Estreno mundial: D35I3RT0 - Raúl Perron3 - laotra21

miércoles, 17 de febrero de 2021

La herrumbre no para: ¿el rock no morirá jamás?

¿Es mejor estallar que desvanecerse?


Hey hey, my my

El rock and roll no morirá jamás

Hay más en el cuadro de lo que puedes ver

Hey hey, my my

Fuera del azul y dentro de lo negro

Pagaste por esto, pero te dan aquello

Y una vez que te fuiste, no podrás regresar

Fuera del azul y dentro de lo negro

El rey se ha muerto pero no se ha olvidado

¿esta es la historia del Johnny Rotten?

Es mejor arder que desvanecerse

El rey se ha muerto pero no se ha olvidado

Hey hey, my my

El rock and roll no morirá jamás

Hay más en el cuadro de lo que puedes ver

Hey hey, my my

El rock and roll no morirá jamás

Hey hey, my my

El rock and roll no morirá jamás.

Rust never sleeps se llama el álbum de 1979 en el que Neil Young dio a conocer dos versiones de esta canción, una acústica y la otra eléctrica -acompañado por Crazy Horse- que es el ojo de una aguja por el que se puede enhebrar prácticamente toda la historia del rock. Me trataré de explicar. Neil tenía en ese entonces 34 años y estaba terminando, quizá sin que él lo supiera, las décadas de oro del rock. Los 80 vendrían todo mal, no para Neil, sino para la historia de la humanidad, por el ataque del neoliberlaismo, por el espíritu que el rock pretendía encarnar, la música de los jóvenes en disidencia con la picadora de carne. Los 80 iban a hacer carne picada con el rock, para transformarlo en el soundtrack del sistema. No sé si Neil lo supiera,  quizás sí, si prestamos atención a algunos de sus indicios.

El título del disco, por ejemplo, extraordinadio y funesto: la herrumbre no descansa, como decir: todo está oxidándose. Las dos versiones -"My my hey hey y "Hey hey my my"- son el corazón del disco. Hay otras canciones anteriores a esta, autocelebratorias del rock and roll, por lo que la frase "El rock and roll no morirá jamás" adquiere otra inflexión, más interrogativa y oscura que triunfal. Grabada en 1978, la canción hace referencia a la muerte de Elvis, ía ocurrida un año antes: "el Rey ha muerto pero no será olvidado". Todos saben que Elvis muere biológicamente cuando ya se había hundido en la decadencia prematura, hinchado de píldoras y alcohol, monito de los shows grasientos de Las Vegas, resentido porque Su Majestad había caducado prematuramente. La aparición de los Beatles dieron un vuelco alucinante a la historia de la música del planeta, a partir del que todo lo anterior empezó a sonar a prehistoria. Elvis nunca se repuso de ese desplazamiento, no tuvo la capacidad de reinventarse como artista maduro, no un reventado, aunque talento y voz no le faltaban. Pero el sistema lo programó para ser un ícono juvenil y esa pretensión no logró sostenerse ante el sacudón beatle. Presley se había prestado a la maquinaria bélica del imperio, hizo propaganda reclutándose para la guerra de Corea mientras los Beatles se manifestaron en contra del belicismo que el sistema les pedía, especialmente Lennon: en el 69 grabó "Give peace a chance" y devolvió a la monarquía británica su medalla de Miembro del Imperio, en repudio por la participación de Gran Bretaña en Viet Nam. Elvis quedó muy vetusto por ser el joven yanqui en Corea. Ese fue el fin de su juventud: un colaboracionista del imperialismo: a fines de los 70 eso en el rock ya no era aceptable.

Diez años después, el rey ha muerto y Neil escribe esta canción y en esa misma estrofa incluye al cantante de los Pistols "¿esta es la historia de Johnny Rotten?". ¿Acaso la arrogancia juvenil del punk que había estallado por esos mismos años podía terminar corriendo la suerte de Elvis? La canción no lo responde pero, para que se fije, Neil lo pregunta dos veces. Otra frase de la canción despierta una discusión brava: «it's better to burn out than to fade away», mejor estallar que desvanecerse, preferible arder antes que irse apagando, el ícono juvenil, no solo Elvis, sino cualquiera en su lugar, incluso el propio Neil.

Lennon tomó la frase literalmente y se enojó: «Lo odio. Es mejor morir como un viejo soldado que quemarse. Si estaba hablando sobre quemarse como Sid Vicious, olvídalo. No me gusta el culto a los muertos como Sid Vicious o James Dean o John Wayne. Es lo mismo. Hacer de Sid Vicious un héroe, o de Jim Morrison, eso es basura para mí. Yo adoro a las personas que sobreviven: Gloria Swanson, Greta Garbo. Dicen que John Wayne le ganó al cáncer, que lo fustigó como a un hombre. Ya sabes, lamento que haya muerto y esas cosas, lo siento por su familia, pero no le ganó al cáncer. El cáncer le ganó a él. No quiero que mi hijo adore a John Wayne o a Johnny Rotten o a Sid Vicious. ¿Qué te enseñan? Nada. La muerte. ¿Por qué murió Sid Vicious? ¿Podríamos rockear por eso? Digo, es pura basura. Si Neil Young admira tanto ese sentimiento, ¿por qué no lo hace? Porque él se desvaneció y volvió muchas veces, como todos nosotros. No, gracias. Me quedo con la vida y la salud». [Playboy, 1980]

Poco después Young le respondió: "El espíritu del rock'n'roll no es sobrevivir. Por supuesto, los que tocan rock and roll tienen que sobrevivir. Pero la esencia del espíritu del rock and roll para mí es que es mejor brillar en una llama antes que apagarse indefinidamente. Si lo mirás de forma madura, vas a pensar: "bueno, sí ... deberías irte apagando y seguir adelante". El rock and roll no llega a ver tan lejos, es ahora mismo. ¿Qué está pasando ahora? ¿Es brillante? ¿O está oscuro porque espera la mañana? Eso es lo que la gente quiere saber. Y esa es la razón por la que lo digo".
Cómo terciar en un debate que instalan dos de los tipos más importantes de la historia del rock.  A Lennon lo mata un fan poco después de que lo dijera y Neil vive y rockea espléndidamente a sus 75. El que tercia es Kurt Cobain. Estallando. En su carta de suicidio a los 27 (1994), reescribe no metafóricamente:  «better to burn out than to fade away». La turbulencia vuelve a empezar. La frase que Neil arrojó se la devuelve Cobain de manera real. Se dice que Young escribe la canción "Sleep with angels" refiriéndose a esa. En una entrevista dice:

- "Sleeps With Angels" tiene muchas perspectivas, diferentes situaciones. Muchas escenas tristes, nunca hablé de por qué hice ese álbum. No quiero empezar ahora. No quiero hablar de eso. Es mi decisión. Tomé la decisión de no hablar y me aferro a ella. 

- Entonces no hablemos de la muerte de Cobain. Pero ¿y su vida? ¿Su música te inspiró?

- Sí, realmente me inspiró. Fue tan genial. Maravilloso. Uno de los mejores, pero todavía más que eso. Kurt fue uno de los mejores de todos los tiempos para mí. (...) En los años 50 y 60, el rock and roll era grande pero solo grande para la gente que se ocupaba de él. Ahora es importante para las personas a las que no les importa. Entonces no pueden empezar a entenderlo. Simplemente hacen juicios mal informados sobre los artistas sin comprender. En los años 60 existía un vínculo entre los artistas y el público. Es más difícil de ver ahora porque gran parte de estos días se reduce simplemente a la proyección de imágenes. Las bandas pesimistas de hoy tienen una visión y una actitud que unifica a su generación, al igual que los grupos de paz y amor ayudaron a unificar a la generación de los 60.

Neil habla en los 90, hace treinta años. En esa decada el tema se hace hit en la versión de una bandabritpop, sin la densidad que la canción planteaba. En Argentina una tarde de 2001 tanto Oasis como Neil Young hacen sus versiones en un festiva, muy diferentes por cierto. Yo estuve ahí y vi la performance de Neil  y Crazy Horse, cerca mío los observaba con mucha concentración Gustavo Cerati. La Renga después hizo un cover traducido de la canción. Dice "Es mejor consumirse que dormir oxidado", lo que no llega a trasmitir el sentido original. El tema se vuelve un standard.

Más allá de las posiciones propiamente artísticas, la juventud y la perennidad

Creo que el asunto de fondo no fue resuelto. Hoy a las 21 lo hablamos con Andrés Mastrángelo en Ruido de miércoles, en el canal de youtube https://www.youtube.com/channel/UC34uRXYdqbXYq84zp8PwFNQ?



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