viernes, 31 de octubre de 2014

Cristina no sería abogada y tendría un hijo discapacitado oculto: la derecha ya no sabe cómo entrarle a la Presidenta

La furia desbocada del relato antiK


El tema del certificado anal√≠tico y el t√≠tulo de abogada de Cristina es una huevada, por eso no me hab√≠a parecido necesario decir nada al respecto. Marca m√°s que nada la desesperaci√≥n de la derecha, que no sabe c√≥mo entrarle a la presidenta. 

El diario La Naci√≥n, a trav√©s de Poliarqu√≠a, reconoce que ella tiene un 40 % de imagen positiva (¡despu√©s de 7 a√Īos de presidenta y de 11 a√Īos de kirtchnerismo!).

En julio, cuando Griesa y el poder financiero global quisieron dibujar un pseudo-default, el d√≥lar a futuro se negociaba en NY a $ 9,90 argentinos; ayer admitieron esos mismos sectores que prev√©n para el 31 de diciembre un d√≥lar a $ 9. Es decir: la corrida cambiaria que se intent√≥ con toda la furia en estos meses est√° cediendo, despu√©s de que el gobierno desalentara con todos los gestos la expectativa megadevaluatoria. 

Tambi√©n se apost√≥ a un vaciamiento de las reservas del BCRA, pero ayer se activ√≥ el acuerdo de swap entre Argentina y el Banco Central de China y hoy las reservas superaron los 28.100 millones de d√≥lares. Esta es solo la primera etapa del acuerdo con China, que podr√≠a llegar a un total de 11.000 M de d√≥lares. 

Aislados del mundo no parece que estuvi√©ramos, sin reservas tampoco. 

Corridas como esta se llevaron puestos a varios gobiernos anteriores. Cristina resiste y mantiene la iniciativa con un proyecto de ley por semana (esta semana es el de las Telecomunicaciones). Mart√≠n Rodr√≠guez estuvo este domingo en La otra y decia con iron√≠a que en esta etapa en la que el mandato de Cristina llega a su fin, en lugar de retraerse, la presidenta se dedica a proyectos "fara√≥nicos" (esa es la palabra que us√≥, escuchar ac√°). √Čl da por sentado que lo sensato ser√≠a que la iniciativa pol√≠tica del ejecutivo vaya decreciendo. Pero esa receta se conoce como "pato rengo" y es un seguro de capitulaci√≥n ante el establishment, lo que han hecho los gobiernos en retirada mientras su poder se evaporaba. 

Nelson Castro, con un criterio parecido al de Mart√≠n, se indigna porque Cristina pretende gobernar hasta el √ļltimo d√≠a. Como si el a√Īo final de un mandato naturalizara la idea de un poder vacante. Esa no es la idea del kirchnerismo, que por lo visto no act√ļa seg√ļn los criterios de normalidad. Mart√≠n Rodr√≠guez, que no ahorra cr√≠ticas a la presidenta, dice que √©l tiene confianza en la clase pol√≠tica. Me pregunto a qu√© parte de la clase pol√≠tica se refiere. Le digo si piensa en Binner y me dice que no, que Binner no. ¿Qu√© parte de la clase pol√≠tica ofrecer√≠a una superaci√≥n de los d√©ficits de Cristina? Me gustar√≠a saberlo.

Mientras esperamos a esa clase pol√≠tica que despierta la esperanza de los desesperanzados, los empresarios reunidos en el Coloquio de Idea (un sector poderoso del pa√≠s que nunca se presenta a elecciones pero pretende fijar el programa del pr√≥ximo gobierno e impedir que Cristina siga gobernando hasta el √ļltimo d√≠a de su mandato) aplauden a rabiar a un energ√ļmeno que sale a gritar que Cristina no tiene t√≠tulo de abogada. Los esc√©pticos dicen que el negocio del pa√≠s dividido es parte del relato K. Pero esos tipos que act√ļan como caceroleros son due√Īos de grandes empresas. ¿Ser√°n una coregograf√≠a de Fuerza Bruta tambi√©n, como los pibes que fueron al velorio de N√©stor?

Ahora que parece haber amainado la corrida cambiaria, cuando el garrochazo hacia Massa no termina de empezar, la agenda derechisita prepara un cacerolazo para el 13N y probablemente algunas polic√≠as provinciales acuarteladas. Unas semanas m√°s adelante vendr√≠an los saqueos, seg√ļn se ilusionan Lucas Carrasco y el Tata Yofre. El men√ļ no cuaj√≥ el a√Īo pasado, pero es posible que este a√Īo lo vuelvan a intentar. Veremos.

Mientras tanto, hay que reunir masa cr√≠tica para las puebladas estivales y la circulaci√≥n de la sospecha sobre la inexistencia del t√≠tulo de abogada de la presidenta parece un recurso in extremis. Quiz√°s de un momento a otro alg√ļn constitucionalista salga a gritar a voz en cuello que Cristina tiene un hijo discapacitado oculto. Alg√ļn d√≠a estas huevadas se recopilar√°n como curiosidades de √©poca. Hoy son un s√≠ntoma de que no hay un modelo de pa√≠s alternativo que la derecha pueda presentar para conquistar votos y entusiasmo.

Walter Curia es un periodista opositor de un diario muy opositor como El Cronista,. a quien esta semana se le ocurri√≥ confirmar que Cristina se hab√≠a recibido de abogada con muy buen promedio. 

Yo vi el analítico: es abogada

Para decir eso se respald√≥ en investigaciones que hab√≠a hecho hace 10 a√Īos cuando trabajaba en Clar√≠n. La publicaci√≥n de la nota motiv√≥ el repudio furioso de la minor√≠a intensa que se sostiene sobre el odio a Cristina. A menos que todos ellos sean parte tambi√©n de Fuerza Bruta.

Ac√° est√° la nota de Curia:

WALTER CURIA

Atención: esta es otra nota sobre periodismo. El que lo desee, con todo derecho y para su bien, puede bajarse ahora: esto es material de consumo para la redacción. Ayer me devoró la grieta. Otra vez di un paso sin prestar mucha atención, sin hacer cálculos y... glup. Por mayor que sea el esfuerzo de Luis Majul con su museo, esto va a seguir así hasta el final. Paciencia.

El mi√©rcoles publiqu√© en este diario un texto para la columna ‘Cronista por un d√≠a’, que comparto con otros colegas. Vengo escribiendo con regularidad sobre cuestiones vinculadas al fen√≥meno Vaca Muerta, un tema que me despierta curiosidad. Alterno con alg√ļn asunto del d√≠a, m√°s o menos de agenda. Siguiendo la iniciativa del diario, que un d√≠a antes llev√≥ a la tapa, cont√© lo que sab√≠a sobre el paso de la Presidenta por la facultad de Derecho de Universidad de La Plata, entre 1972 y 1979, una cuesti√≥n que volvi√≥ a cobrar inusitada actualidad. Como acert√≥ mi mujer: de la noche a la ma√Īana, pas√© de cipayo a quintacolumna rentado del kirchnerismo.

Lo que dije en la nota era que hace diez a√Īos estuve en La Plata buscando informaci√≥n para una biograf√≠a sobre N√©stor Kirchner. En un marco de estricta reserva –mi pedido no hab√≠a sido hecho por canales oficiales– acced√≠ a los certificados anal√≠ticos de estudios del entonces Presidente y de su mujer, la diputada Cristina Kirchner. A prop√≥sito del reclamo que hizo el doctor Daniel Sabsay, una persona honorable, record√© la informaci√≥n que hab√≠a obtenido y que a√ļn conservo entre unos viejos apuntes. Fechas de ingreso, promedios, fechas de graduaci√≥n. Lo que all√≠ pude obtener. Ella hab√≠a sido mucho mejor estudiante que √©l, me aseguraron entonces. Cre√≠ en la informaci√≥n de mis fuentes: eran los responsables de la facultad, que adem√°s estaba en manos de la oposici√≥n, garant√≠a de imparcialidad. Era insospechada la idea de que ninguno de los dos Kirchner hubiera salido de all√≠ sin su t√≠tulo de grado.

Bien temprano, la nota de El Cronista estall√≥ en la redes sociales. Periodistas de medios kirchneristas, antiguos compa√Īeros algunos, retuitearon el texto como una proclama vindicativa: Vieron, putos. Si hasta este tipo lo dice, no hablemos m√°s. Colegas de medios oficiales/paraoficiales celebraron la novedad como la victoria definitiva en el caso del t√≠tulo de la Presidenta. No solo periodistas: desde el kirchnerismo rabioso parec√≠an haberse sacado una bolsa de arena de la espalda. No voy a dar nombres, por pudor.

M√°s tarde, dir√≠a despu√©s del mediod√≠a, empez√≥ a llegar lo del otro lado. Era inadmisible que se hubiera insinuado que la Presidenta se hab√≠a recibido de abogada. Ah, ¿as√≠ que no les sacaste una foto a los anal√≠ticos? ¡Te mostraron una copia trucha! Pasaste por nabo, viejo, ¿Cu√°nto cobraste por la operaci√≥n? ¿Che, qu√© est√° pasando con El Cronista que publican esta mierda? (Completo ac√°)

jueves, 30 de octubre de 2014

Los trenes en mi vida

por Lidia Ferrari

Quizá se pueda narrar la historia de un país de acuerdo a cómo se ha viajado y se viaja en tren.

Me llam√≥ la atenci√≥n una nota sobre los trenes en Estados Unidos, pues es extra√Īa a la idea que se hacen las colonizadas cabezas que piensan que en USA todo es mejor. A partir de all√≠ no pude dejar de hacer una retrospectiva de mi historia con los trenes, que es tambi√©n reflejo de la historia de Argentina.



Estación de tren abandonada en Oakland, California

En los ’70 viajaba todos los fines de semana de Retiro a San Pedro, a 170 km de la capital, donde viv√≠an mis padres. Tomaba el tren el viernes a la tarde o el s√°bado a la ma√Īana y regresaba los domingos a la tarde. Hab√≠a varios horarios disponibles y eleg√≠a aquellos que se adecuaban mejor a mis actividades. Viv√≠a con zozobra sacar el pasaje de ida en la estaci√≥n Mitre, de Retiro, pues llegaba con los minutos contados y la billeter√≠a siempre cambiaba de lugar. Para el viaje de regreso se hab√≠a institucionalizado un procedimiento que s√≥lo despu√©s de mucho tiempo juzgu√© como deb√≠ haberlo juzgado en ese momento. El tren que ven√≠a de Rosario ten√≠a varios coches. Los que sub√≠amos en San Pedro nos agrup√°bamos en un mismo vag√≥n y uno reun√≠a el dinero de la “coima” de cada uno de nosotros que, en alg√ļn momento, ser√≠a depositado en la mano del guarda. No recuerdo qui√©nes eran los recaudadores pero s√≠ que no nos parec√≠a nada anormal. La evidencia de que no era tan normal era que el dinero se lo daban al guarda a escondidas. Pero se hab√≠a naturalizado esta costumbre. Ignoro c√≥mo hab√≠a comenzado. Un tanto como me ha ocurrido en alg√ļn √≥mnibus de Roma, en el cual me he sentido sapo de otro pozo cuando me veo la √ļnica que valid√≥ el boleto. Tanto el chofer como los romanos que suben est√°n de acuerdo en la cuesti√≥n de no pagar. Algo que no me ocurre en la ciudad donde vivo; la √ļnica vez que mi tarjeta no funcion√≥, el chofer me hizo bajar sin opci√≥n a reclamo. La diferencia entre el guarda del tren de los ’70 y el chofer de Roma es que √©ste no parec√≠a recibir ninguna d√°diva por hacerse el sota.

As√≠ las cosas, a√ļn en esas condiciones, ten√≠amos varios trenes para elegir. A partir de la d√©cada del ’80 las frecuencias ralearon hasta llegar a esa d√©cada nefasta de los ’90, en la que los trenes a San Pedro y a tantas ciudades del interior desaparecieron. No hab√≠a m√°s trenes. S√≥lo √≥mnibus y no demasiados. Fue la d√©cada en la que comenzaron a funcionar los minibuses, muchos de ellos truchos, cuando los hombres casi no ten√≠an otra opci√≥n de trabajo que hacer de remiseros.



San Antonio de Areco

A fines de la d√©cada del ’80 me toc√≥ visitar en los fines de semana el pueblo de Abbott, en la pr√≥spera zona agraria de la provincia, a 80 km de Buenos Aires. Ya para ese entonces no llegaban los trenes a ese pueblo que comenz√≥ a formar parte de la serie de pueblos fantasmas. Una se√Īora que all√≠ hab√≠a vivido su infancia y juventud contaba que de joven concurr√≠a todos los d√≠as, si, “todos los d√≠as” a su trabajo en la capital pues los trenes no s√≥lo eran m√°s r√°pidos que como lo fueron despu√©s, sino que siempre sal√≠an a horario. Calculo por su edad que debe haber viajado cotidianamente en las d√©cadas del ’40 o ‘50. Pasados unos 40 a√Īos, no s√≥lo ya no hab√≠a trenes en el pueblo, sino que faltaban las gentes para habitarlo. Destino inevitable cuando un tren deja de circular: la muerte del pueblo.

En los ’90 viajaba a la zona sur del Gran Buenos Aires en tren. Con el correr del tiempo tuve que dejar de hacerlo debido a su mal funcionamiento y deterioro. La √ļltima vez que tom√© el Roca para ir a La Plata recuerdo muy bien la congoja que me produjo espiar desde la ventana esas estaciones grises y desmanteladas, donde pocos seres taciturnos parec√≠an esperar algo que nunca llegar√≠a. Dej√© de tomar el tren y con el tiempo se volvi√≥ un objeto inexistente en mi vida. La molestia o el disgusto de no tener un tren para tomar desaparecieron, para dar lugar al vac√≠o de lo que uno ya no espera, como si los trenes nunca hubieran existido. La √ļnica vez que viaj√© al gran pa√≠s del Norte estuve en Los Angeles. Un amigo me mostr√≥ las v√≠as de ferrocarril fuera de uso mientras me contaba c√≥mo en Estados Unidos hubo una intenci√≥n expl√≠cita de anular los trenes, construyendo grandes carreteras para incentivar la industria automovil√≠stica y las ganancias de las petroleras.

Y así el círculo se cierra. Cuando leo esta nota sobre los trenes en USA, viene a mi mente esta historia mía con los trenes, una historia que me es tan personal y emotiva como lo es para la realidad de un país cuando, desde una voluntad política, se elige tener o no tener trenes. Como la vida mía, la de cada uno de nosotros se transforma de acuerdo a la voluntad política de algunos que van a decidir si en tu vida vas tener que andar en carro, de a pie, en tren, en auto, en bicicleta.



Montgomery, Alabama

La nota que dispar√≥ estas reflexiones se titula: “El suplicio (o no) de viajar en tren en EEUU: 614 kms en 11 horas”. [Ac√°]

En la nota se narra la aventura de quien la escribe, que para recorrer poco m√°s de 600 km desde Los Angeles a San Francisco, el viaje en tren le tom√≥ m√°s de 15 horas, sin tener otra opci√≥n que la de ir en coche o en avi√≥n. Se pregunta c√≥mo se llega a esta situaci√≥n en Estados Unidos y dice que en el a√Īo 2000 hab√≠a los mismos kil√≥metros de v√≠as de tren que en el a√Īo 1881. Esto, en el pa√≠s m√°s desarrollado de la tierra es, sin duda, una decisi√≥n pol√≠tica. La misma que se tom√≥ en nuestro pa√≠s en la d√©cada del ’90. La nota se ocupa del tema porque parece que ahora, los yanquis, quieren tener un tren de alta velocidad y parece que le piden asistencia a los espa√Īoles. Suena incre√≠ble que un recurso maravilloso como el tren haya sido totalmente dejado de lado en el pa√≠s del Norte, cuando no hay ning√ļn otro medio de transporte que cumpla con objetivos de sostenibilidad, rapidez y seguridad, como lo hace el tren. Pero claro, es un medio p√ļblico, que ofrece un servicio social a los que trabajan o deben viajar y que no garantiza rentabilidad econ√≥mica, √ļnico motor de la vida del pa√≠s del norte.

Estación abandonada en Cincinatti

La del tren es una inversi√≥n que se debe hacer por la sola intenci√≥n de ofrecer un servicio p√ļblico, uno de los mejores que tiene la sociedad para ofrecer. No puedo dejar de pensar, frente a esta noticia sobre los trenes en Estados Unidos que me ha hecho recordar mi historia con los trenes, en el impresionante cambio que vive nuestro pa√≠s con una pol√≠tica de Estado que ha decidido recuperar un bien tan preciado para el pueblo, sobre todo, para el pueblo trabajador, como son los trenes. Los que usan el tren diariamente saben muy bien de lo que estamos hablando.

Al final tenía que ser


Juan Mayo y Maximiliano Diomedi se presentan juntos por primera vez para celebrar el misterio del encuentro art√≠stico. Una canci√≥n poderosa irrumpi√≥ con fuerza inusitada hace unos meses, a 600 km de Buenos Aires y dej√≥ una marca. Entre m√ļsicas de sus respectivos discos en solitario, se juntar√°n arriba del escenario para poner a dialogar sus voces y mostrar sus composiciones a cuatro manos, cuatro o√≠dos y dos cantos. "Al final ten√≠a que ser". Y ser√° nom√°s.

Viernes 31 de octube
Centro Cultural de la Cooperación
Av. Corrientes 1543

miércoles, 29 de octubre de 2014

Algo pasó, será que el tiempo murió

Mart√≠n Rodr√≠guez // Charly Garc√≠a // La otra para escuchar clickeando ac√°



En la √ļltima emisi√≥n de La otra.-radio estuvo como invitado el periodista - ensayista - poeta Mart√≠n Rodr√≠guez, autor del libro Orden y progresismo. Los a√Īos kirchneristas, donde por "kirchnerista" no debe entenderse necesariamente una identidad pol√≠tica sino m√°s bien una √©poca, o mejor dicho el fin de una √©poca, o quiz√°s el comienzo del fin de un comienzo. 

Por eso, en el libro de Rodr√≠guez, tambi√©n tiene su lugar una hip√≥tesis sobre el rol c√≠vico que tuvo Charly Garc√≠a a lo largo de a√Īos, desde los 70, haciendo los discos en los que se pon√≠a no como vocero de cada generaci√≥n, sino m√°s bien como el extempor√°neo que nombra la soga en la casa del ahorcado. Por ejemplo: en Instituciones Charly se politiza de un modo raro, narrando la violencia del 74 con una mirada extra√Īada y l√ļcidamente distante para una etapa que hab√≠a naturalizado la violencia. Y as√≠ todo el tiempo: en el 79 Garc√≠a narra la consolidaci√≥n del plan econ√≥mico de la dictadura en Grasa de las capitales; en el 83 canta la transici√≥n hacia la democracia con Clics Modernos, diferenci√°ndose del mero ejercicio de la memoria, poniendo siempre un toque de inquietud en los consensos bienpensantes. La clave en Charly, dice Rodr√≠guez, no es "memoria" sino "inconsciente". No canta el ideal, sino lo que es.

En un programa irreductiblemente charlysta como La otra, hab√≠a que hablar o hablar de eso Y hab√≠a que escuchar ese lado insidioso de Charly, no las canciones m√°s exitosas sino las m√°s intempestivas: "Tango en segunda", "El show de los muertos", "Ya no te quiero", "No importa"... Ah, y ah√≠ hay una honda coincidencia con la mirada de Rodr√≠guez. No importa. Despu√©s fuimos hacia territorios en los que nuestros acuerdos se nublan. Hablamos del tema de la √©poca, es decir del kirchnerismo. En un programa como La otra que, igual que Casey Wander, pas√≥ toda su existencia durante el kirchnerismo, era ineludible hablar de eso: es lo que nos tiene a todos tan cautivados, a algunos bien, a otros mal, a otros m√°s o menos. 

Una r√°faga del programa:  

Maxi Diomedi: ¿Vos estuviste entusiasmado con el kirchnerismo?

Mart√≠n Rodr√≠guez: ¡S√≠! ¡Muchos momentos de entusiasmo!

MD: ¿Y ahora est√°s desencantado?

MR: Yo voy a decirlo as√≠: siempre tuve un esp√≠ritu cr√≠tico, pero en alg√ļn momento no se concilian la pertenencia con las ideas que uno tiene. No quiero ser cristiano, pero entre pertenencia y verdad, yo ah√≠ eleg√≠ verdad. Eleg√≠ mi modo de pensar y no negociar m√°s mi lugar de enunciaci√≥n. Y que est√©n adentro los que creen, porque no tiene sentido... Me fui de un lugar al que quer√≠an entrar todos (se r√≠e). Cuando yo me fui era como irte al conurbano a las 10 de la ma√Īana por la autopista, todo el mundo est√° viniendo. El ej√©rcito de reserva de kirchneristas que quer√≠an entrar era enorme. Pero como a m√≠ la guita me chupa un huevo, me parec√≠a m√°s importante hacerme un lugar en la... Siempre escribir es un acto de soberbia, y yo ten√≠a ganas de hacerme un lugar pensando y escribiendo sobre lo que ve√≠a de la pol√≠tica, y bueno, fue un acto m√°s de amor propio que de amor a un colectivo, ¿no? Sin embargo, no practico el √°cido sobre los que tienen amor por lo colectivo, y trato de pensar cr√≠ticamente sin generar un callej√≥n sin salida.

OC: Cuando vos decís "la guita me chupa un huevo", eso parecería sonar como que todos los que están...

MR: No, no, no. Quiero decir: en alg√ļn momento yo ten√≠a en mi vida personal que conjugar, si laburaba, me parec√≠a m√°s honesto conmigo mismo, bueno, qu√© s√© yo.

MD: ¿Es dif√≠cil mantener el propio lugar de enunciaci√≥n perteneciendo?

MR: Y, es dif√≠cil. A m√≠ me gustan las tensiones. Por eso la gente te quiere ubicar, te dicen "vos sos massista", se ponen nerviosos... en peque√Īos nichos donde uno discute, no estoy diciendo que me siento una persona juzgada socialmente ni mucho menos, pero lo que yo noto es que, en el ecosistema donde hablamos y discutimos la pol√≠tica, a m√≠ me interesa... Yo trabajo en Radio Nacional, en el programa de Mario Wainfeld, mantengo un discurso cr√≠tico, bueno, voy llev√°ndolo de un modo lo m√°s honesto posible y me gusta ir por ese punto medio... No punto medio en el sentido de la b√ļsqueda de un equilibrio, o una tercera posici√≥n frente a los antagonismos, ¡no! Pero s√≠ a que no me siento c√≥modo ni en el kirchnerismo emocional ni en el antikirchnerismo emocional. Voy poniendo pesos en los platillos m√°s livianos a medida que avanzo. (NdelaOtra: Entero, con canciones y conversaciones, lo pueden escuchar clickeando ac√°).



Ya no te quiero dejar de cojer
ya no te quiero dejar de mantener
ya no te quiero desestructurar
ya no te quiero dejar de olvidar.

Ya no te quiero, ya no te quiero
algo pasó, será que el tiempo murió
ya no te quiero.

Ya no te quiero dejar de garchar
ya no te quiero dejar de rehabilitar
ya no te quiero dejar de halagar
ya no te quiero dejar de dejar.

Ya no te quiero (no, no)
ya no te quiero
algo pasó, será que el tiempo murió
ya no te quiero.

Ya no te quiero dejar de mentir
ya no te quiero dejar de transgredir
ya no te quiero desintoxicar
ya no te quiero dejar de dejar.

Ya no te quiero (no, no)
ya no te quiero
algo pasó, será que el tiempo murió
ya no te quiero.

Ya no te quiero (no, no)
Ya no te quiero (no, no)
Ya no te quiero (no, no)
Ya no te quiero (no, no)
Ya no te quiero (no, no)

martes, 28 de octubre de 2014

Bajame de este √°rbol

Take me to church, Sinead O'Connor


No quiero amar del modo en que antes amé
no quiero amar de ese modo nunca m√°s
¿para qu√© estuve escribiendo canciones de amor?
no quiero escribirlas nunca m√°s
no quiero cantar desde donde antes canté
no quiero cantar de esa manera nunca m√°s
¿para qu√© estuve cantando canciones de amor?
no quiero cantarlas m√°s,
ya no quiero ser esa chica nunca m√°s
ya no quiero llorar m√°s
ya no quiero morirme
así que bajame de este árbol
cort√° la cuerda que me ata
sentame en el piso
yo soy la √ļnica a quien deber√≠a adorar.

Oh, llevame a la iglesia
hice tantas cosas malas que me duele
sí, llevame a la iglesia
pero no a esa que lastima
porque ahí no está la verdad
y no es eso lo que vale la pena.

Voy a cantar canciones de amor y de perdón
canciones de comer y de beber,
canciones de vida, canciones que llamen en la noche
porque las canciones son como un rayo de luz
y el amor es el √ļnico amor al que tendr√≠as que invitar
canciones que no te dejen quedarte quieto
canciones que reparen los huesos rotos
y que no te dejen solo
así que bajame de este árbol
cort√° la cuerda que me ata
sentame en el piso
yo soy la √ļnica a quien deber√≠a adorar.

Oh, llevame a la iglesia
hice tantas cosas malas que me duele
sí, llevame a la iglesia
pero no a esa que lastima
porque ahí no está la verdad
y no es eso lo que vale la pena.


¿Me est√°s hablando a m√≠?

Héroe frente al espejo


Baisers volés, cine francés, comedia romántica, 1968, François Truffaut, Jean-Pierre Léaud.

Taxi Driver, cine norteamericano, psycho-noir, Martin Scorsese, Paul Schrader, Robert De NIro.

Sendas escenas detienen el avance de la narración para que los protagonistas se replieguen sobre sí mismos, se tilden en su mismidad. El galán neurótico y el héroe psicótico. El género se ha vuelto imposible.



lunes, 27 de octubre de 2014

Latinoamérica: nos alegran las derechas derrotadas y nuestros populismos imperfectos


por Oscar

"No coincido con los 'izquierdistas' que dicen que hay que votarlos (a los del Frente Amplio uruguayo) porque son lo menos malo, no. El FA es la mejor herramienta que ha construido el pueblo uruguayo para conquistar derechos, por eso hay que mantenerlos en el poder político" escribía Willy Villalobos anoche desde la orilla oriental. Su afirmación tiene una aplicación directa a la realidad política local. No solo porque cualquier resultado en los países cercanos repercute sobre los procesos de toda la región, sino porque en la valoración de la experiencia del Frente Amplio se ponen en juego cuestiones análogas a las que nos llevan a decidir si apoyamos o no apoyamos al kirchnerismo.

Willy no esquiva ninguna cr√≠tica hacia la experiencia frentista uruguaya, ni menos a√ļn a un pol√≠tico tan conservador y poco amigo de Argentuna como es Tabar√©. Pero puede reconocer que hay una continuidad hist√≥rica en la construcci√≥n de la "mejor herramienta" con que el pueblo uruguayo conquista sus derechos. En estos d√≠as hemos visto c√≥mo algunos uruguayos queridos entre nosotros, como la cantante Ana Prada o el actor Mateo Chiarino, les pusieron el cuerpo y el alma a la campa√Īa por la victoria del Frente. Se ve m√°s clara la necesidad de posicionarse en estos escenarios si iluminamos el caso uruguayo con el triunfo de Dilma en Brasil y si vinculamos los embates de las derechas en esos pa√≠ses con la derecha argentina.

A Dilma parec√≠a que se le har√≠a cuesta arriba, pero lleg√≥, contra las predicciones y los anhelos de la prensa y el establishment continentales, que trataron de dibujarles un aura ganadora, primero a Marina y luego a A√©cio Neves. "Gan√≥ Dilma en Brasil y tambi√©n el estatismo; mercados preocupados" titula Ambito Financiero, cada d√≠a un poco m√°s corrido a la derecha, equiparando el valor del voto de decenas millones de ciudadanos brasile√Īos con el nuboso √°nimo de mercados intangibles e iracundos. Tan iracundos como los expositores del coloquio de IDEA de este fin de semana en Mar del Plata, que no quieren esperar que el actual gobierno cumpla la totalidad de su mandato y quiere imponer una agenda de transici√≥n que viola toda normativa institucional y le marca la cancha a los futuros ocupantes de la Rosada, a quienes suponen m√°s d√≥ciles.

Imaginen lo que ser√≠a la derecha argentina si en estas √ļltimas semanas hubieran perdido el PT, el Frente Amplio o Evo.

Imaginen la tapa de La Nación si ganaba Neves o Marina, o si ayer en Uruguay ganaba Lacalle. O si la quincena pasada perdía Evo en Bolivia.



"En Latinoamerica se acaba el turno de los populismos": hubiera sido el t√≠tulo clavado de Carlos Pagni del d√≠a despu√©s que no lleg√≥. No pudo ser. Ahora la redacci√≥n de La Naci√≥n se las va a tener que ingeniar para decir por qu√© Dilma, el Frente Amplio o Evo s√≠ son aut√©nticas experiencias populares y el kirchnerismo no. De hecho, Pagni, que en semanas anteriores se regocijaba con las complicaciones que aguardar√≠an al gobierno argentino si Brasil daba por terminado su ciclo petista, olvida s√ļbitamente su inter√©s por la pol√≠tica regional y augura hoy que la probable reunificaci√≥n de la CGT complicar√° seriamente al gobierno. En realidad, la unificacipon de la CGT ser√° una buena noticia, porque se volver√° un obst√°culo para cualquier intento de que el establishment local e internacional intenten imponer un ajuste dr√°stico a un futuro gobierno. Massa y Macri son los que deber√≠an preocuparse por un sindicalismo unido.

Y esta amargura cegadora del periodista-esp√≠a de La Naci√≥n no es patrimonio exclusivo de la derecha derecha expl√≠cita. Tambi√©n hay mezquindad en los desencantados, que desde una supuesta cr√≠tica por izquierda niegan legitimidad a la pol√≠tica kirchnerista. Siempre es m√°s f√°cil saludar a la distancia a gobiernos populares mientras se se hurta el cuerpo a la disputa pol√≠tica cotidiana en la que uno est√° implicado. ¿Son Dilma o Tabar√© dem√≥cratas m√°s leg√≠timos que Cristina?

Hace poco dec√≠a Claudio Scaletta"Brasil lleg√≥ a las √ļltimas elecciones en recesi√≥n. (...). "Los n√ļmeros, que siempre aburren, son en este caso deprimentes: en el trienio 2008-2010, el PIB se expandi√≥ algo m√°s del 4 por ciento anual. En los tres a√Īos siguientes, 2011-2013, el avance se redujo a la mitad, a un magro 2,1 por ciento, siempre anual, lo que significa estancamiento cuando la medici√≥n se realiza per c√°pita. Ya en 2014, la econom√≠a acumul√≥ dos trimestres seguidos de ca√≠da, es decir, entr√≥ en “recesi√≥n t√©cnica” de acuerdo con los est√°ndares internacionales. Seg√ļn el IBGE la contracci√≥n fue del 0,6 por ciento en el primer trimestre y del 2,4 en el segundo. En la macroeconom√≠a, el PT no pudo ser m√°s conservador. Privilegi√≥ la b√ļsqueda de super√°vit fiscal, con un fuerte ajuste en 2011, y el combate a la inflaci√≥n por sobre el crecimiento. Incluso si se toma el ciclo largo del viento de cola de los precios de las commodities, Brasil creci√≥ por debajo del promedio regional y alrededor de la mitad que Argentina". 

Los implacables cr√≠ticos argentinos de Cristina tendr√≠an muchos motivos para condenar "el relato del PT" si proyectaran su hostilidad local a la realidad brasile√Īa. Pero seguro que hoy se congratular√°n por el triunfo de Dilma y seguir√°n manifestando su indiferencia ante los conflictos que atraviesan nuestra sociedad.

A pesar de esta mezquindad a izquierda y derecha del kirchnerismo, es notable que la propia encuestadora Poliarquía no pueda evitar reconocer, en La Nación de ayer:

"Cristina Kirchner se constituye en el primer jefe de Estado que transita su √ļltimo a√Īo de mandato con niveles tan marcados de aceptaci√≥n. La radicalizaci√≥n de muchos aspectos de la gesti√≥n y el casi exclusivo dominio de la agenda p√ļblica -que la transforman en la actriz exclusiva y excluyente del escenario nacional- explican en alguna medida estos indicadores. La fuerte polarizaci√≥n en su imagen y gesti√≥n tambi√©n se visualiza en los m√°s de 40 puntos de imagen negativa", evalu√≥ Fabi√°n Perechodnik, director de Poliarqu√≠a".

Yo puedo vislumbrar los límites y la endeblez de los oficialismos de Uruguay, Brasil, Bolivia, Ecuador, Venezuela o Argentina, pero no dejo de alegrarme por la derrota de las derechas latinoamericanas y un afianzamiento de nuestros populismos imperfectos. Por eso hoy estoy contento.

En Uruguay est√°n ganando los mejores

PEQUE√ĎAS BEMBAS DE UN PORTE√ĎO DESDE CABO POLONIO


por Willy Villalobos

(Esta nota se empez√≥ a escribir en la ma√Īana del domingo y se termin√≥ al fin del d√≠a, cuando se aseguraba un triunfo importante del Frente Amplio, la derrota en el plebiscito de la propuesta derechista de bajar la edad de imputabilidad y la realizaci√≥n de una segunda vuelta en la que Tabar√© V√°zquez est√° cerca de alcanzar la mitad m√°s uno).

Si yo pudiera haber votado en Uruguay no tengo ninguna duda de que lo haría por el Frente Amplio. Porque es el gobierno que mejor distrubuyó la riqueza desde la llegada de la democracia. Y eso se nota. Un ejemplo: cuando llegué al Uruguay los pibes no tenían guita para comprar cuadernos y hoy andan por la calle jugando con sus computadoras. Está claro.

No coincido con los “izquierdistas” que dicen que hay que votarlos porque son lo menos malo, no. El FA es la mejor herramienta que ha construido el pueblo uruguayo para conquistar derechos, por eso hay que mantenerlos en el poder pol√≠tico.

La oposici√≥n, Blancos y Colorados, se parece a los partidos que la derecha est√° construyendo en otros pa√≠ses de Am√©rica Latina para enfrentar a los gobiernos nacionales y populares que los Vargas y los Llosas llaman “el demonio populista".

Pedro Bordaberry, que se presenta con el nombre de pila porque su pap√° fue impuesto como presidente por los militares golpistas, es la derecha cl√°sica. Represi√≥n y control social. Es la fuerza que quiere que a los pibes se los juzgue a los 16 y una econom√≠a “a la antigua”, o sea, lo de siempre.

La novedad es Lacalle Pou, un joven “cajetilla” que inesperadamente gana las elecciones internas del Partido Blanco y en pocos meses se convierte en la alternativa de la derecha. Lacalle Pou es lo m√°s parecido a Macri que hay en Montevideo. “Por la positiva” es la idea central de este hijo de otro presidente, Luis Lacalle, el cajetilla mayor o el Menem de estos pagos.

Este hombre es impresentable. Circulan varios videos en las redes donde dice disparate tras disparate. Hay uno muy gracioso donde asegura que va a llevar adelante una pol√≠tica de seguridad que hoy es parte de la pol√≠tica del Frente Amplio. Pou se sorprende cuando el periodista le dice que el Frente lo est√° haciendo, asegura que no puede ser... “y si es cierto lo que le dicen, lo deben estar haciendo mal”. Hay varias como esta. (Ver ac√°). Por eso les digo que se parece a Macri, porque cuando no lo entrevista uno de su palo hace papelones.

Lo interesante es que Lacayito prendió y en la segunda vuelta puede ganar con el obvio apoyo de los colorados. Para muchos, la juventud de este candidato es su virtud mayor, sí, para muchos. Pou es el candidato de los medios, y la publicidad lo vende como un artículo novedoso que reemplazaría a los carcamanes: Mujica y Tabaré. Algo de razón tienen, como todos los mentirosos, el Frente está viejo.

Los otros candidatos que se presentan son Pablo Mieres, del Partido Independiente, al que las encuestas le dan un 3%, y puede llegar a ser el que ayude al Frente a ganar por media cabeza la carrera.

Y por √ļltimo esta la izquierda c√≥moda, los incomprendidos de siempre,Unidad Popular. Esos que votan y vuelven tranquilos a casa porque est√°n convencidos de que si los acompa√Īara algo m√°s del 1%, todos ser√≠amos mas felices.

Los referentes del Frente no envejecen con los a√Īos, sino con las pol√≠ticas que llevan adelante. Porque un Frente que soport√≥ la represi√≥n y que represent√≥ y representa a los que se merecen cambios fundamentales no se la jug√≥ para llevarlos adelante. Porque el Frente tiene una gran deuda con todos los que fueron brutalmente reprimidos por la dictadura, al no haber decidido que los Derechos Humanos fueran una pol√≠tica de Estado. Juzgar a los milicos era una papa caliente y el FA decidi√≥ tir√°rsela al pueblo quit√°ndose la responsabilidad de encima.

“Nos comimos a√Īos de cana por la Reforma Agraria y ahora que gobernamos nosotros no pasa nada con ese y con tantos temas”, me dec√≠a ayer un Tupamaro que no se lleva bien con el Pepe. Es extra√Īa la relaci√≥n que los Tupamaros que combatieron armados contra la dictadura tienen con sus viejos enemigos. Se habla de pactos, los desconozco, pero lo que est√° claro es que no mostraron voluntad de juzgarlos por los cr√≠menes cometidos. Y lo que es peor, Eleuterio Fern√°ndez Huidobro, Ministro de Defensa y n√ļmero dos de Mujica es el que dijo que consegu√≠a m√°s informaci√≥n sobre la represi√≥n por su v√≠nculo con los milicos que si se los investigaba. Parece joda pero es verdad.

Hay una discusión fuerte por abajo, pero a la hora de los bifes TbaréVázquez logró el 92 por ciento en la interna, o sea, alpiste.

El FA es un partido de viejos, porque tiene ideas viejas. Por ejemplo: Tabar√© fue el que le pidi√≥ ayuda a Bush porque se sent√≠a invadido por N√©stor. Lo recuerdo y me r√≠o. Porque Tabar√© se parece a Binner, o sea, tranqui, cero estr√©s y no agitar demasiado el frasco. Porque el futuro Ministro de Econom√≠a ser√≠a Danilo Astori, uno de los que tambi√©n quiere volver a las relaciones carnales con los EEUU. “El Mercosur debe ser la base para lograr acuerdos con otros pa√≠ses” dice Danilo. Lo que no dice es que quiere subordinarse a la pol√≠tica yanqui en Latinoam√©rica y distanciarse de Maduro, Evo, Correa y Cristina, los demonios populistas. En s√≠ntesis, porque hay m√°s, Mujica trajo una buena brisa que no alcanz√≥ para que el FA se convirtiera en un partido transformador en serio, y mucho menos generar una pol√≠tica que enamore a los que est√°n dispuestos a ponerle el cuerpo a los cambios. Ahora parece que Tabar√© va contra la idea de que el consumo de marihuana quede en manos del Estado. Acaba de declarar que le parece “extra√Īo” que se venda faso en las farmacias. Lo consultaron a Mujica y dijo que era un problema de V√°zquez, que le pregunten a √©l. Y eso que el porro legal fue una de las decisiones pol√≠ticas m√°s celebradas por la juventud.

El FA da seguridades, no arriesga. Por eso es aburrido aunque sea lejos lo mejor. Pero no s√≥lo se est√°n eligiendo los futuros gobernantes del Uruguay, sino que junto con las generales hay un plebiscito para decidir si se baja o no la imputabilidad a los menores que cometan delitos, de 18 a 16 a√Īos.

La movida que gener√≥ este plebiscito fue mucho m√°s interesante que la electoral. ¿Porqu√©? Porque se arm√≥ una enorme movilizaci√≥n popular en la que participaron sectores de todos los colores, menos lo colorados, claro. Miles de personas militaron con pasi√≥n para que la respuesta a las necesidades de estos pibes no sea la represi√≥n. Porque mucho chamuyan con la recuperaci√≥n, pero a la hora de los bifes lo que quieren es encerrarlos, que desaparezcan del mapa.

Mas de 50 mil personas salieron a la calle, una enormidad para Montevideo y aleda√Īos. Con fuerza amorosa reclamaron un mejor destino para los menores que la sociedad pare y despu√©s no quiere reconocer como propios. Contrastaban claramente con los que repart√≠an volantes de los partidos como si fuera una propaganda de shamp√ļ. Ojal√° esos miles de manifestantes sacudan a los partidos pol√≠ticos como sacudieron a la sociedad con su movilizaci√≥n.

Es de noche, la elección terminó y todos los encuestadores coinciden en darle al Frente Amplio un 47 por ciento de los votos, lo que le permitiría alcanzar la mayoría parlamentaria y llegar a la segunda vuelta en noviembre con muchísimas posibilidades.

El plebiscito también se ganó, la mayoría de los uruguayos decidió darle a los menores que delinquen un trato especial y no "palo y a la bolsa" como pretendían los dinosaurios.

Los diarios de la derecha, El Observador y el País fogonearon a su candidato Lacalle Pou, aseguraban que tenía un 35 % y ahora no llega a 30; fueron modificando las encuestas a tal punto que arrancaron en 42% para el FA y ahora reconocen un 47.4 .

Los medios también fueron derrotados.

El pescado ya est√° vendido, Tabar√© ara√Īa la presidencia. Su Ministro de Econom√≠a ser√° Danilo Astori, un economista que piensa que al pa√≠s le conviene mejorar las relaciones con el imperio. Lo que nadie sabe es si va a profundizar un modelo de inclusi√≥n social, fortaleciendo la alianza con los gobiernos que enfrentan a los sectores financieros y a la pol√≠tica de EEUU en la regi√≥n, o va a intentar convertir al Frente en una derecha moderna. Esa es la pregunta que hoy se hacen muchos militantes frentistas que festejan una victoria que no sienten completamente propia.

El Frente Amplio y las organizaciones populares que lo componen tienen la palabra.

domingo, 26 de octubre de 2014

Escenas de la lucha de clases medias

Hoy viene Mart√≠n Rodr√≠guez a La otra.-radio, FM La Tribu, 88,7. online.



por Martín Rodríguez *

Mi suegra nos regala entradas para o√≠r un tr√≠o de cuerdas con piano en el Teatro Col√≥n. Y nos cuida al ni√Īo esa noche. Todo sale redondo porque vamos al Col√≥n, al tr√≠o de cuerdas, al exotismo pasajero. Tomamos un taxi y hacemos una parada intermedia para dejar a Manuel. El taxista que nos lleva, un hombre canoso, de 65 a√Īos, nos pregunta qu√© vamos a ver. Pregunta para abrir la charla y dominarla. √Čl nos cuenta que fue al Teatro San Mart√≠n hace un mes con su se√Īora a ver una obra de Alfredo Alc√≥n. Mi mujer le pregunta: '¿Van mucho al teatro?'. Por lo menos una vez al mes, dice. De ah√≠ en m√°s, apunta su ficha t√©cnica: lleva cuarenta a√Īos casado, vive en Ramos Mej√≠a, tiene dos hijos y cuatro nietos. Veo que es el titular del taxi. Me alegra. Lleva a los nietos al colegio, son los hijos de su hija (docente), que vive a cuatro cuadras de su casa, y van a un colegio privado. Para los hijos, la mejor educaci√≥n, dice. Lo dice porque eso dice el dato de la educaci√≥n privada: que una persona est√° dispuesta a pagar por algo que podr√≠a no pagar, hace ese esfuerzo porque piensa que es una inversi√≥n que va a volver en forma de ascenso social. Viajamos al Col√≥n adentro de un prot√≥n de clase media, pienso. A veces, todo es socialmente evidente, como un rayo en el cielo sereno. Y no hablamos de pol√≠tica. El hombre, que ya est√° en edad de jubilarse y dedicarse al amor de los nietos, es el primer eslab√≥n de una cadena de sacrificios ascendentes. Una familia, una c√©lula productiva del esfuerzo por la felicidad y el 'no deberle nada a nadie'. ¿Qu√© es la clase media? Por ah√≠, √©sa es la pregunta m√°s productiva del pensamiento argentino: radicales que organizan a la clase media para brindarle servicios al Estado agroexportador; peronistas que crean un estado benefactor para ensanchar la clase media hasta el infinito sustituyendo importaciones; clasistas hijos de la clase media que cuestionan el l√≠mite del bienestar que el peronismo les dej√≥ y los militares reprodujeron; peronistas de clase media que quieren cuestionar el car√°cter burgu√©s del Estado y hacer un socialismo nacional; militares que matan a peronistas de la clase media para reorganizar a la clase media; radicales que llevan la bandera de la clase media hasta la rep√ļblica; peronistas y radicales que empobrecen a la clase media. Y as√≠.

Llegamos al Col√≥n. Por las escalinatas suben dos se√Īoras, parecen trabajar para la existencia real del grupo de apellidos f√ļnebres que puebla con flores el diario La Naci√≥n. Teatro de clases. Llevan tapados de piel y guantes negros de cuero. Se congelan en las escalinatas, de golpe. Son los f√≥siles de una clase que no existe m√°s, bajo una campana de cristal donde nieva. M√ļsica de c√°mara. Tr√≠o de cuerdas. El ruido seco del piano en la helada. La ciudad es una bulla cuerpo a cuerpo y por ah√≠ hay uno que prende un fueguito en la plaza de Tribunales (¡nunca pasar de noche solo!). El taxista se pierde en el tumulto.

(...)

La clase media es lo que quiere ser, lo que dice que es, el 80 por ciento de los argentinos, seg√ļn la palabra del antrop√≥logo Alejandro Grimson a partir de una encuesta realizada por el IDAES-UNSAM en el √°rea metropolitana entre 2012 y 2013. Dice Grimson: 'El ascenso social siempre genera una paradoja: aquel gobierno que protagoniza una transformaci√≥n y permite la movilidad de amplios sectores cree que ellos van a estar agradecidos por siempre. Eso no es as√≠. Cuando el desempleo deja de ser una preocupaci√≥n, se construyen nuevos horizontes de expectativas'. A su vez, en julio de 2013, en Le Monde Diplomatique el soci√≥logo Ignacio Ram√≠rez propuso una hip√≥tesis que reproduzco de este modo: la clase media es kirchnerista y no lo sabe, es kirchnerista aunque no vote al kirchnerismo. Porque es el asiento de la cultura de la √©poca. Es en 'esa clase' donde m√°s apoyos reciben las pol√≠ticas progresistas del gobierno (derechos humanos, matrimonio igualitario, intervenci√≥n del Estado, etc√©tera). No votan al gobierno, pero sostienen su cultura. Podemos decir que el kirchnerismo es un movimiento de la clase media, aunque resulte, a la vez, una presencia conflictiva dentro de esa clase: la clase media es su ecolog√≠a.

(...)

La 'gente' solidaria con el campo marc√≥ el fin del primer gobierno kirchnerista: el del 70 u 80 por ciento de aprobaci√≥n. Todos sus patrimonios simb√≥licos originarios -desde los derechos humanos y la renovaci√≥n de la Corte hasta las pol√≠ticas estatizadoras- tuvieron su centro en el coraz√≥n progresista de la clase media. Pero lleg√≥ un nuevo tiempo: el de la lucha de clases medias. Una lucha en el interior de esa clase. De alg√ļn modo, una pelea entre progresistas, entre las dos caras del progresismo: republicanos versus populistas. Nadie conoce mejor a un progresista que otro progresista. Para un progresista no hay nada peor que otro progresista. Las peleas por endilgar en otro el sobrenombre 'progre' pr√°cticamente confirman la identidad progresista de quien injuria. Ese gesto renegado confirma el malestar de una pertenencia, lo que genera inversiones descontroladas, como cuando Sandra Russo se pelea con 'los progresistas' Tenembaum y Lanata. Gente que se conoce. No obstante, dentro del kirchnerismo lo que est√° en el centro (y √©sa es su novedad) es el modo en que se articula de nuevo la relaci√≥n entre clase media y peronismo (con la versi√≥n del populismo de Laclau a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes). Y eso significa, parad√≥jicamente, una suerte de pertenencia vergonzante. Como si pertenecer a la clase media fuera un pecado originario en el que lavarnos la culpa: nadie se siente de clase media, nadie se ilusion√≥ con la Alianza, nadie es s√≥lo progresista. No hay fotos de los pasos por asambleas barriales o cacerolazos motivados en 1998 por Graciela Fern√°ndez Meijide.

(...)

* Fragmentos de su libro Orden y progresismo. Los a√Īos kirchneristas, Emec√©, 2014.

s√°bado, 25 de octubre de 2014

√öltimo momento: la derecha existe



por Oscar Cuervo

Hay un sector de la clase media ilustrada, peque√Īo pero ruidoso, es decir, con ganas de hacernos o√≠r, que hemos tenido nuestro breve rapto populista. Tres a√Īos. Desde el oto√Īo de 2009 nos implicamos en el sostenimiento del extremadamente fr√°gil Estado populista, con una est√©tica m√°s pop que popular. Vivimos con j√ļbilo la inesperada fiesta del Bicentenario, compa√Īeros, que fue el primer remez√≥n del shock kirchnerista, seguido pocos meses despu√©s por la muerte de N√©stor y la irrupci√≥n de una generaci√≥n con √°nimo de militancia, y que desemboca en el pasmoso triunfo de Cristina en 2011. Ah√≠ cuando nos baja la euforia, nuestro mood cambia: empezamos a ver los detalles enojosos. Algo de la pr√©dica neoliberal nos permea. Compa√Īeros las pelotas. Empezamos a ponernos inc√≥modos con la posibilidad de quedar pegados al Estado, que ya no nos parece fr√°gil. Para nuestra cultura de d√©cadas de estado militar clerical, que desemboc√≥ en el Estado gerente del ajuste, no es c√≥modo asumir el Estado como un campo de disputas. Es mucho m√°s c√≥modo, m√°s af√≠n a nuestra formaci√≥n ilustrada, producir la distancia ir√≥nica ante la cual todo funcionario es un bur√≥crata y todo militante un incauto. No concebimos sino razones espurias para responsabilizarse por el estado. Una peque√Īo burgues√≠a ilustrada como la nuestra, "compa√Īero" -ya dicho con iron√≠a-, por m√°s peque√Īa que sea, se tiene fe para generar su propia visibilidad, porque lo que soy no me lo regal√≥ nadie, es consecuencia natural de mi talento y gracias a mis padres que me mandaron a un buen colegio.

Digamos que es muy f√°cil enumerar motivos del desencanto. Todo compromiso pol√≠tico se asume desde un fondo primordial del desencanto. Cualquier conciencia honesta sabe de la turbiedad del mundo. Cuando la derecha se burla del funcionario enriquecido que vive en Puerto Madero y del militante rentado que aspira a eso mismo, o del perejil que es peor a√ļn que los dos anteriores porque es capaz de defenderlos sin sacar una sola tajada, o del viejo nost√°lgico cuya generaci√≥n fracas√≥ en su sue√Īo revolucionario y ahora quiso prenderse en la √ļltima oportunidad de salir a la calle, cuando dice la palabra "√©pica" entornando los ojos, cuando el cinismo gui√Īa el ojo y dice "el relato", ah√≠ habla el estadio tard√≠o del capitalismo, que necesita que todo lo s√≥lido se desvanezca en el aire y que desea que la realidad se burle de los tontos idealistas y quiere convencer a todos de que cada uno debe labrarse su lugar en el mercado si tiene aptitudes, porque el mercado te deja un resto de vida a ser consumida en la privacidad del living. Salir a la calle es aborrecible. Hay que quedarse en casa y tuitear la vida. Eso es el Coronel Gonorrea. Un ap√≥stol del gran hast√≠o.

Ser un desencantado es b√°sicamente f√°cil: toda socialidad, desde S√≥crates hasta hoy, al menos, se ha amasado siempre con residuos de mitos, de equ√≠voco y sof√≠stica. ¿C√≥mo separar la verdad, c√≥mo desencubrirla y ponerla a salvo de las burlas de Arist√≥fanes y de la condena social que vio en S√≥crates a un depravado y un fracasado peligroso? Un asunto tan peliagudo empuj√≥ a Plat√≥n a inventar la metaf√≠sica, tarea desesperada e incesante. El propio Plat√≥n asumi√≥ que se trataba de una lucha de gigantes (gigantomaqu√≠a per√≠ tes ous√≠as) en pugna por lo que es; batalla cultural, hoy d√≠r√≠amos con sorna. 

No se sale ileso de esa pelea. 

Quien no asume esa falla nunca llega a entrar en pol√≠tica. Descubrir la inconsistencia de los populismos latinoamericanos, sus residuos de conservadurismo, sus m√°s que evidentes contradicciones, sus pozos ciegos, sus fragmentos de mito y de sof√≠stica, avivarse de que el peronismo est√° lleno de p√≠caros no requiere de un talento especial. Qu√© b√°rbaro este Jorge As√≠s, al final qu√© preclaro. Evita era una actriz de radioteatro y Per√≥n us√≥ su c√°ncer para ganar elecciones. Eso lo sabe hasta Victoria Ocampo, mir√° si no lo vamos a saber nosotros que le√≠mos un poco a Marx y otro poco a Caparr√≥s. Capaz que no. Distanciarse de esa molesta fricci√≥n de la historia es f√°cil. La derecha provee los detalles por los cuales uno ha de descreer. Eso es Lanata, El te ense√Īa la moto de Boudou y te muestra una escuela precaria en Formosa y vos, que ven√≠s de un buen colegio, como me dijo aquella noche Schmidt, descubr√≠s de pronto que el populismo es una impostura. Que hay coimeros y hay mentirosos y hay cosas que no est√°n bien. Eso solo te puede resultar suficiente para desencantarte, es decir, para ponerte en sinton√≠a con el mundo. Entonces das por terminado tu rapto populista. Volv√©s a creer en vos, tu √ļnica religi√≥n: sos vos el que le diste lustre al Estado y no le deb√©s nada al Estado.

Te empez√°s a tuitear con Gonorrea y con Frangoyo, lo fave√°s a Lucas Carrasco, te hac√©s amigo de unos muchachos macristas, que ser√°n lo que quieras pero son macanudos. Has ingresado al post.populismo. Basta de boludos. La pol√≠tica ser√° para vos pop o no ser√° nada. Pero el capitalismo tard√≠o tiene su propio zeitgeist. El consumo ir√≥nico. Lo importante es no dejar de consumir. Entonces esper√°s que Berni diga algo o que Boudou se quede callado o que Cristina le d√© un beso a Alperovich y te acord√°s de que vos no cre√©s en nada m√°s que en tu propio talento. Tuite√°s: tratar√°s de que en 140 caracteres se crucen la Xipolitakis con Laclau, o Luciano Arruga con Boudou. Y qued√°s regio. El transfondo permanente es uno solo: la indiferencia. El consumo ir√≥nico es la m√°xima tonalidad afectiva permitida, por eso nunca vas a hablar de la derecha, porque eso supondr√≠a una izquierda. No hay modulaci√≥n ir√≥nica para usar la categor√≠a de "derecha". Vos est√°s preparado para burlarte del Estado, nunca de los privados, nunca de la derecha. La derecha es seria porque defiende sus prerrogativas con crueldad y consistencia. Con eso no se jode. 

√öltimo momento: la derecha existe.

En el coloquio de IDEA que se est√° haciendo en Mar del Plata los empresarios nos ponemos loquitos contra el gobierno. Ya tuvimos suficiente con 11 a√Īos de populismo. No queremos saber m√°s nada de discutir con pol√≠ticos: queremos dictarles nuestro programa. El populismo no puede durar 12 a√Īos, 11 a√Īos es lo m√°ximo que estamos dispuestos a soportar. El fin de ciclo es hoy: este es el a√Īo de transici√≥n y este populismo nos tiene hartos. No vamos a esperar el resultado de las elecciones, esto lo votamos entre nosotros cuarenta y tres este mismo fin de semana en Mar del Plata y sanseacab√≥; despu√©s lo ejecutan nuestros mandatarios. Basta de la Yegua, no queremos o√≠rla m√°s, p√≥nganle una cinta en la boca, como en el dibujo de Sabat.

Y nosotros los peque√Īos burgueses ilustrados damos por terminada una etapa. Ya tenemos hijos. ya fue.

IDEA: los empresarios quieren que los candidatos firmen un acuerdo sobre políticas de Estado

Lo adelantó el presidente de IDEA, Miguel Blanco; habló de "una especie de pacto, un acuerdo mínimo"
"¿La idea es sacar un acuerdo conjunto de algunas medidas de todos los candidatos?", fue la pregunta de Jorge Lanata. "Exactamente, eso es lo que estamos haciendo", contest√≥ Blanco.
"Tenemos una √ļltima reuni√≥n, el jueves que viene, con Mauricio Macri . Y a partir de ah√≠ haremos circular un documento, que ellos [los pol√≠ticos] ya conocen, que hemos ido enriqueciendo en estas reuniones. Ese documento tiene un acta de compromiso", explic√≥.
"Un a√Īo dif√≠cil". As√≠ defini√≥ Miguel Blanco el tiempo que resta para que concluya el gobierno de Cristina Kirchner. Ser√°n 12 meses en los que, en su opini√≥n, la actividad no reaccionar√° y no llegar√°n nuevas inversiones. "El a√Īo de la transici√≥n ser√° dif√≠cil, pero tenemos el compromiso de seguir adelante", asegur√≥.


En Mar del Plata

Sin Scioli y Macri, precandidatos hablaron de "una Argentina de acuerdos"


Los precandidatos se sometieron al debate de diferentes tópicos.
Los precandidatos presidenciales del Frente Amplio Unen (FAU) Julio Cobos, Ernesto Sanz y Hermes Binner, y el del Frente Renovador, Sergio Massa, expusieron sus propuestas ante empresarios en el cierre del 50¬ļ Coloquio de IDEA, durante el cual criticaron al Gobierno de Cristina de Kirchner y proclamaron que en 2015 se viene "una Argentina de acuerdos".

Los precandidatos presidenciales tambi√©n defendieron su participaci√≥n en el foro empresarial, al que la Casa Rosada considera opositor y varios funcionarios del Gabinete cuestionaron con dureza esta semana, y se√Īalaron que "hay que terminar con la Argentina de las divisiones y de los enfrentamientos".

En IDEA, Daniel Sabsay desafió a Cristina Kirchner: "Que muestre el título de abogada"

El abogado constitucionalista pronunció un duro discurso en el foro empresario de Mar del Plata; descalificó al canciller Timerman

El especialista en derecho constitucional propuso de cara al futuro "hacer un acuerdo de pol√≠ticas p√ļblicas, cumplir con la ley, terminar con la impunidad y restablecer la libertad de expresi√≥n" y poner coto al "capitalismo de amigos".
As√≠ la ponencia volvi√≥ a hacer eje en la pol√≠tica. El discurso de Sabsay segu√≠a: "Basta de un matrimonio presidencial. Ahora nos quieren poner al hijo presidencial y no lo ponemos permitir", dijo en tono de declaraci√≥n.

TIMERMAN E IR√ĀN

Sobre el final del discurso, la tensión llegó a un punto máximo en el auditorio cuando Sabsay se refirió al canciller Héctor Timerman y lo llamó "traidor" por firmar un memorando de entendimiento con Irán para investigar el atentado terrorista a la AMIA.
"Estoy avergonzado del Canciller que tenemos. Es un traidor. Es un jud√≠o que se fue a negociar con [Mahmoud] Ahmadinejad [ex presidente de Ir√°n], un negador del Holocausto. Me da verg√ľenza. Es un indigno y un s√°trapa. Nuestro pueblo sufri√≥ millones muertos y este tipo lo niega. Lo digo como jud√≠o", dispar√≥ para finalizar la ponencia.
Antes de despedirse, todo el auditorio se puso de pie para aplaudirlo de modo sostenido. Se escucharon algunos comentarios y gritos en tono de jolgorio. Definitivamente, un episodio nunca visto en este encuentro empresario desde que el kirchnerismo lleg√≥ al poder.

Entrevista a Rogelio Frigerio

"El Gobierno debería preocuparse un poco más por lo que está pasando"

Entrevista de Liliana Franco, Mar del Plata, enviada especial.-

Rogelio Frigerio (h) presidente del Banco Ciudad estima que el Gobierno intentar√° acordar con los holdouts en enero m√°s por"miedo" que por convicci√≥n. En un breve di√°logo mantenido en el lobby del Hotel Sheraton de Mar del Plata con √°mbito.com, el economista alert√≥ sobre el avance del sobre el avance del gobierno sobre el sistema financiero aunque admiti√≥ que "a√ļn est√° muy s√≥lido".

Periodista: ¿Cree que hay razones econ√≥micas para que el Gobierno tenga miedo?
Rogelio Frigerio:
 Y s√≠, miedo o preocupaci√≥n, la misma que tenemos todos los argentinos. Si uno ve que para enero las reservas siguen cayendo, los d√≥lares no entran, la gente sigue sacando los d√≥lares del sistema y el nivel de actividad sigue cayendo y me parece que ser√≠a saludable que se preocupen un poco m√°s por lo que est√° pasando en la Argentina.

P.: ¿C√≥mo est√° el sistema financiero?
R.F.:
 El sistema financiero es la gran diferencia de esta crisis respecto de otras y es el principal activo que tiene el Gobierno. Por eso me preocupo cuando veo algunas medidas tendientes a erosionar ese activo.

P.: ¿C√≥mo cu√°les?
R.F.:
 Por ejemplo, poner un piso en la remuneraci√≥n de los dep√≥sitos, poner un techo en el cobro de los pr√©stamos, restringir, achicar o erosionar patrimonialmente al sistema financiero tiene un riesgo, tiene el riesgo de erosionar quiz√°s el √ļnico activo que tiene este modelo que es la solidez del sistema financiero. 

viernes, 24 de octubre de 2014

Tinta limón e Instituciones

Mart√≠n Rodr√≠guez en La otra.-radio.  Domingo medianoche  FM La Tribu.  88,7.  Online


Yo miro por el día que vendrá
hermoso como un sol en la ciudad
y si me escuchas bien
creo que entender√°s
por qué yo esperé en vano
que me dieras tu mano
de mis huesos la humanidad
debes salvar.

Los magos, los acróbatas, los clowns
mueven los hilos con habilidad
pero no es el terror a la soledad
lo que hace a los payasos
uno rojo, otro blanco
y a los viejos romper la voz
para cantar:

Oye, hijo, las cosas est√°n de este modo
una radio en mi cuarto me lo dice todo
no preguntes m√°s
tenés sábados, hembras y televisores
ten√©s d√≠as para dar a√ļn sin los pantalones
no preguntes m√°s.

Siempre el mismo terror
a la soledad
me hizo esperar en vano
que me dieras tu mano
cuando el sol me viene a buscar
a llevar mis sue√Īos al justo lugar.

Versión 17 de octubre de 2004



Ayer cumpli√≥ 63 a√Īos Charly y nuestro invitado del pr√≥ximo domingo ma√Īan√≥ tuiteando:














Con Martín Rodríguez hemos tenido unas asperezas en twitter más que nada. Pero aquí tenemos un consenso básico: Charly García es el mejor argentino vivo e hizo el disco más importante del mundo.

Peque√Īas an√©cdotas sobre las instituciones (Sui Generis, 1974)

Charly logr√≥, a sus 23 a√Īos (¿milagro? ¿evidencia de que hay generaciones m√°s resueltas y dotadas que otras?) un disco que es foto de √©poca, estado de la mente y cl√°sico perenne. Los colchones de sintetizadores podr√≠an haber fechado el sonido de manera irreparable, pero la estructura de las canciones es tan lograda y la producci√≥n art√≠stica tan precisa que sigue sonando fresco, inquietante, misterioso. Sus letras (intervenidas por la autocensura que no permit√≠a decir las cosas de manera m√°s directa, en la √©poca de la triple A) logran un balance inmejorable entre la l√≠rica y el testimonio. Un disco al que no se puede dejar de volver. Y volver.

20 a√Īos despu√©s, hacia La Hija de la L√°grima convergen todas las l√≠neas, desde el angst juvenil de Canci√≥n para mi muerte y la desolaci√≥n de Confesiones de invierno, atravesando el tenebrismo g√≥tico de Tango en segunda y El show de los muertos, tan lleno de malos presagios. 

Ecce Homo: hubo un tiempo en que Charly lleg√≥ a ser el que era. La Hija de la L√°grima tiene un argumento que nunca se entender√°, como una pel√≠cula de Lynch, con un oscuro pasadizo que conduce a una caverna. Las grandes canciones, las que Charly sab√≠a hacer, emergen de un fondo ominoso y se van desmembrando. Un sonido espeso, un acorde de frecuencias ultra bajas atraviesa la noche. El alba agoniza en un finale que nos deja llenos de inquietud: Andan, la canci√≥n terminal: “Te vas / te vas / la v√≠ctima despierta / porque mi √°ngel se fue / tanto tiempo atr√°s…”.

El domingo en La otra.-radio hablamos con Mart√≠n Rodr√≠guez de pol√≠tica, de kirchnerismo, de su libro Orden y Progresismo. Los a√Īos kirchneristas. Y de Charly.

jueves, 23 de octubre de 2014

Una lucha perdida

Dos canciones de Elliott Smith



No tan bien

- No deberías hablar solo
- Bueno, yo me imaginaba a alguien
alguien parecido a mí.

- ¿Dir√≠as que el que mora en tus sue√Īos
está adentro tuyo y te desgarró las costuras?
- Eso es lo que yo diría
eso es lo que yo diría.

El se hizo adicto a tu doble dosis
el hijo de puta se puso blanco como un fantasma
vos ni dijiste hola
vos ni dijiste hola.

Con tu cara de lavabo roto
y una cabeza que apenas ocupa espacio
él no está muy bien
él no está muy bien.

Ya pasó media hora
y no va a durar.

Yo estaba defendiendo a mi amigo
pero, bueno, no hay mucho que defender
es una lucha perdida
es una lucha perdida.

Porque cuando hablo con vos por teléfono
es como estar solo
eso no est√° muy bien
eso no est√° muy bien.




Sin nombre #1

En una fiesta
él estaba esperando,
se lo veía algo asustado y retraído,
como si pudiera estar bajo el agua
la madre poderosa
con sus cien brazos.

Aparte de todo
odio andar detr√°s
de la ambición de otro.

Te vi esperando
como un santo
con tu alarma
te dejaron solo
no sos de este lugar.

Se puso nervioso
empezó a silbar
cada pensamiento
un rebote
¿no te diste cuenta?

Bueno, me preguntaba:
¿qu√© es lo peor
que puedo decir?
y me quedé frío y susurré
me hacés acordar
a la hija de alguien...
me olvidé de ella
olvidé su nombre
qu√© verg√ľenza.

Volvé a tu casa
y viví con tu dolor
andate solo
andate solo
porque sabés que no sos de este lugar.

Cuando me vaya
no me sigas.

And√° tranquilo
nadie te mira
Andate solo
no sos de este lugar
no sos de este lugar.