Estreno mundial: D35I3RT0 - Raúl Perron3 - laotra21

domingo, 7 de marzo de 2021

Formosa, todos nosotros



El caso Formosa: Insfrán debe resolver políticamente un conflicto sanitario social y económico. Dialogar con comerciantes que no pueden volver a fase 1 sin fundirse. Desistir de apelar a la represión para resolver un problema sanitario. Saber que en Formosa se discute la Argentina.

Si acaso Insfrán tuvo algún éxito en la contención de la pandemia, debe tomar nota de que las balas de goma marcan el fracaso tanto de la política sanitaria como de la política a secas. Y que Insfrán no tiene futuro si se aísla del Frente de Todos.

La oposición macrista y los medios de ultraderecha lo van a golpear si se empeña en reprimir y a la vez va golpear al gobierno nacional del que Insfrán depende.

El gobierno nacional debe aprender de Formosa todo lo que no se debe hacer en caso de otra emergencia sanitaria. Y saber que el costo político de cualquier indulgencia con la violencia institucional le quita una de sus principales banderas. El Frente de Todos con balas de goma se asoma al abismo macrista.

Los peronistas de Perón y los nestoristas de Néstor tienen que aprender que el peronismo del Siglo XXI no puede ni debe reprimir manifestantes. Lo prometió Néstor al comienzo de su gobierno y es una de las claves de la vigencia actual del peronismo, de la autoridad póstuma de Néstor y del liderazgo excepcional de Cristina. No reprimir manifestaciones de ningún signo político. Resolver los conflictos calientes con política.

Los peronistas que postulan la existencia de "balas de goma buenas" tienen saber que cualquier bala de goma, cualquiera sea el cuerpo en que entrara, hiere a todo el pueblo y especialmente al movimiento popular. En eso consiste la universalidad de los Derechos Humanos. Los principios y la pragmática acá coinciden.

Por pragmatismo y por humanismo: sacar a la pandemia de la grieta siempre que la derecha quiera meter la pandemia en la grieta.

domingo, 28 de febrero de 2021

Larreta y el fascismo de las bolsas negras son dos caras de la misma moneda



El blindaje del que goza el gobierno porteño de Rodríguez Larreta es uno de los fenómenos más sorprendentes y peligrosos de los últimos años de la vida política argentina. Como habitante porteño, padezco la perversidad de Larreta por todos lados y de muy cerca. Ninguno de los ancianos, docentes o personas que yo conozco que por diferentes motivos podrían haber sido vacunados o estar a punto de serlo tienen una perspectiva cierta de la fecha de su vacunación. Esto se explica por la hostilidad que el gobierno de Larreta ejerce contra algunos sectores sociales bastante definidos. El larretismo fustiga sistemáticamente al PAMI, a los docentes, a la escuela pública, sectores que en la práctica fueron definidos como sus enemigos estratégicos mucho antes de que asuma el presidente Alberto Fernández.

Larreta es el ejecutor de las políticas macristas desde 2007. Desde entonces los porteños tenemos una memoria de la barbarie de los grupos parapoliciales asolando las calles y hostigando a los  indigentes, la represión en el Borda, el salvajismo con que su policía irrumpió en la Sala Alberdi del Centro Cultural San Martín. La hostilidad hacia los docentes sindicalizados es permanente desde que Larreta era el gestor del gobierno nominal de macri. Sorprendentemente parte de los docentes porteños se someten a su humillación sistemática, sea por afinidad ideológica o por miedo. No sé en qué medida los ciudadanos porteños lo registran o si incluso aplauden este ataque. Las declaraciones de Acuña tildando a los docentes como viejos, zurdos y fracasados no recibe ninguna sanción política, no pagan costo alguno por decirlo, quizás porque uno de cada dos porteños piensa así. 

El maltrato larretista hacia el sistema previsional se muestra otra vez en la reciente decisión de dejar expresamente al PAMI fuera del plan de vacunación. Conozco a ancianos de cerca de 90 años beneficiarios de PAMI y hasta el momento solo lograron obtener una captura de pantalla de "estar empadronados" para una presunta vacunación, sin que figuren sus nombres, sin número de registro ni comprobante de trámite, lo que no otorga ningún derecho ni compromiso concreto por parte del estado porteño. Mientras tanto, nos enteramos de que Larreta distribuyó las vacunas entre algunas prepagas, con un desprecio de clase que los habitantes de esta ciudad no perciben o lisa y llanamente aprueban. 

Formo parte del sector docente de la educación pública y no hay perspectiva cierta de que en los próximos meses accedamos a las vacunas, porque el propio gobierno porteño se desalínea de la decisión política del gobierno nacional de priorizar a los docentes en esta nueva etapa. Larreta se permite postergar la vacunación a los docentes mientras hace punta en obligarlos a una vuelta apresurada a la presencialidad, antes de saber si en el otoño que llega vendrá una segunda ola de la pandemia que se pagará en vidas. Cunden las denuncias de incumplimiento de protocolos básicos y en reuniones de docentes los propios directores dicen que sus establecimientos no brindan seguridad sanitaria a la vez que presionan a los docentes a que se sometan al riesgo de contagiarse. Un director dice: "es la triste realidad pero esto va a seguir así hasta que explote". Que explote significa pagar el precio de vidas humanas, pero ni aún en ese caso extremo es seguro que la política de Larreta pague un costo político por la propagación de la enfermedad. Gran parte de los docentes se someten a esta presión por miedo a perder sus designaciones mientras los gremios docentes rezongan sin convicción y dejan que la patoteada de Acuña y Larreta avance. 

En la provincia de Buenos Aires ya se están vacunando los mayores de 70 con un sistema de turnos que viene preparándose desde hace meses y la proximidad geográfica y los vínculos sociales con personas que viven cruzando la General Paz hace más ofensivo el maltrato a los porteños más vulnerables.

Esto ya era visible en mayo del año pasado, cuando la supuesta coordinación de los equipos sanitarios de Nación, Ciudad y Provincia los hacía aparecer juntos en la foto. Un amigo me decía algo que publicamos por ese entonces en "Larreta, el aliado mortífero"“Larreta te hace una senda peatonal en Corrientes y los porteños piensan que de esa forma está gestionando la pandemia. Sería un error fatal que el gobierno nacional no atienda este problema y lo deje en manos de CABA. Ya nos pasó con el subte, con la policía y con todos los problemas graves de la ciudad, de los que el gobierno nacional en su momento no se hizo cargo". 

Y yo concluía: "Alberto debe asumir los problemas de CABA como propios, porque, si llega a colapsar el servicio sanitario metropolitano, la catástrofe le va a explotar en sus manos. Si CABA explota como Nueva York, no se va a salvar la República Argentina. Va a ser la masacre de todos. Los márgenes políticos son estrechos: si Alberto no acierta en la emergencia sanitaria, el bolsonarismo argentino espera agazapado". Todavía andamos en la misma.

Dos o tres cosas que alarman: 

- El gobierno nacional y los gremios docentes hacen la vista gorda ante este trato discriminatorio. El PAMI reacciona tardía y débilmente al ninguneo, mientras los días pasan y el otoño se acerca. Nadie con poder o volumen mediático informa de la hostilidad manifiesta de Larreta hacia los viejos pobres y los docentes. Entre el personal sanitario se posterga la vacunación de los auxiliares médicos y se privilegia a los jerárquicos. Muchos trabajadores sanitarios con turno programado llegaron en estos días para aplicarse las vacunas en los centros en que fueron citados y se encuentran con que "no hay dosis". Un comunicado de los trabajadores del Centro de salud mental Nº 1 Hugo Rosario denuncia que “con turno programado para la aplicación de la vacuna contra el Covid-19, nos presentamos en el Hospital Pirovano hoy 24 de febrero de 2021. Nos informan que no hay dosis”. Situaciones similares se produjeron en los últimos días en varios hospitales porteños. La Asamblea Permanente por los Derechos de la Salud denuncia, sin lograr despertar ninguna alarma mediática ni del gobierno nacional: “Ya hemos perdido una gran parte irremplazable de profesionales y con ellos hemos visto reducida la capacidad de material humano capacitado para ayudar y contribuir a la asistencia y atención de l@s infectad@s; héroes y heroínas anónim@s que han dejado su vida en esta batalla y much@s otr@s que han quedado con secuelas físicas y psíquicas”. El ministro Fernán Quirós es el ejecutor de estas políticas discriminatorias pero goza de un buen trato mediático, incluso de canales supuestamente críticos del macrismo. A Larreta y Quirós no los tocan. Los dejan hacer y crecer políticamente con sus imágenes de "gestores eficientes" instaladas.

- Larreta no paga costo político porque está protegido por casi todos los medios, consentido por el gobierno nacional pero también porque la mayoría porteña parece aprobar este sesgo clasista, meritocrático y sádico. No hay otra forma explicar que, con más de una década de gestión larretista, siga gozando de su impunidad política sino es postulando que la mayoría de la población acepta o aprueba el maltrato a pobres, viejos, docentes, indigentes, personal sanitario. Larreta habla poco y con su astucia comunicacional se diferencia del fascismo estridente del macrismo que cuelga bolsas de cadáveres en sus movilizaciones, pero su línea política es en los hechos la misma y persiste por 14 años sin desvíos. 

Vivo en la ciudad del fascismo del buen vecino, que tolera o desea la crueldad hacia los débiles. La persistencia de las políticas de Larreta contrasta con la incoherencia o inacción política del PJ porteño, del cual Alberto Fernández es un emergente. No deja de asombrarme la impavidez con que el gobierno nacional deja hacer a Larreta, cuando fue elegido para gobernar a la República Argentina, de la cual la ciudad de Buenos Aires forma parte. Los sectores sociales a los que las políticas larretistas hostigan padecen de un síndrome de Estocolmo que los lleva a votar a este fundador de baldosas una y otra vez. Pero ¿cómo es posible que el kirchnerismo, a lo largo de ya casi 20 años, no haya sabido articular una política para disputarle poder al larretismo? Parece una impotencia política que por momentos roza la complicidad. 

- El triste destino de la Reina del Plata: una ciudad que dio hijos ilustres en la cultura y el arte, la ciudad que vivió el 17 de octubre de 1945 (tal vez asustada por la negrada que venía del cordón suburbano), la que asistió impávida a los bombardeos del 55 contra la población civil cuyo olvido persiste, esta puta ciudad que mata a pobres corazones. Esta experiencia ciudadana me acerca a comprender los modos de crueldad clasista que vemos afianzarse en los países europeos. La barbarie no siempre tiene la forma payasesca del trumpismo o el goce psicopático evidente de macri. A veces tiene la cara de una buena vecina de Caballito que quiere que maten a los negros y dejen morir a los pobres. El mal que padezco en mi vida cívica se llama Larreta desde hace por lo menos 15 años, lo que para una vida humana es un montón de tiempo. Me avergüenza forma parte de la población de una ciudad tan malvada y estúpida.

lunes, 22 de febrero de 2021

La clase media, nosotros

¿Los siempre víctimas?

Los argentinos estamos desde hace varios años en medio de una lucha muy dura entre dos proyectos de país antitéticos. En uno hay lugar para todos y en el otro solo hay lugar para la mitad. Lo peculiar de Argentina es que tiene una inmensa clase media cuya línea de corte hacia arriba y hacia abajo es difusa. Son en realidad varias clases medias cuyas vacilaciones inclinan la balanza para uno u otro lado. Lo propio de las clases medias es su falta de estrategia histórica. Por eso votaron a Perón en el 73, apoyaron a Videla en el 76, se entusiasmaron con Alfonsín en el 83, se desentendieron de él en el 88, disfrutaron de la farsa menemista de los 90, se volvieron serios en el 99 y pidieron que se vayan todos en 2001. 

Estos sectores son los que más hablan y marcan climas sociales y tendencias culturales, aunque no necesariamente son los que más trabajan y tampoco son los más beneficiados por las políticas que muchas veces abrazan (muchas veces son perjudicados por las políticas que abrazan). El ahorrista que en 2001 salió durante dos semanas a cantar "piquete y cacerola, la lucha es una sola" y al poco tiempo pedía cagar a tiros a los piquetes porque obstruían el tránsito votó a macri con una retórica de respeto a las instituciones y transparencia ética (!!!!!!!!!). 

Ahora las clases medias tienen las redes, facebook, twitter y wassap para seguir opinando y quejándose indignados. Lo que siguen sin tener es una estrategia histórica. 

Fotograma de Fragmentos desde el exilio (Martín Weber)

Yo formo parte de ese universo y eso por momentos me intoxica. Creo que el cacerolismo no coincide exactamente con el macrismo: hay un cacerolismo en autopercibidos peronistas dePerón y kirchneristas de Néstor. Eso hace la lucha más complicada, porque no sabés bien quién es realmente tu compañero, quién sobreactúa una indignación que no está a la altura de su vida real, quién descarga sus frustraciones contra un Otro, etc.

Esta particularidad hace que desde varias décadas estemos tambaleándonos en un empate histórico que ni nos termina de hundir ni nos pone nunca a salvo del aniquilamiento.

domingo, 21 de febrero de 2021

Un penoso espectáculo civil

Cacerolas por doquier
 

Sospecho que mi comentario probablemente se circunscriba al círculo de intensos quejosos con los que me topo en esa red social tóxica que es facebook y al círculo de los antiK, igual de intensos, con los que choco en twitter donde la burbuja no es tan cerrada.

Pero desde hace dos días estoy agotado de leer quejas, lamentos y tribulaciones de los indignados de las redes.

Entre los autopercibidos republicanos no cesan de pedir cárcel para Ginés González García al mismo tiempo que anhelan destruir la política sanitaria del actual gobierno.

Entre los autopercibidos compañeros veo una inclinación a levantar la figura de Gines como un héroe que ha sido víctima de una trampa pérfida.

También encontré autopercibidos peronistas que no vacilan en levantar dos posiciones contradictorias: que Ginés hizo todo bien y es víctima de una opereta y que Verbitsky es un ser intachable al que le debemos todo.

Entonces detecto un cuarto o quinto problema, que no es que Ginés cometió una chantada  imperdonable que le hace un enorme daño a nuestro proyecto colectivo. Algunos están empezando a ubicar a Gines en el panteón de los compañeros que hicieron todo perfecto y sostienen que se lo castiga por su lealtad al peronismo y no por la cagada que se mandó en contra nuestra. Por motivos simétricamene equivalentes los caceroleros no se conforman con el despido de Ginés y me hacen llegar a traves de wassap el pedido de su empalamiento en la Plaza Publica.

Desde los autopercibidos peronistas, Ginés hizo una gestión impecable, lo que incluye su decisión de vacunar a su grupo de amigos en un ministerio -que no es su casa, sino el ámbito que le había prestado el pueblo por unos meses. Vacunas que no son suyas, sino que son un bien escaso en el mundo, adquirido con los fondos públicos. Esta transgresión sería una picardía perdonable entre compañeros. Compañeros que esta semana salieron a rescatar picardías análogas del anecdotario de Menem. Debe tratarse de gente que se formó políticamente durante los 90.

Para los autodenominados peronistas de Perón, Verbisky encarna la satánica tentación que hizo tambalear la floja voluntad del Ministro de Salud; sin embargo Verbitsky es imperdonable porque le pidió a su amigo que lo vacune, aunque su amigo sigue siendo nuestro gran compañero porque aceptó vacunarlo.

Están los autopercibidos peronistas que creen que, si Verbisky callaba, la cosa no iba a ser tan grave. El agravio no habría sido haber sacado provecho de su amistad con el Ministro sino decir que se vacunó. 

En esa linea están los autopercibidos peronistas que, por la cagada que se mandó Ginés, claman para que Alberto pida la renuncia de todo su gabinete; otros más audaces piensan que debe renunciar el mismo Alberto. Todo pensado desde el peronismo.

Llegué a leer que algunos autopercibidos P empiezan a pedir que se vayan todos, con una intensidad que no difiere de los que van a cacerolear convocados por Clarín. ¿Por qué no se juntan los peronistas de Perón con los caceroleros de Clarín, si desean lo mismo?

Repasando, veo que el problema no es uno, sino por lo menos cuatro: 

- Verbitsky quiso aprovecharse de su posición notoria para vacunarse antes.

- Ginés es un viejo estúpido que no parece registrar que el mundo vive la peor pandemia de toda nuestra generación y se maneja como si estuviera a cargo de una Unidad Básica de los años 60, ignorando que el pueblo necesita desesperadamente que los funcionarios como él sean muy cuidadosos con la vida popular amenazada.

- La derecha, el poder permanente, nunca cesará de sembrar minas explosivas para hacer tambalear a un gobierno que no les resulta suficientemente dócil y de paso cubrir los estropicios que por estos mismos días está cometiendo Rodríguez Larreta, probablemente el mayor beneficiado de las gauchadas de Ginés

. Lo que me produce mayor desaliento es que la minoría intensa presuntamente compañera baila el mismo vals que toca Clarín y se parece en su incapacidad para pensar el marco político a los caceroleros gorilas. 

Yo no estoy en el medio, estoy todo de un solo lado. Pero me abruma que esa gran marea de simpatizantes y comentadores autopercibidos P constituya la simétrica idiotez de los caceroleros y les resulte imposible pensar políticamamente, con el mismo grado de frivolidad que la que muestran los caceroleros.

Me preguntó cómo vamos a defender las banderas de nuestro movimiento popular si estamos rodeados de cacerolos P, indistinguibles de los cacerolos AntiP, con la única diferencia de poner un nombre en lugar de otro.

Mientras los autopercibidos compañeros se aferran a la agenda instalada por Clarín, será que volveremos a fracasar, porque como caceroleros ellos son mejores. ¿Será que no nos merecemos triunfar y que Magneto entiende más que nosotros qué cosa es la política?

¿Qué será?

jueves, 18 de febrero de 2021

Juventud en marcha atrás

 Ruido de miércoles - 60° emisión - 17/02/2021


 

Algunos habitués de La otra ya sabrán que desde Montevideo se hace todos los miércoles a las 21 un programa llamado Ruido de Miércoles, que sale al aire por su canal de youtube conducido por Andrés Mastrángelo y cada semana desarrolla un tema distinto. Yo ya fui invitado dos veces, la última anoche. Dos cosas me gustan de este programa: el tono distendido con el que lo lleva adelante Andrés y la falta de un límite horario. Es decir, empieza a las 21 pero nadie sabe si va a durar 2 horas, 4 horas o 6 horas. Ese desentendimiento por el mandato tan opresivo de la brevedad no se lleva bien con la libertad para encarar una conversación con todo el tiempo que haga falta. Por lo cual, esto me gusta mucho, la conversación es la que manda y no los husos horarios. No  se trata de un podcast de 20 minutos, ni de un IG de 60, ni de un episodio de Netflix de 50, sino de una conversación que puede extenderse hasta que las velas no ardan (¿o ardan? ¿cómo era el dicho?). Esa libertad temporal es algo que va contracorriente, hoy que la gente vive apurada y nada puede durar más de una hora. El fluir de la conversación acá se impone. Otra cosa interesante es que Ruido de Miércoles transforma un obstáculo en una singularidad: como por youtube no se pueden pasar canciones por el imperio del copyright que borraría cada programa en el que suene una canción, no se pasa ninguna canción. Es un programa donde se habla de música o eventualmente hay unos músicos que tocan en vivo, pero, a diferencia del formato radio, no se interrumpe el flujo de la conversación para "pasar" unos temas. Los que quieren escuchar música tienen muchos recursos en youtube y otras plataformas, pero en Ruido de Miércoles podemos pasarnos dos horas y media hablando de música sin pasar música. Así se elude una tiranía de la radio: acá se conversa. Si tu atención es fluctuante y no te bancás a dos tipos conversando sobre algo que los apasiona (es de música, pero podría pensarse lo mismo con un programa de cine, y hablaríamos un montón de tiempo de películas sin pasar fragmentos de ninguna), entonces Ruido de Miércoles no es lo tuyo, porque acá conversamos y el diálogo no es un puente entre dos temas musicales. Al final, cuando el tema lo consideramos agotado, a las 2 hs. 33 minutos, después sigue la música en vivo y viene John César Noreña, el músico colombiano de la banda Tránsito Libre, que ya lleva 32 años haciendo rock y hace su actuación acústica de casi 50 minutos. 

Entonces denle play solo los que quieran seguir una conversación llena de vericuetos que empieza con los nacidos al final del la segunda guerra mundial, sigue por el surgimiento de los íconos jóvenes James Dean, Marlon Brando y Elvis, sigue con los Beatles, Dylan, el club de los 27, el punk, los viejos patéticos, Neil Young, la pelea con Lennon, Kurt Cobain, su unplugged lleno de coronas mortuorias, el show de Neil y Oasis en 2001 en el Campo de Polo en Buenos Aires y llega hasta los afortunadamente insolentes Trueno y WOS, quienes en 2020 desafían: "Te guste o no te guste somo' el nuevo rock and roll". Lo que perseguimos en esta charla extensa y vericuética es la relación endogámica o adoptada entre el género rock y la edad de la juventud. Para complementar esa charla, dejo algunos clips a los que se hace referencia, directa o indirecta, a lo largo de la charla.

Y si no te gusta, te podés matar.

Esta sería la songlist de un programa sin songs.

 

miércoles, 17 de febrero de 2021

La herrumbre no para: ¿el rock no morirá jamás?

¿Es mejor estallar que desvanecerse?


Hey hey, my my

El rock and roll no morirá jamás

Hay más en el cuadro de lo que puedes ver

Hey hey, my my

Fuera del azul y dentro de lo negro

Pagaste por esto, pero te dan aquello

Y una vez que te fuiste, no podrás regresar

Fuera del azul y dentro de lo negro

El rey se ha muerto pero no se ha olvidado

¿esta es la historia del Johnny Rotten?

Es mejor arder que desvanecerse

El rey se ha muerto pero no se ha olvidado

Hey hey, my my

El rock and roll no morirá jamás

Hay más en el cuadro de lo que puedes ver

Hey hey, my my

El rock and roll no morirá jamás

Hey hey, my my

El rock and roll no morirá jamás.

Rust never sleeps se llama el álbum de 1979 en el que Neil Young dio a conocer dos versiones de esta canción, una acústica y la otra eléctrica -acompañado por Crazy Horse- que es el ojo de una aguja por el que se puede enhebrar prácticamente toda la historia del rock. Me trataré de explicar. Neil tenía en ese entonces 34 años y estaba terminando, quizá sin que él lo supiera, las décadas de oro del rock. Los 80 vendrían todo mal, no para Neil, sino para la historia de la humanidad, por el ataque del neoliberlaismo, por el espíritu que el rock pretendía encarnar, la música de los jóvenes en disidencia con la picadora de carne. Los 80 iban a hacer carne picada con el rock, para transformarlo en el soundtrack del sistema. No sé si Neil lo supiera,  quizás sí, si prestamos atención a algunos de sus indicios.

El título del disco, por ejemplo, extraordinadio y funesto: la herrumbre no descansa, como decir: todo está oxidándose. Las dos versiones -"My my hey hey y "Hey hey my my"- son el corazón del disco. Hay otras canciones anteriores a esta, autocelebratorias del rock and roll, por lo que la frase "El rock and roll no morirá jamás" adquiere otra inflexión, más interrogativa y oscura que triunfal. Grabada en 1978, la canción hace referencia a la muerte de Elvis, ía ocurrida un año antes: "el Rey ha muerto pero no será olvidado". Todos saben que Elvis muere biológicamente cuando ya se había hundido en la decadencia prematura, hinchado de píldoras y alcohol, monito de los shows grasientos de Las Vegas, resentido porque Su Majestad había caducado prematuramente. La aparición de los Beatles dieron un vuelco alucinante a la historia de la música del planeta, a partir del que todo lo anterior empezó a sonar a prehistoria. Elvis nunca se repuso de ese desplazamiento, no tuvo la capacidad de reinventarse como artista maduro, no un reventado, aunque talento y voz no le faltaban. Pero el sistema lo programó para ser un ícono juvenil y esa pretensión no logró sostenerse ante el sacudón beatle. Presley se había prestado a la maquinaria bélica del imperio, hizo propaganda reclutándose para la guerra de Corea mientras los Beatles se manifestaron en contra del belicismo que el sistema les pedía, especialmente Lennon: en el 69 grabó "Give peace a chance" y devolvió a la monarquía británica su medalla de Miembro del Imperio, en repudio por la participación de Gran Bretaña en Viet Nam. Elvis quedó muy vetusto por ser el joven yanqui en Corea. Ese fue el fin de su juventud: un colaboracionista del imperialismo: a fines de los 70 eso en el rock ya no era aceptable.

Diez años después, el rey ha muerto y Neil escribe esta canción y en esa misma estrofa incluye al cantante de los Pistols "¿esta es la historia de Johnny Rotten?". ¿Acaso la arrogancia juvenil del punk que había estallado por esos mismos años podía terminar corriendo la suerte de Elvis? La canción no lo responde pero, para que se fije, Neil lo pregunta dos veces. Otra frase de la canción despierta una discusión brava: «it's better to burn out than to fade away», mejor estallar que desvanecerse, preferible arder antes que irse apagando, el ícono juvenil, no solo Elvis, sino cualquiera en su lugar, incluso el propio Neil.

Lennon tomó la frase literalmente y se enojó: «Lo odio. Es mejor morir como un viejo soldado que quemarse. Si estaba hablando sobre quemarse como Sid Vicious, olvídalo. No me gusta el culto a los muertos como Sid Vicious o James Dean o John Wayne. Es lo mismo. Hacer de Sid Vicious un héroe, o de Jim Morrison, eso es basura para mí. Yo adoro a las personas que sobreviven: Gloria Swanson, Greta Garbo. Dicen que John Wayne le ganó al cáncer, que lo fustigó como a un hombre. Ya sabes, lamento que haya muerto y esas cosas, lo siento por su familia, pero no le ganó al cáncer. El cáncer le ganó a él. No quiero que mi hijo adore a John Wayne o a Johnny Rotten o a Sid Vicious. ¿Qué te enseñan? Nada. La muerte. ¿Por qué murió Sid Vicious? ¿Podríamos rockear por eso? Digo, es pura basura. Si Neil Young admira tanto ese sentimiento, ¿por qué no lo hace? Porque él se desvaneció y volvió muchas veces, como todos nosotros. No, gracias. Me quedo con la vida y la salud». [Playboy, 1980]

Poco después Young le respondió: "El espíritu del rock'n'roll no es sobrevivir. Por supuesto, los que tocan rock and roll tienen que sobrevivir. Pero la esencia del espíritu del rock and roll para mí es que es mejor brillar en una llama antes que apagarse indefinidamente. Si lo mirás de forma madura, vas a pensar: "bueno, sí ... deberías irte apagando y seguir adelante". El rock and roll no llega a ver tan lejos, es ahora mismo. ¿Qué está pasando ahora? ¿Es brillante? ¿O está oscuro porque espera la mañana? Eso es lo que la gente quiere saber. Y esa es la razón por la que lo digo".
Cómo terciar en un debate que instalan dos de los tipos más importantes de la historia del rock.  A Lennon lo mata un fan poco después de que lo dijera y Neil vive y rockea espléndidamente a sus 75. El que tercia es Kurt Cobain. Estallando. En su carta de suicidio a los 27 (1994), reescribe no metafóricamente:  «better to burn out than to fade away». La turbulencia vuelve a empezar. La frase que Neil arrojó se la devuelve Cobain de manera real. Se dice que Young escribe la canción "Sleep with angels" refiriéndose a esa. En una entrevista dice:

- "Sleeps With Angels" tiene muchas perspectivas, diferentes situaciones. Muchas escenas tristes, nunca hablé de por qué hice ese álbum. No quiero empezar ahora. No quiero hablar de eso. Es mi decisión. Tomé la decisión de no hablar y me aferro a ella. 

- Entonces no hablemos de la muerte de Cobain. Pero ¿y su vida? ¿Su música te inspiró?

- Sí, realmente me inspiró. Fue tan genial. Maravilloso. Uno de los mejores, pero todavía más que eso. Kurt fue uno de los mejores de todos los tiempos para mí. (...) En los años 50 y 60, el rock and roll era grande pero solo grande para la gente que se ocupaba de él. Ahora es importante para las personas a las que no les importa. Entonces no pueden empezar a entenderlo. Simplemente hacen juicios mal informados sobre los artistas sin comprender. En los años 60 existía un vínculo entre los artistas y el público. Es más difícil de ver ahora porque gran parte de estos días se reduce simplemente a la proyección de imágenes. Las bandas pesimistas de hoy tienen una visión y una actitud que unifica a su generación, al igual que los grupos de paz y amor ayudaron a unificar a la generación de los 60.

Neil habla en los 90, hace treinta años. En esa decada el tema se hace hit en la versión de una bandabritpop, sin la densidad que la canción planteaba. En Argentina una tarde de 2001 tanto Oasis como Neil Young hacen sus versiones en un festiva, muy diferentes por cierto. Yo estuve ahí y vi la performance de Neil  y Crazy Horse, cerca mío los observaba con mucha concentración Gustavo Cerati. La Renga después hizo un cover traducido de la canción. Dice "Es mejor consumirse que dormir oxidado", lo que no llega a trasmitir el sentido original. El tema se vuelve un standard.

Más allá de las posiciones propiamente artísticas, la juventud y la perennidad

Creo que el asunto de fondo no fue resuelto. Hoy a las 21 lo hablamos con Andrés Mastrángelo en Ruido de miércoles, en el canal de youtube https://www.youtube.com/channel/UC34uRXYdqbXYq84zp8PwFNQ?



domingo, 14 de febrero de 2021

Chau menem: nunca podremos olvidarte

El infierno no va a estar encantador esta noche


Algunos compañeros bienintencionados están haciendo un oportuno maquillaje de la figura histórica de menem justo el día de su deceso. Lo hacen desde una enunciación peronista, lo que muestra que decirse peronista no nos pone a salvo de nada. Los argumentos van desde que el proceso de remate de los bienes públicos a precio vil era una tendencia de la época y que cualquier otro la habría hecho, como si las responsabilidades políticas fueran adjudicables a cambios meteorológicos. También aducen que algunos que formaron parte del kirchnerismo y del actual gobierno en su momento lo apoyaron, olvidando que hubo otros que en su momento NO lo apoyamos y que Néstor y Cristina manifestaron durante la década menemista una creciente distancia y que durante sus propios gobiernos hicieron la autocrítica en la práctica por la cual sigue teniendo algún sentido reivindicar aspectos de la historia peronista, que no son precisamente los que menem puso en práctica. Sin kirchnerismo, el peronismo sería hoy el ala conservadora del macrismo, basta con verlo a pichetto.

Otros argumentos exoneradores hacen alusión a que de la rúa o macri fueron peores, como si ser mejor que esos dos fuera un mérito. La diferencia es que esos dos fueron fieles exponentes de su clase y menem fue un traidor, palabra que no pierde densidad ni en el día del paso a la inexistencia.

"Hace falta una reflexión profunda sobre lo que fue el menemismo -dice alguien con las mejores intenciones-. ¿Era evitable lo de las privatizaciones y el neoliberalismo? En realidad el que dio inicio a todo eso fue Alfonsín luego de su discurso de Parque Norte cuando mencionó lo de la "modernización" y luego avanzó con el Plan Austral" y blablabla... ya podemos imaginar como sigue la revisión crítica.

La reflexión profunda sobre lo que fue el menemismo la hicimos los que estábamos en contra en los 90 después de haberlo votado: ganó con la consigna de la Revolución Productiva y vendió las empresas de servicios públicos a precio vil, destruyó el empleo y sentó las bases del desastre que condujo a la explosión de la alianza 2001. No se puede culpar exclusivamente a de la rúa por ese abismo al que se arrojó a la Argentina que dejó a la mitad de la población en la línea de pobreza, una pobreza estructural que ningún gobierno posterior pudo perforar. Sentó las bases de la marginación y lumpenización de la clase obrera, multiplicó la cantidad de indigentes y vendió empresas estratégicas sin ponerles condiciones a los compradores. Esas decisiones las estamos pagando todavía, con los abusos de las privatizadas de servicios públicos que ahora con posición dominante comprometen y reducen el espacio de cualquier gobierno popular y democrático (ni hablemos del macrismo). 

En el plano de los DDHH, sus decisiones en favor de la impunidad significaron un retroceso de una década para lograr impartir la justicia que todavía no terminamos de reparar. Sus abrazos con alsogaray y el almirante rojas son una traición imperdonable a las generaciones de militantes que dieron su vida por el peronismo. Su "ramal que para, ramal que cierra" destruyó el ferrocarril y condenó a muchos pueblos provinciales a la muerte económica. Las tasas de desocupación nunca pudieron lograr volver a las de la década del 70 después de los 10 años menemistas. Lo único bueno que hizo fue reprimir a Seineldín y terminar con las insurrecciones militares y con el servicio militar. Todo lo demás fue una catástrofe que todavía estamos padeciendo, porque completó el plan económico de la dictadura avalado por el voto popular y la complicidad del radicalismo. Si fuera por él hoy el peronismo estaría extinguido. El menemismo residual forma parte actual del macrismo (y alguno está agazapado en el Frente de Todos haciendo fuerza para que nos rindamos incondicionalmente a las exigencias de los garcas). Menos mal que apareció Néstor para que el peronismo llegara vivo al siglo xxi. Las reivindicaciones póstumas el día de su muerte no ayudan a pensar que Argentina de hoy es el resultado combinado de la dictadura y el menemismo.

Algunos hechos:

Los atentados impunes contra la Embajada de Israel y la AMIA, encubiertos activamente por menem desde el momento inmediato en que se produjeron, desembocan en el caso nisman y el procesamiento a Cristina bajo la acusación de ser cómplice del terrorismo internacional.


La explosión de Río Tercero con 7 muertos y 300 heridos, para encubrir el contrabando de armas a Ecuador.


Más aportes al balance desapasionado del menemismo.


El infierno no va a estar encantador esta noche.

viernes, 12 de febrero de 2021

Te guste o no te guste somo el nuevo rock and roll (Sangría)


 Bueno, en frasco chico viene el veneno

Te lo traen el Wosito y Trueno

Y ahora quieren tirar, no nos pueden parar

No me caigo, no tengo jefe ni horario

No acepto ofertas de ningún mercenario

Yo me forjé en la jornada de barrio

Llegaban los guachos, ropa sucia, olor a escabio

Soy de barrio, yo soy mi jefe, mi horario

Siempre ando con mis ñeri, con mis warrior

Vos tenés calle, yo tengo escenario

Llegamos con los guachos, ropa sucia, olor a escabio

Esos que nunca nos tendieron una mano

Nos tiran sobras y piden que agradezcamos, vamos

¿Por qué se hacen los honestos 

si la torta que tienen la hacen a costa del resto?

Te exigen paz, mientras vienen a pisarte 

y la gorra corrupta nunca duda en dispararte

Hay autores de la calle que llegan a todas partes

convertimos la esquina en una galería de arte.

Dímelo, dímelo Wos, 

por el lado que lo mires vos, somos los primeros dos

Somos la cara del pueblo haciendo que corra la voz

Eh, y mejor avísenle a Inglaterra que vamos con micrófono por la segunda guerra

Llegamos con los wachos con la ropa hecha mierda

Pero cuando escribimos los políticos tiemblan

Si Diego pone el centro, Batistuta mete el gol

Te guste o no te guste somo el nuevo rock and roll.

Como una continuación de la nota "Hay que salir de la burbuja sensible: la música popular argentina no es el tango ni el rock, es la cumbia"

Dice Nahuel Salguero: "¿Tiene futuro eso que llamamos rock (punk, hardcore, metal, grunge, progresivo, etc) en este siglo XXI? Tanto en actitud frente a la vida como en estética, ¿tiene algo nuevo que aportar al mundo? ¿Es realmente bueno que vivamos en un mundo tan líquido donde las identidades se diluyen en una confluencia amorfa? El trap y el hip hop en su versión comercial ¿se comerán todo? ¿Qué onda la generación de los treinticuarenta (mi generación) en su vinculo con los adolescentes? ¿Será que construimos nuestro arte pensando solo en nosotros (creyéndonos Prometeos que traían luz al nuevo siglo), en nuestra propia generación y nos desvinculamos de lo que vendría después y ahora no tenemos nada que brindar? ¿o solo nos queda hacer trap porque garpa o tocar para los mismos amigos de toda la vida, decadentes y cada vez mas conformistas y obsoletos como nosotros? ¿Qué onda en las demás expresiones artísticas? ¿Pasará algo parecido? ¿Tengo que rodearme de adolescentes a mis 33 años para crear algo que no sea solo del gusto de minorías cultas que me validen desde sus pedestales?

Yo: "La juventud como sujeto con sensibilidad propia es un invento de la posguerra, lo que se llamó el baby boom, unas pocas décadas de aparente prosperidad anteriores a la restauración neoconservadora de los 80. No es casual que todos los héroes del arte juvenil, como los Beatles, Dylan, Hendrix, los Stones en el rock, Spinetta, Manal, Nebbia, Moris, o los nuevos cines, Godard, Truffaut, Fassbinder, Herzog, Glauber Rocha, Favio, casi todos ellos nacen alrededor del 45, todos eran jóvenes en los 60 o 70. Es un momento único de explosión de creatividad: si rompiste el cascarón por ese entonces podrías llegar a creer que esa ebullición es algo perpetuo o el estado natural de la historia humana. Supongo que si hubieras nacido en Atenas en el siglo V antes de Cristo podrías pensar que la humanidad va a a tener un Sócrates cada treinta años y si vivís hasta viejo te vas a dar cuenta que no hubo más que un Sócrates. Los Beatles a partir de Rubber Soul o Godard con Vivre sa vie, o Spinetta con "A estos hombres tristes" eran rupturas drásticas con lo que se hacía 5 años antes, lo que se había vuelto rápidamente obsoleto y pasaba a formar parte de una prehistoria. Los Beatles sacaban uno o dos discos por año. Fassbinder filmaba entre 3 y 5 películas. La publicidad empezó a dirigirse a "los jóvenes" para venderles jeans, bebidas y también música. Mayo Francés en el 68 y en Argentina la militancia se vuelve por primera vez un fenómeno joven y masivo. Paul preguntaba "Will you still need me, will you still feed me when I'm sixty-four?". Hoy tiene 78 y sigue concitando la atención del mundo. Pero a fines de los 60 tener 20 años era un atributo, mejor que tener 30. Tener 40 ya era una vergüenza. El lema de esos años: "Vivir rápido, morir joven y dejar un cadáver hermoso". La muerte de Janis o de Hendrix no se vivieron tanto como acontecimientos luctuosos -como sí pasó en los 90 con Cobain o en el siglo xxi con Amy Winehouse, sino como el toque fúnebre que otorga intensidad a un movimiento artístico, un modelo de existencia. 

Unos pocos años más  tarde, Neil Young canta, pasados sus 30, "Its better blow out than fade away" y habla de la muerte reciente de un Elvis prematuramente viejo y de la irrupción del punk en la misma estrofa. Lennon protesta: "Si Neil Young piensa eso de verdad, que se mate, yo quiero morir peleando como un viejo soldado". Los punks  del 76 en adelante despreciaban a los rockeros de 30 como viejos patéticos. A mediados de los 70, poco antes de ser asesinado, Pasolini había advertido a los jóvenes pelilargos como cultores de una falsa desbediencia que -se la vio venir- era la nueva obediencia promovida por el tardocapitalismo. 

Ya a principios de los 90 un cuarentón genial como Tom Waits cantaba "I don't wanna grow up". Y lLos Ramones hicieron un cover del tema en su ocaso: tipos grandes que no pueden dejar de ser adolescentes. El tema de la juventud empieza a ser para el rock un trauma desfasado. Se había automatizado ir contra la generación anterior. "Mi generación hoy se caga en tu opinión" a comienzos de los 90 en la voz de Dárgelos ya no dice lo mismo que cuando los Who cantaban "Why don't you all f-fade away7 talkin' 'bout my generation". Nadie se baña dos veces en el mismo río y Duchamp no mea dos veces en el mismo mingitorio.  Una cosa eran los jóvenes que escuchaban Pescado Rabioso enfrentados a los padres que escuchaban a los Chalchaleros o Julio Sosa y otra es declarar caducos a los Beatles: después de ellos, por más esfuerzos de ingenio que se hicieran no se movió el paradigma. Lennon se había dado cuenta rápido. "Dream is over" dijo en el 70, él tenía solo 25. El equívoco de la juventud eterna quedó a cargo de los Stones, cada vez más arrugados. Sus últimas canciones recordables son de fines de los 70. El elogio que empezaron a buscar ya no era hacer todo el tiempo algo nuevo sino seguir haciendo siempre lo mismo. Se empezaron a celebrar las corridas de Jagger por el escenario con 40, 50, 60, 70, años. 

Todo esto ya se vuelve insostenible con la reacción neoconservadora de los 80, con Reagan, Thatcher. La banda de sonido es el pop de Madonna y Michael Jackson, una juventud abiertamente conformista y consumista, algo que ya no se movió de ahí. Madonna y Jackson declinan on stage y son remplazados por otros que duran menos que ellos. En los 90, el grunge de Nirvana y esa especie de rock prog electrónico de Radiohead eran versiones aggiornadas de lo ya explorado: sus referencias son Neil Young, el punk, los mismos Beatles. Puesto que romper se vuelve imposible, se procura recuperar aquella intensidad o un destello de eso al menos. El suicidio de Cobain es la última impugnación al statu quo, a un precio impagable, definitivamente desplazado por el joven que pide ser parte del jet set. Nirvana, hace ya... ¡30 años! es el último gesto del inconformismo, potente y suicida. 

La juventud deja de tener sentido contracultural y se vuelve primero un modelo publicitario y finalmente entrepreneur. Hoy los influencers de la alt right son jóvenes, políticamente "incorrectos" y los rockeros son viejos. La versión monstruosa del tardocapitalismo altera el signo de la singularidad cultural de los 60 y la sustituye por un gesto macabro. Hoy ya los jóvenes no cantan la posta. No hay razón para esperarlo. Esto para los que aún quieren encarnar los valores del viejo rock es traumático. Imposible autopercibirse como "música joven".

Otras cosas pasaron: en USA la cultura negra callejera surge en los 70 ajena al rock, no como invento de las productoras. Son verdaderos artistas de la calle, tan pobres que no podían tener sus instrumentos y se ponían a rapear en la esquina. La cultura hip hop creció en masividad y creatividad pero su origen callejero no evitaría que la industria se la engullera. 

En Argentina algo equivalente a ese plebeyismo es la cumbia que se afinca como música del conurbano y de los barrios pobres a partir del 55, inevitable pensarla como relevo cultural del peronismo. Llega al puerto antes que el rock y por lo visto echa raíces sin recibir su bautismo académico. No necesita de sobrevida asistida para seguir sonando en las barriadas. Pero en el siglo xxi también llega, como eco del rap, el freestyle, la lengua poética de los muy jóvenes. Con una jerga propia y una actitud para la que los ademanes del rock ya no significan mucho. ¿Son mejores o peores que los jóvenes de ayer? Esa pregunta es tonta. Un jazzero no se hace problemas por tener 50 o porque no convocan a los de 20. El rock tuvo un ciclo muy largo, es probable que ya no tenga nada nuevo que ofrecer. Podría dejar de pensarse como música joven porque no lo es bajo ningún parámetro. 65 años es la edad del rock. ¿Por qué no asumirse como una música de señores maduros y viejos ya? ¿Por qué esperan que lleguen los de 20, si andan en otra?

Cuando el año pasado Trueno, un rapero del barrio de la Boca se junta con Wos, un pibe de familia de artistas, tienen el tupé de cerrar una estrofa con "Te guste o no te guste somo' el nuevo rock and roll". Los viejos rockeros se sienten escandalizados, ¿cómo no?

lunes, 8 de febrero de 2021

El cielo y la tierra


Mi amigo Willy me manda esta foto desde Cabo Polonio y me dice: "Menos mal que existe el cielo, uno queda en el tamaño que corresponde. Hoy llovió todo el día y no se pudo salir y a la tarde este regalo".



Y me hizo acordar de lo que Nietzsche le hacía decir al loco en La Gaya Scienza: "¿Cómo pudimos vaciar el mar? ¿Quién nos dio la esponja para borrar el horizonte? ¿Qué hicimos para desencadenar a esta tierra de su sol? ¿Hacia dónde rueda ahora? ¿Dónde nos lleva su movimiento? ¿Lejos de todo sol? ¿No nos precipitamos en una constante caída, hacia atrás, de costado, hacia adelante, en todas las direcciones? "

Nietzsche se quería dar ánimo con la idea de inventar nuevos mundos, pero me parece que no se la creía mucho, hasta que se vino abajo él mismo.

Willy me acota: "Es increíble la vigencia de estas palabras. Parece que el fin de la verdad va con el fin del mundo incluido".

En la ciudad de Buenos Aires es difícil tomar la dimensión del cielo, parece estar hecha para que no se vea. Hace poco yo había escrito: "Volví a caminar por las calles de mi barrio en los últimos años cuando adopté a mi perro Rino. Sacarlo a pasear cada mañana por el Bulevar de Roca me hizo volver a mirar el cielo, que en mi barrio se ve mucho más abierto que en las calles del centro. En invierno las ramas negras y peladas de los árboles rasguñan el cielo. Fue muy bonito este otoño y también fue bonito el invierno. Cuando salgo a caminar por las calles del barrio, bastante vacías durante estos meses del confinamiento, siento una mezcla de tristeza honda y de pertenencia a estas calles y este cielo, el lugar en que viví antes de empezar a patear por el centro".

sábado, 6 de febrero de 2021

D35I3RT0 -PERRON3 - laotra21



El proyecto de laotra21 nació como un juego durante las noches de confinamiento: armé piezas sonoras sacando sonidos de acá y allá, sin tocar ningún instrumento, basado en mi memoria de las columnas de sonido de algunos cineastas admirados y de la música que me gusta. Empecé a imaginar sonidos para películas que no existen pero quisiera ver y oír. Una vez que junté unas cuantas, se las compartí  a algunos amigos, entre ellos varios cineastas que las encontraron inspiradoras. Perrone fue el primero que tomó estos audios con entusiasmo y con rapidez fulminante le puso imágenes a Les Envies que Je Te Désire, que ahora incluyo al final de este post. Luego se sumaron Martín Farina (acá) y César González (acá). Ahora Perrone hace su segunda creación en base a mis piezas de audio. Se llama D35I3RT0, es lo primero que Perrone termina en este 2021 y me lo envió en la madrugada de su cumpleaños. Él me hizo un regalo a mí. Espero que les guste. 


Les Envies que Je Te Désire



jueves, 4 de febrero de 2021

Una irrupción

Sobre Fragmentos desde el exilio (Pablo Weber, 2018)

por Oscar Cuervo

Fragmentos desde el exilio - Pablo Martín Weber from Periferia Cine on Vimeo.

Hay una película argentina de 2018 de 24 minutos que pasó casi desapercibida. La vi hace pocos días. Se había pasado en FICIC 2018 y la única referencia que encontré en Google es lo que escribió Roger Koza en Ojos Abiertos. Se llama Fragmentos desde el exilio. Su director, el cordobés Pablo Weber, tenía entonces 24 años. La película tuvo una Mención Especial en la Competencia de Cortometrajes de Cosquín pero eso no alcanzó para que alguien escribiera una crítica. La aparición de la segunda película de Weber en el último festival de Mar del Plata, Homenaje a la obra de Philip Henry Gosse (2020) lo puso en el radar de la crítica. Algunos críticos votaron en las encuestas del año a Homenaje... como ópera prima 2020 aunque no lo es. 

En Fragmentos desde el exilio Weber mira el tiempo con los medios que la tecnología le ofrece pero no se trata precisamente de una celebración tecnocrática sino del eco de algo guardado en archivos deficientes, un secreto enmarañado en el algoritmo. Con pereza podría decirse que es un corto de ciencia ficción. La ficción se expone como el informe intermitente de una misión alienígena. Las imágenes, rotuladas por intertextos y por una voz femenina que alude a una finalidad incierta y un destinatario lejano y quizás amado, muestran su cualidad inacabada. Espía la Córdoba de octubre, noviembre y diciembre de 2015, es decir, el ascenso de la derecha al poder, desde el epicentro de la reacción argentina, el cordobesismo, con la inquietud que un cine político convencional no lograría y que el propio cine cordobés jamás intentó. 

Me aparece ahora una excepción: el mediometraje La hora del lobo de Natalia Ferreyra (2015) ya había filmado en plena faena a las hordas del fascismo estudiantil blanco de la Docta, aunque con una finalidad de puro registro, sin la intención poiética de Weber. El director de Fragmentos... se propone mostrar el proceso de generación de imágenes que capturen el surgimiento de un presente imperfecto. ¿Cómo mostrar lo que está por suceder, la serpiente en el huevo, mientras todavía no se le asignó su correspondiente iconografía? La invención de la perspectiva alienígena tiñe de melancolía la frialdad digital. Weber filma el agobio de los caminantes urbanos, el ensimismamiento de los consumidores de una casa de comida rápida pero, a diferencia de sus coetáneos, desnaturaliza la mirada abúlica para que asome la violencia larvada, las calles patrulladas, el led que amenaza "Gana Macri". Así cancela la serie del tedio juvenil que extenuó durante 25 años el NCA. 

Fragmentos desde el exilio hurga entre el flujo desordenado de información que la voz narradora no logra organizar, mientras se escucha el eco del presidente electo que habla como un pastor electrónico a una multitud zombie del cambio de época que va a ser maravilloso. Por su edad, Weber está familiarizado con la operación de imágenes digitales. No usa su juventud como pretexto para desentenderse. No recopila las 36 maneras de montar un caballo. No imprime la leyenda porque no tiene la voluntad legendaria sobre la que el cine memorialista se recuesta. Mira el presente desde un futuro incierto, con ojos distanciados. Menos cinefilia imposible.

Otro hallazgo que permite el despliegue del punto de vista oscilante -no vacilante- es el continuo cambio de escala, que salta abruptamente de la macropolítica de la red de vigilancia a la micropolítica de los sentimientos. Entre los archivos enviados a la lejanía la informante se detiene en la descripción de un chat de un camionero con su hija, con emoticones y un archivo musical que lo remite a su infancia provinciana y analógica. 

La comunicación de la extraterrestre exiliada en la tierra cordobesa se interrumpe y solo queda flotando en el espacio un archivo sin rotular. El receptor extraterrestre le asigna una fecha incierta, 2055. Sin embargo, lo que vemos son las imágenes granulosas de un archivo fílmico, la insurrección policial del Navarrazo, febrero de 1974, con Perón todavía en el poder, quien habilitó el golpe que volteó al gobierno también peronista de Obregón Cano y Atilio López. El comienzo de otra época que iba a ser maravillosa. La forma fragmentaria que adopta la narración elide los conectores lógicos y cronológicos y potencia el peso de los agujeros informativos. El cine de Weber señala con insistencia en el sentido de lo que falta. Innova también en el uso de archivos históricos a los que los documentales políticos argentinos fatigaron en los últimos años. Semejante sacudón precipita el vértigo de la historia, desde la patrulla cordobesista que asola las calles de la provincia en la que macri sacó su mayor porcentaje nos arroja hacia el ensayo dictatorial de los 70, con Perón todavía vivo.  Es la primera vez que algo me lleva a pensar la historia argentina no desde la Cabeza de Goliath microscopiada por Martínez Estrada sino desde su otro centro: la Argentina pensada en clave cordobesa. Una película de 24 minutos, una ópera prima trae semejante rango de sugestiones.

Weber aparece cuando el cine está atravesando una mutación hacia no sabemos qué. El mundo está infectado de pantallas pero el cine ya no tiene sitio. Fragmentos desde el exilio se había estrenado en una sala en Cosquín. Homenaje a la obra de Philip Henry Gosse apareció en el monitor de las computadoras. Weber está preparando su primer largo: Ecos de Xinjiang. A esperar. 

domingo, 31 de enero de 2021

Hay que salir de la burbuja sensible

La música popular argentina hoy no es el tango ni el rock, es la cumbia


por Nahuel Salguero

En los barrios del conurbano, los que crecimos en estas calles, suena la cumbia y automáticamente es navidad, es fiesta familiar, es cumpleaños, te da sed y ganas de relajar... Incluso quienes hemos renegado de la cumbia por identificarnos con el rock, quienes la defenestramos por su contenido, hoy podemos decir que es parte de nuestra esencia. Más allá del trap, que es el sonido de moda, lo que te dice que estás en casa es una cumbia en el aire, que viene de un lugar x, de todos, de cualquier lugar. Más si es una buena cumbia clásica de los 90 (Sombras, Green, Red, Kolly Arce, Leo Mattioli, La Nueva Luna, Los Charros, Karicia, Antonio Ríos, la gran Gilda, que es un ejemplo de pasión popular) o las cumbias villeras clásicas (Damas Gratis, Pibes Chorros, Yerba Brava, Flor de Piedra, Supermerk2, el Empuje, etc.) Marcaron una época, definieron la estética sonora de los barrios de calles de tierra y pocos asfaltos, durante al menos los últimos 25 o 30 años.



El contenido de sus letras. Ahí hay un gran valor. Con todas las contradicciones que hoy podemos ver, el machismo y demases cuestiones, nos hablan de realidades re concretas del barrio, incluso de lo prohibido: del amor entre mujeres, de las familias monoparentales, dilemas del amor entre pobres, violaciones, niñas mamás, despecho, los sueños de los pibes del barrio, de las picardías, de los conflictos con la ley, de la marginalidad de los pibes de la villa. Eeivindicándolo muchas veces, porque es la vida que te alcanza, porque es lo que se tiene, esa identidad y no mucho más... Incluso hilando fino, y mas allá de qué opinión merece tal o cual idea, un tema de Los Charros nos habla del amor líquido, del fin de los grandes relatos:

COMO LOS UNICORNIOS

Amores como el nuestro cada vez hay menos
En los muros casi nadie pinta corazones
Ya nadie se promete más allá del tiempo
De sábanas mojadas hablan las canciones.

Como los unicornios
Van desapareciendo
Amar y ser amado
Es darse por completo
Un amor como el nuestro
No debe morir jamás, jamás.

viernes, 29 de enero de 2021

Atenti, Argentina


por Lidia Ferrari

No hay palabras para decir lo que provoca Renzi en la mayoría de los italianos. Mientras coloca al país en un infierno al quitar sus parlamentarios y ministros del gobierno del que formaba parte, cuando indica que no apoya a un nuevo gobierno con Conte, que goza de una popularidad enorme. R., mientras estaba realizando uno de los actos políticos más viles que hayan visto los italianos, fue a una reunión en Arabia Saudita, a cantar loas a su príncipe, a arrastrarse frente a quien gobierna una de las naciones más dictatoriales del mundo, donde se matan periodistas, etc. etc. 

Cuando el príncipe enuncia las ventajas de Arabia Saudita, como que han descendido el costo laboral en un 30%, el infame de R. dice que Italia envidia este costo laboral. En esta reunión internacional llamada Neo Renacimiento, en la que está claro que los poderosos del planeta están pensando cómo invertir y ganar más después de la pandemia, allí está este miserable, mientras en Italia dimite Conte y están tratando de ver cómo sortear la crisis inaudita que él produjo en medio de la pandemia. 

Dante lo citaría entre los más viles de los viles del Infierno. Es digno de destacar que en este evento internacional en Arabia Saudita se dice expresamente que la EDUCACIÓN será uno de los objetivos de sus inversiones. Atenti Argentina, con algunos que hablan de ocuparse de educación en estas horas...

martes, 26 de enero de 2021

Luz de agua

Segunda parte del Díptico de Gustavo Fontán - Online
 

Cuando hace pocas semanas, antes de que el año 20 terminara, Gustavo Fontán dio a conocer a través de las plataformas su corto Jardín de piedra (ver online acá), anticipó que se trataba de la primera de "dos pequeñas películas" originadas en una experiencia común: 

"Durante varios meses de este año sin sentido salí a la terraza para mirar los techos. Salía en distintos momentos del día, como en un rito, buscando tal vez en esos techos algún tipo de explicación. Algo que mitigue el desconsuelo".

Dos películas originadas en la experiencia de un año para el que nuestra generación no estaba preparada. Un tiempo de penuria y una tarea poética para mitigar el desconsuelo. No un plan de evasión sino la transfiguración del desaliento en una suerte de testimonio bienhechor, un trabajo con la materia misma de la ruina para poder tocarla, para hacerse compañero de ella, una huella lanzada hacia un futuro que permita comprender un sentido que todavía nos resulta esquivo. Este tiempo nos provocó una fractura brutal en la sensibilidad. No sabemos cuándo ni cómo termina, todavía en el punto ciego de un abismo. Más adelante podrá, quizás, aunque no es seguro quién, verse el desenlace.

Fontán decidió hacer cine para morar junto a la penuria. No para olvidarla, sino para morar en ella de modo que se nos haga compañera, una prueba de vida ante la cosa negra que nos alcanzó. A lo mejor, pensada de este lado, después de que llegó, la cosa negra se presentía, capaz hubo voces anteriores que avisaban lo que hoy puede deletrearse en silencio en las terrazas de piedra reseca y herrumbre, en los escombros, en las hojas muertas, los desechos de un tiempo que nos trajo hasta acá. Quizá un desconocido ya había golpeado a la puerta y nos había dicho que el verde de las hojas es tentativo y no supimos bien si desvariaba. El desvarío hoy se hizo presente. Es un abismo que nos pone entre lo que llegamos a ser y lo que se nos viene, cada uno lo capea como puede.


El tiempo de la historia que nos lleva como la corriente de un río no tiene noción de una piedad humana, toda ilusión de progreso fue eso, ilusión humana. Inmensidad de un río manso y despiadado. La esperanza radica en otra cosa: cuando una flor brota entre las piedras secas surge una fuerza que resiste con fragilidad invencible.

La decisión de Fontán de encarar este tránsito incierto a través de un díptico me llevó a preguntarme: ¿qué tiene el número 2? ¿Por qué no un tríptico, como una tradición persistente nos acostumbró a esperar el ritmo de la aparición de las cosas que surgen? Creo que el 3 es la conciliación, un puente entre dos posiciones, una mediación que cierra la fractura. Esto se encuentra en la concepción triádica de la unidad aristotélica y también en el ritmo de la dialéctica, las modalidades clásica y moderna del clasicismo. Si hay 3, hay conciliación y cierre. El 2 da cuenta de la imposiblidad de conciliar. Creo reconocer una tendencia del cine contemporáneo por dejar la fractura expuesta y negarse al 3, como si las películas no pudieran ya configurar unidad. Los momentos del díptico se paran uno frente al otro sin componer la fractura.


Algo entendí en estos meses de confinamiento en los que sentí en la carne el tironeo entre estar adentro y salir afuera: las horas de vigilia que paso adentro se ven interrumpidas por el ritmo del sueño. En sueños salgo al exterior que tengo cancelado en la vigilia. Soñar es una forma de respiración. 

La primera parte del díptico de Fontán, con su silencio plano, es como esas horas de la vigilia callada en las que nada se escucha. En Jardín de piedra el cine hacía aparecer el encierro de la mirada, agarrada a un punto fijo desde el que algo solo se dejaba ver. Luz de agua parte de esa misma perspectiva de la mirada confinada, la misma terraza seca y la herrumbre, como si comenzara el segundo capítulo de la serie, pero en seguida la dirección se desvía. Aparece el agua primero como lluvia, después como río, con la textura de la imagen analógica que alivia la sequedad digital. Unos intertextos mencionan una y otra vez a un desconocido que llama a la puerta, un visitante de los sueños. El antecendente de Jardín de Piedra no se borra, está presente como contraste necesario en los reflejos tornasolados de Luz de agua. Fontán hace aparecer el río, los reflejos involuntarios del sol sobre la lente, los destellos dorados y el rojo rabioso del río al atardecer. Y la voz de Godoy, el hombre del río, no sabemos si el mismo que vino a golpear la puerta u otro, que aparece en el sueño y cuenta una deriva y le pone nombre a esa cosa negra que se venía. En el grano de la imagen analógica hay polvo y todos los elementos se acarician, el agua es a la vez remanso y amenaza, la luz es una caricia cósmica, ese movimiento que en Jardín de piedra está interrumpido. 


No hay un final feliz, es el pasaje onírico en el que los restos de otro tiempo cobran vida, también la vuelta del cine fluvial de Fontán, como momento feliz de una inmersión amenazada, como un sueño que espera volver a despertar de esta vigilia seca. Se trata siempre del tiempo, porque las paredes resquebrajadas, la herrumbre y las hojas secas en la terraza también conjugaban un tiempo. Pero en Luz de agua el tiempo habla como un mundo al que resta volver, con la esperanza secreta de que ahí nos aguarda.

LUZ DE AGUA from alejandroinsomniafilms on Vimeo.

sábado, 23 de enero de 2021

"Lo que más nos gusta en la vida es pasar películas a un montón de gente": Fabio Manes y Fernando Peña


La otra.-radio, 2012, para escuchar acá 

 

 Ayer facebook me recordó que se cumplieron 7 años de la partida del querido Fabio Manes y de ahí me envió directo al link del programa de diciembre de 2012 de La otra.-radio en FM La Tribu en el que vino invitado Fabio junto a Fernando Martín Peña, en el momento culminante de ese fenómeno televisivo que ha sido Filmoteca en la TV Pública. Sentí la necesidad de escuchar aquel programa. Hay algo precioso y mágico que queda flotando en la memoria del ciberespacio. Volví a escucharlo como por primera vez, asombrándome por lo que íbamos conversando, también por la música que pasábamos. Abre el programa la hermosa voz de Daniela Andújar con el fondo musical de In the mood for love y después abrimos el primer bloque con mis compañeros Maxi Diomedi y Martín Farina.

Después de años de radio, tantas medianoches con invitados queridos -algunos  mejor olvidar-, de pronto volver a esta conversación tan espontánea y divertida con dos tipos que reavivaron la pasión por ir a ver películas en Buenos Aires, sin solemnidad, con alegría y al mismo tiempo con ese amor tan serio por el cine, que nunca necesitó llamarse cinefilia ni demandó las contraseñas mezquinas de las sectas esotéricas ni la cultura cortesana, esa gracia que ellos trasmiten en la conversación traspasa el aire de la radio. Al escucharlos, vuelvo a estar ahí, juntos en la noche que está ocurriendo ahora. Misterio del tiempo, si me preguntan ya no lo entiendo. 

Fue la única vez que  vinieron juntos al programa y al final quedó pendiente la posibilidad de que en algún momento la visita se repitiera. Ahora creo que fue uno de las mejores emisiones de la historia de La otra, aunque no podría explicar la fórmula, más allá del acierto de haberlos invitado juntos y que aceptaran. Es mi programa de culto. "Lo que hacemos juntos es más interesante que lo que cada uno hace por separado", dice uno de los dos al comienzo, no sé si será verdad pero creámoslo por un rato. Magia del tiempo: el primer oyente que manda un mensaje es Roger Alan Koza, desde Córdoba. Peña dice que es uno de los pocos críticos que lee y respeta. Dice también que alrededor de Filmoteca se tiende un manto de silencio entre la mayoría de los críticos especializados -es 2012 y ya hace como 6 años que vienen haciendo el programa-, quienes ignoran sistemáticamente el ciclo, a pesar de que con frecuencia se producen acontecimientos como el estreno en el país de Yo te saludo, María de Godard. 

No es cosa de todos los días que un canal de aire que llega a lugares recónditos del país estrene una de Godard, "sin embargo, los críticos jamás nos nombran, salvo excepciones". El programa sale de lunes a jueves a la medianoche, y es concebido con una libertad absoluta para pasar una semana dedicada a la obra de Ozu y la siguiente un ciclo de películas de zombies enamorados: "El amor nunca muere". O las películas de perros de las que se declaran fanáticos, mencionan especialmente a su perro favorito de la historia del cine: Peter, the Great.

Cuando estrenan la de Godard en la TV Pública, que había estado prohibida durante muchos años en el país por presiones de la iglesia, se permiten la travesura de decir solo al final del programa que les pareció un plomazo, a pesar de que saben de la importancia de haberla estrenado en la tele para un público amplísimo. Una autoridad del canal les comentó que el bloque en que ellos presentan juntos cada película es el momento en que la emisora tiene su pico de rating de la jornada. Por la calle empiezan a saludarlos. No debe ser algo muy habitual para la cultura cinematográfica argentina que un ciclo de estas características se mantenga a lo largo de los años con un criterio de programación tan audaz y variado, "pero los críticos jamás lo comentan".

Yo conocía a Manes y Peña porque estudiamos juntos en la escuela de cine del Instituto, entonces CERC, hoy ENERC, nuestra conversación había empezado varias décadas atrás, pero los astros quisieron que una noche esa conversación terminara para siempre en este hermoso momento radial. Si en La otra no hubiéramos hecho ninguna otra cosa buena, la existencia del ciclo se justificaría por esta emisión, que hoy se escucha tan en vivo como entonces. Manes recuerda la manera en que se conocieron. Una vez después de una proyección en el microcine del subsuelo del Instituto, Fabio se le acerca a Fernando y le pregunta: "¿Así es que vos sos el que tiene El hombre sin brazos con Lon Chaney? Fabio comenta riendo que su única perversión es coleccionar todas las copias posibles de El hombre sin brazos, en todos los formatos que pueda existir, para cumplir con el sueño de acapararlas todas, hasta la más raras, en formato 9,5 mm. Ellos cuentan con un proyector de 9,5 y programaron en sus ciclos más de una vez las películas que tienen.

Maxi justo ese domingo viene de ver un espectáculo musical que dice que le parece un momento culminante del año: por primera vez cantaron juntos Luciana Jury y Gabo Ferro. Maxi augura la trascendencia artística de ese dúo. Cuenta que Luciana dijo que está muy feliz de haberse encontrado con Gabo, al que considera su alma gemela.

En diciembre de 2012 acaba de morirse Leonardo Favio y durante un tramo del programa nos detenemos en pensar en el brillo artístico del cine de Favio. Los invitados cuentan que en la edición de 2008 del Festival de Mar del Plata presenciaron el momento en que Leonardo, ya bastante enfermo, asiste a una ceremonia en que la presidenta Cristina le va a dar un premio especial. Favio ya anda en silla de ruedas, pero en el momento de subir al escenario insiste en ir caminando, lo que le da al acto una potencia emocional difícil de olvidar.


Entre un bloque y otro suena una música especialmente hermosa: Van Morrison, Led Zeppelin, Neil Young, Leonard Cohen, Bruce Springsteen, Frank Ocean...

 

Comentamos que Filmoteca tiene diversas extensiones: además del programa diario en la tele, están las funciones de Filmoteca en Vivo, Filmoteca Online en Facebook, ahora también en YouTube, una sección especial durante varias ediciones del Festival de Mar del Plata y hasta algunas temporadas radiales de La Discoteca de La Filmoteca, a la que piensan volver algún día. La escucha del programa tiene para mí no solo el significado especial de volver a sonreir por las ocurrencias de Manes y Peña, sino la inquietud de saber que en este momento, vergonzosamente, las autoridades de la TV Pública no tomaron la iniciativa de continuar el ciclo, ahora conducido por Peña junto a Roger Koza. ¿Cómo es posible que un programa de tanta calidad artística y tan popular, que fue mantenido en el aire incluso en la nefasta época de Hernán Lombardi, no encuentre un lugar en este momento en la TV Pública? ¿Tan obtusos son los que manejan la programación? ¿Ignoran la importancia de Filmoteca en la televisión argentina? Así que reponer este momento radial es también una forma de reclamo rabioso para que Filmoteca vuelva a la TV Pública.

¿Por qué no está Filmoteca en la programación actual de la TV Pública?

Si quieren descargar el programa para guardarlo, clickeen acá.