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martes, 17 de diciembre de 2019

Wos: La democracia es valor fundamental que debemos defender


por Valentín Oliva, Wos *

Quiero mandarles mi más profundo apoyo y todas mis fuerzas a nuestras hermanas y hermanos latinoamericanos que se están movilizando y atravesando situaciones de represiones en su tierra, de esas que no imaginábamos que volviesen a suceder. En este contexto, creo que todas las personas tenemos un grado de responsabilidad y el rap se ve obligado a evolucionar por los avances de la gente para que, desde el hip hop, también acompañemos a los movimientos sociales. Definitivamente, repudio el golpe de Estado en Bolivia. Podés estar de acuerdo o no con el gobierno de Evo Morales, pero es un gobierno elegido por el pueblo, que se vio forzado a renunciar. Si hay algo que aprendimos, es que la democracia es un valor fundamental que debemos defender sin lugar a dudas.⁣
Lo que sucede en el resto de Latinoamérica tiene que ver con una larga historia de desigualdad, injusticia y opresión, que generó una masa de población excluida y marginada del sistema. Entonces, se aguanta y aguanta, pero llega un momento en que no se banca más y explota; es como una olla a presión. Y el poder frente a esto no tiene mejor idea que reprimir salvajemente. Se arma así un círculo vicioso del cual, históricamente, hemos tratado de salir: desigualdad-marginalidad-despertar del pueblo-represión.⁣

* #Wos para @lagargantapoderosa.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

"Dejen de mentir sobre mi hermano", dice Daniel Ramírez, hermano de Ismael, el nene de 13 años asesinado en Sáenz Peña, Chaco


por Daniel Ramírez
Fuente: La Garganta Poderosa

Tengo mucha bronca, mucha tristeza. No se imaginan lo que se siente haberlo visto morir y encima escuchar tantas mentiras sobre él en los medios, en las redes; que aparezcan fotos de otra persona con un arma, que inventen cualquier cosa para denigrarlo, que omitan su nombre… ¡Ismael Ramírez se llamaba! Era tranquilo, querido por todo el pueblo, no molestaba a nadie. Un pibe bien educado, que de la escuela volvía al barrio e iba a jugar a la pelota con sus amigos, o a las bolitas con los más chiquitos.

Antes de hablar de Ismael, tendrían que haberlo conocido.

Varios años vivimos en Santa Fe y de ahí nació su mayor pasión: Rosario Central. En casa siempre ayudaba y nos hacía divertir con su ingenio, aunque a veces se ponía cargoso. Lo voy a extrañar cada segundo de mi vida. ¿Con quién voy a salir ahora a caminar? ¿Quién me va hacer reír a carcajadas? ¿Quién me va a molestar todas las mañanas? Les juro que va a ser insoportable no tenerlo nunca más a mi lado.

El lunes por la noche fuimos a buscar a mi mamá que había ido a visitar a unos conocidos. De casualidad pasábamos frente al supermercado cuando de repente escuché un tiro. Miré al costado y mi hermano ya estaba tirado. Le hablé y le hablé, pero no me respondía. Los vecinos llamaron a la ambulancia en vano porque la Policía no dejó que pasara. Al llegar al hospital no lo pudieron salvar.

Resistir se está volviendo muy difícil en Sáenz Peña, porque casi a diario aumenta el precio de la mercadería. Parte de la sociedad, que quizá nunca pasó necesidades, piensa que la gente reclama por gusto. ¡No es así, todo lo contrario! La gente va porque la está pasando muy mal, porque necesita, porque tiene hambre.

Con mi familia exigimos justicia por Ismael y que metan preso a quien gatilló, para calmar un poco este dolor. Si queremos que esto no se repita, el pueblo debe vivir mejor.

lunes, 28 de mayo de 2018

"Nos torturaron otra vez", dice el fotógrafo de La Garganta Poderosa secuestrado por Prefectura



por Roque Azcurraire *,
fotógrafo de La Garganta Poderosa,
secuestrado por la Prefectura, aún detenido en la U28

Hace dos noches que vengo atrapado en la misma pesadilla: una secuencia espeluznante que decidieron grabar en mi propia casa, volviéndome protagonista del miedo que comenzó cuando uno de mis sobrinos apareció corriendo desesperado, porque la Prefectura había golpeado a su hermano arriba del colectivo. Alertados por su agitación, varios vecinos salieron hasta la avenida Iriarte para exigir explicaciones ante un ejército de fantasmas armados, sin identificación. Nada nuevo. Nada raro. Nada casual.

Mi casa está ubicada en un pasillo de la Villa 21. Y ese pasillo nace justo en la casa de Iván Navarro, nuestro compañero torturado hace dos años por esta misma Fuerza, que hace una semana tiene a 6 prefectos en el banquillo de los acusados por esa causa. O sea, lo torturó la Prefectura y hoy lo cuida la Prefectura, ¿entienden? Pues justo ahí, se les dio por empezar a reprimir el tumulto de personas que habían agitado ellos mismos, con sus maltratos a los chicos. Al principio, traté de apaciguar los ánimos mediante el diálogo, pero poco a poco iban cayendo más y más uniformados, con escudos antidisturbios. No había delito, ni conflicto, ni nadie para perseguir: había un plan premeditado, para venir a reprimir. Así, de una, comenzaron a repartir palazos a mansalva y balazos de goma contra la casa de Iván, donde además vive su papá, que debe declarar el próximo viernes.

Lejos de cualquier heroísmo, decidí resguardarme junto a los míos en mi domicilio porque lógicamente me asusté, pero nunca imaginé que también ellos irrumpirían en el pasillo, apaleando mujeres y niños, hasta llegar a mi puerta. Sin orden judicial, ¡la rompieron a patadas! Y trataron de señalar que utilizábamos un palo para defendernos, cuando el único palo que había era la "llave" que cierra desde adentro nuestra casa, donde vivimos tres familias juntas, sin cerradura.

Ante los ojos brillosos de mi sobrinito, embistieron contra todos nosotros, pegándole a mi cuñado, manoseando a mi hermana, arrastrándome por el piso, lastimándonos a todos. Invadidos, literalmente, por quienes vienen a "cuidarnos", terminamos nadie sabe cómo detenidos por vaya a saber uno qué delito y fuimos trasladados hasta la garita en Luna y Luján, padeciendo la misma práctica que aplicaron en los 6 casos de tortura que La Garganta denunció en mi barrio, sólo entre abril y mayo: el "levantamuertos". Gas pimienta en los ojos y esposas en las manos, para vernos retorcidos en el piso. Yo les rogaba que me quitaran las esposas para poder respirar, porque necesitaba frotarme la cara, que se me quemaba en un ardor insoportable. Pero se mataban de risa: "Callate, negro de mierda, que no pasa nada, es todo psicológico", me decían, entre patadas y trompadas.

Al llegar a la garita, nos tiraron en el piso y hacían fila para golpearnos. Nos obligaban a repetir nuestros nombres, entre rodillazos a las costillas. Y después otra vez, entre pisotones en los pies. Y después otra vez, entre patadas a los tobillos. Y después otra vez, entre piñas a la cabeza. Gritando, como pude, intenté decirles que tengo una hendidura en el cráneo y podían matarme si seguían haciendo eso. Pero la respuesta fue más clara todavía: “Por eso lo hacemos, porque a ustedes hay que matarlos".

Después de tres horas, mientras un patrullero paseaba a mi hermana por toda la villa, sin avisarle a mis compañeros, ni a mi familia, que la seguían buscando, me trasladaron hasta la Comisaría 30 junto a mi cuñado Pablo. Y sinceramente, otra vez lejos de todo heroísmo, mi desesperación era tan grande que sólo les repetía en el patrullero: “Ya está, basta, si me van a matar, mátenme, pero mátenme ahora”. Yo no hice nada. O sí: luché, luché y voy a seguir luchando, para que nunca más ningún villero deba sufrir esta mierda. No tengo dudas que me pasa por pobre y me pasa por negro, pero también me pasa por no callarme la boca y por seguir abriendo La Garganta, para que nuestro grito retumbe por todos lados.

Porque sí, nos pueden encontrar muertos,
¡pero nunca nos van a encontrar callados!


* Después de dos noches detenidos de forma ilegal, liberaron a Roque, fotógrafo de La Garganta Poderosa, y a su cuñado. El viernes habrá una movilización desde la villa 21 hasta Tribunales por el juicio contra los seis prefectos acusados de torturar a Iván Navarro en 2016.

La Garganta Poderosa: Prefectura tortura a vecinos de Villa 21 / El fotógrafo Roque Azcurraire sigue detenido ilegalmente



"Rompieron mi puerta, me manosearon, apalearon a mi sobrino y  secuestraron a mi hermano por intentar filmar cómo baleaban la casa del vecino que denunció torturas"

por Jésica Azcurraire,
vecina y asambleísta de la Villa 21,
reprimida y abusada esta madrugada por la Prefectura
(Fuente: La Garganta Poderosa)

Todavía no entiendo nada. Sigo adentro de una película de terror que comenzó anoche, cerca de las 11, cuando varios prefectos realizaron una requisa y empezaron a verduguear a mi sobrino de 16 años, que terminó cagado a palos como tantos pibes. Se había ido a jugar al fútbol y llegó a casa con toda la cara hinchada, corriendo, desesperado. Al escucharlo, salimos para pedirles explicaciones a los prefectos, pero mi hermana cometió la “imprudencia” de preguntarles a los uniformados por qué le habían pegado así a su hijo, ¡un menor! Ahí nomás, la respuesta fue clarísima: “Cerrá el orto”. Y la segunda, cuando ya eran más de 40 uniformados, no necesitó palabras: se abalanzaron sobre nosotros literal y brutalmente, desatando una cacería que les permitió cagar a tiros el frente de la casa de Iván Navarro, cuya familia debería prestar testimonios esta misma semana, en el primer juicio oral que logramos elevar por torturas de la misma Prefectura, en este mismo barrio.

Largada su razzia, una vez más, veo cómo la Prefectura empieza a lanzar gases en el pasillo donde vivimos y corro lo más rápido posible para entrar a casa, creyendo que nos pondríamos a salvo. Pero no existe ley para ellos, cuando de la villa se trata: automáticamente comenzamos a escuchar cómo pateaban el portón, cada vez más fuerte, hasta dejarlo como un papel rasgado. Entraron, sí, como si nada. Todos hombres, cinco, me agarraron de los pelos, me apretaron el cuello, me patearon las piernas y me dieron con sus palos, hasta que uno me puso contra la pared, manoseándome las tetas. Aterrada, grité: "¡Soltame, me estás tocando!". Y peor, me estrujó como una bestia: "Callate, puta de mierda. ¡Callate, la re concha de tu madre! Negra de mierda, sucia, bocona".

Al costado, la represión contra todos los vecinos continuaba recrudeciéndose y mi compañero no podía ayudarme, porque lo estaban sacando a las patadas, ¡justo a él! No hay nadie que no lo conozca en el barrio, como vecino, como laburante y como activista de nuestra asamblea. ¡Estaba durmiendo la siesta! Y horas antes había estado ayudando con las obras en nuestra "Casa de la Mujer". ¡Pero qué importa! Con la mayor impunidad jamás vista, gritaban: “Chúpenlo, no importa, ¡agarren a cualquiera!”.

Dicen que "secuestraron un palo", sí, ¿saben qué palo secuestraron? El palo que cierra la puerta de nuestra casa, porque lamentablemente no tenemos ni una cerradura, entonces usamos ese "palo" para evitar el ingreso de todas las personas civilizadas que necesitan aplaudir o tener una orden de allanamiento para entrar, cuando no pueden valerse de las armas y la impunidad del Estado.

Siempre con su cámara cerca, mi hermano Roque intentó registrar toda esa locura, pero no llegó a filmar nada porque se lo llevaron también, en cuanto se presentó como fotógrafo de La Garganta, ¿entienden? Su único delito fue haber descongelado tres empanadas y haber tomado su herramienta de trabajo cuando un operativo ilegal de la Prefectura se metió a nuestra casa, rompiendo la puerta a las patadas. Pero no conformes con llevarse a mi hermano y mi compañero, nos volvieron a reprimir y se llevaron a mi hermana, para pasearla durante 80 minutos en patrullero, mientras nos negaban su presencia en la comisaría que señalaba el Juzgado.

¡Basta, por favor!

Pensamos que nos mataban.
Y sí, otra herida nos hace temblar, quedamos aterrados.
¡Pero nunca más en la vida, nos vamos a quedar callados!


¿Querés ver qué bien conviven la represión y la impunidad? Mirá, recién acá, así se saca la identificación, dos efectivos de seguridad.

CRONOLOGÍA:


Domingo 0:00 hs.
"Estamos detenidos ahora mismo por Prefectura"

#Ahora, en la garita de Pedro de Luján y Luna, nuestro compañero Roque, su hermana y otro vecino de la Villa 21 continúan detenidos e incomunicados por la misma prefectura que torturó a Iván y Ezequiel, esa misma que denunciamos esta semana por seis casos similares en los últimos dos meses, esa misma que tiene 6 agentes con prisión preventiva por hostigarnos, esa misma que acaba de ingresar al domicilio de nuestro fotógrafo, para golpearlo y seguir golpeando a otro menor que acababan de maltratar: ¿Dónde mierda están los medios que vienen siempre a demonizar?

Domingo, 1 de la madrugada


Hace 55 minutos, después de ingresar sin orden a la casa de nuestro fotógrafo en la Villa 21 para golpear a un menor, la Prefectura detuvo a María Silvia Echevarría y dijo trasladarla a Comisaría 30, ubicada a unas veinte cuadras del barrio. A casi una hora de su secuestro, en esa dependencia nos dijeron que se la llevaron a la Comisaría 32, donde no existen condiciones de alojamiento para detenidos. Y ahora mismo, nos encontramos frente a las dos comisarías simultáneamente, pero nos niegan su presencia en ambas. ¡No pasa nada! Total es villa, zona liberada.

Domingo, 4 de la madrugada:


Tras pasearla hora y media por la Villa 21 en patrullero, liberaron a María en la Comisaría 32. Ahora, en la 30, sigue detenido Roque, fotógrafo de la Garganta, secuestrado por filmar un operativo ilegal: balearon la casa de Iván Navarro, en pleno juicio por las torturas de Prefectura, en el mismo barrio.

Domingo 17:00 hs.



Domingo 23:30

El fotógrafo de La Garganta Poderosa, Roque Azcurraire, permanecerá ilegalmente detenido otra noche más. Fue trasladado a la Unidad 28, en Lavalle al 1300. Mañana 10hs, movilizamos todxs para reclamar su liberación. 

lunes, 27 de marzo de 2017

Quién carajo nos cuida de los policías: agentes sin identificación demoraron a un menor y detuvieron a una chica que filmó el procedimiento ilegal

Ayer domingo a la tarde, en el barrio de Almagro, en Díaz Velez y Río de Janeiro, un grupo de policías sin identificación esposaron a un pibe de 13 años y lo subieron al patrullero, en un abuso de autoridad abiertamente ilegal. Justo por ahí pasaba Micaela, una militante de La Garganta Poderosa, quien, consciente de la ilegalidad del procedimiento policial, los cuestionó y registró los hechos con su celular.

Al ver que su delito estaba siendo registrado en flagrancia, los policías le exigieron a Micaela su DNI (¡ellos no llevaban identificación!) y la retuvieron, primero más de 3 horas en la calle, y después le informaron que quedaba detenida "por resistencia a la autoridad". La llevaron a la comisaría 11 (Díaz Velez 5152), donde fue privada ilegalmente de su libertad durante varias horas.

La noticia se viralizó a través de las cuentas de Twitter y Facebook de La Garganta con el hashtag #LiberenAMica.

Militantes de La Garganta que llegaron de distintos barrios se concentraron frente a la comisaría, mientras Micaela seguía detenida. Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, llegó a la comisaría para reclamar la libertad de Mica, mientras adentro a la chica le hacían una extracción arbitraria de sangre.

A las 12 de la noche de ayer domingo, La Garganta Poderosa informaba:

LA GARGANTA NO SE CALLA NUNCA MÁS
Gracias a todas y todos, las organizaciones sociales, los organismos de Derechos Humanos y la imprescindible Norita Cortiñas, que gritaron hasta recién en la puerta de la Comisaría 11, para denunciar la privación ilegitima de la libertad que sufrió nuestra compañera Micaela durante 8 horas. Tras filmar la detención abusiva a un niño de 13 años, cuando varios efectivos sin identificación intentaban esposarlo, volvimos a padecer esa impunidad que aplican contra los de abajo, todos, pero todos los días.

Ojalá responda la ministra de Seguridad,
quién carajo nos cuida de los policías.

Nacho Levy, coordinador de la organización, declaró a La Izquierda Diario: "Junto a un montón de compañeros de los barrios y de organismos de derechos humanos vinimos a la puerta de la comisaría para visibilizar que éste, como otros, no son hechos aislados. Si Mica sacó la cámara es porque desde el 7 de septiembre de 2013, cuando mataron a Kevin en una zona liberada en Zavaleta, nos organizamos en comisiones de vecinos en todas las villas (somos una articulación de 44 villas) para realizar el control popular a las fuerzas de seguridad. Por eso, en comunicación con organismos de derechos humanos como el CELS y con instituciones como la Procuvin, nos manejamos registrando las irregularidades de las fuerzas. Sólo salimos en los medios cuando hay salvajadas como las que sufrieron el año pasado Iván y Ezequiel en la Villa 21. Nosotros convivimos con un nivel de abuso de las fuerzas que es cotidiano. Esto lo demuestra claramente”.







lunes, 3 de octubre de 2016

Temer nunca, rendirse jamás - La Garganta Poderosa


Dice La Garganta Poderosa:

A las sombras del silencio oficial que encubre los abusos del Estado Policial, con la fuerza y las ideas de 44 asambleas, preparamos nuestro grito más contundente desde abajo del atril, para darle la bienvenida al presidente “electo” de Brasil, electo a dedo por los amigos del miedo que alimenta esta falacia, carcomiendo a la democracia para poder vender todo lo demás:

#TemerNuncaRendirseJamás

Frente al silencio vergonzoso de Patricia Bullrich, ¡el grito de Dilma Rousseff!

De la página de Facebook de Dilma Rousseff:

La Presidenta Dilma estuvo reunida el último viernes 30 con los editores de la revista Argentina La Garganta Poderosa, editada en Buenos Aires por la organización social La Poderosa. Dilma concedió una entrevista a la revista, que va a ser publicada en los próximos días.

Dilma manifestó solidaridad y perplejidad por el abuso de autoridad ocurrido contra Ezequiel, de 15 años, e Iván, ambos colaboradores de la revista. Ellos fueron detenidos, torturados y amenazados con armas de fuego el sábado 24 de septiembre. Ambos viven en la Villa 21, de la ciudad de Buenos Aires, Argentina. (ver acá).


Dijo Dilma:

“El despiadado accionar de las Fuerzas de Seguridad en la Villa 21 de Buenos Aires, bajo esta nueva ola conservadora que azota a toda región, representa una de sus características más graves, puesto que se impone como síntoma del Estado policial. Por eso, hoy debemos tomar conciencia de aquella frase que dice: ‘Primero fueron aquellos dos jóvenes, después algunos otros jóvenes más, después los jóvenes de nuestras familias y después todos nosotros’. O nos juntamos ahora, o ellos nos van a vencer. Los tormentos a Iván y Ezequiel en la Argentina, así como a cualquier otro ser humano del mundo, requieren un repudio enérgico y una tenaz lucha cotidiana, ya que los abusos policiales no “regresan” ahora, porque nunca se fueron, pero sí se están profundizando de manera alarmante. Nadie puede permitirlo…

"Nadie puede dejar de gritar, ni de luchar contra la tortura, porque destruye la humanidad del sujeto que la padece y también del sujeto que la ejerce. Pues si bien todas esas prácticas expresan una de las mayores pruebas de salvajismo de nuestra especie, cuando provienen de las manos estatales, cuando ese torturador representa al Estado, entonces resulta inadmisible. Todos debemos repudiarlo. Y primero que todos, por supuesto, la ministra de Seguridad”.