miércoles, 31 de agosto de 2011

Film Socialismo


"En 1947, Arnold Schoenberg cuenta cómo fue tratado de "bolchevique" por culpa de su método dodecafónico. Los más refractarios no se equivocarán: una incención formal radical es un peligro, hace reinar la ruptura, destruye presupuestos y desencadena las hipótesis. Sin olvidar en absoluto nada sobre el sufrimiento concreto, Film Socialismo metamorfosea ante nuestros ojos una tragedia colectiva, el desastre de las ilusiones perdidas, en una pirotecnia especulativa. Satisface en cierta forma el deseo formulado en las Histoire(s) du cinéma: "Al fin llegó el momento para que el pensamiento vuelva a ser aquello que realmente es: peligroso para el pensador y transformador de lo real". (Nicole Brenez, LUMIERE INTERNACIONAL GODARD).


"Un film musical. Pero, si es musical, es porque se inserta tanto en la m√ļsica contempor√°nea de las intensidades y ya no de las formas, como porque se liga a las nuevas experimentaciones en el campo de las frecuencias, las saturaciones y el ruido. Es una pel√≠cula rockera en alg√ļn extra√Īo sentido. Hendrix con una c√°mara digital a punto de explorar. A punto de explotar. Cinepunk". (Fragmento de "C√≥mo plantar granos en un campo de pixeles", texto de Gonzalo Aloras sobre Film Socialismo, anticipo del pr√≥ximo n√ļmero de revista La otra).


"Como en un film de Godard/
Aturdido como después de un film de Godard/

Y allí perdido entre los pasajeros del barco/
Alain Badiou, entre camarotes en la geometría del vacío/

Los pasajeros, mientras tanto, juegan con los tragamonedas/
Y el mar…. La mer, la mer, toujours recomenc√©e

Pero para los tripulantes de este Titanic
/cuyo hundimiento es seguir indiferente frente a la belleza del mar/
para ellos, Jean Luc,
nunca recomienza.

(Fragmento de "Filme Socialisme. Apuntes impresionistas sobre una primera visión del film de Godard en forma de poesía, con el permiso de Pasolini", poema de Alejandro Ricagno).

Fuerte polémica entre los periodistas y los hechos por el resultado de las elecciones



por Oscar Cuervo

El ministro del Interior Florencio Randazzo dio las cifras del escrutinio definitivo. Las diferencias con el escrutinio provisorio fueron m√≠nimas. La Presidenta se impuso por el 50,21%; seg√ļn la Justicia Electoral sac√≥ m√°s votos que los que le adjudic√≥ el escrutinio provisorio. A Cristina la votaron ‎10.750.000 electores; 391.719 m√°s que lo que se inform√≥ en un primer momento. En segundo lugar, a 8.140.000 votos de distancia, qued√≥ Alfons√≠n con 12,20%. Tercero Duhalde con 12,12%, m√°s abajo para la Justicia Electoral que lo que estaba en el escrutinio provisorio.

Randazzo se refirió a los medios de derecha que quisieron poner en duda el arrasador triunfo de Cristina en las primarias, instalando sospechas de fraude.

"Contrariamente a lo que quisieron instalar los medios monopólicos como Clarín y La Nación y algunos dirigentes de la oposición atacando no al gobierno, no a un partido político, sino a la calidad institucional de la que tantas veces hablan y a la que muy poco contribuyen" declaró Randazzo.

Randazzo destacó la vergonzosa distorsión informativa que practican algunos periodistas, como Mariano Obarrio, de La Nación. El 28 de agosto Obarrio tituló su nota en La Nación:


Las denuncias por errores en los telegramas
No cambiar√°n presidentes de mesa
Pese a las quejas, el Gobierno mantendr√° en octubre 
a las mismas autoridades que el 14 de agosto

Randazzo puso en evidencia que el titular contiene una falsedad deliberada, ya que no es el gobierno sino la Justicia Electoral la que designa a las autoridades de mesa. Ante la alusión, el empleado de La Nación reaccionó violentamente: a los gritos increpó al ministro:

"¿Vamos a tener que pedirle permiso al Gobierno o a la Presidenta para publicar una denuncia opositora? Es muy grave lo que dice porque acus√≥ a los medios de atentar contra la democracia". Y tras la escena de histeria alcahueta, se fue dando un portazo.

Pero Randazzo no acus√≥ a "los medios" por mentir, sino espec√≠ficamente a Clar√≠n y La Naci√≥n. Y aludi√≥ directamente a las mentiras escritas por Obarrio. Obarrio, La Naci√≥n y Clar√≠n no tendr√≠an que pedirle permiso al Gobierno para nada. Tendr√≠an que pedirles perd√≥n a sus lectores por enga√Īarlos sistem√°ticamente.

La persistente mentira en que incurrieron La Naci√≥n y Clar√≠n durante las semanas posteriores a las primarias parece indicar un intento de deslegitimar el voto contundente de apoyo a Cristina, que probablemente ser√° m√°s amplio en octubre. Entre las barbaridades con las que La Naci√≥n bombarde√≥ a sus incautos lectores, uno de los puntos culminantes es una nota de opini√≥n firmada por Claudio Jacquelin el viernes √ļltimo. Titulada "Ataques a la democracia real", el mentiroso Jacquelin escrib√≠a:

"Una falsa premisa ha logrado desviar hasta ahora la discusión y minimizar la importancia de las fallas, irregularidades o errores en el escrutinio de las primeras elecciones primarias abiertas y obligatorias, realizadas hace 11 días.

"Es el triunfo del argumento oficialista, seg√ļn el cual al haber 38 puntos de diferencia entre el primero (la f√≥rmula encabezada por Cristina Kirchner) y el segundo, nada puede cambiar en la pr√°ctica la existencia de un porcentaje menor de votos mal computados. Aunque para el juez federal con competencia electoral en el mayor distrito del pa√≠s no se trata de peque√Īos desaciertos sino de "errores muy grandes".

"El Gobierno y sus seguidores han conseguido reducir la mala praxis en el escrutinio a una cuesti√≥n aparentemente inocua para la democracia; un mal menor de naturaleza √©tica, moral y hasta legal, aunque no pol√≠tica, que es lo que importa, seg√ļn ese argumento.

"Pero, como pocas veces, queda en evidencia que una media verdad suele ser una gran falacia: el error, aun menor, en el cómputo de los votos no sólo tiene o puede tener consecuencias prácticas, sino que estas consecuencias pueden ser graves y producir efectos decisivos para la representación ciudadana. Es decir para la democracia real, no formal".

El texto del caradura Jacquelin no es una media verdad, sino una entera mentira. Su crispado tono para descalificar la transparencia del conteo electoral no tenia ning√ļn fundamento objetivo, pero s√≠ una clara intencionalidad de quitarle legitimidad pol√≠tica al liderazgo de Cristina, calific√°ndolo de "democracia formal, no real".

Para el propio Joaquín Morales Solá -el domingo pasado, antes de tener ninguna evidencia objetiva de lo que denunciaba-, las "irregularidades" afectaban la columna más básica de la democracia, de lo que se desprende que por los errores del escrutinio provisorio (errores que finalmente le habían restado 400.000 votos reales a Cristina), nuestra democracia había perdido su base:

"Las denuncias de la oposición fueron avaladas, parcial o totalmente, con más o con menos severidad, por dos importantes jueces electorales del país, María Servini de Cubría, de la Capital, y Manuel Blanco, de la provincia de Buenos Aires. Estaban juzgando la transparencia de las elecciones, la columna más básica e imprescindible de la democracia".

En Clarín del domingo, Van Der Kooy afirmaba, sin sustento objetivo, que "tantas irregularidades" desmienten la palabra de Cristina y y significan un retroceso en la calidad electoral:

"Ni la reforma política ni las internas han sido un dechado de virtudes , como pontificó Cristina.

"El triunfo de la Presidenta no puede estar bajo la m√≠nima duda ni que haya sospechas de fraude. Pero despu√©s de 28 a√Īos de democracia tantas irregularidades detectadas (malos recuentos; 8% de votos en blanco para presidente en Buenos Aires, que no se pueden cotejar, cuando la media hist√≥rica no super√≥ nunca el 2%) significar√≠an un retroceso en la calidad electoral. Tuvo raz√≥n Ricardo Lorenzetti, el titular de la Corte, cuando se√Īal√≥ que no habr√≠a que magnificar. Pero la necesidad de su intervenci√≥n p√ļblica, por s√≠ sola, podr√≠a estar indicando algo".

Tantas mentiras infundadas de Van Der Kooy podrían estar significando algo: un claro retroceso de su condición de periodista en favor de su práctica de farsante profesional.

martes, 30 de agosto de 2011

Las canciones de amor


Dice Oscar Cuervo:

Ismael ama a Julie mientras ambos flirtean con Alice, hasta que Ismael pierde a Julie y ah√≠ empieza una deriva amorosa impregnada por el fantasma suyo sobre todo, cuando ya √©l se empieza a quedar cada noche con una persona distinta en su cama. Ismael se queda sin plan, la hermana mayor de Julie tiene planes para √©l, la madre de Julie tambi√©n tiene planes para √©l, pero aparece Erwann, el bret√≥n, hermano peque√Īo de Gwendal y el plan falla.

Todos est√°n bastante desorientados, con excepci√≥n de Erwann quiz√°s, deambulan por la ciudad sin rumbo preciso y apelan a la telefon√≠a celular para decirse lo que a√ļn no se atreven a decirse en la cara, los roles de g√©nero est√°n algo desdibujados para colmo, de modo que las canciones de amor no anclan en una Hhistoria en sentido fuerrte, lo cual es un inconveniente desde el punto de vista de los que apuestan a alg√ļn tipo de desarrollo dial√©ctico. No obstante, los enamoradizos de esta √©poca fluctuante se enamoran y siguen mirando hacia arriba, desde abajo, para ver si la ventana est√° abierta.



Erwann:
¿Alguna vez has amado
por la belleza del gesto?
¿Alguna vez has mordido
la manzana con todos los dientes?
¿Por el sabor de la fruta,
su dulzura y su gusto,
te has extraviado alguna vez?

Ismael:
Sí, yo he amado,
por la belleza del gesto,
pero la manzana estaba dura
y me rompí los dientes.
Esas pasiones inmaduras,
esos amores indigestos
a menudo me hicieron sentir mal.

Erwann:
Pero el amor que dura
deja a los amantes exang√ľes,
sus besos, demasiado maduros,
nos pudren la lengua.

Ismael:
Los amores pasajeros
nos dan futiles fiebres,
sus besos, demasiado inmaduros,
irritan nuestros labios.
Porque si uno quiere amar
por la belleza del gesto,
el gusano de la manzana
se desliza entre nuestros dientes,
nos come el corazón,
el cerebro y el resto,
vaci√°ndonos lentamente.

Erwann:
Pero si osamos a amar
por la pura belleza del gesto,
ese gusano de la manzana
que se desliza entre nuestros dientes
puede hacernos fragante el corazón
el cerebro y nos deja
su perfume dentro nuestro.

Ismael:
Los amores pasajeros
hacen esfuerzos vanos,
sus caricias efímeras
fatigan nuestro cuerpo.

Erwann:
Pero el amor que dura
hace a los amantes menos lindos
sus caricias, por desgaste,
envilecen nuestra piel.


Dice Eduardo Benitez:

(Atenti: se revelan detalles de la trama): Un enrarecimiento en la pantalla se aloja a los 25 minutos de comenzada la función de Las canciones de amor de Christophe Honoré. Un anómalo musical, tal vez algo feroz. Pero indiscutiblemente placentero.

Lo cierto es que la pel√≠cula en sus primeros minutos nos tiene reservada una agraciada oscilaci√≥n entre Los paraguas de Cherburgo y La mam√° y la puta. Con un tr√≠o amoroso que expresa sus titubeos, sus inseguridades, sus afectos a puro canto: Ismael (Louis Garrel), Julie (Ludivine Sagnier) y Alice (Clothilde Hesme). De repente un vuelco en la historia… alguien muere en el interior de un boliche bailable ubicado en un s√≥tano, la joven Julie sufre un paro respiratorio. Un paro para el espectador. Ludivine Sagnier expatriada del film a los veinte minutos… Christophe Honor√© se da ese lujo. ¿Qu√© hacer ahora que el gui√≥n parece naufragar? Asistir a una actuaci√≥n. Cuando la sensaci√≥n inicial parecer ser la de una pel√≠cula que ha perdido el rumbo, Louis Garrel -Atlas sosteniendo el firmamento- se pone a sus espaldas el film y nos saca a pasear con √©l a pasos de gigante. A partir de la muerte de su novia, Ismael pasar√° por un primer per√≠odo de duelo de una profunda tristeza y luego buscar√°, har√° un peregrinaje de cama en cama. Una b√ļsqueda que tiene m√°s que ver con una validaci√≥n de s√≠ imposible de efectuar en soledad, que con descubrir cierta imagen de su novia muerta en los otros. El deseo de Ismael por los otros recrudece, porque en sus relaciones esos otros le confirman que √©l todav√≠a no est√° muerto.

Entre el vasto campo de significaciones que abre la palabra mimo, el diccionario propone algunas que, por lo menos de refil√≥n, describen el trabajo de Louis Garrel en esta pel√≠cula: Mimo 1: “Entre griegos y romanos, farsa, representaci√≥n teatral ligera, festiva y generalmente obscena”. Mimo 2: “Cari√Īo, halago o demostraci√≥n de ternura”.

Imposible no quedar prendado ante la actuaci√≥n de Louis Garrel, ante sus saltos, sus sobresaltos, sus cantos, sus bailes, sus angustias, sus excitaciones. Es que en los gestos de Louis Garrel parece resumirse toda una historia de las pasiones cinematogr√°ficas (algunas muy francesas): la b√ļsqueda del amor justo ah√≠ donde no se lo va a encontrar, el menage √† trois imposible de consumar, dulce y doloroso a la vez.

En Las canciones de amor, la figura de Garrel (su angustia) pide ser comprendida y amada plano a plano.

Louis Garrel es el eterno efebo franc√©s, el amante regular de nuestro siglo XXI, por cuyo cuerpo desfilan Eustache, Leaud, Garrel padre, el musical franc√©s, el mayo franc√©s…

Louis Garrel: simplemente un actor francés.

lunes, 29 de agosto de 2011

Tom√°s Abraham perseguido


por Oscar Cuervo

Tom√°s Abraham se siente perseguido.

Pobre.

En el hecho de que P√°gina 12 no publique rese√Īas de sus libros, cree ver una clara prueba de su proscripci√≥n. Quiere disputarles lectores a Verbitsky u Horacio Gonz√°lez. Pero comparte los de Abel Posse y Alfredo Leuco. Es figurita repetida en los programas de TN, radio Mitre, en Perfil. Extra√Īa persecuci√≥n la que padece.

Sucede que hace a√Īos Tom√°s se propuso escandalizar a un auditorio progre (en un sentido amplio). Cautiv√≥ a su p√ļblico por decir que fue alumno directo de Foucault, all√° lejos y hace tiempo. Conserva algo del perfume del mayo franc√©s, dado que a sus 20 a√Īos anduvo por all√°. Entonces el p√ļblico de Abraham no era liberal ni facho. Era progre (en un sentido amplio). Y Abraham se dedic√≥ con insistencia a escandalizarlos con mofas a la progres√≠a. Nada mejor que aparecer en P√°gina 12 para eso: ser√≠an ellos los lectores m√°s inclinados a escandalizarse por sus moner√≠as.

En cambio, lo llaman de TN, de Mitre, le piden columnas en Perfil. Entonces, sumido en esas usinas de operaciones medi√°ticas, cuesta bastante diferenciarlo del tono de se√Īora o se√Īor indignado que adoptan Nelson Castro o Susana Viau. El recurso que tiene para diferenciarse es recordar que √©l estuvo en el mayo franc√©s (eso no lo pueden decir Viau ni Nelson). As√≠ lo hace en su columna de ayer en Perfil:

"En octubre de 1966, a mis diecinueve a√Īos me embarqu√© a Par√≠s enfermo de una infantil rubiola y con un solo libro en la mano: El largo viaje, de Jorge Sempr√ļn. Era el libro que estaba leyendo en ese momento, y s√≥lo d√©cadas m√°s tarde se me ocurri√≥ asociar el t√≠tulo de la obra con mi propio viaje que iba a ser mucho m√°s largo que lo previsto. Fue un largo viaje, el m√≠o, por los a√Īos en los que resid√≠ como estudiante en la universidad francesa...".

O sea: estuvo en mayo franc√©s, ¿se entiende?

Su columna de ayer est√° aparentemente dedicada a la muerte de Jorge Sempr√ļn. Sempr√ļn se muri√≥ el 7 de junio. Pero Abraham se distrajo, no se enter√≥, no supo, hasta esta semana, al leer una dedicatoria de Fernando Savater en EL PA√ćS: "a la memoria de Jorge Sempr√ļn". Y ah√≠ cay√≥ en la cuenta de la muerte de Sempr√ļn. Abraham admira a Sempr√ļn por haber vivido en el campo de exterminio de B√ľchenwald, al que los nazis lo llevaron por ser un comunista espa√Īol. Pero, ojo, Abraham tambi√©n admira mucho a Fernando Savater, a quien dedica una frase casi lacrim√≥gena:

"Hace ya tiempo que leer a Savater nos hace sentir mejor acompa√Īados. Sus palabras nos reconfortan, no en el desierto, sino en el campo minado en el que habitualmente nos movemos gracias al fanatismo pol√≠tico y cultural dominante".

Abraham dice "nos reconfortan": habla en nombre de varios, o en plural mayest√°tico. Quiz√° habla solamente de √©l, pero le da verg√ľenza. O capaz habla en nombre del colectivo de invitados a TN y radio Mitre. O en nombre de los columnistas de Perfil. Raro, porque hasta hace no mucho parec√≠a no pertenecer a ning√ļn colectivo.

Lo que da a entender es que se siente movi√©ndose por "el campo minado del fanatismo pol√≠tico y cultural dominante". De ah√≠ la evocaci√≥n, distra√≠da, tard√≠a, a Sempr√ļn, al que los nazis llevaron a un campo de exterminio por ser un comunista espa√Īol. Ojo: Abraham no es comunista ni espa√Īol. Pero de alguna manera se identifica con las v√≠ctimas: se siente perseguido. En la columna de ayer habla de comisarios culturales, de vig√≠as que se√Īalan a los disidentes y los cercan con calumnias. Sempr√ļn y Savater no le resultan suficientes para mirarse en esos espejos: tambi√©n acude a George Orwell "en la lucha del socialista ingl√©s contra stalinistas y nazis". Se ve que a Abraham le da un poco de pudor victimizarse en forma abierta, entonces habla de s√≠ mismo trasviti√©ndose en Sempr√ļn, Savater y Orwell: "Orwell eligi√≥ lo m√°s dif√≠cil: no escribi√≥ para su clientela y contra los adversarios, sino contra las certidumbres indebidas de su propia clientela”. Es claro: a Abraham le agradar√≠a escribir contra su propia clientela. Lo que pasa es que su clientela actual est√° acostumbrada y hasta complacida por consumir el tremendismo de columnistas como Castro (Nelson) y Susana (Viau). Como estos columnistas, Abraham habla del terror de vivir en estados totalitarios y de las diversas maneras en las que el terror acalla a la prensa independiente.

¿De qu√© terror habla? ¿C√≥mo se legitima el salto hacia las persecuciones, los campos de exterminio, el fanatismo pol√≠tico, los stalinistas y los nazis? De pronto, Abraham, muestra la hilacha: no importan tanto Sempr√ļn, Savater ni Orwell. Abraham quiere hablar de s√≠ mismo en la Argentina kirchnerista:

"El kirchnerismo gan√≥, y con un margen considerable. Igual que el macrismo. La sensatez prim√≥. El famoso pueblo tiene por lo general sentido com√ļn, y, adem√°s, aunque les duela a algunos afirmarlo, al contrario de lo que dicen los libros escolares y los demagogos, ni el pueblo ni la gente ni los vecinos ni la ciudadan√≠a quieren saber de qu√© se trata. Por lo general, esa voluntad de saber es de unos pocos, de las minor√≠as, de las que hablan Orwell y Savater; las que, por dudar de todo, buscan creer en algo y en alguien, y corren la barrera de lo que es conveniente, permitido y autorizado pensar".

No sé si lo notan, pero el tono es algo despechado: se siente parte de los pocos, de las minorías que corren las barreras de lo que es conveniente, permitido y autorizado pensar. Lo raro es que estas palabras, escritas en el Perfil del domingo, suenan enteramente complacientes hacia la línea editorial de ese medio. Su tono no se diferencia de los otros columnistas. Abraham escribe eso para escandalizar, pero no pasa nada. Porque dice lo que allí es conveniente, permitido y autorizado. No corre ninguna barrera: repite con variantes lo que se puede encontrar en las notas de otros que no fueron alumnos directos de Foucault.

Abraham, sumido en una psiquis perseguida, estimulado por el clima ominoso y truculento de los estados totalitarios, est√° a punto de olvidar a Foucault:


Y uno se pregunta, ¿habr√° escuchado realmente alguna vez Abraham a Foucault? ¿Lo habr√° movido a pensar algo la diversificaci√≥n y la problematizaci√≥n del concepto de poder que el fil√≥sofo franc√©s hac√≠a? Por sus columnas de hoy, parece que no: est√° m√°s cerca del escolar que recib√≠a las lecciones sobre la Segunda Tiran√≠a que se impart√≠an en la materia Moral y Civismo durante la Revoluci√≥n Libertadora que del jovencito que lleg√≥ con rubiola a Par√≠s en las v√≠speras de Mayo. Le toca convivir con un liderazgo pol√≠tico robusto como el que hoy tiene Cristina y √©l se siente como las viejas damas del Jockey Club ofendidas por Evita. El kirchnerismo gana elecciones y √©l se imagina en un campo de exterminio. P√°gina 12 no le da bola y √©l cree estar proscripto. Lo llaman por tel√©fono de radio Mitre y √©l se cree S√≥crates. Escribe bobadas en Perfil y no pasa nada.

domingo, 28 de agosto de 2011

Mujer con libro

(Pablo Picasso, 1932)
Visuales XXXV‏



por Liliana Pi√Īeiro

Hay una manera de mirar esos instantes sin nombre, esos vestigios silenciosos
entre las p√°ginas de un libro.

Y si el ojo percibe, la mano representa. El dibujo se abre como una magia:
liberada la forma, el pensamiento se hace oír.

s√°bado, 27 de agosto de 2011

Cabo Polonio. Una visión subjetiva, parte I


Fotografía: Willy Villalobos

por Carmen Cuervo

Cabo Polonio es Uruguay bien al norte. A unas 20 cuadras de llegar, antes del camino que lleva al cabo hay un cartel que explica “Aqu√≠ comienza la aventura”, o por lo menos eso es lo que yo recuerdo. Alguien podr√≠a recorrer a pie ese camino pero no yo, porque seguramente no llegar√≠a nunca. Nosotros llegamos al Cabo en una camioneta todo terreno pero sin cabina, es decir que la camioneta casi volaba y yo me aferraba a la baranda porque ten√≠a miedo de salir despedida. Primero hab√≠a sol pero despu√©s se nubl√≥ y comenz√≥ a llover. La arena movida por el viento me golpeaba la cara. Vi una deslumbrante imagen del mar y eso me dej√≥ m√°s tranquila, porque cuando yo llego a alg√ļn lugar necesito saber ad√≥nde est√° el mar. B√°jense ac√° y caminen por todas esas dunas hasta llegar a la casa de su amigo, nos dijo alguien y bajamos y subimos dunas durante horas, quiz√°s no haya sido tanto tiempo. Cuando llegamos a destino ya llov√≠a fuerte y la casita desde adentro simulaba resistir, pero mirada desde afuera anunciaba que en cualquier momento iba a ser partida en dos por un rayo… Continuar√°, porque quedan muchos y m√°s riesgosos episodios.

viernes, 26 de agosto de 2011

La vida en canciones

Un ciclo de cine en San Telmo re√ļne varias pel√≠culas en las que las canciones cumplen un papel narrativo fundamental. El domingo a la medianoche anticipamos las canciones en La otra.-radio


CICLO DE CINE: “UNA VIDA EN CANCIONES”
Los viernes a las 19.30 en Zorzalmane - Humberto 1¬ļ 775

2 de septiembre: Las canciones de amor
(Francia, 2007). Dirigida por Christophe Honor√©, con Louis Garrel, Ludivine Sagnier, Chiara Mastroianni y Gr√©goire Leprince-Ringuet. M√ļsica: Alex Beaupain. Amor moderno y canciones adhesivas. Diversidad sexual, presencias fantasmales y m√ļsica pop.




9 de septiembre: Los Paraguas de Cherburgo (Francia, 1964). Dirigida por Jacques Demy, con Catherine Deneuve y Nino Castelnuovo. M√ļsica: Michel Legrand. Cl√°sico de cl√°sicos del cine rom√°ntico franc√©s, un film √ļnico en la historia del cine, un derroche de color, m√ļsica y melancol√≠a.


16 de septiembre: La cocina (Argentina, 2009) Dirigida por Guillermo Villalobos. Con el m√ļsico uruguayo El Pr√≠ncipe, Gustavo Pena Casanova, mostrando la trastienda de sus geniales canciones poco tiempo antes de su prematura muerte. Casi desconocido durante su vida, el prestigio de El Pr√≠ncipe fue creciendo en estos a√Īos. Aqu√≠ lo vemos en plena creatividad.


23 de septiembre: Con √°nimo de amar (Hong Kong, 2000) Dirigida por Wong Kar Wai, con Maggie Cheung y Tony Leung. M√ļsica: Michael Galasso, Shigeru Umebayashi y Nat “King” Cole. ¿Qu√© decir de la historia de amor que marca el comienzo del siglo XXI? Todo en ella es perfecto: la seducci√≥n, el color, la m√ļsica y las inolvidables actuaciones de dos super-estrellas del cine asi√°tico. La obra maestra de Wong Kar Wai.


30 de septiembre: Vals con Bashir (Israel, 2008). Dirigda por Ari Folman. Documental de animaci√≥n. Banda sonora del m√ļsico electr√≥nico alem√°n Max Richter. La masacre de Sabra y Chatila en los a√Īos 80, en medio del conflicto de Medio Oriente, en una versi√≥n lis√©rgica, musicalizada con acid-rock. Un film pol√≠tico inusual.

Este domingo a la medianoche anticipamos las canciones en La otra.-radio. FM La Tribu. 88,7. Escuchar on line.

jueves, 25 de agosto de 2011

Atrapada

(The Ward) John Carpenter, 2011


por Gabriela López Zubiría

Que un director de culto para los amantes del g√©nero estrene en pantalla grande despu√©s de 10 a√Īos de ausencia es una noticia. Que ese director sea el responsable de Halloween, The Thing, Escape de Nueva York y La niebla genera expectativas y, si a esto le sumamos su condici√≥n de outsider de la industria, cierra por todos lados.

En rigor de verdad pasaron 10 a√Īos desde el estreno de Fantasmas de Marte, su √ļltima pelicula, lo que tambi√©n es cierto es que Fantasmas... no es una pel√≠cula recordable (“una experiencia imposible”, seg√ļn algunos cr√≠ticos…).

Y bueno, vamos y vemos Atrapada seg√ļn su t√≠tulo en espa√Īol –The Ward en el original–, la primera impresi√≥n es que se trata de una pel√≠cula de bajo presupuesto lo que, de alguna manera, amplifica a nuestro h√©roe. Pero el amor se termina ah√≠ nom√°s.

Rubia protagonista que huye e incendia una caba√Īa con una caja de f√≥sforos. Inmediatamente despu√©s es llevada al hospital (el sistema funciona) que se nos aparece como todos los hospitales neuropsiqui√°tricos en donde-algo-pasa. De ah√≠ en m√°s, una seguidilla de lugares comunes que no convencen a nadie. Psiquiatras, enfermeros y enfermeras bastante copados y complacientes, el famoso pabell√≥n al que alude el t√≠tulo con un grupete de preciosas y anodinas chicas que parecen estar de vacaciones, la misteriosa desaparici√≥n de algunas de ellas (lo que la conecta directamente con Shutter Island de Scorsese, pero con la diferencia que esta funciona como un efectivo mecanismo de relojer√≠a, marca indeleble del cine de suspenso), el fantasma mal√≠simo, el crimen encubierto, los flashbacks que nos llevan al trauma donde reside el origen de este presente… demasiados elementos, como en un licuado de todas las frutas que, al final, no sabe a nada.

Atrapada se vuelve previsible al poco tiempo de empezar, el giro que presupone el revelador final se anticipa mucho antes, lo sobresaltos funcionan (el viejo y querido susto siempre funciona), en s√≠ntesis una pel√≠cula bastante aburrida y, lo que es peor, “vieja”.

¿A qu√© me refiero con vieja? Bueno, pienso en los g√©neros –en el contenido de su discurso, las marcas que nos permiten identificarlos como tales– como algo din√°mico, hist√≥rico. El amor, la forma en la que las personas se relacionan, no responde hoy a los mismos par√°metros que 1950, no son siquiera parecidas las relaciones familiares. Las sociedades y sus historias se complejizan. ¡Ni siquiera el mapa del mundo es el mismo! Los espectadores tambi√©n evolucionamos, nos formamos en el mirar, precisamente, mirando. Es bastante desalentador que John Carpenter, quien participa activamente en producciones para televisi√≥n, no haya tenido en cuenta este detalle.

Pero a no desalentarse, parece que habr√° m√°s Carpenter para ver, por lo menos es lo que anuncian en la Imdb (Internet Movie Database) en el 2012 veremos Riot (Scared Straight), un “drama carcelario” (dixit) protagonizada por Nicolas Cage y en 2013 Darkchylde, basada en un comic, sobre “una adolescente con una maldici√≥n: se transforma en las criaturas que aparecen en sus pesadillas”, habr√° que esperar y ver…

Pero como soy optimista puedo ver el vaso medio lleno: saludemos el retorno de las pel√≠culas de terror, porque pensar que la evoluci√≥n del g√©nero era el gore (la saga de Hostel, Saw y otras por el estilo) era una perspectiva m√°s repulsiva a√ļn que hectolitros de sangre de utiler√≠a saliendo de entre las tripas (de incre√≠ble realismo) de los protagonistas de estos s√°dicos engendros.

Con todo respeto Carpenter, pero con Atrapada no se le cayó ni una idea.

Cuchillo de palo


El anti-psiquiatra Ronald Laing dice que el funcionamiento de toda familia está regido por una triple prohibición no explícita:

La regla A dice: “No”.

La regla A1 dice: “La regla A no existe”.

La regla A2 dice: “No se discute acerca de la existencia o inexistencia de las reglas A, A1 y A2”.

Desde esta perspectiva, la institución familiar, el ámbito de los afectos tiernos y del resguardo ante el mundo hostil, se encuentra atrapada dentro de una celda de paredes invisibles. Quizá no exista en el mundo una barrera más difícil de franquear.

En los √ļltimos a√Īos, apareci√≥ un g√©nero de pel√≠culas en las que el miembro de una familia empu√Īa una c√°mara y de manera m√°s o menos voluntaria expone esa imposibilidad, la deja al descubierto: Tarnation (Jonathan Caouette), Santiago (Moreira Salles), M (Nicol√°s Prividera), Fotograf√≠as (Andr√©s Di Tella), Los rubios (Albertina Carri), Criada (Mat√≠as Herrera C√≥rdoba, de pr√≥xima proyecci√≥n en este ciclo) o Intimidades dd Shakespeare y V√≠ctor Hugo (Yulene Olaizola) son variantes de este asunto. Algo m√°s que documentales en primera persona, se trata de films pol√≠ticos en diversos grados, en la medida en que en todos ellos la privacidad abre sus pliegues para dejar entrar la luz de lo p√ļblico.

Cuchillo de palo, de la cineasta paraguaya Renate Costa, pertenece a este tipo de películas. Dice la realizadora:

"Era invierno. Mi pap√° nos llam√≥ urgente. Hab√≠an encontrado el cuerpo desnudo de mi t√≠o en el suelo. Hab√≠a gente agolpada frente a su esquina. La polic√≠a separaba a los curiosos. Mis parientes estaban ah√≠. Me pidieron que entrase y eligiese la ropa con la que se le iba a velar. Me acerqu√© a su ropero: estaba vac√≠o.

Cuando pregunt√© de qu√© muri√≥ me dijeron: “de tristeza”. Aquella respuesta contradec√≠a todos mis recuerdos sobre su vida. Rodolfo fue el √ļnico hermano de mi padre que no quiso ser herrero como mi abuelo. En el Paraguay de los ochenta, bajo la dictadura de Stroessner, quer√≠a ser bailar√≠n.

Esta es la b√ļsqueda de las huellas de su vida y el descubrimiento de que fue incluido en una de las “listas de homosexuales o 108”, arrestado y torturado por ello.

Todav√≠a hoy en Paraguay cuando te dicen “ 108 ” te est√°n diciendo “puto, maric√≥n” y es una ofensa grave. Durante m√°s de una generaci√≥n, el tiempo que dur√≥ la dictadura de Stroessner, los hombres que despertaban sospecha de ser homosexuales o contrarios al r√©gimen eran el blanco preferido de los “pyragu√ę” (vecinos colaboradores con el r√©gimen).

La historia de Rodolfo desvela una parte de la Historia escondida y silenciada de mi pa√≠s".

Este sábado 27 de agosto a las 19:30 proyectamos Cuchillo de palo en el Bar La Tribu, de Lambaré 873, dentro del ciclo "Políticas del cine".

miércoles, 24 de agosto de 2011

La vida otra


por Oscar Cuervo

En este √ļltimo a√Īo se edit√≥ (e inmediatamente lleg√≥ a mis manos) el libro que se constituye en el testamento filos√≥fico de Michel Foucault: El coraje de la verdad (Buenos Aires, FCE, 2010). Testamento porque se trata de la transcripci√≥n del √ļltimo curso que Foucault dict√≥ durante los meses de febrero y marzo de 1984, pocas semanas antes de su muerte. Y porque a partir del momento en que su obra qued√≥ definitivamente cerrada por su muerte, se abri√≥ a la vez posibilidad de pensar un m√°s all√° de su filosof√≠a, que el propio impulso de su pensamiento reclama, que nos reclama.

En mi caso personal, la lectura del libro provoc√≥ r√°pidamente un cambio dr√°stico en mi perspectiva de la filosof√≠a foucaultiana. Mi visi√≥n anterior se basaba en las primeras dos fases de su pensamiento: la llamada "etapa arqueol√≥gica" y la "etapa geneal√≥gica"; conoc√≠a sobre todo esta √ļltima, muy marcada por Nietzsche, por una cierta lectura de Nietzsche. El Foucault que hace carrera en los c√≠rculos de la postmodernidad, el que resuelve el problema de la verdad disolvi√©ndolo en el problema del poder. Una intepretaci√≥n lineal de Foucault que est√° abonada en ciertos pasajes suyos que propician esa linealidad, que podr√≠a reducirse a proposiciones tales como: "no hay verdad que pueda sostenerse sino desde una posici√≥n de poder", que en su versi√≥n m√°s degradada se resume as√≠: "Verdad es lo que le conviene al Poder". Y de ah√≠: cada Poder impone su Verdad; cada √©poca tiene su verdad, y relativismos por el estilo. ¿Es responsable Foucault de estas simplificaciones? ¿Proceden del propio Nietzsche? Creo que en parte s√≠, pero que ni Foucault ni Nietzsche pueden reducirse a esos slogans tan exitosos y funcionales al neo-liberalismo.

Entendida de esta manera simplista, la noci√≥n de "verdad" se reduce a una proposici√≥n o un conjunto de proposiciones que se erigen en un saber autorizado por las instituciones de determinada √©poca. No hay noci√≥n de verdad que sea m√°s c√≥moda para el sentido com√ļn actual. Pero profundizando en la lectura de Nietzsche y de Foucault es posible advertir que este concepto de verdad entendida como saber consagrado no encuentra un defintivo reposo en ninguno de ambos autores. En Nietzsche yo ya hab√≠a advertido hace rato la intensa fuerza centr√≠fuga que produce el problema de la verdad en su pensamiento, por m√°s que √©l se haya jactado penosamente de haberlo resuelto de manera definitiva. Nietzsche no pudo con la verdad.

La inc√≥gnita la ten√≠a yo con Foucault, hasta dar con este libro, El coraje de la verdad, que se inscribe en la etapa "√©tica" de su desarrollo filos√≥fico, la √ļltima (denominaci√≥n, la de "√©tica", que se presta tambi√©n a riesgosos equ√≠vocos interpretativos). Para decirlo corto: despu√©s de leer El coraje de la verdad mi perspectiva de la filosof√≠a de Foucault vari√≥ de manera notable: la muerte lo encontr√≥ ingresando en una zona de problematizaci√≥n de sus propios supuestos, lo que puede advertirse en los cambios que se registraban de una clase a otra de este √ļltimo curso que dio. El asunto que pon√≠a en tensi√≥n las certezas foucaultianas gira en torno a una antigua palabra griega: la palabra "parrhes√≠a", t√©rmino que impide una traducci√≥n un√≠voca y que Foucault va siguiendo en sus mutaciones sem√°nticas a trav√©s del mundo hel√©nico, helen√≠stico y del cristianismo primitivo.

La parrhesía, tal como se la indaga en El coraje de la verdad, alude a un decir veraz: puede traducirse como "veracidad", pero así se la adjetiviza y se le quita su carácter de obrar. Decir la verdad en la medida en que en ese decir se involucra el cuerpo del que la dice, en la medida en que el decirla demanda un coraje, puesto que el que la dice, dice su verdad íntima y la expone a los demás; y porque al mostrarse en su verdad, el que dice la verdad arriesga el vínculo con aquel o aquellos a los que se dirige. Parrhesía: decir la verdad, tener el coraje de hacerla carne en sí. Al decir la verdad de esta forma, el sujeto (para usar una palabra de gusto foucaultiano) se cuida a sí mismo de un modo inesperado: poniéndose en riesgo. Foucault encuentra en el mundo helénico y en el helenístico dos figuras que encarnan el coraje de la verdad, de vivir en la verdad: Sócrates y los cínicos.

En el manuscrito de la clase que Foucault no llegó a completar (es decir: en sus pensamientos finales), él logró expresar estas ideas de una forma bella y emocionante:

"La parrhesía o, mejor, el juego parresiástico, aparece bajo dos aspectos:


- el coraje de decir la verdad a aquel a quien se quiere ayudar y dirigir en la formación ética de sí mismo, y


- el coraje de manifestar frente a todo y contra todo la verdad sobre sí mismo, mostrarse tal como uno es.


En ese momento aparece el c√≠nico: tiene el coraje insolente de mostrarse tal cual es; tiene la osad√≠a de decir la verdad, y en la cr√≠tica que hace de las reglas, convenciones, costumbres y h√°bitos, al dirigirse con toda desenvoltura y agresividad a los soberanos y los poderosos, invierte y tambi√©n dramatiza la vida filos√≥fica, las funciones de la parrhes√≠a filos√≥fica. 


Sé bien que al presentar las cosas de este modo, parezco dar al cinismo un lugar esencial en la ética antigua y hacer de él una figura absolutamente central, cuando en realidad no abandona, al menos desde cierto punto de vista, una posición marginal y fronteriza.


De hecho, con el cinismo, quería solamente explorar un límite, uno de los dos límites entre los cuales se despliegan los temas del cuidado de sí y del coraje de la verdad.


Sería mejor, por lo tanto, presentar las cosas así.

La filosofía antigua ligó uno a otro: el principio de cuidado de sí (deber de ocuparse de sí mismo) y la exigencia del coraje de decir, de manifestar la verdad.


En realidad, hubo no pocas maneras diferentes de unir cuidado de sí y coraje de la verdad, y podemos sin duda reconocer dos formas extremas, dos modalidades opuestas y que retoman, cada una a su modo, la epiméleia (cuidado de sí) y la parrhesía socráticas:


- la modalidad plat√≥nica: Esta acent√ļa de manera muy significativa la importancia y la amplitud de los mathemata (Nota de La otra: ense√Īanzas te√≥ricas); da al conocimiento de s√≠ la forma de la autocontemplaci√≥n y del reconocimiento ontol√≥gico de lo que es el ser propio del alma; tiende a instaurar una doble divisi√≥n: del alma y del cuerpo, del mundo verdadero y del mundo de las apariencias; para terminar, su importancia considerable obedece al hecho de haber podido ligar esa forma del cuidado de s√≠ a la fundaci√≥n de la metaf√≠sica, a pesar de que la distinci√≥n entre la ense√Īanza esot√©rica y las clases impartidas a todos limitaba su alcance pol√≠tico.


- la modalidad cínica. Esta reduce de la manera más rigurosa posible el ámbito de los mathemata, da al conocimiento de sí la forma privilegiada del ejercicio, la prueba, las prácticas de resistencia; procura manifestar al ser humano en el despojamiento de su verdad animal, y si se mantuvo apartada de la metafísica, si siguió siendo ajena a su gran posteridad histórica, dejó en la historia de Occidente cierto modo de vida, cierto bíos, que tuvo bajo diferentes modalidades un papel esencial (Nota de La otra: la espiritualidad cristiana, la militancia revolucionaria y la vida artística).


Al plantear la cuestión de las relaciones entre cuidado de sí y coraje de la verdad, parece un hecho que platonismo y cinismo representan dos grandes formas que se enfrentan, cada una de las cuales da lugar a una genealogía diferente: por un lado, la psykhé, el conocimiento de sí, el trabajo de purificación, el acceso al otro mundo; por el otro, el bíos, la puesta a prueba de sí mismo, la reducción a la animalidad, el combate en este mundo contra el mundo.


Pero, para terminar, querría insistir en esto: no hay instauración de la verdad sin una postulación esencial de la alteridad; la verdad nunca es lo mismo, sólo puede haber verdad en la forma del otro mundo y la vida otra".


Texto inesperado para la versi√≥n m√°s divulgada de Foucault, de una fertilidad notable, texto emotivamente final: la √ļltima p√°gina del manuscrito del √ļltimo curso. Texto definitivo.

Este final sugiere para m√≠ el comienzo de una tarea, la de vincular a Foucault con un precursor ins√≥lito: S√īren Kierkegaard.

martes, 23 de agosto de 2011

Lanata, Caparrós, Abraham: tres tacheros sin taxi

“¿Qu√© elegimos en las primarias? ¡Nada!” Jorge Lanata, #fraseslosers


por Oscar Cuervo

Se sabe que el resultado apabullante de la consulta popular de la semana pasada (50,10 % a favor de Cristina, a 40 puntos de todo competidor) dej√≥ a tanto opin√≥logo en estado de estupor. Son los que se hab√≠an comprado la imagen del pa√≠s invivible y de "la gente en la calle los quiere matar" que los medios de derecha quisieron inyectar sin demasiado √©xito en las mentes de los empastillados televidentes incautos. Hay toda una generaci√≥n de panelistas de TN que caduc√≥ autom√°ticamente esa madrugada del lunes del escrutinio: ¿se acuerdan de Lilita Carri√≥? ¿de Fernando Iglesias? ¿Se acuerdan la propaganda terrorista de Alfons√≠n y De Narv√°ez sobre la inseguridad? ¿Y las pullas de Biolcatti con Grondona?

El problema es que las 24 horas de programaci√≥n de TN hay que llenarlas de alguna manera y ya aparecieron los personajes dispuestos a reemplazar a Carri√≥, Iglesias, Alfons√≠n... Son los "intelectuales": el fil√≥sofo Tom√°s Abraham, los "pensadores" Mart√≠n Caparr√≥s y Jorge Lanata est√°n desde hace unos d√≠as de gira por los canales de cable. Todav√≠a no se sabe si piensan presentarse como candidatos a algo, o van a seguir incursionando en sus respectivos rubros (?). Pero el domingo estuvieron departiendo amablemente con la hier√°tica Mar√≠a Laura Santill√°n (esa chica necesita un chequeo neurol√≥gico, no se la ve bien). Y lo que hicieron durante una hora fue un fest√≠n de mediocridad cualunquista que dejar√≠a hecho un poroto al tachero m√°s pesado de la metr√≥polis. Cada vez que cada uno dec√≠a alguna de las gansadas que reproduzco a continuaci√≥n, la c√°mara paneaba a la cara de los otros dos que asent√≠an satisfechos. Santill√°n segu√≠a con los m√ļsculos de la cara r√≠gidos.


“La democracia a ellos les importa bastante poco”, dice Abraham del kirchnerismo, despu√©s de que CFK sacara 10.500.00 votos.

"Si hay alguien que propone la Asignaci√≥n Universal por Hijo, Lilita Carri√≥, por ejemplo, ¡NO! la agarran ellos!" dice Abraham.

"Si hay alguien que estuvo peleando por el matrimonio igualitario, ¡NO! se lo agarran los K!" dice Tom√°s Abraham.

"Es una monarqu√≠a, es la reina Cristina, ¡y ahora todo el mundo la adora!" Tom√°s Abraham.

"Hay una voluntad de concentración de poder que es propia del peronismo en general" dice Martín Caparrós.

"Elección, no se eligió a nadie" dice Martín Caparrós.

“¿Qu√© elegimos en las primarias? ¡Nada!” dice Lanada

"Nadie perdió el domingo pasado, porque no había nadie" dice el binnerista Tomás Abraham.

"En el primer distrito electoral del país lo que se lleva la votación es el sciolismo" Martín Caparrós

"Ellos han hecho un gran laburo de propaganda, eso es seis siete rocho" explica Lanata el 50,07% de CFK

"El gobierno de Cristina es una gran agencia de marketing" dice Lanata y agrega Abraham "ese es un poco el modelo, ¿no?" .

"Así se hizo el estado fascista" acota Tomás Abraham.

"El kirchnerismo no tiene línea ejecutiva, dice Lanata.

"Muerto Néstor, esto todavía se achicó más" dice Lanata.

"Lo que viene ahora es la pelea entre el peronismo y el peronismo" Jorge Lanata.

"Ahora los peronistas se van a alinear, pero después se van a volver a dividir" Jorge Lanata.

“El problema para CFK es que se enfrenta su discurso con la vida real”, dice Lanata despu√©s de que CFK fuera votada por 50%.

"Se debilitó la línea 678" dice Martín Caparrós.

"Todas las reelecciones fueron mayoritarias y nunca funcionaron" dice Lanata.

"Hasta De La R√ļa sac√≥ el 48%" dice Caparr√≥s.

"Tomaron 4 medidas que mejoraron un poco la situación de la gente y por eso ganó CFK" Caparrós

"El Gobierno cada vez que puede nos recuerda la crisis del 2002 y nos parece que estamos mejor que aquello" Martín Caparrós

"Comparemos esto con las épocas normales de la Argentina" dice Caparrós

"Mientras no estudiemos para que cambie, no va a cambiar nunca" dice Lanata

"Yo creo que el √ļltimo presidente que tuvo una idea en la Argentina fue Frondizi" dice Tomasito.

“El gobierno para hacer fuerza y poder gobernar, necesita poder, dinero y concentraci√≥n” dice Tom√°s.

"Hoy se aprovechan los K porque hay un poroto" Tom√°s Abraham

"Tenemos que laburar alguna vez" dice Lanata.

lunes, 22 de agosto de 2011

Los amantes (René Magritte, 1928)

Visuales XXXIV


por Liliana Pi√Īeiro

como si se miraran
y se rodearan
y fueran fosforescentes
y se buscaran

como si se alcanzaran
y se perdieran
y fueran menguantes
y se arquearan

y la línea fuera recta
y desviaran
como si se abrieran
y rotaran

ojos y boca
luz y palabra
como si se creyeran
y olvidaran

como si fuera de día
y resbalaran
como si fuera de noche
y estuvieran de pie

domingo, 21 de agosto de 2011

El coraje de la verdad

Curso de Filosofía


"El decir la verdad (parrhesía) implica cierta forma de coraje, cuya forma mínima consiste en el hecho de que el veraz (parresiasta) corre el riesgo de deshacer, de poner fin a la relación con el otro que, justamente, hizo posible su discurso. La veracidad como guía de conciencia sólo puede existir si hay amistad, donde el uso de la verdad amenaza justamente poner en tela de juicio y romper la relación amistosa que, sin embargo, hizo posible el discurso de la verdad.

"Pero ese coraje tambi√©n puede adoptar, en unos cuantos casos, una forma m√°xima cuando, para decir la verdad, no s√≥lo haya que aceptar el cuestionamiento de la relaci√≥n personal, amistosa que uno puede tener con aquel a quien habla, sino que hasta puede suceder que se vea en la necesidad de arriesgar su propia vida". (Michel Foucault, El coraje de la verdad, Clase del 1¬ļ de febrero de 1984, traducci√≥n adaptada por LA OTRA).

Tres meses antes de morir, en el invierno de 1984, Foucault dict√≥ su √ļltimo curso. El tema: la parrhes√≠a, esa idea proveniente de la antig√ľedad griega que se refiere al coraje de decir la verdad. La figura del hombre que, al decir la verdad, involucra su vida e interpela a la comunidad a la que se dirige. Foucault se detiene especialmente en S√≥crates, en su actitud ante la ciudad que lo condena a muerte, en la defensa que realiza ante sus acusadores, en su negativa a huir de la c√°rcel de noche, una vez que ha sido condenado, en las √ļltimas y enigm√°ticas palabras de S√≥crates.

Para Foucault, en el ciclo de la muerte de S√≥crates se figura por primera vez un modo del decir que va signar toda la historia del pensamiento y la pol√≠tica occidentales. La pregunta: ¿por qu√© el coraje de decir la verdad que S√≥crates inaugura no se identifica con la pol√≠tica?

Estos temas ser√°n tratados en el curso que inicio esta semana, el mi√©rcoles 24 de agosto a las 18:30, y durante 6 semanas (hasta el mi√©rcoles 28 de septiembre), en la Fundaci√≥n Centro Psicoanal√≠tico Argentino, Pte. Uriburu 1345 - 1¬ļ piso, Buenos Aires, Argentina.

SOCRATES, KIERKEGAARD, FOUCAULT: EL CORAJE DE LA VERDAD

Curso de 6 clases. Frecuencia semanal

Dictado por Oscar Cuervo (UBA)

- El concepto de parrhes√≠a en el √ļltimo curso de Foucault (febrero-marzo de 1984). Parrhes√≠a democr√°tica, parrhes√≠a filos√≥fica y parrhes√≠a c√≠nica.

- La parrhesía Socrática. La decisión de Sócrates de no actuar en política y la fundación de la parrhesía filosófica. El proceso a Sócrates. La tensión filosófica entre Sócrates y Platón.

- El cinismo. La crisis del helenismo. Sócrates y Diógenes. La vida filosófica.

- Posterioridades del cinismo seg√ļn Foucault: espiritualidad cristiana, la militancia revolucionaria y la vida art√≠stica.

- Kierkegaard: ¿Es posible aplicar las categor√≠as de parrhes√≠a y cinismo a la posici√≥n Kierkegaardiana? Kierkegaard y S√≥crates.

- Kierkegaard: los testigos de la verdad. El combate contra la cristiandad. ¿Ser la verdad o saber la verdad?

Bibliografía básica:

- Michel Foucault, El coraje de la verdad.

- Platón, Apología de Sócrates.

- Sören Kierkegaard, El Instante.

- Sören Kierkegaard, Ejercitación del cristianismo.

Aranceles reducidos para estudiantes y jubilados.

M√ĀS INFORMES: 4822-4690 4823-4941

s√°bado, 20 de agosto de 2011

Altamira brinda con un verdugo de sus compa√Īeros

¡Chinch√≠n, Chiche!


por Oscar Cuervo

La historia de Alejandrina Barry y la de sus padres, militantes montoneros de los 70, habla de la barbarie genocida durante la dictadura. Los militares contaron con un ramal periodístico para desarrollar el plan de los grandes empresarios que planearon y financiaron el golpe.

Alejandrina present√≥ hace unos meses una querella contra Editorial Atl√°ntida por encubrimiento y participaci√≥n en los delitos de privaci√≥n ilegal de la libertad y homicidio. La acusaci√≥n a Editorial Atl√°ntida incluye nada menos que a Chiche Gelblung (quien el lunes pasado bebi√≥ champ√°n con Jorge Altamira en los estudios de Radio Mitre, del Grupo Clar√≠n, festejando los buenos resultados del FIT en las Primarias) y a H√©ctor D’Amico, el actual secretario de redacci√≥n del diario La Naci√≥n.

Alejandrina (seg√ļn se cuenta en la p√°gina web del PTS) es hija de Susana Matta y Juan Alejandro. Naci√≥ el 19 de mayo de 1975 en la c√°rcel de Olmos y pas√≥ sus primeros d√≠as junto a su mam√° prisionera. “Eran militantes montoneros -dice- y fueron asesinados en diciembre del 77 por un operativo conjunto en Uruguay entre las FFAA argentinas y uruguayas. Primero asesinan a mi pap√° y luego, ese mismo d√≠a, cercan la casa donde est√°bamos con mi mam√°, la matan y quedo yo sola.”

Despu√©s llegaron los periodistas y las c√°maras de fotos. “El objetivo -cuenta - era reivindicar el asesinato de los que ellos (periodistas aliados a los militares) llamaban ‘terroristas subversivos’, conmigo como conejito de Indias. Sal√≠ fotografiada en Gente, Para Ti y Somos, las principales revistas masivas de ese momento. Y en distintos diarios. Las notas dec√≠an que yo era una v√≠ctima de mis padres subversivos, que me hab√≠an dejado hu√©rfana, que hab√≠a quedado sola en el mundo y que nadie me reclamaba. Supuestos ‘terroristas’ que dejaron de ser personas y se convirtieron en ‘desalmados’, fabricantes de hu√©rfanos, entre las cosas m√°s leves que dicen. ¡A mis viejos los hab√≠an asesinado los milicos y a m√≠ me arman fotos, con mis tres a√Īos, en una cuna rodeada de armas! Mi historia muestra c√≥mo revistas ‘inofensivas’ como Somos o Gente hac√≠an una propaganda alevosa de los asesinatos de los milicos, demonizando a los luchadores. A m√≠ me convirtieron en un bot√≠n de guerra, como a los cientos de apropiados, pero con otro fin. Con esas fotos buscaban sembrar terror y desmoralizar a los luchadores y sus familias”.

Cuando a los 14 a√Īos Alejandrina se enter√≥ de esto su vida dio un vuelco. “Si quer√≠an que odiara a mis padres por abandonarme consiguieron lo contrario. Empec√© un largo camino para conocer e investigar lo que hab√≠a pasado en los 70, por qu√© pele√≥ esa generaci√≥n, conocer la vida de mis viejos, por qu√© los mataron. Y eso ten√≠a y tiene que ver con dejarme un mundo distinto a m√≠ y a todos los hijos de los militantes. Entonces yo ten√≠a una deuda pendiente, por mis viejos y por m√≠. Porque esto me lo hicieron a m√≠, me dejaron sin mis viejos y encima me usaron en una campa√Īa medi√°tica contra ellos”. Tiempo m√°s tarde Alejandrina se integr√≥ al PTS, “porque me convenc√≠ de que esa deuda s√≥lo iba a saldarse peleando consecuentemente contra la clase social que perpetr√≥ el golpe: los empresarios, sus partidos y sus instituciones como las Fuerzas Armadas”.



Chiche Gelblung fue jefe de redacci√≥n de la revista Gente desde 1976 a 1978. En el n√ļmero aparecido el 25 de mayo de 1978, Gelblung hizo una nota desde Francia acusando a los organismos de derechos humanos de exiliados argentinos y la titul√≥ “Cara a cara con los jefes de la campa√Īa antiargentina”. Gelblung le pidi√≥ a Vigil, el due√Īo, viajar a Francia para cubrir la informaci√≥n que surg√≠a de los exiliados argentinos y de los organismos de Derechos Humanos. En la nota, denunci√≥ a los militantes bajo este p√°rrafo: “el terrorismo abri√≥ un frente externo. Y esto que aqu√≠ investigamos es s√≥lo una de sus expresiones. Pero el pa√≠s no est√° desarmado para hacerles frente. Debe contrarrestar, con la verdad, su arma m√°s poderosa, esa campa√Īa”.

Esta semana, Jorge Altamira, candidato a presidente por el FIT brindó con champán con Chiche Gelblung.

El FIT es una alianza entre varios partidos de izquierda, entre ellos el Partido Obrero (al que pertenece Altamira) y el PTS (en el que milita Alejandrina Barry).

El martes 16 la dirección nacional del PTS le envió al Partido Obrero esta carta:

Estimados compa√Īeros del Partido Obrero:

En el marco de la victoria pol√≠tica que logr√≥ nuestro Frente de Izquierda sorteando con creces el umbral proscriptivo que nos quisieron imponer en las Primarias, les escribimos para manifestarles nuestra preocupaci√≥n por el encuentro y brindis que protagoniz√≥ ayer el compa√Īero Jorge Altamira con el periodista “Chiche” Gelblung en radio Mitre.

El Partido Obrero, a trav√©s de APEL, es parte del Colectivo Justicia Ya! el cual acompa√Ī√≥ a nuestra compa√Īera Alejandrina Barry (primera candidata del Frente de Izquierda a senadora provincial por la Tercera Secci√≥n de la pcia. de Buenos Aires) en la denuncia que se le realiz√≥ el pasado 24 de septiembre contra los directivos de Editorial Atl√°ntida y quienes dirig√≠an las publicaciones “Gente”, “Para Ti” y “Somos” en diciembre de 1977 y enero de 1978, denuncia que tuvo mucha trascendencia medi√°tica.

Luego de ser brutalmente asesinados por un comando com√ļn del ej√©rcito uruguayo y de la Armada argentina las revistas Gente, Somos y Para Ti mostraron a Alejandrina como una hija de subversivos abandonada por sus padres, El 5 de enero de 1978, la revista Gente que dirig√≠a Samuel “Chiche” Gelblung titul√≥ “Esto tambi√©n es terrorismo. Alejandra est√° sola”, acus√≥ a sus padres fallecidos de ser “asesinos que dejaron de ser padres para fabricar hu√©rfanos”. Luego del crimen de sus padres, Alejandrina hab√≠a quedado en manos de los verdugos, y luego fue entregada a familiares en Argentina.

Gelblung está imputado en esta causa penal en la que la querella de Justicia Ya! acusó a los directivos de Editorial Atlántida y al staff de estas revistas por ser partícipes necesarios del genocidio cometido por el Estado contra los militantes obreros y populares.

Est√° de m√°s decir que defendemos el derecho de los socialistas revolucionarios de aprovechar hasta la √ļltima brecha para difundir nuestras denuncias, ideas y propuestas, incluso frente a “periodistas” como el citado, hoy a sueldo del Grupo Clar√≠n. Consecuentemente con ello, los candidatos del PTS en el FIT han participado (y participar√°n) de programas o entrevistas realizadas por personajes que distan mucho de ser dem√≥cratas consecuentes. Pero consideramos un importante error pol√≠tico la participaci√≥n de Jorge Altamira no en un reportaje, sino en una celebraci√≥n con un personaje siniestro como Gelblung. No tenemos nada que celebrar con un reconocido colaborador de la dictadura genocida.

Saludos frentistas, Guillo Pistonesi p/ Dirección Nacional del PTS

Al d√≠a siguiente, el Comit√© Ejecutivo del Partido Obrero responde la carta del PTS acus√°ndolos de haber "instalado sibilinamente" una campa√Īa contra "la gran acci√≥n de Altamira en todos los medios de comunicaci√≥n, antes y despu√©s del 14". El PO acusa al PTS de haber iniciado un ataque p√ļblico contra Altamira realizado con perfidia. Gabriel Solano y Marcelo Ramal alegan que "nos hemos valido de todos los recursos pedag√≥gicos para abordar el nivel de conciencia de las masas, en la actualidad, que en su mayor√≠a aplastante votaron la continuidad del gobierno K".

El principal enemigo, entonces, es para el PO el gobierno K. Y para ello consideran l√≠cito a√ļn celebrar con champ√°n con un c√≥mplice del genocidio como Gelblung. Ins√≥litamente, los trosquistas Ramal y Solano alegan desconocer la imputaci√≥n contra Gelblung como colaboracionista de los genocidas.


Así argumenta el PO:

1.- No estaba en conocimiento de Altamira, ni de la direcci√≥n del PO, que Gelblung estuviera imputado, seg√ļn se√Īalan ustedes, como “part√≠cipe necesario” en una causa relacionada con el genocidio dictatorial. S√≥lo conoc√≠amos de Gelblung su participaci√≥n en la revista “Gente” durante esos a√Īos, y de un apoyo a la dictadura militar que es com√ļn a numeros√≠simos periodistas de su generaci√≥n que hoy act√ļan en medios privados u oficiales, y a los cuales concurren todos los voceros o candidatos de los partidos de nuestro Frente. Los abogados de Apel que apoyaron con su firma la acusaci√≥n contra la revista Gente y otras desconoc√≠an que estuviera implicado Gelblung. Ustedes no lo se√Īalaron nunca ante las numerosas entrevistas anteriores (varios a√Īos) de √©ste a Altamira.

2.- Lo que a√Īade perfidia a vuestro ataque p√ļblico por Internet, es que Altamira les hizo conocer la invitaci√≥n de Gelblung y sus caracter√≠sticas con una semana de antelaci√≥n, sin que abrieran la boca. Ocurri√≥ el lunes 8 de agosto, minutos antes de que hici√©ramos la presentaci√≥n judicial conjunta contra la cl√°usula proscriptiva del 1,5%. En ese momento, Gelblung entrevist√≥ telef√≥nicamente a Altamira acerca de la crisis financiera internacional. Al concluir el reportaje, Altamira les comunic√≥ a los dirigentes presentes del PTS y de IS, notablemente a Myriam Bregman y a ‘Chipi’ Castillo, que Gelblung lo hab√≠a invitado el lunes 15, para realizar un brindis si ingres√°bamos a las elecciones generales. Ninguno de los dirigentes del PTS presentes nos hizo se√Īalamiento alguno sobre la condici√≥n de Gelblung. En particular, no lo hizo la compa√Īera Myriam Bregman, abogada del Ceprodh, de Justicia YA y del PTS, quien seguramente estuvo a cargo de las imputaciones judiciales contra Gelblung que ahora nos se√Īalan. Nos llama la atenci√≥n que un hecho de la gravedad que se√Īalan, no mereciera siquiera una observaci√≥n por parte de dirigente alguno del PTS, cuando Altamira se encarg√≥ de ponerlo en conocimiento de dirigentes destacados de ustedes.

Como el PTS no les avis√≥, ramal y Altamira no estaban enterados de la actuaci√≥n de Gelblung durante los a√Īos de la dictadura.


1) Resulta m√°s que sorprendente que la direcci√≥n del PO se enterara reci√©n ahora que Gelblung no apoy√≥ la dictadura en forma "com√ļn a numeros√≠simos periodistas de su generaci√≥n que act√ļan en medios privados u oficiales" (como ponen en su carta) sino que lidera el rating de colaboradores del genocidio a trav√©s de la direcci√≥n ni m√°s ni menos que de publicaciones como la emblem√°tica revista Gente. ¿Qu√© pensar√≠a cualquier persona medianamente informada si dirigentes de un partido de izquierda les dijeran que el apoyo a Videla de Mariano Grondona o de Bernardo Neustadt es "com√ļn a numeros√≠simos periodistas..."? Tambi√©n sorprende que los compa√Īeros abogados de APEL se enteren reci√©n ahora que Gelbung estaba implicado en la causa que sigue nuestra compa√Īera. Basta buscar en Google las numerosas notas period√≠sticas que se le hicieron entonces a Alejandrina Barry donde se lo sindica a Gelblung como uno de principales responsables de la canallada que le hizo la dictadura.

2) No acordamos con la apolog√≠a que hacen los compa√Īeros del PO a una suerte de "diplomacia secreta" que deber√≠a haber entre organizaciones revolucionarias. ¿A qui√©n se le puede ocurrir que el PTS hubiera hecho una carta "privada" para hacer una cr√≠tica a un error pol√≠tico que creemos da√Īa a nuestro Frente de Izquierda? Todas nuestras cr√≠ticas pol√≠ticas, no por dejar de ser a veces duras, son tan p√ļblicas como fraternales. Consecuentemente defendemos el derecho de la compa√Īera Andrea D’Atri y de todo militante de nuestras organizaciones a hacer las cr√≠ticas pol√≠ticas que considere, siempre y cuando no existan calumnias ni injurias infundadas (lo que no es el caso).

¡Chinch√≠n, Chiche!

viernes, 19 de agosto de 2011

Nuevo ciclo de cine en La tribu























How much wood would a woodchuck chuck
If a woodchuck could chuck wood?
He would chuck, he would, as much as he could,
And chuck as much as a woodchuck would
If a woodchuck could chuck wood.

Todo cine es político, pero la política es eso que sucede mientras estamos haciendo otra cosa.

Desde el 20 de agosto a las 19:30 y todos los sábados de septiembre, octubre y noviembre en Bar La Tribu, Lambaré 873.

Las dos primeras son:

20 de agosto: NOSTALGIAS DE LA LUZ: Cuando el pasado se hace tan presente que hasta las piedras del desierto nos lo recuerda, del cineasta chileno Patricio Guzm√°n.

27 de agosto: CUCHILLO DE PALO: la persecución de homosexuales durante la dictadura de Stroessner y una historia familiar como una brasa ardiente. Un film de Renate Costa.