El peligro de la hermosura es tal que la hermosura está en peligro. La hermosura que puede ser una canción feliz o tristísima, fatal, que rasga y sangra, una pintura, un sentimiento, un poema, un abrazo, todo y cualquier gesto espontáneo o creativo cargado de encantamiento para existir abundantemente. Abundancia de pensamiento, de sentimiento, de virajes vitales. De aventura.
Por eso la hermosura está en peligro.
Y con ello se puede escuchar una chatura chatarra como si fuera una canción que, además de ser horrible, es dirigida, intervendida, insultante, como es insultante la verdad mentida, como es insultante el presidente, como es insultante el insulto que profieren a troche y moche para crear una humanidad que se deteste a sí misma, que crea que merece el maltrato, el desamor, el odio, el desgastante odio que nos rocían y que esperan que creamos.
Y que creemos.
Hay que pasar el infierno, alsogarrón.
Y, sobre todo, no hay que pasarlo.
No hay que creerlo
No hay que crearlo.
Por eso, como nunca, más que siempre, como quieran, hacer canciones, revolear poemas en la manera de caminar, de respirar, de amar, hay que ver bellas películas y si no, no ver nada, pero habrá que salir a buscarlas y, ojalá, a hacerlas, hay que dejar de entregarle nuestro corazón para que lo coman los insultos, la fea televisión, la netflix, todo aquello que alimente un tedio asesino, una progresiva desertificación de la inteligencia, del entusiasmo, de la belleza, de la capacidad de conmoverse con la belleza, con la carcajada, con la guitarreada, con la juntada, con la soledad deliciosa adquirida a fuerza de haber hecho tanto, con la compañía humana, vegetal, animal que nos alimente el vuelo y no lo niegue ni lo destruya, hay que dejar de exponerse al achatamiento del glifosato cultural, de cultura entendida como forma de caminar, de tratarse, de desear y, justamente, de no desear. De no desear el bien ni para vos ni para ningún semejante o insemejante.
que no sabe hablar todo lo que aprendió a cantar con paciencia
con desesperación
con insistencia
vos sos tu creación
tu madre y tu padre
tu poema que da hijas al mundo
hijos para un mundo crecido de vos constantemente
no te mates
no dejes que te maten
necesitamos tu poesía
vamos a hacer lo posible para encontrarla
para que nos haga nacer
nacemos de vos
sin romperte
no te pedimos que te rompas
ni que te desdobles
y atiendas los teléfonos
con que los deberes de morirnos
nos tienen amenazadas con cortar la conexión
no te mates
no te mueras
no te dejes morir
por los que no llaman
por los que no te lloran
ni llorarían los poemas
que no escribirás
si les hacés el favor de apagarte ***
*** Escribí este poema hace 2 semanas.
2 semanas antes de la tristísima noticia; Sinéad O´Connor se fue de este mundo. Escribí este poema, como un apelo, un pedido, un grito de necesidad, claro que no como un dictamen. Escribí el poema, en verdad fueron 2, sobre la virulencia de nuestro sentir que tantas veces nos devora, mientras veía una película sobre Rosario Castellanos a quien no conocía. En medio de esa película, a los diez minutos y más o menos a los 50´, tuve que parar, para escribir; intuyendo la posibilidad de la muerte de la poeta, por mano impropia ( nunca sería suya) digo intuyendo, porque al menos, aunque no fuera una gran película, no era irrespetuosa anunciando lo obvio como una propaganda de shampú).
Escribí esos poemas "en medio" de la película porque una también está siempre "en medio" de una reflexión, una tormenta, una crisis vital (como me dijo el médico...). Por mi parte estoy bañada y mojada de la existencia lo suficiente como para saber al menos que la crisis, es mundial. Una la detecta. Y no la detecta desde afuera, sino con el pararayos que es.
Muchas de esas veces, sucumbir.
Y también levantarse.
Depende el grado del terremoto, de la compañía aérea o la antiAÉREA, de las combustiones dentro de la experiencia de estar viva, una se revitaliza, cicatriza y ríe, escribe, rasga, pelea, sucumbe, da trompadas, hace una fiesta. Otras veces no. Otras mujeres no. Otras personas, no. Si los dirigentes religiosos no dicen la verdad, lxs dirigentes políticos no dicen la verdad, si los diarios no dicen la verdad, si las familias no dicen la verdad, si los médicos no dicen la verdad, les artistas de verdad, la dicen. La portan. La encarnan. No pueden evitarlo. Es una decisión, visceral. Una decisión del espíritu. Previo a la razón-carne. Así no entiendan nada las religiones represivas sobre la absoluta y armónica conjunción de ambas. Las artistas de verdad, la practican. Y lo hacen en un mundo que la miente, la retuerce, la abruma, la extermina. La verdad es la vida. Ni la guerra, ni la ganancia, ni la explotación, ni el aniquilamiento de bosques, ríos, gente, alegría, animales, soportan la verdad. Por eso la persiguen, encarcelan, enloquecen. La verdad es la vida. Ante su insoportable y luminosa presencia, que es majestuosa porque no requiere súbditos, contratos, especulaciones, shows, estrategias, es majestuosa por despojada ( la verdad es tan vasta que se autoabastece) ante tanta " pobreza", ante una elección vital de tanto poder el poder-podre no la soporta.
No sólo usa los reflectores para extraer el zumo. También la difamación y la estrategia de "maldecir", confundir y asolar. Hasta dejar a la persona que SIENTE, sola.
Y por algún motivo pienso en todxs "lxs suicidados de la sociedad", especialmente en la cultura de Europa, en esa manera de vida sellada de soledad tras la aparición de un Dios tan amigo de separar, tan diezmador, inquisidor y cobrador de vidas. Las inquisiciones, perpetradas hasta el día de hoy contra la vida, siempre aíslan, o con la " demencia" que "declaran", o directamente la cárcel, como le sucede a Julian Assange. Y a Milagro Sala.
Porque la verdad se hace pagar.
Y todos estos tormentos, a solas, pueden matar.
La verdad, a solas y atacada, lastima, daña, mata, enferma. Por eso, todo el poder COMUNITARIO, tribal, colectivo es el gran antídoto contra el embate de los ejércitos de la tierra del mal, los Generales Morales del momento. Todo el malestar que se comparte puede sanar y hasta se lo puede vencer. Dar orden a ese malestar, nombre, apellido, tribalizarlo para devorarlo.
Por eso, nos quieren solxs.
Estoy sumamente triste por el fallecimiento, la muerte medio anunciada (!!además!!) de Sinéad, esa gran Juana de Arco, ese alma inmensa que no se cansó de encarnar la honestidad, como Crista en los mercados de la tele, de la iglesia, del show bussniss, la mercancía de la cultura.
Ninguna de nosotras, ningunos de nosotres tiene que seguir pagando con la vida y con la muerte su capacidad para sentir. Su derecho a compartir lo descubierto. El tesoro y el engaño. Ninguna de nosotras debería ser llamada bipolar en un mundo donde se puede exterminar, incendiar, cazar gente, glorificar la guerra, bendecirla pero no se puede romper una foto. Bipolar quién? ..Bipolar, " ..ah, es bipolar.... y.....se murió por que era bipolar, viste....es ella, no soy yo, o cuidado puedo ser yo....mejor ASPIRINA y ANESTESIARSE!". Hacer eso, poner esa clase de titulares,etc. es aleccionador.
Es MUCHO y es múltiple el daño: en una sola vida y con un solo cuerpo, procesar todos los siglos de tortura, abuso, matanza y alabanza, sufriendo DIRECTAMENTE las consecuencias de abuso, hipocresía, crueldad y alabanza. Bipolar quién? Una va de un péndulo al otro, tratando de encontrar la puerta, compartirla, perdiéndola, perdiéndose con la AYUDA DE UN MUNDO QUE NOS DETESTA, QUE NOS ARRANCA LOS OJOS DE LA PIEL, DEL CORAZÓN, que nos arranca el derecho a festejar las victorias porque siempre hay un juicio al que responder. BIPOLAR QUIEN? Qué quieren que hagamos? Para estar enteras (?), íntegras, unipolares habría que arrancarse un cacho. No hay integridad cuando una ya sabe lo que es el mundo. Integridad hay, de sobra. Lo que no hay es univocidad. Algo que no se ve en las 24 horas de un día terrestre.
Celebro la vida , la valentía, la osadía, la VOZ, LA CANCIÓN de Sinéad. Nunca voy a decir o a admitir que todos los caminos de la verdad tienen que conducirnos de por sí a tamaño sufrimiento, por más que casi pueda comprender que si alguien no desea sufrir más, que decida concluirse. PERO lo que sí sé, es que las pastillas no alcanzan, las religiones represivas, más o menos abiertas, no alcanzan. Alcanzan otras cosas. No lo sospecho, sino que lo sé, o sé que de ser posible desarrollar otros caminos, NO OCCIDENTALES, CIENTÍFICOS, MERCANTILES, nos alcanza o alcanzaría a TODES. Es más, la enfermedad sería abolida por inexistente. Reivindico esos caminos tanto para Sinéad, como para mí como para todxs nosotres. Algo que hemos aprendido también al calor del calor de las Madres, de la comunidad que seamos capaces de crear. ¡Y SEAMOS CAPACES, POR FAVOR!
Personal, política, artísticamente.
Y pienso en ello porque Sinéad O'Connor ES un ser político, personal, artísticamente y espiritualmente hablando.
Es inadmisible que sigan suicidándonos. UN SER COMO Sinéad O'Connor es una gloria. Es un regalo. Un don que se nos da a las mujeres y a los seres de este mundo, inclusive a los que todavía no saben que necesitan amar y amarse. ES INADMISIBLE QUE SIGAN SUICIDÁNDONOS.
Es preciso, precioso, necesario, posible y verdadero SABER que el poder creador debe seguir creando.. La soledad debe ser elegida, como un momento de respeto, no como una obligación. No se puede luchar solxs contra este mundo de mierda. Pero aún así, no se le puede dejar que nos lleve, a nosotras, que amamos tanto. Como dice esa antigua consiga de la izquierda argentina: QUE LA CRISIS LA PAGUEN LOS CAPITALISTAS!
'¿No oyeron hablar de aquel loco que, con una linterna encendida en pleno día, corría por la plaza y gritaba sin cesar: "¡Busco a Dios! ¡Busco a Dios!"? -Y como precisamente se habían juntado ahí muchos que no creían en Dios, sus gritos provocaron risas. ¿Se te perdió?, dijo uno. ¿Se extravió como un niño?, dijo otro. ¿No estará escondido en algún sitio? ¿Nos tiene miedo? ¿Se ha embarcado? ¿Emigró? -así gritaban y se reían a coro. El loco los encaró, les clavó la mirada y exclamó: '¿Dónde está Dios? ¡Se los voy a decir! ¡Lo matamos - ustedes y yo! ¡Todos somos sus asesinos! Pero ¿cómo lo hemos hecho? ¿Cómo hemos podido vaciar el mar? ¿Quién nos dio la esponja para borrar completamente el horizonte? ¿Qué hemos hecho para desencadenar a esta tierra de su sol? ¿Hacia dónde rueda ahora? ¿Dónde nos lleva su movimiento? ¿Lejos de todo sol? ¿No nos precipitamos en una constante caída, hacia atrás, de costado, hacia adelante, en todas las direcciones? ¿No erramos como a través de una nada infinita? ¿No sentimos el aliento del vacío? ¿No hace ya frío? ¿No anochece continuamente y se hace cada vez más oscuro? ¿No hay que encender las linternas desde la mañana? ¿No seguimos oyendo el ruido de los sepultureros que enterraron a Dios? ¿No seguimos oliendo la putrefacción divina? -¡los dioses también se descomponen! ¡Dios ha muerto! ¡Dios está muerto! ¡Y lo matamos nosotros! ¿Cómo vamos a consolarnos nosotros, asesinos entre los asesinos? Lo más sagrado, lo más poderoso que había hasta ahora en el mundo ha teñido con su sangre nuestros cuchillos -¿quién nos quitará esta sangre de las manos? ¿Qué agua podrá purificarnos? ¿Qué solemnes expiaciones, qué juegos sagrados habremos de inventar? ¿No es demasiado grande para nosotros la magnitud de este acto? ¿No tendríamos que convertirnos en dioses para resultar dignos de semejante acción? Nunca hubo una acción más grandiosa -¡y todo el que nazca después de nosotros pertenecerá, a causa de esta acción, a una historia más elevada que lo que la historia fue hasta ahora!'. Al llegar a este punto, el loco se calló y miró de nuevo a sus oyentes: ellos también se habían callado y lo miraban sin entender. Por último, tiró la linterna al suelo, que se rompió y se apagó. 'Vine demasiado pronto -dijo él entonces-, mi tiempo no ha llegado aún. Este formidable acontecimiento está todavía en camino, avanza, pero aún no ha llegado a los oídos de los hombres. Necesitan tiempo el relámpago y el trueno y la luz de los astros para ser vistos. También necesitan tiempo los actos después de su realización. Esta acción es para ellos más lejana que los astros más lejanos -¡y sin embargo son ellos los que lo ejecutaron!' Cuentan también que ese mismo día el loco entró en varias iglesias en las que entonó su Requiem aeternam Deo. Cuando lo echaban de ellas y le preguntaban por qué lo hacía, él no dejaba de repetir: '¿Qué son estas iglesias, sino los sepulcros y los monumentos funerarios de Dios?'"
Friedrich Nietzsche
Ilustración: Carmen Cuervo
II
Mi ángel de la guarda está tirado en el sillón,
descompuesto
dice que las espadas están superadas
y las alas, peor, no se usan más, que ya nadie sabe con qué atacar la “materia”
Mi ángel anduvo consultando con colegas y demonios menores, fáciles de abordar.
Juran que tampoco entienden mucho.
Los demonios mayores se frotan la falta de manos, o las colas, pero es por puro alarde, me explica, ellos tampoco se adjudican la autoría.
¡Nadie entiende!
Mi ángel de la guarda es viejo, es decir, antiguo. Debería saber.
Pero no se le ocurre ninguna comparación. “Esta época es incomparable”.
Yo estoy tirada en el otro sillón
lo sigo con los ojos
me habla directamente con las plumas
-eso lo mantenemos-
está asustado, creo
no tanto como yo
que, aunque él diga lo contrario,
sólo me acuerdo de la mortalidad.
Daniela Andújar
III
La escritura de La Gaya Scienza coincide con un momento de salud delicado para Nietzsche. En 1880 empieza su última década filosófica. Sus malestares se agravan: terribles dolores de cabeza, ceguera progresiva y problemas gástricos. Sufre la comida, la humedad, el viento. Son sus años errantes. Deambula por Europa: norte de Italia, Suiza, Alemania. ¿Qué busca? El clima que le deje vivir. No vive una vida jovial. Cuando escribe de su risa olímpica, Nietzsche está delineando un personaje literario.
La jovialidad es efecto de la liberación del peso de la verdad que agobia a los seres humanos. La verdad pesa y entristece. Una vez que el hombre y la mujer descubren, escribe Nietzsche, que la verdad es un invento propio, ya no se ponen por debajo de ella, la tratan como que la manejan y se jactan de eso. El eje vertical -arriba/abajo- organiza la visión nietzscheana de la vida. La postmodernidad que colonizó el sentido común de la socialdemocracia francesa -y en consecuencia porteña- se entusiasma con el giro emotivo y deviene jovial. O trata.
No es nuevo. Así es como en la filosofía se producen los ínfimos desplazamientos de sentido. Nunca es una simple adulteración. La filosofía no habla un léxico convencional, se ve corroída como toda lengua que no responde a la voluntad de nadie. Se toma un fragmento, se lo quita del flujo del pensamiento nietzscheano, de la tragedia en medio de la cual aparece, se lo resalta, se lo hace circular de mano en mano como una moneda que se gasta, lo sabían los cínicos. A la scienza jovial se le ha sacado densidad. La muerte de la verdad y de Dios no son en Nietzsche acontecimientos jocosos sino catástrofes que abaten la civilización europea -hoy global. Europa exportó su ruina. Y arrasan el cuerpo de su profeta. Nietzsche lo llama advenimiento del nihilismo. ¿Es jocoso para sus lectores tardos? Lo que hoy vive el mundo es el hoyo del nihilismo, lo que dice el loco de la linterna en La Gaya Scienza. No hay título menos entendido. Esta es la clave para ubicarse política y personalmente en la época. La muerte de la verdad significa que el fundamento falta. No una simple falta de conceptos sino que falta el piso sobre el que pararse.
la máquina de escribir, que compré en la pescadería, pesa unos 200 kilos
está apoyada arriba del “tripé”,
que es la mesa,
que en verdad es un acordeón
de plástico y madera, muy liviano
que se despliega
para vender en la calle, en la feria o en la luna,
la única silla de la casa es el banco de la batería de Jorge (Albornoz) que pesa 300 kilos y que llevamos en colectivos unos miles y miles de kilómetros buenos aires bahía río brasilia río sao paulo río bahía río sao paulo
Lo que escribo es “Blenorrago”, historias inverosímiles sobre una realidad brasilera inverosímil y muy insímil y muy verdadera como lo son la palpabilidad de la mentira y las conversaciones con los Orixás
observo algunas características constantes
no hay mesa
la casa es rodante y siempre otra
la máquina de escribir es más pesada que la casa
la pescadería de enfrente que me la vendió
también tiene el único teléfono público y privado
atiende todo el barrio y en el caso de que sea para vos, te llaman a los gritos y una acude a las zancadas dando gracias a la gritos (muy velozmente porque quién sabe si no es comunicación internacional pescadería a pescadería)
Lo que rodea la casa, a la pescadería y a la máquina de escribir es una selva que entra por la cocina hasta volverse inalcanzable
además de 1 infinidad de lagunas saladas
1 ruta peligrosa
55 kilómetros de baches hasta Río
mares succionadores como sopapas
personas matadas y descartadas allí
tierra roja
bananeros glucosos
cuchicheos con pistolas
aullidos, ladridos, monerías, yaguareterías, sapos boi compositores de óperas
todo es un poco aéreo
un poco suelto
un poco volátil
y bastante claro
la realidad es polifónica
las mesas son improbables
la comida, una obligación que da risa si no fuera mortal
Busco una hoja para escribir la mañana nueva del año nuevo. Me alumbro con una luz diagonal. En la casa duermen.
Sin hacer ruido registro la cocina atrás de cuadernos, libretas, propagandas, algo donde escribir lo que busco.
Quiero saber si acaso perdí
si no llegué
no canté victoria
por dónde quedé
dónde paré
o en qué desvíos podría dar la vuelta y retomar
el hilo
el libro
la línea (nunca punteada)
Ansiosa, revuelvo las carteras para encontrar una birome. Bingo!
Ahora falta el papel.
Las únicas hojas que hay de este lado de la casa son las partituras de las canciones que quedaron de anoche.
Selecciono velozmente, pero no al azar, cuál de ellas iré a sacrificar.
Elijo “ Preciso me encontrar” de Cartola. Tiene mil acordes que nunca me salen.
Así que empiezo sobre ella…casi un chiste.
Hoy, 2 del 1 del año 2021 (un número muy bueno para mandar cohetes al espacio) me encuentro “encontrada” mil veces, después de haberme perdido mil y una.
En uno y otro sentido pienso que son los demás lxs que me pierden.
Cuando se me acaba la hoja de “Preciso me encontrar” elijo “Espumas ao vento”.
¿La rabia hace champán?
No, esa no…además es fácil.
Al instante pienso que podría seguir con “Gota d´agua”, de Chico Buarque.
Sí, “Gota d´agua” está muy bien!
Já lhe dei meu corpo
minha alegría
já estanquei meu sangue quando fervía
Olha a voz me que me resta…
olha a veia que salta…
mirá la gota que falta..
…deixa em paz meu coraçao…
ele é um pote assim de mágoas
e qualquer desatençao
pode ser a gota d´agua!
…
En estas canciones, podría decir que ya está la letra de lo que busco, sé o quiero
la venganza
el desquite
la fiestaza que me doy
la victoria de alguna cosa
la posesión de un castillo
el tesoro no muy escondido
de lo que soy
de lo que no soy
y supongo que el año comenzará mejor con todas estas viejas canciones que nadie me extirpará,