domingo, 28 de febrero de 2010

El hombre que nos roba las novias



Fotografía: Nicolás Villalobos

Sólo hay un hombre que recuerden la abuelas,
las abuelas m√°s viejas
sólo hay un hombre que recuerden las abuelas
que recuerden cómo les bajaba las bragas
cuando ellas eran jóvenes
sólo hay un hombre que recuerden la abuelas
que recuerden c√≥mo despierta las ni√Īas
cuando dejan de ser ni√Īas

porque √©l es el hombre con quien sue√Īan las mujeres
cuando sue√Īan con hombres
es el hombre que moja las mujeres
cuando se consuelan solas
es el hombre por el que suspiran las mujeres
cuando los hombres no pueden

y es el hombre que conforta a las mujeres
y es el hombre que consuela a las mujeres
es el hombre con quien se masturban las chicas
y es el hombre que nos roba las novias
y es el hombre que nos roba las novias

y es el hombre que espía a las mujeres
si hace sol y es domingo
y es el hombre que, milagro la hostia
las hace suyas de prisa
y es el hombre que acompa√Īa a las mujeres
del bracete a la iglesia
y es el hombre que confiesa a las mujeres
y es el hombre que apacienta las mujeres
el cabrón que se nos carda a las cabras
y es hombre que nos roba las novias
y es hombre que nos roba las novias

El gorila que surgió de las sombras
reclamándonos las vírgenes
es el monstruo que se lleva las jóvenes
en las noches de tormenta
la criatura que pretenden las nenas
para todo menos para llevar en el vientre
es el hombre que se ríe de nosotros
la alima√Īa que se oculta en las cuevas
es la bestia que emborracha a las mujeres
él es hombre que nos roba las novias
él es hombre que nos roba las novias

Es el hombre, el gran hombre
el mil hombres que obsesiona a las mujeres
o tal vez sea el hombre que creen los hombres
que obsesiona a las mujeres
la obsesión que atormenta cualquier relación
entre un hombre y las mujeres
es el hombre que no puede ver ning√ļn hombre
y del que sólo saben las mujeres
el fantasma que oscurece a las mujeres
la cadena que cargan los hombres
y es la pena que hay entre hombres y mujeres
y él es hombre que nos roba las novias
y él es hombre que nos roba las novias.




El hombre que nos roba las novias hoy a la medianoche en La otra.-radio
www.fmlatribu.com

Rosa patria la otra

+ Perlongher en la radio



N√©stor Perlongher (de quien ya hablamos varias veces en el blog y en la radio), poeta, soci√≥logo, y activista pol√≠tico en los a√Īos 70, fue uno de los creadores del Frente de Liberaci√≥n Homosexual. Este movimiento pionero en Latinoam√©rica, que tambi√©n tuvo lugar en nuestro pa√≠s, permiti√≥ el desarrollo de la lucha de militantes homosexuales y feministas argentinos. A trav√©s de Perlongher y de la reconstrucci√≥n de la iconograf√≠a utilizada por aquellos militantes, Rosa Patria, el documental de Santiago Loza que se estrena este jueves en el MALBA, intenta recuperar un retrato de lo que fue esa lucha. Sarita Torres, fot√≥grafa y figura clave tanto del FLH como los movimientos feministas en la Argentina, es en la actualidad el hilo que conduce al espectador por una historia olvidada, a punto de desaparecer. En la pel√≠cula tambi√©n hay testimonios de Rodolfo Fogwill, Fernando Noy, Juan Jos√© Sebreli, Arturo Carrera, Ernesto Hollmann y Flavio Rapisardi, entre otros. y Alejandro Ricagno; y la participaci√≥n especial de la actriz Mar√≠a In√©s Aldaburu.

Santiago Loza, María Inés Aldaburu y Alejandro Ricagno estarán hoy domingo a la medianoche en La otra.-radio, FM La Tribu, 88.7.

Rosa patria, un retrato de Néstor Perlongher y su militancia olvidada. Dirigida por Santiago Loza. Estreno exclusivamente en el Malba, el jueves 4 de marzo a las 20.30 hs. Y luego todos los jueves (20.30 hs) y sábados de marzo (18.30hs).



ANALES
Si el oficial deserta y las tropas confusas siguen carga
la brigada ligera el dos (de infantería)
mientras el oficial, oculto y compungido, llora contra la arena
a la manera de un figurín de Jamandreu
su oscura cara evanescida; "He
robado las perlas de mi hermana, las perlas
y las diademas de mi hermana, las gemas, las alianzas
los dijes y los decires de mi hermana, sus ademanes, sus
estigmas de mujer del 50
su sombrerera con follajes, yo, un aduto oficial de ce√Īo torvo,
a ella, mi fr√°gil desvaneciente hermana"

Y ellas avanzan torpes en la flora, en la fauna
y el oficial lava las fajas en la fuente, fuente de paja en el
torrente lava

Esclavo soy
de acaienos de hermosas grabas, siervo soy
sodmoizado por sus dioses
ciego soy:
veían y no podían creer
lo que veían?: estolas y cadenas de corazón partido
partido: uncido soy
a cualquier carro que levante voy
la polvareda de la historia
Y yo
pillaba yo
contra esos paredones del perdón, por esas galerías
Oh, Glenda
cómo pillaba yo por esos campos
qué pillo ese pillar
y en eso
veo venir a los soldados rusos
adentrada en la fronda:
pillaba y fui pillada ¡por los siervos!
y desarmada en la floresta como esas chicas de Girondo

Yo, un soldado austroh√ļngaro!



N√ČSTOR PERLONGHER

s√°bado, 27 de febrero de 2010

El fabuloso mundo de Chris Ware


(Clickear im√°genes para verlas m√°s grandes)

por Eduardo D. Benitez

Se llama Chris Ware y es el principal exponente de la sangre joven del lenguaje del comic, con la utilizaci√≥n de estructuras narrativas totalmente revolucionarias y disposiciones espaciales de las vi√Īetas en evidente di√°logo con las obras del legendario autor de Little Nemo, Winsor McCay. Con su Jimmy Corrigan y el Cat√°logo de novedades Acme abri√≥ el juego para que las producciones de los nuevos creadores del noveno arte vieran la luz.

Parece que Art Spiegelman –el autor del comic concentracionario Maus- lo lanz√≥ hacia el mundillo del comic invit√°ndolo a participar de la m√≠tica revista RAW, donde colabor√≥ durante un tiempo. Pero el maravilloso mundo de Chris Ware se consolida con las historias gr√°ficas que publica por entregas un tiempo despu√©s en el peri√≥dico N.Y. Times.



Acercarse a la obra de Chris Ware es animarse a entrar en una zona minada. En ella podemos toparnos con el más descarnado de los cinismos o simplemente con un vacío absoluto. Chris Ware hace implotar el recorrido de lectura habitual de una historieta. Si no, compruébenlo leyendo la maravillosa Building Stories que publicó por entregas en el New York Times del domingo, que desborda la lectura de una tira cómica cotidiana.

Pero la verdadera tropa de elite de este historietista nacido en el estado de Nebraska la encontramos en Catálogo de novedades Acme. Un mundo con sus propias reglas internas que funciona con sus desproporciones, sus cuadritos escondidos en el reverso de la faja promocional y con sus singulares y disfuncionales personajes (Un super héroe panzón y pelado, un ratón cinéfilo y atorrante).

En un primer encuentro con el Cat√°logo… llama la atenci√≥n el formato en que est√° presentado, con sus historias a veces en tama√Īos desmedidos, vi√Īetas gigantes √≥ con una letra √≠nfima. Desde su propio soporte-por su formato y tama√Īo- el Cat√°logo de novedades Acme altera las convenciones del lenguaje historiet√≠stico. ¿C√≥mo se lee este libro de Chris Ware? ¿Como un compendio de vi√Īetas sueltas? ¿Como un libro-objeto? ¿Como una obra conceptual? Tal vez como una delicada conjunci√≥n de todas estas descripciones.



Lo cierto es que el Cat√°logo de novedades… requiere un esfuerzo incluso f√≠sico para ser le√≠do. Nada sorprendente, si se tiene en cuenta que este monstruo luminoso fue concebido por uno de los grandes adalides de la vanguardia del comic. Poblado de tiras y relatos de tono nost√°lgico, simulando publicidades gr√°ficas que hacen referencia directa a marcas estil√≠sticas de una √©poca precisa: los a√Īos 50 y el bello terreno de la publicidad y los avisos clasificados, arrasado por la parodia o la satirizaci√≥n: “Cometa errores. Tenga hijos y altere para siempre el sabor de su vida” reza la Compa√Ī√≠a de semillas Acme. Una instituci√≥n creada por el propio Ware, como todas las que recorren el libro.

Hay que animarse al ejercicio gozoso de perderse en este Cat√°logo: en las dimensiones nada habituales de sus planchas, en sus numerosas vi√Īetas en un negro casi absoluto, en sus geometr√≠as prolijamente obsesivas y en el saludo solitario de alguno de los personajes de su enorme cantera.

viernes, 26 de febrero de 2010

Viene Albert Pla

la semana que viene a Buenos Aires


co√Īo, qu√© complicado
lo que nos ha costado
encontrarnos aquí
mira t√ļ qu√© casualidad
la que nos tocó vivir
porque el mundo es un pa√Īuelo
que no se lava con detergente

Lo que nos ha costado encontrarnos con Albert Pl√°. En la edici√≥n 2004 del BAFICI tuvimos el gusto de ver De ni√Īos, un notable documental de Joaquim Jord√° que cuenta la historia del juicio por pedofilia que se le hizo a Xavier Tamarit, un asistente social del barrio chino de Barcelona. Lejos de la histeria pedofilof√≥bica que inunda hoy en d√≠a a la prensa global, la pel√≠cula de Jord√° se permite dirigir la mira no al acusado, sino a sus acusadores, para descubrir la feroz hipocres√≠a que mueve a la gente de bien, esos sepulcros blanqueados. Y si la pel√≠cula logra instalarnos de movida en un clima de delicada humanidad ajena a toda hipocres√≠a es porque empieza con el Albert (pron√ļnciese con acento en la e) cantando –susurrando, en el tono √≠ntimo de una conversaci√≥n entre amigos a las cuatro de la ma√Īana, esa hora en la que la gente de bien no conversa-, cantando estas Nanas del Antonio:



La sola presencia de Pl√° derrocha incandescencia. Su voz m√≠nima es capaz de contarnos al o√≠do las m√°s duras historias de seres desvalidos que deambulan por la noche catalana, y lo hace con una extra√Īa mezcla de ternura y desgarro.

La m√ļsica que el Albert hace no es, en sentido estricto, rock. M√°s bien se inscribe en la ilustre estirpe de la can√ß√≥ catalana, pero tambi√©n de esos cantautores de cualquier parte que se encargan de poner en versos el latido m√°s √≠ntimo de una ciudad: Jacques Brel, Lou Reed, Moris... A menudo su voz se pone tan dulce que parece estar acunando a un ni√Īo -de hecho, ¿Anem Al Llit? (2002), uno de sus mejores discos, consta de diez hermosas canciones infantiles.



Sin ser rockero, Pl√° conserva una buena dosis de la an√°rquica irreverencia y del reto al conformismo que muchos rockeros perdieron entre las operaciones de marketing. Ese gusto por lo incierto se pone de manifiesto cuando canta ¿La dejo o no la dejo?, la hilarante historia del indeciso que se puso de novio con una terrorista:



Tu novia es un encanto y t√ļ est√°s tan enamorado
por eso le perdonas sus deslices, sus enga√Īos
pero tu cari√Īo no es tan ciego, ves muy claro su secreto
ella tiene otra vida m√°s siniestra y clandestina
tu novia es una terrorista
ejecuta y ajusticia y atenta contra el sistema
tiene este cruel defecto, pero en fin nadie es perfecto
lo prefiero, lo consiento, antes que su pasatiempo
sea coleccionar sellos, sea ponerme los cuernos
porque un romance muerto es un romance menos.

Una comisaría ha sufrido un atentado
tres jóvenes policías murieron acribillados
claro que es m√°s comercial el coche bomba a un coronel
cuatro quilos de explosivos le mandan directo al cielo
qué matanza, qué sangría,
debería denunciarla, pero igual la culpa es mía,
quiz√°s necesite ayuda, mi comprensi√≥n, mi cari√Īo
quizás si le hubiera dado más amor se habría olvidado
de cargarse policías, sin manías, sin prejuicios
un policía muerto... un policía menos...

Seg√ļn fuentes del gobierno esta tarde una explosi√≥n
ha mandao a tomar por culo los retretes del congreso
se atribuye el atentado a un sector nacionalista
que se caga en el sistema y reivindica con violencia
¡libertad e independencia!
t√ļ sabes que eso es mentira, que la culpa es de tu novia
se ha cargao tres diputaos, la democracia agoniza
qu√© problema de conciencia, ¿a qui√©n piensas serle infiel?
¿a tu novia o a tu patria? t√ļ decides, mientras tanto
un político muerto... un político menos...

Le han pegao cuatro tiros por la calle a un militar
a sangre fría, a bocajarro, paseaba con su hijito
pudiste haber evitado este cruel asesinato
el destino de ese ni√Īo hu√©rfano estaba en tus manos
¿no te estremece su llanto?
jesusito de mi vida que eres ni√Īo como yo
di porqué han matao a mi papá, toy solito

¿que har√© yo? ¿c√≥mo perdonarle?
esto ha ido demasiado lejos, necesito tu consejo
¿que hago? ¿la dejo o no la dejo?
un militar muerto... un militar menos...

Quiz√°s busque en otra parte lo que nunca supe darle
ilusiones y alicientes para poder realizarse
mi silencio está cantando apología al terrorismo
me siento responsable y cómplice de su barbarie
por celoso y por cobarde
pero es que me horroriza estar sin ella, no sabría hacerme a la idea
que le ocurra una desgracia o caiga en acto de servicio
el día menos pensado me despierto y estoy viudo
y sin ella estoy perdido, ya nada tiene sentido
porque una novia muerta es una novia menos...


Pl√° grab√≥ este tema en 1993, pero su discogr√°fica no se anim√≥ a publicarlo hasta 1997, en el disco en vivo Veintegenarios en Albuquerque. Al catal√°n le encanta moverse por ese borde de riesgo que provoca incomodidad a diestra y siniestra: “A m√≠ me sale natural. No es que cuando me pongo a escribir busque aquello de lo que el resto de la gente no quiere hablar. No busco provocar. Es s√≥lo que el punto de vista suele fijarse en lo que te sorprende a ti en particular acerca de un tema que est√° ah√≠ para todos". Y es precisamente el punto de vista que Pl√° elige para contar sus historias lo que saca de quicio a los que pretenden que el arte sea edificante. Al entonar la voz del novio de la terrorista, la canci√≥n frustra cualquier intento de moraleja, a favor o en contra: “Yo creo que la canci√≥n de la novia terrorista no tiene nada que ver con la pol√≠tica en su aspecto m√°s concreto. Si la canto en Francia, la gente no se fija en ese aspecto. De momento, a m√≠ la ETA o el Rey no me dan ca√Īa suficiente como para dedicarles una canci√≥n. Cuando est√°s ah√≠ cantando, sabes perfectamente que al soltar determinada palabrita siempre aparecen esas sonrisas o esos aPl√°usos. De los que se ponen a aullar cuando canto lo de Un polic√≠a muerto, un polic√≠a menos... pienso para m√≠: «gilipollas, no les va a servir de nada ponerse as√≠». Y en cuanto a m√≠, a ver c√≥mo digo yo que no he tenido nada que ver con ellos".

La semana que viene Pla llega a Buenos Aires para dar cinco recitales en Niceto. Viene a presentar su √ļltimo disco, La diferencia, que incluye Buscando, esta dulc√≠sima canci√≥n de amor. Por supuesto que los de La otra vamos a ir a verlo en patota y el domingo a la medianoche un 40 % del programa de radio va a estar dedicado al Abert.

jueves, 25 de febrero de 2010

Licuado de zapallos


por oac

Pat√©tica la oposici√≥n: pretende achacarle al gobierno su propia incapacidad para obtener el cu√≥rum en la sesi√≥n de ayer en Senadores. Necesitan de Menem para sesionar y para que vote a favor de su proyecto, Menem no se presenta y la culpa la tiene Cristina. La Carri√≥ amenaza con no asistir a la Asamblea Legistlativa y le exige a la presidenta que garantice que las dos c√°maras funciones. Pero, ¿c√≥mo? ¿No tiene este hato de in√ļtiles que forman el licuado de zapallo opositor mayor√≠a en ambas c√°maras? ¿No son ellos los que tienen que garantizar el funcionamiento de las c√°maras?

Lo de ayer es un claro s√≠ntoma de la construcci√≥n pol√≠tica de la que es capaz el licuado de zapallos: manejan un monpolio medi√°tico que anuncia que tienen los 37 votos (¿o ser√° que el monopolio los maneja a ellos?). Para reunir esos votos dependen de... ¡Menem! Menem no aparece y le echan la culpa al gobierno. El monopolio pone en tapa de hoy la sugerencia de un pacto Menem-Kirchner. El propio Cal-los sale a decir que √©l no particip√≥ de ninguna negociaci√≥n con el licuado de zapallos. En realidad, Menem saca a relucir la hipocres√≠a del licuado: lo tratan como a un leproso, no quieren por nada del mundo sacarse una foto junto a √©l, lo usaron cuando necesitaban su voto contra la 125, sac√°ndolo del hospital donde estaba internado por neumon√≠a y, una vez que vot√≥, le sueltan la mano.

Es un buen anticipo de lo que pasaría si alguna vez alguno de los ingredientes del licuado llegara a gobernar: sólo son capaces para echarle a otros las culpas de sus propios fracasos. El monopolio tiene que hacer un casting de zapallitos, porque los que maneja ahora están un tanto magullados.

El living, la ciénaga

(otra historia de la filosofía; viene del capítulo anterior)


por oac

Hay modernos tard√≠os (ay) que sienten nostalgias por lo que nunca han tenido. A√Īoran al sujeto fuerte de la modernidad, el que tom√≥ en sus manos la realidad y lo real, el que proyect√≥ la ciencia y sojuzg√≥ a su objeto; el que dise√Ī√≥ la tecnolog√≠a y domin√≥ la naturaleza, el que se hizo cargo de la Historia e hizo la revoluci√≥n (la √ļnica revoluci√≥n triunfante hasta la fecha: la revoluci√≥n burguesa).

Y pensar que ese magnífico sujeto, capaz de tan magnas cosas, nació fallado...

Porque el sujeto moderno nació fallado. Y esa falla es su marca de nacimiento.

Descartes es el burgués sentado en su living, pensando en conquistar su autonomía existencial y, por ende, su paz espiritual. Porque ya tenía un buen pasar, y entonces sólo le faltaba darse su propia ley. Y en esa empresa, sabiéndolo o sin saberlo, Descartes empezó a transitar el camino de la modernidad, es decir: de su autonomía.

¿Qu√© verdad puedo darme a m√≠ mismo, sin depender de otros? Descartes estaba preocupado por la posibilidad de que le pasara como a Galileo, que hab√≠a sido procesado por la Inquisici√≥n y cuya teor√≠a helioc√©ntrica fue condenada como herej√≠a. Galileo tuvo que retractarse, a pesar de que segu√≠a creyendo en el movimiento de la tierra. Galileo se retir√≥ a sus aposentos humillado por los Inquisidores, √©l, uno de los hombres m√°s brillantes de su √©poca.

Descartes no quiso correr la misma suerte, pero tom√≥ el proceso a Galileo como una ense√Īanza. As√≠ que se retir√≥ a sus aposentos a desdoblarse. Yo puedo desdoblar lo que pienso de lo que hago, porque el √°mbito de mi libertad es interior. No radica la libertad en lo que yo pueda decirle al mundo, sino en lo que yo pueda decirme a m√≠ mismo.

¿Y qu√© se dijo?

Se dijo: soy.

Esa es la primera verdad indudable, el fundamentum inconcussum absolutum veritatis, la verdad primera, sin la cual es imposible fundar otras verdades: yo puedo ser v√≠ctima de ilusiones √≥pticas o de alucinaciones, puedo estar so√Īando ahora, puedo estar siendo enga√Īado sin advertirlo; es m√°s: puedo estar mal hecho, de un modo tan insanable que, sin advertirlo, vuelva a equivocarme una y otra vez. Yo dudo. No estoy seguro de nada excepto de que dudo. Tengo miedo ya de no poder olvidarme de estas dudas acerca de todo lo otro, lo que percibo, siento, sue√Īo o alucino. ¿Y si nada es real? ¿Si la vida es un sue√Īo? Esa es la primera verdad indudable. ¿Cu√°l? ¿Que la vida es un sue√Īo? ¿Que el mundo quiz√° no exista? No, eso es dudoso. Lo indudable es que yo desear√≠a olvidar esta sospecha y temo no poder hacerlo. Temo, tiemblo, ergo: soy. Lo real, lo √ļnico real, es esta duda.



La manera en que yo capturo mi ser es esa vacilaci√≥n, esa inquietud que consiste en desear olvidar y no poder. Esa experiencia es transitada por Descartes as√≠: deseo olvidar, no puedo: desear y no poder, eso es ser: soy. Cogito: sum. Me hallo a m√≠ mismo en el trance de desear lo que no puedo. ¿Qui√©n soy? El que no puede olvidar.

No poder olvidar, eso es pensar, eso soy.

(Canto del gallo)

Otro gallo cantaría si Descartes hubiera retenido la aparición (la parición) de ese yo que piensa, si hubiera seguido hurgando en ese touch con su ser, si hubiera registrado y retenido esa marca -el temor, el no poder olvidar- de la verdad que (lo) alumbró, en lugar de haberse respondido: "soy la cosa que piensa".

Pero ese yo así alumbrado se pensó a sí mismo como cosa que piensa, a la vez que comprendió perfectamente que tan magnífico fundamento no podía consigo mismo. Yo, Descartes, no puedo quedarme conmigo mismo, no es esa una verdad que pueda sostenerme. Yo no puedo conmigo mismo. El living en que me hallo pensando es el centro autófago de mi propio infierno. Si me quedo acá pensando, terminaré por ser devorado por esta duda que me ha carcomido. Yo soy, pero necesito algo más, alguien más. Necesito a otro.

Muchas veces se ha criticado la salida que ide√≥ Descartes del laberinto en el cual se hallaba encerrado. Se dijo: fue genial a la hora de dudar, es decir, de destruir sus certezas, de negar el mundo, de dejarlo en suspenso, de reducir al mundo a apenas un objeto de mis actos de pensamiento (yo percibo el mundo, yo sue√Īo el mundo, yo alucino el mundo, yo dudo del mundo, yo descreo del mundo o creo en √©l, yo, siempre yo). Y fue un pusil√°nime al tratar de reconstruir todo lo que la duda hab√≠a destru√≠do. Descartes puso la negatividad (el yo) en el centro del universo. Pero fue Hegel, mucho despu√©s, cuando la revoluci√≥n burguesa ya hab√≠a sido hecha, el que le puso ese nombre: negatividad.

En idioma hegeliano: la autoconciencia -conciencia que el yo tiene de sí mismo- sólo está cierta de sí misma mediante la negación de lo otro. Yo estoy cierto de la nulidad de lo otro (el mundo entero) y soy cierto en esa nulidad; por esto, esa nulidad del mundo es mi verdad. Situación paradójica, porque para estar cierto de algo (de mí) necesito de eso que niego como incierto, precisamente lo necesito para poder negarlo. Mi certeza depende enteramente de la incertidumbre del mundo, se afirma en la negación del mundo. Negando el mundo me autonomizo, es decir: distanciándome de él, me libero de él. Pero a la vez: dado que mi propio yo consiste -por el momento- en liberarme del mundo, para ser (para ser libre) dependo del mundo. Ser libre requiere depender de aquello de lo que me libero. Afirmarme requiere negar lo que niego, pero también conservarlo, para poder negarlo: porque si eso que yo niego se aniquila sin más, entoces yo (que sólo soy esa negación) terminaría por aniquilarme a mí mismo. (Fenomenología del Espíritu, B, IV).

As√≠ que no hay vueltas que darle: necesito a Otro. O al menos a otro (¿me alcanzar√≠a con otro como yo, otro yo, o necesito Otro otro?)

Como se ve, estamos en terreno cenagoso: y eso que buscábamos una certidumbre. Y precisamente esa ciénaga es el sujeto moderno, nunca fue otra cosa, a pesar de los anhelos de los modernos tardíos.

Es tarde: ser√° por eso que Hegel dijo que el b√ļho de Minerva emprende su vuelo en el momento que oscurece.

Es tarde para mí, que me voy a dormir cuando aclara.

Buenos días, hasta más ver.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Bueno, chauu, ta lueeego...

Los custodios de la Rep√ļblica
son Menemdependientes



Observen el gestito de Cobito:

Desde un bote que naufraga



En mitad de la noche
con un sonido enfermante
este peque√Īo bote
ha encallado
el m√°stil est√° torcido
el casco est√° quebrado
una marea alta y quedar√° varado.

Si pudiera caminar, me iría lejos
pero no he dormido desde ayer
la tinta se est√° hundiendo
la p√°gina est√° borrosa
y no puedo leer ni una sola palabra
pero sé que te amo
sé lo que escribí
mis √ļltimas palabras para ti
desde un bote que naufraga.


(Stephin Merrit, Magnetic Fields, disco: Realism)
Traducción: Dark Lady

martes, 23 de febrero de 2010

El MARFICI en Buenos Aires

(en el CC Borges)



El MARFICI es el festival de origen privado más grande del país y uno de los principales a nivel Latinoamericano. En el corazón del evento se encuentra la muestra cinematográfica, que abarca más de 70 films y se desarrolla entre los primeros días de Mayo, habitualmente en cinco o más salas de la ciudad (que incluyen el Cine Teatro Roxy, el Cine Santa Fe, el Teatro Corrientes, el Museo del Mar, y otros).

Las pel√≠culas se dividen en secciones, entre las que se cuentan “Competencia Internacional de Documentales”, “Competencia Nacional de Cortometrajes”, “Danza Con Los Sue√Īos” (obras de cine argentino), “Desencuadres” (dedicada al llamado cine de autor), “Esculpiendo Milagros” (dedicada a la m√ļsica), "Los Salieri de Narciso" (Cine de terror argentino), y diferentes retrospectivas y focos particulares que se renuevan a√Īo tras a√Īo.

En las diferentes ediciones han estado presentes en el festival una inmensa variedad de invitados de renombre internacional entre los que se cuenta a Adolfo Aristarain, Sergio Bianchi (director brasile√Īo), Jos√© Luis Guer√≠n, Damian Szifr√≥n, James Merendino (director norteamericano, Hans Hurch (director del Festival de Vienna), Olivier Pere (programador de la Quincenne de Cannes), Pablo Llorca (director espa√Īol), Shelly Silver (videasta norteamericana), Hrafn Gunnlaugsson (director island√©s), Lech Kowalski, Alejandro Mouj√°n, Ra√ļl Perrone, Martin Vartanov, Rakesh Sharma (director indio), Raoul Girard (director franc√©s), Viatcheslav Amirkhanian (director ruso), Gustavo Font√°n, entre otros.

El MARFICI fue declarado de Interés Cultural por el Honorable Consejo Deliberante de General Pueyrredón y la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires.

Centro Cultural Borges de Buenos Aires
Viamonte esq. San Martín
Programación:

Viernes 26 de febrero
COMPETENCIA DOCUMENTAL Y CORTOMETRAJES


18 hs
DIARIO DEL FIN
(Per√ļ, 2008 / 24 min.)
Dir: Juan Alejandro Ramirez
Documental
Una mujer enfrenta un futuro incierto. Recuenta su vida en cortos, sumarios brochazos y en episodios aparentemente inconexos. Una a una, las cicatrices y la amargura, producto de una vida de solo obligaciones, sacrificio y escasa dicha, emergen inexorables. Diario del Fin es un registro visceral, conmovedor, repleto de liberadoras y honestas confesiones, donde cada sentencia está marcada por una profunda introspección y claridad de percepción que solamente parecen asomar en situaciones extremas, sin punto de retorno.




MADE IN L.A.
(USA, 2007 / 71 min.)
Dir: Almudena Carracedo.
Documental
Mar√≠a, Lupe y Maura son tres inmigrantes latinas que luchan por sobrevivir en los talleres de costura de Los √Āngeles. Pero un d√≠a, con la determinaci√≥n de conseguir derechos laborales b√°sicos, se embarcan en una odisea de tres a√Īos que cambiar√° sus vidas para siempre. Conmovedora, simp√°tica y profundamente humana, Made in L.A. es una historia sobre la inmigraci√≥n, el poder de la unidad, y el valor que se necesita para encontrar tu propia voz.


20 hs
EL ESTADO DEL MIEDO
(Argentina, 2008 / 11 min.)
Dir: Livia Tendlarz.
Con César Repetto y Pablo Sorensen
Premio al Mejor Cortometraje
El Chairo es un adolescente que trabaja desde que naci√≥ como pe√≥n de campo para un poderoso estanciero de la Pampa Argentina, El vasco. Mientras realizan un cruce de vacas a trav√©s de una laguna, el Chairo desobedece las √≥rdenes del Vasco y por eso es castigado y humillado delante de todos sus compa√Īeros. A partir de ese momento el Chairo orquestar√° una venganza perfecta contra su patr√≥n.


INTIMIDADES DE SHAKESPEARE Y VICTOR HUGO
(México, 2008 / 83 min.)
Dir: Yulene Olaizola.
Premio al Mejor Documental
"Ubicada en la esquina de Shakespeare y Victor Hugo en la Ciudad de M√©xico, est√° la casa de hu√©spedes de mi abuela, un refugio por donde han pasado todo tipo de personajes que revelan al ser humano en todo su esplendor y singularidad. Cuando ten√≠a diez a√Īos conoc√≠ a uno de ellos, me cantaba canciones y me pintaba en sus cuadros. Se llama Jorge Riosse. Mi abuela lo recuerda como un joven muy especial que llen√≥ su vida de arte y mucho cari√Īo, tambi√©n sospecha que √©l asesin√≥ a una docena de mujeres."


S√°bado 27 de febrero
MUSICALES


18 hs
NIKOLAI MIASKOVSKI
(Rusia, 2008 / 52 min.)
Dir: Boris Dvorkin.
Documental
El ruso Nikolai Miaskovski (1881-1950) fue un prolífico compositor y es considerado el mayor sinfonista del período soviético. Compuso 27 sinfonías, además de conciertos instrumentales, cuartetos, cantatas y variadas piezas para piano. Por mucho tiempo fue considerado uno de los tres compositores soviéticos más importantes de su tiempo junto a su amigo Sergei Prokofiev y Dmitri Shostakovich. Pero en la actualidad su obra casi ha desaparecido del repertorio de las orquestas. El documental de Boris Dvorkin repasa los hechos más importantes de la vida de Miaskovski, intercalando imágenes de archivo, testimonios y fragmentos de su correspondencia epistolar.


EL MON√ďLOGO DEL ROCK
(Rusia, 2008 / 68 min.)
Dir: Vladimir Kozlov.
Documental
Este retrato de Yuri Morozov, una figura clave de la m√ļsica under rusa de los 70-80s, muestra, un lado desconocido de la Uni√≥n Sovi√©tica, donde eran perseguidos muchos artistas. Asistimos a 30 a√Īos de la sociedad rusa, a trav√©s de archivos de la KGB recientemente abiertos, y de pel√≠culas clandestinas de 8 mm nunca antes vistos, que documentan recitales de rock. Un descomunal perfil de un artista que causar√° placer descubrir.




20 hs
TANGO MAESTRO - LA VIDA Y LA M√öSICA DE ASTOR PIAZZOLLA
(Gran Breta√Īa, 2005 / 106 min.)
Dir: Mike Dibb.
Documental
Explorando la vibrante influencia musical de Astor Piazzolla, este documental traza los eventos de su turbulenta y complicada vida profesional a trav√©s de reveladores testimonios del propio Piazzolla, su familia, amigos y los grandes m√ļsicos argentinos que tocaron con √©l. Adem√°s, incluye material de archivo que abarca m√°s de treinta a√Īos de presentaciones filmadas por los propios grupos del m√ļsico argentino. A esto se suma las contribuciones de Daniel Barenboim, Yo-Yo Ma, Gary Burton, los integrantes del Kronos Quartet, miembros de la compan√≠a de danza Tango Pasi√≥n, Joanna Gregor, James Crabb, Fernando Pino Solanas, Gotan Project y Richard Galliano.


Domingo 28 de febrero
OTRAS SECCIONES


18 hs
AN√ćBAL Y EL MUNDO
(Espa√Īa, 2009 / 27 min.)
Dir: Pablo Llorca.
Con Jorge Reyes y Paula Martín.
El nuevo cortometraje de Pablo Llorca narra un día en la vida de Aníbal, el cual sale de su casa con una bicicleta y, tras varios intercambios desgraciados, acaba con un lápiz. Sin embargo, el día no habrá acabado para él y una sorpresa aguarda. El film fue realizado en colaboración con los alumnos de Teatro del Instituto Juan de la Cierva.


UNO DE LOS DOS NO PUEDE ESTAR EQUIVOCADO
(Espa√Īa, 2008 / 80 min.)
Dir: Pablo Llorca.
Con Luis Miguel Cintra y Mónica López.
Una pel√≠cula sobre cine, o sobre la necesidad que todos tenemos de contar historias. En Uno de los dos no puede estar equivocado todos los personajes pasan su tiempo narrando o escuchando narraciones que son mostradas de todas las maneras posibles. Coexisten varias tramas, pero la principal parece ser la que comenz√≥ hace varios a√Īos en Beirut entre el Diablo y Almudena, una periodista de televisi√≥n. Ambos se enamoraron, pero √©l, asustado, no acudi√≥ a la segunda cita. A√Īos despu√©s, el Diablo aparece en Madrid, dispuesto a convencer a Almudena de que empiece una nueva vida junto a √©l.


20 hs
EMBLA
(Islandia/Noruega, 1991/2007 / 90 min.)
Dir: Hrafn Gunnlaugsson.
Con Maria Bonnevie y Gottsk√°lk Dagur Sigurdarson
Embla cuenta la historia de una joven mujer durante las batallas entre cristianos y paganos cerca del a√Īo 1000 en Noruega. El Rey Olaf, con su espada en una mano y la cruz en la otra, quer√≠a convertir a todo el pa√≠s al cristianismo. El rey anhelaba un imperio cristiano que abarcara todas las tierras del oeste habitadas por los vikingos. El film se centra en el destino de Embla, quien es tomada prisionera para obligar a su amado Askur a que acepte una peligrosa misi√≥n en Islandia. Es el corte del director de la miniserie “El vikingo blanco”, con la cual cierra su famosa trilog√≠a de los vikingos,

lunes, 22 de febrero de 2010

Post n√ļmero 1000

Ahí tenés


por oac

Ayer encontr√© en una p√°gina de feisbuc la foto de Lennono que est√° en la columna de la izquierda, con la adorable pareja sosteniendo el retrato de N√©stor, y la puse donde ahora la ven. En feisbuc, una se√Īorita que figura entre mi mill√≥n de amigos me escribi√≥:

"NO USEN A EL GROSO DE LENONN PARA QUE SOSTENGA EN SUS MANOS ESA BARRABAZADAAAAAAAAAAAAA...QUE HORROR! SAQUEN DE SUS MANOS ESOOOOOOOO!"

Bueno, chica, qué le vamos a hacer. Ahí tenés.

Al subirla al blog se me ocurrió ponerle el título "Néstor 2011".

Pero al verlo escrito me qued√© pensando. ¿Por qu√© N√©stor 2011? En realidad, N√©stor est√° convaleciente y ah√≠ la tenemos a Cristina ejerciendo en plenitud sus funciones, piloteando el pa√≠s con un andar y una firmeza que vamos a extra√Īar cuando se termine. Recuerdo a tantos cretinos que han dicho que Cris es manejada por N√©stor, empezando por la resentida Carri√≥, alguien a quien se le nota que la vida la ha tratado mal. Dicen algunos tipos que padecieron a Elisa (como Samuel Cabanchik) que ella odia a los hombres y envidia a las mujeres, y por eso unos y otras terminan huyedo de su lado. Los que quedan, como Fernando Iglesias o la Patricia Bullshit, son los good for nothing que no podr√≠an ser aceptados en ninguna otra parte. La Carri√≥ sac√≥ a relucir su lado m√°s truculento cuando dijo que Cristina ten√≠a la tipolog√≠a de la mujer golpeada. Es una verdadera hijaputez, pero hay que tomarla como de quien viene, una persona da√Īada por dentro.

En nuestro programa tuvimos hace exactamente un a√Īo a una de sus adl√°teres, Diana Maff√≠a, quien dijo con una ret√≥rica m√°s disimulada algo que en el fondo tambi√©n agravia a Cristina: "√©l [N√©stor] cree que ella no puede ser presidenta y entonces todas las decisiones importantes las tiene que tomar √©l".

Y después, Maffía llegó a hacer esta comparación:

- Hay una herida en la memoria que no se puede superar.

-¿Evita?- pregunt√© yo.

- No -
se ri√≥ Diana-. ¡Isabel! ¡Isabel! Hubo un matrimonio y hubo una presidenta...

Y m√°s adelante, Maff√≠a la embarr√≥ m√°s a√ļn:

- Cristina nunca ejerció el poder de veto -nos decía la seguidora de Carrió- y en cambio Néstor ejerce el poder de veto. Y eso presiona sobre ella, no porque no tenga iniciativa, la tiene y propone cosas, pero él la está controlando y está vetando alguna de las cosas. Por ejemplo ella quería negociar con las asociaciones del campo y él exigió que no se fuera un paso atrás.

- Ahora,
-pregunt√© yo- ¿c√≥mo conoc√©s vos la interna del poder de veto y las propuestas que hace ella y que Kirchner le impide?

- Porque lo dice ella misma.

- Yo nunca la escuch√© decir eso. ¿D√≥nde lo dijo?

- Bueno, ok, vamos a filtrar, tenés toda la razón: es lo que se difunde en los medios de comunicación.

Bueh, es solo un caso, y eso que Maff√≠a es una de las pol√≠ticas profesionales m√°s elegantes en el arte de la injuria (y tambi√©n para esquivar las preguntas dif√≠ciles). Me pregunto cu√°nto habr√° de envidia en este tipo de comentarios maliciosos: porque Carri√≥, Bullshit, Margarita, Chiche Duhalde, Michetti y otras as√≠ saben que se dedican a la pol√≠tica y nunca van a llegar a ocupar un rol verdaderamente relevante, como el que est√° cumpliendo Cristina. Son dirigentes mediocres, en el mejor de los casos. Y si alguien tiene dudas de la diferencia de estatura pol√≠tica de Cristina con cualquiera de ellas, piense s√≥lo un instante en Maff√≠a, Bullshit, Carri√≥, Margarita o a Michetti gobernando este pa√≠s. Piensen en el desempe√Īo que podr√≠an tener ante una crisis financiera como la que sacudi√≥ al mundo en 2009. Imaginen a Carri√≥ o a Michetti enfrent√°ndose a los poderes permanentes de la Argentina, imag√≠nenselas con las corporaciones medi√°ticas en contra. O imag√≠nenselas (lo cual en sus casos ser√≠a m√°s probable) tratando de imponer una pol√≠tica de ajuste con represi√≥n en las calles, imag√≠nense a Carri√≥ tratando de llevarse puestas a las organizaciones sociales, a la CGT, a la CTA. No, no creo que nadie se lo pueda imaginar, porque es directamente imposible que suceda.

Pero no hagamos sexismo: imaginemos el pa√≠s gobernado por Luis Juez, que hace poco cometi√≥ el mismo tipo de groser√≠a de Maff√≠a: compar√≥ a Cristina con Isabel. Imaginen a Juez gobernando el pa√≠s, tomando medidas que afecten a Clar√≠n, a la Rural, a los milicos, ¿se lo imaginan? ¿Y a Maurizio?

A Cobos uno se lo puede imaginar un poco m√°s, porque tenemos un antecedente cercano proveniente del mismo ri√Ī√≥n radical. O a De Narv√°ez: se intuye perfectamente al colombiano declarando el estado de sitio, mandando a matar: se le ve en la cara.

Bueno, entonces: la verdad es que N√©stor est√° reponi√©ndose y Cristina es la mejor presidente (mujer u hombre) que hayamos tenido durante el per√≠odo democr√°tico. As√≠ que, dado que hemos llegado al post n√ļmero 1000 de este querido blog, me parece que vale la pena poner a Yoko y a John levantando la pancarta de Cristina 2011.

domingo, 21 de febrero de 2010

TN: buchones, mentirosos y racistas



Una palmaria muestra de abyección periodística. Acá, más allá de los intereses de la viuda apropiadora y su siniestro escudero Magnetto, lo que se revela es la miseria en vivo y en directo de unos empleados a sueldo con alma de buchones (si se trataba de un robo), racistas (acusaron a los pibes de ladrones pos ser pendejos, morochitos y estar vestidos con gorritas) y mentirosos (por dar "noticias fehacientes" que en realidad responden a una lectura prejuiciosa de indicios mal interpretados).

El video lo saqu√© del blog de Lucas Carrasco, pero vale la pena que se amplifique. En el f√°rrago de la manipulaci√≥n diaria de una cloaca como TN, seguramente esta actitud miserable de Lapeg√ľe Jr. y Dominique puede pasar desapercibida. ¿Lo har√°n s√≥lo por un sueldo? ¿De cu√°nto? ¿De 5 o 6 lucas?

Uno después de la otra




Por primera vez en la historia de la radiofonía mundial, hoy a la medianoche, uno después de la otra:

A las 0:00 hs La otra.-radio.

Y a la 1:00 Antojo (edición extra).

A la medianoche en La otra.-radio: el cantante cubano Jos√© Luis Barba, de visita en Buenos Aires, nos presenta su nuevo cd, Cubanos. en el que canta acompa√Īado por los grandes de la m√ļsica de la isla: Silvio Rodr√≠guez, Pablo Milan√©s, Santiago Feli√ļ, Pancho C√©spedes y Carlos Varela, entre otros. Barba pertenece a una generaci√≥n de artistas que comienzan sus carreras en los 80 en La Habana. Radicado ahora en Chile, en su √ļltimo disco logr√≥ reunir a los m√°s expresivos representantes de la Trova, m√°s all√° de diferencias ideol√≥gicas, y ofreci√≥ una canci√≥n suya a cada uno de sus compa√Īeros.

En La otra.-radio también haremos un anticipo de las películas de Fassbinder que en los próximos días se proyectan en la sala Lugones. Y daremos nuestro punto de vista sobre Carne sobre carne, la película de Diego Curubeto sobre la Coca Sarli.

Y a la 1:00 Antojo (un antojo más qué le hace al tigre, porque el verano nos quedó chico para el programa que termina el viernes próximo).

El antojo de hoy está más que justificado, porque el artífice de la canción más linda del mundo, Stephin Merrit, de Magnetic Fields, acaba de sacar un nuevo disco: Realism. Así que vamos a estar escuchando algunos de los nuevos temas, junto con algunas gemas de los discos anteriores. No creo que hoy haya en el planeta Tierra un tipo que la tenga más clara a la hora de cosntruir una canción perfecta. Y los que no estén de acuerdo, que la sigan mamando.



You think I'll run, not walk, to you
Why would I want to talk to you?
I want you crawling back to me
Down on your knees, yeah
Like an appendectomy
Sans anesthesia.

If you think you can leave the past behind
You must be out of your mind
If you think you can simply press rewind
You must be out of your mind, son
You must be out of your mind.

You want what you've turned off turned on
You call it sunset, now it's dawn
You can't go 'round just saying stuff
Because it's pretty
And I no longer drink enough
To think you're witty.

You want to kindle that old flame
I don't remember your real name
It must be something scandalous
Lurks in your shadows
If you need a Santa Claus
To buy your gallows.

s√°bado, 20 de febrero de 2010

Fumate Lost

Una aproximación a un fenómeno de masas



por Eduardo Fernandez Villar

Ante todo, una petici√≥n de principio: esto no pretende ser una condena –a bulto cerrado– de toda la variada (pero no por eso menos homog√©nea) oferta del g√©nero "series de tv". Sino, simplemente, un llamado a la reflexi√≥n sobre un fen√≥meno –apenas uno m√°s– de los que produce esta globalizaci√≥n unidireccional en la que estamos inmersos.

Son tantas y tan ostensibles las similitudes que hay entre la c√©lebre Isla de Gilligan y estos muchachos de Lost que una probable volanta a estas palabras bien pudiera haber sido: el d√≠a que Gilligan se volvi√≥ pretencioso. Justo es decir, en favor del susomentado personaje, que sale ampliamente favorecido con la comparaci√≥n. De todo punto de vista, Gilligan’s Island supera a Lost. Si bien ambas series mueven a la risa, la primera de ellas lo hac√≠a de un modo directo y simple. Tal vez la distancia que se da entre estas dos series sea la misma que la que media entre sus respectivos espectadores. Hoy, que nos sabemos sofisticados y postmodernos, nos resultar√≠a na√Įf una remake lisa y llana de la serie que hiciera furor en los sesentas. Varios reajustes se vuelven menester para que funcione. Dichos reajustes pueden englobarse en diferentes √≥rdenes; cuantitativos: en lugar de ser solo siete los n√°ufragos habr√°n de ser cuarenta y siete (acorde con una sociedad que se quiere democr√°tica y pluralista); cualitativos: no se tratar√° propiamente de un naufragio (los barcos est√°n demod√©), sino de un accidente a√©reo; lo cual nos lleva a otra de las variantes (c√≥mo denominarla, ¿geogr√°fica?): la isla no es propiamente una isla, sino que se trata de una suerte de v√≥rtice espacio-temporal (como corresponde a una era que conoce palabras como cu√°ntico o quark), dir√≠amos incluso, parafraseando al sr. Locke, que es una isla milagrosa (ya que no ‘milagrera’, que es cosa de negros) donde la gente puede llegar a sobrevivir despu√©s que un avi√≥n cae a tierra, sin mayores traumatismos ni –lo que es mucho peor– reflexiones al respecto. No olvidemos las variantes est√©ticas: mientras que en La isla de Gilligan hab√≠a personas de edades diversas y f√≠sicos que podr√≠amos denominar corrientes, en esta pretenciosa secuela, s√≥lo vemos ninfas y adonis. Abandonando r√°pidamente toda pretensi√≥n de verosimilitud, el casting da clar√≠simas muestras de aquello a lo que apunta todo: a no ser m√°s que un producto de consumo masivo. As√≠, encontramos una peligros√≠sima delincuente que ganar√≠a cualquier concurso de belleza; un m√©dico cuyo f√≠sico herc√ļleo no se muestra siquiera m√≠nimamente acorde al desarrollo de su actividad profesional; un guardavidas que parece m√°s pr√≥ximo al seguro recorrido de las pasarelas que a lo escabroso y mareante de las mareas (de hecho, no puede salvar a una de las sobrevivientes –¡y ni tan siquiera a s√≠ mismo!– de las c√°lidas aguas del Pac√≠fico); un sapient√≠simo "anciano" que, con igual detreza, es tan capaz de acu√Īar una frase lapidaria como de ultimar un jabal√≠ al trote… y as√≠.

Leamos lo que la tan exhaustiva como inconstante Wikipedia tiene para decirnos respecto de este esperpento:



El complejo y cr√≠ptico desarrollo de Lost da pie a numerosas teor√≠as posibles para explicar los enigmas de la serie, como en su d√≠a ocurriera por ejemplo con Twin Peaks. Estas teor√≠as se refieren no s√≥lo a las respuestas fundamentales del argumento, relativas a la isla y a los supervivientes, sino a todos los detalles sin respuesta que se van acumulando con el transcurrir de los cap√≠tulos. Los creadores afirman que los diversos enigmas tienen una explicaci√≥n y que esta ser√° eventualmente mostrada en el transcurso posterior de la serie…

Esta √ļltima frase me resulta particularmente reveladora: "Los creadores afirman que los diversos enigmas tienen una explicaci√≥n y que esta ser√° eventualmente mostrada en el transcurso posterior de la serie.” Lo cual equivale a decir que no tienen nada escrito y lo ir√°n viendo sobre la marcha. De hecho, ese parece ser el nudo vertebrador de toda la serie: ir viendo qu√© es lo que vende m√°s y seguir las cosas por ese lado (de ah√≠ la acumulaci√≥n de ‘detalles sin respuesta’ a los que se hace menci√≥n en el texto de marras). Todo esto nos lleva a dudar, por decir lo menos, de la pertinencia de los adjetivos con los cuales se valora el dearrollo de la serie. ¿Por qu√© llamar "complejo" a algo que es meramente complicado? Si bien el calificativo de "cr√≠ptico" suena bien, ¿por qu√© aplic√°rselo a algo que apenas si llega a ser "confuso"?

Se me ocurre que debemos estar bastante mal si es que productos de este tipo nos resultan filos√≥ficamente reveladores. Insisto, no es porque se trate de una serie estadounidense (Six feet under tambi√©n lo era y sin embargo su factura y la densidad de sus temas, merecen otro tratamiento); tampoco se trata de una cuesti√≥n de formato (por citar solo un ejemplo, la serie Twin peaks era muy superior en cuanto a suspense se refiere). ¿De qu√© se trata entonces? Dicho brevemente, se trata de su baja calidad. De la atomizaci√≥n constante pero inconsecuente de su trama argumental; de la remanida y afectada forma en la que est√° narrada; del modo desaforado y groseramente comercial con el que fue llevado a cabo el casting. Se trata de lo escasamente originales que resultan ser las ideas que se nos quieren vender –precisamente– como las m√°s novedosas; m√°s a√ļn, llama la atenci√≥n que los herederos de Stanislaw Lem no iniciaran acciones legales a los productores. Eso por citar s√≥lo alguno de los ‘homenajes’ m√°s obvios en lo que respecta al gui√≥n. Hablar del aspecto visual, nos supondr√≠a nombrar desde Spielberg hasta Tarkovsky (tomando de este √ļltimo solo alguna parte de Solaris, desde luego). Al parecer, hay gente para la cual el s√≥lo expediente de nombrar personajes con apellidos de fil√≥sofos conocidos, bastar√≠a para considerar "filos√≥fica" per se a toda la propuesta.

Tras escuchar cientos de voces –cientos de veces– hacer menci√≥n a las muchas y muy diversas virtudes de esta serie, decid√≠ que ten√≠a que ver el prodigio con mis propios ojos… Vuelvo a preguntarme –una vez m√°s– por qu√© extra√Īa raz√≥n un mill√≥n de moscas no deber√≠an estar equivocadas.

viernes, 19 de febrero de 2010

El revés del tapiz de la locura



por Esther Díaz

La historia abunda en enigmas. Ninguno de ellos ha inquietado tanto a los hombres (por lo menos a los hombres de la Ilustración) como aquellos que rompen las continuidades. Un intento de salvar las diferencias ha sido instaurar teologías o sentidos ocultos que rescaten, para la intelección, un progreso interrumpido de la razón. Michel Foucault en lugar de perseguir sentidos ocultos, prefiere describir las condiciones que posibilitaron determinados acontecimientos históricos en sí mismos, sin inventarles continuidades que -en realidad- son más deseadas por los estudiosos que impuestas por la realidad. Por ejemplo, la locura, que no siempre fue una enfermedad mental, no siempre fue objeto de encierro, no siempre se la entremezcló con la verdad y con la ética, como lo ha hecho la modernidad que, además, decidió encerrar a esas personas que presentaban desajustes de orden biológico y conductal, pero que no constituyeron problema para otras épocas históricas. Sin embargo, fueron conflictivas para los modernos y lo siguen siendo para los posmodernos.

En La historia de la locura en la época clásica, Foucault investiga la parte socialmente oculta de la locura. Es decir, no su protocolo médico, tal como se lo conoce desde el siglo XIX hasta la actualidad, sino las prácticas y los discursos que construyeron al enfermo mental como nueva figura histórica.

En los primeros siglos de la modernidad, una caridad laicizada y la condenaci√≥n de las “malas costumbres” de los que se hab√≠an ca√≠do del sistema burgu√©s fueron creando justificativos morales para encerrar a los descastados sociales, tales como pobres, locos, prostitutas, libertinos, malos hijos y, en general, diversos “infames”. As√≠ se los denomina en los documentos de la √©poca, en la que exist√≠an consideraciones sociales para sacar de circulaci√≥n a estas personas que alteraban el orden de los modernos. La libre circulaci√≥n de pobres o de locos se consideraba un atentado al equilibrio p√ļblico. De modo que el encierro de los pobres primero y de otros segregados, m√°s tarde, cumpl√≠a las funciones sociales de reabsorber (o disimular) el desempleo y defender las “buenas costumbres” de lo que, en poco tiempo m√°s, ser√≠a la pacata sociedad victoriana.

En esos primeros tiempos del mundo industrial y del ascenso del protestantismo al poder, se percibe el trabajo (el hecho de trabajar) como un remedio infalible contra la miseria f√≠sica y espiritual. El poder del trabajo vivido como panacea no proviene de su fuerza productiva, sino de una especie de “encantamiento moral”. El origen m√≠tico de este sentimiento habr√≠a que buscarlo en la “ca√≠da” original cristiana. El trabajo-castigo tiene un valor de penitencia y redenci√≥n.

Pero la √©poca neocl√°sica (que los franceses denominan “cl√°sica”) exhuma otro valor b√≠blico del trabajo: el trabajo como maldici√≥n. No es por trabajar que el hombre recoger√° frutos espirituales, sino por la bendici√≥n aleatoria de Dios. De todos modos hay que trabajar por imperativo moral. Aunque habr√≠a que ser cuidadosos en las interpretaciones de los textos sagrados: un pobre que no quiere trabajar bas√°ndose en que las aves del cielo y los lirios del campo no tejen ni hilan y ni Salom√≥n en la c√ļspide de su gloria estuvo vestido con tanta magnificencia, en realidad, est√° tentando a Dios. Es como si lo desafiara a hacer milagros, mientras para el poder moralizante el milagro es cotidiano, ya que Dios, en su sabidur√≠a infinita, les permite a las personas vivir de los frutos de su trabajo. El pecado de esa √©poca era fundamentalmente la pereza. As√≠ que sea como fuere, los encerrados, deb√≠an trabajar.

He ah√≠ el momento en que comienza la discriminaci√≥n dentro del encierro. Pues los pobres, los libertinos, los homosexuales y otros “miserables morales” pod√≠an trabajar. En cambio, aquellos a quienes hoy llamamos “locos” (en aquel momento, los “sin raz√≥n”) no lograban llevar a cabo ninguna tarea fruct√≠fera. Esta fue su condena y su aislamiento definitivo. Poco a poco se fueron despoblando los establecimientos de encierro y, finalmente, para comienzos del siglo XIX, s√≥lo los locos quedaron detr√°s de los h√ļmedos muros de los hospicios.

Con este nuevo dispositivo de fuerzas, se difumina la imagen de los pobres y dem√°s excluidos sociales, quedando s√≥lo el loco como objeto de encierro y de “medicalizaci√≥n”, m√°s virtual que real en un principio. Hasta llegar a aletargarlos en la plenitud del siglo pasado, y comenzar a doparlos desde ni√Īos en los comienzos del tercer milenio.

Con el confinamiento, la locura comienza a integrarse a la ciudad como problema. Hasta el Renacimiento el loco estaba un tanto m√°s all√° de la cotidianidad, se lo “dejaba hacer”. En el siglo XVII, al tenerlo encerrado junto a otros desarraigados, most√≥ llevar una lacra mayor que los dem√°s internos: no pod√≠a trabajar, no aceptaba el orden, no se plegaba, por lo tanto, a los valores √©ticos. El loco pasa as√≠ a ser la l√°mina en blanco de lo urbano. En √©l la vida se suspende en la m√°s abyecta ociosidad. La locura pasa a ser la prisionera de la raz√≥n, de quienes se consideran due√Īos de la verdad, es decir, de los tecnocient√≠ficos. La locura entonces pierde el aura dorada que supo tener en otras √©pocas y se convierte en carne para atrapar en chalecos de lona, hasta mediados del siglo pasado, y en chalecos qu√≠micos, en nuestra √©poca.

La locura hoy pertenece a las enfermedades vergonzantes, como la s√≠filis, como el sida, como la cirrosis, como el alcoholismo o la drogadicci√≥n en general. Haber moralizado a la locura, la convirti√≥ en culpable. Uno se averg√ľenza al declarar p√ļblicamente que sufre una enfermedad cargada de connotaciones morales. Nadie quiere ser loco, nadie quiere confesar la locura de un ser querido, nadie sabe bien qu√© hacer con los locos. Excepto quienes manejan las leyes del mercado, que saben que comenzar a medicar desde chiquitas a las personas es un buen negocio (para los laboratorios y sus ac√≥litos) de por vida. Incluso cuando se sabe que eso, m√°s que curar, idiotiza. Pero es m√°s f√°cil idiotizar que tomarse el infinito trabajo de tratar de comprender, de escuchar y de respetar. M√°xime cuando la sociedad no da respuestas solidarias ante esta problem√°tica y la mayor√≠a, ¿a qu√© negarlo? preferir√≠a que nos “saquemos a los locos de encima”.

A partir de esto, se plantea un desaf√≠o a los profesionales de la salud, a los familiares de personas con disturbios mentales y a la sociedad en general. El tema de la locura es demasiado serio como para dejarlo √ļnicamente en manos de los laboratorios multinacionales. Se trata de un problema comunitario y son las investigaciones acad√©micas, los debates p√ļblicos y el compromiso de la poblaci√≥n en general los que deber√≠an permitirnos asumir con responsabilidad y entereza el abordaje de la integraci√≥n social del enajenado, antes que abandonarlo al encierro indiscriminado, la medicalizaci√≥n salvaje y la exclusi√≥n social.

jueves, 18 de febrero de 2010

Sonidos e im√°genes de revista La otra

n° 22 - Verano 2010 - en los kioscos




"Transitando por el pop barroco o coqueteando con la √≥pera -siempre en el contexto del rock alternativo- Rufus Wainwright ha demostrado ser un cantante ecl√©ctico. Y es en sus shows donde esto es m√°s evidente. Su l√≠rica, mayormente basada en temas personales, y su habilidad esc√©nica, hacen de √©l un verdadero entretenedor. 'Clasifico mi m√ļsica como entretenimiento. Vos estas all√≠; yo soy el show. Estoy aqu√≠ para servirte', declar√≥ alguna vez este Liberace del pop actual. Dada su capacidad vocal, ser√≠a injusto pedirle a Rufus que se limitara a un solo estilo: afortunadamente no es reh√©n de su propia voz. Desde chico empez√≥ a escribir canciones autobiogr√°ficas, como una forma de exorcizar sus demonios". (Fragmento de la nota "Rufus, al fin!!!" por Fernando Velazco, en La otra 22, hora en los kioscos.)




"¿Qu√© le pide Cat Power a la canci√≥n original a la hora de transformar la tradici√≥n en eso que llamamos cover? Que se deje exceder, despedazar, que se deje reinterpretar en nombre de devolverle a la m√ļsica una vitalidad que se supone perdida. Eso hizo ella con las canciones que evoca en sus discos. Pero esa constante reformulaci√≥n del original tiene como objeto no s√≥lo los temas ajenos, sino tambi√©n los propios". (Nota de Eduardo Benitez, "The Curse of the Cat People" sobre la reciente visita de cat Power a Buenos Aires, revista La otra).




"...el a√Īo Straub –el a√Īo del acontecimiento Straub– fue 2002. Hasta ese momento, y por diversos motivos –su propio celo, entre los primeros-, sab√≠amos poco de su cine, aunque ten√≠amos noticias de su absoluta intransigencia, de su car√°cter desafiante, de su singularidad; en una palabra -en un fetiche-: de su rigor. Con la proyecci√≥n de sus entonces dos √ļltimas pel√≠culas -las radiantes Sicilia! y Operai, contadini- algo trastabillaba para bien: la fama –sin ser falsa– era ego√≠sta; nada nos hab√≠a dicho de la felicidad del cine straubiano.
En su descubrimiento mucho tuvo que ver O√Ļ est votre sourire enfoui? (¿D√≥nde est√° tu sonrisa escondida?), el documental de Pedro Costa que -en un juego generoso y no falto de iron√≠a con la leyenda- retrata al matrimonio como criaturas severas y como pareja c√≥mica. Estamos, fundamentalmente, en una sala de edici√≥n; es tiempo del montaje de Sicilia! Straub camina, fuma y discurre sobre la vida y el cine; Huillet trabaja en la moviola y corrige la mala memoria de su compa√Īero; se la ve firme y silenciosa frente a un Straub disperso, enamorado de la sentencia y el argumento. En un momento memorable, cansada de tanta verborrea, Huillet –que busca el corte adecuado– dice su parlamento m√°s largo: “Ahora ya no veo nada por tu culpa. ¿Entender√°s alguna vez que ser interrumpido cuando est√°s concentrado desestabiliza y te devuelve a cero? ¡No s√© c√≥mo, despu√©s de todo este tiempo editando pel√≠culas juntos, a√ļn no eres capaz de adquirir esa disciplina! El hombre que conf√≠e en ti, cuando salte la valla, acabara con todo roto”. Los dial√©cticos Straub, pensamos, viven, como Tracy y Hepburn en alguna de sus pel√≠culas, un poquito antes de la s√≠ntesis; pero su muy teatral enfrentamiento tiene lugar en un espacio ideol√≥gico compartido: son dos cineastas modernos y antirrom√°nticos. Como en su maestro Brecht, no hay lugar en su ars poetica para el artista inspirado, el arrebato y la obra eterna...". ("Dos cabalgan juntos (Sobre algunas pel√≠culas de los Straub)", de Jos√© Miccio, en el n√ļmero 22 de revista La otra.)




"Mariano Otero: Todos los chicos de mi generaci√≥n estamos atravesados por el rock. Los que elegimos el jazz como medio expresivo somos multiestil√≠sticos, no somos neocl√°sicos. De todos modos, para m√≠ la m√ļsica es una sola, no importa si es cl√°sica, jazz o rock. Yo me tomo muy en serio la m√ļsica. Trabajo en serio, pero mis conciertos no lo son. Los m√ļsicos de jazz no tienen que ser serios. Hay tipos que son m√°s divertidos que otros. En mis grupos lo vivimos como fiesta, es una celebraci√≥n salir a tocar.



"Lo m√°s importante es no perder la ingenuidad, jugar como los ni√Īos. Es importante preguntarse en qu√© etapa uno est√° para seguir creciendo. Observo a mis hijos y pienso cu√°nta capacidad de hacer cosas tienen ellos, sin prejuicio alguno. Cuando al conocimiento se le suma libertad, se produce una explosi√≥n. Esa es mi b√ļsqueda". (Responde el m√ļsico de jazz Mariano Otero a Sebasti√°n Duarte en la entrevista publicada en La otra 22).




"Sokurov entra en la historia del siglo XX con una lucidez implacable: sabe de la sustancia fantasm√°tica que infiltra los mecanismos del poder y filma el ocaso de sus l√≠deres. Es en los confines de una etapa hist√≥rica y el comienzo de otra donde esa sustancia revela sus l√≠mites. En Moloch (1999), un Hitler decadente e infantil toma dimensiones grotescas por su banalidad y la del entorno que lo sostiene, frente a la inminente derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial. En Taurus (2000), nos presenta a un Lenin enfermo, atravesando sus √ļltimos d√≠as con una p√©rdida progresiva de la raz√≥n. All√≠ vemos c√≥mo el otrora magnetismo de esta figura va declinando al mismo tiempo que los ideales de la revoluci√≥n que liderara, mientras que, con el avance de Stalin en el gobierno, se perfila en el horizonte la sangrienta dictadura que se abatir√≠a, finalmente, sobre el pueblo ruso. En su √ļltima pel√≠cula de esta trilog√≠a sobre el poder, El Sol (2004), el director aborda la distancia entre los hombres y los dioses, centr√°ndose en el momento en que el emperador japon√©s Hirohito debe renunciar a la condici√≥n divina que le confiere su tradici√≥n y capitular, luego de las masacres de Hiroshima y Nagasaki, para salvar a su pueblo de nuevas matanzas. El pasaje subjetivo de dios a hombre y el componente on√≠rico que lo anticipa dan lugar a escenas memorables". (Fragmento de la nota "Sokurov: una voz al l√≠mite" por Liliana Pi√Īeiro).




"19 de julio, 1944:
"Hoy nuestro tren llegó a Dirschau, cerca de Danzig. Este es nuestro octavo día de vía de viaje. No soy un soldado ni un partisano. No estoy apto física y mentalmente para este tipo de vida. Soy un poeta.
"Que luchen los pa√≠ses grandes. Lituania es peque√Īa. En toda nuestra historia las grandes potencias han marchado sobre nuestras cabezas. Si uno se resiste o no tiene cuidado, termina convertido en polvo bajo las ruedas de Oriente y Occidente. Lo √ļnico que podemos hacer los peque√Īos es, de alguna forma, intentar sobrevivir. Ese es el motivo por el que, si nos acompa√Īa la suerte, nos dirigimos a la Universidad de Viena". (Extracto del diario personal de Jonas Mekas, Ning√ļn lugar adonde ir, con presentaci√≥n de Emilio Bernini, en La otra 22).





"La Otra: Algo que me llam√≥ la atenci√≥n en las pel√≠culas argentinas que me gustaron √ļltimamente, como Plan B o La Tigra, Chaco es que sus directores tienen un paso por el teatro. Yo tengo un prejuicio respecto de que los que tienen formaci√≥n teatral van a hacer teatro filmado. Pero en estos casos me sorprendieron. Las dos pel√≠culas est√°n muy centradas en las actuaciones, se juegan en esos planos secuencia en los que hay un tiempo propio de la actuaci√≥n, no puesto por la moviola sino en el momento de la filmacion. Y lo que se ve en la pantalla es de una gran verdad cinematogr√°fica, nada teatral. ¿C√≥mo trabajaron eso?



Federico Godfrid: Es muy rara esta division entre teatro y cine. A m√≠, la gente de teatro me dice: “porque ven√≠s del cine…”; y la gente de cine dice: “porque venis del teatro…”. Mi llegada al teatro viene por hacer cine, quer√≠a dirigir actores, conocerlos m√°s, as√≠ que empec√© a hacer teatro. Despu√©s film√© un mediometraje, gast√© una fortuna, no qued√≥ nada como yo quer√≠a, casi me agarro una √ļlcera, la pas√© mal, y entonces dije: “¿por qu√© no hago una obra de teatro?”. La hice y me fue muy bien. Entonces empec√© a hacer teatro durante 6 o 7 a√Īos, pero siempre con ganas de hacer una pel√≠cula.

Juan Sasiaín Huertas: Yo empecé a estudiar al mismo tiempo cine y teatro, y en la carrera de cine hice varios cortos que, como le pasó a Federico, tenía escondidos porque sentía que no tenían vuelo ni a nivel dramático ni poético. Pero cuando nos pusimos a trabajar en teatro con Federico logramos desde el principio un nivel de exigencia, textos largos, con un peso dramático que se sostenía durante una hora. Con esos resultados teatrales, a mí siempre me quedaba la inquietud de lograr algo de igual peso en el cine". (Entrevista a los directores de La Tigra, Chaco en revista La otra).

miércoles, 17 de febrero de 2010

Cinco días sin Nora



por Martha Silva

(Advertencia: se revelan detalles importantes de la trama)

Fernando Luján -el excelente protagonista de El Coronel no tiene quién le escriba, dirigida por Arturo Ripstein- encarna en este film de la debutante Mariana Chenillo, a José, el ex marido de Nora, quien tiene sus razones para suponer que el suicidio que ella planeó minuciosamente, ha estado dirigido con exclusividad a él, con el fin de seguir fastidiándolo y manipulándolo desde el más allá.

Algo de esto parecen contar las im√°genes que surgen detr√°s de los t√≠tulos, que van narrando con todo el despliegue de la vajilla para las grandes ocasiones de qu√© modo prepar√≥ Nora la comida familiar que se tendr√° que realizar despu√©s de su entierro. La comida rigurosamente se√Īalizada da cuenta de que se est√° en v√≠speras de la festividad del Pesaj, fecha que Laura eligi√≥ con un feriado de por medio para su este suicidio.

El hecho de que la muerte no haya sido natural traerá aparejado una serie de obstáculos para la concreción del entierro. Todo transcurrirá con una demora de cinco días y no será un rápido trámite, como hubiera deseado el viudo, que dista de ser un judío ortodoxo. Lo que es indudable -y Nora lo habrá calculado también- es que José tendrá tiempo para repasar su vida junto a ella. Cartas y fotos que ofician de disparador no faltan.

Algo que no sabremos si fue premeditado es que José se encuentre debajo de la cama la prueba incontrastable de la infidelidad de Nora mientras estaban conviviendo y nada menos que con alguien muy cercano a la familia. El adulterio de una madre de familia es algo que suele descolocar: recordamos la conmoción de los hijos de Meryl Streep en Los puentes de Madison.

Cinco días sin Nora es una sátira sobre las convenciones familiares y los dogmas religiosos, tanto judíos como católicos. El suicida no tiene dónde caerse muerto, al menos en México y siendo judío. Los distintos personajes -encarnados por actores excelentes- dialogan en torno a los ritos religiosos y sociales.

Son varias las líneas argumentales que se despliegan en esta comedia negra mexicana, realizada con eficacia asombrosa, pese a evidentes limitaciones de producción. Todo con una habilidad formal destacable tratándose de una opera prima, que obtuvo el Astor de Oro a la mejor película, máximo galardón de la 24a. edición del Festival de Mar del Plata.

martes, 16 de febrero de 2010

Esperando el momento de verte aparecer en la distancia


por oac

Un par de horas antes del Antojo de ayer se desplomó sobre Buenos Aires una lluvia torrencial y cuando llegamos La Tribu estaba inundada. Los muchachos hacía denodados esfuerzos para preservar del agua la zona del estudio y el cablerío, la imprescindible Sabina nos dijo: "el aire para nosotros siempre es prioridad y ya está seco", lo cual quería decir que en un par de minutos podíamos empezar el programa. Alessandro Ricagno había traído su pila de canciones italianas, una más linda que la otra: Lucio Dalla, Domenico Modugno, Cigliola Cinquetti, Roberto Vecchionni... Pero hete aquí que la trasmisión por internet se había cortado y en mi feisbuc los oyentes fieles clamaban al cielo por estar perdiéndose el Capriccio. Gustavo, el operador, y Carmen, la cooordinadora de aire, se movieron prestos y en unos 15 minutos la trasmisión on line se restableció. Y entonces los amigos de feisbuc ya deliraron de placer con tan bonitas canciones y con las traducciones que Alessandro iba haciendo al aire.

Ahora sólo quedan siete Antojos (el próximo, el miércoles a medianoche). Alessandro va a volver más adelante a La otra.-radio a hacer una segunda parte delle canzoni italiane. Aquí les dejo uno de los puntos culminantes de la medianoche mojada: Ornella canta el tema de Roberto Carlos al que mejora notablemente con la sua insuperabile espresivitá.



Me equivoqué tantas veces que lo sé ya
que hoy casi ciertamente estoy equivoc√°ndome con vos
pero una vez más: qué cosa puede cambiar en la vida mía
aceptar esta extra√Īa cita ha sido una locura.

Estoy triste entre la gente que me pasa por al lado,
pero la nostalgia de volver a verte es m√°s fuerte que el llanto.
Este sol enciende en mi rostro un signo de esperanza
esperando el momento de verte aparecer en la distancia.

Amor, apurate, no resisto
si vos no lleg√°s, no existo,
no existo, no existo...

Ha cambiado el tiempo y ahora est√° lloviendo
pero me quedo a esperar,
no importa lo que el mundo pueda pensar
yo no me quiero ir.
Miro adentro mío y me pregunto, pero no siento nada.
Soy sólo un resto de esperanza perdida entre la gente.

Amor, ya es tarde y no resisto,
si vos no lleg√°s, no existo,
no existo, no existo...

Luces, coches, vitrinas, calles,
todo se confunde en mi mente
mi sombra est√° cansada de seguirme
el día muere lentamente.
No me queda m√°s que volverme a casa,
a mi triste vida,
esta vida que quería darte a vos
la deshiciste entre tus dedos.

Amor, perdoname, pero no resisto.
ahora para siempre no existo,
no existo, no existo...

lunes, 15 de febrero de 2010

Godard y la levedad del ser



por Liliana Pi√Īeiro

Por primera vez, Sin aliento.

La pel√≠cula que Jean Luc Godard filmara en 1959 y que constituye un cl√°sico de la nouvelle vague francesa, me llega reci√©n en el 2010, gracias al ciclo programado en homenaje a los 60 a√Īos de la Berlinale que se exhibe en estos d√≠as en la sala Lugones. Digamos que la experiencia me result√≥ muy satisfactoria y que nunca es tarde para una cinefilia reciente, si podemos apreciar las virtudes de este director que, posteriormente, diera a luz una de las obras m√°s monumentales del cine, como son las Histoire(s). Y escribiera un extenso poema que permite iluminarlas.

Utilizando t√©cnicas cinematogr√°ficas innovadoras para la √©poca y apoy√°ndose en las excelentes actuaciones de Jean Paul Belmondo y Jean Seberg, Godard nos cuenta la odisea de Michel Poiccard, comediante y m√°rtir: una especie de Genet que busca su sentido a trav√©s de la provocaci√≥n. Mentiroso, ladr√≥n, asesino: este personaje asume en s√≠ una identidad negativa con respecto a los valores de la sociedad peque√Īo burguesa de la posguerra. Bastan pocos minutos para revelar su costado irreverente, la flojedad de la cuerda por la que camina.




La comicidad y la parodia son suficientes para aportarle un espesor disparatado a este thriller, en el que las referencias al cine y a las citas literarias derrumban toda solemnidad. As√≠, confrontado con la frase de Faulkner: “Entre la pena y la nada, elijo la pena”, Michel declara: “yo elijo… la nada”.

Y es desde esta posici√≥n que el joven va en busca de su amante Patricia, en una loca carrera del “todo vale”. Pero el deseo amoroso lo redime en cierto modo y Michel expone su cuerpo a una muerte desdramatizada. El espectador no puede menos que sonre√≠r ante la mueca final: tan leve es el ser, como la nada.