miércoles, 18 de septiembre de 2019

Salir al aire

Emilio Bernini en La otra.-radio, presenta el nuevo número de Kilómetro 111, una audición para escuchar clickeando acá 




El domingo vino Emilio Bernini, de Kilómetro 111, a La otra.-radio.

Una constante de los 15 números que la revista Kilómetro 111 lleva editados hasta ahora es la de pensar el cine contemporáneo, o de pensar lo contemporáneo en el cine. En el número doble aparecido recientemente el eje temático lleva por título "Salir del cine" y trata un aspecto de la contemporaneidad audiovisual: el pasaje del cine a otras modalidades, especialmente el caso de la instalación. "Instalación cinematográfica o instalación video -nos dice Emilio Bernini-, dos modos propiamente contemporáneos de mutación de lo cinematográfico hacia otro espacio, otra arquitectura, lo cual implica también una mutación del espectador". Ante la instalación, ya no se trata del espectador de la sala a oscuras, en silencio e inmovilizado frente a la pantalla inmensa. Esto implica transformaciones muy profundas, no solo estéticas sino también pensadas en términos ideológicos por los propios instaladores, según la tesis que Bernini se propone indagar en esta edición de la revista. No es que el cine vaya a parar a la instalación, sino que también puede salir hacia allí y... ¿entrar al museo?

El origen de este número, dice Bernini, tiene que ver con la instalación que hizo Albertina Carri en el Parque de la Memoria hace ya varios años, Operación fracaso y el sonido recobrado, una de cuyas salas se llamó "Investigación del cuatrerismo". De esa experiencia instalativa Carri hizo después su película Cuatreros -que bastante perplejidad provocó en los críticos conservadores- de modo que hubo una salida del cine y también un regreso a él. "Lo que motivó el número -dice Bernini- es esa instalación, que me generaba preguntas acerca de por qué una cineasta, que es lo que Carri había sido hasta ese momento, pasa a la instalación para hacer una variación de ciertas cuestiones que habían quedado pendientes desde su película Los rubios". En nuestra conversación radial recordamos que otros cineastas también hicieron este pasaje hacia la instalación (Apichatpong, Kiarostami, Serra, Farocki, Akerman...).



En la madrugada del lunes hablamos de estas mutaciones producidas en la producción audiovisual contemporánea, propiciadas por los desarrollos tecnológicos que desde hace algunas décadas fueron desplazando el modelo cinéfilo de vincularse con la pantalla cinematográfica: la aparición del vhs primero, la circulación audiovisual a través de internet, en los monitores de las computadoras o en los celulares. Estos desplazamientos nos llevan a preguntarnos otra vez qué es el cine, poniendo en vilo las respuestas cobijadas por la costumbre.















Se me ocurre que estas tensiones por las cuales el cine es renuente a dejarse apresar en un ámbito y un hábito determinados han sido una constante desde que el cine existe: nunca estuvo dentro suyo, siempre estuvo saliendo de sí. El modelo cinéfilo, quizás, es una construcción discursiva que quiso aquietar lo que nunca reposó sobre sí mismo. "Un invento sin porvenir", decían los hermanos Lumiere, un espectáculo de feria, ilusionismo, intento fallido de salirse del mundo (¿dónde más vas a ir?), de recogerse en la oscuridad de los templos paganos o en palacios plebeyos, o de jibarizarse en la pequeñez cúbica del aparato ubicado en el medio del living pequeño burgués, activismo clandestino en épocas dictatoriales en las que ir a ver una película militante significaba arriesgar la vida o la libertad ambulatoria. ¿Dónde está el cine, si siempre estuvo saliendo de sí mismo, si el fuera de campo es precisamente esa ausencia que lo determina?

En la conversación radial hablamos de las proyecciones clandestinas de La hora de los hornos en la época que los proyectos revolucionarios querían expandir el proceso emancipador, cuando todo espectador era un traidor. Hablamos de las performances, voluntarias o no, que provocan los planteos estéticos radicales de cineastas como Raya Martin o Albert Serra. Hablamos del malestar que mueve de distintos modos la obra de dos cineastas, muy distintos por otra parte, como Albertina Carri o Nicolás Prividera, cuando cada uno a su manera se vieron movidos a salir de la posición cinéfila, salirse del cine sin dejarlo del todo. Y de las dificultades que tiene la crítica que todavía se mueve dentro del paradigma cinéfilo para seguir estos movimientos de salidas, de vueltas y revueltas.

Hablamos también de otras cosas, mientras escuchamos canciones grabadas en celulares o bajadas de internet. Esta parte de la audición la pueden escuchar clickeando acá, porque tanto La otra como Kilómetro 111 también salen del papel, andan por el aire, cuelgan de la nube y te comen la oreja.


Hay otra parte de la audición que subo después.

martes, 17 de septiembre de 2019

Catherine Millot, su libro "La vida con Lacan" y la deconstrucción femenina


por Lidia Ferrari

Desconozco el valor del premio literario que le han dado a Catherine Millot por su libro La vida con Lacan, un compendio de anécdotas de la vida con quien fue su analista y su amante, que no posee mayor mérito narrativo. El libro convoca nuestra curiosidad por esas anécdotas que muestran a Catherine Millot como geisha de Lacan durante algunos años de su juventud, y nos muestra su posición femenina frente al amo dominante. No se trata de juzgar la vida privada de Millot, pero cuando se hace pública, alguna palabra se puede decir, al menos sobre lo que ella nos narra. La Catherine Millot que se muestra está lejos de un modelo femenino de los tiempos actuales. En su relato no aparece ninguna crítica o algún malestar en relación con su posición subordinada al deseo de un anciano Lacan. Es cierto, nos muestra algo de la satisfacción que obtuvo de ello. El único momento que muestra un acto de insubordinación es cuando Lacan le pide nuevamente compartir un viaje con su otra amante, y lo rechaza por los celos que le procuraba. Es decir, el padecimiento estaba en relación a perder el lugar de favorita del patriarca, más que a una rebeldía hacia Lacan. Un libro publicado en 2016, con el movimiento de mujeres que arrecian por todos lados, parece ignorar estas coordenadas epocales, que bañan con una diversa luz la relación entre una joven mujer y un hombre prestigioso y anciano. Pero puede servir para, desde las militancias feministas, interrogarse sobre el goce femenino de ser la elegida del amo.

Su lectura, muy rápida, por cierto, me recordó mis reflexiones a propósito de Artemisia, pintora italiana del siglo XVII. En ese trabajo yo analizaba cómo, a partir de movimientos feministas y de denuncias de acoso sexual, las mujeres teníamos la posibilidad “de construir una diferente versión de esa escena habitual donde el poder fascina” [1] . Porque sigo pensando que una ganancia clara de estas nuevas posiciones de las mujeres es no sólo la de denunciar lo que han sufrido y hacer oír su voz. Se trata de autorizarnos a “responder de otra manera que como seducidas o fascinadas. Se están escribiendo otras maneras de leer el propio drama. En algunos casos se trata de una nueva mirada a una misma escena. Casi todas las mujeres podríamos confesar situaciones que vivimos en un ámbito donde alguien usufructuaba de un lugar transferencial de poder y donde nuestra fascinación nos impedía entender y/o reaccionar frente a lo que sucedía” [2]. Nos habría gustado que Catherine Millot hubiera escrito un apéndice acerca de sus reflexiones actuales sobre lo vivido con Lacan. No es su obligación, por cierto. Pero expresar cómo se inscribió esa experiencia con un hombre prestigioso y poderoso al que siguió en todos sus deseos como si fueran propios, desde una reflexión actual, hubiera sido interesante.

Como hemos dicho: “La seducción proviene de ciertos lugares simbólicos que fascinan. Una fragilidad de las mujeres, pero una fragilidad compartida por todos los seres humanos frente al otro que ocupa un lugar de prestigio, de poder. El amo, el padre, el maestro, el analista son lugares que pueden llegar a vampirizar esa materia llamada transferencia. Se trata del lugar simbólico que ocupa cada quien en la jerarquía de las relaciones humanas. Los efectos que resultan de la investidura, como muestra Lacan, transforman a aquel que pasa de un cargo inferior a uno más elevado, pero no se trata de capacidades sino de investidura. Son lugares de cierta calificación simbólica a cuyos efectos imaginarios hombres y mujeres sucumben”. Mi mención a lo que señala Lacan en el Seminario 1 nos interroga. ¿Cuáles son las consecuencias que el psicoanálisis puede tener sobre un sujeto si sus presupuestos teóricos no se ponen a jugar en el dispositivo analítico? 

Al final del libro, Catherine narra su estatuto de analizante de Lacan después de habernos contado sus vicisitudes como acompañante y amante. Sólo avanzada la relación con Lacan, cuando aparece la pregunta por la maternidad, su análisis parece propiciar el poder soltarse de esa relación. Imagino, porque desconozco, que habrá habido polémicas y discusiones a propósito de este libro. La única que me interesa después de haberlo leído es la de interrogarnos las mujeres si esta movida en la que estamos comprometidas puede llegar a sostener un cambio de posición respecto de los lugares de poder, que generalmente son ocupados por hombres, esos lugares que fascinan, seducen y por los que nos quieren fascinadas y seducidas.

“Reconocer en la mujer su fascinación no es sino ubicar las coordenadas que llevan a que haya un sujeto del lado de la mujer que puede llegar a ser acosada. […] Hay otras situaciones en las cuales una mujer se puede encontrar en estado de vulnerabilidad por su mismo carácter deseante” [3].

Podría tomarse el libro de Millot como una delación de la omnipotencia y voluntad de dominio de Lacan, pero nos muestra más bien que hay allí una mujer “libre” que acepta ocupar voluntariamente el lugar de acompañante súbdita. Para nuestra tarea actual “no sólo se trata de desnaturalizar los gestos aprendidos y encontrarles un lugar diferente en la narración de nuestra historia y de la historia de las mujeres” [4]. Porque además de pretender que se deconstruyan los sujetos masculinos en sus modos machistas de conducirse, también las mujeres debemos deconstruir un modo de ser que nos quiere fascinadas. Debemos denunciar el maltrato del poderoso, pero también deconstruirnos en nuestra fascinación por los lugares masculinos de poder. ¿Será posible?

NOTAS

[1] Ferrari, Lidia. Decir de mujeres. Escritos entre psicoanálisis, política y feminismo. Buenos Aires, Letra Viva, 2019. Pag. 22-
[2] Ibidem. Pag. 23. 
[3] Ibidem. Pag. 23. 
[4] Ibidem. Pag. 26. 

domingo, 15 de septiembre de 2019

Acefalía y colaboracionismo: macri y fontevecchia



En su columna de hoy en la contratapa de Perfil Fontevecchia habla del proceso de delarruisación de macri (¿no sería correcto escribir "delarruización"?) para analizar diversas posibilidades jurídicas para adelantar el cese del mandato gatuno a partir de este proceso de caducidad de su autoridad política. Renuncia, acefalía, etc.


En medio de la nota, de tono elegíaco -se entiende, considerando todas las columnas que Fontevecchia escribió en 4 años-, escribe un párrafo digno de atención:


A partir de esa pregunta -un sofisma que en lógica se conoce con el nombre de "falacia de pregunta compleja"- baraja una serie de hipótesis  pseudosociológicas como las que utiliza semanalmente para llenar la contratapa del semanario que dirige.

Las posibilidades que el viernes anterior a las PASO tenía macri de ser reelecto eran posibilidades lógicas, es decir: no era lógicamente contradictorio que lo fuera. También era posible que Espert, Del Caño o cualquier otro candidato ganara esas elecciones. Pero Fontevecchia confunde esta mera condición lógica de la posibilidad con la idea de probabilidad fáctica. 

El clima mediático previo a las PASO fue instalado por los voceros colaboracionistas -entre los cuales Perfil se encuentra- y repetía que macri era un candidato "muy competitivo" para ser reelecto. Esto no se desprendía de ninguna evidencia empírica ni racional. El gobierno macrista había fracasado política y económicamente hacía muchos meses y solo el blindaje del que Fontevecchia formaba parte -como socio menor de Magnetto y los Blaquier- intentaba convencer a sus audiencias de lo contrario. El clima de la calle, aún en una ciudad de alto componente gorila como CABA, despedía bronca y agobio. Faltaba que la tele y los diarios registraran e informaran eso que estaba en el aire. No lo hicieron.


Las encuestas que hacía circular el oficialismo y propagaban Perfil, Clarín y La Nación tendían a imponer una sensación de "empate técnico". Ya el mismo viernes 9 se sabía que la "euforia de los mercados" era una maniobra financiera inducida para llevar a cabo una profecía autocumplida. El truco solo sirvió para poner en evidencia 48 horas después las mentiras de la prensa oficial, pero no para modificar la decisión del electorado. Redacción Rosario lo explicó con palabras más claras que los sofismas fontevecchianos:

Todo empezó antes de las Paso, el viernes 9 de agosto, cuando la osadía propia de la mafia de pacotilla que gobierna manipuló al mercado local, con la complicidad de la consultora Elypsis y del dispositivo de medios hegemónicos, difundiendo en la city porteña una presunta encuesta que daba como ganador al macrismo.

Esa operación se complementó con la autocompra de acciones por parte de al menos dos bancos que están siendo observados por la Comisión Nacional de Valores (CNV) –el Santander Río y el Hsbc– y por el movimiento de capitales que algunas voces en off indican que salieron del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses, del Banco Nación y de otros fondos oficiales.

Con esa manganeta, el Gobierno montó una escena que daba a entender que “los mercados”, al enterarse de la presunta victoria de Macri, respondieron positivamente, operación que el sábado 10 terminaron de anudar los dos principales cómplices mediáticos, Clarín y La Nación, quienes titularon, respectivamente, “Cierre optimista de los mercados: bajó el riesgo país y la Bolsa subió 7,8%” y “Los mercados creen en las chances del oficialismo”.

En el diario de Héctor Magnetto, en un artículo firmado por Gustavo Bazzan, se pudo leer: “Concretamente, la consultora Elypsis les dijo ayer (por el viernes 9) por la mañana a sus clientes –antes de que abriera el mercado– que la fórmula Macri-Pichetto estaba bien posicionada para enfrentar este domingo las Paso”.
[Completo acá]

El país ya era la catástrofe humanitaria que hoy es, luego solo agravada por la desastrosa reacción política de macri al toparse con el resultado de las urnas. La reacción del saliente al saberse fracasado se mantuvo en línea con la necedad y destructividad que caracterizó cada acto de su gobierno.

Ahora, mientras la autoridad del líder de la coalición se derrumba y es pateado en el piso incluso por sus defensores entusiastas, el problema de los medios colaboracionistas es reperfilarse ante las audiencias se engañaron. Por eso hoy Fontevecchia trata de buscar hipótesis pseudocientíficas para explicar un hecho que no sucedió, pero que Perfil mintió que sí.

La "delarruisación" de macri no es el único fenómeno político a considerar en el período que se inicia. Porque vamos a tener que seguir conviviendo con los empresarios mediáticos mentirosos que sostuvieron este régimen de hambre y represión.

sábado, 14 de septiembre de 2019

Salir del cine

Emilio Bernini en La otra.-radio - Domingo 12 de la noche - FM 89,3 Radio Gráfica


por Emilio Bernini

La exposición y la instalación del cine están constitutivamente vinculadas a un pensa­miento del espacio. El cine, en su dispositivo clásico o tradicional, ha definido de una vez para siempre su relación con el espacio: la sala que idealmente permanece cerrada durante el tiempo de la función, esto es, durante una proyección que tiene un comien­zo y un final, y cuya visión está bloqueada, ya que no es distraída ni interrumpida por nada exterior a ella: en suma, todas las condiciones físicas, arquitectónicas y psíquicas para la experiencia de la cinefilia. En cambio, la instalación de films, de fragmentos de films, de secuencias, de fotogramas, de videos, se define por una relación abierta, indeterminada y singular, en la medida en que depende, en cada caso, de la especifici­dad del espacio en la que tiene lugar y de la especificidad conceptual de la instalación misma. Esa conceptualidad varía en cada caso y en cada espacio aun cuando se trate de la misma instalación: la instalación puede responder a objetivos analíticos, puede comparar imágenes, confrontarlas, exponer relaciones que la palabra no puede hacer ver, mostrar aquello que no puede leerse e incluso aquello que no puede verse en la experiencia clásica del cine: por esto, las instalaciones de Harun Farocki son la conti­nuidad más precisa de sus videos analíticos. También la instalación puede, según la superficie en la que se proyecte el film, según los grados de luz y oscuridad, y según las duraciones y la circulación en el espacio, dar volumen a la imagen en movimiento, a diferencia de la superficie lisa de la pantalla de cine. En esto, la instalación hace de la imagen cinematográfica una cuestión de figurabilidad, de iconicidad; libera la imagen de la sucesión, del encadenamiento narrativo, para instalar entre los films, o entre secuencias de films, un trabajo de figurabilidad, como lo llama Dominiqui Païni.

De ese pensamiento de la espacialidad se deducen las temporalidades, que hay que describir en su pluralidad, a diferencia del tiempo del relato (no de la historia o de la fábula) en el cine. El tiempo del relato en el cine es relativamente uniforme, entre una hora y media y dos horas en promedio; incluso los casos experimentales –v.g. Empire de Andy Warhol, que se extiende durante ocho horas– no alteran esa uniformidad, ya que se trata siempre de un tiempo horizontal, con principio y fin. En cambio, las tempora­lidades inconstantes de la instalación varían no tanto por su cercanía o alejamiento respecto del tiempo de la proyección en cine, sino, por su puesta continua, en la forma temporal del loop, el bucle o el ciclo infinito. Este punto de la temporalidad como ciclo infinito en la instalación de cine es el que plantea la diferencia irreduc­tible entre el espectador de la sala de cine y el visitante, el paseante, el flâneur del museo o del espacio instalativo. Se trata de otro sujeto espectador (aunque pueda tratarse de la misma persona).

Ese cambio de estatuto del espectador (inmóvil) de cine en paseante en el espacio de la instalación define la recepción de esta y permite comprender la mutación de la experiencia cinéfila. No sólo porque en la instalación no tiene lugar el afecto de identificación –que es propio de la duración, la sucesión y la mimesis narrativas–, sino incluso porque la instalación, la exposición, desmembran el film, lo desarticulan, lo desubliman. Pero además, el desplazamiento del que mira, en el espacio exposi­tivo, es constante: el que visita el museo está de paso, pasea, da vueltas, se detiene o se sienta por momentos no medibles, que impiden todo afecto mimético. Hay en el visitante del museo una “soberanía temporal y visual” que, según un curador como Dominique Païni, debe montarse (en el sentido, en efecto, del montaje) con la tem­poralidad “objetiva” impuesta por el movimiento de las imágenes en el espacio. Para Païni, se trata pues del choque de dos temporalidades, la temporalidad objetiva de la instalación y la temporalidad subjetiva del recorrido del que mira: dos velocidades antagonistas y heterogéneas.

[Disponible completo en la versión en papel del número 14/15 de la revista Kilómetro 111].

El domingo viene Emilio Bernini a presentar el reciente número de Kilómetro 111 a La otra.-radio, FM 89,3, Radio Gráfica, www.radiografica.org.ar

viernes, 13 de septiembre de 2019

Así es como se derrumba el régimen ceofascista: por suerte, les quedan pocas semanas




jueves, 12 de septiembre de 2019

Triunfalismo


por Lidia Ferrari

Le preguntan a Rafael Correa, en una excelente entrevista que le hacen en la radio de las Madres:

- Hay una esperanza, a partir de este nuevo triángulo que se va a dar a partir del mes de octubre. México, Bolivia y Argentina. ¿Qué piensa de ese triángulo que va a permitir un grito de esperanza y que se reconstruya la Patria Grande?

- Responde Rafael Correa: “Bueno, yo les rogaría no ser triunfalistas, siempre le decía a nuestra gente, a pesar de que las encuestas nos daban muchísima ventaja, trabajemos como si no tuviéramos un solo voto. Yo sé que la ventaja que se sacó en las Paso es casi imposible de revertir, pero no es imposible. Por favor, trabajen como si no tuvieran un solo voto. En Bolivia también las encuestas le dan una ventaja muy cómoda a Evo Morales, pero por favor, trabajen como si no tuvieran un solo voto”.

Excelente Rafael Correa. Debemos añadir, además, que las encuestas no acertaron antes de las Paso, no tenemos por qué pensar que acierten ahora.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

El cine es un acto de amor


Duérmete niño
estaré a tu lado
cantando esta canción
haré un esfuerzo
para no dormirme antes que vos
no sé si estoy soñando o estoy despierto
pero este momento es perfecto
es perfecto.

Veo tu inocencia
dormirse sin dejarse alerta
no hay nada más importante
que mañana levantarse e ir a jugar
¿cuándo he perdido yo
ese angelito con alas
que puedo ver en vos?



Taller de cine con lxs compañerxs de Hogares de Cristo en los Barrios 22 de Enero y Puerta de Hierro en La Matanza.

martes, 10 de septiembre de 2019

¿Cómo pudieron convencer al pueblo de que pagaban poco los servicios?


por Lidia Ferrari

Cristina, en Misiones, en un momento dice que todos los argentinos tenemos que deconstruirnos.

Dice: “Sinceramente hay mucho prejuicio y mucha ignorancia. Trabajaron sobre la gente. El tema de los subsidios a los servicios públicos. Yo digo y los invito a todos que pensemos: ¿cómo puede ser que hayan convencidos a trabajadores, a dirigentes sindicales, a profesionales, a pequeños y medianos empresarios o comerciantes que lo que pagaban de servicios era poco? Porque en definitiva para los que trabajaban era un salario indirecto y para los que tenían una actividad económica, comercial o de producción también era una ayuda, una ventaja para otras economías. ¿Cómo pudieron convencerlos de que había que aumentar las tarifas? Yo me pregunto, ¿alguno de ustedes ha escuchado alguna vez a algún multimillonario, esos que tienen miles de millones de dólares decir: "la verdad que tengo mucho, tengo tanta plata que debería pagar un poco más de impuestos? ¿Escucharon eso? Nunca, al contrario, tienen miles de millones de dólares y -no lo digo yo, lo dice la revista Forbes, te dan el listado- y esos que tienen 4 mil millones dicen 'pagamos demasiado de impuestos'. ¿Cómo pudieron convencer a los pobres o al pueblo de que pagaban poco? Eso se llama instalar cosas en la cabeza de la gente, en los medios de comunicación. Y nosotros, con prejuicios de repetir lo que está de moda. Por eso te hablo de deconstruirnos todos, realmente. Porque para hacer estas cosas no basta con la voluntad de un gobierno, me parece que no es exculpar a nadie, pero tampoco caer en el facilismo de decir 'este es el culpable de todo, y los demás estuvimos bárbaro'. […] Tenemos todos que repensarnos un poquito”

Interesante lo que dice Cristina, como siempre. Se hace una pregunta crucial, la pregunta más difícil de responder. ¿Cómo es posible que hayan convencido a la gente del pueblo de que pagaban poco? Pero lo hace en un contexto donde dice que “todos los argentinos” debemos deconstruirnos. Esto supone que no solamente son los medios que convencen o le meten algo en la cabeza a la gente, sino que el pueblo, los trabajadores se dejaron convencer, no han pensado por cuenta propia. La otra cuestión interesante es que lo plantea a un nosotros. Todos los argentinos debemos deconstruirnos, con lo cual, hace la inversa del actual gobierno. Se hace cargo de algo de lo que no tendría por qué hacerse cargo. Pero lo hace porque les habla a esos que pensaron que pagaban mucho por servicios y la mejor forma de interpelarlos es esa, la de no culpar, sino la de pensar entre todos lo que puede haber sucedido.

Pero lo dice con todas las letras. Hay algo que no se anota en la cuenta de los manipuladores sino en la de esos que no pueden tener una propia reflexión sobre algo tan absurdo como que alquien que es asalariado o trabajador pretenda pagar más los servicios públicos. Creo que es la pregunta que hay que trabajar. Y es esa pregunta la que me interroga en estos tiempos y en la cual estoy trabajando: ¿Cuál es el resorte en aquellos que serían los manipulados para que los medios puedan convencerlos de cosas tan absurdas como ésta?

lunes, 9 de septiembre de 2019

Parece san simple, san san san simple...

Movimiento Todos Por la Pauta - La otra.-radio para escuchar clickeando acá 


El sorprendente resultado de las PASO del 11 de agosto produjo un cimbronazo sobre el que abundan los análisis. El primero fue el del propio derrotado -el fracasado, según dice Mirtha Legrand-, quien dijo que los votantes nos habíamos equivocado. Quizás ese análisis sigue siendo el más resonante por sintomático, no por justo.


En el programa de anoche hablamos de los acelerados cambios en la percepción de la realidad política después del urnazo del 11 de agosto.

Además de las consecuencias directamente políticas y económicas, decisivas para el diseño de un nuevo esquema de poder, este urnazo propició también una reestructuración brusca de la percepción de lo social. Porque la política está hecha de relaciones de fuerza, de pujas materiales, de discursos y símbolos, pero también de percepciones: no solamente cómo vivimos con los otros, sino cómo percibimos vivir con ellos. Después de todo, la percepción es también una praxis y no una mera recepción de datos. Si antes no hubiera estado suficientemente claro, el sacudón de las urnas ayudó a comprender con mucha elocuencia que toda percepción -y autopercepción de nuestra posición- social es producto de una praxis, algo que nos hacen y hacemos con lo que nos hacen. Si fuéramos positivistas, diríamos que hay un orden social dado. Si fuéramos idealistas postmodernos, diríamos que las verdades son relativas a los discursos de poder. Pero somos dialécticos y sostenemos que el mundo social no está hecho sino que lo estamos haciendo. Y la percepción de nuestro hacer es parte de ese hacer-nos.

Bajado este nudo de problemas a un plano más periodístico, aparecen las preguntas: ¿cuándo fue que empezó a suceder eso que hicimos cuando fuimos a votar? ¿De dónde provino la sorpresa por el resultado? ¿No es acaso esa sorpresa un destello de una lucha que venía produciéndose en un plano de menor visibilidad y aquel domingo a la noche se manifestó de un modo que hizo desplomar una imagen laboriosamente construida para convencernos de que no era posible lo que finalmente fue, de que no éramos capaces de lo que finalmente hicimos?

Lo que hicimos fue derribar el establecimiento de la derrota popular. Mirtha lo traduce de modo brutal, como corresponde a su lengua: macri era un triunfador y resulta que es un fracasado. También tuvo que reformularse desde la narrativa socialdemócrata pseudo-descriptiva, que durante estos años intentó convencernos de que ya habíamos sido, que no éramos más. El que mejor lo expresó fue José Natanson: La rápida agonía del kirchnerismo y la brutal eficacia de una nueva derecha:

[Completo acá]

¿Cómo se entiende hoy la política argentina si seguimos sosteniendo el dictamen natansoniano de que "el kirchnerismo se desmoronó rápidamente"? ¿Y lo de que esta derecha de empresarios están obligados a mantener un contacto con la realidad? ¿A diferencia de qué sector social que no tendría ese contacto? ¿Y cómo fue que esta derecha tomó contacto no a través de su rol empresarial sino a través de un urnazo? ¿Y eso de que la derrota de Cristina en 2017 terminó de disipar la amenaza de la restauración kirchnerista es sostenible todavía cuando Cristina es la principal diseñadora de la estrategia hoy triunfante? Está claro que, así como Mirtha tiene que decir que macri es un fracasado, Natanson tiene que reformularse declarando que nunca pensó que el macrismo se iba a desmoronar tan rápidamente. No se trata de la pericia analítica del director argentino de Le Dipló, sino de las condiciones bajo las cuales sus dichos fueron considerados atendibles. *

Ahora mismo, cuando el periodismo macrista está tratando de no verse arrastrado por la caída de macri, cuando están haciendo el duelo en público, cuando incluso los propios panqueques salen a debatir sobre el periodismo panqueque, se produce una interesante persistencia del blindaje mediático del que goza el jefe de gobierno larreta.




Y no solo en los grandes medios corporativos: el viernes en C5N el Gato Sylvestre tenía que hacer contorsiones discursivas muy turbias para justificar que no informaba acerca de la ola de movilizaciones que atravesaron la ciudad bajo el movimiento de la cumbia "macri ya fue/ vidal ya fue/ si vos querés/ larreta también". No basta con que Sylvestre se pase cada programa gritando durante diez minutos que te muestra lo que nadie más te muestra, ahora es evidente que él te oculta el extraordinario movimiento popular que está produciéndose contra el jefe de gobierno. No va a pasar mucho tiempo hasta que Sylvestre tenga que reperfilarse ante la nueva realidad o tenga que caer en la volteada de los desinformadores.


* Henrique Judice Magalhaes me señala otra notable pifiada de Natanson, previa a la de la "derecha moderna y democrática". En 2014 Natanson publicó un ensayo titulado El milagro brasileño: ¿Cómo hizo Brasil para convertirse en potencia mundial?. En la presentación hace Amazon del libro se lee: "Brasil se está convirtiendo en una potencia mundial. Con una economía que es tres veces mayor a la argentina y ochenta veces superior a la boliviana, y que en breve será la cuarta del mundo, Brasil
pasó de importador a exportador neto de energía. Es uno de los pocos países que puede garantizar su soberanía alimentaria y ha logrado una envidiable estabilidad macroeconómica. Transformado en una nueva referencia internacional, Brasil lidera el Mercosur y la Unasur y juega en las grandes ligas. Este libro es un retrato apasionado del nuevo milagro brasileño, un milagro que combina los avances económicos con una serie de conquistas sociales que han permitido que treinta y cinco millones de personas superaran su condición de pobreza en los últimos diez años. Pero también es un intento por identificar el lado débil de Brasil: un crecimiento cuestionable, una primarización económica que pone en riesgo su estatus de potencia industrial y la dramática persistencia de la desigualdad y la violencia social. Apoyándose en estadísticas, entrevistas, recuerdos de viaje, fragmentos de canciones, literatura y cine, José Natanson analiza el despegue de Brasil; y en el camino sobrevuela sus grandes tópicos, de la construcción de Brasilia al fenómeno de las havaianas, de la nueva clase media al liderazgo de Lula, del plan Bolsa Familia a la comparación con Argentina, que deja un semiamargo sabor a tango".

Como se ve, la vocación de Natanson por los retratos apasionados y el desprecio por las luchas populares argentinas no fue un desliz de la luna de miel macrista, sino un embrujo persistente.

La audición de anoche fue hermosamente musicalizada por tres cantantes que programó César Colman: Tanita Tikaram, Me’Shell Ndegéocello y Lisa Gerrard.


Agradecimientos a Esteban del Valle, Henrique Judice y Marcos Guidozzolo por haber aportado información para este post.

viernes, 6 de septiembre de 2019

Tres chicas

Domingo a las 12 de la noche en La otra.-radio, FM 89,3, Radio Gráfica online




por César Colman

Me’Shell Ndegéocello, así tal cual se lo escribe, pero imposible de pronunciar. Pero tranquilxs, que solo es un sobrenombre. Ella es una muchacha alemana, negra (dato más que importante a la hora de la música) residente en EEUU. Todo esto resulta ser bastante más que un lindo collage, su poco conocida carrera nos puede conducir hacia mundos impensados. Su música deslumbró a artistas como Madonna, cuyo sello Maverick se encargó de editar los primeros discos y a Brian Eno quien eligió al primer disco, Plantation lullabies de 1993, como uno de sus preferidos de todos los tiempos. Su instrumento principal es el bajo y su especialidad es el soul matizado con distintas variantes como el hip hop, el funk, jazz. Y además canta, por si esta oferta fuera insuficiente. En síntesis una perfecta desconocida al servicio del asombro de nuestras almas.

Lisa Gerrard acumulaba el trajín de años con Dead Can Dance, hasta que la banda tuvo un pequeño parate. Entonces en 1995 ella editó su primer disco solista The mirror pool. Si bien su carrera solista no difiere demasiado de lo que hace con su banda, Dead Can Dance, hay algunas diferencias. The silver tree (2007), es un disco oscuro, con reminiscencias de Portishead. Suele hacer discos con diferentes partenaires, como Patrick Cassidy, el músico contemporáneo con el que hizo en 2004 Immortal memory. O el doble Farscape (2008) junto a Klaus Schulze, tecladista y líder de Tangerine Dream. Lisa también compone soundtracks como el que hizo para Gladiator (Ridley Scott). Tiene vida propia, más allá de Dead Can Dance. Y si bien puede bailar, tampoco lo necesita…

Tanita Tikaram es una nacida en Alemania y residente inglesa que tuvo su momento en los rankings a fines de los 80. La canción “Twist in my sobriety" cautivó a miles con una melodía seductora y única. Fue una de esas canciones que sorprender de parte de alguien que ciertamente no busca hits. Bellas y extrañas melodías, matizadas con una voz profunda e inconfundible.

Tres chicas cuyo talento no alcanza para la masividad, pero seducen con su magia musical. El domingo a medianoche en La otra.

jueves, 5 de septiembre de 2019

HASTA LA MUER7


I

¿Cómo funciona la cabeza de Perrone?

Imaginemos un experimento sencillo: le proyectamos a un espectador inadvertido sucesivamente Luján (2009), Samuray-S (2015), Cínicos (2017), Expiación (2018) y Corsario (2018), cinco de sus películas hechas en menos de una década. ¿Qué chances tendría de advertir por sí solo que fueron hechas por el mismo autor? Me parece que las chances son nulas. Incluso es bastante improbable que tal espectador pudiera siquiera identificar que dos cualquiera de estas cinco son del mismo autor. ¿Esto significa que Perrone carece de rasgos autorales? De ninguna manera. Al contrario: es uno de los autores más idiosincráticos del cine actual. Pero entre las cinco películas mencionadas, omití deliberadamente mencionar los títulos que pudieran funcionar como los puntos que permitirían trazar su trayectoria autoral: Al final la vida sigue, igual, P3ND3JO5, Favula, Ragazzi… Posiblemente, si intercaláramos algunos de estos títulos, un espectador perspicaz podría empezar a encontrar un cierto devenir estilístico o algún aire de familia para armar el trayecto. Aun así, es bastante difícil que este espectador imaginario pudiera darse cuenta de que HASTA LA MUER7, la película que acaba de tener su estreno mundial en esta edición del FIDBA, forma parte de esa serie.

En la obra de Perrone hay ciclos bastante marcados que agrupan varias películas con afinidades estilísticas o temáticas definidas, y en medio de esos ciclos siempre aparece alguna anomalía que nos recuerda que la liebre puede saltar por donde no se la espera, que Perrone está yendo para un lado pero de pronto vuelve hacia algún momento anterior de su obra aparentemente ya concluso, o un anticipo de una serie que quizás alguna vez continúe. La proliferación de su sistema productivo, la cantidad de películas que está haciendo (o que ya tiene hechas pero todavía no dio a conocer) termina transformándose en una cualidad de su autoría. Los conectores que unen la sucesión de sus películas son “y”, “pero también”, “aunque”; y no “por lo tanto”. Por ejemplo: “El cine para mí es Las pibas pero también Hierba, aunque podría ser HASTA LA MUER7, ¿por qué no?”.

Una salida rápida sería definir a Perrone como un estilista ecléctico o un versátil radical, pero esta asociación de palabras significa poco menos que nada. Sería una forma de escapar al intento de comprender el desenvolvimiento de una noción del cine que Perrone incansablemente revisa.


II

HASTA LA MUER7 es la más drástica irrupción del cine-registro, la captura de la huella de lo real en medio de un largo período que podría haberse caracterizado como neoexpresionismo digital, que empezó nítidamente con P3ND3JO5 (2013) y llega hasta la caligrafía de Expiación. En HASTA LA MUER7 una cámara casi siempre en mano, que entrega una textura rústica y un tracking defectuoso, sale a las calles de Ituzaingó en 2019 para seguir a una pareja de cuidacoches que viven a la intemperie, Bonifacio y María, en medio de la crisis humanitaria que hoy azota a la Argentina. El presente histórico se filtra en el cine por una grieta no prevista. 

Los planos tienen una duración extensa y renuncian a toda noción de composición previa. El montaje interviene poco y nada en el ritmo narrativo. El color y la luz, por una vez en el cine de Perrone, renuncian a sus prerrogativas plásticas. La cámara no dibuja ni pinta. Mira. La contingencia dicta su ley. Lo que vemos parece librado al mundo que habita la calle y nos cuesta ver, cuya dimensión afectiva nos repele o incomoda. 

HASTA LA MUER7 abre ese mundo, los diálogos entre María y Bonifacio no nos permiten saber exactamente si están casados, si se piensan casar, si acaban de hacerlo. Conversan acerca de una trama algo enredada de despojos, expulsiones, ausencias, abandonos, pero también de su encuentro, de su proyecto existencial y se cuidan uno al otro. Sostienen un amor que constituye la principal fuerza que los protege y organiza su presente incierto, donde el estado no llega y los lazos comunitarios se vuelven tenues. Bonifacio y María se permiten momentos de comunión con otros habitantes de la calle e incluso de solidaridad con quien podría encontrarse aún más desvalido que ellos.

Perrone amaga con el documental y extrae de las situaciones inmanejables de la vida en la calle el máximo de sentido que su mirada le permite. Pero también interviene el lenguaje de la realidad con ligeros desvíos que articulan la obra e interactúan con naturalidad con el mundo que explora. Un mínimo de ficcionalización imperceptible. Su gesto estético más resuelto es la renuncia a estetizar. No se permite un solo encuadre compuesto, un movimiento calculado, ni un solo énfasis musical.

El plano final, con la pareja abrazada en la noche de lluvia y la cámara guardando una distancia pudorosa para no perturbar la intimidad del momento, acoge toda la emoción y la cercanía permitidas hacia una vida que es más grande que el cine.

martes, 3 de septiembre de 2019

Un programa para llevar calma a los mercados

Para escuchar clickeando acá


Conscientes de nuestra responsabilidad como comunicadores sociales, al hacer el primer programa radial en vivo de la semana (lunes a la 0:00), horas antes de que abran los bancos, hemos tratado de llevar tranquilidad a los mercados. Conocemos la locura en que incurrieron tantos argentinos al haber votado como lo hicieron en las PASO, contra las evidencias de un incipiente mejoramiento de la macroeconomía y poniendo en riesgo el respeto que habíamos ganado de todos los líderes mundiales. Por eso decidimos hacer un programa que ya no pretende dirigirse a audiencias populares que no entienden el signo de los tiempos. Por el momento, y por lo menos hasta que Don Gato se vaya (Vidal también y, si vos querés, Larreta también) vamos a hablarle a los mercados. Para mantenerlos calmos. Un día después creemos que algo logramos. Mercados, pueden escucharnos, si aún no lo hicieron, clickeando acá. Reperfilados, con leves restricciones cambiarias y la vuelta a las raíces del blue, logramos una serenidad momentánea con el paralelo a $ 64, el oficial a $58 y las tasas de interés tan solo al 85%. Llega la primaverita de un momento a otros.

Ya un poco más relajados, dedicamos un tramo del programa a reconocer el soporte de los valores republicanos que durante estos años hicieron figuras del calibre de un Gustavo Noriega, un Huili Raffo, un Esteban Schmidt, un Leonardo Depósito, uno, dos, tres Quintín y otros de esa talla.

Ya en un plan más irrelevante, dedicamos algunos tramos de la audición a escuchar cómo sonaba Lou Reed allá a comienzos de los años 80, cuando editó The Blue Mask -nuestro guiño afectuoso al desdoblamiento cambiario.


You wouldn't know me if you met me face to face/ I'm just your average guy

Y también comentamos los cánticos de grupos desestabilizadores a la salida del recital de Arnaldo Antunes en la Usina del Arte


domingo, 1 de septiembre de 2019

La caída: no pueden juntar en un mismo silogismo República y Democracia


El domingo 11 de agosto a las 12 de la noche (o el lunes 12 a la hora 0) salimos al toro con los resultados de las PASO. Obvio que hasta poco rato antes no sabíamos qué carácter tendría el programa, que finalmente fue de festejo total. Siempre llevando calma a los mercados, considerando nuestra responsabilidad de ser el programa en vivo que abre la semana, pocas horas antes de los bancos.

Hoy nos toca hacer Götterdämmerung, el incendio del Walhalla, la noche después del cepo y el default, o Der Untergang, la referencia cinéfila que prefieran.

Cierto, el país está yéndose al carajo y la vamos a pagar los de abajo, cuanto más pobres, peor. Pero lo que se celebra es la caída del velo, el fin de esta temporada de abyección macrista, en términos que ellos no podían imaginar ni en la peor de sus pesadillas. No solo fueron expulsados por el voto popular, sino que se van restaurando el control de capitales, con los organismos financieros poniéndoles el sello del DEFAULT (otra manera de decir "caída") y con Mirtha Legrand llamando "fracasado" a Don Gato. En este momento la cancha entera de River está puteando a macri. Un paseo por los perfiles de los macristas tuiteros (muchos críticos de cine que estos años nos estuvieron macarteando asquerosamente) nos muestra un paisaje de pesar y devastación.

Pero este domingo, aún antes de que se conocieran las medidas con las que intentan frenar la estampida bancaria de mañana apelando a medidas "intervencionistas" (je), ya era muy divertido leer a la troika de pensadores del domingo en el diario La Nación: Joaquín Morales Solá, Pablo Sirvén y Jorge Fernández Díaz. Es regocijante constatar que no se hacen cargo de su parte en el desastre, tampoco esperábamos que lo hicieran. Apuestan a:

- Exigirle responsabilidad ciudadana a un futuro gobierno que ni siquiera fue aún elegido.

- Convocar los fantasmas de una interna entre la "derecha" y la "izquierda" peronista, que hoy existe solo en sus desesperados anhelos, mientras lo que realmente se desgaja en pedacitos es Cambiemos.

- Atribuir el desastre producido por macri y al que ellos contribuyeron a la maldad insanable del peronismo.

Todo eso junto combinado de diversas maneras.

"Una vez más [el peronismo], cual peligroso depredador, acecha a su debilitada presa dispuesto a no otorgarle el más mínimo resquicio. (Pablo Sirvén)

Es particularmente desopilante la columna alucinada de Jorge Fernández Díaz:

La deuda tomada por Cambiemos -según describe Pichetto mejor que nadie- fue esencialmente para sostener y ampliar el gasto social, y para bajar de manera gradual los siete puntos del déficit que había legado Cristina. El Gobierno financió así la herencia, la pobreza y a las provincias, e intentó desarmar la bomba, hasta que los mercados se lo impidieron: las corridas cambiarias de 2018 lo dejaron al borde de 2001. El prestamista de última instancia, a cambio de evitar otra tragedia griega, sostuvo a la Argentina con la sola condición de que implementara un programa drástico, que condujo ciega y dramáticamente a la estanflación y el sufrimiento. La política exterior de Macri y su credibilidad en cuanto a que las reglas serían respetadas permitieron sofrenar aquella tormenta y comenzar la tortuosa recuperación. Vuelve Pichetto: "Hasta junio la inflación venía en baja y el Gobierno estaba evitando que el dólar bajara a menos de 42 pesos. No había duda de que estábamos recuperando la estabilidad. Con la amenaza del regreso del populismo estalló todo". Macri era el garante y la Argentina pendía de un hilo. El recuento final nos refresca que 12 millones de argentinos votaron con ira y que prácticamente entronizaron a un nuevo gobierno kirchnerista: el cuarto en 16 años. El estadista inglés David Lloyd George decía: "Las elecciones, a veces, son la venganza del ciudadano. La boleta es un puñal de papel". El puñal cortó el hilo, y lo que estamos viendo con angustia estos días es el desarrollo natural de esas calamidades en cadena.

Leer bien lo que sucede es crucial, puesto que sigue la eterna manipulación peronista del sentido, y porque reclamarles a los dirigentes que sean superhombres y logren ahora ponerle un dique a lo que 12 millones de personas decidieron a solas es urgente e imprescindible... (y sigue así).

Bancamos sus boludeces durante el proceso que llevó a este desastre, en el que ellos son partícipes. Le hablan al lector de La Nación, que es el que se moviliza con Brandoni. Porque a los multimillonarios no les pueden contar semejantes boludeces.

Nuestra tragedia social tiene su lado cómico.

Esta vez lo tuvieron todo: el lawfare, el FMI, el inédito blindaje mediático, el BCRA, El Banco Nación, El Banco Provincia, el Banco Ciudad, ADEPA, FOPEA, la Rural, las fuerzas represivas, las empresas trasnacionales, el poder financiero, las empresas nacionales, las universidades privadas, las encuestadoras, el gobierno de USA, el Big Data, Cambridge Analytica y las tecnologías de acción psicológica. Y volvieron a chocar el país igual que el papanatas de De La Rúa. Ahora implosiona el partido neoconservador que por primera vez ganó en elecciones libres. Por primera vez el mismo gobierno que batió el récord mundial de endeudamiento defaultea su propia deuda a un ritmo fulminante. Arrastran al FMI en su papelón.

Leyendo los diarios de hoy veo que la derecha no asume el enésimo fracaso político de su estrategia de disciplinar y ajustar al pueblo argentino y lo atribuye a errores tácticos. Todo fue porque macri no supo explicar bien o porque marquitos se distrajo con twitter, entonces los peronchos vienen a ensuciar la República. No pueden reunir en un mismo silogismo República y Democracia. Los escribas de la derecha no aciertan a diagnosticar correctamente su debilidad política. Siguen sin entender al peronismo, es decir: a la sociedad argentina. Están condenados a repetir el mismo error desde hace 70 años y de acá en adelante.

Extraordinario discurso de Lucrecia Martel a Pedro Almodóvar





Hace un par de días, Lucrecia Martel dedicó, como presidenta del jurado del Festival de Venecia, un discurso en la ceremonia de entrega del León de Oro con que el festival distinguió la trayectoria artística de Pedro Almodóvar. Seguramente ambos son los dos más grandes cineastas de habla hispana en actividad. Las palabras que una gran artista le dedica a otro grande tienen una resonancia especial, porque emana de la belleza y la verdad de sus obras. Las palabras que dijo Lucrecia se constituyen en un manifiesto histórico y generacional, tanto como en un acto de amor entre dos amigos geniales:

«Pedro estoy muy nerviosa, espero no llorar. Estamos reunidos para celebrar a Pedro Almodóvar. Uso estas palabras que son las mismas de la misa católica. El cine es su religión, lo ha dicho muchas veces. El cine corregía lo que la escuela humillaba en él y en muchos niñas y niños. Su parroquia fue la sala de cine de barrio. En ese altar de luces, de canciones pegadizas, danzaron las divas de todos los tiempos que lo protegieron de la inutilidad moral, como debieran hacer los santos.

«En un reportaje dijiste que seguramente fuiste un niño muy fuerte para soportar la mirada de incomprensión. El más fuerte de los niños. Almódovar fue causa y consecuencia de La Movida, la contracultura que desempolvó a España del largo letargo del franquismo.

«Combatieron con las mejores armas: películas, revistas, libros, música, fiestas. Digo esto con nostalgia de aquellos años 80 en que el deseo estaba mucho menos organizado que ahora. La salud no era un bien necesario. Y la ciudad era la aventura a la que había que lanzarse. Era más importante aventurarse en ciertas calles que tener un home theater 5.1 para ver tres seasons de 11 capítulos. Una década con muchísimo menos miedo que ahora. 

«En 45 años ha dirigido y escrito más de treinta películas y cortos. Sus invenciones forman parte de la memoria de la humanidad. Desde una bolsa de almacén en México a un pastillero en Tokio. Todos sabemos que hizo cine sin ir a una escuela de cine, y festejamos esa carencia. Afinó sus oídos en los chismes de peluquerías, con las lavanderas en el río, en callejones de adictos insomnes, en el cotilleo de los vecinos.

«Para varias generaciones de directores latinoamericanos su cine fue una reconciliación con el castellano. Tus diálogos nos iluminaron el lenguaje de nuestras propias familias. Nos señaló el exquisito camino que las cantantes populares como Chavela, la Lupe, Mina abren en la banda sonora.

«Coleccionó en su infancia cromos o figuritas de divas del cine, impresos en colores chirriantes que, dice, inspiraron su extravagante paleta de colores. Pero es imposible ver la obra de Almodóvar sin reconciliarse con los rincones de nuestras casas donde naufraga la moda. Los fondos que pueblan nuestras fotos familiares. Nuestras fiestas de quince, y sus peinados. Almodóvar inundó nuestra memoria con invenciones que no necesitan de gran presupuesto, sino de honestidad provinciana. Esos livings de empapelados desquiciados, los enfermeros amantes, esas alfombras de animal print, los peinados con spray, las mujeres asimétricas, los aros de cafetera nos hicieron más libres. Nos liberaron del buen gusto, de la buena educación, de la moral mezquina de los que se llaman a sí mismos normales. Nos liberaron de la claridad de los lazos familiares. Nos reconciliaron con la estupidez, con los refranes incomprensibles, con los malentendidos.

«Mucho antes de que las mujeres, los homosexuales, las trans, nos hartáramos en masa del miserable lugar que teníamos en la historia, Pedro ya nos había hecho heroínas. Ya había reivindicado el derecho a inventarnos a nosotras mismas. Ya había puesto las prótesis de mamas, los dildos, al lado de un cucharón o una olla de vapor, al mismo nivel que cualquier cosa útil. Ahora se está ocupando de los hombres. Fundamental. ¡Gracias Pedro!

«No hay deber ser en la ética de Almodóvar, hay obligación de crearse. Obligación de inventarse.

«Desbarató la moralina que esconden los géneros del cine, los mezcló, elevó el melodrama por encima del thriller. Abrazó el ridículo para hacer un arma sin precedentes contra el maltrato.

«Si aceptamos que el cine expande el mundo que conocemos, el mundo ha crecido mucho desde que Pedro lanzó sus cortos a mediados de los años 70. Sus películas inauguraron territorios donde se puede vivir mejor.

«Pedro, ahora que la ultra derecha se levanta en el mundo como si nada hubiera pasado, ahora más que nunca te necesitamos. Porque seguimos mojando nuestras bikinis en un mar de muertos”.


viernes, 30 de agosto de 2019

Pulsiones nocturnas

Una revista de cine por radio, para escuchar clickeando acá 


¿Una revista de cine llamada Pulsión? Eso ya da para pensar.

El domingo pasado en La otra.-radio conversamos con dos de sus editores: Agustín Lostra y Pablo Ceccarelli y la conversación empezó por ahí, por la pulsión. Ya desde el título, no agarran para el lado más obvio de las referencias cinéfilas. La pulsión es algo más amplio, más abierto que la cinefilia. Contra ese sinsentido propagado por los cinéfilos de que el cine es algo más grande que la vida.

Nos dice Agustín: "A mí 'cinefilia' ya es una palabra que me molesta, me connota a la persona que consume cine casi de una manera drogadicta y su mundo se reduce a eso. Como querer capturar todo a través del cine y nada más".

Pablo Ceccarelli agrega: "La idea de pulsión se vincula también a la tensión, a la idea de tensar ciertos polos. Provenimos de un grupo que se junta en la Universidad de La Plata, pero intentamos escaparnos de las formas de la escritura académica, y también nos resulta problemática la idea de un cine más grande que la vida o por fuera del mundo, porque el cine y el mundo están irremediablemente uno conectado con el otro. No porque creamos que el cine esté solo para hablar de la coyuntura y podamos escapar de las discusiones acerca de las formas y del lenguaje, al contrario. Pero el cine está inevitablemente atravesado por el mundo y el mundo está hoy atravesado por el cine y el audiovisual".

- En Pulsión esquivan el dilema -falso, digo- entre producir una escritura académica o practicar el culto sectario de la cinefilia. Releo sus notas y veo un trabajo atento sobre el propio acto de escritura. En cada texto encuentro un preguntarse y responder de distintos modos los cruces entre la experiencia del cine, de la escritura y la conversación.

- Exactamente -nos dice Agustín-. No acepto la idea de que el texto sea algo subsidiario. En este número 10 le contesto al colega Eduardo Savino de la revista Caligari, que había dicho: «El crítico de cine, ante todo, es un cinéfilo. De forma subsidiaria es un escritor». Yo no siento que mi escritura sea una posición subsidiaria respecto de la cinefilia. Escribir es hacer obra y también es un trabajo sobre el tiempo y el lenguaje. Intentamos que nuestra escritura no quede atada a las películas sino que tenga su propia valía.

Agustín escribió en el número 10 un texto titulado "Amarres. Andamios. Abismos":

«Yo no quiero ser nada de forma subsidiaria. El crítico de cine para mí es ante todo una espectadora con avidez de apalabrar, con deseo de enfrentarse cuerpo a cuerpo con las imágenes en la potencia de su lengua y su palabra. Es una realizadora de lenguaje, de palabras. En el mejor de los casos, también es una realizadora de imágenes y sonidos. No subsidia nada, hace forma».

El texto, una especie de ensayo poético, empieza diciendo:

«Es en la radio. En vivo.

«A: Es que con la prosa soy bruto. No me conmueve. Solo tengo ojos para la poesía».

Sin embargo, el propio texto no descansa sobre la tranquilidad de haber encontrado en la poesía un género que lo cobije y así van apareciendo una cadena de voces que discrepan o vacilan:

«Si la vida no es una aventura, una exploración delirada, donde libros y películas transcurren junto a obras de teatro, performances, amantes, danza, levantadas con mate y Eduardo Mateo, entonces para qué. Ampliar el horizonte, salir del consumo irrestricto de películas como un bien absoluto, de la glotonería cinéfila. El vaivén como guía, el entrecruce de experiencias. Prefiero la insistencia particular, la relectura, la mística y el arriesgar retóricas tajantes para que me devoren mis compañeros, producir tela para cortar».

Tela para cortar nos dejó nuestra conversación radial con ellos. En el mismo número de Pulsión hay varios textos dedicados a la película de Franco Palazzo La distancia: «Todas las distancias. La distancia». Varios autores que discuten, rescatan, objetan, se entusiasman o se permiten dudar sobre la película. El que cierra la serie se llama «Pensamientos nocturnos (por Whatsapp)» y está estructurado como una serie de ideas que rondan en la cabeza de Ceccarelli a altas horas de la madrugada, una vez que parece que los integrantes de la revista ya lo dijeron todo sobre la película. Los primeros cuatro mensajes, emitidos sucesivamente a las 3:47, a las 3:49, a las 3:57 y a las 4:10, aparecen eliminados -Pablo nos confiesa que últimamente tiene problemas con el sueño-. Recién a las 4:15 se decide a dejar uno:

«Hola chicxs. ¿Cómo les va? Perdón por escribirles a esta hora tan tarde. Y también por la lista enorme de "mensajes eliminados". Había hecho este audio cuatro veces pero nunca estaba del todo convencido y el insomnio me jugó una mala pasada. Me costaba mucho poder armar algo coherente que no reitere todas las cosas que ya escribieron y con las cuales coincido bastante.
«También me pasa que La distancia, contrariamente a su título, es una película muy cercana (por lo temático, por lo geográfico, por los responsables de su producción, porque suena Isla Mujeres y eso me condiciona de cierta forma a la hora de analizarla».

Pablo nos aclara que Isla Mujeres es una banda integradas por cuatro chicas de La Plata, dos de ellas son protagonistas de la película y «Pensamientos Nocturnos» es un tema de Peces Raros, otra banda de La Plata.




Pablo y Agustín nos cuentan que en La Plata hay encuentros, cruces, roces, caricias, entre las bandas musicales y los cineastas. Sin haber visto la película La distancia ni saber darle la razón a ninguno, puedo respirar a través de estos textos algo del aroma y de la luz -que imagino no sé por qué melancólica- de esos paisajes.

En el programa hablamos también de una película que varios de los presentes acabábamos de ver y, para variar, no estábamos del todo de acuerdo. No salió de la conversación algo así como un dictamen que absolviera o condenara Once upon a time in Hollywood, la última de Tarantino. Pero Agustín, que no la vio pero tuvo que escucharse todos nuestros spoilers, nos dijo que después de la charla quedó con ganas de verla.

El programa lo escuchan acá.

martes, 27 de agosto de 2019

Anochecer de un día agitado


Martes negro. El riesgo país llega a 2008. Los bonos argentinos se hunden más de 14%. El BCRA vendió u$s 302 M de reservas pero el dólar se disparó a $58,66. El MERVAL pierde 4%. Se reúne el gabinete durante varias horas para tomar medidas. Y resuelven que el trollcenter impulse el hashtag #ElRiesgoEsCristina

Argentina se parece a las películas de Tarantino

La otra.-radio del domingo pasado para escuchar clickeando acá


Siempre hay un momento en las películas de Tarantino en el que las cosas se ponen fuleras y eso es lo que a muchos nos gusta cuando vamos a verlas: ver cómo se las arregla para llegar a ese punto sin que suene a un truco ya gastado y que la liebre salte por donde menos se la espera. En las últimas películas, además de toda la trivia pop a la que apeló en el primer tramo de su obra, Tarantino supo agregar un elemento nuevo que planteó problemas a sus fans de la primera hora. Introdujo huellas de la historia y las desformó de modo problemático, lejos de esas convenciones de las películas "basadas en hechos reales", con una libertad que incomoda tanto a los serios como a los divertidos.

Cuando en medio de la nieve aparece un personaje que porta una carta de Abraham Lincoln, cuando el propio Hitler va al estreno parisino de El orgullo de una nación -una película tan chauvinista y racista como las que se le celebran a Griffitth en el cine norteamericano-, cuando Polansky deja a Sharon Tate en su mansión y por ahí andan rondando unos hippies desbordados, uno se pregunta hasta dónde va a llegar el cineasta para producir una torsión ficcional de la historia conocida. Sabemos que en algún punto esto se va a poner fulero pero no sabemos cuándo ni cómo.

A veces Argentina se parece en su frenética coyuntura a las películas de Tarantino. Por ejemplo, al macrismo no le alcanzó todo su maneje cibersocial para evitar una estruendosa derrota en las urnas hace un par de semanas, por más que tenía sus espaldas cuidadas por los malos más grandotes y dañinos. Pero como Tarantino, Marquitos Peña quiso permitirse producir una selfie de la pareja presidencial en el balcón, con un montón de extras psiquiátricos de fondo en Plaza de Mayo, para reescribir el escenario de la derrota y sustituirlo por una algarabía triunfal. Se comportan como si hubieran ganado y están de salida. Peña y macri hacen continuos inserts para ficcionalizar no ya la historia pasada sino el duro presente. Igual que en Tarantino, esto no significa que las cosas terminen bien. Siempre hay un momento en Argentina en el que las cosas se ponen fuleras.

El intento de entrampar a Alberto F. para que él se haga cargo del ajuste al que el macrismo y el FMI nos condujeron está a la vista de todos. Supongo que los Fernández aprendieron alguna lección de cómo terminó un intento similar con Dilma en Brasil. Si nosotros lo vemos, seguro que Cristina, que mostró ser una lectora atenta de los procesos de los gobiernos populares de esta región, ya lo vio. La propuesta que le hizo a Alberto para conformar una fórmula en la que él fuera el candidato a presidente y ella a vice parece haberla decidido después de analizar el callejón sin salida en el que se metió el PT en el país que terminó gobernando el payaso asesino de Bolsonaro. 

Alberto tampoco parece ningún tonto, sabe con quiénes se las tiene que ver y también tiene presente quiénes acudimos a votarlo. Alberto debe saber perfectamente que llega con nuestros votos y no tiene margen para pegar la voltereta que pegó Dilma, por la cual el PT minó su base social y terminó como sabemos. Su alianza política con Cristina constituye la novedad que pegó un cimbronazo estratégico no solo en el país sino en la región, un giro dramático de a esos que a Tarantino le gustan. Muchos quedaron estupefactos por la iniciativa que dejó a macri en el estado de brote en el que hoy se halla. Hasta el FMI se da cuenta de que con este hombre no queda mucho por hacer. Hasta Durán Barba recalcula. 

Parece que el macrismo tambaleante y el establishment que siempre sobrevive están tratando de reacomodarse ante estas nuevas relaciones de fuerza cuyo poder emana de las urnas. Quieren todavía reescribir el final de la película. Estamos en el medio de una de Tarantino, cuando las cosas aún no se pusieron del todo fuleras, pero sabemos que en algún momento va a pasar.

En el programa del domingo de La otra.-radio hablamos... ¿de cine o de política?

Escúchenlo acá. Participaron además dos integrantes del grupo editor de la revista de cine Pulsión: Agustín Lostra y Pablo Ceccarelli. Pero eso merece un post aparte.