martes, 23 de diciembre de 2014

Los discos del año 2014 son estos

Los elegimos, explicamos los motivos y los pasamos el domingo pasado en La otra.-radio, que se puede escuchar clickeando acá

La lista de Cuervo:


La vuelta de D'Angelo en Black Messiah produce la música más asombrosa e inspirada del año.


Sun Kil Moon no es un boxeador coreano sino un extraordinario folksinger de California, un narrador consumado y un cantante de expresividad inusual, quien en 2014 hizo esta obra maestra que perdurará a través de los años llamada Benji.


Robert Plant tiene una carrera gloriosa, es continuamente tentado para reunir Led Zeppelin, pero 
en lugar de ceder a las oferta millonarias sigue haciendo discos hermosísimos, como lullaby and... The ceaseless roar.

Fernando Cabrera editó Viva la Patria, también votado por Maxi Diomedi.
Hoy por hoy Cabrera es uno de los más grandes compositores de habla hispana.


FKA twigs hizo LP1, un disco extraordinario, 
una especie de soul post-humano con un toque de trip hop.


Leonard Cohen deslumbra con Popular problems, el disco editado el día de su 80 cumpleaños.


Prince sacó dos discos el mismo día: 
Art official age y Plectrum Electrum, ambos geniales.


Melingo está por delante porque su sonido áspero, oscuro y sutil se recorta de las rutinas imperantes 
y se nutre de las mejores tradiciones de la música popular argentina, tanto como de la vanguardia pop mundial. 
Linyera supera a todo lo grabado este año acá.


Our Love, del compositor y productor canadiense Daniel Victor "Dan" Snaith (aka Caribou), 
parte de la elegancia del synth pop para arribar al terreno de la más cálida canción popular.


Leopo De Sarro, también votado por Maxi Diomedi. Leo-pop: en Puñal 2 depura aún más la desnudez acústica de su disco anterior. Con una afinación vocal exquisita y una asombrosa capacidad guitarrística, parecería 
que no hay género popular que no pueda ser arrullado por su hermosa voz.


Rock clásico y moderno, potencia, frescura y expresividad, algo no tan fácil de encontrar en la música argentina de hoy. Ciruelo en El vientre de la ballena, su segundo disco, supera su prometedor debut.

La lista de Maxi (Patologías)

Javier Barría, Folclor

Acorazado Potemkin, Remolino, votado también por Santiago Segura.

Tom Petty, Hypnotic Eye, también votado por Santiago Segura.

Juan Irio, El ideal de lo común, también votado por Santiago S.

Juampi Dicesare, Monotoro.

Levare, Nudos, también votado por S.S.

Juanito el Cantor, El sueño de las ballenas.

Nota: Maxi también votó Viva la Patria, de Fernando Cabrera y Puñal 2 de Leopo De Sarro


Los elegidos de Santiago S. (La música es del aire)

Devidrio, Devidrio

María Pien, Malinalli.

Monstruo, Profunda desorganización.

Tototomás, Jaujau


Nota: Santiago también votó los discos Remolino (Acorazado Potemkin),  Hypnotic Eye (Tom Petty) y El ideal de lo común (Juan Irio) y Nudos (Levare).

Bonus tracks: nos quedaron afuera del programa por falta de tiempo los dos grandiosos discos que este año sacó Neil Young: A letter home y Storytone.



domingo, 21 de diciembre de 2014

Vende humo: las catástrofes económicas que los gurúes de la city predijeron y no ocurrieron

La otra.-radio para escuchar clickeando acá y acá



La derecha apostó a un fin de año en llamas, con una nueva devaluación y un dólar blue a 20 pesos, condiciones propiciatorias para un escenario de conmoción social, saqueos estacionales y turbulencia en las calles. Estas profecías quisieron crear expectativas negativas que posibilitaran su cumplimiento. Nada se dio como anhelaron. Federico Kucher estuvo el domingo en La otra.-radio e hizo una mirada en perspectiva de cómo terminó el año económico en comparación a lo que los gurúes de la city decian que iba a pasar. La participación de Kucher en nuestro programa se puede escuchar clickeando acá.

Hace pocas semanas también estuvo el economista Mariano Kestelboim en La otra explicando cómo hizo el gobierno para frenar la corrida cambiaria y que desafíos económicos se plantea para los próximos meses. Se puede escuchar acá.

Hoy Kucher publica un artículo en el que repasa lo que se predijo y se lo compara con lo que realmente sucedió. Como los gurúes ya están prediciendo nuevas catástrofes para el año entrante, podemos ir guardando lo que hoy dicen para dentro de 12 meses constatar lo que no pasará.

Vende humo


por Federico Kucher

Las reservas internacionales bajarán 10 mil millones de dólares. El tipo de cambio oficial cotizará a 10 pesos. El dólar blue subirá a 20 pesos. La inflación se ubicará en un rango del 40 por ciento. Estos fueron algunos de los principales pronósticos fallidos de consultores de la city para 2014. Las iniciativas del Gobierno ocuparon un rol central para evitar que las predicciones del mercado se convirtieran en profecías autocumplidas de devaluación y salto de precios. Aunque no se hizo realidad, la difusión de escenarios de crisis cambiaria y desborde inflacionario a través de medios de comunicación, informes privados y seminarios de la banca adquiere relevancia porque potenció la incertidumbre de la población, afectando las decisiones de consumo e inversión. Cash, en una tarea que repite cada fin de año, contrastó el augurio de economistas del establishment contra el balance final de los indicadores económicos. Lo siguiente es el resultado de confrontar el negocio del pronóstico con la realidad.

Reservas

- En Clarín del 2 de enero de 2014, Fausto Spotorno, del Estudio Orlando Ferreres & Asociados, adelantó que “las reservas van a bajar sí o sí. Se necesitarán más dólares para cubrir la importación de energía, la balanza será menos superavitaria, por lo que estimamos que las reservas se ubicarán entre 18.000 y 20.000 millones de dólares (para fin de año)”. (...)

La realidad

Las reservas internacionales terminarán 2014 en unos 31.000 millones de dólares (el stock del jueves fue 30.811 millones de dólares, con un aumento de más de 200 millones de dólares respecto del año pasado).

La cifra adquiere relevancia si se tiene en cuenta que en 2013 el stock de divisas del Central había anotado una caída de 12.000 millones de dólares.

La negociación de un swap con China, el acuerdo con el complejo agropecuario para acelerar la liquidación de la cosecha y el incentivo a la inversión extranjera directa a través de contratos para la explotación de hidrocarburos no convencionales y de la licitación de la red 4G fueron las herramientas centrales del Gobierno para sostener el nivel de reservas este año.

Dólar oficial

- “La perspectiva es negativa para las empresas que tienen principalmente ingresos en pesos y deudas en dólares. Esperamos un tipo de cambio (oficial) de 12 pesos por dólar para fin de año, una devaluación de más del 50 por ciento”, aseguró la agencia calificadora Moody’s a través de una nota de Infobae.com de la última semana de enero de 2014. (...)

- “El Banco Central no podrá convencer a la gente de que le va a ganar la pulseada a la devaluación. El peligro es el de volver a una espiral de inflación, devaluación y tasas al estilo ochentista”, advirtió el economista Nicolás Dujovne a principios de septiembre en el portal Infobaeprofesional.com.

La realidad

El ajuste del dólar en 2014, pese a los pronósticos de crisis cambiaria, no fue mayor respecto de años anteriores.

El tipo de cambio oficial pasó 6,55 a 8,57 pesos entre enero y diciembre, con una corrección de 30,8 por ciento.

La cotización del dólar había registrado una variación casi idéntica durante 2013, cuando avanzó de 4,93 a 6,53 pesos, al incrementarse 32,3 por ciento.

Dólar ilegal

- El economista y funcionario del PRO Rogelio Frigerio difundió a través de su estudio Economía & Regiones que la cotización del dólar ilegal superaría los 22 pesos para fines de 2014. “En la medida en que el mercado perciba que finalmente no se resolverá el problema de la deuda y se esfumen las posibilidades de crédito, las expectativas de suba del dólar irán en aumento y meterán más presión”, indicaron a mitad de septiembre desde la consultora. (...)

- “Más pesos dando vueltas, con meses en los que caerá el ingreso de dólares que entran por la ventanilla del comercio, incrementarán la presión en el mercado cambiario (en el último trimestre de 2014). Va a ocurrir una nueva devaluación”, dijo Carlos Melconian a partir de junio.

La realidad

El tipo de cambio ilegal cerró a 13,10 pesos en 2014, mientras que el contado con liquidación y el dólar Bolsa, instrumentos que usa la plaza financiera para dolarizar activos en forma legal, cotizaron cerca de 11,50 pesos.(...)

El incremento de la tasa de interés para ahorristas minoristas hasta un piso del 23 por ciento, el refuerzo de controles en casas de cambio y bancos para evitar maniobras de especulación financiera y la emisión de bonos atados al tipo de cambio (dollar linked) fueron estrategias claves del equipo económico para reducir las presiones con el dólar y moderar la brecha cambiaria. (Informe ompleto acá)

La mejor música del año, hoy en La otra

Medianoche en FM La Tribu, 88,7, online



Pasamos el día con mi papá y su viejo amigo, Jim Wise
él tiene arresto domiciliario y se tiene que quedar adentro
le llevamos comida de Panera Bread, el ronco solo lo sacó de la cama
hablaba de su Corvette 90, su trabajo de almacén, y su rodilla operada.

Por piedad Jim Wise mató a su esposa en su cama de hospital
después se puso la pistola en la cabeza, se le atascó y no murió
fue a juicio durante el verano y sus ojos se humedecieron cuando nos dijo
lo mucho que ella amaba el jardín del fondo y el rosal que crece.

Ella amaba el jardín y el rosal que crece
Pasamos el día con mi papá y su amigo Jim Wise.

Pasamos el día con mi papá y su viejo amigo, Jim Wise
tiene una pulsera gruesa en el tobillo y no puede salir a la calle
tiene la barba blanca y larga de un Amish y un catéter
Y seguro lo mandan a la prisión de Mansfield a fin de año.

Sus estantes son tablas viejas, rotas y pegajosas
sus discos son de los Doors y de Stevie Nicks
sus muebles de cocina están llenos de frijoles al horno
su tele es sonido y una pantalla parpadeante
y su mirada se pierde en el aire muerto.

Jim Wise mató a su esposa por amor en su cama
y despues se llevó la pistola a la cabeza, pero falló en su suicidio
su juicio termina en otoño, suspiró cuando nos despedimos
y me mostró el cardenal trepado a la pileta vacía

El cardenal rojo brillante, la pileta vacía
pasamos el día con mi papá y su viejo amigo, Jim Wise.


sábado, 20 de diciembre de 2014

Godard: Oh, lenguaje! Ah, Dios!

(Para empezar a hablar de la película del año)
(Seguimos hoy a las 17:00 en Patologías Culturales, FM La Tribu; y más adelante acá mismo)


por Oscar Alberto Cuervo

Primero hay que saber citar, después amar, después morir:

- quizá la única generación
que se encontró
a la vez en la mitad del siglo
y quizás del cine
es decir
que ustedes disfrutaron
de un privilegio extraordinario
y si nos atenemos a la idea
de que el cine es un asunto del siglo XX


- es un asunto del siglo XIX
que se resolvió en el siglo XX
algo que había comenzado mucho antes

- ustedes tuvieron la suerte
de llegar lo suficientemente temprano
para heredar una historia
que ya era rica
y complicada
y agitada
la suerte de haber tenido bastante tiempo
para ver muchos films
como cinéfilos y como críticos
y formarse un criterio personal
de lo que era importante
o menos importante
en esa historia


- y tener un hilo conductor
aun si hay lagunas
se sabe que Griffith
viene antes de Rosellini
Renoir antes de Visconti

- y el momento preciso
de vuestra aparición
en una historia que ya se podía narrar
que aún se podía narrar


- pero nunca narrada
que había sido contada
se puede decir
pero nunca narrada.

Une vague nouvelle, Histoire(s) du cinema (1998) Ver más allá.


Las partes que aparecen en negrita son de Serge Daney y las que no, de Godard. Es una conversación entre dos capos que Godard incluye en el capítulo citado de las Histoire(s). Ahí resplandece el viejo litigio entre historia y singularidad, que está en el centro de eso que problemáticamente se llama cine moderno. Si hay cineasta que se dejó atravesar por esa tensión (mi historia y la Historia), ese es precisamente él. Tensión que no puede ser confundida con dilemas mal planteados: entre lo público y lo privado, entre lo objetivo y lo subjetivo, entre lo personal y lo político, falsos dilemas, porque no se trata nunca de disyunciones exclusivas: no hay privado sin público, no hay objetivo sin subjetivo, no hay político sin personal. La tensión entre historia y singularidad hace campamento en el suelo de la filosofía occidental desde que ella descubre que está atravesada por aquella, cuando la filosofía se mete con la historia y la historia se mete en la filosofía. Hasta Kant, el tiempo es la aritmética de la naturaleza. Solo con el Idealismo Absoluto aparece la Historia. La Historia nace marcada a fuego por el Absolutismo de la Idea: fuera de ella queda un resto inasimilable: la singularidad. Si la historia se escribe en la conciencia, eso quiere decir que hay otra historia: la de la experiencia personal, ligada indefectiblemente no tanto al año de nacimiento (que se vincula como mera superstición aritmética a la idea de las Generaciones) sino al momento intransferible de la muerte.


Creo que Adiós al lenguaje habla de la muerte propia.

Y para hacerlo, el cineasta que se puso sobre el hombro ese asunto del siglo xix que se resolvió en el siglo xx llega al xxi, no como el miembro de una generación cuyo rostro de arena ya fue borrado por el viento (¿qué podemos encontrar hoy de generacional en Godard, Rohmer, Chabrol, Truffaut, Rivette, más que curiosidades de conversación?). Godard ya no tiene generación, se quedó por fin solo, de soledad extrema, único como ha sido, en presente perfecto.

Entonces su preocupación del siglo xix que se resolvió como pudo (y no pudo) en el xx, aflora en el xxi como novedad inaudita. Quiero decir: Godard no está solo como esos viejos gruñones que mascullan incongruencias, como postula cierta crítica juvenilista y reaccionaria tan bien encarnada por Javier Porta Fouz en el diario de los Mitre (otro asunto del siglo xix). La soledad de Godard es la del hombre que en lo cotidiano se deja acompañar por su muerte propia de un modo radical (no en el sentido de Ernesto Sanz, Dios nos libre). Godard ha asimilado la memoria de su generación extinta, la mochila de la muerte del cine, duelo que le llevó toda una formidable década (los 90 de las Histoire(s)). El comunismo resultó complicado y ya ajustó cuentas con eso en Film Socialismo: un largometraje digital que ya no tiene de film más que las huellas de los films del pasado. 

La clave de Adiós al lenguaje es que cuando finalmente ha hecho todos los duelos y cantado las elegías y ajustado las cuentas, Godard está ligero, lejos de lo lúgubre y de los tambores fúnebres. No tiene que volver a explicar lo que ya sabemos sobre lo jodidamente jodido que fue el siglo en medio del cual nació: la televisión está ahí prendida (desde el año 1933), en ese cuarto en el que la pareja no termina de saldar su encierro. Pero Godard los deja boludear y cagar mientras él, que se siente mortal, se engancha en la mirada del perro. Esta es una novedad absoluta en su ya extensa filmografía, portadora de una nueva productividad para su cine.

Godard ha descubierto en la visión estereoscópica una nueva ocasión para desarreglar no ya todo el cine sino la percepción misma del espectador. El 3D no sirvió hasta ahora prácticamente para nada, más que para encarecer las entradas de las mismas películas (la misma película, que cambia de título en los trailers que las cadenas de cine nos obligan a ver una y otra vez). Y Jean Luc nos muestra lo que se podría poetizar si se reinventa eso que se dio en llamar cine, y que murió y fue convenientemente velado. Lo que no hay que olvidar es que el cine, mientras duró, se sostuvo sobre una deficiencia perceptiva del animal humano. Deficiencia que hacía mover lo inmóvil a 24 cuadros por segundo. Ahora, con el 3D, Godard nos muestra como descalabrar la mirada, tan atravesada por el lenguaje que ya no es capaz de abrirse al mundo.

Oh, lenguaje. Ah, Dios.

En la reformulación del título que Godard juega a desarmar y volver a armar hay una clave: esta película es concebida en la proximidad de la muerte propia, pero no hay nada de testamento acá: no hay discursos fúnebres ni clausuras de un trayecto vital. Si Godard es capaz de portar la Historia, ese asunto del siglo xviii que no se resolvió en el xix, sino que verdaderamente se empezó a arruinar, no es para dejarnos un epitafio, sino para empezar a mirar el siglo xxi, como quizás ningún otro cineasta lo pudo mirar hasta ahora. 

Por eso la película termina con el aullido del bebé y el llanto del lobo, porque se trata de un comienzo y no de un fin. La mirada del perro: ese es el principio organizador de esto que para un espectador abotagado parece un disparate. Cuando dos se miran cara a cara entonces ya se hace difícil quedarse solo, se dice en el preciso momento en que el perro nos mira. Ahí hay una posibilidad de volver a ver, una vez que tanto lenguaje nos ha cegado. En el encuentro con la mirada del perro, en el que ya no puedo estar solo, me hago uno con ese otro. 

Hay dos problemas uno pequeño y uno grande.

Cómo meter la produndidad en la planicie; ese es el problema pequeño. Un problema de la historia del arte occidental que el siglo xxi tiene aún pendiente. Un problema pequeño.

Y un problema grande: el otro mundo.

Oh, Dios, creo que voy a tener que seguir escribiendo sobre esta película.