lunes, 10 de julio de 2017

Mujer pensativa

(Lola Mora, 1912)
Visuales XCIII


por Liliana Piñeiro

Cuando los objetos se vuelven crudamente opacos y se aleja el parloteo del mundo, la mirada se abre hacia adentro.

Hace falta el silencio para escuchar la propia melodía.

1 comentario:

Nenucho de Buenos Aires dijo...

Resulta aliviador ganar silencio en medio de este ruido, encerrarse en la propia burbuja, acomodarse en el rincón uterino, nó para borrarse sino para poder desalienarse y ver mejor...hallar responsablemente el (los) otro...ganar libertad de juicio...