martes, 10 de marzo de 2020

El Corona Virus en Italia y el bien común


por Lidia Ferrari, desde Treviso

Interesante la situación con el Corona Virus en Italia para pensar la dialéctica causa-efecto. ¿Hay más afectados por el Corona Virus en Italia que en otros países y por eso está en el centro de la información? ¿O Italia desde un inicio buscó a los ‘coronados’, los encontró e informó la situación? No lo sabemos. Lo que es cierto es que estamos en cuarentena. No podemos salir de nuestra Comuna y las escuelas, los museos, el deporte, todas las actividades están suspendidas. Mis amigos se preocupan y me preguntan. A quienes están afuera de la situación los golpea más la noticia de la cuarentena que a los que estamos aquí, viviendo paso a paso la situación. Lo que sucede es que los hechos se van precipitando. Aquí la contingencia es patrona de la situación. Las medidas que está tomando el gobierno son similares a las que se tomaron en China. He leído que otros países de Europa no sólo no informan de la situación sino que no se sabe si están tratando de detectar los casos. Por ejemplo, en esta semana el Presidente de la Región Piemonte y el Presidente de la Región Lazio (Roma) fueron declararos positivos del Virus. Están aislados pero sanos. El argumento es que se trata de un virus con una tasa de mortalidad relativamente baja pero por eso mismo se expande precipitadamente. El objetivo de la cuarentena es evitar esa expansión. Porque aunque la letalidad del virus sea relativamente baja, en un millón de infectados el porcentaje de los que pueden necesitar cuidados intensivos puede ser muy alto. 

Como siempre, estos eventos están en relación con la política. Si bien el sistema de salud italiano es bastante eficiente, en un caso de emergencia tiene problemas. Por ejemplo, sale a la luz que los gobiernos de estos últimos años han hecho un gran recorte a la sanidad, una transferencia de recursos de la salud pública a la privada y cerraron hospitales que hoy se necesitan. Por otro lado, los mismos que hicieron estos recortes a la salud ahora están en campaña para hacer caer el gobierno, acusándolo de no saber gestionar la crisis del CoronaVirus. Siempre los chacales azotan en los momentos de debilidad. Siempre lo hicieron y siempre lo harán. La cuestión es que tienen acompañamiento de la prensa internacional, porque este gobierno, con sus defectos, sigue algunas líneas que atacan intereses poderosos. Y ellos nunca descansan. Ayer hubo motines de presos en forma simultánea en varias cárceles italianas con muertos y fugas. No puedo dejar de pensar que un evento así no se produce sin que la mafia y los intereses políticos se muevan para producirlo.

Además de que la oposición está aprovechando esta situación para su beneficio, está claro que el efecto sobre la economía italiana será enorme. Pero, como dice el Ministro de Relaciones Exteriores Luigi di Maio en un periódico español, si se detiene Italia se muere Europa. Y Europa está reaccionando tarde, si es que reacciona. Hace lo mismo que hizo con Grecia. Aquí se ve que la comunidad Europea sólo tiene el nombre de Comunidad. Recién esta semana parece que se van a reunir para tomar medidas comunes. Recién esta semana, obviamente, por video conferencia. Es probable que se les esté yendo de las manos a Francia y Alemania la cuestión del virus. Mientras se trataba de Italia, ellos no se preocupaban. Es más, gestionaron el problema de una manera muy diferente a la de Italia. Supongo que se darán cuenta de que la cuarentena es casi la única posibilidad de frenar la epidemia. Se sabe que desde que se descubrió esa metodología preventiva, y parece que fue en Venecia en siglo XIV, la forma de evitar las epidemias es la cuarentena de los infectados.

Como dije hace poco, no sé si el virus ha sido inventado como dispositivo biopolítico para el control de la población. La cuestión es que, una vez inventado, está entre nosotros y hay que hacer algo con ello. Por eso no acuerdo con ciertos presupuestos extendidos que siempre sospechan del Estado porque lo ubican como lugar de control social. Por un lado, no siempre el Estado está para reprimirnos, aislarnos y controlarnos. Por otro, hace rato que sabemos que el sojuzgamiento del orden neoliberal no se ejerce con represión o prohibiciones. Ya nos controlan sin necesidad de gobiernos y estados, con estos aparatitos en los cuales reflejamos todo lo que somos, pensamos y hacemos. Un real control poblacional no precisa de ninguna restricción de movilidad.

Hay gente que se rebela contra estas medidas que coartan su libertad de desplazamiento. Sus argumentos son similares a los que me dijo un taxista cuando hace años se instauró la obligación de usar cinturón de seguridad en Buenos Aires. Me dijo con tono muy compadrito: “A mí nadie me dice lo que yo tengo que hacer con mi vida”. Resulta que con el virus se hace patente que la vida de uno y la de muchos están estrechamente vinculadas. A pesar de que las indicaciones son las de distanciarnos de los otros cuerpos, el virus se encarga de decirnos también que estamos estrechamente relacionados. Y que la suerte de uno es la suerte de muchos. 

¿Se trata de un virus comunista porque vino de China? No, es el destino humano que frente a una epidemia se ve obligado a comprender que nuestro destino está encadenado. Por eso, los multimillonarios sólo están pensando en cómo escapar de esta suerte que los mancomuna con todos. A pesar de que puedan vivir bajo tierra en un bunker de lujo o construirse una isla paradisíaca en Marte, sus miles de millones no podrán evitar eso que rechazan, que su vida está ligada a la de todos tanto como a la propia muerte,

Esta para mí es una lección de resistencia al orden neoliberal, ese orden que trata de convencernos de que el otro es un enemigo o culpable de lo que me sucede, o que sólo individualmente nos podemos salvar. Se siente en Italia que hay mucha gente asumiendo reglas que nos limitan a cada uno, convencidos de que son necesarias para el bien común.

Confío en las decisiones de quienes deben saber mucho mejor que yo cómo se atiende una emergencia sanitaria de esta índole.

Las pestes

La otra.-radio del domingo pasado, para escuchar clickeando acá 


El domingo en La otra.-radio estuvimos hablando de las pestes que rondan la Argentina.

También dimos por cerrada nuestra lista de listas de mejores canciones editadas el año pasado. Huelga decirlo: una cosa no quita la otra. 

Para escuchar el programa, clickear acá.

domingo, 8 de marzo de 2020

Niña Mamá (II) - Patologías Culturales




La película de Andrea Testa,, con su sencillez formal y su dureza testimonial, permite varios niveles de análisis. De manera inmediata, conmueve con los relatos de las adolescentes pobres, niñas embarazadas, las que deciden proseguir con su embarazo con la dificultad que esto implica en medio de carencias materiales y afectivas extremas; las que siguen con su embarazo porque el contexto social, familiar y legal no les permite otra salida sin empujarlas al riesgo de la clandestinidad; las víctimas de una violación, del descuido, del moralismo que las llena de culpa para que el hilo se corte siempre por lo más delgado. Pero además, con la decisión de situar su mirada en el espacio del consultorio del hospital público, la película determina su perspectiva, delinea su forma cinematográfica, a la vez que tematiza el rol del estado como un espacio a disputar y no a desechar a priori con consignas abstractas que lo deshistorizan como una esencia patriarcal inmutable. Por último, también la película estimula desde su misma existencia a pensar en el destino de un cine que pone en el plano a las personas más vulnerables de la sociedad pero habitualmente no llega a ser visto por esos mismos sectores. Niña Mamá, desde su misma concepción, incluye una pregunta sobre la circulación de las películas, más allá de la clase social que va al cine y sus circuitos establecidos.

sábado, 7 de marzo de 2020

Niña Mamá


En pocas películas actuales puede percibirse tan claramente el orden patriarcal y su puesta en crisis como en el documental Niña Mamá, de Andrea Testa.

En los últimos años se hizo habitual oír y leer discursos académicos sobre el carácter sistemático del patriarcado como el pilar que sostiene el orden -injusto- establecido. Dicho así, suena universal y abstracto; quizás también a algunos les suene a una exageración antojadiza. Estos estudios, bien intencionados y útiles para desafiar los prejuicios e instalar discusiones en el campo de los saberes instituidos, resienten su eficacia por su carácter teórico, es decir, por su incapacidad para tocar los cuerpos.

El orden patriarcal suena a concepto en boga o a bandera de lucha universal y abstracta, reduccionista e incontaminada por la lucha de clases, cuando la fuerza del patriarcado se inscribe precisamente con mayor elocuencia en el cuerpo de las niñas pobres. Esto sería una verdadera paradoja si no reparáramos en que toda forma discursiva cumple un régimen que delimita el rango de lo decible y de lo que se expone en el decir. No es paradójico cuando advertimos que la teoría es una forma de hablar a medida del orden milenario que, si no responde directamente al afianzamiento patriarcal, al menos ha demostrado ser muy compatible con él.

¿Desde dónde hablar? Esto es ¿Cómo no hablar la lengua del amo? ¿De aquel que nos dotó de las palabras y conceptos para poder decirnos y pensarnos? ¿Cómo no hablar la lengua de los hombres, la lengua del colonizador, la lengua de la razón de estado y su consiguiente reclamo de derechos, la lengua del capital? se pregunta Laura Llevadot en su breve ensayo "La violencia que no ves", que sirve de Prólogo al libro de aparición reciente Gloria Anzaldúa: Poscolonialidad de Martha Palacio Avendaño.

La violencia no la llega a ver un hombre o una mujer que desconfían de la sofocante opresión patriarcal cuando solo se reproduce la lengua del amo. Asimismo, la espectacularización que rige la comunicación televisiva es formalmente violenta, de modo que no puede mostrar la violencia patriarcal sin reproducirla. Un cine artesanal, ni espectacular ni teórico, sino cuidadoso como el que practica Andrea Testa en Niña Mamá, puede hacernos ver esa violencia que no vemos y que reproduce cotidianamente el orden patriarcal.

El cine tiene la capacidad de registro de los cuerpos y de las formas del habla popular. En Niña Mamá hablan chicas muy jóvenes de los barrios pobres del conurbano bonaerense, apenas salidas de la infancia, algunas de ellas ya madres de varios hijos, a menudo maltratadas por sus parejas o sancionadas por la condena familiar. El moralismo deja de ser una declamación de principios cuando se ven los efectos violentos de la mirada moralista sobre los cuerpos vulnerados. 

Testa filma a una serie de chicas que acuden a consultorios de hospitales públicos después de haber sido dañadas por la violencia física del macho y también por la violencia simbólica del moralismo familiar e institucional. Y por la voluntad social de no ver que el hilo se corta por lo más delgado. Mujeres, niñas y pobres: el sector más frágil de la población de nuestro sistema neoliberal puede hacernos ver precisamente en su tremenda fragilidad la gran fortaleza de las vidas despojadas.

La mirada de Andrea Testa está mediada por el dispositivo hospitalario: la totalidad del metraje de su película transcurre en consultorios. En todos los casos, frente a las niñas madres, fuera de campo, se deja oír la presencia de jóvenes asistentes sociales, mujeres de una procedencia cercana a la de Testa. Pero la cineasta y su equipo se propusieron que la película se proyecte en espacios a los que las películas independientes comúnmente no llegan, para los sectores sociales más directamente implicados en lo que se muestra. *

Que las voces de las asistentes funcionan como la conciencia ética y política de la película es innegable. Para que la película se vuelva una experiencia de encuentro con estas experiencias invisibilizadas para el mundo pequeño-burgués, la mediación de las agentes hospitalarias es un factor facilitador. Las niñas pobres acuden al hospital público y se encuentran con mujeres profesionales comprensivas, que son al mismo tiempo pares de género y portadoras de un discurso ya elaborado en el ámbito de las ciencias sociales y el sistema sanitario. Las asistentes que hablan con un lenguaje amoroso y empático practican una disminución de los daños. Para los feminismos más radicalizados, esto puede ser un estorbo para reafirmar las impugnaciones más rotundas hacia el sistema. Este encuadre sanitario y estatal podría resultar un obstáculo para las posiciones que impugnan las biopolíticas estatales como tentáculos del mismo orden patriarcal. La película de Andrea Testa no se preocupa por complacer ese anhelo impugnador, sino que decide obrar como un puente entre sectores diversos.

En la medida en que esta mediación estatal se haga visible y muestre su propia fragilidad, sus límites de eficacia,  este obstáculo puede volverse productivo. A pesar de las posiciones más radicalizadas, el hospital público es en Argentina un espacio en disputa que no se debería regalar al sistema opresor.


* Respecto de cómo la película puede llegar a espectadores directamente implicades en la problemática que trata, me acota la realizadora, Andy Testa: "Como hicimos con todas nuestras películas y principalmente con Pibe Chorro, hemos garantizado todo un circuito de proyecciones con debates para que los sectores históricamente relegados del cine puedan asistir. Ya se está articulando con organizaciones sociales, escuelas, bachilleratos populares, programas como Puentes Escolares para niñes en situación de calles y un largo etcétera. No vamos a dejar abandonada la película solamente al circuito cómodo. Las protagonistas de la película también están pensando adónde quieren que se vea, en sus barrios.

"Como un aporte a la descentralización de la exhibición del cine, llenamos el Cine Teatro Helios en el estreno federal que va dando pasos. Niña mamá empieza a verse en otras pantallas".


Imágenes del estreno, el jueves último en El Palomar.


Las proyecciones van siguiendo este recorrido:

· Viernes 6 de marzo a las 19hs en el Cine Teatro Roma de Marcos Paz
· Sábado 7 de marzo a las 17hs en el Centro Cultural Kirchner en el marco del ciclo #NosotrasMovemosElMundo
· Domingo 8 de marzo a las 20hs en Espacio INCAA Tucumán
· Lunes 9 de marzo a las 20hs en la Alianza Francesa de Buenos Aires
· En La Plata se podrá ver hasta el miércoles 11/03 en el Cine Municipal Select - Espacio INCAA La Plata a las 17:30 hs. En la función del martes estará presente su directora para conversar con el público.
. Todos los domingos de marzo a las 18:00 hs podrán ver la película en el MALBA.