miércoles, 3 de octubre de 2012

Los golpistas nunca se fueron



por Oscar Cuervo

El error en la política salarial de Prefectos y Gendarmes es el disparador de una situación que no sería posible si no hubiera estado creciendo de manera inadvertida durante varios meses. En algún momento habrá que evaluar quién tenía que prestar atención a la ahora evidente ruptura de la cadena de mandos y por qué no se vio. ¿Por qué hubo que relevar recién hoy, en medio de un conflicto complicado de desactivar rápidamente, a las cúpulas de Gendarmería y Prefectura?

Pero el contexto político en el que irrumpe este conflicto está ligado con otros intereses, intereses permanentes de la historia de la nación. Hay un sector de la sociedad que nunca dejó de ser golpista, lo vimos en los últimos cacerolazos y lo percibimos en las continuas operaciones mediáticas desestablizadoras, desde 2008 en adelante. Estos sectores han sido la base social de todos los golpes que durante algunos años estuvieron hibernando y aggiornando sus procedimientos y discursos. Ahora resulta que empiezan a decir con descaro que quieren el golpe. Hay medios de comunicación que fueron acumulando poder para extorsionar a la autoridad política y para operar en forma continuada sobre la población. Ha habido en Latinoamérica exploraciones para encontrar nuevas variantes del golpe, recurriendo a fuerzas policiales y de seguridad que conservan un poder territorial que las FFAA no tienen: Honduras, El Salvador, Bolivia. Hubo hace pocos meses un golpe civil en Paraguay.

La base social de las dictaduras del 55, del 66 y del 76 no desapareció. Solamente se sofisticó. Dentro de este panorama hay que tener en cuenta a la zona gris de la sociedad argentina, que no apoya activamente el golpismo pero lo deja crecer por omisión. Y esto incluye a dirigentes de partidos políticos que por oportunismo negaron o minimizaron la existencia de movimientos destituyentes durante estos años.

Ahora hay que estar alertas y movilizados, conectados y prestos a defender la democracia contra el golpismo de siempre.

8 comentarios:

ram dijo...

Un par de cositas, si la liquidación de sueldos era tarea interna de la prefectura, no corresponde hablar de "error" - ahí lo que hubo es sabotaje.
Liquidar sueldos no es mecánica cuántica y no se puede "aplicar" un decreto, con el resultado opuesto al que determinaba ese decreto; en todo caso, calculás, no sale como debe salir, recalculás. Elementalidad pura, cualquier otro resultado, es sabotaje.
Y respecto a los golpes, es un exceso de imaginación el dar por válidos que los que hubieron son signos de la capacidad de estadistas como uriburu, onganía o videla - con semejante imaginación estás para escribir Harry Potter y no andar opinando sobre política argentina.
Hoy, los que antes tenían el elenco estable de empleados y empleaduchos de uniforme, tienen que asomar sus simpáticos hocicos a ver si logran "corregir" las cosas.
Ahora, si el hociquito es el de mauricio, por las dudas les dan cámara a ver si se les aparece un suboficial majestuoso...

Oscar Cuervo dijo...

ram: "error" es el término más benigno, no soy quien debe determinar si hay error y/o sabotaje. Algunas versiones periodísticas afirman que Berni había advertido hace varias semanas que iba a armarse quilombo con las liquidaciones. Así que no puede descartarse que haya sabotaje + error. Y si se relevó a las cúpulas después de que el kilombo explotó, entonces el error es no haber advertido que esas cúpulas habían generado un enorme descontento entre sus subordinados. Hoy los prefectos pidieron que las cúpulas expulsadas salieran por la puerta de atrás. Es un grave error político no haber advertido que esta ruptura en la cadena de mandos iba a producirse.

En cuanto a tu frase " es un exceso de imaginación el dar por válidos que los que hubieron son signos de la capacidad de estadistas como uriburu, onganía o videla...", me resulta sencillamente incomprensible. Porque de cualquier manera yo no afirmé nada parecido a "signos de la capacidad de estadistas como uriburu, onganía o videla...".
Si pretrendés que no opine de política argentina, parecería ser un rasgo de autoritarismo de tu parte, para colmo respaldado en una expresión confusa de tus ideas. ¿Qué es lo que suponés que dije de Uriburu, Onganía y Videla?

ram dijo...

A ver, mi idea respecto al error, aún aceptando que perfectamentelo pueda haber, siempre será algo para después de solucionado el problema; más en un caso como éste donde lo del sabotaje es evidente, casi a nivel de grosería.
Respecto a lo que te resulta incomprensible, no es respuesta a nada específico del post, redacción medio chueca nomás, aunque creo que está claro que apunto a plantear que las luminarias que dieron los golpes, no estaban a la altura de complejidades económico/político/sociales; lo suyo era la operatividad y la roña y los vivos de siempre manejaban los hilos.
No habiendo stock de generales majestuosos, deben salir a la calle o simplemente hacerse ver y oír, progreso mínimo, pero algo es algo, el enemigo tiene cara.

Oscar Cuervo dijo...

No concuerdo en que estos suboficiales de Prefectura y Gendarmería sean el enemigo. Son tipos que cobran 6000 por mes y que de pronto les descontaron 2000. Y les pagan en negro.

Creo que el enemigo está en otra parte y en todo caso puede aprovecharse de este conflicto.

Y creo que con los antecedentes en Ecuador y Bolivia, que se llegue a estas situaciones que podrían haberse evitado con un poco más de cuidado, es una torpeza mayúscula del poder ejecutivo, por decir lo menos. Un tiro en el pie.

Ariel Corbat dijo...

Carta abierta a Ricardo Forster

04 de Octubre de 2012; Estado Libre Asociado de Vicente López.-


Estimado Ricardo Forster:


Al leer tus declaraciones de estos últimos días no pude evitar que se instale en mis labios una sonrisa socarrona, y acaso -hermosa palabra la palabra "acaso"- con pretensiones gardelianas.

Recuerdo perfectamente que, allá por mediados de agosto, cuando nos reunimos en el Bar Carioca junto con Juan Maya, te señalé que era preocupante que, a través de la política, el kirchnerismo hubiera logrado producir enfrentamientos en el seno de muchas familias. Y vos me dijiste, con mucha tranquilidad, que eso no te preocupaba porque era parte de una revalidación de la política tras muchos años de apatía, cosas que impulsaba el apasionamiento y que, en definitiva, si dos familiares dejaban de hablarse por causa de la política seguramente sería por alguna falla constitutiva de esa familia.

¿Te acordás Ricardo? Fue hace muy poco, no podés haberlo olvidado. Aunque ustedes tienen varios problemas de memoria. Pero ahora, porque escuchaste a dos señoras hablando pavadas y deseándole el mal a la Presidente Fernández, salís a decir que "no puede ser que en la Argentina democrática haya este odio". Che, ¡me estás robando letra!. Eso mismo es lo que yo te decía mientras te invitaba a debatir ideas civilizadamente con Silvio Maresca. ¿Viste? Por eso mismo es que hay que discutir ideas, para evitar los enconos, porque nada como el encono para vivir amargados. Pero, claro, ustedes se creen los dueños de la verdad, y vos no aceptaste debatir.

Ahora, Ricardo, te voy a reconocer que hay una frase tuya que, cargada de verdades, explica la Argentina de los últimos años. Cuando decís: "Me parece que hay un sector que es muy minoritario pero con presencia retórica fuerte, que está expresando un nivel de odio que no tiene ninguna relación con lo que viene sucediendo en la sociedad", no puedo más que asentir. Eso sí, te falta añadir que esos son ustedes. ¡Qué buena explicación del núcleo duro kirchnerista! Sí, Ricardo, el odio que ustedes vienen sembrando está más allá de toda razonabilidad. Aunque tiene su lógica, ¿cómo no va a tenerla? si el kirchnerismo es un fraude en sí mismo.

Y ahora te preocupa el odio. Mirá vos, que cambio notable. Me pregunto si será solo por esas dos señoras en la fila del banco o porque el bote parece un dedal. ¿Qué pasha filoshofo? ¿Están nervioshos? No Ricardo, no te aflijas, cuando ustedes dejen de sembrar odios dejarán de cosecharlos. Al fin de cuentas, lo que la mayoría de los opositores queremos es dejar los rencores en el pasado.

Porque como vos bien sabés, el futuro es nuestro.

Cordiales saludos.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Miembro del Grupo Consensos
www.plumaderecha.blogspot.com

Oscar Cuervo dijo...

Che, Ariel, la cartita a Forster mandásela a él. Si querés respuestas en La otra, discutí lo que se escribe acá. Uds no son dos señoras que hablan mal de la presidenta, son la masa crítica del golpismo argentino, cómplices de todas las masacres y los vaciamientos ewconómicos que sufrió el país en su historias. El golpismo que nunca se fue y que siempre se vistió de defensa de la república, eso sí: despreciando a las autoridades elegidas democráticamente y operando por derribar a los gobiernos populares.

Ariel Corbat dijo...

Es que la "cartita" viene a cuento de tus argumentos, que son los mismos de Forster,Feinmann y demás. Esa paranoia al sembrar odios, que les sirve para señalar enemigos por todos lados, ya no se sabe si la actúan o se la creen. Nadie quiere ningún golpe, sencillamente van a perder las elecciones que restan y se van a ir en el 2015 sin pena ni gloria. Y te dejo esta sencilla ecuación para que lo vayas entendiendo: 13-S a la K = 8-N.

Oscar Cuervo dijo...

Yo no hablo de sembrar odios y es notable tu confusión entre discutir política y sembrar odios, típica del golpismo latinoamericano.
"Nadie quiere ningún golpe" es la clásica coartada del golpeador que con una mano niega el maltrato mientras prepara el golpe con la otra mano. "Nadie quiere" andá a decírselo a todos los que están animándose a decirlo cada vez más abiertamente, desde que Grondona y Biolcatti hcieron punta en el 2009.
Nadie quiere ningún golpe, no? SAlvo los que hablan cuando en los cacerolazos se les pregunta...

http://tallerlaotra.blogspot.com.ar/2012/09/la-cosa-el-enigma-de-este-mundo.html

http://tallerlaotra.blogspot.com.ar/2012/09/si-no-se-atienden-las-demandas-la.html

http://tallerlaotra.blogspot.com.ar/2012/09/como-creen-que-se-llega-al-crimen.html