sábado, 16 de julio de 2016

Hay Superliga: el fútbol argentino está tomando la dirección del régimen macrista

Se logró con el beneplácito ignorante de hinchas manipulados por los medios prendidos en el negocio



El domingo pasado comenzamos La otra con un bloque inusual para nosotros: con la visita del periodista especializado en fútbol Carlos Aira (conductor de Abrí la cancha, el programa que los domingos a la noche nos precede en el dial de Radio Gráfica) estuvimos analizando el trasfondo de los intereses que se movían para la imposición de la Superliga, que todavía no se había concretado y se impuso en una negociación a mediados de esta semana. La idea que Carlos nos anticipó es que el motivo real de la Superliga no estaba relacionado con resolver las deficiencias organizativas de la AFA, sino con transformar la tradición social y deportiva del fútbol argentino hacia una lógica empresarial y trasnacional, en sintonía con el régimen económico que el macrismo está imponiendo en el país. Es mentira que el gobierno quiera que el estado ponga menos dinero para la televisación del fútbol, porque el arreglo ya consumado con los clubes es que el estado este año va a poner más. Lo que cambia es que la parte más grande de la torta se la van a quedar unos pocos clubes ricos. Eso es lo que desarrollamos el domingo y pueden encontrar acá: "Macri está dispuesto a que el estado ponga 2750 millones en la Superliga, en beneficio de unos pocos clubes grandes. Fútbol para Pocos (multimillonarios)".

Ahora que el hecho está consumado, Carlos Aira y su staff hicieron otra edición de Abrí la cancha (que pueden escuchar clickeando acá), de las que extraje algunas interesantes definiciones. Estas:

- Habrá Superliga en el fútbol argentino. Una organización autónoma, pero que va a seguir por dentro de la Asociación del Fútbol Argentino. Las dos categorías más importantes del fútbol, la primera División y la B Nacional, van a jugar a partir de ahora un campeonato organizado por una asociación autónoma, paralela, siguiendo una lógica de grandes negocios, no deportiva.

- La Superliga nació como una idea de ciertos dirigentes de los equipos más grandes del fútbol argentino, un proyecto para cambiar radicalmente ciertas prácticas heredadas de la gestión de Grondona. Tinelli, D'Onofrio, Angelici plantearon: "señores hay un negocio de $ 8000 millones, pero la única forma de concretarlo es bajo un formato que tenga otras reglas para el fútbol argentino". Pero la realidad es la siguiente: aprobada la Superliga, la organización no difiere en muchas cosas que ya conocimos y que el público futbolero ha criticado profundamente. No habrá un reordenamiento de las categorías del fútbol argentino ni a palos. 

- Lo único que sí cambia es que los que ya tenían estructura, los que ya podían generar un montón de dinero van a generar mucho más; y se acaban de caer al Averno un montón de clubes chicos que cumplían una función cultural y social en nuestra historia. Y algo más: van a quedar solo dos equipos grandes grandes: Boca y River, en ese orden (que se llevan tres millones más que sus inmediatos competidores); más atrás Independiente, Racing, San Lorenzo y Velez. En cambio, Huracán, los rosarinos, Gimnasia y Esgrima de La Plata y Estudiantes quedan afuera de la repartija grande (a pesar de lo mucho que muñequeó Verón para meterse en el reparto, lo dejaron afuera). En los primeros tiempos mucho no se va a notar, pero con el correr de los meses y los años se van a  ahondar las diferencias económicas. Y la posibilidad de que los equipos chicos les compitan de igual a igual a los grandes, como llegó a pasar en los últimos años, se va a volver imposible

- Vamos hacia el modelo español. La sociedad futbolera española acepta eso de que sea un juego de dos, el Real Madrid y Barcelona, a veces de 3, cuando se mete el Atlético. Pero nosotros tenemos una historia futbolera mucho más rica que la española. Hasta en los momentos en que los campeonatos se los llevaban los cinco grandes, había una enorme competitividad. Lo que a mí me asusta, y lo tengo que expresar claramente, es que el fútbol argentino está tomando la dirección del gobierno nacional: una transferencia de ingresos brutal en favor de los más ricos. Esto puede suceder porque ha cambiado el signo político el 10 de diciembre pasado. Por más que Angelici y D'Onofrio tuvieran su poder, estaban supeditados al poder político. Hoy estamos supeditados al poder de las multinacionales, tal como sucede en la economía nacional. Este es el verdadero motivo por el que se impulsa desde el poder político la instauración de la Superliga

- Aprobada la Superliga, hay que dejar claro que son una banda de mentirosos. Porque planteaban cambios estructurales profundos en la organización del fútbol argentino, pero la verdad es que no les importa la organización de los campeonatos. El presidente de la Superliga puede ser reelegido en forma indefinida: ¿no se quejaban por eso contra Julio Grondona?

- El dato clave, del que nadie está hablando es este: ¿nosotros somos concientes de que el contrato que firmó el estado nacional para la televisación del fútbol -lo que conocimos como "Fútbol para Todos"- es con la AFA y no con la Superliga? ¿nos damos cuenta de que la Superliga va a negociar sus propios derechos de televisación? Lo que se va a venir en un futuro próximo es la negociación individual de cada equipo de sus derechos de televisación. Algo que pide Boca desde hace muchos años. Boca tiene un contrato con el Grupo Clarín desde hace 15 años, por el cual da por televisión abierta partidos de Copa Libertadores de América. 

- ¿De ahora en más vamos a festejar campeonatos o balances en el fútbol argentino? Caminamos a romper modos culturales, porque el fútbol en Argentina es cultura. Y lo estamos haciendo con el beneplácito ignorante de una enorme cantidad de socios e hinchas manipulados por los medios prendidos en el negocio.  La prensa deportiva involucrada en el gran negocio está llevando de las narices hacia donde quieren a los socios e hinchas de fútbol argentino.

Clickeando acá escuchan este análisis con lujo de detalles oor parte de Aira y su staff de Abrí la cancha.