martes, 31 de marzo de 2015

Máximo Kirchner responde las infamias de Clarín; también reivindica la legitimidad de todos los candidatos presidenciales del FPV: "Uribarri, Rossi, Aníbal, Daniel, Florencio..."




Probablemente la gran mayor√≠a ya haya escuchado la extensa entrevista que M√°ximo le dio hoy a la ma√Īana a V√≠ctor Hugo Morales por radio Continental, a la que se sumaron tambi√©n numerosas otras se√Īales que trasmitieron el reportaje en duplex. Quiz√°s en cambio unos cuantos hayan le√≠do los pasajes salientes. Pero es posible que alguno todav√≠a no haya tenido oportunidad de hacerlo o quiera escucharlo completo. Para ellos lo posteo.

Pero tambi√©n me interesa destacar especialmente el pasaje (a los 43 minutos) en el que el dirigente de La C√°mpora reivindica la legitimidad pol√≠tica de todos los precandidatos del FPV que se postulan a la presidencia de la naci√≥n para suceder a Cristina, mencionando expresamente a "Uribarri, Rossi, An√≠bal, Daniel, Florencio". Este me parece un dato pol√≠tico relevante, as√≠ como la voluntad de que el candidato de este espacio salga por medio de las PASO y no por el dedo de Cristina. 

El Perro anda a luz

Se ver√° Ragazzi de Perrone en el BAFICI




Ragazzi est√° presentada como una sinfon√≠a en dos movimientos, apelando una vez m√°s al l√©xico musical, como lo hac√≠a en la “cumbi√≥pera” de P3ND3JO5. Cada movimiento tiene un car√°cter bien diferenciado: el primero, centrado en el ragazzo que comparti√≥ la √ļltima noche con Pasolini, es de una tonalidad l√ļgubre, te√Īida por las sombras del crimen y un oscuro complot, como si este fragmento estuviera filmado tras las gafas negras del poeta.


El segundo movimiento transcurre en un espacio de sol fulgurante, al borde de un arroyo debajo de un puente, al que acuden un grupo de chicos carreros en pleno goce vital. Tambi√©n por ah√≠ sobrevuela la tragedia: los j√≥venes en peligro, la adolescencia como el umbral de una muerte posible son constantes en esta etapa de la fantas√≠a perroneana. Pero el paso de la poes√≠a f√ļnebre al estallido er√≥tico de los cuerpos j√≥venes acariciados por el sol y la libertad a√©rea de la tarde estival se sobreponen incluso al destino tr√°gico. La c√°mara parece alcanzar el √©xtasis cuando captura los perfiles angulosos de los chicos recortados contra un cielo que parece adorarlos, sus miradas en trance, la irresponsable vitalidad de caballos y perros, la s√ļbita irrupci√≥n de la belleza femenina. Con un final brillante y glorioso, con los pibes desafiando la ley de gravedad, las leyes de la termodin√°mica y la fatalidad de la muerte, emergiendo, volviendo a nacer de las aguas. La c√°mara de Perrone sacraliza esos rostros de luminosa inocencia. (Fragmento de un texto que puede leerse completo ac√°)

BAFICI. Selección oficial - Fuera de competencia. ESTRENO: Jueves 16 de abril a las 20:30 hs. Village Recoleta - Sala: 4



RAGAZZI - PERRONE - TRAILER from Trivial Media on Vimeo.

lunes, 30 de marzo de 2015

Cristina y/o Scioli: el problema peronista del poder y los kirchneristas que se resignan al 15%


En La Nacion de hoy Pagni escribe algo interesante, sobre todo porque se trata de un férreo operador de la derecha siempre dispuesto a subestimar al kirchnerismo. Dice Pagni:

" el equipo de Mauricio Macri recibió hace dos viernes una encuesta en la que Cristina Kirchner registra una imagen positiva cercana al 50%. Los encuestadores quedaron sorprendidos de ese atractivo cuando recorrieron el conurbano bonaerense. La peculiaridad del sondeo, realizado por la consultora favorita de Scioli, es que fue presencial, no telefónico. Por lo tanto, incluyó a personas de escasos recursos, que carecen de línea en su domicilio. De todos modos, hasta el 22 de junio, que es cuando deben inscribirse las candidaturas, habrá suspenso.


La lista de la Presidenta sería compartida por los dos candidatos del Frente para la Victoria que compiten por sucederla: Scioli y Florencio Randazzo. Ella pretende adjetivar a cada uno asignándole como vice a un fundamentalista: a Scioli le tocaría Axel Kicillof, y a Randazzo el más pragmático Eduardo "Wado" De Pedro. Aunque hay quienes lo suponen interesado en la causa que tramita Rodolfo Canicoba Corral por la presunta responsabilidad de Kicillof en una compra de bonos del fondo Latam Securities, Scioli está dispuesto a aceptar la condición que a la Presidenta se le ocurra. Piensa que es mucho menos costoso obedecerla que enfrentarla. " (Completo acá)


Algunos kirchneristas recelan de Scioli porque, a pesar de haberse mantenido durante 12 a√Īos dentro del FPV, no deja de tener un estilo amigable con el establishment antiK. Desconfiar es una actitud prudente. Armar una estrategia pol√≠tica poniendo la desconfianza como ultima ratio no es una actitud prudente.

Scioli no va a dejar de ser Scioli. Ello incluye que se mantuvo alineado al kirchnerismo durante 12 a√Īos. A diferencia de otros aliados que el kirchenrismo fue dejando en el camino: Duhalde, Clar√≠n, Alberto, Lavagna, Massa, Moyano, incluso ¡Julio B√°rbaro! alguna vez fueron parte de la coalici√≥n gobernante y despu√©s empezaron a operar para voltear al gobierno. Scioli no.

Ahora las cosas cambian porque Cristina a lo sumo puede postularse para diputada nacional por la provincia de Buenos Aires (y comandar desde ahí nada menos que la Cámara de Diputados) o para gobernadora de esa provincia (y gobernar al 40% de los argentinos, nada menos). En cualquiera de esos casos, puede aspirar a seguir siendo la jefa del Movimiento peronista/kirchnerista. Sea como fuera, ese liderazgo no va a tener el mismo carácter que el que tiene ocupando la presidencia. Para la historia del kirchnerismo, también para la del peronismo, se trata de una circunstancia inédita e incomparable con cualquier otro momento de la historia argentina. Es Cristina quien debe mostrar una inteligencia y una responsabilidad politica enormes para encarar este momento. Condiciones para eso no le faltan. Por eso es tan temida y odiada por la derecha.

Pero para aspirar a llevar ese liderazgo a una instancia inédita, Cristina necesita, en esta coyuntura, tener a Scioli de este lado. Por eso la derecha opera para que el FPV se quiebre antes o después de las PASO. Pero también hay que considerar que Scioli necesita de Cristina: por fuera del FPV no puede ganar las elecciones.

Reconocer esa mutua dependencia es un rasgo de realismo pol√≠tico. Muchos kirchneristas de "pura cepa", es decir, con un ADN antiperonista, piensan que una coalici√≥n con Scioli implica "tragarse un sapo". En ese caso deber√≠an considerar otros sapos que se han tragado en los 12 a√Īos K: Duhalde, Clar√≠n, Lavagna, Redrado, Jaime, Alberto, Massa... O quiz√°s prefieran tragarse el sapo de que una f√≥rmula K pura pierda contra Macri.

No creo que este sintagma del sapo permita entender lo que ha sido y es el kirchnerismo. En términos de la historia del movimiento nacional (lo digo corto: en términos peronistas) la gran cuestión política consiste en construir mayorías para sostener un gobierno popular. Está claro que ese no es un problema político para el trosquismo (que nunca se propondrá asumir el poder) ni para el radicalismo (que asume el poder como algo prestado y se va sin chistar cuando le quitan el poder).

Creo que algunos kirchneristas que sue√Īan con f√≥rmulas puras parecen una especie de troscos-radicales y preferir√≠an ir con Taiana o Rossi presidente y transformarse en un partido socialdem√≥crata con 15% de los votos, sin posibilidad de liderar una coalici√≥n social que incluya a los trabajadores ni a los m√°s pobres (que ni siquiera tienen trabajo formal). Para liderar esa coalici√≥n hay que construir mayor√≠as. Esto, traducido en t√©rminos coyunturales, significa que Cristina y Scioli se necesitan.

Ojo: ni por las tapas esto debería traducirse como "Scioli al gobierno/Cristina al poder". Cualquiera que sepa lo que eso significa está enterado de que la vez anterior que se planteó algo así, el resultado fue catastrófico.

Vicio propio

La otra.-radio: segmento de cine, para escuchar ac√°


Hab√≠a pensado que este a√Īo no ver√≠a otra pel√≠cula m√°s enf√°tica y redundante que Birdman, pero creo que me equivoqu√©. Vicio propio (Inherent vice), la adaptaci√≥n que Paul Thomas Anderson hace de una novela hom√≥nima de Thomas Pynchon, quiz√°s supere a la de I√Īarritu en su inflaci√≥n narrativa y proliferaci√≥n de situaciones que anulan la experiencia cinematogr√°fica y la remplazan con una serie de vi√Īetas coloridas y tediosas.

Lo b√°sico de Vicio propio se entiende r√°pido y sin esfuerzos: se trata de una relectura del policial negro en clave alucin√≥gena, una f√≥rmula qu√≠mica as√≠ de banal. A la vez, se intenta trazar un cuadro de la degradaci√≥n del sue√Īo hippie bajo la l√≥gica del hedonismo capitalista. Una "pintura de √©poca": se ilustran los a√Īos 70 como se podr√≠a hacerlo con los 30. De hecho hay cr√≠ticas que asocian esta pel√≠cula con Barrio Chino de Polansky, como si cualquier √©poca diera lo mismo y el noir fuera adaptable a lo que se nos canten las pelotas. Las referencias al Clan Manson, Nixon, la conversi√≥n de las comunidades hippies en sectas filonazis, la creciente normalizaci√≥n del consumo de estupefacientes en t√©rminos del consumismo capitalista, la traducci√≥n grotesca de la experiencia lis√©rgica en arquitectura y vestuarios bizarros... Todo eso es declarado mediante parlamentos e im√°genes ilustrativas en la primera media hora de Vicio propio. El resto del metraje, demasiado estirado, es una especie de tour de force de lo que un presunto "autor cinematogr√°fico" puede entender por el concepto (nefasto para el cine) de adaptaci√≥n. 

No es posible "adaptar" algo al cine y llegar a un resultado valioso: esta norma se cumple a rajatabla en la pel√≠cula de Anderson. Es posible poner en tensi√≥n conceptos de proveniencia literaria, musical o pict√≥rica con el r√©gimen propio de la mirada cinematogr√°fica, pero... ¿adaptar? 

¿Ser√° la novela de Pynchon tan obvia como la pel√≠cula resultante? ¿Sonar√°n as√≠ de recargados los textos? ¿Ser√° tan agobiante la proliferaci√≥n de personajes epis√≥dicos, marcados siempre por un mismo signo de extravagancia? Poco me importa saberlo. Da la impresi√≥n de que, para P. T. Anderson, adaptar una novela es armar un casting ingenioso, poner a actores conocidos haciendo secundarios que, sin el recurso de su fama, se evaporar√≠an en la memoria inmediatamente (y siendo famosos duran apenas un poco m√°s). Adaptar es aqu√≠ poner canciones lindas de Neil Young para embellecer las costuras de un gui√≥n err√°tico y de paso connotar "post-hippismo". Adaptar es, en este caso, usar distancias focales variadas para matizar visualmente la monoton√≠a narrativa, o usar una paleta de colores vivaces para insuflarle vida a un gui√≥n farragoso.

Nunca voy a entender el prestigio de P.T. Anderson como auteur. Con la probable excepción de Punch-Drunk Love, fue incapaz de construir una mirada propia que no remitiera a una versión deslucida de cineastas como Scorsese, Altman o Kubrick (tan impersonal como para saltar de uno a otro, aunque estos precursores no tuvieran nada que ver). Acá parece seguir el rastro que dicta el original literario e ilustrarlo. De hecho, Pynchon y Anderson aparecen en paridad en los posters de la película.

Vicio propio, m√°s all√° del caso PTA, es un s√≠ntoma de que el Hollywood actual suele confundir el vigor art√≠stico con la hinchaz√≥n. Como siempre, hay excepciones.

En segunda parte de La otra.-radio de anoche hablamos de cine: de Vicio Propio, pero tambi√©n de Winter Sleep, de la programaci√≥n del BAFICI; y de algunas pel√≠culas ya vistas que nos gustan mucho: Con √°nimo de amar (de la cual extrajimos la m√ļsica para nuestra presentaci√≥n) y Grizzly Man de Herzog. Y escuchamos canciones de Calamaro y Buffalo Springfield. Para escuchar este segmento del programa de anoche, clickear ac√°.

domingo, 29 de marzo de 2015

Verbitsky, el Perro

Hern√°n L√≥pez Echag√ľe habla en La otra.-radio de su libro sobre Verbitsky. Hoy a la medianoche en FM La Tribu


por Hern√°n L√≥pez Echag√ľe *

(...) Podr√≠a, por ejemplo, ponerme a escribir: "Desde sus comienzos en el periodismo se mostr√≥ como un joven inteligente, buscador, talentoso, lleno de aliento. Alcanz√≥ puestos de relevancia en su oficio cuando ten√≠a poco m√°s veinte a√Īos. Fue la mano derecha de Rodolfo Walsh. Vivi√≥ en peligro. Padeci√≥ un a√Īo el exilio en Per√ļ y luego regres√≥ al pa√≠s movido por la necesidad de continuar su militancia montonera. Hoy es uno de los periodistas m√°s prestigiosos de la Argentina".

O podr√≠a comenzar as√≠: "Se fue del pa√≠s en 1974 y regres√≥ un a√Īo despu√©s. ¿Un miembro de Montoneros volviendo al pa√≠s en ese momento? Y se instal√≥ en el barrio de Flores y sobrevivi√≥, cuenta √©l, gracias a lo que escrib√≠a, a su m√°quina de escribir. En 1979, en pleno apogeo de la dictadura, escribi√≥ un libro para la Fuerza A√©rea, por el que recibi√≥ un buen pago, en tanto muchos de sus compa√Īeros de militancia eran torturados en cuevas como la que ten√≠a la Fuerza A√©rea en la Mansi√≥n Ser√©, en...".

O, a modo de periodista profesional: "A lo largo de la llamada década ganada, la palabra de Horacio Verbitsky adquirió un peso de magnitud. A través de sus artículos y columnas de opinión en el diario Página/12 llegó a ensalzar o, en ocasiones, poner en tela de juicio algunas políticas del gobierno kirchnerista. Más allá de cualquier apreciación sobre sus inclinaciones políticas, no caben dudas de que Verbitsky es un ícono de la investigación periodística...".

Tres maneras obtusas de comenzar cualquier relato de vida. Las m√°s habituales. Las que m√°s venden. O, dec√≠a Roberto Bola√Īo: las historias que se entienden, las legibles, a lo P√©rez Reverte.

Este libro no es ni una cosa ni la otra ni aquella. Es que HV se me antoja una persona que no es ni una cosa ni la otra ni aquella. Es una jauría de cosas. Como lo somos todos. (...)

(Fragmento del Pr√≥logo de El Perro. Horacio Verbitsky, un animal pol√≠tico)

* Hern√°n L√≥pez Echag√ľe acaba de publicar un libro, El Perro. Horacio Verbitsky, un animal pol√≠tico, que es una especie de retrato coral y contradictorio de quien posiblemente sea el mejor periodista argentino vivo. "Sobre HV escuch√© y le√≠ una carretada de historias en los √ļltimos meses- dice L√≥pez Echag√ľe-. Elogios y maldiciones. Nada en el medio. Ni sombra de indiferencia". Y sobre esa base controversial que singulariza a Verbitsky, L√≥pez Echag√ľe hace hablar a algunos de los que detestan y a otros que admiran (o detestan y admiran a la vez) al apodado "Perro": el P√°jaro Salinas, Jos√© Pepe Eliaschev, Silvina Walger, Rogelio Garc√≠a Lupo, Rodolfo Nadra, Carlos Gabetta, Lila Pastoriza, Juan Gasparini, Isidoro Gilbert, Aram Aharonian, Carlos Aznarez, Patricia Walsh, Osvaldo Bayer, Alicia Oliveira, Rodolfo Mattarolo, Adolfo Scilingo, Horacio Gonz√°lez, Pedro G√ľiraldes y varios m√°s. L√≥pez Echag√ľe recoge las versiones que constituyen las leyendas (la negra y la dorada) de Verbitsky. Y tambi√©n le pregunta al propio Perro sobre lo que los otros cuentan o sospechan de √©l.

L√≥pez Echag√ľe tampoco tuvo una carrera period√≠stica muy tranquila que digamos. En 1994 renunci√≥ a P√°gina/12 porque el diario se neg√≥ a publicar una investigaci√≥n sobre la pol√≠tica bonaerense en tiempos del duhaldismo. Estas investigaciones, que quedar√≠an registradas en su libro El Otro. Una biograf√≠a pol√≠tica de Eduardo Duhalde, le costaron graves agresiones f√≠sicas y amenazas que lo llevaron a dejar el pa√≠s y radicarse con su familia en Uruguay. L√≥pez Echag√ľe es autor de varios libros de investigaci√≥n y hoy conversaremos con √©l en La otra.-radio. Medianoche, FM La Tribu, 88,7, (se escucha online ac√° o ac√°).

M√°s fragmentos del libro El Perro:
- Yo s√© por qu√© se fue Lanata de P√°gina/12: ac√°
- La dureza de Verbitsky, seg√ļn Horacio Gonz√°lez: ac√°

s√°bado, 28 de marzo de 2015

Antojo Saluzzi

para escuchar clickeando ac√° 


por Cristian Bonomo

2014 nos trajo de regalo un nuevo disco de Dino Saluzzi. Si bien es un disco m√°s de su larga y antol√≥gica colaboraci√≥n con el prestigioso sello europeo ECM, es la primera grabaci√≥n que realiza totalmente en Argentina para ello y con miras a una edici√≥n local. No es poca cosa. El valle de la infancia es la tercera grabaci√≥n de un proyecto familiar que involucra a su hermano, su hijo y su sobrino, adem√°s de otros m√ļsicos. El nombre con el que presenta esta familia es Dino Saluzzi Group y con ellos ha editado anteriormente Mojotoro [1992] y Juan Condori [2006].

A trav√©s de los a√Īos, Dino Saluzzi supo transitar los espacios entre lo acad√©mico y lo popular, los de tradici√≥n europea y los de su tierra, con un andar y una fluidez que nos permite recorrer su m√ļsica como si se tratara de una cinta de Moebius, un recorrido infinito y de un solo lado, una cinta que diluye todo borde y que nos presenta un paisaje sonoro √ļnico e, indudablemente, suyo. Un sonido que lo distingue: as√≠ sea en bandonde√≥n solo, acompa√Īado con cello, con percusi√≥n o con grupo, lo que suena es Dino y una manera de buscar la m√ļsica y compartirla con quienes lo rodean.

Hace poco, en una madrugada de febrero, tuvimos la oportunidad de encontrarnos con Jose Saluzzi (el Jose, sin acento), su hijo guitarrista, en nuestro antepen√ļltimo Antojo de 2015 (escuhar ac√°). Presente en el √ļltimo y en tantos otros discos, con Jose compartimos detalles no solo del trabajo con su padre y del valle de la infancia, sino tambi√©n de algunos de sus proyectos personales. Nos trajo algunas grabaciones in√©ditas.

Muy pronto, durante cuatro días seguidos, podremos ver a La Familia en vivo, antes de su gira europea. Será los días 9, 10, 11 y 12 de abril a las 21:00 hs. en Café Vinilo [Gorriti 3780 РPalermo]
La formación del quinteto es: Dino Saluzzi en bandoneón, Félix Saluzzi en clarinete y saxo, José María Saluzzi en guitarra, Matías Saluzzi en bajo, Quintino Cinalli en batería y Jorge Savelón en percusión.

Saluzzi Music


Saluzzi Group-European tour 2015,promotional video from Jose Saluzzi on Vimeo.

viernes, 27 de marzo de 2015

Nisman: Se acabó la farsa


El lunes 19 de enero a las 3 de la madrugada public√°bamos en este blog:

"El esc√°ndalo desatado por las denuncias inconsistentes del fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, parece tener el final m√°s escabroso: unas horas antes de tener que presentarse en el Congreso de la Naci√≥n para prestar declaraci√≥n respaldando sus denuncias, Nisman fue encontrado muerto en el ba√Īo de su departamento, trabado desde adentro. La que dio el alerta fue su madre. El cuerpo de Nisman habr√≠a estado muerto desde hace varias horas. El gobierno deber√° actuar con cautela m√°xima, porque sea cual fuera la causa de la muerte, este episodio va a ser muy operado por servicios y medios golpistas". (Ver ac√°)

Ayer se termin√≥ de desmoronar la m√°s seria operaci√≥n desestabilizadora de los √ļltimos a√Īos. Se fue mancando paso a paso, por disparatada e infame. Aunque a√ļn no haya certezas definitivas sobre la forma en que el fiscal muri√≥, el relato del "magnicidio institucional" perdi√≥ su fuerza desestabilizadora.

No obstante, la desgracia sirvió para probar la fortaleza del poder popular. Los golpistas no pudieron ni tirando (o usando a) un muerto. La democracia sale fortalecida. Los golpistas hicieron la opereta muy burda, no cuidaron las costuras.

Quedó en evidencia la participacion judicial en el proyecto golpista.

Quedó en evidencia que la derecha no tiene recursos sutiles, sino brutales y bastos, para tratar de ganar terreno.

Quedaron en evidencia sectores de la clase media ilustrada que, a pesar de advertir que la denuncia de Nisman era una payasada, se hicieron los boludos, adjudic√°ndole una presunta verosimilitud.

Quedó en evidencia que este sector tomaría un golpe de estado con cínica indiferencia y aun con sorda simpatía. Ahora sabemos que con ellos no contamos.

Nisman est√° muerto. Su triste muerte, sea cual fuera la car√°tula final, fue para ellos in√ļtil. Los que quisieron usarlo para desestabilizar la democracia hoy est√°n impunes y preparando otras operaciones.

jueves, 26 de marzo de 2015

Duro como un diamante es mi amor

Boy and Moon (1906-1910) by Edward Hopper

Suave como la nube que flota en la ma√Īana
raro como un copo de nieve posado en una llama
decente como el sol ante el planeta
dulce como la risa oculta en el fondo del llanto avergonzado.

Veraz como las flechas cuando la cuerda se suelta
áspero como el rojo que se esparce a través del cielo de la tarde
fuerte como un lobo cuando el viento lo molesta
gentil como el tiempo que siempre nos lleva juntos.

Duro como un diamante es mi amor, como un diamante
duro como un diamante es mi amor, como un diamante.

Grácil como el viento a través de las ramas melladas
agudo como la sirena de un camión de bomberos atascado entre los autos
seguro como que la marea que va a seguir en movimiento
precioso como los fragmentos rotos de un sue√Īo fallido.

Salvaje como el lecho de roca viva
c√°lido como las palabras amables que salen de la profundidad
de la cueva m√°s oscura
paciente como una ara√Īa que teje
mejor que la mejor parte que siempre tratas de salvar.

Duro como un diamante es mi amor, como un diamante
duro como un diamante es mi amor, como un diamante.

M√°s astuto que un buen arreglo
valiente como la sombra ante la luz traidora de día
precioso como el cuadro m√°s extra√Īo
vivaz como el trueno en medio de la bruma más sombría de la lluvia.

Flamante como el filo de la medianoche
bueno como la luz de luna en el piso cuando los suspiros se pierden
amante como el dios que ya nos dejó
fresco como la acción nacida con la promesa de un futuro sin costo

Duro como un diamante es mi amor como un diamante
duro como un diamante es mi amor como un diamante
duro como el diamante es mi amor
es duro como un diamante
duro como un diamante
es duro como un diamante.




miércoles, 25 de marzo de 2015

Cinco por uno: por cada demostración de odio, se nos suman cinco militantes

Capaz no se dan cuenta de que cuanto m√°s amargos son sus insultos, m√°s alegres son nuestras movilizaciones

Una agrupaci√≥n trosquista festeja mientras queman una imagen de Hebe. 
Al final los melones se acomodan en el camino.




Tenemos dos cosas muy preciadas para la vida democr√°tica: una l√≠der inteligente, de una firmeza imprevista: Cristina (antes eran N√©stor y Cristina). 

Tener una líder es algo que provoca mucha envidia en sectores políticos que no la tienen.

Y la otra cosa que tenemos: una pr√°ctica sostenida, aprendida en estos a√Īos hermosos, de movilizaci√≥n popular.

Probablemente no se aviven de que cuanto m√°s nos demonizan, m√°s nos estimulan a seguir creciendo.

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Repudio al ataque a las Madres

La Asociaci√≥n Madres de Plaza de Mayo lamenta y repudia con todas sus fuerzas que el PTS, el Partido Obrero, Correpi, la Federaci√≥n Universitaria de la Plata, Hijos La Plata, Patria Grande, Mar√≠a Laura Bretal, Susana Grau y los organismos de derechos humanos y organizaciones sociales, pol√≠ticas y estudiantiles nucleados en la Multisectorial La Plata, Berisso y Ensenada hayan ca√≠do tan bajo al incendiar un mu√Īeco de papel con la figura de la presidenta de la Asociaci√≥n, Hebe de Bonafini, en la marcha realizada el lunes 23 de marzo en La Plata.

Nos repugna que tengan hacia las Madres el mismo odio que nos tiene la derecha y que sean capaces de hacer lo que hicieron aquellos que alguna vez tuvieron el coraje de llamarse compa√Īeros de nuestros hijos, los 30.000 revolucionarios.
Este hecho fascista evoca a acciones dignas de las peores dictaduras, pero nada ni nadie podrá opacar el día feliz que pasamos ayer, en donde todo un pueblo nos aplaudió, nos amó y nos abrazó.

Convocamos a todos, a repudiar este hecho infame contra las Madres, ma√Īana, jueves 26 de marzo, a las 15:30 horas, en la Plaza de Mayo, donde marchamos cada jueves desde hace 38 a√Īos.

Asociación Madres de Plaza de Mayo.

Gran repunte de Cristina (nos encanta leer las recuperaciones del kirchnerismo cuando las relata el enemigo)

La otra.-radio para escuchar clickeando ac√° 
El audio es del programa del domingo pasado, las im√°genes son del acto de ayer



La historia del kirchnerismo es la de sus repuntes imprevistos, una vez que el enemigo creyó tenerlo en la lona. Es casi una marca genética desde aquel apriete de Claudio Escribano, llevándole a Néstor un pliego de condiciones dictadas por el Círculo Rojo, unos días antes de que asumiera la presidencia:

1- “La Argentina debe alinearse con los Estados Unidos. No son necesarias relaciones carnales, pero s√≠ alineamiento incondicional. Es incomprensible que a√ļn no haya visitado al embajador de los Estados Unidos”.

2- “No queremos que haya m√°s revisiones sobre la lucha contra la subversi√≥n. Est√° a punto de salir un fallo de la Corte Suprema de Justicia en ese sentido. Nos parece importante que el fallo salga y que el tema no vuelva a tratarse pol√≠ticamente. Creemos necesaria una reivindicaci√≥n del desempe√Īo de las Fuerzas Armadas en el contexto hist√≥rico en el que les toc√≥ actuar”.

3- “No puede ser que no haya recibido a los empresarios. Est√°n muy preocupados porque no han podido entrevistarse con usted”.

4- “Nos preocupa la posici√≥n argentina con respecto a Cuba, donde est√°n ocurriendo terribles violaciones a los derechos humanos”.

5- “Es muy grave el problema de la inseguridad. Debe generarse un mejor sistema de control del delito y llevarse tranquilidad a las fuerzas del orden con medidas excepcionales de seguridad”.

Convenientemente rechazados por N√©stor los cinco puntos, La Naci√≥n public√≥ la prematura acta de defunci√≥n del incipiente gobierno: "Argentina ha resuelto darse gobierno por un a√Īo", firmado por el propio Escribano, dando nacimiento inmediato al postkirchnerismo:

"El Consejo para las Am√©ricas estaba reunido en Washington cuando el lunes 28 se hac√≠an los √ļltimos c√≥mputos provisionales de las elecciones. Es un cuerpo que congrega a cuantos tienen en los Estados Unidos una opini√≥n de peso que elaborar, tanto en el campo pol√≠tico como empresarial, sobre los temas continentales. Desde Colin Powell a David Rockefeller.

"¿Qu√© pudieron esos hombres haberse dicho sobre la Argentina, despu√©s de conocer los resultados del escrutinio y, sobre todo, los ecos de la infortunada noche de Menem en el hotel Presidente?

"Primero, se dijeron que Kirchner sería el próximo presidente. Segundo, que los argentinos habían resuelto darse un gobierno débil.

"Podr√≠amos pasar por alto una tercera conclusi√≥n, porque las fuentes consultadas en los Estados Unidos por quien esto escribe difieren de si se trata de la opini√≥n personal de uno de los asistentes o de un juicio suficientemente compartido por el resto. Sin embargo, la situaci√≥n es tal que vale la pena registrarla: la Argentina ha resuelto darse gobierno por un a√Īo".

Hay que repasar ese comienzo, los cinco puntos y la respuesta de Kirchner. Escribano en esa misma columna atribuye la intransigencia de Kirchner a la nefasta influencia de Cristina:

"La primera medida de gobierno del doctor Kirchner deberá ser la cesantía de quien ha escrito ese discurso, y, si fue él mismo quien acometió su redacción, convendrá que ya mismo derive en otro la delicada tarea de escribir si es que aspira a ser un verdadero jefe de Estado.

"Se sabe que Kirchner está hablando con muy poca gente, encerrado en un círculo íntimo difícil de caracterizar, pero en el que es obvio que gravita su mujer, Cristina, senadora nacional".



En esta breve pieza de extorsi√≥n period√≠stica est√° condensada la historia posterior, hasta hoy. El kirchnerismo sigue siendo el que le dice "no" a las condiciones impuestas por el emisario del establishment. Las condiciones que se quieren imponer son las mismas.  El establishment sigue repitiendo, apegado a un trauma persistente, que al kirchnerismo le queda poco. Como si se tratara de una f√≥rmula m√°gica, esa predicci√≥n suicida funciona como el reaseguro de la permanencia del kirchnerismo en el gobierno y un gran est√≠mulo para la iniciativa democr√°tica. En el trayecto, para enfrentar los desaf√≠os golpistas, el kirchnerismo tuvo que ir encontrando aliados de los que en alg√ļn momento fue preciso deshacerse: Clar√≠n, Duhalde, Lavagna, Alberto Fern√°ndez, Moyano... Fue un camino largo y sinuoso.

Scioli siempre estuvo ahí y todavía está.

Esto trajo conflictos internos en la propia tropa, que percibieron en estas alianzas, con raz√≥n, signos de contradicci√≥n. Para los que apoyamos al gobierno esto fue un duro aprendizaje acerca de la naturaleza del poder popular. Esa sinuosidad es percibida por los que se fueron apartando (porque, en el fondo, prefieren mantenerse aparte) como "la impostura del relato". Ese sintagma termin√≥ por vaciarse de sentido. 

La política se desenvuelve también por medio de una lucha para darle sentido a los hechos. La derecha lo sabe perfectamente, porque empezó a escribir la historia del postkirchnerismo desde antes de que el kirchnersimo existiera. Puesto a pelear por defender la democracia, el kirchnerismo no hizo más que responder al relato que desde el campo enemigo propiciaba su salida anticipada. Hay una izquierda puramente nominal que no lo sabe porque no quiere saberlo, entonces compra el tag "la impostura del relato", una manera de ratificar su ajenidad ante el problema del poder.

La izquierda nominal repele al poder, ya que se determina a sí misma como el sector para el cual el poder es algo ajeno.

La derecha real tiene los fierros medi√°ticos con los que mantiene en jaque permanente a la democracia. Y, cuando hace falta, carece de pruritos para apelar a la muerte como argumento extremo. 

Ayer se cumplieron 39 a√Īos del comienzo de la √ļltima dictadura. Nadie sabe bien cu√°ndo terminaron, si es que terminaron, los efectos de esa dictadura. Pero conviene no olvidarnos que no se trat√≥ de una irrupci√≥n alien√≠gena, sino del ejercicio directo del poder por parte de los due√Īos del pa√≠s. En tantos a√Īos de post-dictadura, hay varios centenares de represores condenados y otro tanto de procesados. Fueron los que hicieron la tarea sucia de las clases dominantes. Pero los civiles que idearon y lucraron con la muerte est√°n pr√°cticamente todos libres y en sus mismos lugares. Y son los que les siguen imponiendo pliegos de condiciones al poder popular.




Tambi√©n est√°n los comentaristas capaces de se√Īalar todas las cosas que el kirchenrismo hizo desprolijamente. Seguramente ellos lo habr√≠an hecho mejor. Pero no lo hicieron y probablemente no lo hagan nunca, si no se plantean en la pr√°ctica (y no en t√©rminos meramente te√≥ricos) la naturaleza del poder.

El kirchnerismo es un peronismo del siglo xxi: lleva en sus genes esa vocación por hacerse cargo de la tribulación del poder.

Nosotros estamos muy contentos de estar protagonizando esta etapa. Contentos de que todos los que anunciaron que esto no duraba se hayan equivocado tantas veces.

Nos encanta leer las predicciones fallidas de la derecha acerca del inminente fin del kircherismo. Ya es nuestra c√°bala.

Nos encanta leer entre líneas cuando los comunicadores del establishment tienen que admitir que el kirchnerismo ha vuelto a repuntar.

Con la muerte de Nisman, la derecha se regocijó: había encontrado -o provocado- una escena que liquidaría políticamente a Cristina. Lo que no habían logrado las numerosas corridas cambiarias, los intentos fallidos de saqueos que harían explotar el caldero social, los espasmódicos cacerolazos. Nisman iba a ser el mártir del "populismo autoritario". Otro relato: como mártir resultó imperfecto.

El relato de la derecha (el √ļltimo hasta el momento, no sabemos qu√© inventar√° ma√Īana) se fue diluyendo. El corrosivo que diluye ese relato es la pol√≠tica kirchnerista, lo cual incluye no solo las opiniones del panel de 6,7,8, como algunos preferir√≠an creer (je).

Tenemos dos cosas muy preciadas para el ejercicio democrático: un liderazgo atento, inteligente, de una firmeza imprevista: Cristina (antes eran Néstor y Cristina). Tener una líder es algo que provoca mucha envidia en sectores políticos que no la tienen.

Y la otra cosa que tenemos: una pr√°ctica sostenida, aprendida en estos a√Īos hermosos, de movilizaci√≥n popular.




A la derecha le cuesta un huevo movilizar. Necesitan muertos para sacar a los televidentes psicotizados a la calle. Ni así los puede mantener más que un rato. Y les salen marchas amargas, seniles y sectarias.

Las movilizaciones populares del 1 de marzo y de ayer (dos al hilo) son el tonificante más eficaz para el poder popular. Se trata de marchas festivas y memoriosas, con un programa político definido y compartido a conciencia por los que asistimos: nuestra ventaja es que sabemos perfectamente a qué vamos. Si se nos llegara a olvidar, releyendo los cinco puntos de Escribano hacemos un buen repaso: vamos para seguir sosteniendo el proyecto que no se rindió desde aquel apriete.

Mientras tanto, nos encanta leer como relata el enemigo nuestros repuntes.

Vayan a los diarios de la derecha de este fin de semana. Est√° claro que ellos no pueden poner: "El kirchnerismo nos sigue ganando la pulseada", porque tienen que sostener ante sus lectores el relato de "la impostura del relato" y el de "el kirchnerismo est√° en retirada".

Nosotros leemos sus mismos relatos con otro √°nimo, a contrapelo de sus expectativas:


Un triunfo para el Citibank y un alivio importante para el Gobierno. Eso representa la decisi√≥n del juez neoyorquino Thomas Griesa de dar marcha atr√°s y autorizar al banco norteamericano a pagar a los bonistas con t√≠tulos de deuda reestructurada bajo legislaci√≥n argentina. As√≠, podr√° "patear" por lo menos hasta septiembre la negociaci√≥n de la deuda en default, seg√ļn opinaron los analistas y especialistas consultados por LA NACION.



Fue la diputada Elisa Carri√≥ la que advirti√≥ acerca de la intenci√≥n de Cristina Kirchner de "malvinizar" la disputa en el juzgado de Nueva York con los bonistas que no aceptaron los canjes de deuda. Pero, en estos d√≠as, pareciera ser que el papel del fracasado Leopoldo Fortunato Galtieri lo asumi√≥ el juez Thomas Griesa. Fue el fallecido militar quien en 1982 con sus desafortunadas y temerarias decisiones confrontativas termin√≥ por hacer renacer la ag√≥nica estrella de una l√≠der pol√≠tica en decadencia: la Dama de Hierro, Margaret Thatcher.

Griesa llevó a la Presidenta al terreno que más le gusta y que mejor maneja: el de la confrontación a todo o nada. El juez acaba de autorizar otra vez al banco Citi a que pague los bonos que surgieron de los canjes y que fueron emitidos bajo legislación argentina. Y anticipó la autorización para junio próximo.
Primero, con sus negativas o tentativas, permitió a la Presidenta refugiarse en el nacionalismo de "patria o buitres". No hay duda de que esta batalla en el terreno político y mediático la ganó el Gobierno. Que además sumó puntos para sus argumentos de que detrás de las decisiones de la justicia norteamericana se esconden oscuros intereses políticos y económicos. Bastó con amenazarlos con quitarle la licencia al Citi en la Argentina.
¿C√≥mo entender, si no, las marchas y contramarchas del juez? Que se puede pagar, que no, que s√≠, que por esta vez. Una decisi√≥n ajustada a derecho no puede tener tantas revisiones de ocasi√≥n. ¿O s√≠?Creen ahora que est√°n m√°s cerca de conseguir el puente que permita volver a los mercados de deuda y transformar el conflicto en "abstracto, superado, sin importancia", con la √ļnica salvedad de que no podr√°n hacerse operaciones en Wall Street. Creen que no ser√° un problema.

Es muy sencillo y nos regocija leer el desaliento con que ellos escriben el triunfo del gobierno en la defensa de los intereses nacionales. Es transparente su anhelo de que los buitres lograran humillar al gobierno democrático e imponer sus condiciones contrarias al interés nacional.




Uno de los más tortuosos relatores de esa derecha frustrada es Jorge Fernández Díaz en sus columnas dominiclales de La Nación:

Algo huele mal en el oto√Īo kirchnerista


Fernández Díaz invoca a sociólogos aterrados (curiosa invención narrativa) que le explican que "la gente" cree que el gobierno mandó a matar a Nisman, pero le importa muy poco. Esa "gente" de la que habla Fernández Díaz se supone que no es la misma "gente" a la él le habla. A la "gente" a la que se dirige no solo que no le importa Nisman, sino que difícilmente pueda creer que el gobierno lo mandaría a matar (hay que ser verdaderamente idiota para creerlo). Pero creyeron encontrar en el cadáver de Nisman la oportunidad de quebrar ese liderazgo tan preciado por nosotros y tan despreciado por ellos.

Si uno es m√≠nimamente capaz de leer entre l√≠neas, el gran titular de las tapas de este fin de semana est√°  escrito como una marca de agua que solo se puede leer a trasluz: el kirchnerismo se volvi√≥ a recuperar.

Para encontrarlo escrito en Perfil, hay que ir más allá de la portada (a pesar de que es una noticia que tendría que estar en la portada; porque estaría en la portada si el resultado fuera el contrario: que Cristina no hubiera logrado reponerse del golpe producido por la operación Nisman y que el poder político se les escurriera inevitablemente de las manos). Solo en la página 8, en la edición impresa de Perfil del domingo puede leerse, bien abajo, en la cuarta columna y con un título despistado (a propósito):

...Luego del impacto por la muerte de Nisman, Cristina Kirchner ha recuperado aprobaci√≥n de gesti√≥n de manera muy veloz. En febrero estaba en 42% para, al mes siguiente, subir a 53%. La evaluaci√≥n de la econom√≠a vuelve a subir luego de m√°s de un a√Īo. En noviembre pasado estaba evaluada como positiva por el 19% de los argentinos, en febrero hab√≠a subido a 29% y en este mes se encuentra ya en 36%.

Incluso el repunte de la actividad econ√≥mica despu√©s de la retracci√≥n del a√Īo pasado encuentra una manera extravagante de ser contada por los voceros del "postkirchnerismo". Ahora dicen que "la gente" sale a comprar temiendo una futura devaluaci√≥n:

Boom de cuotas: se anticipan compras por las dudas económicas poselectorales

En los primeros meses de 2015 el consumo ha comenzado a revertir la profunda ca√≠da de 2014. En parte, porque bancos y comercios han extendido planes de cuotas y tambi√©n porque los argentinos, con mucha experiencia en crisis, intentan adelantarse a una posible devaluaci√≥n tras el recambio gubernamental. Con algo de ox√≠geno en su poder de compra, se adelantan a comprar y no cualquier bien: aquellos que atados al d√≥lar pueden cambiar de precio tras un eventual ajuste cambiario despu√©s de diciembre.



Remo Carlotto, Camilo Vaca Narvaja, Ignacio Guido Montoya Carlotto y Julián Domínguez

Otro relato post-kirchnerista: el kirchnerismo estaría preparando una bomba económica para que le estalle al próximo gobierno. Kicillof les responde: estamos trabajando para seguir un mandato más.

Nos encanta leer el repunte del kirchnerismo narrado por el enemigo.


Para escuchar la emisi√≥n del domingo de La otra, clickear ac√°. Durante el programa escuchamos canciones de Marcia, Magia Gad√ļ,  Natalie Prass y Mariam the Believer.

martes, 24 de marzo de 2015

El salm√≥n, Pez, Divididos, Flopa, Manza, Minimal, Aristimu√Īo, Liliana Herrero

Textos sobre la m√ļsica argentina del siglo xxi



Andrés Calamaro

por Oscar Alberto

Si el citado siglo empieza en el 2000 (cosa que es materia de controversias, pero no nos conviene revisar eso justo ahora, que estamos terminando de publicar los resultados de nuestra mega-encuesta y los apuntes con los que nuestros amigos contribuyeron a analizar a los artistas m√°s votados), entonces hay que admitir que justo ese a√Īo Calamaro arroj√≥ la √ļltima bomba at√≥mica del rock argentino, estoy hablando de El salm√≥n, obviamente. Las circunstancias autobiogr√°ficas de su producci√≥n tambi√©n est√°s sobre-escritas. Pero creo que vale la pena todav√≠a pensar en qu√© momento de la historia del rock argentino aparece, c√≥mo establece su contemporaneidad, c√≥mo se√Īala a sus precursores y determina su posteridad.

Hay una tensi√≥n de Calamaro con su propia obra a la que El salm√≥n llega a ajustar cuentas. √Čl fue alguna vez el pendejo que opac√≥ el brillo esc√©nico de Miguel Abuelo en la primavera alfonsinista, con sus hits ligeros y pegadizos, algo que se reprochar√≠a a s√≠ mismo. Porque el alfonsinismo termin√≥ como todos ya saben y casi al mismo tiempo, o un poco antes, Miguel se muri√≥. El ambiente festivo de esa d√©cada corta result√≥ tener demasiada muerte olvidada s√≥lo por un momento. Charly escribe ya en el a√Īo 88 (pero la grabar√° en el 98) “Todo el mundo quiere olvidar”. Lo reprimido vuelve: si hay una ley de la historia, una sola, es √©sta.  Por ende, en el 89 presenta sus credenciales el Calamaro disidente, el otro, su lado noir, el Calamaro blue. Su carta de presentaci√≥n es Nadie sale vivo de aqu√≠.

Es menester se√Īalar que hay al menos dos Calamaros, como hab√≠a dos (o tres) Romeos, los Bang Bang de la canci√≥n de aquel disco del 89:



√Čl naci√≥ pegado a su hermano siam√©s
y una tercera cabeza que había sumaban tres
y juntos fueron estrellas de rock
pero la tercera cabeza no tenía relación
con los dos hermanos, Barry y Tom
y había que torcerse para no tocarse.
Dos Romeos son dos Romeos pegados
y alguna que otra Julieta hay
dos Romeos, dos romeos eran m√°s
que cualquier Romeo individual.

De pronto, el chico de los hits vuelve algo sombr√≠o y logra una inquietante met√°fora para hablar de lo que la sociedad quer√≠a esquivar: “hab√≠a que torcerse para no tocarse”. Ah√≠ escala del talento al genio.

De todos modos, el tr√°nsito posterior de Calamaro parece alejarlo de esa zona delicada: se va a Espa√Īa y con el rock insolente y expansivo de Los Rodr√≠guez hace prevalecer su lado hitero, mucho m√°s eficaz ahora puesto que su universo (su mercado) se ha expandido a toda el habla hispana. Eso parece no tener techo. Cuando la juvenilia madrile√Īa de Los Rodr√≠guez haya completado su ciclo (con algunos muertos a cuestas tambi√©n), vendr√° el AOR-de-un-single-tras-otro, Alta suciedad. Una gema elegante, producida por Joe Blaney, bien Los Angeles, con sonido internacional, balance perfecto, sesionistas so√Īados y cierta turra frialdad a trav√©s de la cual Andr√©s anunciar√° su disidencia de modo civilizado, de modo que todos quieran compr√°rsela. Pero late ah√≠ una sorda rabia que tanta brillantez aligera.

Hay luego un peque√Īo gesto: un a√Īo despu√©s de Alta suciedad AC edita un disco que a veces ni siquiera figura en su discograf√≠a oficial: Las otras caras de Alta suciedad, versiones no tan pulcras de algunos de los grandes hits, m√°s un gusto por hurgar y apropiarse de un repertorio popular que va desde Gardel hasta Moris, pasando por boleros, rumbas y rancheras (gusto que expandir√° en el paso siguiente). Hay ah√≠ una desprolijidad t√≠mida que va a explotar en el dobleHonestidad brutal. A esa altura, el Bang Bang disidente toma el comando. Hace demasiadas (37) canciones, se pone oscuro un poco demasiado, se avinagra y se aspereza. Desde el t√≠tulo mismo, este disco extraordinario es ya un gran gesto pendenciero. ¿Contra qui√©n? Contra la Compa√Ī√≠a, contra el mercado, contra el p√ļblico que lo venera por esas canciones redondas e irresistibles, contra el p√ļblico que lo desprecia por esas canciones redondas e irresistibles.

Contra sí mismo.

El talento instant√°neo y el dinero r√°pido lo han ido amargando por dentro. Mientras tanto, a ambos lados del Atl√°ntico, un mundo vil corea sus estribillos.

Si todo hubiera quedado ah√≠, un historiador del rock en espa√Īol dir√≠a: ese fue su disco descarnado. Su gesto honesto. Pero resulta que al poeta disidente no le parece suficiente (este peque√Īo ensayo adopta cierto gusto por la rima f√°cil, contagiado de ya saben qui√©n).Y entonces se arma la podrida: La Podrida del Rock and Roll, podr√≠a llamarse, evocando a aquella Pesada de Billy Bond que tuvo una misi√≥n crucial en la primera mitad de los 70. El salm√≥n es una revuelta y una vuelta de La Pesada del Rock and Roll, donde en lugar de tocar Billy, Spinetta, Pappo, Charly, Leb√≥n, Gabis, Medina, Mart√≠nez, Pajarito Zaguri y Jorge Pinchevsky tocan Calamaro, Calamaro, Calamaro, Calamaro, Fogliatta y Pappo. Todos secundando a los diversos solistas que son: Calamaro, Calamaro, etc.

El salm√≥n es un v√≥mito del siglo XXI incubado en la fiesta demasiado larga de la d√©cada infame del siglo anterior. Hay por ah√≠ algunos potenciales hits desperdigados que en otro contexto m√°s amigable habr√≠an sido recibidos con pitos y matracas (“Revoluci√≥n turra”, “All you need is pop”, “Valentina”, “Tuyo siempre”, Gaviotas”, todos inoculados por una alta toxicidad que los bizarrea demasiado para las buenas maneras del pop); y una relectura s√≥rdida de un repertorio entre popular y plebeyo, con deslumbrantes apropiaciones de “As√≠”, “Alfonsina y el mar”, “Libros sapienciales”, “El d√≠a que me quieras”.



Pero ese disco qu√≠ntuple con silueta de pescado alargado es una pel√≠cula de horror, el coraz√≥n de las tinieblas, una resaca muy insistente, un plano secuencia interminable de la era del pesar. La rabia que lo anima no le permite buscar matices para airear el ambiente. Calamaro nos incita a encerrarnos en su habitaci√≥n oscura. Su facilidad para la melod√≠a entradora es poco a poco dejada de lado y a medida que nos internamos en su melancol√≠a terminal, este depresivo famoso amenaza con no soltarnos nunca m√°s. ¿103 canciones? ¿307? ¿mil y una? (Leer completo ac√°).

***

Pez



por José Miccio

...En una canci√≥n el lenguaje no depende de s√≠ mismo. Minimal no escribe poemas (igual que Spinetta, igual que Solari). Un equ√≠voco literaturista impide pensar en “Que me pisen” a la hora de identificar grandes letras de rock en castellano. O en “Juana de Arco”, esa maravilla de los Ratones Paranoicos. Pero lo cierto es que hay m√°s arte en el “La-la-lala-la” de Juanse que en las profundidades a las que aspiran unos cuantos. No se trata -m√°s vale- de que las letras no importen: se trata de que su poder depende casi todo de la m√ļsica que lo hace posible. Una canci√≥n de rock dice antes que nada: Yo no digo, yo sueno. Y luego s√≠, una vez atrapados por el sonido, las palabras pueden resultarnos po√©ticas, volverse consigna o tatuaje, llegar a nosotros con una plenitud que parece provenir solo de ellas. Es in√ļtil desestimar su energ√≠a. Copiamos pedazos (de letras) de canciones en la carpeta del colegio, en la agenda, en las remeras, en la pared, en el placar, en los libros, en las tarjetas que acompa√Īan los regalos de amor. Pero es la m√ļsica que subyace al recuerdo de la letra lo que determina su fuerza emocional. ¡¿Escuchaste lo que dice?! viene despu√©s de ¡Escuch√° eso! En Pez abundan las frases de f√°cil transcripci√≥n. Y momentos asombrosos como la oraci√≥n con frase adjunta con la que empieza “Por siempre” (“Se van -el tiempo apremia y tienen que partir- las almas”). Como las canciones est√°n a la altura de lo que pretenden no hay riesgo de fatuidad. Pero a veces algo se pierde en estos √©xitos: esas iluminaciones de la palabra que no existen m√°s que en el sonido, que no env√≠an se√Īales cuando leemos las letras en el sobre del CD o en la p√°gina del grupo, y cuya maravilla no se puede comunicar sino poniendo play y diciendo: ¡ah√≠! En el sauna el√©ctrico de Pez, por ejemplo, “√Ārbol, dame asilo” es un momento m√°s bello y m√°s poderoso que declaraciones que parecen funcionar por fuera de la m√ļsica como “Sin justicia no hay luz/ sin furia, libertad”, por recordar dos canciones del maravilloso El sol detr√°s del sol (“Desde el viento…” y “Tristezas del sur”).

Dif√≠cilmente alguien copie en su carpeta ese instante de gloria, cuya emoci√≥n inmensa se sostiene toda en el sonido. Pero es l√≥gico: nadie nunca prefiri√≥ llevar encima “Luna loba dedo cal” en lugar de “Ma√Īana es mejor”. Lo que importa es otra cosa: el hecho de que lo que nos hace anotar las palabras no est√° todo en las palabras sino en eso que no podemos anotar (la m√ļsica tiene una escritura, por supuesto, pero el tema es otro). En el caso de Pez, que cambia y cambia, que se hace folk en Hoy, que se hace hard en Volviendo a las cavernas, que se hace progresivo en Folklore, que se hace punk en Pez, que se hace folk, hard, progresivo y punk en cualquier momento, incluso en una misma canci√≥n, en el caso de Pez, dec√≠a, lo que importa antes que nada es la brillante combinaci√≥n de (presuntos) opuestos que conforma su sonido y el talento compositivo y vocal de Minimal. La voz decide buena parte de la fortuna de una canci√≥n: es el espacio en el que la letra y el sonido se vinculan y discuten. Se trata de un arte dif√≠cil, imposible de evaluar en t√©rminos de afinaci√≥n. (Palo canta mejor que Aznar. Aznar es incapaz de pifiar una nota). La voz delicada de Minimal le hace bien a sus letras tremendas. O mejor dicho: hace a sus letras tremendas. (Leer completo ac√°).

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Divididos



por Federico Anzardi

“M√°s vale que los rockeros jam√°s se topen con los personajes hijos de puta demonios colaterales del gran estupefaciente de la represi√≥n que pretende conducirnos por el camino de la profesionalidad. Porque en esa profesionalidad se establece un juego que contradice a la liberaci√≥n, que pudre el instinto, que modifica como un c√°ncer incontenible la piel original de la idea creada”, escribi√≥ un Spinetta rabioso en 1973 en su manifiesto Rock, m√ļsica dura, la suicidada por la sociedadAmapola del 66, publicado en marzo de 2010, reivindica las ideas del rock que originaron el movimiento en nuestro pa√≠s y provocaron que Mollo y Arnedo se hicieran m√ļsicos. El disco rechaza la industria que reemplaz√≥ la angustia existencial de los inicios y que moviliza todo proceso creativo.

“Muerto a laburar” y “Amapola del 66” resumen la idea del disco. En la primera canci√≥n, Luca Prodan es utilizado por la maquinaria discogr√°fica y comercial del rock, que lo vuelve morbo-pasi√≥n, bandera y ringtone. En la segunda, Mollo canta mejor que nunca y dice que el tiempo es hoy, abriendo un c√≠rculo que se cierra dos temas despu√©s, en “Senderos”: all√≠ explica que vienede ayer, pero no es el ayer. Ma√Īana es mejor. Spinetta omnipresente. Los herederos del Flaco podr√≠an cobrar regal√≠as por este √°lbum. Amapola del 66 no es una reedici√≥n de los viejos valores, sino una redenci√≥n del ingenuo sue√Īo del rock que sirve para trascender al ser, encontrar el alma.

En los √ļltimos quince a√Īos, Ricardo Mollo y Diego Arnedo sumaron a su gran capacidad instrumental y compositiva un elemento que es m√°s dif√≠cil de encontrar y que no aparece s√≥lo por ensayar mucho con el baterista de turno: aprendieron a hablar s√≥lo cuando tienen algo para decir. Alcanzaron la madurez conociendo sus tiempos. Nada suena forzado en el Divididos actual. Porque bebe de sus influencias y convicciones m√°s profundas para mirar al futuro. (Leer completo ac√°).

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Flopa, Manza, Minimal



por Joaquín Vismara

En alg√ļn modo, Flopa Manza Minimal es una ventana a miedos, incertidumbres y miserias de sus propios integrantes  “So√Īando estrellas por la ma√Īana, y por las noches esperando el sol, y no hay calma y mi alma no descansa nunca”“Ni gracia me hace saber que en tu lista estoy debajo del √Ālbum Blanco”“Ella envi√≥ de regreso mis cartas, mi orgullo, mi estupidez”… una colecci√≥n de temores absolutamente terrenales e identificables. Cada palabra parece elegida con precisi√≥n quir√ļrgica. Al igual que con la m√ļsica, todo est√° calculado en la medida justa.

Publicado a mitad del 2003 por Azione Artigianale, tanto el disco como el tr√≠o corrieron la misma suerte que los demos de Flopa que llegaron hasta Minimal. Esas doce canciones circularon de mano en mano, como si la necesidad de divulgar esa obra fuera una urgencia imposible de desatender. En un escenario en el que los artistas convocantes se peleaban por medirse en escenarios que s√≥lo les quedaban a mano en un escenario post devaluatorio, ah√≠ estaban estos tres amigos haciendo patria a favor de la belleza de lo simple. Canciones a puro piel y hueso, como hac√≠a rato no se escuchaban por estas latitudes (y que hoy en d√≠a tampoco abundan).  (Leer completo ac√°).

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Lisandro Aristimu√Īo



por Patricio Féminis

No es extra√Īo. La m√ļsica del cantautor (una definici√≥n en tensi√≥n, ya, en la cultura sonora argentina del siglo XXI) de Viedma, R√≠o Negro, sigue sin hallar o necesitar r√≥tulos entre quienes, con la mente en las bateas en declive comercial, siguen buscando espejos para aquietar sus propias im√°genes o preconceptos sobre los g√©neros. ¿Qu√© hace Aristimu√Īo? ¿Qu√© har√° ma√Īana? A esta altura de la evoluci√≥n musical del pa√≠s, en que la ra√≠z folkl√≥rica se cruza con el rock, el jazz, la electr√≥nica y hasta las cuerdas cl√°sicas, en un desarrollo creciente y crucial, la obra de Lisandro Aristimu√Īo sigue dinamiz√°ndose, encuentra nuevas generaciones en las cuales resonar, y se perfecciona a niveles de ajuste t√©cnico e instrumental tampoco sin espejos por aqu√≠.

“Yo tomo todo lo que escuch√©: soy un resultado de todos ellos”, dijo Aristimu√Īo en una entrevista que le hice para un diario nacional en 2013, cuando estaba tramando los primeros ciclos de presentaciones de su √ļltimo disco Mundo anfibio en el Gran Rex, con convocatoria siempre hacia arriba (y las plateas llenas tambi√©n). Un festival de cuerdas para su alma de rock, un vuelo de melod√≠as en ritmos con aires siempre m√°s all√° de lo que, en otros tiempos se nombr√≥, hasta el hartazgo, como rock cuadrado. Predecible. Autoconsciente y poco desafiante. Pero el rock -como filosof√≠a, como acci√≥n- siempre fue un cuestionamiento de sus propias normas y poderes, incluso cuando el mercado lo volvi√≥ un remedo tr√°gico o sat√≠rico de los referentes esenciales. Aristimu√Īo conecta con las tradiciones del rock argentino en su guitarra, en su capacidad mel√≥dica y en su √©tica de canciones, y su destreza est√° en hacer fluir sus canciones hacia otras tradiciones siempre en movimiento: las de, lo que se da en llamar aqu√≠, folklore. (Leer completo ac√°).

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Liliana Herrero


por Patricio Féminis

Ella trae a los ausentes y los presentes. A los idos, a los que volver√°n, a los que traman nuevos sentidos en las orillas caminadas: en las venideras. En memorias y en identidades aqu√≠ delante: Liliana Herrero, la entrerriana nacida en Villaguay en 1948, comparte y re√ļne en su voz un caudal de melod√≠as, ritmos e interrogaciones acerca de la cultura argentina hecha sonoridad, silencios, necesidades de cambios. Ella, la que se radic√≥ en Rosario en 1966 y se desafi√≥ a s√≠ misma en cada uno de sus discos. La que traz√≥ una forma inquieta y liberadora, tambi√©n inc√≥moda, para reapropiar las m√ļsicas argentinas en nuevos o√≠dos. Retomar legados, po√©ticas, formas del decir de provincias; desnudar ret√≥ricas de tradici√≥n congelada; desarmar discursos sobre lo propio y lo ajeno; contener en la voz a las voces de los que no est√°n y celebrarlas como huellas de vanguardias de otros a√Īos. Hacia un futuro pendiente. (Leer completo ac√°).