domingo, 4 de octubre de 2026

Alicia Eguren en el ojo de la tormenta

A propósito del estreno de Pedro en el país, el documental de María Alché Y Benjamín Naishtat sobre Alicia Eguren y John Willam Cooke

El viernes a la noche fui a ver, en el marco del FIC-UBA (Festival Internacional de Cine de la UBA) Pedro en el país, la película documental de Benjamín Naishtat y María Alché que retrata a Pedro Catella Eguren, el hijo de Alicia Eguren, quien fue él mismo un militante de la resistencia peronista desde su niñez y terminó construyendo un vínculo paterno filial, no sanguíneo, con John William Cooke, la pareja de Alicia en los años de lucha más dura contra los regímenes militares argentinos desde el 55 en adelante. La personalidad de Catella y su vida singularísima son cautivantes. El gran mérito de la película de Alché y Naishtat es ponerlo como centro de un relato mayor que abarca tanto a la pareja de Eguren y Cooke como a todo un período de la historia argentina en el que el peronismo pudo ser otra cosa que lo que hoy se nos aparece, muchas veces como irresolución ideológica y tacticismo electoral impotente, otras como regodeo banal en una estética retrocatólica que busca aggiornarse como la vía nacional-juvenilista de esta época de derechización cultural extrema. 

Sin dudas hace falta revisar ese período de la historia del peronismo que es la resistencia desde 1955 hasta la vuelta de Perón en 1973: no puede ser casual que sea el peor narrado, cuando su potencial narrativo es descomunal. Pedro en el país forma parte de la reparación de esa omisión: su inspiración inicial, según los mismos cineastas lo contaron en la charla posterior a la proyección de la película este viernes, nace de la lectura del libro de Miguel Mazzeo, Alicia en el país. Apuntes sobre Alicia Eguren y su tiempo, para el cual el testimonio de Pedro Catella fue un aporte decisivo. Alché y Naishtat se apasionaron con la correspondencia entre Cooke y Eguren durante sus años de prisión y lo que se deja oir en el primer acto de su película permite comprender por qué esas cartas podrían haberlos impulsado a filmar una película de ficción, de amor y militancia, una idea ambiciosa que en el peor momento de la historia del cine argentino parece improbable. En lugar de esa película con la que por ahora solo podemos soñar, Alché y Nashtat se resolvieron por centrarse en la figura de Pedro, otro personaje merecedor él mismo de un gran relato que cuente su extraordinaria vida como militante desde niño.

Mazzeo también es autor de otros dos libros, El hereje. Apuntes sobre John William Cooke (2016) y John William Cooke: textos traspapelados (1957-1961) (2000) que aparecen como una fuente imprescindible para meterse en esta zona histórica mal explorada. Él estuvo presente en la proyección de Pedro en el país en FIC-UBA y su participación en la charla posterior a la película revelaron otros indicios para realzar la figura de Alicia Eguren. Todo lo que se sabe sobre ella la ubica como una de las personalidades más fascinantes del siglo pasado pero su nombre es muy poco mencionado. ¿Por qué será?

Voy a escribir dentro de poco el análisis más detallado que la película de Alché y Naishtat se merece y espero que su destino no sea quedar también como parte de un secreto tan llamativo. De lo que Pedro dice en la película y lo que agregaron Mazzeo, Naishtat y Alché en la charla posterior me surge la necesidad de ordenar una serie de indicios que pueden empezar a explicar qué es y qué tendría que ser Alicia Eguren para nosotros. 

Lo que sigue es lo que anoté después de ver la película.

Alicia: la heroína que nos falta

Durante mucho tiempo, la historia oficial relegó a Alicia Eguren (1925-1977) al rol de satélite conyugal o conector logístico de hitos protagonizados por hombres: "la última pareja de John William Cooke", "la guardiana de su archivo" o "la corresponsal clandestina de Perón". Pero su vida es una fuente de luz por mérito propio. Fue poeta, filósofa, combatiente y escritora política, tantas cosas reunidas en una sola existencia. 

Eguren empezó su camino en las aulas de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, en la vieja sede de la calle Viamonte. Creció en una casa de raíces yrigoyenistas y nacionales y desde joven se vinculó a círculos del nacionalismo católico, de mucho activismo a principios de los 40, durante la crisis del orden liberal-oligárquico. En sus años de estudiante conoció a Leonardo Castellani, un intelectual de relevancia mayor en el clero argentino, introductor de Kierkegaard en el país y férreo crítico de la jerarquía eclesiástica. Castellani era 25 años mayor que ella y se cuenta que quedó deslumbrado por su inteligencia. Ese deslumbramiento parece haberse deslizado hacia un enamoramiento que escandalizó a la sociedad de la época. Se atrevieron a mostrarse juntos y ante los reproches de las jerarquías eclesiáticas él respodió: "Si bien la Iglesia prohíbe a los curas casarnos, no nos prohíbe que nos pongamos de novios". Los límites de la realidad y el propio vértigo de la historia de Alicia diluyeron la relación. En paralelo, Alicia publicaba sus primeros poemarios neorrománticos, como Dios en el campo (1946) y El canto de la tierra lejana (1948). Muchos años después Castellani se destacaría en otro episodio controvertido: el 19 de mayo del 76, poco después del golpe, el jesuita asistió a un almuerzo con Videla, junto a Borges y Sábato. El triste recuerdo que quedó es que solo Castellani tuvo la dignidad de reclamarle al genocida por el paradero del escritor desaparecido Haroldo Conti. Castellani fue otra de las figuras gravitantes con las que Alicia Enguren tuvo un vínculo estrecho.

Alicia y su primer marido, el diplomático Pedro Catella

Con la irrupción de la clase obrera el 17 de octubre del 45, la mirada de Alicia tuvo un giro decisivo. Desde el nacionalismo más tradicionalista, ella se transformó en una de las primeras militantes del peronismo. En 1948 se casó con el diplomático Pedro Catella, con quien ese mismo año tuvo a su único hijo, Pedro Gustavo, el protagonista de la película de Alché y Naishtat. El matrimonio con Catella duró poco tiempo. En 1949, con 24 años, fue una de las pocas mujeres participantes del Congreso Nacional de Filosofía en Mendoza. Cuando Perón exponía las bases de La Comunidad Organizada, la joven Eguren fue la única mujer relatora de ese Congreso, con una ponencia sobre estética y metafísica. Ese mismo año fundó y dirigió la revista Sexto Continente, a partir de la cual ella produjo un giro desde el nacionalismo hispanista hacia un nacionalismo popular latinoamericanista. En esa revista colaboraron intelectuales como Scalabrini Ortiz, Carlos Astrada, Arturo Sampay, José María Rosa, Ramón Carrillo y Lepoldo Marechal. En esos años ella tuvo un vínculo de mutuo respeto con Perón, en su rol de activista cultural. Sin la popularidad de Evita, Alicia respondía al perfil de una intelectual capaz de discutir de igual a igual con políticos e intelectuales varones, algo nada común en esos años.

La resistencia

Pero la radicalización definitiva vino con el golpe militar de 1955. La proscripción la volcó a la militancia full time en la resistencia. A fines de ese año fue encarcelada por la dictadura y entonces intensificó su vínculo con John William Cooke, a quien conocía desde años antes. Entre 1955 y 1957, mientras los dos estaban prisioneros en distintas cárceles, intercambiaron una correspondencia intensa y apasionada, amorosa y política. Burlando la vigilancia dictatorial bajo seudónimos y códigos secretos, las cartas de Alicia y John fueron el laboratorio afectivo y teórico de su unión. Alicia asumió la cárcel como el vector de su compromiso político existencial. En una de esas cartas escribió que prefería "el riesgo de vivir en el ojo de la tormenta antes que la tibia comodidad de los espectadores de la historia". Ella fue excarcelada a fines de 1956 y viajó hacia Montevideo; él se fugó de la prisión de Ríos Gallegos en 1957 y pidió asilo político en Chile. Ella fue a buscarlo a Santiago y se casaron vía México. Desde Chile fueron sus vivir esos primeros años en Montevideo.

Cuando en 1959 se produce la Revolución Cubana, Eguren y Cooke se entusiasmaron por el horizonte histórico que se abría para los pueblos latinoamericanos. A partir de ese momento ellos se proponen ir a Cuba. Logran ser invitados a La Habana en 1960 por el movimiento 26 de julio. Ellos habían sido invitados como exponentes de la resistencia peronista. Desde el principio ambos quisieron trazar un puente entre la revolución cubana y el peronismo. Por eso debieron sumergirse en un intenso debate para explicarles a los cubanos el peronismo. A la vez, Cooke se encuentra con Perón para tratar de convencerlo de radicarse en Cuba. Sabemos que Perón prefirió quedarse en Madrid. En esos años Alicia floreció en toda su dimensión internacionalista: fue nombrada capitana de las milicias cubanas, combatió junto a Cooke en Playa Girón (1961) y tejió una estrecha alianza política y operativa con Ernesto Che Guevara, oficiando como su lugarteniente en misiones clave. 

Combatiendo junto a Cooke en Playa Girón
 

En 1965 ella publicó su obra cumbre lírica: Poemas y poemas políticos, que incluye su "Poema a los cabecitas negras", una reivindicación mística y plebeya del sujeto obrero frente al desprecio oligárquico:

Vienen del norte profundo, de la arcilla y el viento,

con el rostro curtido por soles de siglos,

a poblar las orillas de la gran ciudad.

No traen blasones, traen las manos gastadas,

y en sus ojos oscuros, la certeza del alba.

Ellos son el subsuelo que estalla, la patria que late,

la herejía que camina sobre el pavimento sagrado.

Corresponsal secreta

Durante los años sesenta y principios de los setenta, Alicia asumió un rol singular y complejo: se convirtió en la corresponsal secreta y enviada clandestina ante Perón en su exilio de Madrid. Viajó varias veces a Puerta de Hierro y discutió cara a cara con él, a quien presentó informes minuciosos elaborados en La Habana sobre la viabilidad de la insurrección en América Latina. A diferencia de la pusilanimidad y obsecuencia que siempre mostró la mayoría de la dirigencia peronista de esa época, las cartas e informes de Alicia tenían un carácter apostrofador -como lo caracterizó Horacio González-, una mística revolucionaria y una audacia política implacables. Su objetivo era "ganar al líder para la revolución" y lograr que el movimiento abandonara los métodos de negociación tradicionales para devenir revolucionario. El punto culminante de esta tensión ocurrió en octubre de 1971, cuando ella publicó en la revista Nuevo Hombre su "Carta Abierta al General Perón". En ella, Alicia rompía los pasadizos de la diplomacia privada para denunciar la existencia de dos peronismos irreconciliables: uno integrado y burgués, otro revolucionario y obrero, advirtiéndole a Perón que "detener la corriente revolucionaria del peronismo en aras de un juego institucional burgués es traicionar la sustancia misma del movimiento".

Cooke muere de un cáncer en septiembre de 1968. Alicia quedó atravesada por un dolor profundo pero radicalizó todavía más sus posiciones políticas. En los años 70, se convirtió en una de las grandes armadoras de la izquierda peronista, cuestionando incluso la dirección política de Montoneros para integrarse al peronismo revolucionario. En su encuentro con Gustavo Rearte fundaron y sostuvieron la revista Con Todo (1969). Compartió con Rearte la propuesta de candidatear la fórmula Perón-Tosco para las elecciones de 1973, buscando unificar al líder de masas con el sindicalista combativo. Sabemos que esa iniciativa tampoco prosperó y Perón eligió mantener su alianza con el sindicalismo más ortodoxo. También se vinculó con otro sindicalista combativo, Armando Jaime, referente del Frente Revolucionario Peronista (FRP). Alicia fue la única oradora mujer en los masivos congresos del FAS (Frente Antiimperialista por el Socialismo) que Jaime impulsó en los primeros setenta. Ella fue una influencia decisiva para que las organizaciones de Rearte (MR17) y Jaime (FRP) terminaran fusionándose en mayo de 1975 bajo las siglas del FR17 (Frente Revolucionario 17 de Octubre), un espacio que reivindicaba la línea Cooke-Eguren como norte estratégico. En esos años fue amenazada por la formación de la ultraderecha peronista AAA.

La caída

Cuando se produce el golpe dictatorial de Videla, Massera y Agosti, ella se vio obligada a pasar a la clandesitinidad. El 26 de enero de 1977, Alicia fue secuestrada cuando estaba cerca del Departamento de Policía intentando obtener un pasaporte para salir del país. La cita había sido cantada (delatada). Un grupo de tareas la emboscó y la llevó a la ESMA, donde fue torturada y luego arrojada en uno de los "vuelos de la muerte".

Su nombre quedó durante demasiado tiempo en los márgenes de la historia argentina. Alicia Eguren encarnó una posición demasiado incómoda para muchos: aquella que hasta hoy el peronismo renunció a ser. Fue inasimilable para el peronismo ortodoxo por su giro revolucionario; fue difícil de encasillar para la izquierda tradicional por su matriz peronista y sus raíces en el nacionalismo católico. Desafió siempre el modelo de mujer sumisa o de satélite conyugal. Alicia prefirió la lucidez extrema antes que el dogma y el riesgo antes que la comodidad. Vivió una de las vidas más apasionadas, complejas y consecuentes del siglo XX argentino.

Epílogo: el rescate  de su legado personal y político

La recuperación de la voz propia de Alicia Eguren y su salida de los márgenes históricos de la periferia conyugal pueden ligarse en buena medida a Horacio González en su obra como ensayista y en su gestión al frente de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno entre 2005 y 2015. Bajo su dirección se inauguró una política activa de rescate de archivos malditos u olvidados de la historia argentina, logrando la donación definitiva y el resguardo del Fondo Alicia Eguren - John William Cooke. González, que había escrito sobre la filosa y apostrofadora pluma de Alicia, impulsó a los equipos de investigación de la Biblioteca para ordenar, catalogar y transcribir sus manuscritos clandestinos. Este  trabajo rindió sus frutos definitivos en 2023 con la publicación del volumen Escritos, coeditado por la Biblioteca Nacional y Colihue, un compendio que reunió por primera vez su poesía completa, sus cartas de cárcel con Cooke, sus informes secretos a Perón y sus artículos políticos en Con Todo y Nuevo Hombre, devolviéndole a la cultura argentina la densidad de una de sus pensadoras más eminentes.

Pedro en el país, la película de María Alché y Benjamín Naishtat, junto con los ensayos históricos de Miguel Mazzeo y el docu-drama Alicia y John, el peronismo olvidado, dirigido por Carlos Castro, producido conjuntamente por el INCAA y el Centro Cultural Caras y Caretas, estrenado en 2008, son parte de la tarea todavía inconclusa de revivir ese legado. No se trata solo ni en primer lugar de una reivindicación personal sino de una deuda del peronismo para con su propia historia.

jueves, 24 de septiembre de 2026

Hospital Británico

El cine frente al poema





Hacia el final de Hospital Británico, la película de Gustavo Fontán y Gloria Peirano, la voz de una mujer relee

Es mi parte de tierra la que llora por los ciruelos que ha perdido.
El verano en que resucitemos tendrá un molino cerca con un chorro blanquísimo sepultado en la vena.

No hay en el plano llanto, ciruelos ni un molino cerca con un chorro blanquísimo sino una imagen suave en la que la gracia leve de unas margaritas va siendo absorbida por la oscuridad de la tierra. En ese juego físico (en el sentido ondulante de la physis repuesto desde la perspectiva del cine) la película se permite releer, no ilustrar ni adaptar, la palabra poética de Héctor Viel Temperley en Hospital Británico.

Hace rato que la obra de Fontán, en solitario o en colaboración con Peirano, explora la fricción entre la lectura poética y el juego del cine con la physis. Siempre es el mundo que juega plegándose entre que la tierra se cierra en oscuridad mientras el cielo se abre en luz. Siempre el cine asiste a ese juego a partir de planos en los que un color disidente estalla en medio de texturas monocromáticas. Aquí la imagen de contornos difuminados y colores atenuados de la cámara estenopeica juega a desenfocar la voz poética de Viel.





Desde el principio la voz de Fontán nos advierte en palabras de Peirano la escena de una lectura compartida: "Nos leemos en voz alta desde que nos conocemos, el mismo libro casi siempre. Podemos leer ese libro completo y despues recomenzar. Nunca ninguno le dijo al otro que parara, que debía hacer algo. (...) Nos atamos a esa lectura para que el amor no nos deje solos". Así queda dicho que el cine no quiere adaptar ni ilustrar el poema, ya que se trata de dimensiones inconmensurables.



La poesía de Viel Temperley en Hospital Británico hace estallar su misticismo anterior en esquirlas que recogen fragmentos de su memoria de los retiros espirituales para adoptar una forma quebrada, de aristas heridas. "Soy un hombre trepanado / que habla con Dios en el Británico". La película no quiere figurar esa experiencia abrupta y abismal, sino desenfocarla y restituir su relectura en el juego entre el mundo y el cine.

Se puede seguir indagando las estrategias del cine de Fontán frente al poema en este link y en este otro.

jueves, 17 de septiembre de 2026

Fanáticos Inquisidores


Cautivos de un furor sectario medieval mostraron la hilacha.

El martes, ante el despliegue mediático que intentaron los asesores españoles de @cristinafkirchner que presentaban una presunta novedad que lo cambiaría todo, Ari señaló que ese dato se conocía desde 2016, no traía ningún cambio. A partir de ahí recibió un ataque en manada de @la_campora , precedido por @paulapenacca y seguido por una pandilla de fanáticos. Lo trataron como un "ensobrado" (¿les suena de algún lado?).
@ari.lijalad es uno de los periodistas más valientes y serios que tenemos. El maltrato al que lo sometieron desde el círculo de Cristina es un alerta sobre qué sería la Campora si hoy llegara al poder, cosa que nunca sucederá.

domingo, 13 de septiembre de 2026

(...) el mismo río

La película de Alejandro Fernández Mouján
   

Estrenada durante la pandemia (2022) y concebida durante el pozo más hondo del macrismo (2016/2018), (...) el mismo río afina una mirada íntima de la naturaleza: la luz delicada del sol que baña las costas fluviales de un fulgor esencial, el rumor del viento que inspira a los poetas, el canto de los pájaros oído desde el interior de los árboles, las gotas de lluvia sobre las hojas. El Río de la Plata se convierte en portador de sentidos históricos y cósmicos que aún nos desvelan. El mismo río menciona el fluir heraclíteo del tiempo, el renacer inagotable de la physis y el dolor de los cuerpos arrojados. Mouján proviene de una tradición de cine militante (autor de Los resistentes, El Pulqui, Las Palmas, Chaco) que en el refinamiento de su oficio sabe hacer aparecer el amparo del cielo ante una tierra desolada.

(...) el mismo río anticipa la maestría que se despliega años más tarde en Dice que. Ya no resulta tan raro que la recepción de la crítica no sepa reconocer esa humilde maestría.

Actualmente la película es accesible a través de la cuenta de X @inforealDcine.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Rancho Merlo Blues

La nueva película de César González

 

César González vuelve al cine en una colaboración artística con Rodrigo Lugones (co-guionista, músico y actor). Merlo: oeste bonaerense, territorio desolado, áspero, crepuscular, la película de González inscribe pequeños relatos existenciales en el aire duro del suburbio. Registro renuente a la romantización, su decimoprimer largo ensaya el retrato coral de una generación -mayoría de jóvenes de treinta y pico, como él- y de un sector social -trabajadores informales, desempleados- en presente histórico estricto, peleándole a la malaria y el desaliento desde la creación artística -bandas de garage, cine urgente-, la discusión política, las lecturas, los fármacos y la tentación de la violencia. A diferencia de películas recientes que proponen el cine como ilusión y refugio de lo real, el cine de González aprecia el contraste y las marcas de la contingencia, incluso desde su fotografía saturada, sus encuadres inestables, sus cortes bruscos. Hemos dicho antes que la proveniencia villera del cineasta no es solo un dato biográfico sino una incisión en una tradición de miradas burguesas o pequeño-burguesas, con el único precedente de Leonardo Favio. El cine es un capítulo de la lucha de clases y González lo recuerda cada vez que pone manos a la obra. Esa lucha es una fuerza formativa de la materia artística e impregna un tono siempre severo. No hay consolación en sus películas. Es algo que vale tener en cuenta cada vez que comprobamos que luchan también contra la dificultad de un sistema excluyente de exhibición y la desatención de gran parte de la crítica cinematográfica.



Miércoles 9 de septiembre a las  20 hs: proyección y debate en Espacio Cultural Laberinto, Av Rivadavia 18432, Moron.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Los Senadores del Lago Escondido



Hay un largo historial de transas oscuras con el poder judicial, a las que solo se señaló después de años de consentir sus privilegios corporativos. Cristina tuvo la presidencia durante ocho años en los que promovió a los jueces del lawfare. Fue además la principal impulsora y redactora de la Ley 26.122 en 2006, que estableció un diseño institucional donde los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) mantienen su total vigencia a menos que ambas cámaras del Congreso los rechacen de forma expresa (por eso muchos de los decretos devastadores de milei siguen vigentes). En su momento, con Milagro Sala detenida Cristina hizo campaña diciendo que "no ponía las manos en el fuego por nadie". Julio de Vido fue desaforado el 25 de octubre de 2017 mientras se encontraba procesado por dos causas judiciales antes de recibir cualquier condena penal definitiva, y el bloque del Frente para la Victoria decidió no bajar al recinto para defenderlo, en medio de la campaña electoral. 


Así que la opacidad de esta semana al votar a estos jueces del lawfare no es una novedad de Cristina sino un patrón de conducta de todos estos años. El desafuero de De Vido fue apenas tres días después de las elecciones en las que Cristina fue candidata sin poner las manos en el fuego por él. ¿No es hora de que dejemos de adjudicarle una visión estratégica infalible y empecemos a pedir explicaciones? ¿Nos quieren atar a sus propias estrategias familiares mientras el pueblo sacrifica a generaciones enteras por motivos tan poco claros? 

Cynthia García, una periodista que hasta ahora se mantuvo como vocera incondicional de las directivas de San José 1111, en estos días empezó a vacilar. Algo debe haber conversado con esas fuentes para que en las últimas horas ensayara un ensayo de justificación o al menos atenuación del estupor que la maniobra senatorial produjo en las bases kirchneristas. Ella tuitea:
Cynthia aún no paerece comprender del todo lo que Víctor Hugo, otro ferviente defensor de Cristina, ya expresa en voz alta:

El agravio no es contra plumas mediáticas, otra vez el circulo áulico se equivoca atacando al periodismo, igual que milei. El agravio de los Senadores de Lago Escondido es contra los del llano, hartos de adivinar las razones sublimes de tantas decisiones oscuras que no empiezaron acá. Aún no entienden que pasaron la raya y esta vez ya no va más.

La democracia incautada es efecto en buena parte de los fenomenales yerros nunca asumidos de la conductora, siempre encerrada en un cuarto, aún antes de que el TOFF la encerrara-, siempre adjudicándose el patrimonio sobre los votos como si fuera la dueña. Nunca escuchó criticas ni respondió preguntas, solo dió ordenes para acatar. Nunca con la humildad para reconocer que desde 2013 hizo todo mal.

El centro de la actual tragedia cívica no está en San José 1111. No es Crstina la primera, ni la única, ni la que sufre la mayor injusticia: la que desde 2016 está padeciendo es Milagro Sala, a la que se abandonó, se la olvida hoy completamente, por la que Crsitina tampoco puso las manos en el fuego, igual que con De Vido. En el centro del dolor no se halla la habitante de San José 1111 sino los miles de pibes que ni siquiera una vez votaron y hoy los espera un horizonte negro, en el que van a vivir bajo la juridiscción de los jueces escondidos que ella mandó a votar. Los viejos sin remedios y los pibes suicidas no le conceden el derecho de negociar que ella se adjudica por todos nosotros a priori.


Cynthia García les pide a los perplejos que miren alrededor. Queda como la emisaria del reino celestial que quiere propagar la culpa entre las auténticas víctimas del ajuste, quiere inyectarnos la sombra del pecado compartido. "Miremos a nuestro derredor para ver quiénes festejan", amonesta García. Los que festejan son los que mandaron los pliegos que ella mandó a votar, sin siquiera cuestionarse el absurdo evidente de pactar en secreto con el lawfare al que se pretende acusar por los altoparlantes. 

Así como vimos votar a los Senadores de Lago Escondido, en 2013 vimos como se impulsó a Insaurralde, se lo volvió a meter en 2021 y se lo quiso meter en 2023, y aunque afortunadamente no logró imponerlo, gracias a lo cual el peronismo conservó la provincia que se hubiera perdido si se imponía su diseño. Ella nunca explicó esas presiones, de la misma manera en que eligió a Alberto en 2019 y en seguida esquivó los costos de su ocurrencia,  haciendo rápidamente de cuenta que ella ya no teníaa nada que ver. Criticó a Alberto y Guzmán por su negociación con el Fondo pero operó para que ese gobierno fuera intervenido finalmente por Massa, en otra oscuridad, para que STM siguiera como ministro el mismo ajuste -y con mayor inflación- que ella le criticaba a Guzmán. ¿Qué era lo que no le podía tolerar a un ministro que le toleró a su aliado?


En el invierno de 2023 amagó con Grabois y con Wado -¡24 horas! para terminar proponiendo desde la EXESMA al que estaba decidido de antes, STM, el ministro de la inflaci'on que jamas podría ganar haber ganado luego de anticipar su fracaso en la gestión. Fue la trampa perfecta y ella su diseñadora. Nunca salió a explicar todos esos zigzagueos y alimentó su narcisismo de estratega infalible. Había dicho en mayo de 2023 que veníaa una eleccion de tres tercio. Su aliado, STM, estaba alimentando al monstruo que al final ganó. Nunca una autocrítica de yerros tan costosos. En la ceremonia de traspaso sonrió al monstruo que ayudó a encaramar y le dio la espalda al que antes nos había pedido que votemos. Su dedo siempre ungió a sapos que tenemos que nos mandó a tragar para siempre lavarse las manos en la derrota. Igual que antes y ahora con los jueces del Lago Escondido. 

Hoy el dolor popular es demasiado grande para que otra vez ella quiera protagonizar su melodrama. Antes que ella y peor que ella y con menos privilegios que su familia hay muchos que viven la desesperacion por la crueldad de una casta que ella muestra integrar.


Cynthia: no tenemos tiempo para esperar sus nuevas clases magistrales. A diferencia de vos, ya ni esperamos explicación por el múltiple estandar de ser claudicante con el poder, complaciente con sus propios errores, durísima con los disidentes, indiferente con el pueblo. Si sos mensajera decile que no la bancamos más.

viernes, 28 de agosto de 2026

CIN3FILI4: los rostros

La última de Perrone y estos 30 años de gente


Esta semana se estrenó C1N3FiLI4 (no muy seguro de escribir bien el título) de Raúl Perrone en el Espacio Inca Gaumont. Es su película más reciente. Más allá de la filía declarada en el título, Perrone es un río que fluye como un cine, con capas de agua profundas a diversa velocidad. Entre las capas no cinéfilas hay rostros conurbanos como los él que viene filmando hace 30 años. Basta repasar su obra desde Graciadió para advertir que en treinta años ha hecho cientos de retratos sobre los que como mínimo su cámara se posó, que no se integran inmediatamente al declarado título. 


Casi pocos se dieron cuenta de que más que muchas otras cosas Perrone es el retratista del suburbio desde fines del siglo, con un laburo silencioso del registro de lo que esos rostros narran de su vida y de la historia, sin pagar peaje a ninguna idealidad cinéfila. Se me ocurre que si algún editor valiente se encargara de recopilar todas las caras filmadas por el Perro desde los 90 a hoy, quedaría un magnífico repertorio de miradas que algo nos querrían decir desde la pantalla.