s√°bado, 31 de mayo de 2014

Teatro de operaciones

El domingo a la medianoche María Pía López en La otra.-radio. FM La Tribu. 88,7. Online



Personajes
por María Pía López *

El falso Astr√≥logo: Arlt le atribuye ese oficio por la fascinada desconfianza que cultivaba hacia los saberes esot√©ricos, convencido de que no eran m√°s que artima√Īas de vivillos. Por eso crea este personaje, que no sabe nada y ni siquiera roza, en su discurso, una comprensi√≥n sobre las conjunciones de los astros. Orador equ√≠voco, mereci√≥ una bofetada por sus err√°ticas vagancias por las ideolog√≠as. Revolucionario por momentos; por otros, hombre de un orden jer√°rquico y oscuro. De Lenin a Mussolini, de Mussolini a Lenin. El sue√Īo del poder se convierte en pesadilla de la confusi√≥n. Manager de locos porque no puede ser conductor de multitudes. Una revoluci√≥n a la escala de un jard√≠n de una quinta o del teatro de marionetas de un altillo. ¿Se tom√≥ en solfa lo que el gran poeta nacional, el enf√°tico Leopoldo, afirmaba en serio? Porque si la verba del escritor no desde√Īaba conversi√≥n ni oscilaci√≥n ninguna y pod√≠a parecer un comediante -all√≠ con sus hip√©rboles y sus ademanes teatrales-, su sino fue el de un hombre tr√°gico y su estaci√≥n final el suicidio.

¿Y si usamos el Astr√≥logo como Aleph desviado, astillado, medio trucho, caleidoscopio que va dando en cada sacud√≥n distintos retratos? Tendr√≠amos ah√≠ un Lugones, los muchachos de La Nueva Rep√ļblica, un Ram√≥n Doll, el mismo Arlt, algunos comunistas, falsificadores y anarquistas de camisa de seda, pero tambi√©n y hacia adelante una actriz convertida en primera dama, un general presidente, personajes de Marechal atravesando la ciudad envueltos en kimonos, el Instituto Di Tella, unas instalaciones y obras de Jacoby, la revista La Rosa Blindada, una fantasmag√≥rica y m√°s que tr√°gica guerrilla en Salta, miles de c√©lulas insurgentes, el Galimberti que mezclaba parejas dosis de aventura y compromiso, empresarios que coquetearon con las izquierdas para luego denunciarlas ante los grupos de tareas, publicaciones culturales y fanzines, la redacci√≥n de Cerdos y Peces, las asambleas barriales en el dosmildos, el peronismo entero en su infinitud territorial, Tartabul de Vi√Īas, un grupo que se llam√≥ 501 porque prefer√≠an viajar quinientos un kil√≥metros antes que ir a votar pero no se animaban al simple desconocimiento de la obligaci√≥n c√≠vica, los colectivos de adolescentes que se re√ļnen con objetivos imprecisos o min√ļsculos, tenaces camadas de alfabetizadores de pobres, los equilibristas callejeros, poetas que declaman en cualquier parte porque creen que la poes√≠a redime algo del horror del mundo, militantes estudiantiles que nombran sus agrupaciones como la Mariano Moreno o la John William Cooke o la Macedonio Fern√°ndez coqueteando con el halo tibiamente subversivo y bien cool que tiene el travestismo en la actualidad, los salones en los que una cantidad de gente, poca o mucha, se junta a deliberar sobre algo que llaman pol√≠tica, o sea todo aquello que se multiplica, se difuma, y al hacerlo se encuentra con que las palabras ya no son tan f√°cilmente clasificables, los contornos son problem√°ticos y cuando se habla se asume un riesgo, el de arrepentirse, en un instante, porque lo que se dice no es lo que se piensa o deber√≠a pensarse; el de recibir la bofetada correctiva de los abogados de la hora. El Astr√≥logo es el Aleph en el que todo se vuelve comedia sn dejar de ser tragedia.

* (Fragmento del libro Teatro de operaciones, de María Pía López: este domingo a la medianoche viene María Pía a La otra.-radio, FM La Tribu, 88,7, online).

Falta de mate



por Lidia Ferrari 

¿C√≥mo es posible que en estos poco m√°s de diez a√Īos de crecimiento econ√≥mico en la Argentina, de recuperaci√≥n de una democracia desgajada, en estos tiempos que tanta gente que antes no sal√≠a de vacaciones ahora viaja a Europa, bastante gente que conozco que se ha comprado casa gracias al cr√©dito, gracias a obtener mejor salario, c√≥mo es posible que haya tanta inquietud en Argentina? La pregunta se extiende a esas personas que por primera vez tienen un auto, o aquellos que lo cambiaron a un 0km, aquellas personas que ahora pueden pasear y divertirse, los docentes que ganan mejor que antes o la cantidad de gente que ha accedido a una jubilaci√≥n. Me pregunto c√≥mo puede haber tanto malestar cuando la gente llena los restaurantes, los teatros, los cines. ¿C√≥mo puede ser que se enojen tanto cuando basta ver la cantidad de espect√°culos de artistas internacionales que visitan Argentina, porque tienen un p√ļblico que ya no tienen en Europa? Los n√ļmeros dicen que baj√≥ la tasa de desocupaci√≥n. El 2001 qued√≥ atr√°s en muy poco tiempo. Si bien no todo se ha solucionado (¿eso existe?), la gente en general est√° mejor. Los ricos tambi√©n parece que han ganado con este acceso de tanta gente al consumo. Del 2001, lugar del abismo y de la angustia parece que se ha pasado a un escenario de progreso, mejoramiento de la calidad de vida, acceso a la educaci√≥n y la salud mejoradas, es decir, esos √≠ndices que para los organismos internacionales son irrefutables pruebas de mejores condiciones de vida.



La pregunta me taladra el cerebro varias veces por día. Parece que muchos también se hacen esas preguntas. Una de las respuestas compartida ha sido la de la insistencia mediática por hacer sentir a la gente mal, que la hace olvidar de su propia situación real. Sin duda, los medios de comunicación en todo el mundo están haciendo perder la tranquilidad a la gente. Me consta que eso sucede, al menos en otros países. Parece, eso dicen, que cuando los gobiernos de ciertos países no les gustan a ciertos grupos concentrados de la riqueza, parece, que se lanzan a preocupar y agitar a los pueblos. Eso dicen, y me parece una respuesta plausible.

Pero, en estos d√≠as, piano, piano, cuando me he convencido de este cambio que piano, piano, se hizo claro en mi vida, debido a los efectos del clima y a mi falta de mate, he llegado a la conclusi√≥n de que los argentinos no podemos estar tranquilos por dos razones, que ahora descubro estructurales.  [Fragmento del texto "Piano, piano". Continuar leyendo en el blog Un Largo]

viernes, 30 de mayo de 2014

Esto no es un post sobre Campusano



por Oscar Cuervo

De Campusano vi una pelicula y media. Y lo que vi oscilaba entre lo p√©simo y lo abominable. Pero una pelicula y media es poco para sentar una conclusi√≥n. Alg√ļn d√≠a tendr√© que hacer el esfuerzo de sentarme a ver Fango entera, para ver si la mitad que no vi es tan horrorosa como la que vi. Mientras tanto, ayer publiqu√© en el blog una nota de Lautaro Garcia Candela que se tom√≥ el trabajo de ver varias.

Sé que hay una cierta tendencia de la critica argentina a ver como virtudes la horribilidad de sus actuaciones, la fealdad de su musicalización, la tosquedad de sus encuadres y montajes y la torpeza con que delinea situaciones y personajes.

Yo estoy de acuerdo con algo que dice Lautaro García Candela: parece un ejercicio de Dirección I.

Y me da la impresión de que Campusano es un fenómeno de nicho, básicamente les gusta a algunos críticos que necesitan legitimarse descubriendo algo "nuevo". Lo nuevo de Campusano es pensar que lo malo (mal filmado, mal editado, mal actuado) es de pronto bueno.

No creo que sea cine popular -argumento que algunos críticos sostienen- ni nada por el estilo, habría que ver qué pasa en una función en el Gaumont, fuera del BAFICI, donde se lo ve como monito. Monito las pelotas.

Me parece que al pueblo el cine de Campusano no le va a gustar nunca. Campusano es un fen√≥meno peque√Īoburgu√©s, de los que tratan de tomar contacto con la "autencidad del conurbano" a trav√©s de su cine. Y quiz√°s no conozcan el conurbano. Campusano no tendr√≠a ning√ļn eco en el conurbano. Ah√≠ va a tener √©xito la nueva de Szifr√≥n (que tambi√©n puede hacer algo feo) y todas las que hace Dar√≠n, as√≠ como la del osito animado o las otras de Pixar. Y los cr√≠ticos peque√Īoburgueses se dan un ba√Īo de populismo mostr√°ndose condescendientes con lo que hace Campusano.

Y esto lo puedo decir con cierta soltura porque hoy en día todo el mundo le soba el lomo a Campusano: desde Prividera hasta Quintín y desde Página 12 hasta Hacerse la Crítica. Hay unanimidad casi completa, así que el destino ha querido que yo pueda dejar sentado que me parece horrible.

Pero esto no es un post sobre el cine de Campusano porque solo vi una película y media. Esto es un aviso sobre algo que voy a escribir dentro de un tiempo. Voy a ir a ver Fango, si me dan los horarios, al cine.

Las buenas gentes que se adaptan a todo, a toda costa

Fassbinder y la micropolítica de la adaptación
Lola, su antepen√ļltima pel√≠cula, este s√°bado a las 18:00 en Uriburu 1345, 1° piso, Fundaci√≥n Centro Psicoanal√≠tico Argentino. Informes: 4822-4690.


por Oscar Cuervo

Lola (1981) es la antepen√ļltima pel√≠cula de Rainer Werner Fassbinder, lo cual nos reclama una atenci√≥n especial, porque se trata de uno de los m√°s grandes autores de toda la historia del cine describiendo su par√°bola final. Despu√©s de Lola vendr√°n La ansiedad de Veronika Voss (1981), la √ļltima pel√≠cula suya que Fassbinder ver√≠a estrenarse, la que veremos el s√°bado siguiente para cerrar este ciclo, y Querelle (1982), que se estren√≥ cuando Fassbinder ya hab√≠a muerto.

Es ciertamente emocionante oir el canto de este cisne. En el tramo final de su obra Fassbinder condensa toda su destreza de realizador y su osad√≠a de artista. Lola es en cierta forma una summa: Fassbinder toma una fuente literaria c√©lebre (Professor Unrat, 1905, de Heinrich Mann) que el cine alem√°n ya hab√≠a adaptado (El √°ngel azul, Joseph von Sternberg, 1930, con Marlene Dietrich) para construir otra f√°bula de alcance popular, pero con una mirada mucho m√°s corrosiva que la que hab√≠a logrado en Lili Marleen. Ya no hay visos de sentimentalismo: Fassbinder retoma la perspectiva fr√≠a y mordaz que le hab√≠amos conocido en sus momentos de mayor dureza. Es un cineasta que sabe narrar con simpleza y plantear la mirada menos complaciente sobre su propia sociedad. Y adem√°s inviste a su imagen de un brillo decadentista que la acerca al gran espect√°culo. Cine pol√≠tico para las masas. 

Lo que Fassbinder filma a trav√©s de Lola es la micropol√≠tica de la adaptaci√≥n a toda costa. Muestra a la generaci√≥n de sus padres, los que eran muy j√≥venes en el desastre final del nazismo y se reponen con br√≠o y astucia cuando el mundo les da la "gran oportunidad" de reivindicarse con el Milagro Econ√≥mico. La construcci√≥n de este significante es por dem√°s curiosa: ¿c√≥mo puede ser econ√≥mico un milagro, si la econom√≠a es algo que por definici√≥n excluye toda posibilidad de milagro? La respuesta est√° en Lola. Lo que Fassbinder piensa de las buenas gentes que atraviesan y se dejan atravesar por la econom√≠a de mercado. A comienzos de los a√Īos 80 -apoteosis de la econom√≠a de mercado- Fassbinder filma los a√Īos 50, en los cuales √©l sit√ļa la genealog√≠a de la prosperidad alemana, y se encarga de resaltar los v√≠nculos entre aquel pasado cercano y ese presente del que logra distanciarse como ning√ļn otro cineasta de su √©poca. Algo que solo puede hacer un genio.

Dice Harry Baer (actor, asistente, director de arte, amigo y ocasionalmente amante de Fassbinder): "Lola y La ansiedad de Veronika Voss deben contemplarse juntas. En esta historia, situada en la d√©cada de los a√Īos 50, la sociedad que tiene a su cargo la reconstrucci√≥n del pa√≠s se compone en gran parte de personajes femeninos, como Mar√≠a Braun, no solo porque con los destinos femeninos puede conseguirse una mayor transparencia, sino porque es un hecho hist√≥rico que las mujeres desempe√Īaron un papel importante despu√©s de la guerra. Eran superiores en n√ļmero y, por lo tanto, ten√≠an que arregl√°rselas solas, pero a pesar de ello la sociedad masculina no tard√≥ en alcanzarlas".

Lola es un melodrama de ribetes farsescos, colorido y amargo. Veronika Voss es otra cosa, de la que hablaremos en pocos días.

jueves, 29 de mayo de 2014

El cine de Campusano

(A propósito del estreno de Fango)




Lo primero que se destaca en las pel√≠culas de Campusano es el registro de actuaci√≥n, entre improvisado y revolucionario. Y gracias a esos parlamentos a los cuales no estamos acostumbrados (√©l dice que la culpa es de Hollywood) se produce un distanciamento que dura al menos los primeros 20 o 30 minutos de cada pel√≠cula. Entonces empezamos a ver a las personas antes que los personajes, la realidad antes que la ficci√≥n (aunque en su cine √©stas categor√≠as son m√°s bien difusas, porque los paisajes son tan dolorosamente reales que uno no se las cuestiona: esto es as√≠). Y entre la ontolog√≠a de lo real y el extra√Īamiento actoral se filtra mi preocupaci√≥n: que, ante el derribo del encantamiento aristot√©lico, esto se transforme en un zool√≥gico.

Esto que digo est√° en funci√≥n de la popularidad festivalera que tienen sus pel√≠culas, que no deja de ser curiosa, porque hay un acontecimiento que precede a cada proyecci√≥n: Campusano invita a todos los actores del film, que son muchos. En el √ļltimo BAFICI, por ejemplo, se estren√≥ Fantasmas de la ruta y Recoleta se llen√≥ de motoqueros, lo que result√≥ un espect√°culo en s√≠ mismo. Y √©l no tiene la culpa, sino todos los dem√°s. Cuando Campusano dice que nuestros sentidos est√°n atrofiados por el cine de Hollywood, se lo puede relacionar directamente con el car√°cter del BAFICI: unos pocos m√°s, unos pocos menos, es siempre el n√ļcleo duro cin√©filo capitalino el que asiste. Entonces, no deber√≠a ser exhibido como algo supuestamente cool con lo que la gente se r√≠e de ciertas entonaciones. Mi miedo es que los espectadores se r√≠an de y no con los personajes (y re√≠rse es un decir, porque no hay muchos momentos c√≥micos que no surjan de lo absurdo, de lo lejano absoluto). Que haya una condescendencia propia de la diferencia de clase, ante el relato tan desnudo, tan sincero, tan √≠ntimo.

El cine de Campusano debe ser un bicho raro en la cinematografía argentina, incluso mundial, como cualquiera que es excéntrico por un supuesto costumbrismo proveniente de lugares exóticos. Porque Campusano muestra el conurbano como si nadie lo hubiese filmado antes. Y, a diferencia de sus contemporáneos, antes que un cine anémico, hace un cine que se expande en todas las direcciones con la fuerza de la narración.



Se conjugan muchos elementos en diferentes niveles: vocaci√≥n bigger than life en un nivel argumental, extra√Īamiento en las actuaciones e hiper-realidad en los ambientes. Lo que termina dando la sensaci√≥n de que esos personajes est√°n generando su propia puesta en escena y que Campusano s√≥lo la ordena. La idea de que ellos escriben el gui√≥n (aunque ya sabemos que Campusano no escribe guiones) en base a su realidad y a un v√≠nculo vivencial con los acontecimientos me hace pensar que es un cine que surge de forma directa del conurbano profundo, en el que conviven proxenetas, bandas de tango trash, motoqueros, pandillas y gente que trata de pasarla.

Como el cine de Campusano habla siempre desde la primera persona del plural, no existen juicios, como podría pensarse desde la lógica pobrista-paternalista de la clase media. Sí, es verdad, hay un determinismo casi naturalista sobre el destino de estos personajes (o personas) respecto del lugar en que viven. Pero nunca estuvo tan bien expuesta la contradicción, la unión difusa entre el valor, la cobardía, el patoterismo, el honor, sobre la base de los códigos barriales que amalgaman esos conceptos.



Lo tr√°gico en sus pel√≠culas no es necesariamente excepcional, como suele ser en el cine al que se contrapone Campusano, sino que lo son sus personajes. Estos eventos que surgen con naturalidad en la pel√≠cula se combinan con la iridiscencia (ver ac√°) de sus protagonistas, Vikingo en Vikingo y en Fantasmas de la ruta; y Oscar G√©nova en Vil romance y Fango. Ellos son los que llenan el plano y le dan sentido al film, porque a√ļn siendo parte del mismo ambiente y compartiendo sus valores, se destacan por sus caracter√≠sticas excepcionales.

Al contrario de lo que dice cuando aparece en la pel√≠cula Tres D haciendo de s√≠ mismo, las pel√≠culas de Campusano s√≠ son violentas. Ese no es el problema. Porque toda muerte, toda acci√≥n violenta, cada peque√Īo movimiento se va amplificando a lo largo de la pel√≠cula hasta llegar al cl√≠max. Todo tiene su consecuencia y todo confluye al duelo medio deleuziano (la contracci√≥n del mundo propuesto para ser superado). No se acumulan muertes de extras NN para darle m√°s dramatismo a las peleas, sino que vemos el funeral del muerto espec√≠fico (todos con nombres o apodos), lo que de alguna manera va equilibrando, como haciendo contrapeso, no con √°nimo conservador, sino para conservar una idea humanista del mundo.



El ánimo violento está en el aire. Habría que ver su relación con lo estatal porque, cuando las instituciones aparecen, están envueltas en la misma lógica, y más que simplificar las cosas, las embarran. Y el honor no necesariamente surge como algo bueno, ya que implica obstinación, algo parecido a la hybris griega.

Ser√≠a muy est√ļpido hablar de la direcci√≥n de arte en una pel√≠cula de Campusano. Sin embargo, todos esos detalles que surgen de su relaci√≥n con lo real –algo no muy dif√≠cil de lograr, algo que se logra sin tener ning√ļn tipo de producci√≥n- hacen que su cine sea verdadero. Decir que es un cineasta crudo ser√≠a no entenderlo. Incluso en relaci√≥n a lo sensorial –lo supuestamente atrofiado-, que redimensiona escenas que quedaron en loop en mi cabeza por semanas: el sexo en Fango o las miradas del t√≠o pervertido que participa en la trata de personas en Fantasmas de la ruta.

Al final, luego de sus pel√≠culas intensamente narrativas, pasionales y tr√°gicas, me quedo pensando en varias cosas. ¿Esa chatura en la puesta en escena (seamos sinceros, a veces parecen ejercicios de Direcci√≥n I) implica un cine desde las entra√Īas de una clase social que aprehendi√≥ de maneras dis√≠miles el cine industrial? ¿Se configura as√≠ un cine conservador, cuya pobreza visual (compensada con intensidad argumental), s√≥lo sigue reproduciendo m√°s pobreza? ¿Ese sentido del honor que atraviesa las pel√≠culas no es una construcci√≥n barata y de segunda mano? ¿Por d√≥nde entra el kirchnerismo? Se plantean contradicciones, no es ninguna novedad. El cine de Campusano, tanto por derecha como por izquierda, est√° atravesado por la realidad de muchas maneras y as√≠ se replantea la representaci√≥n –por lo tanto la percepci√≥n- que ya parec√≠a automatizada.

* Lautaro García Candela es editor del blog Cuando el arte ataque.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Led Seppelin: Clarín no puede dejar de mentir


En s√≠ntesis es el noticiero de la medianoche del Trece, orientado a un p√ļblico joven. Lo conduce Mario Massaccesi, con un staff de ¿periodistas? j√≥venes y cancheros. Van en musculosa y con barba de dos d√≠as, hablan de videogames y de apps. Clar√≠n est√° tratando de conquistar el sentido com√ļn sub 25 para posicionarse luego de la derrota pol√≠tica y empresarial que le asest√≥ la Ley de Medios. Ponen canciones de rock para que el p√ļblico vote su preferida. Ayer en el graph estaba "Whole lotta love" de Led Seppelin.

Doce Casas. Historias de mujeres devotas

El ciclo de Santiago Loza y Eduardo Crespo 






¡Oh, qu√© sentimiento!

Ser es creer.

por Alito Aep

El ciclo reproduce el clima del teleteatro argentino cl√°sico: largas escenas que se desarrollan en interiores (por lo general, el living de una casa), pocos personajes, di√°logos extensos, planos que se demoran sobre los rostros de los actores, m√ļsica que remarca los estados emocionales. Los decorados, visiblemente armados en estudios, llenos de muebles y objetos reales, iluminados intensamente. Todos esos elementos configuran un hiperrealismo extra√Īo, on√≠rico, que debajo de una aparente imitaci√≥n de la vida cotidiana, se hace veros√≠mil no por el parecido con la realidad, sino por su capacidad de resonarnos a nivel emocional y simb√≥lico.

Sin embargo, se le quita a la estructura del teleteatro cl√°sico sus bases argumentales: la verdad oculta que, cuando sea revelada, cambiar√° la vida y las posiciones de poder de los personajes, y la marcada l√≠nea divisoria entre malos y buenos, franqueable s√≥lo en situaciones excepcionales. Al quitarle este dique, el foco se centra en el mundo interno de los personajes, que pueden fluir en sus delirios, enfrentarse con sus aristas m√°s extremas, sincerarse emocionalmente, sin temor de mostrar contradicciones o ambig√ľedades. Como si a esos personajes de teleteatro, se les dijera: “en este mundo pod√©s ser todo lo que sos, aqu√≠ no se juzga a nadie”.


Llevo vistas, hasta ahora, cuatro de las ocho historias que pasaron. De todas ellas, la séptima, la de Andrea (mes de julio), fue la que más me impresionó. Me identifiqué profundamente con la protagonista; hizo vibrar aspectos míos que tienden más bien a dormirse en el realismo capitalista de la vida diaria.

Los diferentes caminos posibles en la b√ļsqueda del amor, de la fe, del sentido de la soledad y del sacrificio; la emocionalidad que nos desborda; los recursos que nos permiten sobrevivir.

Conviven en esta historia Flashdance y Carl Dreyer. Comienza jugando con el parecido físico entre Ailín Salas y Jennifer Beals, pero termina siendo el otro personaje, Andrea (Cecilia Ursi), la que resuena con ambos aspectos de una misma personalidad: la asceta, casi una monja, que mira al mundo desde afuera (y desde arriba), y la trabajadora capaz del sacrificio por ser la mejor bailarina.

Oh, what a feeling!
Being’s believing!

(Doce Casas sale por la TV P√ļblica de lunes a jueves a las 22:30 horas en cap√≠tulos de media hora. Y los s√°bados a las 23 se repite la historia completa de esa semana. Adem√°s, todos los cap√≠tulos pueden verse online en cualquier momento en el canal de Youtube de la TV P√ļblica).

martes, 27 de mayo de 2014

Una mirada sobre las elecciones europeas e Italia


por Lidia Ferrari

En las elecciones europeas han vencido los Euro escépticos, la derecha y los partidos anti-inmigrantes. Pero no es el caso de Italia que, a diferencia de los otros países de Europa que han castigado a sus gobiernos, gana el partido que gobierna (si bien no es secundario que lo sea desde hace sólo 3 meses por una alianza con Berlusconi y sin elecciones). Lo cierto es que el PD de Renzi ganó y con más votos de los esperados. También en Italia, a diferencia de otros países europeos, no triunfó la derecha (al menos nominalmente[1]) si bien no hizo una mala elección. La Lega Nord, el tradicional partido de ultra derecha sacó un buen 7%. A Berlusconi no le ha ido tan bien, ya que quedó en tercer lugar, después del M5S, con un 16% de votos. Era hora, si bien uno se pregunta cómo todavía puede acarrear esa cifra. La tercera cosa que en Italia ocurrió diferente es que ganó un partido que no está dentro de los euro-escépticos. Renzi, si bien ha criticado la administración de la Unión Europea (todos lo han hecho) no es de los que quieren salir del Euro y comenzó su mandato visitando en primer lugar a Merkel. Por eso, en Le Monde han titulado una nota: Renzi, campeón de Europa[2].

Pero nadie se esperaba que el M5S perdiera casi 3 millones de votos desde su anterior elecci√≥n, que hab√≠a sido la gran sorpresa italiana. Las encuestas daban entre un 3 y 5% de diferencia, y no un casi 20% como result√≥. Los del M5S estaban esperanzados en una mejor performance, si bien contin√ļa siendo la segunda fuerza, con m√°s de 21% de los votos. Se habla mucho del discurso disruptivo de Grillo. Efectivamente, Grillo ha representado la rabia y la desaz√≥n, denunciando fraudes, corrupci√≥n, la mentira y la connivencia de treinta a√Īos de complicidad entre izquierda y derecha. Tambi√©n plantea cambios dr√°sticos. Todav√≠a la sociedad italiana ve el fantasma del comunismo por todos lados, fantasma con el que siempre gan√≥ Berlusconi. Como dice Renzi, gan√≥ la esperanza (√©l) y no la rabia (M5S).

El problema es que el M5S pretende un cambio radical en Italia y en Europa. Y todos est√°n de acuerdo en decir que a los italianos, en su mayor√≠a, no les gustan los cambios. Por eso, que el M5S se sostenga como segunda fuerza y que represente a m√°s de 5 millones de italianos, tampoco est√° mal para una sociedad que a√ļn sostiene a un Berlusconi y que lo ha votado por 20 a√Īos. Dario Fo, apoyo del M5S desde la primera hora, particip√≥ del cierre de campa√Īa con una lecci√≥n art√≠stica e intelectual. Frente a la acusaci√≥n medi√°tica incesante de que Grillo es populista, Dario Fo les explic√≥ a los italianos que ser populista -sin mencionar a Laclau- no era necesariamente algo malo. Una reflexi√≥n sobre el populismo impensable para el europeo medio que a la sola menci√≥n de populista ve hombrecitos con bigotes que se comen ni√Īos crudos.

Como dice un amigo italiano, existe un anti-fascismo “part-time”. La acusaci√≥n de fascista a Grillo desde izquierda y derecha, inund√≥ la escena pol√≠tica italiana. Pero cuando estos gobiernos se aliaron con la Lega Nord cuyo discurso y actos eran descaradamente fascistas les resultaba ‘very fashionable’. Se trata de la cultura pol√≠tica de un pueblo. Para confirmar esta idea, hoy habl√© con un conocido que vot√≥ PD. Aunque hace m√°s de 10 a√Īos que no iba a votar, en esta oportunidad lo hizo en contra de Grillo. Cuando le digo, veremos que hace Renzi con tanta legitimaci√≥n pol√≠tica en las urnas, se√Īalando su cercan√≠a a los c√≠rculos de poder de Europa y a las pol√≠ticas de austeridad, en lugar de opinar sobre la pol√≠tica, se dedic√≥ a criticar a los italianos que, a diferencia de los alemanes, no saben hacer bien las cosas. Me pregunta: ¿por qu√© compramos Volswagen y no Fiat? Deslic√© un argumento muy extra√Īo en estas tierras: colonizaci√≥n cultural. No, me dijo: -porque los hacen mejores. Los alemanes son mejores que los italianos, dice un italiano. Uno est√° tentado a preguntarse ¿Es necesario hacer guerras con armas, cuando con la pedagog√≠a y la colonizaci√≥n cultural basta?

Intenté mencionarle la fama mundial de la Ferrari Рsin alusiones personales conscientes - pero era imposible. Los italianos hacen todo mal, insistía. Por eso fue a votar al PD. La idea de la superioridad de los europeos del Norte sobre los europeos del Sur es fuerte entre muchos italianos. Da ganas de prestarles un rato a Jauretche.

El pecado del M5S y de sus l√≠deres fue un exceso de optimismo, dijo Chiesa. Eso se paga. Pero hay un cr√©dito: la emergencia del entusiasmo por la pol√≠tica, pues eso queda como saldo vital. El M5S seguir√° siendo la oposici√≥n. La gente que los acompa√Īa est√° convencida, por eso llenan las plazas y se transforman en un Agora de discusi√≥n pol√≠tica p√ļblica. Como dice el periodista Travaglio, los votos de ellos no son clientelistas. Record√© cuando se votaba a Menem por temor a no poder pagar el cr√©dito del lavarropas.

Con el 40% de votos Renzi está en una posición de fortaleza inusitada, ya que sus aliados de Centro-Derecha y Berlusconi, si quisieran hacer caer su gobierno, cosa muy sencilla en este país cuando los aliados se desalían, lo pensarán dos veces, debido a lo que representa ese 40%. Se verá ahora qué hará Renzi, llegado al poder sin haber sido votado, por una alianza con la derecha y con Berlusconi. Está todo por verse.

En Europa, los partidos de extrema derecha y eurof√≥bicos fueron ganadores. Parece que da votos el odio a la inmigraci√≥n. Estos partidos sacaron m√°s de 25% en Gran Breta√Īa, Francia y Dinamarca. Tambi√©n hizo una elecci√≥n fuerte la derecha en Austria, Suecia, Finlandia, Polonia, Alemania, Hungr√≠a. Hasta el partido neo nazi alem√°n lograr√° entrar al Parlamento europeo con un esca√Īo.

Si bien el partido que gobierna el parlamento europeo, el PPE, de centro derecha, perdi√≥ esca√Īos, continuar√° gobernando. Lo paradojal en estos tiempos es que la derecha pro europea que gobierna el Parlamento europeo se encontrar√° con esta nueva derecha que arriba con un discurso antieurope√≠sta. ¿Ser√° una contradici√≥n? ¿O hay algo que los puede unir? Los maremotos de Le Pen en Francia y Gran Breta√Īa, con una ultra derecha anti Europea plantear√°n problemas a esta Europa en crisis. Pero tambi√©n se tendr√°n que ver con una izquierda incipiente que se ha duplicado, como los Podemos de Espa√Īa, Tsipras de Grecia y el M5S de Italia (que no se declara de izquierda pero levanta sus banderas). Por primera vez en la historia del Parlamento, desde 1979, los partidos antieuropeos y de ultraderecha podr√≠an sumar unos 100 esca√Īos.

Una nota[3] dice que una de las caracter√≠sticas del an√°lisis despu√©s del voto es la ecuaci√≥n: ‘hemos perdido: en algo nos habremos equivocado’ o ‘hemos ganado: hicimos todo bien’, lo que significar√≠a que el electorado siempre tiene raz√≥n. Concluye que en Italia casi siempre es lo contrario. Lo dice en funci√≥n de recomendar al M5s no focalizarse en pensar en qu√© se equivoc√≥, pues plantea que los casi 3 millones de votos que perdi√≥ Grillo se deben a la coherencia demostrada. Piensa, como tantos, que los italianos votaron PD porque no quieren ‘de verdad’ el cambio. Sin embargo, desde mi “moderado” entusiasmo por el M5s me surge la pregunta: ¿cu√°l ha sido el error del M5S y sus electores? Quiz√° su excesivo optimismo. Pero se podr√≠a objetar: es s√≥lo desde un decidido deseo que puede abrazarse una causa pol√≠tica que quiere cambiar las cosas, sobre todo, cuando son dif√≠ciles. Bueno, quiz√° el error haya sido pensar que era m√°s f√°cil de lo que es.

Otros dicen que el error de Grillo fue hablar de revoluci√≥n. Los italianos nunca hicieron una revoluci√≥n, y no quieren una revoluci√≥n. Pero si es eso lo que est√° en su programa, si es la raz√≥n de ser de este movimiento que algunos dicen que es inclasificable, ¿c√≥mo hacer? Lo que es cierto es que todos est√°n de acuerdo con que las cosas deben cambiar en Italia y en Europa. Pero ¿en qu√© direcci√≥n? Renzi desde que abraz√≥ este enorme triunfo dice que no hay tiempo que perder. Que el M5S y Berlusconi, su aliado, deben estar con √©l para llevar adelante las reformas urgentes que el pa√≠s necesita. Quiz√° pretenda mucho del M5S. En la discusi√≥n en campa√Īa se ha puesto acento en las formas (los italianos son adictos a la imagen y las apariencias) pero es cierto que las diferencias de fondo est√°n en el tipo de reformas que cada uno pretende. As√≠ que veremos qu√© sucede. El M5S, despu√©s de la bofetada electoral, sigue siendo el segundo partido con m√°s de 21% de votos y ha dicho que seguir√° haciendo su trabajo de oposici√≥n.

Hay que reconocer que el M5S marc√≥ la agenda de la campa√Īa, haciendo denuncias, revelando cohechos y, sobre todo, desasnaron a mucha gente respecto de lo que sucede. Por lo tanto, los otros partidos tuvieron que ponerse a estudiar. Parece que eso le ayud√≥ al PD a tener √©xito en las urnas. Eso dice Travaglio, que habla ya de una ‘democracia renziana’[4], pues teme se est√© resucitando a la vieja Democracia Cristiana. En el Parlamento italiano todos est√°n festejando, a√ļn los que perdieron, porque han derrotado a la verdadera amenaza y enemigo com√ļn: el M5S. Son los √ļnicos que no festejan.

El M5S, como se dice de los j√≥venes, tiene toda la vida por delante. Tambi√©n Renzi, que gobierna desde hace escasos tres meses. C√≥mo √©l mismo lo ha dicho, ahora no tiene excusas. Veremos si las reformas que llevar√° adelante est√°n en consonancia con tantas promesas que anduvo repartiendo. Habr√° que esperar a ver si su “Revoluci√≥n productiva” [5] se realiza.

Treviso, 26/05/2014

NOTAS: 
[1] Renzi viene del PD, tradicional partido de centro izquierda,  que en los √ļltimos tiempos ha hecho una falsa oposici√≥n a Berlusconi y que, para llegar al gobierno hace escasos tres meses, hizo alianza con Berlusconi (lo acusan de haberlo resucitado) y el centro-derecha.
[5] Renzi no habla de revoluci√≥n productiva, pero este momento me evoca los momentos de las promesas  pol√≠ticas incumplidas. Esperemos que √©ste no sea el caso.

Mauro: Es lo que hay

Algo más sobre la película de Hernán Roselli


por Willy Villalobos

Hace unas semanas, en el Bafici, vi la película de Hernan Roselli, Mauro; quedé impactado.

Esa ma√Īana, luego de la funci√≥n de prensa, encontr√© al director y lo felicit√© por su capacidad de hacer cine argentino. Creo que es muy meritorio hacer una pel√≠cula que refleje tan claramente a la gente que uno suele encontrarse en las calles del conurbano bonaerense. Los personajes me parecieron tan aut√©nticos que me alegr√© de que en el cine argento sigan apareciendo directores y pel√≠culas como la que acababa de ver. 

No soy un cr√≠tico, soy un espectador que adora el cine y a veces escribe sobre pel√≠culas. Ese d√≠a me qued√© pensando en Mauro un rato largo y hab√≠a algo que no me cerraba. Le d√≠ varias vueltas a la cosa y finalmente decid√≠ volver a verla, para no perderme detalles y poder pensarla mejor. As√≠ fue que volv√≠ a verla esa noche de estreno con p√ļblico.

En la cola encontré a un montón de amigos que comparto con el director, ansiosos por ver su obra, y recuerdo que felicite a dos de sus actores; la morocha que encarna a la novia de Mauro, no recuerdo su nombre pero vuelvo a felicitarla por su trabajo, y al escritor Pablo Ramos, que interpreta muy bien a un chanta que es capaz empaquetarte si te agarra distraído.

Entré al cine contagiado por la expectativa de toda la hinchada roselliana que había copado la platea. Se apagaron las luces y luego de volver a verla comencé a entender qué era lo que no me cerraba. "Esta es una película de los 90", pensé mientras caminaba rumbo a la parada del 124. La primera impresión que había tenido de Mauro era correcta, pero yo la pensaba desde un lugar equivocado. Desde mi adhesión al proyecto de Cristina y, como conozco algunas de las opiniones del director, pensé que para él no había pasado nada entre esa época y la que estamos viviendo ahora. Digo que estaba equivocado, porque ahora pienso que uno puede hacer una película sobre la época que se le ocurra y lo que importa son las ideas que se ponen en juego. Porque una película es una mirada del mundo y hay ideas que no se pueden encasillar en un período histórico, aunque la época necesariamente influye en la mirada del director y de los espectadores.

Alguna de estas cosas que fui pensando las escribí en el muro de Facebook de la banda Ciruelo el día que ellos festejaban su nuevo disco y la nueva película de Roselli en un plano de igualdad que no comparto. Políticamente Ciruelo y Mauro van por caminos diferentes, aunque la voluntad de trabajo de sus creadores sea para destacar. De todas maneras, este no es el tema que me lleva a escribir estas líneas. Lo que me interesa es dar cuenta de un cambio de opinión sobre una película que primero me gustó y luego volviendo a pensarla me dí cuenta de que no compartía la mirada política del director.

Los personajes de Mauro están pensados para vivir un mundo falso con un grado de aceptación que sorprende. No digo que tengan que reflexionar sobre lo que les pasa, sobre la vida de mierda que llevan, sino que no manifiestan malestar alguno y eso me resulta sospechoso. Y no hablo del malestar que se expresa claramente, sino de aquel que aparece de la forma menos pensada.

Es probable que el muro de Ciruelo no fuera el mejor sitio para publicar mi opini√≥n, quiz√°s este blog fuera el mejor lugar, pero estaba caliente y no pude esperar. Creo que los 90 fueron la peor √©poca que viv√≠. Y tambi√©n estoy convencido de que ese desastre donde se hizo carne el “s√°lvese quien pueda”, cuyas consecuencias todav√≠a pesan hoy, no hubiera sido posible sin la matanza producida por la dictadura militar, que, con la cobertura de la iglesia, limpiaron a los luchadores populares para que los grandes empresarios de adentro y sus socios de afuera se robaran todo. Algo habr√°n hecho y s√°lvese quien pueda: de esta cultura s√≥lo se salvaron aquellos que, a pesar del desconcierto, siguieron fieles a lo que cre√≠an que era lo mejor para todos, con las Madres y Abuelas a la cabeza. Confieso que yo tambi√©n me perd√≠ en los 90 y me convert√≠ durante mucho tiempo en un zombie quejoso que no pod√≠a sostenerse a s√≠ mismo. Porque la idea que dej√≥ esa √©poca es que todo est√° perdido y que cualquier bondi nos viene bien con tal de salvarnos del descenso social.

Mi director de cine preferido es Fassbinder. Ning√ļn otro director mostr√≥ el malestar con el que nos tenemos que enfrentar diariamente, sea en la √©poca que fuera. Fassbinder permite descubrir a trav√©s del malestar de sus personajes algo esencial que no es posible ver. Sus pel√≠culas muestran la ausencia del amor y la mala onda que esto produce en la vida cotidiana. Y justamente eso, lo que est√° oculto pero se siente, es lo que no se manifiesta en Mauro.

Unos dias después viajo a Uruguay y al volver me entero de que en el blog (ver acá) se discute la película entre Oscar Cuervo y el director, y que de pronto aparece Pablo Ramos preguntándole a Oscar si yo había hablado con él, sugiriendo que mi charla con Oscar había logrado que cambiara mi opinión. Si bien no fue en esta ocasión, en otras oportunidades hablar y discutir con mis amigos, y con Oscar en particular, me han permitido entender cosas de las películas que yo no había tenido en cuenta. Y me enorgullezco de tener amigos inteligentes.

No es mi intenci√≥n polemizar con Pablo sobre sus comentarios, porque no creo que ayuden, sino m√°s bien convertir√≠an la discusi√≥n en una de esas pol√©micas que aparecen todos los d√≠as por la tele. Lo que s√≠ me interesa de Pablo Ramos es recordar a Gabriel, el personaje principal de la La Ley de la Ferocidad, una gran novela suya que sucede en los nefastos a√Īos 90. Gabriel es un tipo que se dio cuenta que para sobrevivir no debe escuchar a su coraz√≥n y esa certeza le provoca un malestar que se sufre en cada una de las historias que le toca vivir. Lo incre√≠ble de la literatura de Pablo es que, sin decirnos nada, logra que uno quiera y le tenga compasi√≥n a un hijo de puta que sabe hacerse odiar. Admiro a Ramos por su capacidad de mostrar ese malestar que todos tratamos de ocultar, pero que de todas maneras vuelve a manifestarse una y otra vez.

Alguna vez polemizamos con Pablo cuando Charly decidió volver a los escenarios, luego de una larga internación en varias clínicas, bajo la tutela de Palito Ortega, y no creo que valga la pena recordarles el motivo de esa discusión. Pero traigo el tema de García porque luego de unos meses de tocar declaró que ni la internación ni las pastillas le habían ayudado a entender lo que le pasaba, sino el amor de su amigo Palito y, fundamentalmente, haber podido recorrer su obra, volver a tocar sus temas. Esa fue su mejor medicina.

Y esta idea de recorrer la obra fue la que me llev√≥ a Gabriel, el protagonista de La Ley de la Ferocidad, un tipo que conoce como nadie las reglas de juego del menemismo, pero no se resigna y, a pesar de parecer exitoso,  las sufre porque sabe que s√≥lo generan tristeza. Gabriel, a pesar de su dureza, genera una ins√≥lita esperanza en el lector, que uno no sabe de donde carajo viene, pero est√° ah√≠. 

A m√≠, Gabriel me ayud√≥ a entender por qu√© Mauro es un s√≠mbolo de la adaptaci√≥n, un personaje que parece decir “es lo que hay”, resignadamente.

PD: Y quiero recordarle a Pablo -esto va a raíz de un comentario que el escritor dejó en este blog- que mi oficio, eso que hago para vivir, es ser panadero, aunque a veces me animo a amasar ideas con ingredientes que voy encontrando por ahí.

lunes, 26 de mayo de 2014

Cannes en La otra

Roger Koza en la radio, para escuchar clickeando ac√°

El can de Godard

Cuando uno lee a Roger Koza reconoce inmediatamente la agudeza de su mirada como instrumento que permite proseguir el placer de la experiencia cinematográfica por medio de la escritura. Cuando uno lo escucha, como tuvimos el privilegio de hacerlo anoche en La otra.-radio, él directamente desde Cannes, entonces uno siente la pasión desbordante por el cine que es el sostén material de su producción crítica. Los festivales son mejores cuando uno se cruza con gente como Roger. Y el Festival de Cannes encuentra acá a su gran narrador. Cannes es muchas cosas, algunas apasionantes y otras detestables. Es un estado del cine contemporáneo, una agenda de películas que "hay que ver", una política donde el cine de autor linda peligrosamente con el mercado más despiadado, donde el riesgo artístico y la banalidad trastocan sus espacios. Roger es ahí una mirada y mejor todavía: una mirada cercana. La pasión que le puso ayer a su narración radial del festival hace indudablemente mejor a Cannes, hasta con los graves problemas de Cannes.

Pero la pasión está sustentada en películas. Y anoche en nuestra conversación con Roger algunas películas ocuparon nuestra atención con preeminencia. Películas que no vimos, pero palabras a través de las que las vislumbramos:

- Winter Sleep, de Nuri Bilge Ceylan, ganadora de la Palma de Oro. Una película digna que, nos trasmite Koza, salva a Cannes del bochorno de otras imperdonables omisiones en los premios y en los criterios de programación. No la mejor película del festival, ni siquiera la mejor de su director. Pero una película interesante.



- Jauja, de Lisandro Alonso. Ten√≠amos mucha ansiedad por saber algo de la nueva pel√≠cula del autor de Los muertos y Liverpool. Las calificaciones de la cr√≠tica lo pusieron en lo alto del festival, el jurado de Una Cierta Mirada, presidido por Pablo Trapero, la ignor√≥ mezquinamente (una mancha m√°s en la foja de Trapero). Lisandro Alonso dej√≥ una huella muy fuerte en el cine contempor√°neo argentino, una referencia ineludible, para admiradores y detractores. Roger y yo nos contamos entre quienes lo admiran. Por conversaciones que yo tuve con Alonso hace 5 a√Īos sab√≠a que √©l mismo consideraba agotado un ciclo, habiendo extra√≠do las consecuencias posibles de las premisas desde las cuales hab√≠a partido en La libertad. La gran noticia parece ser que Lisandro logr√≥ algo que incluso grandes directores no siempre consiguen, reinventarse, mantenerse fiel al impulso inicial pero expandiendo su mundo, desprendi√©ndose de la zona de los resultados garantizados en busca de una posici√≥n autoral renovada. Ser autor. No significa repetir un m√©todo hasta la fatiga. Significa hacer crecer. Jauja parece que lo pone de nuevo en un lugar del que no podremos apartar la mirada. Nos sugiere Roger: Jauja ser√° una de las grandes pel√≠culas del a√Īo y algo m√°s todav√≠a. En el audio del programa de anoche Koza nos adelanta bastante de qu√© se trata.

- Adiós al lenguaje. Jean Luc Godard es uno de los directores fundamentales de toda la historia del cine. Irrumpió en la mitad exacta del siglo, cuando el cine tenía ya su período clásico definido y él fue un protagonista clave de la modernidad. Hoy es un artista con conciencia de su finitud y de la historicidad del cine y de la época. Godard mira al siglo XXI con los ojos y la mente de un hombre que ha pensado y filmado como quizá nadie más el siglo XX. En un momento en que la cinematografía corre el riesgo de disolverse en el vértigo de la instantaneidad, Godard, con su primer largo en 3D, nos dice que el siglo XXI no se comprende si no se piensa en lo que ha sido el XX. Es el viejo más sabio que tenemos y aquel del que no podemos prescindir.



P'tit Quinquin

Con Roger también hablamos de una cierta fatiga que exhibe el método de los Dardenne 2014 (Dos días, una noche) y de la sorpresa inesperada de Bruno Dumont, con P'tit Quinquin, una comedia alejada de la misantropía y la crueldad que se podría esperar de él (otro que parece estar reinventándose). Más que nada, en su fervorosa crónica (lo pueden constatar escuchando su voz en la radio, acá, anoche), imperó el entusiasmo por el buen cine. Y fue un enorme placer haber hecho este programa con él.

Roger también nos mencionó que al menos hubo otras dos grandes películas en Cannes: Reveillon, del rumano Cristi Puiu, episodio del film colectivo Les ponts de Sarajevo; y Maidan, del ucraniano Sergei Loznitsa, de las que no tuvimos tiempo de hablar.

Patria y pueblo

La otra.-radio para escuchar ac√°


Foto: Mary Kobrak
Foto: Mary Kobrak
Foto: Mary Kobrak


Fotos: Presidencia de la Naci√≥n, Mary Kobrak (fotos con ni√Īos) y propias.

Dijo ayer la Presidenta: "Cuando evocamos el 25 de Mayo s√≥lo lo hacemos recordando al pu√Īado de hombres patriotas, pr√≥ceres, que pasaron a la historia, pero nos olvidamos que cualquier esfuerzo individual, de un pu√Īado de hombres, no puede construir una Naci√≥n: s√≥lo lo hace cuando ese pu√Īado de hombres es acompa√Īado por el pueblo. Puede haber pueblo y no revoluci√≥n, lo que nunca puede haber es revoluci√≥n sin pueblo"

En estos a√Īos el kirchnerismo ya gener√≥ una tradici√≥n de fiesta popular que retoma la antigua tradici√≥n de las Plazas peronistas, con algunos ingredientes propios. La de ayer fue una de las fiestas m√°s alegres, multitudinarias y bellas de los √ļltimos a√Īos. No solo porque Cristina sigue siendo la √ļnica l√≠der pol√≠tica capaz de movilizar tantas decenas de miles de personas (por algo la derecha la detesta tanto y sigue obsesionada con "relatar" un fin de ciclo K que es su expresi√≥n de deseos). Tambi√©n por las caracter√≠sticas de esa movilizaci√≥n: poco y nada de aparato (ya no est√°n los micros moyanistas y los sindicatos tienen una presencia m√°s bien discreta); mucha militancia compenetrada con el sentido de la movilizaci√≥n, que llega temprano y sigue con atenci√≥n las palabras de la Presidenta, lo que muestra que se moviliza por vocaci√≥n; mucha juventud, pero tambi√©n muchas familias con ni√Īos; mucha gente pobre y clases medias bajas. Mucha gente suelta, que llega un rato antes de que hable Cristina en subtes colmados. Tambi√©n es notorio que se trata de multitudes alegres, con ganas de festejar, y tranquilas: con una concurrencia de bastante m√°s de 100.000 personas (la Plaza desbordaba por todos lados y la gente ocupaba varias cuadras por Avenida de Mayo y las Diagonales) no hubo un solo incidente violento. 

El hecho pol√≠tico est√° dado por la cantidad y por la cualidad de los convocados y por el √°nimo que impera. Se trata de un fen√≥meno pol√≠tico cl√°sico: ganar la calle, tomar contacto con los compa√Īeros, estar frente a la l√≠der, impregnarse de m√≠stica y seguir adelante: se trata, con toda seguridad, de un movimiento que se proyecta hacia el futuro y dista de estar terminado. No hay otro sector pol√≠tico que hoy pueda siquiera intentarlo. Esta tradici√≥n movilizatoria permanece en la memoria de los cuerpos y se diferencia de la manifestaci√≥n de opiniones pol√≠ticas por las redes sociales: una modalidad proliferante pero a la vez blanda y vaporosa.

En la Plaza, los n√ļmeros art√≠siticos terminan de redondear un significado, que integra pol√≠tica, danza y m√ļsica: Gladys la Bomba Tucumana, Gabo y Liliana Vitale haciendo una genial versi√≥n de "Himno de mi coraz√≥n", Baglietto y Garr√©, Litto Nebbia, Pedro Aznar y Adriana Varela, V√≠ctor Heredia, Palo Pandolfo y Tonolec ("Sudam√©rica" de Arco Iris), Hilda Lizaraszu, Fabiana Cantilo (muy bien), Patricia Sosa y una versi√≥n potente de "Juana Azurduy"... es una memoria hist√≥rica y popular la que se convoca, integrada con naturalidad al acto pol√≠tico.





Ya van 11 a√Īos de gobierno kirchnerista (el per√≠odo m√°s largo de la Argentina contempor√°nea), esta movilizaci√≥n se hace despu√©s de las dificultades econ√≥micas que llevaron a la devaluaci√≥n en verano; la movilizaci√≥n anterior (10 de diciembre de 2013) se hab√≠a hecho en un clima de incertidumbre marcado por la sedici√≥n de las polic√≠as provinciales y la inducci√≥n de los medios de derecha para que se produjesen saqueos. El sofoc√≥n pas√≥: el rito del encuentro multitudinario y festivo une pasado y futuro y nos templa el alma.

En el primer tramo de La otra.-radio de anoche hicimos un análisis más detallado y también más sensitivo de la fiesta patria popular. Lo pueden escuchar acá.

domingo, 25 de mayo de 2014

Fiesta popular

Hoy a la tarde en Plaza de Mayo



Todos a la Plaza: Fiesta Patria


Hoy es d√≠a de celebraci√≥n, fiesta patria y se cumple adem√°s el 11° aniversario del inicio del gobierno kirchnerista. Nosotros vamos a la Plaza de Mayo a festejar junto a Cristina, nuestra Presidenta y con los compa√Īeros que se acerquen.

Adem√°s. como otras veces, habr√° una serie de n√ļmeros musicales que incluyen a artistas que por primera vez participan de esta celebraci√≥n, junto a otros que lo vienen haciendo desde hace rato. Esta vez esperamos especialmente las actuaciones de Pedro Aznar, Hilda Lizarazu, David Lebon, Susana Rinaldi, Litto Nebbia, Fabiana Cantilo,Palo Pandolfo, Tonolec, Orozco Barrientos, Peteco Carabajal, Gabo Ferro, Liliana Vitale y La Bomba del Tiempo.


Dice Teresa Parodi, la flamante ministra de Cultura de la Naci√≥n: “'Nadie es la patria, pero todos lo somos', dec√≠a Borges. Este es, justamente, el esp√≠ritu del festejo, que re√ļne a m√ļsicos y referentes de nuestros pa√≠s, de todos los perfiles ideol√≥gicos, para celebrar la cultura con una fiesta popular”.

s√°bado, 24 de mayo de 2014

Nuestros ojos en Cannes

Roger Koza desde Cannes en La otra.-radio. Domingo a la medianoche



Hay un consenso bastante extendido -incluso entre personas que no se ponen de acuerdo en ninguna otra cosa- de que la mejor cobertura de este Festival de Cannes la est√° haciendo Roger Koza. Cada madrugada encontramos en su blog Con los ojos abiertos un post escrito con pasi√≥n y precisi√≥n sobre las pel√≠culas que estamos esperando ver. Y Koza tambi√©n est√° escribiendo las observaciones m√°s agudas sobre cierta declinaci√≥n est√©tica y pol√≠tica de un paradigma festivalero del que Cannes es su manifestaci√≥n m√°s visible.

La agudeza y de la sensibilidad de Roger no nos provocan sorpresa: hace rato que leemos su blog y la calidad no decae ni en √©pocas de festivales internacionales ni en otros momentos m√°s reposados, cuando programa alg√ļn ciclo en un cineclub de La Cumbre, C√≥rdoba. Creo que ya dije que es mi cr√≠tico de cabecera.

Adem√°s, desde hace varios a√Īos hemos instituido una tradici√≥n muy grata en La otra.-radio: al final de cada BAFICI, Roger viene a FM La Tribu y es en esa madrugada de domingo que damos por cerrada otra edici√≥n de nuestro festival m√°s amado (y odiado).

Por eso, este domingo a la medianoche nos vamos a dar un gustazo y un lujo sideral: vamos a hacer conexi√≥n directa con Cannes durante las dos horas del programa, para que Roger nos cuente en detalle su evaluaci√≥n inmediata del festival que a esa hora ya habr√° terminado. Ser√° la hora 0:00 del lunes para nosotros. Roger me escribe: "...Confirmad√≠simo. Ser√≠a a las 5am de aqu√≠. Y puedo hasta las 7am. Luego tomo el taxi a las 7.30hs y dormir√© en mis 28 horas de viaje con escala por todos lados". 

En mi car√°cter de productor de este programa radial, ¿qu√© m√°s puedo pedir?

Para irse preparando, dejo unas muestras de lo mucho y muy bueno que estuvo escribiendo Roger en estos días:

- Por momentos, Cannes luce como si tuviera varias cirug√≠as est√©ticas: pretende ser tan joven y radical como siempre, pero las pel√≠culas que se programan y el dise√Īo general que estructura una idea de cine ag√≥nica hacen de Cannes un festival con demasiados retoques en su identidad. Parece jovial pero en realidad es esquem√°tico y protege solamente a los grandes nombres consagrados y no tanto a los verdaderos maestros y talentos recientes del cine contempor√°neo. [Completo ac√°]

- Cualquier conversaci√≥n de pasillo lleva a un tema inevitable: ¿Por qu√© Jauja, de Lisandro Alonso, no estuvo en la competencia oficial? Si Cannes es o era el lugar para defender el mejor cine del mundo, Jauja, como Adi√≥s al lenguaje de Jean-Luc Godard yMaidan de Sergei Loznitsa, es una pel√≠cula que defiende esa tradici√≥n “revolucionaria”. Pero Cannes ha pactado con el sistema hace d√©cadas y, aunque siempre hay una excepci√≥n, la condescendencia es la regla dominante, la obediencia la acci√≥n determinante. [Completo ac√°]



- Maps of the Stars, de David Cronenberg, un relato imp√≠o sobre la imbecilidad de las estrellas de Hollywood, decepcion√≥ bastante, y aunque los Dardenne demuestran que todav√≠a pueden hacer buenas pel√≠culas, Two Days, One Night, sobre la corrosi√≥n del car√°cter en el contexto de la cultura empresarial que predomina en el mundo laboral, no est√° entre sus mejores filmes. [Completo ac√°]

- Tal vez sea la hora de la realizadora japonesa Naomi Kawase: Still Waters convenci√≥ a muchos, empezando por ella misma, que declar√≥ que era su obra maestra. Si se lo analiza fr√≠amente, este relato familiar en el que se postula la unidad de los hombres con la naturaleza no est√° demasiado lejos de una ilustraci√≥n para extranjeros del pret√©rito sinto√≠smo, especialmente para consumidores de espiritualidad ex√≥tica. Los seguidores de la New Age probablemente amar√°n este filme que recomienda hacer surf como si fuera un deporte m√≠stico en el que el yo se disuelve en el oc√©ano. [Completo ac√°]

- Por momentos, Relatos salvajes [del argentino Dami√°n Szifr√≥n] parece un conjunto de cortometrajes unidos por un hilo conceptual; si no fuera por su espectacularidad ostensible, podr√≠a pensarse en sketches televisivos simulados como cine. Un o√≠do atento a los di√°logos detectar√° de inmediato el artificio. El trazo con el que Szifr√≥n pinta a todos sus personajes es sociol√≥gicamente demasiado grueso, y la groser√≠a gratuita asoma sin escr√ļpulos. [Completo ac√°]

- Bajo la lluvia, dos horas antes ya hab√≠a una cola de 200 personas para ver la segunda y √ļltima funci√≥n de Adi√≥s al lenguaje de Jean-Luc Godard. Godard en 3D no se ve todos los d√≠as. Es un rel√°mpago de lucidez en la mediocridad circundante. [Completo ac√°]

Y clickeando acá pueden leer los premios que Roger otorgaría.

El domingo a la medianoche Roger Koza desde Cannes en La otra.-radio, FM La Tribu, 88,7, online.

viernes, 23 de mayo de 2014

Fassbinder: un cine político, no un un cine ejemplar

El matrimonio de Mar√≠a Braun, ma√Īana a las 18 en Uriburu 1345
Coordinan Mónica Giardina y Oscar Cuervo
Informes: 4822-4690, 4823-4941. Mail: fcpa@fcpa.org.ar




Esta es la película clave del proyecto de Fassbinder de narrar la historia contemporánea alemana a través de una serie de films protagonizado por mujeres. El matrimonio de María Braun empieza en 1943, con la boda María en medio de la guerra, con las ciudades bombardeadas por aviones aliados. Su reciente consorte debe partir inmediatamente al frente de guerra. Cuando la guerra termina, el marido de María está entre los desaparecidos. Esto es solo el arranque. Fassbinder filma en María Braun a toda una generación que ha sido marcada por el nazismo y la guerra, y tiene que reconstruir su identidad para sobreponerse y entrar en el nuevo proyecto del "Milagro Económico". A Fassbinder no le interesa usar su cine como perorata ejemplificadora que muestre salidas colectivas edificantes, sino registrar los efectos de los vaivenes del sistema en los cuerpos y en las subjetividades de las personas, los que son el combustible del sistema y lo hacen mover, con Hitler o con Konrad Adenauer. La mirada aguda de Fassbinder va dirigida a la conciencia del espectador, a desestabilizar sus pobres certezas. Cine político sin necesidad de bajar línea.