viernes, 12 de febrero de 2016

La Plaza de los artistas y el peronismo puro



Entre los militantes peronistas de viejo cuño, entre los que entienden al peronismo como una identidad permanente con una doctrina ortodoxa, entre quienes ven con simpatía la permanencia vitalicia de los burócratas sindicales, entre quienes reivindican incluso las maniobras sinuosas de estos sindicalistas por hacer prevalecer las ventajas de un sector privilegiado de los trabajadores por sobre el conjunto del pueblo (que incluye a despedidos, desocupados, sub-ocupados, trabajadores sin empleos formales que obviamente no serán beneficiados por la suba del Mínimo no Imponible del Impuesto a las Ganancias)...

Entre quienes consideran que sectores del trabajo como los empleados públicos, los maestros o los trabajadores de la cultura pueden ser una pieza sacrificable de un ajuste tolerado, ya que que el sindicalismo organizado, con sus millonarias obras sociales, quedará del lado de adentro del sistema...

Entre algunos compañeros bienintencionados que entienden que el paraguas metafísico del peronismo garantiza natural y perpetuamente la custodia de los derechos del pueblo, entre quienes de buena fe piensan que los vicios de las cúpulas sindicales que ayer se reunieron con Macri (estoy hablando de Barrionuevo, Venegas, Andrés Rodríguez, pero también del empresario Moyano) son objeciones secundarias cuya consideración hay que patear para más adelante o para nunca, porque ahora se trata de preservar la unidad de esa identidad peronista que creen por encima de las contingencias históricas...

Entre los que salieron a decir que el FPV fue solo un frente electoral y que el núcleo duro del peronismo lo configuran los caciques territorales del conurbano, los caudillos provinciales y un sindicalismo que permite coexistir a Caló con Barrionuevo, a Gerardo Martínez con Moyano y a Andrés Rodríguez con Cavalieri, entre los que con buena o mala fe piensan que esta unidad de los "compañeros" demarca el campo popular, o, como gustaba decir a Perón, el pueblo...

Entre los que ven al kirchnerismo como una contingencia electoral que sirvió durante 12 años y listo, entre quienes consideran que las banderas que desde el peronismo recogieron Néstor y Cristina, los derechos humanos, los derechos de tercera generación, la reivindicación de minorías discriminadas, el derecho a la información o el respeto a las garantías individuales son incorporaciones coyunturales y que ahora llegó el momento del repliegue hacia la noción ortodoxa de una comunidad organizada, con sus respectivas ramas, la política, la sindical y la femenina...

Entre quienes privilegian la concepción del peronismo como máquina de producir poder en detrimento del rol emancipador que este movimiento encarnó durante el siglo xx y el primer tramo del xxi, como el gran incorporador de las masas populares a la disputa política argentina, entre los que conciben al peronismo como ciego y mudo partido del estado y tienden a olvidar el poder de resistencia que este movimiento encarnó en momentos dramáticos de la historia...

Entre quienes no asumen el peronismo como tragedia y prefieren concebirlo como picaresca, con diversos armados teóricos o con simple instinto de supervivencia del animal que siempre cae bien parado...

Entre ellos hay gente valiosa y traidores perniciosos, hay lúcidos pensadores, tenaces militantes y cínicos imperturbables. Por lo general, me despierta curiosidad ver cómo conocen un secreto que para mí es inaccesible. Sobre todo porque un análisis frío y objetivo de estos vaivenes peronistas no me resulta posible, porque más bien tiendo a considerar al peronismo como un desgarro que está a un lado y otro de la opresión y nunca del todo decidido. No están ahí todos los que son ni son todos los que están. Vi desaparecer a militantes peronistas durante la dictadura y vi a burócratas sindicales que en las fábricas marcaban a los "zurdos" para que los milicos se los llevaran de los pelos. Vi cómo en los 90 la dirigencia peronista en conjunto posibilitó una alianza social con el establishment argentino y el poder financiero internacional. Vi cómo esa alianza social liderada por Menem colaboró con la liquidación de los últimos restos del estado construído por el primer peronismo. Me siento un peronista de la sospecha, desesperado por no ser lo que soy y por ser lo que no soy.

En un plano más coyuntural, estos sectores del peronismo que intenté caracterizar en los párrafos anteriores tienden a disculpar a traidores evidentes como Bossio, lo siguen llamando "compañero" con el que hay que sentarse a conversar porque "algo le habrán hecho". Sonríen con picardía con el realismo descarnado de las cúpulas sindicales que ayer se reunieron a negociar con el macrismo unas cosas por otras (y las cosas eran personas). Estos peronistas curtidos tienden a desdeñar la catarsis pequeño-burguesa de las plazas de autoconvocados de este verano crudo, tienden a hablar con sorna de un carácter meramente expresivo de esos encuentros colectivos. La sorna es un temperamento que algún día habrá que tratar de desentrañar políticamente. En boca de quienes desdeñan por ser predominantemente urbana y pequeño-burguesa la movilización popular que empezó después de la primera vuelta de octubre, esa sorna tiende a ser un mecanismo de exclusión. Sectores medios movilizados cuando todos los senadores, los gremialistas y los peronistas de pura cepa se tomaron vacaciones. La sorna esquiva los lazos de continuidad que existen entre los 12 años kirchneristas y el momento actual, porque parece que en una cosa la derecha gobernante y el peronismo "puro" se han puesto de acuerdo: es momento de acentuar el corte con los años K, es preciso mostrarlos como una irrupción superada. Los que se movilizan, parece, no cuentan. No forman parte del esquema de poder que se reconfigura en la Nueva Argentina. Se los trata con sorna porque se los piensa como los nostálgicos del mes pasado, los que se resisten a ponerse al día. Un poco más y repiten que son la grasa que hay que cortar. Este armado discursivo se oye con naturalidad en boca de Prat Gay, que quiere evaporar con el calor de febrero el efecto del super-ajuste. Suena más raro encontrar aquí una coincidencia con dirigentes e incluso militantes que se reivindican peronistas. O filo peronistas.

Qué es el peronismo es una pregunta que ya cansa, pero no termina de quedar atrás mientras senadores, gobernadores, intendentes y sindicalistas que se reivindican como tales se ofrecen como garantes de la gobernabilidad del ajuste en curso.

¿Con qué argumentos un peronista puede preferir erradicar al kirchnerismo o expulsar de sus filas a sectores medios que están oponiéndose en las calles y plazas a los despidos, los tarifazos, las pérdidas de garantías individuales? ¿Qué análisis de tinte maquiavélico, gramsciano, aristotélico-tomista o empirista lógico podría concluir que es preferible que los afectados por el ajuste macrista corten sus lazos con esos sectores medios que protestan y resisten?

Manolo Barge -un argumentador de esta posicion que estoy tratando de caracterizar- se mofa del “Asambleísmo como Psicodrama de la pequeña burguesía”, pero no explica en qué favorecería a las bases peronistas que él mitifica que cortaran sus lazos con un sector social cuyos intereses convergen objetivamente.

Estos últimos días pasaron algunas cosas. El peronismo/efepeveísmo/kirchnerismo (nominación indecidida) está debatiendo en diversos puntos del país. Enhorabuena. También un grupo de diputados que llegaron al congreso en la boleta que reivindicaba la dirección del período kirchnerista de pronto, sin mayores explicaciones, decidió apartarse del bloque FPV para favorecer la gobernabilidad. Hay aprestos en el Senado en la misma dirección. Los abusos policiales contra ciudadanos inermes y los despidos masivos quedaron afuera de la agenda de los presuntos opositores. Los jefes de las diversas CGTs piden prudencia en los reclamos de las paritarias y no mencionan la palabra desempleo entre sus máximas preocupaciones.

Me consta que hay muchos sectores que quedan afuera de esta descripción. Gabriel Fernández los menciona:

Alguien dirá que los sindicatos no encarnan claramente ese perfil de centroizquierda. Entonces señalamos: no conocen a los gremios y a sus dirigentes que quedaron de este lado de la línea; no son nazis, ni fascistas ni corporativistas. Son compañeros con ideas  bastante avanzadas  y ya muy distantes de Moyano, ni qué hablar de Barrionuevo o Venegas. No los conocen porque muchos militantes de las capas medias también se guían por la orientación que reciben de los medios concentrados.

Pero además: no hay populismo sin sindicatos. Lo que es decir, como hemos indicado: no hay proyecto nacional sin movimiento obrero. La ausencia de Moyano se hizo sentir por su capacidad para arrastrar a la UTA, por la incapacidad propia para retener a la UTA, pero sobre todo por el destrato oficial hacia los sindicatos que se afirmaron en la defensa del Proyecto Nacional y Popular sin recibir un reconocimiento adecuado. Sin cámaras ni medios para hacerse ver y oír (salvo los nacional – populares carentes de financiamiento) y sin reuniones adecuadas con las áreas de Economía, Trabajo y Desarrollo Social.

Ahora bien. Todo este texto tiene la intención de amalgamar lo que se está desperdigando porque ya está visto que con una sola vertiente –el kirchnerismo- aunque sea la más votada y la más movilizada, no se logra vencer. Vencer en toda la línea, no sólo electoralmente, si se entiende. Y porque la reverberancia callejera de la adhesión del movimiento obrero organizado es una de las grandes armas culturales del movimiento nacional para combatir las campañas comunicacionales imperiales. Porque el kirchnerismo es un peronismo y no puede desplegarse sin integrar a su contradicción previa, no antagónica. Si la niega, pierde un componente de la elaboración. [COMPLETO ACÁ]

Estoy de acuerdo: hay que amalgamar lo que se está desperdigando y no dejarse operar por quienes quieren instalar a los claudicantes caudillos de la CGT ayer reunidos con Macri como el único sindicalismo realmente existente. Por ejemplo, los sectores medios que habitualmente van a las plazas de autoconvocados tienen que movilizarse el 24 de febrero próximo junto a los compañeros estatales y docentes en su jornada de lucha. Esa amalgama va a robustecer a ambos sectores. Agrego: no hay que dejarse operar por quienes quieren escindir a los trabajadores de los sectores medios que se movilizan en las plazas contra el ajuste. Cada vez que la clase trabajadora quedó aislada de otros sectores y librada a una negociación dirigida por las confederaciones sindicales, sin ninguna dirección política, terminó siendo el pato de la boda de otros. Por eso, la jornada de lucha de las CTA y ATE debe amalgamarse con las plazas de los sectores medios.


Por eso mañana espero que la plaza de los artistas se transforme en un gran acto político antimacrista. Nuestra preocupación no puede ser la gobernabilidad sino el bienestar del pueblo. El que no entienda la diferencia entre estas dos cosas: este post no es para él.

jueves, 11 de febrero de 2016

Pepe Scioli dice que el Frente para la Victoria se terminó, que hay que colaborar con Macri y que el kirchnerismo debe hacerse una autocrítica por la derrota de su hermano


Pepe Scioli, hermano del reciente candidato a presidente del FPV, fue en 2007 miembro del gobierno provincial de su hermano. En 2009 se fue oficialmente de ese espacio, desconforme con las políticas del gobierno nacional (era partidario de un arreglo con las patronales agrarias), a pesar de que mantuvo una influencia oficiosa en el gobierno de su hermano. En 2011 fue candidato a senador bonaerense por UDESO, el frente electoral de Ricardo Alfonsín y Francisco De Narváez, y en las últimas elecciones volvió a trabajar por la candidatura de su hermano.

Hoy hizo declaraciones a Infobae, en una entrevista de Jonathan Viale. Se sumó al debate acerca del futuro del peronismo y se mostró condescendiente con la deserción de Diego Bossio y un grupo de diputados escindidos repentinamente del bloque para el que habían sido votados hace apenas dos meses y medio. Scioli también dispuso el fin del Frente para la Victoria, al que consideró un mero "frente electoral". Y dijo que el peronismo debe aportar gobernabilidad a la gestión de Macri, así como también reunificarse en una conducción que incluya a Massa, Schiaretti y De La Sota.

- "Peronismo hay uno y tiene que estar a la altura de las circunstancias. Yo creo que el peronismo tiene una responsabilidad frente a algo que ha votado la sociedad en su conjunto. Yo voy a acompañar la gobernabilidad. No hay que tener una actitud de obstrucción. Me van a encontrar en el Bloque Justicialista. No me van a encontrar en el kirchnerismo".

- "El Frente para la Victoria se terminó el 10 de diciembre, era un frente electoral de la cual (sic) era parte del peronismo (sic). El peronismo tuvo un encuentro la semana pasada muy interesante de puertas abiertas, fue un día bastante particular, en el cual se rompió, que hubo esa incisión (sic) en el bloque, y fue muy interesante porque acá pareciera que hay gente que siente que nada pasó, y como dijo Mario Ishii 'muchachos, fuimos con una estrategia en 2013 y se perdió, en 2015 se volvió a perder'".

- "El peronismo se debe un debate fuerte, una renovación. Creo que hay que generar una mesa con la mayor amplitud posible. Acá hay peronistas que se han ido del partido, no se han sentido identificados, el caso de Sergio Massa, de Mario Das Neves, de Schiaretti, el gobernador (sic) De La Sota, yo creo que tiene que haber un diálogo con ellos tener un diálogo con (Sergio) Massa, (José Manuel) De la Sota y (Mario) Das Neves".

Jonathan Viale pregunta: "El caso de Diego Bossio, sabemos que es amigo tuyo, iba a ser ministro si Scioli era presidente, lo han tratado muy mal, le dijeron traidor, sabemos incluso que tuvo cosas personales con gente muy importante del kirchnerismo...".

- Mirá -dijo Scioli-, yo sigo teniendo un profundo respeto por Diego, primero, creo que es un hombre, un técnico excepcional y un profesional de la política. Segundo, hay que ver qué factores lo llevaron a eso, y en tercer lugar los que lo critican debieran hacer un poco de autocrítica.

Las declaraciones de Pepe Scioli revisten interés por varios motivos. Por un lado, se insertan en el contexto de un debate generalizado acerca del futuro del peronismo (con toda la ambigüedad que esta palabra permite) y del rol institucional de los bloques legislativos que llegaron al Congreso con la boleta del Frente para la Victoria. Scioli decreta la inexistencia del mandato popular por el cual estos legisladores llegaron a sus cargos. ¿En nombre de quién habla? Sabemos que su vínculo político con el hermano es ambiguo. Durante los últimos años estuvo cerca de De Narváez, quien hasta poco tiempo antes de las elecciones era precandidato a gobernador del Frente Renovador. Pero De Narváez y Pepe anunciaron tardíamente su apoyo a Daniel Scioli. Ahora dice que va a trabajar por el Bloque Justicialista (los que llegaron al Congreso por el FPV y pegaron la semana pasada la asombrosa voltereta que encabezó Bossio). Pepe dice que Bossio iba a ser ministro de Scioli, el presidente que no fue. ¿Habla solo por sí mismo o por su hermano? ¿Puede esperarse de Daniel Scioli algún gesto para desmarcarse de las declaraciones de su hermano? ¿Dice Pepe lo que Daniel no quiere decir?

Lo insólito de esta situación no es que cada uno participe del debate diciendo lo que piense, sino el descaro de todos estos personajes de la política para apropiarse de los votos que en octubre y noviembre obtuvo el FPV, nada menos que el 36% y el 49% respectivamente. Se ningunea la enorme movilización popular que en el segundo tramo de la campaña salió a la calle y logró remontar lo que podría haber sido una derrota apabullante de Scioli, que al final quedó a solo 2% de Macri. José Scioli exige autocrítica a otros (específicamente se refiere a los kirchneristas), pero no se le ocurre que el derrotado en las urnas fue su hermano y que, por ende, lo lógico sería que el candidato se autocrticase. ¿O Daniel Scioli no habrá tenido nada que ver con su derrota?

Y, ¿qué autoridad tiene el hermano de Daniel sobre el 49% del país que votó al FPV, al que él da por terminado?

Te siento cerca y yo me pongo lejos





No supe verte.
No supe verte mal.
No pude estar más.
No pude estar acá.

Y ahora que me pongo cerca
te siento lejos.
Te siento cerca y yo me pongo lejos.

Sin entenderme dijiste continuar.
No había nada, más nada que probar.

Y ahora que me pongo cerca
te siento lejos.
Te siento cerca y yo me pongo lejos.

Nuevo disco del gran Leopo De Sarro, el cantante de Banfield, que acaba de darlo a conocer es su BandCamp. En este caso un EP de cuatro canciones, titulado 3D, del cual extraigo el cuarto tema, "Aia". Sobre el disco, su autor dice:

Las canciones de este EP están vestidas con guitarra criolla y voz en un primer plano y con voces adicionales (alaridos, silbidos, gritos ninjas, suspiros, etc) y ritmos sobre la tapa de la guitarra en un segundo plano, intentando equipar las dimensiones sonoras con esas pocas cosas, esquivando los prejuicios, desatendiendo a las señales del fantasma del ridículo y prestándole atención a las necesidades de la intuición en ese momento de registro singular.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Teléfono para colaboracionistas: No necesitamos 100 días para darnos cuenta cuál es el rumbo y cuáles serán sus consecuencias funestas


El Bloque del PJ - Frente para la Victoria, de la Federación Argentina de Municipios, reunido hoy en Resistencia, con la participación de más de 100 intendentes de las provincias de Catamarca, Santa Cruz, Santiago del Estero, Formosa, Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Jujuy, Tierra del Fuego, Buenos Aires y Chaco expresó fuertes críticas a las decisiones tomadas por el macrismo desde el inicio de su mandato. La reunión, presidida por el intendente Jorge Capitanich, tuvo la presencia de los intendentes Julio Pereyra (Florencio Varela), Verónica Magario (La Matanza), Patricio Mussi (Berazategui), Fabián Ríos (Corrientes), entre otros. También estuvieron presentes el gobernador y vice de Chaco, Domingo Peppo y Daniel Capitanich. El presidente de la Federación Argentina de Municipios, Julio Pereyra, anticipó una nueva reunión del bloque el 10 de marzo en Formosa.

DECLARACIÓN

El Presidente Mauricio Macri asumió la responsabilidad de conducir los destinos del país en base a tres compromisos: a) pobreza cero, b) unión de los argentinos y c) combate al narcotráfico.

Nosotros no necesitamos 100 días para darnos cuenta cuál es el rumbo y cuáles serán las consecuencias funestas del rumbo tomado.

(...)

Nosotros no avalamos el procedimiento adoptado para el ajuste de tarifas de servicios públicos, ni el método propuesto ni tampoco el impacto alevoso que sufren en el ingreso disponible de las familias argentinas generando una licuación en los salarios y en el sistema de protección social que tanto costó construir en nuestra patria mediante un efecto redistributivo de la renta. El ajuste de tarifas públicas lo siente cada vecino cuando recibe la boleta de luz, gas, agua potable y cloacas, o cuando toma un medio de transporte público y también nos afecta en la morosidad de nuestros recursos tributarios.

Los Intendentes que representamos genuinamente el sentir de nuestro pueblo actuamos en defensa propia.Tenemos que hacer oír nuestra voz para señalar que por ese camino vamos mal. No podemos retroceder a épocas aciagas y oscuras para nuestra patria. No necesitamos más tiempo para ver que según fuentes sindicales hay 50000 trabajadores desocupados públicos y privados que serán muchos más de persistir en esta dirección.

Manifestamos nuestra oposición a la propuesta de dos jueces de la Corte Suprema de Justicia en comisión invocando las atribuciones del artículo 99 inciso 19 de la CN. Ambos miembros no poseen la idoneidad moral e intelectual para el ejercicio del cargo en virtud de aprobar un procedimiento que no sólo vulnera la esencia del sistema republicano de gobierno sino que también cuestiona la vigencia del decreto 222/2003.

Manifestamos también nuestra oposición a la intervención del AFSCA Y AFTIC por medio de un DNU en virtud que ambos organismos contenían en sus respectivas leyes sancionadas por el Congreso de la Nación los procedimientos para la remoción de sus miembros como así también es preciso advertir que la derogación fáctica de estas normas sin contar con el aval de los representantes del pueblo es violatorio no solamente de la división de poderes sino también de la esencia de la democracia que tanto nos costó conseguir a los argentinos, máxime teniendo en cuenta que estas iniciativas legislativas tuvieron un fuerte respaldo institucional.

Manifestamos nuestro estupor cuando observamos que el Presidente se “enferma” para no asistir a la cumbre de CELAC pero se “cura” para asistir a la cumbre de DAVOS y no ejerce ante el Primer Ministro David Cameron la reivindicación de nuestra soberanía en las Islas Malvinas. No tiene agenda para atender a las “Abuelas y Madres de Plaza de Mayo” pero si para atender otras cuestiones de gobierno. Pero del estupor nos vamos al asombro cuando observamos el concepto de “atemporalidad”, de resignar la historia y nuestra propia identidad desde los billetes del BCRA hasta los cuadros de nuestros patriotas latinoamericanos.

La devaluación sin plan significa enorme transferencia de ingresos a grupos concentrados pero también se pretende la instauración de un cepo a las paritarias para que los trabajadores paguen las consecuencias de este ajuste impiadoso. No es casualidad el virtual cierre del INDEC, “la desaparición” del índice del Congreso y la modificación del CER para propiciar una transferencia alevosa a los bancos y tenedores de bonos. Lo que se pretende es justamente eliminar un parámetro de referencia en la discusión salarial a los efectos de licuar salarios e ingresos fijos.

El interés de obtener un acuerdo con los fondos buitres en el marco de un acuerdo con el FMI constituye una clara estrategia de endeudamiento irresponsable para reducir la autonomía financiera y la soberanía nacional. Los grandes logros obtenidos en la renegociación de la deuda con una quita histórica, se pretende reponer a los usureros internacionales para favorecer a bancos de inversión que pretenden lucrar con jugosas comisiones atentando contra los intereses del pueblo argentino.

(...)

Nosotros no podemos mirar para otro lado, por lo tanto y de modo inmediato, solicitamos:

- a la Corte Suprema de Justicia la restitución del 15 % de los recursos coparticipables en virtud de lo establecido por la ley 26078 mediante una acción judicial específica;

- la inmediata transferencia de recursos para garantizar la continuidad de obras públicas que motoricen la creación de empleo genuino en la industria de la construcción (viviendas, rutas, puentes, escuelas, hospitales, centros de salud, etc.) y el desarrollo de la economía social mediante el trabajo del sistema cooperativo;

- al gobierno nacional la transferencia directa de los fondos de emergencia para poder hacer frente a la atención de contingencias hídricas, sanitarias, a las provincias que fueron afectadas por las inundaciones y que fueron sufragadas por los gobiernos provinciales y municipales;

- a los Gobernadores de las provincias argentinas de nuestro espacio político un lugar de representación respecto a la estrategia para llevar adelante nuestros reclamos;

- al gobierno nacional el cese de la discriminación política, de la persecución ideológica, de la criminalización de la protesta social, del uso abusivo de los DNU y de las negociaciones con los fondos buitres a espaldas del pueblo argentino;

- a nuestros Diputados y Senadores ser escuchados para no adoptar ninguna decisión que no nos interprete ni nos represente, manteniendo siempre como prioridad la unidad del bloque, porque los votos de cada uno es fruto del esfuerzo y del trabajo territorial que con mucho énfasis se realiza en cada rincón de nuestra patria.

Nos preocupa especialmente en esta instancia la aprobación de los pliegos de los jueces propuestos para integrar la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la manipulación del oficialismo respecto a birlar la representación de un miembro del Consejo de la Magistratura que por derecho nos corresponde, la intención de modificar la “ley cerrojo” a los efectos de propiciar un arreglo ruinoso con los fondos buitres y la solución definitiva de la trasferencia del 16,9 % de recursos coparticipables retenidos por el estado nacional de manera incorrecta, del mismo modo que la solución definitiva de las transferencias de fondos previsionales para las provincias argentinas que no transfirieron sus cajas previsionales al sistema de seguridad social. Al mismo tiempo advertimos nuestra oposición a la autorización de estrategias de endeudamiento irresponsable que además concentra recursos en la Nación e impide transferencias a las provincias y municipios.

Proponemos al Consejo Nacional Federal del Partido Justicialista la conformación de un foro amplio con la participación de Gobernadores, Intendentes, Diputados y Senadores a los efectos de ejecutar una estrategia coordinada de oposición política en el contexto de esta transición hasta el recambio de autoridades, principalmente a partir del inicio de las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación a los efectos de evitar la fractura interna y potenciar la unidad de concepción para lograr la unidad de acción. (...) [COMPLETO ACÁ]