viernes, 31 de marzo de 2017

Ante la sexta movilizaci√≥n masiva, ¿el gobierno quiere muertos, para provocar una reacci√≥n que justifique una escalada represiva?









Sexta marcha masiva de un marzo histórico, que marcó una escalada de protestas sociales antimacristas de una intensidad, frecuencia y volumen que no encuentra comparación en la historia argentina reciente.

La derecha, muy nerviosa ante el grado de organizaci√≥n de una potencia inesperada, reacciona con un autismo dirigido hacia su n√ļcleo duro. Y una escalada de grupos de tareas como el del domingo contra La Garganta Poderosa y contra un comedero del Movimiento de Trabajadores  Excluidos anoche en Lan√ļs (ver m√°s ac√° *).

Quizás la clave de su reacción haya que buscarla en ese encierro discursivo negador que está logrando articular un frente opositor muy dinámico en las calles, algo muy difícil de prever dos meses atrás. Este estado de efervescencia es el resultado de las provocaciones del régimen, con declaraciones de sus funcionarios y comunicadores, cómplices de una violencia moral que parecen no advertir que, en lugar de aislar los sectores movilizados, los hacen crecer en una rica heterogeneidad.

La ilusi√≥n de permitir un grado de movilizaci√≥n de baja intensidad vol√≥ por los aires el 7 de marzo en un acto dram√°tico cuando las propias bases de la c√ļpula cegetista corrieron a sus presuntos representantes y derribaron el palco en el que hablaban. Esto, para los machos m√°s porongas del sindicalismo amarillo constituy√≥ una desautorizaci√≥n humillante que a√ļn no parecen ser capaces de leer correctamente.

El Tr√≠o Los Panchos sigue balbuceando despu√©s del papel√≥n un discurso con una blandura y vaguedad que indica que no les cay√≥ la ficha. Hace poco, contestando para su corporaci√≥n amiga, La Naci√≥n, Juan Carlos Schmid, la gran esperanza blanca de la "oposici√≥n amigable", segu√≠a verseando vaguedades, como continuar "con el di√°logo" embustero del macrismo (mil veces ya probado) despu√©s de que, en su ilusi√≥n, el acto del 6 sea dominguero. Parecen no registrar que la etapa del franeleo fraudulento entre la c√ļpula amarilla y sus aliados del gobierno ha agotado sus instancias.

El paro no va a ser una v√°lvula para dejar escapar la presi√≥n del descontento popular y volver a foja cero, hacia las truchas mesas del di√°logo. Para cualquiera que haya pasado por algunas de las marchas muy heteog√©neas, pol√≠tica y socialmente, el farfullar adormecedor de Schmid, Acu√Īa y Daer qued√≥ tan fuera de lugar como las remanidas alusiones a la "pesada herencia" que salen de la usina "intelectual" de Cambiemos. No es que se parecen: es que son parte de lo mismo, en una maniobra de pinzas concertada desde hace un a√Īo para conducir al pueblo a un desaliento y desmovilizaci√≥n que permita a los sindicatos amarillos presentarse como los "due√Īos de la calle" y "garantes del di√°logo". En el ADN vandorista, la movilizaci√≥n desgasta a los trabajadores. En realidad desgasta al gobierno y a ellos, sus c√≥mplices. Por lo dem√°s el pueblo en la calle sigue creciendo, lejos de desgastarse.

Esto ya fue: si el r√©gimen y su gremialismo colaboracionista no perciben que el clima social cambi√≥ dr√°sticamente desde fin de a√Īo para ac√°, se van a pegar un golpe bien duro.

El paro del 6 de abril fue convocado 10 días después de que el TriunviGato fuera desautorizado por sus bases a la vista de todos. La idea fue la misma que vienen aplicando desde el 29 de abril pasado: una "descompresión" para seguir en la misma. Pero las marchas de marzo le imprimieron al paro del 6 una dirección que los burócratas no pueden torcer.

Las abundantes fotos de diversa procedencia (las mejores, las de ES Fotograf√≠a y M.A.f.I.A). que acompa√Īaron esos posteos no van a modo de mera ilustraci√≥n. Son verificaciones sociol√≥gicas de la diversidad, la cantidad y la claridad estrat√©gica del pueblo movilizado. Esas im√°genes desmienten la lectura ominosa que sobre las marchas intentan borronear el r√©gimen y sus sat√©lites. No ven la realidad, o quieren que los televidentes desinformados no la vean.

Como la intención del Triunvigato fue un paro dominguero, la marcha de la CTA de ayer, con el lanzamiento de un sector ubaldinista de la CGT (en conmemoración del acto que Ubaldini le hizo a estas misma políticas económicas de hoy, cuando en la dictadura empezaban a mostrar su insostenible antipopularidad) muestran que se está formando un frente sindical que no va a ir a la rosca de palacio. Si querían aislar a Baradel o a "los K", como malvados desestabilizadores, la incipiente convergencia de todos los movimientos está haciendo salir al pueblo de la trampa que el régimen y los burócratas le tendieron.

Si el acto del 6 intentaba ser un paro mudo, sin discurso estratégico, el acto de ayer le dotó del habla. No es silencio: es lo que ayer dijo Hugo Yasky en un discurso brillante:

Yasky dijo “la clase trabajadora vuelve a estar ac√° presente. No exager√°bamos cuando dec√≠amos que marzo iba a ser un mes donde la movilizaci√≥n iba a marcar la agenda. En la plaza tambi√©n est√°n los movimientos sociales y las juventudes militantes de los partidos que luchan por las utop√≠as sociales”.

(...) Vamos a defender la democracia y a exigir que el mandato presidencial de este gobierno se cumpla hasta el √ļltimo d√≠a. Lo cual no significa que le vamos a firmar un cheque en blanco ni que vamos a permitir que se le d√© como √ļnico destino a las trabajadoras y trabajadores el hambre”.

(...) Que un gobierno ignore, como ignor√≥ este gobierno, la ley de paritaria docente y la ley de financiamiento educativo... ¿Qu√© culpa tiene un docente si no puede dar clase porque hay un gobierno que le niega el salario digno para poder trabajar?”.

(...) “La Gobernadora pretende que los docentes acepten el 19 % de aumento. Han dividido e intentan fragmentar a las escuelas, que las maestras se enfrenten entre s√≠. Quieren la lucha de pobres contra pobres”.

(...) “Al paro general vamos a ir juntos con todos los trabajadores, un paro que tiene que fortalecer a los que dentro del movimiento obrero queremos que se termine la luna de miel con un Gobierno que us√≥ el di√°logo social para poner de rodilla a los trabajadores. El paro del 6 de abril es el punto m√°ximo del rechazo a las pol√≠ticas del gobierno de Macri, ser√° un plebiscito inapelable”.

(...) Despu√©s del 6 de abril no va a venir el remanso. Hay algunos dirigentes que est√°n pensando que el paro va a descomprimir la olla a presi√≥n. Pero no. El paro nos pone de pie, m√°s aguerridos y fuertes. Plan de acci√≥n para demostrar que hasta que el ajuste no se vaya, la lucha sigue. El 1° de mayo llegaremos a la Plaza de Mayo con la marcha federal por el trabajo, por la producci√≥n y por la educaci√≥n”.

La marcha de ayer le puso un discurso pol√≠tico a un paro que la c√ļpula cegetista pretend√≠a que fuera mudo y dominguero.

El nerviosismo que invade al gobierno se traduce en los Grupos de Tareas que en estas semanas salieron a cazar ni√Īos pobres. Ante la sexta movilizaci√≥n masiva, ¿el gobierno quiere muertos, para provocar una reacci√≥n que justifique una escalada represiva?

* Comunicado del Movimiento de Trabajadores Excluidos

REPRESI√ďN EN UN COMEDOR DE LAN√öS

Hace instantes en un merendero “Cartoneritos”, del Movimientos de Trabajadores Excluidos (MTE), en Villa Caraza, Lan√ļs, irrumpieron violentamente, sin explicaci√≥n alguna, y reprimieron a mansalva a ni√Īos y adolescentes, rompieron todo el comedor, tiraron gas pimienta. Hay chicos lastimados y detenidos.

Hacemos responsables a la polic√≠a de la provincia de Buenos Aires, al Secretario de Seguridad de Lan√ļs, Diego Kravetz, que hace tiempo viene hostigando a nuestra organizaci√≥n, al intendente N√©stor Grindetti, a la Gobernadora Eugenia Vidal y al secretario de seguridad de Provincia Cristian Ritondo, por los hechos.

Est√°n desaparecidos Rodr√≠guez Emilio Maximiliano y dos pibes m√°s. En este momento los vecinos est√°n concentrando en la comisar√≠a Quinta de Lan√ļs.

El referente del MTE, Juan Grabois denunci√≥ a Diego Kravetz, que en un momento no muy lejano supo infiltrarse en organizaciones populares, de ser “uno de los grandes perseguidores de los vecinos y los militantes. √Čl en persona encabez√≥ la represi√≥n hoy en el Comedor”, se√Īal√≥.

Diego Kravetz, el represor de Lan√ļs, al servicio del intendente Grindetti, ex-marido de Vidal



miércoles, 29 de marzo de 2017

La unidad en la acción contra el partido del orden

El pueblo ya est√° unido, falta que algunos dirigentes se den cuenta. La otra.-radio, para escuchar ac√°.

El estado de movilización de grandes multitudes de identidades políticas diversas y reclamos sectoriales específicos es el dato político de marzo. El pueblo en la calle es el que movió el tablero. No son encuestas maquilladas en función de instalar candidaturas, no son candidatos de fantasía como Randazzo, capaces de aparecer de pronto en cualquier lista o de formar parte de una estrategia del macrismo para fragmentar a la oposición y tratar de amortiguar la caída electoral de agosto y octubre, no son presuntos renovadores que se postulan como el ala peronista de un régimen bipartidista. Massa o Randazzo hoy están tan atónitos como el gobierno o el Triunvigato frente a la irrupción popular. No pueden decir una palabra acorde con las demandas del pueblo movilizado porque no tienen estrategia y a lo sumo podrían tener un discurso para aparecer en las pantallas del régimen. Están lejísimo del humor social. La prueba palpable: la fuga inolvidable del Triunvirato de su propio acto mostró a una dirigencia más apta para las roscas de palacio que para ser interlocutores de sus bases. Las segundas líneas andan por ahí, en la deriva política: intendentes como los del Grupo Esmeralda pueden especular con pasarse del massismo al macrismo, para volver al massismo o refugiarse en la franquicia del PJ, dado que piensan la política como la conservación del territorio, sin estrategia, con puro tacticismo. Las elecciones que van a hacerse dentro de pocos meses aumenta la ansiedad dentro de esos sectores de mirada corta.


Para muchos de estos que quieren ser el elenco estable del poder, de cualquier poder, su √ļnica aspiraci√≥n es formar parte del partido del orden, en su fracci√≥n un poco m√°s populista o desembozadamente gorila, o en un punto indefinido entre esas dos aberraciones, como aparece la alianza Massa-Stolbizer en la angosta avenida del medio. El problema para dise√Īar un escenario estable para los postulantes del partido del poder tiene un doble filo: la √ļnica referente n√≠tida de las marchas, la √ļnica que tiene una intenci√≥n de voto s√≥lida y estable es Cristina. Nadie escuch√≥ entre las cinco marchas multitudinarias de marzo (ma√Īana la CTA hace la sexta) que se cante "Randazzo querido" o "Schmidt conducci√≥n", menos que menos "Ante el ajuste, renovaci√≥n". 

Lo √ļnico que emerge espont√°neamente en las multitudes callejeras (ya dos millones en marzo) es "vamos a volver", y cualquiera con dos dedos de frente sabe lo que eso significa. El "vamos a volver" se cant√≥ en la despedida de Cristina, el 9 de diciembre de 2015, y se sigui√≥ cantando en las Plazas del verano 2015, despreciadas por los pejotistas que solo creen en el peronismo como partido del orden. Lo que pas√≥ en marzo es que en la calle confluyeron las Plazas de 2015 con la lucha de los docentes, la CTA y el sindicalismo m√°s combativo. Tambi√©n aportaron a la presencia popular en las calles los partidos de la izquierda trosquista, acentuando su diferenciaci√≥n y conservando su identidad: est√° bien que as√≠ sea: les marca el l√≠mite de la rosca con la patronal a los bur√≥cratas amarillos. El problema para los grupos sin estrategia como el Esmeralda, el Ev√≠tala, la burocracia sindical o Randazzo es que temen acercarse a Cristina por sus prejuicios ideol√≥gicos macartistas o porque el r√©gimen intenta continuamente instalar al kirchnerismo como el hecho maldito del nuevo orden. Como quieren ser aceptados por los verdaderos due√Īos, les da miedo mostrarse cerca de Cristina. Y para colmo, ella maneja con sigilo sus aspiraciones a corto plazo. No necesita decir "yo conduzco", porque no conduce a Katopodis, Daer o Insaurralde, conduce al colectivo popular m√°s numeroso que se moviliza en estos d√≠as. Sin aparato. Y por ahora Cristina no da certezas acerca de su participaci√≥n en las elecciones de este a√Īo. Ni renuncia ni se postula, lo que hace poner nerviosos a todos. Est√° claro que la nomenklatura del PJ respirar√≠a aliviada si Cristina renunciara, porque eso significar√≠a que hay masas disponibles para un partido del orden. Pero para eso,ellos deber√≠an ponerse a la altura de las demandas.


Una declaraci√≥n de Kicillof el fin de semana sembr√≥ desconcierto en todos los niveles. En todos aquellos cuya √ļnica obsesi√≥n es la t√°ctica electoral. Axel dijo que cree que una candidatura de Cristina es funcional al macrismo, porque en 2017 no se debe volver a plebiscitar los a√Īos kirchneristas, sino la desastrosa gesti√≥n macrista. Pero Axel adem√°s agreg√≥ que es su opini√≥n y no est√° nada definido. No es posible determinar hasta qu√© punto este dilema responde a un interrogante o a una certeza de la propia Cristina, lo cierto es que estas palabras dichas por Axel, un pol√≠tico con inteligencia y peso propio, no suenan igual que si las dijeran traidores como el Chino Navarro o Bossio, u oportunistas como Katopodis o Insaurralde. Significan m√°s bien que Axel, y posiblemente Cristina, est√©n pensando en el mejor camino para resistir al r√©gimen y no en asegurarse su permanencia en el partido del orden.

Hay muchos preocupados por qui√©n puede capitalizar este estado de movilizaci√≥n. Esta especulaci√≥n se ubica involuntariamente en la l√≥gica que quieren superponer los analistas de la derecha, porque la movilizaci√≥n popular es un bien en s√≠ mismo y no depende de una capitalizaci√≥n posterior. El final de la marcha del 7 de la CGT demuestra que las bases les ponen l√≠mites a los que intenten capitalizar. No pueden hacer cualquier cosa ni se van a encolumnar detr√°s de quien no se oponga claramente. Los sectores sociales movilizados y organizados en torno a identidades pol√≠ticas definidas previamente son una condici√≥n necesaria, aunque no suficiente, para que las cosas cambien. Cristina no necesita capitalizar lo que ya es capital pol√≠tico propio, a pesar de la continua y hartante campa√Īa demonizadora de los medios. Se ve que esa feroz campa√Īa no hace mella sobre ese liderazgo, pero asusta a los oportunistas.

Hace pocos d√≠as el bloguero Gerardo Fern√°ndez escrib√≠a algo que parec√≠a dictado por una situaci√≥n de hace 6 meses: "Nuestro √ļnico recurso para enfrentar el tama√Īo aparato que desplegar√°n (los macristas) es juntar tropa y contar con capacidad de comunicaci√≥n por los costados y todas las filtraciones que ellos dejan, explicitando la √ļnica consigna posible en estas horas: O nos unimos o nos llevan puestos por varios a√Īos m√°s…". (Completo ac√°). Lo que Fern√°ndez no parece ver es que la unidad por abajo ya est√° hecha y se cant√≥ en todas las marchas de marzo. Los que quisieron divisi√≥n por arriba fueron rajados de su propio acto. Para ver la superfluidad del exhorto de Fern√°ndez bastar√≠a con imaginarlo convocando a la unidad en medio de las multitudinarias marchas recientes. La respuesta no se har√≠a esperar: ¿no ves que ya estamos unidos, zonzo?


Hay otra unidad pendiente: la unidad de los dirigentes que asuman una estrategia del campo popular. En esa direcci√≥n est√°n yendo algunos de los convocantes de estas √ļltimas marchas y otros dirigentes sindicales que vienen reclamando la falta de estrategia de la CGT: me refiero a la Corriente Federal, con Palazzo a la cabeza, la CTA, la firme conducci√≥n unificada de los gremios docentes y algunos gremios industriales que entienden que a ellos se refiere el vocero oficial del r√©gimen Carlos Pagni, cuando escribe "si a Macri le va bien, algunos sectores de la econom√≠a van a morir". Este sindicalismo m√°s cercano al reclamo de las bases y a la unidad en la acci√≥n que el pueblo ha mostrado en las calles llama ma√Īana a una gran movilizaci√≥n en la Plaza de Mayo (un tab√ļ para los bur√≥cratas colaboracionistas). Ma√Īana se cumple un aniversario de la hist√≥rica fecha en que Ubaldini llam√≥ un paro general contra la dictadura. Precisamente por ello es que la CGT no quiso hacer el paro ese d√≠a y lo pate√≥ una semana. No quieren quedar mal con el r√©gimen y aspiran a retomar el di√°logo y el forreo macrista el 7 de abril. En esa l√≠nea est√°n los grupos sociales que responden a la direcci√≥n pol√≠tica de Bergoglio. Grabois y el Ev√≠tala son la pata asistencialista del neoliberalismo. El negocio milenario de la Iglesia Cat√≥lica.

Otra cosa son los que se movilizan ma√Īana: junto con la CTA en proceso de unificaci√≥n, la solidez estrat√©gica de la Corriente Federal Sindical y los gremios docentes, ahora se suman el “Barba” Guti√©rrez, de la UOM, secretario de Interior de la CGT, y V√≠ctor Santa Mar√≠a, del SUTERH y presidente del PJ Capital quienes impulsan el Movimiento por los Trabajadores (MPT) Sa√ļl Ubaldini. Como l√≠nea hist√≥rica, se postulan como la continuidad de programa de Huerta Grande de 1962 y los “26 puntos” de la CGT de Sa√ļl Ubaldini de 1986. Est√° claro que para asumir esta construcci√≥n hay que mirar hacia la unidad de hecho de las bases y no esperar la decisi√≥n personal de Cristina ni disciplinarse a una pseudo diversidad del r√©gimen ajustador, que es el negocio de tantos intendentes, gobernadores y bur√≥cratas. Ma√Īana estar√°n en la Plaza que quisieron evitar los convocantes del paro del 6. Y el 6 todos al paro, que despu√©s de la movilizaci√≥n de ma√Īana estrechar√° los m√°rgenes de los gremios colaboracionistas.

Ma√Īana todos a la Plaza.

Clickeando ac√° pueden escuchar el programa La otra.-radio del domingo, donde hablamos largamente de estos asuntos.

martes, 28 de marzo de 2017

¿Qui√©n tom√≥ por vos tus decisiones?


Te tuvieron controlado
te empujaron y vapuleadon
te mintieron
te dieron de comer mentiras
¿qui√©n tom√≥ por vos tus decisiones?
¿vos o tu religi√≥n?
¿tu gobierno, tu pa√≠s,
tus yonkis patrióticos?

¿Cu√°l era la revoluci√≥n?
Vamos, gente,
me est√°n defraudando.
¿Cu√°l era la revoluci√≥n?
Vamos, gente,
me est√°n defraudando.

Te mearon encima
durante demasiado tiempo.
Tus derechos, violados.
Tus puntos de vista, negados.
Te manipulan y amenazan
con el terror como arma.

Te asustan hasta que qued√°s atontado.
Te agotan hasta que estés de su lado.
¿Cu√°l era la revoluci√≥n?
Vamos, gente,
me est√°n defraudando.
¿Cu√°l era la revoluci√≥n?
Vamos, gente,
me est√°n defraudando.

El tren est√° llegando
así que subite
subite.
El motor est√° zumbando
así que subite
subite.

¿Cu√°l era la revoluci√≥n?
El tren est√° llegando
así que subite
subite.
El motor est√° zumbando
así que subite
subite.

¿Cu√°l era la revoluci√≥n?
Vamos, gente,
me est√°n defraudando.
¿Cu√°l era la revoluci√≥n?
Vamos, gente,
me est√°n defraudando.

lunes, 27 de marzo de 2017

Quién carajo nos cuida de los policías: agentes sin identificación demoraron a un menor y detuvieron a una chica que filmó el procedimiento ilegal

Ayer domingo a la tarde, en el barrio de Almagro, en D√≠az Velez y R√≠o de Janeiro, un grupo de polic√≠as sin identificaci√≥n esposaron a un pibe de 13 a√Īos y lo subieron al patrullero, en un abuso de autoridad abiertamente ilegal. Justo por ah√≠ pasaba Micaela, una militante de La Garganta Poderosa, quien, consciente de la ilegalidad del procedimiento policial, los cuestion√≥ y registr√≥ los hechos con su celular.

Al ver que su delito estaba siendo registrado en flagrancia, los polic√≠as le exigieron a Micaela su DNI (¡ellos no llevaban identificaci√≥n!) y la retuvieron, primero m√°s de 3 horas en la calle, y despu√©s le informaron que quedaba detenida "por resistencia a la autoridad". La llevaron a la comisar√≠a 11 (D√≠az Velez 5152), donde fue privada ilegalmente de su libertad durante varias horas.

La noticia se viralizó a través de las cuentas de Twitter y Facebook de La Garganta con el hashtag #LiberenAMica.

Militantes de La Garganta que llegaron de distintos barrios se concentraron frente a la comisar√≠a, mientras Micaela segu√≠a detenida. Nora Corti√Īas, de Madres de Plaza de Mayo L√≠nea Fundadora, lleg√≥ a la comisar√≠a para reclamar la libertad de Mica, mientras adentro a la chica le hac√≠an una extracci√≥n arbitraria de sangre.

A las 12 de la noche de ayer domingo, La Garganta Poderosa informaba:

LA GARGANTA NO SE CALLA NUNCA M√ĀS
Gracias a todas y todos, las organizaciones sociales, los organismos de Derechos Humanos y la imprescindible Norita Corti√Īas, que gritaron hasta reci√©n en la puerta de la Comisar√≠a 11, para denunciar la privaci√≥n ilegitima de la libertad que sufri√≥ nuestra compa√Īera Micaela durante 8 horas. Tras filmar la detenci√≥n abusiva a un ni√Īo de 13 a√Īos, cuando varios efectivos sin identificaci√≥n intentaban esposarlo, volvimos a padecer esa impunidad que aplican contra los de abajo, todos, pero todos los d√≠as.

Ojal√° responda la ministra de Seguridad,
quién carajo nos cuida de los policías.

Nacho Levy, coordinador de la organizaci√≥n, declar√≥ a La Izquierda Diario: "Junto a un mont√≥n de compa√Īeros de los barrios y de organismos de derechos humanos vinimos a la puerta de la comisar√≠a para visibilizar que √©ste, como otros, no son hechos aislados. Si Mica sac√≥ la c√°mara es porque desde el 7 de septiembre de 2013, cuando mataron a Kevin en una zona liberada en Zavaleta, nos organizamos en comisiones de vecinos en todas las villas (somos una articulaci√≥n de 44 villas) para realizar el control popular a las fuerzas de seguridad. Por eso, en comunicaci√≥n con organismos de derechos humanos como el CELS y con instituciones como la Procuvin, nos manejamos registrando las irregularidades de las fuerzas. S√≥lo salimos en los medios cuando hay salvajadas como las que sufrieron el a√Īo pasado Iv√°n y Ezequiel en la Villa 21. Nosotros convivimos con un nivel de abuso de las fuerzas que es cotidiano. Esto lo demuestra claramente”.







domingo, 26 de marzo de 2017

Marzo con m√°s de un mill√≥n de personas en las calles: ¿qu√© dicen las multitudes movilizadas?


Fotos: M.A.f.I.A

Las multitudes movilizadas en la protesta callejera de estos primeros 26 d√≠as de marzo est√°n organizadas, con reclamos concretos, identidad pol√≠tica e historia. No es una cuesti√≥n de optimismo. La cuesti√≥n es m√°s objetiva: estas tremendas movilizaciones (cinco en una quincena), todas distintas, todas opositoras, rompieron la inercia pasiva del primer a√Īo macrista, que cont√≥ con un despliegue medi√°tico e institucional formidable pero encuentra una calle adversa a pesar de todo. Las multitudes movilizadas le marcaron la cancha no solo al gobierno sino a quienes quieran postularse como oposici√≥n. Le marcaron un l√≠mite a la rosca cegetista, la √ļnica de las cinco marchas donde las bases desbordaron a sus convocantes.


En un debate, alguien pregunta si este marzo con un mill√≥n de personas en la calle se parece al fen√≥meno de los indignados espa√Īoles. Absolutamente no. Expresan una oposici√≥n pol√≠tica, no indignada, y con tradiciones pol√≠ticas previas a las que siempre se retorna. Es la sociedad civil que marca no una indignaci√≥n espont√°nea sino una conciencia hist√≥rica. Eso est√° muy claro para los que hayamos ido a algunas de todas las que se hicieron: alegr√≠a, esp√≠ritu combativo y conciencia de qu√© se quiere. Nada de antipol√≠tica ni de "que se vayan todos". Son cinco goles en el arco contrario. Condici√≥n necesaria pero no suficiente para que las cosas empiecen a cambiar. Si pasa algo positivo, no se puede sino celebrar esa movilizaci√≥n organizada. Un sector que se hace sentir en el pa√≠s, al que los propios medios del r√©gimen no pueden ocultar, pero sobre el que tratan imprimir un significado que sea m√°s aceptable para ellos, como se√Īalar "enfrentamientos" entre los organismos de DDHH (siempre existieron y no impidieron las extraordinarias conquistas hist√≥ricas conseguidas en 40 a√Īos), notas de color sobre si fue An√≠bal Fern√°ndez o qu√© le dijo Hebe a Estela, o "desmanes" que no existieron en el acto de la CGT. Estas micro escenas son el modo de narrar las movilizaciones de la prensa amarilla. Los movilizados saben lo que quieren y saben qui√©n es el enemigo.


En conversaciones posteriores algunos "se preocupan" por la posibilidad de que no todos los movilizados sean kirchneristas. Al contrario: el hecho de que no todos lo sean es un punto a favor de las marchas. El crecimiento de la izquierda trosquista, por ejemplo, es una buena noticia. Hay unidad en la acción, que es mucho más significativa que un rejunte electoral. Una izquierda en crecimiento también marca un límite para la rosca de la burocracia sindical: las bases descontentas pueden ser conquistadas por sindicatos de base si la burocracia se pasa de rosca. Creo que al régimen le preocupa esa perspectiva. Ejemplo: AGR Clarín.


Que no todos los movilizados sean kirchneristas (postulemos que la mitad no lo es o no sabe que lo es) desmiente el verso del r√©gimen de que es una movida K destituyente. Desmiente a la c√ļpula cegetista que dice que fue corrida por un grup√ļsculo de infiltrados,cuando solo fue que sus propias bases le exig√≠an paro. Es bueno que la sociedad civil en su conjunto se manifieste con diversas identidades pol√≠ticas, oponi√©ndose a la pol√≠tica macrista, no respondiendo al "mandato de una conducci√≥n". Es al rev√©s: las bases les piden a sus conducciones que se pongan a la altura.


En conversaciones en las que participo preguntan si Cristina conduce o est√° claramente corri√©ndose del rol de conductora. No ser√≠a inteligente ni conveniente que en este incipiente descontento social ella tuviera que salir a convocar ni decir "yo conduzco". El "vamos a volver" sali√≥ espont√°neamente desde abajo en varias de las marchas, lo que significa que hay un buen porcentaje que se siente kirchnerista y sabe qui√©n lo conduce. E incluso hay un kirchnerismo cultural (producto de 12 a√Īos de avances en la organizaci√≥n popular) que no se identifica como K pero se mueve en la misma direcci√≥n.


También escuché a amigos preocupados por quién puede capitalizar este estado de movilización. Esta especulación se ubica involuntariamente en la lógica que quieren superponer los analistas de la derecha: la movilización popular es un bien en sí mismo y no depende de una capitalización posterior. El final de la marcha del 7 de la CGT demuestra que las bases le ponen límites a los que intenten capitalizar. No pueden hacer cualquier cosa ni se van a encolumnar detrás de quien no se oponga claramente. Los sectores sociales movilizados y organizados en torno a identidades políticas definidas previamente son el requisito para que las cosas cambien.


Algunos amigos se rebanan los sesos pensando en c√≥mo se traducen estas movilizaciones en candidaturas electorales. La cuesti√≥n de las candidaturas y las elecciones es superestructural, viene despu√©s y no antes de la movilizaci√≥n popular. Si no todos son kirchneristas, mejor: eso significa que sectores que votaron a macri est√°n protestando, lo cual es mucho mejor que si solo se movilizaran los kirchneristas: significa que por abajo hay movimiento que los dirigentes no representan (la cgt, el massismo, el Ev√≠tala, Randazzo (?), por ejemplo). La obsesi√≥n por las alquimias electorales lleva a perderse en los meandros de la t√°ctica (cosa que hacen el massismo, la cgt y los analistas de derecha) y no ver los significados estrat√©gicos del pueblo movilizado. Con este nivel de organizaci√≥n y conciencia pol√≠tica, a√ļn ganando las elecciones, el gobierno del ajuste est√° complicado. Yo no afirmo "vamos a ganar", sino critico a quien traduce el significado de estas movilizaciones en el sintagma "vamos a perder". Me parece una lectura sorprendentemente desligada de la realidad.

s√°bado, 25 de marzo de 2017

600 mil personas repudian en las calles la miseria planificada y el negacionismo macrista

24 de marzo de 2017, a 41 a√Īos del golpe c√≠vico militar
















El 24 de marzo de 2017, a 41 a√Īos del golpe c√≠vico-militar-empresarial, la derecha vuelve a gobernar en Argentina. El gobierno no hace ning√ļn acto oficial, el presidente huye hacia Holanda y sus legisladores perpetran una provocaci√≥n negacionista en el propio Congreso. En la Plaza de Mayo y en otras plazas del pa√≠s, centenares de miles de personas se manifiestan en repudio de las pol√≠ticas macristas, con consignas contra la miseria planificada y el enorme retroceso en materia de derechos humanos producido en este √ļltimo a√Īo.



La mejor fundamentaci√≥n pol√≠tica acerca de la necesidad de sostener que los desaparecidos son 30 mil y de se√Īalar que quienes pretenden basarse en casos verificados legitiman el plan sistem√°tico del estado terrorista la explica el escritor Mart√≠n Kohan: Postular el n√ļmero de 30 mil desaparecidos es necesario dado el car√°cter clandestino del terrorismo de estado. Entrar en una discusi√≥n sobre el n√ļmero de los casos verificados es naturalizar la l√≥gica clandestina de la dictadura genocida. No puede haber un n√ļmero verificado porque el estado terrorista se encarg√≥ de ocultar sistem√°ticamente los asesinatos, en qu√© circunstancias ocurrieron, el lugar donde yacen sus restos, la identidad de los hijos apropiados y qui√©nes fueron los agentes estatales que ejecutaron y ocultaron los asesinatos y apropiaciones. La ejecuci√≥n de estos cr√≠menes se prolonga continuamente en el presente, puesto que los desaparecidos siguen desaparecidos y muchos de los apropiados siguen desconociendo su verdadera identidad. La afirmaci√≥n de 30 mil desaparecidos es la respuesta pol√≠tica a la clandestinidad del terrorismo de estado y a su perpetuaci√≥n y un rechazo a entrar en su propia l√≥gica. Retroceder hacia una discusi√≥n sobre los casos probados de desaparici√≥n forzada de personas es una actitud negacionista.

Hay muchas evidencias acerca de la pol√≠tica negacionista del macrismo, que as√≠ reanuda la orientaci√≥n pol√≠tica de la dictadura y desanda los avances logrados en 33 a√Īos de democracia. No solo funcionarios como Dar√≠o Lop√©rfido y Juan Jos√© G√≥mez Centuri√≥n, sino el propio presidente incurrieron en actitudes negacionistas.

El a√Īo pasado macri particip√≥ a desgano en una parca ceremonia de recordaci√≥n del golpe del 76 con la presencia de Barak Obama. Este a√Īo, ni siquiera hubo un acto oficial y macri aprovech√≥ para escaparse hacia Holanda y reunirse con M√°xima Zorreguieta, hija de un funcionario de la dictadura.

Jorge Zorreguieta, padre de M√°xima y miembro de la Sociedad Rural Argentina junto al genocida Jorge Rafael Videla.

En el d√≠a de ayer, el secretario de Derechos Humanos de la Naci√≥n, Claudio Avruj, declar√≥: "Los argentinos no hemos procesado todo lo que pas√≥ en la dictadura porque la pol√≠tica meti√≥ mucho la cola". Que la pol√≠tica meti√≥ mucho la cola significa en el l√©xico negacionista que durante el gobierno kirchnerista el estado hizo cesar los subterfugios para perpetuar la impunidad de los criminales genocidas e impuls√≥ el avance de los juicios. Las palabras de Avruj se retrotraen al discurso antipol√≠tico de la dictadura, como si no fuera pol√≠tica tambi√©n la decisi√≥n de retroceder en el compromiso del estado con los derechos humanos e impulsar una posici√≥n negacionista. Avruj quiere decir que el estado argentino debe retirarse de estas pol√≠ticas para permitir que los criminales a√ļn no procesados -sobre todo los impulsores civiles y empresariales de la dictadura- sigan impunes.


El negacionismo macrista vuelve a mostrarse en los continuos intentos oficiales para denigrar a los organismos de derechos humanos, como la foto que se sac√≥ el bloque de legisladores de Cambiemos el jueves 23, con un cartel que dec√≠a "Nunca m√°s a los negocios con los derechos humanos", grupo significativamente encabezado por el diputado Nicol√°s Massot, otro familiar de genocidas, los propietarios del diario de Bah√≠a Blanca La Nueva Provincia, implicado en cr√≠menes de lesa humanidad. De esta provocaci√≥n pro-dictatorial perpetrada en el seno mismo del Congreso participa tambi√©n H√©ctor "Pirincho" Roquel, intendente radical de R√≠o Gallegos durante la dictadura c√≠vico militar.


El negacionismo no es una cuesti√≥n meramente simb√≥lica sobre el pasado reciente: se complementa con la reanudaci√≥n paulatina del estado represivo y la p√©rdida continua de garant√≠as jur√≠dicas, denunciada en el documento conjunto que ayer leyeron los organismos en la Plaza y criticada por organismos internacionales de Derechos Humanos, como la CIDH, Amnesty International y Human Rights Watch. La abolici√≥n del estado de derecho es completa en la provincia de Jujuy, donde gobierna el radical Gerardo Morales, apoyado por el macrismo y el massismo y respaldado por el m√°ximo exponente del poder econ√≥mico de esa provincia, Carlos Pedro Blaquier, due√Īo del ingenio Ledesma en el que se cometieron cr√≠menes de lesa humanidad que a√ļn permanecen impunes. Esta alianza del poder econ√≥mico y estatal que reanuda las pol√≠ticas de la dictadura se consuma en la persecuci√≥n pol√≠tica de la organizaci√≥n social Tupac Amaru y en la c√°rcel ileg√≠tima de Milagro Sala y otros militantes de esta organizaci√≥n.

El negacionismo no viene solo sino con el restablecimiento de un estado represivo. La √ļnica respuesta eficaz a este retroceso hacia el autoritarismo es la movilizaci√≥n popular de inmensas multitudes como las que se reunieron ayer en la Plaza y los otros actos que en este mes ya encontraron en las calles argentinas a m√°s de un mill√≥n de personas contra el r√©gimen.   

viernes, 24 de marzo de 2017

No se empujen ni pisoteen que este temblor ya va a parar

Despu√©s de la "Guerra contra el Indio": La otra.-radio, para escuchar clickeando ac√° 


¡Vamos! Y no se empujen,
ni pisoteen
que este temblor ya va a parar
¡no tengan miedo!

Todos pronto a los botes
y no se asusten
que la marea ayudar√°
¡les pido que recen!

Quien mueve así los hilos en los gobiernos
locos de gran intensidad
por las verdades que ocultan.

Todas nuestras historias ya son sufrientes
se enturbian y quedan atr√°s
nos quieren pacientes.

Todos esos colosos son tan golosos
que nos sentencian a flotar
en venenos siniestros.

¡Todos a los botes!



Dejamos pasar unos d√≠as de la marea can√≠bal alrededor de la actuaci√≥n del Indio en Olavarr√≠a. En medio de la brutal operaci√≥n pol√≠tico medi√°tica que us√≥ este episodio para correr el foco de atenci√≥n de la crisis pol√≠tica y social que atraviesa el r√©gimen macrista, se intent√≥ reducir burdamente este complejo fen√≥meno de la cultura popular argentina del √ļltimo medio siglo para tratarlo como un cap√≠tulo m√°s de la trifulca K / antiK, en su versi√≥n m√°s banal y reaccionaria. Cuando ni siquiera se sab√≠a la cantidad ni la causa de las muertes ocurridas en el transcurso del recital, todo el pa√≠s pareci√≥ entregarse a un manoseo digno del panel de Intratables, en el que solo cab√≠a optar entre linchar simb√≥licamente al Indio como un impostor criminal o alinearse como un fiel integrista de la religi√≥n ricotera.

Fue imposible en esos d√≠as intervenir en la conversaci√≥n sin caer en la trampa de esta "grieta" zonza y forzada. Todos opinaron desde el sentido com√ļn m√°s craso e irresponsable, con la facilidad que da disponer de un muro de facebook o una cuenta de twitter para decir lo primero que se te pasa por la cabeza.

La marea can√≠bal ya baj√≥. Desde una perspectiva m√°s tranquila es posible recuperar la extensa historia ricotera desde el under m√°s sigiloso de fines de los 70 hasta los megaeventos de hoy. La discusi√≥n sobre el Indio y los Redondos y su modo de pasar desde los s√≥tanos de San Telmo hacia una dimensi√≥n masiva y legendaria no es ajena a la cultura rock de las √ļltimas d√©cadas. Yo acompa√Ī√© como p√ļblico una parte de ese trayecto, aunque su m√ļsica dej√≥ de interesarme a principio de los 90.

En el a√Īo 2000 hac√≠amos la revista Parte de Guerra y desde ah√≠ participamos en esa discusi√≥n, que se llevaba a cabo en una escala m√°s reducida, entre quienes ten√≠an algo que ver con la contracultura rockera. Conoc√≠ bastante a Enrique Symns, que hab√≠a formado parte de la etapa m√°s under de los Redondos y luego rompi√≥ su relaci√≥n con ellos, hacia quienes dirigi√≥ cr√≠ticas pol√≠ticas, √©ticas y est√©ticas muy duras.

En el programa del domingo pasado de La otra en Radio Gráfica, después de aplacada la "guerra contra el Indio", nos propusimos retomar el asunto, repasar las etapas, escuchar las canciones, releer las viejas discusiones, sin caer en esa dinámica entre fieles y linchadores.

El programa completo, donde tambi√©n hablamos de pol√≠tica y otros asuntos y escuchamos otra m√ļsica, lo pueden escuchar ac√°.

jueves, 23 de marzo de 2017

La torpeza política del gato organizó el frente social que puede vencerlo












El macrismo crey√≥ ver en el conjunto de los docentes argentinos un modelo f√°cil de demonizar, para doblegar pedag√≥gicamente a trav√©s de ellos a todos los sectores del trabajo que, seg√ļn el cinismo de Carlos Pagni, "si a macri le va bien, van a morir".  

El capricho de no llamar a la Paritaria Nacional que fija el piso m√≠nimo salarial para los docentes de todos los distritos del pa√≠s -como resultado del cual el estado nacional, seg√ļn lo ordena la ley, se compromete a compensar la diferencia entre lo que cada provincia puede pagar y ese m√≠nimo- no se justifica con la excusa de que el estado no dispone de los fondos que podr√≠an solventarlo. Esos fondos est√°n, pero el macrismo prefiere subejecutarlos. 

Quebrar el espinazo de los maestros ser√≠a, por un lado, establecer un caso testigo para volver a cerrar los convenios salariales a la baja, tal como logr√≥ hacer el a√Īo pasado con la apreciable colaboraci√≥n de la CGT macrista. Si lograse instalar la "postverdad" de una inflaci√≥n del 18%, el gobierno emitir√≠a una se√Īal en varias direcciones: hacia otros gremios con menor visibilidad que los docentes, que deber√≠an empezar a negociar despu√©s de impuesta esta pauta; hacia los inversores trasnacionales que est√°n testeando la firmeza pol√≠tica del r√©gimen para bajar los salarios a los niveles subterr√°neos de otros pa√≠ses de la regi√≥n; para la burocracia sindical colaboracionista, que as√≠ podr√≠a seguirse jactando de monopolizar la regulaci√≥n del conflicto de clases. 

Adem√°s, la elecci√≥n de los docentes y de la escuela p√ļblica como el enemigo a derrotar encierra una dimensi√≥n simb√≥lica que excede a esta coyuntura. El redise√Īo social que el neoliberalismo se propuso realizar es incompatible con la tradici√≥n profundamente democr√°tica de la escuela p√ļblica argentina. Las guarangadas deslizadas en los discursos del gato y de su ministro de educaci√≥n no son errores contingentes. La clase social que hoy gobierna el pa√≠s odia de manera visceral a la escuela p√ļblica, porque sabe que ah√≠ reside una reserva de las pulsiones igualitarias de la ind√≥cil sociedad argentina. El modelo vincular empresarial que el macrismo se propuso imponer en su "revoluci√≥n cultural" necesita que el tipo de integraci√≥n social que se trama en las escuelas, los colegios y las universidades p√ļblicas caiga en la fosa de los sectores que seg√ļn Pagni "tienen que morir". 

Para lograr desarticular una construcci√≥n colectiva que enhebra la historia de la naci√≥n, desde Sarmiento hasta la reforma universitaria radical de hace un siglo, desde el peronismo del 45 hasta el kirchnerismo, har√≠a falta una ingenier√≠a social, sustentada en un despliegue represivo, que el macrismo no est√° capacitado para sostener ni por su inteligencia ni por su fuerza. Las ofensas discursivas del gato y la burda acci√≥n psicol√≥gica de los medios corporativos para transformar a los maestros en "choriplaneros" solo lograron activar el instinto de defensa que la sociedad civil parec√≠a haber mandado a dormir el a√Īo pasado. El macrismo sobrestim√≥ su propia capacidad pol√≠tica y subestim√≥ mucho el arraigo de la escuela p√ļblica en la identidad nacional y popular. Ayer, el canto colectivo "vamos a volver" no baj√≥ de ninguna consigna desde el palco, creci√≥ desde el pie, como expresi√≥n de un kirchnerismo inorg√°nico, m√°s cultural que pol√≠tico. Los muertos que vos mat√°is...

La tremenda marcha de ayer es el resultado de esa mala evaluaci√≥n. Cada frase despectiva que el oficialismo dej√≥ escapar de sus bocas aliment√≥ la movilizaci√≥n en cien mil asistentes. 24 horas antes de la marcha, el gato dijo eso de los que tienen que "caer en la escuela p√ļblica" y as√≠ termin√≥ de garantizar la imponencia de la manifestaci√≥n. Para ciertas tareas delicadas, las armas del marketing no andan. 

El pueblo le asesta al r√©gimen la cuarta movilizaci√≥n multitudinaria en una quincena, preludio de la quinta que ser√° este viernes 24, alimentada tambi√©n por la ignorancia soberbia de los gerentes y sus torpes ofensas. Pero la marcha federal docente tiene componentes especiales: aglutina a una oposici√≥n social novedosa, que no estaba articulada hasta hace poco, porque es probable que una parte de los docentes que ahora est√°n luchando por su dignidad hayan votado hace un a√Īo y medio por este gobierno. 

El gato, con su engre√≠da estupidez, logr√≥ conglomerar a estas fuerzas dispersas e identificarlas con el sindicalismo m√°s digno y menos corrompible; logr√≥ juntar en un mismo palco a dirigentes de identidades pol√≠ticas que hace mucho no se un√≠an en la acci√≥n; logr√≥ que esta lucha sindical se acerque a la de los organismos de derechos humanos que se movilizan ma√Īana; logr√≥ que los oradores sean aplaudidos por una multitud cuando reclamaron la libertad para Milagro Sala; y logr√≥ mostrar que hay un modelo de representaci√≥n sindical dr√°sticamente distinto al Triunvigato que hace dos semanas tuvo que fugarse de su propio acto corrido por sus bases.

Evaluaron mal. Pensaron que iban a conquistar la consistencia √©pica que les falta armando medi√°ticamente al ogro Baradel que se opone a la angelical Mariu. Alguna imaginaci√≥n febril con poca calle y mucho  trollcenter crey√≥ que as√≠ fundar√≠an el relato de su revoluci√≥n meritocr√°tica. No sab√≠an que en realidad estaban despertando a un tigre.

Para decirlo m√°s corto, la torpeza pol√≠tica del macrismo organiz√≥ el frente social que puede vencerlo.