viernes, 26 de julio de 2024
sábado, 3 de junio de 2023
Reflexiones Marginales #75: Kierkegaard
por María del Carmen Rodríguez
(Editorial escrito para el Dossier#75 de la revista digital Reflexiones Marginales, Año 11, Número 75, Junio - Julio 2023) *
“Parecería casi que fueran necesarias dos individualidades en un hombre para que sea un hombre completo”, escribe Kierkegaard en su Diario. Y fueron necesarias dos individualidades para que él llegara a ser un autor, más que completo, felizmente complejo.
Una de esas individualidades, además de los Papeles y los Diarios, firmó con su propio nombre su tesis doctoral, El concepto de ironía (con especial atención a Sócrates), y, en calidad de fino autor religioso, una cantidad apabullante de Discursos edificantes y tantos otros opus donde explica su obra (como en Mi punto de vista) o se enfrenta a su época y a la Iglesia establecida (como en El Instante). La otra adoptó en cada obra el nombre y el punto de vista de uno o más autores o editores pseudónimos, y la estrategia de la pseudonimia, que dio lugar a una verdadera “comedia de autores” y al despliegue polifónico de una escritura pluriestilística (donde los diálogos, las cartas, los relatos enmarcados, el discurso especulativo y las efusiones líricas se responden en contrapunto), formaba parte del “método de comunicación indirecta” concebido por el danés, que afirmaba que la verdad no podía decirse a través de la comunicación directa y apostaba al equívoco, al malentendido, a la ironía y al humor para que su lector, su “contemporáneo”, reflexionara en busca de su propia verdad, de su propia “subjetividad”. El modo de producir de esta segunda individualidad de autor, que “presta” su pluma a los pseudónimos, ese modo tan alejado del discurso sistemático hegeliano que es uno de sus blancos de ataque, lo transformó en filósofo a pesar de sí, “filósofo-artista”, sin duda, como Nietzsche y algunos otros.
Dos propósitos mueven, también, este dossier. Por una parte, volver sobre las huellas del rebelde de Copenhague en ambas vertientes; por otra, homenajear a la Biblioteca Kierkegaard Argentina que cumplió, en diciembre de 2022, sus primeros veinte años, y que incluso antes de constituirse como una asociación, ni académica ni religiosa, de la cual se puede ser miembro sin tener “ningún tipo de título ni profesar algún credo en especial”, no buscaba solo “convocar a personas que estuvieran académicamente interesadas en Kierkegaard, sino también, y de manera especial, a personas interesadas en Kierkegaard por una necesidad vital y existencial”. (Todas las citas entrecomilladas son de “Una historia […]”, del pastor Andrés R. Albertsen, aquí incluida.) Y como tal convocatoria dio lugar a “la celebración ininterrumpida, desde 2005, de unas jornadas anuales que han reunido a estudiosos y a apasionados de la obra de Kierkegaard de por lo menos 16 países”, en las que la alegría del pensamiento está presente en todas las modalidades que la última pandemia nos ha hecho ensayar, comenzamos el homenaje con una difícil selección de ponencias de las Jornadas de noviembre de 2022, celebradas en modalidad mixta, ponencias cuyos autores (de México, España, Colombia, Chile, Brasil y Argentina; hubo participantes de otros países, como Perú, Italia o Letonia) tuvieron la libertad de rever y/o completar, considerando que estaban destinadas a esta publicación.
El tema convocante era “El amor al prójimo en tiempos de desamor” y, como suele suceder, algunas ponencias se ajustaron al tema, y otras no. El orden en que aquí las presentamos no es jerárquico, sino temático: dada la complejidad de la obra kierkegaardiana, que se divide en textos ortónimos y pseudónimos, el dossier se abre con un texto acerca de la pseudonimia, sigue con trabajos sobre algunos textos pseudónimos, después con textos ceñidos al tema centrados sobre todo en los Discursos edificantes (también en Ejercitación del Cristianismo, del pseudónimo Anticlimacus, y en otras derivas más comunitarias), luego con ponencias que relacionaron la obra del danés con la literatura (Dostoievski, Carver, Puig) y, finalmente, con un texto ceñido al tema que “reconcilia”, por decirlo con un verbo allí esencial, la obra ortónima con la pseudónima, y suma la relación con la literatura. Toda una paleta temática en la que los lectores que quieran acercarse al dossier podrán, o bien armar su propio recorrido, o bien “picotear tal(es) o cual(es) texto(s), según sus intereses.
El entusiasmo nos llevó también a sumar algunos textos de ciertos miembros fundadores o miembros de la Biblioteca que solo pudieron participar en las Jornadas con su presencia y en calidad de moderadores y/o comentadores (algunos sí presentaron ponencias), y asimismo trabajos de “amigos” de la Biblioteca, de modo tal que el dossier, en su unidad, tiene a su vez dos “individualidades”. El primero de esos textos es esa “Historia…”, que con gusto hemos citado, y que enlaza los textos de las ponencias con los otros, centrados en variaciones temáticas de diversa índole. Finalmente, saliendo ya del “dosier” y habiendo apostado decididamente a “doble contra sencillo”, se añaden, en la sección “Traducciones” de la revista, adelantos de versiones de Papeles y Diarios de Kierkegaard aún no publicados o en proceso de traducción para las Ediciones de la Universidad Iberoamericana, versiones cuyas autoras son María José Binetti y Anna Fioravanti, reconocida como “alma vivaz” de la Biblioteca tanto por sus miembros como por los ponentes que han pasado por las Jornadas…
Agradecemos cálidamente el espacio de esta revista, en especial a su director, el Dr Alberto Constante, cuya generosidad y cuya paciencia hacen honor a su apellido, y a todo su equipo, desde quienes evaluaron los trabajos por pares de doble ciego, a veces a último momento, hasta el equipo técnico y, por supuesto, a quienes colaboraron con los trabajos aquí presentados y con las imágenes artísticas (pinturas, fotos) inspiradas por los textos a los que les cedieron su portada.
* Reflexiones Marginales es una publicación bimestral editada por la Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad Universitaria, Alcaldía Coyoacán, C.P. 04510, Ciudad de México, a través de la Facultad de Filosofía y Letras, Circuito Interior, Ciudad Universitaria, S/N, Col. Copilco, Alcaldía Coyoacán, C.P. 4510, Ciudad de México, reflexionesmarginales3.0@gmail.com. Editor responsable: Alberto Constante López. María del Carmen Rodríguez (Argentina) es la editora invitada de este dossier.
viernes, 25 de diciembre de 2020
La distancia
por Søren Kierkegaard
Traducción directa del danés de Ana Fioravanti
Ilustración Carmen Cuervo
Apartar la “imitación”, eliminarla, es algo que nos concierne a las personas.
Entonces, uno se las arregla de este modo. Toma a Cristo sólo como “Redentor” y suprime completamente la determinación “modelo”. Sin embargo, con eso sólo no basta; no pasa mucho tiempo, y luego María se convierte en una especie de reconciliadora a la que pedimos que ella ruegue por nosotros al “Redentor”; y luego “el apóstol” llega a ser una especie de reconciliador al cual pedimos que ruegue por nosotros al “Redentor”; y luego el mártir al apóstol, de abajo hacia arriba, y luego el testigo de la verdad al mártir, de abajo hacia arriba, y luego el pastor al testigo de la verdad, de abajo hacia arriba. Esta inmensa retahíla está calculada para mantener a distancia “la imitación”. Y es una terrible equivocación. Pero, no obstante, hay algo humano en ello. A saber, si quiero pasar una vida de placer y soy consciente de ello y, sin embargo, me mantengo interesado en los modelos que expresan lo opuesto (el sufrimiento) entonces, humanamente hablando, de modo conmovedor, transformaré los modelos en algo así como una especie de reconciliadores que expresarán cuán heterogénea es mi vida respecto de las suyas, es una especie de honestidad para con los modelos. Se vive en el placer sensible y mundano (y lo llaman cristianismo) — y luego se acusa recibo de los modelos intermediarios, a través de la hipocresía: soy demasiado humilde y modesto para codiciar lo extraordinario — ¿qué cosa extraordinaria? ¿Vivir en la pobreza y la miseria, odiado, maldito y, finalmente, asesinado?
Søren Kierkegaard, NB 25:92; SKS 24, 508.
NOTA DEL EDITOR: Para algunos la navidad es una noche para atracarse con comida y ponerse en pedo, para otros no es nada. Algunos se ponen tristes porque se sienten más solos que el resto de los días, otros recuerdan los buenos viejos tiempos de la infancia. Otros no saben qué pensar o dudan entre varias opciones. Este pequeño texto de Kierkegaard, preciosamente traducido por primera vez al castellano por Ana Fioravanti, habla de un sentido posible y olvidado por casi todos. Pero lo mejor que tiene es que habla de un momento en el que estás presente.
lunes, 9 de noviembre de 2020
Jornadas Kierkegaard 2020: entre lo real y lo virtual
PROGRAMA XVI JORNADAS KIERKEGAARD 2020
MIÉRCOLES 11 de NOVIEMBRE
11:00: Presentación a cargo de María Verónica Parselis (USAL) y María José Binetti (BKA)
11:15: Coordina: Corina Setton
JOSÉ LUIS VEGA (UBA), “La virtualidad como realidad total”
JOSÉ LUIS EVANGELISTA ÁVILA (Universidad Autónoma de Chihuahua / México), “Verdad y virtualidad. Notas sobre la vigencia de la crítica social kierkegaardiana”
JONATHAN MOSTACERO CASTILLO (Universidad Nacional Mayor de San Marcos - Universidad Nacional Federico Villarreal / Perú), “El enigma del viajero: Del silencio como destino en Temor y temblor (1843) de Søren Kierkegaard”
SEBASTIÁN CHUN (UBA), “Cualquier otro es radicalmente otro: Derrida lector de Kierkegaard”.
14:30 Coordina: Andrés Albertsen
ANNA FIORAVANTI (UBA-UNQUI-BKA), “El libro sobre Adler. Primera versión en castellano”. Presentadores: JORGE CURCIO – OSCAR CUERVO – LUCAS LAZZARETTI
JOSÉ ALEGRÍA MORÁN (Universidad Católica Silva Henríquez / Chile), “Juventud y Redes Sociales. Una aproximación desde la idea de ensimismamiento en Kierkegaard”
FABIO BARTOLI (Italia / Universidad de Salamanca / España - Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá / Colombia), “La seducción en la época de la virtualidad. Una mirada desde Kierkegaard”
CARLOS CASTRILLO (Perú / Universidad del Salvador), “Søren Kierkegaard: Existir entre lo real y lo virtual”
18:00 Coordina: Graciano Corica
SARA DOMÍNGUEZ BAUTISTA (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla / México), “Los enredos de un seductor, anotaciones sobre el estadio estético kierkegaardiano”
NUMAR CHAID GONZÁLEZ ALVARADO (Universidad del Atlántico – Colegio Cristiano El Salvador / Colombia), “Vivir entre lo virtual como sujetos de la sociedad digital”
DANIELA ANTONIA BELÉN KOPPE HERNÁNDEZ (Estudiante / Universidad Católica Silva Henríquez / Chile), “Ser joven en contexto de pandemia. Una reflexión a la luz del concepto de angustia en Kierkegaard”
MATÍAS TAPIA WENDE (FONDECYT – Universidad de Los Andes, Chile), “Tolerancia, religión y esfera pública: una lectura desde Kierkegaard”
JUEVES 12 de NOVIEMBRE
11:00: Coordina: María José Binetti
VELGA VEVERE (Universidad de Letonia), “El teatro épico de Kierkegaard: prefacios y prólogos en los escritos seudónimos” [Kierkegaard's epic theatre: prefaces and forewords to pseudonymous writings]
RAQUEL CARPINTERO ACERO (Universidad Pontificia Comillas, Madrid/España), "Verdad y existencia en el pensamiento de S. Kierkegaard"
LEONARDO VENEGAS LOYOLA (Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile), "Kierkegaard y las redes sociales. Signos del desgaste en un útil"
GABRIEL LEIVA RUBIO (Universidad de las Artes de Cuba), “Dialéctica y Espíritu: Apuntes para una comparación entre la fenomenología hegeliana y la enfermedad mortal kierkegaardiana”
14:30: Coordina: Andrés Albertsen
ALEJANDRO PEÑA ARROYAVE (Universidad de Antioquía / Colombia – USAL – UNLaM – UNGS) “Dos aproximaciones a la primera parte de La enfermedad mortal. I.- La enfermedad mortal como fenomenología del yo desesperado”
PABLO URIEL RODRÍGUEZ (UM – UBA – UNGS), “Dos aproximaciones a la primera parte de La enfermedad mortal. II.- La desesperación desde la Religiosidad A del Postscriptum”
SAMANTHA HERNÁNDEZ PÉREZ (UNAM / México), “La farsa como repetición, ¿tan poderosa como la tragedia?”
ÁNGEL GARRIDO MATURANO (CONICET/UNNE – IIGHI), “La alegría de ser nada. La dádiva perfecta y la existencia capaz de recibirla en los Discursos edificantes de Søren Kierkegaard”
18:00 Coordina: María del Carmen Rodríguez
ISRAEL GALVÁN DELGADO (Universidad Autónoma del Estado de Morelos - Sociedad Académica Kierkegaard A.C.), “Existencia como juego: Kierkegaard y su filosofía infantil”
GRACIANO CORICA (UNQUI), “Entre Spinoza y Kierkegaard: del amor a la sabiduría a la sabiduría del amor”
ELSA ELIA TORRES GARZA (Universidad Nacional Autónoma de México), "El individuo singular en la era del tedio y la vacuidad"
JOSÉ MIGUEL ÁNGELES DE LEÓN (Universidad Iberoamericana-CISAV/México), "Algunas aclaraciones sobre la relación entre Kierkegaard y Unamuno"
VIERNES 13 de NOVIEMBRE
11:00 Coordina: Graciano Corica
ALFONSINA SANTOLALLA (CONICET – IDH – UNC), “El tiempo entre la praxis y la eternidad: posibles encuentros entre Kierkegaard y el joven Marx”
ARTURO MORALES ROJAS (Universidad de Málaga/Colombia), “La Perspectiva ética kantiana vista en la filosofía existencial de Søren Aabye Kierkegaard”
MAXIMILIANO BASILIO CLADAKIS (UNSAM-CONICET), "Patočka, lector de Kierkegaard: la meditación en torno a la existencia y la reconfiguración del sentido de la filosofía"
JUAN DANIEL GUTIÉRREZ REYES (Instituto de Investigaciones en Humanidades – UABJO, México), “Kierkegaard y Camus: dos representaciones de lo Virtual”
14:30 Coordina: Andrés Albertsen
MARÍA JOSÉ BINETTI (IIEGE – UBA – CONICET), “Diarios 1847-48 (Papeles VIII1)”
JUAN CARLOS MUNIZAGA VERA (Universidad Complutense de Madrid – Universidad de Chile), “Humor como proceso en Kierkegaard”
JORGE SCHULZ (UNSAM - SITB), “La ironía como confinium entre lo estético y lo ético: ¿la posibilidad más real?”
MARÍA CIELO AUCAR (IIGHI-CONICET/UNNE), “Selbst y Dasein. Reflexiones acerca de la recepción heideggeriana de la noción kierkegaardiana de sí mismo como espíritu en Sein und Zeit”
18:00 Coordina: Corina Setton
EDGAR FARÍAS (UNSTA), “La primacía del amor. Notas del amor conyugal en Las obras del amor"
LUIS MARÍA BALIÑA (UCA), “Pathos como camino para saber quién soy”
ALBERTO ISAAC HERRERA MARTÍNEZ (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla / México), “Jean-Louis Chrétien o la interpretación amorosa del pensamiento de Kierkegaard para un tiempo de desesperanza”
JOSÉ LUIS FLORES QUIÑÓNEZ y JOSÉ LUIS EVANGELISTA ÁVILA (Universidad Autónoma de Chihuahua / México), “La desesperación kierkegaardiana en las redes sociales de la época presente”
POSTDATA DEL EDITOR DEL BLOG:
Este año fui invitado por mi amiga Ana Fioravanti a la presentación de su traducción de la primera versión en castellano de El libro sobre Adler de Søren Kierkegaard (La Docta ignorancia, Buenos Aires, 2020). La presentación se hará el miércoles 11 a las 14:30 en el marco de estas jornadas. Participarán también la propia traductora, Jorge Curcio y Lucas Lazzaretti, bajo la coordinación de Andrés Albertsen.
Según el anticipo de la editorial: "Por primera vez, sale a la luz en castellano, traducida directamente del danés, El libro sobre Adler, una obra clave en la totalidad de los escritos de Kierkegaard, apreciación que comparten unos cuantos estudiosos y el propio autor. Los desvaríos de su compañero de estudios, Adolph Peter Adler, constituyen el acicate para una sátira de la filosofía hegeliana y de la época presente, un fenómeno que pone de manifiesto qué es en realidad lo moderno. Es decir, permiten vislumbrar cómo una exégesis y una especulación extraviadas han confundido la esfera de lo paradójico y la han hecho retroceder a lo estético; cómo la han suprimido o volatilizado, al reemplazarla por frases ingeniosas que pueden significar cualquier cosa; cómo la cultura, la formación y la vida social han trabajado y siguen trabajando para hacer distraídos y espiritualmente ausentes a los hombres".
Los interesados en asistir a estos encuentros virtuales tienen tiempo de inscribirse enviando un mail a biblioteca@sorenkierkegaard.com.ar con los siguientes datos: - Nombre y apellido - Nro. de Documento de Identidad o Pasaporte - País de origen E-mail de contacto.
sábado, 24 de octubre de 2020
La inquietud: Kierkegaard, Nietzsche y Brandes
Hace poco más de un mes el amigo Israel Galván Delgado, miembro de la Sociedad Académica Kierkegaard de México, subió a Facebook un fragmento de una carta que Friedrich Nietzsche le envió Georg Brandes en febrero de 1888, cuando se iniciaba su último año de producción filosófica.
Brandes (1842-1927) fue un escritor danés a quien se atribuye haber escrito el primer libro sobre la obra de Kierkegaard (1877), en un período en el que éste, años después de su muerte, estaba desacreditado en su propio país. La lectura de Kierkegaard fue para Brandes un estímulo inquietante: le despertaba a la vez una atracción y un rechazo igualmente poderosos. Tanto es así que Brandes recomendaba su lectura y al mismo tiempo advertía sobre su peligrosidad. Lo consideraba el filósofo más importante en su lengua, pero deploraba su intenso vínculo con el cristianismo. Brandes se lamentaba de que Kierkegaard se hubiera muerto prematuramente, porque pensaba que el giro que había comenzado a dar en su último año de vida (1855) con la publicación del periódico El instante, en el que chocaba violentamente contra la iglesia danesa establecida, hubiera terminado alejándolo del cristianismo.
Coetáneo de Nietzsche, Brandes fue también uno de sus últimos interlocutores, antes del colapso que el autor de Ecce Homo sufriera en Turín en enero de 1889. Los dos mantenían correspondencia cuando Nietzsche ya había roto sus vínculos con casi todo el mundo, incluso en el período catastrófico en el que Nietzsche escribió sus llamadas "cartas de la locura". Resulta que Brandes era también divulgador de la obra de Nietzsche en Copenhague, donde dictó una serie de conferencias que convocaban a una gran cantidad de público, mientras que a Nietzsche en Alemania todos empezaban a darle la espalda. Él se enorgullecía de su "amigo danés" y, en los meses en los que se acercaba rápidamente hacia su caída irremontable, encontraba en la atención que le confería Brandes un motivo de aliento. Brandes le había recomendado a Nietzsche que leyera a Kierkegaard, alegándole que era quien "mejor comprendió el problema psicológico del cristianismo". Nietzsche se interesó por la sugerencia y le pidió a Brandes que le mandara los libros de Kierkegaard. Antes de que esos libros le llegaran, la vida de Nietzsche se derrumbó entre los últimos días de 1888 y enero del 89. Quizás aquella caída de Nietzsche en las calles de Turín y las cartas alarmantes que llegó a enviar en varias direcciones configuren la escena de un colapso humano de alcance mayor.
¿Qué habría pensado Nietzsche de haber leído a Kierkegaard?
El tono de fragilidad con que Nietzsche aceptaba el convite de leer a Kierkegaard, tan lejano de la autosuficiencia olímpica con que Nietzsche gustaba presentarse a sí mismo en sus libros y con el desprecio con que se refería a sus contemporáneos, resulta emocionante. "Pienso, al llegar a Alemania, empezar a trabajar en el problema psicológico de Kierkegaard y al mismo tiempo reiniciar mis relaciones con la literatura más antigua. Me servirá, en el más elevado sentido de la palabra. Quiero que se derrita el hielo de mi severidad y de mi arrogancia".
Que Nietzsche, meses antes de autoadjudicarse una misión titánica, la de ponerse contra el fraude más dañino de la civilización europea, esperara que la lectura de un autor periférico derritiera el hielo de su arrogancia parecería un gesto inesperado. Quienes hagan una lectura más atenta de las tensiones secretas de su escritura tal vez no tengan tanto motivo para sorprenderse por esa fragilidad (vean acá). Él estaba preparando su "Obra Capital", con la que planeaba producir un giro drástico en la historia de la cultura occidental. Pero su inquietud anímica y sus vacilaciones existenciales se anticiparon a su derrumbe personal y de aquella Obra Capital solo nos quedan los escombros. Quizás sea mejor así: el fracaso de un pensamiento colosal puede ser más revelador que una doctrina ante la cual inclinarse.
De todo este entuerto entre Kierkegaard, Nietzsche y Brandes podemos extraer algunas sugerencias sobre el problema de los autores, de su autoridad y de los lectores que acudimos a sus libros en busca de algún fundamento aquietador. De eso hablamos en el encuentro virtual del miércoles pasado, que pueden reproducir acá:
miércoles, 21 de octubre de 2020
Nietzsche / Kierkegaard
Hoy 19 hs: acá meet.google.com/dbm-yshf-dfd
Encuentro online, libre y gratuito
Filosofía y doctrina. Hay una discusión que atraviesa la historia de la filosofía acerca de si es preciso fijar una doctrina -¿es la filosofía una teoría?-, o si el pensamiento es otra cosa que puede soportar una tensión, un suspenso que no debe ser fijado en una doctrina. La línea dominante de la filosofía occidental optó por el mandato de que la filosofía se realice como doctrina, es decir: como un conjunto de afirmaciones teóricas que dan cuenta de la realidad de una forma racional y consistente. La filosofía así se "realiza", es decir: se cosifica. Pero ¿qué pasa si una tensión no está históricamente resuelta, si no se deja fijar como una masa doctrinaria? De ser así, toda doctrina filosófica manifiesta un odio hacia la verdad, porque prefiere las teorías aplacadas antes que las tensiones reales.
Kierkegaard era consciente de que la parte decisiva del pensamiento se juega en la comunicación: es decir en los recursos de su escritura y en los lectores posibles. Kierkegaard fue un pensador tenso, pero logró disponer sus tensiones en su dispositivo literario.
Nietzsche manifestó más de una vez con mucha claridad esa desconfianza hacia las doctrinas teóricas y supo detectar ese odio a la verdad que esconde la posición del teórico. Sin embargo, en otros momentos de su vida Nietzsche mismo se dejó tentar por la posibilidad de formular su propia doctrina, la del Eterno Retorno de lo Mismo, la de la Voluntad de Poder, la de la Transvaloración de los Valores. Conceptos que acuñó sin lograr despejarlos. Nombres para sus derrotas. De hecho, no pudo resolver cuál de esos conceptos se sobreponía al otro. Y, a pesar de que durante sus últimos meses de producción filosófica lo ganó una ansiedad incontenible por plasmar una "Obra Capital", el colapso que sufrió en 1889 le impidió llegar a formularla.
El problema de los postnietzscheanos es el deseo de matar esa tensión y fijarla en una doctrina. La tentación doctrinaria está en el propio Nietzsche, pero es su fracaso lo que todavía nos incita a pensar. (Ver Nietzsche Largo acá).
La tensión que le impidió formular una doctrina acabada no es un fracaso o, si lo es, es el fracaso virtuoso de la filosofía misma. Es una inconclusión fértil para nosotros. Si él piensa cuestiones que la época no resolvió y sigue sin hacerlo -el poder de la técnica, la verdad de la ciencia, la voluntad de poder-, si eso no está resuelto en el mundo, no puede estar resuelto en la filosofía.
Hoy lo conversamos en nuestro encuentro virtual en meet.google.com/dbm-yshf-dfd. Libre y gratuito.
viernes, 18 de septiembre de 2020
No se puede vivir del amor (le dijo un soldado romano a Dios)
Conversatorio Freud Kierkegaard Amá al prójimo (como a vos mismo)
Tercer encuentro mensual convocado desde el espacio virtual de lecturas kierkegaardianas denominado "Las obras del amor" (en http://meet.jit.si/LasObrasDelAmor), coordinado desde General Villegas y hacia el universo por Graciano Corica. Estos encuentros mensuales se proponen hacer entrar en fricción la escritura kierkegaardiana -esas voces que nos hablan- con otras perspectivas. La intuición que nos anima es que, cuando se encuentran dos perspectivas, a primera vista distantes, en un cruce de caminos que nosotros mismos propiciamos, estas vocen empiezan a decirnos más, o quizás sería mejor decir: empezamos a oír en ellas cosas que cuando las considerábamos por separado no aparecían. La fricción de lo imprevisto o la de lo inhabitual. El primer mes fue la presentación de esa clave que es "Escuchar una voz" como vía regia para introducirse en el laberinto escritural de Kierkegaard. El segundo mes hicimos que se encontraran dos tipos bien distantes: Kierkegaard y el escritor villeguense Manuel Puig, que creó toda su obra literaria a partir del momento en que, totalmente desorientado acerca de cuál era su lengua propia, escuchó la voz de una tía que le hablaba desde su infancia en Villegas y se largó a escribir, siguiendo esa voz, "30 páginas de banalidades" que fundan el comienzo de su no-estilo. Inquieta en Puig el silencio del narrador que funcionaría como administrador del estilo de sus novelas, para que cada voz, sin administración audible, hable en su propio estilo. Puig, como Abraham en el Génesis y en Temor y temblor, hizo su tarea porque escuchaba voces.
El tercer encuentro de la serie marca hasta ahora el punto culminante de un crescendo. Dos potencias se saludan: Kierkegaard -que no sabe nada de psicoanálisis por razones obvias- y Freud -que no podía admitir la posibilidad ni la justicia del mandato "Amarás al prójimo como a ti mismo", la que podría ser la voz que organiza y altera toda la obra de Kierkegaard como escritor. Todos los caminos conducen a AMOR (Roma al revés).
En un escrito de senectud, El malestar en la cultura, Freud se topa con el mandato cristiano -dice él, aunque ya estaba en el antiguo testamento- "Amarás al prójimo como a ti mismo". Y Freud, un poco en conversación con un amigo religioso, un poco impelido por completar su edificio teórico para determinar la función que en la economía libidinal tienen el arte, la ciencia y la religión, se ve en la necesidad de ajustar cuentas con ese mandato que evidentemente le resulta molesto y por eso quiere sustraer de la naturaleza humana. Porque aún cuando a los psicoanalistas les complace recordar que las dos metas a las que apunta la clínica son poner al sujeto a trabajar y a amar, el propio Freud en ese escrito de 1929/1930 se encarga de afirmar que proponerse amar al prójimo es una insensatez.
Yo había leído a Freud siendo muy chico, La interpretación de los sueños (1899-1900, el problema de un siglo que se resuelve en el siguiente). No sé qué buscaría yo ahí en ese libro a mis 16 años ni sé qué encontré en aquella lectura, pero sé que este libro marcó de manera indeleble un siglo que era el mío. Todavía nos movemos bajo el embrujo de ciertas estrategias desplegadas por Freud astutamente e incluso a costa de sí mismo. Debe haber una relación entre la impronta freudiana del siglo xx y la recusación del autor a admitir el amor al prójimo como una de las tareas posibles del humano. No se puede vivir del amor (al prójimo). No se debe vivir sin amor. Dos canciones.
A Freud el mandato del amor al prójimo lo escandaliza y ahí hay un cruce de encuentro con Kierkegaard. Porque, contra lo que podrían sospechar los que solo conocen la versión blandengue y careta de la cristiandad, amar al prójimo como a ti mismo no es tampoco para Kierkegaard una tarea simpática y su valor decisivo radica justamente en que se la perciba como escandalosa. Cualquier cualunque puede ponerse a enumerar por qué es intolerable amar al prójimo, porque el prójimo tiene tantos defectos que solo estoy esperando que me muestre su costado más odiable para odiarlo con furia y pedir que se pudra en la cárcel. ¿Quién no ha sentido que un tipo insoportable solo merece pudrirse en una celda infecta si acaso le perdonamos la vida? Eso lo entiende cualquiera y lo puede explicar Baby Etchecopar cada noche con lujo de detalles. Pero resulta que Jesús tomó el mandato de amar al prójimo como a ti mismo de las antiguas escrituras y, por si no se había entendido bien, le dio otra vuelta de tuerca y aclaró que se trataba de amar al enemigo. Eso ya es demasiado. Kierkegaard conoce perfectamente los motivos por los que hay que considerar ese precepto una demasía y de ahí señala que quien no se escandaliza por eso es que no entendió bien lo que se está pidiendo. Freud en El malestar en la cultura dice que, a pesar de haberlo escuchado tantas veces deberíamos hacer el esfuerzo de escuchar ese pedido (si no les gusta mandato, le pongo: ruego) como si fuera oído por primera vez. "Ama al prójimo como a ti mismo". Si dijera "Ama al prójimo tal como el prójimo te ama a ti", Freud cerraría trato, pero amarlo como a uno mismo es, dice Freud, injusto para con quienes nos quieren de verdad. Sutilmente el problema de amar se troca en la condición de ser amado. Primero amame vos y después vemos. Ahi Kierkegaard y Freud tienen un punto de encuentro y otro de no: si no nos escandalizamos, es porque no entendimos bien el pedido: coincidence. Ahora las reacciones de Freud y Kierkegaard ante el escándalo casi se podría decir que son drásticamente inconciliables. Mientras Freud dice algo así como: "no me vengan con eso, yo ya estoy grandecito, soy el padre del psicoanálisis y sé con qué monstruos me toca lidiar; aparte inventé esta práctica tan fabulosa que provocó un antes y un después frente a la concepción del aparato psíquico del hombre y ni siquiera me han reconocido como me lo merezco, no me vengan con que tengo que amar, si ustedes se mostraron incapaces de amarme a mí, con todo lo que les di". Mientras, medio siglo antes, Kierkegaard manda a decir por todos lados (y sin mucha expectativa de cosechar aplausos, medallas y besos por eso) que amar al prójimo es la única salida de la desesperación.
Me explico: si yo no lo malentendí, Kierkegaard dice que todos los arreglos que uno quiera hacer con la vida y con los semejantes desembocan en la desesperación, que también late en el rincón más cálido del corazón de las personas felices, ellos también están desesperados, a menos que ames al prójimo como a ti mismo. Pero ¿qué es el amor, Kierkegaard? Lo que tenés que hacer. ¿Y quién es mi prójimo? El primero que veas. ¿Y cómo lo tengo que amar? Como a ti mismo. ¿Y cómo tengo que amarme a mí mismo? Como si fueras tu prójimo, no como Narciso, tarado. Como si fueras tu enemigo. Quizás sos tu propio enemigo y sin embargo, o con embargo, pero por eso mismo, porque tu peor enemigo podés ser vos, es que tenés que amarte de la misma manera en que has de amar al prójimo.
Amar al prójimo no es un don que uno le concede al otro, quien tal vez no se lo merece, como si yo me arrancara una parte de mí y se la diera a otro por pura dadivosidad, sino que el amor al prójimo es lo único que puede sacarme de la desesperación, mientras que cualquier otra transacción, monetaria, libidinal o afectiva por la cual yo me proponga hacer un intercambio de favores con el otro me va a conducir a la decepción, porque el prójimo es decepcionante, a los celos, porque el prójimo no se deja poseer, al odio, porque el prójimo es, como dice Freud, una bestia salvaje. Pero lo que no parece contemplar Freud es que amarlo es la posibilidad, la única, de salir de la desesperación.
Acá pueden ver el desarrollo de este encuentro en el que se escuchan otras voces que no son la mía, que dicen cosas que acá yo no digo pero ellos ahí sí, en la que a veces mi voz no se escucha o se escucha con alguna interferencia, o alguien aparece o desaparece o aparece lo que no tenía que aparecer.Al final algunas cosas aparecen. El video tiene la sintaxis propia de esta época de conversatorios virtuales. Esta sintaxis dificultosa tiene algo de divertida precisamente en esos momentos en los que la técnica falla, y de interesante cuando la técnica no falla, porque al final hay un montón de personas que quedan en encontrarse a cierta hora a preguntarse cosas que a la notebook no le solemos preguntar y al celular menos.
miércoles, 16 de septiembre de 2020
«Ama al prójimo como a ti mismo»: Lo imposible de Freud
Sigmund Freud, El malestar en la cultura, V
jueves, 27 de agosto de 2020
No ser nadie: Kierkegaard y Puig
miércoles, 19 de agosto de 2020
Escuchar voces
viernes, 14 de agosto de 2020
Spoiler alert: el final del libro "Escuchar una voz"
Hoy se cumplieron 10 años de que salió de imprenta mi libro Kierkegaard: una introducción, también conocido como Escuchar una voz. Recuerdo perfectamente cómo estaba cuando salió el libro. Mal. Lo presentamos en San Telmo, una tirada supongo pequeña, se agotó, no se reeditó. La editorial me pagó veinte guitas y veinte ejemplares para repartir. Después pasaron cosas, un día veo que en España venden mi libro por miles de Euros en una edición que *yo habría publicado en Madrid en 2018* con una editorial que no sé cuánto, cosa que no hice. Averigüé, me dijeron que no sé qué. Aunque queda algún libro rondando por las librerías de AMBA como se dice ahora, y en mi casa debo tener tres ejemplares, en 2018 decidí encargarle a Ediciones del Fortín una reedición corregida y aumentada para que se descargue gratuitamente de internet. Si algún madrileño está embolsando euros con mi libro, yo se lo regalo a cualquiera.
Pero, bueno, esto es otra cosa. La primera cosa es que hoy se cumplen 10 años de la edición original, recordando perfectamente cómo me hallaba yo al ser publicado, mal, he resuelto espoilear acá el final del libro. También les dejo un link para que lo descarguen gratis entero acá. O le pagan una fortuna al gallego. O no hacen nada.
Espoileo el final y después agrego algo:
El amor al prójimo, a diferencia del amor de preferencia, no se determina por el objeto amado, es decir, mientras el objeto de nuestro amor sea así o asá, porque nos haga bien o nos dé placer. Al prójimo se lo ama por amor y por nada más:
En el Nuevo Testamento estas relaciones de proximidad y lejanía se alteran de una manera paradójica y escandalosa. Se transfiguran. Jesús vuelve sobre esas antiguas palabras pero trastorna los significados lineales de proximidad y lejanía, introduce la ajenidad entre los que se encuentran cerca, la extrañeza entre los conocidos, la discordia entre los parientes y el amor entre los enemigos. ¿Niega de esta manera lo que decían las escrituras antiguas? Más bien diría que hace estallar, mediante el uso de paradojas, el sentido habitual de estas palabras:























