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lunes, 7 de diciembre de 2020

¿No ves que ya no somos chiquitos?

 

¿No ves que ya no somos chiquitos?

¿No ves que ya no somos chiquitos?

¿No ves que la luna es errante?

¿No ves que este cielo quebró

y el concierto de aire escapó con tu piel?

¿No ves que ya no somos chiquitos?

¿No ves que ya no estamos solitos?

¿No ves que la luna es errante?

¿No ves que este cielo quebró

y una flor desolada de su vientre brotó?


¿No ves que ya no somos chiquitos?

¿No ves que ya no estamos tan loquitos?

¿No ves que el desierto nos abre?

¿No ves que la luna nos mira?

¿No ves que ya no somos chiquitos?

¿No ves que ya no estamos solitos?

¿No ves que la luna es enorme?

No ves que el silencio quebró

y el concierto del aire escapó con tu piel?

lunes, 4 de mayo de 2020

Hay una grieta en todas las cosas y es por ahí que la luz entra

Patologías culturales, programa del sábado 2 de mayo de 2020

- Para la tarde de hoy quería proponerte -me dice Maxi Diomedi- un recorrido que seguramente la exceda y que nos lleve de aquí a algunos otros programas, pensando también en un texto al que llegué de una manera un poco oblicua. Por un lado, leyendo el libro de Sergio Pujol, que se llama El año de Artaud. Rock y política en 1973; y gracias a ese libro llegué a reconectar otra vez con El origen de la obra de arte, esa conferencia de Heidegger de 1935. Pujol dice en su libro que cuando está Perón por llegar Spinetta meditaba ir a recibirlo, dato no menor y que a la vez Spinetta pasaba sus tardes leyendo Heliogábalo, el anarquista coronado y Van Gogh, el suicidado por la sociedad, dos libros de Artaud. Le interesaban esos "locos" por inadaptados porque de alguna manera se sentía tan incomprendido como ellos. Y además, claro está, la tapa del disco Artaud es una referencia de esto, le fascinaban las pinturas de Van Gogh. Así que leyendo ese libro me acordé de Heidegger [de aquel pasaje en el que escribe sobre el cuadro de Van Gogh]. Pero también me acorde porque en estos días vengo escuchando y viendo muchas recomendaciones de películas, sobre todo, pero también de música y de libros, en las radios, en la tele, en las redes, y se recomiendan cosas que, según yo veo, refuerzan bastante el gusto que ya está imperando en el presente. Y piensan el arte como una manera de recreación útil, digamos. Yo no niego el costado de entretenimiento que tiene el arte, pero me gustaría repensar qué es para nosotros el arte. Y por qué, además de tener que ver con la belleza, el arte tiene que ver con la verdad. Y por eso es que me acordé de esa conferencia, El origen de la obra de arte, porque en un momento Heidegger hace hincapié en lo que tiene o no tiene de útil el arte. Así que te invito que tracemos un recorrido por ese texto para recordar qué puede el arte, qué nos puede revelar, por ejemplo, ponernos frente a un cuadro de Van Gogh. ¿Te parece?


Muchos años de amistad, gran parte de los cuales los pasamos conversando en el aire -la radio ha sido el lugar que nos amistó y nos animó a hacer estos cruces que probablemente se producen solo entre nosotros: Spinetta-Perón-Artaud-Van Gogh-Heidegger (después en mi respuesta yo voy a agregar a Leonard Cohen y a los deleuzianos): desafío a los lectores de La otra u oyentes de Patologías culturales a que nos citen otra conversación en la puedan cruzarse estos personajes con tanta confianza o desfachatez como la que nosotros los cruzamos. Maxi me propone ese recorrido. Yo respondo, no necesariamente siguiendo al pie de la letra el reecorrido que él me propone, me voy deslizando de a poco por una pendiente que andá a saber dónde termina.

Mi respuesta la pueden escuchar acá.



Diseño: Ceci Gammacurta
Foto: Pablo Pintor

El programa completo tuvo otros ingredientes.

Escuchamos la entrevista que Maxi hizo a Montarosa, a propósito de su muy buen disco Fuega camina conmigo: “A veces pienso que estamos cantando para decir algo y eso está siempre presente, es superador incluso a los instrumentos que usemos. La cabeza está puesta en qué queremos decir y cómo decirlo de la mejor manera posible”, dijo.

- La Subdirectora General de Cultura de la Cámara de Diputados Natalia Calcagno habló de uno de los temas más importantes a pensar desde el sector cultural: posibles acciones y regulaciones del entorno digital.

- Maxi también se refirió a la situación alarmante que se vive en las villas de CABA durante esta pandemia. A la imposibilidad de llevar a cabo un aislamiento domiciliario debida a las condiciones precarias de las casas se suman cortes de provisión de agua corriente que vuelve imposible la tan repetida invitación a lavarse las manos para evitar el contagio. El gobierno de Larreta sabe lavarse las manos en estos casos.

El programa de punta a punta, acá:


martes, 27 de marzo de 2018

El jardín de los presentes

Sergio Coscia en La otra.-radio: La La La Radio / Los 138 discos que nadie te recomendó / Mondo Rabioso. Para escuchar clickeando acá 



NOTA DEL EDITOR: Todavía conmovidos por la magnitud y la potencia emotiva de la marcha del sábado 24 en la última emisión de La otra.-radio nos dispusimos a recibir a Sergio Coscia, el invitado que pasa a presentar nuestro columnista César Colman:

Para los memoriosos, Coscia colaboró en las revistas Twist y gritos y Tren de carga. Trabajó en disquerías como empleado, hasta que se lanzó en su carrera solista, digamos. Desde el 2011 lo ubican en Mondo Rabioso, su disquería-bunker, donde se lo puede encontrar a diario, rodeado de música, arte, política. Gente que va, gente que viene, a veces a los abrazos, otras no tanto. O en La La La-Radio, proyecto radial online que desde el año 2016 lleva adelante junto a Gustavo Campana y Mauro Torres. Es el punto común para evocar durante 24 hs, al día la obra de Luis Alberto Spinetta. Además, escribió un libro junto al periodista Ernesto Gontrán Castrillón. Los 138 discos que nadie te recomendó fue editado el año pasado. En él destacan discos olvidados, otros desterrados y en algunos casos descatalogados. Discos malditos, subvalorados, muchas veces esquivados por las reediciones, hoy tan usuales. A veces incomprendidos por las críticas, marginados del canon. Hay una música extraordinaria que, en la era del rescate, sigue desapercibida. De eso hablamos en el programa del domingo.

Por ejemplo, esto: "The Downtown Lights" de The Blue Nile, álbum, Hats (1989).



POSTDATA: El concepto que unifica todos los temas que tocamos en nuestra reciente emisión radial es El jardín de los presentes. Lo escuchan acá.

jueves, 22 de marzo de 2018

Los discos que nadie te recomendó

Este domingo a medianoche viene a La otra el melómano y spinettólogo Sergio Coscia. FM 89,3


Sergio Coscia es un melómano que el año pasado publicó el libro Los 138 discos que nadie te recomendó (Grijalbo, 2017), en co-autoría con Ernesto Gontrán Castrillón. También es uno de los responsables de La La La radio, la emisora online dedicada a pasar música de Spinetta las 24 horas del día. Además atiende su disquería Mondo Rabioso en la galería Corrientes Angosta. César Colman, editor del blog Phantasmagoria y habitual colaborador de La otra.-radio, le hizo una entrevista que anticipa su vista a nuestro programa del domingo que viene a la medianoche en FM 89,3, Radio Gráfica. 

Coscia explica así su pasión: "Me atrae interrogar la música, descifrar su misterio, que a veces no resulta en otra cosa que traducir a palabras lo que ella dice con notas y silencios. Describir lo que sentimos, preguntarnos qué sucede con ciertas melodías que nos emocionan, y por qué sucede. El texto, como la música misma, acaba ocupando un espacio entre un misterio absoluto y nosotros. Una de las citas más maravillosas que leí sobre la música es de Oscar Wilde y dice: 'La música es el tipo perfecto de arte: no puede decir nunca su último secreto'. Quizás por eso escuchamos tanta música, y no paramos de hablar y escribir sobre ella.

CC: Teniendo en cuenta el resultado del libro Los 138 discos que nadie te recomendó, quería que me cuentes con qué metas arrancaron este proyecto y si hubo algo que les haya quedado atragantado.

SC: Siempre dije que sólo hay una cosa tan buena como escuchar música: ¡hablar de música! Y me parece que es una necesidad que con el tiempo se intensifica. Ese disfrute, que en los años formativos era más individual y solitario, se convierte en un territorio compartido, en algo que nos comunica aún entre extraños, de una manera inmediata. ¡Si hasta he podido comprobar que los músicos, instrumento en mano, hacen lo mismo, hablar de lo que están tocando, de la música de sus colegas o sus maestros! En el caso específico del libro, ese disfrute tuvo el objetivo de desafiar las encuestas, el canon, esa cosa instituida y aburrida de los 1000 mejores y todo eso. Precisamente porque habiendo tanta música de la que hablar, se acaba hablando siempre de los mismos artistas y obras, y eso tiene el daño colateral de provocar que repitamos de manera acrítica ciertos juicios que se establecen como inamovibles. El libro es apenas rasgar la superficie: bien podríamos, de habernos dejado, escribir ¡los 1138 discos! Y proponiéndonos eludir el canon, evitamos discos sobre los que siempre es grato escribir, aunque obviamente, lo hubiéramos hecho desde otra mirada, o incluso en algunos casos, poniendo en duda que tal o cual obra maestra lo sea en verdad. Pero bueno, ¡hubiera sido el Señor de Los Anillos o de Los Discos!



CC: ¿Cómo sigue La La La Radio y cuáles son los proyectos a futuro?

SC: La La La Radio sigue siendo un proyecto quijotesco nacido de la pasión y el amor por la obra de un artista irrepetible, que logró establecerse como una idea necesaria para mucha gente y muchos músicos relacionados a ese universo. En tal sentido, es un éxito. El desafío es enorme. Son 24 horas de programación. Hay que generar contenidos continuamente y el trabajo es mucho. Lo vamos sorteando, creo, con acierto: no sólo hacemos de la obra de Luis algo vivo, continuamente puesto en nuevos contextos, sino que tratamos de que se convierta en disparador hacia otras cosas: pasar la música de quienes lo marcaron a él, de los músicos que trabajaron con él (cosa que no hace nadie) y otras cosas que se irán incorporando. Hasta dónde llevaremos el proyecto es imposible de saber. Mientras siga siendo un proyecto romántico, sin ningún viso comercial, ni financiación ni apoyo de producción alguna, todo depende de nosotros y la gente y ciertos límites que de todas maneras sorteamos, creo, con el trabajo y la pasión. Lo bueno es que no nos cansamos, más bien al contrario, es un proyecto que nos moviliza a diario, nos da alegría hacer, es un continuo motor, sobre todo en un momento tan oscuro como el actual.

CC: Respecto del rock internacional, qué fue lo último que te voló la peluca. ¿Después de Nirvana paso algo que valiera la pena? ¿O el último gran disco de la historia es Physical Graffiti?

SC: Del último par de décadas, siempre vuelvo a Radiohead y me interesa conocer cada cosa que Haga Damon Albarn. Por otro lado, la producción de Mark Kozelek, profusa y diversa, siempre me atrae y me depara sorpresas. No deja de haber gratos descubrimientos, discos o bandas desconocidas, o conocidas pero no masivas, que uno se va topando entre búsquedas conscientes o encuentros casuales. Pero también eso se va dando hacia atrás: descubrir cosas viejas que uno dejó pasar de largo en su momento, o directamente desconocíamos. Nunca es algo lineal, pero por otro lado, para los que tenemos cierta edad (y es algo que he comprobado también con los más jóvenes) queda claro que en lo que se refiere a nuestra cultura, los sesenta y los setenta son la época de oro. Como se ha dado en toda la historia de la humanidad y el arte, no se puede pretender que en cada generación, o en todo lugar o época, haya un continuo y renovado estallido de creatividad. O algo nuevo que sacuda todo y logre modificar el parámetro o influir de manera directa a millones al mismo tiempo. Eso se da cada tanto.

CC: Sex Pistols, The Clash, The Jam, The Damned… ¿Aportó algo el punk, aparte de escandalizar a señoras bien y no tan bien de la isla? ¿O se puede rescatar más del post punk, como Joy Division, Bauhaus, The Cure o Siouxsie? ¿o del pre-punk como The Stooges o New york dolls? ¿Qué tal Ramones?

SC: Me parece que el punk tuvo más importancia como gesto que como movimiento musical. El sacudón que promovió tuvo un significado más necesario y trascendente que la propia producción artística. Con el tiempo me di cuenta que lo que en el momento me deslumbró de esa época, es lo que permaneció con el mismo brillo tiempo después y son todos artistas o discos que nunca fueron propiamente punk, o fueron, por suerte mucho más que eso: Television, The Clash, Talking Heads…

El domingo a la medianoche la conversación sigue en La otra.-radio. FM 89,3 online acá. La entrevista completa está publicada acá.

sábado, 20 de mayo de 2017

Respuesta de Gustavo Spinetta a rozitchner


Dice Gustavo Spinetta en respuesta a los agravios de rozitchner hacia Luis Alberto:

"Mis padres eran de extracción peronista. Conservo los escudos que orgullosos portaban en la solapa Si se identificaron con el radicalismo fue por Alfonsin, que a su vez fue lo mas parecido al concepto peronista de justicia social que tuvimos a mano en aquella época. Rozichner no sabe nada de mi familia y haría bien en callarse la boca con respecto a Luis tratandolo de ignorante demagogo y resentido porqué fue a tocar a casa rosada estando Nestor y Cristina. No entiendo como puede pertenecer a un partido cuyo líder es un estafador del estado (y por lo tanto de todos nosotros) desde que se inició en los negocios y hablar de transparencia y salud ciudadana. Mas allá de que Luis ya no esta para defenderse (y eso no se lo perdono) pienso que cada uno de esos calificativos le cabrían perfectamente a quien lo dice".


viernes, 24 de junio de 2016

Hoy todo el hielo en la ciudad


El hielo cubre la ciudad,
el cielo ya no existe aquí.
Un congelado amanecer
tiñe de blanco hasta mi hogar.
Cuando la luz ya no puede llegar
la gente en vano se pone a rezar.
No es el diluvio, no es el infierno,
voy a perforar el hielo,
voy a remontarme al cielo
para observar
hoy todo el hielo en la ciudad.
Siendo las doce en mi reloj
parece haberse puesto el sol.
Inmóvil ha quedado un tren
entre el hielo de la estación.
Mientras no hay nadie que pueda ayudar
los niños saltan de felicidad
No es el diluvio, no es el infierno,
voy a perforar el hielo,
voy a remontarme al cielo
para observar hoy todo el hielo en la ciudad.


sábado, 26 de marzo de 2016

Rehab: la fobia del converso

Las lamentables declaraciones de Héctor Starc sobre Spinetta. El NO de Amy a la rehabilitación compulsiva. Un debate sobre bíopoder en La otra.-radio del domingo pasado, para escuchar clickeando acá


Cuando Amy Winehouse ganó en 2008 cinco Grammy, la cantante Natalie Cole se indignó: "No tendría que haber ganado. Creo que eso le da un mal ejemplo a los jóvenes que están intentado hacerlo bien. Tenemos que parar de recompensar los malos comportamientos".

"No estoy en esto para ser un modelo a seguir -contestó Amy-, escribo canciones porque tengo la cabeza hecha mierda y necesito sacar algo bueno de lo malo".

La semana pasada el guitarrista Héctor Starc (ex Aquelarre) hizo unas declaraciones  muy desafortunadas sobre la muerte de Spinetta: "La marihuana es una droga que le costó la vida a Spinetta. ¿Por qué creés que murió de cáncer de pulmón? Por fumar porro durante 25 mil años". Starc se declara un ex-adicto y evidencia la fobia de todo converso. 

Sobre diversas ideas de la sanidad hablamos el domingo pasado en La otra en Radio Gráfica. El programa se puede escuchar clickeando acá.

domingo, 21 de febrero de 2016

Nunca estuve aquí, lo siento por mí (algunas de las canciones más lindas del mundo)

La otra.-radio - Especial Spinetta - 19/11/2007, para escuchar clickeando acá


Nunca estuve aquí, querida
nunca estuve aquí ni nunca estaré
no me canso no, querida
nunca tuve sueño, nunca estaré
ah, qué duende no es tu puerta
nunca estuve aquí, lo siento por mí
halo de la hierba verde
dale que tu canto pasa por mí
por mí, por mí, oh, yeah!

Cuiden de la nube viento
la querida sol querida saldrá
nunca me abandones, nena
sola sin el sol ceguera tendrás
cuiden a su perro blanco
trepa por su cama en la oscuridad
nunca estuve allí querida
trepo por los sueños que están de más
de más, de más, oh, yeah!

Antes del tiempo era todo azul
leve de suspensión
al no haber gente no había bien ni mal
no existía esperar
antes del fruto la noticia corrió
luego del día el dragón vomitó
el fuego el fuego.

Era año día mes minuto.
Era año día mes minuto.

Antes del cuerpo un narcótico
explotó con los dioses
y con los hombres el demonio entró
escapando de dios
presa del miedo el reloj se apuró
hojas del árbol cayendo en suspensión.

Es una de las mejores canciones de todos los tiempos y forma parte de éste, el segundo programa de La otra.-radio que dedicamos a Luis Alberto Spinetta. Lo hicimos el 19 de noviembre de 2007. El primero había sido en 2006 y habíamos llegado a abarcar su discografía hasta Artaud. En este que subo hoy partimos desde Invisible. Estábamos Maxi Diomedi, José Miccio, Erica Vainscheinker (a quien Spinetta ¡¡¡no le gusta!!!)  y migo. La tesis que sostuvimos (no demasiado original) es que el sonido que el Flaco logró con sus diversas formaciones (sobre todo las de sus primeros años) no se parece a todavía nada en el mundo. "Suspesión" es un ejemplo difícil de refutar.

En el program,a dice Miccio: "Spinetta forma parte de mi biografía. Uno llega a cierta edad y se empieza a escribir un poco su historia. Y cuando alguien me pregunta por qué estudié literatura o porqué me gusta el cine, yo siempre digo que porque escuché música rock. El momento en que cambié por revistas de rock mis viejas historietas me parece que es señero del cambio drástico de lo que fue mi vida. Yo en ese sentido soy un clásico, un lugar común detrás de otro, y fueron García y Spinetta los dos que tuve primero. En realidad era un poco freaky en el colegio porque, mientras todos tenían con cierta razón fotos de los Fabulosos Cadillacs en sus carpetas, yo tenía una foto de Almendra".

Esto que dice José le ha pasado a miles de personas en Argentina, te lo puedo asegurar.  Spinetta, algo más que un autor de canciones, es alguien que marcó la vida de muchos de nosotros y nos hizo hacer cosas que quizás sin él no se nos hubieran ocurrido.

Esta noche de luna grande hay muchas radios en el aire. La otra hoy no (volvemos la medianoche del domingo 6 de marzo en Radio Gráfica FM 89,3). Pero es muy difícil, si no imposible, que esta noche algún programa de radio del universo pase canciones tan hermosas como estas:

"Qué hermosa estás", "Suspensión", "Durazno Sangrando" (versión unplugged), "Que ves el cielo" (con Charly, versión sublime) y Spinetta cantando "Cuando ya me empiece a quedar solo" (ambas en vivo en Obras en 1980), "Canción para los días de la vida", "Alma de diamante", "La herida de París", "Parvas", "Basta de pensar", "Tu amor es una vieja medalla", "Resumen porteño", "Será que tu canción llegó hasta el sol", "Todos estos años de gente" (vivo en Obras 1986), y "Grisel" (del La la la, por Spinetta y Páez).

Se pueden escuchar clickeando acá.

martes, 1 de diciembre de 2015

Lo nuevo de Spinetta

La otra.-radio, clickeando acá 


Finalmente 2015 ha tenido su disco nuevo de Spinetta, que escuchamos en nuestro programa del domingo pasado. Los amigo. Un clásico, una flecha de luz arrojada al mañana. Entre otras hermosuras, hay una canción que antes se había conocido en la versión de Liliana Herrero, en el disco Este tiempo. Luis se lo había regalado a Liliana.

Me lo regaló directamente. Un día me mandó un mail y me dijo que haga con él lo que quiera, y eso significa mucho para mí. Me mandó un demo precioso que guardo con mucho amor porque está perfectamente grabado y cantando por él, como todo lo que hace, que es maravilloso. También me mandó la letra, después le corrigió algunas cosas, me explicó un poco lo que quería plantear y yo después le hice modificaciones, como ya se sabe que hago. El estribillo de la canción lo transformé en una baguala y le encantó, por suerte. Cuando estuvo grabado y mezclado se lo envié y me dijo que estaba encantado con eso y me escribió unas palabras preciosas. 

Su razón la luz del valle
bagualerita dónde va
su razón la luz del valle
va por todas las murallas
quebrándolas roca a roca
va por todas las murallas
quebrándolas roca a roca.

Una vez que no hubo luna
hizo pasar al lucerito
una vez que no hubo luna
árbol, cruz sin brazos de hombre
bagualerita ahora es tu hogar
árbol, cruz sin brazos de hombre
bagualerita ahora es tu hogar.

Y un diamante de agua
brotó en el desierto
atado a tus manos
embebiendo tu cuerpo
halló tu mirada
mirada de pájaro.

Una vez que no hubo luna
hizo pasar al lucerito
una vez que no hubo luna
su razón la luz del valle
bagualerita dónde va
va por todas las murallas
quebrándolas roca por roca.


Si escuchan el programa, clickeando acá, se encontrarán con la versión de Spinetta, García y Ferrón, finalmente conocida ahora.

Además de la escucha completa de Los amigo, pasamos también algunas joyas casi desconocidas por no figurar en su discografía oficial del flaco: "Fuga" es una canción impresionante que Spinetta grabó a capella para una película chilena del mismo título. Su belleza es sobrenatural. "Tantra Sky" es psicodelia pop que nace del cruce del flaco con Poncho (el dúo electrónico de Zucker y Lopátín). "Despiértate nena", el clásico de Pescado, esta vez en versión de Divididos + Spinetta (en vivo en 2003); lo curioso es que el original de Pescado no era cantado por el flaco sino por Lebón.

Y un regalo descollante: el Botis (uno de los pocos músicos argentinos actuales con que la palabra "genio" no desentona) participa de un disco aún inédito de 16 canciones originales e inéditas inspiradas en Spinetta; el disco se llamará Luz al instante. La canción del Botis le hace honor al genio de ambos. La presentamos erróneamente como "Spinita" (porque esa era la referencia que nos había llegado, aunque rápidamente el propio Botis nos aclaró que el verdadero título es "El fin del universo". También lo pueden escuchar en este programa lleno de cosas lindas, en el que participaron Santiago Segura (La Música es del Aire) y Maxi Diomedi (Patologías Culturales).

domingo, 29 de noviembre de 2015

Los amigo

Spinetta póstumo, hoy a la hora 0 en FM La Tribu


Cuantas veces fantaseé
con tenerte en mi vida
cuantas noches yo soñé
que estábamos felices por fin
tal vez en la distancia atroz
ya no pueda regresar
te pido Iris ten piedad de mí

Iris, Iris
Iris, mi amor
Iris, Iris
Oh Iris, mi amor

Tantos días sin noción
esperando por un gesto
un llamado, una ilusión
en la falsa oscuridad total
cenizas de lo que no vi
en lo que el mar me sepultó
te pido Iris ten piedad de mí

Cuantas veces yo soñé
con tenerte en mi vida
cuantas noches fantaseé
que estábamos felices así
tal vez en la distancia atroz
ya no pueda regresar
te pido Iris ten piedad de mí

Iris, Iris
Iris, mi amor
Iris, Iris
Oh Iris, mi amor



“Somos la peor banda de la cuadra, pero tenemos nuestro hit, ‘Iris'”, dice Rodolfo García que decía Luis Alberto Spinetta, refiriéndose al trío que ambos integraban en marzo de 2011 junto al bajista Daniel Ferrón. Se juntaban una vez por semana sin la idea de sacar inmediatamente un disco y la formación nunca se llegó a presentar en vivo. Spinetta enfermó y murió menos de un año después de estos encuentros. Según dice su hija Vera, son las últimas canciones que él compuso y grabó, aunque es posible que si ellos buscan, encuentren algo más: "yo he escuchado más temas -dice Vera- que probablemente estén en algún lugar grabados, porque él estaba todo el tiempo tocando”.

Dante y Valentino Spinetta se hicieron cargo de la postproducción de las ocho canciones que esta semana aparecieron como disco, bajo el título Los amigo. Si eran la peor banda de la cuadra, me hubiera gustado vivir en ese barrio.

Se trata de un disco luminoso, que suena con una frescura y elegancia que remiten a un cruce de Almendra con Invisible, es decir, a la esencia depurada de un Spinetta básico e intemporal. Creo que es el mejor disco que grabó en su última década, con un par de canciones a la altura de su leyenda inalcanzable. .

En estas grabaciones aparecen ocasionalmente Claudio Cardone, el Mono Fontana, Valentino Spinetta y la orquesta Kashmir (la misma que acompañó a Charly en el Colón), pero el concepto sonoro es claramente el de un trío, una formación en la que siempre Spinetta refulgió.  El aire distendido ("bastante feliz, ¿eh?") del encuentro amistoso se puede respirar. La parte de guitarra de "Iris" (en dos versiones, dos milagros) es una de las piezas más bellas de todo el rock argentino de cualquier época.

Esta medianoche lo escuchamos enteros (más algunas sorpresas) junto a Santiago Segura (La Música es del Aire) y Maxi Diomedi en La otra, FM La Tribu, 88,7, http://fmlatribu.com/radio/hd/ o http://fmlatribu.com/radio/sd/

sábado, 24 de octubre de 2015

Qué hora es allá

Boy meets girl, Leos Carax

Lenta bruma cansada de dar al muelle
no veo paisajes más que este mar
que su viento devuelva la vida y la calma
que vea sus barcas volver de luz.

Tu sombra hiende la distancia
es cómo un pétalo de sal
y tu mirada me saca el aire
¿será la herida de Paris?

Piedra y ala de láser y de misterio
tu rayo me quita la soledad
¿que será de tu viejo navío blanco?
¿sabrás devolvermelo de luz?

Hoy que veo más sombras que nada
tu dulzor me haría reír
tu corazón desnuda fuego
¿será la herida de París?

Tu sombra hiende la distancia
es cómo un pétalo de sal
y tu corazón vence las ruinas
¿será la flecha de París?

Luis Alberto Spinetta, "La herida de París"

jueves, 2 de abril de 2015

Cerati, Spinetta, Babasónicos, El Mató a un Policía Motorizado

Textos sobre la música argentina del siglo xxi

Gustavo Cerati


por Gonzalo Aloras

UNA ESCULTURA VOCAL

Con la voz, Cerati supo construir esculturas musicales. Sus canciones, sus composiciones, adquirieron en las grabaciones una consistencia inusitada gracias a ese trabajo de escultor vocal. No se trata sólo de técnica, se trata de coloración y de singularidad. La cualidad de su voz es la de ser plena, con una clarísima dicción y una extraña compresión natural continua en la dinámica de todas las frases, lo que viene a ser algo así como una escultura en la que el material no flaquea nunca, por su propia naturaleza, dándole así, eterna sensación y fuerza a la imagen esculpida. Es su voz la que atrapa, transporta y convence.

LA VOZ DEL ACTOR

Quizá la clave para entender el estilo Cerati sea apreciar su don actoral: es el acting al decir las letras, lo que da ese tono épico a cada una de sus frases, por plásticas o superficiales que pudieran ser. Ahí reside, creo yo, su mayor aporte a al pop argentino. ¿El Bowie local? De algún modo, Bowie inventa el acting vocal en el pop mundial, esa impronta que pareciera estar siempre cantándole al calor de las masas.

LA GUITARRA

Como guitarrista fue un músico que hizo valer su gusto por sobre su virtuosismo; no hay escorias, no hay sobras, no hay redundancias. Todo en función rítmica y bajo un vidente concepto de economía musical. No son los solos ni sus fraseos, sino su rítmica, la que produce lo real y su mano derecha la que nos ofrece dar vueltas por el universo. Tanto en el trabajo de composición de guitarras con Soda Stereo para logar un sonido power trío como en la etapa solista, para lograr ambientes y paisajes. Con el uso de efectos, pedales y todas las tecnologías aplicadas a la transmutación del sonido de guitarra eléctrica, interesado sobre todo en la sonoridad de las guitarras como al nivel de la sonoridad de sus textos. (Leer completo acá)

***

Luis Alberto Spinetta


por Santiago Segura

Spinetta suele ser tildado de aburrido, de reiterativo, de difícil. Spinetta 00 produndiza esa brecha para con el oyente huidizo a ciertas complejidades armónicas, ese macromundo que excede todo género, estalla en los oídos y lleva tiempo de asimilación. Sus temas próximos a lo que se concibe como rock ("Yo miro tu amor", "Agua de la miseria") eran celebrados en los shows como una excepción dentro de lo que imperaba, así como pasaba con las gemas de antaño. Pero bien: ¿cuánto hay de cierto en que el Spinetta de los últimos años practicó unaquietud sonora cercana al estancamiento? ¿No hubo nada nuevo, siquiera rasgos novedosos, en su música? ¿Todo lo que hizo entre el díptico Los ojos-Silver sorgo y Un mañana es igual? La respuesta es no y con un poco de atención, se nota. Hubo un movimiento sutil que, es inevitable, tiene sus vaivenes con el pasado.

Ese movimiento es el que arrima a Spinetta a las aguas de la música negra (algo que se ha señalado bastante poco). ¿Un músico tan blanco en su sonido? Sí. A su manera, desde "No me alcanza", "Adentro tuyo", "Canción de noche", "No quiere decir" -y hay más, mucho más-, Spinetta roza el funk y el soul, como si hubiera (a)probado los discos que escuchaban sus hijos en los '90. O los que hacía el propio Dante con Illya Kuryaki and the Valderramas. "Me atrae el soul porque hay mucha musicalidad en las canciones y se encierran como misterios que son dignos de prestarles atención. (...) Esa mirada hacia el funk, la música de Stevie Wonder y de tantos otros genios me permite expandir el límite creativo un poco más arriba". El Flaco llegó al nivel de invitar a Dante y Valentino, con su grupo Geo Ramma, para reversionar en clave rap-metal un clásico de Almendra ("Ana no duerme", en el soterrado Obras en vivo). Y arremetió nada menos que con Necesito un amor de Manal, en la cumbre de Las Bandas Eternas. Las apuestas le salieron bien aunque los escépticos miren de reojo. El límite se expandió, se abrió un poco más.(Leer completo acá)

***

Babasónicos


por José Miccio

El siglo XXI no comienza para Babasonicos con Jessico sino con Groncho y Vedette, dos discos de su paradiscografia editados en 2000. Groncho es el compañero subterráneo de Miami.Vedette, el de Babasonica. No les falta mérito ni interés histórico. Incluso llama la atención que algunas de sus canciones no hayan encontrado la manera de salir de su zona de culto. “La hierba crece” y “Dopamina”, por ejemplo. O “Promotora”, cuyo antimenemismo explícito bien podría haber vuelto a Babasónicos una banda más simpática para quienes reniegan de sus mascaradas y no se conforman con “El shopping” y la tapa de Miami. Pero ni el calendario ni la virtud ni la mala conciencia pueden contra el disco que puso a Babasonicos en boca de todos y terminó por modificar de una vez y para siempre su carrera (hace quince años habrían abjurado de la palabra; ahora no se animarían a rechazarla sin pudor). Fondo amarillo, cactus brillante, curvas como culo o montañas, nombre de tipo que pone al femenino como género modelo, “El loco”, “Los calientes”, “Deléctrico”, “Rubí”. Mejor aceptarlo: hay que empezar por Jessico.

Una y otra cosa están obviamente vinculadas, pero el acontecimiento Jessico tiene menos que ver con el éxito comercial que con la música, que a partir de entonces se hará menos mutante (o más reiterativa, si se quiere). Comparar Pasto-Trance Zomba-Dopádromo-Babasonica-Miamicon Infame-Anoche-Mucho-A propósito-Romantisísmico es pasar del salto al desarrollo, del cambio a la consolidación. (Hasta podría decirse: de la apuesta al cálculo, pero sería necesario suspender el descrédito moral de la palabra para considerar el problema estéticamente).Jessico está justo en el medio. Por un lado, participa todavía del feliz impulso metamórfico al que Babasonicos se entregaba en los 90 (lo que no impide que “Yoli” tenga detrás a “¡Viva Satana!”, y que “La fox” y “Tóxica” lancen sus adjetivos igual que “Charada” y “Sharon Tate”). Por otro, funciona como modelo para buena parte de lo que vendrá. Las letras anti-identitarias que cantaba Dárgelos tenían en los primeros discos reafirmaciones musicales permanentes. A partir de Jessico quedarán huérfanas y se harán más enfáticas y sentenciosas, porque en adelante Babasonicos preferirá sacarle lustre o ventaja a un modo de grabar y componer indudablemente propio y fatalmente previsible. En los 90 Babasonicos jugaba a sumar capítulos a una novela imposible. El siglo XXI es la historia de su estilo. (Leer completo acá).

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El Mató a un Policía Motorizado



por Facundo Lozano

Escuché muchas ideas de defensores y detractores de los chicos que con una guitarra comunista festejaron la navidad de reserva, ganaron un millón de euros en juegos de Play y pelotas de fútbol, le enseñaron a los hombres "machos" lo que son las mujeres bellas y fuertes, las chicas de oro, los que te ayudaron a revivir de ese día de los muertos, los que te ofrecieron ser parte de una dinastía no sectaria y tierna, y no sé qué pienso de ellas. Que son una banda kirchnerista; que Santiago es evangelista; que promueven la proliferación de pibes y pibas que creen que pidiéndoles un poco de plata a su padre va a estar todo más o menos bien; que son una banda novedosa, que va a llenar estadios; que es la nueva futbolización del rock; que nivelan para abajo; que son una banda que se repite a sí misma, que se copia. Sinceramente, creo que todas esas lecturas se quedan un poco cortas y tampoco creo que yo pueda ayudar a develar (no es desvelar) el misterio de por qué las canciones de Santiago marcaron estos diez años y marcarán la música argentina de aquí en adelante, cómo es que su revolución de los gordos sexys y románticos coincidió con la de Seth Rogen y ahora muchas chicas nos miran creyendo que podemos darles amor y entenderlas. 

Lo que sí se es que El Mató a un Policía Motorizado no es una banda que con sus canciones quiera cambiar el mundo, es una banda que con sus canciones quiere mejorar y ayudar a que la pasemos mejor en el fin del mundo. "Imagino y pienso seguido cómo se cruzan las diferentes profecías sobre el fin del mundo. Por un lado, el fin del petróleo; por otro, el fin de agua, el cambio climático. También están las profecías mayas y una baja del magnetismo de la tierra. La gente se vuelve loca, dementes peleando por nada verdaderamente importante. Entonces ahí, los que estén en armonía con el universo y entiendan la verdad, evolucionarán hacia una nueva era de luz. Supongo que habrá grupos, profetas, peleas, locura y mucha violencia romántica. Va a ser divertido", eso me dijo Santiago Barrionuevo en 2009, su visión fatalista y romántica cuando The Walking Dead recién empezaba. El Mató, un poco, esos protagonistas de una peli de George Romero que se sabe se van a salvar y yo, por lo menos yo, un zombie enamorado, un poco más inteligente y con corazón enamorado de su cerebro. Me siento parte de la comunión de las pandillas y de la de las parrillas también.  (Leer completo acá)

NOTA DEL EDITOR: Con estos cuatro textos sobre Gustavo Cerati, Luis Alberto Spinetta, Babasónicos y El Mató a un Policía Motorizado, escritos respectivamente por Gonzalo Aloras, Santiago Segura, José Miccio y Facundo Lozano, termina la serie de ensayos breves que analizan la obra de los músicos más votados en nuestra encuesta sobre la música argentina del siglo xxi, según un distinguido grupo de encuestados cuya lista completa pueden encontrar acá. Los que publicamos hoy se refieren a los cuatro artistas o bandas que recibieron más votos. Pero eso no es todo, amigos. En los próximos días estaremos publicando un mega-post con las listas completas de los 301 consultados. Y en semanas sucesivas vamos a publicar las listas individuales de algunos votantes que nos parezcan destacables por razones diversas.

Esto fue una coproducción de La Música es del Aire, Patologías Culturales , Un Largo y La otra para el programa Antojo, que se emitió durante las trasnoches de febrero en FM La Tribu. La parte más ardua y compleja de esta producción fue llevada a cabo por Santiago Segura, que contaba con la experiencia previa de otra gran encuesta sobre el rock argentino de todas las épocas, que hizo en 2013. Estamos contentos de haber hecho la tarea, porque creemos que no hay hasta hoy un relevamiento sobre la música argentina del nuevo siglo más completo que este. Los resultados, en términos de artistas más votados, así como los puntos de vista expresados en los ensayos, son por supuesto discutibles. No podría ser de otro modo. El dispositivo de las encuestas tiene límites epistemológicos muy evidentes. Y una encuesta como esta habla tanto de la música que se está haciendo en esta parte del mundo como de los supuestos sobre los que se encara la consulta. Quizás la falla más evidente sea que nos propusimos abarcar toda la música argentina sin distinción de géneros, pero el resultado fue acaparado por la música de rock, que es algo así como el mainstream de esta época. Detrás de estos resultados hay, más que nada, muchas discusiones para dar, pero también es una buena oportunidad para descubrir discos, canciones, músicos, estéticas que se nos habían pasado por alto o para medir la distancia que nos separa de los consensos. Incluso, quizás lo más interesante sea cuestionar la idea misma de consenso. Los textos quedan completos en los blogs La Música es del Aire y Un Largo. Y los Bonus ya llegan.

martes, 18 de febrero de 2014

Todo camino puede andar

por el Pájaro Salinas



Me iba a tomar el buque. El Cristóforo Colombo hacia Barcelona aquel 12 de noviembre, ya me había acomodado en el camarote, cuando la tripulación napolitana se declaró en huelga. Nos dieron un boucher para que cenáramos por ahí y durmiéramos en un hotel, por lo que me encontré con dinero extra en el bolsillo (créase o no, viajaba con solo 40 dólares). Ahí mismo me di cuenta de que entre los 17 discos que me llevaba como tesoro no estaba el Artaud, que alguien me había distraído (en su prmera edicìón, de sobre irregular), así que me mandé derecho a una disquería que había en Rodríguez Reña y Corrientes y me lo compré. Cuando salía me topé con un compañero que me diiijo: "¿qué hacés acá?". Le conté y me dijo: "Andate ya. En taxi. Están levantando gente". Me dijo que ahí mismo, en la avenida Corrientes. Le hice caso y al llegar a trasatlántico, en Puerto Nuevo, la cana bajaba de las orejas (es un decir) a un pasajero. Como creo que dije en Antojo, no podía dejar de llevarme ese disco, entre otras cosas porque cantando -y musitando- la Cantata de los puentes amarillos fue que me hice el demente en el Regimiento I3 de La Tablada y logré que me pasaran de los calabozos a la enfermería, y que dejaran de susurrar a mis espaldas que era montonero para que susurrasen que era falopero. Mejor así. El Flaco es parte inescindible de mi vida adulta, como un hermano próximo y muy querido, y su muerte fue como si me arrancaran un pedazo. Por suerte, deja una obra inextinguible, cuya exploración no habré terminado al momento de expirar.

lunes, 17 de febrero de 2014

Aquí están, estos son: los mejores del rock

Los ganadores de la gran encuesta del rock argentino. Un ANTOJO para escuchar clickeando acá: 



Anoche en Antojo le dimos -bajo la dirección de Santiago Segura- la puntada final -aunque no tan final- a un trabajo descomunal: en julio pasado Santiago, editor del blog La Música es del Aire, se propuso la insensata tarea de hacer una gran encuesta que diera cuenta de la totalidad de la producción artística del rock argentino desde su nacimiento hasta hoy. Una tarea ambiciosa para llevar a cabo por un medio de comunicación pequeño e independiente, pero necesaria. A Santiago, nos contó anoche, la idea se le ocurrió después de leer un post de La otra, "Un extraño ranking de la Rolling Stone", en el que yo expresaba mi disidencia por la manera bizarra y descuidada con que la revista Rolling Stone había manoseado el canon musical rockero argentino mediante un refrito hecho sin rigor y con excesivo oportunismo. Santiago recogió esa disidencia y la llevó como bandera hasta la victoria. Donde aquí habíamos puesto disconformidad, él puso trabajo y llevó a cabo una verdadera superproducción. Grande por donde se lo mire: varios centenares de encuestados, un pluralismo sostenido con rigor, una lista que incluye a algunas figuras señeras de la música, el arte y el periodismo y a jóvenes de toda juventud, con todo lo que puede haber en el medio. Santiago no se contentó con solo consultarlos y computar los votos para armar un Top 100 (que por culpa de múltiples empates terminaron siendo 109), sino que se propuso la demencial idea de que cada uno de los 109 discos ganadores fueran acompañados de un texto analítico, de publicar todos los textos y (próximamente) cada uno de los votos individuales y apostillas varias. A los que hacemos Antojo nos encantó participar votando primero, escribiendo algunos de los textos después y, finalmente, dedicarle 4 horas de radio a dar a conocer los resultados de la encuesta. Acá, para acompañar el audio del programa de anoche, les dejo fragmentos de algunos de los textos escritos para la ocasión y los invito a que los lean completos en el blog La Música es del aire. Estos, entonces, son los discos ganadores de la encuesta:



#1  Artaud, Pescado Rabioso. Talent Microfón - 1973
(Texto de José Miccio):
Artaud pone en escena la disputa entre la desesperación del escritor francés y la terquedad anímica del rock. O lo que es lo mismo: entre la locura y el amor. O mejor: entre Artaud y Lennon, como el mismo Spinetta dijo una vez y todos repetimos (sensatamente) a partir de entonces. Cantata de puentes amarillos es el acto mayor del drama. Dos imágenes aparecen enfrentadas al comienzo: el camino, que abre el mundo a la experiencia, y la sangre, que confunde e idiotiza. En su desarrollo modular y tortuoso la canción asocia a cada una de estas imágenes otros elementos (el pájaro y la jaula, el alma y el encierro, el puente y el carrusel), siempre en situación de forcejeo, hasta que al final la borrasca cesa y el amor impone su dominio. Lo que pasa en Cantata pasa en las otras canciones o entre ellas. Es como si Artaud pusiera a Spinetta ante el abismo y Spinetta sacara del vértigo que lo sacude una obra sublime como respuesta al sobresalto que le produce leer. Hay discos en los que ciertos estados de ánimo parecen dar con sus notas esenciales, de manera que lo que le sucede a su autor no es distinto de lo que les sucede a todos los que atraviesan una situación del mismo nombre. Blood on the tracks no trata del divorcio de Dylan sino de todos los divorcios. El amor después del amor no dice sobre Páez más que lo que dice sobre todos los enamorados. Artaud es el disco de la conmoción de la lectura. (Leer completo acá)


#2 Almendra, Almendra. RCA - 1969
(Texto de Litto Nebbia)
Si bien el disco tiene gran cantidad de canciones de Spinetta, la excelencia del trabajo es producto de la noble química grupal que tenían en esos momentos. Todo el proyecto Almendra, eran “otra gente” para el panorama de esa época. Eran distintos pero dentro de una estética natural que les pertenecía. Nótese que los aportes vocales de Emilio del Guercio y también los compositivos, estaban muy emparejados con los de Luis. En calidad y estilística. Las maneras de integrar la percusión y la labor guitarrística de Rodolfo Garcia y Edelmiro Molinari, siempre estaban atentas a despegarse de cualquier formato roquero ya establecido. Hasta la portada del disco es una raritie para ese tiempo. Creo que es un producto super “argentino”, lleno de calidad y originalidad. De aquí su trascendencia y esta maravillosa posibilidad de seguir “creciendo” a través del tiempo. En lo personal, quizá el tema que más me gusta es A estos hombres tristes, sin que esta elección opaque a ninguna de las otras bellas canciones que lo integran. (Leer completo acá)


#3 Clics modernos, Charly García. SG Discos - 1983
(Texto de Martín Zariello)
Las letras de Clics modernos captan ese instante lírico en el que tras un tema de amor se esconde una declaración política (Los dinosaurios, Plateado sobre plateado). Ojos de videotape es un cóctel de melodía sensible para piano y programaciones anti-clímax. No soy un extraño, paseo reflexivo de rocker maduro, explora las posibilidades sonoras del tango del futuro. El estado de gracia de Charly se adivina hasta en el título del disco. Pensaba llamarlo Nuevos trapos, pero es fotografiado sobre un paredón con un grafiti que dice "Modern Clix": automáticamente argentiniza el nombre y lo transforma en Clics modernos. Ésa apropiación de lo segregado por la alta cultura (el nombre de una bandita menor de postpunk) no sólo habla del modo de hacer música de Charly García, sino también de cómo concibieron sus obras maestras los grandes artistas de este país. No sé en qué puesto estará Clics modernos, pero de algo estoy seguro: es el mejor disco de la historia del rock argentino. (Leer completo acá)


#4 Manal, Manal. Mandioca - 1970
(texto de Oscar Cuervo)

"Si consiguen el primer disco de Manal, recomiendo escuchen esos blues. No se volvió a hacer algo igual" dijo el Indio Solari a su público en 2010, y esa vez tuvo razón. Son contados los casos en que una obra funda un género y a la vez encarna su culminación. Esto pasa con Manal (1970) el disco debut de Manal. Hay que poner el vinilo en la bandeja como si se escuchara por primera vez, hay que olvidarse de todo lo que vino después, o hay que hacer todo lo contrario: situarse en el contexto de mediados de 1969 (¡Onganía!), en Buenos Aires, Argentina, cuando todo era nada y era nada el principio. Y entonces escuchar cómo Manal, pista tras pista, se va adueñando del universo con una determinación inaudita. (Leer completo acá)


#5 Oktubre, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Wormo - 1986
(Texto de Juan Manuel Pairone)

Oktubre será siempre recordado por su estética bolchevique y su contenido lírico tan encriptado como embanderable. Pero lo cierto es que, más allá del sentido político del gesto artístico -retomar la Revolución Rusa en plena crisis del modelo soviético y con la todavía débil democracia argentina como telón de fondo- y de la presencia indeleble del arte de Rocambole en el espacio público, Oktubre es un álbum definitivo del rock local porque es el producto de un cancionero que parece simple y arrollador pero se anima a ser todoterreno. Porque muestra la versatilidad de una banda supuestamente masiva pero sumergida en un modernismo atrapante. Y porque, en definitiva, tiene una huella de época innegable y por demás atractiva, pero, con casi tres décadas de vida, sigue sonando fresco, urgente y provocador. Como si se hubiera propuesto viajar al futuro en la línea del tiempo de la música popular argentina. (Leer completo acá)


#6 Piano Bar, Charly García. SG Discos - 1984
(Texto de Pablo Schanton)

#El país y yo/ Un tipo encerrado en su casa durante la guerra. La escena fundacional (82) en la carrera solista de Charly García recrudece en Piano Bar (84), y eso que se acabó la guerra. Se acabó la Dictadura. La Democracia se ha puesto a hacer promesas sobre el bidet. Pero aquel refugiado sigue cantando “Me siento solo y confundido a la vez”. ¿Por qué no es capaz de abrazar y abrasar la esperanza política, como otros rockeros que aportan el necesario “poptimismo” a la coyuntura, a bordo de sus Tirá para arriba, Hay que salir del agujero interior o No se desesperen? Atención al “De acuerdo” de Promesas sobre el bidet: un grito que tropieza con una síncopa. Si todo el disco pudiera sintetizarse a nivel letra/música no deberíamos soslayar ese momento. “¿¿¿¿¡¡¡¡¡De acuerdo!!!!!????”, aúlla Charly en el cenit del desesperado cuestionamiento del álbum. Ahí la canción parece desorquestarse, desconcertarse, deshacerse. Ahora bien, ¿no era que Promesas… era simplemente una canción sobre la crisis que atravesaba la relación del músico con su novia?


#7 El amor después del amor, Fito Páez. Warner - 1992
(Texto de Federico Anzardi y Santiago Segura)

La figura de Cecilia Roth y las canciones de amor de pareja le dieron históricamente la chapa de cursi a un disco extenso, denso y pesado. Vuelvan a escuchar El amor...: no todo es juntar margaritas del mantel y comprar revistas en el metro, felices, porque no importa un carajo más. La desesperanza de Tráfico por Katmandú y la lascivia de Sasha, Sissi y el círculo de baba (una porno violenta) y la Balada de Donna Helena (para que Pappo no lo joda con que no es rock, Fito se hace de metal) son hachazos dignos de las épocas más oscuras. Tumbas de la gloria es amor y muerte, mirando el mundo propio desde la relación más íntima (el amor que cambia la vida) pero con un ojo en la vida descontrolada de los astros del rock and roll (¡no me dejes caer!). Decir que es una de las diez canciones más certeras de los ’90 sigue siendo poco. (Leer completo acá)


#8 Canción animal, Soda Stereo. Sony Music - 1990
(Texto de Pablo Schanton)

Liberando sus primeras influencias, Cerati estiliza al máximo -hasta borrar pátinas de vintage, con Daniel Melero en el papel de Eno- lo absorbido de Pescado, Color Humano y Vox Dei, para proponerse como link con la nueva generación de rock argentino de los ’90/’00 que repasa el de los ’70 sin haberlo vivido: Carca, Pez, Los Natas, primero; Mostruo!, el último Aristimuño, Las Diferencias y otros, hoy día. Ricardo Mollo, de su misma generación, se sacude el post punk importado por Luca y, a la altura de La era de la boludez, también reescribe el rock setentista. La clave radica en el vocativo “Nena”. (Leer completo acá)


#9 Kamikaze, Luis Alberto Spinetta. Ratón Finta / Interdisc - 1982
(Texto de Florencia Ruiz)

Me regalaron Kamikaze mucho tiempo después de querer tenerlo y llegó en un momento muy especial -estaba dejando el CBC para dedicarme a hacer y enseñar el arte de combinar sonidos. Posiblemente éste es el álbum que más me ha influenciado, me arriesgo a decir, mientras escribo estas líneas y me recuerdo a la distancia sentada en el piso del cuarto de la casa familiar mirando por la ventana pasar los coches y escuchando al Luis de los 80s. 15 años más cerca del ahora. Kamikaze es un hermoso disco, lleno de canciones bellas, amorosas. Un disco que solo L.A.S. puede hacer y que encierra años de trabajo y de luz. Es increíble que lo haya armado con piezas que no habían encontrado lugar en otros álbumes y que aquí parecen haberse hermanado para siempre. (Leer completo acá)


#10 Pescado 2, Pescado Rabioso. Talent Microfón - 1973
(Texto de Eduardo Fabregat)

Más allá de las pretensiones conceptuales, lo cierto es que Pescado es una obra única de una banda efímera: ya no era el power trío inspirado en Pappo’s Blues y Manal de Desatormentándonos sino un cuarteto con las océanicas profundidades del Hammond de Carlos Cutaia, la garra de David Lebon, el tempo de Black Amaya. Y un Spinetta inspiradísimo, influido por Rimbaud (de allí el díptico de Iniciado del alba e Poseído del alba) pero con su propio vuelo lírico, capaz de perlas como Credulidad, Madre Selva y Cristálida (Aguas claras de Olimpos), ese cierre monumental con una orquesta del Colón que lo quiso cancherear a Cutaia y debió seguir al pie de la letra sus arreglos. Luis también tuvo la generosidad de abrirle juego a Lebon para que grabara el bellísimo Mañana o pasado, mientras asumía sin miedo el rol de guitar hero en tormentas eléctricas como Sombras de la noche negra, el inoxidable blues Como el viento voy a ver o los llameantes nueve minutos cuarenta de ¡Hola, pequeño ser!. Furia rockera y lirismo delicado; punteos de campeonato y climas de cuelgue; la rabia y la ternura de un pez con hidrofobia que hizo historia, en un disco cuyo vinilo contenía un libro hoy invaluable con textos y dibujos del mismo Luis. El Pescado de Pescado: más que aguas claras, aguas eternas.  (Leer completo acá)

Puestos 11 al 16 (que también escuchamos ayer en Antojo, cuyos textos pueden leerse acá):
11- El jardín de los presentes, Invisible.
12- Divididos por la Felicidad, Sumo.
13- Vol. 3, Pappo's Blues.
14- After Chabón, Sumo.
15- Don Cornelio y La Zona, Don Cornelio y La Zona.
16- Invisible, Invisible.

Y en el programa también se nos antojó reparar dos omisiones de los primeros lugares de la encuesta, discos y artistas a nuestro juicio imprescindibles.



Para escuchar el programa completo, clickear acá.