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Ponele Cristina a todo:


lunes, 27 de agosto de 2012

Ahora Lanata reniega de los guerrilleros del ERP pero en 1986 los necesitaba para financiar Página/12



Gorriarán Merlo, primer financista de Página/12. Lanata con Gelblung ahora en Clarín.


por Oscar Cuervo

Anoche cuando estaba terminando el programa de Lanata por el 13, el Pájaro Salinas posteó en su blog este texto, azorado por lo que acababa de ver:


"Increíble. En el programa de Lanata se estigmatiza al Che, y a los ex militantes del PRT-ERP. A los que cortejaba y le chupaba las medias cuando necesitaba capital para sacar Página/12. Cosas veredes, Sancho. Y no falta mucho. Lanata se va a Venezuela. Supongo que ya le habrán ofrecido a entrar al club de los Virgina Slims, via Langley. Has recorrido un largo camino muchacho."

Hasta aquí, el Pájaro. Ahora yo. No conozco en detalle la manera en que Lanata estigmatizó ayer al Che y a los militantes del PRT (no soporto su programa), complaciendo a su nuevo público de jóvenes de universidades privadas y de viejas conchetas, pero sí sé, a través del relato del propio Pájaro, la historia del origen de Página 12, cuando Lanata seducía al dirigente del ERP Gorriarán Merlo para que financiara el lanzamiento del diario:

El Pájaro: "1985. Lanata, que integraba el consejo de redacción de la revista El Porteño (era el más joven de sus miembros) quería ser nombrado director de la revista, a lo que yo siempre me opuse. (...) fui yo quien alertó a Lanata y Tiffemberg en la redacción de El Porteño que el proyecto de Eduardo luis Duhalde y Verbitsky de sacar un diario de una sola hoja sábana (llamado, precisamente, La Hoja) había capotado a causa del boicot de los distribuidores cholopequistas aliados a Clarín, y también quien, seguidamente, a su pedido, conduje a ambos hasta el despacho de Verbitsky, mi compañero en la agrupación Rodolfo Walsh, ya que ellos nunca habían ido ni sabían dónde quedaba. Tengo para mí que esa reunión fue, si no la chispa disparadora de la existencia del diario, al menos una de ellas.

Desde hace 25 años, desde el primer día (Lanata pasó esa noche por el café La Paz, dónde yo estaba, y lo felicité enfáticamente) soy lector de Página, y hace 20 años que mi vida fue signada por la decisión de los directivos de Página/12 (incluidos, claro, Lanata y Verbitsky, que ni se dignó en preguntarme en qué andaba) de acusarme de 'service' por el pánico que tenían de que dijéramos o escribiéramos (yo y Julio Villalonga, que estábamos haciendo un libro sobre el intento de copamiento del cuartel de La Tablada [enero de 1989, por parte de miembros del Movimiento Todos por la Patria, conducidos por Gorriarán]) que Gorriarán era el principal accionista del diario... cosa que no sabíamos, y que cuando confirmamos jamás se nos pasó por la cabeza decir... y que terminó diciendo, muchos años después, Jorge Lanata en una entrevista que le hizo la revista 23. Desde entonces, huelga decir, la relación entre él y el diario que co-fundó no tiene vuelta".

El Pájaro también cita el relato de Rubén Furman, uno de los co-fundadores de Página:

Rubén Furman: "Estas páginas que les envío cuentan el rol que tuvo el grupo residual de PRT que encabezaba Enrique Gorriarán Merlo en la financiación y lanzamiento del diario tras una propuesta de su primer director, Jorge Lanata. Pese a ser los 'dueños', le dieron una dieron notable autonomía de funcionamiento buscando premeditadamente el anonimato. Esa inteligencia estratégica para reconstituir el arco de las ideas progresistas –casi un 'contraseña', como bien dijo Cristina— contrasta con el trágico y estúpido final de la Tablada.

"LOS CONTACTOS POSIBLES, en este caso, no estaban en empresas que ganaban licitaciones millonadas haciendo gasoductos o siendo proveedoras del Estado como podía pasar con algunos diarios que apoyaban la gestión de Alfonsín. Las principales relaciones estaban en que algunos de ellos habían participado en columnas del Frente Sandinista del Liberación Nacional, que el 19 de julio de 1979 había tomado el poder en Nicaragua. En esa lucha habían participado varios montoneros y, sobre todo, un grupo de ex militantes del ERP liderados por Enrique Gorriarán Merlo. Este residía todavía en Managua cuando en Buenos Aires se gestaba el nuevo proyecto periodístico. El Muro de Berlín aún no caía y los contras acechaban a los sandinistas. La capital centroamericana se poblaba de viejos revolucionarios derrotados en sus países mientras George Bush padre, al frente de la CÍA durante el gobierno de Ronald Reagan, financiaba a los opositores armados con fondos inyectados mediante el ardid inventado por el coronel Oliver North.(...)

"Para los argentinos que habían luchado en Nicaragua, la trama de la revolución sandinista, de la guerrilla salvadoreña, con los sobrevivientes del genocidio guatemalteco y con otros procesos de lucha en Centroamérica era muy cercana a su propia experiencia. Mucho más cercana que la difícil y endeble transición a la democracia en Argentina. El legado del Che era más fácil de asociar al enfrentamiento de los campesinos pobres que luchaban en la clandestinidad y con armas en El Salvador que a las batallas parlamentarias argentinas. (...)

"Aquel cruce eventual entre algunos ex militantes del ERP con Lanata por un lado y Sokolowicz por otro inauguró una serie de encuentros que transcurrieron en un clima de reserva propia de quienes comprenden sus diferencias y priorizan, por sobre todo, el cumplimiento de sus propias metas. Para los ex militantes era una buena posibilidad de acercarse a nuevas alianzas y amistades en el atractivo campo de la información. (...)

"En Página/12 ocurrió lo impensable: el sponsor sólo se reservó para sí el respaldo del proyecto y no se metió en lo periodístico, independizando al diario de compromisos que terminaran actuando como salvavidas de plomo". (El relato completo del origen de Página según Furman se puede leer en el libro Grandes hermanos. Alianzas y negocios ocultos de los dueños de la información, de Eduardo Anguita y Rubén Furman, Ediciones Colihue).

El tiempo pasó, el muro de Berlín cayó, Gorriarán fue condenado en 1996 a prisión perpetua por el asalto al cuartel de La Tablada e indultado en 2003 por el presidente interino Euardo Duhalde. Murió en 2006. Lanata se fue de Página con el pretexto de que el diario, que originalmente era financiado por Gorriarán, había sido comprado por Clarín. Este año Magnetto contrató a Lanata para que realice operaciones sucias contra el gobierno de Cristina. Y desde allí demoniza a los militantes kirchneristas, al Che y al ERP.

4 comentarios:

César dijo...

no sabia de esta trama, muy bueno el informe. alguna vez leí algo de que pagina era financiada por ex monto, pero nada concreto.

ram dijo...

Si renegó de lanata (o de la imagen pretérita), ¿cómo no iba a renegar de gorriarán?.
Que nunca una coherencia te arruine un negocio, no?

GrouchoMarx dijo...

Siguiendo la máxima del gran Enrique Mono Villegas, siempre me he privado de lo que no me gusta.
No obstante, a veces, por mera curiosidad, hago un leve zaping para ver que pasa con el gordo.
En el breve zaping de ayer (menos de un minuto grabado en vhs), escuché:
1) llamar Sobre Cerrado a Carta Abierta. Justamente él, hablando de sobres.
2) Informó de una chequeada (sin fondos) conversación telefónica entre Peralta de Sta.Cruz e Insfrán donde el 1º le pedía al 2º consejos sobre como recibir la visita de Lanata y sus cómplices. ¡En serio!!
Yo, que soy medio tonto, me dí cuenta de que es imposible que Lanata tenga acceso a las llamadas telefónicas privadas entre dos gobernadores, salvo que les haya pinchado el teléfono.
Por supuesto, la claque aplaudió y pasó a hablar de Rossi, así que cambié de canal.
En esos cortos zapings que hago de PPT, siempre vi una parodia muy menor de sus épocas de héroe de la antipolítica progre. En esa etapa tenía al perro Verbitzky, a Zloto y TNenbam, Paenza, Castelo.
Ahora se rodea de ignotos pasantes de periodismo o del insufrible Wiñazki o Wizñaki, así que ya ni chequea los datos. Tira cualquier verdura. Las cifras sobre Formosa las debe haber sacado del informe Bialet Masse de 1904.
Las gratuitas agresiones a un desconocido periodista formoseño, lo muestran irritable, sobreactuado, excesivo. ¿Para que darle entidad? ¿Para que el tipo vaya a 678 a destrozar gran parte de sus argumentos?
Se lo nota, dentro de esa fachada de canchero, incómodo en su nueva tarea de vocero de Clarín.
De ningunear al lobbysta Magnetto, ahora le debe rendir remunerada pleitesía, como al “genuflexo” Kirchbaum, encubridor de los crímenes de la dictadura con quien comparte amables charlas. Y los archivos están. Y para colmo son muy recientes, no esto de Gorriarán que tiene más de 20 años.
Pretende hacer un reportaje o preguntar algo a CFK y cuando tuvo enfrente a Rafael Correa, la pedantería, desinformación y, básicamente, deshonestidad intelectual del gordo chocó contra la solidez de los argumentos del ecuatoriano de una manera tan brutal que me generó regocijo y bronca al mismo tiempo.
Ahora se va a ir a Venezuela a hacer lo que ya sabemos, asi que seguiré privándome de su programa.

Martin Bedrossian dijo...

Gracias por la nota

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