempo intermedio, el de Alfonsín y Menem (para nosotras fue casi tan duro como la dictadura, nos echaron de la Plaza, querían aislarnos, que dejáramos de luchar). Parece preocupada por deslindar la historia de la democracia, los años grises, la trampa (así lo dice ella, si no les gusta, ya saben) de la CONADEP, el intento de comprarlas con indemnizaciones, aplauso, medalla, beso y mandarlas a tejer a sus casitas otra vez. La Línea Fundadora no fundó nada, dice ella (y si no les gusta...). Si hubieran estado con nosotras todos los que ahora dicen haber estado, habríamos sido millones y no las pocas que éramos. Los padres no estaban porque eran unos cagones, mi marido era buenísimo pero estaba siempre muerto de miedo.

Y después Hebe problematiza la historia de los Organismos, estaban las que querían ser señoras y las que éramos pobres. Las que cuando llegaron los radicales querían sacarse el pañuelo porque se les aplastaba el peinado. Y las que nunca marcharon. Hay películas que se han hecho, dice Hebe, que nos robaron las imágenes, nos robaron los pies: muestran nuestros pies, con nuestros zapatos baratos, y el cuerpo de otras que nunca marcharon. Hebe se refiere expresamente al Coco Blausstein y su película sobre las Abuelas. La cuestión de clase es algo que ella quiere remarcar, para que todo no se disuelva en la simpleza de "los Organismos". Está en su naturaleza el ser peleadora. Dice que tiene el mejor título al que podía aspirar: el de madre de revolucionario. Y que desde que le llevaron a sus hijos ya no tuvo miedo a nada: ¿a qué le puedo tener miedo? ¿qué cosa peor me pueden hacer?

La clave que ella remarca es la socialización de la maternidad, su segundo nacimiento, madres paridas por sus hijos. El capitalismo apuesta a la recompensa individual, al egoísmo, nosotras no lo quisimos. Somos las madres de todos, no solo de nuestros propios hijos. Esa es la clave para ella: el lugar de la reparación del genocidio ya no puede ser lo privado, tiene que ser lo público. Hebe siente esa imposibilidad de volver. Desde que se llevaron a nuestros hijos no pasa un día sin que hagamos algo. Porque hay que hacer algo todos los días: un escrito, una charla, una reunión, una marcha, tomar la Catedral, hacerse oir. Es salir al mundo lo que ella aprendió y lo que ella exige. 

Si esto fracasa, la culpa no va a ser de Cristina sino de todos nosotros. Hay que ver si todo eso que decimos sobre Néstor, dice, después de ver un video lleno de testimonios agradecidos hacia la vida de Néstor, dura ella, implacable Hebe, hay que ver si todo esto lo decimos una vez para la cámara o lo ponemos en práctica todos los días, o una sola vez por semana o por mes, o una vez cada tanto. Si esto fracasa, es por nosotros, dice ella y nos pone en pie de igualdad, cuando tanto nos convendría sentirnos un par de escalones abajo de ella, para quedarnos venerándola. No. Si esto fracasa, nos invoca, nos despierta, nos pone en contemporáneos suyos y no simplemente en admiradores suyos o herederos suyos. 

Hebe no es que aconseja eso, cada movimiento, cada gesto, cada entonación transmite esa cercanía de la historia.

Hay quienes deploran la presencia del presente de Hebe: "hola, soy Jorge Lanata, yo fundé dos diarios, tres revistas y cuatro casas de ropa". Y "yo no quiero ser alineada con mi pasado, la Beatriz Sarlo que soy no es la misma Beatriz Sarlo que solía ser antes". 

Qué bien que está Hebe y qué bueno que ella esté hoy. aquí, junto a nosotros.

domingo, 2 de mayo de 2010

Antojo: hoy voy a ser la mujer que se me den las ganas de ser



Este domingo a la medianoche en Antojo, un grupo de chicas que se la bancan.

Mientras no nos respeten tampoco los vamos a respetar nosotras.



No nos importa lo que nos digan: nuestra voz es real.



I'm not no red football
To be kicked around the garden
No no I'm a red christmas-tree ball
And I'm fragile
I'm not no animal
Though I am to you
I'm not no crocodile
Like the one in Dublin Zoo
Who lived in a cage
the length and breadth of his body
When a window which people would look through
And throw coins on his back to taunt him
'though he couldn't move
Even if he wanted to
I'm not no animal in the zoo
I'm not no whipping boy for you
You may not treat me like you do
I'm not no animal in the zoo
My skin is not a football for you
My head is not a football for you
My body's not a football for you
My womb is not a football for you
My heart is not a football for you
I'm not no animal in the zoo
This animal will jump up and eat you
I'm not no animal in the zoo
And I've every intention
Of leaping up and getting you.

Hoy a la medianoche en FM La Tribu, 88.7. Clickear acá para escuchar on line.

Y a su término, La otra.-radio (un programa horrorosamente falocrático).

sábado, 4 de abril de 2009

Hebe y el doctor Alfonsín



por Hebe de Bonafini

Hasta ahora, hasta hoy, las Madres no nos pronunciamos por la muerte de Alfonsín. No quise hablar con nadie y escuché, como habrán escuchado todos y habrán visto estos días, todo lo que pasaba. Vimos a grandes hipócritas que lo estuvieron cuestionando todo el tiempo y lo golpearon todo el tiempo, llorando y hablando de él como si fuera San Martín.

Yo quiero hablar con mucho respeto, porque la muerte siempre es para respetar, y también para respetar a la familia y a los radicales que sí querían a Alfonsín y que sí lo acompañaron.

Yo les quiero decir que, para Alfonsín, las Madres éramos una mala imagen. Y, como éramos una mala imagen, en esta Plaza* nos mandó a desalojar con un grupo de radicales jóvenes con las boinas blancas y nosotras los echamos a ellos. Hoy seguimos estando en esta Plaza, pero Alfonsín nos echó de esta Plaza. La gente tiene que saberlo.

Este mensaje es para la gente que no sabe qué pasó y que fue a llorar, para la gente que no sabe qué pasó e hizo 16 cuadras de cola. El Doctor Alfonsín dijo que las Madres éramos 'antiargentinas', él fue el que operó todo el tiempo con la teoría de los dos demonios, unos iguales a los otros, hablando de 'guerra sucia'. Acá no hubo una guerra ni hubo terrorismo. El terrorismo fue el del estado, el terrorismo de estado que él defendió.

Alfonsín, es verdad, hizo el Juicio a las Juntas, muy selecto, en tribunales civiles bajo el código de Justicia Militar. Y pidió que las Madres no entráramos con pañuelos, porque el pañuelo era un 'signo político'. Es verdad, condenó, y al poco tiempo dictó las dos leyes de perdón y perdonó a todos los asesinos que caminaron por este país todo el tiempo que quisieron. 

* Discurso de Hebe de Bonafini el jueves 2 de abril en Plaza de Mayo.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Maní



Por Hebe de Bonafini

¿Cuál es nuestra seguridad con estas vedettes, que son más putas que vedettes, que se atreven a hablar de derechos humanos cuando bailaron y se acostaron con todos los represores? ¿Cuál es nuestra seguridad cuando ellos piden más seguridad? No se los escucha hablar de todos los pibes que mata la policía todos los días, todos los días la policía mata algún pibe y siempre tiene un justificativo.

Yo digo a veces, casi el mismo justificativo que tuvieron para matar a nuestros hijos. Estas vedettes decían 'está bien que los maten, son terroristas’ y ahora dicen que hay que matar a todo el que mata. Y si Susana le hubiera acertado al amante que tenía con el cenicero en la cabeza y lo hubiera matado, ¿qué? ¿Habría que haberla matado a ella, entonces? ¿Por qué no piensan en lo que dicen? Porque en vez de cabeza tienen un maní, lo único que tienen son tetas y no son de ellas….

Abrámosle la cabeza a la gente, vean a los pelotudos como Sandro y todos estos que están hablando por la televisión, apoyando la pena de muerte. Que se dejen de joder porque cuando mataron a nuestros hijos, todos siguieron ganando guita porque estaban con los milicos. No nos tenemos que olvidar de eso. Todos los que hoy hablan [de pena de muerte] estuvieron con los milicos y se cagaron en las Madres y en los Derechos Humanos, y sobre todo en nuestros hijos, que dieron su vida para que ahora ellos sigan hablando pelotudeces.

viernes, 27 de junio de 2008

Qué cagada, César


César:

Éramos todos compañeros y este conflicto abrió tanto las aguas, por algo. Hablábamos con Quintín de Raya Martin y charlábamos amablemente de Dylan con Tomás Abraham. La política había muerto y la historia se había terminado. Formábamos parte del mundillo cultural y a los sumo íbamos a calentarnos un poco discutiendo sobre la última de Wong Kar-wai. Una vez olvidada la libertadora y la revista Sur, muerto el perro se acabó la rabia. Y nos prometíamos algún día hacer una revolución alegre, nosotros, la clase media, y, muerto Nesutadt, Fernando Peña hubiera sido nuestro programa radial de la mañana y Alejandro Rozitchner nuestro filósofo de cabecera. Leíamos a Foucault y Deleuze, citábamos a Serge Daney y venerábamos a Luis Filipelli, el director espiritual del Nuevo Cine Argentino desde ese polo cultural que es la FUC de Manuel Antín: estos detalles nos permitían conservar cierto aire cool que nos diferenciara de Haciendo Cine y del Pro porque, si no, se hacía un poco difícil diferenciarnos. Y que Beatriz Sarlo escribiera en la Viva o compartiera la redacción de La Nación con Diego Batlle y Morales Solá, todo eso sería totalmente anecdótico, total, ADN, Ñ, Radar, La Lectora Provisoria, qué más da, si La nación edita la Rolling Stone y Alan Pauls es un tipo de prosa tan elegante que da gusto leerlo. Siempre iríamos al Malba a festejar las boutades de Fogwill, qué tipo este, se le ocurre cada cosa, jajajj :D. Total siempre podríamos ponernos serios y correctos en un mano a mano con Diana Maffia en el Instituto Hanna Arendt y la mesa interreligiosa, el episcopado, una feminista y un mapuche.

Pero se interpuso la política, qué cagada. Y tenía que ser con estos impresentables de los peronachos, vos viste lo que es Hugo Moyano, y para colmo la yegua y Tristán, que ni siquiera han sido montoneros, que se llenaron de guita durante la dictadura, porque así fue, se rajaron de La Plata y se fueron a la Patagonia, con la expresa idea de hacer guita. ¿No podría haber sido de otro modo, con gente más decente, no te digo Zamora porque ese un buen día se fue, pero digamos un Binner, un tipo que viste lo que es, yo si se presenta lo voto, que nos abriera una casa de la cultura y que nos juntáramos a hablar de la revolución alegre y la empresa de vivir? Hasta hubiera sido preferible Chacho Álvarez, que se hizo fórmula con De La Rúa pero siempre conservó la elegancia. Pero no, tuvieron que ser la yegua y ojitos los que revivieran el odio que creíamos sepultado, justo ahora que el precio de la soja se disparó por las nubes y los uruguayos nos aconsejan que nos queramos.

Y tenía que ser justo Hebe que los apoyara, qué lástima, si nos daba tan bien para prócer, una vez que la política hubiera muerto todos nos levantaríamos a aplaudirla cada vez que ella entrara, en reconocimiento a todo lo que había hecho en sus buenos años, cuando nosotros la alegre clase media estábamos hibernando bajo la alfombra del living, te acordás? Ella y las locas que salieron a hacer frente al poder más sangriento que el país conociera, el que puso a Videla en el sillón de Rivadavia, el que aplaudió de pie a Martínez de Hoz en la Rural, qué locas estas minas, a quién se le ocurre hacerle frente a ese poder mientras nosotros en la alfombra y Quintín era referí bombero y Tomás un muchacho recién egresado de la Sorbonne importaba a su maestro directo, el genial Foucault, en nuestro algo alicaído ambiente cultural. ¿Tenía Hebe que apoyar a esos mamarrachos impresentables, la yegua y ojitos, cuando hubiera estado tan bien que se juntara con De Angeli, este hombre tan bonachón, tan simpático, tan limpito, tan gauchito, tan candidato a representar a la nueva política una vez que Blumberg y el rabino Bergman nos defraudaron a todos? Vos sabés que la habríamos vuelto a aplaudir a la Hebe si se hubiera sacado esa foto con De Angeli en vez de volverse loca otra vez, como cuando salió a la calle en la época de Videla, la loca, qué le costaba, si total ya estaba Vilma Ripoll, vos sabés cómo la querríamos a Hebe si no se hubiera vuelto loca otra vez, si ya no jodía a nadie. Pero ahí está la loca otra vez, otra vez tenemos que salir a decirle esa señora y salir a decirle terrorista como en los buenos tiempos en los que ella salía a la calle y nosotros en las alfombras, te acordás?

Y no, ahora ya no puedo juntarme con Quintín a hablar de Raya, que querés, la política, que había muerto, al tercer día resucitó (lástima que no fue aquella vez que salimos todos por el corralito, lástima que no surgió ningún líder más pulcro de la asamblea barrial de Palermo o de Almagro, si hay gente tan linda entre nosotros, lástima que tuvieron que ser estos peronchos, clientelistas y mafiosos, no gente sana como vos y yo).

Y con Tomás, no es que escriba en Perfil, no, si después de todo Jorge Fontevecchia también ha sido un perseguido de la dictadura. Yo creo que ya nada va a ser igual entre nosotros, porque entre él y yo se interpuso la política, qué cagada, se interpusieron Tamborini y Mosca, la tradición republicana que lamentablemente no prevaleció en el 45, se interpuso Braden, Alfredo Palacios, Rodolfo Ghioldi, Ezequiel Martínez Estrada, Victoria Ocampo, López Murphy, Marcos Aguinis, Joaquín Morales Solá, Vicente Massot, Gabriel Muro, el rabino Bergman, el cardenal Bergoglio y el vicario Baseotto, se interpusieron Tulio Halperín Donghi, Scalabrini Ortiz, Hernández Arregui (quién iba a decir que volveríamos a escribir estos nombres tan anticuados, qué lástima, con lo bien que estábamos), y Leonardo Favio, Enrique Santos Discépolo, Evita Duarte (qué cosa, que Evita se interpusiera entre nosotros), Néstor Perlongher, Germán Rozenmacher, Nicolás Casullo, Norberto Galasso, Horacio González, Laura Klein, Ricardo Forster, John William Cooke, Alejandro Dolina…¡la Tota Santillán!, Daniel Santoro, David Viñas, Lucio V. Mansilla y los indios ranqueles. Y la loca de Hebe.

Así que creo que ya nada va a ser lo mismo. Formábamos parte de lo mismo, o de casi lo mismo. Pero volvió el odio y la historia no había muerto. Y la historia no siempre vuelve de una manera pulcra, a veces se vale de mamarrachos, porque Dios escribe derecho con líneas torcidas.

Oscar A. Cuervo