martes, 31 de julio de 2012

Perrone animal cazador loco escultor vampiro

La nueva de Perrone, ma√Īana en el Rojas


por Oscar Cuervo

Caigo en que ma√Īana mi√©rcoles 1 de agosto a las 19:00 se estrena el corto  Maga Liis  de Ra√ļl Perrone (en el marco de la ceremonia de clausura del Festival de Cine hecho con C√°maras de Fotos, m√°s informaci√≥n sobre el Festival clickeando ac√°).  Maga Liis es parte del proyecto PENDEJOS.

PENDEJOS es una idea que Perrone est√° maquinando o una serie de pel√≠culas que est√° filmando o quiz√° ya tiene filmadas, con Perrone nunca se sabe. Yo hace un par de semanas pude hace una incursi√≥n en el territorio perroniano y directamente ca√≠ en uno de los planetas del sistema PENDEJOS. Tuve el honor de asistir (junto con Mart√≠n Farina, del staff de La otra) a la primer√≠sima y exclusiv√≠sima proyecci√≥n de Indio, un nuevo largo que Ra√ļl acababa de terminar... ¡dos d√≠as antes! Creo que nunca me pas√≥ esto de tener que ver una pel√≠cula que nadie vio en compa√Ī√≠a de su director, en su propio microcine, adem√°s sin saber yo qu√© es lo que iba exactamente a ver. Ni bien terminada la proyecci√≥n partimos junto con el Perro a un bar cercano a la estaci√≥n de Ituzaingo a internarnos en una extensa charla sobre la pel√≠cula que acab√°bamos de ver y sobre todo en general. Fue un curso acelerado para consustanciarnos con el m√©todo Perrone (m√©todo, territorio, universo, sistema, planetas... ¡cu√°ntas met√°foras son necesarias para describirlo!). Debo decir, en primer lugar, que en los √ļltimos meses estuve aprendiendo intensivamente sobre su obra, que todo empez√≥ cuando vi SEM por youtube, un corto que forma parte, con toda naturalidad, de una serie integrada por el TR√ćPTICO (Luj√°n, Los actos cotidianos, Al final la vida sigue, igual) y por Las pibas (pel√≠cula que present√≥ en el √ļltimo BAFICI). No s√© si esta serie ya est√° conclu√≠da o si todav√≠a viene algo m√°s, pero s√≠ s√© que se prestan a pensarlas como serie. Perrone est√° filmando series de pel√≠culas y creo que √©l mismo no siempre sabe si una serie est√° acabada o si todav√≠a viene algo m√°s. Lo que tengo claro es que Indio (y  Maga Liis , que se presenta ma√Īana en el Rojas) ya formar√≠an parte de otra serie, precisamente: PENDEJOS.


Indio: Perrone me sorprende. La pel√≠cula tiene un aire de familia con la serie colorista (acabo de inventar esta etiqueta) que forman el TR√ćPTICO, Sem y Las pibas. Y digo que es otra serie por el hecho evidente de que PENDEJOS es en blanco y negro. Hay una manera de aproximarse a las historias y personajes presentados que tiene muchos rasgos en com√ļn:  intimismo, planos secuencia, escenas que empiezan cuando dos personajes ya est√°n conversando, personajes tomados en medio de situaciones de tr√°nsito,  separ√°ndose, encontr√°ndose, qud√°ndose solos, recordando algo que perdieron o esperando algo que no tienen todav√≠a. Perrone filma conversaciones y encuadra de un modo perroniano: con mucho aire arriba.  Filma tambi√©n personajes pensando solos. Registra siempre luz natural, sonido directo (que despu√©s ser√° enrarecido en postproducci√≥n) y m√°s que hacer a sus actores (o modelos bressonianos o neorrealistas) que compongan algo, los hace ser ellos ante c√°maras. Hay adem√°s un aroma Perrone que es marca inconfundible: el espacio de Ituzaingo, calles, casas, lugares de encuentro: en Indio es una pista para andar en skate (supongo que se dice as√≠).

Indio: Perrone me sorprende, porque todo eso est√°, pero levemente alterado en relaci√≥n a la manera como hab√≠a sido tratatado en la serie colorista. El blanco y negro agudiza las condiciones de austeridad. Se trata de una fotograf√≠a de contraste muy crudo y Perrone se abstiene del recurso emocional del color que determinaba la est√©tica del TR√ćPTICO. Mediante el negro y el blanco el cineasta administra su recurso clave: el fuera de campo: las pel√≠culas son siempre un work in progress, no porque les falte terminar de poner o sacar algo, sino porque las zonas vac√≠as que Perrone deja con toda premeditaci√≥n las tiene que completar uno mismo: cuando en el plano hay una zona negra, uno tiene que completar con la imaginaci√≥n lo que se esconde en la sombra; cuando un plano empieza o cuando termina, uno debe completar lo que pas√≥ antes o lo que pasar√° despu√©s. Se da a entender que algo terrible puede haber pasado, o quiz√°s no. Esto forma parte de la esencia del cine en general, pero en esta √©poca de Perrone parece ser el elemento clave de su po√©tica: el crear un fuera de campo cada vez m√°s denso en posibilidades.

Voy a ampliar para la revista lo que me pareci√≥  Indio, pero quiero agregar ahora que para comprender el sentido de su cine me resulta conveniente apelar a ciertas met√°foras.


Perrone es un investigador po√©tico. Es una suerte de antrop√≥logo que investiga un universo al que dentro de unas d√©cadas va a haber que acudir cuando se quiera saber c√≥mo se viv√≠a en una zona determinada del conurbano bonaerense, c√≥mo se hablaba, c√≥mo eran esas casas y c√≥mo se las habitaba. Perrone no registra "espacios f√≠sicos" sino lugares: esto es: espacios habitados por personas, impregnados de historias personales y colectivas. Ese es el lado, si se quiere, documental. Pero el tipo de estrategia que este invesitgador despliega es (atenci√≥n): po√©tico. Con su c√°mara Perrone registra huellas de un mundo real, que existe m√°s all√° de su voluntad. Y no busca: encuentra: alguien lo invita a conocer un lugar, √©l va y ah√≠ conoce a otra persona, un pendejo skater, lo que lo lleva a hablar con el pap√° del pibe; mientras los va conociendo,  se le ocurren ideas que filma, etc. No dir√© m√°s.

La obsesión de un loco lo obliga a encerrarse a ver lo filmado, a descubrir lo que antes había encontrado. O se tira en su cama a pensar. Piensa y piensa. Y después va a ver el material filmado y arma cosas: encuentra ahora fantasmas. Una alucinación inducida por el uso de la cámara. Huella de lo real y alucinación.

Bueno, esto que acabo de describir de manera bastante precaria es la figura del investigador poético. Podría agregar que también es un escultor que descubre formas en la materia bruta de lo real, personajes que halla escondidos en personas que no sabían que los tenían adentro. Perrone en sus incursiones por el territorio de Ituzaingo sale a recoger pedazos de vidas reales con su cámara y luego las esculpe en su sala de montaje y en su imaginación (cuando se echa en la cama a pensar). El sonido es un arma fundamental en esta transposición: a las huellas registradas por su cámara les introduce una distancia poética mediante el mundo sonoro que compone.

Y adem√°s, Perrone es un animal de caza y un vampiro.

Pero estas met√°foras requieren tiempo para que las pueda desarrollar. Esperen a que lo haga para el pr√≥ximo n√ļmero de La otra.

Mientras tanto, ma√Īana voy a ver Maga Liis, que probablemente comparte muchos de los rasgos que encontr√© en Indio y quiz√° todav√≠a aparecen algunos nuevos. Ustedes tambi√©n pueden ir. Es en el Rojas, Corrientes al 2000, a las 19:00. La entrada es gratis.

lunes, 30 de julio de 2012

Batman derrapa, Sebregondi Retrocede, Clarín zozobra.

Toda cultura es política
Un programa para bajar (30 de julio de 2012)
Clickeando ac√°





Con el estreno de Batman, el caballero de la noche asciende termina de delinearse el auténtico aporte de Christopher Nolan a la historia del personaje encapuchado. Hay una generación que creerá que Batman es un agente antiterrorista que defiende a una ciudad de los Estados Unidos de una organización que viene desde Medio Oriente. La magra cosecha le llevó a Nolan kilómetros de celuloide y varios centenares de golpes de timbales y trombones a un volumen insalubre. Nolan demostró también que para contar la infancia traumática de Bruce Wayne y la genealogía de cada elemento del encapuchado (la Batisoga, la capucha, la capa, la Baticueva) hacía falta una hora de algo más parecido a Kung Fu o Karate Kid que al superhéroe inventado por Bob Kane, que cada personaje secundario introducido a una trama complicada (no compleja) debería tener también una infancia traumática (aunque el personaje en cuestión después careciera de interés y de una función dramática precisa). Nolan demostró que más es menos: más villanos olvidables, más diálogos explicativos sin relevancia narrativa, metáforas más berretas sobre la autosuperación, más solemnidad, más prólogos y más epílogos, más parafernalia bélica: todo eso hizo de Batman un personaje menos ambivalente, menos misterioso, más parecido a cualquier otro defensor del estilo de vida americano.

Los cr√≠ticos que celebraron a Nolan como a un gran autor cinematogr√°fico no tendr√°n que rendir cuenta de su falta de sustento porque dentro de unos a√Īos nadie se acordar√° de Nolan y la franquicia de Batman tendr√° a un nuevo empleado que quiz√° le devuelva al hombre murci√©lago algo del encanto que Nolan le quit√≥. O quiz√° lo haga a√ļn m√°s aburrido y solemne.

En el programa de ayer hablamos de Batman y Nolan, el d√ļo est√°tico. Juan Manuel Castro nos vino a contar acerca de la historia del encapuchado.

También hablamos de la operación de Clarín contra Vatayón Militante. Es evidente que el punto que más molesta a la derecha exasperada es la militancia, que el acto de aniversario de la muerte de Evita (ninguneado por la prensa corporativa) demostró de qué lado está el poder de movilización y había que tratar de poner bajo sospecha esta convocatoria, que Clarín trabaja para darle letra a las viejas conchetas pero sus operaciones tienen un plazo de vencimiento cada vez más corto. Se acerca el 7 de diciembre y las operaciones van a ser cada vez más sucias e inconsistentes. Atacar a Vatayón por su actividad cultural en los penales o a Víctor Hugo porque en el 77 hizo un picadito con un milico uruguayo revelan que carecen de alternativas políticas y echan mano de cualquier recurso, de nula consistencia política y calidad periodística cada vez más baja. La respuesta de Vatayón ha sido impecable y el respaldo que hoy hizo Cristina de estas iniciativas militantes revelan una solidez ideológica que no se deja amilanar con operaciones berretísimas.

"Toda cultura es pol√≠tica" dijo el Vatay√≥n y esa frase escueta resume a la perfecci√≥n el concepto sobre el que gir√≥ el programa La otra.-radio de ayer. Ariel Idez vino a conversar sobre la apasionante experiencia de la revista Literal que en la d√©cada del 70 editaron Germ√°n Garc√≠a, Osvaldo Lamborghini y Luis Guzm√°n. Refiri√©ndose a las posiciones pol√©micas sostenidas por Literal contra la idea de una literatura de denuncia que en los a√Īos 70 gozaba de mucho predicamento, Ariel Idez escribi√≥ algo que comentamos en el programa de ayer:

"En el campo intelectual de aquellos a√Īos se adjudicaba una suma importancia al valor testimonial de la literatura: este procedimiento llegaba hasta el punto de impugnar la misma pr√°ctica literaria en aras de otras formas m√°s eficientes a estos fines, como el periodismo . Pues bien, el p√°rrafo que sigue a la primera frase de Literal anuncia: “La informaci√≥n en un texto es un beneficio secundario que no justifica la existencia de un escritura literaria. A diferencia de una “noticia”, la verdad de un texto no puede someterse a una prueba de realidad.” (L. 1 p.5). M√°s adelante se ampl√≠an los argumentos: “La noticia es una cama donde cualquiera puede acostarse sin que se le mueva el piso”."

Es un placer muy grande hacer un programa que puede ir de Batman a Lamborghini y de Vatay√≥n Militante a la m√ļsica de Prince. Es que toda cultura es pol√≠tica. Ac√° pueden bajar el audio del programa:

Vatayón Militante: Toda cultura es política



Texto aparecido originalmente en el blog de Hank Soriano:

En noviembre del a√Īo pasado nosotros, el Vatay√≥n Militante, organizamos una jornada cultural en el local que nos prestaban en Corrientes y Dorrego, Chacarita, dentro de la Comuna 15.
A ese evento, fueron invitados e invitadas personas privadas de su libertad, que participaban de los talleres formales de educaci√≥n de diferentes penales bajo la √≥rbita del Servicio Penitenciario Federal, cuyo director es el compa√Īero V√≠ctor Hortel.


Una semana antes del evento, se hicieron presentes agentes del Servicio a analizar, chequear y detectar qué cuestiones de seguridad eran pertinentes para poder a llevar a cabo dicha gesta, dicho encuentro, dicha situación.


El día, finalmente llegó.
El gran despliegue de camiones del SPF, agentes con sus ropas de trabajo y autos particulares, llamaron la atención del barrio.
Ingresaron las personas privadas de su libertad al local y se dividieron en sectores.
Cada uno de los sectores, tenía como consigna a un mínimo de cinco guardias, todos ellos, adentro del evento, vestidos de civil.


En esa jornada, sólo se sirvió pizza y gaseosa, estando terminantemente prohibida la venta de cualquier tipo de bebida alcohólica.


Vinieron internas que bailaron sus danzas típicas regionales, vino Olga Guzmán, la interna también famosa que leyó sus poemas editados.
Hubo un n√ļmero de tango para todos nosotros, y luego un n√ļmero de percusi√≥n a cargo de la gente de educaci√≥n del penal de Ezeiza.


Tambi√©n hubo otros n√ļmeros musicales, y un karaoke en el que cant√°bamos personas privadas de su libertad y personas privadas del encierro.
Todo dentro del marco de una jornada cultural.
Y como toda la cultura es política, y nosotros no escondemos nunca nada, hacemos política y la política la planteamos, entre otros aspectos, desde la cultura.


As√≠, se dieron momentos de enorme compa√Īerismo, de inclusi√≥n y visibilizaci√≥n: el evento fue publicado una semana antes y la convocatoria era abierta a cualquiera que quisiera venir, de cualquier lugar, con entrada totalmente gratis.
Fue uno de los eventos a los que más gente concurrió, en la historia del Vatayón.


Y para nosotros, cada uno y una de las personas privadas de su libertad, son exactamente iguales: ya fueron condenados o est√°n esperando una condena o un veredicto por el delito que cometieron o no.
Desde ese lugar, desde la deuda social que debe recoger la sociedad y con ésta, la militancia, es que trabajamos con todos los internos e internas, en igual condiciones.
Jam√°s nosotros preguntamos a ninguno o ninguna por qu√© est√°n en una c√°rcel, pero siempre les pedimos que nos pregunten a nosotros por qu√© y para qu√© estamos all√≠, y si un caso tiene relevancia p√ļblica, es una cuesti√≥n incidental: todos y todas las personas privadas de su libertad, son exactamente iguales.


La respuesta, con aristas, es siempre la misma: estamos allí porque creemos en un proyecto de país inclusivo, de igualdad, justo y soberano.
Un país y un estado que está trazado por la matriz política desde que Néstor nos devolvió a todos a la decisión como un factor determinante.
Un gobierno en el que Cristina nos ense√Īa d√≠a a d√≠a que el √ļnico agente de cambio es la pol√≠tica.


Y porque creemos y sabemos que la cultura siempre es política, hacemos política desde la cultura.
Porque todo es política.
Cada decisión es política.
Cada momento en el que interactuamos con otra persona en cualquier estrato, es política y cuando dejamos de hacerlo, también estamos haciendo política.


Porque la política es decisión.


El Vatayón, por otro lado, no decide quién viene y quién no: eso lo decide en primera instancia el interno que se anota en el evento, y luego debe ser autorizado por cada juez en particular, de cada juzgado en especial, analizando cada caso específico y el juez es quien firma esa salida transitoria, que es parte del derecho de la persona privada de su libertad.


Más acá de la cuestión, cada video y cada foto que publican los grandes medios opositores y desestabilizadores, son propiedad de Vatayón, y están publicados tanto en el Facebook de la agrupación, como en el canal de youtube de la misma.


La investigación, entonces, no fue más que una nariz metida en un lugar al que cualquiera puede acceder, desde el día que hacemos cada una de las cosas.
Nada de lo que hacemos est√° oculto.
Nada de lo que hacemos no se puede mostrar.


Todo es para todos y todas.
Y ese todo, es, siempre y ante todo, político.


"Cambio, es el nombre del futuro"
Néstor Carlos Kirchner


Juan Soriano
Referente del Vatayón


Diana Pinasco
Coordinadora general de Talleres y Actividades Culturales de Vatayón

domingo, 29 de julio de 2012

Lado A: Literal / Lado B: Destruyendo a Batman




Hace pocos meses, la Biblioteca Nacional editó la edición fascimilar de la revista Literal, que en la década del 70 dirigieran Germán García, Osvaldo Lamborghini y Luis Guzmán, en franca lucha contra las nociones de literatura y compromiso político imperantes en aquella época. La masiva revista Crisis y la políticamente comprometida Los Libros eran dos modelos contra los que Literal discutió con bravura y riesgo artístico, cuestionando en acto la separación neta entre crítica y ficción. Hoy viene a La otra.-radio Ariel Idez y Alejandro Ricagno a hablar de la experiencia artístico-política de Literal.

Dice Ariel Idez en su ensayo "Literal, la época leída a contrapelo":

Populismo y realismo: los “enemigos” de Literal

"Desde su primer n√ļmero [la revista] Literal definir√° con claridad a los antagonistas ante cuyo contraste elaborar√° su propia imagen y contra los que disparar√° su munici√≥n m√°s gruesa: el realismo y el populismo. El realismo representa la po√©tica hegem√≥nica en el campo literario, aquella que aporta mayor capital simb√≥lico a quienes la practican, por ser la que mejor puede cumplir con su misi√≥n pol√≠tica al denunciar las injusticias del orden establecido. Los ataques al realismo desde las p√°ginas de la revista se multiplican y conforman, en su conjunto, una cr√≠tica implacable. Se lo objeta desde una √≥ptica estructuralista: “Cuando el lenguaje ense√Īa sobre la realidad, la constituye: el continuo real es organizado por la discontinuidad del c√≥digo. Todo realismo mata la palabra subordinando el c√≥digo al referente, pontificando sobre la supremac√≠a de lo real, moralizando sobre la banalidad del deseo” (L. 1. p.6), como desde una visi√≥n de vanguardia, identific√°ndolo con el pasado que debe ser superado. (...)


"La otra tendencia imperante en el campo intelectual que recibe los embates de Literal es el populismo. El contingente de intelectuales populistas, en palabras de Beatriz Sarlo, “analiza la cultura popular y la industria cultural desde perspectivas no semiol√≥gicas; las presenta en su emergencia hist√≥rica y las teoriza como portadoras de una cultura popular-nacional que las √©lites, tanto como la izquierda, habr√≠an pasado por alto”. El populismo centra su inter√©s en productos t√≠picos de la cultura popular nacional como el follet√≠n, la gauchesca, el periodismo, el cine nacional y las letras de tango. Este corpus de an√°lisis rescata objetos de estudio que hab√≠an sido apropiados en la d√©cada del 60’ por la semiolog√≠a o la est√©tica pop, para someterlos a una relectura pol√≠tica que permita identificar en ellos a “la voz del pueblo”. Podr√≠a tratarse, en √ļltima instancia, de una lectura peronista de la cultura popular. Crisis, la revista fundada en mayo de 1973 por Federico Vogelius y dirigida por Eduardo Galeano, es la publicaci√≥n que mejor expresa esta tendencia. El populismo tambi√©n busca una identificaci√≥n con las luchas y los sufrimientos del proletariado de la que espera el surgimiento de una nueva forma de cultura. Identificaci√≥n que no tiene que ver s√≥lo con el contenido sino tambi√©n con la forma. Se ensayan estrategias para acercar la cultura de √©lite a las clases populares a trav√©s de un lenguaje simple, transparente, comprensible, de f√°cil acceso y lectura. Literal ataca al populismo por entender que en toda representaci√≥n de una clase por otra hay una violencia impl√≠cita, que Osvaldo Lamborghini hace expl√≠cita en su relato “El ni√Īo proletario” y que Germ√°n Garc√≠a teoriza como ataque al populismo en el art√≠culo cr√≠tico que escribe en Literal sobre Sebregondi Retrocede [novela de Osvaldo Lamborghini]: “Escribir en el cuerpo del ni√Īo proletario la historia de una venganza “familiar” (despu√©s de quemar la letra impresa de sus diarios) es desenmascarar la idealizaci√≥n de una clase por otra, donde la obsesi√≥n de compromiso es correlativa de la negaci√≥n de una separaci√≥n insoportable”. Pero adem√°s Literal impugna al populismo desde la misma categor√≠a de pueblo, por entender que es falsa la representaci√≥n que en el campo intelectual se hace de los consumos, estrategias y pr√°cticas culturales populares. As√≠, en el afiche-presentaci√≥n de la revista se proclama: “Porque no hay propiedad privada del lenguaje, es literatura aquello que un pueblo quiere gozar y producir como literatura. La insistencia de ciertos juegos de palabras es literatura, como lo comprende cualquiera que sepa escuchar un chiste”. Esta apelaci√≥n al chiste como goce popular con los juegos de lenguaje se repite en varias oportunidades a lo largo de la revista. Para Literal, las estrategias ling√ľ√≠sticas puestas en juego por las clases populares son mucho m√°s complejas de lo que el campo intelectual supone, as√≠:

Una empobrecida ‘interpretaci√≥n’ de las mayor√≠as silenciosas –y populares– dice que el pueblo –es decir, los buenos– s√≥lo usa el lenguaje para pedir aumento de sueldo (de nada vale que se diga que la gente no escribe una carta de la misma manera que habla en el caf√©, no se dirige a una mujer de la misma manera que a un amigo, no se proh√≠be gozar un chiste o un juego de palabras. (…) Una ideolog√≠a anti-intelectual toma como cabeza de turco a unos pobres muertos de fr√≠o, mientras las vindicaciones ‘populares’ usan complejas m√°quinas de difusi√≥n para imponer su interpretaci√≥n de la verdadera realidad (L. 2/3 pp. 13-14).

s√°bado, 28 de julio de 2012

No seas fan√°tico

Todo sobre el Batman de Nolan en La otra.-radio


por Oscar Cuervo

"Reci√©n escribir√© sobre Batman la semana que viene, pues tengo una cantidad de trabajo importante que resolver. Pero no ser√° una cr√≠tica favorable. Vi√©ndola, adem√°s, me imagin√© a esa gente que muri√≥ frente a este monumento del devenir adolescente planetario. ¿En qu√© plano habr√°n sentido el tiro en la nuca, en la espalda? Me tiene los huevos llenos tener que asistir a un fen√≥meno mundial e indulgente en donde se aplaude las apuestas de la industria. Un film mediocre que logra convencer por los n√ļmeros, como si √©stos tradujeran su valor est√©tico y pertinencia filos√≥fica".

Bastó que Roger Alan Koza posteara el párrafo anterior en su muro de facebook para que se desatara un vendaval de comentarios en pocas horas, con varios autodenominados "fanáticos" del encapuchado ofendidísimos porque un crítico de cine -que no es "fanático"- se atrevió a hablar de la película sin conocer al dedillo toda la simbología esotérica que está en posesión de los iniciados. Una de las acusaciones más graves que recibe Roger es "usar palabras largas".

Estos fan√°ticos ofuscados son una versi√≥n muy atenuada del loco que entra a la sala de Denver y se despacha a 12 espectadores. Probablemente el pobre loco s√≠ sea un fan√°tico de Batman y hasta es posible que sepa el significado esot√©rico de cada s√≠mbolo esparcido a lo largo de la pel√≠cula. Lo que no est√° claro es si sus doce v√≠ctimas eran tambi√©n fan√°ticos de Batman o hab√≠a entre ellos alg√ļn cr√≠tico acostumbrado a las palabras largas.

Pero junto a estos fan√°ticos hay tambi√©n algunos cin√©filos (incluso cr√≠ticos que usan palabras largas) que atribuyen a Christopher Nolan un lugar importante en la historia del cine. En 2008 no pocos cr√≠ticos saludaron a Batman, el caballero de la noche como a una verdadera obra maestra, incluso como la pel√≠cula del a√Īo.

Voy a esperar a ver (hoy) Batman: el caballero de la noche asciende. Pero las dos primeras de la saga no me permiten atribuirle la más mínima importancia en la historia del cine. Prescindiendo de los aspectos ideológicos (nefastos, tan funcionales a la paranoia antiterrorista que promueve a escala global el estado terrorista norteamericano), en las dos primeras partes Nolan ha malgastado kilómetros de celuloide en tratar de conferirle realismo y respetabildad al hombre murciélago, sin lograrlo. Hasta ahora Batman ha sido una criatura que mostró desenvolverse con mucha mayor vitalidad y convicción en el espacio bidimensional del comic impreso. Batman, la historieta, tiene muchos elementos atractivos que podrían haber sido explotados cinematográficamente, pero todavía no tuvo suerte.

Lo que en las dos primeras de su saga Nolan no pudo es articular una narraci√≥n fluida que sostenga la belleza de sus momentos puramente cinem√°ticos (atribuibles a la potencia del √≠cono y sostenidos por un buen dise√Īo de producci√≥n): las irrupciones repentinas del encapuchado, su vuelo elegante, propulsado mediante recursos del dise√Īo aerodin√°mico plenamente humanos (a diferencia de los otros superh√©roes, dotados de poderes sobrenaturales), su insomnio vigilante desde la cima de los rascacielos, esa dial√©ctica entre el vigilante en lo alto pendiente de lo que pasa en el bajo fondo, en los callejones m√°s oscuros y mugrientos de la Ciudad G√≥tica. Batman podr√≠a ser un personaje tr√°gico si asumiera su insanable desesperaci√≥n, la idea de un superh√©roe freak, insomne y desesperado podr√≠a tener un resultado genial (a veces lo roza en los comics, sospecho que es porque dibujantes y guionistas gozan de libertades productivas que en una pel√≠cula de cientos de millones de d√≥lares ning√ļn artesano rentado se puede tomar). Podr√≠an haber hecho algo interesante Ridley Scott o Walter Hill all√° por los a√Īos de Blade Runner, capaces de dise√Īar un universo aut√≥nomo en t√©rminos audiovisuales. Pero Nolan hasta ahora se mostr√≥ inepto, tanto para generar un universo aut√≥nomo cuanto para dotar de dimensi√≥n tr√°gica a sus personajes, y termin√≥ mezclando a Kung Fu con el Chapul√≠n Colorado, le hizo impostar a Christian Bale una voz ronca que podr√≠a dar miedo a los chicos de tres a√Īos y medio y le encarg√≥ a Hans Zimmer que saturara la banda sonora con acordes pomposos y graves, a lo Carmina Burana.

Y atenti, que estoy dispuesto a desdecirme si al ver hoy la tercera de su saga, al final me termina gustando. Nada me gustaría más que una película de Batman me gustase al fin.

Hoy la veo y ma√Īana lo hablamos en La otra.-radio. Medianoche del domingo. FM La Tribu. 88,7. Online

jueves, 26 de julio de 2012

Esa mina barata, esa copera bastarda, esa mierdica

Evita, 60 a√Īos despu√©s, sigue viva


Adelgazó más de veinte kilos y se le grabó en la cara una expresión de tristeza que nadie le había conocido, ni aun en los tiempos de hambre y humillación.

No por eso le tuvieron l√°stima sus enemigos, que tambi√©n eran millares. Los argentinos que se cre√≠an depositarios de la civilizaci√≥n ve√≠an en Evita una resurrecci√≥n obscena de la barbarie. Los indios, los negros candomberos, los crotos, los malevos, los cafishios de Arlt, los gauchos cimarrones, las putas t√≠sicas contrabandeadas en los barcos polacos, las milonguitas de provincias: ya todos hab√≠an sido exterminados o confinados a sus s√≥tanos de tiniebla. Cuando los fil√≥sofos europeos llegaban de visita, descubr√≠an un pa√≠s tan et√©reo y espiritual que lo cre√≠an evaporado. La s√ļbita entrada en escena de Eva Duarte arruinaba el pastel de la Argentina culta. Esa mina barata, esa copera bastarda, esa mierdica -como se la llamaba en los remates de hacienda- era el √ļltimo pedo de la barbarie. Mientras pasaba, hab√≠a que taparse la nariz.

De pronto, los adalides de la civilizaci√≥n se enteraron con alivio de que las navajas del c√°ncer taladraban la matriz de «esa mujer». En la revista Sur , resignado cobijo de la inteligencia argentina, la poetisa Silvina Ocampo avizoraba en pareados enf√°ticos el fin de la pesadilla:

Que no renazca el sol, que no brille la luna
si tiranos como éstos siembran nueva infortuna
enga√Īando a la patria. Es tiempo ya que muera
esa raza maldita, esa estirpe rastrera.

Sobre los muros que desembocan en la estaci√≥n Retiro, no demasiado lejos de la residencia presidencial donde Evita agonizaba, alguien pint√≥ una divisa de mal ag√ľero: Viva el c√°ncer, y la firm√≥ La hermosa Evelina . Cuando la radio dio la noticia de que la gravedad de Evita era extrema, los pol√≠ticos de la oposici√≥n destaparon botellas de champagne. El ensayista Ezequiel Mart√≠nez Estrada, cubierto de pies a cabeza por una costra negra que los m√©dicos identificaron como neurodermitis mel√°nica, se cur√≥ milagrosamente y empez√≥ a escribir un libro de invectivas en el que se refer√≠a a Evita de esta manera: Ella es una sublimaci√≥n de lo torpe, ruin, abyecto, infame, vengativo, of√≠dico, y el pueblo la ve como una encarnaci√≥n de los dioses infernales».

(Tomás Eloy Martínez, Santa Evita)

miércoles, 25 de julio de 2012

La caída del murciélago

por Carmen Cuervo

“¿C√≥mo pudo pasar esto? ¿Por qu√© un hombre como vos se vio llevado por sus demonios tan lejos, a tanta profundidad? Una pregunta absurda sobre todo viniendo de m√≠. S√© mejor que nadie lo que puede retroceder un alma y destrozar una mente. Lo que arrastra a los hombres hacia la oscuridad.” (Batman: Dos caras, crimen y castigo)

Bruce Wayne es un hombre disfrazado de murciélago, con una capucha que le cubre hasta la mitad del rostro, con endijas en los ojos, orejas y barbilla puntiagudas. El traje es una enorme capa azul o gris con terminaciones triangulares. En el pecho brilla la insignia de un murciélago. Batman es un hombre oscuro con un cinturón amarillo y una cuerda para colgarse y andar por los aires.

¿Por qu√© un murci√©lago? En la historia se repetir√° una y otra vez la escena nocturna de un murci√©lago que rompe los cristales de la ventana de una habitaci√≥n. Batman, que as√≠ se llama el hombre disfrazado, ser√° un caballero destinado a una cruzada contra el delito y el mal. En 1939 naci√≥ un comic que narraba sus aventuras pero tambi√©n empez√≥ a desarrollarse un √≠cono que se fue construyendo durante m√°s de 70 a√Īos en una gran variedad de historietas, series animadas, series televisivas y pel√≠culas. Junto con Batman apareci√≥ tambi√©n una comunidad de fan√°ticos lectores y coleccionistas que alimentaron la leyenda.

Batman no es un personaje que tenga un autor an√≥nimo, pero se presenta como una creaci√≥n colectiva. Si bien fue creado por un guionista y un dibujante, su imagen actual es el producto de la imaginaci√≥n de un conjunto de guionistas, dibujantes, coloristas, directores de cine, dise√Īadores y actores que a lo largo de las d√©cadas fueron conformando la identidad del encapuchado. Esta identidad es tan poderosa como fr√°gil, ya que es el resultado de diferencias, cambios, contradicciones, avances y retrocesos.

De ni√Īo, Bruce presenci√≥ el asesinato de sus padres cometido por un criminal. Entonces emepez√≥ su lucha contra el mal y su trasformaci√≥n. Desde ese momento s√≥lo fue cuesti√≥n de esperar a que otros engendros empezaran a salir a la luz. Con su propia aparici√≥n, el murci√©lago propici√≥ involuntariamente el surgimiento de los criminales m√°s despiadados y letales. Todos ellos habitaron las calles de Ciudad G√≥tica, una ciudad caracterizada por su estupidez y su locura, su luces y sus sombras, sus g√≥rgolas y sus √°ngeles g√≥ticos. Es sangrienta y oscura, poblada de criminales y de vicios. All√≠ se hacen los m√°s oscuros negocios que producen inmensas ganancias y todos los criminales luchan por tomar el control. Los pol√≠ticos, los polic√≠as y los jueces son corruptos y los habitantes comunes se han convertido en v√≠ctimas del delito, y luego en oscuros buscadores de venganza y justicia por mano propia.

En los 60 se puso de moda un libro de Werttham llamado La seducci√≥n del inocente, en el que se expon√≠a la tesis de que el comic de Batman seduc√≠a a los ni√Īos inocentes que luego imitaban los delitos cometidos en la historia. M√°s all√° de aquel libro, parece cierto que los lectores fueron seducidos por Batman, por la forma de sus trazos y sobre todo por sus colores y su imagen plana, sin perspectivas, que lo muestran realizando figuras de artes marciales, como si estuviera danzando. Los lectores fueron arrastrados por el placer, sin prestar atenci√≥n a la violencia o las implicancias ideol√≥gicas de la historia. Yo misma debo reconocer que reci√©n mirando las pel√≠culas advert√≠ el alto nivel de violencia de Batman; tambi√©n en ese momento descubr√≠ la oscuridad de un personaje que se me hab√≠a perdido en el colorido de las p√°ginas de la historieta.

La historia de Robin es una muestra de la l√°bil identidad de los personajes. Seg√ļn sus creadores, el ni√Īo maravilla fue inspirado en Robin Hood. Se dice que su aparici√≥n fue producto del intento de seducir con su juventud al p√ļblico infantil. Su disfraz copia la figura de otro animal, un p√°jaro de pecho rojo. Su traje es colorido, en contraposici√≥n con el de Batman. Es un uniforme rojo con botas y guantes negros o verdes, una capa negra por fuera y amarilla por dentro, con una R en el pecho. Pero el que asume la identidad de Robin no es siempre el mismo personaje, aunque siempre se trate de un joven hu√©rfano que ha sufrido la p√©rdida de sus padres, tambi√©n asesinados por delincuentes. El primer Robin era Dick Grayson, el hijo de unos acr√≥batas de circo, un equilibrista que demostraba su agilidad y gracia en el combate del delito (Detective Comics 38, abril 1939, La leyenda y la historia 5, El c√≠rculo mortal). El segundo Robin se llamaba Joson Tood. Su guionista, Jim Starlin (Una muerte en la familia, Batman 426,429, La historia y la leyenda 6-7), declar√≥ su odio hacia el personaje. Este Robin hab√≠a sido un ni√Īo de la calle y manifestaba una violencia que preocupaba al propio Batman. En el cap√≠tulo Batman, 423, en un episodsio confuso, Tood mata a un asesino arroj√°ndolo por el balc√≥n. Esta actitud desencaden√≥ una pol√©mica entre los lectores. Algunos se quejaron porque un defensor de la ley no pod√≠a cometer ese delito, aunque otros lectores alabaron su actitud. Ante esta reacci√≥n, el guionista anunci√≥ que dejaba el destino de Robin en manos de los lectores. Su vida pend√≠a de un hilo y hubo una encuesta telef√≥nica. Los lectores decidieron que deb√≠a morir y as√≠ fue, en manos del Guas√≥n. All√≠ puede verse la tr√°gica figura de Batman, sobre un fondo vac√≠o sosteniendo el cuerpo muerto y deshilachado de Robin. Pocos meses despu√©s de su muerte, Robin resucit√≥. El √ļltimo Robin fue Tim Drake, un joven con capacidades de detective y gran intelecto (1988). Se especula que este Robin se transformar√° alguna vez en el nuevo Batman.

La representaci√≥n com√ļn del tiempo sufre alteraciones cuando uno se quiere introducir en la historia de Batman. Que la historia tenga 70 a√Īos hace que cada uno de los lectores entre en ella en circunstancias distintas. Yo, por ejemplo, conoc√≠ al encapuchado cuando era ni√Īa mirando la serie televisiva; otros lo habr√°n encontrado en las √ļltimas pel√≠culas. Cada uno se top√≥ con un Batman distinto. La historieta fue creada en 1932 y esa versi√≥n primera s√≥lo sus contempor√°neos o los coleccionistas la han le√≠do. Hace un par de a√Īos se edit√≥ en Argentina la colecci√≥n de historietas creada a partir de los 80, donde Batman pasa a ser "el Caballero Oscuro". En esta colecci√≥n se ordenaron y volvieron a contar y dibujar todas las historias que el murci√©lago desarroll√≥ desde los a√Īos 30. Una capa de tiempo sobre otra. 

La vida de Batman se vuelve a contar, se reordena, se omiten partes, se rellenan los huecos que no han sido narrados. Entran en la historia personajes y sucesos que no deber√≠an haber ingresado nunca. M√°s a√ļn, algunos han ideado una historia alternativa de Batman que no tiene ning√ļn efecto de continuidad temporal. Esta idea de tiempos sumados y aplastados origina un tipo de personaje nuevo: los hijos toman el lugar de sus padres, generaciones de padres transmiten sus destinos funestos a sus hijos. La familia traslada el pecado, el dolor y la muerte. 

“Pero el pasado no se cura. Nunca se cura, nunca muere. Las familias son veneno y ese veneno te devora todos los d√≠as y todos los a√Īos de tu miserable y pat√©tica vida” (Batman dos caras, crimen y castigo).

Quiero presentarles a mis dos archi-enemigos predilectos, aunque sepamos que estos personajes han sufrido transformaciones que impiden mostrarlos como identidades consolidadas. Pero, antes que nada, ellos son la contraparte perfecta de Batman, su √ļnica raz√≥n de ser.

En la d√©cada del 40, Gatubela era una joven prostituta, con pelo corto y negro, que aparec√≠a rodeada por 10 felinos. Una joven en√©rgica que al ver a Batman vestido de murci√©lago decidi√≥ invertir todo su dinero en un disfraz para convertirse en ladrona. El disfraz ten√≠a una capucha gris de la que s√≥lo asoman sus ojos. Gat√ļbela tiene bigotes, un traje ajustado marr√≥n o negro, con cola y guantes con garras. Aunque en su primera aparici√≥n fuera confundida con la ayudante de Batman, a lo largo del tiempo fue una de sus m√°s terribles enemigas. Pero el destino de ambos estuvo siempre ligado por el amor y el odio.

El Guas√≥n (the Joker) es un payaso de pelo verde, engominado, su cara es blanca, sus ojos desorbitados amarillos y verdes. Tiene una camisa amarilla con un mo√Īo verde, saco violeta y guantes verdes. Sonr√≠e, pero tiene las enc√≠as y las cuencas de los ojos consumidas por el √°cido, esas espantosas y coloridas partes de ojos y enc√≠a que vemos en primeros planos. El Guas√≥n es un ex recluso de un hospital psiqui√°trico y tiene un plan de extermino para Ciudad G√≥tica. Es sangriento y exhibicionista y sus acciones son reproducidas por miles de pantallas de TV. El √°cido se convirti√≥ una de sus armas favoritas. Los colores y la sonrisa del Guas√≥n se repiten en cada una de las v√≠ctimas a la que asesina con su veneno. En un principio operaba solo, para destruir a la sociedad y especialmente a Batman. Despu√©s, lamentablemente, el Guas√≥n se traslad√≥ a Medio Oriente para hacer tratos con terroristas.

Hubo un momento en la historia en el que los personajes perdieron lo que los hacía particulares. El Guasón se parecía a un terrorista y Batman se convertía en el símbolo de la ley y el orden, un policía más. El murciélago había dejado de ser el caballero oscuro de la noche y yo me preguntaba cuál había sido la atracción que me había llevado alguna vez a escribir sobre el encapuchado.

Hace poco conocimos la saga llamada La ca√≠da del murci√©lago. La historia recuper√≥ su atracci√≥n. Los dibujos son otra vez tr√°gicos. Ciudad G√≥tica es invadida de nuevo por la locura, ya que todos los dementes asesinos son liberados para acabar con Batman. Bruce tiene conciencia de que la debacle es total. De todas formas, pelea enloquecido con todos sus enemigos a la vez, sin bajar los brazos, porque sabe que ese es su destino: 

"Voy corriendo hacia mi tumba pero ya muerto. No puedo descansar con todos los locos de Arkham sueltos. Ya hubo treinta asesinatos y todos fueron trabajo de los dementes menores. Acaba de empezar pero la tumba se me va acercando r√°pido y ahora... No hay descanso. Los malos no descansan y los que osan enfrentarse a ellos tampoco". (Batman, la historia y la leyenda,13)

"Sigo mal, el cansancio me ataca desde el primer movimiento. La energía se me acaba inmediatamente. Agotado antes de empezar. Al carajo la debilidad. A toda velocidad y adelante. El golpe sube por mi columna y explota en mi cerebro. Me mareo. Aguantá.

"El calor es insoportable. Mina mis √ļltima reservas de fuerzas. No me sobra nada de fuerza. Tengo que terminar antes de que se me acabe del todo. Antes de que G√≥tica arda.

"Estoy destrozado y chamuscado. Creo que tengo una costilla rota. No tengo fuerza. Nunca me había sentido tan débil, tan vil. Pero no estoy muerto". (Batman la historia y la leyenda, 14).

Ma√Īana se estrena en Buenos Aires Batman: El Caballero de la Noche asciende, la tercera (y parece que √ļltima) de la saga que desde 2005 viene filmando Christopher Nolan. Veremos qu√© pasa.

(continuar√°)

martes, 24 de julio de 2012

El molino y la cruz


por Liliana Pi√Īeiro

Las pinturas hablan, dicen, son una cosa viva que interpela al coraz√≥n. As√≠ lo plantea el director ruso Aleksandr Sokurov, y as√≠ parece entenderlo el polaco Lech Majewski, en su obra El molino y la cruz (2011). Tomando como punto de referencia la pintura de Pieter Brueghel Camino al calvario (1564), el film logra, a trav√©s de un trabajo est√©tico magistral, la ambientaci√≥n del Flandes del siglo XVI bajo la dominaci√≥n espa√Īola, escenario donde tienen lugar las diversas escenas que conforman el cuadro.

Majewski crea una ficci√≥n donde, por medio de unas pocas reflexiones, Brueghel explica a su amigo y mecenas Jonghelinck el proceso de creaci√≥n de su obra a trav√©s de los distintos bocetos. La vida familiar del pintor, las persecuciones religiosas, los bufones bailando, las escenas de seducci√≥n, las ejecuciones: todas las costumbres de la √©poca desfilan ante sus ojos para ser inmortalizadas en el dibujo. A medida que avanza el film, la realidad y la representaci√≥n de la realidad se acoplan como amantes que ya no pueden separarse. Pacientemente, como una ara√Īa que construye su tela, somos atrapados y sumergidos en el cuadro. Las escenas se suceden casi sin palabras y, oculta en el centro, apenas perceptible (como son los misterios, antes de ser develados), la procesi√≥n hacia el calvario es el calvario: Cristo es crucificado nuevamente, y el drama de la humanidad se desarrolla mientras sobrevuelan, amenazantes, los cuervos.

Hay algo de Dios escondido en cada creador. El gran molinero del cielo que muele la harina con la que se construye el mundo. La tortura y el erotismo, la condena y la maternidad: las historias son fragmentos crueles y amorosos, una argamasa que une la vida y de la muerte. Incansables, las aspas del molino son una cruz que gira… y s√≥lo se detiene para que el pintor le robe al tiempo el momento inefable de la creaci√≥n y Majewski, en un magn√≠fico juego de cajas chinas, construya a su vez una pintura. Y, a fuerza de belleza, la ponga otra vez en movimiento.

lunes, 23 de julio de 2012

Maradona, Rodolfo Walsh, Osvaldo Lamborghini, Beatriz Sarlo, Jorge Alvarez, Beck, Bat for Lashes, My Brightest Diamond...

Be brave
Un programa para descargar. 23 de julio de 2012. Clickeando ac√°.






por Oscar Cuervo

A eso de la 1:55 de la madrugada de este lunes, cuando al programa le quedaban apenas cinco minutos, Willy Villalobos se refirió en un tono inusualmente crítico hacia Diego Maradona y su participación en TVR de anteayer: "Si un amigo mío está en una situación así, yo le diría: 'estás diciendo boludeces'. (...) Está diciendo boludeces, habla de cualquier tema, lo aplauden, él se cree que está bien y queda como un boludo". Inusual porque Willy fue siempre uno de los acérrimos defensores de Maradona. Hay que decir que la crítica de Willy hacia Diego no concitó mayor adhesión en el resto del staff del programa, y apenas despuntó un principio de discusión cuando el programa se terminó. Yo vi a Maradona en el programa del sábado y no me pareció para nada que Willy tuviera razón. Pero no quiero seguir acá la polémica que en el programa no pudimos dar por falta de tiempo.

Antes que eso, La otra.-radio había hecho un recorrido por una serie insólitamente amplia de temas, con especial lucimiento de nuestras dos protagonistas musicales: Bat for Lashes (nombre artístico de la cantante británica Natasha Khan) y My Brightest Diamond (así se hace llamar la cantautora norteamericana Shara Worden).

Y comentamos largamente el extraordinario inter√©s que ofrecen algunas ediciones fascimilares de revistas culturales de los a√Īos 70 que est√° editando la Biblioteca Nacional. M√°s precisamente, la colecci√≥n completa de Los Libros (1969/1976, 4 tomos de m√°s de 400 p√°ginas cada uno) y de Literal (1973/1977, dirigida por Germ√°n Garc√≠a, Osvaldo Lamborghini y Luis Guzm√°n).

Los Libros fue fundada en 1969 por H√©ctor Schmucler; por su prodigioso staff pasaron Ricardo Piglia, Carlos Altamirano, Beatriz Sarlo, Ernesto Laclau, Jorge Rivera, Enrique Pezzoni, Nicol√°s Rosa, Oscar Masota, Germ√°n Garc√≠a, Edgardo Cozarisnky, Oscar Steimberg... Empez√≥ siendo una revista que se propon√≠a rese√Īar todos los libros aparecidos durante cada mes en Argentina. Los subt√≠tulos de la revista, a lo largo de su existencia, fueron marcando las sucesivas mutaciones de este notable proyecto editorial. Desde el n√ļmero 1 se subtitul√≥: "Un mes de publicaciones en Argentina y el mundo". En el n√ļmero 8 el subt√≠tulo pas√≥ a ser "Un mes de publicaciones en Am√©rica Latina"; en el n° 22 (agosto del 71) "Para una cr√≠tica pol√≠tica de la cultura"; en el n√ļmero 27 una pol√©mica interna acerca del Gran Acuerdo Nacional que propon√≠a la dictadura de Lanusse precipita la renuncia de Schmucler y Germ√°n Garc√≠a. La revista queda a cargo de Sarlo, Altamirano y Piglia, quienes por entonces adher√≠an al marxismo mao√≠sta. En el n√ļmero 40 el tri√°ngulo se fractura cuando Sarlo y Altamirano, alineados con el PCR, llaman a apoyar al gobierno de Isabel Per√≥n contra el golpismo de lo que ellos caracterizan como sectores del "imperialismo sovi√©tico", cosa que a Piglia le parece insostenible. A partir de la ida de Piglia, el subt√≠tulo de Los Libros pasa a ser "Una pol√≠tica en la cultura". La revista sigue saliendo hasta febrero de 1976. En marzo, cuando los militares dan el golpe, allanan la redacci√≥n y clausuran la revista.

Recorrer las m√°s de 1600 p√°ginas de esta edici√≥n fascimilar es un ejercicio apasionante, que permite apreciar la riqueza de los debates pol√≠ticos y culturales de esa √©poca, que presentan una densidad y una variedad que muchas veces los que hablan de esos a√Īos con desconocimiento reducen a caricatura. Para dar un ejemplo de esta riqueza, tan solo en el primer n√ļmero (julio de 1969), pueden leerse art√≠culos como "El enigma Sade" (Oscar del Barco), "Los Nacionalistas" (Ernesto Laclau), "El Vandorismo" (una rese√Īa de An√≠bal Ford del libro de Rodolfo Walsh ¿Qui√©n mat√≥ a Rosendo?), "S√°bato, custodio de las letras" (Jorge Rivera), "Nueva novela latinoamericana" (Nicol√°s Rosa). En casi cualquier n√ļmero de Los Libros pueden encontrarse varios art√≠culos de similar inter√©s (que, ciertamente, al final decae, cuando Sarlo y Altamirano extreman su posici√≥n mao√≠sta hasta el sectarismo y el disparate).

En el prólogo a la edición fascimilar se recogen declaraciones de varios de los involucrados en el proyecto (no de Sarlo), entre las que se destacan las que hace Germán García: "Contrariamente a lo que puede parecer, éramos muy tolerantes en ese momento. Porque el peronismo obligaba al marxista a ser más blando, o más confuso... Y eso se ve en las consignas de la Juventud Peronista de izquierda, que eran: 'Mao y Perón, un solo corazón'. Te das cuenta que había una cierta confusión. Yo simpatizaba con el peronismo porque el peronismo no te exigía que tuvieras que hacer doctrina con su discurso. Paradójicamente, con su adherencia al líder, el peronismo dejaba una gran libertad discursiva, porque se podía ser peronista y espiritista, peronista y lacaniano, peronista y cualquier cosa. No tenías obligación de adecuar tu discurso a una exigencia doctrinaria. Creo que algo así también pasaba con los marxistas que vinieron del Partido Comunista, como Schmucler, que salió de ahí: los marxistas de la llamada 'nueva izquierda' en la Argentina eran muy flexibles en ese sentido, y no podían ser muy dogmáticos, porque además había problemas internos: unos eran althusserianos; otros, maoístas, y otros no sé qué. O sea que había un clima que permitía cierta convivencia. Por suerte eso no era una doctrina oficial que había que obedecer, no era estalinismo. La solidaridad entre escritores, periodistas y algunos críticos dibujaba un espacio de autonomía que soportaba las presiones, cuando no las calumnias del proceso de politización. Pero pronto habría una rápida escalada a los extremos, como diría Clausewitz". (Los libros, Tomo 1, pág. 15).

La atm√≥sfera pol√≠tico-cultural que Garc√≠a pinta en este p√°rrafo me hizo pensar en la mirada obtusa y √Īo√Īa que Huili Raffo (de Trabajos Pr√°cticos) mostr√≥ tener hacia la militancia de los a√Īos 70 en un breve intercambio de mails que tuvimos en diciembre de 2008 y que repite casi sin variantes en su columna de Perfil de cada domingo. Si se tomara a Raffo como exponente intelectual de esta √©poca y se lo confrontara con cualquiera de los integrantes del staff de Los Libros, dar√≠a la impresi√≥n de que en alg√ļn momento de estas √ļltimas d√©cadas ocurri√≥ alguna cat√°strofe humanitaria que hizo que se perdiera la inquietud intelectual, la gracia, la sensibilidad y la lucidez pol√≠tica, para terminar desembocando en un cualunquismo de cacerolera de Barrio Norte, que es lo que Raffo m√°s bien encarna. Afortunadamente √©l no es un exponente intelectual de esta √©poca, sino un elemento residual del neoconservadurismo de los a√Īos 80, que ahora se manifiesta resentido al darse cuenta de que su tiempo pas√≥ de manera irreparable.

De Raffo no hablamos en el programa de ayer. Pero sí de Bruce Springsteen, Nanni Moretti, Rodolfo Walsh, Román Riquelme, Osvaldo Lamborghini, Luis Guzmán, Augusto T. Vandor, Rosendo García, Azucena Villaflor, Sui Generis, Jorge Alvarez, Manal, Nicolás Prividera, Syd Barret, Beck. Y, claro, de Maradona, Sarlo, Lamborghini, My Brightest Diamond, Bat for Lashes...

Para descargar el audio del programa completo, clickear ac√°.

domingo, 22 de julio de 2012

Batman: los a√Īos entre las sombras


por Juan Manuel Castro

En junio de 1938, Superman apareci√≥ en la revista Action Comics, lo que gener√≥ un √©xito en ventas y el nacimiento de un nuevo g√©nero: "el heroico". Fue as√≠ que la divisi√≥n de National Publications (que luego fue DC Comics) solicit√≥ a j√≥venes escritores y dibujantes que profundizaran ese g√©nero de comic para crear personajes que compitieran con el hombre de acero. Por eso, Bob Kane, que ya ten√≠a una carrera en el mundo del noveno arte, convoc√≥ al escritor Bill Finger para ense√Īarle los primeros bocetos de The Bat-man. El personaje parec√≠a una copia de Superman. Finger sugiri√≥ unos cambios radicales en su aspecto. El secreto estaba en cambiar los chillones rojos y azules por negros y grises, adem√°s de incorporar una capucha que cubr√≠a la mayor parte de su rostro. El resultado fue un ser que inspiraba misterio y temor. Finger tambi√©n sugiri√≥ el nombre de Bruce Wayne para la identidad secreta de Batman: Bruce proven√≠a de Robert Bruce, el rey escoc√©s, y Wayne mostraba el costado playboy del millonario justiciero, ya que significa “hombre delicado". Fue as√≠ como el caballero oscuro apareci√≥ en Detective Comi de mayo de 1939, en la historia titulada El extra√Īo caso del sindicato qu√≠mico. La demanda creci√≥ r√°pido y a principios de 1940 Batman sac√≥ 2 t√≠tulos a la calle: Detective Comics yBatman. Kane se vio obligado a contratar a los dibujantes Jerry Robinson y George Roussos. Adem√°s pens√≥ que Batman necesitaba alguien con quien hablar, por lo que en abril de 1940 debut√≥ Robin (Dick Grayson). Robin atrajo al p√ļblico juvenil y elev√≥ las ventas de las historietas.

En 1943 empezaron a salir tiras de Batman diarios de distintas ciudades. En los a√Īos 50 nuevos artistas -como Win Mortimer y Jack Burnley-dieron sus trazos al enmascarado. Fue a partir de esta √©poca, despu√©s de la Segunda Guerra Mundial, que la historieta adopt√≥ un estilo m√°s ligero y menos oscuro. En junio de 1952 Superman y Batman se conocieron oficialmente. Fue en el cl√°sico Superman # 76, que dio comienzo a una alianza que dur√≥ hasta 1985. Ambos h√©roes lograron sobrevivir a la p√©rdida de inter√©s en el g√©nero.

En 1954 comenzó una etapa complicada para el hombre murciélago, ya que apareció el libro Seducción del Inocente de Fredric Wertham, un psiquiatra que, además de cuestionar la violencia del comic, concluyó que había huellas de homosexualidad en la relación entre Batman y Robin. Se creó entonces la organización Comics Code Authority, que actuó como ente fiscalizador de las publicaciones.


Ya entrados los 60, con el auge de la ciencia ficci√≥n, las historias de Batman fueron orientadas hacia ese rumbo. Entraron nuevos personajes como Bat-mite (Bati-mito), en respuesta a Mxyzptlk -el duende que acechaba a Superman; Ace, el Batisabueso, en respuesta a Krypto -el super perro- y Batimujer -Kathy Kane. Entre las m√°s recordadas y lamentables historias aparecieron El batman del futuro, El superbatman de la tierra X, El batman interplanetario, El batman gigante, El prisionero del planeta X, La mascota interplanetaria de Batman, El Robin Robot y un largo etc√©tera. Hoy se puede decir que, a pesar de la gran cantidad de apariciones, no fue una √©poca propicia para la vigencia de estos personajes.

Tambi√©n en los 60 Batman ingres√≥ a un nuevo grupo de superh√©roes llamado "Justice League Of America" (Brave and the Bold # 28), lo que aument√≥ su popularidad. A√Īos despu√©s, la baja en las ventas oblig√≥ a que el equipo creativo fuera modificado. En mayo de 1964, el artista Carmine Infantino intent√≥ repuntar la imagen de Batman. Tras a√Īadir en el dise√Īo de su traje el popular √≥valo amarillo y renovar el batim√≥vil, surgi√≥ un nuevo caballero oscuro. Todos los rastros de los a√Īos 50 fueron eliminados y de a poco empez√≥ a cobrar un nuevo aire.

En 1966 se filma la serie de TV Batman, que fue un √©xito instant√°neo. Contra todo prons√≥tico, no opac√≥ al c√≥mic. M√°s a√ļn, elev√≥ sus ventas. Adem√°s la TV catapult√≥ a Batgirl (B√°rbara Gordon) como nuevo integrante del bati-equipo. Para 1969 el artista Neal Adams y el joven escritor Denny O'Neil fueron asignados al c√≥mic del murci√©lago. Fueron los responsables de haber enviado a Robin a la escuela. Estos nuevos espacios le devolvieron a Batman un estilo realista y oscuro. El √©xito fue moderado.

Para los 80, Batman contaba con una gran lista de villanos, entre ellos: Clayface, Dr. Doble X, Mr. frio, Cavalier, Doctor crimen, M√°scara negra, Blockbuster, Calendar Man, Dr. Zodiaco, Dr. Tzin-Tzin, Killer Moth, Man-Bat, Ara√Īa negra, Calculador, The Spook, Crazy Quilt, Nocturna, Profesor Milo, adem√°s de los archi-rivales inmortalizados en la pantalla grande. En 1985, el caos reinaba en la editorial DC Comics, que decidi√≥ reestructurar el universo de sus personajes con una maxi-serie de 12 n√ļmeros, a la que titul√≥ Crisis en tierras infinitas. Los cambios fueron notables y muchos de los cl√°sicos superh√©roes fueron dados de baja. Batman fue el personaje que m√°s concit√≥ la atenci√≥n en 1987. Bajo el gui√≥n de Frank Miller (ya c√©lebre en ese entonces por su Dark Knight) y el genial arte de David Mazzucchelli (Daredevil) surge la espl√©ndida miniserie Batman a√Īo 1. M√°s adelante aparecieron El ojo del observador, A√Īo II, El hombre que r√≠e, El c√≠rculo mortal y Una muerte en familia, entre otras.


En 2008, en el episodio titulado Batman R.I.P, el encapuchado se enfrenta a la organización Black Glove que provoca la locura del superhéroe. La historia continuó con Final Crisis en la que se supone que Batman ha muerto a manos de Darkseid. En la serie de 2009, Batman: Battle for the Cowl, Dick Grayson se convierte en el nuevo Batman, mientras que Damian Wayne (hijo de Bruce) asume el papel de Robin. (continuará)

s√°bado, 21 de julio de 2012

No matar la palabra, no dejarse matar por ella

En qu√© andaban, all√° por los a√Īos 72/73, Beatriz Sarlo, Ernesto Laclau, Ricardo Piglia, Carlos Altamirano, Osvaldo Lamborghini, Germ√°n Garc√≠a, Luis Guzm√°n, Josefina Ludmer, Oscar del Barco, Jorge Rivera, An√≠bal Ford, Eliseo Ver√≥n, Oscar Masotta, H√©ctor Schmucler... (La respuesta este domingo a la medianoche en La otra.-radio, FM La Tribu, 88.7, online)



A los lectores tambi√©n les pasan ciertas cosas. Un hermanito llega en el momento culminante de la novela (nos dice Gombrowicz), una mosca zumba justo cuando el lector llegaba al nudo del texto: el efecto se ha perdido. La operaci√≥n de leer vuelve a empezar en otro, mientras alg√ļn otro intenta la aventura de un texto resistente a moscas y hermanitos. In√ļtil. La literatura inscripta no puede imponer su lectura. Adem√°s las palabras siempre tienen m√°s de un sentido… y el contexto influye… el tiempo pasa. El inscriptor atiende el sentido que flota –como la mosca- sabiendo que no podr√° cazarlo en el aire, como podr√° hacer con la mosca si se ejercitase un poco. Incluso, suponiendo que las palabras fuesen moscas, ser√≠a muy dif√≠cil amaestrarlas de manera que siempre volasen en un sentido prefijado. Y aun suponiendo que esto fuese posible puede ocurrir que el lector interprete mal el vuelo de nuestras moscas, que tenga cierto miedo al contagio y escape de ellas, que las moscas le recuerden alguna t√≠a siempre rodeada de moscas.

Una cierta distancia de la letra siempre ser√° recomendable. Una distancia que permita desplegar los juegos de la palabra y haga comprender que la iron√≠a s√≥lo puede ser confundida con el cinismo por quienes son llevados por la fuerza (de la culpa) a sostener sus conce(p)ciones. La iron√≠a destruye el sentido un√≠voco de la palabra, destruye el sentido com√ļn que asigna identidades fijas y bien delimitadas a todas las multiplicidades que reprime. La partitura del signo no puede reducirse al dos por cuatro del lenguaje com√ļn, aunque m√°s no sea porque ya todo el mundo sabe divertirse con un juego de palabras. En las palabras aparece el empuje de una necesidad y/o deseo: se puede pedir una pizza o una prueba de amor.

Se escribe para que las palabras no sean llevadas por el viento. Biografías, cartas, comentarios de escritores en todos los tiempos, muestran un deseo de reconocimiento, una llamada dirigida a un objeto que se dibuja en un imposible que está más allá de lo real. El que escribe supone digno de memoria su mensaje, el que habla cuenta con el hecho innegable de que las palabras se las lleva el viento. La paradoja de los escritores más subversivos -piense en Sade- es que la subversión escrita se inscribe en un sistema que se repetirá.
Lenguaje que se asfixia en redundancia, redundancia que se destruye: la encrucijada de la estil√≠stica muestra que esa sorpresa que define al estilo, no dice quien resulta sorprendido. El escritor est√° sorprendido -sujetado- por la pasi√≥n del lenguaje aunque su escritura no llegue nunca a sorprender a nadie. 

El lenguaje hace presente lo ausente, todo valor implica una ausencia. Un pedazo de pl√°stico transformado en la Virgen de Luj√°n soporta toda la concepci√≥n cristiana del mundo. Si los presidentes usasen los bastones de mando para rascarse la oreja se podr√≠a hacer toda una campa√Īa sobre la injusticia que significa que un objeto de tal valor sea usado para una funci√≥n tan irrisoria. Pero no lo usan para nada, de ah√≠ el valor indiscutible. La funcionalidad del lenguaje est√° en lo opuesto de su valor y la literatura quiere explicitar ese valor, no reiterar al vac√≠o esa funcionalidad. Cuando la palabra se niega a la funci√≥n instrumental es porque se ha ca√≠do de la cadena de montaje de las ideolog√≠as reinantes, propon√≠√©ndose en ese lugar donde la sociedad no tiene nada que decir.
La literatura (en todas sus manifestaciones) es una variante infinita de esa ironía que explica de qué maneera detrás de la postura de amos del lenguaje, aparece la sumisión a una palabra que siempre se anticipa.
El poder hace uso de la palabra con el fin de someter la supuesta libertad del otro: la literatura es una palabra para nada, en la que cualquiera puede reconocerse. El escritor puede adjudicarse cualquier misión, el lector lee lo que puede creyendo leer lo que quiere. No se trata del arte por el arte, sino del arte porque sí, como una afirmación que insiste en nuestra cultura, mediante la energía y el tiempo de algunos sujetos que no desean matar la palabra ni dejarse matar por ella.

LITERAL, noviembre de 1973

"La zona del Di Tella, la facultad, Viamonte, se hab√≠a llenado de galer√≠as de arte: era una zona por la que andaban los pintores y yo me hab√≠a hecho la siguiente tesis: los pintores no tienen supery√≥, porque como pintan y eso se desliza, no tienen √≥rdenes estrictas de hacer algo. Y yo ve√≠a la calle Corrientes como una calle en la que hab√≠a que definirse. Y a m√≠ me parec√≠a que hab√≠a que confundirse, no definirse. Me interesaba la ambig√ľedad, ten√≠a otro tipo de sensibilidad. Yo tengo problemas para los colectivos. Cuando varios opinan lo mismo yo pienso que eso no quiere decir nada. No creo en enunciaciones colectivas, los enunciados colectivos nunca s√© a qu√© enunciaci√≥n responden exactamente".
GERM√ĀN GARCIA, 2008

viernes, 20 de julio de 2012

Un ejército de propietarios


Las tribus salvajes son una potencia independiente y feroz en el seno de la rep√ļblica. Para acabar con este esc√°ndalo es necesario que la civilizaci√≥n conquiste ese territorio: llevar a cabo un plan de operaciones que de por resultado el aniquilamiento total de los salvajes.

Jamás el corazón del pampa se ha ablandado con el agua del bautismo, que constantemente ha rechazado lejos de sí con la sangrienta pica del combatiente en la mano. El argumento acerado de la espada tiene más fuerza para ellos, y este se ha de emplear para arrinconarlos en el desierto.

Aceptando como auxiliar la espada, nosotros proponemos un plan sistem√°tico de operaciones, que sirvan de baluarte al inter√©s particular que vaya posesion√°ndose de los campos conquistados, poni√©ndolo bajo el amparo de los fuegos del ca√Ī√≥n civilizador. De este modo, podr√≠a llegar el d√≠a en que se viese el fen√≥meno singular de un ej√©rcito de propietarios radicados en el suelo, y siendo en consecuencia el primer apoyo del orden y la estabilidad de las instituciones.

Bartolomé Mitre, La guerra de la frontera (1852)

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Más revoluciones hemos hecho nosotros, quitando y poniendo gobernadores, que los indios por la ambición de gobernar. Es que ellos creen una cosa de la que nosotros no nos queremos convencer: que los principios son todo, los hombres nada; que no hay hombres necesarios.

Y es asunto que se presta a fecundas consideraciones, que los que aman la libertad racional se persigan unos a otros y se exterminen con implacable sa√Īa, conculcando las instituciones que ellos mismos han formulado, jurando que son sus salvadores, por la satisfacci√≥n sensual del poder; mientras que los que aman la libertad natural no quiebran lanzas en fratricidas guerras.

¡Ah!, esta civilizaci√≥n nuestra puede jactarse de todo, hasta de ser cruel y exterminadora consigo misma. Hay, sin embargo, un t√≠tulo modesto que no puede reivindicar todav√≠a: es haber cumplido con los ind√≠genas los deberes del m√°s fuerte. Ni siquiera clementes hemos sido. Es el peor de los males.

Lucio V. Mansilla, Una excursión a los indios ranqueles (1870)


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Sellaremos con sangre y fundiremos con el sable, de una vez y para siempre, esta nacionalidad argentina que tiene que formarse, como las pir√°mides y el poder de los imperios, a costa de la sangre y el sudor de muchas generaciones.

En esta campa√Īa no se arma vuestro brazo para herir compatriotas y hermanos extraviados por las pasiones pol√≠ticas o para conquistar territorios de naciones vecinas. Se arma para algo m√°s grande y noble: para combatir por la seguridad y el engrandecimiento de la patria, y a√ļn por la redenci√≥n de esos mismos salvajes que, por tantos a√Īos librados a sus propios instintos, han pesado como un flagelo sobre la riqueza y bienestar de la rep√ļblica.

Gral. Julio A. Roca, Discursos (1878)


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Estos son algunos de los fragmentos de textos le√≠dos en la pel√≠cula Tierra de los Padres de Nicol√°s Prividera. Las √ļltimas proyecciones del film en la sala Lugones son desde hoy hasta el domingo 22 de julio a las 21 horas, y del mi√©rcoles 25 de julio hasta el jueves 2 de agosto a las 22 horas.

jueves, 19 de julio de 2012

Estoy en llamas

Bat for Lashes en La otra.-radio
Domingo a la medianoche




Ey, nenito ¿est√° tu mam√° en casa?
ella se fue y te dejó solo
tengo un mal deseo
estoy en llamas.

Ahora decime, nene, ¿ella es buena con vos?
¿puede hacerte las cosas que yo te hago?
puedo alzarte m√°s alto
estoy en llamas.

A veces es como si alguien empu√Īara un cuchillo, nene,
afilado y mellado, y abriera un valle de 6 pulgadas
en el centro de mi alma.

Por la noche me despierto entre s√°banas mojadas
y un tren de carga cruza por mi cabeza
Sólo vos podés aplacar mi deseo
estoy en llamas.



Hace poco descubrí, gracias a una recomendación de mi amigo Marcos, a una cantante inglesa increíble llamada Natasha Khan, que lleva por nombre artístico Bat for Lashes. Y quedé subyugado por su voz misteriosa y sensual. Lleva editados dos discos, Fur and Gold (2006) y Two Suns (2009). Y el primero termina con esta versión de I'm on fire, el gran tema de Bruce Springsteen al que Natasha le cambia el género (donde Bruce canta "little girl", ella dice "little boy"). La versión de Natasha es un poco más lenta pero tan buena como la original. Y al escucharla fue inevitable remontarme a una escena genial de Pallombella Rossa, la obra maestra de Nannni Moretti. En medio de un partido de waterpolo, y sin que exista ninguna justificación, alguien pone un casete con el tema de Springsteen; el juego entonces se detiene un momento y todo el estadio queda cautivado por la canción. Es una escena inolvidable, absurda, ridícula y sublime, una de esas mágicas salidas musicales por las que las comedias de Moretti se elevan a un plano superior. Ya que hablamos de esa canción, no me pude resistir a traer la escena:



El domingo escuchamos a Bat for Lashes en La otra.-radio. FM La Tribu. 88,7. Online.

miércoles, 18 de julio de 2012

El fracaso del relato del relato


por Oscar Cuervo

Desde hace a√Īos, el arco de la derecha argentina viene repiqueteando el relato del relato: seg√ļn ellos, el kirchnerismo consiste apenas en un relato enga√Īoso, que finge una apariencia progresista pero es profundamente reaccionario. Para los escribas de la derecha que vienen rezando el relato del relato, el discurso progresista K encubre, b√°sicamente, a un grupo reducido de codiciosos que usa el poder para enriquecerse mientras enga√Īa a la gran mayor√≠a con espejitos de colores.

Curiosamente, estos voceros del establishment (Pino Solanas, Tom√°s Abraham, Mart√≠n Caparr√≥s, Jorge Lanata, Jorge Fern√°ndez D√≠az, Fernando Iglesias, Roberto Gargarella, Alfredo Leuco, entre varios otros que se desempe√Īan con capacidades discursivas diversas, pero siempre en el mismo sentido) adjudican al kirchnerismo una obsesi√≥n por el relato, pero son ellos lo que le atribuyen a las palabras un poder casi absoluto. Le confieren una eficacia pol√≠tica que, no obstante, son incapaces de neutralizar con un "contra-relato". Si el relato kirchnerista fuera tan burdo, tan f√°cil de desmontar, y si estuviera tan peleado con los datos de la realidad, ¿c√≥mo es posible que el contra-relato antikirchnerista no conquiste la adhesi√≥n popular? Los voceros derechistas explican que el relato kirchnerista se impone por repetici√≥n, amplificado por un sistema de propaganda oficial, que, inveros√≠milmente, estar√≠a integrado por 678, Tiempo Argentino, P√°gina 12 y otros medios de alcance limitado. ¿Puede ser que un conjunto de falacias f√°cilmente desmontables pueda triunfar en la persuaci√≥n popular desde plataformas tan d√©biles, mientras desde los medios m√°s poderosos del pa√≠s un contra-relato repetido con pocas variantes no logra conquistar adhesiones masivas? ¿No ser√° el relato antikirchnerista del relato kirchnerista un enga√Īo autocomplaciente de la derecha que no acierta a explicar las causas de su reiterado fracaso comunicacional, a pesar de que vienen empleando todo su poder de fuego?

Hoy el diario La Nación trae una columna de opinión firmada por Alejandro Katz que reitera la enésima variación del contra-relato:

"Hace ya m√°s de ocho a√Īos que el gobierno de los asuntos p√ļblicos ha reca√≠do en un grupo que, t√≠midamente al principio, y m√°s estruendosamente a medida que percib√≠a los r√©ditos de la estrategia, ha venido reclamando para s√≠ la titularidad del ideario progresista. (...)

"Con escasa sofisticaci√≥n intelectual, pero con alta eficacia pol√≠tica, el discurso oficial organiz√≥ dos campos simb√≥licos: el de los buenos y lo bueno, ocupado por el pueblo y sus abnegados gobernantes, acompa√Īados por una creciente nomenklatura y secundados por grupos de acad√©micos e intelectuales que ocupan los medios escritos, personajes famosos de una cultura glamorosa que se expanden por la radio y la televisi√≥n y un lumpemproletariado √ļtil para disputar la calle, y el de quienes encarnan el mal: los medios "monop√≥licos", los empresarios ambiciosos, los nost√°lgicos del neoliberalismo, los lacayos del pensamiento hegem√≥nico, los imprecisos imperios siempre amenazantes. (...)

"Fundado sobre una serie de falacias, abonado por abundantes dosis de hipocres√≠a y cinismo, enunciado por funcionarios que carecen de cualquier antecedente que haga veros√≠mil la adopci√≥n tard√≠a de un sistema de ideas y valores ajeno a sus tradiciones pol√≠ticas y a sus pr√°cticas corrientes, el "discurso progresista" del Gobierno ha resultado eficaz no s√≥lo para integrar en sus filas a importantes sectores de opini√≥n -que no distinguen, o simplemente disimulan, la distancia entre los valores declarados y los intereses defendidos-, sino tambi√©n para silenciar a una oposici√≥n que, ingenua o c√≥mplice, fue dejada sin habla, subyugada muchas veces por gestos enga√Īosos a los que acompa√Ī√≥ como si fueran verdaderos. Un discurso sesgado a la izquierda que, combinado con pr√°cticas profundamente reaccionarias, satisfizo durante muchos a√Īos a un porcentaje muy amplio de la poblaci√≥n. (...)" (Leer completo ac√°)

El relato del relato, as√≠ enunciado, contiene la posibilidad de su propia refutaci√≥n: ¿c√≥mo es posible que un discurso urdido con "escasa sofisticaci√≥n" tenga "alta eficacia pol√≠tica"; que una divisi√≥n manique√≠sta entre "abnegados gobernantes" y "lacayos del pensamiento hegem√≥nico" fundado sobre una "serie de falacias" y enunciado por un peque√Īo grupo de "hip√≥critas y c√≠nicos" satisfaga "durante muchos a√Īos a un porcentaje muy amplio de la poblaci√≥n"?. Uno podr√≠a aceptar por un momento la hip√≥tesis de una presidenta afectada por anomal√≠as ps√≠quicas que la llevan a creerse un discurso fantasioso que halagan su narcisismo morboso. Pero esa es una explicaci√≥n que funcionar√≠a apenas en el terreno de la psicolog√≠a personal de Cristina, sin explicar la satisfacci√≥n que esa fantas√≠a logra "durante muchos a√Īos" en "un porcentaje muy amplio de la poblaci√≥n".

Si yo fuera un opositor ac√©rrimo del kirchnerismo revisar√≠a mis hip√≥tesis pol√≠ticas, porque algo no funciona bien en ellas: la pol√≠tica no puede desde√Īar la satisfacci√≥n de porcentajes muy altos de la poblaci√≥n sin condenarse a ser mera comentarista de la iniciativa de otros. Y eso es lo √ļnico que los escribas de la derecha han logrado a lo largo de estos a√Īos: ser comentaristas de la "perversidad" de un presunto grupo de "impostores" poco sofisticados. La funci√≥n de un aut√©ntico contra-poder no puede ser diagnosticar el extrav√≠o ps√≠quico subjetivo de una l√≠der, sino superar la eficacia objetiva de esa l√≠der a la hora de satisfacer a una mayor√≠a persistente (¡a lo largo ya de 9 a√Īos!).

La derecha le otorga al relato K una eficacia absoluta. Y proyecta su propio fetichismo por el relato sobre el kirchnerismo. Se conforma con el relato como √ļnica explicaci√≥n del √©xito kirchnerista. Y acusa al kirchnerismo de estar obsesionado por el relato. Pero el relato del relato de los voceros de la derecha, a diferencia del poder enga√Īoso que ellos le atribuyen al kirchnerismo, es ineficaz. Tanto relato del relato no logra traducirse en masa cr√≠tica para vencer al kirchnerismo en las urnas.

Ante esta encerrona autocomplaciente, la √ļnica esperanza de la derecha es que sobrevenga una cat√°strofe econ√≥mica que saque al kirchnerismo de la cancha. Esta debacle, anunciada por a√Īos, no depende de ning√ļn m√©rito de la derecha, sino del fracaso del kirchnerismo. Ninguna pol√≠tica duradera podr√° sostenerse sobre una apuesta al fracaso ajeno.