domingo, 10 de julio de 2016

Transformación


- Palo, ¿cómo estás haciendo para trascender la angustia imperante?- pregunta Diego Skliar en su programa La Mar en Coche de FM La Tribu del miércoles pasado (escuchar el audio completo de la entrevista clickeando acá).

- No, no sé cómo hago. El trabajo siempre es lo que... pero justamente el trabajo es lo que está puesto en duda ahora, como que hay un kilombo con el área laboral, la apertura de las importaciones, el laburo argentino está puesto en tela de juicio ahora. Y yo venía pensando justamente por la calle, si de algo estoy acostumbrado yo, que hace tanto estamos en la música y también en la política, porque nosotros somos la cría del proceso, la generación que vuelve a hacer política después de la dictadura militar, de los desaparecidos, de la tortura, de la masacre, incluso de la extrema izquierda, es un tema delicado pero se puede hablar, yo tengo una visión crítica de la media burguesía extremista, que no son otra cosa que burgueses enloquecidos...

- Alguna vez acá en La otra con Oscar Cuervo hablaste de tu padre...- acota Skliar.

- Jajaja... Lo tengo en facebook a Cuervo, es un referente casi, es bastante punzante lo que hace, Atilio Borón, Oscar Cuervo, son políticos. Qué bueno que la política se haga por gente así, ¿no? Gente que le guste hablar de política. Porque hay como una escisión entre los políticos y la política. ¿Viste eso que dice la gente, el "que se vayan todos", que ahora quieren volver a poner en Dilma, lo que hicieron en Brasil? ¿Por qué? Para desestabilizar las democracias sudamericanas, avanzadas, porque son las democracias populares, de defensa de los intereses, desde el discurso por lo menos y luego en acciones concretas.

- Pero esa angustia, ¿la lográs trascender o te pasa un poco al cuerpo?

- Te decía que de alguna manera vivo en situación de crisis. Mi generación vive... Mi viejo que laburó como 30 años en la fábrica como obrero en el 81 quiebra con la política de Martínez de Hoz. O sea, yo vivo en situación de crisis desde que empecé a tocar música. Empecé en el 77 a componer, en el 78 hice la banda. Siempre viví como: la dictadura, la música, después la democracia, la música, después el liberalismo, la música, después el reviente, la música, después el "que se vayan todos", el disco solista, la crisis, el apocalipsis total de la economía argentina, luego el kirchnerismo, la música, ahora el ajuste conservador, la música (ríe)... De alguna manera, como yo generé un oficio, soy un hombre de oficio, yo laburo. Laburé en el 2002, tenía un crédito hipotecario, un hijo recién nacido y un disco independiente. Yo hice el marketing directamente, hice el convenio de difusión con Quique Prosen, de la Rock and Pop, directamente. Emi quebraba y yo difundía en Rock and Pop. Estoy siempre con un pie afuera del sistema, creo que es un instinto de conservación en el fondo. Igual el problema es que nunca gano plata yo, siempre vivo demasiado al día.

Nota del editor: Hay mucha tela para cortar en lo que Palo dice sobre la historia vivida, la generación, la música y la política. Pero no voy a mentir. El primer impulso de reproducir estas palabras en La otra vienen de mi pequeña gran jactancia, pequeña para el universo, muy grande para mí, de que uno de los artistas argentinos que yo más admiro, del que soy fan desde hace una punta de años -esta es la etiqueta Palo Pandolfo en el blog-, diga que puedo ser casi una referencia en cierto aspecto. ¡Qué emoción! Qué bueno hacer La otra si de vez en cuando se consigue una devolución de este rango. Lejos de postularme para ser referente político de nadie ni para ninguna otra cosa que ser uno que escribe todos los días en un blog sobre asuntos que le interesan, me halaga tremendamente que alguien a quien desde hace mucho tiempo admiro por su creatividad tenga en cuenta lo que acá publico.

Más allá de este asunto privado, lo que dice Palo es una lectura aguda y a la vez espontánea del rock argentino desde adentro. ¿Qué más adentro del rock argentino se puede estar que lo que lo está Palo Pandolfo? Como él dice, desde Don Cornelio, desde antes de Don Cornelio, hasta el disco que acaba de sacar, Transformación, él es esa generación atravesada por las crisis sucesivas y sigue haciendo la música, la música, la música, con un alma que aparece en cada disco y en cada recital (recital: palabra del léxico del rock argentino). Desde el 77 hasta hoy son casi 40 años en los que nunca dejó de hacer obra y nunca dejó de hacer belleza con la crisis y con el trabajo. Ese espíritu indoblegable encarna Palo Pandolfo.