miércoles, 10 de febrero de 2016

Rock y tiempo




NOTA DEL EDITOR: Un proyecto de largo aliento -tanto para un blog como para una revista de papel de periodicidad incierta- comenzó en otoño de 2008 (número 18 de revista La otra, Amy Winehouse en tapa) y se extendió -al menos por el momento- hasta el otoño de 2013 (revista número 27, con P3ND3J05 en la tapa). Se trata de una serie de 44 notas de José Miccio, publicadas en 8 entregas, sobre el rock argentino en democracia. Hay todavía una novena entrega inédita, que llevan las notas hasta un total de 56. Las ocho partes editadas y la novena inédita, con sus 56 notas, serán publicadas a partir de hoy a razón de una por semana en el blog www.unlargo.blogspot.com.ar. Nadie puede afirmar pero tampoco negar que en un futuro haya más notas de esta serie, en la revista, en el blog o en un libro. Como editor de revista La otra y del blog Un Largo, creo tener entre manos una obra imprescindible, un texto con destino de consulta, para leer con placer y sorpresa, con el que no es necesario estar siempre de acuerdo pero todo el tiempo dan ganas de que siga. Y de volver a escuchar los discos de los que habla, no solo los buenos, sino los otros. Sinceramente no creo que haya otro texto que se haya planteado preguntas tan agudas sobre el rock argentino de los 80. Los clásicos, los secretos y los olvidados, están (casi) todos. Hoy empieza y se saborea durante 9 semanas (habrá llegado otro otoño) y de ahí en mas. Se los recomiendo con entusiasmo.
OAC

Advertencia 2016 del autor

Hace ya varios años comencé a publicar en la versión en papel de La otra una serie de notas sobre el rock argentino de los años 80. Tenía tantas pretensiones que en cierto momento me dije que eran mis Grundrisse, y que ya llegaría El Capital. Por suerte el tiempo y la escritura me fueron convenciendo de que mi proyecto era inviable (y yo un pobre pelotudo), y que si tenía algo que decir sobre una música que amaba debía hacerlo en el modo más abierto del ensayo. No estaba preparando nada: esto era lo que quería escribir. Así, lo que apuntaba a ser una historia social del rock argentino fue convirtiéndose poco a poco en unos apuntes que debían bastarse a sí mismos. Lo noto al repasar los textos para esta nueva publicación (gracias otra vez, Oscar Cuervo): al comienzo quería que hubiera coherencia, que todo cerrara, que cada nota fuera una pieza y todas armaran una figura. La época, digamos. Después me amigué con el fragmento y dejé de creer que fuera posible (o deseable) ir tras la totalidad. El punto de quiebre lo señala para mí la serie número seis. A partir de ahí los textos representan mejor al tipo que soy ahora. Pero bueno. Más allá de mis dudas respecto de las primeras entregas (no suscribo lo que escribí sobre Miguel Grinberg, por ejemplo, absolutamente exagerado) me gustan las notas porque hablan de Charly, del Flaco, de Virus, de Fito, de Sumo, de los Redondos, de Soda, de Fricción, de Los Encargados, de Don Cornelio. Es decir, de bandas y solistas que me acompañan desde que tengo quince años y cuyas canciones dicen de mí cosas más verdaderas que las que puedo decir yo mismo. Kamikaze y Piano Bar me conocen mejor que nadie. En fin. Son cincuenta y seis notas en nueve entregas. Corregiría varias, borraría algunas, la mayoría me parece legible, dos o tres me enorgullecen. No pude resistirme a modificar un poco la puntuación de las primeras.
JM

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