viernes, 31 de enero de 2014

Antojo (un antojo diferente cada noche)

Desde el martes 4 de febrero a la medianoche por FM La Tribu. 88,7. Online





Domingos a jueves a la medianoche por LA TRIBU 88.7 FM

M√ļsica, cine, una historia de la filosof√≠a, libros, poes√≠a, calor, frescura, tibieza, vientos, huracanes, brisas, calma chicha, chicha, limonada, el contado con liqui, el post neoliberalismo, el post post modernismo, buenas vibraciones, pi√Īas, Piglia, la Incredible String Band, las 62, el 68, el 69, los 70, el amo, el esclavo, los gitanos las confesiones, la inseguridad, el caos de tr√°nsito, el periodismo en la pendiente, la revoluci√≥n, los chicos de la playa, las chicas de tapa, Wittgenstein, Cuervo, Maxi, el hermano perro, los elefantes, el gusanito, la pelicana, el androide, los 100 mejores disco del rock argentino y lo que se nos cante cada noche.

jueves, 30 de enero de 2014

Puta fama: Julia Mengolini está chocha con la nota contra la cumbia que publicamos el miércoles


No sabemos si la feminista de Duro de Domar tambi√©n celebra la conversaci√≥n entre dos dirigentes nac&pop para ver si le permiten a una compa√Īera tomar vino con fanta.


CHE CUMBE PUTA FAMA from Cumbiemoselmundo on Vimeo.

La mentira del d√≥lar blue: ¿c√≥mo es que sube si nadie compra?


Los voceros de la derecha sigue catastrofeando porque necesitan empujar al pa√≠s a un estallido pero no les est√° saliendo. En los √ļltimos meses el dolar blue y su "imparable ascenso" fue el principal argumento para fogonear expectativas de desmadre. Hasta ayer al menos, los diarios y portales del golpismo pon√≠an la cotizaci√≥n del dolar blue en todo lo alto. Pero resulta que desde hace d√≠as se trata de una cotizaci√≥n dibujada: porque nadie compra y nadie vende dolares a ese precio. A las cuevas les conviene trasmitir esa data porque desde las meidas econ√≥micas tomadas por el gobierno la semana pasada, el negocio se les pinch√≥. Y la derecha necesita comunicar ese precio de fantas√≠a como si fuera un indicador de algo y apostar a una suerte de profec√≠a autocumplida (difundir un precio alto que no existe para hacerlo subir). Leemos en Ambito Financiero:

Por Pablo Jiménez.-

Cuevas resisten con inflador en mano, pero ¿hasta cu√°ndo?


"¿Cu√°nto est√° el d√≥lar (blue)?", preguntan de un lado del tel√©fono. "$12,85, sube 25 centavos, pero no hay ventas", responden en las cuevas. La charla se repite casi calcada marcando otros n√ļmeros, en las consultas a m√°s una decena de cambistas clandestinos que este medio hace diariamente para trazar un promedio de la cotizaci√≥n del billete en el mercado informal. 

La pregunta es por qu√© sigue escalando si casi nadie compra. La respuesta no es compleja. En los √ļltimos meses la brecha que lleg√≥ a estar al 100% entre el oficial y el paralelo dio ganancias grandes a los cueveros y arbolitos. En estos primeros d√≠as de flexibilizaci√≥n, no les queda otra que elevar el precio y tratar de que el margen de ganancias no se derrumbe tanto. Es que el volumen negociado en el mercado marginal cay√≥ un 50% respecto a la semana pasada y es apenas una d√©cima parte del alcanzado en el momento de esplendor para los operadores del blue, all√° por las vacaciones de invierno de 2013. 

La estrategia de las cuevas chicas es clara. Buscan "resistir al negocio" porque saben que, a diferencia de algunas financieras que comenzaron a prever alternativas, ellas no tienen mucho margen para "reconvertirse". Es por eso que desde el viernes pasado, cuando las ventas se vinieron abajo en picada, optaron por sacar el "inflador" para subir el precio y agrandar las puntas compradoras y vendedoras. Quien iba el viernes o lunes a vender d√≥lares en las cuevas recib√≠a $ 10,15 mientras que si necesitaba comprar se lo vend√≠an a $ 12,15, una diferencia de $ 2. Esos m√°rgenes, que en alg√ļn momento de la jornada llegaron a ser de hasta $ 3, no se hab√≠an visto jam√°s en la zona caliente de la city. 

Otro movimiento fue mandar a los arbolitos a merodear la puerta de los bancos a "pescar" a los clientes que no puedan comprar el d√≥lar "ahorro", sea porque no pueden justificar ingresos, porque demandan m√°s de lo habilitado o porque su banco a√ļn no ajust√≥ el sistema correctamente. "Vamos a ver si los bancos nos dan una mano y hacen m√°s lento el sistema. Ahora s√≥lo pasan por ac√° los que no pueden comprar en el banco y necesitan con urgencia. Los que no tienen necesidad, esperan a comprar en el mercado formal", reconocen en una cueva de alto tr√°nsito de la calle Corrientes. 

"La suba del precio es porque hay que hacer diferencia y porque de √ļltima ya tendremos tiempo a bajar si es que la gente no aparece", reconoce otro comerciante... 
(seguir leyendo ac√°).

miércoles, 29 de enero de 2014

Masters of sex y las diosas griegas



por Julieta Eme

En esta nota, intentaré trazar algunas analogías entre los personajes femeninos de la serie norteamericana Masters of sex y las diosas griegas. O mejor, entre los personajes femeninos y los arquetipos conformados, a grandes rasgos, por estas diosas (para más detalles, ver el libro Las diosas de cada mujer de Jean Shinoda Bolen).

Masters of sex es una serie que cuenta la historia de William Masters (1915-2001) y Virginia Johnson (1925-2013), dos investigadores (ginecólogo él, psicóloga ella) que revolucionaron la sexualidad humana en la década de 1960. La pareja está interpretada magistralmente por Michael Sheen y Lizzy Caplan.

Virginia Johnson, sin duda, representa el arquetipo de Artemisa. Artemisa es una de las tres diosas v√≠rgenes. Sabe que en una sociedad patriarcal las mujeres ocupan los lugares subordinados, as√≠ que decide apartarse de los hombres, para conservar su independencia y lograr sus metas. Artemisa, adem√°s, ve a las otras mujeres como a hermanas, las cuida y las protege. Cuando una mujer Artemisa llega a una posici√≥n de poder o privilegio, utiliza esa posici√≥n para hacer visibles los problemas de las mujeres y, sobre todo, para buscar formas de empoderarlas. Y Virginia tiene todos estos rasgos. En las investigaciones que conduce con William Masters, incorpora siempre el punto de vista femenino. Porque, en una sociedad patriarcal, ¿qui√©n se va a preocupar y ocupar de nosotras si no somos nosotras mismas? William Masters, sin duda, no va a hacerlo.

Pero Virginia tiene algo tambi√©n de Hera, ya que, en el pasado, estuvo casada. Y tiene algo de Dem√©ter, ya que es madre de una nena y un nene. Y tiene mucho de Afrodita, ya que, seg√ļn algunos personajes masculinos, es una excelente amante.


La doctora Lillian DePaul (interpretada por Julianne Nicholson) encarna el arquetipo de Atenea. Atenea es otra diosa virgen. Pero en vez de apartarse de los hombres, y√©ndose al bosque (como hizo Artemisa), Atenea se queda en la ciudad. Una mujer Atenea quiere triunfar en el patriarcado, quiere alcanzar las mejores posiciones y probar que puede sola. Y una vez que alcanza posiciones de privilegio, no ayuda a las otras mujeres ni se preocupa por ellas. La doctora Lilian menosprecia a Virginia por varias razones: 1) Virginia es femenina y utiliza a su favor esa feminidad. Lilian, en cambio, desea y tiene una apariencia masculina, 2) Virginia es una estudiante mientras ella es una profesora, 3) Virginia es la secretaria de un doctor (William Masters), mientras ella es doctora, y 4) Virginia no tiene marido, pero corre todo el d√≠a detr√°s de los pedidos, deseos y necesidades de su jefe. Lilian, en cambio, no tiene marido ni jefe. Ha alcanzado una posici√≥n en la que ya no depende de ning√ļn hombre.

De todos modos, por razones personales, Lilian sí tiene una preocupación real y sincera por la salud de las mujeres, lo cual hará que Artemisa y Atenea se terminen acercando y que Virginia, muy de a poco, se vaya ganando el respeto y la simpatía de Lilian.

Libby Masters (interpretada por Caitlin Fitzgerald) representa el arquetipo de Hera, la esposa de Zeus. Esta diosa no era una diosa virgen. Se cas√≥ con Zeus y fue constantemente enga√Īada y humillada por su marido. Pero Hera valora el matrimonio y desea ser una esposa por encima de todo. Libby es la t√≠pica Susanita (dir√≠amos nosotros) que quiere casarse, cuidar a su marido y tener muchos hijitos. Pero el destino no parece favorecerla.

Si bien Libby puede parecer una tonta que se queda al lado de un hombre que dudosamente la quiere, creo que no lo es.

Hay otros personajes femeninos muy atractivos y encantadores, como Betty DiMello (interpretada por Annaleigh Ashford), la prostituta lesbiana que ayuda a William Masters en el comienzo de sus investigaciones, Jane Martin (interpretada por Heléne Yorke) quien no duda en participar, en nombre del progreso de la ciencia, de los experimentos de Masters y Johnson, y Margaret Scully (interpretada por Allison Janney), la esposa del rector de la Universidad / Hospital donde trabaja Masters, quien después de un matrimonio de casi toda la vida, se da cuenta de que sabe y entiende muy pocas cosas.


Y, finalmente, tenemos a nuestro dios griego, Zeus, William Masters. William es un hombre apasionado por su profesi√≥n y su trabajo que tiene una vida personal sorprendentemente fr√≠a. Es un ginec√≥logo, especialista en infertilidad. El mejor de todos. Ha logrado que parejas desahuciadas pudieran tener hijos. Los hijos se conciben teniendo sexo. Pero, acerca del sexo, no sabemos nada. Y Masters tiene el deseo de descubrirlo todo. Se da cuenta de que el sexo es a√ļn un territorio inexplorado y √©l quiere ser el primer aventurero.

Dije que Libby podía parecer una tonta pero que no lo era. Todos los personajes de la serie están atrapados por sus propios miedos y por los prejuicios de la sociedad en la que viven. Pero todos los personajes están buscando un poco de pasión en un mundo que parece haberse olvidado de ellos. O en el que ellos se han olvidado de sí mismos. Luchan y se esfuerzan por alcanzar un poco de felicidad para sus vidas. Y cuando una los ve, desea que ojalá puedan lograrlo.

NOTA: para m√°s recomendaciones de series de 2013, pueden ver ac√°

martes, 28 de enero de 2014

Cumbia, mierda, contracultura y Ricardo Iorio

Respuesta de Gabriel Medina, en pol√©mica con mi post Puta fama (o el buen gusto como prejuicio del rockero peque√Īo burgu√©s)



Qué linda era mi contracultura
por Gabriel Medina

GM: Yo no s√© c√≥mo permits que la compa√Īera tome vino tres cuartos con Fanta´...
JP: ¿Qu√© pasa, Medina? ¿No es de progre el vino con Fanta? No hay que olvidarse nunca del barrio!
GM: Justamente,. porque no me olvido es que me parece que, como dijo, Ricardo, “hay que progres√°'!”
J.P.-Tiene razón Medina. Tanto hacernos los wachiturros, nos estamos olvidando de los basamentos de la doctrina justicialista.
(Chat entre un dirigente de la JP C√°mpora BA y un servidor)

Acuerdo con Gabis sobre el desafortunado uso de ciertos elementos de la llamada “m√ļsica tropical” en el rock. (Le han hecho tanto da√Īo como la impronta stone o ricotera que no deja de autotributarse endog√°micamente.) Y no porque el arte deba mantener alg√ļn purismo, sino por el triste resultado del grueso de estas exploraciones, en donde se me ocurre que Kapanga y los Aut√©nticos Decadentes puedan picar en punta (si incluimos a los √ļltimos en el rock) junto con buena parte de la m√ļsica nacional mtviesca al principio del nuevo milenio. S√© que esta discusi√≥n bordea el peligro del estigma de clase, que desde la peque√Īo burgues√≠a filoprogresista en la que podr√≠amos inscribirnos todos los interlocutores de este debate, suele ejercerse sobre los consumos culturales vergonzantes, ileg√≠timos, disidentes, plebeyos...

Dice Symond Reinolds en Despu√©s del rock: “Siempre que un investigador progresista se encuentra con la cultura popular negra sigue el mismo silogismo: Los negros son oprimidos, el rap es m√ļsica negra. Por tanto tal m√ļsica debe estar animada por corrientes de resistencia frente al modo en que las cosas son, por m√°s sublimada y sumergida que esta resistencia est√©”. Alg√ļn paralelo con la condescendencia populista hacia la cumbia podemos encontrarle al enunciado. El primer mal entendido es creer que la cumbia es la m√ļsica que genuina y naturalmente emerge de los sectores populares, sin pensarla dentro del andamiaje industrial m√°s amplio que le da sustento.

Por otra parte, la cultura popular (si apostamos a que tal cosa realmente existe), en términos de la dimensión política de sus representaciones, posee un carácter tan ambiguo como contradictorio. Es capaz de expresar insolentes rechazos al poder dominante, como de reproducir en instancias microfisicas y del modo brutal, esa misma dominación de la que es víctima.

Entonces la observaci√≥n sobre la vulgaridad de lo que Gabis llama “sensualismo” es tachada de moralina conservadora [Nota del editor: Medina se refiere al post "Puta fama (o el buen gusto como prejuicio del rockero peque√Īo burgu√©s" que puede leerse completa ac√°]. Como quienes se escandalizan cuando el presidente Correa cuestiona el absurdo de que no legitimar el aborto significa no ser de izquierda. Y el recurso para demostrarlo es confrontarlo con el lugar conflictivo que la m√ļsica de Manal encarn√≥ hace cuatro d√©cadas, como si por car√°cter transitivo, la cumbia deparara para nosotros un futuro Manal del que enorgullecernos.

En rigor, toda la apolog√≠a a la sexualidad vital y provocadora que el rock invoc√≥ como elemento contracultural desde los 60s hasta entrados los 80s, hace mucho diluy√≥ su car√°cter impugnatorio de la falsa moral burguesa, constituy√©ndose en cambio en uno de los principales argumentos de venta para Coca Cola, Levis o Burguer King. Igual que el propio rock. Quiz√° a Gabis, que como bien se√Īala Cuervo ac√°, efectivamente enfrent√≥ al establshtment cultural de su √©poca, no se le escapa que “el sensualismo berreta” es el establishment cultural de hoy.

Esto no quita que en Gabis no pueda deslizarse la pretensi√≥n letrada que introduce Spinetta cuando le dice a Pipo Lernoud, all√° en la g√©nesis de todo, “¡Esto que estamos haciendo es arte!”. Y hablamos del arte con may√ļsculas, que tiene su triste corolario cuando el Flaco, en ocasi√≥n de la tragedia de Cromagnon, acusa al p√ļblico de Callejeros de ser “piqueteros del rock”.

Sin embargo ya no es la “pollera colorada” sino el “¡por atr√°s! ¡por atr√°s!” e√Ī motivo recurrente que se ha entronizado en la m√ļsica de bailanta. Lo que para el rock (el “roquismo” es una categor√≠a que nos puedes servir m√°s) es accesorio, como parte de un repertorio m√°s amplio de provocaciones, en la cumbia es constitutivo, y me permito dudar de que eso guarde relaci√≥n con un estilo de vida en los sectores que la consumen. Antes bien, con ciertas representaciones que dictan e imponen sus art√≠fices (productores y empresarios) que podr√≠an resumirse en el escueto aforismo: “los negros cojen”.

Las reivindicaciones que desde los sectores medios piadosamente se hacen sobre la m√ļsica industrial que consumen los sectores populares siempre la recuperan como objeto sociol√≥gico antes que como discurso representacional. Vale decir, no se recuperan las virtudes de la organizaci√≥n formal del discurso art√≠stico. Esto nos pone en crisis. Habr√≠a que admitir agriamente que los consumos de masas son com√ļnmente pobres, no virtuosos, clich√©s... No se les exige lo mismo que al rock (cierto rock) o al folcklore. Se alude s√≠, a su origen (como justificaci√≥n fundante) y aquello que tematiza, buscando elementos de corte social susceptibles de ser recolocados en torno a relaciones de poder, para decir: esta es m√ļsica popular, es m√ļsica genuina, es m√ļsica resistente, etc, etc. La tentaci√≥n populista radica en la clausura “esto es lo de los de abajo”. Y ese jauretcheanismo mal le√≠do nos deja con la guardia baja para impulsar otro tipo de exigencias est√©ticas, y con ellas, otros modos de concebir el mundo respecto del entramado de las relaciones de poder en las que los sectores populares se encuentran inmersos.



Incursiones rockeras felices en la cumbia hay pocas. Recuerdo “En la rivera” de Bersuit (justamente en d√ļeto con La Mona) y mi conmoci√≥n al escuchar el lapidario “En la ribera/ en la ribera te culean/ El parapl√©jico te mueve/ el abuelo te chorea/ Y se culea/ Rebeli√≥n indigente/ Regala vida el agujero” y creo que la impostaci√≥n plebeya en esa canci√≥n es un acierto. Hay all√≠ una aproximaci√≥n a cierto universo de sentido m√°s profunda que el mero “men√©a-men√©a” a los que el g√©nero nos tiene acostumbrados. Hay sinsabores, victorias p√≠rricas, crueldad y vitalismo de sobrevivientes. Pero es un gesto roquero...

La cumbia, sin embargo, ha mutado mucho en nuestro pa√≠s en los √ļltimos a√Īos. Atr√°s quedaron los Wawanco, los del Bohio y tantos otros que alegraron las noches de los “grasitas” en El Palacio de las Flores, adonde provincianos y migrantes lim√≠trofes iban a reventar sus morlacos en los 60s y 70s. Atr√°s fueron quedando los Ricky Maravilla, Alcides o Pocho La Pantera y toda la camada picaresca que hizo su irrupci√≥n sobre el final del alfonsinismo. Magenta hizo la primer evoluci√≥n hacia las bandas de teen-pop armadas por casting y. echando mano de melenudos venidos del metal a llevarse unos mangos con los gritos hist√©ricos de las adolescentes, reconfiguraron la est√©tica de la movida tropical. Suprimiendo las corporalidades disidentes. Borrado toda etnicidad que pudiera emerger como marca de clase.

Atr√°s quedaron incluso las bandas de cumbia villera y la insolente mueca de exclusi√≥n que repon√≠a una “negritud genuina”, mientras la vinculaba a la celebraci√≥n del delito y la violencia de g√©nero como caricaturesca reproducci√≥n de la violencia social de aquellos a√Īos. Los “villeros romanticos” como El Polaco o Nestor en Bloque, fueron el acto reflejo de la industria cuando las propias chicas de la bailanta empezaron a rechazar el “mal gusto” (para ponerlo en palabras de Gabis) de temas como “Haceme un pete”. Matiolis para unos, Flores de Piedras para otros...

En el √ļltimo lustro, la violenta irrupci√≥n de reggaeton descoloc√≥ a unos cuantos, con intentonas de desarrollar el g√©nero en el √°mbito local sin demasiada fortuna. Pero con los Wachiturros llega una nueva postal de √©poca. En la Argentina de la exclusi√≥n no hay que ser chorro cuando hay capacidad de consumo para ropa pituca y motito. Visto en retrospectiva y asumiendo que estas representaciones algo dicen sobre lo que fue y es la Argentina, sin dudas que el kirchnerismo se hace sentir. En 10 a√Īos pasamos de querer ser chorros a estar pitucos. De la marginalidad delictiva a la inclusi√≥n/igualaci√≥n (recu√©rdese el episodio L'acoste) por v√≠a del consumo. Cuestiones para problematizar que exceden este post y la m√ļsica bien gracias.

La prueba est√° en que no fueron los Wachiturros los que musicalizar√≥n La otra, sino la mucho m√°s amena propuesta de DJ Negro Dub y Che Cumb√©. Mi amigo Santiago Alvarez me dijo, cuando le hice escuchar The Roots of Chicha (parafraseando el dicho “los americanos tocan rock y los ingleses un pensamiento sobre el rock”): “¡que loca la clase media! no hacen cumbia, sino un pensamiento sobre la cumbia...”. Y es que los amigos de DJ Negro Dub y Che Cumb√©, con su inmenso talento, dif√≠cilmente puedan pasar por M√°gico Boliviano de Constituci√≥n sin que un botellazo vuele a la cabina al minuto 3. Tal es la distancia que hay entre las afirmaciones de Gabis y los objetos ind√≥ciles que nos proponemos defender, pero que finalmente son lo que son y no lo que nos gustar√≠a.

Conviven en el grueso de lo que podr√≠amos denominar “m√ļsica de bailanta”: composiciones b√°sicas, instrumentaciones pobres, y letras trilladas (que rechazo hasta la alergia) con rituales de celebraci√≥n de la corporalidad y el erotismo, liberaciones provisorias, aunque no por ello menos trascendentes o necesarias, y afirmaci√≥n plebeya y carnavalesca de la pertenencia y la identidad colectiva (que reivindico y aliento).

Por eso. en v√≠speras de elecciones en la facultad, mi organizaci√≥n (la UES/MUNAP) pone cumbia wachiturra a todo lo que da. Es que mientras los troskos, la C√°mpora o Marea Popular, con algo de desconcierto, le suben el volumen a Manu Chao o Calle 13, nosotros sabemos que con los Wachiturros solo acrecentamos nuestro estigma de primera generaci√≥n de universitarios, de morochos colados en la universidad p√ļblica. Nos hacemos cargo de eso. Y eso rockea!

Pero en mi casa y para con mis sobrinos, porque aspiro a que lo popular puede ser otra cosa que una cagada de cuatro tiempos que echa mano de bater√≠as electr√≥nicas solo a los efectos de regatear sueldos de m√ļsicos, mientras limita su l√≠rica a hacer rimar diminutivos alusivos las zonas er√≥genas, es que me puedo permitir la honestidad de gritar con el compa√Īero Cristian Aldana: iiiLa cumbia es una mierda!!!


ACLARACI√ďN: Los videos que ilustran este post fueron intercalados por el editor del blog. Para comprender cabalmente esta nota y las ulteriores respuestas que se van a publicar, es recomendable leer PUTA FAMA (O EL BUEN GUSTO COMO PREJUICIO DEL ROCKERO PEQUE√ĎO BURGU√ČS, clickeando ac√°.

¿Qu√© ocurre en Argentina?

(Artículo de un periodista italiano)

por Gennaro Carotenuto

Es notable que cuando la especulaci√≥n afecta a Italia la culpa es de ... la especulaci√≥n, mientras que si el peso argentino pierde valor, la culpa es del gobierno de N√©stor Kirchner primero, y de Cristina Fern√°ndez ahora. No todo anda de maravillas en Argentina (¿por qu√© habr√≠a de ser as√≠?) y los datos macroecon√≥micos (el cambio peso / d√≥lar, con el primero que ha perdido 16 % de su valor en 48 horas, la inflaci√≥n, la desaceleraci√≥n del crecimiento del PBI, la dificultad para crear empleo formal, incluso con una tasa de desempleo por debajo del 7%) no son indiferentes para la fortaleza general de las pol√≠ticas redistributivas puestas en acci√≥n en el continente desde principios de este siglo. En particular, la salud de Cristina, evidentemente delicada, se presta a interpretaciones malintencionadas y tendenciosas por aquellos que no ven la hora de poner fin a la “anomal√≠a latinoamericana”. Sobre los problemas de salud de muchos l√≠deres de Am√©rica Latina que han dado vuelta una p√°gina despu√©s de la larga noche neoliberal (las muertes de N√©stor y Hugo Ch√°vez, las enfermedades de Lula , Lugo y Mujica ...) se podr√≠a abrir una comparaci√≥n audaz con la enfermedad y la desaparici√≥n igualmente temprana de Lenin y confiar en que no haya una analog√≠a posible.

Hay que recordar, sin embargo, d√≥nde estamos, en Argentina, en Am√©rica y en el mundo. La realidad es que a pesar de la desaceleraci√≥n del crecimiento econ√≥mico impetuoso de los √ļltimos a√Īos, la Argentina y la Latinoam√©rica integrada contin√ļan reduciendo la desigualdad, un dato que enoja a los expertos de siempre, reunidos en Davos, que ven en Am√©rica Latina un testimonio vivo de la falacia y la injusticia del modelo. En comparaci√≥n con el final de los a√Īos 90, probablemente el momento de mayor desigualdad en la historia del pa√≠s, el √≠ndice Gini que mide la desigualdad est√° ahora casi en la mitad. Para el PBI y el valor del d√≥lar, los √ļnicos par√°metros que tienen valor en el mercado mundial, la igualdad es un estorbo, un valor negativo que impide liberarse al esp√≠ritu animal del mercado y la creaci√≥n de riqueza. Para tomar s√≥lo un ejemplo, uno de los muchos programas del gobierno ha permitido la creaci√≥n en 2013 de 85.000 empresas industriales. Otro programa concentra los esfuerzos (los cr√≠ticos hablan de gasto p√ļblico clientelista) en la inserci√≥n en el mundo laboral de los j√≥venes de clase popular de entre 18 y 24 a√Īos, que no son sino el terror de las clases medias racistas de siempre.

Estos (manipulados por los medios monop√≥licos de comunicaci√≥n ) contin√ļan viendo a esos "cabecitas negras" que vienen de la periferia, como el nudo de sus temores por la seguridad, piden la mano dura, miran a la derecha y son inducidos a creer que la libertad m√°s importante es comprar y poseer d√≥lares. No es as√≠, la principal libertad es la de la inclusi√≥n social, la igualdad y las pol√≠ticas redistributivas. Y fuera de los pa√≠ses centrales (y aun en ellos...) , como se evidencia con los problemas similares que tiene la Venezuela bolivariana, la justicia social y un alto nivel de gasto p√ļblico destinado a las pol√≠ticas redistributivas son incompatibles con los indicadores macroecon√≥micos que el modelo neoliberal pretende imponer a cualquier costo, incluso el costo humano.

Las pol√≠ticas p√ļblicas dirigidas a la creaci√≥n de igualdad y seguridad son, de hecho, vistas por los mercados internacionales como una venda sobre los ojos, y la ca√≠da del peso es una pistola apuntada sobre el pa√≠s. La √ļltima vez, con la dolarizaci√≥n, se escogi√≥ el camino del sacrificio humano, la destrucci√≥n del Estado, la hambruna inducida por el FMI con miles de muertes por inanici√≥n, la desindustrializaci√≥n del pa√≠s y su remate total. Con todos los defectos y debilidades, la Argentina ha vuelto a abrir escuelas y hospitales, ha reducido la desigualdad a la mitad, y el momento actual, a√ļn si se tratara del fin de un ciclo, es mil veces mejor qu aquel.

Traducción: Lidia Ferrari

lunes, 27 de enero de 2014

Con Gerardo Fernandez, el Ingeniero y el Licenciado Baleno analizamos todo, todo, todo (El Vermucito)



Esta foto del Vermucito no es de ayer, así que, afortunadamente, yo no aparezco

Ayer fui invitado al Vermucito, el programa conducido por Gerardo Fern√°ndez en AM Cooperativa, en el demencial horario de los domingos a las 9:00 de la ma√Īana. En realidad era la √ļltima emisi√≥n en ese horario, ya que a partir de la semana pr√≥xima pasan a los s√°bados al mediod√≠a.

Compartí la mesa y tuve el gusto de conocer al Ingeniero Néstor Sbariggi, al Lic. Baleno y a Guille Di Baja.

Antes de nuestra tertulia hubo una serie de entrevistas a economistas sobre el tema del momento, obvio: devaluación, pulseada con el poder económico concentrado y demás. Después, cuando llegó nuestro turno, pasamos por todos los temas de la coyuntura, el momento inédito para el kirchnerismo, Cristina y la cristina-dependencia, la sucesión del liderazgo K, los candidatos que se perfilan, Scioli, el desinfle de Massa y su lucha por mantener visibilidad, la prudencia del peronismo, los dilemas radicales y satélites, la política comunicacional, los errores del gobierno, los trenes, los cortes de luz, el síndrome del pato rengo, el sciolismo gaseoso, Alberto Fernández, la capacidad de Kicillof para la pulseada que se viene, la carencia de segundas líneas, lo que hacía Néstor y nadie hace, la capacidad de Cristina para elegir un sucesor, las PASO, Manal, los panaderos anarquistas, las bolas de fraile, la sintonía fina que no fue, la inequidad de los servicios subsidiados, el rock de la tercera edad y otros rubros igualmente importantes, decisivos, candentes y decisivos. E importantes.

Primera hora



Segunda hora



Tercera hora

Anticipamos los titulares de hoy en los medios de derecha: lunes negro, el mercado rechazó las medidas, fracaso del plan // Frente cumbiero meets Mad Professor // El 99 % de la crítica no entiende el punto de vista de Scorsese

Todo eso en un solo programa de La otra.-radio. Mucho m√°s, en realidad (no olvidarse de los guitarristas). Clickear ac√°



El programa de anoche empezó con un párrafo de Aldo Ferrer al que vale la pena leer con detenimiento, porque parte de una caracterización del momento, que es política antes que económica, o más bien que no desliga la dimensión económica del conflicto actual como una cuestión técnica sino como una puja de poder. Diagnostica, plantea algunos escenarios deseables o indeseables, recomienda. Lean:

"Me parece que en esta circunstancia vuelve a aparecer el conflicto del proyecto de pa√≠s. Porque desde la perspectiva neoliberal, esto es el resultado de haber hecho una pol√≠tica de otro signo. Y entonces esto le va a dar mucho espacio a la cr√≠tica neoliberal y tambi√©n a la externa, porque la forma en que la Argentina resolvi√≥ su tema de deuda externa despert√≥ un gran resentimiento en los mercados financieros. El tema est√° en c√≥mo se da una respuesta a esta situaci√≥n de una manera consistente con un proyecto industrial, de inclusi√≥n social, de reafirmaci√≥n de la soberan√≠a. El riesgo es que sigan perdiendo reservas, que no se estabilice el mercado y que se descontrole la negociaci√≥n salarial. Creo que esta situaci√≥n exige un replanteo del manejo de la restricci√≥n externa. Hay todo un tema de manejo pol√≠tico, de di√°logo. Hace falta establecer una plataforma m√°s amplia y consensuada". (“Reaparece el conflicto por el proyecto de pa√≠s”. Completo ac√°)

Nuestro experto en econom√≠a hizo una escripci√≥n concisa del punto en que se encuentra esta lucha por la renta. Y nos animamos a anticipar los t√≠tulos que hoy van a instalar los medios de la derecha: a pesar de que el gobierno sabe que esta es una pelea de largo aliento, La Naci√≥n, Clar√≠n y otros voceros de la recesi√≥n van a decretar hoy mismo que el mercado dijo no y que el plan (a√ļn no implementado) fracas√≥. Sus deseos son algo m√°s que solo deseos: la econom√≠a del miedo necesita inyectar miedo en la sociedad como factor que empuje a acelerar los tiempos. El modus operandi del violador econ√≥mico sigue una coreograf√≠a que conocemos cada vez que quisieron acorralar a la democracia, para quitarle legitimidad pol√≠tica. O sea: no se juega hoy la cotizaci√≥n del dolar, sino torcerle el brazo al poder pol√≠tico.



Pero en el programa hablamos de una vertiente de la cumbia muy refinada y sutil, que no por eso deja de ser cumbia, es decir: con un pulso de baile irresistible. En Colombia hay una agrupaci√≥n de j√≥venes m√ļsicos llamada Frente Cumbiero, que hace poco se encontraron con uno de los precursores del Dub, Mad Professor (nacido en Guyana) e hicieron un disco exquisito del que pasamos un par de temas.


Tambi√©n escuchamos a un cumbiambero m√°s tradicional, Aniceto Molina, remixado y acompa√Īado por el rapper neoyorquino Ghostface Killah. Y escuchamos algo m√°s de la m√ļsica de DJ Negro Dub y Che Cumb√© para P3ND3JO5.



Nada de esto nos impidió deleitarnos con una versión increíble de "La Cumparsita", interpretada por Leopoldo Federico y Roberto Grela, o duettos inolvidables como el de Spinetta con Tomy Gubisch, o Django Reinhardt con Stephan Grapelli, entre otras gemas que nos suele traer Cristian Bonomo.

Y junto a Martín Farina y Lautaro García Candela (del blog "Cuando el arte ataque"), hicimos un repaso de varias películas en cartel o por venir: El lobo de Wall Street (detenido análisis del problema del punto de vista en Scorsese), Spring Breakers, This is the end (chicos ricos lanzados al consumo desaforado), Escándalo Americano (decepción), La vida de Adelle (buena con algunos "peros") y This is not a film, a punto de estrenarse.



O sea que si el programa no les interesa, difícil que el chancho chifle. El programa se puede se puede escuchar clickeando acá.

domingo, 26 de enero de 2014

Las películas del momento: Escándalo americano, El lobo de Wall Street, La vida de Adele, Gravity, Museum Hours, Blue Jasmine...

Esta noche hablamos de cine en La otra.-radio. FM La Tribu. 88, 7. Online



Esc√°ndalo Americano: ¿La favorita del Oscar? ¿C√≥mo dijo? ¿10 nominaciones? ¿Le puede llegar a ganar a El lobo de Wall Street o Gravity? ¿Me est√° jodiendo? ¿Este subscorsese? ¿Este patchwork de oldies de los 70? ¿David O. Russell? Me est√° cachando, ¿no?


El lobo de Wall Street

POR QU√Č ALGUIEN COMO SCORSESE ES UN GRAN AUTOR CINEMATOGR√ĀFICO

Este es Scorsese por s√≠ mismo. Uno de los √ļltimos creadores de formas del cine americano. 

Scorsese hace lo que mejor sabe, abismar la conciencia subjetiva de los winners/losers de la sociedad USA. Pregunta qué es el punto de vista.

¿Por qu√© alguien es un buen director? Porque est√° del lado correcto: no. Porque juzga a sus personajes: no. Porque hace lindas im√°genes: no.

¿Porque est√° en el bando de los buenos? No. ¿Porque condena a los malos? NO ¿Por ser llevadero? NO!

Scorsese hace la cosa tan bien que algunos se desorientan totalmente: esperan que condene la delaci√≥n o condenan que perdone a los delatores. Como si el cine fuera el lugar del Juicio, un dispositivo judicial. ¿Deber√≠a Hitchcock condenar el asesinato en las ba√Īeras?

¿Tendr√≠a Fassbinder que condenar el suicidio? ¿Tod Browning condenar el vampirismo?

Si el cine se dedica a condenar, ¿los jueces van a hacer pel√≠culas?

Mucha confusión al respecto. Difícil que gane el Oscar: demasiado buena. (Hay más sobre esta película acá).


La vida de Adele: de Abdellatif Kechiche, pel√≠cula que me resulta dif√≠cil de analizar, quiz√°s porque las ideas involucradas son demasiado sencillas: hasta dir√≠a simplonas. Pero efectiva en su funcionamiento org√°nico. Se sostiene bien en su larga duraci√≥n y se va diluyendo en el recuerdo. Un melo, en el fondo demasiado convencional en su concepto, a pesar de su audacia er√≥tica, que parece exigir una respuesta intensa. A muchos cr√≠ticos les ha encantado.Un sector menor la odia. Yo ni ni. Un interrogante a develar en el futuro de Kechiche. 


Gravity: de Alfonso Cuar√≥n. Un milagro del mainstream. El cine americano (aunque el director sea mexicano) todav√≠a puede encontrar formas nuevas para g√©neros que parecen haberlo dado todo. Su estilismo tan elegante, su forma tan depurada, parecen decirnos que a√ļn el cine puede ser cl√°sico sin parodiar ni restaurar ni ironizar ni camelear. Gravity plantea preguntas cruciales en la era de la imagen digital: ¿qu√© es el espacio cinematogr√°fico? ¿qu√© son la pesadez y la ligereza? Cuar√≥n muestra que tiene una gran visi√≥n cinematogr√°fica y la viene desplegando sin prisa y sin pausa. Si sigue as√≠, se va para la estrat√≥sfera.


Museum Hours: quedan pocas funciones para ver esta hermosa pel√≠cula de Jem Cohen. El hilo conductor no son las cavilaciones sobre los museos y las artes pl√°sticas. M√°s bien forman parte de una deriva conversacional donde a los momentos hablados les siguen otros meramente mudos, o cantados. A veces las palabras pronunciadas aparecen en simultaneidad con im√°genes aparentemente (o realmente) desconectadas de ellas: vistas de la ciudad de Viena, escenas callejeras, edificios, palomas, √°rboles, cielos, cables que atraviesan el cielo, restos de objetos tirados por la calle, basura, gente sola o acompa√Īada.Conviene no perd√©rsela en las funciones que quedan: ser√° dif√≠cil de conseguir una vez que baje de cartel. M√°s comentarios ac√°.



Blue Jasmine: ¿Queda algo por decir de Woody Allen? Mientras √©l mantenga su pulso cinematogr√°fico inigualable, queda todo por decir. Larga vida a Woody.

Esta noche hablamos de cine en La otra.-radio. Crítico invitado: Lautaro García Candela. También viene Federico Kucher, periodista especializado en economía, para hablar de imaginen qué. FM La Tribu. 88, 7. Online

Guitarristas

Hoy medianoche en La otra.-radio / FM La Tribu / 88,7 / online





por Cristian Bonomo

O mejor dicho: si yo hubiese estudiado guitarra
habría empezado por intentar sacar esos solos
y esa manera de tocar.

Posdata: No es esta la √ļnica m√ļsica que vamos a escuchar. Presentaremos tambi√©n al Frente Cumbiero en su hist√≥rico encuentro con Mad Professor. Y a Aniceto Molina. Vamos a hablar de las pel√≠culas del momento (Esc√°ndalo americano, El lobo de Wall Street, La vida de Adele, Gravedad, Her y otras), con Mart√≠n Farina y un crtico invitado: Lautaro Garc√≠a Candela. Tambi√©n viene Federico Kucher (P√°gina 12), periodista especializado en econom√≠a, para hablar de imaginen qu√©. FM La Tribu. 88, 7. Online

s√°bado, 25 de enero de 2014

Devaluaci√≥n, el 2015, el 2019 y el cambio clim√°tico: ¿habr√° temperaturas de 50¬ļ C la semana que viene?

Ma√Īana en El Vermucito, junto a Gerardo Fern√°ndez, el Ingeniero Sbariggi y el Lic. Baleno te sacamos todas las dudas. AM Cooperativa. DE 9:00 a 12:00... ¡de la ma√Īana!

por el Lic. Baleno
Uno que siembra soja en sus 800 hect√°reas viene y dice: "Toda la soja de la cosecha pasada la tengo en silos bolsa y no pienso vender, no necesito vender. La cosecha que haga este a√Īo tambi√©n la voy a dejar en silo bolsa, puedo aguantar tranquilamente sin vender. Prefiero esperar, cuando necesite guita abro el silo bolsa y cuento cuantos granos es lo m√≠nimo que necesito vender y cerrar la caja y que vengan con la cana a ver quien se hace matar por ellos". 
Ese es el pensamiento del sembrador mediano (quiz√°s el grande no, quiz√°s sea aun peor por tener mas espalda, en fin, que lo averig√ľen los funcionarios que para eso les pagan) una vez embolsado el grano lo guarda medio a√Īo como m√≠nimo le guste o no le guste a Kiciloff.
Se empoderaron. En serio, no de pico. Y no los vas a correr por la tele.
Al que no le guste que levante la bandera blanca.
(Blog El Magma, clickear ac√°)

Devaluación y mientras tanto



En pol√≠tica es muy importante el "mientras tanto", porque la historia nos ense√Īa que no se vive de triunfo en triunfo y la mayor parte de los tiempos son dif√≠ciles: eso fue as√≠ en la √©poca de Jesucristo, la Revoluci√≥n Francesa, en la de Len√≠n y tambi√©n en el primer peronismo. En √©pocas de marea favorable, cualquier gil se sube al carro (y despu√©s tard√°s el doble en darte cuenta de que se pas√≥ a la contra). El resto del tiempo hace falta seguir trabajando, aguantar los trapos, pensar mejor. El que vivi√≥ apenas algunas d√©cadas en este pa√≠s sabe que es m√°s largo el tiempo de la dificultad. Lo mismo puede decirse del per√≠odo actual: la mayor parte del tiempo el kirchnerismo estuvo por zozobrar. Eso es lo que, al menos a m√≠, me lleva a seguir. Si todo anduviera sobre rieles, me olvidar√≠a un poco y me dedicar√≠a m√°s a otras cosas. Es lindo ganar elecciones y saber que tu posici√≥n es compartida por muchos, pero al otro d√≠a hay que seguir y seguir. Y seguir. Si hay algo de lo que podemos estar seguros es que el adversario nunca se da por vencido y la victoria se construye en una trama de peque√Īas y grandes derrotas y aprendizajes.

Todo esto, que pueden parecer palabras vagas, lo quiero escribir porque hay que deslindar la vida política de las modas y de las tendencias instantáneas, en un mundo donde prima la instantaneidad. Yo podría escribir la frase más bonita e impactante para refutar al cretino que se cambió de bando y ahora se solaza con nuestra dificultad. "Devaluación y Ajuste", titula el quebrado: con qué poco lo quebraron. El asunto es que una frase bonita no termina con la tarea, no hay victoria definitiva y el presente es, siempre, lucha. La esperanza no está puesta en el resultado inmediato, sino en la justicia que, mientras tanto, logremos conquistar en nuestra posición.

Es decir: no hay historia m√°s que la del mientras tanto.

De la devaluación, la perspectiva económica y la capacidad para recuperar terreno e ir más allá en nuestro proyecto hay que seguir aprendiendo y pensando, opinadores sobran. No quiero boludear con opiniones que se consiguen rápido y sirven nada más que para aplacar la angustia: veamos qué pasa, pensemos qué hacer.

Ahora quiero destacar tres textos de valiosos compa√Īeros de rumbo, de distinta procedencia, formaci√≥n y edad, los tres preocupados bien en pensar el mientras tanto. Me interes√≥ leerlos, as√≠ como reproducir algo de lo que dicen:

Hugo Presman: 

"El control de cambio extendido fue necesario para parar la fuga de capitales que el gobierno de Cristina Fern√°ndez soport√≥ desde sus inicios. Pero el mismo, al tiempo que par√≥ la salida, termin√≥ cerrando toda posibilidad de ingresos de capitales. El atraso cambiario empez√≥ a afectar a las econom√≠as regionales fundamentalmente y fue perdiendo paulatinamente la funci√≥n de anclaje de la inflaci√≥n junto con el congelamiento de las tarifas de los servicios p√ļblicos por lo que se decidi√≥ una actualizaci√≥n del tipo de cambio oficial con una tabla de devaluaci√≥n programada que indudablemente produjo una retenci√≥n de exportaciones y un adelantamiento del pago de las importaciones. Las consecuencias negativas contradicen los objetivos perseguidos. Para tener un panorama del atraso cambiario basta se√Īalar que del 2007 al 2011 la inflaci√≥n anual promedio fue de alrededor de un 18% y el tipo de cambio se actualiz√≥ en un 7%. En el 2012 la brecha se increment√≥ en unos 10 puntos. En el 2013 la distancia anual se acort√≥.

"A su vez la brecha cambiaria actual que fluct√ļa ente el 60 y 70% acent√ļa la sobrefacturaci√≥n de importaciones, la subfacturaci√≥n de exportaciones, el contrabando y la triangulaci√≥n desde donde se pueden entender incrementos inexplicables de las exportaciones de soja de Uruguay y Paraguay.

"He venido sosteniendo que la brecha cambiaria no puede ser analizada por la peque√Īez del mercado marginal del d√≥lar (lo que es cierto), pero lo que se omit√≠a incluso desde los t√©cnicos y periodistas econ√≥micos favorables al gobierno, es que dicha cotizaci√≥n influye sobre la totalidad de la econom√≠a en su nivel macro y micro.

"Ning√ļn capitalista va a realizar una inversi√≥n trayendo d√≥lares para que se liquiden los mismos al cambio oficial, cuando la brecha con el marginal tiene semejante magnitud. El gobierno, preocupado por la falta de ingresos de d√≥lares y la sangr√≠a sobre las reservas por las amortizaciones de la deuda y pagos de intereses, ha establecido en los hechos cambios diferenciales para superar esta traba, para los exportadores que retienen exportaciones y para inversiones como las de Chevr√≥n. Pero esto se concreta en un clima de corrida cambiaria, que inutiliza el instrumento, ante la expectativa que el gobierno tenga finalmente que claudicar con el golpe de mercado en desarrollo.

(...)"Postdata: La nota estaba concluida cuando el gobierno parece convalidar en la ma√Īana del 24 de enero la cotizaci√≥n del d√≥lar oficial que alcanz√≥ en el d√≠a de ayer los $8, al tiempo que se regresar√≠a al control de cambios limitado ( conocido tendenciosamente como cepo cambiario) de los primeros meses de instrumentaci√≥n con una baja del pago a cuenta del impuesto a las ganancias sobre las compras de d√≥lares, incluidas las destinadas a atesoramiento, del 35 al 20%, siempre que la AFIP de la autorizaci√≥n pertinente. Haber actualizado la paridad cambiaria era necesario, pero como decisi√≥n aislada es extremadamente insuficiente y en ese caso su efecto sobre los precios se har√° sentir inmediatamente.

Toda medida tomada en frío sin la arquitectura política que implique jugar al ataque y no meramente calmar a los especuladores, sólo será, en el mejor de los casos, una tregua parcial y de corto alcance (Completo acá).

Juan Soriano:

"Por mi parte, me resulta muy impopular ésto como me parece impopular lo del impuesto a las compras en el exterior o el aumentito al bondi, o cosas así que paga el pueblo y no el empresario que nada en guita desde el 2003 en adelante. Lo mismo las empresas telefónicas o las energéticas, que tienen océanos de dinero AJENO.

"Impopular no implica ser gorila, ni de derecha, ni liberal, pero huele a cosa que no comprendo y a cosa que no quiero.

"Más acá, mientras todos los militantes sepamos dónde estamos parados, qué es lo que hay que hacer y seamos sinceros con lo que pensamos y decimos, la irreverencia del kirchnerismo seguirá viva: no tenemos que aceptar todo alegremente ni tenemos que justificar todo ni todo nos tiene que gustar (...)

"Será cuestión de esperar a la semana que viene, de rogar porque los controles funciones y de exigirles a todos los que tengamos a mano, que se decida por una jodida vez por un par de medidas que pueden ser populares y buenas para todos: yo me acuerdo de la felicidad de esas plazas cuando teníamos mucho por festejar, y tengo la esperanza concreta de que el kirchnerismo va a volver a hacer kirchnerismo, como lo hizo con el Progresar.

"Aunque esta de una de cal y una de arena me esté empezando a joder, es pertinente que comprendamos que no todo es color de rosas y que la política tiene cosas así.

"También, es necesario que les contemos a los más jovenes qué es un escenario de hiperinflación (éste no lo es ni por las tapas, ni de cerca) y que los preparemos para una eventual resistencia pacífica y militante, si un día el kirchnerismo no es más gobierno: muchos de nosotros militamos en épocas gloriosas y siendo los ganadores, no los perdedores. Es ahora cuando se tienen que poner de pie más que nunca las agrupaciones y los militantes, con sinceridad y valor, para poder comprender, militar, subir al barrio, y enojarse si algo no nos gusta". (Completo acá)

Abel Fern√°ndez:

"¿Por qu√© entonces se permiti√≥ la devaluaci√≥n, se preguntar√° alg√ļn lector inocente, si queda? ¿El gobierno quer√≠a favorecer en esta ocasi√≥n a los productores rurales de la pampa h√ļmeda, en su mayor√≠a enconados opositores, a los de los cultivos regionales, algunos oficialistas y otros no, y, en general, a todos los que tienen stock para exportar, incluyendo tal vez Cargill, Bunge y Dreyfus?

"No lo creo. En mi opini√≥n, lo hizo porque no tuvo otro remedio. En general, esa es la raz√≥n por la que todos los gobiernos, en todos los pa√≠ses, aceptan devaluar: porque ya no pueden sostener el valor de su moneda. Ning√ļn Estado quiere recibir menos bienes por los billetes que √©l mismo emite, pero a veces tiene que aceptarlo. Recordaba en ese posteo del jueves que le pas√≥ a Inglaterra tres veces, en la Gran Depresi√≥n, en 1967 y en 1992, para dar un ejemplo.

"Son los costos de la inflaci√≥n – aunque no sea nac&pop, parece, hablar de esos temas – y/o de la falta de competitividad. Peor es no poder devaluar cuando eso sucede, por estar atado a una moneda ajena, como nos pas√≥ a nosotros a fines de los ´90 y a algunos pa√≠ses europeos ahora.

"(...) Me interesa se√Īalar en ese plano una muestra de la capacidad de reacci√≥n de este gobierno, a la que hago menci√≥n en el t√≠tulo, y en el bonito video de arriba donde aparece esa extra√Īa pareja: Jorge Capitanich y Axel Kicillof. Donde anuncian que “autorizan a personas f√≠sicas a comprar divisas para fines de atesoramiento y bajan a 20% el anticipo del impuesto a las Ganancias“.

"Sobre esta medida en s√≠, y la forma – hasta ahora muy confusa – en que se va a implentar – voy a escribir m√°s adelante. (Por ahora, me arriesgo con una predicci√≥n: el lunes no pasar√° mucho; y seguir√° habiendo – al menos hasta que no se tomen otras medidas – un d√≥lar “blue”, cuyo precio estar√° entre $ 11.- y $ 13.-).

"Puedo estar muy equivocado, pero ese no es el punto. Frente a una situación que es una derrota simbólica, el gobierno, mientras sus voceros todavía repiten pavadas, se da cuenta que debe producir hechos. Pueden ser acertados, o no; pueden significar Рcreo que es así Рaceptar una realidad que no es la que se pretendía. Pero muestran la condición básica de un gobierno: Asumir la realidad, y gobernar. Sonará sectario, pero tengo que decir que es una cualidad peronista".
(Completo ac√°).

viernes, 24 de enero de 2014

Hija maldita

(Sobre Bloody Daughter, de Stéphanie Argerich)



por Liliana Pi√Īeiro

La m√ļsica (tan femenina, tan voraz) nos rob√≥ una mujer. Esa mujer que no fue (y esa chica que es) se llama Martha Argerich, la extraordinaria pianista cuya intimidad es entreabierta en Bloody Daughter, este documental que realizara una de sus hijas. Entusiasmada con el regalo que le hiciera su madre, St√©phanie utiliza su c√°mara para filmarla en diferentes momentos de su vida: durmiendo, desayunando, revisando fotos familiares, paseando por el Jard√≠n Bot√°nico en Argentina, conversando…Re√ļne todo ese material para la pel√≠cula, intercalando inclusive videos de archivo donde vemos a Martha, joven y bella, en diferentes lugares del mundo, sobrevolando sus manos sobre el piano para interpretar con maestr√≠a inigualable a Mozart, Chopin, Schumann, recibiendo la adoraci√≥n del p√ļblico, firmando aut√≥grafos, concediendo entrevistas. Todo se intenta abarcar desde un ojo implacable: desde la picard√≠a indescifrable de su mirada hasta la tensi√≥n previa antes de salir al escenario, desde la queja repetida hasta la sonrisa vital. Pero el objeto a filmar es imposible de ser atrapado, hay algo en su rostro que goza de una manera desconocida, y por eso resulta fascinante. Se necesitan otras voces que puedan dar cuenta de la complejidad de una vida santificada en el altar del arte. As√≠ aparecen la abuela, las hijas, los amantes, esos otros que la rodearon sin tocarla: hay un n√ļcleo esquivo en los dioses, y √©ste parece ser uno de ellos.



V√≠ctima feliz de sus dones, la precocidad de Martha determin√≥ su adolescencia, edad en que la m√ļsica toma posesi√≥n de ella, y a la que queda fijada emocionalmente, con toda la riqueza y la pasi√≥n por vivir que la misma implica. Bajo el cabello canoso de sus 70 a√Īos se esconde una joven traviesa, con la libertad suficiente para encarar la vida por fuera de todo modelo esperable. Admirada y protegida por sus hijas, convoca el amor de √©stas desde un lugar no precisamente maternal. Ya sea en la ausencia (en el caso de Lyda, su primera hija, pas√≥ a√Īos sin verla) como en la presencia, siempre fue Ella, ocupando todo el espacio con la lejan√≠a de las may√ļsculas. Y sin embargo, en algunas ocasiones, supo ser una divertida compa√Īera de juegos. No es casual que el documental comience con la escena en la que St√©phanie se convierte en madre, como si ese registro vincular se abriera para la joven s√≥lo en ese momento. La inclusi√≥n de Martha es, entonces, la de un acompa√Īamiento fraternal.

Una de sus √ļltimas escenas es especialmente conmovedora: Martha y sus hijas conversan en un parque. Todas quieren saber algo m√°s sobre esa madre que se les escapa. Una de ellas le pinta las u√Īas, y recuerda el impacto que le provocaba, siendo ni√Īa, la visi√≥n de su pie movi√©ndose sin cesar sobre el pedal del piano. En una suerte de fetichismo, ese pie es signo de un encuentro amoroso… As√≠ sucede siempre: finalmente la m√ļsica nos acuna, nos contiene, abre sus brazos gigantes y nos salva a todos.

P3ND3JO5

By Rodrigo M. Malmsten

Dedico este poema a mi querido y brillante Raul Perrone

Los rostros de los chicos
viajan en patinetas
buscando el amor, el sol, las lunas
las calles como senderos se abren
Perrone
rostros de barrio, bajo y sobre las luces
de una ciudad
barrio que envuelve como caricias
con sus celestiales
Ituzaingo es mítica
es Perrone
es luz de Dreyer
miradas dulces en la incertidumbre de los tiempos
viajando de alma en alma
de sexo en sexo
de rostro en rostro
de fantasmas que giran en el vértice del tiempo de las noches
Perrone corazón en corazón
P3ND3JO5
solos
sueltos
solos
locos
buscando los senderos de la libertad
en las voces perennes del cine mudo
antiguo viejo
pero contempor√°neo
Perro/ P3ND3JO5/luces
y un espejo en donde se mira,
todos los personajes son Perrone
son su mundo, el universo oce√°nico
bajo el asfalto y las pistas de skate insinuante
mares que fluyen en los cuerpos de los adolescente
incansable en busca del otro/
bajo el manto del alba
Perrone, imagen/ P3ND3JO5
Perrone locura/ P3ND3JO5
amor/ P3ND3JO5/Perrone
Perrone
camara/ojo/pantintojo
Perrone/amor/libertad
Perrone Arte
Humilde, fuerza
P3ND3JO5
vida, silencios que viajan como peces
musicales que transitan el horizonte del hombre
amor
y del otro lado
el corazón de sus Alicias en el país
de la no maravilla, que se construyen
con las alas y esas sangre candente
de este
P3ND3JO5/Perrone
que es y ser√°
los Soles del oeste bonaerense
por siempre jam√°s

jueves, 23 de enero de 2014

Regresó la Unión Soviética



REGRES√ď LA UNI√ďN SOVI√ČTICA
por Diego Menegazzi (ex-colaborador de La otra)

Quien iba a decir que en pleno siglo XXI la Argentina se iba a convertir en un émulo de la vieja Unión Soviética.

A partir de hoy, la AFIP exige presentar una declaraci√≥n jurada a todos aquellos que hagan compras al exterior por Internet, aunque sea un m√≠sero DVD en oferta. Adem√°s del 35% de impuestos que ya tributamos por la compra, deberemos pagar otro 50% por entrar mercader√≠a al pa√≠s. ¿Qu√© tal? ¿Esto sigue siendo una democracia? Quien sabe...

¿Por qu√© la gente compra en el exterior? Muy f√°cil, TODO es much√≠simo m√°s barato. Porque los productos de todo tipo en la Argentina est√°n por la nubes, con una enorme carga impositiva que los encarece. Y lo que se hace aqu√≠ muchas veces resulta de muy mala calidad. Ejemplos sobran.

En mi caso, he comprado por internet todo lo que no consigo aqu√≠. Libros, pel√≠culas de autor y sobre todo m√ļsica cl√°sica contempor√°nea. Todo lo que desapareci√≥ de las bateas durante la "d√©cada ganada". As√≠ que adi√≥s a los Cd's, y Dvd's importados, adi√≥s a Sokurov y Philip Glass.

¿Qu√© har√°n los que estudian ciencias, cuya bibliograf√≠a se compone de alrededor del 80% de libros publicados en lengua extranjera? ¿Tendr√°n que contratar a un despachante de aduana para poder seguir sus carreras? ¿Nos seguiremos embruteciendo?

Qué ironía. Si uno gasta 100 dólares en compras por Internet, ahora tendrá que pagar 85 dólares al gobierno en impuestos. Ahora, si sos un narcotraficante y necesitás blanquear tu dinero, el gobierno te ayuda a meter sin problemas el dinero ilegal al sistema. Así estamos.



Menegazzi ayer public√≥ en facebook esta tremenda denuncia contra la dictadura comunista que nos oprime. ¡Ojal√° no se entere la KGB, pobre Diego! y la ilustr√≥ con la foto que encabeza este post. Un par de acotaciones:

- Me acota Nacho Garassino: "Casualmente o no, esa es una foto emblem√°tica de la victoria contra el nazismo por parte de los aliados. Es la bandera roja sobre el Reichstag, en Berlin, Mayo 2 de 1945... No es la URSS... interesante".

- Noticia del Diario La Nación:
Libros, remedios y obras de arte quedan fuera de los límites que puso la AFIP a las compras en el exterior
Se podr√°n ingresar al pa√≠s m√°s de dos veces al a√Īo; lo especifica la AFIP en su sitio Web; alcanza a todos los servicios de env√≠os por correo postal
La Agencia que dirige Ricardo Echegaray aclar√≥ hoy en su sitio Web , refiri√©ndose al l√≠mite de dos env√≠os al a√Īo, que " quedan excluidas de la limitaci√≥n prevista en la presente norma los libros, medicamentos con receta m√©dica, obras de arte de la Ley 24.633 y dem√°s mercader√≠as de primera necesidad para el destinatario, debidamente acreditadas ante el servicio aduanero ". Su compra, sin embargo, s√≠ se computa para los 25 d√≥lares de franquicia anual.

- As√≠ que el √ļnico aspecto sovietizante es que si quiere importar sus disquitos, va a tener que pagar una franquicia de 25 d√≥lares. Menegazzi tendr√° que seguirse embruteciendo, pero no tanto como crey√≥. Seguir√° resistiendo a los soviets desde su muro de facebook.

- Por √ļltimo, me re√≠ mucho con el espantajo que se agita sobre la llegada del comunismo. Medios como La Naci√≥n logran su cometido (comentido) al asustar a peque√Īoburgueses impresionables con la llegada del comunismo, solo porque el estado regula las importaciones (cosa que hacen no solo los estados sovi√©ticos como el nuestro, sino incluso los ultracapitalistas, que establecen fuertes barreras arancelarias para el ingreso de importaciones). El kirchnerismo es un tibio reformismo que, pese a sus insuficiencias, tom√≥ algunas medidas que le ganaron la repulsa tenaz de la derecha tradicional y revivi√≥ un anticomunismo anacr√≥nico, propio de la guerra fr√≠a, en el sector m√°s gorila, pacato y voluble de la peque√Īo-burgues√≠a ilustrada. Los que merecer√≠an una vuelta del neoliberalismo que arrasar√≠a tambi√©n con ellos, como siempre pasa.