domingo, 31 de diciembre de 2017

Las pel√≠culas del a√Īo (2017)


Twin Peaks -The return (David Lynch, EEUU)

Ok, no es una pel√≠cula o son muchas pel√≠culas o es una sola pel√≠cula de 18 horas o de muchas m√°s horas si le sumamos las dos primeras temporadas y Fire, walk with me. Pero Lynch deja en suspenso esta discusi√≥n bizantina con este alarde desaforado del cine que se emite de un modo tan an√≥malo como su propia sustancia. Con links directos a las vanguardias de todas las d√©cadas, desde Melies hasta Bu√Īuel, desde Bu√Īuel hasta Hitchcock, desde Hitchcock hasta el mismo Lynch y desde Lynch hasta los cines posibles cuando la gente haya dejado de ver cine.


24 Frames (Abbas Kiarostami, Francia, Ir√°n):

Segundo cuadro. En su obra p√≥stuma, Kiarostami pone a dialogar su fotograf√≠a con su cine, con recursos digitales y un uso delicado del sonido. Elijo quedarme con la majestad del plano de los caballos en la nieve, con la m√ļsica de “Un poema” de Canaro. En esos cuatro minutos el genio iran√≠ se despide juntando toda la belleza del mundo en un gesto m√≠nimo.



Sieranevada (Cristi Puiu, Rumania)

Cay√≥ Ceaucescu, el comunismo, la cortina de hierro y el muro de Berl√≠n, pero el cine rumano se levanta, justo ah√≠ donde el tiempo parece toparse con una v√≠a muerta. A pesar de eso las personas no solo se est√°n muriendo, sino que a√ļn viven e incluso nacen. ¿C√≥mo hacer una comedia en un departamento atestado de gente que tiene que atravesar toda una jornada sin contar con una noci√≥n del futuro? Solamente con una aguda concepci√≥n de la historia y del cine se puede ubicar una c√°mara con tanta precisi√≥n en tama√Īo despelote. Puiu la tiene.



La chica sin nombre (La fille inconnue, Luc y Jean-Pierre Dardenne, Bélgica)

Los hermanos Dardenne hicieron demasiadas obras maestras como para que nos sorprenda La fille inconnue. Eppur si muove. No estar√°n a la altura de Le Fils o de Rosetta, no hay novedad ya en la evidencia de que Europa es un lugar de mierda, como nos lo mostraron ellos hace 20 a√Īos. Pero con lo que hacen hoy les basta para ser mejores, m√°s pertinentes y m√°s necesarios que casi todo el resto.


La muerte de Luis XIV (La Mort de Louis XIV, Albert Serra, Francia)

"La muerte es más igualitaria que la revolución" podría ser la consigna de un materialismo cinematográfico. El tipo que encarna al Rey Sol es el que antes le puso cuerpo a Antoine Doinel, con lo cual Albert Serra termina haciendo un documental emocionante sobre la lozanía perdida de la nouvelle vague. La próxima vez lo haremos mejor.


Cuatreros (Albertina Carri, Argentina)

Albertina, la sobrina de Adolfito y la hija de Carri, se deshace de todo recato para adue√Īarse de legados varios, ajenos y propios, hist√≥ricos y personales. Intempestiva entre la abulia del cine argentino actual, ella se encarga de las tareas que otros esquivan: pensar, pelear, salirse de la horma y ajustar cuentas con su propia reputaci√≥n. Al puritanismo cin√©filo le arroja tantas palabras y tantos recorridos de la mirada que lo deja atontado.



Luz de luna (Moonlight, Barry Jenkins, EEUU)

Comienzo imperfecto y final perfecto. Las tres partes que componen Moonlight son irregulares, concepto con el que el autor juega desde el mismo afiche. La elegancia formal del tercer episodio, su tempo exacto, sus elipsis sugestivas dan a pensar cuántas películas caben en una película e invitan a revisar las nociones de identidad, unidad y continuidad con que se puede cerrar o abrir una política de la narración.



Sin nada que perder (Hell or high water, David Mackenzie, EEUU)

Noir sin complacencia vintage. A punto de recordarnos que el cine de género alguna vez no fue una serie de clisés para confirmar las certezas de un cliente que siempre tiene la razón, Mackenzie demuestra que con sintaxis clásica, emoción pudorosa y violencia justa (en todo sentido) se puede hacer un cine popular y político.



The Disaster Artist (James Franco, EEUU)

Atenci√≥n kierkegaardianos: ¡la repetici√≥n! Tomy Wiseau es el Ed Wood del siglo xxi. Cuando film√≥ su desastrosa The room (2003) ya hac√≠a 9 a√Īos que Tim Burton hab√≠a hecho su oda al cineasta chapucero que trasciende la historia del cine por su absoluta incompetencia. De alguna manera, su biograf√≠a ya estaba filmada y √©l la repiti√≥ (mal). James Franco repite y quiz√°s mejora no solo a Wiseau -lo que no resultar√≠a una haza√Īa- sino tambi√©n a Burton -lo que ya es decir algo. Aunque m√°s no sea porque, a diferencia de Burton, que se apoyaba en la fotogenia de Johnny Depp, sostiene su potente autor√≠a desde adentro de su pel√≠cula: su prodigiosa actuaci√≥n haciendo del desastroso cineasta y actor Wiseau transfigura el rid√≠culo involuntario por una profunda simpat√≠a, ajena a toda distancia ir√≥nica. 



Alanis (Anahí Berneri, Argentina)

La sinopsis acumula cat√°strofes personales y sociales pero la pel√≠cula exhala luz. Eso se logra con lucidez pol√≠tica y astucia artesanal. Berneri conjuga t√©rminos que el sentido com√ļn suele oponer: madre y puta, cuerpo alienado y cuerpo amoroso, mercantilizaci√≥n y solidaridad. Y filma una vida hermosa en una ciudad horrible.

(NOTA: En todos los planos elegidos alguien mira, excepto en el de Lynch, en el que alguien sue√Īa).

viernes, 29 de diciembre de 2017

Su √©xito, ¿ser√° tambi√©n el de la Argentina?


"Los buitres y los grupos financieros m√°s concentrados no ven solamente el potencial de riqueza del pa√≠s por la explotaci√≥n de Vaca Muerta y el resto de sus recursos naturales, sino tambi√©n el colosal sendero de endeudamiento en el que hoy Argentina podr√≠a ingresar con m√°s se√Īales favorables para los mercados".

Mariano Kestelboim, "Deuda y buitres", agosto 2014

por Esther Díaz

Un pa√≠s sin deuda no es rentable para los amos del dinero. Argentina se hab√≠a desendeudado en la √ļltima d√©cada. ¿Qu√© beneficio le da eso al capital? Ninguno. En Inglaterra existen tarjetas de cr√©ditos que no les renuevan a los clientes que pagan puntuales. Sin deuda no hay para√≠so. La consigna es gerenciar y endeudar. El costo lo pagan los que menos tienen. Se pierden derechos porque el Estado est√° al servicio de las corporaciones. En contra y a la defensiva del pueblo (por eso la represi√≥n entre otras agresiones estatales). Los gerentes impol√≠ticos son eso, gerentes. Trabajan para el neocapitalismo, de ah√≠ el desprecio por los s√≠mbolos patrios y los enga√Īos de campa√Īa. Espejitos de colores. Solo importa el mayor lucro para la m√≠nima minor√≠a que acumula la riqueza del mundo. A Marcos Pe√Īa -en Forbes- lo nombraron CEO del a√Īo. Que a un pol√≠tico de rango en ejercicio de su investidura se lo premie como gerente empresarial, lo dice todo.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Simulacro, simulación y grieta

Ilustración: Carmen Cuervo

por Hern√°n Sassi
fines de diciembre de 2017

I

Un amor no empieza con la primera salida o el primer beso, mojones pavotes que imponen efem√©rides de pareja que seguimos con la aceptaci√≥n resignada con la que celebramos rituales vac√≠os, como la navidad sin ir m√°s lejos. Tampoco termina cuando alguien dice “basta”. Los acontecimientos hist√≥ricos tambi√©n descreen de almanaques. Siglo largo el diecinueve, corto el veinte. Los cien d√≠as de gracia de la gesti√≥n presidencial pueden dilatarse hasta una elecci√≥n de medio t√©rmino tras la cual, vencedor, el presidente se envalentona y apura el trote, acelera a√ļn m√°s la transferencia de recursos de pobres a ricos mandando al congreso un paquete de ajuste a los que ayer nom√°s birl√≥ con reparaci√≥n hist√≥rica, apretando gobernadores tibios con chequera en mano para garantizar noche sin sobresaltos. Hasta ah√≠ llega la gracia, hasta que la noche deja de ser pl√°cida y trae desconcierto y hasta alarma.

En este interregno celestial de globos amarillos y pompas de jab√≥n (burbuja financiera que le llaman), hemos asistido a una rep√ļblica del di√°logo y el consenso (con presos pol√≠ticos incluidos) sostenida a base de sinceramiento (o tarifazo), ascetismo de la ciudadan√≠a (o fin de fiesta), y sobre todo, sostenida a golpes de creencia (fuerte, inquebrantable, seg√ļn parec√≠a), en particular, en la promesa de una felicidad futura pero pr√≥xima, ut√≥pica se dir√≠a, tanto como las mentadas “pobreza cero” y “lluvia de inversiones”, una promesa en la que conf√≠a la mayor√≠a (hoy no tan silenciosa) con la fe del carbonero. He aqu√≠ el punto ciego que no podemos explicar desde el campo popular. No hay enga√Īo alguno. Todo est√° a la vista. Transparente como el agua. A√ļn as√≠, se cree.

Si es así, es porque Cambiemos no solo ganó en las urnas, sino también ganó la batalla cultural que no es otra cosa que la batalla por la cultura. Si bien el Excel revela la misma receta económica archiconocida del neoliberalismo que supimos conseguir, hay sabiduría política y comunicacional a raudales en estos buenos muchachos. Tanta (y a tanta distancia estamos de ella) que da asco.

Nos encontramos en un limbo en el que “no existe ni la nueva ni la vieja pol√≠tica” (Paula Bertol) (1). Como “no cree[n] en la ideolog√≠a porque la ideolog√≠a es la neurosis de la historia” (Alejandro Rozitchner), no son un partido, menos un movimiento. Se trata m√°s bien de un “espacio” o una App (2) que, como tal, requiere cada tanto un “upgrade” (Mauricio Macri). La App busca “superar la tensi√≥n y los prejuicios” (Francisco Javier Quintana) porque, tan sencillo es, “lo bueno para el otro es lo bueno para m√≠” (Claudio Avruj). Al tiempo que ve “la pol√≠tica como servicio” (Alejandro Rozitchner), dispone “buena onda” (Horacio Rodr√≠guez Larreta) e invoca “alegre prepotencia del trabajo” (Enrique Avogadro). Frente a vagos y mal entretenidos, propone esfuerzo y √©xito garantizado: meritocracia y emprendedurismo. Frente a l√≠deres que remit√≠an orgullosamente a un pasado un tanto lejano (el de la juventud maravillosa) y admonitoriamente a uno cercano (el menemato y el de la Alianza), la aplicaci√≥n “da por cerrado el Siglo XX”: ahora “no nos une el pasado” (Marcos Pe√Īa), “estamos enamorados de futuro” (Marcos Pe√Īa) pues “lo mejor est√° por venir” (Jos√© Torello). Frente a dementes que cancelan deuda con organismos internacionales y despilfarraban dinero duplicando presupuesto educativo y sueldos de los investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Cient√≠ficas y T√©cnicas (CONICET) y, por si fuera poco, lanzan sat√©lites al espacio, hay una “alternativa acorde al tiempo que vivimos” que hace “lo que hay que hacer”, como reza el slogan de campa√Īa, “en base a un gobierno serio” (Federico Pinedo); una alternativa, en definitiva, que brega por un “pa√≠s normal” (Mauricio Macri).

Hasta aqu√≠, el simulacro, la fachada tras la cual no hay nada sino el desierto de lo real. En fin, la “derecha democr√°tica” que (no) describ√≠a (y menos as√≠) un periodista de cuyo nombre no quiero acordarme.

En el limbo basta con el simulacro. Por eso el gobierno no tuvo que recurrir a simulaci√≥n de ataque tanto para derogar la ley de medios cuanto para meter por la ventana a jueces de la Corte que, entre otras cosas, garanticen mejor vida a milicos en galera por cr√≠menes de lesa humanidad. Es que este gobierno tambi√©n cont√≥ (y cuenta) con su viento de cola, y hasta hubo (y hay) “lugar para equivocarse” (Laura Alonso). Es m√°s, fue el gobierno quien hizo de ese lugar una estrategia, la del “si pasa, pasa”.

Tengo malas noticias. Hay que darlas no obstante sean estos tiempos navide√Īos. Los reyes magos son los padres y aquellos globos amarillos, hoy que la aplicaci√≥n tiene ya dos a√Īos de rodaje, dejaron de serlo; no son siquiera un simulacro de globos, son huevos nom√°s. Como sabemos, una tortilla se hace rompi√©ndolos. Es que el modelo no cierra (con la gente afuera) sin represi√≥n. Lleg√≥ la hora de romperlos. Ahora sucede lo imposible: hay grieta en el simulacro. El relato parece quebrarse, y el velo, caerse. La App necesita un upgrade: se activa Simulaci√≥n 2.0.

II

Entre tantas definiciones hirientes que menoscababan sus virtudes de l√≠der y hasta su inequ√≠voca centralidad como figura en la pol√≠tica argentina de los √ļltimos a√Īos, innumerables veces se dijo que Cristina Kirchner no era sino una actriz, “gran actriz”, se agregaba como elogio borgeano. Histri√≥nica y altisonante como Evita, con dedo en alto propio de cura en serm√≥n encendido y por qu√© no de General que echa imberbes de una plaza (aunque ella m√°s que echarlos, sab√≠a acogerlos con gusto), pastoral y hasta dicharachera como N√©stor Kirchner; incluso, en sus √ļltimas apariciones, cuando no ejerc√≠a ya la presidencia y se la paseaba por Comodoro Pi –como en tiempos de inquisici√≥n al reo– para regocijo de cuervos medi√°ticos y dem√°s resentidos, se la caracteriz√≥ de arteramente mansa y calma ni m√°s ni menos que como Heidi, ese lobo con piel de cordero. Dramaturga antes que actriz, Cristina, esa que hace a√Īos ech√≥ a rodar un nombre de pila como Mauricio –as√≠ lo quisieron ella y √©l–, escribi√≥ no pocas y buenas p√°ginas de la historia reciente. Si fue actriz, va de suyo que sus actuaciones palidecieron al final de su gesti√≥n: el otrora pueblo, la m√°s cercana “gente”, en definitiva, el actual consumidor/usuario vio la mascarada y clicke√≥ el cambio. No se dio cuenta en ese entonces (ni ahora) de que el partido era m√°s f√°cil: ¡era por abajo! Cosas que pasan. No ser√° la primera ni la √ļltima vez que se tire un tiro a los pies.

En la pol√≠tica argentina actual la actriz no est√° sola en el escenario. Son varios los actores que la acompa√Īan. Y han dado prueba de ser muy buenos por cierto. Eso s√≠.

En la escena hoy cunde la sobreactuaci√≥n, y m√°s a√ļn, la simulaci√≥n.

Antes que nada, el saqueador proyecta. Primero proyecta que son otros los que roban y no falta uno que le regala en bandeja la escena pat√©tica en un monasterio en el que buscaba esconder bolsos con d√≥lares timados al Estado. Proyecta √©l, que puso en marcha un blanqueo de dinero mal habido para los buenos amigos (algunos de los cuales est√°n en carteras ministeriales haciendo ping√ľes negocios con el Estado) y dispuso la ingenier√≠a financiera para que la fuga de divisas crezca exponencialmente, si a para√≠sos fiscales, mejor. Segundo, con la peque√Īa ayuda de un juez, el que vino por todo deja ver que ex-funcionarios, ayunos de gesti√≥n hace ya dos a√Īos, pueden entorpecer causas, y si no comanda la cacer√≠a de opositores, al menos –habida cuenta de su gusto por el laissez faire– deja hacer. No le basta. Ahora simula un abismo inminente, abismo que un service que la va de periodista en horario prime time, confirma: “Argentina emite deuda y administra la trampa” (3). El presidente mismo es quien, sin ambages, le dice a don Longobardi: “Si esto no cambia, explota”. Tampoco basta. Se simula hasta una guerra con traici√≥n a la patria incluida que merece un escarmiento desmedido porque “al enemigo ni justicia”. Nunca basta. Para el perverso no hay sosiego. Con sobreactuaci√≥n de lujo, la fiscal de la Rep√ļblica o loca de atar que ajusta la App a la politiquer√≠a vern√°cula –gritando y poniendo en rid√≠culo a la propia tropa, cuando es necesario–, simula que ante la desaparici√≥n de un submarino es imperioso revisar las irregularidades en los procesos de reparaci√≥n de la flota de mar y submarinos para encontrar a los responsables (¿de la desaparici√≥n?). Los correveidiles cuentan que ya marcha una denuncia por asociaci√≥n il√≠cita a ex-funcionarios K. Sobran jueces que dicten preventivas. Temen no estar a tono “al tiempo que vivimos”. 

El perverso simula ataques a las instituciones. Las ve por todos lados. Est√° paranoico. “¿Est√°s nervioso?”, le dir√≠a el walking dead N√©stor Kirchner patinando la “s” final con sonrisita p√≠cara para asustarlo a√ļn m√°s; as√≠ de infernales son esos muertos que vos mat√°is cuando vuelven del m√°s all√°. Cuando sucede lo imprevisto en el Sur, esto es, cuando aparece un desaparecido en democracia, la sobreactuaci√≥n se desata y el perverso no sabe qu√© decir. Es que, como dice Jorge Asis, “se ve que (el gobierno) no tiene problema hasta que aparece un problema. Ah√≠ tienen una cierta dificultad para la toma de decisiones” (4). Se llega a inventar un grupo terrorista, la RAM, caterva temible sobre la que el mismo Jorge Asis, twitea: “Creo que no existe RAM”. Cuando sucede lo esperable, esto es, cuando gendarmes fusilan por la espalda a un joven en refriega confusa seg√ļn los grandes medios o en avanzada impiadosa seg√ļn el sentido com√ļn, que es, como se sabe, el menos com√ļn de los sentidos, los ecos de lo acontecido en esa nueva Patagonia rebelde impactan: con magn√≠fica sobreactuaci√≥n de la Vicepresidenta incluida, nos enteramos de que hay mapuches que portan “armas” y son una amenaza, y no latente; hay nuevo enemigo interno. El fusilado en esa avanzada no habla como habl√≥ el cuerpo de un tal Santiago Maldonado acorralado en operativo ilegal y obligado a un curso de nataci√≥n intensivo a ritmo de metralla. El allanamiento posterior al asesinato con bala de plomo de Rafael Nahuel arroja que no hab√≠a rastro alguno de armas mapuches, m√°s all√° de algunas ramitas puntiagudas que por esos lados abundan, ramitas que no da√Īan Robocops por m√°s que las tiren con fuerza estos insumisos salidos del fondo de los tiempos. Lo √ļnico que se encontr√≥ en ese allanamiento tras el asesinato del joven mapuche fue un reguero de casquillos de proyectiles de gendarmer√≠a. Mientras tanto, en la Metr√≥poli la simulaci√≥n se redobla: hay turbas de forajidos que buscan impedir sesionar a los legisladores fuera del recinto y no faltan legisladores que quieren impedirlo dentro. Se simula la toma del poder y mientras se encarcela a mansalva, incluso a periodistas, se amenaza con iniciar acciones penales contra los legisladores por intento destituyente. Cuesta simular paz y amor, y m√°s a√ļn poner cara de yo no fui, como cuando estaba intacto el simulacro y nadie pesta√Īaba. El Jefe de Ministros lo intenta en rueda de prensa, pero est√° nervioso (y no es √©l solo que lo est√°; el propio presidente, cuentan, estalla de furia en Casa Rosada), apunta y dispara a diputados kirchneristas por "convertirse en piqueteros dentro del recinto".

Cuando llov√≠an piedras en la plaza y hab√≠a griter√≠o en el recinto, aunque confusa, la escena era clara: los violentos son (siempre) ellos, est√©n afuera o adentro. Ahora bien, cuando en una noche larga, muy larga, se baten cacerolas, el de la lengua del ultraje no registra el mensaje, no comprende; no sabe, no contesta. El perverso vuelve a traspirar. Googlea buscando ayuda. La App se queda “pensando”. El perverso se espanta al escuchar: “¡Que se vayan todos, que no quede ni uno solo!”, r√©mora de un tiempo ido. “¿Qu√© es esto?” es la pregunta que cunde en palacio sin un Mart√≠nez Estrada con quien cruzar ce√Īos fruncidos, sin ese se√Īor porque lo saben –no son est√ļpidos, no tienen una pizca de est√ļpidos–, saben que precisamente √©l, as√≠ como les espet√≥ a quienes bombardearon una plaza y fusilaron en un basural a fieles de aquel que prefer√≠a el tiempo a la sangre “Ustedes son peor que el tirano”, hoy les dir√≠a: “Ojo que ustedes son peores que la yegua”. La papa quema. El simulador se hace el desentendido. Ya lo dijo Asis, no sabe qu√© hacer cuando una papa quema. Lo que atina a hacer ahora es simular, simular que no hay papa, ergo que nada quema, y que ese humo en los alrededores del Congreso no es m√°s que fuego de artificio.

El amo juega al esclavo. Lo viene haciendo en estos tiempos lisos y sin √©pica en que garpa hacerse el manso (quiz√° Trump, cocorito de cresta roja, sea la excepci√≥n de la regla). As√≠ lo ha hecho el gobierno. Le sale fen√≥meno. Pero algo se ha quebrado. Ahora se afana para que no le pase lo que a la actriz ca√≠da en desgracia. Teme el “¡se nota mucho!” de Don Niembro. “Si se ve la mascarada, est√°n fritos” les avisa un ecuatoriano de pelo te√Īido y cara de bonach√≥n, el verdadero ingeniero o m√°s bien el desarrollador de la App que vive en un castillo amurallado de libros, lejos del mundanal ruido, lejos del batir de cacerolas en barrios capitalinos donde el PRO arras√≥ en elecciones hace menos de dos meses.

Es sabido: la nafta no apaga el fuego, lo aviva. La templanza zen que imprime la App no puede acallar el avasallamiento de poderes, los carpetazos, la estigmatizaci√≥n (de los K, del sindicalismo in toto, de todo el/la que se les oponga), el silenciamiento de voces cr√≠ticas con lapidaci√≥n incluida, su propio “Nunca m√°s” (“no vuelven m√°s” corean cada dos por tres con regocijo y ojos encendidos) y la represi√≥n. A prop√≥sito de la √ļltima, de este sol que intenta tapar con las manos de la prensa af√≠n: las herramientas represivas del Estado se desatan. Entre manifestaciones varias y protestas por cierre de f√°bricas y m√°s f√°bricas, hay 200 detenidos en 10 d√≠as. No asombra: en sus dos a√Īos de gobierno Cambiemos cuenta con el mayor pico represivo desde 1983 (5). Y para colmo (¡bingo!, ¡cerrame la 5!), "el beneficio de la duda siempre lo tiene que tener la fuerza de seguridad" (6), seg√ļn declar√≥ la Vicepresidenta en actuaci√≥n descollante ante el mism√≠simo hombre-rata.

Quien ha sembrado vientos, no puede esperar otra cosa que estas tempestades decembrinas. Son, a no sorprenderse, el retorno de lo reprimido.

III

En las grietas est√° Dios que acecha.
Jorge Luis Borges

Hay cenizas en el viento y es diciembre en Argentina. Pero a no apresurarse. Los tiempos rotos no saben de efemérides. No conocen almanaques.

No todos los diciembres son iguales. Si as√≠ fuera, lo que importa –lo sabemos con Marx, Nietzsche, Freud, Deleuze y Borges que gritan “attenti al lupo” en cada repetici√≥n–, lo que importa es la diferencia en esa repetici√≥n. As√≠ como la App, si bien se le parece, no es el neoliberalismo de los 70 ni el de los 90, este diciembre no es el de 2001. Hubo uni√≥n con aires de “piquete y cacerola la lucha es una sola”. Pero no hubo multitud que diga “basta” ni 39 cuerpos camino a la morgue.

El de este mes fue un acto de resistencia. Sin la trascendencia de la primavera de Praga cuando √©sta mor√≠a, pero fue mucho, pues ven√≠amos de tierra arrasada en estos dos a√Īos y meta mirar pal costado. De ah√≠ que uno tienda a esta comparaci√≥n que no es sino una demas√≠a. En realidad, fue resistencia al menos como lo fue la manifestaci√≥n contra el 2x1. No es poca cosa. Y no son poca cosa dos golpes en un a√Īo. La App todav√≠a est√° “pensando”.

As√≠ como hay violencia(s) –la violencia de arriba que engendra la violencia de abajo, sobre todo–, hay grieta(s). Est√° la que cruza de unitarios y federales a macristas y K, pasando por peronistas y antiperonistas, en definitiva, la que aunque se presente como “un puente entre dos mundos” (7) (Carmen Polledo), viene a profundizar la App antes que a resta√Īar, y est√° la que se ha abierto en este diciembre raro de tan parecido a otros, raro como un dej√† vu, la que forz√≥ a la sobreactuaci√≥n, a la simulaci√≥n.

A diferencia de no pocos exponentes de la App, que son expertos simuladores del talento, dir√≠a Ramos Mej√≠a, el campo popular no sabe simular. Es bruto por naturaleza. Esto es, dice lo que piensa (verdades, algunas veces) sin pensar o, mejor dicho, pensando con las tripas. En este diciembre habl√≥, grit√≥, cacerole√≥. Actu√≥ en la batalla por la cultura, en concreto, por la cultura que forjamos o dejamos pulverizar, que a veces es lo mismo. Repito: no es poca cosa. Pero no es suficiente. Es mucho. ¿Basta para escribir la primera p√°gina de un nuevo cap√≠tulo de las multitudes argentinas que hemos iniciado en 2017?

La App est√° “pensando”.

El campo popular también. Ya descansó demasiado, fiesta incluida.

No es poca cosa.

Termina el a√Īo y hay partido abierto. Falta para definiciones, pero cuidado con la repetici√≥n. Veamos en ella la diferencia. Es por abajo, ¡eh!



NOTAS

(1) Pe√Īa, Marcos; Rozitchner, Alejandro (Comp.). Estamos. Una invitaci√≥n abierta, Buenos Aires, Planeta, 2013. Todos los entrecomillados del p√°rrafo responden a este libro-presentaci√≥n de Cambiemos, en su mayor√≠a, al √≠ndice.

(2) La hipótesis es de Gustavo Varela en http://www.so-compa.com/politica/cambiemos-una-manera/

(3) http://marcelolongobardi.radiomitre.com.ar/nota/29917/


(4) http://www.lanacion.com.ar/2088904-quien-es-el-angel-exterminador-de-la-politica-argentina-segun-jorge-asis

(5) http://www.correpi.org/2017/12/21/dos-anos-de-gobierno-de-cambiemos-el-mayor-pico-represivo-desde-1983/

(6) http://www.perfil.com/politica/michetti-el-beneficio-de-la-duda-siempre-lo-debe-tener-la-fuerza-de-seguridad.phtml

(7) Pe√Īa, Marcos; Rozitchner, Alejandro (Comp.). Estamos. Una invitaci√≥n abierta, Buenos Aires, Planeta, 2013.

martes, 26 de diciembre de 2017

La muerte del nuevo cine argentino y los cines posibles - Cuatreros online

Nadie oyó gritar al cine argentino - Una conversación sobre el estado del cine y el cine de estado


El 15 de diciembre en la ENERC particip√© de las Jornadas "La imagen argentina III". En la tercera jornada, titulada gen√©ricamente "Territorios", form√© parte de la mesa "La novedad permanente", antecedido por Paula Croci y Eduardo Russo. En principio, mi intervenci√≥n se titular√≠a "Los cines posibles en el pa√≠s imposible", en los que pensaba explayarme sobre cuatro pel√≠culas de dos cineastas que para m√≠ funcionan como se√Īaladores de distintos momentos del Nuevo Cine Argentino. Seg√ļn una hip√≥tesis instrumental y no m√°s que eso, podr√≠a se√Īalizarse a Los rubios (Albertina Carri, 2003) como la √ļltima pel√≠cula del menemismo, a M (Nicol√°s Prividera, 2007) como la √ļltima pel√≠cula prekirchnerista, a Tierra de los Padres (Prividera, 2012) como la primera pel√≠cula postkirchnerista y, finalmente, -lo descubr√≠ en los d√≠as previos a mi intervenci√≥n en el ENERC- a Cuatreros (Albertina Carri, 2016) como la √ļltima pel√≠cula del Nuevo Cine Argentino. Estas marcas son, como cualquier otra que se haga, cortes provisorios. Desde una perspectiva diferente podr√≠an elegirse otras pel√≠culas y otros momentos. Lo que me interesaba en realidad era marcar correlaciones hist√≥ricas.

El cine no se mueve simplemente por su historia interna, seg√ļn la cual unas pel√≠culas dialogan con otras, en festivales o en la cultura cin√©fila que uno acopia en sus discos r√≠gidos, mientras afuera el mundo sigue girando. Ah√≠ afuera es el lugar donde se dan las condiciones materiales para que las pel√≠culas sean posibles y ah√≠ afuera est√°n los espectadores potenciales de las pel√≠culas. Tambi√©n ah√≠ afuera est√°n los cineastas, con su proveniencia social determinada, viviendo en el mundo imaginario que se construyen pero tambi√©n en el mundo real que les da de comer y les cede im√°genes para que ellos produzcan alguna mirada. 

De hecho, estas jornadas transcurrieron a pocos metros del lugar donde las multitudes repudiaban la ley de saqueo a las jubilaciones, pensiones y asignaciones que el macrismo negoció con los gobernadores peronistas. Tan traspasado está el cine por el mundo que durante estas jornadas, mientras las fuerzas del estado ejecutaba una feroz represión contra los manifestantes, más de uno entró al ENERC sofocado por los gases lacrimógenos que tiraba Gendarmería. No es exactamente una metáfora. Más que nada es la irrupción desagradable de la verdad. No hay cine posible sin país posible. Lo que no se reduce solamente a una política de subsidios, como muchas veces se simplifica en la propia comunidad cinematográfica.

Se me ocurri√≥ poner a Cuatreros como la √ļltima pel√≠cula del nuevo cine argentino porque pocos d√≠as antes de las Jornadas las autoridades del INCAA anunciaron que no habr√° subsidio a la producci√≥n cinematogr√°fica hasta 2019, lo que en el lenguaje macrista significa que se acab√≥ este juego que te hac√≠a feliz. O, para decirlo en otras palabras: si les sacamos a los viejos sus remedios y a los pibes de la AUH su comida, ¿qu√© te hace pensar, cineasta, que vamos a darte guita para tus pel√≠culas? 


Cuatreros, de Albertina Carri from El Cohete A La Luna on Vimeo.

Dicho as√≠ suena brutal y efectivamente lo es: no va a faltar quien me diga que un pa√≠s debe fomentar su producci√≥n audiovisual. De acuerdo: tambi√©n debe tratar de que los viejos y los chicos no mueran de hambre, por falta de remedios o cagados a tiros por la cana. Si esto no es posible, ¿por qu√© ser√≠a posible aquello? Los que se refugiaban en la ENERC de los gases de Gendarmer√≠a produc√≠an el m√°s elocuente signo de c√≥mo est√°n vinculadas las cosas, la performance m√°s contempor√°nea sobre el estado del cine y el cine de estado. Y si nos preguntamos por la imagen argentina, quiz√°s los cineastas pod√≠an estar registrando esa lucha que se daba ah√≠ a metros. Quiz√° lo est√©n. Ojal√°.



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Cuando me enteré del anuncio del no subsidio al cine, pensé que las condiciones históricas habían dado remate definitivo al Nuevo Cine Argentino. Entonces se me pasó por la cabeza el título de una película casi olvidada. Nadie oyó gritar a Cecilio Fuentes, dirigida en 1965 por Fernando Ciro, basada en el cuento "El mal necesario" de Dalmiro Sáenz. La vi en la tele hace un montón y la quise ubicar ahora y no aparece. La recuerdo como una interesante cruza de policial y cine moderno, no podría asegurar ya hasta qué punto lograda. Un tipo, Cecilio Fuentes, es asesinado por una patota. Después alguien emprende una investigación que no llega a ninguna parte porque nadie oyó gritar a Cecilio Fuentes. (Fernando Ciro era cuando la hizo un galán de telenovelas muy famoso; décadas después terminó siendo, junto a su mujer la actriz Elena Cruz, uno de los primeros negacionistas declarados de la anterior dictadura y apólogo de Videla, un precursor de Darío Lopérfido. También protagonizó otros escándalos mediáticos cuando Dalmiro Sáenz contó que participó de algunas orgías que organizaban Ciro y Cruz. Pero esta es otra historia que podría dar lugar a una película interesante).

¿Por qu√© se me cruz√≥ esta pel√≠cula que yace en el fondo oscuro de mi memoria y vaya a saber d√≥nde m√°s? Porque si el Nuevo Cine Argentino acaba de recibir su pu√Īalada final, nadie lo oy√≥ gritar. Quiero decir: si un historiador del futuro tratara de buscar en las propias pel√≠culas filmadas en los √ļltimos quince a√Īos las huellas que anunciaran la tensi√≥n social que dio lugar al actual estado de cosas, si buscara en las propias pel√≠culas c√≥mo se gest√≥ este r√©gimen represor y hambreador que adem√°s remat√≥ al Nuevo Cine Argentino, le resultar√≠a muy dif√≠cil encontrar esas huellas. Pel√≠culas que registraran los sacudones sociales que atravesaron la sociedad y hoy nos llevan a esto. Nadie oy√≥ gritar al cine argentino.

La mesa en la que participé se llamaba "La novedad permanente" y esta novedad me parecía lo suficientemente relevante como para ser puesta sobre el tapete: difícil hubiera en esos días una novedad más novedosa que lo que estaba pasando ahí a pocos metros.

Los cines posibles: si gran parte de los cineastas de la historia provienen de la burgues√≠a y en los √ļltimos a√Īos los desarrollos tecnol√≥gicos y las pol√≠ticas de estado hicieron posible que los peque√Īo-burgueses tambi√©n pudieran hacer su cine, ahora una de esas dos condiciones ya no se da. Este estado no es el mismo que hasta hace poco subsidiaba al cine. Es abstracto hablar de "el Estado", y prescindir de las mutaciones hist√≥ricas. El actual Estado est√° en manos enemigas y que encima son brutales, odian la cultura y no les interesa ning√ļn fomento cinematogr√°fico. Por lo visto, solo les interesa el saqueo, la exclusi√≥n y la muerte de los "prescindibles", lo cual incluye al Nuevo Cine Argentino. Por una cuesti√≥n de clase, el Nuevo Cine Argentino no se vio venir su propia muerte.

Pero estamos en una tierra pródiga en imágenes. Si salís a la calle con un celular, podés hacer hoy muchas películas. Necesitás otro know how que el que valió hasta ahora para moverse en los pasillos del INCAA. Las cosas cambiaron. Lo que la Argentina pide a gritos es que otro cine produzca las miradas que la historia ofrece. Es un poco más peligroso que antes, pero quizás pueda ser más fértil para los historiadores del futuro.

Al d√≠a siguiente, en la √ļltima emisi√≥n radial del a√Īo de Patolog√≠as Culturales lo volv√≠ a conversar con Maxi Diomedi y se puede escuchar ac√°:



lunes, 25 de diciembre de 2017

Camarazo frente al Congreso: No disparen contra la prensa


Fotos: Sebasti√°n Puenzo

Comunicado de aRGra (Asociaci√≥n de Reporteros Gr√°ficos de la Rep√ļblica Argentina:

Convocamos a todos los colegas a sumarse al camarazo que realizaremos el pr√≥ximo mi√©rcoles 27 a las 11hs frente al Congreso Nacional bajo la consigna “No disparen contra la prensa”.

Durante la represi√≥n a las marchas realizadas el 14 y 18 de diciembre en rechazo de la reforma previsional en las inmediaciones del Congreso, las fuerzas de seguridad hirieron con postas de goma a mas de 20 reporteros gr√°ficos, esta cantidad se multiplica si contamos a la totalidad de los trabajadores de prensa. La Asociaci√≥n de Reporteros Gr√°ficos de la Rep√ļblica Argentina entiende que los trabajadores de prensa que cubren la protesta social son asimilados a “objetivos a reprimir” por parte de las fuerzas de seguridad, por esto exigimos el cese inmediato de la represi√≥n a los trabajadores de prensa, y responsabilizamos en forma directa al gobierno, por la seguridad de los periodistas en el ejercicio de su labor.


Foto: Jaime Andrés

Los esperamos el mi√©rcoles 27 a las 11hs frente al Congreso Nacional “No disparen contra la prensa”.”Libertad para informar”.


domingo, 24 de diciembre de 2017

Cruje

El estado macrista mat√≥ en 2 a√Īos a una persona cada 23 horas


Los precios de diciembre y enero pintan complicados, revela Bonelli un di√°logo secreto en su columna de Clar√≠n del viernes. Muy secreto no ser√≠a el di√°logo si lo publica un vocero oficial del r√©gimen. Y qu√© secreto podr√≠a ser que los precios de diciembre y enero pinten complicados, si sabemos que la luz aumenta brutalmente desde una base ya brutal, que la factura de gas viene pimienta, que aument√≥ la nafta, que los remedios no paran de subir, que ellos mismos inducen a una suba del dolar que naturalmente empuja los precios para arriba y que en enero empieza una escalada implacable en las tarifas del transporte. Hasta un orate sabe que en diciembre, enero y febrero los precios vienen complicados. Toda la orientaci√≥n de la pol√≠tica econ√≥mica alza el costo de la vida, aunque el indec despu√©s pondere los precios de la canasta b√°sica como si tuvieran baja incidencia en el n√ļmero final, es decir: dibuja una inflaci√≥n que disimula que, cuanto m√°s pobre sos, m√°s alta es. Rara idea del secreto maneja Bonelli. Le confiere car√°cter de di√°logo secreto a lo que cualquiera sabe.

Pero macri va a esperar hasta febrero para ver si es verdad que la inflaci√≥n le resulta complicada. No se acuerda ni de las cosas que ley√≥. Ley√≥ que √©l mismo dijo que lo m√°s f√°cil de todo era bajar la inflaci√≥n, el mandamiento principal del evangelio neoliberal. No hay error: con las medidas que tom√°s, la inflaci√≥n no puede no subir. Los √ļnicos que pueden no saberlo son los integrantes del triunvigato, que tambi√©n van a esperar hasta febrero, si llegan, para ver si la meta inflacionaria del 10% anual postulada en el presupuesto se cumple el pr√≥ximo trimestre. ¿A que arrimamos a ese 10% de ac√° a marzo? Pero el triunvigato apuesta a ser convocado a seguir dialogando y deja en suspenso el plan de lucha anunciado el 22 de agosto, farfullado otra vez el lunes pasado, olvidado a las pocas horas, mientras considera la posibilidad de cerrar paritarias en torno al 10% con una cl√°usula gatillo que macri ya sabe que llegado el momento no gatillar√°.

Cuanto m√°s inviable es el plan econ√≥mico, que ni siquiera puede resolver "lo m√°s f√°cil de todo", m√°s violenta se pone la cana, a medida que las bases, los sindicatos combativos, las regionales y las organizaciones sociales empiezan a desbordar a la claudicante conducci√≥n cegetista y hasta una parte de los propios votantes del oficialismo sale a cacerolear porque se siente enga√Īada.

Sigue Bonelli: "El n√ļcleo del poder real ─Macri, Pe√Īa, Horacio Rodr√≠guez Larreta y Mar√≠a Eugenia Vidal─ recibi√≥ esta semana la primera encuesta sobre el costo pol√≠tico que pag√≥ la Casa Rosada. Seg√ļn esos datos la imagen presidencial cay√≥ todo lo que hab√≠a subido despu√©s de las elecciones. Hubo una baja de 8 puntos hasta el viernes pasado . Esta semana baj√≥ otro escal√≥n: en total 12 puntos".

El n√ļcleo del poder real, el mismo que crey√≥ que bajar la inflaci√≥n era lo m√°s f√°cil y que Trump nos iba a comprar los limones, no previ√≥ que la baja sistem√°tica de jubilaciones, pensiones y asignaciones iba a ser mal recibida por los que hace dos meses creyeron que ahora ven√≠a la buena. 

Abajo hay bronca, como se vio en los √ļltimos d√≠as: el pueblo sali√≥ a la calle (perd√≥n por la palabra pueblo). Como el equipo de profesionales de Big Data no supo comunicar las bondades del saqueo a jubilados, hubo que optar por una comunicaci√≥n digamos m√°s f√≠sica. Balas de goma y gas pimienta contra transe√ļntes aterrados, indigentes, fot√≥grafos y se√Īoras que salen a la puerta a ver qu√© pasa.

El pueblo en la calle provoca zozobra: ¿es que nuestro manejo profesional de las redes sociales y la operaci√≥n permanente en los medios masivos no funcionan como Face Swap?

Obvio, como no baja la inflaci√≥n ni puede reactivarse la econom√≠a con las tazas absurdas de Sturzenegger. Todo eso se sab√≠a en septiembre de 2015 y en diciembre de 2001. Lo que s√≠ funciona son las balas, no siempre de goma. En el informe anual de CORREPI se informa que en dos a√Īos el macrismo produce un muerto cada 23 horas en manos de las fuerzas represivas del estado, la cifra m√°s alta desde 1983. Todo moderno y democr√°tico. En diciembre del a√Īo pasado la contabilidad de muerte estatal daba un muerto cada 28 horas. Un a√Īo despu√©s, el macrismo puede exhibir al menos un √≠ndice de crecimiento sostenido, m√°s de un muerto por d√≠a.

El plan es, si se quiere, simple: transferencia brutal de riqueza hacia los ricos y salir a matar. 


El pueblo argentino no se presta al ajuste fácil. Una derecha más moderna que la mierda tiene que incluir la muerte como variable para regular el conflicto. Es lo que anuncia el fiscal Moldes y refrenda el propio macri, la violencia política ha vuelto: a matar, entonces.

El magnate sojero Grobocopatel le explica a Bercovich con franqueza: “El Gobierno tiene que hacer muchas cosas, feas, que no gustan. Porque si no las hace, lo que viene es peor. Si no puede pagar, si se endeuda demasiado, todo es peor que estas reformas. Tenemos un problema macroecon√≥mico m√°s grave del que pensamos que tenemos. No hay conciencia en la sociedad de que tenemos por delante varios a√Īos duros. Pero hay muchos pa√≠ses que pasaron por a√Īos duros y despu√©s prosperaron, como China, Corea o Chile. Tenemos que entender que hay que hacer esfuerzos y sacrificios para salir adelante”.

El contexto de estas declaraciones de Grobocopatel es interesante: el n√ļcleo empresarial m√°s concentrado banca pol√≠ticamente a macri y abomina del kirchnerismo, pero est√° preocupado por la resistencia de esos a los que el gobierno les tiene que hacer cosas feas, cosas que no gustan. A√Īos duros, de Robocops asolando las calles insumisas.

Esta gente noble y poderosa est√° alarmada por las √ļltimas movilizaciones, sobre todo las del turno noche del lunes, las inesperadas: "Todos comandados por el kirchnerismo. La gentuza que nos gobern√≥, como (Agust√≠n) Rossi o (Axel) Kicillof, tiene que irse a laburar y no quiere. Necesitamos que haya una oposici√≥n, porque no puede no haber, pero tiene que ser una oposici√≥n razonable, no ellos" dice con voluntad de poder Gabriel Martino, el CEO del HSBC, denunciado hace no tanto por lavado de dinero. Lo dice a√ļn con la ley aprobada, lo que muestra que ni el abuso a diputados les sabe a victoria pol√≠tica. Est√°n inquietos.

De esa alarma surge el dictamen del fiscal Moldes (lindo apellido) refrendado por macri: la movilización es violencia y la violencia se reprime. Las cosas feas requieren más cosas feas.

Quienes no terminan de entender un cuadro tan di√°fano son las c√ļpulas sindicales. La burocracia que le dio dos a√Īos preciosos al macrismo ahora cruje entre la presi√≥n de sus bases y la necesidad de preservar sus estructuras y ponerlas a salvo de los zurdos. La p√°gina Mundo Gremial cuenta los pormenores de la pelea que esta semana se desat√≥ en la CGT, que termin√≥ con el retiro de la UOM. “Tenemos que tener un plan de lucha contra el gobierno", grita el Barba Guti√©rrez. “S√≠, boludo, trosko, que me ven√≠s a decir” le dicee con fineza el gordo Daer. Despu√©s de pelear m√°s de media hora, Guti√©rrez se levanta, les tira las llaves de su despacho y se raja de la CGT. Parece que se va con la Corriente Federal. Los ap√≥logos empedernidos de la unidad sindical recalculan. ¿Qu√© se consigui√≥ en dos a√Īos de unidad paralizante? 

s√°bado, 23 de diciembre de 2017

Poxyran Doppelgang√ęr


Ya no soy yo
soy tu reflejo
dicen que hablo como vos
pero no lo entiendo
si lo poco que aprendí
fue cuando te perdí
en ese charco de sed
de ganas de no volver.

Ya no soy yo
soy tu recuerdo
ya no soy vos
soy un recuerdo.

viernes, 22 de diciembre de 2017

30 a√Īos despu√©s de Luca

Ultimo programa 2017 de La otra.-radio, para escuchar clickeando ac√° 



Hoy hace treinta a√Īos se mor√≠a Luca Prodan. Cuando llega esta √©poca del a√Īo, para muchos de los que la navidad no significa nada, nos vuelve a la memoria Luca, su muerte, la tapa de la quinta edici√≥n de Cr√≥nica que lo puso en tama√Īo cat√°strofe. ¿Qu√© ser√≠a Luca para la Argentina para que su muerte fuera tapa de la quinta de Cr√≥nica

Yo estaba en el bar de Lima con mis compa√Īeros de cine, a media cuadra del ENERC (que en esa √©poca se llamaba CERC), cuando entr√≥ el diariero con la quinta. Y entonces eso se nos lig√≥ a "Noche de paz" que hab√≠a salido pocos meses antes en After Chab√≥n y ya est√° el combo. Navidad, Luca, muerte. Y cada a√Īo que pasa volvemos a contar el paso del tiempo: "30 a√Īos despu√©s de Luca".

Evidentemente algo de su paso por ac√° nos marc√≥. √Čramos del rock nacional y √©l vino a agregar otra onda, otro color, con la autoridad que en Buenos Aires se les confiere a los europeos que saben de qu√© va la cosa. Luca quiso llevar a cabo toda una operaci√≥n de sustituci√≥n del paradigma inicial del rock argentino. En la versi√≥n m√°s chambona, Charly y Spinetta no val√≠an nada, no hab√≠an escuchado los discos correctos, no eran "de verdad" como √©l, que solo aprobaba a Pipo Cipolatti, porque era gracioso o a Jaime Torres porque era un negro re-grasa pero "de verdad".

En nosotros se produjo una tensi√≥n interesante: nunca, por m√°s soberbia europe√≠sta con que Luca les bajara el precio, dejamos a Charly y Spinetta, nunca le dimos bola a esa canchereada del tano arist√≥crata. Pero cuando vimos a Luca en acci√≥n (yo pude verlo bastante tempranamente, cuando Sumo era telonero de... ¡Los violadores!) nos imant√≥. Ah√≠ no importaba la operaci√≥n que pretend√≠a hacer Luca: importaba su potencia corporal, su ternura escondida, el sonido caliente y espeso, la desfachatez, el caos controlado de Sumo.

[Esto lo dice Nora Fisch para Oscar Jalil en Luca Prodan. Libertad divino tesoro: "La gente que vive con tanta intensidad, aparentemente sin miedo ni apego a nada, tal vez tiene temores que son tan enormes y profundos que no emergen. Sin pretender hacer psicoan√°lisis barato, creo que adentro del Luca carism√°tico y autosuficiente hab√≠a un nenito muerto de miedo. Luca ten√≠a una soledad esencial, como la de un chiquito abandonado. Fue alguien superinteligente y talentoso, como artista sintoniz√≥ de manera muy ajustada la cultura que lo rode√≥, pudo leer con gran sensibilidad la sociedad argentina de los 80 con sus hipocres√≠as y sus ternuras, y supo hablarle. Los verdaderos artistas se involucran  con lo social en un nivel perceptual muy profundo y pueden articularlo en palabras, en gestos, en m√ļsicao en im√°genes".]

Antes habíamos estado tironeados entre los hinchas de Spinetta -que no transaba y ponía la ética del poeta por delante de show- y los de Charly -que era un cirquero que bailaba en el escenario, no era serio como Spinetta, su éxito era un malentendido que se iba a disipar pronto-. Cuando los propios Charly y Spinetta (porque se llaman así, Charly por el nombre y Spinetta por el apellido, los que dicen "García" y "Luis" quieren establecer la distancia del que no la vivió sino la leyó en los libros) se encargaron de juntarse y borrar esa dicotomía zonza, pudimos relajarnos y aceptar que no estábamos equivocados porque los entendíamos perfectamente a los dos. Entonces llegó Luca a decir que los argentinos estábamos equivocados e hizo lo que pudo para imponer un canon que tuviera en lo alto a Morrison, la Velvet, Ian Curtis y Bob Marley. Pero Luca nos mentía: él sabía que esa mutación del proto-punk neoyorquino y el post-punk londinense no había llegado a estas costas y tenía que hacerse un lugar a los empujones, forzar un poco las cosas, pero él sigilosamente deslizaba que Charly y Spinetta eran buenos aunque no se los bancara.

Entonces tuvimos que hacer espacio para Luca en nuestra sensibilidad. Lo que facilitó la tarea es que el rock argentino surgido en los 80 no fue capaz de superar a la generación de los fundadores: Litto, Manal, Moris, Tango, La Pesada, Pappo, pero sobre todo Charly y Spinetta.

Y tuvimos que hacer espacio para Luca por una √ļnica raz√≥n: ser√≠a un tano fanfarr√≥n pero era un gran artista. (Charly lo reconoci√≥, no tanto Spinetta, que dijo no s√© qu√© boludez sobre "el reviente"). Y Sumo en vivo sonaba como nada hab√≠a sonado ac√°. Entonces, nosotros, los que estamos escribiendo este texto, nunca tuvimos que optar entre "los que quer√≠an parecerse a Al Dimeola" y los chabones que son "de verdad". El que al final sintetiz√≥ todas estas tensiones en una mezcla m√°s argentina que la birome fue Palo Pandolfo, historia al alcance de la mano.

Pero nosotros somos los que por una mera contingencia cronológica nos cruzamos a Luca en la calle y fuimos a ver a Sumo antes de que fuera leyenda. Lo vimos mutar leyenda delante nuestro. Y lo vimos morirse de a poco.

Por eso es que cuando llega esta parte del a√Īo tan fea, de pan dulce, turr√≥n y sidra, la manera que tenemos de zafar de toda esta porquer√≠a es contar otro a√Īo despu√©s de Luca.

El programa del domingo pasado de La otra, el √ļltimo en vivo de este a√Īo, se lo dedicamos a Luca. No sin antes hablar de la crisis pol√≠tica en la que r√°pidamente est√° sumergi√©ndose el macrismo, al forzar su proyecto de pa√≠s inviable. Lo pueden escuchar todo clickeando ac√°.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Ya lo sabíamos




Hambre, desprotecci√≥n, falta de trabajo, persecuci√≥n pol√≠tica, censura, terror de estado, falta de garant√≠as, degradaci√≥n de la palabra p√ļblica, aprietes, fuerzas de seguridad asesinas, m√°s trabajadores despedidos, bur√≥cratas sindicales cobardes y claudicantes, presos pol√≠ticos, jueces venales, una clase pol√≠tica que vuelve a no poder caminar por las calles, crueldad con los m√°s d√©biles y sumisi√≥n a los prepotentes, indiferencia ante el dolor, abandono de los viejos, chicos que est√°n naciendo condenados a la miseria y expulsados de la protecci√≥n, cinismo, discursos oficiales psic√≥patas, endurecimiento de la vida, miseria, desigualdad, discriminaci√≥n, traiciones, cobard√≠a: el pueblo argentino no ha sabido cuidar lo que ten√≠a. Hay una responsabilidad colectiva. Ya nos hab√≠a pasado y muchos quisieron volver a esta "normalidad".

Nos costar√° mucha sangre y mucho dolor recuperarnos.



[Argentina] Brutal Represión policial frente a ajuste que intenta imponer por la fuerza el gobierno de Macri. Fotos y video: Majo Malavarezk

miércoles, 20 de diciembre de 2017

M√°s que dos, m√°s que 562


por Cristina Campagna

Hoy somos m√°s pobres.

No todos por cierto, Los del campo popular somos m√°s pobres…

Muchos se preguntan: ¿sirvi√≥ la movilizaci√≥n popular despu√©s del resultado de la votaci√≥n?

¡S√≠! ¿Por qu√©?

Porque nos vimos las caras en las marchas, en los cacerolazos de los barrios, en el clamor en la calle.

Porque esto sigue, perdimos la batalla pero no la guerra.

Porque aunque brinden hoy con champagne o se burlen de nosotros sin piedad, no nos han vencido.

Porque, aunque mientan, la m√°scara se est√° cayendo a pedazos.

Porque esta burla es insolente, perversa y ya se est√°n abriendo muchos m√°s ojos.

Porque somos dignos, aunque nos hayan pisoteado.

Porque tenemos derecho a tener derechos aunque nos despojen.

Porque somos el pueblo que dignificó Perón y Evita.

Porque tenemos memoria.

Porque no bajamos los brazos.

Porque no olvidamos a Maldonado, a Nahuel, a los 44, a nuestros presos políticos y sociales, a los 30.000.

Porque, somos como dice esa hermosa canción, somos mucho más que dos.


Ilustración: Carmen Cuervo

martes, 19 de diciembre de 2017

¿No se acuerdan del 19 de diciembre de 2001?

Intoxicados de poder: parece que ya no alcanzan Bonad√≠o, Dur√°n Barba, los trollcenters, Lanata ni el respaldo de la CIA y el Mossad






"Yo no paro esta locura - se jactaba hoy a la tarde Emilio Monzó-, yo tengo el control".

Aunque parezca raro aclararlo, la serie de fotograf√≠as que ilustran el post provienen, todas ellas, de las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001. ¿No es asombroso que exactamente 16 a√Īos despu√©s nos vuelvan a resultar actuales? ¿No parec√≠an hace poco tiempo muestras de un clima de disoluci√≥n social al que ya no ser√≠a posible volver?

Si hace 10 días alguien predijera que este clima social iba a revivir, yo habría pensado que no sería posible. Tampoco era imaginable siquiera ayer mismo la vuelta de los cacerolazos espontáneos, aquellos que no se programaban con meses de anticipación ni se promovían con entusiasmo desde los medios masivos de comunicación.

Esta vertiginosa sucesi√≥n de acontecimientos, atravesada por una ostentaci√≥n de violencia ofensiva y est√©ril de las fuerzas de seguridad  no es la exacta repetici√≥n de lo mismo. Hoy gobierna una derecha dura y est√° haciendo con nuestra sociedad un experimento cuyos resultados empiezan a hacerse visibles. Hace menos de dos meses Natanson pasaba a la historia del rid√≠culo caracterizando al gobierno como una "derecha moderna y democr√°tica". Otros analistas pol√≠ticos dedicaron las √ļltimas semanas a especular sobre qui√©n acompa√Īar√≠a a macri en la f√≥rmula de su reelecci√≥n. En los √ļltimos dos a√Īos los medios masivos solo hablaban del gobierno anterior, en un intento de tapar lo que est√° pasando en el pa√≠s. Hace solo dos meses el gobierno gan√≥ las elecciones de medio t√©rmino y esto parec√≠a garantizar un fin de a√Īo sin sobresaltos, en el que podr√≠an aplicar todas las recetas que ven√≠an ocultando y negando durante la campa√Īa electoral.



La explosi√≥n social de estos d√≠as no es un logro de la desarticulada oposici√≥n: es una mezcla de una asombrosa mala praxis oficialista que acumul√≥ toda la cantidad de errores que fueran posibles cometer y todav√≠a algunos m√°s, la asombrosa defraudaci√≥n de la palabra pol√≠tica ejercida por una parte del establishment pol√≠tico elegido para oponerse y acostumbrado a negociar gobernabilidad burlando a sus representados; y por √ļltimo, pero quiz√°s lo m√°s importante, la reserva de vitalidad pol√≠tica que mantiene la sociedad argentina.

¿Qu√© va a pasar ahora? No parece un momento propicio para hacer predicciones ni para cancherear con caracterizaciones apresuradas: el papel√≥n Natanson est√° muy fresco para todos. A la hora que escribo este post ni siquiera se aprob√≥ la ley de saqueo a las jubilaciones, pensiones y asignaciones sin la cual, seg√ļn amenazaba macri hace una semana, el pa√≠s pod√≠a estallar. Hoy las hip√≥tesis de estalllido suenan veros√≠miles incluso con la aprobaci√≥n de la ley, o con su reemplazo por un decreto de necesidad y urgencia.

Una sola cosa me gustar√≠a agregar: el sorprendente curso de los √ļltimos acontecimientos reafirma la tesis que en el blog sostuve en los √ļltimos tiempos: contra toda apariencia, con todo el poder desplegado y el respaldo macizo de las clases dominantes, con los medios masivos apoy√°ndolo full time, el macrismo se muestra como un r√©gimen fr√°gil y vulnerable. Parece que ya no alcanzan Bonad√≠o, Pichetto, Dur√°n Barba, los trollcenters, Lanata ni el respaldo de la CIA y el Mossad. Ni moderno ni democr√°tico ni republicano ni astuto: el r√©gimen parece intoxicado por su propio poder, lo que lo vuelve curiosamente impotente.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Plaza Congreso de nuevo llena de manifestantes contra el saqueo macrista a las jubilaciones y asignaciones

Cacerolazo en Plaza de Mayo


Cacerolazos en toda la Capital y Gran Buenos Aires contra el saqueo a los jubilados, Asignaciones y pensiones


Villa Crespo

Independencia y Chacabuco

Ahora Lacroze y A. Thomas




Fuertes cacerolazos en Caballito, San Telmo, Once, Colegiales, Villa Luro, Mataderos, Villa Crespo, Villa Pueyrredon...
















Corrientes y Callao


Caravana por Flores