Cadete





miércoles, 8 de agosto de 2012

Los bagallos

Un pequeño esfuerzo por comprender a Ernesto Tenembaum, Gabriel Levinas, Darío Gallo, Esteban Schmidt, Huili Raffo y otros bagallos


por Oscar Cuervo

Tenembaum anuncia que va a pasar un informe de Vatayón Militante. Pero como los integrantes de Vatayón no dan notas, dice, va a mostrar los videos que ellos mismos cuelgan en su página. "Vatayón Militante por ellos mismos" dice Tenembaun.

Y empieza a emitir algunos testimonios que, efectivamente, están tomados de los videos en los que Vatayón comunica sus actividades.

Pero Tenembaun miente: viola el pacto de confianza con su espectador. Porque continuamente aparecen en la pantalla zócalos e incrustaciones que no provienen de los videos originales. Por ejemplo, congela una imagen de Vazquez y la rodea con un círculo rojo. Un texto sobreimpreso dice que Vazquez quemó viva a su mujer.

Nada nuevo, se dirá. Pero sí, hay algo que Tenembaun está haciendo en este mismo momento: engañó a su espectador, le dijo que le iba a mostrar a "Vatayón por ellos mismos" y le está mostrando algo editado por Tenembaun.

En twitter Quintín escribe: "En esta nota se habla del Vatayón Militante y de la relación del poronga Hank Soriano con el simpático Lucas Carrasco".


Que lleva a Plazademayo.com, la página dirigida por Gabriel Levinas, donde aparece una nota sobre Vatayón. Un lector como Quintín redondea la idea: "Son una manga de cínicos que adoctrinan y manipulan presos".

La nota de Plazademayo.com impresiona por su baja calidad. Da un poco de pena ver a Levinas, ex-director de El Porteño, en el ocaso de su carrera, haciendo una especie de sub-Darío Gallo. Es una nota indigna hasta de salir en Libre, la cloaca de Perfil dirigida por Gallo que duró apenas unos meses con su amarillismo trash. Una nota tan berreta, la editada por Levinas, que no incluye un solo dato fehaciente.

Así Levinas y Tenembaum se suman a la campaña para demonizar a las organizaciones populares. Para asustar a los quintines y a las vecinas empastilladas. Una semana después de que Clarín instalara el tema Vatayón en su tapa del domingo. Dos días después de que Lanata emitiera su operación para demonizar a Milagro Sala.

Tenembaum, Levinas, Lanata: es sorprendente la coordinación de ex-progresistas y ahora empleados de Clarín para apuntar contra las organizaciones populares.

Ahora, lo que no entiendo es por qué se degrada así Levinas. Si Clarín no lo necesita y Lanata lo hace mejor y lo cobra más caro. ¿Necesidad de reconocimiento? ¿Senilidad?

Si uno pensara que lo hace por guita, parecería un argumento muy obvio. Tengo que encontrar una explicación más sutil. ¿Rencor generacional?

¿Y Tenembaum? ¿Desperdicia la ocasión de hacer pensar a su televidente acerca de la función de las cárceles, de una política posible, o debatible, o criticable si quiere, hacia los tipos que están presos pero que forman parte de esta misma sociedad, que después van a salir y de los que somos también responsables? ¿No hay nada que pensar ahí?

Para Tenembaum no. Una vez que asustó a Quintín y a Flavia y a las viejas empastilladas cierra el tratamiento del tema y pasa a otra cosa. Apenas si logró remover los fantasmas de la paranoia social, sin hacer pensar. Es evidente que él tampoco lo pensó. No hay nada casual: busca el horror de las viejas y punto. Aparte.

Estoy buscando una explicación para hacer a los Levinas, Tenembaum y Lanatas más interesantes. No puedo creer que sea solo guita. El caso de Levinas es más sórdido porque no tiene un contrato fabuloso. Lanta ahora le da trabajo, lo vuelve a poner en circulación.

¿Será la furia de los conversos? ¿Envidia por no ser ya jóvenes? ¿La sensación de que su década ya pasó?

¿La explicación estará en las corrientes de la historia? Tipos preparados para otras épicas, que por fatiga vital ya no se bancan esta época.

Nacieron a la vida cívica con el alfonsinismo, en ese entonces dieron sus mejores frutos. En los 90 se volvieron cínicos y ahora se sienten bagallos. Son bagallos políticos (en la acepción más discepoliana de la palabra "bagallo").



Son productos del alfonsinismo que en el camino se quedaron solo con el cinismo. Ahora que lo pienso: Quintín, Esteban Schmidt, Raffo, Lanata, Tenembaum, Levinas: con sus capacidades diferentes, todos ellos son residuos del alfonsinismo.

No tienen siquiera el background ni la formación de Beatriz Sarlo. Son más brutos. Más burdos en sus reacciones. Sarlo al menos estuvo en la revista Los Libros, fue par de Piglia, de Altamirano, discutió con Viñas, se cruzaba con Lamborghini. En la atmósfera cultural y política en la que tenías que discutir con Viñas, con Piglia, que te cruzabas con Lamborghini, algo ibas a cazar. Ella tiene una vida previa al alfonsinismo e incluso a la dictadura. Fue maoísta, viajó a Bolivia. Más tarde leyó a Roland Barthes, a Susan Sontag. En los 90, en vez de hacer denuncias, hacía estudios culturales, leyó mucho, escribe bien.

Pero estos otros nacieron con el alfonsinismo. Tenembaum, Levinas, Lanata, Raffo, Schmidt son tipos burros, brutos, burdos, no leyeron, no estudiaron, se dieron un barniz de socialdemocracia porque era su época.

Ahora todo eso ya pasó, la socialdemocracia se cayó primero acá, después en Europa. Y estos residuos quedaron a la vista. Con toda su ignorancia.

Me gusta más pensarlo como residuos toscos de la socialdemocracia.

7 comentarios:

san3D dijo...

Impecable. Yo también trato de hacer el esfuerzo de pensar más allá de que todo lo que hacen es solamente por guita, sobretodo con Tenembaum que es quién más me decepcionó desde la época de la 125 y su blog (no así Zloto que a pesar de ser crítico es más equilibrado y no se le nota tanto el anti).

Quielo dijo...

Che, mientras se ocupan de desmontar las mentiras de la Corpo y de denunciar a los mercenarios que trabajan para Clarín y todo eso, ¿el Gobierno no podrá hacerse unos minutos para tratar de bajar el promedio de descarrilamientos de trenes a menos de uno por día? De repente estaría bueno.
No sé, pregunto.

Carlos G. dijo...

Cuando a principios de 2009 se instaló el tema de la denominada gripe A (¿algo que ver con el grupo A?)el Sr. Tenembaum en su programa radial de la mañana en radio Mitre, se ocupaba de efectuar reportajes respecto de aquella "nueva plaga mundial".
Dichos reportajes solían finalizar con la pregunta "¿Cuánto miedo tiene?".
También en ese programa se ocupaba de informar sobre la estadística diaria de los nuevos casos.
En dos oportunidades entrevistó a médicos infectólogos que coincidieron en precisar que no había tal plaga, que producto de la gripe común morían en la Argentina algunos miles de personas por año (muchas más muertes que las que pòdía causar la gripe A) y que era altamente inconveniente mantener "informado" al público oyente sobre los nuevos casos que aparecían porque eso creaba una infundada inquietud en la población.
Sin embargo el Sr. Tenembaum mantuvo el perfil "informativo" de su programa y colaboró, imagino, grandemente en la eclosión que el tema gripe A hizo, particularmente, durante el mes de julio de ese año.
Yo no puedo teorizar sobre las razones por las cuales estos tipos hicieron y hacen estas cosas, pero sus fines parecen estar claros.

Alfre dijo...

Hace unos días en su "informe semanal", entre otras cosas, la MAK menciona que esta semana MGrondona recordó en su programa el monólogo final de "Solos en la madrugada". Me llamó la atención porque bien recuerdo que hace ya unos años, cuando Tenembaum y Zloto tenían su blog en arnet, aquel en un post recordaba exactamente el mismo monólogo.

No es que eso de por sí señale alguna similitud evidente entre MG y TNbaum.

Lo que me llamaba la atención de recurrir a ese monólogo, en el medio de los innumerables debates que se daban desde la 125, de los que el blog de Ernesto tampoco zafaba -muy a su pesar- es que parecía el reflejo de un recurso muy suyo -y de muchos otros- de, ante cualquier situación en la que se lo interpele, se le cuestione alguna cosa (política, en este caso), safar de la cuestión evadiendo el tema en disputa por medio de una autolegitimación de la "relatividad de los puntos de vista" y muy a menudo seguida de la descalificación del interlocutor.

No puedo linkear, lástima que arnet -o ellos mismos?- haya borrado todo rastro de ese blog.

Algo que me parecía muy sintomático, era que en ese monólogo de la película, la "libertad" a la que el locutor finalmente parecía haber accedido tras la dictadura, era puramente individual, privada, de orden "emocional". Si uno lo escucha hoy, treintaypico años después, pareciera que hubiera terminado de leer entusiasmado algún libro de autoayuda, más que estar despidiéndose de una vida en dictadura.

Y creo que en el fondo cuando "ellos" hablan de política y democracia, hablan desde ahí. Para ellos la democracia es eso, y la política es siempre aquello que puja por borrar los límites interpersonales. Aquello que aún siendo -un mal- necesario, debe ser vigilado, limitado, hasta regularmente castigado, para mantener vigente el derecho a la individualidad.

Por eso supongo la manera que tienen de ver "positivamente" un fenómeno político, es cuando este les parece "contestatario", rebelde, anárquico, en apariencia anti-político (protestas "autoconvocadas", cacerolas, indignados, etc).

Pero entonces cuando uno nota eso encima aparece otra cuestión: ¿por qué el poder ante el que prefieren "rebelarse" es siempre, siempre, el público?

Y acá me parece que hay algo que se señala bastante poco: creo que en el fondo no conciben que otro modo de interpretar y comprometerse con lo social y político, superador de su "complejo de la casa tomada", sea válido. Por lo menos, no lo suficiente como para polemizar con él; creen que les alcanza con ningunearlo, o descalificarlo. Creo que confunden algunas de sus preferencias o posturas ideológicas con preceptos morales universales. Por eso no pueden evitar indignarse ante la diferencia. Lo que dicho de otro modo es que a su modo encarnan aquello que creen que combaten.

Redondeando, es la misma idea que me había inspirado la participación el año pasado de Schmidt en el programa.

furgoner dijo...

el resumen de todo esto se centra en el comentario de los jovenes que mencionás, y es que hay un recambio generacional y hay gente que se la banca y aporta y comparte y otra que no, poniendo de ejemplo a levinas

un viejo amigo me decia que armaba una revista me dijo un dia "es hora de que esto dé guita aunque sea para pagar la cerveza para la reunion de redaccion"

bueno me parece que los pibes estos de la cerveza pasaron a tener que pagar expensas, deudas, conutrys y colegios privados para los hijos.

no sé si está mal que tu sueldo sea para pagar tus necesidades autoppimpuestas, pero a costa de qué?

en una sociedad donde el que llega lo hizo lobbyando, cagando, codeando, corrompiendo y se festeje o excuse tales conductas obviamente se van a ver en el periodismo porque este está practicado por personas

hay una cancion de yupanqui que dice
"uno cree que no cambia y que cambian los demás"


nada, eso
saludos

kurt dijo...

La nota Los Bagallos fue escrita por Oscar Cuervo? o por el espíritu de Oscar Cuervo tras el fusilamiento/ desmembramiento intelectual / vaciamiento cerebral que sufrió en el blog La Lectora Previsora tras su participación en: http://lalectoraprovisoria.wordpress.com/2012/08/02/escuchen-a-carrio/
Ya estableciste la relación entre Mark y Kierkegaard?

Oscar Cuervo dijo...

No, Kurt, la nota la escribió un comentador que el LLP se hace llamar Esteban y me pidió que la publique con mi nombre porque él no se animaba a firmar. Y como yo (editor del blog en ausencia de Cuervo) ese día no tenía nada para postear, aproveché para llenar el espacio.