martes, 30 de abril de 2013

Cine escrito - Debate en la Feria del Libro

Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. ZONA FUTURO


Diálogo entre revistas de cine argentinas y mexicanas. Un encuentro de publicaciones clásicas y recientes para pensar los modos de abordar la crítica cinematográfica en América Latina.
Cu√°ndo: ma√Īana mi√©rcoles 01 de mayo de 2013. 18:00 a 19:00 hs.

Participan Abel Mu√Īoz (editor de IC√ďNICA, la revista de la Cineteca de M√©xico),Emilio Bernini (Kil√≥metro 111), Oscar Cuervo (La Otra), Diego Trerotola (El Amante) y Hern√°n Rosselli y Julieta Mortati (editores de la revista LAS NAVES).

D√≥nde: Stand Zona Futuro, pabell√≥n Ocre. Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, La Rural. Ingresos: Avda. Cervi√Īo 4474.

Como a ti mismo

A 200 a√Īos del nacimiento de Soren Kierkegaard
El hijo (dirigida por los hermanos Dardenne) 
Proyección y debate con Mónica Giardina y Oscar Cuervo




Al principio de El hijo (Le fils, Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne, B√©lgica, 2002) vemos a Olivier, hombre de clncuenta y pico, anteojos, enfundado en mameluco azul y encorsetado. Anteojos, mameluco y corset hacen de su cuerpo un bloque que se mueve de manera brusca por los pasillos de un establecimiento. Bruscos son tambi√©n los movimientos de la c√°mara que lo sigue. El verbo est√° empleado en sentido literal. La c√°mara de los Dardenne va siguiendo a Olivier apenas unos pasos detr√°s, lo que nos obliga a ver casi siempre su nuca; es decir: nos impide observar el rostro de Olivier para descubrir los motivos de su extra√Īo comportamiento. Pronto sabremos que √©l esp√≠a obsesivamente a Francis, un adolescente que va a una escuela de carpinter√≠a en la que Olivier es instructor. Como el planteo cinematogr√°fico de los Dardenne es muy riguroso, nunca a lo largo de todo el film abandonar√° el seguimiento de Olivier, lo que nos produce una extra√Īa inquietud, como si de pronto adviti√©ramos que el cine est√° destinado a fracasar cuando intentamos comprender a un personaje por sus movimientos exteriores. El arte de los Dardenne es admirable no tanto por aferrarse de modo obcecado a este punto de vista, sino porque esa insistencia nos permitir√°, llegado el caso, ser contempor√°neos de una revelaci√≥n extraordinaria.

No conviene contar casi nada de lo que esa cámara desasosegada nos va a ir revelando paso a paso. Olivier y Francis saben cada uno de ellos sólo una parte acerca del vínculo que los une. El espectador sabe menos que ambos. El film es el proceso en el que todos -Olivier, Francis y nosotros- iremos aprendiendo, cada uno lo suyo. El hecho de que Olivier sea el severo instructor de carpintería de este grupo de jóvenes entre los que está Francis trasmite al film una ética del aprendizaje serio y humilde. El trabajo con la madera, la forma en que las manos humanas dialogan con la resistencia, las rugosidades y la pesantez de la materia, tiene una cualidad física que impregna a la obra, como la película oliera a madera. Sobre esa fisicidad los Dardenne enhebran un sentido metafísico y finalmente religioso (en esto son aprendices aplicados de Robert Bresson).

En muchas pel√≠culas los personajes saben un secreto que al ser revelado nos produce sorpresa. En otras, el espectador se da cuenta de algo antes que los personajes (el t√≠pico ejemplo de Hitchcock, donde vemos una bomba a punto de estallar mientras los personajes conversan de temas triviales), lo que nos sumerge en un angustioso suspenso. En El hijo no hay nada de eso, porque lo que est√° por verse (no encuentro otra expresi√≥n m√°s precisa para describir el estilo cinematogr√°fico de los Dardenne) es algo que permanece en la incertidumbre. Ni sorpresa ni suspenso: es el misterio de la libertad humana a la que ni Dios puede anticiparse.

El punto de vista se sit√ļa en el estricto presente en el que las cosas est√°n a punto de ocurrir; mejor dicho: en el instante en el que las decisiones se van a tomar. Lo que est√°n por hacer Olivier y Francis es filmado en presente continuo (lo mismo podr√≠a decirse de los protagonistas de La promesa y Rosetta, los dos films anteriores de los Dardenne). En el dep√≥sito Olivier est√° pensando, lo mira a Francis mientras examina las maderas, va a decirle algo, se lo dice, le dice... Se trata de una concentraci√≥n de la atenci√≥n m√°xima y a la vez fr√°gil, porque lo que ellos est√°n a punto de hacer ocurre en un instante fugaz pero tiene un peso infinito. La mirada de los Dardenne no acomoda la c√°mara para que en una posici√≥n se vean prolijamente los movimientos y reacciones de los actores, sino que corre desesperada detr√°s de ellos. Para eso, cuenta con unos "modelos" (seg√ļn la terminolog√≠a bressoniana) dif√≠ciles de olvidar: Olivier (Olivier Gourmet) y Francis (Morgan Marinne) no son exactamente grandes actores, sino presencias poderosas: hay momentos en que los no hacen nada o hacen algo trivial, como comer un sandwich o llevar unas tablas, pero la vibraci√≥n que se produce entre ellos alcanzar√≠a para alimentar de energ√≠a el√©ctrica a diez ciudades como Buenos Aires.

El viernes a las 19:00 veremos El hijo y haremos un debate, con la participación de Mónica Giardina (doctora en filosofía), en la semana del bicentenario del nacimiento de Soren Kierkegaard. Encontramos entre el cine de los Dardenne y la obra del pensador danés conexiones que permiten iluminarlos recíprocamente (ampliaremos). En Biclioteca Kierkegaard, Carlos Calvo 257.

lunes, 29 de abril de 2013

Lo que Macri, el represor, destruyó, lo reconstruímos: es ahora, depende de vos


El mural fue demolido. Las personas que lo hicieron no.

Militancia


Organizaciones del Borda, Movilización a la legislatura

Concentramos este martes a las 11:00 hs. en la estatua de Don Quijote en Av. de Mayo y 9 de Julio.

Exigimos:

- No al Centro Cívico, derogación del acuerdo Pro-K

- Mantenimiento del uso en Salud de los terrenos del hospital, cumplimiento de las leyes 448 de CABA y 26.657 de Nación.

- En contra de la represión.

- Juicio político a los responsables: Chaín, Montenegro y Macri.

Frente de Artistas del Borda
Cooperanza Salud Mental Colectiva
Pan del Borda

Postdata del editor:  Alguien que haya visto ayer a Lanata, ¿me puede decir si hizo un informe sobre la represi√≥n en el Borda?

domingo, 28 de abril de 2013

Imágenes paganas: la canción, no la película

El post Bafici VI



Con esta canci√≥n me gustar√≠a rescatar mi recuerdo de Federico Moura, despu√©s de haber visto la muy floja pel√≠cula que Cucho Constantino le dedic√≥ a Virus y que pudimos ver hace poco en el BAFICI. Evidentemente el arte de Moura est√° muy lejos de la sensibilidad de Constantino, que toma todas las decisiones equivocadas para contar esta historia. Los momentos ficcionales son innecesarios, filmados para colmo en clave de un erotismo berreta, antit√©tico del refinamiento de Moura. La traducci√≥n en clave heterosexista adem√°s contradice la intenci√≥n pol√≠tica de Federico quien, en el clima represivo y machista de la Argentina de los primeros 80, quiso deso√≠r los consejos de su discogr√°fica y exponer una sutil sensibilidad gay que transgred√≠a los c√≥digos usuales del rock argentino. Las im√°genes que Constantino crea para acompa√Īar estas canciones invitan a cerrar los ojos para poder seguir disfrutando la m√ļsica de Virus. 

El documental tampoco le dedica una m√≠nima atenci√≥n a las diversas etapas de la discograf√≠a de la banda ni al an√°lisis de sus letras. Varios de los personajes largamente entrevistados cumplieron un rol irrelevante en la historia de Virus y en cambio se le dedica muy poco espacio a otros que fueron decisivos, como Roberto Jacoby. Cucho Constantini hab√≠a tenido una muy buena aproximaci√≥n al arte de Miguel Abuelo en Buen d√≠a, d√≠a. Pero en esa pel√≠cula se notaba el amor que el director le profesaba al m√ļsico. No es el caso de Im√°genes Paganas.

s√°bado, 27 de abril de 2013

Borda: Loca represión

Las balas de la Metropolitana dejaron un tendal de heridos. Tiraban al cuerpo a unos pocos metros de distancia. No hubo muertos de casualidad.



por Guillermo Villalobos
Fotografías bajo licencia: CC BY-NC-ND 3.0 - M.A.f.I.A.

Entraron de madrugada. Cientos de polic√≠as de uniforme onda Robocop y otros tantos de civil rompieron los candados y ocuparon el Taller n√ļmero 19 que estaba siendo protegido por los trabajadores del Borda desde hace meses. En ese taller los internos del hospital aprend√≠an carpinter√≠a para poder tener un oficio una vez que fueran dados de alta. Poco a poco fueron llegando los trabajadores para defender este espacio del Hospital Neuropsiqui√°trico. La respuesta fue represi√≥n con balas de goma, gas pimienta y palazos. Cobraron los laburantes, los internados, los de ATE, los legisladores, los periodistas, los fot√≥grafos, los cronistas, los m√©dicos, los enfermeros, los diputados, los militantes y los que nos acercamos a apoyar la lucha de los que defienden ese pedacito de estado.

Dejaron un tendal de heridos y detenidos.

Tiraban al cuerpo a unos pocos metros de distancia.

No hubo muertos de casualidad.

Hay pacientes del Hospital que tuvieron que ser asistidos por los golpes recibidos.

Palos y tiros para terminar demoliendo con topadoras un galpón escuela que quedó reducido a un montón de escombros.

Macri se victimiza luego de cagarnos a palos a todos y no se hace cargo de la represi√≥n brutal que orden√≥. Hab√≠a no mas de diez encapuchados que tiraban piedras, repudiados por la gran mayor√≠a de los presentes y que, como siempre, terminan d√°ndole argumentos a estas bestias para cargar con sa√Īa contra todos los que est√°bamos repudiando la destrucci√≥n del espacio p√ļblico. Todo esto suced√≠a a la vista de las personas internadas que miraban horrorizadas.

Eran im√°genes del 2001, de ese pasado violento donde movilizarse era arriesgarse a perder la vida.

Los locos no son los que estan internados en el Borda, no. Locos, represores e hijos de la dictadura son los que lastiman a la gente para quedarse con un pedazo del Estado dentro del predio de un hospital que se cae a pedazos. Hace muchos a√Īos que se viene denunciando un proyecto inmobiliario del gobierno de la ciudad que intenta “modernizar” la zona sur lo que en la pr√°ctica implica el traslado hacia la provincia de los sectores de menores recursos que viven en esa zona. Macri gobierna para los “blancos” que tienen guita y la idea es desalojar el predio que ocupan el Infanto Juvenil, el Borda y el Moyano, 30 manzanas, y construir en su lugar edificios caros para la gente de su clase. Para los internados la propuesta es externarlos y que Dios los ayude.

Doscientos ochenta millones se van a gastar para construir la sede del gobierno de la ciudad y en el hospital no hay gas para cocinar y calentarse durante el invierno. Es obvio que Macri, Vidal y Rodr√≠guez Larreta, responsables de la represi√≥n, tienen la protecci√≥n de los grandes medios para poder reprimir, ya lo demostraron en la sala Alberdi del Teatro General San Martin. Y tambi√©n es obvio que esto es lo que har√≠an si gobiernan el pa√≠s, destruir el Estado y reprimir a la poblaci√≥n. Esto ya lo vivimos y por eso me parece imprescindible acompa√Īar la movilizaci√≥n que los trabajadores del Hospital van a realizar el pr√≥ximo martes en la sede de gobierno que encabeza este millonario que solo piensa en facturar.

“Estos tipos estan mas locos que yo”, me dice uno de los muchachos internados mientras nos fum√°bamos un faso en la puerta del Hospital. Los dos nos re√≠mos de su cuerda ocurrencia.

El martes los trabajadores del Borda junto con todas las organizaciones que los acompa√Īan realizar√°n una marcha a la jefatura de gobierno de la ciudad para repudiar la brutal represi√≥n ordenada por el dialoguista Mauricio.

------------------------------------------------------------------------------------


Los pacientes deambulan entre los escombros y los enfermeros intentan contenerlos

Los internos del Hospital José Borda deambulaban esta noche en los alrededores del Taller Protegido demolido tras la represión de la Policía Metropolitana y los enfermeros intentaban contenerlos y consolarlos. (continuar leyendo acá)

El video de FM La Tribu que documenta la brutal represión macrista

viernes, 26 de abril de 2013

Hoy no habrá cacerolazos en repudio a la represión macrista en el Borda: por eso Macri sigue doblando la apuesta represiva


Interno del Hospital Borda herido de 21 disparos de balas de goma durante la represión de la Policía Metropolitana. Fotografía bajo licencia: CC BY-NC-ND 3.0. M.A.f.I.A.


Que Macri es un facho lo sabemos desde siempre.
Pero también sabemos que estamos en una ciudad que consiente estas represiones.
La Metropolitana reprimi√≥ en los √ļltimos meses a los vecinos y vendedores de Parque Centenario. Y ya lo hab√≠a hecho en los talleres protegidos del Borda.
Hace apenas semanas el macrismo reprimi√≥ salvajemente a los integrantes de la Sala Alberdi. Usaron balas de plomo. La oposici√≥n al macrismo, salvo honros√≠simas excepciones, no hizo nada para impedirlo. Y esto incluye al kirchnerismo porte√Īo y a los sindicatos municipales. Ninguna fuerza importante repudi√≥ la represi√≥n en la Alberdi porque las v√≠ctimas no eran militantes de ning√ļn partido. Incluso muchos bromearo con que eras "hippies sucios". Merecer√≠an acaso por eso las balas de plomo, ¿cierto?
Macri no solo tiene cobertura mediática, sino cobertura política por parte de su oposición: él mismo lo recuerda en el sexto tuit que aquí se reproduce. "La Ley que autoriza fue aprobado [sic] por otros bloques además del PRO". Se refiere a la construcción del Centro Cívico.

Hoy no habr√° cacerolazos, marchas, etc. Los porte√Īos se muestran indiferentes e incluso complacientes a esta pol√≠tica represiva. Dos de cada tres porte√Īos votaron a este energ√ļmeno para que gobierne durante ocho a√Īos a la ciudad m√°s culta y sofisticada de Sudam√©rica.
Si todos lo dejamos subir la apuesta, todos somos responsables.

Buenos Aires da asco.

La Tribu Noticias:
Repudiamos la represi√≥n impulsada por el Gobierno de la Ciudad a trav√©s de la Polic√≠a Metropolitana en el Hospital Borda. Entre lxs heridxs est√° nuestro compa√Īero de FM La Tribu Patricio Tejedor, quien recibi√≥ cinco balazos de goma y por suerte ya se encuentra bien. Nuestra solidaridad con todos lxs heridxs. Libertad a lxs detenidxs. Que el Gobierno de la Ciudad cumpla con la ley de salud mental 448. Ninguna pol√≠tica p√ļblica se puede implementar a balazos.

REPRESI√ďN EN EL BORDA / MAFIA REPORTA:
Un fotógrafo de nuestro equipo fue herido con balazo de goma en una pierna. Repudiamos la represión y nos solidarizamos con los trabajadores de prensa agredidos y detenidos.

El artista popular

Pablo Dacal presenta El corazón es el lugar, su nuevo disco, en La otra.-radio




El artista popular - Pablo Dacal y las Guitarras del tiempo.

Paseo por la calle
San Telmo, Buenos Aires
a pie o en bicicleta,
en bondi, taxi, subte o tren.

Si alguno me saluda
ya no tengo duda
estoy metido en este baile
vine para continuar
la vida del artista popular
que no tiene lugar
no tiene principio
no tiene ataduras ni final
puede terminar
pero su canción no callará.

Si afuera hay una guerra
cantamos en la fiesta
de cumplea√Īos, casamiento
y hasta defunción.

Mientras vamos andando
te escucho y voy silbando
le puse melodía a la función
en que un actor pidió
la vida del artista popular

que no tiene lugar
no tiene principio
no tiene ataduras ni final
puede terminar
pero su canción no calla.

Este domingo a la medianoche en La otra.-radio, Pablo Dacal presenta su nuevo disco, El Corazón es el lugar. FM La Tribu. 88,7. Online.

jueves, 25 de abril de 2013

El aborto: entre el crimen y el derecho


Macri en una intervención desesperada

por Laura Klein *

Hace unos d√≠as vi un graffiti en la calle que me cort√≥ el aliento. Quiz√° llevaba semanas all√≠. Se refer√≠a a Macri y a sus desgraciadas relaciones con el aborto no punible. “Macri: que Dios le d√© a tus hijas el doble de lo que le hac√©s a la mujer que pide abortar”, escribi√≥ alguien en una pared de la Ciudad.

Necesité revisar los diarios para recordar cómo habían sido exactamente las cosas en el caso al que la pintada hacía alusión: quién había hecho qué, en qué momento, quiénes eran responsables y de qué, a ver si esto me ayudaba a procesar el impacto que me causó el graffiti.

Comparto con ustedes una breve cronología de los hechos con todos sus incidentes:

El 1¬ļ de octubre, con un embarazo de nueve semanas, una mujer se presenta en la guardia del Hospital Ramos Mej√≠a. All√≠ cuenta que hab√≠a sido capturada por una red de trata de personas el pasado 26 de julio en una vivienda del barrio de Belgrano, adonde hab√≠a concurrido atra√≠da por la promesa de conseguir un trabajo como auxiliar de limpieza en cl√≠nicas y sanatorios que result√≥ en secuestro. Obligada a prostituirse, encerrada en alg√ļn lugar de la provincia de Chubut, s√≥lo hac√≠a unos d√≠as, el 29 de septiembre, hab√≠a logrado fugarse de su cautiverio. Como consecuencia de las reiteradas violaciones, estaba embarazada. Se inform√≥ de la situaci√≥n a la Oficina de rescate y acompa√Īamiento a personas damnificadas por el delito de trata del Ministerio de Justicia y a la Unidad fiscal de asistencia en secuestros extorsivos y trata de personas. La mujer, de 32 a√Īos y tres hijos, solicit√≥ la interrupci√≥n de este embarazo. Justo la semana anterior, el 28 de septiembre, y cumpliendo con lo dispuesto por la Corte Suprema en marzo de este a√Īo, la Legislatura porte√Īa hab√≠a reglamentado la realizaci√≥n de los abortos no punibles en la Ciudad. Amparados y obligados por esta legislaci√≥n, los m√©dicos establecieron fecha y hora para practicar el aborto: el martes 9 de octubre a las 8. Sin embargo, algo sucedi√≥ en la v√≠spera: la mujer fue v√≠ctima de un escrache en su domicilio y a la ma√Īana siguiente otro frente al hospital donde se iba a realizar el aborto. Y no fueron s√≥lo manifestaciones de repudio. La Asociaci√≥n Pro Familia hab√≠a presentado una medida cautelar que fue aceptada por la jueza Myriam Rust√°n de Estrada el mismo martes 9 de octubre (el viernes se hab√≠a presentado a otro juez y hab√≠a sido rechazada) y el aborto se suspendi√≥.

¿C√≥mo fue que el caso de esta mujer lleg√≥ a o√≠dos justamente de los grupos que podr√≠an llegar a entorpecer la realizaci√≥n de este aborto legal? Todos los medios de comunicaci√≥n coinciden en este punto: el jueves 5 de octubre, durante una cena de Consenso Republicano, el jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, luego de anunciar que iba a ejercer su poder de veto dejando sin efecto la ley de aborto no punible votada por la Legislatura, cont√≥, no se sabe si deliberadamente o por un descuido imperdonable, que el martes 9 se iba a realizar “el primer aborto legal” en la ciudad de Buenos Aires a una mujer que “pas√≥ por todas las instancias legales”.

Dadas las circunstancias de conflicto y violencia social que produce el tema, no se debía revelar dónde y cuándo iba a realizarse el aborto. Está claro que no es lo mismo que revelar dónde se hará el primer trasplante de médula ósea. Esta infidencia tuvo gravísimas consecuencias: no sólo violaba la intimidad de la mujer violada, dejándola en una situación de tremenda exposición a merced de las acciones de los fanáticos antiabortistas, sino que la puso en riesgo frente a los tratantes de los que escapó.

¿C√≥mo es que Macri se entera cuando se realiza un aborto legal en un hospital? ¿C√≥mo funciona esta red de infidencias que va desde los centros de salud p√ļblica a las asociaciones que militan para impedir la realizaci√≥n de los abortos legales, pasando o no pasando por el Gobierno de la Ciudad?

El 10 de octubre representantes de la mujer violada apelaron la medida cautelar que suspend√≠a la pr√°ctica del aborto. Ese mismo d√≠a legisladores y comuneros elevaron una denuncia penal contra el jefe de gobierno porte√Īo por incumplimiento de sus deberes de funcionario p√ļblico, al haber hecho p√ļblicos datos privados y sensibles sobre la interrupci√≥n del embarazo que posibilitaron frenar la intervenci√≥n.

Fue necesaria una nueva intervenci√≥n de la Corte Suprema, dos d√≠as despu√©s, para obligar al Gobierno de la Ciudad a cumplir con car√°cter de urgencia lo que dicta la ley. El 14 de octubre se realiz√≥ finalmente el aborto a la mujer. El 24 de octubre, a trav√©s del decreto 504, el jefe de gobierno porte√Īo ejerci√≥ su poder de veto y rechaz√≥ la norma votada por los legisladores porte√Īos sobre la no punibilidad de la interrupci√≥n de embarazos en casos de mujeres violadas, tal como lo hab√≠a prometido en la cena de Consenso Republicano.

“Macri, que Dios le d√© a tus hijas el doble de lo que le hac√©s a la mujer que pide abortar”, releo en la foto que atin√© a sacarle al graffiti.

¿Qu√© tiene que haber sentido alguien para que se le ocurra una frase as√≠ y se anime a escribirla en una pared? ¿Qu√© tuvo que haber vivido? ¿Qu√© tienen que ver las hijas con lo que hace su padre, con las decisiones de poder con que el jefe de gobierno porte√Īo incide sobre los cuerpos, la vida y la muerte de las mujeres de nuestra ciudad?

M√°s que un deseo de venganza, esta maldici√≥n parece ser un grito, una intervenci√≥n desesperada contra la impunidad. Pero, entonces, qu√© es lo que produce tanto rechazo del graffiti: ¿los propios (malos) sentimientos? ¿la injusticia contenida en esa frase? ¿el temor de sentir que esa frase cae sobre los culpables, o sobre los que la pronuncian, o sobre los que la hacen suya en silencio? ¿O sobre todos ellos juntos y fulmina como un rayo?

Quien se sienta vulnerado por esta pintada, quien crea que flota un mal deseo sobre la familia del jefe de la Ciudad, es porque sabe o piensa que éste ha sido cruel, injusto, al menos hipócrita, despreciativamente indiferente o directamente despiadado. Y esto hace que la pintada se vuelva revulsiva y produzca temor.

Qué habrá querido exactamente quien hizo la pintada, es difícil saberlo. El texto es tan contundente como ambiguo. Lo que se desprende a las claras es que, a través del miedo, pretende hacerle un careo al jefe de Gobierno de la Ciudad: que se enfrente con las consecuencias de sus actos, que dé cuenta de que sus decisiones caen pesadamente sobre personas concretas, con una cara, una historia, un cuerpo y una sola vida, igual que la de cada una de las mujeres de su familia.

¿Acaso aplicar√≠a la misma decisi√≥n a sus hijas, su esposa, sus hermanas, si sufrieran un embarazo tras una violaci√≥n?, parece preguntar el graffiti en un silencio que no puede dejar de o√≠rse. La inquietud que genera interrumpe por un momento el blabl√°, la inercia con que circula la opini√≥n, la indignaci√≥n con que nos llenamos la boca y nos enorgullecemos de nosotros mismos.

Lo extra√Īo es que entre estos dos actos suene m√°s cruel la voz que surge del fondo an√≥nimo del resentimiento y le desea al gobernante que sus hijas sean tambi√©n destinatarias de sus decretos, que el decreto mismo que condena a abortar clandestinamente a una mujer ya condenada por la vida a demasiado sufrimiento. Parece m√°s feroz una intervenci√≥n contra la impunidad que la impunidad misma.

Tampoco me queda claro si lo que busca esta pintada se dirige más al jefe de gobierno metropolitano y a su entorno que a contagiar a los habitantes de la Ciudad. Como si este graffiti quisiera ser el puntapié inicial de un alerta colectivo: para que cada decisión vital o mortífera que cada funcionario, juez, médico o pinche tome sobre las vidas de otros les rebote como un boomerang sobre su propia vida o sobre la de sus seres cercanos.

Alguien a quien ya no le quedan m√°s recursos sale a la calle y escribe una maldici√≥n en la pared: “Macri, que Dios te d√© el doble ...”. Estas palabras ya no quieren denunciar. Las denuncias de la impunidad, multiplicadas cotidianamente hasta el infinito, apiladas unas sobre otras, neutraliz√°ndose entre s√≠, una tras otra, entre la ineficacia y la impotencia, ya no tienen ninguna fuerza. Esas palabras pretenden hacer justicia.

Porque a nadie le es liviano maldecir. Tampoco abortar.

* Este texto, aparecido originalmente en P√°gina 12 el 24/12/2012, es el ep√≠logo del libro de Laura Klein Entre el crimen y el derecho. El problema del aborto, que se presenta ma√Īana en la Feria del Libro.

Lukas, el extra√Īo

Lukas the Strange, de John Torres
Poesía filipina en celuloide
El post Bafici V


por Lucas Ka

Horror: intento escribir sobre esta película y mi cabeza organiza el relato en forma orgánica. No soy fiel al espíritu del film. No soy poeta.

La pel√≠cula no es narrativa, no al menos del modo convencional. Se puede decir que trata sobre un equipo de filmaci√≥n que llega a un pueblo remoto filipino y en el medio aparece Lukas… Dejando su ni√Īez, comienza su adolescencia y se entera de algo siniestro en su origen. Peor a√ļn: quien puede tranquilizarlo es su padre pero desaparece.

La película toma la forma del ánimo de Lukas. Temblequea, se vuelve una ebullición de imágenes oscuras, saltos en el plano, imágenes de desastres naturales, voces en off que no lo son, blanco/negro, colores saturados. La textura del film cuenta la historia de Lukas. Forma y contenido confluyen. Poesía que intranquiliza.

Pel√≠cula casi on√≠rica, sobrenatural; ¿delicias del cine fant√°stico?

miércoles, 24 de abril de 2013

El brillo del día

The Shine of Day, de Covi y Frimmel: cine que ilumina
El post Bafici IV



por Lucas Ka

Phillip es actor de teatro. Est√° en su momento m√°s productivo. En su vida toca timbre su T√≠o Walter. Este necesita rearmar v√≠nculos con Phillip. Ambos parecen dos desconocidos, pero de a poco descubren que tienen muchas cosas en com√ļn. Se bancan, discuten, se potencian, se acompa√Īan, se escuchan, se quieren.

La b√ļsqueda de sentido en sus vidas es el motor que los hace andar; no importan sus edades. Ellos siguen esa direcci√≥n e irradian tanto en el mundo del film, como en el del espectador, ese camino a seguir.

Así como lo presentaron en La Pivellina, Covi y Frimmel lo ponen en marcha en esta película. Reafirman la existencia de seres que van más allá de una mirada individualista para con su alrededor, no como un deber, sino como una forma de abrirse al registro del otro. La visión se expande e integra en forma solidaria al más allá del mundo propio.

Dice el T√≠o Walter:”No tengo mucho que perder” en cambio a su entrada edad, el cari√Īo y la sensibilidad por sus vecinos le abren otros mundos impensados.

¿Momentos perdidos?

Los Ilusos, de Jon√°s Trueba
El post BAFICI III


por Lucas Ka

A modo de homenaje nada solemne, la pel√≠cula nos presenta una historia sobre los tiempos d√©biles o muertos de un director que necesita terminar su obra. ¡De d√©biles o muertos no tienen nada! Justamente a partir de utilizar esos retazos, escenas que para el cine convencional ser√≠an poco narrativas, dinamiza el proceso de construcci√≥n de su pel√≠cula.

Dialogando con aquellos genios de a Nueva Ola francesa, Trueba elige filmar en 16 mm y en blanco/negro. Utiliza casi todos los mecanismos y tópicos de aquel movimiento de ruptura.

La c√°mara sigue el deambular de un director de pel√≠culas tras sus criaturas. Encuentra por las calles del barrio Ant√≥n Mart√≠n de Madrid muchas disrupciones que dar√°n historias muy frescas que contar. Madrid cobra un aire parisino, un poco fuera de foco, de tiempo, extra√Īa, ya que estos personajes hablan en el mejor espa√Īol madrile√Īo. Las problem√°ticas de estos seres conservan cierto toque rom√°ntico de los 60, pero con un perfil existencial actual de generaciones de treinta y pico. Por momentos, ir√≥nica, con muchos gui√Īos cin√©filos, la pel√≠cula sea tal vez la mirada de Trueba, el director, que vagabundea en los fragmentos del pasado, buscando su propio estilo.

martes, 23 de abril de 2013

Hombres como chispas al anochecer marcan un camino para luego liberarnos



Otro rompehielos que se va
habiendo abierto a muchos su lugar
deja de mirar para pasar
a un mundo que si existe encontrar√°

Caen los maestros como vos
se sabe que también caerá este sol
¿c√≥mo sujetarse cuando ves
que nada es resistible a perecer?

Algo nos motiva a sostener y hacer
como si el final quisiera coronarnos
hombres como chispas al anochecer
guardan un camino para luego liberarnos.

Si hay una herramienta y precisión
la m√°quina supera a su inventor
parte del abismo del terror
perder algo de cuerpo por pasión.

Una mente puesta en dibujar
el riesgo creativo de escapar
ver que el tiempo es m√°s que algo lineal
que puede darse vuelta y no avisar.

Y algo nos motiva a sostener y hacer
como si el final quisiera coronarnos
hombres como chispas al anochecer
marcan un camino para luego liberarnos.

Justo que se había abierto el cielo
no era un día oscuro para creerlo
el amor como el terror daban su lección los dos
cerca de vos y todos tus misterios
fr√°gil como en ese √ļltimo encuentro
¿para qu√© decirle adi√≥s a alguien?
Estar√° con vos aunque no haya espacio ni voz.

Una mano aferrada a la tierra de frente al cielo
somos vos y yo construyendo sobre una ilusión.
Puede ser que al final todo esto construya un tiempo
más allá de ser, existir o estar fingiéndolo, fingiéndonos
fingiéndolo, fingiéndonos.

Lucas Martí insiste en hacer canciones extraordinarias. Esta es un adelanto de su nuevo disco y se llama "Rompehielos".

Macao y la fiebre

El post BAFICI II
sobre A √öltima Vez Que Vi Macau 
de Jo√£o Rui Guerra da Mata y Jo√£o Pedro Rodrigues


“Pens√© en un laberinto de laberintos, en un sinuoso laberinto creciente que abarcara el pasado y el porvenir y que implicara de alg√ļn modo a los astros. Absorto en esas ilusorios im√°genes, olvid√© mi destino de perseguido. Me sent√≠, por un tiempo indeterminado, percibidor abstracto del mundo”.
Jorge Luis Borges, "El jard√≠n de los senderos que se bifurcan”

por Lili√°n C√°mera

¿C√≥mo se filma el territorio elusivo de la infancia? C√≥mo entramos en esa deriva de la patria m√°s ajena, donde el recuerdo as√≠ como las fronteras mismas se reinventan, dejan huellas de otra colonizaci√≥n posible?

La √ļltima vez que vi Macao intenta con su registro fascinante, mezcla de documental, ensayo, policial negro y ciencia ficci√≥n apocal√≠ptica dar cuenta de estas preguntas. Y lo hace desde ese cruce donde se unen el relato de quien supo vivir all√≠ los momentos m√°s felices de su infancia (Jo√£o Rui Guerra Da Mata) con la memoria de quien jam√°s pis√≥ sus calles (Jo√£o Pedro Rodrigues), y reconstruye la ciudad a trav√©s de lo que la literatura y el cine pudieron elaborar sobre ese Oriente misterioso.

Candy (la trans Cindy Scrash que ya particip√≥ en Morrer como um homem) canta en el inicio You kill me doblando a la Jane Russell de Una aventurera en Macao (Josef von Sternberg, 1952). Detr√°s y separados por una alambrada un grupo de tigres se pelean, juegan o gru√Īen. No son tristes animales de circo, son los “otros” tigres de Borges:” el tigre vocativo de mi verso/es un tigre de s√≠mbolos y sombras,/una serie de tropos literarios/y de memoria de las enciclopedias/…” (En su mundo no hay nombres ni pasado/ni porvenir, s√≥lo un instante cierto)”. Esta escena brindar√° los primeros indicios de una profec√≠a que comienza a desplegarse y se cumplir√° al final.

Candy ha llamado a su amigo Guerra da Mata para contarle que est√° en graves problemas y √©l acude. Pero la cita se malogra, porque siempre se extrav√≠a, confunde sitios, pregunta y ya nadie lo entiende en esa ciudad que ha sido colonia portuguesa por 400 a√Īos. Aparecen extra√Īos signos, mensajes amenazadores, disparos en la noche, gritos y cr√≠menes ocurren en un fuera de campo. Los directores eligen fragmentar los cuerpos y no muestran los rostros de sus personajes, solo detalles: pies, manos que sostienen un arma o levantan una peluca rubia al borde del agua , una misteriosa jaula cuyo contenido se desconoce pues siempre est√° cubierta y pasa de mano en mano. Unos dedos enjoyados, que se presumen son los de Madame Lobo, temible jefa de la secta que persigue a Candy, acomodan sobre la mesa las peque√Īas figuras del hor√≥scopo chino, un tigre, un perro y una serpiente. Casi como quien decide el destino de cada uno de los protagonistas. Ese poderoso fuera de campo juega en su entramado con la visibilidad de las ruinas del Macao presente, el que pudo o supo ser en la infancia de Guerra da Mata , apenas sugerida en sus fotos de los a√Īos setenta.

La imagen de un zapato con taco aguja en el asfalto preanuncia lo peor y nos remite a ese mismo plano de un corto anterior de la dupla, Alvorada vermelha (2011). Otro intento excepcional de atrapar la mítica ciudad, convertida en Las Vegas china, con sus contradicciones y su espesura emocional y física.

En otra escena la voz que lleva el relato nota que los perros lo siguen permanentemente a lo largo de su periplo. Son perros que a veces se detienen y miran a cámara, aquellos que le sugerirán al extraviado y perseguido Guerra da Mata, la secuencia de una mutación que traerá finalmente la felicidad tan deseada: un escenario donde reinen otras criaturas.

Si a través de la elegancia de esos felinos y la cofradía perruna es posible entender de qué va esa felicidad, en el laberinto dentro del laberinto por donde emerge el imaginario propuesto por los directores se puede vislumbrar la trampa de un pasado idealizado, el amor por el cine, la infinita belleza de esos senderos que se bifurcan, de aquello imposible de nombrar y retener como la vida misma.

PD. Aclaraci√≥n sobre el t√≠tulo: me toc√≥ ver La √ļltima vez que vi Macao en medio de una fiebre que arreciaba como una tormenta, crec√≠a y decrec√≠a, col√°ndose en todas las escenas. La fiebre acompa√Ī√≥ el proceso como un indicio m√°s sumado a la trama, porque yo creo que las buenas pel√≠culas provocan efectos f√≠sicos, se sienten con todo el cuerpo.

lunes, 22 de abril de 2013

Un día muy particular

El post-BAFICI I


por Liliana Pi√Īeiro

Tratando de superar mi frustración por no haber podido ver Like someone in love (soy una de las damnificadas por la fallida función de este viernes, tal cual relata Gabriela López Zubiría en nota anterior), apuro las impresiones de las películas que pude ver el sábado, esta vez sin inconvenientes.

¿Vedere Macau e dopo morire? ¿Se trata de un thriller, un misterio de transmutaci√≥n? Nada de eso: en mi opini√≥n, todo fue una excusa para la belleza. Cada imagen es un poema en s√≠ misma. Tambi√©n eso sucede en P3ND3JO5, insuperable en su poes√≠a oscura y desgarrada. Aqu√≠, en cambio, se trata de una poes√≠a deslumbrante, un broderie, una especie de tela suntuosa que se despliega ante nuestros ojos. La pel√≠cula de Joao Pedro Rodrigues y Joao Rui Guerra da Mata me dej√≥ plena de vitalidad.

Despu√©s me esperaba el suave devaneo del deseo de las pel√≠culas de Hong Sang-soo. En este caso se trataba de Nobody’s daughter Haewon y el encanto de su protagonista femenina. Debo decir que en este Bafici tuve una sobredosis de Hong: los personajes se me aparecen confundidos, encontr√°ndose y desencontr√°ndose, bebiendo y amando con sus m√ļltiples variaciones. Como cuando se sue√Īa, y si el sue√Īo no nos satisface volvemos a dormirnos para modificarlo. Omnipotencia del so√Īante, dirigiendo nuestra propia pel√≠cula… si el inconsciente nos deja, claro.

Por √ļltimo, vi Closed Curtain, con su estructura de cajas chinas, y la desesperaci√≥n creativa de Panahi dentro de ellas, tratando de burlar la prohibici√≥n de filmar. Y la fidelidad de su perro, un personaje que opera como testigo de la opresi√≥n que tensiona todo el film. Una pel√≠cula cuya complejidad requiere m√°s de una visi√≥n.

A modo de consuelo, la particularidad de este d√≠a fue evidente: el cine vence a la organizaci√≥n… a veces.

El BAFICI acaba en La otra.-radio

En el programa de anoche juntamos a los artífices de las películas argentinas ganadoras de la edición 2013:
Mejor película: La Paz (su director Santiago Loza y su protagonista Lisandro Rodriguez).
Mejor director: Ra√ļl Perrone (por su pel√≠cula P3ND3JO5)
+ Roger Koza (amigo, cr√≠tico, programador de los festivales de Hamburgo y Ficunam) + Alejandro Ricagno (nuestro camarada de armas tomar)


Un programa para descargar clickeando ac√°

Ya es una tradición que nos enaltece: el BAFICI acaba en La otra.-radio.

Staff: Guillermo Villalobos, Martín Farina, Lucas Carrizo, Oscar Cuervo.
Operador de sonido: Maxi Perel.
Ingeniería psíquica: Maxi Diomedi, Sofía Grenada, Carmen Cuervo, Anto Diomedi.
Canciones: Regina Spektor, Depeche Mode, Fito P√°ez, Antony and the Johnsons.
FM La Tribu. 88,7. www.fmlatribu.com

domingo, 21 de abril de 2013

Mariano Ferreyra y Néstor Kirchner: dos vidas

Escrito el 7 de noviembre de 2010:



por oac

Hay dos hechos y no s√≥lo uno -la muerte de N√©stor Kirchner- que marcan el comienzo de esta nueva etapa de la pol√≠tica argentina. Son dos muertes, episodios singulares del orden de lo corporal, que responden a series causales independientes, pero estar√°n inevitablemente ligadas en la batalla de la interpretaciones por el sentido del presente. Todos hablan a√ļn del deceso de N√©stor y de la manera irreversible en que alter√≥ el tablero. El fallo de su coraz√≥n podr√≠a haber sido hace pocas semanas un golpe de suerte para una derecha que no acertaba a articular una respuesta frente a lo que aparec√≠a como un leve repunte del gobierno. Todav√≠a no pasaron dos meses desde que escrib√≠ esto:

"...las usinas corporativas saben que tienen m√°s chances si la sociedad entre Cristina y N√©stor se debilita por motivos contingentes, como la salud de uno de ellos. Esa posibilidad no es un destino inexorable, pero es m√°s factible que se quiebre por ese lado antes que el licuado opositor d√© a luz un plan de gobierno y un l√≠der pol√≠tico capaz de llevarlo a cabo. No habr√° tembladeral, pero uno puede imagninarse que esta intervenci√≥n quir√ļrgica [la que le hac√≠an a Kirchner a principios de septiembre de 2010] va a disparar todo tipo de operaciones en el cuartel de Magneto. El sistema card√≠aco de N√©stor es para la derecha argentina un terreno m√°s propicio que el sistema nervioso de Lole, Lilita o Mauricio".

El colapso del sistema cardíaco de Kirchner precipitó un cambio brusco en la relación de las fuerzas, pero paradójicamente esa debilidad corporal se volvió una fortaleza política que dejó a la oposición en estado de shock y al kirchnerismo más cerca que nunca antes de alcanzar un tercer mandato. Con esto no pretendo hacer ninguna predicción: la política argentina tiene un margen de indeterminación tan grande que la situación es siempre increiblemente fluida y puede variar de modo imprevisible. Solamente propongo constatar el notable cambio de clima que comenzó a partir del funeral de Néstor, acontecimiento que terminó por convertirse en un hecho político fundacional. Varios pre-candidatos a la sucesión post-kirchnerista vieron de pronto reducidos sus futuros a poco menos que la nada (porque el sentido exclusivo de su relevancia se agotaba en oponerse a la figura de Néstor) y algunos dilemas que el oficialismo no sabía cómo resolver (cómo traducir las perspectivas económicas favorables en una consolidación del rumbo político; cómo elegir al mejor candidato posible para enfrentar las elecciones de 2011) fueron resueltos por el peso inexorable de la muerte.

La despedida popular que se le brind√≥ a Kirchner podr√≠a terminar siendo no s√≥lo el impulso para la reelecci√≥n de Cristina (con el alineamiento disciplinado de todo el peronismo, que d√≠as antes se mostraba d√≠scolo y proclive a explorar otras variantes), sino incluso el comienzo de una trasmutaci√≥n del peronismo en kirchnerismo. La visibilizaci√≥n de una nueva militancia juvenil (que se templ√≥ en las movilizaciones por la 125, la ley de medios, el matrimonio igualitario, y fue articulando un discurso alternativo al de los medios hegem√≥nicos a trav√©s de la blogosfera, Facebook y el programa 678) parece ser el signo de los nuevos tiempos. Hoy se instala la figura de N√©stor como el √≠cono de una nueva generaci√≥n politizada y se lo exalta como militante. Hasta hace poco, los dirigentes pol√≠ticos trataban de ser hombres cualunques, "gente como la gente"; hasta hace poco, "militante" era una palabra pronunciada con sorna, para burlarse de los veteranos "setentistas" de Carta Abierta, esos que se hab√≠an ilusionado con el aroma a chorip√°n que los transportaba imaginariamente a otras plazas de anta√Īo. La plaza de la despedida de N√©stor fue juvenil, entusiasta, trabajadora, estudiante, bloguera y gay.

La Campora Diversia

Y junto con ellos, la cara m√°s visible del naciente kirchnerismo, salieron a la calle las organizaciones sociales, los beneficiarios de la asignaci√≥n universal, los jubilados agradecidos y las amas de casa maduras admiradoras de V√≠ctor Hugo y de Orlando Barone. La trabajosa construcci√≥n de un pa√≠s invivible, crispado y aterrorizado por la inseguridad con que machac√≥ la tele durante tres a√Īos agobiantes perdi√≥ su eficacia simb√≥lica ante la irrupci√≥n de esta nueva multitud que protagoniz√≥ el funeral m√°s optimista de la historia pol√≠tica contempor√°nea.

Marcha del orgullo de ayer

Esta combinaci√≥n humana tan atractiva est√° haciendo su propia experiencia vital y no simplemente rememorando las gestas de sus mayores de los a√Īos setenta: no se parecen a Bombita Rodriguez, no sienten ninguna nostalgia por los Montoneros ni veneran especialmente al general Per√≥n. Pero su programa de acci√≥n no se agota tampoco en el reclamo de juicio y castigo a los criminales de la dictadura: hay nuevos motivos para pelear en el mundo de hoy, que no se oponen al castigo a los dictadores, sino que lo dotan de un sentido m√°s imperioso y actual. La lucha de Madres y Abuelas por la justicia podr√≠a haberse extinguido con la muerte inminente de estas venerables mujeres; hoy ya no se trata de "recordar" lo que fue hace 30 a√Īos, sino de pelear por lo que puede ser de un momento a otro.

Pero empecé diciendo que dos hechos marcan esta nueva etapa. Hubo una muerte pocos días antes de la de Néstor: el asesinato de Mariano Ferreyra por manos de la patota de la Unión Ferroviaria. Desde el comienzo, incluso antes de la muerte de Kirchner, sostuvimos en este blog el punto de inflexión que este asesinato marcaba, que podía transformar esta tragedia humana en una oportunidad para que el kirchnerismo ajustara sus cuentas pendientes con el pasado peronista. El kirchnerismo puede alcanzar una nueva instancia política, superadora del peronismo, si resuelve este crimen de la patota de un modo inédito. Porque el enemigo que asesinó a Mariano está adentro del movimiento; y porque ese enemigo no se reduce solamente a una patota desbocada de barras bravas: es toda una forma de construir poder desde la burocracia sindical que se nutre de la traición a los trabajadores y se vale del crimen político. Si el asesinato tiene, además de una resolución judicial con sus ejecutores presos, un corte político que marque el comienzo del fin del sindicalismo patotero (una rémora de los sectores más reaccionarios que siempre anidaron en el peronismo), entonces el kirchnerismo se habrá parido como un movimiento popular digno de ese nombre; si el gobierno queda enredado en la confusión de estas alianzas non sanctas, entonces no habrá podido escapar del destino autodestructivo que ensombreció la historia peronista.

No puede asegurarse que el kirchnerismo sea capaz de hacerlo. Pero lo que s√≠ se sabe es que N√©stor pas√≥ sus √ļltimos d√≠as obsesionado por castigar este crimen: es posible que intuyera que se trataba de una prueba decisiva para su proyecto pol√≠tico. La semana pasada citamos una frase de M√°ximo en el funeral de su padre: “Al matar a ese pibe en Constituci√≥n tambi√©n mataron a mi viejo. Estaba indignado. Todos esos tipos tienen que ir en cana”. Esa frase fue escuchada por Horacio Verbitsky y reproducida en su nota del domingo 31 en P√°gina 12. Que M√°ximo la dijera y que Verbitsky la reprodujera son datos pol√≠ticos de gran relevancia. Desde la vereda ideol√≥gica opuesta, en la edici√≥n de hoy de La Naci√≥n, vuelve a afirmarse la idea de la √ļltima obsesi√≥n de N√©stor:

"Seis días antes de morir, Néstor Kirchner participó personalmente del operativo en que se involucró el Gobierno para aportar a la Justicia el testigo reservado cuya declaración llevó a las detenciones de gremialistas y barrabravas por el asesinato del militante del Partido Obrero (PO) Mariano Ferreyra".

Nadie puede decir si el ataque card√≠aco de N√©stor fue acelerado por su preocupaci√≥n √ļltima; pero a esta altura parece innegable que muri√≥ entregado a esta tarea a√ļn inconclusa. Ahora se trata de que sus sucesores se pongan al frente de esta misi√≥n.

POSTDATA DE ABRIL 2013:

Jos√© Pedraza fue condenado a 15 a√Īos de prisi√≥n.

- Juan Carlos “Gallego” Fern√°ndez: (15 a√Īos de prisi√≥n): secretario administrativo de la Uni√≥n Ferroviaria y segundo en la l√≠nea de mando despu√©s de Pedraza. Coordin√≥ telef√≥nicamente la represi√≥n sobre los tercerizados. Condenado por part√≠cipe necesario del homicidio.

- Pablo D√≠az (18 a√Īos de prisi√≥n): titular de la Comisi√≥n de Reclamos de la ex l√≠nea Roca. Respond√≠a a Pedraza y Fern√°ndez. Arm√≥ y manej√≥ directamente la patota ferroviaria que reprimi√≥ a los tercerizados. Condenado por part√≠cipe necesario del homicidio.

- Gabriel “Payaso” S√°nchez (18 a√Īos de prisi√≥n): guarda de la estaci√≥n de trenes Constituci√≥n, barra de Racing y miembro de la patota ferroviaria. Uno de los tiradores durante la represi√≥n a los militantes del Partido Obrero. Condenado por coautor material del homicidio.

- Cristian “Harry” Favale (18 a√Īos de prisi√≥n): barra de Defensa y Justicia y miembro de la patota ferroviaria. Fue uno de los tiradores. Condenado por coautor material del homicidio.

- Salvador Pipito (11 a√Īos): delegado de la Uni√≥n Ferroviaria en los talleres de Remedios de Escalada de la ex l√≠nea Roca. Intercept√≥ las c√°maras del canal C5N. Condenado por coacci√≥n agravada en el homicidio.

- Jorge Gonz√°lez (11 a√Īos): delegado de la Uni√≥n Ferroviaria en los talleres de Remedios de Escalada de la ex l√≠nea Roca. Intercept√≥ las c√°maras del canal C5N. Condenado por coacci√≥n agravada en el homicidio.

- Claudio Alcorcel (8 a√Īos de prisi√≥n): delegado de la Uni√≥n Ferroviaria en los talleres de Remedios de Escalada de la ex l√≠nea Roca. Convoc√≥ a Favale a la patota ferroviaria. Condenado por part√≠cipe secundario del homicidio.

- Juan Carlos Pérez (absuelto): portero de los talleres de Remedios de Escalada de la ex línea Roca. Acusado de participar en la recolección de armas tras el tiroteo.

- Guillermo U√Īo (absuelto): picaboletos de la l√≠nea ex Roca. Acusado de participar en la recolecci√≥n de armas tras el tiroteo.

- Luis Mansilla (10 a√Īos): comisario de la Polic√≠a Federal y jefe del Departamento de Control de L√≠neas. Dio orden de liberar la zona para que la patota ferroviaria reprima a los militantes del Partido Obrero. Condenado por part√≠cipe necesario del homicidio.

- Jorge Ferreyra (10 a√Īos): comisario de la Polic√≠a Federal y hombre a cargo de la Divisi√≥n Roca. Dio orden de liberar la zona para que la patota ferroviaria reprimiera a los militantes del Partido Obrero. Condenado por part√≠cipe necesario del homicidio.

- Hugo Lompizano (2 a√Īos en suspenso): comisario mayor de la Polic√≠a Federal e integrante de la Direcci√≥n General de Operaciones. Particip√≥ en la liberaci√≥n de la zona para que la patota ferroviaria reprimiera a los militante del Partido Obrero. Condenado por incumplimiento de deberes de funcionario p√ļblico.

- Gast√≥n Conti (2 a√Īos en suspenso): oficial de la Polic√≠a Federal e integrante de la Direcci√≥n de Operaciones. Particip√≥ en la liberaci√≥n de la zona para que la patota ferroviaria reprimiera a los militante del Partido Obrero. Condenado por incumplimiento de deberes de funcionario p√ļblico.

- Luis Echevarr√≠a (2 a√Īos en suspenso): oficial de la Polic√≠a Federal e integrante de la Direcci√≥n de Operaciones. Particip√≥ en la liberaci√≥n de la zona para que la patota ferroviaria reprimiera a los militante del Partido Obrero. Condenado por incumplimiento de deberes de funcionario p√ļblico.

- Rolando Garay (Absuelto): subcomisario de la Policía Federal e integrante de la comisaría 30ª y a cargo de los móviles. Acusado de participar en la liberación de la zona para que la patota ferroviaria reprimiera a los militante del Partido Obrero.

- David Villalba (Multa de 12.500 pesos): cabo de la Polic√≠a Federal y camar√≥grafo policial. Dej√≥ de filmar cuando comenzaron los disparos. Sancionado por incumplimiento de deberes de funcionario p√ļblico.

Dice Pablo Ferryra, hermano de Mariano, hoy, unas horas despu√©s de conocerse las duras condenas a Jos√© Pedraza:

"Cuando leyeron las penas, empezaron a gritar los familiares de los imputados que estaban en la parte de arriba de la sala. Christian Favale (otro de los condenados como tirador) se par√≥, mir√≥ hacia donde est√°bamos nosotros y nos acus√≥ diciendo: “Se est√°n riendo de m√≠ y de mi familia”. Desde arriba gritaban “zurdo, te vamos a matar”, y me hac√≠an con la mano el gesto de deg√ľello. Pens√© que nos iban a tirar algo desde ah√≠. El tribunal hizo desalojar esa parte de arriba, pero los familiares bajaron y rompieron un vidrio, lloraban. Favale se qued√≥ mir√°ndome fijo. La verdad es que est√°bamos tan asustados y nerviosos ¿c√≥mo √≠bamos a re√≠rnos? Nos costaba procesar todo lo que dec√≠a el presidente del tribunal. (...)

Yo sigo pensando que Pedraza quiso aleccionar a los trabajadores tercerizados que ped√≠an el pase a planta permanente y que pon√≠an en jaque su hegemon√≠a pol√≠tica y su patrimonio econ√≥mico. Sigo creyendo que instig√≥ el asesinato ante la protesta. Pero hoy a la ma√Īana (por ayer) me levant√© muy bien, sent√≠a un gran alivio personal, fuera de la esfera de las cuestiones pol√≠ticas. Me sent√≠a bien. Cuando escuch√© la pena de 15 a√Īos me desilusion√© un poco, pero despu√©s entend√≠ que los 15 a√Īos no importaban sino que lo importante es que el Tribunal Oral N° 21 consider√≥ a Pedraza como c√≥mplice del asesinato de Mariano, y eso conforma mis expectativas."

s√°bado, 20 de abril de 2013

Los desastres del BAFICI Panozzo

“...un p√ļblico que no es capaz de comprender...” 
(aka un p√ļblico de mierda)


por Gabriela López Zubiría

Con este BAFICI, ¿por d√≥nde empezar? ¿Por el final? Bueno.

Son las 11 de la noche del viernes 19 de abril y reci√©n llego de no ver Like someone in love de Abbas Kiarostami en la sala Lugones del Teatro San Mart√≠n. ¿Motivos? Simple. A los 30 minutos de la proyecci√≥n (aproximados), en la escena en que los protagonistas –el profesor y Akiko, la universitaria escort- se conocen y se sientan a charlar (imaginamos que ese es un momento clave del relato, ¿verdad?), la pel√≠cula salta a la escena siguiente –como en un chiste sobre la censura- y del interior del departamento de √©l en noche cerrada pasamos al interior del coche de √©l en ma√Īana luminosa… Los subt√≠tulos desaparecen y la pel√≠cula, que transcurre en Jap√≥n, sigue.

Empiezan los aplausos, los pedidos de que interrumpan la proyecci√≥n, los √°nimos se caldean –√°nimos caldeados y mucha indignaci√≥n, que parecen ser el leit motiv del BAFICI Panozzo– y la proyecci√≥n sigue y nadie nos dice nada hasta que, finalmente, uno de los “chicos” (no s√© si son pasantes, personal contratado o carne de ca√Ī√≥n; aunque me inclino por esta √ļltima y ustedes ya ver√°n por qu√©) nos dice que hay “un problema que no se puede solucionar (sic) que la proyecci√≥n no se puede parar hasta que termine el rollo, que el problema es que el rollo est√° mal armado”, todo esto a los gritos sobre el audio de la pel√≠cula y con la sala a oscuras. Pero la cosa no termina ac√°. Empiezan a circular los rumores de que la volver√≠an a pasar desde el principio, que s√≠, que no…

Finalmente nos informan que, si queremos retirarnos, nos devolverán el dinero en la boletería, con las disculpas del caso, claro.

Mientras esperamos el ascensor preguntamos a uno de los “responsables” (las comillas son casi un gesto de cari√Īo, porque no creo que ninguno de estos chicos est√© en condiciones de hacerse responsable de nada de lo que pas√≥ all√≠: los verdaderos responsables brillan por su ausencia) si hab√≠a alguna posibilidad de que la proyecci√≥n continuara. La respuesta, muy amable, fue que no. Que el rollo estaba mal armado, que quedaban al menos 20 minutos de proyecci√≥n en esas condiciones y que, una vez cambiado el rollo, no hab√≠a garant√≠a alguna sobre la presencia de los subt√≠tulos. Ya que lo ten√≠amos a mano le hicimos las preguntas m√°s obvias como: “¿nadie que chequea los materiales est√©n en condiciones, nadie ve las pel√≠culas antes de que se proyecten en las salas?”. “S√≠, -respondi√≥- de eso se ocupa la gente de t√©cnica del festival”… Y nos fuimos…

De haber sido este un hecho aislado en el contexto del festival sería un hecho bastante grave, pero no lo fue, lo que lo convierte en un hecho gravísimo y no hablo sólo de mi experiencia. El profundo desprecio por el espectador, por los realizadores, por el hecho cinematográfico en sí, es la constante que atraviesa al 15 BAFICI.

Algunos ejemplos: (en estricto orden cronológico, porque estamos furiosos pero somos prolijos):

Jueves 11 de abril. Sala: Arte Multiplex Belgrano

- En la proyecci√≥n de Centro Hist√≥rico el fragmento de Pedro Costa se corta, se des-sincronizan los subt√≠tulos y se interrumpe la proyecci√≥n. La soluci√≥n fue adelantar el resto de la pel√≠cula hasta el final, como cuando hacemos flash forward en el reproductor. 

- En la misma sala pero en la proyección de Sobreviven de Carpenter comienza la película sin imagen y adelantada, interrumpen 10 minutos y después reinicia sin problemas.

S√°bado 13 de Abril: Village Caballito. Sala 7

Nos ubicamos en la sala y llega, bastante agitado, un muchachito que nos da la bienvenida al 15 BAFICI (despu√©s veremos ese horrendo manifiesto del lugar com√ļn que es el institucional de la cumplea√Īera en vestido rosa y escenograf√≠a rococ√≥). Tras un recorrido discursivo por todos los t√≥picos remanidos y de muchas referencias a su “desastroso” estado f√≠sico (el del chico agitado, claro) nos agradece el “acompa√Īarlos en este festival, su proyecto” (!!!).

A la 1 y monedas de la tarde inicia la trilog√≠a Paradise de Ulrich Siedl con Love. La cosa viene tranquila a pesar de que las butacas del Village est√°n en p√©simas condiciones (asientos rotos y pr√°cticamente todos respaldos vencidos) hasta que, m√°s o menos, a los 10 minutos de iniciada la funci√≥n, se interrumpe. Pasan unos minutos y de la organizaci√≥n nada… Finalmente una se√Īorita nos dice que hay un problema con el retroproyector, y que en cuanto lo solucionen volver√°n a pasar la pel√≠cula desde el principio porque no se puede adelantar… Bueno, una excusa dudosa pero est√°bamos tiernos y reci√©n llegados.

Reinicia la peli y, en el momento en que funde a negro para presentar el t√≠tulo (toda la trilog√≠a inicia in media res), un cierto escozor recorre la platea que ya temiendo lo peor se relaja y r√≠e. Pero fue solo un momento, no va que salta y se corta otra vez. Ahora la cosa se pone espesa, la paciencia se agota, hay quejas, aplausos, reclamos y circula una cierta indignaci√≥n entre los espectadores. Mientras tanto… el tiempo pasa.

Retoma Paradise Love justo ah√≠ d√≥nde se hab√≠a quedado… Pero ¿no era que no se pod√≠a adelantar? Y, as√≠ como su protagonista Theresa va abandonando su candidez y transform√°ndose en un depredador, nosotros tambi√©n. Antes del final otro corte, en total fueron tres (si, leyeron bien, la proyecci√≥n se cort√≥ 3 veces).

En la sala estaba presente Veronika Franz, coguionista de la trilog√≠a. Sus primeras palabras fueron: “en este momento deber√≠an estar escuchando una canci√≥n sobre los t√≠tulos de cierre, cada episodio de la trilog√≠a termina con una canci√≥n que lo sintetiza”. Un aut√©ntico papel√≥n, a pesar de que Veronika le puso much√≠sima onda a la situaci√≥n, incluso a la inconcebible groser√≠a con la que la traductora se dirig√≠a al p√ļblico.

La funci√≥n que debi√≥ terminar a eso de las 3 y 20, termin√≥ a las 4 de la tarde. Salimos de la sala y nos dicen que a las 4 y 10 inicia la funci√≥n de Paradise Faith. En esos 10 minutos descubrimos que estamos atrapados en el Village y que nos van a asaltar cobr√°ndonos una botella de agua saborizada entre $12 y $18. Hacemos, prolijamente, la fila para reingresar a la sala que es la misma. De m√°s est√° aclarar que salimos √ļltimos y entramos √ļltimos. Pero no todas son p√°lidas, en el fondo de la fila nos reconocemos y compartimos indignaciones, se van formando lazos (¿de resistencia?)

Paradise Faith se corta, claro… dos veces (s√≠, dos veces m√°s). Nos piden mil disculpas, el proyector es una m√°quina malvada que s√≥lo nos trae disgustos, y siguen las excusas pueriles. Ahora estamos enojados, nos tratan como a idiotas. A eso le sumamos el alegre bullicio proveniente de la sala de proyecci√≥n y un episodio delicioso que nos llev√≥ a conocer a Flor, otra de las “empleadas” (honestamente, no s√© c√≥mo llamarlos) del Festival, cuando en medio de la pel√≠cula ingresa a la sala con el handy abierto y se escucha un “Flor, ¿me copi√°s?”. ¿No es una divina? Entre corte y corte los reclamos se hacen o√≠r, estamos enojados –repito- y gritamos y exigimos y, en realidad, no nos cabe una excusa m√°s.

Ya no tenemos ni idea de qu√© hora es y estamos decididos a no abandonar la sala. Esto es un piquete. La cosa ya est√° espesa. Encima, otra chica (notable c√≥mo rotaron y cu√°ntos eran: al chico agitado, por ejemplo, no lo volvimos a ver) no tiene mejor idea que aducir que necesitan “hacer unas pruebas con la sala vac√≠a para la pr√≥xima pel√≠cula”. La respuesta es obvia e inmediata: “Noooooo!!! No prueben nada, si ya est√° saliendo todo como el culo”. En alg√ļn oscuro rinc√≥n nos estamos divirtiendo, los espectadores, claro.

Momentos de tensa calma, llaman a Seguridad (s√≠, llaman a Seguridad para desalojar la sala). Llega la ley encarnada y nos mira, aclara que no es polic√≠a sino bombero (¿?) y nada… Fue en ese momento en el que sent√≠, brevemente, cierta compasi√≥n por todos los “chicos 15 BAFICI”, absolutamente superados por la situaci√≥n, sin argumentos, sin competencias y tomando las peores decisiones. Solos frente a nosotros, los espectadores, indignados y virulentos. Pero dur√≥ poco. Como nada funcionaba y no nos mov√≠amos de nuestros asientos, casi al borde de las l√°grimas de impotencia, Lucrecia Lionti (as√≠ se present√≥, no tengo forma de chequear si est√° correctamente escrito, ya que en la p√°gina del BAFICI s√≥lo aparece su director art√≠stico, Marcelo Panozzo) nos regal√≥ una hermosa reflexi√≥n: “ustedes son un p√ļblico que no es capaz de comprender…”. Era lo que faltaba, no s√≥lo nos est√°bamos fumando esa situaci√≥n, por la que adem√°s, hab√≠amos pagado, sino que adem√°s √©ramos... ¡¡¡culpables!!! Pero esta vez la victimizaci√≥n no funcion√≥.

Negociamos quedarnos en la puerta de la sala, salimos y volvimos a entrar. Llegamos al final, Paradise Hope que, obviamente, se cort√≥. Y claro, por qu√© iba a ser diferente. Ser√≠a ocioso describir la reacci√≥n de la sala. Lo pueden imaginar. Dan luz y, en este caso, Flor fue la responsable de la excusa: “hay que cambiar la placa del proyector”, lo que gener√≥ una creativa respuesta del p√ļblico: “s√≠, la placa bacteriana…” y las risas de la concurrencia. Al borde del desmadre hace su ingreso (preventivo) el Seguridad antes mencionado que es recibido con un cerrado “bombero, bombero”. Y s√≠, a esta altura esto ya es una joda… Casi sin interrupciones transcurre Para√≠so: esperanza. Termina y nos vamos, son m√°s de las 9 de la noche, llevamos hora y pico de atraso…

Domingo 14 de Abril: Sala del Centro Cultural San Martín.

Pendejos, de Ra√ļl Perrone. Ac√° la cosa estuvo bastante tranquila, apenas un problema t√©cnico (en un momento la pantalla vir√≥ al magenta), la proyecci√≥n se interrumpi√≥ y Pablo Ratto, su productor, que fue el encargado de presentar la pel√≠cula, inform√≥ al p√ļblico. R√°pidamente se solucion√≥ y, tras retomar en el punto en el que se hab√≠a producido el problema, la cosa sigui√≥ su curso con normalidad.

Miércoles 17 de Abril: Village Caballito.

Post Tenebras Lux, de Carlos Reygadas. Los 10 minutos finales de la pel√≠cula fueron proyectados con las luces de la sala encendidas. ¿Se habr√°n puesto literales? Eso s√≠, del clima del relato, ni noticias…

A modo de conclusión, pedido esperanzado y propuesta (aunque no en ese orden):

Me considero una usuaria del BAFICI al que concurro, casi sin interrupci√≥n, desde su segunda edici√≥n. Disfruto much√≠simo de la posibilidad de acceder a miradas sobre el mundo y relatos que, de otra manera, no conocer√≠a. Le debo al BAFICI el deslumbramiento que me produjeron muchos directores que hoy son mis favoritos. Agradezco la posibilidad de tener todos los a√Īos un festival de cine a mano, al que puedo ir. Nada de esto evita que me sienta profundamente indignada con los responsables de esta edici√≥n. Nunca, JAMAS, en todos los a√Īos que llevo de festivales padec√≠ algo as√≠. Me puedo fumar la deleznable campa√Īa gr√°fica de este 15 BAFICI, pero no estoy dispuesta a dejar pasar el maltrato, la improvisaci√≥n, la ineficiencia, la incapacidad.

Me llama poderosamente la atenci√≥n que, habiendo tanta prensa acreditada, no he(mos) le√≠do nada acerca de las condiciones de exhibici√≥n de las pel√≠culas, del trato recibido por los empleados (aunque es cierto que no por todos), de la constante presencia de “fallas t√©cnicas”, siempre atribuidas a otros –el caso de los subt√≠tulos en Centro Hist√≥rico la culpa fue de ¡Pedro Costa! que los mand√≥ as√≠, en el caso de Like Someone in Love el rollo estaba mal armado…-, la cantidad de excusas pueriles y falaces que recibimos frente a cada uno de los episodios y, esencialmente, que estos episodios fueran una constante. Tambi√©n es notable la ausencia de los responsables del Festival en todos estos casos.

En la organizaci√≥n de cualquier festival de cine –y esto lo se por experiencia propia- entre la recepci√≥n de los materiales y su exhibici√≥n hay un tiempo estipulado para chequearlos, la cosa es simple: si el a√Īo pasado no incluyeron en la grilla a Tierra de los Padres de Nicol√°s Prividera fue porque alguien vio la pel√≠cula y decidi√≥ que no le interesaba incluirla. ¿Nadie not√≥ los problemas que ten√≠an alguna de las pel√≠culas mencionadas? ¿Nadie vio que faltaban los subt√≠tulos en Centro Hist√≥rico o que el rollo de Like Someone in Love estaba mal armado? ¿No se chequearon los equipos, los proyectores y sus placas? Son preguntas simples que ameritan respuestas simples, sin tecnicismos. ¿Cu√°l es la funci√≥n de “la parte de t√©cnica del Festival”? ¿No se supone que el Director Art√≠stico, entre otras cosas, se ocupa de ver –al menos algunas- de las pel√≠culas que despu√©s incluir√° en la grilla de su festival?

Y ya que venimos de preguntas, me pregunto: ¿alguien tuvo la posibilidad de ver en alguna funci√≥n con director o guionista presente que alguna de las “autoridades” del BAFICI lo presentara? Yo no y esto, en las ediciones anteriores era un cl√°sico.

Claro que tambi√©n era un cl√°sico el circuito geogr√°fico que se generaba a partir del festival y sus sedes. Creo que parte del dise√Īo de cualquier evento de este tipo est√° directamente relacionado con la geograf√≠a, con cierto n√ļcleo de proximidad que hace que los asistentes (todos ellos, espectadores, realizadores, prensa, productores, etc.) circulen y se relacionen con el espacio y entre ellos. Este 15 BAFICI (ya podr√≠amos llamarlo sin ponernos colorados el BAFICI Panozzo) destroz√≥ la posibilidad del encuentro, de la charla, del boca a boca, de la optimizaci√≥n del tiempo entre pel√≠culas. Llegar de Caballito a Belgrano, por ejemplo, no fue cosa f√°cil.

Creo que la mejor noticia para el BAFICI ser√≠a que este debut de Marcelo Panozzo como su director sea tambi√©n su despedida. Alguien tiene que hacerse responsable y no somos nosotros, el p√ļblico.