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jueves, 17 de septiembre de 2026

Fanáticos Inquisidores


Cautivos de un furor sectario medieval mostraron la hilacha.

El martes, ante el despliegue mediático que intentaron los asesores españoles de @cristinafkirchner que presentaban una presunta novedad que lo cambiaría todo, Ari señaló que ese dato se conocía desde 2016, no traía ningún cambio. A partir de ahí recibió un ataque en manada de @la_campora , precedido por @paulapenacca y seguido por una pandilla de fanáticos. Lo trataron como un "ensobrado" (¿les suena de algún lado?).
@ari.lijalad es uno de los periodistas más valientes y serios que tenemos. El maltrato al que lo sometieron desde el círculo de Cristina es un alerta sobre qué sería la Campora si hoy llegara al poder, cosa que nunca sucederá.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Los Senadores del Lago Escondido



Hay un largo historial de transas oscuras con el poder judicial, a las que solo se señaló después de años de consentir sus privilegios corporativos. Cristina tuvo la presidencia durante ocho años en los que promovió a los jueces del lawfare. Fue además la principal impulsora y redactora de la Ley 26.122 en 2006, que estableció un diseño institucional donde los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) mantienen su total vigencia a menos que ambas cámaras del Congreso los rechacen de forma expresa (por eso muchos de los decretos devastadores de milei siguen vigentes). En su momento, con Milagro Sala detenida Cristina hizo campaña diciendo que "no ponía las manos en el fuego por nadie". Julio de Vido fue desaforado el 25 de octubre de 2017 mientras se encontraba procesado por dos causas judiciales antes de recibir cualquier condena penal definitiva, y el bloque del Frente para la Victoria decidió no bajar al recinto para defenderlo, en medio de la campaña electoral. 


Así que la opacidad de esta semana al votar a estos jueces del lawfare no es una novedad de Cristina sino un patrón de conducta de todos estos años. El desafuero de De Vido fue apenas tres días después de las elecciones en las que Cristina fue candidata sin poner las manos en el fuego por él. ¿No es hora de que dejemos de adjudicarle una visión estratégica infalible y empecemos a pedir explicaciones? ¿Nos quieren atar a sus propias estrategias familiares mientras el pueblo sacrifica a generaciones enteras por motivos tan poco claros? 

Cynthia García, una periodista que hasta ahora se mantuvo como vocera incondicional de las directivas de San José 1111, en estos días empezó a vacilar. Algo debe haber conversado con esas fuentes para que en las últimas horas ensayara un ensayo de justificación o al menos atenuación del estupor que la maniobra senatorial produjo en las bases kirchneristas. Ella tuitea:
Cynthia aún no paerece comprender del todo lo que Víctor Hugo, otro ferviente defensor de Cristina, ya expresa en voz alta:

El agravio no es contra plumas mediáticas, otra vez el circulo áulico se equivoca atacando al periodismo, igual que milei. El agravio de los Senadores de Lago Escondido es contra los del llano, hartos de adivinar las razones sublimes de tantas decisiones oscuras que no empiezaron acá. Aún no entienden que pasaron la raya y esta vez ya no va más.

La democracia incautada es efecto en buena parte de los fenomenales yerros nunca asumidos de la conductora, siempre encerrada en un cuarto, aún antes de que el TOFF la encerrara-, siempre adjudicándose el patrimonio sobre los votos como si fuera la dueña. Nunca escuchó criticas ni respondió preguntas, solo dió ordenes para acatar. Nunca con la humildad para reconocer que desde 2013 hizo todo mal.

El centro de la actual tragedia cívica no está en San José 1111. No es Crstina la primera, ni la única, ni la que sufre la mayor injusticia: la que desde 2016 está padeciendo es Milagro Sala, a la que se abandonó, se la olvida hoy completamente, por la que Crsitina tampoco puso las manos en el fuego, igual que con De Vido. En el centro del dolor no se halla la habitante de San José 1111 sino los miles de pibes que ni siquiera una vez votaron y hoy los espera un horizonte negro, en el que van a vivir bajo la juridiscción de los jueces escondidos que ella mandó a votar. Los viejos sin remedios y los pibes suicidas no le conceden el derecho de negociar que ella se adjudica por todos nosotros a priori.


Cynthia García les pide a los perplejos que miren alrededor. Queda como la emisaria del reino celestial que quiere propagar la culpa entre las auténticas víctimas del ajuste, quiere inyectarnos la sombra del pecado compartido. "Miremos a nuestro derredor para ver quiénes festejan", amonesta García. Los que festejan son los que mandaron los pliegos que ella mandó a votar, sin siquiera cuestionarse el absurdo evidente de pactar en secreto con el lawfare al que se pretende acusar por los altoparlantes. 

Así como vimos votar a los Senadores de Lago Escondido, en 2013 vimos como se impulsó a Insaurralde, se lo volvió a meter en 2021 y se lo quiso meter en 2023, y aunque afortunadamente no logró imponerlo, gracias a lo cual el peronismo conservó la provincia que se hubiera perdido si se imponía su diseño. Ella nunca explicó esas presiones, de la misma manera en que eligió a Alberto en 2019 y en seguida esquivó los costos de su ocurrencia,  haciendo rápidamente de cuenta que ella ya no teníaa nada que ver. Criticó a Alberto y Guzmán por su negociación con el Fondo pero operó para que ese gobierno fuera intervenido finalmente por Massa, en otra oscuridad, para que STM siguiera como ministro el mismo ajuste -y con mayor inflación- que ella le criticaba a Guzmán. ¿Qué era lo que no le podía tolerar a un ministro que le toleró a su aliado?


En el invierno de 2023 amagó con Grabois y con Wado -¡24 horas! para terminar proponiendo desde la EXESMA al que estaba decidido de antes, STM, el ministro de la inflaci'on que jamas podría ganar haber ganado luego de anticipar su fracaso en la gestión. Fue la trampa perfecta y ella su diseñadora. Nunca salió a explicar todos esos zigzagueos y alimentó su narcisismo de estratega infalible. Había dicho en mayo de 2023 que veníaa una eleccion de tres tercio. Su aliado, STM, estaba alimentando al monstruo que al final ganó. Nunca una autocrítica de yerros tan costosos. En la ceremonia de traspaso sonrió al monstruo que ayudó a encaramar y le dio la espalda al que antes nos había pedido que votemos. Su dedo siempre ungió a sapos que tenemos que nos mandó a tragar para siempre lavarse las manos en la derrota. Igual que antes y ahora con los jueces del Lago Escondido. 

Hoy el dolor popular es demasiado grande para que otra vez ella quiera protagonizar su melodrama. Antes que ella y peor que ella y con menos privilegios que su familia hay muchos que viven la desesperacion por la crueldad de una casta que ella muestra integrar.


Cynthia: no tenemos tiempo para esperar sus nuevas clases magistrales. A diferencia de vos, ya ni esperamos explicación por el múltiple estandar de ser claudicante con el poder, complaciente con sus propios errores, durísima con los disidentes, indiferente con el pueblo. Si sos mensajera decile que no la bancamos más.

jueves, 2 de julio de 2026

Los caminos que Cristina propone no llevan a su libertad sino a nuestra derrota


Todo el despliegue que se hace desde San José 1111 abona la idea de que Cristina prefiere perder y por eso no se dedica a construir un candidato propio sino a minar a Axel. Eso es lo imperdonable. 

¿Por qué no señala un candidato y va a internas? En cambio, a lo que se dedica es a "inundar el terreno de mierda" (como dice Stve Bannon): lo pone a Pichetto a hacer campaña, manda a Berni y Moreno a descalificar a Axel, algunos de la Cámpora piden "Cristina presidenta", sin explicar cómo eso sería viable y otros quieren poner en marcha un "operativo clamor" para poner a Máximo como candidato. También están los que dicen que negocia con Massa para que vuelva a ser candidato. 

2+2=4. Si hacés todos esos movimientos juntos es que estás dispuesta a todo lo necesario para que Axel pierda. Porque Massa vuelve a perder, Máximo candidato va a quedar tercero o cuarto detrás de Myriam Bregman. Tener como voceros a Berni, Moreno e Ishii te muestra que no le interesa sumar a nadie sino que no cuenta con mejores referentes para hacerle daño a Axel. Hay una sola lógica para interpretar todos estos movimientos simultáneos de Cristina: quiere que pierda el peronismo. 

Yo quiero que ella esté libre pero el camino que ella propone no lleva a su libertad sino a nuestra derrota. 

Se equivocó fiero cada vez que decidió sola quién es el candidato. Desde Insaurralde 2013 no pega una y fue capaz de elegir a los tipos más infumables sin dejar crecer a una dirigencia joven kirchnerista: tragamos sapos a rolete: Scioli, Insaurralde, Alberto, Massa. ¿No te parece que su rol como conductora ya caducó? ¿Vamos a seguir esperando que nuestra suerte quede en manos de su dedo muy falible? ¿No está claro que es la artífice de todas nuestras derrotas desde hace más de 10 años? 

El sofisma de la Cámpora es traficar una candidatura de ellos bajo la aparente consigna "Cristina Presidenta", sin mostrar ninguna conexión lógica entre la consigna y la táctica. Solo los que no quieren pensar no pueden ver que es un camino ineludible hacia la derrota. 

Axel es el primer candidato en 15 años al que votaríamos con confianza y justo ahora Cristina despliega un abanico para impedirnos votarlo. Los cristinistas tienen que abrir los ojos porque están aferrados a una ilusión caduca.

sábado, 27 de junio de 2026

El poder desgasta… a quien no lo posee

por Lidia Ferrari

Giulio Andreotti, uno de los máximos exponentes de la democracia cristiana italiana que gobernó casi 50 años en Italia, escribió un libro: Il potere logora... ma è meglio non perderlo. El poder desgasta… pero es mejor no perderlo. Su frase más famosa es “El poder desgasta… a quien no lo posee”. Uno de los problemas del kirchnerismo, pero más precisamente de Cristina, fue que, si es cierto el decir de muchos, no importaba tanto en el 2015 perder las elecciones porque pensaban regresar después de cuatro años. Craso error, enorme error. Perder el gobierno en un país donde, como decía la misma Cristina, acceder al gobierno no es acceder al poder, fue crucial y trágico para los argentinos. Los que vinieron después, con todo el poder real detrás, hicieron añicos tantas conquistas obtenidas. Cristina no asumió esa derrota. Volver con AF fue un triunfo de ella que rápidamente se convirtió en derrota al convertir al elegido en su enemigo. Otra derrota que culminó en la peor de todas, el acceso al gobierno de Milei. La década ganada se convirtió en década perdida, también por la propia mano. 

La frase de Andreotti calza con esta situación argentina, pero también podríamos hablar del desgaste que supone no resignarse a perder lo que se ha perdido. En Latinoamérica hubo un López Obrador que supo generar una sucesión imprescindible para impedir el acceso al gobierno de los enemigos del pueblo. CFK no está al margen de lo que ha sucedido en el país desde 2015. No es la culpable, pero,  a pesar de no haber vuelto a la presidencia, continuó siendo la líder del movimiento peronista. El enojo de una masa considerable de sus seguidores proviene precisamente de eso, de no hacerse cargo de los propios reveses, adjudicándoselos a otros. La terriblemente injusta condena a prisión que sufre hizo resurgir, como es lógico que sea, la solidaridad del pueblo que lidera. Pero no puede opacar los trágicos problemas que está sufriendo el pueblo argentino desde 2015. Todo lo que ese pueblo tiene para agradecerle parece estar rifándose en pos de empeñarse en un rol que no calza bien: liderar sin construir una genuina sucesión, y ver los errores ajenos y no los propios. 

Por eso recordé la frase de Andreotti, ningún santo de devoción. El poder desgasta cuando no se lo tiene. Pero negar que se lo ha perdido produce mayor desgaste, pues carcome la astucia de una gran líder política. 

Postdata: Escribir esto duele, pero hay que enfrentar la realidad, porque lo que importa no es ni Cristina ni nadie en particular, sino el desastre en el que se está hundiendo la Argentina por obra de la entrega del país al saqueo. Por esa razón era imprescindible que Macri no accediera al gobierno ni Milei tampoco. 

viernes, 20 de febrero de 2026

Una oscura noche de injusticia



Una oscura noche de injusticia: el alineamiento de una dirigencia corrupta, la oposición disgregada y un electorado confundido dan como resultado un retroceso grave de la calidad de la vida popular en Argentina. Culpas para repartir por todos lados.

La reacción de la CGT convocando en los últimos días a un paro general fue tardía; no pudo ser una digna representación de la clase obrera organizada. Los trabajadores nunca estuvieron más desprotegidos.

La conducción política del peronismo estuvo estos años enredada en su propia impotencia, de forma que no logró plantear una visión alternativa que a la vez denunciara el auténtico despojo que implica este proyecto de ley mileista. La derrota popular no ha sido narrada.

 Ahora es difícil concebir que en senadores la votación pueda torcerse.

Ahora que todas las instancias representativas fallaron, los trabajadores tendremos que conquistar en la lucha cotidiana la dignidad que se nos usurpa.

jueves, 8 de enero de 2026

Venezuela pero también Argentina

"El futuro nos viene a buscar"

La x de la voluntad imperial despejémosla del análisis: sabemos que ellos están en eso, lo dicen ellos mismos sin tener que interpretarlos. Sabemos que están haciendo pruebas experimentales para meterse en el territorio de lo que ellos ya llaman "Su Hemismerio". Eso no presenta dudas porque es explícito. Tampoco me parece relevante discutir acerca de la supuesta traición de la cúpula bolivariana. Es evidente que al menos una parte traicionó, no sabemos quiénes, pero para llegar, secuestrar a Maduro y que en estos días reine una aparente calma, con una ambigüedad total acerca de si negocian o no, de si USA va a volver a atacar o no, un sector de la elite venezolana tiene que haber defeccionado. Vemos que Trump prefiere mantener tanto cuanto sea posible al actual esquema de poder venezolano, porque evalúa que forzar un cambio de régimen que les saldría más costoso. Todo esto es evidencia. No vale discutir más sobre si lo que ellos hacen está bien o si lo que hace el gobierno bolivariano está bien. Pensemos lo que pensemos, eso va a seguir adelante. No hubo hasta el momento un escenario de derribar al bolivarianismo e imponer a la oposicion conocida, sino negociar con los que están para saquearles el petróleo. Si esto no nos gusta, nuestra opinión no incide en nada ni cambia la evidencia. 

El futuro

De parte del gobierno y el pueblo venezolano, despues de la incursión yanqui, no hay una escenario de resistencia sino de confusión negociada, con los buques yanquis llevándose el petróleo. No creo que tenga sentido inflamar una retórica de resistencia heroica porque no es lo que está pasando. El fondo del asunto, para nosotros, no es entrarnos ni en la voracidad imperial yanqui ni en el heroísmo o la traicion bolivariana. Descontando que el imperio quiere meterse en Sudamérica y tantean qué va pasar con la reacción internacional y con el pueblo y ejército venezolanos, nada de eso puede ser modificado por nuestros debates. ¿Qué es lo que tenemos que pensar, un dilema que puede estar en nuestras manos? 

Ha habido más de una década de pérdida de legitimidad de la revolución bolivariana. No por lo que pasó esta semana, sino por lo que no pasó o pasó desde la muerte de Chavez. Lo que vemos es que nos resulta difícil, más allá del repudio a la intervención yanqui, salir a defender una situación que ni siquiera sabemos cuál es. ¿Defender a Maduro por considerarlo un compañero revolucionario? ¿Reivindicar a la cúpula que se quedó al mando y negocia la entrega del petróleo? ¿Apoyar una resistencia popular que todavía no existe? Creo que la revolución bolivariana se vació porque no resolvió cómo renovar su legitimidad popular. Una revolución no se establece de una vez y para siempre, por más que se la invoque diariamente. Las elecciones que hicieron no sabemos cómo salieron. Los yanquis tampoco prometen hacer elecciones ni entregarle el poder a la "oposición" conocida (Machado, etc.). A los millones de venezolanos que se fueron del país no creo que tengamos que salir a denostarlos, incluso los cientos de miles que están en Argentina. No es hora ni somos nosotros los señalados para empezar una neoxenofobia anti "veleca". Por más que la posición de los inmigrantes nos resulte ideológicamente criticable, no es nuestro rol debatir con ellos sobre Venezuela, porque ellos tienen que debatir Venezuela con sus compatriotas y la actual situación hace que no haya un marco donde los venezolanos puedan discutir su destino. 

El dato más impresionante es que hoy, ni los que apoyan la republica bolivariana, ni los millones que se fueron ni los que se quedan en silencio, tan dispuestos a seguir bajo el bolivarianismo, adpatarse a ser un protectorado yanqui o cualquier otra cosa, ninguno de esos sectores tiene nadie que lo represente. La ruptura del vínculo de representación política es la condición de posiblidad para que USA entre sin ningín tipo de resistencia y que ese pueblo silencioso se someta a lo que sea que le hagan. 

Esta es un alerta para nosotros. Lo que pasó en octubre en Argentina tiene total relación. Trump no tuvo que bombardear Argentina para disciplinarnos. Con un par de tuits lo logró y el pueblo mismo lo votó, dando vuelta una elección que pocos días antes parecía perdida para ellos. Como está Milei y nada más aparece como oposición con un proyecto firme, Trump por ahora no necesita bombardearnos. Amenaza con la muerte de Argentina y gana la elección. Milei sigue avanzando con sus reformas. ¿Encontramos la manera de pararlo? Ni ahí. Aunque haga todo mal, aunque se vea en problemas para pagar los vencimientos, no estamos en condiciones de cambiar el rumbo de la situación por el momento. ¿Hasta cuándo? No tengo idea. 

Lo que pasa es que así como nos resulta difícil ponernos en una posición ilusoria de "apoyo al heroico pueblo venezolano y a sus granes líderes" porque eso no existe y en todos estos años la confianza en ese proyecto se deterioró, ahora Argentina corre el peligro de ver cómo agonizan todos nuestros proyectos, c+omo nos quedamos atrapados en una profunda crisis de representación, sin poder resolver la cuestión del liderazgo popular, viendo cómo el fascismo va imponiendo su campaña de destrucción de nuestros lazos sociales. Lo que pasa en Venezuela y el riesgo de que eso se termine consolidándose también en Argentina, es que la derecha avanza porque los proyectos populares se oxidan, se corroen, entran en un estado de aislamiento y vaciamiento de nuestras banderas. La derecha es letal, pero tiene un proyecto. Nosotros no tenemos nignuno por el momento: ese es el caldo de cultivo del protectorado. 

miércoles, 10 de septiembre de 2025

La larga marcha de Axel Kicillof

 

por Juan Pascual

(Publicado originalmente en Pausa)

El peronismo tiene un conductor y un candidato y es Axel Kicillof. La victoria es toda de su fuerza, que es la decantación de una estrategia y construcción de larga data. Cómo llegó a este momento y qué se puede esperar hacia adelante.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, es quien tiene el bastón de mariscal del peronismo y es su candidato único hacia 2027. Así es por más que no haya despertado –hasta hoy– la euforia del comentarismo peronista mainstream, ni su demanda de entretenimiento, así era desde que se conoció el resultado de las elecciones de 2023, así hubiera sido incluso si CFK no estuviera presa.

Ese liderazgo ahora se ratifica en los hechos, la victoria tapa los intensos cuestionamientos internos a su estrategia electoral, que fue toda de él. Ganó por mucho en los distritos que tenía que ganar y además se llevó el voto popular. Quebró la maldición del peronismo en las intermedias, que venía desde 2009. Le ganó al PRO y La Libertad Avanza unidos, cuya suma en 2023 fue de más del 50%.

El electorado bonaerense además hizo una puntuación: la única oposición nacional con potencia es el peronismo. Fue pésima la elección de los sectores que hasta hace unos meses apoyaban al gobierno en el Congreso y con la firma del Pacto de Mayo.

La realidad se impone

Cabe zanjar el asunto, así sea contrafáctico. La proscripción de CFK precipitó materialmente los acontecimientos. Un indulto de CFK sólo puede resultar de una movilización popular cuya potencia equivalga a una redefinición global del sistema político: un 17 de octubre, un 19 y 20 de diciembre de 2001. No sucedió, tampoco va a suceder, porque no había condiciones para que suceda.

En los días posteriores a la detención eclosionó, entonces, la interna. Lo que había sido un pedido de CFK en la previa electoral de 2023, “Cada compañero, cada dirigente, cada militante, tiene su bastón de mariscal en la mochila. Sáquenlo. Y no le pidan permiso a nadie para sacarlo”, se convirtió en un reproche, “Cuando les dije que saquen el bastón de mariscal no era para que le peguen en la cabeza a otro compañero”.

Es necesario observar el camino del gobernador hasta este momento para entender cómo el estallido de esa interna y su resultado final solidificaron su liderazgo, una estrategia de construcción política de Kicillof ajena a los múltiples estilos que tiene el peronismo de rosca, quilombo y acuerdismo.

Kicillof por la propia

Nadie oculta que las raíces de Kicillof y de su grupo no están en el peronismo. Podríamos enumerar la formación junto al magistral economista Pablo Levín, cuyas trazas son perceptibles, las publicaciones tempranas de su grupo en el Le Monde Diplomatique de principios de siglo XXI, cuando todavía no había sido arruinado por José Natanson, o los posteriores trabajos en el CENDA, pasto para las quejas del morenismo.

Su incursión por La Cámpora es breve y propia de un técnico. Desde esa organización llegaron sus primeras funciones públicas: Aerolíneas Argentinas, Siderar, YPF y de allí el Ministerio de Economía. Pero su grupo real de pertenencia siempre corrió por un carril paralelo.

Para 2015 ya estaba haciendo su camino propio arriba de un Clio, junto a su Ministro de Gobierno actual, entonces chofer y jefe de campaña, Carlos Bianco. Su núcleo lleva entre 15 y 25 años avanzando unido con la propia, sumando figuras a ese elenco como Gabriel Katopodis o Andrés Larroque. Al comienzo, no fueron cabalmente comprendidos por el resto del ecosistema peronista bonaerense. Como se señaló, vienen de otra tradición. Comparativamente, son ascetas. Más llanamente, en su estilo son algo distinto a ser progres: son frugales como los zurdos viejos.

Pero más allá de la épica a la Pepe Mujica de sus cuatro años de campaña hasta la gobernación, el punto a observar ahí es que la hizo por la suya, la hizo por abajo, la hizo bien –arrasó contra toda previsión y contra todas las mofas de la época–, sin colgarse de CFK y además apuntalando al peronismo para llegar a la Rosada.

Está haciendo la de él desde hace mucho tiempo.

En 2023, otra vez por la propia y por adentro, inseparable de lo mejor que dejó el kirchnerismo, superó que le armaran parte de las listas provinciales, que le explotara el escándalo del impresentable Martín Insaurralde, que no era suyo, y que los precios corrieran a dos dígitos por mes. Fue el peronista que más empujó en las presidenciales de Sergio Massa y revalidó en su provincia y por mucho. Y nunca le sacó el pecho al gobierno de Alberto Fernández, incluso en su derrumbe.

Nadie le puede reclamar que no tenga coraje, que no vaya al frente.

El desdoblamiento de las elecciones 2025 tuvo un eco que resalta más por su impertinencia que por su desmesura. Ya mucho antes, Kicillof había recibido correcciones públicas en actos por boca del diputado Máximo Kirchner y había aceptado, con alguna pataleta, el hondazo a Ricardo Quintela, el gobernador riojano que se había dispuesto a presidir el PJ cuando nadie parecía levantar cabeza.

La disputa fue larga y feroz, los cruces insoportables, el reclamo desde las bases uno solo: dejen de pelotudear.

Aun dando por válida la idea de que hubo reproches por partes iguales desde ambos lados, el campo de disputa era distinto en los dos casos. Desde La Cámpora se reprochaba deslealtad, desde el otro lado se señalaba que las críticas hay que apuntarlas a Casa Rosada. Así, manteniéndose en la línea que venía trayendo, Kicillof salió fortalecido de ese debate y se produjo una demarcación definitiva: el kirchnerismo, sobre todo afuera de la provincia de Buenos Aires, es mucho más extenso que La Cámpora.

Si es inevitable reconocer que los primeros pasos políticos, entre 2011 y 2015, fueron bajo el ala de CFK, también es cierto puntuar que Axel Kicillof es el mejor dirigente kirchnerista justamente porque es el único que ya destetó, 10 años van, y de la mejor manera.

Los de afuera son de palo

Entonces, sólo a Kicillof le pertenece su construcción y las articulaciones que de ella se desprenden, a escala partidaria, sindical, empresarial, de organizaciones sociales territoriales, de potencias globales del BRICS. Para arriba, para abajo y para los costados ya construyó lazos que le son enteramente propios. Está ahí la CGT y Estela de Carlotto, Paolo Rocca y el Partido Comunista de China, los gobernadores provinciales y Lula Da Silva.

Mira desde ese punto, fijo hacia 2027, y es desde ahí que ejerció la potestad de ceder lugares en las listas sin que eso le dañe.

Por el modo de construcción y el estilo de gobierno, no es un producto ajustado a la imposición del stream, que se arroga el espíritu de época y el ágora de la razón pública. Demandan, al mismo tiempo, que sea gracioso, que sea interesante, que sea rimbombante y que haga realidad algo que nunca jamás el peronismo hizo: casi con histeria reclaman que el peronismo presente un programa total, coherente y que detalle todos los puntos. Peronismo leninista. Piden rendición de cuentas, autoflagelaciones varias y demases, cuando el proceso crítico está ocurriendo de hecho; Kicillof lo impone, con sus propios tiempos.

Fue Kicillof el primero en decir “nuevas melodías”. Marcó ese camino y ese camino tiene un tiempo, su tiempo.

A diferencia de las genuflexiones de los que fueron a firmar el Pacto de Mayo o mandaron a sus diputados y senadores a votar las aberraciones legislativas que están desangrando al país, Axel Kicillof nunca arrió bandera y en todo momento se paró en el campo opositor. Su posición, como la de Juan Grabois, es la más distinguible en este sentido. Con un agregado: el tipo lleva seis años –dos de pandemia, uno de repunte hasta la sequía histórica, uno de crisis inflacionaria y dos de ajuste psicótico– gobernando al 40% del país sin poder tocar nada de la botonera de la macroeconomía.

Le piden un programa y lleva seis años de gobierno y victorias electorales en el peor período de la historia del país. Le piden que haga payasadas para redes sociales y marcó una continua e inquebrantable oposición en todos los niveles. En el fútbol está bien clara la diferencia entre los periodistas que parlotean en el panel y los jugadores que entran a la cancha. Es extraño que haya tantos políticos que a esa diferencia no la tengan tan clara.

Ahora arranca la elección de octubre. Los dueños del país ya le exprimieron todo el jugo a los dementes de la Rosada, se huele cómo se buscan sucesores. Esos postulantes están lanzados, son los mismos que durante dos años sostuvieron el trabajo sucio de los libertarios, con sus palabras, con sus diputados y reproduciendo los ajustes en sus provincias.

No está Kicillof en esa lista. Por eso, también, el peronismo otra vez tiene que asumir su responsabilidad histórica.

lunes, 8 de septiembre de 2025

Esta vez ganó el pueblo bonaerense y ganó Axel


Este domingo perdió milei por su gobierno horrible y detestable, su plan económico inviable y su política antidemocrática y antipopular. Perdieron quienes lo eligieron como el instrumento para imponer un ajuste salvaje con presunta legitimidad política. El plan es imposible pero la legitimidad que tuvo al haber ganado en 2023 lo perdió por su gobierno lleno de groserías, maldades y torpezas.

Perdieron los poderes extensos e intensos que lo apoyaron hasta hace poco, los más poderosos de la tierra y del país. Ya se están alejando.

Lo perdió la dirigencia que se acomodó a una permanencia del mileísmo durante años: macristas, radicales, provinciales y algunos peronistas.

Ganó el pueblo bonaerense, siempre despreciado.

Ganó el peronismo bonaerense, tan estigmatizado por los gorilas, los fachos y muchos bienpensantes.

Lo ganó Kicillof.

Ganaron Axel, los intendentes y el pueblo bonaerense, los demás en la medida en que se acoplaron a las decisiones de Axel. Y además: Axel no pierde una elección desde 2019, y desde ese día nunca le reconocieron que es el único invicto en el kirchnerismo, uno de los poquísimos peronistas invictos, el que ganó estas elecciones por sus aciertos, el que quedó en pie, el que lleva dos gobiernos en la provincia más grande del país. También es el que decidió desdoblar contra la presión de Cristina y La Cámpora, que hasta último momento presionaron para que bajara esa decisión. Ganaron los intendentes que lo apoyaron, principalmente Katopodis, Magario, Secco y Ferraresi. Sin el apoyo de ellos, con el continuo hostigamiento de La Cámpora y Máximo, con la estrategia sibilina de la frialdad de Cristina, que esconde una sorda hostilidad, Kicillof produjo un hecho inédito y abre una nueva etapa en el peronismo: es el primer kirchnerista postcristinista con autonomía política y el único dirigente salido de la experiencia kirchnerista que tiene votos propios. No una vez, sino cuatro, no en un distrito pequeño sino en la provincia más grande y difícil del país, una región que son varias y endemoniadamente complicadas. ¿Alguien puede decir que los bonaerenses desaprueban el gobierno de Axel? ¿Alguien puede decir que sin Cristina no tiene futuro?

ALguno lo puede decir, pero sería que está con la sangre en el ojo por el triunfo de Axel Kicillof. Y de todos los demás, incluidos los que hoy estarían más felices si Axel hubiera empatado la provincia y al que estarían pidiendo su cabeza Máximo, La Cámpora y el silencio de Cristina. Una novedad de anoche es que el pueblo no come vidrio, que la sociedad argentina, en primer lugar los siempre despreciados bonaerenses, le pusieron un freno al loco que tenía hasta hace poco el apoyo de todo el círculo rojo, el establishment, el poder financiero, los medios corporativos, el PRO, los radicales, muchos partidos provinciales, algunos peronistas dispuestos a donar gobernabilidad y el FMI, los EEUU, COmodoro Py. Es una fortuna para Axel que estuvo ahí cuando los bonaerenses dijeron basta pero es su virtud haber estado ahí el día exacto que él eligió y haberse puesto la campaña como hizo siempre antes, recorriendo varias veces la provincia. El pueblo no le extiende un cheque en blanco a Axel, pero lo eligió tres veces para que haga algo: en 2019, 2023 y 2025, en circunstancias totalmente diversas cada vez: el pueblo bonaerense lo eligió a él para ponerse al frente de situaciones difíciles. Y él hasta ahora lo supo aprovechar muy bien. Esa es su virtud. Si perdía o empataba, si incluso ganaba por 2 o 3 puntos, sectores internos del peronismo y también del establishment iba a decir una vez más que no ganó. Como su cadena de victorias es tan larga y contundente, ya no se lo pueden adjudicar a la suerte ni mucho menos al dedo de Cristina. Porque si no se reconocen sus victorias hay muy pocos peronistas y ningún kirchnerista que haya ganado en la última década como él. Pero claro, es cierto que hay unos cuantos que perdieron la interna y hoy no están festejando, pero les revienta que se diga lo que pasó: perdió milei y el plan económico, pero ganó el peronismo bonaerense con la cara de Kicillof.

Los peronistas, si lo piensan bien, deberían agradecer que Axel exista, con su perfil atípico para la dirigencia peronista, un egresado de la UBA con una formación académica impecable, que en estos años supo ubicarse en los lugares dificiles y ganar.

Incluso los demócratas no peronistas deberían agradecerle, porque con la firmeza que demostró Axel evidencia que a menos dos años de su triunfo es posible ganarle a milei con los votos.

viernes, 15 de agosto de 2025

Menem, farsa y tragedia


Análisis de la serie Menem, el show del presidente (Ariel Winograd, Prime Video, 2025), a cargo de Oscar Cuervo, en conversación con Maximiliano Diomedi, en Patologías Culturales, FM La Tribu, 9 de agosto de 2025.

 
"Es entretenida" dicen los sagaces comentaristas, como si pudiéramos distraernos con nuestra tragedia.
 

Menem no fue un personaje farsesco o no fue solo eso. Fue quien encabezó un proceso de destrucción de la soberanía popular y el PJ de hoy todavía se debate en esa agonía. Como sujeto histórico, no fue solamente un pícaro o un farsante, fue además un trágico, que perdió toda dignidad al traicionar. Lo que estaría a la altura de tal personaje sería un relato sobre la traición, encarnada por un tipo que fue renunciando a todo respeto por su historia y su origen. Pero no se trata solo de un personaje, también hubo una dirigencia política acoplada a esa traición, hasta hacer que el peronismo ya no signifique nada, como lo muestra la foto.


Ninguna de estas complejidades preocupan a los productores y el realizador de la serie: declaran desde la placa inicial su desentendimiento por el rigor histórico, ya que, dicen, todo está al servicio del interés dramático. Pero el drama tampoco funciona. Winograd elige respetar el género farsesco con que el menemismo de los 90 se narró a sí mismo. Pero la farsa menemista era sólo un recurso para manejar la conversación -la mentada pizza con champán- mientras se procedía a la tragedia social y la traición histórica. Entonces lo que podría haber sido un desafío formal, agazapar la traición y la tragedia detrás de la farsa, termina siendo un acople inconsistente de episodios rendidos a la retórica televisiva noventista. Quizá el menemismo algún día dé lugar a un relato a la altura de nuestra tragedia. Mientras tanto, seguiremos repitiendo los síntomas sin apropiarnos del significado.

martes, 5 de agosto de 2025

El largo adiós


CRISTINA YA NO CONDUCE

Más allá de la venalidad de los jueces, que hace rato conocemos, lo que ahora queda trágicamente expuesto es la impotencia del kirchnerismo y de Cristina para conducir la resistencia al lawfare tantas veces denunciado. Años con qué quilombo se va a armar, años reclamando el apoyo de juristas, foros y líderes internacionales. Años en los que se subordinaron las campañas políticas y las decisiones electorales (Alberto) a resolver la situación judicial. También la insistencia acerca de la capacidad de Cristina para conducir el peronismo. Pues bien, en estos meses se ve que todo ese discurso no responde a una realidad. Cristina ya no conduce el peronismo ni siquiera el kirchnerismo. Las orgas más cercanas no tienen una política para resistir la persecución, Cristina y sus más estrechos colaboradores no fueron capaces de sumar el apoyo de otros dirigentes politicos, ni siquiera peronistas. Las consignas electorales que ponen como prioridad el slogan Cristina libre no hacen mejorar la situación judicial y llevan a perder la posibilidad de convocar a otros sectores dañados por milei pero no alineados detrás de ella. Cristina debería asumir definitivamente que no puede ponerse como el principal problema que el peronismo debe resolver y que si se empeña en colocarse en lugar de una conducción solo logra un poder de veto sobre los rivales internos de La Cámpora pero no ayuda a la reorganización del peronismo. Ha elegido siempre mal a sus colaboradores y se equivocó al tratar de usar su condición de proscripta para imponerse en la interna. No es una valoración sino una constatación fáctica: Cristina ya no conduce. Si ella no lo acepta, nuestra agonía será más larga.

No creo que la historia sea una competencia para ver quién le hace sombra a quién, al final no es tan decisiva la historia de las grandes figuras. Cristina hoy se hace sombra a sí misma, consume su trayectoria en movimientos insustanciales. Se dijo mil veces que fue el mejor gobierno etc etc. pero ese relato ya no funciona, es el momento en el que los militantes se vuelven viejos contando qué lindo fue. No sirve la historia así, es una forma de idealismo congelado. ¿Qué mejora la situación de los jubilados o los chicos que no tienen buena alimentación decir que el gobierno de Cristina fue lo mejor que nos pasó? Pensar así significa que estás liquidado. Porque si lo mejor que nos pásó fue hace quince años es que fuiste. Porque lo que vino después es horrible. Cristina malversó la historia del kirchnerismo con su culto a creer que tiene razón aunque la experiencia la refute. Si tuviera razón, no nos habría llevado de derrota en derrota. En su discurso jamás aparece una admisión de sus errores por demás evidentes, que solo por miedo a quedar como desagradecidos no se dicen con todas las letras. Su empeño en encerrarse en 4 mediocres subordinados y su inhabilidad para generar escenarios abiertos en los que entren otras figuras, otros sectores, otras gneraciones nos lleva a que el k-ismo sea un núcleo duro en vías de reducción. Cuando un líder ya no puede llevarte a ningún lugar su último viaje tiene que ser eclipsarse. Ahora es como ver las repeticiones del Chavo que se dejó de grabar hace cuarenta años para seguir diciendo qué buen capítulo fue aquel. Ahora el tema visiblemente no es ni va a ser Cristina, aunque ganara la interna misera que se obstinan en jugar ella y su hijo, lo que vendría después es lo que ya vemos. El único problema es que vemos que ella ya no funca y hasta que no nos deshagamos de la expectativa de que tiene un as en la manga que nos va a salvar, como con la AUH; el fin de las AFJP o Fútbol para Todos, hace rato que vemos que no le quedan ases en la manga. Para equivocarme, prefiero equivocarme con lo que todavía no sé, antes que regodearme en lo que sé que ya fue.

miércoles, 18 de junio de 2025

Si les molesta, está bien


Si les molesta, está bien, porque es nuestra propia razón de vivir lo que les molesta. No hay arreglo y excede con mucho el cuerpo o la voz o la vida de Cristina. No hay arreglo porque hay una parte de la sociedad argentina que no quiere que existamos, si pudieran nos borrarían, nos desaparecerían como ya intentaron hacerlo, o ultrajarían nuestros restos mortales como hicieron con Evita, nos prohibirían nombrarnos, nos bombardearían o nos fusilarían y luego tratarían de borrar todas las huellas de lo que somos. 


En algún punto deben saber que por más que tengan la fuerza bruta de su lado y la guita de su lado y el poder internacional de su lado, será para ellos imposible lograr nuestra desaparición. La historia argentina es la de los intentos fallidos del exterminio por parte de una elite renegada de nuestra historia.


Yo creo que al querer borrarnos imposiblemente ellos no se aceptan a sí mismos. Y nuestra forma de ser argentinos es como diría Pichuco siempre estar volviendo.

jueves, 10 de abril de 2025

El que cuestiona a Cristina es... traidor?


El silencio táctico y el hermetismo de la cúpula, cuya "genialidad" todos esperan para el último minuto, pudo ser una táctica útil en determinado momento. La Campora, con el aval de Cristina, parece haber adoptado esa táctica como estrategia: no discutir a la jefatura nunca, orden cerrado y vertical, porque discutir o tener una línea disidente es traición, por más que la jefatura haya mostrado serios errores durante 10 años . A ella todos le deberemos siempre todo, por lo que suponerla equivocada es un sacrilegio. No importa tanto perder sino venerar su jefatura en cualquier escenario. El que se diferencia es traidor. Lo del bastón del mariscal era una frase hecha, que solo la podía poner en práctica aquel al que Cristina eligiera. Una visión de la experiencia anticipa que repetir esa misma táctica es volver a fracasar. Esperar por ejemplo que la jefa señale los tiempos y las candidaturas. Como ella los eligió, si esos candidatos ganan van a tener que seguir acatandola. Si pierden es culpa de ellos, así que la jefa va a seguir mandando. No es secreto que así iremos perdiendo 5 puntos del electoral cada 2 años. Y en 2027 estaremos en 20 puntos.

lunes, 31 de marzo de 2025

Cristina persiste en llevarnos a otra derrota

El día del derrumbe del atajo financiero mileista Cristina le regala al pueblo su decisión de dividir el movimiento. La derecha agradecida: milei fracasa pero el pueblo no tiene una conducción comprometida con los intereses populares.


La sucesión es uno de los grandes problemas del peronismo. Y es uno de los pocos asuntos que se manejan igual que en 1949 o en 1974. Otras cosas no siguen igual. Como con Mercante o Vandor, la sucesión sigue siendo traumatica. Cambió en muchas otras cosas (en el 45 combatía al capital) pero respecto de las expulsiones, las traiciones y el enfrentamiento irrevocable, el peronismo repite el síntoma. ¿La historia es el eterno retorno de lo mismo? ¿Los movimientos populares pueden aprender para no repetir los peores errores? Imaginemos qué diferente pudo ser la historia argentina si Peron se decidía a dejar a un sucesor? ¿Algo en la doctrina impide resolver la sucesión? Creería que no. Entonces lo que persiste son las malas mañas, solo por persistir. Cristina fue una gran presidenta y una mala conductora. ¿Su ética militante no podría mostrarle lo que está en juego y puede perderse si esta vez la sucesión se repite mal? ¿No debería ahorrarle al pueblo que todavía le cree,que no es todo el pueblo, las penurias que vendrán si ella no entiende que esta vez la sucesión debe hacerse muy bien? ¿No se da cuenta de que este gobierno en pocos meses desemboca en un gran caos y el peronismo debería estar listo? ¿Quién va a confiar en el peronismo si la principal dirigente no confía en sus compañeros? ¿De verdad cree ella que Máximo o Wado están capacitados para conducir? ¿De donde saca esa idea si ellos no mostraron capacidad política? ¿Qué se imagina y qué quiere para la próxima Argentina? ¿Máximo presidente? ¿Tan confundida puede estar? Después de al menos 7 años de fracasos no tengo ninguna expectativa en ella. Ahora mismo no da ninguna muestra de entender lo que está en juego. Una descripción benévola diría que se está comportando con frivolidad.


Cristina es responsable por armar la fórmula del fracaso del gobierno de Alberto y ella. Responsable por priorizar la alianza de La Cámpora con Massa y llevarnos a la derrota ante milei. Responsable de fracturar al peronismo cuando milei fracasa. ¿Cuántas derrotas más te vamos a deber?

   
El final de Peron fue trágico, no heroico. El final de Menem fue lastimoso. Los días finales de Nestor fueron heroicos, podría decirse que dio la vida por no admitir ser cómplice del asesinato de Mariano Ferrerira. Murió una semana después de que una patota lo matara a Mariano. El peronisno no aguantaba un muerto más sin perder su razón de ser. Néstor era discípulo de Perón pero también hijo de Hebe y Estela. ¿Cristina qué es?

lunes, 21 de octubre de 2024

Los vuelos de la muerte y el fullero: arrancaba la campaña

Cuando el dedo de Cristina eligió a Massa
   

Cristina usó la recuperación de un avión de los vuelos de la muerte para señalar a Massa como su candidato. Junio de 2023. Algo me hizo mucho ruido. No tanto el hecho de que Massa jamás tuvo esa causa como propia sino la horrible ocurrencia de manosear la memoria de los compañeros arrojados al río para hacer un lanzamiento electoral. Me hizo ruido pero me callé, porque quería evitar que la derecha ganara las elecciones. Hoy veo ese acto como el síntoma inequívoco del peor de los manoseos. Perdimos, no sirvió, pero lo más ofensivo es que Cristina y Massa usaron ese escenario para un acto proselitista. En junio de 2023 me lo guardé y hoy me lo reprocho: debería haberlo dicho.

Los enemigos que estuvimos enfrentando durante estos años decían que iba a acabar encerrada en su pequeña secta. Se los discutí siempre. Hoy parece encaminada a darles la razón a nuestros enemgos y a tratar a los amigos con desprecio y ferocidad. Creo que recibieron encuestas que dicen que en la provincia conserva una imagen alta y por lo tanto siente que es su momento de acumular poder para luego armar las listas de 2027. Suena obsceno en este contexto pero es la única explicación que se me ocurre. 

Porque si quisiera organizar el peronismo esta semana logró todo lo contrario: dividirnos a los que estuvimos unidos durante 20 años. Es tan evidente que el único resultado concreto fue sembrar cizaña entre los más fieles militantes del proyecto, ya que, si no, no tendría sentido que toda la energía vaya dirigida no contra milei ni contra el peronismo colaboracionista sino contra quien hoy recibe mayor cantidad de apoyos entre los nuestros, apoyado incluso por personas que no la votarían a ella. Todos los kirchneristas y unos cuantos no kirchneristas ni peronistas estarían apoyando a Axel si ella no hubiera desatado esta obsesión por dañarlo. Incluso no es capaz de medir que tambien a ella le produce un daño que esta vez será irreparable, porque muchos de quienes la seguimos hasta ahora no volveremos a seguir sus indicaciones nunca más. Cristina no se mostró implacable ni con Massa ni con Alberto, quienes durante años la acusaron de corrupta, de matar a Nisman, o amenazaron llevarse en cana a "los ñoquis de la Campora". A ninguno de ellos les dijo Judas ni desató una campaña insensata como la que hoy dirige contra nuestro mejor compañero. Está contra Axel, quizás porque ve que por primera vez él tiene posibilidades de sucederla en la conducción del proyecto que inició Nestor. Ella conoce bien a Alberto y a Massa y por eso sabe que ellos, llegando al poder favorecidos por su dedo, no iban a continuar el proyecto de Néstor. 

"Vos sos medio fullero-le dice Cristina a Massa en junio de 2023-, porque cada cosa que le digo me contesta: 'Te apuesto esto, te apuesto un costillar, te apuesto lo otro'", comentó Cristina y continuó: "Hay gente que apuesta, y está bien apostar porque para ganar hay que apostar, siempre". Según la Real Academia Española, "fullero" se refiere a una persona que hace fullerías. La RAE define "fullería" como trampa y engaño que se comete en el juego y astucia, cautela y arte con que se pretende engañar.

A Alberto se encargó de anularlo desde el día en que asumió la presidencia, lo que no le costó mucho porque él es bastante nulo. Pero al dañarlo se dañó a ella como responsable de armar una fórmula destinada al fracaso político. Massa es el político más opaco y sospechoso de toda la política argentina y el que probablemente la cagaría como ya lo hizo, pero ahora desde la presidencia, en el caso de que hubiera ganado. Como sea, no me quedan dudas de que Massa jamás va a conducir el rumbo de la patria hacia el lugar que los kirchneristas queremos. Sus alianzas con el poder económico argentino y yanqui son incompatibles con un proceso de liberación nacional y justicia social. Solo basta con saber que él armó y financió las listas de milei desde los medios y las empresas con las que está aliado. Massa era el dirigente que ni siquiera iba a encabezar desde la oposición las ideas por las que lo votamos. Y efectivamente, desde que perdió en manos de su propio engendro no fue capaz de ponerse al frente del 44% que lo votamos. Ni lo hará: ya hay mucho daño producido. Cristina fue socia política de Massa y no vaciló en ungirlo con su dedo, a pesar de que lo conoce mejor que nosotros. Pero Massa no representa un riesgo para lo que ella quiere. El riesgo para ella es que aparezca un dirigente nacido de nuestro propio espacio que la suceda. Es Axel. Pero Cristina no le dijo Judas ni a Scioli ni a Alberto ni a Insaurralde ni a Massa. Se lo dice al mejor de nosotros. 

Por eso si hay encuestas que la dan bien en la provincia se puede tirar a ganar el año que viene. Pero no para ser presidenta en 2027, sino para usar su dedo para señalar a un candidato que nacerá eunuco porque le deberá el cargo a ella. Es decir: repite el metodo que nos llevó a fracasar con Alberto. ¿Le importa a ella que el favorecido por su dedo gane en 2027 o, aún ganando, pueda hacer un buen gobierno? NO. Lo que más le importa es que mientras ella viva ningún sucesor del propio espacio pueda desplazarla del centro. Despues de mí el diluvio. Es una forma de pensar de los déspotas. Pero Cristina no piensa cuatro jugadas adelante, solo piensa en truncar la carrera de Axel. Había dos maneras de truncarla: si Axel bajaba la cabeza y le mostraba una sumisión total, ella no lo atacaría y hasta podría señalarlo con el dedo, pero habrá engendrado a otro candidato disminuido y temeroso de ella. Como Axel no está haciendo eso, la mayor energía de Cristina se dirige a escarmentar a Axel y enseñarle a todo posible sucesor que no se atreva a salir de la sombra de ella. 

Lo que Cristina nunca podrá, quizás lo que nunca pudo, es conducir a todo el peronismo y menos que menos a otros sectores necesarios en un frente antifascista para desalojar a milei de un nuevo mandato. Si así trata a uno de sus hijos políticos, ¿qué político no dependiente de ella sería capaz de someterse a su furia? ¿Con quién podría Cristina hacer un frente? Por eso ahora creo que si proyectamos cuatro jugadas adelante, el final de su última aventura es el aislamiento en su grupo más obsecuente y hermético. No la desvela si vuelve a ganar milei ni otro peor (ya no la desveló que ganara esta vez, porque no era ella la derrotada). Es decir, Cristina hizo todo lo posible para que alguien como yo, que me subí al tren del kirchnerismo antes de que saliera segundo en 2003, se viera obligado a decirle basta, como hoy le digo.

sábado, 19 de octubre de 2024

Pirro

Pirro, al contemplar el resultado de la batalla de Ásculo,​ dijo:
«Con otra victoria como esta estoy perdido»
 
Más allá de la estructura de sentimientos que cada uno tenga, lo evidente es que CFK ya no conduce. El operativo clamor fue armado desde su despacho y no consiguió apoyos relevantes. En Berisso estaba casi todo el peronismo como respuesta al apriete brutal al que sometieron a Axel durante días.

¿Alguien imagina que el peronismo pueda ser conducido con amenazas de excomunión, con tuits replicados por Mayra M., Wado, Cynthia Garcia u Oscar Parrili? Ella puso toda la carne en el asador para doblegar a Axel, se mostró despótica y sectaria. 

Si aún yo estuviera de acuerdo con estos procedimientos, aún si la proyección política de Axel fracasara, igual estaría muy preocupado por la cantidad de fuerza que ella tuvo que gastar en un objetivo magro como es la presidencia del PJ. Ya no puedo imaginarla conduciendo un movimiento diverso y plural. Solo mandando a grupos herméticos y expulsivos.

No puedo imaginar qué pasaría en el caso de que ella se adjudicara el rol de conducción en un eventual gobierno propio. Ante el primer conflicto delicado, una estructura rígida se quiebra. ¿Quién que no fuera su hijo, Mayra Mendoza o Wado de Pedro se sometería a un rol tan humillante?


La desmesura que aplicó tratando de doblegar la voluntad de Axel, la escalada de amenazas a través de mensajeros sin juego propio, evidencia que no sería socia confiable de ninguna alianza. Un aliado solo podría traicionarla o abdicar.

No sé qué hará Axel, pero si después de este maltrato terminara apoyándola, su carrera se termina para siempre. Axel solo tiene futuro si se mantiene firme sin ceder a sus imposiciones.

Pensando en la dureza de su dictamen ("en el peronismo no hay lugar para Pilatos ni para Judas") lo que hizo es expulsar a muchos otros posibles aliados. No es el tipo de alianza que el país necesitará después de milei. Después que se agote la eficacia de la horrenda crueldad mileista, Argentina necesitará un período amoroso y no más latigazos.

Al contrario, su apelación teológica (Pilatos, Judas) muestra que Cristina hoy ejerce un mandato cruel y mesiánico, especialmente con los propios, especialmente con los más capaces de aportar ideas. Igual que milei.

Obvio, si milei se desmadra y ella tiene la ocasión de presentarse en 2025 como diputada bonaerense, puede todavía ganar. El proceso de demolición de su liderazgo empezó aún si en un contexto muy acotado ella pudiera ganar. Lo único que aún puede es hacer daño a los propios. Pero ya no habrá un futuro cristinista. Ella misma se encargó de sellarlo.

Paradójicamente si Axel comprende que ahora es su oportunidad para desligarse de ella, entonces Cristina habrá ayudado a resolver el problema de su sucesión, lo que no lograría si lo designara a dedo.