lunes, 31 de agosto de 2015

Urtubey: el enemigo adentro


Juan Manuel Urtubey es el peronista que les gusta a los antiperonistas. Y eso se hace evidente por el trato diferencial que le dispensan los mismos sectores que hoy est√°n operando a full por reavivar la hist√≥rica propensi√≥n de sectores medios urbanos contra la cultura peronista, a la que se intenta estigmatizar como el lastre que impide el triunfo del republicanismo ilustrado. El peronismo es el obst√°culo a vencer para implementar una puesta en l√≠nea de la sociedad argentina con el neoliberalismo imperante en el mundo que nos convertir√≠a en un pa√≠s serio. Y las clases medias televidentes  son la fuerza de choque que los sectores dominantes enervan desde los medios para crear una apariencia de conmoci√≥n social.

Es en medio de este brote de anti peronismo cerril que la derecha destaca la figura de Urtubey como el f√°rmaco que deskirchnerice a Scioli. Lo dif√≠cil es que Scioli sin el apoyo del n√ļcleo K, el m√°s homog√©neo y articulado de la pol√≠tica argentina, pueda llegar a ganar. Pero la derecha no para de se√Īalar a Urtubey como la cu√Īa que har√≠a romper a Scioli con Cristina. Para destruir la unidad peronista necesitan meter adentro a uno de sus hijos dilectos, ultra cat√≥lico y d√≥cil visitante de la embajada.

Ayer en La Nación:

Juan Manuel Urtubey: "Daniel Scioli tiene una lógica más horizontal a la que venimos acostumbrados"

El gobernador de Salta comparó el liderazgo del candidato presidencial del FPV con el de Cristina Kirchner

Daniel va más o menos a nuestra velocidad. El gobierno de Cristina tiene un equipo con el que ella se siente cómoda y trabaja con excelentes funcionarios y buenísimas personas. Daniel tiene una mirada diferente. Mi experiencia es igual a la de Daniel. Cuando asumí no tenía a nadie y me paré sobre aquellos que tenían representación propia. Daniel desde el 95 nunca armó una [organización] propia y le fue bastante bien así" (Completo acá)

Traducci√≥n: "Daniel nunca arm√≥ una [organizaci√≥n] propia y le fue bastante bien as√≠". (Apoyado en el armado de Menem, Duhalde, Nestor y Cristina; pero ahora tiene que conducir y no secundar. ¿En qu√© poder se respaldar√°?). El ideal de la derecha: un pol√≠tico sin armado, apretable, indigente del poder. Urtubey en La Naci√≥n postula ese ideal para Scioli. Pol√≠ticos sin armado tambi√©n son Macri, Sanz, Carri√≥, De La R√ļa... Massa ten√≠a armado y se desarm√≥. Peeeeero ... En los pr√≥ximos a√Īos va a estar Cristina, que S√ć tiene armado y la memoria popular de su gobierno.

La memoria nos permite recordar en qué anduvo Urtubey y a qué se debe que guste tanto a la derecha antiperonista.

[Principios de 2010]: "...la entonces embajadora de los Estados Unidos, Vilma Mart√≠nez, inform√≥ con entusiasmo a su gobierno que el presidente de la Corte formaba parte de un grupo secreto que procuraba superar “la desuni√≥n de la oposici√≥n” al kirchnerismo y “desarrollar una agenda en com√ļn para el mediano plazo”. Lo supo por una integrante del grupo, la diputada macrista Gabriela Michetti, quien identific√≥ a sus otros miembros: Lorenzetti, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, el diputado de Wall Street Alfonso de Prat Gay, el entonces presidente de la Uni√≥n C√≠vica Radical, Ernesto Sanz; varios hombres de negocios y banqueros que Michetti o la embajadora se abstuvieron de nombrar". [Completo ac√°]

Urtubey mand√≥ tambi√©n a votar a sus diputados contra le ley de matrimonio igualitario y sali√≥ a defender esa posici√≥n en p√ļblico:

Urtubey no permitir√° los matrimonios gays en Salta

El gobernador salte√Īo asegur√≥ que el matrimonio gay no est√° inclu√≠do en el C√≥digo Civil de Salta. Adem√°s, se manifest√≥ en desacuerdo con ese tipo de uni√≥n.

El gobernador Juan Manuel Urtubey afirm√≥ que mientras la uni√≥n entre dos personas del mismo sexo no est√© incluido en el C√≥digo Civil, estar√° prohibido en Salta. 

Al opinar al respecto, el mandatario salte√Īo se manifest√≥ en desacuerdo con el matrimonio homosexual, al se√Īalar que se rige por el derecho natural, que determina que el casamiento es entre un hombre y una mujer. 


Afirm√≥ adem√°s que hay otras alternativas, como la uni√≥n civil, para legalizar la situaci√≥n de parejas del mismo sexo.  (Completo ac√°)

No olvidemos que la quinta columna la tenemos adentro. Hay que ver para qué lado dispara Scioli cuando llega, si llega.

En el Muro de los Lamentos ruegan a Dios que se acabe el peronismo


Argentinos en plan tur√≠stico llegan al Muro de los Lamentos y ruegan al Alt√≠simo por el fin del peronismo. O quiz√°s no sean turistas, sino argentinos residentes en Israel, cuyo v√≠nculo m√°s fuerte con la Patria sea el anhelo de supresi√≥n del peronismo. Como sea, el peticionante comparte por facebook la fotograf√≠a como se comparten las cosas de uno, como un souvenir o para hacer sonre√≠r a los amigos. Las redes sociales tienen esa dualidad del gesto familiar que en seguida desborda la amable intimidad para mostrar la cara m√°s odiosa de lo p√ļblico. Lo bueno es que este brote s√ļbito de antiperonismo quedar√° escrito para el futuro por mano de sus propios actores. He aqu√≠ una funci√≥n fruct√≠fera del "compartir".

Debajo de la foto compartida, me comenta Bob Row: "Si es por la efectividad que parece haber tenido el muro hasta ahora para los miles que pidieron que se levante el Tercer Templo, los peronistas pueden quedarse tranquilos por mucho tiempo".

El 15 de mayo pasado, sin haber presentido a√ļn este rebrote furioso del m√°s rancio gorilismo, yo escrib√≠:

El ciclo kirchnerista tiene en Cristina un liderazgo a√ļn vigente y el gran fracaso de la derecha es que no logr√≥ liquidar ese liderazgo.

Pero el ciclo kirchnerista se articula con otro ciclo, m√°s largo y m√°s complejo: el ciclo peronista. Ni la dictadura, ni el posterior intento alfonsinista de domar los conflictos sociales mediante una p√°tina socialdem√≥crata pseudo-modernizante, ni la infame d√©cada neoliberal pudieron terminar con el largo ciclo peronista, que a√ļn hoy sigue siendo la clave de la singularidad pol√≠tica argentina.

El odio antiperonista que por estos d√≠as las clases dominantes intentan inyectar con cierto √©xito en sectores medios urbanos es una manifestaci√≥n de impotencia, por una parte. Porque confiesan que los ultras no han podido construir un liderazgo af√≠n que desplace al de Cristina y por ende s√≥lo les cabe fomentar las pulsiones m√°s primarias de la pol√≠tica. Se odia cuando no se puede. Por el otro, los ultras le hacen a Cristina un regalo magn√≠fico para despedir su segundo mandato: le regalan el peronismo. O mejor dicho, le regalan el reconocimiento de que los Kirchner son el peronismo realmente existente. Con lo cual aseguran la permanencia kirchnerista en los a√Īos que vienen. El machacar constante contra la horda incapaz de ejercer su derecho republicano inscribe al reciente antikirchnerismo en un ciclo a√ļn m√°s largo: el de la guerra de la Civilizaci√≥n contra la Barbarie.

A la vez, este brote de gorilismo se enanca en una oleada de anti-populismo global. Lula dijo en estos d√≠as: “Brasil vive una lucha de clases que viene de arriba abajo, y responde a los prejuicios de la elite hacia los pobres y que se tradujo en el odio y en un proceso de criminalizaci√≥n del PT”.

No deja de ser irónico: el peronismo y su consecución natural, el kirchnerismo, han sido los más sostenidos y eficaces procesos modernizadores de la Patria. Todo lo que hay de impulso emancipador entre nosotros viene con Perón y Evita, con Néstor y Cristina. Todo lo que nos ata a la opresión y al retroceso tiene perfume de gorilas.

domingo, 30 de agosto de 2015

Heidegger en el aire

Hoy a la medianoche en La otra.-radio. FM La Tribu. 88,7. Online: ac√° o ac√° 


Todo preguntar esencial de la filosofía permanece necesariamente inactual. Y eso es así o bien porque la filosofía se proyecta mucho más allá de su momento correspondiente o bien porque reanuda el presente con lo que había sido anteriormente y en el origen. El filosofar siempre será un saber que no sólo no puede ajustarse al tiempo actual sino que, al contrario, somete el tiempo a sus criterios.

La filosof√≠a es esencialmente inactual por pertenecer a esos escasos asuntos cuyo destino siempre ser√° el no poder encontrar una resonancia inmediata en su momento correspondiente y no poder hacerlo siquiera nunca l√≠citamente. Cuando aparentemente ocurre algo semejante, cuando la filosof√≠a se convierte en una moda, entonces o bien no se trata realmente de filosof√≠a o bien √©sta se desgastar√° en una interpretaci√≥n err√≥nea en funci√≥n de necesidades del momento y de cualquier clase de intenciones que le son extra√Īas.

Por eso, la filosofía tampoco es un saber que se pueda aprender inmediatamente, como los conocimientos artesanales y técnicos; un saber que se pueda aplicar inmediatamente como los conocimientos económicos y en general profesionales, que pueda calcularse en cada caso su utilidad.

Pero, de pronto, lo in√ļtil puede llegar a convertirse a pesar de todo en un poder. Lo que no conoce una resonancia inmediata en la cotidianidad puede estar en la m√°s √≠ntima armon√≠a con el acontecer aut√©ntico de la historia de un pueblo. Incluso puede constituir su voz anticipatoria o presonancia. Lo inactual tendr√° su propio tiempo. Eso vale para la filosof√≠a.

Por este motivo tampoco puede determinarse cuál es su tarea en sí misma y en general y lo que por ende debe exigírsele. Cada paso y cada comienzo de su despliegue lleva en sí mismo su propia ley.


(...) Cuando se haya conquistado t√©cnicamente y explotado econ√≥micamente hasta el √ļltimo rinc√≥n del planeta, cuando cualquier acontecimiento en cualquier lugar se haya vuelto accesible con la rapidez que se desee, cuando se pueda asistir simult√°neamente a un atentado contra el rey de Francia y un concierto sinf√≥nico en Tokio, cuando el tiempo ya solo equivalga a velocidad, instantaneidad y simultaneidad y el tiempo en tanto historia haya desaparecido, cuando las cifras de millones en asambleas populares se tengan por un triunfo... entonces, todav√≠a entonces, como un fantasma que se proyecta m√°s all√° de todas esta quimeras, se extender√° la pregunta: ¿para qu√©?, ¿hacia d√≥nde?, ¿y luego qu√©?

(Martin Heidegger, Introducción a la metafísica, 1)

viernes, 28 de agosto de 2015

Por qué no crece Scioli



"Cristina lo puso a Scioli pero no lo quiere, Daniel tiene a Zannini de vice pero no lo quiere, a Aníbal le pusieron a Sabbatella y tampoco lo quiere, los intendentes jugaron con Julián aunque respetan a Aníbal, pero no se bancan a Sabbatella...".

La nota de hoy de Pablo Ib√°√Īez en Ambito parece, m√°s que una columna de an√°lisis pol√≠tico, la sinopsis de un follet√≠n de Almod√≥var. ¿Los grandes medios pagan por estas cosas? Carlos Pagni se inclina por la truculencia del giallo, m√°s adecuado a su estampa siniestra. El turco As√≠s aplica la picaresca que lo llev√≥ a su estatus de best seller; al menos practica un periodismo artesanal en su propio blog.

Lo sorprendente es el vuelo gallináceo para interpretar los movimientos de un sistema político complejo como lo es el peronismo. Tanta tinta derramada para entender la excepcionalidad argentina a través de las décadas sólo da como resultado estas piezas de literatura menor.

Algo m√°s: el columnismo sigue orbitando despu√©s de 12 a√Īos alrededor de Cristina. Despu√©s de pasarse lustros anunciando el fin de ciclo, el columnismo no puede leer una coyuntura electoral en la que Cristina no tiene que revalidar su liderazgo sin seguir atribuy√©ndole a ella todas las claves de lo que pasa y pasar√°. Cristina se dedica a gobernar con una iniciativa vigorosa sorprendente para quien culmina su octavo a√Īo de mandato, como lo evidencia el env√≠o del proyecto de creaci√≥n de la Agencia Nacional de Participaciones Estatales, que tiende a afiatar uno de los logros m√°s potentes del modelo. Los cultores del columnismo pueden reprocharle, sin despeinarse, dos aspectos contrarios: por un lado reprochar√°n que Cristina con su pujanza condiciona la iniciativa del futuro gobierno; simult√°neamente le achacar√°n que no se involucra lo suficiente en la campa√Īa. No s√≥lo gataflorismo, sino cristinodependencia patol√≥gica.

Recuerdo la visita a La Tribu de uno de estos comentaristas, quien cifraba su optimismo pol√≠tico para los pr√≥ximos a√Īos -que anticipaba que ser√≠an los de un giro hacia el centro de la "generaci√≥n intermedia"- en lo que √©l entend√≠a como "la madurez de la dirigencia pol√≠tica en su conjunto". El opinador hablaba desde su kirchnerismo desencantado. A la luz de los acontecimientos de esta semana, me pregunto si √©l depositar√° su optimismo en la mesa de Massa, Macri, Sanz y Stolbizer o en la dependencia cristinista de Scioli. Sacando a Cristina, ¿d√≥nde estar√° esa dirigencia intermedia en la que depositar confianza?

Sigamos con Ib√°√Īez: "Los discursos de la Presidente son el "bolet√≠n pol√≠tico" de los hiper-K y en ellos, hasta ahora, Cristina no s√≥lo no elogi√≥ a Scioli sino que lo lij√≥. 'No lo quiere y no puede ocultar", se lamenta un peronista" dice hoy Ib√°√Īez en Ambito, y atribuye a una fuente pejotista indeterminada: "Cristina tiene que salir, al menos una vez cada 10 d√≠as, a decir que su candidato es Daniel". La falta de rigor de la nota desconoce los innumerables gestos de Cristina poni√©ndose al hombro la campa√Īa FPV, el √ļltimo de ellos en el acto en la Bolsa de Comercio, donde dijo : "Nada m√°s les pedimos que reconozcan nuestros triunfos, esa es la verdadera demoracia", refiri√©ndose ir√≥nicamente a los "predicadores del consenso y el di√°logo". Obviamente si Cristina aumentara la intensidad de sus intervenciones, los cristinodependientes rezongar√≠an que lo hace para ahuyentar al electorado "centrista" que podr√≠a votar a Scioli pero lo quiere lejos de ella. Que participe m√°s y que participe menos a la vez, un reclamo contradictorio, lo que no impide que Ib√°√Īez lo sostenga en su columna:

"El sciolismo opera en estos días en una sintonía específica: la táctica para ganar la elección el 25-O consiste en recostarse sobre el esquema propio, una panperonización que englobe al PJ clásico, al neocamporismo y a los piqueteros, es decir el dispositivo K con que Cristina de Kirchner llegó al 45,3% en 2007.

"El gobernador escucha, en paralelo, una postura que advierte que el 38,4% del 9-A es el techo del voto K y que debe ir en busca de un filoperonismo que quiere no un Scioli anti-Cristina, sino espera un Scioli con más autonomía y autoridad".

Seg√ļn Ib√°√Īez, Scioli esperar√≠a conseguir el 45% de CFK de 2007 con un esquema "panperonista" que incluya al "neocamporismo" (?) pero a la vez le atribuye el bajo rendimiento de Scioli en las PASO a un techo que le impone Cristina. Si se admite a Cristina como un obst√°culo para el crecimiento de Scioli, no se entiende el sentido del siguiente p√°rrafo del follet√≠n de Ib√°√Īez:

"Scioli, en tanto, le dará más visibilidad a Zannini y hasta pondrá en su radar la posibilidad de un acto con La Cámpora. Hay un enlace más sutil: su diálogo fluido con Axel Kicillof será el canal para que Cristina haga un anuncio económico de impacto. 'Si sube la imagen de Cristina, también sube la de Scioli', dicen en el PJ".

¡Un profesor de L√≥gica ah√≠! Scioli esperar√≠a que Kicillof haga un anuncio econ√≥mico de corte populista para que el columnismo despu√©s lo victimice diciendo que Cristina le deja un campo minado.

La cu√Īa que estos operadores medi√°ticos del antiperonismo intentan introducir es la figura del gobernador Urtubey, un peronista de los que les gustan al C√≠rculo Rojo. Urtubey es el f√°rmaco que prescribe la derecha para deskirchnerizar a Scioli, pero si Scioli no crece en la intenci√≥n de voto la culpa ser√≠a de Cristina por no involucrarse m√°s. Hoy Fernando Laborde en La Naci√≥n vuelve a lisonjear a Urtubey:

"Urtubey era hasta junio uno de los gobernadores que Scioli ten√≠a in p√©ctore como compa√Īero de f√≥rmula. No pudo ser. Pero ahora Urtubey est√° diciendo cosas que tal vez Scioli piense, aunque no se atreva a expresar. El gobernador norte√Īo sugiri√≥ que no negociar con los holdouts "nos est√° costando m√°s caro".

"¿Deber√≠a el candidato presidencial oficialista dar un salto de calidad discursiva y admitir con el realismo que ensay√≥ Urtubey los problemas del pa√≠s? No hacerlo acentuar√° las dudas sobre qui√©n conduce la campa√Īa y qui√©n conducir√° al pa√≠s si llegase a la Casa Rosada".

O bien Scioli espera que Cristina y Kicillof le den una mano, chavizando la economía, o bien Scioli se despega de Cristina, le hace caso al consejo del peronista que les gusta a los antiperonistas y anuncia que va a negociar con los buitres. Difícil que Scioli emprenda simultáneamente dos caminos que conducen a metas opuestas.

Por qu√© no crece Scioli. Despu√©s de unas PASO que lo pusieron en un lugar expectante pero todav√≠a insuficiente para asegurar una victoria en primera vuelta, la derecha dura le dispar√≥ fuego de metralla aprovechando sus errores propios, no los de Cristina: su viaje semi-secreto a Roma en medio de las inundaciones y la trifulca de Tucum√°n. En ambos casos, adem√°s de las zancadillas propias de los medios que sostienen la esperanza de conducir a Macri a la victoria mediante el hostigamiento al gobernador de Buenos Aires, lo que queda en evidencia es la sorprendente falta de reflejos pol√≠ticos de Scioli. ¿Tiene verdadero hambre de liderazgo para conducir el peronismo y el pa√≠s a la vez, como lo hicieron Cristina y N√©stor estos 12 a√Īos? 

En estas semanas de fren√©tico activismo derechista, el gobernador candidato muestra una llamativa falta de audacia y carencia de reflejos para esquivar las operaciones que se montan en su contra. La escapada a Roma lo puso a la defensiva justo en los d√≠as en que era necesario que muestre la garra que hace falta para postularse a gobernar un pa√≠s ind√≥mito. El esc√°ndalo montado por el C√≠rculo Rojo en Tucum√°n estaba muy anunciado desde las semanas previas, en las que las tapas de los diarios preparaban el ambiente de las "sospechas de fraude". La quema de unas pocas urnas el domingo tuvo responsables diversos: en un caso se trat√≥ de un candidato del espacio del radical Cano, el adversario de Manzur;  en el otro, se trat√≥ de una reyerta entre diversas l√≠neas internas de candidatos a puestos menores del peronismo tucumano, pele√°ndose entre ellos. Que estas reyertas escalaran sin que Alperovich ni Scioli se decidieran a disciplinar a los propios y permitieran la escalada que viene alentando la derecha gorila marca una falta de capacidad preocupante para manejar los tiempos y ordenar a la tropa propia en estas semanas previsiblemente turbulentas, en las que el C√≠rculo gasta la √ļltima p√≥lvora por consagrar una f√≥rmula antiperonista. ¿Scioli quiere gobernar el pa√≠s sin exhibir la garra necesaria para conducir el peronismo? ¿Espera que Cristina le saque siempre las papas del fuego, para despu√©s deslizar en off d√©biles quejas por la hiperactividad de Cristina?

Dije que este pa√≠s es ind√≥mito y uno de sus elementos es la ferocidad de las clases dominantes para marcarle la cancha a los presidentes. Ahora lo est√°n limando a Scioli como para forzar una segunda vuelta o, en el peor de los casos (para ellos) hacerlo llegar a la presidencia con una legitimidad desgastada. ¿Pensar√° Scioli que con su letan√≠a de esperanza, fe y optimismo va a resistir el apriete derechista? ¿Habr√° cre√≠do las pavadas de los comentaristas post-pol√≠ticos que vienen profetizando un giro al centro? ¿Creer√° que su tono adormecedor lograr√° aplacar a las fieras que lo quieren disciplinar? Los columnistas hablan de un pa√≠s hiperpresidencialista en el que la lapicera la tiene el ocupante de la Rosada. Pero De La R√ļa tuvo esa lapicera durante dos a√Īos y vemos para qu√© le sirvi√≥. Para gobernar un pa√≠s ind√≥mito hace falta la pila que Nestor y Cristina le pusieron al Poder Ejecutivo. Porque el Poder Ejecutivo sin pilas no se sostiene.

Iba a decir que vamos a extra√Īar a Cristina. Pero no, porque Cristina va a seguir estando.

jueves, 27 de agosto de 2015

327 cuadernos

La película de Andrés Di Tella con Ricardo Piglia


Nota del editor:  Tengo una gran expectativa porque est√° a punto de estrenarse la nueva pel√≠cula de quien es, para m√≠, uno de los mejores directores argentinos contempor√°neos: Andr√©s Di Tella. Desde los 90 -cuando todav√≠a no se hab√≠a producido el auge del llamado "documental de creaci√≥n"-, Andr√©s viene explorando las posibilidades art√≠sticas y epistemol√≥gicas del cine documental y de esa exploraci√≥n salieron un pu√Īado de pel√≠culas notables, en las que se cruzan la experiencia singular y los relatos colectivos, la mirada y la escritura, el arte y el conocimiento, la suave iron√≠a y la melancol√≠a. S√© que 327 cuadernos es una especie de diario cinematogr√°fico que registra a trav√©s de un par de a√Īos el proceso de revisi√≥n que hace el escritor Ricardo Piglia del ya c√©lebre diario que ha venido escribiendo por 50 a√Īos. Estas premisas: diario de un diario, cine que lee una escritura, vida presente que interroga las huellas del pasado: son lo bastante atractivas para esperar la pel√≠cula con muchas ganas.

Adem√°s, quiz√°s por primera vez en la historia del cine argentino, la pel√≠cula se va a estrenar en forma simult√°nea el 5 de septiembre a las 22:00 hs. en la sala del MALBA y en la Televisi√≥n P√ļblica. Despu√©s, a partir del 10 de septiembre, la pel√≠cula se proyectar√° en el cine Gaumont de Congreso. Con toda seguridad en las pr√≥ximas semanas volver√© a escribir ac√° sobre 327 cuadernos y en la radio tendremos la oportunidad de conversar con su autor. Por ahora comparto algunos p√°rrafos que Andr√©s escribi√≥ sobre su propia pel√≠cula:


1. Conoc√≠ a Ricardo Piglia hace 30 a√Īos. Yo era periodista y estaba haciendo una nota para el diario. Despu√©s de grabar una larga charla, me pidi√≥ la desgrabaci√≥n, para revisarla. Cuando me la devolvi√≥, se trataba de otra conversaci√≥n, aunque hablaba de lo mismo. No la hab√≠a corregido. Hab√≠a escrito otra cosa nueva, totalmente diferente, resumiendo la conversaci√≥n en unos pocos trazos esenciales. A la vez, sumaba una reflexi√≥n posterior, disparada por nuestra charla, y una an√©cdota sencilla que sintetizaba admirablemente toda la problem√°tica del gui√≥n. Yo no lo pod√≠a creer. Qued√≥ como el mejor registro posible de nuestro encuentro pero me qued√© pensando si se trataba, efectivamente, del reportaje que yo hab√≠a hecho. Despu√©s se public√≥, en el peri√≥dico, no como un texto original de Piglia, que es lo que era, sino como una simple entrevista. Nadie hubiese pensado que se trataba de otra cosa. Para m√≠ fue toda una lecci√≥n sobre las posibilidades de lo documental.

2. No hay dudas del valor testimonial que tendr√° dejar el registro de un tiempo en la vida de un gran escritor, y de un tiempo muy especial, al tratarse de la revisi√≥n de su propia vida mediante las lecturas de su diario de cincuenta a√Īos. Lo que saldr√° a la luz de los diarios ser√° un registro personal y al mismo tiempo una especie de “c√°psula de tiempo” de la vida argentina de medio siglo. Pero lo que m√°s me interesaba, como desaf√≠o, era encontrar una forma cinematogr√°fica de iluminar la meditaci√≥n permanente de Piglia sobre este problema: ¿No hay un grado de ficci√≥n en cualquier relato de los hechos? ¿Qu√© pasa con la verdad cuando el escritor empieza a seleccionar y cambiar lo que est√° registrado en los cuadernos? ¿Y qu√© le pasa al ser humano detr√°s del escritor al enfrentarse con un espejo en el que no siempre se reconoce? “En los diarios aparece un desconocido -me dice-. No es la misma persona que conocen los amigos. Se trata de alguien m√°s oscuro, violento, sentimental, vulnerable. Alguien que s√≥lo existe en las p√°ginas acumuladas de los cuadernos”. Entre el testimonio y la imaginaci√≥n, entre el sue√Īo y el documento, entre el recuerdo y el trabajo de la ficci√≥n, entre las im√°genes y el sonido, entre las distintas dimensiones narrativas de la pel√≠cula, se develar√° una vida. Pero la vida no es s√≥lo pasado y, en el presente, sucede lo inesperado: el dolor. Y la pregunta: ¿c√≥mo seguir?

3. Hace tiempo que quer√≠a hacer el experimento de realizar un diario cinematogr√°fico. Contra lo que puede suponerse a partir de mis pel√≠culas autobiogr√°ficas familiares, yo no filmo casi nunca fuera del contexto de un proyecto concreto de pel√≠cula. Mi mujer se queja: en casa de herrero, cuchillo de palo. ¡No tenemos home movies! Me compr√© una c√°mara, por primera vez en muchos a√Īos, para probar c√≥mo ser√≠a hacer mi propio diario f√≠lmico, sin m√°s proyecto que ese. Empec√© a filmar por primera vez sin ning√ļn plan, cosas sueltas, las ya t√≠picas tomas desde la ventana de mi departamento, alg√ļn momento familiar, un momento p√ļblico. Fue en esos d√≠as que me cruc√© una tarde con Piglia, que me habl√≥ por primera vez de su dificultad para enfrentar la lectura de sus m√≠ticos diarios. Tan m√≠ticos que hasta algunos amigos han dudado de su existencia real. Piglia abri√≥ el ropero de su estudio, donde guarda la impresionante multitud de cuadernos id√©nticos en sus cajas de cart√≥n. Con una especie de temblor ante lo sagrado, tuve entre mis manos y pude hojear uno de los cuadernos. Se me cayeron torpemente unos papelitos, y la fotograf√≠a de una mujer, guardada entre sus p√°ginas. “No hay ning√ļn secreto”, me dijo con una sonrisa, al recoger r√°pidamente los papeles del piso. No le cre√≠. En ese momento, casi como un desaf√≠o, surgi√≥ la idea: ¿Por qu√© no filmar el “diario” cinematogr√°fico que yo quer√≠a hacer, pero a partir de los diarios de Piglia? Es decir, filmar el diario de la lectura de un diario. A Piglia siempre le gustaron los riesgos, en la literatura y en la vida. Y era un riesgo exponerse as√≠. Como √©l mismo dice de su diario: “Por supuesto, no hay nada m√°s rid√≠culo que la pretensi√≥n de registrar la propia vida. Uno se convierte autom√°ticamente en un payaso”.

Andrés Di Tella


327 CUADERNOS Trailer from gema films on Vimeo.

Mayor transparencia imposible: la imagen de la derrota

Este menjunje puede terminar de una sola manera: mal


El sector m√°s ultra de la derecha social argentina viene trabajando desde hace rato para lograr esta foto. Sin embargo, quiz√° no debi√©ramos considerar su concreci√≥n como una muestra de fortaleza, sino de lo contrario. Los personajes que aqu√≠ aparecen protestaron m√°s de una vez por las presiones del C√≠rculo Rojo para alinearlos, as√≠ que la foto misma es una prueba de su rendici√≥n incondicional ante el peso del poder real. La foto los invalida como pol√≠ticos aut√≥nomos y los muestra en toda su obscenidad de t√≠teres. El rejunte es el recurso extremo al que acceden ante la fuerte evidencia de que en esta docena de a√Īos la derecha no logr√≥ plasmar un liderazgo consistente y votable. Son la versi√≥n muy desmejorada de la Alianza que en 1999 ya llev√≥ al pa√≠s a la cat√°strofe. La notoria desventaja de estos es que ac√° no est√°n Alfons√≠n ni Chacho Alvarez, sino Ernesto Sanz y Sergio Massa, y que ambos, tanto como la "progresista" Margarita Stolbizer, se resignan a subordinarse a la candidatura de Mauricio Macri. Todo eso junto es mucho. Es lo m√°ximo a lo que la derecha pudo llegar. Muy a su pesar, ellos mismos son, como residuos pol√≠ticos, un producto cristinista. La mano se les complica porque el cruce de sus respectivas irrelevancias dibuja una figura de ingobernabilidad. Todos juntos son menos que uno.

En su amontonamiento, cada uno lleva sus propias defecciones. Quiz√°s la m√°s notable sea hoy la de Sergio Massa, por la t√°cita admisi√≥n de su degradaci√≥n. La foto es muy significativa por su fuera de campo, por aquello contra lo cual se constituyen. Todos ellos, y muy especialmente Massa, terminan de dejar el peronismo en manos de Cristina y de Scioli. La polarizaci√≥n a la que apuestan ahora los empeque√Īece porque los pone en el lugar de "resto".

Además se juntan para admitir que el ámbito del sufragio se les hace hostil y la sustancia que los conglomera es una operación desestabilizadora tramada por otros.

Como ya pas√≥ con todos los pol√≠ticos que resignaron su autonom√≠a para transformarse en voceros de la derecha dura, se hacen m√°s mal a s√≠ mismos que cualquier cosa que el kirchnerismo pudiera intentar. Esta opereta probablemente no se agote ac√°: adem√°s de la corrida cambiaria en marcha, habr√° otras zancadillas en las pr√≥ximas semanas. Ya instalaron que habr√° fraude (es decir, que est√°n resignados a perder) en Chaco y en la provincia de Buenos Aires. 

Si algo es seguro es que, antes o despu√©s del 10 de diciembre pr√≥ximo, este menjunje puede terminar de una sola manera: mal. 

miércoles, 26 de agosto de 2015

Uruguayos por doquier

La otra.-radio del domingo pasado para escuchar clickeando ac√° 


El domingo a la tarde estuvimos en la Ballena Azul presenciando un notable show de Rub√©n Rada, quien present√≥ su disco Tango, milonga y candombe, en el que despliega su tremenda ductilidad de cantante, uno de los mejores de esta regi√≥n del mundo,: a sus 72 a√Īos conserva en escena una potencia vocal y una capacidad de showman excepcionales. En su nuevo disco, Rada acent√ļa los lazos que existen entre el tango y la m√ļsica afro y de eso se trat√≥ el show en la Ballena, en el que, con una puesta en escena sencilla que evocaba el ambiente de los boliches y piringundines en los que el tango naci√≥, logr√≥ quitarle monumentalidad al espacio esc√©nico imponenete de la Ballena y transformarlo en un encuentro intimista. 

Despu√©s, en el programa de radio de la noche repasamos un precioso repertorio de gemas de los m√ļsicos uruguayos: Eduardo Mateo (escuchamos la √ļltima parte de la entrevista Guilherme Alencar Pinto, autor de Razones Locas), Fernando Cabrera (que tuvo un memorable recital en la Ballena el viernes pasado), El Pr√≠ncipe, Urbano Moraes, el nuevo disco del genio inclasificable Leo Masliah y el del propio Rada. Una colecci√≥n de canciones maravillosas que se pueden escuchar ac√°.

Si vieras (Mateo)

Si vieras las rosas brotando
Sabrías que existe el amor
Trayendo rocío en el alba
Devuelven al sol su color

Quisiera que escuches al viento
Tocando con su diapasón
Y vieras entonces los sue√Īos
El árbol y aquel corazón

Esta es la canci√≥n que trae sue√Īos
Son del corazón mis recuerdo
Cántala también tu conmigo
Y tu sol saldr√° lo tendr√°s

Quisiera que vieras la luna
Quedarse allí sobre el mar
Y entonces te vieras conmigo
Temblando allí en la sal

Escuchen se√Īores escuchen
Yo canto so√Īando el amor
Cuidado no intenten callarme
El mundo ya se despertó



Milonga Para Una Ni√Īa
Alfredo Zitarrosa por Rubé Rada

El que ha vivido penando,
por causa de un mal amor,
no encuentra nada mejor,
que cantar y d'ir pensando.
Y si anduvo calculando,
qué culpa pudo tener,
cuando ve que una mujer,
no conoce obligaciones,
se consuela con canciones,
y se olvida de querer.

Por eso ni√Īa te pido,
que no me guardes rencor,
yo no puedo darte amor,
ni vos podés darme olvido.
Yo sé que en cualquier descuido,
me iba a bolear contra el suelo,
y aunque me ofrezcas consuelo,
yo no lo puedo aceptar,
puedo ense√Īarte a volar,
pero no seguirte el vuelo.

Yo no te puedo entregar,
un corazón apagado;
cuando falla el del costado,
no hay nada que conversar.
Hay una forma de amar,
que es un modo de conciencia;
hay un amor que es paciencia,
y otro que es solo aromar.
¿ Cu√°l amor te podr√≠a dar,
quien amara tu inocencia ?

Cuando te vuelva a encontrar,
no podremos sonreír,
prefiero verte partir,
como te he visto llegar.
Cuando vuelvas a pensar,
que una vez te conocí,
y que nomás porque sí,
te compuse una canción,
cantará en tu corazón,
lo poquito que te di.

martes, 25 de agosto de 2015

Apoye a la oposición


Archivo General de la Nación
Publicidad justicialista, c.1950.
Documento Gr√°fico.

"Tucumanazo": la derecha sacadísima quiere cargarse a la democracia


El domingo a la noche, cuando la operaci√≥n #FraudeEnTucuman no se hab√≠a desplegado en toda su magnitud, ya se le ve√≠an las patas a la sota. Por eso yo escrib√≠a: "En Tucum√°n el triunfo del FPV contra todos los otros juntos aparece indefectible, pero la prensa porte√Īa prefiere enchastrar la evidencia con titulares de algunos episodios confusos, tanto como quisieron ensuciar la imagen de Milagro Sala o An√≠bal Fern√°ndez, con operaciones que se cayeron en pocos d√≠as. Estas maniobras de la derecha para enturbiar el efecto del voto popular son s√≠ntomas de su debilidad pol√≠tica terminal y manotazos de ahogados",

Y eso que no hab√≠amos pasado a la fase #Tucumanazo. Hoy el sentido de la maniobra es m√°s transparente. Hasta la risible nota de Pagni puede ser le√≠da bajo una nueva luz; no se trataba de una descripci√≥n desacertada de los hechos, sino que la columna del periodista-esp√≠a es parte de la operaci√≥n de deslegitimaci√≥n del sufragio popular. Pagni no solo les informa mal para que sus lectores se hagan ilusiones, sino que echa le√Īa al fuego. El "Tucumanazo" no es una simple reacci√≥n de unos centenares de partidarios de la f√≥rmula derrotada en las elecciones del domingo sino la admisi√≥n del agotamiento de la fase pol√≠tica por la cual la derecha intent√≥ frenar en las urnas al FPV. La ingenier√≠a electoral del C√≠rculo Rojo que aline√≥ a Macri, Carri√≥ y Sanz para disciplinar a todo el voto no K/ no P mostr√≥ signos preocupantes con las complicaciones que el PRO tuvo en sus dos distritos "fuertes" (Santa Fe y CABA; perdi√≥ en uno y casi pierde en otro); en las PASO del 9 de agosto sonaron las alarmas: el "Elegido" apenas consigui√≥ el 24%. El domingo en Tucuman... Dream was over. Una de las ilusiones que hab√≠a alimentado la Alianza Cambiemos fue derrotar al kirchnerismo en algunas provincias del NO mediante una coalici√≥n opositora que juntara a todos: el macrismo, el carriotismo, los radicales, el massismo, los "progresistas" de Stolbizer y otros... Y el FPV les gan√≥ a todos. Lo que anticipa el resultado de octubre de no mediar un intento m√°s duro de desestabilizaci√≥n. 

El escenario de la derrota resultaba previsible para las usinas de la derecha, as√≠ que desde hace varios d√≠as instalaron el fantasma del "fraude" sin necesidad de respaldarse en fundamentos emp√≠ricos de ninguna especie: bastaba con repetir la palabra "fraude" en las tapas de sus diarios y grabarla en la conciencia de sus v√≠ctimas. La estrafalaria denuncia de Felipe Sol√° de que le hab√≠an "afanado" cientos de miles de votos en su provincia no ten√≠a como finalidad iniciar ninguna investigaci√≥n judicial, sino testear el grado de inverosimilitud que un conjunto de  conciencias alienadas puede asimilar. Y la desesperaci√≥n de los sectores culturalmente derrotados por el kirchnerismo es tan grande como para comprar los buzones m√°s inmensos. Debimos prever que en Tucum√°n no se pon√≠a en juego simplemente un distrito importante en el camino hacia octube, sino que se trataba del lanzamiento de una nueva fase una vez descartada la posibilidad de Macri de ganar por las buenas. Calentado el estofado del "fraude", el paso siguiente era inducir a los desmanes callejeros.

Los episodios del domingo (quema de urnas por parte de los propios opositores derrotados, algunas trifulcas con un gendarme herido, circulaci√≥n de fotos falsas con paredes baleadas) requer√≠an de una log√≠stica muy sencilla y funcionaban como se√Īal de largada para la instalaci√≥n del hashtag y la convocatoria al cacerolazo de anoche, cuyo destino no es lograr la apertura de todas las urnas sino estampar la foto de "final violento para las elecciones fraudulentas de Tucum√°n" en las portadas de hoy de La Naci√≥n y Clar√≠n; que es reproducido en El Pa√≠s de Espa√Īa, y probablemente dentro de horas en el Financial Times y el Washington Post. 




Se trata de un m√©todo conocido, que se puso en pr√°ctica varias veces: Ecuador, Venezuela y m√°s recientemente en Brasil. No es una versi√≥n conspiranoica sino la cr√≥nica de una opereta previsible y ya en marcha, seg√ļn reza el manual del golpe blando:

...2¬™ etapa: deslegitimaci√≥n: manipulaci√≥n de los prejuicios anticomunistas [o antiperonistas], impulso de campa√Īas publicitarias en defensa de la libertad de prensa, derechos humanos y libertades p√ļblicas, acusaciones de totalitarismo y pensamiento √ļnico, fractura √©tica-pol√≠tica.

3¬™ etapa: calentamiento de la calle: cabalgamiento de los conflictos y fomento de la movilizaci√≥n (...) generalizaci√≥n de todo tipo de protestas, exponiendo fallas y errores gubernamentales, organizaci√≥n de manifestaciones, trancas y tomas de instituciones p√ļblicas que radicalicen la confrontaci√≥n.

4ª etapa: combinación de diversas formas de lucha: organización de marchas y tomas de instituciones emblemáticas, con el objeto de coparlas y convertirlas en plataforma publicitaria, desarrollo de operaciones de guerra psicológica y acciones armadas para justificar medidas represivas y crear un clima de ingobernabilidad.

Unas cuantas de estas cosas las est√°n poniendo en pr√°ctica. Claro que las posibilidades de que esta escalada prospere son bajas en Argentina, porque el peronismo tiene una memoria hist√≥rica de resistencia y movilizaci√≥n que la har√≠a insostenible en el largo plazo; m√°s a√ļn cuando no est√°n dadas las condiciones de fractura social, por la alta tasa de empleo, la desaceleraci√≥n de la inflaci√≥n y la fortaleza del salario real. (Est√°n pujando por el dolar ilegal, eso s√≠). Pero eso no impide que el sector m√°s ultra de la derecha lo intente, sobre todo ante la evidencia de que el kirchnerismo puede salir fortalecido en las pr√≥ximas elecciones, con una importante representaci√≥n en el Congreso, en intendencias y hasta el dominio territorial de la provincia m√°s grande del pa√≠s. O sea: para el C√≠rculo Rojo, el peor final. Y ante situaciones de debilidad extrema, la derecha suele apelar a medidas desesperadas. Esto es lo que est√° pasando en Tucum√°n. Como bien apunta el blog Nestornautas:

...de ac√° a octubre que la principal estrategia opositora es deslegitimar a priori los resultados, sembrando todo tipo de sospechas sobre la transparencia de los procesos electorales; eligiendo para esa pelea los √°mbitos extrainstitucionales (los medios, las redes sociales) en lugar de la justicia: curioso trat√°ndose de gente autoproclamada republicana, y guardiana de las instituciones.

El tucumanazo no es sólo un intento de embarrar las elecciones en esa provincia, sino sobre todo las que vienen, Chaco, Buenos Aires Santa Cruz, donde se van a preanunciar fraudes, e intentarán quemar urnas y organizar otras trifulcas destinadas a ser propagadas en redes sociales y tapas de diarios. Creo que hoy mismo van a empezar a editar columnas que pongan en duda de antemano los resultados de las generales de octubre y la aptitud del sistema electoral argentino. Es decir, el voto del pueblo. El hecho de que prácticamente toda la dirigencia opositora se haya subido con docilidad a la maniobra desestabilizadora arroja una sombra sobre la democracia argentina. Me gusta el comentario que firma Rojo y Negro en el blog de Néstor Sbariggi:

"...ninguna derecha es moderna y menos democrática. Ningun poder concentrado lo es. Juegan y si no ganan la pudren. O eso pretenden: Desde el golpe económico, hasta la creación de agenda mediática, pasando por la opereta y otras canalladas.

Veamos Brasil, como ejemplo emblemático. Nos medirán el aceite todos los días y en cuanto verifiquen debilidades en la consistencia politica, vendran con tutti por todos los medios que sean. Entonces la respuesta y accion politica es UNIDAD y gestión popular (el famoso segundo tomo). Esto no está en una nota al pie de página de un oscuro libro de política, sino en la tapa. No verlo es criminal." (Completo acá)

Al parecer de eso se trata, entonces. Hace poco escrib√≠ que el corrimiento al centro es un mito impracticable instalado por algunos comentaristas de la post pol√≠tica que desde hace a√Īos nos vienen dando lata con el turno de la generaci√≥n intermedia. Como si la lucha pol√≠tica fuera una sucesi√≥n de modas y tendencias . El centro no existe y el giro hacia el centro no es posible porque la derecha est√° sacada y viene por todo. No se trata del estilo de Scioli, de la cultura italiana de Macri o de la formaci√≥n c√≠vica de Massa, como algunos pelotudos con obra nos quisieron hacer creer. El centrismo no es posible porque las clases dominantes argentinas son extremas y est√°n dispuestas a apretar a la sociedad e imponer sus condiciones extremas durante los pr√≥ximos a√Īos. Giro al centro, las pelotas.



lunes, 24 de agosto de 2015

Tucum√°n y las muecas de la derecha maniobrera para ocultar lo inocultable

El FPV en Tucum√°n les gana a todos los otros juntos, pero la prensa derechosa lo disimula con cebitas h√ļmedas


Madrugada g√©lida en la que las noticias no terminan de confirmarse. En Tucum√°n el triunfo del FPV contra todos los otros juntos aparece indefectible, pero la prensa porte√Īa prefiere enchastrar la evidencia con titulares de algunos episodios confusos, tanto como quisieron ensuciar la imagen de Milagro Sala o An√≠bal Fern√°ndez, con operaciones que se cayeron en pocos d√≠as. Estas maniobras de la derecha para enturbiar el efecto del voto popular son s√≠ntomas de su debilidad pol√≠tica terminal y manotazos de ahogados. Si uno tuviera dudas de la vitalidad del kirchnerismo en los √ļltimos meses del mandato de Cristina y de las serias posibilidades que tiene de gobernar el pa√≠s por cuarto mandato consecutivo, la endebles de las operaciones medi√°ticas y la falta de peso espec√≠fico de los candidatos opositores pueden tomarse como una sorda admisi√≥n de su impotencia. Apenas si pueden ganar terreno en los trending topics pero jam√°s en las urnas. Uno de los exemplos m√°s risibles de este fade out opositor es la columna de hoy de Pagni en La Naci√≥n, vendi√©ndole merca vencida a sus lectores ricos que tienen tristeza, tratando de promover fisuras en un oficialismo que afianza su unidad ante la perspectiva de una nueva victoria. Pensar que Pagni era el √≠dolo de los muchachos postpol√≠ticos de revista Crisis, pero su follet√≠n de los lunes, por su fabulaci√≥n inveros√≠mil, cada vez se parece m√°s a los partes m√©dicos domingueros del doctor Nelson Castro.

Anoche estuvimos en La Ballena Azul viendo a un espl√©ndido Rada tanguero, milonguero y candombero y eso nos movi√≥ a preparar un programa de medianoche lleno de uruguayos de talento deslumbrante. ¡Qu√© buenos son los orientales haciendo m√ļsica y c√≥mo nos gusta a los porte√Īos lo que hacen Cabrera (que tuvo el viernes su noche memorable en la Ballena), Leo Masliah, Urbano Moraes, los inmortales Eduardo Mateo y Gustavo Pena Casanova y unos cuantos m√°s! M√°s tarde subo el programa pleno de joyas de la canci√≥n popular r√≠oplatense. Mientras tanto, nos disponemos ver las pr√≥ximas muecas de la derecha maniobrera para disimular lo inevitable. M√°s tarde subo el programa.

domingo, 23 de agosto de 2015

Luna sola

Hoy medianoche FM La Tribu 88,7: Leo Masliah, Rubén Rada, Eduardo Mateo, Urbano Moraes, El Príncipe


Luna llena, tanto yirar
por el cielo sin encontrar
m√°s que huellas de tu blancor
o una piedra que alguien tiró
en un tiempo que no siguió
en tus rondas no se cruzó
esa estrella que me llevó
al embrujo que hace palmar
al influjo de tu mirar
luna llena de claridad
extranjera en la eternidad
luna llena de vacuidad
una pena de inmensidad
se abre paso cuando al pasar
el ocaso sale a trillar
tu alma en pena de soledad
en tus rondas no se cruzó
esa estrella que me llevó
me condujo al resplandor
vagabundo de tu mirar
luna sola busco un lugar
a la sombra de tu clarear.

Hoy a la medianoche en La otra vamos a escuchar la √ļltima parte de la entrevista a Alencar Pinto, el bi√≥grafo de Eduardo Mateo. Tambi√©n los nuevos discos de Leo Masliah (Luna sola) y Rub√©n Rada (Tango, Milonga & Candombe, que lo estar√° presentando esta misma noche en La Ballena Azul del CC Kirchner). Y las canciones de Urbano Moraes, El Pr√≠ncipe, y Eduardo Mateo.

A partir de la 0:00 h se escucha ac√°: http://fmlatribu.com/radio/hd/ o ac√° http://fmlatribu.com/radio/sd/

s√°bado, 22 de agosto de 2015

Crespo, Entre Ríos / Hong Kong


Mi amigo Mauricio Percara desde hace m√°s o menos un a√Īo se consigui√≥ un trabajo como locutor... ¡en China! Y desde all√• edita un blog que se llama Mate in China. Ayer poste√≥ esta nota, que me hizo acordar de mi viaje a la provincia de Entre R√≠os en invierno de 2010:

En compa√Ī√≠a de calor y humedad, un turista en Hong Kong se puede sentir acosado ante la venta de copias de relojes. Pero la vida va m√°s all√° de eso en la isla. Apreciar su Buda Gigante es una opci√≥n m√°s amena, ver esa magn√°nima construcci√≥n que parece tan antigua pero que no se acerca siquiera al siglo de existencia. Pero si algo verdaderamente golpe√≥ a las puertas de mi atenci√≥n, fue lo menos esperado.
A escasos metros de mi hospedaje se emplaza la Avenida de las Estrellas. Y ah√≠ estuve, por un rato. Jet Li, Bruce Lee, caras conocidas con forma de estrella. Y la sorpresa. Y el recuerdo. Y la pel√≠cula de mi vida dirigida por Wong Kar-wai.
Aparece ante mi mirada perdida una pareja, de esas que no se miran ni se tocan, de las que se hablan con cierta distancia. Dos personas que se unen ante la necesidad de unirse para no estar solos en una vida de caminos que siempre se pierden en la noche o en los días salvajes. Dos humanos que se reconocen crédulos ante el amor, pero que jamás se animarán a practicarlo como las bestias que caminan por su espalda.
Y record√© una noche de gloria. Esa velada en que me acerqu√© a este director, que se presenta ante m√≠ en este suelo isle√Īo como la simplificaci√≥n de un cuerpo celeste. Oscar Cuervo habla acerca de un director de cine de Hong Kong y la ciudad de Crespo lo observa, como a un extra√Īo que se pierde ante la vastedad de lo invisible en una ciudad gigante de unos veinte mil habitantes. Oscar trajo una pel√≠cula para compartir con el pueblo y √©l mismo ve con curiosidad la pantalla que le presenta, quiz√°s por cent√©sima vez, Con √°nimo de amar.

La pareja no se besa y tampoco se ama, pero la mujer me sonríe con sus ojos de sufrimiento, ese que está siempre guardado en un rincón del armario más viejo.

Sólo quiero agregar que esa noche que estrenamos Con ánimo de amar en la ciudad de Crespo hacía en la sala un frío de cagarse, pero de todos modos nos quedamos un rato largo hablando de la película con aquella amable concurrencia, fascinada por Wong Kar-wai. Y a raíz de esa charla escribí el texto que pueden leer clickeando acá.


jueves, 20 de agosto de 2015

El Clan (Arquímedes Argento, casado y con hijos)


por Oscar Cuervo

Vamos a ahorrarnos tiempo y caracteres: El Clan, la nueva pel√≠cula de Pablo Trapero, es muy mala. 

Mala con ganas. Sorprende encontrar ah√≠ la firma del autor de Mundo Gr√ļa. A esta altura de su desarrollo como productor y cineasta, la √≥pera prima de Trapero queda infinitamente lejos. Ese vigor fundacional, esa frescura, parecen hoy un milagro insondable. Los pasos posteriores del director aseguraron que el retorno a ese prodigio inicial sea imposible. Por supuesto, a muy pocos puede importarles mi nostalgia por aquel comienzo, en la semana en que El Clan supera el r√©cord de los primeros siete d√≠as de Relatos Salvajes y Metegol. Trapero y sus productores deben sentirse muy contentos. Pero el fiasco art√≠stico de El Clan impresiona incuso si omitimos su gloriosa pel√≠cula inicial. Leonera, Carancho, Elefante Blanco son todas pel√≠culas que oportunamente fueron objetadas en este blog; sin embargo, detr√°s de la creciente falsedad y vacuidad, hab√≠a en todas ellas una cierta pericia en los detalles de terminaci√≥n del producto. Algunas astucias de gui√≥n, una eficacia en el tono actoral y en el ritmo... algo. Elefante Blanco ya sufr√≠a de un grado de convencionalismo asfixiante, los hilos del marketing quedaban demasiado expuestos, pero a√ļn as√≠ se sosten√≠a como producto (y no digo una palabra de la pol√≠tica de estas pel√≠culas, acepto el l√≠mite de considerarlas como veh√≠culos de puro entretenimiento).

Lo de El Clan es mucho peor.

"Basada en hechos reales" dice el cartelito del comienzo, como advirti√©ndonos que algo no va a andar. El video de Alfons√≠n recibiendo el informe de la CONADEP, el discurso de Galtieri, las indicaciones cronol√≥gicas "septiembre de 1984", "dos a√Īos antes", m√°s que poner en marcha la m√°quina de narrar, funcionan como admoniciones de la desconfianza que el autor siente por su propio juego. Apela a procedimientos del que no quiere o no puede poner en escena un conflicto y necesita de alfileres de gancho grueso para que el bricolaje se sostenga.

Hay una cosa que me llama la atenci√≥n: si me invitan a conocer la historia de una familia que durante varios a√Īos se dedica a secuestrar personas y alojarlas en su propia casa, si me dicen que mientras practica estos secuestros y asesinatos la familia mantiene la apariencia de normalidad, si me anticipan que el padre es un fr√≠o psic√≥pata que obliga a sus hijos a participar en actos horrendos, yo puedo disponerme a descender a un infierno tenebroso pero encantador, lleno de emociones incorrectas. La canci√≥n "Encuentro con el diablo", que suena dos veces en la pel√≠cula, casi al principio y al final, delata cierta a√Īoranza por lo demon√≠aco que la pel√≠cula defrauda. Guillermo Francella, encorsetado en un personaje plano y sin matices (algunos cr√≠ticos imprecisos dicen que es un psic√≥tico, pero quieren decir un psic√≥pata) tiene que recitar parlamentos imposibles, escritos en un curioso espa√Īol neutro que ya no esperaba encontrar en una pel√≠cula argentina. Lo que jam√°s logra es mostrar un destello de aut√©ntica maldad. Es solo un Pepe Argento contenido, canoso, sin bigotes y haciendo cosas feas. Ninguna escena permite vislumbrar la anomal√≠a del padre terrible que instala el horror en el seno amoroso de su intimidad. S√≥lo vemos a Francella haciendo fuerza por no desbordarse y a Trapero dici√©ndole desde atr√°s "actu√° poco". Probablemente sea la peor actuaci√≥n de su carrera, aunque el 90% de la cr√≠tica argentina diga lo contrario.

Otro mito que no resiste la visión de la película es la "actuación consagratoria" de Peter Lanzani. No puedo decir si está mejor o peor que en sus actuaciones anteriores, porque nunca antes lo vi. De lo que estoy seguro es que tiene una misión ingrata y destinada al fracaso. La concepción de su personaje le impide estar bien. La marcación para él es mostrarse agobiado, tenso y amedrentado por el despotismo paterno, desde la primera escena hasta el estallido del final. No hay transición, ni tampoco el espesor dramático que nos permita entender la dualidad de inocencia y abyección que el personaje debería sostener.

Y con esto me refiero a los dos √ļnicos personajes que logran cierto desarrollo; ni hablemos del resto de la familia, ni la madre ni los hermanos ni la novia, mucho menos las v√≠ctimas secuestradas tienen el menor peso dram√°tico. Sus roles son cubiertos con pereza resignada, desde la escritura del gui√≥n hasta el desempe√Īo ante c√°maras. Y lo digo as√≠ porque as√≠ se ve: un conjunto impreciso de actores recitando l√≠neas escritas sin ganas. Es evidente que Trapero opta por filmar un v√≠nculo paterno filial tortuoso y al resto de sus elementos los trata como decorado. Del uso "scorseseano" de las canciones no digo nada porque me deprimo.

Si el cine es el arte del punto de vista y ahí se juegan la política y la emoción de una película, justo ahí Trapero se muestra errático e impreciso. El Clan parece amarrarse al personaje de Alejandro, el hijo, pero sus motivos son difusos y su sometimiento inerte apenas despierta una débil curiosidad y ninguna pasión. Esa falta de eje se hace notar en la textura deshilachada de la exposición cronológica, con sus avances y retrocesos antojadizos, en la sucesión indiferente de secuestros y muertes, y en la confusión espacial y temporal de la escena clave del operativo policial. Sin punto de vista, el texto boya en la nada.

Quiz√°s lo m√°s interesante sea apuntar esto: la puesta en contexto hist√≥rico (fin de la dictadura, transici√≥n democr√°tica, etc.) amaga con una politizaci√≥n que el desarrollo de la pel√≠cula desmiente: no se encuentra ah√≠ a la sociedad argentina, ni a la dictadura ni a la democracia ni nada, solamente a un padre desp√≥tico y un hijo sumiso. El conflicto filial absorbe toda posibilidad de reconocer un drama hist√≥rico. Tragedia tampoco hay porque la unidimensionalidad de los personajes no la habilita. Es curioso: en esto El Clan coincide con el otro estreno nacional resonante de este a√Īo, La Patota. Pel√≠culas que coquetean con la pol√≠tica pero al final la reducen a conflictos psicol√≥gicos entre padres e hijos. M√°s que la autor√≠a de Mitre, Llin√°s o Trapero parece pesar Telef√©.

Por √ļltimo: algunas rese√Īas reconocen a rega√Īadientes que al menos Trapero es m√°s eficiente que aquellos productos de Aries de los a√Īos 80, tipo Pasajeros de una pesadilla, En retirada y otras as√≠, que aprovechaban la truculencia de la sociedad post-dictatorial. Protesto: esos exponentes de exploitation eran m√°s honestos en su oportunismo descarado, m√°s divertidos y estaban m√°s vivos. Rodolfo Ranni, Julio De Grazia y Ulises Dumont le pon√≠an m√°s garra y m√°s talento a sus mamarrachos.

Ahora: no vamos a negar que Trapero y Telefé saben lo que hacen a la hora de vender entradas. Solo espero que la versión televisiva de Underground y Luis Ortega le devuelvan a esta historia el goce que se merece.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Pescado Rabioso y Peter Capusotto: reunión cumbre

2009


Ensayo de las Bandas Eternas. Los mejores de Argentina todos juntos.


Ma√Īana


Esta noche sos completamente mio
me das amor tan dulcemente
esta noche la luz del amor est√° en tus ojos
¿vas a seguir am√°ndome ma√Īana?

¿Ser√° un tesoro duradero?
o solo un placer del momento?
¿puedo creer en la magia de tus ojos?
¿vas a seguir am√°ndome ma√Īana?

Esta es una noche de palabras no dichas
y vos dec√≠s que yo soy la √ļnica,
pero ¿vas a romper mi coraz√≥n
cuando la noche se encuentre
con la estrella de la ma√Īana?

Me gustaría saber si tu amor
es un amor del que puedo estar segura
así que decímelo de nuevo
no quiero volver a pregunt√°rtelo
¿vas a seguir am√°ndome ma√Īana?







martes, 18 de agosto de 2015

El plan económico de Macri


por Juan Manuel Iribarren

(Viene de ac√°)

Regreso por un momento a la Argentina del Siglo xxi, a la reunión del Consejo Interamericano de Comercio y Producción, con economistas que se autodenominan liberales porque consideran despectivo el término "neoliberal" -o quizás piensen que no tiene que ver con ellos.

Lo que llama singularmente la atenci√≥n es que no hay ninguna se√Īal en el debate de que la Argentina haya pasado por un proceso de crecimiento y cambio, reconocible aun para muchos economistas ortodoxos; la negaci√≥n de estos 12 a√Īos es total, e incluso la llaman "la d√©cada perdida" en un intento de negaci√≥n pueril que s√≥lo evidencia una completa adhesi√≥n a su credo.

En realidad, es como si estos se√Īores reci√©n acabaran de salir de un seminario con Milton Friedman, iluminados y racionales en contraposici√≥n al dogmatismo ignorante de los viejos economistas del establishment (veteranos keynesianos del New Deal). Y entonces, sinceramente preocupados por el problema de la inflaci√≥n, sinceramente hist√©ricos por su reputaci√≥n, creyesen que nada se ha hecho correctamente, que hay que cesar la emisi√≥n monetaria, abrir fronteras, ajustar, m√°s deuda externa y punto: lo dem√°s lo hace el sector privado. Sinceramente, pero raro.

La arrogancia y la impostada seriedad con la que hoy hablan de estos temas no hace más que solapar la inseguridad que sentirían frente a verdaderos referentes de peso en este momento, pero también oculta algo peor, algo que se le debería poder cuestionar a cualquiera que se dedique a una ciencia social -con matices normativos- y pretenda ser un referente: desconocen por completo la sensibilidad contemporánea, aun de los economistas de más peso en la opinión mundial; desconocen -o quieren desconocer- que el tema más preocupante en el mundo en estos momentos para los verdaderos referentes de la economía -de los cuales ninguno, hay que decirlo, es neoliberal- es la abrumadora desigualdad, es el capitalismo patrimonial -que vuelve superfluos los puntos de vista liberales de la igualdad de oportunidades-, y que todos estos temas, evidenciando que son centrales en esta época, se transparentan en la crisis del Euro por la imposición de esas políticas que defiende la Troika y que están acabando con el proyecto de la Unión Europea por irracionalidades, cinismos y castigos.

(Fragmento de la nota "Fundamentalistas de mercado", publicada en el blog Un Largo, que se puede leer completa ac√°)

lunes, 17 de agosto de 2015

Sin saber hacia dónde rumbear

Especialísimo de Eduardo Mateo en La otra, para escuchar clickeando acá


El programa de anoche de La otra.-radio estuvo enteramente dedicado a la m√ļsica y la vida de Eduardo Mateo, con sus grandes canciones y su personalidad enigm√°tica. Y una extensa entrevista a su bi√≥grafo Guilherme Alencar Pinto, autor de Razones Locas.. 

Este es el retrato que hace Alencar de Mateo y de su relación con él:

Antes de conocer a Mateo, yo conoc√≠ su m√ļsica. Yo soy brasile√Īo, viv√≠a en R√≠o, pero era ya fan√°tico de la m√ļsica uruguaya. Y una amiga con quien sol√≠a intercambiar m√ļsica, un d√≠a me mand√≥ Cuerpo y Alma reci√©n editado, en 1984, y sin que yo tuviera la menor idea de qui√©n era Mateo, me gust√≥ el disco desde un primer momento, aunque posteriormente me fue gustando m√°s. Ten√≠a un resto para que me gustara m√°s con el paso de los a√Īos. En el 85 visit√© Montevideo por primera vez y a los pocos d√≠as vi a Mateo tocando en vivo. √Čl estaba haciendo un circuito con un espect√°culo llamado La m√°quina del tiempo, que fue el tercero de sus espect√°culos con ese nombre. Y en ese toque yo fui presentado a √©l. Y como a Mateo siempre le gust√≥ Brasil, √©l se me arrim√≥ hablando portugu√©s y nos hicimos compinches. Un poco despu√©s de eso, yo estuve una temporada m√°s extensa en Montevideo. En 1986 produje el primer disco de Mariana Ingold y entre los dos, ella y yo, decidimos asignar algunos arreglos del disco a Mateo. Y entonces ah√≠ tuve la oportunidad de hacer no solo chistes, pavadas y hablar de la vida, sino de trabajar con Mateo. √Čl no escrib√≠a m√ļsica, o lo hac√≠a muy mal, entonces √©l iba inventando los arreglos ah√≠ en vivo. Mariana tocaba sus bases, Mateo en la guitarra inventaba las partes, yo las pautaba y luego las tocaba en el piano para que √©l inventara nuevas partes. Entonces pude entrar a la cocina de Mateo, trabajar con √©l. Y un poco entre conocerlo, verlo en vivo y verlo trabajar, Mateo creci√≥ en mi consciencia. En ese proceso fue que Cuerpo y alma pas√≥ de ser un disco que me encantaba a ser uno de mis discos preferidos en el mundo. Y Mateo pas√≥ a ser para m√≠ un gran m√ļsico, sin matiz alguno, no un gran m√ļsico uruguayo, no el gran m√ļsico que pude conocer, sino un gran m√ļsico a secas, que yo, de suerte, pude conocer y tener alguna cercan√≠a con √©l. 

Y bueno, acompa√Ī√© su trayectoria muy de cerca, creo que vi la mayor√≠a de sus espect√°culos, por lo menos asist√≠ a una o m√°s funciones [de cada uno]. Mmuchas veces estuve presente en sesiones de grabaci√≥n de discos suyos, asist√≠ a ensayos de otros espect√°culos, aparte de la amistad, ¿no?, de que √©l viniera a mi casa, de que yo fuera a su pensi√≥n, de que fu√©ramos a boliches juntos y todo eso. Lo segu√≠ desde el 85 hasta su muerte. La amistad luego se enturbi√≥ un poco a partir del a√Īo 88, como con tanta gente. Mateo era un tipo muy dif√≠cil, y, bueno, nos peleamos y la relaci√≥n se enfri√≥ un poco, no se cort√≥, pero ya no hubo la parte m√°s cotidiana a partir del a√Īo 88.

Mateo, en algunos momentos en que estaba bien y que sintonizaba con uno, era el tipo m√°s f√°cil de trabajar del universo. Uno lo convocaba, llegaba en hora, trabajaba con la mayor seriedad, con la mejor disposici√≥n, con alegr√≠a, todo eran chistes, fluidez, y adem√°s la emoci√≥n de vivir el brotar de una m√ļsica incre√≠ble. Eso fue lo que pas√≥ con los arreglos del disco de Mariana. El tipo hac√≠a un arreglo y era una cosa incre√≠ble. El √ļnico conflicto es que yo dec√≠a: "no, Mateo, despu√©s de hacer eso es imposible que aparezca algo mejor"; y el tipo se pon√≠a medio malo: "no, no, no, no sirve nada" e inventaba otra cosa. Pero efectivamente al ratito uno dec√≠a: "realmente es mejor". Y luego otra vez y otra vez. Es decir, uno nunca pod√≠a dar cuenta de que hab√≠a un techo m√°s alto, y √©l sin embargo vislumbraba e iba ah√≠.

En compensaci√≥n, cuando estaba cruzado, te peleaba, retaceaba cosas, a veces era como que √©l estaba boicoteando el trabajo, por motivos que a veces uno se acercaba a ellos y a veces no. A veces √©l de pronto dec√≠a lo que parec√≠a ser el motivo y era una cosa tan tonta que uno tampoco pod√≠a decir si efectivamente Mateo estaba loco o si su explicaci√≥n era parte de un gran chiste o de una gran provocaci√≥n. Uno no lo sab√≠a. Entonces esas dos dimensiones estaban siempre oscilado, ¿viste? 

Por ejemplo, Mateo consum√≠a mucha droga, casi siempre droga informal y barata, porque no ten√≠a plata para pagar las drogas nobles, mucha pastilla y eso. Pero casi siempre que le vi, por ejemplo, la marihuana, que es algo que a uno lo deja amistoso y buena onda, ¡a √©l le pegaba mal! Se pon√≠a agresivo, antisocial, en los toques en vivo se peleaba con la gente, por ejemplo se apartaba expresamente del micr√≥fono para que no se le escuchara la guitarra. Ese tipo de cosas que eran mala onda con todo el mundo, con quien tocaba con √©l, mala onda con el p√ļblico. Entonces uno ten√≠a que convivir y esperar los buenos momentos. Los buenos momentos dejaban unos recuerdos tan lindos que uno los recuerda con cari√Īo. Luego uno recuerda lo otro y dice: "bueno, no era tan lindo". 

Uno entiende por qu√© el tipo viv√≠a esa soledad. Era por responsabilidad de √©l y era por motivos m√°s nobles tambi√©n. La soledad de Mateo se deb√≠a a que el tipo ten√≠a una especie de b√ļsqueda muy incansable de una dimensi√≥n que √©l no sab√≠a que era, pero la buscaba, de una manera muy √≠ntegra pero tambi√©n sin saber hacia d√≥nde rumbear, ¿viste? Era como una especie de gran yogui sin gur√ļ. Entonces hac√≠a esa busca, sin un m√©todo y una orientaci√≥n, pero realmente obstinado por perseguir ese lugar. Entonces uno admiraba esa soledad, uno por otro lado la lamentaba, por √©l mismo y tambi√©n porque a veces her√≠a a la gente cerca suyo, ¿no?



Alma al aras alas que pasan
del ave que en vuelo anda
ama el alma en mantra
alma del lugar noche y fogata
hazte luz y el fuego en llama
llama al alma y canta.

Canta, canta y ama, vive en cuerpo y alma
canta, sol de la naturaleza llama.

Alma que al tramar tramas en mantras
haz que el luz aves alas as
salve al cuerpo y alma.
Alma, nombre a Dios o al que es amigo
fiel en sí y a uno mismo
voz del cuerpo y alma.

Canta, pensamiento y ama el alma en mantra
canta, que en el cuerpo un templo guarda al alma.

Para escuchar la entrevista y el programa completo, clickear ac√°.

domingo, 16 de agosto de 2015

Locas razones



Hoy a la medianoche en La otra.-radio hacemos un especialísimo dedicado a Eduardo Mateo y la biografía que sobre él escribió Guilherme De Alencar Pinto, Razones Locas. Estuve la tarde escuchando canciones de Mateo para seleccionar, con la frustración de que son todas tan geniales que no vamos a poder llegar a pasar ni el 10% necesario para dar una idea cabal de su genio artístico. Esto sin contar que tenemos también una buenísima entrevista con Alencar, que dice muchas cosas reveladoras sobre Mateo y sobre Razones Locas.

Vamos a hablar un poquísimo también de la coyuntura política, lo mínimo indispensable, pero con la suficiente claridad como para instalar nuestra interpretación del momento actual.

Hoy a las 0:00 en http://fmlatribu.com/radio/hd/ invito al que guste a escucharnos.