jueves, 28 de febrero de 2013

Ahora sí las cosas están cambiando en Italia

N. del E: Desde Italia mi amiga Lidia Ferrari me envía una carta para contarme su punto de vista sobre las recientes elecciones en aquel país. La comparto con los lectores del blog:


Quiz√° estamos viviendo el tiempo en que la frase de Lampedusa “es preciso que todo cambie, para que nada cambie” ya no exprese a la pol√≠tica italiana.

Sólo la historia dirá lo que significa esta llegada a la cultura italiana del Movimiento 5 Stelle di Beppe Grillo (M5S), pero ya se pueden observar algunas de las consecuencias.

Porque el M5S no dice que hay que cambiar, sino que hace el cambio. Deja atrás la frase de Il Gattopardo que expresa la política de los políticos que sólo quieren defender su silla y sus intereses.

Desde que vivo aqu√≠, hace cuatro a√Īos, escuchaba por doquier que aqu√≠ nada cambia. Llegu√© a apostar que la crisis iba a llegar pues la mayor√≠a estaban convencidos de que en Italia las cosas siempre van a seguir como est√°n. Tanto que me convencieron. Es dif√≠cil entender la realidad italiana para quienes no viven aqu√≠.

Digo cultura porque la burocracia en Italia es parte de la vida cotidiana, una verdadera burocracia, un establishment hecho de dinosaurios embalsamados, ni siquiera vivos. El corporativismo aqu√≠ es algo serio y fuera de serie. No por nada la mafia representa a Italia. Las corporaciones profesionales son fuertes y ejercen su primado provocando una cultura de castas que llega a toda la sociedad. No estoy exagerando. Las farmacias son pocas porque la casta es poderosa y cerrada. Pero este corporativismo lo practican todas las profesiones: los escribanos, los abogados, los psic√≥logos, los ingenieros, los m√©dicos. Y la casta de los pol√≠ticos est√° por encima de todos ellos, para serle √ļtiles a todos, para conservar las cosas como est√°n: es decir, los privilegios de la casta.

La izquierda, representada en su mayor√≠a por el PD, no escapa a este paisaje cultural. Como dice un amigo, la curia romana del PD, con sus cardenales, no pudo convencer que quiere cambiar las cosas. En las campa√Īas hablaban de cambio en sentido abstracto. Ninguna idea relevante de cambio concreto. Es que para ellos cambio ser√≠a matar su propio estatuto pol√≠tico. En Pagina12, el pol√≠tico Massimo D’Alema, un ex Cardenal Primado del PD desde hace m√°s de 20 a√Īos, lo confes√≥ en plena campa√Īa electoral: ninguna negociaci√≥n con los Grillistas, s√≠ con Monti. ¿C√≥mo? ¿El PD es un partido de izquierda? ¿Declara que podr√≠an aliarse con el representante de las pol√≠ticas de austeridad de Europa? As√≠ les fue.

Mucha gente de izquierda vot√≥ M5S porque quiere izquierda, no ret√≥rica vac√≠a para que nada cambie. El PD gobern√≥ alternadamente con el berlusconismo y no hizo nada para cambiar esto que ahora parece urgente cambiar y que s√≥lo el M5S parecer√≠a dispuesto a jugar: un cambio cultural verdadero. Los puntos √°lgidos son la ley electoral, el costo de la pol√≠tica que en Italia es sideral, y tantas otras que la “izquierda” del PD no realiz√≥ cuando pudo hacerlo. Ahora todos hablan de la necesidad de alianzas, porque as√≠ el pa√≠s es ingobernable. El PD tendr√≠a que aliarse con M5S para poder hacer algo. Pero el M5S sostiene ahora, como lo dijo antes, que no hace alianzas, sino s√≥lo acuerdos en torno a alg√ļn proyecto o Ley en la que est√©n de acuerdo. Y lo cumplen.

El M5S es un movimiento que est√° cambiando la Italia que nunca cambia. Gira en torno a este c√≥mico Beppe Grillo, acusado de payaso populista. Lo acusan de protagonizar la escena televisiva porque todos hablan de √©l, aunque nunca se presenta en TV. Beppe Grillo no aparece en Televisi√≥n porque lo echaron de la TV hace muchos a√Īos, cuando dijo algo en contra de Bettino Cratxi, un socialista que dej√≥ de ser socialista en cuanto accedi√≥ al poder, y dej√≥ como herencia a su hijo pol√≠tico dilecto: el mism√≠simo Berlusconi. Escuchando al Beppe Grillo de hace treinta a√Īos se tiene la impresi√≥n que nada ha cambiado desde entonces. Y es as√≠. Grillo os√≥ criticar a Cratxi en la TV en 1986, y a partir de all√≠ no pudo trabajar nunca m√°s en la RAI, otra de las corporaciones duras de Italia. La otra grande corporaci√≥n medi√°tica es la de Berlusconi.

Pero la RAI es del estado. Y el M5S quiere transformar la RAI. Y lo pueden hacer, porque han obtenido un n√ļmero impresionante de votos: m√°s del 25% de votos y se constituyen en el partido pol√≠tico m√°s votado (sin ninguna alianza). Los ganadores de la alianza de centroizquierda y de la alianza de centroderecha deber√°n prestar o√≠dos a estos j√≥venes si quieren gobernar.

Un placer escuchar a una chica de 25 a√Īos que va a ser diputada por M5S. La periodista que entrevistaba a esta inteligente grillista, pensaba que no sabr√≠a responder, pues ellos, los de la casta, s√≠ que tienen experiencia. Por derecha y por izquierda los acusan de que no tienen experiencia pol√≠tica. Y esta chica supo responder a todo, y fue muy clara sobre lo que van a hacer y sobre lo que no van a hacer. Hace cinco a√Īos que trabaja para este momento.

En un país donde no se mueve un dedo sin una rentabilidad asegurada, este movimiento hecho de voluntarios que renuncian (los que ya están en cargos) a la enorme cifra de sus sueldos, no es poca cosa.

Escuchar a Grillo en vivo en la plaza de cada pueblo italiano y ver quiénes son los que llenan las plazas hizo que sintiera por primera vez que esta gente está cambiando la cultura italiana.

Esta casta de Sentados Vitalicios se preguntan qu√© van a hacer estos imberbes en el parlamento. ¿Donde van a ponerse ustedes, grillistas? preguntan: A lo que Grillo, que no es candidato de nada, les responde: nos sentaremos detr√°s de ustedes, para controlarlos. Por primera vez en la historia de Italia se presenta una situaci√≥n en la cual entran j√≥venes a la pol√≠tica y desde una pol√≠tica diferente. Ya han debutado en Sicilia y en Parma. All√≠ han sido reelegidos porque est√°n cambiando las cosas en serio.

Quiz√° a partir de ahora se pueda dejar de lado la frase gatopardiana y decir que el M5S est√° protagonizando “un cambio para que todo cambie”.

Lidia Ferrari

Treviso, 26 febrero 2013

miércoles, 27 de febrero de 2013

A√Īos de rock

Palo Pandolfo y el Gnomo
Un programa para descargar clickeando ac√°


En la medianoche del domingo pasado, FM La Tribu, Palo Pandolfo recorre con su memoria su ya extenso camino en el rock: ¿Treinta a√Īos ya?

- Treinta a√Īos o m√°s, porque teniendo en cuenta que el primer recital lo hice en el 79... la banda es del 78 y salimos a tocar al a√Īo siguiente, habr√≠a que hacer bien la cuenta pero son m√°s de treinta. Era una mezcla entre Aquelarre, Pescado Rabioso y Color Humano, las tres bandas que se forman despu√©s de Almendra, que son como el n√ļcleo duro de la m√ļsica del 70, am√©n de Sui Generis, Vox Dei, Pappo's blues... Sempiterno era la banda. Por momentos ten√≠amos algo cuasi-progresivo, desde la canci√≥n siempre, pero ten√≠amos cambios de ritmo. Pero cuando surge la banda √©ramos bien rockeros, ten√≠amos vestigios de Pappo's blues. Ten√≠amos 13 a√Īos. Hasta el 83 dur√≥ la banda, hasta que terminamos la secundaria y temin√≥ la dictadura. Y ah√≠ formamos Don Cornelio, en el 84.

De ah√≠ en adelante, hasta llegar al nuevo disco que est√° fabric√°ndose ahora mismo y sale en abril, en el que, despu√©s de cultivar su lado ac√ļstico-folkl√≥rico en Ritual Criollo (2008), Palo vuelve a su faceta opuesta complementaria: un disco de rock, el√©ctrico, de bater√≠a, de expresividad bien salvaje. Palo recorre los 80, Patria o muerte, su padre, los 90, el folklore, el tango, su etapa solista, el trance que vive arriba del escenario, el √ļltimo show de Spinetta que vio, su aproximaci√≥n que √©l llama la "Nueva Vanguardia": Pablo Dacal, Tomi Lebrero, Lisandro Aristimu√Īo, Alfonso Barbieri, el Gnomo:

- Fue un despertar del post 90, que me parece muy plomo en la cultura del aguante. Lo que me interesa es la investigaci√≥n po√©tica, la b√ļsqueda de originalidad, el dejarse llevar por ritmos ancestrales de toda esta nueva vanguardia. Se quieren parecer a s√≠ mismos, tener una voz propia. Obviamente somos una bola de influencias y vivimos en una cultura totalmente penetrada por vectores globales, pero con eso construir una voz propia. Y eso me parece interesante de la gente que nombramos y de muchos otros- dice Palo.

En el programa, en nuestros estudios, el mismísimo Gnomo, alma mater de la Filarmónica Cósmica, conversó con nosotros y cantó temas de sus tres discos y algunos nuevos.

Para descargar el audio completo del programa, clickear ac√°: 


Este sábado Palo y la Filarmónica Cósmica del Gnomo tocan en el Konex.

martes, 26 de febrero de 2013

Es implacable, invisible, infatigable, incuestionable, innegable, as√≠ que... ¿c√≥mo puede ser que sea tan lindo?

Llovió toda la noche, Thom Yorke, Atoms for peace
Busco la canción del verano VIII


Y llovió toda la noche
y limpió de toda la suciedad
bajo el drenaje
de los aires acondicionados
de Nueva York
los click click clack
de los trenes negro oscuro
un millón de motores en neutral.
El tictac de la bomba de tiempo
cincuenta pies debajo del suelo de concreto.
Una peque√Īa fuga se transforma en un lago,
dice la vocecita en mi auricular.
Así que me entrego al ritmo
el click click clack
estoy demasiado agotado para pelear.
Tic tac hace el péndulo
del viejo reloj del abuelo.
Puedo verte,
pero nunca te puedo alcanzar.
Y llovió toda la noche
y después todo el día.
Las gotas eran del tama√Īo
de tus manos y tu cara.
Los gusanos salieron
a ver qué pasaba.
sacamos los coches del río.
Es implacable, invisible, infatigable,
incuestionable, innegable,
As√≠ que ¿c√≥mo puede ser que sea tan lindo?
¿c√≥mo fue que la luna se cay√≥ del cielo?
Puedo verte,
pero nunca te puedo alcanzar.

La sed

Las raíces existenciales de Kierkegaard


“¿De qu√© me servir√≠a, entonces, encontrar la as√≠ llamada verdad objetiva, esforzarme con los sistemas de los fil√≥sofos y poder, cuando se me exigiera, mostrar las inconsecuencias de cada cuesti√≥n particular? - ¿De qu√© servir√≠a, adem√°s, que desarrollara una teor√≠a del Estado y combinara en una totalidad las particularidades tomadas de m√ļltiples lugares, que construyera un mundo en el que jam√°s vivir√≠a, sino que s√≥lo expondr√≠a a los ojos de los dem√°s? - ¿De qu√© me servir√≠a ser capaz de desarrollar el significado del cristianismo, ser capaz de aclarar muchos fen√≥menos particulares, si ellos no tuviesen para m√≠ mismo y mi vida un sentido m√°s profundo? […] ¿De qu√© me servir√≠a que la verdad estuviera delante de m√≠, fr√≠a y desnuda, indiferente a ser reconocida o no, produci√©ndome un angustioso estremecimiento antes que una confiada devoci√≥n? Por cierto, no negar√© que yo presupongo un imperativo del conocimiento, a trav√©s del cual es posible actuar sobre los hombres, pero para eso es necesario asumirlo vitalmente, y esto es lo que considero esencial. Mi alma tiene sed de esto, como los desiertos africanos tienen sed de agua.”

S√łren KIERKEGAARD, Los primeros diarios
(trad. María José Binetti, Universidad Iberoamericana, México, 2011, pág. 80)


El fil√≥sofo dan√©s S√łren Kierkegaard hubiera cumplido 200 a√Īos en 2013. Este evento se celebrar√° alrededor del mundo, y la Embajada de Dinamarca en Argentina, junto a varios colaboradores, tambi√©n celebrar√° el a√Īo de Kierkegaard aqu√≠ en Argentina. La Embajada de Dinamarca ya puede presentar su primer evento, que dar√° inicio a la celebraci√≥n argentina:


BIBLIOTECA KIERKEGAARD ARGENTINA

con el auspicio de la

EMBAJADA DE DINAMARCA EN ARGENTINA

organiza

“Las ra√≠ces existenciales de Kierkegaard: Gilleleie 1835”

Conferencia ofrecida por Luis Guerrero Martínez

(Doctor en Filosof√≠a por la Universidad de Navarra, Espa√Īa)

Participan: Prof. Oscar Cuervo y Lic. Silvio Maresca

8 de marzo 2013 a las 18:30 hs.en Carlos Calvo 257 – C.A.B.A

Libre y gratuito

lunes, 25 de febrero de 2013

Argo, Lincoln, Amour, Django, Pi, la CIA, Michelle Obama y la se√Īora Bigelow




El premio a Argo como mejor pel√≠cula lo otorg√≥ Michelle Obama. M√°s all√° de la irrelevancia art√≠stica del Oscar, el castigo que anoche recibi√≥ La noche m√°s oscura me reconforta, aunque comprendo las razones pol√≠ticas que hacen que el Hollywood obamista prefiera la versi√≥n softcore de la CIA que presenta Argo. Ninguna de las dos vale nada. Pero Bigelow es peor√≠sima. No s√© qui√©n dec√≠a: la hipocres√≠a es un tributo que le rinde el mal a la virtud. En ese sentido la hipocres√≠a expresa una tensi√≥n interesante, el reconocimiento de un l√≠mite que el fascismo no acepta. La pel√≠cula de Bigelow rinde culto a una eficiencia t√©cnica que remite al especialista Adolf Eichmann, preocupado porque la m√°quina de la muerte funcione. Pero Hollywood no puede celebrar con tranquilidad una fr√≠a descripci√≥n de procedimientos de tortura, invasi√≥n y asesinatos. Prefiere entonces una CIA que se dedique a hacer pel√≠culas, aunque sean falsas. ArgoLa noche m√°s oscura son dos intentos de dise√Īar una imagen aceptable de las intervenciones del imperio en territorios enemigos. A pesar de las diferencias ambas muestran que la CIA es una especie de empresa colectiva falible, que deja un buen margen a la iniciativa individual de sus integrantes. Son met√°foras del liberalismo libertario. Pol√≠ticamente no parece que todav√≠a hayan dado en la tecla en ninguno de los dos casos. Son pel√≠culas que solo pueden despertar entusiasmo en algunos cr√≠ticos argentinos y que est√°n destinadas a un olvido r√°pido. El Oscar a Argo demora ese olvido unos meses.

Argo: el triunfo de la mediocridad

Argo practica un convencionalismo gen√©rico desesperante: no hay en la pel√≠cula de Ben Affleck un solo planteo narrativo, una resoluci√≥n dram√°tica, ninguna caracterizaci√≥n de personajes, ning√ļn ritmo o enfoque de la mirada que no se atenga a una ret√≥rica gastada. Argo habla una lengua muerta. La textura visual, que en su fotograf√≠a, su vestuario y ambientaci√≥n, incluso en la fisonom√≠a de los personajes remite inmediatamente a la memoria del cine setentista (es decir: del cine pre-digital), solo se funda en una conciencia reactiva y culposa del mainstream hollywoodense. Affleck finge hacer un cine adulto en reacci√≥n a la puerlidad del Hollywood actual. Pero su reacci√≥n es tan pueril como el cine que pretende esquivar.

No es reprochable que los partidarios del Ayatollah parezcan tan tontos: tonta es la mirada que echa Affleck sobre el mundo que pone en escena. Es est√ļpido el sentimentalismo con que el grupo de diplom√°ticos norteamericanos afronta su peripecia. Y la vuelta del agente encarnado por Affleck al √°mbito de su resguardo familiar, al final, es tambi√©n est√ļpida. Los norteamericanos no quedan mejor pintados que los iran√≠es en Argo. (Completo ac√°)

La noche más oscura: el equívoco de la eficiencia

En la película de Bigelow la eficiencia es una coartada. Hay un isomorfismo entre la sequedad emocional de la protagonista y la del punto de vista de la directora. Esta analogía crea una confusión en cierta crítica, porque La noche más oscura no es una máquina narrativa eficiente: sus fallas estructurales son ostensibles. (Ver acá)

Lincoln: Spielberg desangelado

El premio a la macchietta que se le otorg√≥ ayer a Daniel Day Lewis habla una vez m√°s del concepto de "buena actuaci√≥n" que maneja la Academia. Creo que con esta estatuita el actor se transforma en el m√°s premiado de la historia. Lo cual no significa nada. Spielberg se fue con las manos vac√≠as y est√° bien. Cuando se quiere poner serio no tiene suerte. La pel√≠cula tiene algunos momentos encantadores a cargo de Tommy Lee Jones y es bastante obvia su reivindicaci√≥n de la pr√°ctica pol√≠tica como asunto de negociaciones impuras. Es algo m√°s interesante que la puerilidad que usualmente cultiva Spielberg, pero no hacen falta casi tres horas de charlas para que la idea se entienda. El a√Īo que viene Spielberg har√° seguramente algo m√°s infantil y m√°s taquillero.

Amour: al prójimo

Esos reglamentos absurdos de la Academia pemiten que esta pel√≠cula haya sido doblemente nominada, como mejor film y mejor film en idioma extranjero. Todo el mundo sab√≠a que no ten√≠a chances de ganar en la primera categor√≠a y que era n√ļmero puesto en la segunda. La pel√≠cula de Hanecke es, junto con la de Tarantino, el √ļnico indicio que ofrece el Oscar de que el cine existe. Hanecke se mete con uno de esos asuntos intratables: el proceso que lleva a la muerte, la declinaci√≥n vital de una persona, desde el punto de vista de su pareja. Indudablemente la pareja protag√≥nica (interpetada por los extraordinarios Emanuelle Riva y Jean Louis Trintignant) se ama. No hay iron√≠a en el t√≠tulo. Si lo comparamos con lo que hubiera hecho un norteamericano con un tema as√≠, Hanecke es un dechado de sobriedad. Desde las primeras secuencias, con el extenso plano de la platea escuchando un concierto de piano, queda establecido que lo suyo ser√° el realismo del plano secuencia y la tensi√≥n entre lo que se ve y lo que no se ve. Pero hay un gusto por la crueldad que en algunos momentos lleva a Hanecke a pasarse de la raya, a estirar la duraci√≥n del plano para ejercer una doble crueldad: hacia sus personajes y hacia el espectador. No es la posici√≥n art√≠stica que yo prefiero. Me parece que su peque√Īo exceso s√°dico le impedir√° siempre rozar la grandeza. 

Django sin cadenas: la gran pel√≠cula del a√Īo

Al menos si nos guiamos por el recorte de la Academia: por supuesto que hay muchas otras grandes películas cuya existencia la Academia directamente ignora. Los Oscars al actor de reparto (el genial Christoph Waltz) y al guión original (del propio Tarantino) son merecidísimos. Ya hablé de Django en este blog (acá) y voy a seguir hablando en la próxima revista.

Una aventura extraordinaria: Ang Lee
El taiwan√©s que deber√≠a haber sido premiado por Secreto en la monta√Īa finalmente le birl√≥ a Spielberg el Oscar al mejor director con esta Life of Pi. Sabr√°n disculpar que no la haya visto. Y que tampoco la vaya a ver.

domingo, 24 de febrero de 2013

Aliverti, Cristóbal López y Todos Nosotros


"Voy a contar un √ļnico episodio. Perfil mont√≥ una guardia enfrente de mi casa, con fot√≥grafa, en un taxi estacionado de contramano sobre la esquina. Lo hab√≠amos visto desde la noche del jueves. Ayer (por el viernes) a la ma√Īana segu√≠a ah√≠. No aguant√© m√°s. Sal√≠ de mi casa. Sali√≥ la fot√≥grafa del taxi. Le dije al conductor “disculpame, no es con vos”. El conductor me dijo “Eduardo, no puedo hacer nada, soy un laburante”. Enfrent√© a la piba, a la fot√≥grafa. Me saqu√© y le dije, dos o tres veces, “por qu√© me hac√©s esto, hija de puta”. La piba me dijo “es mi laburo, entendeme, trabajo en Perfil”. Yo segu√≠a sacado. En medio de la furia, consegu√≠ decirle “pero ponete un l√≠mite, ponete un l√≠mite, busc√° un trabajo donde no tengas que hacer esto”. La piba me dijo “conseguime otro trabajo y me voy”. Se subi√≥ al taxi y se fueron".

El lamentable episodio que termina con la muerte de un ciclista atropellado por Pablo Garc√≠a, episodio que trasciende medi√°ticamente por la circunstancia de que Garc√≠a es hijo de Aliverti, pone en evidencia lo insuficiente que viene siendo el proceso iniciado con la sanci√≥n de la nueva ley de servicios audiovisuales. La lapidaci√≥n medi√°tica desatada contra el periodista requiere un cretinismo pocas veces visto: hostigar pol√≠tica y medi√°ticamente a un hombre por el presunto acto de su hijo muestra que la m√°quina comunicacional mantiene su fiereza intacta, que la ley y todos los debates que la acompa√Īaron no parecen haber disminuido. Quiz√° fuera ingenuo esperar que una ley pudiera alterar una pr√°ctica consustancial a esta fase del capitalismo. Algo as√≠ como la "prensa" ya no existe: lo que hay es una enorme m√°quina de picar carne y perturbar mentes. La ley de medios audiovisuales puede ser el comienzo de algo, de una conciencia pongamosl√©, pero el fin de nada.

Pero hay s√≠ntomas pol√≠ticos a pensar una vez que se ha perdido la ingenuidad de creer que la ley sola bastaba. Uno: no somos ingenuos si seguimos pretendiendo que estas pr√°cticas, violatorias de los derechos humanos (esto que a falta de mejor nombre podemos llamar "lapidaci√≥n" medi√°tica) deben dejar de ser el modelo naturalizado de comunicaci√≥n: mientras este modelo siga naturalizado, mientras no nos escandalice que una corporaci√≥n de medios puede usar su poder destructivo para estigmatizar no ya a alguien que podr√≠a haber cometido un delito sino incluso a sus parientes, mientras aceptemos estas canalladas como algo normal, nuestra libertad de conciencia est√° seriamente amenazada. Dispositivos como el que esta semana ostent√≥ C5N son un arma muy peligrosa contra la convivencia civilizada y el respeto a los derechos civiles. Este exceso de sa√Īa no puede ser tomado simplemente como un exabrutpo de un conductor telvisivo (el siniestro Eduardo Feinmann, por caso). El mecanismo activado tiene todos los rasgos de ser sist√©mico. No se lo puede encarar como si se discutiera contra un periodista excedido. Hay que reconocer las condiciones que hacen posible que esta cadena de ultrajes se realicen sin sanci√≥n social. 

Cadena de ultrajes: no es solo Aliverti el agraviado, ni tampoco su hijo: incluso el hombre que muri√≥ es agraviado cuando su muerte se instrumenta para un ataque tan artero. Y por √ļltimo, pero no por eso menos importante: la conciencia de toda una comunidad es agraviada cuando los medios corporativos se permiten pasar por alto el derecho a la defensa en juicio y predisponer a la masa consumidora al odio fascista.

Not√© con preocupaci√≥n a compa√Īeros que temen pronunciarse contra esta abominable m√°quina de terror persecutorio porque ceden a un chantaje sentimental: como hay un hombre muerto no se puede salir a repudiar el amarillismo de los medios. Como si la muerte de un hombre nos inhibiera de percibir en qu√© cloaca estamos metidos. Nada de lo que digo cambiar√≠a si Garc√≠a fuera efectivamente encontrado culpable de un homicidio. Ese resultado no podr√≠a legitimar el agravio cometido por la barbarie medi√°tica. Tambi√©n me sorprendi√≥ que me respondieran que era m√°s importante discutir la fallas en las pol√≠ticas viales, como si una falla en este terreno permitiera devaluar la canallada que se comete desde el terror de los medios. El crimen de Garc√≠a es presunto y ser√° inocente hasta que se demuestre lo contrario. La canallada de los medios es evidente y aunque no hubiera una figura penal que la caracterice, su peligrosidad pol√≠tica est√° a la vista. Estas maneras de comunicarnos nos enferman, nos perturban y nos predisponen a endurecer nuestra convivencia. Un choque entre un auto y una bicicleta, cualquiera sean sus motivos, no pueden llevarnos a un estado de linchamiento simb√≥lico. Es algo que se debe dirimir en los tribunales y no en las pantallas. No podemos ser tan fr√≠volos como para creer que como teleespectadores tenemos alg√ļn derecho a sumarnos a la banalizaci√≥n de la muerte. No lo tenemos.

Y una √ļltima cosa. ¿Crist√≥bal L√≥pez era un empresario K? Mir√° qu√© bien. Porque esta vez no fue TN, no tenemos chances de reducir este agravio a la guerra Clar√≠n - Gobierno. ¿C√≥mo no advertir su responsabilidad empresarial en el sostenimiento de una l√≠nea editorial tan repudiable? En cualquier momento, si no ya, L√≥pez puede convertirse en una lacra tan nociva para la democracia como el propio Magnetto.

s√°bado, 23 de febrero de 2013

Canción son

Palo Pandolfo y La Filarmónica Cósmica
Ma√Īana a la medianoche en La otra.-radio. FM La Tribu. 88,7. OnlineEl s√°bado pr√≥ximo en el Konex.




Canción cántaro

Canción cántaro
lleva tu tristeza
y la duerme entre la hierba
canción cántaro, un poco de amor
un poco de rocío de aquí para allá.

Canción cántaro
tus emociones m√°s profundas
las m√°s superficiales
canción cántaro artesanal
canción fuente, canción herramienta.

Canción cántaro
vierte la leche en la taza
de tu melancolía
canción cántaro, se hizo de la arena
y la arcilla del hueso del abuelo italiano
canción cántaro, de mi raza que se vuelca
la tierra nueva de la reconciliación.

Canción cántaro, la noche del hambre,
la noche del frío
la noche del fuego
canci√≥n que lleva alg√ļn consuelo
o tal vez fe para seguir luchando
canción que lleva la furia contenida
que ya hubo bastante sangría.

Canción cántaro, lleva sulfamida
para curar tus heridas
sobre todo las de tu piel
Oh! caminante de la tierra
llévate mi cántaro canción
vuélcalo en los caminos
sé alimento de los pájaros
a través de las semillas
que broten de este riego.

Canción cántaro, se vierte
canción cántaro, contiene
Canción cántaro, lleva
Canción cántaro, se vacía.
Canci√≥n c√°ntaro, se llena
Canci√≥n c√°ntaro, se vac√≠a.



El son del amor

Mi vida se llena de amor
y nadie me dice cómo hacer
hay risas a mi alrededor
hay gente bailando también.

No quiero perder la razón
no quiero tener tanto miedo
si se presenta la ocasión.

Otra vez, una chance bajo el sol
de abrir un poco m√°s los ojos
buscando un poco de calor.

Puede ser
solo la imaginación
no tengo los pies en la tierra
estamos en una canción.
Corazón de la tierra, son de la guerra, son del amo.

Tu vida se llena de amor
cuanto m√°s libre quieres ser (¿Qu√© quieres ser?)
Si escuchas a tu corazén
el mundo no se va a caer
si mientras canto esta canción
mi vida se llena de amor.


viernes, 22 de febrero de 2013

¿Qu√© ser√≠a el peronismo?

Una conversación entre José Pablo Feinmann y Horacio González



En el post de ayer cit√© una frase de Alejandro Kaufman, no exenta de temblores: "¿Por qu√© el peronismo es la √ļnica opci√≥n? Porque si es derrotado, lo que viene despu√©s es borrar todo. Eso est√° en el aire, de esos hablamos todos. Si no hay re-reelecci√≥n, porque si no la hay...". Digo  temblores porque inmediatamente surge la pregunta: ¿a qu√© se refiere Kaufman cuando dice que hoy en Argentina el peronismo es la √ļnica opci√≥n?. Y esta otra: ¿qu√© es el peronismo? ¿que ser√°?

En su contexto, Kaufman afirma t√°citamente que el proyecto pol√≠tico de N√©stor y Cristina es la continuidad hist√≥rica del primer peronismo : "El problema de fondo de la Argentina es que las clases dominantes no pueden aceptar el piso que estableci√≥ el primer peronismo. No es una cuesti√≥n de que argumentes nada, porque no lo quieren aceptar, quieren borrarlo, volver a como era antes, quieren volver al a√Īo 40". Su tesis parece se√Īalar una continuidad reconocible en las reacciones de odio visceral que tanto aquel peronismo como este cristinismo han despertado en las clases dominantes y en los sectores medios culturalmente identificados con esas clases.

Pero, claro, como tantas otras cosas, la identidad peronista est√° puesta en la Argentina actual en disputa. Personajes como Julio B√°rbaro, Jorge As√≠s o Hugo Moyano coinciden hoy en que Cristina se apoder√≥ de manera ileg√≠tima de la identidad peronista y que el peronismo esencial (en el que ellos creen) m√°s temprano que tarde se va a rebelar contra esta usurpaci√≥n. As√≠s caracteriza la pol√≠tica de Cristina como un "frepasismo residual" que causa un "creciente hartazgo" en los peronistas. Es un lugar com√ļn en estos d√≠as: la derecha se hace ilusiones de que, como en el 74 lo hizo el propio Per√≥n, ahora los "peronistas" van a echar a los infiltrados (la c√ļpula cristinista, la C√°mpora, el frepasismo, etc.) y van a reponer el peronismo de Per√≥n. Que hoy vendr√≠a a ser representado por... ¿Moyano y Benegas? ¿por Sergio Massa? ¿por Lavagna? ¿por De La Sota? La derecha parece asumir que no hay otra salida del kirchnerismo que no pase por el peronismo, nadie cree que pueda venir por el lado de Macri, el radicalisimo, Binner ni, ja... Claudio Lozano y Humberto Tumini. Y cada uno espera y calcula qui√©n desde ese menemismo residual, duhaldismo residual, tardovandorismo o conservadurismo joven va a dar "la voz de aura", para que despu√©s se alineen detr√°s de √©l todos los gobernas, los barones del conurbano y el MOO (una graciosa f√≥rmula que tiene la burocracia sindical para adjudicarse la representaci√≥n de la clase trabajadora).

Resumiendo: hay quienes creen que el kirchnerismo es el peronismo posible en el mundo de hoy y hay otros que esperan que el kirchnerismo muera a manos del "peronismo de Per√≥n": el tercer Per√≥n, el Le√≥n Vegano, el que volvi√≥ descarnado en el 73, el que ech√≥ a los infiltrados... ¿el que dej√≥ a L√≥pez Rega?.

No creo posible que este dilema se resuelva teóricamente: no creo que haya una identidad peronista esperándonos ahí atrás, en el origen, a la que podamos recuperar intacta. Lo que el peronismo vaya a ser está por verse: no está en el pasado sino en el futuro. Cristina y Néstor se dicen peronistas, algunos de sus más acérrimos enemigos también. Pero hete aquí: las mismas clases que abominaron del primer peronismo abominan hoy del cristinismo. Es curioso leer a Morales Solá y al diario La Nación preocupados por incidir en la interna peronista y por propiciar una decantación que expulse a los infiltrados. No hay esencia peronista a la que adecuarse: hay tarea.

Pero ¿qu√© ser√° el peronismo?

Este verano estoy leyendo un libro muy interesante: Historia y Pasi√≥n. La voluntad de pensarlo todo (Planeta, 2013), las conversaciones que sostienen Jos√© Pablo Feinmann y Horacio Gonz√°lez con el periodista H√©ctor Pav√≥n. Feinmann no es un tipo que me caiga bien, incluso su faceta como divulgador filos√≥fico me parece muchas veces desacertada: tuve ocasi√≥n de escribir una rese√Īa muy negativa sobre su novela "filos√≥fica" La sombra de Heidegger. Pero reconozco que su enorme libro sobre el peronismo (Peronismo. Filosof√≠a pol√≠tica de una persistencia argentina, tomos I y II, Planeta) tiene una voluntad exhaustiva que lo lleva a zarandear la historia de este movimiento pol√≠tico como pocos est√°n dispuestos a hacerlo. Gonz√°lez, en cambio, es un escritor que me resulta muy valioso y estimable, le√≠ su Lengua del ultraje. De la generaci√≥n del 37 a David Vi√Īas (Colihue) con mucho inter√©s. Y tambi√©n me parece que su intervenci√≥n en la formaci√≥n de Carta Abierta fue un momento clave de la consolidaci√≥n del kirchnerismo: supo poner √©nfasis en la necesidad de encontrar nuevas palabras para mencionar configuraciones novedosas de la pol√≠tica argentina, proceso que a√ļn parece lejos de estar terminado. Gonz√°lez y Feinmann comparten una historia de encuentros y desencuentros en la militancia pol√≠tica y en la intervenci√≥n cultural, y el peronismo ha sido para ambos una identidad con la que se relacionaron no sin tensiones. En su libro de conversaciones hay varios pasajes en los que se animan a cuestionar la historia peronista, sin esquivar sus momentos m√°s inc√≥modos. Ahora quiero rescatar uno de esos pasajes y otro d√≠a por ah√≠ vuelvo sobre el tema:

Jos√© Pablo Feinmann: Quiero se√Īalar y no quiero que me digan que soy malo con Per√≥n. Se√Īalo dos situaciones. Per√≥n vuelve en el 72. ¿Qu√© necesita? Seguir siendo el Per√≥n combativo, el Per√≥n del socialismo nacional, para ganar las elecciones. Llega Per√≥n ¿y a d√≥nde va? A la Villa 31. Y Mugica no estaba, no s√© a d√≥nde hab√≠a viajado.
Horacio Gonz√°lez: Es la primera visita que hace a un lugar candente.
JPF: S√≠, s√≠, s√≠. Per√≥n se retira de la Villa 31 y despu√©s lo recibe a Mugica, y Per√≥n le dice "El mundo marcha al socialismo". Lo matan a Mugica, Per√≥n viv√≠a, Per√≥n ni aparece. Analicemos eso con los buenos peronistas, que me putean porque digo estas cosas de Per√≥n. ¿Qu√©, era porque estaba tonto, porque se dorm√≠a cuando hablaba? No. No aparece. En el 72 va porque lo utiliza, y cuando lo matan en el 74, ah√≠ nom√°s, lo matan en vida de √©l. Per√≥n no va y hubiera sido muy bueno que fuera, hubiera sido, creo que hubiera sido una cosa...
HG: Por momentos parecía que quería parar eso, yo me acuerdo de un discurso de Perón, que lo vi en el cine, en un noticiario, no sé qué película fui a ver, un discurso en la CGT; por esos días debió ser, habría que buscar en los diarios, decía: "No quisiera que esta contraposición, este conflicto fuera entre unos denominados burócratas y otros denominados troskos". Podría haber concluido que había que generar otra situación donde ese conflicto no se desatara de modo...
JPF: Pero ahí saca la teoría de los apresurados y los retardatarios...
HG: ¿En ese mismo discurso?
JPF: Sí, primero dice algo simpático: "Hay algunos que si no se rompen cosas, creen que no se hace nada y hay otros que no quieren hacer nada. Bueno, hay que llegar a encontrar un término medio".
HG: Fue un discurso de términos medios que no estaba usando por esa época.
JPF: Y hay algo muy interesante...
HG: ¿C√≥mo analizar esa conciencia entonces? ¿Quer√≠a un t√©rmino medio, restituyendo el papel de conciliamiento y todas esas...?
JPF: Es que Montoneros no cre√≠a en conciliamientos posibles, cuando Per√≥n saca la consigna "Para un argentino no hay nada mejor que otro argentino" es un disparate eso. Para cualquier concepci√≥n, para nosotros mismos. ¿C√≥mo para un argentino no hay nada mejor que otro argentino? Si nosotros cre√≠amos en una historia de conflictos, antagonismos, y ven√≠amos de eso. Per√≥n lo que dice, y ac√° quiero reivindicar la inteligencia de Portantiero y de la revista Pasado y Presente cuando dice: "Lo que pasa es que hay una lucha entre apresurados y retardatarios. Algunos quieren ir muy r√°pido, que son los apresurados y otros los retardatarios, que quieren ir demasiado lentos". Entonces Portantiero le dice lo que hab√≠a que decirle: "Disculpe, General, pero lo que ocurre es que apresurados y retardatarios no van a la misma meta, lo que ocurre es que tienen metas y proyectos pol√≠ticos distintos. No es que uno vaya m√°s r√°pido y otro m√°s despacio, no los puede poner en un mismo proyecto y decir que unos van m√°s r√°pido que otros". Impecable.
HG: Es una frase del Perón anterior, el que mantiene la correspondencia con Cooke. Cooke los ve sí como apresurados pero en el mismo campo de posibilidades.
JPF: Perón le hubiera respondido: "No, Portantiero, usted se equivoca, lo que pasa es que apresurados y retardatarios van en una misma línea porque yo los conduzco. Y usted no aprecia la conducción política del líder de masas", que hubiera sido una respuesta atendible de Perón.
HG: S√≠, puede ser esa la estructura moral de la historia, cosa que no es f√°cil hablar con nadie hoy, dir√≠a. Porque todo el despliegue de Per√≥n en la Historia Argentina son cuarenta a√Īos o m√°s. No pueden ser analizados f√°cilmente ni el final ni el pasado de Per√≥n, ni el pasado de Per√≥n esclarecer  exactamente su responsabilidad en aquella √©poca, ni ese presente echar tan oscura luz sobre sus actos de iniciaci√≥n.

JPF: Yo creo, quiero decir algo, que cuando saco la revista Aluvi√≥n, esto lo analizo, y defiendo la situaci√≥n  de Per√≥n en estos t√©rminos, diciendo, contest√°ndole a Portantiero que lo que no entiende es que apresurados y retardatarios, s√≠, aunque tengan proyectos pol√≠ticos diferenciados, tienen una conducci√≥n que los lleva al mismo punto. Pero Aluvi√≥n sale un mes despu√©s de que muriera Per√≥n, as√≠ que √©sas eran las tragedias de la √©poca, as√≠ que nos tenemos que meter todo eso en el orteli, digamos. Qu√© l√°stima, porque hubieran sido muy interesantes estas discusiones. Pero se muere Per√≥n, los Montoneros pasan a la clandestinidad y empieza ah√≠ una lucha entre aparatos armados, terrible.

¿Que ser√° el peronismo?

jueves, 21 de febrero de 2013

La violencia simbólica de las clases dominantes precede al linchamiento y la persecución

"¿Por qu√© el peronismo es la √ļnica opci√≥n? Porque si es derrotado, lo que viene despu√©s es borrar todo" le dice Alejandro Kaufman a Carlos Barrag√°n. Un programa para descargar clickando ac√°.


En estos d√≠as volvi√≥ Lanata a la radio y tuvo la oportunidad de justificar y hasta culpar a Kicillof por la patoteada que sufri√≥: "“Si Kicillof en lugar de ser un pibito soberbio hubiera hablado con la gente, cambiaban las cosas en el Buqueb√ļs”, dice Lanata. Parece la consagraci√≥n del derecho al linchamiento y la condena de las v√≠ctimas del mismo: te insultan, te rodean, te echan y vos sos el culpable porque ten√≠as que haber respondido a las patoteadas con argumentos. El tipo de justificaci√≥n que consagra Lanata (precedido por otros voceros de la derecha medi√°tica como Gustavo Noriega y Ari Paluch) se inscribe en una l√≥gica que prepara la posibilidad de nuevos actos de mayor gravedad. La violencia simb√≥lica que se inyecta cada d√≠a desde los medios derechistas prepara el terreno para la m√°s directa violencia f√≠sica. No hace falta abundar en detalles acerca de la pr√°ctica cotidiana del insulto y la injuria con que Lanata o Elisa Carri√≥ justifican por adelantado cualquier linchamiento. Los comentarios de lectores de las ediciones digitales de los medios de derecha (Clar√≠n y Perfil, especialmente, y en menor medida La Naci√≥n) instalan un grado de violencia que puede preparar otras peores. Ya se vio en los cacerolazos: no solo los carteles y las consignas racistas y con exhortaciones a la muerte, sino actos de violencia concreta contra periodistas y un clima de intimidaci√≥n a todo aquel que planteara interrogantes sobre la legitimidad de esa violencia, como pude comprobar personalmente cuando intent√© dialogar con los caceroleros.

Este crescendo simb√≥lico que puede convalidar futuras violencias mayores, e incluso intentos de golpe y persecusi√≥n pol√≠tica, parece no encontrar una respuesta adecuada de parte de quienes adherimos al gobierno. Nuestros recursos argumentales parecen ineficaces. Cuando Clar√≠n le otorga a Lanata la voz cantante, pasa a una nueva fase que desecha la posibilidad de la lucha argumental e instaura el insulto y la demonizaci√≥n sistem√°ticos. Podemos aventurar que en este a√Īo electoral la gimnasia de la injuria, la violencia de g√©nero y el insulto racista va a agudizarse. La derecha quiere provocar respuestas de violencia equivalentes. Caer en eso ser√≠a dirimir la lucha en un escenario que por tradici√≥n le es propicio a esa derecha golpista: las clases dominantes saben de sobra aplicar la secuencia "estigma/masacre".

Del lado del kirchnerismo tenemos el esquema 678, que se cre√≥ para otra coyuntura. La respuesta a una agenda impuesta cada d√≠a por la derecha, el tener que dar lugar a funcionarios que salgan a defenderse de las injurias, el recurrir al viejo truco de los archivos que demuestran las contradicciones de las figuras pol√≠ticas, ya son recursos ineficaces y agotados. Eso es lo que quise decir cuando dije que 678 es un esquema agotado. No se trata de abogar por el levantamiento de un programa ni de pedir que cambien los panelistas, ni de hacer objeciones est√©ticas, mucho menos de "disparar" contra los amigos. Se trata de constatar la poca flexibilidad de un recurso pol√≠tico, su ineficacia. Hay aqu√≠ un doble problema: ideol√≥gico y t√©cnico. Un formato televisivo no sale de la nada, sino de la concepci√≥n pol√≠tica desde la cual se lo piensa. Desde el lockout patronal agrario pasaron ya 5 a√Īos. Lo que se agot√≥ es una pol√≠tica comunicacional cuyo √ļnico recurso es el estilo Gwirtz de los informes binarios contra el clarinismo. ¿Por qu√© en la TV P√ļblica no hay otros espacios que incluyan a nuevos actores pol√≠ticos y comunicacionales, nuevos estilos y otro ejercicio del pensamiento que nos permitan cuestionar nuestras propias posiciones?

En la TV P√ļblica no los hay y no sabemos si los habr√°. Por eso cada noche nos limitamos a esperar 678 y al final del programa sentimos una nueva decepci√≥n. Un blog como este, colocado en los m√°rgenes, puede darse el lujo de ensayar otras posibilidades que en el centro del oficialismo no aparecen. Es lo que venimos haciendo.

El 24 de agosto pasado Alejandro Kaufman estuvo en el programa de medianoche de Carlos Barragán en Radio Nacional. La radio de la medianoche puede ser también un margen propicio para el autocuestionamiento que no es posible en los lugares centrales. Recomiendo efusivamente que escuchen el audio completo de este programa, del que acá transcribo apenas el comienzo:

Kaufman: La violencia simb√≥lica es una violencia que no es f√≠sica pero tiene un correlato y consecuencias eventualmente f√≠sicas. Y precede a la violencia f√≠sica. Siempre que va a haber violencia f√≠sica viene precedida por la violencia simb√≥lica. En los colectivos sociales la violencia no ocurre de repente. Cuando se trata de situaciones de linchamiento, de discriminaci√≥n, de racismo y de genocidio antes hay una sistem√°tica situaci√≥n de violencia simb√≥lica que puede durar mucho tiempo y que se parece mucho a lo que est√° ocurriendo en estos a√Īos. Todav√≠a no se comprende bien ese problema, el peronismo no lo comprendi√≥ porque es un movimiento pol√≠tico y no se vive a s√≠ mismo como v√≠ctima, sino como resistente, como luchador. Hay un conflicto entre defenderse de la violencia simb√≥lica y hacer pol√≠tica. Si el peronismo no fuera como es, si se hubiese puesto en una posici√≥n de v√≠ctima, te puedo asegurar que la masacre de 1955, de centenares de personas en la Plaza de Mayo, crimen de lesa humanidad indudablemente, ser√≠a recordado y conmemorado como el peor atentado de la historia argentina. Y eso no es as√≠: en la propia resistencia peronista se hablaba de bombardeos, como si no hubiera muerto nadie ah√≠.



En las democracias modernas las cosas han cambiado un poco y aparece la problemática de los derechos humanos. Y los derechos humanos están relacionados con combatir la violencia simbólica, porque esta precede a las atrocidades. Carrió, por ejemplo, no está loca, lo que hace es construir un arma letal de tipo verbal que está disponible para cuando sea necesario usarla, es un arma linchadora. Cuando ella dice "lo que viene ahora es Rumania y Roma", está llamando al linchamiento de la presidenta.

Esto nos lleva a una de las debilidades que tenemos en este momento: esto no es una discusión sobre argumentos, no es una discusión sobre la verdad y la mentira, lo que hacen no es representar a la realidad de un modo falso, sino insultar. Cuando vos insultás, cuando alguien te compara con un cerdo [como hizo Lanata con Barone], eso implica el ejercicio de una violencia que sepulta la posibilidad de todo diálogo. Si alguien te grita y te insulta, no está hablando con vos, entonces no le podés replicar con argumentos.

Barragán: Ahí hay un nivel de psicopatía, porque el mismo tipo que te dice que sos un ladrón y que sos un chancho, te dice "vos sos un fascista que no querés conversar conmigo".

Kaufman: La injuria, el insulto busca vulnerarte, mancharte, de modo que vos no puedas permanecer sentado junto al otro. El que insulta lo que busca es debilitarte, desmoralizarte. Clarín lo que hace es insultar, injuriar, todos los días, todo el tiempo. Eso produce un efecto.

Barrag√°n: Esto no es que hay un grupito de inadaptados, est√° el poder detr√°s de eso.

Kaufman: El poder ha hecho eso siempre: con los esclavos, con las brujas, con los jud√≠os, con los negros, con los colonizados, con los indios. Es lo que pasaba en los campos de concentraci√≥n. Primero ten√©s que hacer que una persona deje de ser persona, que se convierta en una basura. Lo hicieron los genocidas es organizarlo sistem√°ticamente para que funcionara en serie. En la vida com√ļn tambi√©n ocurre en otra escala muy diferente, pero no es ajena a eso. Busca derrotar al adversario a trav√©s de esos m√©todos, no le da cuartel, no lo puede escuchar, no puede convivir con √©l.

El problema de fondo de la Argentina es que las clases dominantes no pueden aceptar el piso que estableci√≥ el primer peronismo. No es una cuesti√≥n de que argumentes nada, porque no lo quieren aceptar, quieren borrarlo, volver a como era antes, quieren volver al a√Īo 40. Es una cuesti√≥n de distirbuci√≥n de la riqueza y de derechos. ¿Sab√©s lo que produce tanto odio? La persona que adquiri√≥ derechos es otra persona, no la pod√©s tratar como una basura. Las clases dominantes no aceptan eso, no aceptan tener una econom√≠a que sea compatible con este piso de derechos. ¿Por qu√© el peronismo es la √ļnica opci√≥n? Porque si es derrotado, lo que viene despu√©s es borrar todo. Eso est√° en el aire, de esos hablamos todos. Si no hay re-reelecci√≥n porque si no la hay...

Barrag√°n: ¿Entonces por qu√© despu√©s nos parece una perversi√≥n el binarismo? ¿Qu√© otra cosa que no estar de aqu√≠ o de all√°?

Kaufman: El problema del binarismo es que es ineficaz. Si el que te insulta te lleva a vos a responder del mismo modo, gan√≥ √©l. La pol√≠tica de 678 era oportuna durante un momento, el primer a√Īo 2009, relativamente. Pero despu√©s empez√≥ a perder eficacia, porque el espect√°culo de ver que uno miente y el otro desmiente permanentemente, eso confirma una metodolog√≠a de la mancha y el insulto que la gente lo que intenta es alejarse de eso. Es como la ri√Īa de gallos. ¿Qu√© quer√©s ver en eso? Que uno quede muerto y otro quede vivo, pero eso no es lo que queremos para la vida en com√ļn...

Despu√©s la charla entre Barrag√°n y Kaufman sigue y se interna por terrenos tanto o m√°s problem√°ticos: el amarillismo, la violencia de g√©nero y de clase que se practican no solo en los medios de la derecha, sino incluso en algunos del propio kirchnerismo (Kaufman se√Īala concretamente a la productora PPT; a lo que podr√≠amos agregar, despu√©s de haber visto el pernicioso amarillismo de C5N en estos √ļltimos d√≠as, a los medios de Crist√≥bal L√≥pez) y la necesidad de que la violencia simb√≥lica que propagan los medios sea criticada en el marco de la lucha por los derechos humanos. El programa completo se descarga ac√°: ac√°.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Cordobazo


Nuevas generaciones de cantautores sensibles est√°n poblando paso a paso los bares y las redes argentinas, m√°s all√° de los circuitos tradicionales y establecidos de difusi√≥n y circulaci√≥n del pa√≠s. Hay, por ejemplo, una nueva trova que llega desde C√≥rdoba. J√≥venes de 20 a√Īos que sienten el deseo de aunarse y moverse en bandada, para sostener entre ellos sus diferencias y compartir la alegr√≠a de vivir, para cantar y crear. Proponemos entonces una serie de nombres propios a tener en cuenta por aquellos curiosos y atentos a los movimientos de la tierra musical pop. (La nota de Gonzalo Aloras contin√ļa en la edici√≥n impresa de revista La otra n¬ļ 27, ahora en los kioscos).


D√ďNDE CONSEGUIR REVISTA LA OTRA N¬ļ 27:

En el kiosco de Av de Mayo 1113. (Hay tambi√©n n√ļmeros anteriores). En Tienda Cine Si (Pje. Giuffra 311,
hay tambi√©n n√ļmeros anteriores). Videoclub Liberarte (Corrientes 1555, hay tambi√©n n√ļmeros anteriores).
Librer√≠a Fedro (Carlos Calvo 578, hay tambi√©n n√ļmeros anteriores). Kioscos: Corrientes 119, Santa Fe 3714, Santa Fe 2195,
Corrientes 1596, Corrientes 1587, Corrientes 1505, Corrientes 1894, Corrientes 1998, Corrientes 2082, Corrientes 2964,
Las Heras 2320. Y muchos otros kioscos de Centro, Barrio Norte, Belgrano, Palermo, Constituci√≥n
Retiro (Terminal de ómnibus).

martes, 19 de febrero de 2013

Un enigma dentro de otro enigma

El coro de chicos de la cascada
James Blake & Bon Iver
Busco la canción del verano VII



Todo al fuego, ahogando el mar
un rojo amanecer, una fuente roja
atrapado en el mar, todo en el mar
si tan solo... si tan solo
si tan solo... si tan solo.

¿Quisiste encontrar un camino?
¿pelear? ¿volar lejos?
yo siempre vi que amo
yo voy a ser que el amor sea
voy a hincar el diente
esperaré a que crezca
y nos conoceremos
y antes de que te hayas ido.

Arriesgando la cima
mascullando
fui a dar al camino abierto
voy a esperarte, lo sabes
acabaremos solos
si solo nos hubiéramos conocido.

Todo al fuego, ahogando el mar
un rojo amanecer, una fuente roja
atrapado en el mar, todo en el mar
si tan solo... si tan solo
si tan solo... si tan solo.

Yo estaba fifando poco.

Y este remix, bien de verano:

Va a seguir lloviendo, es hora de cambiar de parecer

Busco la canción del verano VI



Todo est√° inundado
y va a seguir lloviendo
es hora de cambiar de parecer
tomar las riendas
de la propia vida
ser un hombre entero
aunque lleve las de perder.

Todo est√° cerrado
cerradas las valijas
es hora de partir y no volver
de elegir un camino
y darle hasta la cima
y en medio de la rosca
delante tuyo
hacerme valer.

Declaro la guerra
al medio del fuego
allí es donde vamos
a desaparecer...

lunes, 18 de febrero de 2013

No me mires, no me escuches, haz de cuenta que no existo

La otra.-radio 18-02-2013. Un programa para descargar clickando 
all√° ===> AC√Ā (1¬™ parte)
y ah√≠ ===> AC√Ā (2¬™ parte)



H√°blame
que no te oiga.

Quiéreme
que yo no sepa.

Cuídame
que no lo vea.

No me mires
no me escuches
haz de cuenta que no existo.

C√ļrame,
que no sane.

Vierte en mi
tu indiferencia.

C√°lmame
que en mí se agite
el deseo como un fuego
y me muera por besarte.

Ll√°mame
no me respondas.

S√°ciame
que no me alcance.

Déjame,
que yo me rinda
que te siga
que te ruegue
y después te dé la espalda.

C√ļrame.



La presencia del cineasta Jos√© Luis Garc√≠a anoche en el programa sirvi√≥ para hablar de sus dos pel√≠culas, C√°ndido L√≥pez, los campos de batalla y La chica del sur. Tambi√©n estuvieron Alejandro Kim, historiador coreano-argentino que co-protagoniza La chica... y Gabriel Kamenieky, productor de la misma pel√≠cula. El notable inter√©s de nuestra conversaci√≥n radica no solamente en la gran calidad de ambas pel√≠culas y la oportunidad privilegiada de charlar largamente con sus hacedores, sino en los elementos en com√ļn que estas pel√≠culas empiezan a mostrar en cuanto se las piensa juntas. Garc√≠a filma en primera persona pero se vale de personajes que abren sendos mundos a la vez extra√Īos y pr√≥ximos. El Paraguay de Solano L√≥pez es visto a trav√©s de la mirada de un pintor; C√°ndido L√≥pez, cuya existencia hist√≥rica ocurre en una especie de limbo: entre la guerra y la pintura, entre Argentina y Paraguay. La mirada singular del pintor (en la que la c√°mara de Garc√≠a procura ponerse) es testigo de un peque√Īo pa√≠s desmembrado por una alianza trasnacional que no pudo permitir su autonom√≠a y lo destruy√≥ literalmente, porque como dijo Sarmiento "la guerra del Paraguay concluye por la simple raz√≥n de que matamos a todos los paraguayos mayores de diez a√Īos". Nosotros, los argentinos, matamos.

(Abro par√©ntesis: ayer cuando yo tuiteaba el anuncio del programa, Palo Pandolfo me coment√≥: "Esa es la base de lo que llamamos Rep√ļblica Argentina.Hay qu ir pa atr√°s y tomar otro camino : Belgrano, Artigas, Castelli, San Mart√≠n... En 2012 toqu√© en Asunci√≥n del Paragua: ellos tienen la herida abierta de la guerra atroz que Argentina Uruguay y Brasil le tiraron encima". Cierro par√©ntesis)

Es decir: hay una fisura constitutiva en nuestra identidad nacional y a√ļn est√° abierta. C√°ndido L√≥pez, los campos de batalla tiene la virtud de ponerla en evidencia. La pel√≠cula la pueden ver completa ac√°: 



Una operaci√≥n no id√©ntica pero an√°loga hace Jos√© Luis con La chica del sur. Corea: otra naci√≥n fracturada por obra de los intereses geopol√≠ticos de la postguerra, a√ļn hoy uno de los lugares m√°s calientes del planeta. Y otra vez el director no cuenta este desgarro hist√≥rico en un sobrevuelo historiogr√°fico, sino a trav√©s del rescate de una experiencia personal, la de Lim Sukyung, la chica del sur, la flor de la reunificaci√≥n que no ha de producirse. Los caminos de Lim Sukyung y Jos√© Luis se cruzaron en determinado momento de sus vidas y de la historia del siglo. De ese cruce nace la pel√≠cula en cuyo centro hay algo que no cierra, una conversaci√≥n fallida, sostenida a trav√©s de los a√Īos y los hemisferios, entre el Norte y el Sur, en una especie de limbo que la Historia no termina dede asimilar.


Déjame,
que yo me rinda
que te siga
que te ruegue
y después te dé la espalda.

C√ļrame.

domingo, 17 de febrero de 2013

Los campos de batalla

Jos√© Luis Garc√≠a, el director de C√°ndido L√≥pez, los campos de batalla y La chica del sur hoy a la medianoche en La otra.-radio, La Tribu, online.

José Luis García hizo dos grandes películas que cruzan la historia sociopolítica con las vidas individuales.

En C√°ndido L√≥pez, los campos de batalla Garc√≠a nos narra la infame guerra de la Triple Alianza contra Paraguay. La Argentina de Mitre y Sarmiento, los brasileros y los uruguayos coordinados por los intereses brit√°nicos se unen para destruir al Paraguay de Francisco Solano L√≥pez. Solano L√≥pez lideraba en Paraguay un proyecto de autonom√≠a pol√≠tica y econ√≥mica que perturbaba al imperio brit√°nico y a las oligarqu√≠as gobernantes en Brasil, Uruguay y Argentina. Los tres pa√≠ses se unieron para despedazar a Paraguay y produjeron un horrible genocidio. Sarmiento, desde la presidencia de la Naci√≥n, dijo en 1869: "La guerra del Paraguay concluye por la simple raz√≥n de que matamos a todos los paraguayos mayores de diez a√Īos". C√°ndido L√≥pez era daguerrotipista y pintor, pero al enterarse del comienzo de la guerra se enrol√≥ como teniente del ej√©rcito argentino. Durante el tiempo libre entre combates pint√≥ varios paisajes de campamentos militares e hizo bocetos de las batallas que despu√©s completar√≠a. Su estilo detallista se convirti√≥ en un documento √ļnico de ese momento hist√≥rico. Y logr√≥ una rara calidad pict√≥rica que no fue reconocida hasta mucho despu√©s de su muerte. Jos√© Luis Garc√≠a en su pel√≠cula C√°ndido L√≥pez, los campos de batalla sigue la ruta del pintor hacia el Paraguay en busca del punto de vista preciso de sus cuadros. Tras las huellas de L√≥pez, la pel√≠cula descubre uno de los episodios m√°s infames de la historia latinoamericana, cuando la Naci√≥n Argentina se puso del lado de la muerte y el saqueo.

En La Chica del sur Garc√≠a reconstruye su viaje a Corea del Norte en 1989, donde particip√≥ en el Festival Internacional de las Juventudes Pol√≠ticas que se hizo en Pyongyang. El viaje de Garc√≠a fue casual: Garc√≠a no participaba activamente en pol√≠tica, pero su hermano militante no pudo viajar a √ļltimo momento y le ofreci√≥ el pasaje. El encuentro ocurr√≠a en una de las zonas geopol√≠ticas m√°s calientes del mundo -hasta hoy lo es-, un pa√≠s divido en dos: el norte comunista y el sur capitalista. Quienes participaban puede que no tuvieran conciencia de que estaban asistiendo a un fin de √©poca: poco despu√©s ca√≠a el Muro de Berl√≠n y comenzaba el fin de la experiencia socialista del siglo XX. Jos√© Luis Garc√≠a, que ya por entonces era camar√≥grafo, registr√≥ su viaje en VHS y guard√≥ los cassettes durante a√Īos. En las grabaciones de Garc√≠a se puede ver al contingente argentino, entre quienes estaban Eduardo Aliverti, Carlos Polimeni y, curiosamente, el actual depredador de la cultura porte√Īa, Hern√°n Lombardi.

Pero quien concitó la atención de todos en ese encuentro de militantes fue Lim Sukyung, una chica venida de Corea del Sur, que desafió las prohibiciones y llegó para pedir la reunificación de su país. Se hizo mundialmente famosa como "la flor de la reunificación". José Luis la conoció de manera accidental y fugaz, pero nunca se olvidó de ella. La guardó en su memoria en sus videos. En La chica del sur vemos imágenes de un momento histórico irrepetible. Y nos enteramos de qué fue de aquella chica, en una historia que llega hasta la actualidad.

Hoy José Luis García viene a La otra.-radio. Medianoche, FM La Tribu, 88.7, online.

s√°bado, 16 de febrero de 2013

La chica del sur

Su director, José Luis García, este domingo a medianoche en La otra.-radio, La Tribu, online.



No deja de asombrarme que la cinematograf√≠a argentina produzca cada a√Īo un pu√Īado de pel√≠culas notables, verdaderas proezas de la sensiblidad, a partir de una factura artesanal modest√≠sima. Hoy por hoy todos est√°n hablando de Lincoln, La noche m√°s oscura, Argo y otros mamotretos hiper-dise√Īados desde un c√°lculo pol√≠tico-b√©lico-mercantil, en los que cada plano y cada corte responden a un agobiante desprecio por el cine, por la experiencia personal del espectador y, en definitiva, por la capacidad de perceci√≥n humana. ´

Sin ning√ļn chauvinismo, del que me siento totalmente ajeno, me parece asombroso que en nuestro pa√≠s en el t√©rmino de los √ļltimos a√Īos se hayan dado a luz milagros cinematogr√°ficos como Papirosen, Escuela Normal, El pa√≠s del diablo, Tierra de los padres, todo el √ļltimo Perrone (lo digo as√≠ para ahorrar caracteres), Yatasto, Criada... y ahora: La chica del sur, de Jos√© Luis Garc√≠a. 

Lo de artesanal no hace falta explicarlo: forma parte de la textura visual y sonora de estos films el estar hechos a mano: es como si todav√≠a se conservara la huella de la mano humana que las modela y las termina. Lo de la modestia es m√°s ambiguo. Porque -ahora quiero centrarme particularmente en La chica del sur y, por inevitable a√Īadidura, tambi√©n en el primer largo de Garc√≠a: C√°ndido L√≥pez, los campos de batalla- hay una evidente modestia en sus modales, una especie de gesto gentil de pedir permiso que contrasta con la prepotencia del cine mainstream que se impone abusivamente incluso antes de proyectar su primer fotograma. 

Mientras esta serie de pel√≠culas argentinas de las que estoy hablando, fr√°giles en su producci√≥n y en sus posibilidades de exhibici√≥n y promoci√≥n (comparemos una vez m√°s los millones de caracteres destinados a colaborar, a veces involuntariamente, en el lanzamiento comercial de las pel√≠culas del Oscar en el que incluso nosotros caemos), son sin embargo (o por eso mismo) de un vuelo creativo, una libertad de concepci√≥n verdaderamente envidiables. ¿Ser√° precisamente que la falta del dinero que tienen en abundancia  los Bigelow, Affleck, Spielberg, vuelve a los Di Tella, Garc√≠a, Paralluelo, Solnicki, Prividera, Perrone, Herrera C√≥rdoba creadores que gozan de una libertad ins√≥lita? No solo en relaci√≥n a la imagen agobiada del cine industrial (salvo honrosas excepciones), sino tambi√©n a ese material t√≥xico y degradante que nos entrega cada d√≠a la televisi√≥n. En estas modestas-grandiosas pel√≠culas como La chica del sur, la mirada humana reencuentra su amenazada dignidad en la sociedad del espect√°culo.

La chica del sur nos hace comprender, a partir de un encadenamiento de azares, mucho m√°s de las mutaciones antropol√≥gicas de las tres √ļltimas d√©cadas mundiales que la lectura de unos cuantos tratados acad√©micos. Ni hablar.Y eso que no es siquiera un exponente de cine-ensayo, sino algo mucho m√°s interesante que voy a decir en el pr√≥ximo p√°rrafo.

La chica del sur pertenece al g√©nero de la nouvelle, esa forma de relato literario tan preciso, de una duraci√≥n acotada, ni tan corto como un cuento ni tan largo como una novela, que requiere de un rigor formal muy ajustado para funcionar. La chica del sur es un relato extraordinario, organizado por una de las voces en off mejor pensadas en el cine argentino de las √ļltimas d√©cadas, que sabe decir "yo" sin exhibirse con vanidad, al contrario, diciendo "yo" con un pudor en el que que reside gran parte de su encanto. Es como si Jos√© Luis Garc√≠a dijera: "mir√°, te quiero contar algo que me pas√≥ hace unos a√Īos". Y se tomara una hora y pico para decir lo justo y despu√©s hacer silencio. Y al cabo de ese silencio propiciar una especie de iluminaci√≥n, no m√≠stica, sino terriblemente √≠ntima y a la vez colectiva.

Y siendo un extraordinario narrador, capaz de enhebrar con toda soltura la indeteminaci√≥n de su camino personal en la vida con los acontecimientos hist√≥ricos que cambiaron el mundo desde la imposici√≥n del paradigma neo-liberal y la ca√≠da del campo socialista, Jos√© Luis Garc√≠a nos sorprende con un relato conciso y emocionante. Cuenta de una chica que conoci√≥ una vez, cuando casi de carambola su hermano le cedi√≥ un pasaje para participar en el Festival Internacional de las Juventudes pol√≠ticas que se hizo en Pyongyang, Corea del Norte, en 1989, a√Īo de la masacre de  estudiantes en Tian’anmen (China), que pr√°cticamente coincid√≠a con el encuentro de militantes, j√≥venes mayormente comunistas que quiz√° no supieran que estaban asistiendo al estertor de ese mundo que sign√≥ al siglo 20. Film situado entonces en muy definidos l√≠mites espaciales y temporales: la frontera entre dos mundos. Garc√≠a ni siquiera era militante y, como dije, lleg√≥ ah√≠ por un cierto azar. La pel√≠cula registra ese clima irrepetible, desde las consignas, desde el look de los militantes, incluso desde el car√°cter de la imagen VHS. Pero la vida sigue y quiere que sucedan m√°s cosas, hasta llegar al d√≠a de hoy. Y la pel√≠cula nos llega hasta ac√°.

Es tambi√©n curioso que ese narrador tan preciso, que nos da en La chica del sur una de las nouvlles m√°s inspiradoras sobre el mundo contempor√°neo y sobre Argentina en √©l, no se haya propuesto semejante misi√≥n que podr√≠a haberlo extraviado f√°cilmente. Concentr√°ndose en esa an√©cdota que empez√≥ en su juventud y que llega hasta su madurez, contando ese tr√°nsito mediante la propia pel√≠cula (que muestra como se ha ido haciendo), La chica del sur alcanza un significado hist√≥rico universal. Curioso porque este perfecto narrador, su voz, la entonaci√≥n que Garc√≠a sabe lograr para contarnos es peque√Īo episodio que vivi√≥, el encontrar ese tono, proviene del campo de la iluminaci√≥n y la c√°mara. En los momentos indicados su voz se calla y deja aparecer la imagen en toda su proliferaci√≥n de sentidos, su indeterminaci√≥n y, en definitiva, su misterio: un fuera de campo magistral. Es por eso que La chica del sur, como ya a su manera lo hac√≠a C√°ndido L√≥pez, nos puede dar un ejemplo exacto del relevo entre la imagen y la voz, pronunciada en primera persona por un sujeto que evidentemente no lo sabe todo acerca del hecho que vive y muestra, pero que se da cuenta de que en esa peque√Īa narraci√≥n hay encerrado algo inmenso. En sus momentos culminantes, La chica del sur no tiene nada que envidiarle a la ficci√≥n m√°s controlada. Al contrario: puede superar a la mayor parte de las ficciones coeta√Īas.

Dijo Mar√≠a P√≠a L√≥pez (√ļltimamente la estuve citando mucho) algo que describe muy bien el encanto y la verdad de La chica del sur:

"Cine: La chica del sur, de Jos√© Luis Garc√≠a. Como hac√≠a en C√°ndido L√≥pez, aqu√≠ el cineasta persigue la restituci√≥n de una escena original. Hace cine en esa imposibilidad, en el fracaso de la representaci√≥n y del recuerdo. La mejor escena est√° casi al final: la chica y el cineasta balbucean, se malentienden, se sumergen en alg√ļn hosco silencio, hablan un ingl√©s dudoso, mientras un traductor coreano-argentino los mira vestido con una camiseta de la selecci√≥n. Su cine est√° en la tenacidad de ese balbuceo, en la imposible escalera que trasladaba buscando el punto de vista de las pinturas de C√°ndido L√≥pez, obsecaci√≥n del que busca sin encontrar pero produce en ese fallido singular".

Solo me queda aconsejarles que no se pierdan La chica del sur, una de las mejores pel√≠culas que podr√≠an ver este a√Īo. Y que escuchen la entrevista en vivo que le haremos este domingo a  la medianoche a su director Jos√© Luis Garc√≠a, en La otra .-radio, FM La Tribu, 88.7, online.


viernes, 15 de febrero de 2013

PPT: el gvirtzismo y la comunicación kirchnerista

Alejandro Kaufman en La otra.-radio. Segunda parte
Un programa para descargar clickando esto



Dijo Alejandro Kaufman en su visita a nuestro programa La otra.-radio del domingo pasado:

"El gobierno necesita canales de comunicaci√≥n y usa los que hay. As√≠ como est√° Insfr√°n en Formosa o est√° la patria sojera, tambi√©n est√° PPT. Ese tipo de complejidades se verifican en el orden de la comunicaci√≥n tambi√©n. Entonces tenemos lo que yo llamo el "gvirtzismo", es decir, PPT. ¿Qu√© ha hecho estos a√Īos? Una apolog√≠a de la televisi√≥n de la far√°ndula. En 678, en los informes, es muy importante qu√© dijo Tinelli, qu√© dijo Rial, qu√© dijo Mirtha Legrand. Han logrado capturar a la militancia pol√≠tica, a las figuras de los DDHH, sentarlos en ese sill√≥n de TVR y que acepten las cosas que pasan en TVR que no son interesantes. Es una cuesti√≥n de far√°ndula y amarillismo, m√°s moderado que el de la oposici√≥n. No es la cloaca... hay otra orientaci√≥n pol√≠tica que aten√ļa esa cosa tan cloacal de Clar√≠n, La Naci√≥n, Perfil, etc, que han profundizado tanto su grado de perversidad que son r√©cords mundiales de perversidad en la manera de practicar el periodismo.

"El problema es que está tan en crisis la cuestión mediática argentina que no hay mucho con quién hablar. Las prácticas mediáticas y periodísticas no se han depurado después de la dictadura, sino que han profundizado sus características antipopulares. Tinelli es tan enemigo del pueblo como demagógico. Lo captura pero va en contra de los intereses populares. Es machista, es misógino, es cruel con los más débiles. Cuando uno hace comunicación popular, no tiene que ser condescendiente con Tinelli, tiene que ser crítico con Tinelli.

"Este es un debate sobre derechos humanos, un debate sobre el art√≠culo 70 de la Ley de Servicios de Comunicaci√≥n Audiovisual. ¿Qu√© dice este art√≠culo?

ART√ćCULO 70: La programaci√≥n de los servicios previstos en esta ley deber√° evitar contenidos que promuevan o inciten tratos discriminatorios basados en la raza, el color, el sexo, la orientaci√≥n sexual, el idioma, la religi√≥n, las opiniones pol√≠ticas o de cualquier otra √≠ndole, el origen nacional o social, la posici√≥n econ√≥mica, el nacimiento, el aspecto f√≠sico, la presencia de discapacidades o que menoscaben la dignidad humana o induzcan a comportamientos perjudiciales para el ambiente o para la salud de las personas y la integridad de los ni√Īos, ni√Īas o adolescentes.

"Es un art√≠culo que hace todo un relevamiento de lo que a nivel de contenidos no debe ser emitido en los medios. Contenidos: la ley s√≠ interviene sobre los contenidos, y eso tiene que ver con los derechos humanos. Si vos tom√°s ese art√≠culo hay muchas cosas de TVR o PPT que ser√≠an cuestionables. Yo me acuerdo de una vez en TVR, cuando se toc√≥ el tema de un se√Īor que qued√≥ sepultado en el derrumbe de un edificio en Capital, se lo hizo de una manera morbosa, irrespetuosa, chabacana. Lo que pasa es que ha logrado hegemon√≠a en el horizonte pol√≠tico y cultural argentino un grado de violencia simb√≥lica que genera insensibilidad. Aparece el argumento de que tal cosa hay que mostrarla porque es una noticia, una informaci√≥n. Esa idea en realidad es un pretexto que se usa para capturar la sensibilidad de la audiencia con contenidos morbosos, sexuales, violentos. Eso es lo que hace Tinelli, pero eso tambi√©n es lo que hace la comunicaci√≥n kirchnerista lamentablemente. Un empresario que tiene un multimedios kirchnerista no puede tener medios amarillos. El video de Florencia Pe√Īa provino de un medio amarillo de Szpolski. Esas son cuestiones que deben ser discutidas pol√≠ticamente.

"Hay inteligencia en la comunicaci√≥n de la propia Cristina. Una comunicaci√≥n cristinista que son los discursos de la Presidenta, twitter, facebook, la cadena nacional y los grandes eventos, como el de diciembre en Plaza de Mayo, Tecn√≥polis, el Bicentenario, eventos espectaculares que est√°n hechos con un criterio pol√≠tico de seriedad, de contenci√≥n, de correcci√≥n pol√≠tica. Ahora no queda bien hablar de correcci√≥n pol√≠tica. La correcci√≥n pol√≠tica consiste en que yo no te insulto, no te injurio, no soy racista. En el orden de la s√°tira, como lo hace Barcelona, Capusotto o como se hace en literatura, no rigen esos criterios. Pero en la esfera p√ļblica es diferente: parte del proceso de farandulizaci√≥n fue confundir los g√©neros. ¿Por qu√© desapareci√≥ la comicidad de la televisi√≥n argentina (y reci√©n volvi√≥ con Capusotto)? Porque todo se volvi√≥ c√≥mico... ¡todo es joda! Se suicidan jubilados en la Plaza y nos re√≠mos, siempre hay payaso diciendo estupideces. Y lamentablemente se est√° produciendo un retroceso con respecto a eso".

(La conversación con Kaufman sigue en el programa de radio, que se puede descargar clickando ahí: http://www.mediafire.com/?4r225met18eu95e)

Temas musicales que escuchamos: Jack White "Love Interruption"; Pappo, Charly García y Botafogo "Desconfío de la vida": Led Zeppelin "Black dog"; Paolo Nutini "Rehab".