s√°bado, 30 de abril de 2016

Nietzsche siempre vuelve

Con / contra la verdad



Esta tarde a las 17:00 hs. en Patologías Culturales (FM La Tribu, 88,7) vamos a retomar, junto a Maxi Diomedi, nuestras conversaciones sobre Friedrich Nietzsche:

Primer cap√≠tulo: se escucha ac√° (leer m√°s ac√°).
Segundo cap√≠tulo: se escucha ac√° (leer m√°s ac√°).
Tercer capítulo: se escucha acá.

Precisamente, en el tercer capítulo, que titulé Nietzsche contra Nietzsche, hablamos de un extraordinario ensayo breve que Nietzsche escribió en 1873, "Sobre verdad y mentira en sentido extramoral". A pesar de que se publicó póstumamente, es uno de los textos que mejor articula su posición de pensamiento: ahí, tempranamente, Nietzsche ya plantea que lo que se llama verdad es una mentira que el ser humano inventa para sobrevivir. En su sorprendente párrafo inicial, escribe:

"En un apartado rinc√≥n del universo, donde titilan innumerables sistemas solares, hubo una vez una estrella en la que animales inteligentes inventaron el conocimiento. Ese fue el m√°s orgulloso y el m√°s mentiroso minuto de la historia universal, pero dur√≥ solo un minuto. Tras pocos resuellos de la naturaleza, la estrella se congel√≥ y los inteligentes animales hubieron de morir".

Es muy provocativo ese comienzo y es ins√≥lita la perspectiva desde la que el narrador se coloca: da por ya terminada la historia humana. Lo hacer para bajar de un hondazo el prestigio del conocimiento y el estatus del hombre como ser racional. Dice: la racionalidad es nada m√°s que un producto contingente y ef√≠mero en la historia del universo, inventada por una especie con el fin de sobrevivir -"auxilio de los seres m√°s infelices, delicados y desgraciados"-, especie que al final, desde el punto de vista del narrador, ya desapareci√≥. Todo lo que los hombres consideran verdadero y justo es un invento humano (demasiado humano, dir√° pocos a√Īos despu√©s). Para Nietzsche, el principal equ√≠voco de la historia de la filosof√≠a (cuya l√≠nea dominante es racionalista) es tomar estos valores inventados por el hombre como si fueran verdades superiores al hombre. La verdad es mentira. El hombre la inventa para sobrevivir, pero despu√©s se olvida de que la invent√≥ y la pone por encima de √©l. Esa es la tesis expl√≠cita que Nietzsche reiterar√° varias veces a lo largo de su obra.

Pero cabe preguntarse: ¿desde qu√© posici√≥n Nietzsche recusa esa mentira que se hace pasar por verdad? Si lo que se llama verdad es una mentira, ¿qu√© hace que la mentira sea mentira? Porque si no hay verdad, tampoco hay mentira. √Čl parece puesto en una posici√≥n con acceso a la verdad que le permite desenmascarar a la mentira como tal. Si yo no tengo acceso a la verdad, tampoco puedo denunciar que algo es una mentira.

"...durante toda la vida, el hombre se deja enga√Īar por la noche en el sue√Īo, sin que su sentimiento moral haya tratado nunca de impedirlo; mientras que parece que ha habido hombres que, a fuerza de voluntad, han conseguido eliminar los ronquidos".

¿C√≥mo? ¿Entonces hay hombres que han conseguido eludir la mentira? ¿Dirigi√©ndose hacia d√≥nde? ¿Hay, entonces, un punto de acceso a una verdad verdadera? Este es el n√ļcleo turbulento en el cual Nietzsche est√° colocado, el que sacudi√≥ su pensamiento y su cuerpo, el que lo puso en guerra contra s√≠ mismo. Las interpretaciones postmodernas de Nietzsche se aferran a estas tesis para aplanarlas, en lo que se complacen en denominar "el ocaso de la verdad", sin dejarse sacudir por la conmoci√≥n que en el propio Nietzsche produjo esa tensi√≥n con/contra la verdad.

¿Qu√© sabe el hombre realmente de s√≠ mismo? Inclusive, colocado como dentro de una vitrina iluminada, ¿estar√≠a capacitado, siquiera una vez, para percibir de un modo total? ¿Acaso la naturaleza no le silencia la mayor parte de lo relativo a su propio cuerpo, para capturarlo y encerrarlo en una orgullosa y enga√Īadora conciencia, ignorante de las volteretas de su intestino, del r√°pido fluir de su corriente sangu√≠nea, de los complicados estremecimientos de sus fibras? La naturaleza arroj√≥ la llave: ¡ay de la peligrosa curiosidad que, por una vez, intentara mirar por una hendidura hacia fuera y hacia abajo del recinto de la conciencia, que llegara a sospechar que el hombre descansa sobre lo despiadado, lo √°vido, lo insaciable, lo terrible, en medio de la indiferencia producto de su ignorancia, como si dormitara sobre las espaldas de un tigre!”.

Ac√° dejamos y hoy la seguimos.

viernes, 29 de abril de 2016

Macri, enterate: los pobres ya no te creen

La noticia del d√≠a es de una trascendencia enorme para el futuro pol√≠tico argentino. Est√°n expresada en estas fotos: la tremenda masivididad del acto y la calidad de la composici√≥n social de quienes se movilizaron. Es una noticia muy mala para el macrismo y muy buena para el pueblo. El ajuste salvaje como √ļnica pol√≠tica del partido gobernante tiene un l√≠mite infranqueable ante el pueblo en las calles. No es viable un r√©gimen ajustador que defraude los pactos electorales, por m√°s difuso que haya sido el discurso de campa√Īa de Cambiemos. "Te vamos a dejar todo lo que ten√©s y te vamos a dar m√°s": el pueblo le dijo hoy a esa mentira: hasta ac√° lleg√≥ mi amor. La inoperancia pol√≠tica del macrismo le hizo liquidar todo el capital pol√≠tico que ten√≠a en una estaci√≥n: el verano republicano dio paso a un oto√Īo con el pueblo en la calle. Ninguna maniobra de apriete a gobernadores o compras de senadores o diputados cooptables puede parar esto. "Los dirigentes hemos entendido que los intereses de los trabajadores est√°n por encima de los dirigentes" dijo Moyano y est√° bien lo que dijo. Le llev√≥ unos meses entenderlo pero lo entendi√≥. Nunca es tarde. Hoy Moyano habl√≥ del plato de comida que falta en la mesa de los trabajadores. Es un cambio de agenda correcto: hasta hace meses paraba el pa√≠s por el M√≠nimo No Imponible. Barrionevo se baj√≥ del acto por la fuerza de las circunstancias. No tiene espacio ah√≠. ¿Tiene espacio ah√≠ Massa y su zigzagueante Frente Renovador? Este acto es un problema para ellos. No hay ancha avenida del medio, sino un estrecho desfiladero. La ancha avenida la llenaron los trabajadores que dijeron "NO" al ajuste macrista.Pero como dije en mi nota anterior, el pase de facturas a la burocracia sindical o las lecturas internistas son temas menores ante el dato impresionante de un pueblo ganando la calle. Las lecturas que se hagan en t√©rminos de moyanismo, kirchnerismo, sciolismo, massismo... son puro humo. El gobierno tuvo hoy su peor d√≠a. Hay que decirlo: la condici√≥n de posibilidad de este acto son dos enormes movilizaciones anteriores: las de los organismos de DDHH el 24 de marzo y la vuelta de Cristina, √ļnica lider que mueve multitudes ella sola. Pero ning√ļn frente anti-ajuste tiene futuro sin la clase obrera movilizada. Eso es lo que pas√≥ hoy, el √ļnico dato trascendente.

Estamos en el peor momento del gobierno (la marcha de hoy: un hito histórico)

No hay que mirar al palco: hay que mirar abajo



"Estamos en el peor momento del gobierno" dice el senador Federico Pinedo. Tomando la frase fuera de contexto no podemos sino darle la raz√≥n. Porque Pinedo la dice con la intenci√≥n de apuntalar la idea de que el segundo semestre ser√° mejor porque va a bajar la inflaci√≥n. En abril la inflaci√≥n se proyecta a un 6%, por lo menos, cifra record en muchos a√Īos. Si consideramos que los salarios de los trabajadores est√°n muy lejos de compensar ese ritmo inflacionario (en parte por la pasividad que hasta ahora guardaron las dirigencias sindicales que hoy convocan a la marcha en el monumento del trabajo en Paseo Col√≥n), es previsible que en los pr√≥ximos meses la inflaci√≥n decrezca, porque los trabajadores no tendr√°n la capacidad adquisitiva para llenar la canasta familiar. 

Es posible que la inflaci√≥n decrezca en el segundo semestre no por una mejora de la econom√≠a, sino como producto del aumento de la pobreza, la indigencia, el desempleo y la recesi√≥n. En esto consistir√≠a todo el plan antiinflacionario de Cambiemos. Parte de la dirigencia sindical que hoy se moviliza en protesta por este estado de cosas (Moyano, Barrionuevo, Venegas) lo sab√≠a cuando hicieron campa√Īa en favor de Macri. Los motivos por los que esta dirigencia ahora se pliega a los reclamos en defensa del empleo que vienen realizando las dos CTAs desde el verano deben tomarse con cautela. Macri los defraud√≥ tambi√©n a ellos en otras promesas de campa√Īa: el manejo del dinero de las obras sociales y la suba del M√≠nimo No Imponible del Impuesto a las Ganancias. Las dos banderas que motorizaron la oposici√≥n de la burocracia contra el gobierno anterior pasaron a un segundo plano, porque las bases empiezan a sentir en la nuca el aliento de los despidos como gran disciplinador para reducir sus pretensiones de actualizaci√≥n del poder salarial. Como dec√≠a Lanata: explicale a la gente que se conforme con ganar menos para mantener el trabajo. A los bur√≥cratas les va a resultar dif√≠cil explic√°rselos, entonces tuvieron que hacer un movimiento para no quedar muy deslegitimados antes sus representados.



Entonces no es la foto de esta dirigencia lenta para defender los intereses de sus bases lo que dar√° relevancia al acto de hoy. Es la negatividad operando en la historia lo que explica que a cuatro meses y medio de asumir el gobierno, Cambiemos haya logrado unificar el frente sindical contra un ajuste desprovisto de atenuantes. El plan de Cambiemos se reduce a frenar la inflaci√≥n bajando brutalmente los salarios, elevar los √≠ndices de desocupaci√≥n, enfriar la econom√≠a, volver al endeudamiento para acelerar la bicicleta financiera, m√°s ajustes y, muy pronto, someterse al monitoreo del FMI, que, ya van a ver, exigir√° desprenderse de empresas p√ļblicas, aumentar la competitividad bajando el costo laboral y flexibilizar las condiciones de trabajo, cuando adviertan que los sacrificios hechos hasta el momento no son suficientes porque la herencia recibida era much√≠simo peor a√ļn que lo que nos dicen ahora. 

No hab√≠a que ser adivino para presentir que en esto consist√≠a la "vuelta al mundo" propuesta por el macrismo. Moyano, Barrionuevo, Venegas, los dirigentes de Smata, el cenador Peceto, Massa y Bossio lo sab√≠an porque no hay que ser genio para saberlo. ¿Qu√© cambi√≥ entonces para que esta marcha de hoy se transforme en un hito? ¿Los bur√≥cratas se acordaron de las tres banderas justicialistas? ¿Se despert√≥ el gigante peronista, para hablar un poco kitsch?



No hay que mirar la foto de los dirigentes en el palco de hoy. Hay que mirar a las bases movilizadas. La intenci√≥n inicial de la convocatoria era "celebrar la fiesta del trabajo", como todav√≠a sigue diciendo Piumatto. Iba a ser una demostraci√≥n de fuerza de los bur√≥cratas para obtener algunas prebendas del gobierno. Pero la din√°mica de la lucha de clases desbord√≥ las motivaciones subjetivas de los convocantes. A la marcha de hoy se fueron sumando sectores gremiales y pol√≠ticos que no est√°n en el mismo negocio de Barrionuevo, Venegas y Moyano. La marcha es hist√≥rica porque por primera vez en muchos a√Īos todos los sectores sindicales tienen que dejar de lado diferencias pol√≠ticas e ideol√≥gicas. Es tambi√©n in√©dito que un gobierno que supuestamente acaba de salir de su "luna de miel" concite una movilizaci√≥n de trabajadores en contra, a tan pocas semanas de haber ganado las elecciones. Es decir: esta movilizaci√≥n es m√°s interesante por lo que promete que por lo que hoy va a suceder. Venegas y Barrionuevo no van a hablar porque el cariz opositor impuesto por las circunstancias los deja muy en offside. 

Moyano, h√°bil para el reposicionamiento, endureci√≥ en las √ļltimas 72 horas su discurso y ahora dice que "Macri est√° en contra de los trabajadores". Moyano tiene raz√≥n, pero eso se sab√≠a cuando √©l lo apoyaba hace apenas semanas. Como es h√°bil para los reposicionamientos lo que hay que hacer con Moyano es decirle que si, que tiene raz√≥n, que Macri est√° en contra de los trabajadores. Pero en los pr√≥ximos meses tambi√©n hay que prestar atenci√≥n a lo que Moyano haga y no solo a lo que diga. Porque el tipo tambi√©n tiene negocios en el f√ļtbol, en Covelia, en la guita de las obras sociales.

Hoy en la marcha va a haber sectores populares afectados por el ajuste, todos unidos contra macri. Peronistas y no peronistas, van a movilizarse tambi√©n los sindicatos de base, la izquierda, sindicatos radicales, docentes, bancarios, el Movimiento Evita, la C√°mpora, intendentes del conurbano, una fracci√≥n del Frente Renovador que se siente inc√≥moda con la funcionalidad de Massa con el gobierno. Lo que nuclea a sectores tan diferentes, que hace pocos d√≠as parec√≠a imposible que se juntaran, es la desnudez del proyecto oficialista. No se trata de que el macrismo no sepa comunicar, como debaten con c√≠nico candor los relatores del establishment: es que no hay nada que comunicar. Hasta los m√°s lerdos empiezan a intuir que lo que viene va a ser peor: es la posibilidad lo que moviliza. 



La foto de ayer de macri en un descampado fr√≠o, rodeado de la escu√°lida gobernadora y de Alejandro Granados (?), todos de negro y con gestos torvos, √©l disgustado por la media saci√≥n que tuvo en senadores la ley para frenar los despidos, sus amargos reproches al funcional√≠simo cenador Peceto, el mismo que le regal√≥ el acuerdo del senado para arreglar con los buitres, la primera derrota parlamentaria del oficialismo, la perspectiva de que ese proyecto se apruebe en diputados, las amenazas de vetarlo, el desalentador anuncio de un plan de empleo joven que anticipa los modos de una posible flexibilizaci√≥n laboral, la ausencia de m√≠nimos gestos sociales hacia los sectores m√°s da√Īados por el ajuste, la negaci√≥n sistem√°tica del desempleo, la insistencia en la cantinela de la pesada herencia, el desfinanciamiento de la universidad p√ļblica, los Panama Papers, la insensibilidad oficial imposible de disimular con asesores de im√°genes y retiros espirituales, la suma de todo eso da como resultado que el margen para los colaboracionistas se estreche dr√°sticamente.



¿Hay un ala pol√≠tica de Cambiemos o se trata solo de un grupo de CEOs que vinieron a liquidar el pa√≠s? Si la hay, no se ve en qu√© consiste su funci√≥n. El sistema medi√°tico le pone toda la garra: 24 horas al d√≠a, siete d√≠as a la semana excavando los terrenos de L√°zaro B√°ez. Nunca en la historia reciente las pantallas estuvieron tan lejos de la realidad cotidiana, produciendo un humo tan t√≥xico. El humo tiene que ser cada vez m√°s espeso para anular toda visibilidad. Hoy, cuando se junten las columnas de trabajadores y desocupados en Paseo Col√≥n, las excavadoras en Santa Cruz deber√≠an encontrar al menos un dinosaurio vivo, un video de N√©stor en una org√≠a ped√≥fila, la evidencia atroz que permita la inmediata prisi√≥n preventiva de Cristina, M√°ximo golpeando a su mujer, los 22 mil falsos desaparecidos de Lop√©rfido escondidos en una b√≥veda, algo, por Dios.


La composici√≥n de la marcha inquieta al oficialismo: va a mostrar la inviabilidad de un proyecto pol√≠tico de ajuste con votos, la fecha de vencimiento del tercio de la poblaci√≥n que crey√≥ sinceramente que te vamos a dejar todo lo que ten√©s y encima te vamos a dar m√°s. Si los que hoy se movilizan son m√°s que los que fueron a acompa√Īar a Cristina a Comodoro Py hace dos semanas -lo que no es imposible, porque aquella movilizaci√≥n se hizo sin aparato, una ma√Īana laborable y lluviosa-, las especulaciones de los columnistas del relato M girar√°n en torno a una presunta disputa de representaci√≥n de la oposici√≥n entre el cristinismo y el gremialismo. Ser√° la manera en que los columnistas del domingo disimulen el da√Īo que la marcha va a ocasionar en el gobierno: decir que esta marcha... ¡fue contra Cristina! Es un falso eje. Los dirigentes que hoy presiden el palco no tienen votos ni los van a tener el a√Īo que viene ni en 2019. Hoy no es la interna opositora. No hay que mirar el palco. Hay que mirar abajo.

Tiene razón Pinedo que el gobierno está en su peor momento. Pero hay que agregar que es el peor momento hasta ahora. En algo se equivoca: en los próximos meses va a estar peor.


jueves, 28 de abril de 2016

BAFICI: la perla irregular

Una novia en Shangai (Mauro Andrizzi, 2016)



por Oscar Cuervo y Marcos Perilli


¿Qu√© podr√≠a ser el cine? No solo lo que ha sido ni lo que efectivamente es. Por suerte, su posibilidad es m√°s grande que su realidad. 

Si la √ļltima edici√≥n del BAFICI fue poco interesante, no se debe solo a la nefasta pol√≠tica cultural del macrismo que tiene a cargo la organizaci√≥n del festival y -desgraciadamente- la conducci√≥n pol√≠tica del pa√≠s. Tampoco es atribuible a que Javier Porta Fouz no le ponga a su misi√≥n m√°s onda que Panozzo. Puede que gran parte de la abulia que provoca esta programaci√≥n sea atribuible a que el cine no est√° pasando por un gran momento. Hay etapas de alza y otras de baja, flujos y reflujos. Y, m√°s all√° de que cuatro o cinco pel√≠culas que deber√≠an haber estado no fueron programadas, probablemente se trate de que el cine que hoy se hace no es tan interesante como el de hace 15 a√Īos, o que un nuevo despuntar se est√° gestando en alguna parte pero todav√≠a no se hizo visible. 

Por eso siempre nos queda la posibilidad. Debe haber tipos como Perrone en alg√ļn rinc√≥n del mundo que est√°n trabajando a pesar de la burocracia festivalera,  contra la inercia de la tradici√≥n y los l√≠mites de la imaginaci√≥n. Hay tambi√©n l√≠mites objetivos, econ√≥micos y pol√≠ticos, que hacen que la desertificaci√≥n que produce el neoliberalismo en la vida planetaria alcance a la creaci√≥n cinematogr√°fica. Hay momentos hist√≥ricos en los que determinados modelos reproductivos se fatigan y solo son capaces de dar m√°s de lo mismo.



En nuestra conversaci√≥n reciente en La otra.-radio, Roger Koza remarcaba la estandarizaci√≥n de la mirada de muchos cineastas latinoamericanos, sometidos a voluntad a un modelo fomentado por las fundaciones europeas que con su prepotencia econ√≥mica fijan una divisi√≥n internacional del trabajo y promueven un estilo "latinoamericano global". "Se pueden buscar los ejemplos, son paradigm√°ticos -nos dec√≠a Roger-. Y en el aspecto formal: pel√≠culas de planos largos, una forma de pensar el sonido, ves 10 minutos y ya son todas iguales. Yo ten√≠a la idea de hacer un ensayo audiovisual, pon√©s treinta pel√≠culas sin decir que son distintas y cre√©s que son la misma". Digamos: eso que alguna vez se llam√≥ "cine independiente" ahora es un segmento del mercado. Y como tal, se rige por mecanismos globales como la obsolescencia programada, la avidez de novedades y las habladur√≠as del mundo.

¿Qu√© puede ser el cine? es una pregunta que un cr√≠tico jam√°s deber√≠a olvidarse, porque la apertura a la posibilidad sostiene el tiempo de la espera. 



La nueva pel√≠cula de Mauro Andrizzi, Una novia de Shangai, me hace pensar en factores que nunca deben desde√Īarse: la inspiraci√≥n de un autor, su placer de fabular, su desenfado, su alegr√≠a por filmar. Andrizzi tiene la doble virtud de hacer pel√≠culas que no se parecen a las de otros y adem√°s no se aferra a un programa est√©tico que lo normalice prematuramente como autor; por eso sus pel√≠culas no se parecen ni siquiera entre s√≠. Mono, Iraqui short films, Accidentes gloriosos y En el futuro son ensayos que muestran la voluntad de usufructuar la independencia posible para probar qu√© es lo que el cine podr√≠a ser y todav√≠a no ha sido. Esa soltura no necesariamente produce obras maestras ni logra reconocimientos instan√°neos y un√°nimes. Incluso puede desconcertar a quienes creen que en el arte es preferible llorar que re√≠r. Lo que se percibe en Una novia de Shangai es que el juego y la risa son caminos posibles para revivir el cine.



Andrizzi consigui√≥, con el apoyo de un grupo de productores argentinos, una residencia art√≠stica de 6 meses en el Swatch Hotel de Shangai, para filmar un largometraje en esa ciudad china. La oportunidad en s√≠ era magn√≠fica y el primer m√©rito es haberla conseguido, pero la chatura generalizada pod√≠a haber dado lugar a una pel√≠cula parecida a muchas otras. Una novia en Shangai se nutre de distintas tradiciones culturales y espec√≠ficamente cinematogr√°ficas pero se permite jugar irresponsablemente con ellas sin sucumbir por su peso. 



La primera gracia es la nacionalidad problem√°tica de la pel√≠cula. Adem√°s del director, hay otros argentinos involucrados en el proyecto (por ejemplo, Daniel Melingo autor de la m√ļsica), pero la casi totalidad del cast y del equipo de rodaje son chinos. La pel√≠cula est√° enteramente filmada en Shangai y hablada en mandar√≠n. Pero la subjetividad que fabula la historia y la mirada que registra las mutaciones urbanas de una locaci√≥n ins√≥lita son las de un cin√©filo porte√Īo y cosmopolita. Para la f√°bula, Andrizzi se deja inspirar por tradiciones orientales arcaicas que le dicta una ciudad donde el pasado y el futuro se yuxtaponen de manera irregular. Partiendo de la historia de dos buscavidas enredados con un fantasma y otros l√ļmpenes, Andrizzi logra incrustar poes√≠a dada√≠sta en un documental sobre un lugar del mundo que desaf√≠a el asombro. Shangai es una ciudad incre√≠ble y el director no olvida que el cine tiene la capacidad de registrar lo real que no se puede contar. Sobre ese fondo real puede escribirse un disparate gozoso con una estructura digresiva y un montaje ocurrente. 

Los truhanes protag√≥nicos imaginan que del otro lado del mundo, en Latinoam√©rica, en pa√≠ses de cuatro s√≠labas como Guatemala, Venezuela o Bolivia (?), la gente vive en estado de perpetua felicidad. Andrizzi sue√Īa a unos chinos que sue√Īan ingenuamente que la felicidad est√° en sus ant√≠podas, los hace acarrear un ata√ļd por barrios bajos y subirlo en un container para que dos amantes ya muertos se reencuentren en el trasmundo; se cruzan con un anciano que evoca un pasado ap√≥crifo, con mujeres vestidas de novia que posan para la foto con transe√ļntes desconocidos, con masajistas ciegas que no son tales, los lanza a la busca de un tesoro que remite al malet√≠n radiante de Kiss me deadly, juega con el imaginario desbordado del cine oriental reciente, cita a Bowie y Leos Carax, desbarata los planes chapuceros de sus anti-h√©roes, pero no los hace renunciar a la fe de que el amor vence al odio.



Una novia en Shangai juega a imaginar una improbable historia de amor del trasmundo posibilitada por sujetos que no creen en el m√°s all√° porque recibieron una educaci√≥n materialista. A pesar de dejar a la vista su voluntad de fabulaci√≥n, la pel√≠cula nunca cae en el cinismo y logra que la emoci√≥n rom√°ntica luzca genuina. Y, como quien no quiere la cosa, Andrizzi filma los paisajes m√°s bellos y desolados que el cine ¿argentino? haya logrado en mucho tiempo.

miércoles, 27 de abril de 2016

BAFICI: los jóvenes y un viejo



por Oscar Cuervo

Por una analog√≠a un tanto forzada de la noci√≥n de "mayor√≠a de edad" se empez√≥ a decir que en su 18¬ļ edici√≥n el BAFICI lleg√≥ a su madurez. M√°s all√° de la superstici√≥n num√©rica, no logro percibir de d√≥nde se desprende esa idea. El g√©nero coming of age parece haberse extendido como una mancha de aceite hacia la totalidad de la programaci√≥n. Ya no es solo una secci√≥n del festival, sino que hay coming of age por todas partes. Pel√≠culas de chicos (de 9, de 15, de 25, de 35... ¡de 45!) que no desean hacerse grandes y se repliegan en un mundo chiquito. Una puberizaci√≥n del punto de vista. 

Hasta convertirse en g√©nero, el coming of age recorri√≥ un camino largo en el cine. El protagonista de Los 400 golpes crece a los golpes y Truffaut muestra ese proceso, no para idealizar la adolescencia, ni para consagrarla como un estado eterno del alma, sino para empujar al cine hacia la intemperie del mundo: lo que se plantea es una mirada nueva, porque el cine moderno est√° abriendo los ojos junto con Antoine Doinel. Los j√≥venes de The last picture show experimentan el paso hacia la adultez como el fin del ensue√Īo de una comunidad buc√≥lica. Es la sociedad norteamericana la que se vuelve vieja ante sus ojos. Bogdanovich filma cl√°sicamente la muerte del clasicismo cinematogr√°fico. En Rumble Fish, Rusty James trata de seguir los pasos de su hermano mayor, el chico de la motocicleta, en un clima alucinado de post-cat√°strofe que no terminar√° de comprender hasta que realice el trayecto que su hermano dej√≥ trunco; el fin de las pandillas es el fin de una √©pica y la asunci√≥n de la incertidumbre. Tambi√©n, inadvertidamente, es el comienzo del ocaso de Coppola y de la √ļltima generaci√≥n de cineastas norteamericanos que dialogaron cr√≠ticamente con la historia de su pa√≠s. En estas pel√≠culas, los procesos de crecimiento no implican ninguna celebraci√≥n juvenilista ni tampoco un deseo de perpetuar una puerilidad apartada de la historia. En ninguna de ellas existe la m√≠nima intenci√≥n de consolidar una subjetividad juvenil en-s√≠, como recusaci√≥n de la adultez. 

En los √ļltimos a√Īos el coming of age se cristaliz√≥ como g√©nero y se volvi√≥ una forma enga√Īosamente inocente del conformismo. Estableci√≥ una ret√≥rica disponible, clausurada en una situaci√≥n abstracta, la de ver el mundo de "los grandes" (es decir, el mundo) desde un limbo existencial. El coming of age como g√©nero exime del engorro de construir personajes con una inserci√≥n econ√≥mica precisa y ante una situaci√≥n hist√≥rica concreta. Los chicos gen√©ricos del coming of age no dejan nunca de ser hijos de... que viven fuera del mundo del trabajo y de las clases sociales. Da lo mismo que sean portugueses, argentinos, suecos o texanos. Notoriamente, los cineastas que se afincan en estos puntos de vista no tienen 8 a√Īos ni 15 pero su cine queda fijado en esa posici√≥n, como si padecieran un trastorno de crecimiento. Constituyen as√≠ la paradoja de que filman circularmente un pasaje que los deja siempre en el mismo punto. ¿La proliferaci√≥n del coming of age en la programaci√≥n del BAFICI postula el deseo de un festival eternamente adolescente?



Trayectorias. Si un autor merece figurar en esta secci√≥n del BAFICI es el viejo Marco Bellocchio. Con sus 76 a√Īos puede que sea el √ļltimo de una especie que desaparece. En el BAFICI se pasan su primera pel√≠cula, I pugni un tasca (1965), y la m√°s reciente, Sangue del mio sangue (2015). Digo "el viejo Bellocchio" porque tiene 76 a√Īos. Pero es Europa la que se volvi√≥ vieja a medida que van muriendo los artistas que, como este bello ojo, matengan su br√≠o y su furia. Se trata de una paradoja de la historia contempor√°nea: por motivos que habr√≠a que pensar, los a√Īos 60 siguen siendo j√≥venes y la actualidad envejece. Bellocchio es un emergente de aquel clima social y un disidente de esta √©poca. Hoy lo juvenil es un segmento del mercado, la consumaci√≥n de un futuro pasado. El cine industrial est√° dise√Īado desde la hip√≥tesis de un espectador que no crece m√°s all√° de los 12 a√Īos. Y ahora los festivales de cine adoptan un juvenilismo alternativo. Encuentro pocos directores entre los centenares de este BAFICI que muestren un deseo tan fuerte como el de Bellocchio (en sus versiones 1965 o 2016) de desafiar al mundo desde el cine, un deseo donde el cine sea un arma de lucha. S√≥lo pensar que I pugni un tasca pudiera ser reducida a un coming of age me produce un escalofr√≠o.

Cuando Bellocchio apareci√≥ a mediados de los 60, el cine europeo era pendenciero. Incluso en medio de todas esas pel√≠culas, I pugni un tasca mostraba una rudeza inc√≥moda: esos j√≥venes eran los m√°s inasimilables de su √©poca. Pas√≥ medio siglo y proyectada hoy en Buenos Aires luce como la pel√≠cula que puede ponerse a la altura de este presente y sigue moj√°ndonos la oreja. La palabra "cl√°sico" no le cabe. Bellocchio ten√≠a 26 a√Īos cuando la hizo.



Hoy tiene 77 y hace Sangue del mio sangue. Bellocchio no se repite. Su cine se fue entenebreciendo hasta transformarse en un maestro de los climas oscuros. Puede contrastarse la actual oscuridad de sus pel√≠culas con la crudeza de la luz de I pugni in tasca. Lo que no perdi√≥ (eso no se puede perder sin volverse un amargo y un c√≠nico, y √©l ciertamente no lo es) es su inconformismo. En Sangue del mio sangue recurre a una estructura partida que es un signo formal del desajuste del presente. Una primera parte tiene el aspecto de una leyenda de los tiempos oscurantistas de la caza de brujas: Benedetta es una hermosa novicia que perturba el orden conventual con un deseo demon√≠aco hacia su confesor, Federico. Su deseo es tan intolerable para el ambiente del claustro que empuja a Federico a un presunto suicidio, lo que le impide a los curas enterrarlo en el camposanto. El hermano gemelo del sacerdote llega al convento para reclamar que se le d√© sepultura cristiana, pero √©l tambi√©n se topar√° con el deseo inquietante de Benedetta. Los inquisidores har√°n lo posible para aniquilar la potencia er√≥tica de la mujer. La narraci√≥n se interrumpe en un momento de m√°xima sugesti√≥n, cuando los hermanos gemelos se encuentran a ambos lados de un arroyo en medio de una noche de luna. De pronto, la c√°mara se sit√ļa en el mismo interior del convento pero en la √©poca actual. El clima enso√Īado se trocar√° en una farsa nocturna de la decadencia europea, infestada de yuppies embrutecidos por la prepotencia del dinero, una decadencia vista con sorna desde la mirada de un hombre de una vejez inconmensurable al que se atribuye la condici√≥n de vampiro. Ninguna de las dos historias, la medieval y la contempor√°nea, alcanzar√° un cierre narrativo; en cambio, el espacio del convento y el tiempo de la noche le permitir√°n a Bellocchio concretar el retorno de lo reprimido en su deslumbrante desnudez.

La juventud no aparece como una par√°lisis que se repliega en la imposibilidad de crecer, sino como una fuerza que retorna para arrebatar el presente. Se trata del punto de vista de un hombre que no se ha negado a envejecer.

martes, 26 de abril de 2016

BAFICI cierre

Roger Koza en La otra.-radio, para escuchar clickeando ac√°.

Una lista tentativa e incompleta de pel√≠culas de este BAFICI que se fue formando en la charla radial con Roger Koza y nuestro compa√Īero de La otra (y tambi√©n cineasta) Mart√≠n Farina: 

Hierba, Ra√ļl Perrone


Francofonia, Sokurov


Todo comenzó con el fin, Luis Ospina


Inmortal, Homer Etminani



Solar, Manuel Abramovich


Sangue del mio sangue, Marco Belocchio


I pugni in tasca, Marco Bellocchio




Homeland. Iraq a√Īo cero, Abbas Fahdel



Hitchcock / Truffaut, Kent Jones

Ya es una amable tradici√≥n de cada noche de cierre del BAFICI que el cr√≠tico y programador Roger Koza pase por La otra.-radio. Dijo Roger sobre esta edici√≥n del festival: "Me dio la impresi√≥n de que hubo m√°s entusiasmo que en a√Īos precedentes, un entusiasmo moderado, no euf√≥rico, lo que tambi√©n es bueno. Naturalmente estas son miradas personalizadas. Tengo la impresi√≥n de que se recuper√≥ m√≠nimamente un esp√≠ritu cin√©filo. Y vi muchas funciones llenas. Me pareci√≥ que fue menos mec√°nico que los a√Īos precedentes. Uno puede discutir con Porta Fouz [director actual del BAFICI] modalidades del cine, posicionamientos pol√≠ticos, pero creo que es indudable que es alguien a quien le gusta lo que est√° haciendo. Yo creo que el director de un festival debe sentir que ese es el centro de su vida. Y hay algo de eso que yo not√© en los nuevos programadores, que son muy diversos, tienen miradas muy distintas del cine. Eso lo vi y me parece muy bueno. Creo que el verdadero BAFICI de Porta Fouz va a ser el pr√≥ximo, pero hubo indicios. Y lo que a m√≠ me toc√≥ [como jurado] es esta nueva competencia latinoamericana, en la cual yo leo una intenci√≥n de disputar la idea del cine latinoamericano de festivales. Si logran llevar a fondo esta intuici√≥n, ah√≠ tienen oro, porque esa discusi√≥n no est√° dada en los festivales. El BAFICI tiene el peso simb√≥lico a nivel internacional para poder dar esa discusi√≥n: que ac√° puedan premiar pel√≠culas latinoamericanas que se despeguen de las que se ven en Berl√≠n, las que pasan por el atelier de Cannes o por la Hubert Bals Fund de Rotterdam. La pel√≠cula que gan√≥ en la secci√≥n es absolutamente diferente, se llama Inmortal, colombiana, aunque el director es iran√≠. Y es una pel√≠cula genial, no tiene que ver con nada. Encontraron eso. Si llegan a encontrar nueve m√°s como esa, es un cambio... Es una disputa muy necesaria porque, sinceramente, lo que pasa con el cine latinoamericano es duro. Vienen todas formateadas, es una Latinoam√©rica global. Son todas iguales: o son hiper violentas, con sujetos que ejercitan una crueldad extrema, donde los problemas sociales ya no parecen sociales, parecen una condici√≥n teol√≥gica, una maldici√≥n que cay√≥ sobre una sociedad y no un problema socioecon√≥mico que lleva a una disfunci√≥n social; o, en su defecto, muestran la vida en el campo, donde la gente no habla, donde son buenos, el regreso del buen salvaje. Se pueden buscar los ejemplos, son paradigm√°ticos. Y en el aspecto formal: pel√≠culas de planos largos, una forma de pensar el sonido, ves 10 minutos y ya son todas iguales. Yo ten√≠a la idea de hacer un ensayo audiovisual, pon√©s treinta pel√≠culas sin decir que son distintas y cre√©s que son la misma".

Para Roger, la mejor película que se vio en esta edición del BAFICI es la iraní The Brick and the Mirror (1965), opera prima de Ebrahim Golestan, en versión restaurada. "Debería ser una forma de repensar lo que vemos, primero por el grado de sofisticación formal, segundo por la relación entre la intimidad y lo social, es extraordinaria. Es la mejor película de este BAFICI por lejos". Para todos los que no llegamos a verla, está disponible en youtube, acá:




Y las que tendrían que haber estado y no estuvieron:


The Thoughts That Once We Had, Thom Andersen



In omaggio all'arte italiana!, Jean-Marie Straub


Hele Sa Hiwagang Hapis, Lav Díaz




As Mil e Uma Noites, Miguel Gomes


Cemetery of splendour, Apichatpong Weerasethakul


The Assassin, Hou Hsiao-Hsien
Para escuchar el programa completo, con las motivaciones para considerar estas películas y unas pocas cosas más, clickear acá.

Todavía me quedan algunas cosas en el tintero que voy a escribir en los próximos días.

Este programa estuvo dedicado a Prince:

lunes, 25 de abril de 2016

Francofonia (BAFICI)

(Aleksandr Sokurov, Francia, 2015)


por Liliana Pi√Īeiro

Par√≠s, invasi√≥n nazi y bombardeo de la ciudad. ¿Puede el arte pervivir en medio de una de las mayores tragedias del siglo XX? Tal vez con reminiscencias de Adorno (¿puede hacerse poes√≠a despu√©s de Auschwitz?) Sokurov plantea la pregunta y hace interactuar a dos personajes claves en el cuidado del Louvre, cuya historia est√° narrada a trav√©s de im√°genes de archivo del gran museo franc√©s.

Jacques Jaujard y el conde Franz Wolff-Metternich parecen ser conscientes de la delicada responsabilidad que se les ha encomendado. Los diálogos imaginarios entre ellos dan cuenta de la tensión interior que cada uno siente entre su pasión por el arte y los condicionamientos políticos a los que son sometidos.

En los √ļltimos minutos, Sokurov interact√ļa con ambos: algo tiene para decir desde el presente, desde la perspectiva hist√≥rica que permite dar cuenta del resultado de esa lucha. ¿Desde las paredes del Louvre, el arte puede ser una respuesta entre tanto dolor y muerte? Y esa respuesta, ¿sabe a victoria?

Sokurov no ignora el famoso epigrama de Benjamin: “No hay documento de civilizaci√≥n que no sea, simult√°neamente, un documento de barbarie”. Su pel√≠cula parece ser un testimonio de dicha aseveraci√≥n.

La noche (BAFICI)

La larga noche de Edgardo Castro



por Javier Rossanigo

Apuesta extrema, salto al vac√≠o. Si decir √©sto es decir poco m√°s que nada, es, al menos, lo primero que puede arriesgarse luego de ver La noche, el debut como director cinematogr√°fico del actor Edgardo Castro. Y es que dif√≠cilmente esta √≥pera prima pueda componer serie con otras pel√≠culas del cine argentino –y aqu√≠ el recorte de fronteras estrecha demasiado las potencialidades del film– si se considera que ciertos ecos de malditismo parecieran condenarla a ser una pel√≠cula solitaria y a prescindir de cualquier progenie. No porque carezca de elementos proteicos que pudieran ser retomados por otros directores, sino porque la singular√≠sima experiencia de Castro apuesta a extenuar sus propios recursos condenando prospectivamente al remedo epigonal a quienes pretendan adentrarse en el camino trazado por La noche.

Podr√≠a pensarse al film de Castro como la pel√≠cula que Anah√≠ Berneri no se atrevi√≥ a filmar en Un a√Īo sin amor. Aunque, ser√≠a injusto achacarle a la directora falta de coraje para afrontar los riesgos que planteaba la adaptaci√≥n del libro de Pablo P√©rez, donde las traves√≠as por la noche porte√Īa en busca del sexo m√°s crudo son estructurantes del perfil del protagonista. En todo caso, podr√≠a argumentarse, lo que resiente la mirada de Berneri es un elemento que resulta constitutivo tanto en la pel√≠cula de Castro como en la novela de P√©rez: lo autobiogr√°fico como contrase√Īa para representar un mundo con sinceridad.

La noche comparte con el libro de P√©rez su motivo argumental: un homosexual busca calmar su apocamiento existencial con dosis infrecuentes de sexo y drogas mientras aguarda la llegada del demorado amor que se percibe como una promesa de reordenamiento en la vida del personaje. Si en el libro de P√©rez estas coordenadas son expl√≠citas, en cambio, del homosexual cuarenta√Īero que compone el propio Castro en La noche poco se conoce, aunque no poco sea lo que se pueda inferir. A pesar de que no haya un conflicto tematizado que permita conocer qu√© es lo que motoriza al personaje en sus incursiones por bares de mala muerte y en sus estad√≠as en hoteles de alojamiento en compa√Ī√≠a de otros hombres, la escena final permite arriesgar en qu√© consiste aquello en cuya b√ļsqueda el protagonista persiste a pesar de todo.

Castro filma y act√ļa con arrojo para espetar a la mirada del espectador un mundo poco frecuentado por el cine, con la contundencia y falta de aderezos con que se presenta un dato de la realidad. No parece haber aqu√≠ un af√°n de “espantar al burgu√©s” con escenas de sexo expl√≠cito entre homo y transexuales, al contrario, puede leerse en la austeridad formal con que se narran los episodios una s√≥lida decisi√≥n pol√≠tica de correr con un √ļnico movimiento el velo que camufla una realidad culturalmente conflictiva para presentarla en su m√°s pura materialidad. Ese despojamiento en la recreaci√≥n del mundo gay marca claras diferencias respecto de las miradas depuradas culturalmente sobre ese universo y es precisamente este corrimiento lo que puede causar alarmas entre los espectadores, y Castro lo sabe. En La noche, el puto no es un amanerado a la manera televisiva pero tampoco es un mirabultos al modo con que acostumbra presentar a sus personajes el cine gay m√°s de g√©nero, sino que es un hombre “hecho y derecho”. Esa dicotom√≠a entre el ser y el parecer rompe con los horizontes de lectura del espectador y desliza una sospecha que repercute sobre el arquetipo del homosexual, sembrando la alarma de que en cualquier macho de una pieza pueda habitar ese Mr. Hyde.

El consumo de drogas es tambi√©n sometido a una inquietante torsi√≥n en la pel√≠cula. Frente al uso de estupefacientes legitimado por una √©tica hedonista o de escapismo juvenilista comunes en comedias recientes que so pretexto de generar risas tratan con ligereza todo cuanto en ellas quepa (cfr. V√≥ley de Piroyanski o Finding Sof√≠a vista en el √ļltimo BAFICI), La noche retrata con notas de patetismo el periplo de su trasnochado protagonista para ir al encuentro de un dealer bajo el sol incandescente de mediama√Īana y se encarga de recordar sin √©nfasis ni aleccionamientos que las drogas hacen mella en los cuerpos, quiz√° los verdaderos protagonistas de este film.

Laxo, pesado, fisurado, el cuerpo es el sismógrafo de la decadencia del protagonista, que pasa de la lubricidad a la resaca indomable en un tono siempre contenido que da cuenta de lo rutinario de esa secuencia en su vida. Pero ante todo los cuerpos son el reflejo deformado del estereotipo de belleza televisivo, que solapadamente se cuela en la vida de estos personajes a través de las viejas y aparatosas TVs encendidas en los cuartos de los hoteles de alojamiento o en el cuarto del hotelucho en que vive Guadalupe, una chica travesti que es el otro gran personaje de La noche. En su composición, la película de Castro vuelve a correrse de las fórmulas al uso para trazar personajes marginales y, prácticamente sin diálogos, le da vida a un compleja y humanísima travesti que reduce a la protagonista de Tangerine, la película de Sean Baker, por citar un caso reciente, a un ligero estereotipo replicante del de la mujer posesiva e histérica.

domingo, 24 de abril de 2016

La √ļltima pel√≠cula (BAFICI)

(Peter Bogdanovich, 1971, EEUU) *

La belleza es la verdad, la verdad es belleza
esto es todo…lo que necesitas saber.
John Keats, Oda a una urna griega

por Liliana Pi√Īeiro

Citado en una de sus escenas, este verso de Keats es el eje central de la pel√≠cula. Filmada en blanco y negro, Bogdanovich pinta de manera precisa los a√Īos 50 en un peque√Īo pueblo de Texas. Los protagonistas adolescentes van en busca de una verdad (no de otra cosa se trata aquello que da sentido a una vida), y se estrellan contra la hipocres√≠a de una sociedad asfixiante, como el polvo que, aunque se barra, todo lo cubre.

El contexto despliega el momento de inflexión de un país, en el cual el capitalismo va alumbrando una nueva guerra (la de Corea). Los jóvenes sienten el vacío de un destino incierto: los espera la lucha en el frente, posiblemente la muerte, mientras el dinero y el brillo de las ciudades va reemplazando a las costumbres de los pueblos rurales. La entrada al mundo adulto se dificulta ante el fracaso de los valores en los que fueron educados.

Filmada en 1971, La √ļltima pel√≠cula provoca un impacto particular: es que la desesperanza social y pol√≠tica parece trascender la √©poca hist√≥rica a la que alude, para convertirse en una vivencia casi permanente.

Sin embargo, ciertas flores extra√Īas se abren paso en el suelo pedregoso, contra el viento hostil. La amistad, algunas formas del amor, siempre pueden salvarnos en momentos de desolaci√≥n.

A pesar del extravío, la verdadera belleza (como el cine al que apuesta Bogdanovich, desmintiendo el título de su película) parece sobrevivir.


* La √ļltima proyecci√≥n de esta pel√≠cula ser√° en el cine Gaumont, el domingo 24/4, a las 22:15 hs.

¿Para qu√© sirve el dinero si no vas a romper el molde?

Especial  Prince  +  Un  balance  del  18¬ļ BAFICI: 
La otra.-radio:  Hoy  a  las  12  de  la  noche  en  Radio  Gr√°fica - FM 89,3 - Online ac√°
Invitados:    Roger  Koza  +  Jos√©  Miccio


Todo el mundo quiere vender lo que ya se vendió
todo el mundo quiere decir lo que ya se dijo
¿Para qu√© sirve el dinero si no vas a romper el molde?
Aun en el centro del fuego existe el frío.

No todo lo que brilla es oro
No todo lo que brilla es oro, mmm...

Hay un océano de desesperación, hay personas que viven ahí
son infelices todos y cada uno de los días
pero el infierno no es una moda, entonces ¿qu√© me quer√©s contar?

No todo lo que brilla es oro
No todo lo que brilla es oro, mmm...