domingo, 31 de enero de 2016

Martín Buscaglia en vivo en nuestros estudios


Un especial de La otra.-radio de 2006, para escuchar clickeando ac√°

Como acostumbro a hacer cada domingo a la noche durante el breve lapso que La otra.-radio no est√© en el aire, estoy subiendo al blog algunos programas especialmente queridos de estos casi diez a√Īos de emisiones. En este caso, encontr√© una verdadera joya que nunca hab√≠a subido a la web. Pocas semanas despu√©s de empezar el ciclo, el 18 de junio de 2006, calculo que ser√° el quinto o sexto programa que hac√≠amos, nos visit√≥ el genial Mart√≠n Buscaglia. Con su guitarra. Es decir, estuvo cant√°ndonos en vivo canciones suyas y tambi√©n de Eduardo Mateo y El Pr√≠ncipe. Mart√≠n es el hijo de Horacio "el Corto" Buscaglia, amigo fraternal y co-autor de grandes canciones de Mateo. Mateo fue para Mart√≠n no el mito art√≠stico que es hoy para la mayor√≠a de los mel√≥manos del R√≠o de la Plata, sino un t√≠o un poco loco. Ya m√°s grande, Mart√≠n tuvo la suerte de hacerse amigo del Pr√≠ncipe y de compartir el v√©rtigo de sus shows. De todo eso habla Buscaglia en este precioso programa. Cuando lo hicimos, acababa de presentar en La Trastienda su disco El evangelio seg√ļn mi jardinero. Una joya para escuchar esta noche fresca en la que empieza febrero. Si quieren hacerlo, clickeen ac√°.

Para los que volvieron de vacaciones, tienen estas otras opciones de programas que ya estuve subiendo en las semanas anteriores:

La grieta seg√ļn Scott Fitzgerald, Gilles Deleuze, Andr√©s Calamaro verano del 2007 ac√°.

Coiffeur en vivo en nuestros estudios + Jesus and Mary chain, en mayo de 2007 ac√°.

Especial Luca Prodan 2007 ac√°.

Tom Waits, diciembre de 2008, ac√°.

Especial Andrea Prodan/ The Clash, septiembre 2015 ac√°.

Inéditos de Luca, Andrea y versiones alternativas de La hija de la lágrima acá.

Pronto volvemos a salir en vivo a la misma hora y en otra radio.

El grito

(Edvard Munch, 1893)
Visuales LXXXII


por Liliana Pi√Īeiro

Mano como garra larga que lastima y me agarra y se hunde en el medio del cielo y lo hace sangrar y la tierra que empuja hacia abajo y aspira, aspira y me miro los pies paralizados y los brazos y mi carne que quiere volar y el cielo se hunde y no acepta y soy yo la que sangro por la boca y todo se confunde en un batir de alas como un lamento largo que no acaba.

El furor del verano: los grandes diarios del domingo remplazan los análisis políticos serios por columnas humorísticas


NOTA DEL EDITOR: En l√≠nea con la nueva era pol√≠tica que empez√≥ en Argentina el 10 de diciembre pasado, dejando atr√°s los enojosos enfrentamientos entre los vecinos que promov√≠a el viejo r√©gimen, los grandes diarios han comenzado a impulsar una nueva tendencia que ya es furor: las adustas columnas pol√≠ticas, que ensombrec√≠an las ma√Īanas dominicales con l√ļgubres admoniciones que finalmente se cumplieron, han sido reemplazadas por piezas de humor. Uno de los que hicieron punta de lanza en esta tendencia es el ex-soci√≥logo Manuel Mora y Araujo, que aqu√≠ revela un manejo desopilante del sarcasmo, lo que nos hace celebrar su cambio de profesi√≥n:

REALIDAD PENDULAR

Volatilidad y dificultad

El país pasó rapidamente del proyecto K a la aceptación amplia del nuevo gobierno. Desafíos locales y globales.


por Manuel Mora y Araujo

Esta sociedad notablemente vol√°til parece hoy haber aceptado de pronto que hay otro destino posible: el de un pa√≠s normal, realmente normal, parecido a la mayor parte de los pa√≠ses del mundo que constituyen referencias para los argentinos. Volvemos a imaginarnos m√°s cerca de Europa, de Estados Unidos, de la mayor parte de los pa√≠ses de Am√©rica Latina, no de Cuba, o de Venezuela. La sociedad ha renovado un cr√©dito a esta clase empresarial que ha reemplazado la fantas√≠a de la ficci√≥n igualitarista por una expectativa de aproximaci√≥n al mundo normal, y a un presidente tranquilo que se siente c√≥modo con este mundo tal como es, que practica t√©cnicas para relajarse y habla en ingl√©s con los dirigentes del planeta, que parece saber ad√≥nde quiere ir y ad√≥nde nos lleva su gobierno, que no pelea todos los d√≠as con los enemigos del pa√≠s y con los personeros de la antipatria. Cada tantos a√Īos, esta Argentina reaparece en la escena, para pronto volver a esconderse detr√°s de la otra Argentina demandante, conflictiva, exaltada y necesitada de l√≠deres, que tan bien conocemos.

En el mundo, m√°s all√° de nuestras fronteras, el Gobierno encuentra igualmente una acogida expectante. Con excepci√≥n del caso de Venezuela, no hay en la regi√≥n expresiones hostiles al nuevo gobierno argentino. En Davos, seg√ļn lo expresa un comentarista internacional calificado, “el presidente argentino fue muy bien recibido y logr√≥ una audiencia calificada en mayor medida que otros dirigentes pol√≠ticos all√≠ presentes”. La Argentina recibe estos d√≠as muestras de buena voluntad de parte de otros gobiernos para discutir asuntos complicados pendientes y recoge expectativas favorables y buena disposici√≥n.

[Completo ac√°]

viernes, 29 de enero de 2016

No al vaciamiento del Grupo Veintitrés: festival en Parque Centenario


Con motivo del proceso de vaciamiento del Grupo Veintitr√©s, sus trabajadores organizaron un festival en Parque Centenario para este domingo 31 de enero a las 14:00 hs, con la actuaci√≥n de importantes artistas: Liliana Herrero, Chango Spasiuk, Bersuit Vergarabat, Acorazado Potemkin, Flopa, Fernando Noy, Cristian Aldana, Las Manos de Filippi y Ariel Prat, entre otros.

La empresa de Sergio Szpolski, Mat√≠as Garfunkel y Dar√≠o Richarte dej√≥ de editar las revistas 7 D√≠as y Cielos Argentinos y las ediciones de C√≥rdoba, Rosario, Mar del Plata y zonas Sur y Norte del Gran Buenos Aires del diario El Argentino. Desde noviembre dej√≥ de pagar sus sueldos a los m√°s de 60 trabajadores que hacen esos medios. Tampoco pag√≥ el medio aguinaldo y los sueldos de diciembre a los 800 trabajadores de la empresa, entre ellos quienes se desempe√Īan en Tiempo Argentino, Radio Am√©rica, el portal Infonews, Rock n’ Pop, Splendid, el diario El Argentino y los empleados de las √°reas comercial, administrativa y de limpieza.

Hace una semana Sergio Szpolski les comunicó a sus trabajadores que había vendido el diario Tiempo Argentino y Radio América al Grupo M Deluxe, propiedad de Juan Mariano Martínez Rojas, un empresario correntino dedicado a la organización de espectáculos.

Pero el conflicto no termin√≥. Los trabajadores advierten a la opini√≥n p√ļblica que, despu√©s del anuncio de la venta de Tiempo Argentino y Radio Am√©rica, contin√ļa la incertidumbre de m√°s de 500 trabajadores. 65 de ellos siguen sin cobrar sus sueldos desde noviembre y pocos cobraron diciembre. En el caso de Tiempo Argentino y Radio Am√©rica sus trabajadores siguen alertas y con eventuales medidas de fuerza hasta que el nuevo due√Īo, Mariano Mart√≠nez, cumpla con lo que prometi√≥: garantizar el pago de salarios y las fuentes de trabajo bajo las mismas condiciones laborales.

Los trabajadores de las ediciones del diario El Argentino de C√≥rdoba, Rosario y Mar del Plata y las revistas 7 D√≠as y Cielos Argentinos siguen sin recibir los sueldos de noviembre, diciembre y el medio aguinaldo. En El Argentino, se les dijo a los trabajadores verbalmente que van a quedar en la calle. En las revistas, la empresa avanza en el proceso de vaciamiento, dej√≥ ac√©falas sus redacciones y prometi√≥ un retiro voluntario paup√©rrimo a pagar en 12 meses sin garant√≠, como √ļnica salida.

Los trabajadores de Zona Norte y Sur de El Argentino se encuentran en situaci√≥n indefinida y sin respuesta por parte de la empresa. En el caso de Infonews, la empresa debe parte del medio aguinaldo. Entre los trabajadores administrativos y de maestranza, un sector todav√≠a no cobr√≥ diciembre ni el aguinaldo. A los trabajadores de El Argentino, edici√≥n Ciudad de Buenos Aires tambi√©n se les deben sueldos y aguinaldos.

En el resto de los medios del Grupo (CN23, Rock n’ Pop, Splendid y Vorterix) la empresa pag√≥ fuera de los plazos de ley los sueldos y el aguinaldo. Tampoco hay garant√≠as de que se vaya a cumplir con el pago de los sueldos de enero en tiempo y forma.

Frente a la falta de intervención del Ministerio de Trabajo, los trabajadores del Grupo 23 junto con el Sindicato de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA) mantienen la lucha por la defensa irrestricta de todos los puestos de trabajo y por el pago de todo lo adeudado.

Para seguir difundiendo este conflicto y reunir recursos, se hace este domingo el festival en Parque Centenario. Se pide a los que asistan que lleven un alimento no perecedero, para aportar al Fondo de Lucha, que es hoy el √ļnico sustento que tienen los trabajadores que no cobran desde noviembre.

Más información acá.

No a los despidos: movilización hoy a las 10 hs.


Este Viernes 29 de Enero a las 10 hs acercate a apoyar a los trabajadores despedidos de Jefatura de Gabinete de Ministros. Reclamamos tambien por el recorte a las horas extra, la persecuci√≥n ideol√≥gica y pol√≠tica, y el achicamiento del Estado. ‪#‎DespedidosJGM‬
Seguinos en Twitter: @DespedidosJGM



jueves, 28 de enero de 2016

Acampe en Plaza de Mayo: tan importantes como los que están son los que faltan, los que podrían parar la represión que Macri prepara

Por la liberaci√≥n de los presos pol√≠ticos de la Argentina macrista 

Se puede ver a MILES, Seamos Libres, CTA, CTEP, ATE, Movimiento Evita... ¿y el PJ? ¿Y los diputados del FPV que llevaron a Milagro como legisladora al Parlasur? ¿Y Scioli? ¿Sabr√° Scioli cu√°nto resonar√≠a una palabra suya en contra de la detenci√≥n abusiva de Milagro?


miércoles, 27 de enero de 2016

Ultima estación Tarantino

Rumbo a Los ocho m√°s odiados


El estreno de The Hateful Eight, la m√°s reciente pel√≠cula de Quentin Tarantino, reaviv√≥ las controversias generadas a partir de que su filmograf√≠a dio un giro pol√≠tico no previsto por su desarrollo previo. A esta altura podemos dar por hecho que existe un “segundo Tarantino” a partir de Bastardos sin gloria, la pel√≠cula en la que el click de ruptura con su obra anterior es la aparici√≥n de referencias pol√≠ticas e hist√≥ricas que no hab√≠an jugado rol alguno en su filmograf√≠a, m√°s all√° de su continua y ya aceptada remisi√≥n a la cultura pop. 

En el caso de Bastardos…, los materiales hist√≥ricos que usa son el nazismo, la segunda guerra mundial, el plan de exterminio de los jud√≠os, la invasi√≥n de Alemania a Par√≠s, y tambi√©n dos figuras hist√≥ricas concretas, Hitler y Goebbels, como personajes que no son protagonistas principales de la pel√≠cula pero alrededor de cuyo “ajusticiamiento” se organiza un fastuoso final de ribetes wagnerianos. Tarantino no hace desde entonces cine hist√≥rico, entendido esto como un g√©nero entre otros posibles; mucho menos busca una legitimaci√≥n de su prestigio autoral a trav√©s del recurso a “temas importantes”, a la manera de Spielberg cuando quiere ser tomado en serio y diluir su contribuci√≥n decisiva en la infantilizaci√≥n del business hollywoodense a partir de los 70. En cambio, Tarantino utiliza esos materiales hist√≥ricos para tramar con ellos un plus ficcional desencadenado de todo rigor historiogr√°fico, desmesura que pone en vilo la noci√≥n de espect√°culo imperante en la industria del entretenimiento al que su cine podr√≠a haberse amoldado. De esta forma resetea su imagen autoral, forjada a partir de su filmograf√≠a anterior, a la vez que interpela a su propio espectador, acomodado en su funci√≥n de consumidor de la cultura pop. La naturaleza pol√≠tica de este giro debe buscarse en el proceso de transferencia que ocurre durante la proyecci√≥n; proyecci√≥n entendida en sentido t√©cnico, pero tambi√©n en sentido psicoanal√≠tico; transferencia que es una de las funciones impl√≠citas de todo dispositivo cinematogr√°fico.

La segunda pel√≠cula de este giro pol√≠tico es Django desencadenado. El t√≠tulo es elocuente acerca de la operaci√≥n ficcional que Tarantino lleva a cabo, aunque la cr√≠tica no le prest√≥ demasiada atenci√≥n al m√ļltiple sentido que enuncia. En la pel√≠cula, la referencia hist√≥rica a partir de la cual la ficci√≥n se desencadena es el esclavismo norteamericano del siglo XIX que llev√≥ a la guerra de secesi√≥n, la emancipaci√≥n de los negros y el racismo persistente que esa guerra no resolvi√≥. Hay un evidente anacronismo en el discurso emancipatorio que el protagonista asume. Por eso, la pel√≠cula violenta su propio contexto historiogr√°fico para irrumpir en la dura actualidad sobre la que la ficci√≥n se propone operar. La operaci√≥n es compleja, porque Tarantino se vale de un personaje preexistente, Django, no una persona hist√≥rica real sino un h√©roe del spaghetti western, un metag√©nero europeo de los a√Īos 60 que se apropi√≥ de la iconograf√≠a del g√©nero por excelencia de la cultura norteamericana para ensayar sobre √©l, justo en el momento de su declinaci√≥n en Hollywood, un juego de reinvenci√≥n formal que rompi√≥ con las funciones hist√≥ricas que el western americano tuvo en su contexto originario. Tarantino desencadena a Django de su funci√≥n metagen√©rica (el spaghetti) y lo transforma en un esclavo negro liberado por un cazador de recompensas alem√°n. Django se desencadena de su estado de esclavitud y lleva a cabo un ajuste de cuentas con sus antiguos opresores. A la vez, la ficci√≥n se desencadena de sus referencias hist√≥ricas: ese ajuste de cuentas es enteramente anacr√≥nico porque s√≥lo es posible en el plano de la ficci√≥n. Su funci√≥n referencial se reduce a un m√≠nimo, al ser puesta al servicio de una intervenci√≥n desafiante de Tarantino contra el racismo persistente y larvado de su audiencia potencial. Desencadena de esta forma el tema del esclavismo del tono habitual con que Hollywood lo trata, en el que los negros son objetos padecientes de un sadismo que luce pasteurizado, filtrada una violencia corporal que el mainstream no es capaz de digerir. Por √ļltimo, Tarantino se desencadena a s√≠ mismo de su rol de mero reciclador posmoderno de g√©neros bajos y demod√©s, la pulp fiction con que se hizo c√©lebre.


Ficci√≥n, historia y espect√°culo: estas son las coordenadas del giro pol√≠tico que dio Tarantino en el tramo m√°s reciente de su obra, algo cuyo alcance no ha sido comprendido por sus fans de la primera hora, as√≠ como tampoco por una parte de la cr√≠tica cinematogr√°fica, que parece trabada en la enumeraci√≥n de las referencias reconocibles de decenas de pel√≠culas, autores y g√©neros citados: spaghetti western, blaxploitation, wu xia, Corbucci, Leone, Kurosawa, Rush Meyer, el Mandingo de Richard Fleischer, y a partir de The Hateful Eight se podr√≠an agregar el Carpenter de The thing, De Palma, Ford, Hitchcock, Friedklin, etc. Enumeraci√≥n en la que la recepci√≥n se limita a un acotado juego de trivias de las varias subculturas pop de las que Tarantino es un erudito ecl√©ctico. La trivia es la forma elemental de la intertextualidad que signa la √©poca actual de la industria de la distracci√≥n, el reciclaje permanente de materiales de consumo cultural obsolescente. El espectador iniciado en las mil variantes de los subg√©neros deviene en d√≥cil participante de un juego de resultado ya previsto: el consumo indiscriminado y febril de toda vieja mercanc√≠a reciclada como novedad. Tonto juego de gui√Īos para el consumidor cuya destreza consiste en haber perdido un n√ļmero suficiente de tardes frente al Cine de Superacci√≥n si la edad se lo permiti√≥; si no, en descargar montones de pel√≠culas y acumularlas en su archivo cin√©filo; o, en su defecto, hacer un curso acelerado a trav√©s de Wikipedia y Youtube o, m√°s pretenciosamente, ir a buscar en los blogs correctos: formas de consumo ir√≥nico que desplazan la necesidad y el placer de pensar cada obra en su singularidad.

Es cierto que la irrupci√≥n del propio Tarantino en los 90 contribuy√≥ a imponer este modo de lectura de sus pel√≠culas en particular y del cine en general. Es innegable que los di√°logos de los personajes de sus primeras pel√≠culas indicaron un modelo interpretativo emulable. Detr√°s del comienzo fulgurante de Reservoir dogs y Pulp Fiction, de una originalidad y una potencia est√©tica arrolladoras, vino una plaga de langostas en forma de pel√≠culas, spots publicitarios, afiches, canciones, revistas, estudios culturales, programas de radio y de tv que hicieron de la trivia uno de los rasgos t√≠picos de la distracci√≥n contempor√°nea. Al mismo Tarantino la divulgaci√≥n de este gesto le sirvi√≥ como estrategia de marketing para imponer su propia marca: se volvi√≥ "el mago de la trivia", as√≠ como en otra √©poca Hitchcock fue "el mago del suspense". En un momento, la potencia con que Tarantino irrumpi√≥ en los 90 pareci√≥ diluirse en el magma vintage, con el tramo m√°s inocuo y previsible de su filmograf√≠a, conformado por Jackie Brown, Kill Bill y Death Proof.

Pero resulta que Tarantino devino no solo una marca sino tambi√©n un autor cinematogr√°fico. Rutinariamente se entiende que un autor es alguien que repite ciertos gestos est√≠listicos y tem√°ticos, “obsesiones” que facilitan la tarea interpretativa de la cr√≠tica y en un nivel masivo, constituyen un argumento de venta de tickets a un p√ļblico que ya sabe lo que va a comprar (de hecho, surgieron espectadores y comentadores tarantinescos). El √©xito comercial de Tarantino sent√≥ las bases de un posible ocaso art√≠stico que lo conducir√≠a a la irrelevancia. En el cine norteamericano hay cada vez menos autores, algunos de los que quedan tienden a desdibujarse para seguir en carrera (suele pasarle a Scorsese, Burton o Van Sant en sus momentos flojos), o a recluirse en los m√°rgenes para mantener su libertad (Lynch, De Palma), o volverse fantasmas errantes de una gloria perdida demasiado prematuramente (Coppola, Carpenter). La inmensa mayor√≠a de las pel√≠culas que hoy se estrenan exhiben un look impersonal dise√Īado por equipos de t√©cnicos en funci√≥n de demandas industriales. De pocos directores norteamericanos actuales puede decirse que viendo apenas una o dos secuencias es posible reconocer su mirada personal y no un m√©todo de producci√≥n en serie. De Tarantino puede decirse que es un autor porque su mirada est√° sellada en cada plano de su cine. Pero un autor cinematogr√°fico no es solo esa marca personal. Hay algo m√°s dif√≠cil de lograr: una pulsi√≥n interna de la obra a resignificarse, una expansi√≥n de su capacidad de producir sentidos y un trabajo con las formas en el que el autor pone en tensi√≥n sus propios l√≠mites y los del cine mismo. Autores de ese tipo son, por poner ejemplos diferentes, Hitchcock, Godard o Fassbinder. En sus primeras pel√≠culas no qued√≥ sentada una esencia autoral permanente, sino que necesitaron toda su filmograf√≠a para trabajar su capacidad de reinvenci√≥n hasta llegar a ser lo que son. 

A partir de su sexta pel√≠cula y en las dos siguientes, Tarantino dio una vuelta de tuerca en la que fue capaz de pensar su autor√≠a y cuestionar el l√≠mite que le impon√≠a ajustarse al lugar que le hab√≠an asignado. Su giro hist√≥rico, el que da lugar al “segundo Tarantino” del que habl√© al principio, es la transfiguraci√≥n de sus procedimientos previos al servicio de una autoconciencia pol√≠tica. No digo que empieza a tratar temas “importantes” y a someterlos a sus procedimientos preformados, sino que exige a su obra una capacidad para pensarse a s√≠ misma y en su relaci√≥n con el espectador.

En esa exigencia Tarantino desnaturaliza su talento y su sapiencia pop y se historiza, es decir, se distancia del punto de inicio en el que apareció y fue aceptado y pone en entredicho los dispositivos que posibilitan tal tipo de consumo cultural, tal clase de películas y tal especie de espectadores. Ese giro no le hace renunciar a su vocación espectacular, ni a su talento de escritor de diálogos y de director de actores -muchos de esos actores hicieron los papeles de su vida en esas películas-, ni a su excepcional destreza para estirar el tempo dramático, ni a su prodigiosa imaginación para poner escenas extensas e intensas y resolverlas con gracia.

El giro que hizo no lo llev√≥ a renegar de ese habilidad para convertir cada una de sus pel√≠culas en un gran espect√°culo. A lo que en sus tres √ļltimas pel√≠culas se arriesg√≥ es a forzar los l√≠mites de la noci√≥n com√ļn de espect√°culo cinematogr√°fico, a trabajar esa noci√≥n por dentro, para exigirse nuevas posibilidades. El riesgo es descolocarse: desorientar a sus espectadores, pedirles m√°s de lo que creen que pueden, fastidiarlos con desplazamientos que requieren una mirada compleja y reflexiva que no suprime el placer sino lo diversifica y adem√°s lo interroga.


Al final de Bastardos… la c√°mara se coloca en un punto de vista en el que la mirada del espectador se al√≠nea con la subjetiva de un personaje al que le dibujan una cruz esv√°stica en la frente. La poscici√≥n- espectador va a ser retomada con nuevas modulaciones en Django… y en The Hateful Eight. En todos los casos se trata de una experiencia placentera de la representaci√≥n de la violencia en la pantalla, de la consumaci√≥n de diversas especies de venganza que esa violencia satisface, de la ficci√≥n como mecanismo de permiso para desencadenar la violencia con que se goza, de la violencia formal que es requerida para que el cine actualice esa violencia. 

En esta reinvenci√≥n, Tarantino retorna a las cuestiones constantes del cine norteamericano: la venganza violenta o la justicia, el l√≠mite incierto que las separa y el goce que proporciona ver c√≥mo esta violencia se consuma ante nuestros ojos pueden encontrarse en una enorme cantidad de pel√≠culas, autores o simples directores norteamericanos de diversa √©poca y cala√Īa. No de qu√© tratan sus pel√≠culas sino c√≥mo lo hacen es lo que diferencia a Tarantino de Clint Eastwood, de John Ford, de Martin Scorsese o de Michael Winner, por poner solo unos ejemplos bien dis√≠miles. Tarantino lleg√≥ a asumir un v√≠nculo belicoso con (contra) esa tradici√≥n. Para ser un autor norteamericano tuvo que salirse de su territorio y nutrirse con pel√≠culas y directores de distintas procedencias: Italia, la nouvelle vague, Hong Kong, Fassbinder, Jap√≥n exceden en su heterogeneirdad la cinefilia pulp a la que se lo reduce. Su cosmopolitismo, caracter√≠stico de la era global, le dio la posibilidad de negar y mantener en una unidad m√°s compleja su americanismo.

Violencia y espectáculo, venganza y goce: la forma en que él articula estos pares desconcierta a espectadores y a críticos, para los que sería más tranquilizador, menos inquietante, que Tarantino eliminara las tensiones que desestabilizan su cine. Demasiado articulado, excesivamente verbal para reducirlo a puro entretenimiento, demasiado violento y placentero para tomarlo en serio, su obra se mueve hacia lugares incómodos. Como toda obra que valga la pena, desafía al espectador tanto como al crítico a que sospechen de su manual de instrucciones.

Es sobre estas premisas que propongo pensar su más reciente película, The Hateful Eight, en mi próxima nota.

[continuar√°]

martes, 26 de enero de 2016

¿Contra Menem est√°bamos mejor?


Eduardo Balustein hace una pregunta: Contra Menem, ¿est√°bamos mejor? ¿Se daba este alucinante fen√≥meno psicosocial de baj√≥n an√≠mico generalizado... "entre nosotros"?

Mi respuesta:

No, no est√°bamos mejor sino m√°s desorientados. Ven√≠amos de la debacle alfonsinista, que fue una larga agon√≠a. Y Menem era peronista, lo cual lo hac√≠a m√°s desconcertante. Nuestra sensaci√≥n actual de agobio tiene que ver con que tenemos un registro reciente, muy vivo todav√≠a, de la posibilidad opuesta a la que estamos atravesando, lo llevamos en el cuerpo y se resiste con fuerza a lo que hoy pasa, nos exige que no lo olvidemos. 

Conocemos cada gesto, cada palabra, cada falacia y cada truco ret√≥rico del macrismo antes de que se ejecute. A la opresi√≥n le agregamos la conciencia de la opresi√≥n, lo cual lo hace m√°s angustioso. 

Pero hay algo m√°s. Lo inquietante no es Macri. Creo que sus torpezas pol√≠ticas a poco andar sugieren una declinaci√≥n posible de su estrellato. Es un burgu√©s inculto y brutal, algo idiota tambi√©n, y eso nos humilla. No puedo afirmar si va a seguir cometiendo tantos errores innecesarios como para que en pocos meses un 80% del pa√≠s lo est√© puteando. Menem era un pol√≠tico m√°s refinado, eso explica que haya gobernado el pa√≠s durante 10 a√Īos. Argentina es un pa√≠s dif√≠cil. 

Y los Kirchner se colaron por una hendija en 2003. Un golpe de azar a nuestro favor. Quizás la sociedad no había hecho lo suficiente para merecerlo. Los contornos del kirchnerismo se van a ver más claros cuando termine de definirse la aventura macrista. El fondo constante de todas estas configuraciones es la sociedad civil que somos y que no terminamos de conocer.

A m√≠ lo que me inquieta, m√°s que la previsible vulgaridad burguesa de Macri, es ver emerger de las sombras en las que anduvo escondida durante mucho tiempo a esa sociedad que apoy√≥ a Videla. Lo que espanta es que ahora podemos unir muchos lazos que parec√≠an sueltos: ¿c√≥mo hab√≠a sido posible que una sociedad "tan civilizada como la nuestra" se hubiera dejado gobernar por Videla, Massera, Viola, Galtieri? 


Lop√©rfido, un personaje parido por el alfonsinismo, ahora puede animarse a proclamar en voz alta su negacionismo: los desaparecidos no fueron 30.000, dice, sabiendo perfectamente que no es el ŇĄumero lo que est√° en disputa, como cuando los neonazis dicen que los jud√≠os muertos en los campos de concentraci√≥n no fueron 6 millones: no es el n√ļmero lo que est√° en disputa.  Lop√©rfido es el director art√≠stico del Teatro Col√≥n y ministro de cultura de Santa Mar√≠a de los Buenos Aires. Alguna vez fue director del Centro Cultural Rojas donde actuaba Batato Barea. Luego form√≥ parte de la mesa chica de De La R√ļa, fue el que lo llev√≥ al programa de Tinelli. He ah√≠ una continuidad. No creo que a nadie se le pase por alto, solo que nos resistimos a admitir que Lop√©rfido es el pa√≠s normal.


Lo verdaderamente feo que ahora estoy viendo es que emerge la sociedad que apoy√≥ (y no solo temi√≥ o consinti√≥) a la dictadura. Los golpes militares no fueron anomal√≠as de la historia argentina, las dictaduras son fruto de ese pa√≠s normal que hasta hace poco o√≠amos pedir que les devolvamos. Esto que escribo no es algo inaudito: ya lo dec√≠amos. Pero ahora estamos sinti√©ndolo. Hay una base social que reclama la represi√≥n, el racismo, el desprecio clasista, la humillaci√≥n. El ni√Īo proletario de Lamborghini es literatura realista. Lo est√°n haciendo a los gritos, en la tele, cada noche. Esa fiereza arrebatada nos descoloca. La posibilidad de que el fascismo se vuelva hegem√≥nico. Todav√≠a no lo es, podr√≠a llegar a serlo, o tal vez los errores pol√≠ticos autoinflingidos por la patota del Cardenal Newman o un experimento econ√≥mico fallido impidan que llegue a serlo. Lo que nos angustia es estar en vilo en ese lapso donde las cosas no terminan de definirse.

domingo, 24 de enero de 2016

La grieta, modelo 2007

Scott Fitzgerald, Gilles Deleuze, Andrés Calamaro: un programa de colección de La otra.-radio para escuchar clickeando acá


Muy pronto va a volver a emitirse La otra.-radio en vivo, en nuestro querido horario de los domingos a medianoche, en otra radio que oportunamente anunciar√©. Mientras tanto seguimos con la pr√°ctica de subir al blog cada domingo a √ļltima hora un programa de colecci√≥n de nuestros primeros a√Īos. Esta vez es un programa que hicimos en verano de 2007, cuando La otra.-radio no hab√≠a cumplido siquiera un a√Īo y duraba solo una hora. Estamos solo Maxi Diomedi y yo, con Carmen Cuervo en la producci√≥n, por lo que infiero que es de febrero de ese a√Īo. Desde el inicio del ciclo tuvimos la idea de hacer programas que cruzaran a personajes a veces distantes, pero que era posible vincular con un eje tem√°tico. Los protagonistas de este programa fueron Francis Scott Fitzgerald, Gilles Deleuze y Andr√©s Calamaro. Y el hilo conductor es "La grieta", que en 2007 ten√≠a resonancias diferentes a las actuales.

Dice Scott Fitzgerald en The Crack up

Febrero de 1936

Evidentemente toda vida es un proceso de demolici√≥n, pero los golpes que llevan a cabo la parte dram√°tica de la tarea —los grandes golpes repentinos que vienen, o parecen venir, de afuera—, los que uno recuerda y le hacen culpar a las cosas, eso golpes que, en momentos de debilidad, habla a los amigos, esos golpes no hacen patentes sus efectos de inmediato. Hay golpes que vienen de adentro, que uno no nota hasta que es demasiado tarde para hacer algo con ellos, hasta que se da cuenta de modo definitivo de que en cierto sentido ya no volver√° a ser un hombre tan sano. El primer tipo de demolici√≥n parece producirse con rapidez, el segundo tipo se produce casi sin que uno lo advierta, pero de hecho se percibe de repente.

...Y me rompí como un plato viejo.

Me di cuenta de que en esos dos a√Īos, con objeto de preservar algo —tal vez un sosiego interior, tal vez no—, me hab√≠a apartado de todas las cosas que acostumbraba amar, que cada acto de la vida, desde lavarse los dientes por la ma√Īana hasta la cena con un amigo, se hab√≠an convertido en un esfuerzo. Comprendi que durante largo tiempo no me hab√≠an gustado personas ni cosas, sino que s√≥lo segu√≠a con la vacilante y vieja pretensi√≥n de que me agradaban. Incluso comprend√≠ que mi amor hacia los que me eran m√°s cercanos se hab√≠a convertido s√≥lo en un intento de amar, que mis relaciones informales —con un editor, un vendedor de tabaco, el hijo de un amigo —eran solamente lo que yo recordaba de antes que deb√≠an ser, de otros dias. En el mismo mes llegaron a molestarme cosas tales como el sonido de la radio, los anuncios de las revistas, el chirrido de las v√≠as de tren, el muerto silencio del campo —sent√≠a desprecio ante la blandura humana, y de repente (si bien secretamente) sent√≠a hostilidad hacia el esfuerzo—, odiaba la noche en la que no pod√≠a dormir y odiaba el d√≠a porque se encaminaba hacia la noche. Ahora dorm√≠a sobre el lado del coraz√≥n, porque sab√≠a que cuanto m√°s pronto lo cansara, aunque fuera un poco, m√°s pronto llegar√≠a esa bendita hora de la pesadilla que, como una catarsis, me permitir√≠a encarar mejor el nuevo d√≠a.


Dice Gilles Deleuze en Lógica del sentido, "Porcelana y Volcán":

«Evidentemente, toda vida es un proceso de demolici√≥n». Pocas frases resuenan tanto en nuestra cabeza con este ruido de martillo. Pocos textos tienen este irremediable car√°cter de obra maestra y de imponer silencio, de forzar un asentimiento aterrado, como la novela corta de Fitzgerald. Toda la obra de Fitzgerald es un √ļnico desarrollo de esta proposici√≥n y sobre todo de su «Evidentemente». ¿Qu√© pas√≥ exactamente?

(...) Por supuesto que sucedieron muchas cosas, tanto en el exterior como en el interior: la guerra, la quiebra financiera, un cierto envejecimiento, la depresi√≥n, la enfermedad, la p√©rdida del talento. Pero todos estos accidentes ruidosos ya produjeron sus efectos en su momento; y no ser√≠an suficientes por s√≠ mismos si no socavaran, si no profundizaran algo de toda otra naturaleza y que, por el contrario, no ha sido puesto de manifiesto por ellos sino a distancia y cuando ya es demasiado tarde: la grieta silenciosa. «¿Por qu√© hemos perdido la paz, el amor, la salud, una cosa tras otra?» Hab√≠a una grieta silenciosa, imperceptible, en la superficie, √ļnico Acontecimiento de superficie como suspendido sobre s√≠ mismo, planeando sobre s√≠, sobrevolando su propio campo. La verdadera diferencia no est√° entre lo interior y lo exterior. La grieta no es ni interior ni exterior, est√° en la frontera, insensible, incorporal, ideal. Con lo que sucede en el exterior y en el interior tiene relaciones complejas de interferencia y cruce, de conjunci√≥n saltarina; un paso aqu√≠, otro paso all√≠, a dos ritmos diferentes: todo lo que ocurre de ruidoso, ocurre en el borde de la grieta y no existir√≠a sin ella; inversamente, la grieta no prosigue su silencioso camino, no cambia de direcci√≥n seg√ļn las l√≠neas de menor resistencia, no extiende su tela sino bajo el golpe de lo que ocurre. Hasta el momento en que los dos, el ruido y el silencio, se unen estrechamente, continuadamente, en el crujido y el estallido del fin, que ahora significa que todo el juego de la grieta se ha encarnado en la profundidad del cuerpo, a la vez que el trabajo del interior y del exterior ha distendido sus bordes.

(...) Cuando Fitzgerald habla de esta grieta metaf√≠sica incorporal, cuando encuentra en ella, a la vez, el lugar y el obst√°culo de su pensamiento, la fuente y la desecaci√≥n de su pensamiento, el sentido y el sinsentido, es porque ha efectuado la grieta en el cuerpo con todos los litros de alcohol que ha bebido. Cada uno arriesgaba algo, ha ido lo m√°s lejos posible en este riesgo, y extrae de ah√≠ un derecho imprescriptible. ¿Qu√© le queda al pensador abstracto cuando da consejos de sensatez y distinci√≥n? ¿Hablar siempre de la herida de Bousquet, del alcoholismo de Fitzgerald y de Lowry, de la locura de Niestzsche y de Artaud, permaneciendo en la orilla? ¿Convertirse en el profesional de estas charlas? ¿Desear solamente que los que recibieron estos golpes no se hundan demasiado? ¿Hacer investigaciones y n√ļmeros especiales? ¿O bien ir uno mismo para ver un poquito, ser un poco alcoh√≥lico, un poco loco, un poco suicida, un poco guerrillero, lo justo para alargar la grieta, pero no demasiado para no profundizarla irremediablemente? Donde quiera que se mire, todo parece triste. En verdad, ¿c√≥mo permanecer en la superficie sin quedarse en la orilla? ¿C√≥mo salvarse salvando la superficie, y toda la organizaci√≥n de superficie, incluidos el lenguaje y la vida? ¿C√≥mo alcanzar esta pol√≠tica, esta guerrilla completa?


Me agarró la lucidez total
y quiero perderme un poco.
Para no ser un recuerdo
hay que ser un reloco.

Lo dijo Peralta Ramos
y lo transcribió Martínez,
y lo leí y tengo mala memoria
pero lo aprendí,
de acuerdo y poco a poco.

Para no ser un recuerdo
habr√° que ser un reloco.
Y quién te va a perdonar
no hacer exactamente lo mismo.
Todos los abismos est√°n
prohibidos o mal vistos,
es lo mismo.

Es s√°bado a la noche,
apenas me enteré, eso calculo.
No veo la televisión ni disimulo,
vos estar√°s rasc√°ndote el culo.
Yo no hago nada m√°s
que lo que me corresponde
y es verdad, hago demasiado
a veces del otro lado.

Debo ser un bohemio,
una especie de otro milenio,
un maldito que pasó a la acción armada,
fue un desastre o no pasó nada.
Es otra cosa que el tiempo dejar√° enterrada.

Vuelvo por Cabildo
como cuando era potrillo,
no uso color amarillo, pero brillo
a cambio de algo por determinar.
Otro contrato sin firmar,
y sin hogar y sin soportar una cocina,
pero el tiempo no se termina.
Y queda gasolina y futuro,
el futuro.

El presente es duro,
se presenta
con su chicle de menta,

Verano 2007: Oscar Cuervo, Maxi Diomedi. Productora: Carmen Cuervo. Operador: Miguel. Lo podés escuchar ahora mismo clickeando acá.

Rechazo a la declaración de emergencia en seguridad

Documento de los grupos Acuerdo por la Seguridad Democr√°tica y Convergencia, firmado por Verbitsky, Sarlo, Garr√©, Arslani√°n, P√©rez Esquivel, Taiana, Binner, Sol√°, Gargarella, Artaza, Abal Medina, Svampa y Donda, entre otros



Referentes de la cultura, la pol√≠tica, organizaciones sociales y organismos defensores de los derechos humanos emitieron un documento en el que rechazan los t√©rminos de la declaraci√≥n de emergencia en seguridad decretada por el gobierno de Macri. La cr√≠tica, publicada ayer en la p√°gina web del Acuerdo por la Seguridad Democr√°tica, re√ļne a personas de posiciones pol√≠ticas muy diversas, como Le√≥n Arslanian, Horacio Verbitsky, Beatriz Sarlo, Nilda Garr√©, Marcelo Sa√≠n, Adolfo P√©rez Esquivel, Jorge Taiana, Eduardo Valdes, Hermes Binner, Felipe Sol√°, Mart√≠n Becerra, Eduardo Rinesi, Roberto Gargarella, Pablo Alabarces, Juan Gabriel Tokatlian, Leonardo Grosso, Dante Caputo, Juan Sasturain, Carlos Gabetta, Mempo Giardinelli, Maristella Svampa, Gabriel Puricelli, Nito Artaza, Juan Manuel Abal Medina y Victoria Donda, entre otros.


El Poder Ejecutivo Nacional declaró la emergencia en seguridad a través de un decreto que, sin apoyarse en diagnósticos claros, pone en marcha medidas que profundizan las peores tendencias en materia de políticas de seguridad. Para dar respuesta a demandas sociales legítimas, otra vez se realizan anuncios efectistas pero ineficaces, con el agravante de que en esta oportunidad la escalada punitiva llega a habilitar una pena de muerte encubierta.

El decreto expresa un enfoque que considera que el narcotr√°fico es “la principal amenaza a la seguridad de los argentinos” y lo transforma en la explicaci√≥n de los problemas relacionados con el delito y la violencia. As√≠ se intenta justificar que para detener el ingreso de drogas declaradas ilegales al territorio nacional es necesario un estado de emergencia que habilita medidas excepcionales. Sin tener ning√ļn diagn√≥stico, la emergencia hace foco en la frontera norte como causa principal de los problemas del narcotr√°fico y decide concentrar all√≠ los recursos con un enfoque de corte militarista. Ya se ha demostrado que este camino no tiene capacidad para desarmar el complejo mercado de las drogas ilegales, ni su tejido con las instituciones estatales involucradas en las redes de ilegalidad. En cambio, sobran pruebas de su capacidad para incrementar los niveles de violencia y las violaciones a los derechos humanos.

El decreto caracteriza al narcotr√°fico como una violaci√≥n a la soberan√≠a nacional e inscribe a las pol√≠ticas para enfrentarlo en el modelo de las “nuevas amenazas” que EEUU prescribe para Am√©rica Latina pero que no aplica en su propio territorio. Asimilar el narcotr√°fico a una agresi√≥n militar extranjera lo coloca por encima de otros delitos tanto o m√°s violentos como la comercializaci√≥n ilegal de armas de fuego. Como consecuencia de este paradigma, se le atribuyen a las Fuerzas Armadas nuevas facultades para intervenir en cuestiones de seguridad p√ļblica y no de defensa nacional. Esta decisi√≥n produce un quiebre en la distinci√≥n entre seguridad interior y defensa nacional que ya se hab√≠a debilitado en el gobierno anterior.

Las FF.AA. no se limitar√≠an ahora a controlar el espacio a√©reo sino que tambi√©n tendr√°n la potestad de derribar aviones que no se identifiquen, sin necesidad de consultar a las autoridades pol√≠ticas para hacerlo. Esta medida es inconstitucional desde el momento en que constituye una pena de muerte sumaria encubierta, en contradicci√≥n con el Pacto de San Jos√© de Costa Rica, con jerarqu√≠a constitucional. Las experiencias internacionales han demostrado que la intervenci√≥n militar contra el narcotr√°fico no produce ning√ļn efecto beneficioso, s√≥lo contribuye a una escalada de la violencia.

La emergencia no reconoce las principales deficiencias del sistema de seguridad como la falta de profesionalizaci√≥n y de reforma de las fuerzas policiales para que dejen de ser un engranaje fundamental de los mercados ilegales ni la degradaci√≥n de los sistemas penitenciarios y las deplorables condiciones de detenci√≥n. En lugar de ello, se habilitan una serie de procedimientos de excepci√≥n para aumentar el n√ļmero de efectivos policiales y dotarlos de mayor poder de fuego. Por ejemplo, se autoriza la convocatoria a personal retirado, medida que ya ha sido adoptada reiteradas veces y que no aporta nada positivo, pero que desprofesionaliza a las fuerzas de seguridad. Estos cuerpos policiales reforzados, que mantienen los mismos problemas de violencia y corrupci√≥n, son luego destinados a operativos de saturaci√≥n en barrios pobres, sumando un problema m√°s a las situaciones cotidianas de violencia que se viven en algunos de estos barrios. Al mismo tiempo, la declaraci√≥n de emergencia habilita al poder ejecutivo a incrementar los gastos en tecnolog√≠a y armamento y debilita los sistemas de control para las contrataciones estatales.

La declaración de emergencia se presenta como una estrategia unilateral e ineficaz que tiene más de impacto comunicacional que de política consensuada, técnicamente eficaz, sustentable en el tiempo y evaluable por sus resultados.

La declaraci√≥n de emergencia no propone medidas capaces de afectar el funcionamiento de los mercados ilegales como por ejemplo fortalecer el control del lavado de activos provenientes del narcotr√°fico que atraviesan el sistema financiero. Al mismo tiempo, los nombramientos en la unidad encargada de elaborar estas pol√≠ticas no parecen ir en el sentido de incrementar el control. Tampoco se han dado a conocer medidas para intervenir en la relaci√≥n promiscua entre f√ļtbol y pol√≠tica, fen√≥meno √≠ntimamente vinculado al narcotr√°fico y a los cr√≠menes mafiosos. Para promover una verdadera pol√≠tica de Estado para enfrentar los complejos fen√≥menos del delito y la violencia no es posible dejar de lado la necesidad de profesionalizar las instituciones policiales y el sistema de Inteligencia. Al mismo tiempo, deber√≠a jerarquizarse el trabajo preventivo territorial, en particular con los j√≥venes y los ni√Īos.

Las pol√≠ticas de seguridad en general y de drogas en particular, deben surgir de diagn√≥sticos rigurosos y de un enfoque de seguridad democr√°tica. La emergencia en seguridad declarada por el Poder Ejecutivo es otra oportunidad perdida para dar un debate serio sobre las formas en que un estado democr√°tico debe abordar los problemas del delito y la violencia. Diversos espacios pol√≠ticos, sociales y acad√©micos, entre ellos el Acuerdo de Seguridad Democr√°tica y el grupo Convergencia, venimos planteando que la obligaci√≥n del Estado de dar seguridad a los ciudadanos debe realizarse en el marco de principios democr√°ticos, a partir de acuerdos pol√≠ticos y sociales amplios que eviten medidas demag√≥gicas e ineficaces. Estos acuerdos deben avanzar en el dise√Īo e implementaci√≥n de pol√≠ticas de corto, mediano y largo plazo, orientadas a encontrar soluciones perdurables a las demandas sociales en materia de seguridad.

Grupo coordinador Acuerdo de Seguridad Democr√°tica y Convergencia: Le√≥n Carlos Arslanian, Alberto Binder, Gast√≥n Chillier, Enrique Font, Gabriel Kessler, Gustavo Palmieri, Mar√≠a Victoria Pita, Marcelo Sa√≠n, Sof√≠a Tiscornia, Paula Litvachky, Marcela Perelman, Manuel Tufr√≥, Agust√≠n Colombo Sierra, Nicol√°s Comini, Enrique del Percio, Ernesto L√≥pez, Juan L√≥pez Chorne, Pablo Mart√≠nez, Jos√© Paradiso, Ra√ļl S√°nchez Antelo, Luis Tibiletti, Juan Gabriel Tokatlian, Jos√© Mar√≠a V√°squez Ocampo.

Horacio Verbitsky, Beatriz Sarlo, Nilda Garr√©, Adolfo P√©rez Esquivel, Felipe Sol√°, Jorge Taiana, Eduardo Valdes, Hermes Binner, Rafael Gentili, Leonardo Grosso, Dante Caputo, Rut Diamint, Carlos Acu√Īa, Victoria Donda, Gabriel Puricelli, Juan Manuel Abal Medina, Nito Artaza, Paula Alicia Ciciliani, Juan Pablo Cafiero, Roberto Gargarella, Germ√°n Montenegro, Alicia Pierini, Manuel Garrido, Eduardo Rinesi, Ana Jaramillo, Hern√°n Pati√Īo Mayer, Humberto Tumini, Juan Sasturain, Carlos Gabetta, Mempo Giardinelli, Maristella Svampa, Paula Canelo, Khatchik Derghougassian, Pablo Bergel, Marcelo Leiras, Mar√≠a Esperanza Casullo, Gabriel Anitua, Hugo Spinelli, Andrea Catenazzi, Silvia Guemureman, Virginia Manzano, Sebasti√°n Pereyra, M√°ximo Sozzo, Esteban Rodr√≠guez Alzueta, Alberto Schprejer, Mario Pecheny, Jos√© Garriga Zucal, Natalia Berm√ļdez, Alejandra Otamendi, Mart√≠n Becerra, Juan Tapia, Pablo Alabarces, Alberto Bovino, Ileana Arduino, Jorge Ceballos, Roberto Cipriano, Victor Mendibil, Gabriel Ganon, Alejandro Grimson, Lila Caimari, Diego Tati√°n, Susana Morales, Magdalena Brocca, Natalia Federman, Alfredo Lazzeretti, Graciela Cousinet, Federico Masso, Isaac Rudnik, Edy Binstock, √Āngela Oyhandy, Juan Carlos Manoukian, Gabriel Bombini, Eduardo Tavani, Pablo Sem√°n, Cecilia Ales, Daniel Lvovich, Mar√≠a Marta Bunge, Norberto Alay√≥n, Daniel Badenes, Diego Sztulwark.

Asociación por los Derechos Civiles (ADC), Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), ANDHES, Asociación Pensamiento Penal (APP), Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Colectivo Habitar Argentina, Colectivo de Investigación y Acción Jurídica (CIAJ), Comisión Provincial por la Memoria de la Provincia de Buenos Aires (CPM), Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia (ILSED), Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP), Intercambios Asociación Civil, Programa Universidad y Cárcel (Universidad Nacional de Córdoba), Xumek, Organización Barrial Tupac Amaru, Instituto de Investigación y Experimentación Política (IIEP).

Siguen las firmas…

Se reciben adhesiones enviando mail a consultas@cels.org.ar

s√°bado, 23 de enero de 2016

Ni siquiera las palmeras nos pudieron salvar de las llamas





La mano derecha hacia Dios,
la mano izquierda sostiene las joyas,
lo juro,
maldigo a la Luna
te me llevó la marea
estas arrugas en mi frente
no son líneas de bronceado
ni los ojos hinchados por el agua salada
(la vida en la playa)
el sol quemó mis ojos verdes,
demasiado frío este tramo de enero
no es natural.

La mano derecha en la tuya,
la mano izquierda sostiene el vaso
cuando esa flor de la jungla se abre,
y cae al piso
no trates de cortarla
las arrugas en tu frente no son líneas de bronceado
ni ojos hinchados por el agua salada (la vida en la playa)
el sol quemó tus ojos verdes,
demasiado frío este tramo de enero
no es natural.

Voy a rebelarme, voy a rebelarme
pero no es natural.
Yo trato y trato
esto est√° creciendo demasiado.
No soy un candidato para vos.
No es difícil de saberlo.

Esto no va bien
pero estamos bajo las palmeras
creyendo que el sol debe estar
en alg√ļn lugar detr√°s de estas palmera,
con todo el infierno que estamos viviendo,
al menos tuvimos las palmeras
para darnos sombra entre rayos de luz,
pero ni siquiera las palmeras
nos pudieron salvar de las llamas
persiste el verano. 

Frank Ocean posteó una captura de pantalla del fin de semana en el que apareció la letra de una nueva canción que está escribiendo, posiblemente titulada "Summer Remains". Después subió el vídeo de él tocando la canción.

viernes, 22 de enero de 2016

Rios










Fotografías de Lara Seijas

“El r√≠o del ser… que se pliega en la ribera.”

Roberto Bola√Īo, Sucio, Mal vestido

Los retratos y los cielos fueron tomados en algunas costas del Delta. Las personas fotografiadas son isle√Īas: un trabajador de la lancha colectiva, un hombre que se qued√≥ dormido a la vuelta de su trabajo, una nena que mira el atardecer por la ventanilla, otro que se refresca un d√≠a de mucho calor. Todos esperan cruzar del otro lado de la orilla.

Jornada nacional de lucha por la liberación de Milagro Sala y en defensa de los trabajadores

Contra la criminalización de la protesta social


La Red de Organizaciones Sociales de Jujuy convoca hoy a una jornada nacional de lucha por la libertad de Milagro Sala, respaldada por organizaciones sindicales como las dos CTA, ATE, movimientos sociales y agrupaciones políticas kirchneristas y de izquierda, entre otros.


Manifestación sobre 500 rutas nacionales: por la liberación de Milagro Sala y en defensa de los trabajadores de la Economía Popular

La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) participa hoy viernes 22 de enero de las más de 500 manifestaciones a nivel nacional, exigiendo la inmediata libertad de Milagro Sala.

Desde la CTEP sostenemos que la detención de una de las principales dirigentes sociales y actual diputada del Parlasur constituye un claro caso de persecución política y criminalización de la protesta social. Milagro Sala está presa por luchar.

Asimismo, la CTEP tambi√©n denuncia que el conjunto de pol√≠ticas econ√≥micas y sociales aplicadas por Gobierno Nacional apuntan a producir el desgaste del cooperativismo y perjudicar los derechos de los trabajadores de la Econom√≠a Popular. Un claro ejemplo de esto fue el incumplimiento del compromiso suscrito en Navidad de 2015 por representantes del Ministerio de Desarrollo Social, relacionado con el pago del Aguinaldo Social para los trabajadores de las Cooperativas Argentina Trabaja, el otorgamiento de un aumento del 40% de los ingresos por cada compa√Īero/a beneficiario/a y la planificaci√≥n participativa y autogestionada de las obras de infraestructura.

En reclamo por la inmediata liberación de Milagro Sala y por el respeto a los derechos de los trabajadores de la Economía Popular, la CTEP convoca a sumarse a las manifestaciones simultáneas en las principales rutas del país.

¡ Libertad a Milagros Salas!

¡SI TOCAN A UNO, NOS TOCAN A TODOS!

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Jornada nacional por la libertad de Milagro Sala desde las 7.30 h con corte en Corrientes y Callao

En el marco de una jornada nacional de lucha por la libertad incondicional de Milagro Sala y contra la criminalizacíón de la protesta social, distintas agrupaciones de trabajadores, estudiantiles y partidos políticos de izquierda comenzarán con un corte que se realizará a partir de las 7.30 h en Callao y Corrientes.

La diputada nacional Myriam Bregman, que participará de esta acción, declaró que "la detención de Milagro Sala tiene como objetivo aterrorizar a los trabajadores que salen a luchar contra los miles de despidos que hay en todo el país y a quienes van a luchar para recuperar el salario perdido por la devaluación y la inflación. Por eso hay que luchar por su libertad más allá de que no tengamos nada que ver con su orientación política".

Por su parte, el legislador porte√Īo Patricio del Corro manifest√≥ que "venimos por la libertad incondicional de Milagro Sala, pero tambi√©n por el desprocesamiento de los m√°s de cuatro mil luchadores que tienen causas penales y por la derogaci√≥n de las leyes antiterroristas y toda legislaci√≥n represiva que viene del anterior Gobierno y que ahora ser√° utilizada para amedrentar al pueblo trabajador".

jueves, 21 de enero de 2016

Y un día la cana te volvió a requisar en el colectivo

Emergencia de Seguridad P√ļblica


Hay una responsabilidad colectiva por la degradación de la vida que el gobierno macrista va acentuando cada día. Es una responsabilidad transversal que se agrava cuando el sujeto dispone de información y del tiempo vacante para conseguirla. Un gobierno como el que la sociedad argentina decidió darse en noviembre pasado no encarna simplemente un "giro al centro", una supresión del "relato K", mientras la estructura socioeconómica del país sigue más o menos igual. El descenso cotidiano se siente más rápido cuanto menos guita tengas o cuanto más te involucres en el problema. Los métodos de evasión son costosos en billetes y en economía psíquica.

"Te vamos a dejar todo lo que ten√©s y te vamos a dar m√°s, yo quiero que vos seas feliz" dec√≠a Macri con tono evang√©lico en el tramo verbal de su campa√Īa, cuando hab√≠a que decir al menos algo. Antes de eso, en la fase ic√≥nica, su proselitismo no dec√≠a nada, te mostraban al candidato mirando a los ojos de los ancianos de piel agrietada, tomando mate con un morocho o acariciando a unas nenas pobres.

En el sector menos politizado de la población, el que se gana lo que va a comer con 14 horas de trabajo, se trataba de penetrar con un mensaje consolador, prometiendo "un cambio", apostando al malestar en la cultura que nunca falla, o suponiendo la falta de registro del país "normal" al que se proponía volver, carencia atribuible al simple hecho de haber nacido después de que todo eso pasó.

En la peque√Īo-burgues√≠a ilustrada, peor a√ļn, en aquella que guarda cierta formaci√≥n emancipatoria por haber ido a los colegios correctos, en los que aprendi√≥ qu√© fue la dictadura, qu√© sangre cost√≥, c√≥mo fue la sujeci√≥n al poder financiero trasnacional para la historia argentina, con cu√°ntos muertos termin√≥ aquello, en ese sector de las clases medias no existe la posibilidad de alegar inocencia en el momento de haber adoptado el gesto descontra√≠do de leer los fen√≥menos de la lucha de clases como lo har√≠a un comentador sarc√°stico y equidistante. 

No hay equidistancia. 

Hay una corrosi√≥n de la comunidad que el comentador ir√≥nico consinti√≥ al alzarse de hombros y no vivir la disputa pol√≠tica como una tragedia que atraviesa su vida, sino como una ocasi√≥n para mostrarse ingenioso en un tuit o para escribir por encargo una columna en un portal de la derecha que lo dejara bien parado con sus amigos y con unos honorarios razonables. He visto a las mejores mentes de mi generaci√≥n (es un decir) departir jocosamente con el Coronel Gonorrea. Ah√≠ el crimen pol√≠tico cuyos frutos estamos empezando a percibir configura la abyecci√≥n del c√≥mplice.

Todos los d√≠as te despert√°s con una noticia nueva en la que te avisan que viv√≠s en una comunidad peor que ayer, que las posibilidades se angostan. Primero deval√ļan y aumenta la leche, despu√©s echan a un locutor, al d√≠a siguiente echan a un empleado p√ļblico, esa misma tarde te avisan que por un tiempo no te van decir a cu√°nto asciende la inflaci√≥n, al otro d√≠a amenazan a un obrero que no pida aumento porque puede perder el trabajo, un d√≠a despu√©s en una provincia de esas que quedan lejos de ac√° un gobernador pone a sus amigos en la Corte provincial y acto seguido encarcelan a una dirigente de una organizaci√≥n social, mientras en la tele debaten a los gritos si es correcto decir que todos los cabezas son sucios y vagos. 

Y as√≠ en dos meses viv√≠s en medio de una mierda de la que no te hac√©s cargo. 

M√°s adelante, dentro de unos a√Īos nadie se va a acordar de que te alzaste de hombros cuando todo empez√≥ a suceder y vos sab√≠as para qu√© lado iba la cosa.

El que trabaja 14 horas se da cuenta al toque de que la comida est√° m√°s cara y que tiene que trabajar m√°s (mientras tenga trabajo) o comer menos. Sus hijos registran esa mengua en el est√≥mago pero todav√≠a no en la conciencia. Reconstruir la cadena de causas que lo empujan a estar peor, a comer peor y a ser temido por el peque√Īo-burgu√©s que se lo cruza en una esquina es algo que lleva una cantidad de a√Īos.

El peque√Īoburgu√©s que tiene miedo que el negrito lo asalte pero desarroll√≥ una insensibilidad para dejarse forrear por el que tiene m√°s guita todav√≠a puede comer casi lo mismo, est√° de vacaciones y se densenganch√≥ unas semanas del estr√©s del pa√≠s "sobrepolitizado": recortar√° alg√ļn consumo si es necesario. Uno y otro a partir de hoy pueden ser requisados por las fuerzas de seguridad. La tendencia a la austeridad no viene sola: tambi√©n te meten el dedo en el orto para ver qu√© llev√°s ah√≠ adentro, te hacen abrir el facebook para ver qu√© poste√°s, te piden documentos porque pasaste a ser sospechoso de narco, de militante, de √Īoqui o de terrorista.

Bienvenidos al país normal. Vos lo hiciste posible, te daba lo mismo, no habías nacido, estabas cansado de discutir o de pensar cómo se defienden las conquistas sociales y de quién tenés que cuidarte. Si estás de este lado de la línea, vas a pedir que la policía te proteja del negro que acecha. Si quedaste del otro, el negro sos vos.

Si fuiste lo suficientemente sarc√°stico, eso se te impregn√≥ en el alma y vas a tener que ir borroneando tu conciencia para volverte cada vez m√°s jodido. Si ten√©s talento literario, capaz te encargan una columna de opini√≥n en √Ď o en La Naci√≥n

El decreto del Poder Ejecutivo que estableci√≥ la Emergencia de Seguridad P√ļblica ayer deja abierta la posibilidad de que las fuerzas de seguridad puedan revisar cualquier equipaje o bulto que lleve una persona en todo tipo de transporte comercial. La medida se podr√° aplicar en los micros o trenes de corta y media distancia. La requisa incluye la identificaci√≥n de su propietario, poseedor, tenedor o despachante, seg√ļn se especifica.

miércoles, 20 de enero de 2016

El régimen avanza contra el estado de derecho

Persecución de opositores, censura y participación de las FFAA en la seguridad interior


Durante la √ļltima campa√Īa electoral, las promotoras y promotores del PRO parados en las esquinas debajo de sombrillas amarillas explicaban a los transe√ļntes que las bases de su programa de gobierno eran "unir a los argentinos, lograr la pobreza cero y luchar contra el narcotr√°fico". Un mes y diez d√≠as despu√©s estos prop√≥sitos un poco difusos pueden empezar a contrastarse con hechos concretos. El macrismo no dej√≥ de producir hechos a un ritmo arrollador, contando con que el verano tiende a encontrar a la sociedad civil con las defensas bajas, y a los otros poderes de la Rep√ļblica en receso. Si se repasan los diciembres y eneros de la √ļltima d√©cada, se ver√° que la derecha mantuvo siempre un activismo muy alto. La diferencia es que ahora que est√° en el gobierno da la sensaci√≥n de que ese activismo no tiene contrapesos.

¿Este comienzo arrollador responde a ocurrencias espasm√≥dicas del gobierno? ¿O hay algo as√≠ como un dise√Īo pol√≠tico detr√°s del asalto al poder que comenz√≥ el 10 de diciembre a la hora 0 cuando el establishment dio abruptamente por terminado el mandato de Cristina Kirchner mediante una cautelar?

Entiendo que s√≠, que el plan est√° dise√Īado como un mix de gestos grandes y peque√Īos, de marketing y decisionismo econ√≥mico duro, de disposiciones simb√≥licas y materiales que apuntan a establecer un corte dr√°stico, un cambio de r√©gimen y no un per√≠odo de alternancia democr√°tica, como enga√Īosamente lo present√≥ durante a√Īos la oposici√≥n medi√°tica que hostig√≥ al gobierno anterior.

La cautelar que convirtió en calabaza a Cristina e inauguró el interregno de Pinedo fue ejecutada por un Poder Judicial que restauró en pocas horas su subordinación sin fisuras al poder de facto, es decir a la clase de los más ricos. Macri llegó al gobierno con una diferencia de apenas el 2% sobre su rival, pero a partir de entonces se comportó como si hubiera depuesto al kirchnerismo a consecuencia de una insurrección. Esa primera movida judicial cautelar abolió de un saque toda retórica sobre la división de poderes y el respeto a las instituciones.

Lo que siguió se puede resumir en una serie de acciones de retórica parca, sentido unívoco y propósito disciplinador. Voy a enumerar una serie de items no por el sentido de fondo que los orienta sino por las imágenes que trasmitieron:

- CEPO: La primera medida. Eliminación y/o baja de las retenciones. Devaluación y caída abrupta del salario (medido tanto en pesos como en dólares); es decir, una potente transferencia de recursos de los que tienen menos a los que tienen más, presentada como una liberación, la liberación del cepo.

- SABBATELLA: Deposici√≥n de instituciones y funcionarios mediante decretos, cuya anterior legitimidad se sustentaba en el sistema legal. Aguad dijo: "una ley del Congreso no puede limitar la voluntdad del presidente". Algunos decretos simples y otros de necesidad y urgencia, seg√ļn conviniera en cada caso, dieron por terminado el ordenamiento de medios de comunicaci√≥n que hab√≠a pasado por todas las instancias institucionales para erigirlo. Macri lo borrr√≥ de un plumazo. Esa vocaci√≥n arrasadora se condens√≥ en la expulsi√≥n de Sabbatella y la derogaci√≥n irregular de la Ley de Servicios de Comunicaci√≥n Audiovisual. Fue a la vez un premio a Clar√≠n y un anticipo de c√≥mo se empezar√≠a a proceder.

- COLONIZACI√ďN DE LA CORTE: El nombramiento  por decreto de dos jueces de la Corte sin respetar el m√©todo constitucional es la exhibici√≥n m√°s desnuda del avasallamiento institucional que desmiente cualquier ideario republicano anteriormente declamado. La se√Īal: esto ya no es una Rep√ļblica. Un Aguad judicial podr√≠a haber dicho "ninguna divisi√≥n de poderes puede limitar la voluntad del Presidente" y en cierta forma lo que dijo para la Ley de Medios vale para todo lo dem√°s tambi√©n. Este paso todav√≠a no est√° consumado totalmente. Lorenzetti se allan√≥ gustoso, Maqueda cumple la funci√≥n del helecho en la mesita ratona y Highton de Nolasco es el obst√°culo con modales franceses. Entre ellos y el Senado se define el grado de subordinaci√≥n judicial a la voluntad del Supremo en las pr√≥ximas semanas.

- REPRESI√ďN: Se anunci√≥ un protocolo para encarar la protesta social, pero no hizo falta ponerlo en marcha cuando la Bonarense empez√≥ a aplicarlo de hecho y con creces en una marcha de estatales despedidos en La Plata. Desde el gobierno provincial se adujo que se trat√≥ de un desborde policial cuya directiva no sali√≥ del poder pol√≠tico. La diferencia es abstracta: ning√ļn funcionario policial que haya participado en esa represi√≥n perdi√≥ su cargo. La se√Īal de largada ya se dio.

- GRASA: Prat Gay, con el lenguaje tosco y despectivo de un gerente maltratador de su personal, dijo eso de cortar "la grasa de los militantes". Es la manera como el CEOpoder presenta la ola de despidos de empleados estatales, que a la vez funciona como luz verde para que los privados corten su propia "grasa". Estas cosas se dicen cuando se cuenta con impunidad social para hacerlo. Todo parece indicar que pasará un buen tiempo hasta que esa impunidad se agote y la frase y los despidos aparezcan como los ultrajes de clase que son. "Unir a los argentinos" no está verificándose. La lucha de clases, no "la grieta", es lo que la gran burguesía está reavivando.

- ENDEUDAMIENTO: En la misma conferencia, Prat Gay reconoci√≥ sin matices el derecho de los buitres, Griesa y los me too a recibir lo que pretenden, dando por terminada la pol√≠tica nacional de resistir las presiones del poder financiero internacional. Al decirlo su Ministro de Hacienda, la Naci√≥n se endeud√≥ autom√°ticamente en al menos 10 mil millones de d√≥lares, que pueden llegar al doble cuando se redondeen las cuentas con los amables caballeros Hold Outs con los que el gobierno anterior se mostr√≥ rudo. Termin√≥ el proceso de desendeudamiento transitado a lo largo de una d√©cada, que hab√≠a contado incluso con importantes apoyos internacionales que tomaban la reestructuraci√≥n argentina como un caso testigo universal. La gr√°cil aceptaci√≥n del Ministro de Hacienda compromete a futuras generaciones. El Estado necesitar√° endeudarse no para tener inversiones productivas sino para pagar deuda e intereses de deuda indefinidamente.

- V√ćCTOR HUGO: Se trata de algo m√°s que la rescisi√≥n del contrato de un periodista por parte de un medio privado. Su expulsi√≥n manu militari simboliza el derribo fulminante del m√°s notorio comunicador cr√≠tico del nuevo r√©gimen. La ejecuci√≥n qued√≥ en manos de unos oscuros ejecutivos pero detr√°s est√° la voluntad del Presidente que no puede ser limitada por ning√ļn contrato. El silenciamiento de VHM condensa al de otros medios y comunicadores m√°s vulnerables. Que V√≠ctor Hugo, una instituci√≥n radial en s√≠ mismo, alguien cuya potencia se construy√≥ antes e independientemente del kirchnerismo, haya sido desalojado a los empujones de su programa de 30 a√Īos significa que ning√ļn comunicador a lo largo del pa√≠s con menos espaldas que las suyas est√° firme en su puesto. Lo que se hizo con √©l, se trasmite, se har√° m√°s f√°cil y con menor repercusi√≥n con cualquier otro.

- MILAGRO SALA: Un ícono de un poder popular cuyo surgimiento y crecimiento fue también previo al kirchnerismo, pero que terminó sumándose a ese proyecto. Como Víctor Hugo, Milagro encarcelada, la primera presa política de la Argentina macrista, es una amenaza no solo a la Tupac, sino a todas las organizaciones populares a lo largo del país. Diputados nacionales que ayer lograron ingresar a entrevistarla en su lugar de detención denuncian las condiciones ultrajantes en que se halla. Lo que se hizo con ella, también sin fundamento jurídico y con prepotencia ejecutiva ostentosa, se puede hacer con cualquier otro dirigente social con peso específico menor.

- DOS DEMONIOS: El Ministro de Justicia recibi√≥ en la Ex ESMA al Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus V√≠ctimas (Celtyv). Los partidarios de los administradores de los campos de concentraci√≥n de la dictadura volvieron al espacio que hab√≠a sido recuperado por Kirchner y los organismos de DDHH para la democracia. Es por ahora un peque√Īo avance en direcci√≥n de la teor√≠a de los dos demonios (en el mejor de los casos) que veremos c√≥mo sigue. El decreto que hoy declara la "emergencia en seguridad" impone de facto la pena de muerte en el pa√≠s, mediante la habilitaci√≥n del derribo de aviones "sospechosos" de participar en el narcotr√°fico, sin que medie orden judicial alguna. El sistema de garant√≠as jur√≠dicas se adelgaza dram√°ticamente sin participaci√≥n del Poder Legislativo. El decreto habla imprecisamente de combatir "los delitos complejos, el crimen organizado y el narcotr√°fico" y da injerencia a las FFAA en el terreno de la seguridad interna, violando la Ley de Seguridad Interior. Con una tipificaci√≥n penal imprecisa, ¿podr√≠a criminalizarse la protesta social como "delito complejo" o "criminalidad organizada?

NISMAN Y CRISTINA: Hay quienes creen que existe la voluntad del gobierno de reorientar la investigaci√≥n sobre la muerte de Nisman para incriminar a Cristina Kirchner. Si esta posibilidad se verificara, se redondear√≠a el dise√Īo de una oposici√≥n ac√©fala y de un peronismo "blanco" como alternativa puramente formal.

- BALCARCE. El perro en el sillón, el baile en el balcón, la baja de cuadros de patriotas latinoamericanos, los animales en los billetes: al lado de todo lo anterior parecen tonterías distractivas, pero son reformulaciones simbólicas que evidencian que el nuevo régimen requiere su propio relato, un borrón en la historia, una negación de las continuidades incluso de la clase que está en el poder y un regodeo provocativo en la banalidad. Mientras los familiares de los genocidas son recibidos en la Ex ESMA, no son las efigies de la derecha histórica sino unos animalitos duranbarbescos los que irrumpen en la iconografía oficial.

¿Y del otro lado?

Escarceos. El campo popular parece aturdido por la resoluci√≥n con que la clase dominante ejerce el poder. El candidato del FPV no hizo valer el 49% que obtuvo en noviembre, sino que abdic√≥ la representaci√≥n de sus votantes. Scioli tampoco se pronunci√≥ contra la detenci√≥n de la diputada del Parlasur Milagro Sala por la lista que √©l encabez√≥. Parece m√°s preocupado por revisar el efecto que un pronunciamiento as√≠ podr√≠a tener en las encuestas, aun cuando no estamos en a√Īo eleccionario. El peronismo se debate entre profundizar su tradici√≥n emancipatoria, "adecentarse" como partido colaboracionista de la CEOgobernabilidad o enfrascarse en internas de duraci√≥n incierta. La burocracia sindical medita si presiona por mantener sus prebendas dirigenciales (el dinero de las obras sociales) o tratar de dar cuenta de su rol de representantes de sus trabajadores. Se trata de una dirigencia vieja y enviciada, que parece haber agotado toda su combatividad en la defensa de los trabajadores mejor remunerados, dado que su principal bandera no fue la preservaci√≥n del empleo ni el combate de la precarizaci√≥n laboral, sino el aumento del m√≠nimo no imponible. ¿La burocracia se asumir√° como la parte plebeya de la clase explotadora? Un error del gobierno de Cristina fue que su ruptura con Moyano no condujera a pol√≠tica sindical alguna. M√°s all√° de los gordos, hay un sindicalismo atomizado que tendr√≠a que ser hoy el principal basti√≥n de la resistencia al r√©gimen. 

Las plazas de autoconvocados y las afiliaciones masivas para participar en una inminente elecci√≥n interna del PJ son movimientos incipientes, inorg√°nicos, promisorios y fr√°giles para tomar la posta de la continuidad hist√≥rica de la identidad peronista emancipadora y de resistencia al r√©gimen. No sabemos ni cu√°nto llevar√° ni c√≥mo resultar√°n estos intentos, que se nutren de la extensa memoria de lucha popular, las asambleas del 2000 y la conciencia ganada durante los doce a√Īos kirchneristas. All√≠ reside el poder, todav√≠a no medido, de Cristina Kirchner. Pero dado el caracter urbano y de clase media de estas plazas revela su fragilidad. Sin trabajadores organizados, la resistencia con aguante no tiene destino.