Foto: Nadia Albarracin


jueves, 6 de octubre de 2011

Dama de los ojos tristes de las tierras bajas


Con tu boca de mercurio en los tiempos misioneros,
y tus ojos como humo y tus oraciones como rimas,
y tu cruz de plata y tu voz como campanadas,
oh, ¿quién de ellos piensa que podría encerrarte?
Con tus bolsillos bien protegidos por fin,
y tus visiones tranviarias que colocas sobre la hierba,
y tu carne como seda y tu rostro como cristal,
¿quién de ellos piensa que podría llevarte consigo?
Dama de los ojos tristes de las tierras bajas
donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega.
Mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿debería dejarlos junto a tu puerta
o, dama de ojos tristes, debería esperar??

Con tus sábanas como metal y tu cinturón como encaje,
y tu mazo de cartas sin la jota ni el as,
y tus vestidos de sótano y tu cara hueca
¿quién de ellos piensa que podría vencerte?
Con tu silueta cuando la luz del sol se desvanece
en tus ojos en los que nada la luz de la luna
y tus canciones de cajas de fósforos y tus himnos gitanos,
¿quién de ellos intentaría impresionarte?
Dama de los ojos tristes de las tierras bajas
donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega.
Mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿debería dejarlos junto a tu puerta
o, dama de ojos tristes, debería esperar?

Los reyes de Tiro con sus listas de condenados
esperan en fila por sus besos de geranio,
y tú no sabías que sucedería de este modo,
pero, ¿quién de ellos quiere realmente besarte?
Con tus amores de niñez en tu alfombra de medianoche,
y tus maneras españolas y las drogas de tu madre,
y tu boca de vaquero y tus tapones de toque de queda,
¿quién de ellos piensa que podría oponerse?
Dama de los ojos tristes de las tierras bajas
donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega.
Mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿debería dejarlos junto a tu puerta
o, dama de ojos tristes, debería esperar?

Oh, los granjeros y los hombres de negocios decidieron
mostrarte los ángeles muertos que solían esconder
pero, ¿por qué te eligieron a ti para que simpatices con su bando?
oh, ¿cómo pudieron confundirte?
ellos querían que asumas la culpa por la granja,
pero con el mar a tus pies y la falsa alarma,
y con el hijo de un matón envuelto entre tus brazos,
¿cómo pudieron convencerte?
Dama de los ojos tristes de las tierras bajas
donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega.
Mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿debería dejarlos junto a tu puerta
o, dama de ojos tristes, debería esperar?

Con tus recuerdos de planchas metálicas de Cannery Row,
y tu marido de revista que un día tuvo que irse,
y tu gentileza, que ya no puedes evitar mostrar,
¿quién de ellos crees que te emplearía?
Ahora estás junto a tu ladrón, estás en su libertad condicional
con tu medallón sagrado que tus dedos pliegan,
y tu cara de santa y tu alma de fantasma,
oh, ¿quién de ellos crees que podría destruirte?
Dama de los ojos tristes de las tierras bajas
donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega.
Mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿debería dejarlos junto a tu puerta
o, dama de ojos tristes, debería esperar?

4 comentarios:

fred dijo...

¿Post relacionado con el Nobel?

Como es un premio tan políticamente correcto y tan marketinero, pueden hacer lo que quieran. Incluso dárselo a Dylan.

Santiago Segura dijo...

A esta altura mejor que no le den el Nobel!

Me encanta cuando traducís letras de Bob o de otros, a las que a veces no le doy tanta bola (alguna vez las leí en GodDylan pero ya pasó mucho tiempo).

Autochivo por el link del costado:

http://lamusicaesdelaire.blogspot.com/2011/10/nebbia-y-la-cancion-del-mundo-musica.html

Martha dijo...

Ay! Nadie nunca me dijo que tuviera "ojos de almacén" Los hombres de ahora no tienen imaginación!
Qué frustración!
Martha

Verbobravio dijo...

Otra de las canciones que me hubiera gustado que me escriban y van...