viernes, 21 de julio de 2017

La Bonaerense, además de manejar la falopa, tiene carta blanca para matar y torturar a los pibes

"Es el resultado de la línea que se baja desde la crema y la-nata del Poder" dice Juan Grabois a propósito de la brutal represión de ayer en Luján

Del facebook de Juan Grabois:



Hace unas horas, en Luján, un montón de chicos festebajan el día del amigo en la Plaza Colón. Un grupito estaba rapeando y se armó una discusión. Rápido llegó la pacificación. Una banda desaforada irrumpió a las patadas y palazos. El saldo: cuatro niños detenidos. Dos siguen adentro de una comisaría. La peor parte se la llevó una niña de 12 años, hija de Clara, vecina del Barrio Villa del Parque, una urbanización que construyó una cooperativa del Movimiento de Trabajadores Excluidos. Nuestro compañero Agustín Burgos estaba con su hijita en el médico cuando recibió el pedidos de auxilio de varios vecinos. Llegó junto a otros adultos a reclamar por los chicos. Le reventaron el hombro de un palazo. Ahora está en el hospital.

La banda desaforada que cometió este atropello no era de barrabravas, ni piqueteros, ni "yonkis"... eran de una de esas fuerzas feudales de la que disponen ciertos intendentes, ese engendro llamado "policía local" que no es más que un nombre alternativo para la vieja y conocida Policía Bonaerense. Además de manejar la falopa y la trata, cada día se cargan a un pibe y dejan en decenas más la marca del apremio ilegal, las patadas, el verdugueo y la represión. Ahora están más zarpados que nunca. Les han dado carta blanca. Cada vez que pegan, los protegen, los televisan, los aplauden.

Esto no es un montaje. Acá está el crudo. Este es el resultado de la línea que se baja desde la crema y la-nata del Poder. Este es el fruto de la propaganda y la difamación. Quieren que los azules tengan los ojos rojos de odio y que no les tiemble el pulso ni ante el más chiquito de los nuestros. Quieren que vos veas en cada pibe y cada piba pobre un asesino serial en mimiatura frente al que es mejor pegar primero y preguntar después. Esta es la sociedad infanticida que quieren crear para que los hijos de unos pocos duerman tranquilos con loza radiante, en altas torres o en barrios cerrados, mientras la mayoría no tienen ni luz, ni cloacas, ni pan. Una régimen de segragación dónde a la prole del descarte le queden dos opciones: permanecer recluido en los basurales sociales o recibir un balazo en la nuca.

Están desaforados. Trabajan en la impunidad. Atropellan los más sagrados derechos de los más sagrados entre los humanos: los niños. Tal vez sea precipitado decirle a estos despreciables Fascistas del Siglo XXI que no pasarán. Tal vez no tengamos fuerza. Pero mientras nos quede un sólo suspiro les vamos a dar pelea.

Echa un vistazo al Tweet de @JuanGrabois: https://twitter.com/JuanGrabois/status/888225357069004800?s=09

jueves, 20 de julio de 2017

Lynch, el extremo

Extremos II: Eraserhead - David Lynch - Sábado 19:30 (puntual) en Alvarez Thomas 1093 - Red Colegiales




Si hacemos un ciclo de cine sobre la exploración de los extremos, no podría faltar David Lynch, la gran anomalía del cine americano del último medio siglo. Y ya también de la televisión. El capítulo 8 de Twin Peaks 3 es el evento más anómalo de la historia de la televisión o de como sea que se llame ahora eso que sale por Netflix.

Hay que decir que existe una generación cuya sensibilidad narrativa fue moldeada por Netflix. Probablemente muchos de ellos no sepan que las actuales series televisivas no habrían sido posibles sin la preexistencia de las dos temporadas noventistas de Twin Peaks. Aquellas temporadas ya estaban empujando el arco, obligando a alterar las nociones usuales sobre la relación entre cine americano, televisión americana, series, narrativa, artes plásticas, industria cultural, política de los autores, etc. Todas las taxonomías caducan ante las dos primeras temporadas de TP.

Es cierto: hay algo de postmoderno y muy post-ochentista en el gesto lynchano, pero eso que puede confundirse con las diversas modalidades del consumo irónico, los nichos de consumo, la retromanía, el pastiche, se arruga ante la deformidad de Twin Peaks. Yo los comparo con la forma de la caja del vinilo de Artaud que no entraba en las bateas ni en las discotecas. Si les gusta la comparación, bien. Si no, jódanse.

También creo que hay una camada de lyncheanos que formateó su sensibilidad vía Twin Peaks. Y que muchos de ellos, cruzados con el hábito del consumo de Netflix, estarían esperando una tercera temporada que de alguna manera afianzara sus certezas acerca del objeto de su culto.

Pero Lynch no es solo Twin Peaks, ni tampoco solo Blue Velvet + Twin Peaks.



¿Cuántos fans de Twin Peaks conocerán los recovecos más oscuros de la obra de Lynch? ¿Cuántos habrán visto Inland Empire, su último largometraje, o Eraserhead, el primero que hizo hace ya 40 años?

Bueno: El ya famoso capítulo 8 de la temporada 3 de Twin Peaks tiene más que ver con Eraserhead que con la serie. Lo inaudito no es que Lynch haya recurrido a procedimientos típicos de las vanguardias del cine y las artes plásticas del siglo 20, sino que ponga los diversos dispositivos por los que se cuela en un estado de acople desquiciante. Un fotograma aislado del TP3 - 8 se puede parecer a cierta película del año 27, así como otro plano puede remitirnos al cine B de los 50. Lo que descalabra la máquina es ese juego de cajas donde nada encaja; en ese no-encajar está la revulsión. Lynch parece perfectamente consciente de este reto -político, puesto que el animal político hoy devino animal televidente- al poner en el primer capítulo de esta nueva temporada a un chico que se pasa las horas mirando fijo una caja de vidrio en la que nunca vio nada, pero que también sabe que el que estuvo haciendo esa misma tarea antes que él le parece haber visto algo alguna vez. Poco después de esa acotación, un ente salido del cubo de cristal va a arrancarle la cabeza al chico tele-no-vidente.

Si un capítulo de Twin Peaks modelo 2017 produce estupor, desorientación y regocijo, ¿cómo habrá sido recibida su primera película, cuando todavía no gozaba del actual prestigio cimentado por décadas de intransigencia artística?

El primer largo de David Lynch llevó más de cuatro años de realización, bajo el auspicio del entonces recién fundado Advanced Film Studies del American Film Institute en California, donde Lynch comenzó a trabajar a principios de 1972 con su guión original de 21 páginas: "Mi punto de partida era la imagen de la cabeza de un hombre que rebota en el suelo, que era recogida por un niño y la llevaba a una fábrica de lápices". Lidiando con un presupuesto de u$s 10,000, módico para el contexto del cine norteamericano, Lynch fue productor, director, guionista y editor de su ópera prima. Quería completar una película de 42 minutos en seis semanas. El cast y el equipo técnico se fueron modificando y los problemas de presupuesto prolongaron el rodaje. La postproducción se completó en abril de 1976 y la primera proyección pública de la película se hizo aproximadamente un año después, hace 40 años, el 19 de marzo de 1977, en el Festival de Cine Filmex en Los Angeles, después de haber sido rechazada por los festivales de Cannes y Nueva York.




La recepción inicial se polarizó. La película tuvo defensores entusiastas y detractores acérrimos. Jack Nance describió la noche del estreno: "Se hizo un silencio de asombro. Luego comenzó el aplauso. El público simplemente se levantó, fue precioso". Variety, en cambioo, le dedicó una crítica negativa, aduciendo que a pesar de sus logros tecnológicos la película era un ejercicio de repugnante mal gusto que ofrecía poca sustancia y sutileza. Algunos críticos prominentes, como Pauline Kael en The New Yorker y Richard Combs en The Guardian aprobaron el clima de la película y su lógica onírica, así como su capacidad de inquietar con sus imágenes perturbadoras y ambiguas. La película se transformó pronto en un fenómeno de culto y se mantuvo durante meses en proyecciones semanales en salas del circuito alternativo.

El fenómeno de culto de Lynch fue creciendo de a poco sin detenerse hasta hoy. Su capacidad para seguir sorprendiendo, aterrorizando y desorientando a los espectadores no sufrió un efecto de acostumbramiento. En Twin Peaks 2017, que ya lleva emitidos la mitad de sus capítulos, azora su arquitectura torcida, su inagotable imaginería visual, su personalísimo diseño sonoro y ese humor dadaísta que en cualquier momento vira hacia un shock de horror. Cuarenta años de Lynch no lograron hacerlo previsible. Su sola presencia en el circuito mainstream del siglo xxi, su visible anomalía en medio de ese conexto, refuerzan el peso altamente político de su mirada pesadillezca de la trama norteamericana y ahora global, alejada de la infantilización irremisible del cine de Hollywood.

Ver Eraserhead 40 años después permite comprobar que todo esto ya estaba ahí entonces. Este sábado 22 de julio a las 19:30 la vemos y la debatimos en Red Colegiales, Alvarez Thomas 1093, 19:30 horas, puntual. Mientras esperamos el capítulo 10 de Twin Peaks.



Mientras llega el sábado, propongo hacer, en vista de los ardidos debates que TP hoy provoca, una encuesta hot:

Twin Peaks es serie?
Es cine?
Es serial?
Es cereal?
Es Quaker?
Es GOT?
Es Kaka?
Es genre?
Es enerc?
Es Lynch?
Es Hitchcock?
Es chill?
Es tango?
Es punc?
Es opart?
Es peronista?

miércoles, 19 de julio de 2017

Y el par de ojitos que contienen los rehenes en este nuevo fin

Apagá la tele


Los ojos de los niños
cuando el mundo los disfraza de cautivos
y Andrés se fue una noche de tormenta
cuando el viejo le iba a dar.

Los ojos de los niños
cuando el mundo los disfraza de cautivos
los ojos de los niños
cuando el mundo los cautiva.

El par de enanos con los chumbos en la mano
mientras ven que al otro hermano
lo balearon mal.

Los hijos del olvido en Cali arrepentidos
porque Dios no los vino a buscar.

Los ojos de los niños
cuando el mundo los cautiva
los ojos de los niños
los cautiva.

Pequeña niña vio una mariposa
en la cabeza rota de una vaca en Guanacache.

Y el par de ojitos que contienen los rehenes
en este nuevo fin.

Los ojos de los niños
cuando el mundo los disfraza de cautivos
los ojos de los niños
cuando el mundo los cautiva.

El par de enanos con los chumbos en la mano
mientras ven que al otro hermano
lo balearon mal.
Los hijos del olvido en Cali arrepentidos
porque Dios no los vino a buscar.

Los ojos de los niños
cuando el mundo los cautiva
los ojos de los niños
cuando el mundo los disfraza de cautivos.

Los ojos de los niños
los ojos del olvido
los ojos de los niños.

Juanita de Boulogne
Andrés se fue una noche
un par de enanos
con los chumbos en la mano
pequeña niña vio
Juanita
Andrés
José
Manuel.



Cine e imágenes: Raúl Perrone
Canción: Fernando Barrientos
Voz, rugido: Liliana Herrero


martes, 18 de julio de 2017

"El Polaquito": Lanata usó a un pibe secuestrado por la policía de Lanús que comanda Diego Kravetz para armar una nota falsa

Igual que en la dictadura de Videla





Los hechos:

Comunicado del Movimiento de Trabajadores Excluidos

DENUNCIAMOS QUE LA NOTA SOBRE EL “POLAQUITO” ES UN MONTAJE PRODUCTO DE GRAVES VIOLACIONES A LOS DERECHOS DEL NIÑO

Desde el MTE queremos informar que la nota sobre un niño RTGA apodado el “polaquito” es un montaje.

Por la información y testimonios que disponemos, el mismo habría sido realizado por la producción de Periodismo Para Todos, que con la participación necesaria de personal policial y civil al mando del Secretario de Seguridad de Lanús Diego Kravetz, secuestraron al niño, lo amedrentaron y coaccionaron a efectos de realizarle una “entrevista” que se difundió en el programa PPT y se reprodujo en una enorme cantidad de medios comunicacionales violando los más elementales derechos del niño consagrados en nuestra constitución, leyes y pactos internacionales e implicando ello la comisión de diversos delitos por parte de los adultos involucrados.

Se le indicó incluso que posara con armas. Asimismo, el niño recibió amenazas a su vida y la de sus familiares. El “polaquito” es un niño de 11 años (no 12) que tiene una vida difícil, signada por la pobreza y conflictos con la ley, pero en ningún caso participó en hechos en los que hubiera portación de armas, se produjeran lesiones y mucho menos homicidios. Su relato es en gran medida una fabulación inducida por los entrevistadores que explotaron a sabiendas la vulnerabilidad y los problemas psicológicos que el niño padece con el propósito evidente de hacer uso de su imagen como “producto audiovisual” sensacionalista para su difusión en medios comerciales y posiblemente para justificar las reiteradas y crecientes actuaciones abusivas de las fuerzas de seguridad hacia los niños y la población socialmente vulnerable.

Informamos que la madre del niño es una trabajadora cartonera que con gran esfuerzo y sin asistencia alguna del Estado lleva adelante su familia, una familia golpeada por la exclusión, la insensibilidad y la miseria como tantas otras. Hacemos responsable al Estado, particularmente a la policía bonaerense y la municipalidad de Lanús, y a los medios de comunicación involucrados por la integridad física del niño y sus familiares que se vieron seriamente afectados por la situación. Solicitamos el retiro inmediato de la imagen del niño de todos los portales en los que se encuentra. Exigimos la inmediata separación de Diego Kravetz de su cargo.

Informamos que en el día de la fecha el niño fue revisado por facultativos y que mañana se realizarán las presentaciones correspondientes ante la justicia penal, el ENACOM, la defensoría del público y demás organismo pertinentes.

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Ronaldo Barbano es el periodista del Grupo Clarín que armó la nota en coordinación con el Secretario de Seguridad de Lanús Diego Kravetz.



Lanata y Barbano durante la emisión televisiva se hacen eco de versiones que les provee la policía de Lanús con acusaciones contra el menor por graves y múltiples delitos, entre ellas un robo a un jardín de infantes. Barbano, caminando por las calles de Lanús, dice a cámara: "La policía asegura que el robo del jardín lo cometió un nene de solo 12 años que todos conocen como el Polaquito, vive acá en el barrio". Barbano se exime de la responsabilidad de presentar alguna prueba de las acusaciones de "la policía" contra un menor al que  lapida masivamente con el inmenso poder de fuego de Clarín. En off, Lanata afirma que "El Polaquito mantiene aterrorizado al barrio Villa Caraza". Lanata hace su sórdido despliegue de telefascismo, por el cual el deber del estado de proteger los derechos de los niños es arrasado en busca del impacto mediático de un show preparado en colaboración por un multimedios voraz y las fuerzas represivas de la provincia de Buenos Aires. En un diálogo en el piso con Lanata, Barbano presenta la fábula guionada en coordinación con Kravetz: "Es chiquito y a la vez es un veterano del delito el Polaquito. Él viene siendo conocido por la policía desde hace dos años y dice la policía que una vez por semana lo detiene y además lo tienen filmado drogándose en una esquina. Cuando salíamos del jardín de infantes [en el que Barbano había entrevistado a su directora] el Polaquito se nos acercó. Estábamos con dos policías y Diego Kravetz, el Secretario de Seguridad de Lanús [con lo que el periodista deja la firma de los autores de la opereta] y el Polaquito se acercó y le dijo 'Vos estás regalado, si quiero te mato acá, vos sos el rey de los pitufos, yo si quiero te mato'. Y a partir de ahí empezamos a hablar y le preguntamos, bueno, un poco por su vida y esa es la nota". Seguidamente empieza una nota constantemente recortada en audio e imagen, con la figura de un chico cuya cara es ocultada por medios digitales y una voz en off que pregunta sin que al espectador le resulte posible percibir la secuencia completa de la conversación, de cualquier modo violatoria de los derechos del menor. En esa edición audiovisual la silueta afantasmada de un chico queda asociada a una voz que se autoincrimina por graves delitos: robos, tentativas de asesinato y un asesinato consumado. La "conversación" se graba tranquilamente a pocos metros de un patrullero. El periodista/vigilante Barbano pregunta: "¿vos mataste?" "¿robás?" "¿por qué robás?" "¿quién te enseña a manejar pistolas?", violando todos los protocolos de derechos y garantías. Cuando termina la nota fraguada por Kravetz y Lanata, el conductor dice "¡Guau! ¿Qué hacemos con este pibe?". Barbano se ensaña: "él representa a una cultura chorra".

En la página web de Canal 13, del Grupo Clarín, puede leerse:

DOM DE 22:00HS A 00:00HS

Infancia robada: impactante entrevista a un nene de 12 años 

que admite que se droga, que roba y que mató a una persona

El Polaquito es un nene que tiene solo 12 años y es el principal sospechoso por el saqueo de un jardín de infantes en Lanús. PPT se lo encontró y le hizo una entrevista que preocupa.  

La historia de este chico es estremecedora desde donde se la mire, por la liviandad con la cuenta cómo es su vida, relatando cómo se droga, cómo roba y hasta cómo mató a una persona.
Él es conocido en Lanús como “El Polaquito” y un equipo de Periodismo Para Todos llegó a él cuando fue a cubrir un saqueo a un jardín de infantes en la zona, del que este chico de solo 12 años es el principal sospechoso.
Cuando terminaron de hablar con la directora y mientras esperaban en la puerta del instituto, el Polaquito se acercó y comenzó a amenazar a todos los presentes, entre los que estaban Rolando Barbano, periodista de PPT.
"Yo fumo porro, con merca nevada. No te deja duro, te deja re loco, re mambeado", comenzó relatando el nene. "No tengo miedo a nada”, fue otra de las frases que dijo el Polaquito. 



El modo de operación mediático-policial remite directamente a un abominable caso ocurrido durante la dictadura militar, conocido como "Operación Para Ti", al que alguna vez se calificó como "el momento más denigrante del periodismo argentino". En septiembre de 1979, una madre, militante y fundadora de la organización Familiares, que estaba secuestrada y era torturada en la ESMA, fue obligada a posar en un falso reportaje que publicó la revista Para Ti como parte de la campaña de la dictadura.


El domingo Lanata, Clarín, Kravetz, el macrismo y Ronaldo Barbano escribieron otra página de horror del periodismo argentino, que quedará inscripto en la historia universal de la infamia.