jueves, 7 de septiembre de 2017

La mirada de Santiago y la de Hermenegildo Sabat




Cuando Santiago se sacó esa foto vaya a saber a quién miraban esos ojos. Es una mirada luminosa, una sonrisa confiada y reclama el contacto íntimo. De pronto hoy nos mira a todos nosotros y a cada uno. No nos dice nada: nos mira. Imposible olvidar que nos mira y cómo nos mira. También es imposible enumerar a cuántos mira: en principio yo siento que me mira a mí, no por alguna particularidad mía: él no me conoce pero su mirada sabe reclamarme: que lo mire. Me mira como parte de una comunidad. Su mirada hace patente el pensamiento de nuestros corazones. Revela algo de nuestra propia condición, que a través de sus ojos sale a la luz. Su mirada también nos espera: espera ver qué será de nosotros, cuánto tiempo seremos capaces de sostener su mirada, qué seríamos capaces de hacer para olvidarlo. O para no olvidarlo. Difícilmente sus ojos dejen de mirarnos por el tiempo que nos queda como pueblo.

Tambi√©n mira a otros: en principio a los que se lo llevaron. Vaya a saber qu√© abismos hay de ese otro lado que queda fuera de campo. ¿Qu√© percepci√≥n pueden tener de su mirada sus desaparecedores, los que saben d√≥nde est√° y c√≥mo est√°? ¿C√≥mo abren sus propios ojos cada d√≠a y c√≥mo logran cerrarlos cada noche? ¿Cu√°nto tiempo podr√°n sostener su mirada?

Están también otros que no intervienen directamente en su desaparición, pero desde el primero de agosto trabajan para que su mirada desaparezca del alcance de la nuestra: que lo olvidemos. Esos piensan cada día cómo hacer para borrar no exactamente su imagen, sino más precisamente su mirada. Porque Santiago también los está mirando a ellos.

El dibujante Hermenegildo Sabat trabaja desde hace d√©cadas para el diario Clar√≠n. Generalmente sus dibujos aparecen en la p√°gina 3 del diario. Nadie que haya tenido alguna trascendencia en la historia de la pol√≠tica argentina de los √ļltimos a√Īos ha sido dejado de dibujar por Sabat. Para poner un par de ejemplos: durante meses dibuj√≥ a Hugo Moyano con las manos ensangrentadas. A Cristina la dibuj√≥ m√°s de una vez, casi siempre en situaciones degradantes: golpeada, descabezada, amordazada.

Se dice que Sabat con sus dibujos editorializa. Expresa la l√≠nea editorial de Clar√≠n sin decir palabra. Los t√≠tulos los ponen otros ("La crisis caus√≥ dos nuevas muertes", por ejemplo; "El caso del tatuador", por ejemplo). Por solamente dibujar, parece que Sabat est√° eximido de las responsabilidades que implican la palabra: ¿qu√© dijiste?

Sabat no habla, dibuja. Pero sus dibujos editorializan.

Para dibujar hay que manejar al menos dos destrezas: mover la mano en trazos definitorios, de modo que el movimiento quede trazado en el papel y expuesto a la mirada de otros. Pero el dibujante primero tiene que mirar. De su mirada  a su mano y de la mano al papel hay todo un recorrido. ¿Qu√© ve Sabat? ¿Qu√© le pide a su mano que sus ojos no han visto? Recordemos: Sabat editorializa. Es decir: su mirada y su mano no est√°n solas, a pesar de que pretenden decirnos que est√°n mudas, que no dicen nada sino solo muestran. No es verdad. Cada dibujo suyo forma parte de un texto mayor al que completa y en cierto modo simplifica: Sabat dibuja lo que los escribientes de Clar√≠n no pueden llegar a decir: por ejemplo que hay que amordazar a Cristina o que Moyano es un asesino. Los textos que lo acompa√Īan tampoco lo dicen, pero Sabat ayuda a que el lector complete la faena a la que √©l incita a pedido de Clar√≠n.

A veces se olvida esto cuando se dice: "no, pero el gran maestro del dibujo uruguayo...". Olvidándose el sentido crucial que impone el soporte en el que sus dibujos se distribuyen de a cientos de miles cada día: Clarín. Cada dibujo de Sabat, además de mostrar a quien muestra, dice "Clarín".

¿Qu√© ve Sabat en los ojos de Santiago? Deteng√°monos por un momento en mirar sucesivamente la foto de Santiago y el dibujo de Sabat, para pasar desde aquella mirada que no pod√≠a saber cu√°l ser√≠a el signo en que se convertir√≠a para nosotros hacia el dibujo que editorializa. Esta diferencia es importante: cuando Santiago posa para la foto no sabe hasta qu√© punto nos va a terminar mirando a todos. Sabat sabe, en cambio, perfectamente, que Santiago est√° desaparecido y √©l lo dibuja para editorializar lo que Clar√≠n no puede decir en palabras. Hay un v√≠nculo asim√©trico entre las dos miradas: una mirada abierta, juvenil, que se dispone a mirar lo que no sabe que le espera y una mirada vieja, sesgada, cercana a la muerte. La paradoja consiste en que la mirada cercana a la muerte es la de Sabat: su futuro ya ha pasado. De alg√ļn modo, Sabat se encarg√≥ de cerrarse el futuro a puro dibujo: al final de todos sus editoriales quedar√° dibujado su propio rostro. El destino quiso que al final de su fatigada carrera tenga que llegar a complicarse con los desaparecedores al dibujar la mirada de Santiago. Su historia ser√≠a seguramente otra si no hubiera tenido que dibujarlo: al hacerlo, Sabat avanza un paso hacia la muerte: nada en el mundo podr√° borrar lo que √©l dibuj√≥, terminar√° siendo el que dibuj√≥ a Santiago con una mirada diab√≥lica. Por una apertura del lenguaje "con una mirada diab√≥lica" se√Īala en dos direcciones: el car√°cter con el que √©l quiso dotar a Santiago y su propia mirada, su diabolismo editorial.

All√≠ donde en los ojos de Santiago encontramos expectativa, frescura, proyecto, luz, la serena ternura de sus cejas, en la versi√≥n de Sabat todo es sombra, amenaza y violencia. Sus deberes editoriales se subordinan a un plan de muerte, se lo exige Clar√≠n. En esos trazos negros hay futuras persecuciones, polic√≠as golpeando a manifestantes, presos pol√≠ticos, generaciones de argentinos pagando una deuda sideral, chicos con hambre, una empresa que sigue ganando poder, ¿m√°s desaparecidos? Eso es lo que Sabat dibuja en esas cejas y en la oscuridad tenebrosa de esos ojos.

La mirada de Sabat muere muerta: pronto ser√° olvidada, quiz√°s antes de que √©l mismo muera. Hasta es posible que en el futuro breve que le resta tenga todav√≠a que descender un pelda√Īo m√°s hacia su muerte en vida.

La mirada vivaz de Santiago nos seguir√° mirando por todo el tiempo que nos espera.

17 comentarios:

Norberto dijo...

Siempre estuvo con los desaparecedores, hay un cuadernillo de Sabat, de P√°gina creo, que toma dibujos de esa basura durante alrededor de treinta a√Īos, lapso que incluye toda la dictadura, donde se ve que solo hay atisbos de cr√≠tica sobre alg√ļn integrante de esas sangrientas juntas cuando es reemplazado, o su patr√≥n necesita sacarle algo. Ver ese cuadernillo en clave pol√≠tica impresiona e instruye, por sobre esa idea bondadosa de los periodistas sobre √©ste ser infame.
Nunca menos y abrazos

Sonia Giannotti dijo...

Muy bueno tu an√°lisis
No hay que suponerle otra cosa a Sabat
Ha producido ya demasiados ejemplos pata darse cuenta de que lado estuvo y est√°.

ram dijo...

Hay quienes lo llaman "artista" y podr√≠a ser, hay cierta habilidad para el plum√≠n y la tinta china pero, no jodamos, su mirada como "editorialista" es la de un mercenario ro√Īoso al servicio de mugres peores. Para decirle artista, es un p√©simo ejemplo.

Ladislao dijo...

Qué bien expresado el contraste Oscar! Me gustó mucho el texto, por contenido y forma.

En mi ignorancia, no conocía al 'ilustrador' o caricaturista editorial del clarinete, hasta aquella recordada respuesta de Cristina en la plaza con "qué me quieren decir?" cuando le taparon la boca, o cuando era la presidenta de dos cabezas, una propia y una de Nestor. Ahí lo ví. Y después que uno toma conciencia es difícil volver a la tierna inconciencia, no? No se puede volver a la leve ingenuidad cuando una ya supo, cuando aprendió a saber y dónde mirar.

Recuerdo las respuestas airadas a la respuesta de Cristina: es una autoritaria!, está queriendo censurar! pero cómo se va a meter con el pobre "menchi"!

Y no, responder a la postura de otro, no es ni censura ni autoritarismo, carajo. A ver si lo entendemos. Con el poderío mediático, con todo lo que dice e insulta un 'dibujito', con todo lo que ofende y discrimina sin decir palabra, con todo lo que degrada a amplios sectores sociales, las respuestas son necesarias para la democracia. No sólo no fue poco democrática Cristina, fue democratizante al responder. Cosas que los Tenembaun no entienden (lo recuerdo criticándola por eso).
Y así caricaturizada Cristina, fue la presidencia más democrática, republicana e institucionalista que yo pueda apreciar en la historia argentina.

Las miradas tan bien expresadas en este texto, son las mismas miradas de diferentes construcciones de país. No es la 'grieta', es el abismo de proyectos contrapuestos. Porque al fin y al cabo la grieta no es más que el invento de un titulador gráfico y conductor de comedia que posa de periodista, pero la misma idea de clivaje en política remite a 'fisura'. Es clásico, no un invento actual ni mucho menos. Simplemente con astucia el tipejo le cambió el nombre para un titular más pegadizo.
Fisuras en la construcción político social que siempre están y se las rastrea en la historiografía.

Me vino a la mente con sus palabras y esta contraposición tan fuerte de las miradas, la mentada 'posverdad'. Alguno dijo que en el barrio le dicen mentira. Pero de nuevo, palabras nuevas para conceptos viejísimos. Alguno más dijo que toda la filosofía occidental ya estaba pensada por Aristóteles en la Antigua Grecia. Y lo que no tocó él es porque ya lo había tocado Platón. Será...
Pero no habr√° en este no decir con palabras de la caricatura, con su contraste de miradas, algo de eso? Lo que se presenta y lo que se esconde de la mirada. Lo que se hace presente y lo que se des-historiza (no se muestra, se saca de la historia, se anula)?
Alguien más podría decir que la posverdad así expresada, no es simple mentira, es intentar la presentación de las cosas de la manera más conveniente, independientemente de la verdad. Como cuando alguien se emperifolla para determinada situación, o cuando presenta su CV "adecuado" al trabajo al que aspira. O cuenta una situación de la manera más proclive al propio interés. Hay falsedad en ello? A veces sí, entonces es mentira. Pero a veces no se miente, se dice algo diferente. La mirada de la caricatura no es "mentira", es una caricatura dirá alguien. Pero es posverdad, dice algo intencionado que no "está ahí en lo real", por eso el contraste con la foto real de Santiago, tan tierna y tan demostradora.
La posverdad no es muy diferente a lo que los antiguos llamaron sofisma. Qué cosa más parecida a un sofista que un periodista actual, no? Le importa más cómo presenta y con qué sentido, que la verdad que debiera estar sustentando.


Gracias por este texto. Me provocó todo esto. Espero no haberme extendido demasiado.
Saludos y gracias
Ladislao

claudia serra dijo...

No creo que Sabat sea un mercenario, compa√Īeros. Eso lo dejaria a tiro de jornal, nada mas y contribuir√≠a a desresponsabilizarlo. Es un devoto converso, por el contrario.
Maravilloso tu post, Oscar. Y que bien interpretadas las cargas de esas dos miradas (la real, pristina; la ficticia, vindicante).
Salvo excepciones honrosas (individuos que aprendieron, realmente, algo de la vida), muchos ancianos que le temieron a la vida sienten a√ļn mayor temor por la muerte y batallan contra ella sirvi√©ndose de los peores estereotipos y recursos. Envidiar a los j√≥venes, es uno de ellos. Y que, en el probable y tristisimo final de la vida de un joven digno, este nos legue una mirada de tal significado, magn√≠fica la envidia de un viejo decadente. Porque adem√°s de un convers√≥, Sab√°t es un decadente con may√ļsculas. Y eso, el debe presentirlo cada noche en la que cierra sus ojos, aterrorizado. Saludos.

patricia de tucum√°n dijo...

Sabat históricamente le saca en sus obras, las peores interioridades a quien retrata, quizás se autorretrata una y otra vez ... es un verdugo,

DANIEL de Saladillo dijo...

Servil e in√ļtil perseguidor de otros l√°pices que siempre mantuvieron una actitud ir√≥nica o sarc√°sticamente cr√≠tica hacia el verdadero Poder...

Ra√ļl C. dijo...

El post y los comentarios precedentes dicen todo lo que yo querría decir (y lo dicen mejor).

Muchas veces uno, dentro de todo un conjunto de cosas, se concentra en un detalle y le da mayor categoría que a otros.

http://www.infonews.com/nota/305460/golpeada-tachada-silenciada-la-persistente

Cristina se ve empeque√Īecida (o mutilada) frente al gigante Griesa.

El detalle: Griesa gigante... y casi erguido.
Cuando en la realidad est√° doblado.

Adem√°s de la misoginia y el fascismo... creo que pocos cipayos han sido tan elocuentes y han exhibido tan imp√ļdicamente su cipayismo como S√°bat con el Griesa erguido.
Porque es algo que va mucho m√°s all√° del odio a Cristina.

adrian a. ortelli dijo...

gracias, un abrazo, lo copie en nuestra aldea

adrian a. ortelli dijo...

gracias, msaludos. publique en nuestra aldea

María Antonieta dijo...

Excelente, profundo y sentido comentario.
Aunque coincido con Claudia, Sabat es un devoto converso, lleno de resentimiento por las causas populares, en un rictus aristocr√°tico y decadente.

Orlando Balart dijo...

la propia vida se tomara revancha,la propia conciencia hara mella en el,aunque crea que tiene el perdon dbera rendir cuenta algun dia,y no servira el me parecio,creia que,yo no hice nada malo solo dibuje.-Alla arriba no valen las excusas

Marcelo Tull dijo...

Sabat es un excremento m√°s, localizado en esa cloaca que es el multimedio Clar√≠n.- Sabat es Morales Sol√°, es Larrata, es Leuco (y Leucocito), en definitiva es Magnetto del cual casi no se conoce su voz ni puede recordarse algo m√°s que una frase tirada por all√≠ cuando tuvo ganas.- Magnetto manda, ordena y sus esbirros ejecutan; es el que estuvo siempre a las sombras y desde all√≠ construy√≥ su infame poder omn√≠modo y necr√≥tico.- Y cuando ya estaba en la cumbre de su imperio y su crapulencia, all√≠ se qued√≥, evitando las luces pero siempre digitando a sus marionetas, como los nombrados, como Macri, como el engendro Carri√≥.- Todo aquel /aquella que se le puso en su camino, termin√≥ de mala manera.- Los Kirchner duraron 12 a√Īos y nunca pudo con ellos.- Son los √ļnicos (a Alfons√≠n se lo fum√≥ en pipa) que evidentemente lo hicieron enojar y por los que tuvo que gastar ingentes cantidades de $$.- Y cerca estuvieron, a un peque√Īo 2%, de ganarle la pulseada.- Aunque el gobierno de Scioli hubiera sido una embarazada de 15 meses caminando descalza sobre vidrio.- No puede esperarse nada bueno ni noble ni humano de esa porquer√≠a llamada Multimedio Clar√≠n o sus ramificaciones.-

Sole dijo...

Mmmm, hacer otros analisis... Lo conocias??? Hacia algo por vos???? Jajaja... Solo creaste la nota para tener visitas a tu blog, aprovechando a quienes estan ciegos y sordos, buscan sobre este varon

claudia serra dijo...

Sole... ni siquiera pod√©s nombrar por su nombre a la v√≠ctima. Santiago se llama el..."var√≥n" (qu√© pr√≥xima est√° tu deliberada ambig√ľedad a una calificaci√≥n como N.N. ¿verdad?... m√°s te gustar√≠a que lo fuera, como en los viejos tiempos. Que seguramente nunca viviste porque sos una borrega con informaci√≥n de p√©sima y segunda mano y a√ļn peor √°nimo).
And√°, Sole, and√° a buscar "cauc√°sicos" o "trigue√Īos" en alg√ļna revista de peluquer√≠a. No ten√©s mucho que hacer por ac√°, donde realmente se piensa. No hay m√°s sorda ni ciega que vos... pendeja (te devuelvo la ambig√ľedad insultante).

marcelo fabi√°n moyano dijo...

https://youtu.be/CEVJT6t0jzU

miscelaneas dijo...

Muy bueno tu omentario sobre "El empleado que dibuja para Clarín", siempre hubo gente del gremio del ARTE, como de todas las profesiones, que trabajaron a pedido de un amo, pienso en Leonardo y tantos,,,,solo que incluso el Artista, encuentra vertientes que hacen que el "poder económico en juego" quede expuesto..... yo....y muchos....pensamos solo en el identificado con el poder de turno. 0 sea que....de artista..(?)


Gloria Fontal