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martes, 21 de abril de 2026

Año 10 después de Prince

Hoy se cumplen diez años de la partida inesperada de Prince. Estaba cerca de cumplir 58 años cuando fue encontrado muerto en un ascensor de Paisley Park, su Xanadu. En estos años sin él en la Tierra, estuve viendo y escuchando infininad de canciones y performances asombrosas. No puedo equivocarme si digo que en esos shows se hace evidente su poder sobrenatural. Mucho más que una estrella de rock, la categoría que más se le aproxima, Prince parece una divinidad excedida de pasión incendiaria, sensualidad desafiante y elegancia artística. Cada vez que pisó el escenario desencadenaba un tornado musical que emanaba de todo su cuerpo. Prince sintetiza lo mejor de la música negra del siglo xx, una suma de Hendrix, Stevie Wonder, Michael Jackson, James Brown, Duke Ellington, Quincy Jones... También es precursor de los mejores exponentes del hip hop y el neo-soul contemporáneos, artistas como D'Angelo, Frank Ocean, Anderson .Paak, Tyler, The Creator, Kanye West. El paso de la década sin él reafirma su genialidad única. Es probable que nuestra época no vuelva a ver aparecer a un músico tan bueno como Prince.

La última edición de Patologías Culturales la dedicamos a Prince. Participan Maxi Diomedi, Cristian Bonomo y Oscar Cuervo.


Se puede escuchar acá, en tres partes. 

miércoles, 8 de julio de 2020

Formas ásperas y ruidosas



Vivo en una calle que lleva el nombre de un santo
las mujeres van a la iglesia maquilladas y pintadas
los judíos, los católicos y los musulmanes rezan
puedo reconocer a un protestante a una milla de distancia.
Adiós Jimmy Reed, el auténtico Jimmy Reed
dame esa religión de antaño, es todo lo que necesito.

Porque tuyo es el reino, el poder, la gloria
andá y decilo en la montaña, contá la verdadera historia 
decilo en ese tono directo y puritano
en las horas místicas cuando una persona está sola.
Adiós Jimmy Reed, buena suerte para vos
golpeá sobre la Biblia, proclamá el credo.

No valdrás tanto, me decía la gente
porque no tocaba la guitarra detrás de mi cabeza
nunca me entregué, nunca actué con orgullo
ni me saqué los zapatos para tírarlos a la multitud
Adiós Jimmy Reed, adiós y buenas noches
poné una joya en tu corona y apagá la luz.

Me tiraron con todo, todo lo que tenían
y no tenía nada para pelear salvo un gancho de carnicero
no tuvieron piedad, nunca me dieron una mano
no puedo cantar una canción que no entiendo.
Adiós Jimmy Reed, adiós, buena suerte.
No puedo poner el disco porque la púa se trabó.

Una mujer transparente con vestido transparente
te queda bien, lo debo confesar
voy a romper tus uvas y a chuparme el jugo
te necesito como mi cabeza necesita una soga.
Adiós Jimmy Reed, adiós y hasta luego
pensé que podría resistirle pero me equivoqué.

Dios esté contigo, hermano querido.
Si no te importa que te pregunte, ¿qué es lo que te trae por aquí?
Oh, no mucho, solo estoy buscando al hombre
necesito ver adónde yace en esta tierra perdida
Adiós Jimmy Reed, con todo lo que fuiste.
¿No podés oírme llamándote desde Virginia?

Este fabuloso blues es el tema 6 de Rough and roudy ways, el disco de Dylan que se constituyó para mí en uno de los pocos acontecimientos estimulantes de esta temporada, por lo que vengo insistiendo sobre él desde hace ya un par de meses. ¿Puede uno instalarse a vivir en una obra de arte, como ser este disco, no como un acto de evasión, sino como una afirmación de una forma de ser ante a la horribilidad del giro de la época? Está claro para mí que Dylan no hizo este disco como un acto evasivo, no es así como lo escucho, tal como vengo proponiendo mis interpretaciones desde que escuché el primer corte, "Murder most foul". 

Dylan debe haber concebido esta obra como una tarea de varios años; de hecho perfecciona algunas tensiones que preformaron sus discos anteriores hasta dar con la forma exacta. El blues duro y cortante es una de las vertientes en las que Bob trabajó en los discos de estas dos últimas décadas. Hay varios así en este disco. Este tema es particularmente apreciable porque está dedicado a esa estirpe de artistas en cuyo salón Dylan quiere habitar. Jimmy Reed fue un bluesman que apenas llegó a los 50 años, una vida difícil, nada parecido a un triunfador. Dylan está buscando la tierra en la que el hombre yace, lo invoca al final de cada verso. El linaje de los artistas populares -no el de los ganadores del show business- es lo que puede rescatar a un pueblo de su destino de infamia. Una buena nueva.

Acerca de las buenas nuevas, hay unas declaraciones que Dylan hace días antes de salir el disco en las que se refiere con respeto y admiración hacia uno de esos cantantes populares junto a los que Dylan quiere ser ubicado, el recientemente fallecido Little Richard:

- ¿Por qué no hubo más gente que le prestara atención a la música gospel de Little Richard?
- Probablemente porque la música gospel es la música de las buenas nuevas y en estos días simplemente no hay ninguna buena nueva. Las buenas nuevas en el mundo de hoy se parecen a un fugitivo que es tratado como un matón y se da a la fuga. Todo lo que vemos son nuevas buenas para nada. Y tenemos que agradecer a la industria de los medios por eso. Se sacude a la gente, chismes y ropa sucia, noticias oscuras que te deprimen y te horrorizan. Por otro lado, las buenas nuevas del evangelio son ejemplares. Pueden darte coraje. Pueden darle un eje a tu vida, o intentarlo, de todos modos. Y podés hacerlo con honor y principios. [Completo acá]



"No puedo poner el disco porque la púa se trabó" dice con voz áspera Bob promediando la canción. Está hablando de Jimmy Reed y está hablando de él. Y me está hablándo a mí, que se me trabó la púa.

Acá abajo pueden escuchar la coda radial de mi incursión dylaniana de este invierno, en conversación con Maxi Diomedi durante 26:10. Prometo que no vuelvo a hablar de él, por ahora.

jueves, 5 de marzo de 2020

Mirá qué tonts fuimos

Blues x blancs, La otra.-radio para escuchar clickeando acá 





La irrupción de la música afro es el acontecimiento que lo cambió todo en la cultura del siglo xx. El blues: todo lo demás se dio por añadidura. La historia se contó un millón de veces. Pero hay que cantarla mil millones de veces más. De eso se trató la emisión del domingo pasado de La otra.-radio. Una salvedad: circulan teorías que intentan atribuir la invención del blues a la incidencia irlandesa. Basta escuchar la música africana para reconocer el ADN inconfundible, blue notes incluidas. ¿Que algunos irlandeses le habrán puesto una pizca de algo en los pantanos sureños de norteamerica? Podría ser, pero el elemento ha de ser mínimo y resaltarlo forma parte del suprematismo blanco para apropiarse de todo lo que los negros le dieron a Occidente.

Blues son tristezas, pero las blue notes transfiguran la tristeza en una furia a punto de estallar. El blues es expansión vital de los oprimidos, tan incontenible que hizo balancearse al mundo entero (también a los irlandeses).

Hay una forma de apropiación más legítima: los blancos tuvieron que terminar haciendo blues y sus sucedáneos: jazz, rock, rap. El paradigma artístico que sigue predominando todavía entrados en el siglo xxi. Es la apropiación creativa, sin la cual la cultura no seguiría viva. La emisión del domingo de La otra.-radio estuvo dedicada a escuchar blues hecho por blanques, incluso argentines. Los músicos blancos que adoptaron el blues no le hicieron un favor a esa forma musical: se hicieron un favor a sí mismos. Algunos con brillantez innegable: Jeff Beck, Keith Richard, Stevie Ray Vaughan, Pappo, Manal, The Beatles. ¡Hasta Queen brilló cuando aún no se había convertido en una catástrofe musical! 



Bueno, ella se fue, se fue esta mañana
Mirá qué tonto fui
oh señor, que tonto fui
sí, hice demasiado
se fue, no dejó ninguna carta
no dejó ninguna señal
supongo que tengo toda la culpa, oh Señor
Supongo que tengo toda la culpa (ya nos veremos)
Tómalo
mi perrito no tiene hambre, no, solo seguía ladrando
viciosamente
ya no parece lo mismo, uh, no, no
no parece lo mismo (uh, nos vemos)
ahora golpealo así
vamos, más fuerte
bueno, quedé tan solo...

La música estuvo programada por César Colman. Fue solo un programa más de blues, pero nos gusta.

Escúchenlo acá.

domingo, 1 de marzo de 2020

Blues: la encrucijada del blanco

Hoy a las 12 de la noche en Radio Gráfica, FM 89,3, www.radiografica.org.ar


por César Colman

El blues se origina en la pobreza extrema y la segregación de una Norteamérica ajena, sin reconociento de derechos para la población de origen afro. Los antecedentes se remontan a mitad del siglo XIX, con canciones que los negros se entonaban en trabajo, el pre-blues. Estos músicos populares no tenían obviamente formación académica para cantar las situaciones propias de la esclavitud y el período posterior a su abolición. Desde el blues rural -country blues- de comienzos del siglo xx, el Delta blues o el Boogie-Woogie, entre otras variantes, llegamos, a mediados del siglo al Chicago blues. Son incontables los estilos y variantes que pueden encuadrarse en el esta forma artística. Y hoy son pocos los que dudan que estos orígenes se conjugaron en el inicio del rock y en el primer Elvis.

El blues blanco es la necesidad de emular ese sentimiento, en algún sentido inimitable.

En Inglaterra aparece con John Mayall & The Bluesbreakers, banda a la que Clapton se refería como una escuela. También estaban The Yardbirds, con Jeff Beck, Jimmy Page y Eric Clapton, o los primerísimos Fleetwood Mac. Bandas como Led Zeppelin o Cream buscaron la recreación de un estilo que no les pertenecía. Los que perecieron en un único intento fue Jethro Tull, con su primer disco que muestra notorias deudas al blues.

Por el lado norteamericano el blues blanco tuvo exponentes como Johnny Winter, Dr. John, Allman Brothers, la eterna Janis Joplin. O Stevie Ray Vaughan, cuya última influencia fue Jimi Hendrix.


En Canadá el músico ciego Jeff Healey tocaba la guitarra a la perfección.

También el blues fue adoptado en estas tierras, con una fuerte impronta local: Manal y Pappo’s Blues entre los de influencia más valiosa.

El blues blanco es la encrucijada que el hombre negro aun no libró.





POSTDATA DEL EDITOR: Por supuesto, en el programa de hoy vamos a referirnos a esta jornada política trascendente, la apertura del año legislativo, con los anuncios del presidente Alberto Fernández que aspiran a marcar un salto político, social e institucional reparador, después del desquicio que nos dejó el macrismo.

martes, 18 de junio de 2019

Viaje a la ciudad de la música

New Orleans, La otra.-radio del domingo 16/6, para escuchar clickeando acá

Professor Longhair

New Orleans es una ciudad llena de música, a la mañana estás tomando el desayuno y escuchás una guitarra melancólica que vuela por el aire, salís a la calle, caminás unos metros y te encontrás con  Stoker Homeboy apoyado sobre su moto, tocando y cantando sus blues. Y así continuamente. 



Nos lo contó el domingo pasado en la radio Perla Neiman, quien desde 2015 ya fue tres veces al Festival de Jazz que se hace todos los años entre fines de abril y comienzos de mayo, en un clima de primavera calurosa y húmeda. Perla quedó enamorada de esa ciudad desde la primera vez, de la música que brota de cada esquina, interpretada por artistas callejeros alejados del concepto de show business que hoy impera en el mundo. Ellos prefieren seguir tocando la música que aman en una vereda, pasando la gorra o vendiendo en mano sus cds a los que se paran a escucharlos.


Por los relatos de Perla pudimos llegar a oler el aroma de esas calles y por la música que  nos trajo reconocimos esa percepción que vincula la música popular con un territorio y un tiempo, como suele decir Liliana Herrero.

New Orleans fue arrasada en el 2005 por el huracán Katrina y existe una serie llamada Treme, que lleva el nombre de un barrio bohemio poblado de músicos que sufrieron las consecuencias del huracán que Perla recomienda; también nos trajo varios de los temas del soundtrack.



Y para cada tema que trajo, nos contó una historia que la vinculaba a ella en persona. El programa se volvió un viaje y la música fue la vehículo. Lo pueden recrear descargando el audio, clickeando acá.

domingo, 16 de junio de 2019

Vuelve la luz y llega la música

La más maravillosa música  hoy a la medianoche en La otra.-radio


por Perla Neiman

La musica de New Orleans no es complemento sino esencia. Habita la calle en su desnudez más honesta. El festival es solo un cauce. El festival es New Orleans y en New Orleans soy libre. 

Hoy 12 de la noche en La otra.-radio, M 89,3, www.radiografica.org.ar